Amor de abuela 3

Recuerdo varias cosas que me ocurrieron en mi preadolescencia, que espero que os guste.

Como ya sabéis vivía con mi abuela y mi prima, y teníamos entonces 12 o 13 años, en mi pueblo al sur en el interior de España, donde el calor es horrible, sobre todo en verano.

Mi prima, Maria, y yo dormíamos en el mismo cuarto, y mi abuela siempre venia a despertarnos, yo y mi abuelita, teníamos una relación especial.

-.vamos hijo, ya es hora,- ella me destapaba y solía agarrar mi culito, dormíamos solo con un calzón, y ese día yo me levante, pero notaba que mi calzoncillo estaba húmedo, había tenido un sueño erótico y me había manchado.

-.pero niño, como estas de mojado, -ella me saco la prenda, y pasando la mano noto que no era sudor, sino mi corrida,- vaya parece que hemos tenido una noche bonita, con quien estaba soñando? -.con tigo abuela, soñaba que ..

-. No me lo digas truhán, anda a ducharte, que boy a por una calzón limpio para ti.

Me fui al baño, y cuando me estaba secando entro mi abuela, normalmente mi prima y yo estábamos en casa solo con una braquita o un calzón, si no estábamos desnudos, y mi abuela solo se ponía una bata corta, de las que se abrochan por delante, y con sus bragas, por lo que estaba acostumbrado a que mi abuela me viera desnudo, yo solía usar unos muy grandes y holgados, que se me veía todo cuando mi prima y yo jugábamos en el patio de la casa, por eso yo y ella casi siempre los teníamos sucios, y mi abuela no le daba tiempo de lavarlos.

-.no encuentro ningún calzón para ti, ven a mi cuarto haber si te vale una de mis braguitas.- recuerdo como íbamos a su cuarto, pieza, y notaba como mi pequeña vergita iba de un lado para otro, por que esa mañana me había levantado cachondo, y estaba a medio empinarse, medio puesta.

-. Esta es una de mis braquitas mas pequeña, habré como te queda,- me puso las braquitas, y mientras sus manos rozaban mis muslos, y el contacto de las braguitas en mis partes intimas me hizo estremecer, y mi pollita se iba calentando mas, de todas formas eran demasiado grande para mi, y por mucho que las subía no a penas se sostenían, además dejaba toda mi colita al aire.

-.vaya parece que te queda grande, y además tu cosita se pone dura.- nos echamos a reír, porque la situación nos parecía cómica, y en eso que se cayo la braquita.-Será mejor que te pongas unas braguitas de tu prima, anda vamos, pero antes hay que hacer algo en tu cosita,- la cogió entre sus dedos y se la metió en la boca, mientras me la chupaba, recorría mi raja de atrás con un dedo, presionando en mi agujerito, con su lengua rotaba la punta de mi verga metiendosela hasta dentro, con la mano logro meterse en la boca hasta mis bolitas, yo estaba tenso, como con ganas de orinar, cuando puso sus dos manos agarrandome el trasero empujando hacia ella al tiempo que me separaba las nalgas y con un dedo me frotaba el agujero de culo cosa que me puso a cien, pronto me vine, en su boca y se lo trago todo, – buen desayuno me has regalado hijito.

Con la braguita que se había caído, me limpio y me seco mi pene, así como su boca, que tenia un poco de mi semen y se guardo la prenda en el bolso de su bata.

Ya en nuestro cuarto se acerco a la cama de mi prima, y sacándola la sabana, la dijo,- vamos hija, ya es hora de levantarse,- mientras la zarandeaba con su mano en su culo, últimamente me fijaba mas en mi prima, y me había fijado que tenia un cuerpo precioso, su incipientes Tetas, y sus pezones como medias fresas eran geniales, pero lo que me traía loco era su espléndido culito, respingon, redondo, era maravilloso.

-.oye Maria le dejas a Juan, una braguita tuya?, que el se a quedado sin calzones.

-. Si claro.

-.ande a ducharte hija Maria se levanto, se quito sus bragas, y se fue al baño, yo mientras, no la había quitado ojo, deleitándome con su trasero.

Mi abuela cogió unas braguitas muy finas, y me las puso, me quedaban bien, pero no estaban diseñadas para alguien que tuviera algo en la entrepierna, así que se me notaba todo el paquete, y como se ajustaba mucho y era muy fina, se trasparentaba todo, se podía ver mi pene y mi culito muy a gusto.

-.bueno para hoy vale, mañana ya se vera, creo que tu prima se lo pasara muy bien hoy con tigo.

Yo volví a sentir una sensación extraña al sentir en mi piel la suavidad de la braguita, y se me empezaba a poner tiesa, cuando llamaron a la puerta.

-.vaya quien será, -mi abuela llevaba una bata, pero no se había puesto bragas, la había visto su extenso trasero cuando fue a buscar las bragas de mi prima.

-.y yo sin bragas, -.abuela tienes unas en el bolso.

-.así es verdad gracias hijo, -las saco del bolso, y subiéndose la bata, se las puso, eso a mi me termino de poner a cien. Pero tenia hambre y el desayuno estaba listo.

-.Juan saluda a Pedro.-este era el pregonero del pueblo, mi abuela le invito a tomar un café y se sentó a mi lado, no sin antes hacer una chanza sobre mis braguitas, era viudo, y mi amigo del pueblo, que era vecino suyo, me había ablando de el, diciéndome que siempre que iba a su casa a la menor le rozaba el culo a le tocaba su verga. por, eso cuando mi abuela se dio la vuelta para fregar los platos del día anterior, y Pedro me puso la mano en mi muslo, no me pillo de sorpresa, yo solo llevaba mis “braguitas”, y el empezó a apretar mi muslo, subiendo la mano hacia mi polla, a la vez que la iba metiendo entre las piernas, yo estaba desayunando, pero mire hacia abajo, para ver que hacia, y ver esa manaza que rozaba mis huevitos, me excito sobre manera, y mi verga empezó a levantarse, el que lo vio, y que yo no decía nada, empezó a meter la mano por la pernera de la prenda, que era muy elástica, pero no se dirigió hacia mi pubis, sino que recorrió mi costado hasta lle! gar a mi trasero, allí mientras mantenía la conversación con mi abuela, el me agarro por el pecho y me deslizo hacia atrás en el taburete, que no tenia respaldo, y me dejo el culo colgando fuera del asiento, aprovechando para bajarme la braguita y tocar a gusto todo mi trasero incluido mi agujerito, pero yo me caía, y tuve que sentarme bien y casi le pillo la mano debajo de mi.

-.pero niño que haces con la banqueta,-dijo mi abuela.- que casi se cae,-dijo el tio. Yo me había puesto muy a delante del taburete, para que no me tocara mas, pero el no se rindió, tenia ya las bragas medio bajadas, y sin cortarse un pelo, tiro de las bragas, dejándolas en mis muslos, y atrapo el pito, que ya entonces estaba muy duro y largo, sin yo quererlo, y empezó a masturbarme, pero tubo que dejarlo porque mi abuela y el habían acabado la conversación y tenia que irse a no se que follon. Se fueron los dos y allí me quede yo otra vez con un empalme de impresión y sin saber que hacer.

Me levante fregué mi tazón rápidamente, y me iba a ir a mi cuarto para hacerme una paja, cuando entro mi primita.

-.haber que braga te as puesto?,-me miro quedándose un poco sorprendida,-valla las mías son iguales, pero ya las has manchado, como te vea la abuela ya veras. Era cierto había una mancha justo donde había estado la punta de mi verguita, supuse que seme había escapado un poco de pis cuando el otro me masturbaba.

-.no digas nada Maria, voy al patio a que se me seque, te espero allí. Vale.

Después de un rato Maria salió, y le conté todo lo que había pasado con el pedro, y ella estaba muy asombrada, aunque los dos sabíamos como era eso del sexo, nunca pensamos en serio en ello hasta ese día, en que le conté todo lo que me había pasado con la abuela y con Pedro.

Por la tarde, después de comer hacia mucho calor, y no podíamos dormir la siesta, mi abuela propuso que nos refrescáramos en el patio un poco, y mi prima y yo fuimos hasta el, y con la manguera empezamos a jugar entre roce y roce, yo la medio baje las braguitas, y la tocapa por donde podía, y ella mi hacia lo mismo, cogiendo mi verguita y dejándome con el culo al aire, en eso que vino mi abuela, y se puso a jugar con nosotros, y abuela era joven y ágil, pero no podía con dos chiquillos, nos miramos mi prima y yo, y nos abalanzamos sobre ella con la manguera, yo se la metí por el escote de la bata mojándola toda, mientras mi prima la intentaba bajar las bragas, acabamos los tres por el suelo medio desnudos, y yo con la polla mas tiesa que nunca, pues acabe entre las nalgas de mi abuela.

-.venga niños ya vale ahora a secaros y a dormir un poco, voy a por una toalla, esperar,-al rato vino con una toalla muy grande,- quitaros las braguitas,- nos desnudamos, y yo seguía con al polla tiesa, apuntando a mi barbilla, con el glande asomando la puntita, -juntaros que os seco a la vez,-mi prima medio un abrazo fuerte y mi pene quedo a la altura de su vientre, se quedo un poco parada, pero mi abuela, empezó a secarnos fuerte, y nos empujaba uno sobre el otro, los dos empezamos a movernos dando saltitos, y el roce de la verguita con su vientre y su rajita, me excitaba aun mas, hasta que en uno de esos saltos, el frenillo se bajo de repente, sentí un poco de daño, pero al momento el roce de la piel de mi prima y su suavidad, y calor hizo que me llegara el orgasmo que no puede evitar, y me corrí en el vientre de mi prima.

.-abuela Juan se a meado encima de mi,-mi abuela nos tenia fuerte abrazados y ella no se podía separar, y sus movimientos por soltarse, hicieron que terminara toda mi corrida en ella.

.-fue sin querer, yo no quería,-dije yo.

.-haber que pasa,-nos separamos, miro primero a mi prima que llevaba mi semen en su vientre que la iba bajando hasta su rajita, y luego me miro a mi, mi pene estaba ya medio caído, con el frenillo bajado,-bueno no pasa nada, a sído sin querer, ya te limpio,-con la toalla limpio a mi prima pasándola por el vientre, por su rajita, y separándola las piernas por debajo hasta llegar al culito, aunque no creo que mi corrida llegara hasta allí, luego me limpió a mi de la misma forma pasando la toalla por mi miembro, por mis bolitas, hasta en el agujero de mi trasero, luego con dos dedos me agarro la verga y me bajo el frenillo dejando mi capullo tapado otra vez, eso me provoco un escalofrió muy intenso que mi abuela sintió, y que calmo dándome un beso en el vientre muy cerca de mi cosita,-venga a dormir un rato.

Nos acostamos en el sofá, mi prima detrás de mi, y yo de espaldas a ella, no quería que pasara otra vez, al menos sin yo querer, mi prima se acerco hacia mi, abrazándome, pegando su rajita a mi trasero, y mi abuela nos tapo. Mi abuela salió al patio quedándose en la puerta, y allí se quito la bata, toda mojada, se saco las bragas, y la vi el culo, redondo, y grandote, estaba desnuda y aquella visión me excito, luego cogió la toalla, y busco la zona con la que nos había limpiado, paso un dedo sobre ella y luego se lo llevo a la boca, al tiempo se frotaba la tetas con la zona esa de la toalla, bajando hasta sus nalgas, se agacho un poco y se restregó por la raja de culo, mientras con la otra se tocaba las tetas y su pezones, que se veían muy salidos y duros, luego todavía con la toalla empezó a frotarse el coño, cada vez mas rápido, abriendo mucho las piernas, hasta que la dio como un tembloroso y se fue a sentar en el banco con una mano en las tetas y otra aprisionada entre su! s piernas, por que la toalla se le había caído al suelo.

.-he Juan,-hablaba muy bajito mi prima muy cerca de mi oído,-has visto a la abuela?-nos sabia que decir, así que dije,- -.no, que pasa, -.no nada, ya te contare, oye sabes una cosa, -.que -.cuando te hiciste pis encima de mi, mes gusto mucho.-yo me quede callado y al rato me dormí. Ese día no paso nada mas aunque estuve todo el día pensando en todos estos acontecimientos, y muy tarde por la noche ya en la cama, decidí que había que explorar mas y en serio, el cuerpo, de mi prima y de mi abuela, para saber mas sobre todas esa sensaciones raras pero muy agradables.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *