Mi primera vez con coco

este relato es la primera ves q lo ise con mi perrito coco es 100% real espero les guste trate de relatarlo lo mejor posible espero sus comentarios no sean tan duros conmigo por fis………

Hola soy pamela tengo 21 soy de México,

Estoy por acá de nuevo ya he enviado dos relatos antes y otros q no publicaron espero este si, bueno esta ocasión les contare como me inicie en la zoofilia algo muy rico por cierto, bueno les cuento algo de mi soy bisexual hace 2 años tengo pareja estoy a punto de casarme el año q viene con mi novia todo muy lindo por eso no he tenido sexo con hombres y ya m hace falta pero no puedo engañar ami pareja

Antes de conocer ami novia yo ya leía relatos eróticos de zoo e incesto q son mis favoritos pero nunca pensé en hacer zoo esta hace poco ya q por mi relación con mi novia tuve q vivir sola con apoyo de uno de mis hermanos casi tengo un año viviendo sola y hace poco me regalaron un perrito de un poco mas de un año un labrador q le puse coco al principio era una lata no lo podía dejar dentro de la casa por que m tiraba todo así q lo amarre en el patio, hace unos meses conocí por chat una hermosa mujer q m aconseja y pasamos horas platicando por msn de todo tema esta q salió lo de la zoofilia ella igual le encanta comenzamos a platicar de esto casi un mes esta q una noche me gano la calentura y le propuse intentar con mi perrito fui por el mientras le escribía q hacia primero como ya m abia masturbado le di mi mano a oler m chupo mis dedos

Después le abrí mis piernas ayyyy q rico m comia toda ya ni podía escribirle ami amiga m abandone en el placer q coco m daba esta q me dio 2 deliciosos orgasmos me puse a contarle ami amiga q había paso y q había sentido y ella m dijo q le mamara la verga lo pensé poquito pero por mi calentura me gano lo ice lo puse en mi sillón ya la tenia un poco afuerita lo masturbe muy rico estaba caliente mojado y soltaba chorritos de su presemen esta q se la saque toda se m iso agua la boca jijijij hace mucho q chupaba una verga por su tamaño no m entro toda en la boca pero ice lo mejor q pude estuve mamándosela como unos 10 o 15 min creo y se vino en mi boca casi ahogándome ya había leído q daban mucha leche pero no creí q tanta termine y le conté ami amiga q ice ella me dijo q lo dejara montarme pero me dio miedo por su tamaño asi q no lo ise pasaron varios días m ponía muy caliente lo q avía echo y lo mejor q lo Sacaba con mi novia cuando cogíamos, una noche q me puse a platicar con mi amiga volvimos asacar el tema de cómo se la mame a mi perro m moje muchísimo y m propuso hacerlo de nuevo no lo dude fui por el y repetí los mismo pasos m lamio mi vagina lo masturbe y se la mame pero ya no era suficiente para mí

Mi vagina m lo pedía ya un año sin q m metieran una verga así q pese ami miedo m acomode para poder escribirle ami amiga como m cogía mi perrito le puse unas calcetas en sus patas para q no m arañara y m, puse en 4 con medio cuerpo en la silla de mi compu poniendo el teclado ami alcance para según yo escribirle ami amiga cosa q no pude ya se imaginan por q llame a mi perrito y me lamio mi vagina y mi colita mmmmmmmm m comía delicioso m saco un orgasmo pero no se montaba el tonto esta q entendió pero m daba unas embestidas salvajes y me picaba mi colita y mi vagina no saben cómo m ponía eso esta q pude tomar su verga y auch la puse en mi vaginita y m la metio todita dio un grito de dolor y gusto m dedique sentir lo mas rico del mundo me sentía llena la metía tan rápido cada ves se ponía mas dura y ancha su verga m daba oleadas de placer q no avia sentido antes mi amiga m preguntaba q pasaba no podía responder llego un momento en el q tuve un multiorgasmo q ay dios se m nublo la vista estaba toda sudada gemía y jadiaba mucho esta q viene lo malo de la historia lo mas doloroso de mi vida su bola comenzó a empujar tratando de meterla la verdad no savia q hacer estaba agotada esta q dio un empujón salvaje q m movió a mi y a la silla juntos y ay m al metió fue un dolor super fuerte llore y quise sacármelo no pude trate de relajarme pero no podía el dolor era mucho el se quedo quieto encima de mi llenándome de leche eso m dio alivio pasaron como unos 20 min creo los mas largos de mi vida esta q sentí mas delgada su verga se bajo y jalo yo igual y se m salió no podía creer q m avía metido su vergota roja gruesísima les juro q no lo creía yo m senté como pude no podía cerrar mis piernas mi vagina abiertísima y m salía mucha leche de mi perro

Trate de contarle a mi amiga lo q paso q por cierto m espero todo ese tiempo en el msn ya mi vagina me ardía mucho despedí a mi amiga y m meti abañar m dolía mucho cuando trataba de lavar mi vagina, dure casi 15 días adolorida con mi vagina hinchada era un martirio trabajar asi casi lloraba del dolor mi pareja m se dio cuenta aun q no m creyó q fuera una infección lo volví a hacer casi a un mes después ya no me dolio mucho fue mas placer y me he vuelto una adicta ala zoo mi perrito ya me obedece en todo y lo mejor q en una ocasión cogiendo con mi pareja fue tanta mi calentura q le dije q quería q mi perrito m cogiera eso lo dejo la para la próxima solo les adelanto q somos felices los 3 en mi cama mmmmmmm un besito bye de su amiga pamela.

la mejor siesta del mundo

Tengo 20 años, soy rubia con ojos verdes, alta. Con una talla 90, 60, 90.Y esta es mi historia lesbica:

Era un domingo por la tarde, verano muy caluroso. Compartia el piso con una compañera de la universidad muy guapa y con un cuerpo alucinante.Estabamos acostumbradas a estar desnudar por la casa, pues eramos amigas y no teniamos que esconder nuestro cuerpo.
Yo le dije que me iba a dormir una siesta que estaba cansada. Ella no dijo nada, me miro y sonrio.

Estaba en mi cama, completamente desnuda a causa del calor cuando de repente, escuche abrirse la puerta. Era mi compañera de piso, y yo para ver lo que hacia me hice la dormida, y abri las piernas. Hubo silencio por un momento, y la escuche gemir. No se porque pero me puso super cachonda.Note que se sentaba en mi cama, pero no sabia hacia donde se dirigia.
Senti su respiracion en mi vagina, y tambien senti como me iva corriendo poco a poco. Me beso la vagina y me miro. No pude mas y abri los ojos, ella me sonrio y me dijo:
-No puedes creer cuanto tiempo llevo esperando este momento, verte aqui desnuda y toda corridita, y tan cerca de tu coño para poder chuparlo. No sabes cuantas veces me he masturbado viendote por la casa desnuda con tus perfectas tetas. Ven aqui, que te voy a enseñar como se hace un buen sexo oral.
No sabia que decir, me empeze a poner cachonda con todo lo que me decia, y ella me abrio las piernas y empezo a chupar gustosamente. Yo gemia cada vez mas fuerte y gritaba:
-!Si preciosa, chupamelo todo! Uff sigue asi que despues me toca a mi. ¡¡Venga sigue!!

Ella gemia y me empezo a acariciar con sus manos mi sexo y me empezo a meter un dedo lentamente hasta que fue aumentando mientras me corria entera.
Despues me dijo que hiciesemos un 69, y me levante y la acoste a ella,puse mi coño en su boca mientras yo le lamia el suyo que sabia tan rico. Despues de estar minutos comiendonos nuestros coñitos mojados. Me sente encima suya y me empeze a mover sensualemente, ella me cogio mis tetas y empezo a tocarme los pezones.Las dos gemiamos y gritabamos. Ella me levanto y me llevo a la cocina, me puso a cuatro patas en la encimera y me empezo a chupar todo. Como disfrute…Despues yo se lo hize a ella, y acabamos haciendo una tijera que duro 10 minutos, despues de eso dormimos una siesta las dos juntas, super calientes.

A partir de ese dia, siempre dormimos siesta, desnudas y repitiendo la historia de ese dia.

Mi sucia familia

Como me convertí en voyeur?. Aqui va mi historia con solo 14 años de edad.

Hola a todos.
Por la situación comprometida de mi relato cambié los nombres de todos los involucrados.
Soy Lester de 29, pero esto me sucedió más o menos entre los 14 y 16 años. En aquel entonces, no sabía que era voyeurismo, y ahora tengo ese vicio o fetiche. Pero ésta es la historia de cómo nació en mi ese vicio.

Mi padre es Vinicio, cuando yo tenía 11 años, el se casó de nuevo con mi actual madrastra, Samantha, pero ella ya tenía también una hija de 15 años llamada Karina, debo decir que mi madrastra era una señora muy bien parecida, alta y con bonito cuerpo, y que decir de Karina mi hermanastra parecida a su mamá, mis primeras pajas me las hice pensando en ella, en el colegio siempre tuvo novios y pretendientes por cientos.

Bueno.. a la historia. En ese momento vivíamos en una casa que fue de mis abuelos paternos, es una casa antigua de madera, donde desde mi habitación podía subirme a lo que aquí le decimos “tapanco”, que es la parte arriba del cielo falso de la casa, donde están las conexiones eléctricas y otras cosas. Para mi fue mi mejor aliado para poder fisgonear a todos. Yo ya con 14 y Karina con casi los 19.

Tanto mi padre como mi madrastra trabajan hasta tarde, en el orden, primero llegó yo a la casa y luego Karina. Unos días antes oí hablar a Karina contándole a su mamá que tenía un nuevo instructor de deportes y que estaba hecho un “mango” de lo bueno que estaba. En ese momento solo estaban ellas dos platicando.
Cierto día, cuando yo estaba en casa, oí ruidos en la sala, al parecer Karina había llegado, pero tenía compañía, vine yo y me subí al tapanco, escuché que Karina llegó a mi habitación para saber si yo estaba allí, luego gritó llamándome y yo no contesté para que creyera que no estaba en casa.

Arriba en el tapanco, me fui ubicando en la sala, pude ver como Karina y el supuesto profesor empezaron a besarse, los besos se oían hasta donde yo estaba, de pronto fue ella quien tomó la iniciativa primero, y apretó los cojones del profesor, quien al soltar la boca de mi hermanastra le dijo: -estamos solos?-, ella respondió –si profe, no está mi hermanito y mis padres regresan tarde-, asi que siguieron dándose de lo bueno. Ya más tranquilo el profe apretó las tetas, que las tenía más que buenas Karina, luego le quitó la blusa dejándola en sostén, y fue ella quien a continuación se lo quitó, el profe estoy seguro se quedó sorprendido de la belleza de esas tetas juveniles, el profesor nuevo, luego supe, era de origen humilde, por lo que estoy seguro que se estaba sacando la lotería cogiéndose ese día a Karina.

El tipo apenas vio las tetas y las comenzó a mamar succionando los pezones exquisitos de ella. Se pasaba de una teta a otra. Karina frotaba la verga del profesor sobre el pantalón y se notaba que ya estaba lista para salir, se formó un bulto enorme en el pants deportivo del profe. Ella se fue poniendo de rodillas en el suelo y el sentado en el sofá. Karina le bajó el cierre del pantalón y luego lo bajó a los muslos y apareció un falo enorme y grueso, mi hermanastra lo empezó a chupar con frenesí, lo lamía, lo mamaba, estaba excitada con tremendo tronco en su boca. El profesor luego era ahora quien gemía tremendamente, tomaba a Karina del cabello y lo jalaba hacia su verga como queriendo que se la tragara toda. La escena era tan fuerte que allá arriba yo tenía una de mis primeras erecciones completas, me salía un líquido transparente por mi pene que mojaba mis pantalones.

Luego de comerse la vergota del profesor, mi irreconocible hermanastra se quitó rápidamente su short y su braga, era la primera vez que le miraba su coñito, tenía un triangulo de vellos púbicos adornando su vulva. Ella llevaba hasta el momento toda la iniciativa, parecía que Karina era la que se estaba cogiendo al profesor. Lo acostó y luego se subió encima y le puso su rajita en los labios. El profesor comenzó a mamar el coño que tenía encima y se aferró de los muslos de ella para que sus lengüetazos fueran más intensos y profundos. Mi hermanastra gemía y cuando estaba ya muy caliente, comenzó a animar al profesor –asi profe!, como me la come!, ayy que rico, asii!!-

La lengua del profesor parecía salirse de su boca y tener vida propia, los chupones que él le daba podía oírlos hasta allá arriba, de repente ella gritó –profe!! Profe!!-, y se contorsionó sobre él. En ese momento yo no comprendía que le sucedía, tiempo más tarde comprendí que era un orgasmo. El profe al oírla gritar y gemir, quitó la boca y le metió dos dedos en su raja y comenzó a pajearla, fue una escena increíble.

Karina luego, se fue acomodando siempre encima del profesor, pero ahora no era sobre su boca, sino sobre su larga verga, él se acomodó sentado en el sofá y ella encima se la metió en su cuquita y comenzó a cabalgarlo, el tipo no podía detener a Karina que parecía una jinete sobre su gran falo. Al rato los gemidos se entrelazaban entre ambos y solo fueron callados cuando comenzaron a besarse con lengua como salvajes.

Yo para ese momento tenía mojado mi pantalón. Desde donde estaba ubicado en el techo, podía ver el enorme falo del profe que entraba y salía de la raja caliente de mi hermanastra, que tenía buena elasticidad para devorarse semejante tamaño de verga. Por si fuera poco el tipo se puso a mamarle las tetas tanto que parecía morderlas y uno de los dedos de él se metieron por atrás en el culo de Karina. Los dos se movían como lombrices sobre el sofá, ella empezó a gritar de nueva cuenta, corriéndose de nuevo, el profesor a los pocos segundos también se quejaba, -puedo terminar adentro?, puedo terminar adentro?- le decía a ella fuera de control a punto de correrse. –Sii profe! Echémela adentro!!- y él comenzó a quejarse como si hubiera levantado algo pesado. Karina aún se movió un rato sobre la verga, el profe se dejó ir hacia atrás en el sofá, solo la tenía tomada de la cintura.

Poco a poco dejaron de moverse, ella descanso un rato sobre el hombro del profe. Luego le dio un piquito en los labios y se desmontó de la verga que lucía a la mitad de su tamaño anterior. Yo tenía el pantalón como si me hubiera hecho pipí.

-Mi hermanastra es una puta!- Me decía yo por dentro. Allí empezó mi vicio de voyeurismo, lo gocé como nunca y quería repetirlo. Como dije, me gustó tanto que comencé a abrir agujeros en el techo sobre cada ambiente de la casa, los tapaba con plastilina del mismo color, para que no hubiera sospecha, eso funcionó bien. Veía a mi hermana y a mi madrastra bañarse frecuentemente, mientras yo me masturbaba, incluso las vi haciendo sus necesidades en el inodoro. Pero lo mejor faltaba aún.

Mi padre estaría ausente por unos días por unos negocios de la empresa donde él laboraba. Mi hermanastra una semana antes, ya había metido a su habitación al profe de deportes y en su cama, esa vez follaron casi con la luz apagada y no fue posible ver nada, solamente los escuché gemir.

Yo notaba esos días algo raro en mi madrastra, la veía nerviosa, al principio pensé que era el viaje de mi padre, pero en uno de mis espionajes, la oi hablar con su hija Karina, ella le decía algo relacionado al profesor de deportes, -él vendrá y tu lo atenderás, vas a ver que es un lindo ejemplar!-, mi madrastra algo nerviosa, -ay no sé, y si alguien se entera, por ejemplo Lester podría vernos!-. Karina agregó –de Lester no te preocupes, yo lo mantendré lejos de la casa!-.

Lejos a mi?, de qué?, eran mis preguntas en ese momento, no entendía. Pero para facilitar el asunto ese día de su plan, le dije a mi madrastra que me iría a dormir a la casa de uno de mis amigos que vivía en la misma calle. Por supuesto que ella aceptó rápidamente. Salí y entré por la parte de atrás en donde la casa tiene un patio pequeño, me subí rápido, en las rendijas pude ver a mi madrastra, pero no a Karina, ella estaba vestida como si fuera a una fiesta, un vestido negro corto que apretaba todas sus carnes y le hacía lucir ese tremendo trasero que tiene. Esperé casi dos horas, ya estaba yo un poco desesperado. En eso oigo que tocan el timbre, me fui gateando hasta donde está el living, era el profesor nuevo, quien salió a abrir fue Samantha mi madrastra. Algo dijeron que no alcancé a oir, pero los ví llegar al living y ella lo sentó en un sofá.

Samantha le ofreció que tomar un poco de soda, cuando ella le daba la espalda, yo veía que el profesor le miraba el culo. Al llevarle la soda, ella se sentó a su lado muy pegada a él. Luego de algunos minutos charlando trivialidades, el profesor no dejaba de verle el bonito par de tetas que tenía mi madrastra y que el vestido ofrecía una buena vista, luego él ya tomó más confianza, le preguntó porque estaba vestida asi. Ella le dijo que se estaba probando un vestido cuando él llegó y aprovechaba para preguntarle si le gustaba como le quedaba, Samantha se puso de pie y casi modeló para el profe. El se la comía con la vista, como dije antes mi madrastra estaba muy buena aún.

-señora ud está preciosa!- le dijo cínicamente el profe ya envalentonado.
-ay profe, ud lo dice solo para agradarme- contestó ella
-créame que no señora, usted es muy linda, su esposo debe de cuidarla todo el tiempo, si no se la roban- dijo él algo cursi.
-Tan lindo que es el profesor, le cuento que mi esposo no está en casa, anda de viaje, y tampoco está mi otro hijo, se fue a dormir con un amigo- dijo Samantha.
Creo que eso encendió al profe, ahora lo vi más interesado y le dijo que se sentara de nuevo junto a él. Samantha lo hizo. –Y Karina tardará más tiempo?- le preguntó muy interesado el profe.

-La verdad es que ella se fue al centro comercial con sus amigas y vendrá tarde y yo no quería estar solita- dijo Samantha con palabras lentas y provocativas; el profe que no era idiota, lo entendió a la perfección y se abalanzó sobre mi madrastra y comenzaron a besarse como animales en celo, él rápido le metía la mano debajo de su vestido y le tocaba su raja sobre su braga, ella le iba zafando los botones de la camisa, la ropa empezó a caer en el suelo, camisa, pantalón, zapatos, luego ella se fue quitando el vestido frente al profe, quedó con una linda lencería negra, comenzaron a besarse de nuevo y el profe quedo sobre Samantha en el sofá, le bajó sin quitarle el sostén y le mamó las tetas que aún tenía muy buenas, una mano de él se metía entre sus bragas y por la forma que la movía podría decir que le metía uno o dos dedos en su raja pajeandoselos duramente, mi madrastra gemía cada vez más.

Como dije, mi madrastra gemía como condenada, yo allá arriba era testigo de la infidelidad de la esposa de mi padre. Al rato cambiaron de posiciones, ella en cuatro y el sentado sobre el sofá, comenzó a darle un probadita al duro falo que tenia ya el profe, lo metía y lo mamaba dentro de su boca sin usar las manos. El profe metía la mano entre sus piernas y dentro de su braga, seguía insertándole los dedos en la raja a Samantha. Todo lo hacían ardorosamente, gimiendo como si fueran novios.

No tardó ella en subirse sobre la verga del profe que seguía sentado en el sofá, yo podía ver claramente las nalgas de mi madrastra subir y bajar sobre el enorme pedazo de carne de él. El ritmo era tremendo, ella aceleraba los sentones de su trasero sobre la verga, mientras el tomaba con las manos sus grandes tetas y las mamaba. Ahora solo se oían los quejidos de placer de ella, luego vi que se detuvo y empezó a gritar mientras daba secos movimientos sobre él. Samantha estaba corriéndose. Yo ya tenía mi veguita en mis manos y comenzaba a darme una rica masturbación allá arriba.

Luego sin perder mucho tiempo, el profe la quitó de encima y le indicó que se pusiera en cuatro con las rodillas sobre el sofá con el culo para afuera. El de pie, tomando su verga con la mano se la introdujo en su raja de nuevo y tomándola por las nalgas se la empezó a coger con fuerza, diciéndole cosas como –que rico coño tienes, pero tu marido no te coge bien como yo!-, -coge putita eso querías, coger conmigo, asi que mueve tu culo!- No sé como mi madrastra aceptaba esas frases humillantes, pero parecía como si eso la excitara más, ya que movía su trasero para estar más ensartada en la verga del profe.

El profe le daba duras embestidas a ella y emitía tantos gemidos y gritos a veces que no puedo precisar si se corrió dentro de la raja de Samantha durante esa posición perruna. Por último la acostó boca arriba en el sofá grande y subiéndose encima de ella y entre sus piernas la penetro por enésima vez, ella lo encerró entre sus piernas y quedaron pegados sus cuerpos el uno con el otro, el movía su cintura con fuerza y cada vez que la clavaba ella gemía o suspiraba profundo. Luego él entro en una seguidilla de movimientos rápidos de su verga entrando y saliendo de su raja, aunque no lo podía ver, era obvio por el movimiento de caderas que le daba. Los gemidos de Samantha aumentaron y comenzó a gritar –Assi papi, assi, assii!!, no pares no pares!!!- de pronto el comenzó a bufar como un toro, los movimientos cambiaron a lentos pero profundos. Ambos comenzaron a detenerse entre gemidos. Gritaron juntos varios segundos. Se quedaron otros segundos quietos, él aún encima de ella, sus cuerpos se relajaron allí tendidos.

El se levantó mientras mi madrastra quedó agotada con las piernas abiertas, un hilito de semen salía por su raja ahora colorada por tanta fricción.

Luego de ese momento en el cual volví a mojarme en los pantalones y no se diga el número de pajas que me hice posteriormente recordando esa escena, el dilema era decirle a mi padre lo que había visto, no quería que mi padre fuera un cornudo y que se burlaran de él asi, mi padre trabajaba mucho. La decisión no me dejó dormir las tres noches siguientes, es más durante ese tiempo, no quería ni tener comunicación con mi madrastra.

Al cuarto día de eso, mi madrastra había salido, yo tomé valor y me encaminé a la habitación de mi padre, finalmente le confesaría la infidelidad de Samantha, cuando estuve a un metro de la puerta oí gemidos provenientes de la habitación, la televisión estaba prendida a alto volumen, pensé que mi madrastra había regresado, pero recordé que no tenía planes de regresar a casa ese día, puse más atención y los gemidos me parecieron conocidos a pesar del ruido de la Tv. Me regresé a mi habitación, me subí al tapanco y arrastrándome me fui hacia la habitación de mi padre. Con la luz de la Tv y de la mesa de noche, pude ver a mi padre en la posición del misionero follando a toda máquina a mi hermanastra Karina, ella estaba aferrada de él con sus piernas y brazos, él le daba pistonazos duros y secos que la hacían gemir estruendosamente.
-Asi papi!! Asi!!, dámela, ayy así!!- gritaba Karina debajo del cuerpo de papá.
De pronto se oyeron dos escandalosos gritos de ambos que llegaban al climax juntos. El mismo pecado tenía mi padre que mi madrastra!.

Para terminar, asi me volví voyeur, mi casa era casa de lujuria. Ahora yo ya adulto, me encanta ver sexo en vivo a escondidas y me encantan los lugares de la red que promueven esos videos, me fascina!!.

EMPESE POR MI CUÑADA Y TERMINE DENDTRO DE MI CUÑADO

SIENDO AMANTE DE MI CUÑADA, TERMINE CALENTANDOME CON SU MARIDO,AHORA NO SE CUAL COJE MEJOR.

Mi nombre es diego, profe de gym, al igual que mi esposa, tengo 35 años, el sexo ocupa gran parte de nuestras vidas,yo tengo un fisico atletico, y un porte de regular a grande, paola mi mujer tiene una cola perfecta y unos pechitos medianos y redonditos,

vivimos a las afueras de buenos aires en una quinta q posee una pequeña pileta, en epocas estivales viene muy segudo mi cuñadita de 24 añitos, una morena simpatica y provocadora que tiene un enorme y pulposo traseo,que mas de una vez me sacaron los mejores polvos con mi mujer penzando que hera ella (carla), que a su vez esta casada con juan,un delicadito hombre de oficina de 28 años.bueno ya hise las presentaciones.

esto empeso hase un año atras,con mi cuñada en casa pasando unos dias de verano,y luego de una noche a full con mi esposa, que es por demas gritona cuando hacemos el amor,nos levantamos a desayunar,y luego ella se iria al gimnacio donde daba clases,unos minutos despues se levanto carla y preguntando como havia dormido, me contesto que apenas la haviamos dejado dormir por los gritos de su hermana,dijo bromeando, y agrego que no cuenten moneda delante de los pobres,yo rapidamente tome la posta y le pregunte si su marido ya no la hacia gritar,tambien en tono de broma, a lo que me contesto casi con lagrima en los ojos que ya ni la tocaba,y acia mas de un mes que no tenian relaciones,ya con lagrimas en los ojos,entonces aproveche para abrazarla y que me contara sus problemas ,que yo como hombre a lo mejor sabria lo que le pasaba a su marido,mientras ella me contabano se que cosa, yo aprovechaba y le acariciaba el pelo,las mejillas y los hombros,hasta que estubo devil y a punto.entoces con pequeños besos me fui acercando a sus labios para terminar en un gran beso apasionado,ella reacciono y me quiso separar,diciendome que estaba casado con su hermana,pero no lo dude y comense a besar su cuello y bajar con mi mano a su mojada vagina, entoces rompi toda resistencia y la tenia a mi merced,lleve su mano a mi pija totalmente erecta y comence a desnudarla,la di buelta y apollando su cara en la mesa comense a penetrarla sin preambulos,apretaba sus senos y me la cojia como un salvaje,ella llego a dos orgasmos seguidos, yo tomando un poco de manteca de la mesa se lo unte en su cola y en el oido le dije,ahora vas a gritar como tu hermana,y comense a penetrarla por ese pequeño ahujerito, primero despacio y luego con brutalidad, arrancandole gritoas de dolor y placer, y otro gran orgasmo, no aguante mas y me corri todo en ese tan deceado culo.

luego de unos dias de culpavilidad de su parte volvimos a tener sexo cada vez mas salvage y se volvia cada vez mas puta y se prestaba a todo tipo de juegos cada vez mas morvosos.
entoses me empeso a contar su intimidad.y nos divertiamos haciendole victima a mi pobre cuñado,empese a decirle que cuando le chupara la pija le empiese a meter un dedo en el culo, cosa que le empeso a gustar,(a el),luego que empiese con los besos negros,me contaba que le exitaba sobremanera ponerlo en cuatro y morderle sus cachetes y darle palmadas en la cola,luego la convenci que compre un gran consolador,que lo use ella y luego se lo aga chupar, ella respondia siempre a mi sujerencias y le agregava siempre algo llamandolo mi putita trolo etc, siempre nos calentabamos y temonabamos cojiendo a full.

una noche mi esposa me dijo que irian con carla a una despedida de soltera de una prima,que la acerque a su depto y las espere junto a juan, y me dije a mi mismo, ahora me lo cojo a el tambie, y asi fue que llego el savado a la noche, luego de las bienvenidas y las despedidas acordes, me quede solo con juancito,luego de compartir unas cervezas comensamos a hablar de mujeres,y comence a inventarle una hitoria de un alumno del gimnacio que estaba caliente conmigo,capte rapidamente su atencion y a modo de secreto le confese que siempre tuve la fantacia de que un hombre me chupe la pija,yo saviendo su intimidad me adelante y tambien a modo de screto le pregunte si tuvo alguna fantacia con un hombre.a lo que me contesto que alguna vez tuvo una que hera practicarle sexo oral a otro hombre,,me acerque a su oido y tomandole la mano lo lleve a mi bulto y le dije ,si guardas el secreto podemos llevarlas dos a la realidad,como no reacciono mal, me pare y sacando mi pija se la aserque a su boca, la miro un instante y comenso a deborarmela.me la comio hasta los huevos,lo levante le quite la remera y los pantalones lo di buelta y comense a chuparle el culito mientras se retorcia de placer,cuando estubo bien lubricado comense a penetralo,me pedia que pare que le dolia pero yo no aflojaba y le seguia dando duro .le pregunte si queria que se la saque y el me pidio que no que la queria mas adentro y mas duro, mietras yo le decia que ahora el hera mi putita y yo su macho, y el me decia si mi amor soy tu hembra,tu perra y que me amaba,hatsta que le acabe todo adentro,se la saque y muy prolijo le la limpio con la boca,y hasta que nuestras mujeres llegaron no se la pude sacar de su golosa boquita de putito.

ahora guardamos un secreto de a tres, yo me cojo a paola,mi mujer,que le gusta mas la pia que el chocolate,me cojo a carlita, que es una ninfomana,y me cojo a juancito que es mi putito asumido,no se cuanto voy a durar asi cojiendo con los tres, pero que es un placer es un placer, ahora ya le estoy echando un opjo a mi suegra a ver si es tan puta como sus hijas.
el relato es verdadero espero que le hayan gustado
DIEGO

Encularon a mi hermanita

Este relato sucedió hace 13 años, cuando mi primo mayor desfloró a mi hermanita de su culito.

Hola a todos los lectores de estos relatos tan calientes. Soy Juan de 23, pero lo que a continuación relataré fue cuando yo tenía 10 años y mi hermanita Valeria 12.

En ese entonces mis padres trabajaban los dos, vivíamos en un residencial, cerca de allí también vivía mi tía Luisa, hermana de mi madre, ella tenía un hijo, mi primo Nicolás que por ese entonces tendría unos 21 años. Este mi primo era un perdido, tenía muchos vicios, fumaba marijuana y bebía licor con sus amigos y para ajustes no trabajaba y lo habían expulsado de los últimos dos colegios, es decir que ni la prepa había terminado.

Mi hermanita Valeria, era una niña muy bonita, con cabello güerito, ojos verdes, delgadita, con pequeños senos, pero una linda colita. Ella era muy despierta y extrovertida, a los 11 años tuvo su primer novio y siempre le gustaba andar con chicos, claro que de su misma edad, era demasiado coqueta para su edad.

Ese día mi madre y mi padre saldrían a una boda lejos de la casa. Para no dejarnos solos mi madre le habló a Nicolás para que se quedara con nosotros, mi padre quiso oponerse por el tipo de muchacho que era Nicolás, pero como era hijo de su hermana, mi madre intervino y finalmente se quedó con nosotros esa noche.

Los tres empezamos a jugar juntos, pero yo me daba cuenta que Nicolás no le quitaba los ojos a la colita de hermanita, quien tenía un vestidito corto, él hacia lo imposible por verle las braguitas o tocarle la colita y a cada rato le decía –que buena estas prima!-, mi hermanita se sonreía con él.

Luego Nicolás propuso que jugáramos a la casita, Nicolás sería el papá y Valeria la mamá y yo el hijo. Mi primo lo había hecho para poder tocar a mi hermana. Seguimos jugando, y cuando llegó la noche, como estábamos en nuestra habitación (de mi hermana y mia), había dos camas, yo me quedaría en una y mi primo y mi hermanita en la otra. Nicolás le dijo a Valería que se quitara la ropa, mi hermanita dijo que no quería, pero Nicolás insistió diciendo que no se podía acostar con ropa y que jugaran lo más apegado a la realidad. Mi hermanita se quitó el vestido y se quedó en ropita interior, ella tenía un pequeño sostén y sus senos a pesar de ser pequeños tenían una linda forma, sus pezones se dibujaban debajo de la tela, y abajo mi hermanita aún tenía calzoncito de nena, es decir grande, pero sus formas eran finas y bellas. Nicolás se quitó el pantalón y su camisa, quedándose en calzoncillos. Todo esto me olía mal desde el principio.

Todos nos acostamos. Al rato oí que Valeria le decía algo a mi primo, voltee a ver y vi a Nicolás tratando de besar a mi hermanita acostados en la cama, ella no quería al principio, pero Nicolás nuevamente insistió diciéndole que eso hacían las personas grandes. Mi hermanita cedió y él la besaba, luego le tocaba las piernas y su calzoncito. Valeria trataba de quitarle las manos de encima, pero él era más fuerte y en una de esas, le subió el sostén y quedaron expuestas sus tetitas, unas lindas montañitas de carne, las cuales mi primo comenzó a besar y a chupar por todos lados, mientras Valeria trataba inútilmente de impedirlo. Yo estaba como congelado en la otra cama, no sabía que estaba sucediendo y no sabía que hacer.

Nicolás además le bajó el calzoncito a Valeria, pude ver la rajita, casi sin pelitos, de mi hermanita y la mano de mi primo tratando de manosearle el sexo. Al pasar los minutos Valeria fue perdiendo fuerzas y finalmente cayó en el juego de Nicolás. Yo era solo un observador de todo lo que pasaba. Nicolas mamaba con deseo los senos de Valeria, chupaba con los labios los pezoncitos y luego los apretaba, luego sacaba la lengua para lamerlos, mi hermanita cerraba los ojos, al principio ella se sentía incómoda, pero luego la excitaban. Al mismo tiempo él jugaba con los labios vaginales de ella, utilizando los dedos de una de sus manos. Valeria comenzó a gemir. –Verdad que te gusta!!- le decía ahora él.

A Nicolás no le importaba que yo fuera testigo de todo lo que ocurría. Comenzó a lamer el cuerpo de mi hermanita empezando en sus senos y fue bajando hasta detenerse en su rajita, le abrió las piernas y se la sujetó para que no las cerrara, luego inició a darle lengüetazos en su chuchita abierta como si fuera un perro, mi hermanita gemía y le decía que no, qué parara, pero su voz se quebraba de la excitación que estaba embargándola en ese momento, ya que Nicolás ya tenía cierta experiencia en el sexo oral.

Nicolás también usó sus dedos para acariciar la rajita de Valeria, los gemidos de ella se hacía cada vez más fuertes. Yo ya tenía una erección de estar viendo toda esa escena. En eso, Nicolás se puso de pie, colocó a mi hermana boca abajo con las piernas abiertas, las lindas nalgas paradas de Valeria quedaron al aire y a su disposición, luego tal como hizo con la rajita, comenzó a besarle las nalgas y chupárselas, le pasaba la lengua por toda la rayita incluyendo su ojito del culo, Valeria trataba de poner sus manos por detrás para detenerlo, pero igual, no pudo evitar que mi primo se diera un festín al comerle su apetecible traserito. Yo ya me acariciaba mi pija de lo caliente que ya estaba.

Al igual que antes, Valeria silenció sus quejidos y luego regresaron en forma de gemidos de placer, a mi hermanita le estaba gustando el tratamiento de Nicolás. En eso vi a mi primo quitarse los calzoncillos, le pude ver su verga con los cojones peludos, la tenía bien parada, le saltaban varias venas en el tronco, la mia era pequeñita en comparación con la suya. Se fue subiendo y montando sobre las nalguitas de Valeria, acomodó su verga entre las nalguitas de mi hermana y comenzó a empujar, ella gritaba que no lo hiciera, pero nuevamente sus quejidos eran débiles, poco a poco vi como su verga se iba metiendo en las nalgas de Valeria, debo indicar que al principio crei que la estaba penetrando en su rajita, como yo había visto en revistas o internet, pero cuando mi primo comenzó a moverse metiendo y sacando su verga, pude ver bien, él la estaba enculando, se la metía en su ojito del culo!, se notaba que el culito de mi hermanita era estrechito en comparación con la gorda verga de Nicolás.

Valeria gemía y se quejaba como de dolor, pero el la tenía sujetada y además estaba completamente encima del cuerpo de mi hermana que yacía boca abajo. Mi primo se movía fuerte ensartándola totalmente después que la sacaba, se le notaba muy excitado y no medía su fuerza. Yo estaba por correrme allí en mi cama.

Los gritos de Valeria cesaron como antes, y luego se convirtieron en gemidos que parecían más de placer que de dolor. Ella dejó de oponerse. Nicolás se movía como si estuviera cabalgando una res. Yo podía ver la verga y el orto de ella fundirse en uno solo. Los gemidos de Valeria eran más encendidos.
-Te gusta primita como de cojo?, te gusta?, te gusta?- le preguntaba repetidamente.
-..Sssiii!- decía mi hermanita ahora gozando de la sodomización que le daba su primo.

Nicolás se cansó de penetrarla en esa posición, ya que se tenía que apoyar de sus brazos, asi que sin moverse mucho, la puso de lado, el detrás de ella y levantando una de sus piernitas la siguió penetrando por ano. Valeria se dejó colocar

Luego de varios minutos asi, oí a Nicolás gritar que se venía, en eso comenzó a darle martillazos secos al culito de mi hermanita, él estaba acabando en el recto de ella. Cuando terminó él se paró para vestirse, yo me hice el dormido, estaba aturdido y nervioso, lo mejor era cerrar los ojos.

Nicolás se vistió, abrió la puerta y se marchó a la sala a ver Tv. M hermana se quedó quieta en la misma posición en que había sido penetrada. Yo vi y le salía un liquido blanco de su culito, era el semen de mi primo. Luego ella se fue volteando, yo nuevamente me hice el dormido, se fue poniendo su calzoncito y su vestido. Salió de allí y se fue a la habitación de mis padres y se encerró al menos por una hora. Yo me quedé allí acostado hasta que me ganó el sueño, no quería salir.

De lo sucedido no se habló más. Ni yo con mi hermana, ni ella conmigo. Crei que todo acabaría allí, pero jugando con mi hermana dos meses después, ella me dijo que si jugábamos a la casita, le dije que si, ella hizo que me acostara en su camita, pero antes me dijo que me quitara toda la ropa, quedé desnudo, luego ella hizo lo mismo, me acostó de lado atrás de ella, me tomó la pija y me empezó a masturbar hasta que me creció y se puso dura, yo guardaba silencio, debo decir que mi pija a los 10 años era muy pequeña y delgada, la de mi primo tuvo que tener el doble de largo y mucho más gruesa. Valeria se la puso entre sus nalguitas y me dijo que se la frotara en su culito, lo hice, yo estaba excitado ya, mi pija fue metiéndose en su culito después de un rato de estarla frotando, ella me dijo que se la siguiera metiendo, finalmente se la tenía toda dentro de su ano, luego me empecé a mover como lo había hecho Nicolás, Valeria tuvo un orgasmo y yo al verla me corrí como si me estuviera orinando. Todo duró unos cinco minutos.

Nunca más lo volvimos a hacer. Hoy día Valeria ya está casada. Esto es un recuerdo de una relación incestuosa. Yo me masturbo aún pensando en eso.

abuelo bonachon

Pepe, tení­a casi 70 años, de aspecto bonachón, aunque era un
poco pervertido ya que le gustaba mirar a las jovencitas que ni de lejos
conseguirí­a jamás por su fí­sico nada agraciado provisto de una peluda barriga
que le caí­a hacia abajo de forma algo asquerosa y un cuerpo lleno de vello que,
con el calor, desprendí­a un desagradable olor.

Desde muy pequeña, cuando el abuelo enviudó, Nati, pasaba con
él los fines de semana para hacerle compañí­a y así­ sus padres dispondrí­an de
tiempo libre para salir por ahí­ sin lí­mites en los horarios.

Al abuelo Pepe, le encantaba la compañí­a de su nieta, con la
que tení­a mucha confianza, hasta tal punto que desde muy niña, se bañaban
juntos, pero la niña, ya era casi una mujercita de 18 años y, aunque bajita
prometí­a un cuerpo lindo, muy delgado que, junto a su larga melena lisa y sus
ojos azules, le daban un aspecto aniñado y angelical.
Ese fin de semana, como de costumbre, llegó la muchacha,
alegre y risueña pero ignorante que esos dí­as serí­an diferentes y muy
especiales.

Pepe, tení­a casi 70 años, de aspecto bonachón, aunque era un
poco pervertido ya que le gustaba mirar a las jovencitas que ni de lejos
conseguirí­a jamás por su fí­sico nada agraciado provisto de una peluda barriga
que le caí­a hacia abajo de forma algo asquerosa y un cuerpo lleno de vello que,
con el calor, desprendí­a un desagradable olor.

Era calvo aunque conservaba algún
resto de cabellos ya grises, en resumen, era uno de esos tí­os que no se comen un
rosco ni de lejos, pero no importa, con sus pelí­culas porno y sus pajas, se
contenta el hombre.

Nieves salió de la ducha y como era su costumbre, se vistió
con el camisón de tirantes de tela muy liviana, para estar fresca no se puso ni
ropa interior, si total, con su abuelo no habí­a problemas, conocí­a su cuerpo al
milí­metro de las veces que lo habí­a cuidado y aseado en todos esos años.

Se sentó en el sillón y tal como era habitual, se desparramó en él colocando una
pierna en cada brazo de este.
El abuelo la contemplaba en silencio y secretamente se estaba
tocando la polla.

Hací­a bastante tiempo que hací­a aquello, su nieta lo provocaba
sin querer y el espectáculo de aquellas juveniles piernas al aire era demasiado
para él.

Se volvió para ella a mirarla y lo que vio no era nada nuevo:
el coñito de su querida nieta abierto por el efecto de la postura,
ofreciéndosele como manjar divino para sus desgastados ojos.
No podí­a más y se sacó los calzoncillos, única prenda que usaba para estar en casa, dejando al
aire una polla grande, de tronco hermoso y con un capullo sonrosado y redondito
como una pelota de ping pong y se la meneaba sin parar, estaba realmente salido.
Aquello se estaba pasando de castaño oscuro, se levantó y fue
hacia la niña, que absorta, miraba la pantalla.

Comenzó a hacerle cosquillas,
cosa que no era la primera vez que hací­a, le tocaba por las aún inexistentes
tetitas y con la excusa de hacer cosquillas en las ingles, llegó a tocarle el
coñito.

Nieves dejó que el abuelo Pepe con los dedos pulgar e í­ndice
de la mano izquierda, le abrieran su virgen cuevecita mientras que el hombre,
después de mojarse un dedo de la mano derecha, se dispuso a tocarle el clí­toris
suave y delicadamente.

Ella roneaba como un gatito, aquello era dulce y agradable,
le proporcionaba sensaciones desconocidas y se dejó hacer.
Ante aquella caricia,
sintió que su falo no podí­a más, necesitaba el calor de aquellos jugos que
comenzaban a brotar.

Tomó con la mano con la que tocaba a la pequeña, el tronco de
la polla que apuntó en el clí­toris suave y ya bien mojado al tiempo que chupaba
los pezoncitos de su niña del alma que bajo su cuerpo temblaba y gemí­a de
placer, abandonada a los tanteos que quisiera proporcionarle su anciano abuelo.
La tomó de las piernas y le colocó el culo redondito y suave
en el filo del asiento para así­ proporcionarle mejor contacto.

Involuntariamente, los inexpertos labios vaginales, rodearon el capullo como si
de un pajarillo a punto de volar se tratara y abuelo Pepe se sentí­a en el
paraí­so con su niñita llorando de gusto y profiriendo gritos que el hombre con
la lengua metida en la boquita sonrosada del inocente ángel, acallaba.
Pellizcaba los pezones suavemente sin abandonar aquel
contacto tan divino y temblaban los dos, la chiquilla de miedo por tanto placer
desconocido, el hombre por la emoción de cuerpo virgen y joven para él.
Se dejó caer besándola como un poseso sin soltarle las tetas,
palpándolas, sobándolas con gusto, mientras la polla, cuyo capullo se habí­a
salido de la entrada de tan tierna cavidad, caí­a sobre el clí­toris como el
badajo de una campana, notando ella el ir y venir de tremenda golosina.

Disfrutaban los dos como locos, el roce de la polla sobre la entrada de aquella
grutita mojada y estrecha era exquisito y ese hombre, que la habí­a criado la
frotaba muy rico y delicioso.

Se situó frente a ella, de rodillas en el sillón colocándole
las piernas en sus hombros para hacer del roce algo totalmente pleno y tener los
juveniles pechitos bien a mano para tocarlos a su antojo, babearlos, resobarlos,
toquetearle el culo con descaro y de buena gana se la habrí¬a follado con gusto,
de no haber sido porque se vino encima de aquel potorro caliente.

Se la restregó bien, repartiendo el zumo de su polla por todo
el coñito que agradecido le regaló su primer orgasmo de niña adolescente.
Se retiró de su cuerpo, le colocó bien el camisón y se sentó
otra vez en el sofá para quedarse dormido.

sexo entre 3 hermanos hombres

jamas pense que a los 8 años conoceria las delicias del sexo gracias a mis hermanos

pues asi sucedio soy, juan, tengo 2 hermanos pepe y toño, y cuando yo tenia 8 años ellos contaban con 14 y 16 años, mi mama que era viuda estreno marido por lo que deje de dormir con ella y me acomodo con mis hermanos comprando literas de cama matrimonia abajo e individual arriba, el cuarto no daba para mas pues viviamos en cas de infonavit. me toco abajo con pepe el de 14 años, y desde los primeros dias se me acercaba mucho me abrazaba, me rozaba los labios con los suyos y yo sin saber que hacer me hacia el dormido, lo que le daba confianza para continuar y empezo acariciandome las nalgas primero sobre el calzon y despues, por debajo de ellos, me gustaba sentia consquilllitas y me dejaba hacer, luego como a los 8 dias me repegaba en el culito su verga dura tambien primero sobre la truza despues a pelo, me ensalibaba el culito y alli ponia la cabeza de lo que yo sentia una muy gruesa verga,

un dia trato de meterla pero me dolio y puje, eso lo detuvo pero continuo sobandola en mi rayita poniendole saliva, y de pronto senti algo caliente se estaba corriendo sobre de mi, lastima que no pude saber como era porque yo me hacia el dormido, el me limpio con su calcetin y se durmio, al dia siguiente de nuevo pero esta vez yo me sentia muy caliente sentia que temblaba mi cuerpo y quizas esto ayudo a que de pronto su verga estuviera dentro de mi, con un dolor leve soportable mas bien como ardor que fue desapareciendo conforme el me cogia mientras yo disfrutaba tanto que mi verguita me dolia de lo dura que estaba, se vino dentro de mi, y yo no sabia que era eso pero me gustaba cañon claro que disfrutaba, de dia nunca lo platicabamos, quizas tenia miedo y nunca me dejaba solo, el me llevaba a la escuela, el iba por mi, y siempre atento me dispara con el poco dinero que nos daban, yo feliz, y asi fue coger diario sin parar un solo dia y en ocasiones hasta 3 veces seguidas, bendita juventud, comoal mes de estar asi cogiendo, estabamos entregados a las mieles del sexo ya sin dolor alguno, y cogiendo a pelo sin condon, cuando de repente mi hermano toño se asoma de arriba con una lampara, y sentimos que se nos venia el mundo encima QUE ESTAN HACIENDO PINCHES PUTOS CABRONES LE VOY A DECIR A MI MAMA, no poe favor le dijo pepe nos va a chingar, que se los chingue por putos, yo al ver que tambien el estaba erecto le dije, con mi vocecita aun infantil, se siente bonito si quieres tu tambien metemela pero no le digas nada toño, hazte parriba le dijo a pepe, se acomodo tras de mi, y como ya estaba dilatado ni me dolio aunque esta si era bastante grande, me cogio mas rabiosamente sin miramientos con coraje, pero que delicia yo por primera vez senti que descansaba, y es que estaba sintiendo orgasmos aun sin eyacular

Mi verguita brincaba, yo no sabia porque decian que era malo si pra mi era una delicia, total termino y ese dia se acosto en el suelo quizas arrepentido pero ya estaba hecho, ya nadie podia rajar, solo dijo ni una palabra esto tiene que quedar entre nosotros si quieren seguir sin problemas. al dia siguiente fue algo tenso pero al legar la noche se establecieron las reglas un dia dormiria con cada uno, y asunto arreglado ese dia repitio toño, que al terminar reclamosu cama por lo que caliente se bajo pepe y segui con el, asi duramos como 5 años hasta que toño se llevo la novia y se fue a vivir con sus suegros, y pepe ya de 19 años tambien se andaba cogiendo a su novia y me dijo que ya hay moria, que de verdad lo perdonara que quisiera que no hubiera pasado, yo tenia 13 años, perdonarles que les dije si ha sido el tiempo mas feliz de mi vida, ya despues vinieron otras relaciones, mi mama nunca lo supo ahora tengo 20 años sabe que soy gay, me acepta aunque le duele mucho me dice, ya me independice vivo aparte pero nos reunimos como familia normal amo a mis sobrinos aunque mis hermanos no me los sueltan quizas temen que haga algo con ellos que ademas aun son chicos 6, 4 y 3 años pero jamas haria nada con ellos lo juro.

Haciendo cuentas de que 5 años mas o menos cogi diario sin faltar un solo dia, y que habia noches que cogia con los 2 y noches que repetia con alguno de ellos hasta en 3 ocasiones, saque mi calculadora y acabe presumiendo que cogimos juntos mas de 2000 veces, pensaran que como ha quedado mi culito con otras tantas cogidas ya sin ellos, pues no mi culito sigue como la primera vez. hermanos no hay rencor los amo y fui feliz con ustedes.

Mi vecina, 13 años y su primera mamada

Este relato es 100% real y en él revelo hasta dónde una joven de 13 años se hizo adicta a mi semen y lo ha consagrado su “fetiche”

Mi nombre es Ignacio, tengo 32 años, abogado, y vivo con mi novia en Montevideo, Uruguay. La historia que voy a contar, y que aun continúa, es totalmente real. La protagonista de este relato es mi vecina Lucía, que al momento de comenzar con esta “hermosa locura sexual” contaba con tan sólo 13 años de edad.

Lucía es una joven que actualmente tiene 16 años, es de estatura mediana, cabello castaño claro, ojos color miel, delgada, tiene poco pecho pero tiene un culito paradito y respingón. Si bien no es una chica muy atractiva de cara, su culito hace que tenga un cierto atractivo, el cual hace lucir muy bien con unos jeans ajustados. Obviamente, a los 13 años no tenía su culo formado como ahora, supongo que con el correr de nuestras prácticas sexuales tal vez haya tomado esa hermosa forma que hoy tiene.

Lucía era una chica muy madura para tener 13 años. Solíamos tener charlas con ella sobre política, por ejemplo, donde nunca ocultó sino que mostró con orgullo su afinidad al socialismo. Charlas que incluso en varias ocasiones incluían a mi novia, ya que ella también solía salir conmigo (cuando no trabajaba) por las tardes al jardín de nuestra casa donde desde allí conversábamos con Lucía, quien se encontraba en el jardín de la suya. Mi novia trabaja hasta tarde, y a veces llega a casa entrada la noche, por lo cual era frecuente que tres o cuatro veces por semana charlara yo solamente con Lucía. Ella sí salía todos los días al jardín de su casa donde se encontraba con una amiga con quien también ella solía charlar sobre chicos, del liceo (o secundario como se le dice en algunos países), o de algunos programas de televisión. Esa amiga no era tan madura como ella, más bien era una chica que si bien creo que también tenía 13 años representaba dicha edad por el tipo de conversación semi infantil que mantenía.

Lucía tenía muchos roces con sus padres pues a la edad de 13 años estaba con ganas de salir a bailar, a discotecas, y los padres no la dejaban porque es una joven aun muy chica para eso. Y en verdad, a pesar de la madurez de Lucía, los padres tenían razón. Hoy día, y con 16 años, ya sale con sus amigos los sábados por las noches. Las charlas con ella eran tan frecuentes que a veces se tornaban en confesiones de su parte. Un día, por ejemplo, hablando sobre sus posibles candidatos me dijo que le gustaban los hombres afeitados, que usan traje, camisa, y corbata, y que se peinan con gel el pelo corto. Casualmente, ése es mi perfil ya que por mi profesión me veo obligado a utilizar ese vestuario, además de que uso lentes que de alguna forma me dan un aspecto intelectual que considero interesante. Ese comentario me hizo preguntarle enseguida (y medio en broma y medio en serio) si yo le gustaba, y me dijo entre sonrisas tímidas y cómplices que sí, aunque sabido es que nunca prosperaría una relación entre un chico de 29 años y una chica de 13, por lo tanto, esa confesión quedó en eso, pues nunca más se volvió a tocar el tema. Además, y con lo enamoradizas que son a veces las chicas de la edad de Lucía, era probable que el gusto que sentía por mí rápidamente se le esfumara al conocer a otro chico. Lucía se fijaba siempre en chicos mayores que ella, quizás producto de su propia madurez que hacía que descartara casi de plano los chicos de su misma edad o de algunos pocos años mayores. Además de no perder de vista que ya de por sí las mujeres maduran antes que los hombres y por lo común suelen enamorarse de chicos más grandes.

Lucía siempre decía que los chicos de su edad estaban para la estupidez, que no se podía charlar de cosas serias con ellos, que sólo piensan en los juegos electrónicos, en las computadoras, en fumar, o emborracharse, sin preocuparse por tener alguien al lado ni de cuidar a su novia.
Luego de toda esta introducción hecha a los efectos de que conozcan mejor a Lucía, paso ahora a relatarles cómo se fue dando esta locura que estamos viviendo.

Como aquí en Uruguay hasta hace tres o cuatro años no era muy frecuente que la gente contara con un acceso ilimitado a internet desde su casa, Lucía solía ir al cybercafé del barrio unas tres a cuatro veces por semana con una o dos amigas más, a divertirse. Las veía allí porque a veces tenía que ir al cybercafé a imprimir algún documento de mi profesión ya que de vez en cuando mi impresora se atascaba y no me lo permitía. También la escuchaba pedirle plata a su mamá para ir al cybercafé con las amigas, lo cual hacía que yo supiera que estaba por ir allí. Nunca supe qué es lo que buscaba en el cybercafé, es decir, a qué páginas web entraba a navegar. Ni tampoco me importaba. Además, es imposible ver si no te paras de frente al monitor qué es lo que está haciendo el usuario en ese momento porque las computadoras en ese cyber están (si bien una al lado de la otra) separadas en cabinas por unas tablas de madera que hace imposible que quien está al lado o en diagonal a la máquina sepa en qué página está navegando el usuario porque no se ve la pantalla. Las veces que la veía allí la saludaba con un beso en la mejilla (lógicamente, yo quedaba de frente a la pantalla) pero no miraba la pantalla. De hecho, no soy un tipo curioso. Un cierto día como tantos en los cuáles charlábamos un rato por las tardes, Lucía vino hacía mí y me dijo lo siguiente (trataré de reproducir el diálogo lo más fiel posible, aunque obviamente no recuerdo las palabras textuales):

Lucía: ¿viste ayer en el cyber qué era lo que estaba viendo?
Yo: No, nunca miro lo que hacen los demás.
Lucía: Ok. Menos mal.
Y Lucía se fue. Me quedé pensando, ¿qué estaría viendo esta chica por internet?. Al otro día la volví a ver, pero esta vez en la carnicería. Y no me pude contener preguntarle por qué me preguntó si yo había observado lo que ella estaba mirando en el monitor del cyber. El diálogo fue más o menos así:
Yo: ¿Por qué me preguntaste ayer si yo había visto lo que vos estabas viendo en el cyber?
Lucía: Porque … lo que estábamos mirando no está bueno que lo sepa todo el mundo. Y conste que entramos allí por decisión de Carolina (su amiga).
Yo: Ok, está bien.
Como les dije, no soy un tipo muy curioso ni ando encima de la gente para que me cuente qué hace. Pero, inesperadamente, ella me dijo.
Lucía: Está bien, a vos te voy a contar, pero no le digas a mis papás ni a nadie, ni siquiera a tu novia, tiene que quedar entre vos y yo porque si se entera alguien más me van a matar.
Yo: Ok, escucho.
Y me contó nomás. Estaban viendo fotos y videos cortos (de esos de 1 a 2 minutos) pornográficos. Y que desde hacía unos pocos meses iban al cyber con Carolina y otra amiga a ver eso. Por ello es que iban tan seguido al cyber a divertirse que, como les dije, debían ser unas tres a cuatro veces por semana. Lucía me contó que todo comenzó cuando Carolina revisó su correo y uno de los mails que le envió un amigo de ella (o compañero del secundario, no sé bien quién fue) le mandó una foto de una chica chupando una pija. Esa foto tenía en su parte inferior una dirección web. Cuando vieron eso quedaron petrificadas, aunque a Lucía no le causó sensación de asco, sino de curiosidad. Obviamente, a pesar de tener 13 años sabía bien que a los niños no los trae la cigüeña de París, y que la práctica de sexo oral existe y es real. De hecho, en los primeros años de liceo o secundario (en los comienzos de la adolescencia) existe una materia denominada Educación Sexual y Reproductiva que tiende a informar a los jóvenes sobre las prácticas sexuales y sus riesgos, y ni que hablar que el sexo oral tiene sus riesgos. Esa fue su primer foto porno que vio. Y decidieron entrar a esa dirección web que lucía debajo de la foto aprovechando la privacidad de la estructura del cyber. Y me contó que vieron de todo. Incluso videos caseros en youtube. La consecuencia de todo esto (pensaba yo para mis adentros) no podía ser otra que el llegar a su casa y aguardar el momento ideal para pegarse una flor de masturbada. A los 13 años ya muchas niñas empiezan a explorarse, y a veces antes aun. Y se lo pregunté. La conversación fue más o menos así:
Yo: ¿Te masturbás luego de ver las fotos?
Lucía: Sí, a veces, ¿está mal eso? Todas las chicas de mi edad lo hacen. ¿Vos no te masturbaste alguna vez?
Me dio esa respuesta intentando convencerse ella misma de que lo que hacía era lo más normal del mundo entre chicas como ella, e incluso me preguntó si alguna vez yo no me masturbé, como queriéndome decir que si no lo había hecho yo no era normal o era un extraterrestre.
Yo: Claro. Alguna vez lo hice. Todos los hombres lo hacemos.
La conversación terminó cuando ambos doblamos la esquina y cada uno fue a su casa con la compra de la carnicería.
Pasaron unos días donde estuvimos conversando nuevamente, inclusive con mi novia, aunque, lógicamente, nada de pornografía. Sólo conversación normal, incluyendo fútbol (somos hinchas del mismo equipo) y algo de política y de los vecinos ya que por aquél entonces se avecinaban unas elecciones de Concejal de Barrio. Hasta que unas semanas más tarde nos volvimos a ver, pero esta vez solos. Mi novia llegaría unas dos o tres horas después. Y en el medio de la charla, mientras yo aprovechaba la caída del sol para cortar el pasto, se aproxima hacia la reja perimetral de mi casa y me llama a que vaya a su lado pues quiere decirme algo confidencial. El diálogo fue algo así (insisto en intentar repetir lo mejor posible la conversación, a fin de que pueda traducir la fidelidad de lo sucedido):
Lucía – ¿Ése líquido blanco y medio espeso que les sale a ustedes de la pija, es el semen?
Yo: Sí –contesté, un tanto sorprendido por la pregunta- ¿Estuviste viendo porno de nuevo? ¡Je!
Lucía: Sí –entre sonrisas cómplices y tímidas- Me imaginé que era eso porque fue lo que aprendimos el año anterior en el liceo. ¿Y tu novia se lo bebe?
Yo: ¿Eh…? –contesté yo, ya más que sorprendido- ¿Por qué me preguntás eso?
Lucía: Porque la mayoría de las veces las chicas que veo se tragan el semen, o se lo ponen en la boca y lo escupen.
Yo: No te voy a contestar si mi novia hace eso –le contesté, un tanto enojado por el atrevimiento de su pregunta- Pero muchas mujeres sí lo hacen.
Lucia: entonces, si no me querés decir si tu novia hace eso, es porque se la bebe, sino no tendrías por qué ocultármelo.
Yo: ok, tú ganas, se lo bebe. Pero no le digas esto a nadie, ni menos a ella, porque me va a matar.
Lucía: ok, trato hecho, dime, ¿es rico el semen y por eso se lo tragan?
Yo: no sé. Yo nunca probé semen. Eso de que las chicas traguen semen es un morbo de los hombres. A algunas les gusta, otras lo hacen sólo por satisfacer a sus parejas. Yo nunca recibí quejas de que mi semen fuera feo, presumo que el semen de nadie es feo. ¿Ese tipo de fotos y videos es lo que más te gusta ver en el cyber?
Lucía: sí, y otros también, pero después te digo. Gracias, Nacho (así me llama ella a veces).

Y se despidió de mí con un beso. La verdad, estaba yendo un poco lejos este asunto de ver porno en el cyber.
Pasados unos días nos volvimos a ver, esta vez en el supermercado. A la salida del supermercado nos pusimos a conversar nuevamente sobre pornografía. Me contó que estaba muy curiosa por seguir investigando sobre sexo y pornografía, y que se masturbaba cada vez más seguido. Parecía evidente que se le estaba tornando una adicción. Le dije casi con voz paternal que lo mejor que podía hacer era ponerse de novia con algún chico que le gustara, y con el tiempo comenzar a probar ella misma por sus propios medios lo que se siente. Ella me dijo, inmediatamente y como algo que tenía muy asumido y no pensaba modificar, que quería llegar virgen al matrimonio. Lo cual, a mi criterio y por obvios motivos, es más que lógico. Le dije que eso hoy en día ya no es tan así, que la práctica del sexo es una actividad cada vez más liberal, que no está mal visto tener relaciones antes de casarse, todo ello en un tono no de imposición, sino de sano consejo. Me puse como ejemplo diciéndole que yo tuve varias novias antes de mi actual novia, que con todas ellas tuve relaciones y nuca me casé con ninguna, y que con mi novia había mantenido relaciones sexuales infinidad de veces antes de casarnos. Además, le dije como sugerencia que podía perfectamente mamársela a su novio, probar su semen si es que tanta curiosidad le daba, y llegar virgen al matrimonio pues no había necesidad alguna de invadir la vagina para hacer sexo oral.
Volvieron a pasar unas semanas, cuando comenzó la locura que hoy día seguimos viviendo. Lucia seguía yendo al cyber con la misma frecuencia que antes. Y uno de esos días la volví a ver ya que fui al mismo a imprimir una demanda que tenía que presentar al día siguiente en el juzgado, pues mi impresora había terminado de romperse. La ví y la saludé, cuando escuchó que la saludaba de lejos y me acercaba a darle un beso en su mejilla, me di cuenta que minimizó la ventana que tenía abierta. Me hice el desentendido, la saludé, y nada más. A los pocos días le pregunté (ya con más confianza) qué estaba viendo ese día que minimizó la ventana. Me dijo que eran una serie de fotos de una jovencita que se la metían por el ano y le daban en semen en la lengua. Y ahora viene lo que resulta interesante, y que fue puntapié inicial de toda la locura sexual que llevamos (como siempre, trataré de repetirlo lo más fiel posible):
Lucía – ¿puedo pedirte algo sin que te enojes? Pero es sólo entre vos y yo, por favor que no salga de acá.
Yo: ok, dale.
Lucia: estuve pensando eso que me dijiste de que puedo llegar virgen al matrimonio pero darme algunos gustos antes. ¿Me dejarías probar tu pija y tu semen?
Yo no sabía qué contestar. No esperaba esa pregunta. Quedé perplejo. No esperaba que se hubiera decidido a realizar lo que siempre acostumbraba ver por internet. Y menos que el afortunado sería yo.
Yo: dejame pensar, mañana te contesto. No es fácil para mí. Imaginate que estoy con mi novia, me conoce todo el barrio, y si alguien se enterase de esto no sólo me divorciaría, sino que además me mandarían a la cárcel, no olvides que sos menor. Y todo esto, además, implicaría que pierda mi trabajo en el buffet y que todo el ambiente de abogados y quizás escribanos se enterasen de esto.
Lucía: ok, te lo pido a vos porque te tengo confianza y sé que no hay riesgos. Estoy curiosa y tengo ganas de saber qué se siente. Ya no quiero verlo más en fotos o videos, quiero saber qué se siente. No se me ocurre a qué otra persona pedirle. ¡Porfi, no te enojes!
Yo: no me enojo, lo pienso y mañana te contesto, pero ¿por qué no te empeñás en conocer algún chico y hacerlo vos por las tuyas? No lo tomes a mal. No te estoy rechazando, pero no me parece bien lo que me pedís. Lo pienso bien y mañana te contesto.
Lucía: pero quiero probar ahora, me da mucha curiosidad. No quiero esperar a enamorarme de alguien para recién después probar. Las ganas las tengo ahora, mañana no sé qué pueda pasar. Además sé que vos no le dirías nada a nadie porque sos el primero en perjudicarse.
Y bien, al otro día, volví a ver a Lucía. Ese día mi novia llegaría tarde en la noche, y estuve charlando en Lucía un rato. También con su madre quien se asomó a conversar con nosotros. La madre es una excelente persona, y muy buena vecina, pero justo en ese momento estaba estorbando conversando de cosas que no nos importaban, como por ejemplo, que andaba un gato metido en el fondo de su casa y no lo podía sacar porque se le subía al limonero. Luego que la madre se fue (pasó como una media hora para que se fuera) Lucía me miraba y no me decía nada. Estaba esperando la respuesta. La noche anterior yo ya había pensado todo. Y se lo dije.
Yo: ok, Lucía. Te voy a dar a probar lo que me pedís. Pero por favor que esto sea un pacto de sangre. No digas nada a nadie porque me puede costar muy caro.
Lucía: ok, ¿y cómo hacemos?
Yo: Mañana mi novia llega más tarde, así que decile a tu madre que a la tardecita vas a ir al cyber. En realidad, nos vamos a encontrar en la esquina y vamos a ir al fondo de la casa que está deshabitada, a dos cuadras de acá. ¿Te parece bien?
Lucía: ok, ¿demoraremos mucho?
Yo: Presumo que una media hora, más o menos. Eso sí, yo entro primero, y vos después a los pocos minutos, porque si nos ve algún vecino entrando juntos a ese lugar va a pensar que es para hacer lo que realmente vamos a hacer, y eso es lo que no puede pasar.
Lucía: ok, buenísimo.

Y se despidió de mí con un beso en mi mejilla.
Llegó la hora pactada y ya estábamos en la esquina. Entonces, yo comencé a caminar hacia la casa deshabitada, que queda a una cuadra de esa esquina. Comencé a caminar adelantándome a ella para que no pareciera que íbamos juntos. Entré a la casa mirando a los cuatro lados que nadie me viera, y a los pocos minutos entró ella. Entramos por una ventana rota que está semi abierta. Nos fuimos para una de las habitaciones del fondo. Aun había luz solar a pesar de ser tarde (era verano, y aquí en Uruguay se adelanta el uso horario una hora en esa estación, lo cual hace que el día rinda más en cuanto a la luz solar). Ya estábamos allí, prontos para nuestra primera experiencia juntos. La conversación se fue desarrollando más o menos de la siguiente forma:
Yo: ¿estás pronta?
Lucía: Sí, estoy nerviosa, pero me gusta la idea de esconderme para esto.
Yo: ahora yo me quito el pantalón, el calzoncillo, y vas a ver mi verga. Vos ponete de rodillas, y te aconsejo que primero empieces por acariciarla, tocarla, y luego que sientas cómo es al tacto, seguí por darle unos besitos en la punta y en el costado, lamela un poco, así te vas acostumbrando al gusto. Y cuanto te sientas con suficiente coraje, abrí la boca lo más grande que puedas y metete la cabeza de la pija adentro, ¿ok? Jugá con tu lengua en la cabeza. Yo sé que son muchas cosas y capaz que no te acordás, pero a medida que vaya pasando todo yo te voy repitiendo. No tomes a mal que yo te diga cómo hacerlo, lo que pasa es que si vos lo hacés como a vos te parezca te puede dar arcadas, horcajadas, y tal vez te resulte todo desagradable. La idea es que te guste, ¿no es así?
Lucía: sí, gracias por explicarme, no creo que me acuerde de todo, pero vos guiame, yo después me manejo sola.
Y así empezó Lucía. Arrodillada frente a mí con su cara de colegiala (mitad niña, mitad adolescente) comenzó a acariciarme la pija, la tocaba, le dije que si quería podía tocarla con las dos manos. Ella estaba temerosa y hacía todo con una mano sola. Le dije que se relajara y que usara sus dos manos. Luego empezó a depositar suavemente sus jóvenes labios en la cabeza de mi pija, y en el costado de la misma. Me la besó unas cuantas veces. Le dije que sacara la lengua un poco y que la lamiera, para acostumbrarse al gusto. Lo hizo, y lamió mi pija desde el tronco hasta la cabeza, porque me dijo que así había visto hacerlo a una chica en un video en internet. Siguió unos segundos, hasta que en un momento se escondió la cabeza de mi pija en su boca. Abrió grande su boquita juvenil y se engulló un poco más allá de la cabeza de mi verga. Así, empezó a chupar. Empezó con un mete y saca suave, despacio, como tratando de conocer un territorio que por primera vez estaba explorando, con la temerosidad y respeto que se tiene a lo desconocido. Trató de ir más al fondo (seguramente ya empezando a enviciarse con la pija) pero se la sacó de la boca y empezó a toser. Había hecho una arcada por haberse atorado o atragantado. Le dije:
Yo: tranquila, no te apures. Lo estás haciendo muy bien. No tenías necesidad de engullirla toda. Dale más despacio.
Lucía: ok, disculpa, me perdí. ¡Je!
Era obvio que le estaba gustando. Ella misma estaba siendo la protagonista de aquellos videos tan excitantes que veía en el cyber. Me moría de ganas por decirle que me lamiera las bolas, pero no quería que hiciera demasiadas cosas ya que era su primera vez y tampoco quería que se estresara demasiado. Con lo que estaba haciendo era más que suficiente para su primera vez. Además, capaz que ella no quería hacer eso y tal vez me tratara como un pervertido, o pensara que me quería abusar de ella y su curiosidad. A medida que seguía chupando, se la metía cada vez un poco más adentro, y más rápido. También note cómo se la sacaba de la boca y la lamía, y la volvía a besar, seguramente imitando a alguna de las actrices porno que vio, o por qué no a alguna chica amateur. Así estuvimos unos 5 a 10 minutos, que para mí fueron súper excitantes. Entonces, le dije:
Yo: estoy por acabar, ¿cómo querés probar el semen?
Lucía: dámelo en la lengua, ¿te parece bien?
Yo: ok, pero sólo te voy a dar el primer chorro. La idea es que pruebes semen, no que te embarre la boca con él.
Lucía: no, embarrame, llename la lengua de semen.
Yo: mirá que te podés atragantar.
Lucía: no importa, lo quiero todo.
Yo: ok, pero no lo bebas hasta que yo no haya derramado hasta la última gota.

Yo estaba muy excitado y no me resistí a su pedido, aunque estando en mis cabales le hubiera derramado en su lengua nada más que el primer chorro porque lo que importaba era eso, que probara semen y no que la embarrara. Evidentemente, Lucía estaba poseída por la calentura extrema que debía tener debajo de sus jeans ajustados (que por otra parte me encantan cómo le quedan porque le marcan bien su culito paradito y respingón) y quería toda la leche, igual que lo que veía en los videos. Y así fue. Le avisé que estaba por acabar, sacó su boca de mi pija y sacó la lengua al máximo. Yo empecé a pajearme mi verga mojada por la saliva de la colegiala. Y el semen empezó a salir a borbotones. Cinco chorros de semen bien blanco, espeso, viscoso, y caliente fueron a dar directamente a la lengua de Lucía, el resto fue lo que caía desde mi pija hacia abajo, y que quedaba colgando de la cabeza; todo ello también fue a descansar a su lengua. Una vez que todo el semen cayó en su lengua, le dije que podía beberlo. Metió su lengua dentro de su boca y tragó la leche, aunque creo que antes de tragarla hizo un gesto como de haberla saboreado en la boca. Luego que tragó el semen, le pregunté:
Yo: ¿y? ¿qué te pareció?
Lucía: está riquísimo todo esto de chupar la verga y tragar el semen. Tengo una calentura que no aguanto más. Llego a casa y me hago una paja aunque esté mi madre adelante.
Yo: ¡Je! Vamos rápido, antes de que alguien nos vea. Primero salí vos, y esperame en la esquina, en unos minutos salgo yo.
Lucía: ok, dale. Te espero.

Y así salimos, ella antes que yo (mirando previamente que nadie nos viera) adelantándome ella en la caminata de dos cuadras hasta casa. Nos despedimos desde lejos con una leve levantada de brazo. Ella entró a su casa, y a los pocos segundos, yo en la mía. La historia había empezado. Y no terminaría allí porque no solamente hasta el día de hoy sigue chupándome la pija y tragándose mi leche, (y en algunas ocasiones lo hizo más de una vez en el día) sino que además mantenemos encuentros donde la ayudo a masturbarse metiéndole un dedo en el ano. Estas historias las contaré en otros relatos. Agradezco comentarios, tanto de chicos como de chicas.
Saludos a todos los lectores y, particularmente, a todos quienes formamos parte de esta comunidad.
Ignacio.

Inocentes 12 con lucas y rex

Hola me llamo Ana y despues de muchas dudas me he decidido a contar una experiencia q tuve con una amiga siendo tan solo una niña de 12 añitos de aquella mediria 1,50 y era delgadita morena y esbelta.

Yo vivia en un pequeño pueblo de un monte gallego de apena 10 vecinos con mis padres. Teniamos dos perros para que cuidaran la casa, Un dogo llamado Lucas, y un Pastor aleman llamado Rex. El dogo tenia 3 años y ya tenia un tamaño considerable pues me llegada a mi mas arriba de la cintura,Rex era un pastor aleman de tamaño normal.

Un dia mis padres tuvieron que ir a Lugo a casa de mi abuela, y yo me quedaba sola en casa para atender a los perros. Llame a Carla para no estar sola y se vino a pasar el fin de semana ella era mas o menos de mi altura y un poquito mas pesada q yo ,pero no gorda. Esa noche estuvimos hablando de lo monos que son los perritos cuando son cachorros y que estaria muy bien tener unos, entonces con toda la inocencia empezamos a hablar de cómo tenian cachorros los perros y se nos ocurrio que por que no teniamos nosotras los cachorros..

Dormimos juntas y admiramos nuestro jóvenes cuerpos con pequeños senos y un pubis con algo de pelusilla. A la mañana siguiente nos levantamos decididas a ser mamas, estabamos tan emocionadas que ni nos duchamos, nos pusimos una minifalda y fuimos a por Lucas y Rex .Amarramos a los perros y marchamos para el monte raudas. Llegamos a una zona del monte poco transitada y que era el entorno ideal para lo que queriamos hacer. Lo hablamos y quedamos en que yo seria mama con Lucas y Carla con Rex. Soltamos a los perros. Yo de la emocion me empecé a hacer pis, Coji me quite ya la braguita, la minifalda y la camiseta, sujetador no llevaba, mis senos tampoco eran grandes. Me agache y comence a hacer pis, Lucas se acerco y olio mi pis, como marcando el territorio se acerco de lado a mi y al rozarme perdi el equilibrio, con las mismas levanto la pata y hizo pis sobre el mio, al caer quede sentada de culo sobre las piedritas del camino y cuando lucas meo me echo un buen chorro de pis sobre mi aun virgen coñito, y mi barriga. Mi amiga se apresuro a desnudarse tambien y llamo a rex, se puso a mear y me dijo que queria que Rex tambien marcara su territorio, entonces rex olioel pis de carla y cuando ella acabo se puso a mear, Carla se apresuro y coloco su coñito el la trayectoria del pis de rex y no fue tanto como lucas a mi pero tambien la meo.

Nos fuimos a la orilla de un prodo y nos pusimos a cuatro patas igual que las perras entonces ellos se pusieron nerviosos y comenzaron a montarnos, rex fue fino y atino pronto en el coñito virgen de carla la cual grito de dolor al principio, Lucas al ser mas grande le costaba mas, pero yo levante un poco mi culo y me la metio de una estocada hasta el fondo, haciendo que gritara de la brutalidad con la que habia sido desvirgada. Ahí estabamos dos buenas amigas esperando ser madres de unos preciosos cachorros.Al principio notaba como entraba y salía el pene de Lucas, de repente siento decir a carla, ¡esto esta creciendo¡ entonces yo tambien empeze a notar como a lucas tambien le crecia.

Carla grito y dijo que lo tenia muy adentro y q le estaba creciendo algo muy grande dentro, entonces fue cuando lucas pego un empujon muy fuerte y me ensarto la bola que cada vez inchaba mas, entre dolor y placer estuvimos pegadas con nuestros machos, carla pronto estuvo ci¡ulo con culo con rex. Cuando lucas se dio la vuenta quede colgando de el, era un dolor terrible, pero solo pensar en los cachorritos, me hacia ver que esto valia la pena, Estuvimos unos 20 min pegadas, yo 3 aprox mas que carla, cuando rex se despego de ella, pude ver el tamaño de su pene y no m pude creer que mi amiga hubiera tenido eso dentro, Rex le limpio su coñito y ella se acerco a duras penas a ver como estaba mi coño, me decia q estaba muy abierto, entonces Lucas se separo y cayo parte de su semen pos mis piernas, cuando vi su aparato quede impresionada pues era mayor que el de Rex. Lucas tambien me limpio, y yo decidi que tenia que limpiarle a el como buena hembra, entonces se la chupe quitandole todos los restos de semen q le pudieran quedar.

No tuvimos los cachorros pero tiempo despues repetimos juntas en el mismo sitio.

En el metro con mi hija

Hola a todos, como les conte anteriormente, tengo una hermosa familia, esta conformada por mi esposa Ana que es todo un bombon y mis 2 hijas Ariadna de 14 y Alejandra de 16 años, ellas 2 salieron igual de buenotas que su madre.

Mi esposa tiene un puesto importante en una compañía, razon por la cual solo la vemos en la noche y los domingos, yo en cambio, tengo un pequeño estudio fotografico, por si no lo habia dicho antes, me dedico a la fotografia profesional, mi estudio se encuentra en una zona privilegiada del d.f.

Cuando mis 2 hijas iban a la secundaria mi esposa se las llevaba pues les quedaba de paso y ahora que mi hija Alejandra ha salido de esta y pasado a la preparatoria me la llevo yo pues me queda de paso su escuela.

Desde que me cogi a mi hija y a su amiga (lean relato EN LA ALBERCA CON MI HIJA Y SU AMIGA), he soñado en cogerme a mi otra hija, no me puedo quitar esta idea de la mente y es que si mi hija Ariadna esta riquisima, mi otra hija Alejandra esta todavia mas riquisisisisisisisisima, pues para tener tan solo 16, su cuerpo se ha desarrollado rapidamente.
Alex tiene bien formados sus meloncitos por lo que se le ven exquisitamente parados y grandes, tiene una cinturita delgada y unas nalguitas increíblemente bien formadas y redonditas, sus piernas son largas y torneadas.
Su cabello ondulado le llega abajo de los hombros, sus labios son carnosos y siempre se ven humedos por el labial que usa, su carita es la de todo un angel.

La verdad le eche las ganas del mundo al hacer a mi hijita, cogimos como locos mi esposa y yo para que saliera hermosa como su madre, la hice con todo mi amor y ademas claro esta que mi esposa esta bien encamable.

Mi hija ha entrado a la prepa asi que ahora yo me la llevo en el coche pues me queda de paso su escuela pero en una ocasión el coche ha empezado a fallar por lo que lo he llevado al servicio y me dicen que estara en una semana listo debido a las refacciones que son difíciles de conseguir

Hemos tenido que tomar el metro para llegar a su escuela y a mi estudio en estos dias,
Nunca me imagine lo que me esperaba y es que la linea que tomamos es de las que tiene mas afluencia en las horas pico, cuando subimos va poco lleno pero conforme pasa por las estaciones se va llenando el vagon.

Hemos pasado por varias estaciones y como es bien sabido, todos te empujan dentro del vagon asi que hemos sido orillados al fondo, mi hija ha quedado contra la pared viendo hacia esta y yo he quedado detrás de ella, cada vez que entra y sale la gente me empujan haciendo que mi verga se me pare al contacto de la colita de mi hija, aprovecho los empujones y le restriego mi verga a mi hija varias veces.
En eso mi hija que esta de espaldas me dice:

Alejandra.- Papito, ¿que traes en tu pantalón que se siente duro?,
Yo.- Perdon hijita es mi celular, como la gente me empuja se te pega y no puedo sacarlo
Alex.- Ahhhh y ¿desde cuando hay celulares suaves y calientitos?
Yo.- Este este….
Alex.- No te preocupes papito, ya no soy una niña, yo entiendo.

Al escuchar estas palabras me pongo pensativo, ¿mi hija se me esta ofreciendo o estoy pensando mal?, me quedo quieto pues sigo pensando en sus palabras y ya no se la restriego, mi hija al no sentir mas los tallones, toma la iniciativa y se echa hacia atrás haciendo que su culito se quede pegada a mi verga y empieza a moverse para arriba y para abajo diciendo:
Alex.-Lo siento papito, es que me estan moviendo (esboza una ligera sonrisa).
Yo.- No te preocupes hijita, a mi tambien me estan moviendo.

Con mas confianza le empiezo nuevamente a restregar mi verga a mi hija y la sensación de tener mi verga pegada a su colita es increíblemente riquisisisima, estoy usando pantalones de tela en ese momento lo que hace que el contacto sea mucho mas directo, pero eso no es todo, en uno de tantos movimientos mi hija se ha volteado y he quedado de frente a ella, la veo y esta toda ruborizada, noto que esta caliente por los gemidos suaves que hace y esta vez sin querer me empuja la gente y mi verga parada ha ido a parar a la mano de mi hija.

Alex siente mi verga y solo me atina a decir: Papitooooo tu celular esta todo duro ahora, yo me quedo callado y entonces Alex me empieza a sobar por encima del pantalón la verga con su manita, entrecierro los ojos y le digo sin pensar: Hijita, este celular puede ser tuyo cuando quieras.

Ya para ese momento estabamos calientes los 2 y al llegar a otra estacion ha salido y entrado gente del vagon por lo que cambiamos de posición quedando yo detrás de ella pegado a la pared, Alex me dice: cogeme Papito, cogeme aquí enfrente de todos, para ese momento siento que mi verga esta a punto de estallar, mi hijita pasa su mano atrás y me baja el cierre liberando mi verga y la empieza a sobar suavemente.

Alex me susurra.- Guauuuu Papitoooooo, pero si tienes una vergota gorda, no me va a caber en mi puchita
Yo.- claro que si te va a entrar hijita, ya veras (pensando yo.- Si se la meti toda a tu hermanita a ti tambien te va a entrar)

Mi hija sigue sobandome la verga y yo le levanto su vestidito escolar por detrás y le empiezo a acariciar sus nalguitas, después mis caricias se vuelven mas atrevidas pues le meto los dedos en su puchita haciendo a un lado su tanguita, al hacerlo siento que ya esta toda mojada, le sigo metiendo mis deditos y entonces siento un calorcito que baja por mi mano, mi hija se esta viniendo, guauuuuu.

Saco mi mano y la acerco a mi cara para olerla, diciendole a mi hija

Yo.- Hijita, estas riquísima, se nota que eres igual de caliente que tu madre.
Mi hija se rie suavemente y me dice, no Papiiiii, yo estoy mas rica que mi madre y te lo voy a demostrar.

Alex deja de sobar mi verga y se acomoda de manera que mi verga queda en medio de su culito, que sensación mas rica, me siento en la gloriaaaa, estas restregadas me estan matando, Alex se da unos restregones y me dice: si o no papito, estoy mas rica que mi madre ¿verdad?
Yo.- si hijita estas bien rica ya quiero metertela.
Meto mis manos por detras de su vestidito para llegar al frente y meterle mis dedos a su puchita por delante, esto hace que Alex de brincos de placer y gima suavemente, mmmmmmm papito, que ricooooooo, sigo disfrutando pasando mi verga en medio de su colita y entonces mi hija me dice:

Alex.- Ya Papi, meteme tu verga, ya no aguanto, quiero sentirla dentro de mi, parteme en 2 o ¿acaso no me quieres coger?
Yo.-Si hijita, quiero cogerte, quiero meter mi verga en tu puchita y hacer que grites de placer
Alex.- ¿Y que esperas?

Volteo a todos lados y parece que nadie se ha dado cuenta de lo que estamos haciendo mi hija y yo, entonces suavemente jalo el hilo de su tanguita a un lado y me acomodo para introducirle mi verga en su puchita, por la posición es un poco difícil asi que le empiezo a menear mi verga en la entrada de su cuevita hasta que ella de plano no aguanta mas y me dice, ¡¡¡Ya métemela!!!

Me encanta ver que sufre por mi verga pero es difícil por la posición, entonces Alex se mueve y solita se la mete de golpe, Guauuuuuu, su panochita esta bien apretadita igual que la de su hermana, a pesar de que ya se ha venido y esta bien lubricada siento como me aprieta mi verga, Ya insertada mi hija empiezo a moverme suavemente sabiendo que nadie en el metro debe darse cuenta, cierro los ojos y disfruto del vaiven del mete saca de mi verga en la cuevita de mi hija, le pongo mis brazos alrededor de su cinturita cargandola un poco para que mi verga entre hasta el fondo a lo que mi hija gime de placer, mmmmmmmm, Papitooooooo, que rico, sigo con el vaiven y mi hija empieza a gemir sin disimular ahhh ahhhh ahhhh, temo que alguien se de cuenta por los jadeos, pero nadie nos voltea a ver, sigo sintiendo como mi verga esta adentro de la vagina apretada de mi hija, vuelvo a cerrar los ojos para seguir disfrutando la sensación de cogerme a mi hija dentro del vagon del metro, abro mis ojos y entonces veo que 4 hombres nos rodean, nos estan haciendo casita, estos cabrones se dieron cuenta de que me estaba cogiendo a mi hija y se acercaron como buitres a nosotros, se sacan sus vergas y por la posición que estoy no me puedo mover pues nos rodean, habla uno de ellos y dice: ¿nos invitan?

Mi hija se relame los labios y dice: adelante pero solo mi papi me puede coger, solo basto eso para que le abrieran rapido su blusita y sacado sus tetitas dejandolas al aire libre, empiezan a sobarselas y darle unos chupetones que hacen que mi hija suspire, los otros 2 que estan a mi lado le han levantado la falda a mi hija por el frente y con una mano estan sobando su clítoris y con la otra se estan jalando su verga, al principio me senti invadido y solo atino a seguir bombeando a mi hija de manera tranquila, ahhh ahhh ahhhhh, sigue gimiendo mi hija, y de repente dice: me encanta que me chupen mis tetitas mientras me cogen ahhhh ahhhh ahhhhhh

Al escuchar a mi hija decir esas palabras hace que me sienta nuevamente excitado, pues he descubierto que tengo una hija hermosa y putita que le encanta la verga a mas no poder, para esos momentos ya no disimulo nada y le estoy dando durisimo a mi hija, pues como nos estan haciendo casita estas 4 personas nadie se da cuenta, de manera descarada mi hija empieza a gemir mas duro por las sensaciones que esta teniendo, los desconocidos le estan sobando su clítoris y chupando sus tetitas ademas de que se la estan masturbando, Alex sin descaro alguno les empieza a agarrar sus vergas jalandoselas fuertemente, mientras yo sigo bombeandola cada vez mas duro, a lo que Alex me dice:
Papiiiiii, ya no aguantoooooo, me estoy viniendo,

Yo tambien me estoy viniendo hijita, te voy a llenar tu cuevita de mi lechita como se la llene a tu HERMANITAAAAAA ahhhh ahhhh ahhhh
Al escuchar esto mi hija empieza a gemir mas duro
Alex.- Ahhhh ahhhhhh ahhhh me vengo papito ahhhhh ahhhh ahhhh llename de tu lechita como se la llenaste a mi hermanita Ari ahhhh ahhhhh

Yo.- Ahí te va hijita aaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh,
Me empiezo a venir llenandole de mi lechita su cuevita y siento como ALEX se esta viniendo tambien ahhhhhh ahhhhhhhh aaaahhhhhh.

Nos quedamos quietos y entonces los extraños que nos rodean empiezan a venirse tambien ahhhhh, pinche chamaca ahí te van nuestros mocos ahhhhh ahhhhh ahhhhh
Todos ellos se vienen encima de mi hija, le llenan sus manos, su cuerpo asi como su vestido de su semen, me llega el olor a sexo rapidamente y en eso nos damos cuenta que el metro se esta parando; hemos llegado a la ultima parada sin darnos cuenta por lo que nos salimos rapidamente pues ya vienen los oficiales del metro a ver que nadie se quede dentro del vagon.

Mi hija sale toda chorreada de semen sobre su uniforme y veo tambien como le van escurriendo de sus piernitas mi lechita, pues me vine dentro de su vaginita y por las prisas no se alcanzo a poner bien su tanguita, tambien veo como va dejando gotas de semen en el piso, eso rehace sentir mucho orgulloso pues quiere decir que la deje toda atascada de mi leche en su vaginita rica.
Los 4 extraños y nosotros 2 salimos juntos y antes de separarnos uno de ellos se acerca a mi y me dice, eres mi idolo cuate, se nota que tu hija coge bien rico.
Yo.- coge riquisimo, si tienes hijas deberias de hacer lo que yo, es un experiencia increible

Los 4 extraños se quedan parados, pensando lo que les dije.

A mi hija le empieza a dar sentimiento de culpa, asi que le digo para animarla.

Yo.- Ellos tienen razon hijita, coges riquisimo, eres toda una hembra, quiero seguirte cogiendo toda mi vida,
Alex esboza una sonrisa y me dice: Tu tambien coges riquisimo Papito, tienes una gran vergota, quiero que me sigas cogiendo pero….
Yo.- ¿Qué?
Alex.- ¿Te va a alcanzar tu lechita para mi mamita, mi hermanita y para mi?
Yo.- Claro que si hijita, me alcanza para ustedes 3 y para mas
Alex.- Ah que mi papito tan caliente tengo.
Yo.- Es mas hijita, mi verga ya se me esta parando, ¿Quieres que te demuestre que te puedo seguir cogiendo?
Alex.- Va papito, quiero ver que mas me puedes enseñar

Y sin decir mas palabras nos metimos a un motel a seguir cogiendo todo el dia donde le demostre a mi hijita que por algo soy su Papito con una vergota incansable.