Una semana en el hospital

Cuando me operaron del brazo, el izquierdo, tuve que una semana la en el hospital, siendo testigo de los secretos que guardan cada una de sus noches.

Un suspiro, y volteé a mi izquierda sintiendo el dolor punzar en mi brazo. Las luces ya se había apagado y mi lugar en cama, en la pared quese encontraba frente a la puerta, ubicada en la esquina y el lugar más oscuro de la habitación.
Mi costumbre siempre ha sido autocomplacerme con mi buena amiga derecha, y el espaco donde estaba, el que mis compañeros de cuarto durmieran y el que el pasillo estuviera desierto debido a que en la pared frente mío había un vidrio que permitía ver el exterior me ayudaban a confirmarlo.

Embargada en la necesidad, comencé con una caricia profunda en mi entrepierna cubierta solamente con la bata para pacientes azul palo.
Me acomodé boca arriba y mi vista empezó a nublarse en tanto miraba el techo, aumentando la profundidad de mis caricias. La puerta se abrió de azote y rápidamente me hice la dormida, aunque me mantuve en la misma posición, sin quitar la mano de donde la tenía.

Quien fuera que hubiera entrado, sin pudor ni demora sacó su miembro y lo dirigió a la boca de una de las pacientes, menor que yo, habría de tener ocho o nueve años.
Me sorprendí cuando la niña introdujo entero aquella masculinidad y sola sin necesidad de aprobación comenzó el sobe y baja, a la vez que se arrodillaba y comenzaba a mansturbarse, encendiéndome de igual manera.

Como pude y tratando de que no me descubrieran, introduje mi mano dentro mis labios vaginales y de una comencé a apretar mi clítoris. Sentí mis dedos arder por la repentina calentura y los jugos secretar entre mis manos. Dejándome llevar por el ambiente sexual que comenzaba a reinar la habitación.

-Sin deseos de sonar morbosa, espero los haya calentado y si no, el próximo si lo hará.
Nota: Nada de lo que escriba es real. Haya si lo creen o no.

Como follarse a la almohada

Los recursos sexuales en aquellos tiempos de la represión sexual

Como follarse a la almohada

En mis largos días de viajes por todas las tierras de España desarrollando mis labores comerciales; alojado en aunque confortables hoteles de cuatro estrellas, fríos de sentimientos, ya que dormir en un hotel por muy lujoso que sea, hacerlo sin dama, resulta triste y desolador. A los hoteles se va a follar, y una vez bien follado, a dormir.

Y como el hambre, (en este caso hambre sexual), agudiza el ingenio; cansado de tanta “paja” monótona, una noche abrazado a la almohada, pensando en mil aventuras amorosas, de súbito me vino una idea luminosa: ¡Coño! Y porque no me follo a la almohada de la que estoy abrazado.

La idea me sedujo. Debo aclarar, que, la cama era de matrimonio, por lo que la almohada era de la dimensión adecuada: más o menos de la talla de una mujer de un metro sesenta centímetros. Una almohada de cama individual no sirve para follarla, ya que no se puede maniobrar de forma que sea más real la follada. Me explico.

Primero; la almohada no debe ser ni muy dura ni muy blanda, porque si es muy blanda, el agujero que hay que hacer “para meterla” no resulta lo suficiente compacto para “sentirla dentro”; y si es muy dura, no se puede hacer bien el “coñito artificial”.

Una vez dado con la almohada ideal, se maniobra de la siguiente forma: En uno de los cuatro picos que tiene toda almohada, el dedo pulgar de una mano, introducirlo hasta lo más profundo que se pueda, de tal modo, que el pico se haya invertido, es decir: que en vez de pico, lo que hay hora es “un coñito”. ¡Bien!

Colocar la almohada entre las piernas, de modo que la polla se introduzca en ese orificio, con las piernas hacer presión a la almohada de modo que “el pijo” quede bien aprisionado. La otra parte de la almohada, ya hemos dicho que es de 1,60 cm por lo que queda justamente a la altura de tu cara; así puedes abrazarla, besarla, y cuando venga el orgasmo, hasta morderla.

Una vez la almohada debajo, bien abrazada, sólo queda follarla con los movimientos clásicos de, mete y saca. Puedo asegurar, que me he follado bastantes almohadas y me han dado un gusto terrible. Además son tan agradecidas, que una vez folladas no te piden nada.

Masturbacion nocturna…

Hola cariño,te contare lo que sucedio anoche en mi habitacion…

Me fui acostar ,pero no tenia con que jugar, recorde que tenia una botella de plastico duro,asi que la saque le unte lubricante y me aplique un poco en mi clit. ,no me entraba la maldita botella,pero me la meti de una mientras me tocaba…

Comence a mojarme mas,como la botella no era tan larga como la de vidrio no pude hacer lo de la pared(colocar mi culo contra la pared y en medio la botella,ejerciendo presion para metermela).

Pero hice algo mejor; al lado de la puerta de mi habitacion,esta un buro, un mueble pequeño de 2 cajones que va al lado de la cama…

Como sabia irian a buscarme para preguntarme por la tarta que el perro se comio,(deje una tarta en el patio y el perro se la comio,no dije nada para que no nos regañaran)

Me fui a sentar ahi a oir que decian mientras me masturbaba,oia a mi mama, a mi papa y a mi hermana, en otro momento tanto ruido me hubiese cortado el rollo

pero iba tan salida, que segui masturbandome,cuando estaba apunto de correrme…me levante.

Y fui a la came me sente en la esquina con un pie sobre la cama el otro en el suelo y moviendome con un va y ven, primero lento, luego rapido,corte cuando estaba apunto de correrme y me recoste sobre la cama.

Comenze a meter y sacar la botella y salive y puse la saliva en mis dedos pero de mi boca al coño se cae la saliva y comence a imaginar que era tu semen,asi que de nuevo comence a llamarte,primero por tu nombre,luego te decia ven cariño,comeme el coño,si eres bueno te puedo preparar un postre…comeme papi vamos, al decir eso como siempre, entre gemidos y con voz entre cortada me ponia aun mas caliente.

Luego volvi a ponerme saliva en el coño y comence a decir,llename de tu saliva,quiero sentirme muuuuuy humeda…luego me dio sed…pero no podia parar,ya iba demasiado caliente para ir por agua,asi que segui hablando,sabes que cariño ahora quiero que me des de beber tu saliva…

Y entre saliva y saliva mi coño se humedecia,asi que podia meter mas la botella y bommmmm termine corriendome,entre espamos,gemidos y sudor,termine tan cansada, que me quede asi,con la botella dentro,hasta que mi vagina empezo a contraerse y la expulso.

Me dio calor y seguia sudando,baje a ducharme,mi madre me miraba raro pense habia dejado lubricante en mi boca o saliva en mi cuello o nose…pero no dijo nada y me meti a bañar…

En el baño volvi a tocarme recordando lo que minutos antes habia hecho y…me corri de nuevo,aunque esta vez fue mas rapido y lo disfrute menos porque en el baño no puedo hablarte cariño,no debo ,si mis padres me escuchan pensaran ya estoy mas loca,si es que se puede…

EL MEJOR ORGASMO DEL MUNDO GOZANDO SOLA DE MI CUERPO

He conseguido tener un orgasmo en el que he podido mezclar a mis dos hombres, los que por separado me hacen gozar, pero que imaginandolos a la vez me han hecho rozar la locura

Tumbada en mi cama… una noche de calor… la ventana abierta… corre algo de brisa… sola desde hacia dos dias… mi novio de viaje… mi amante con su esposa… pienso en los dos, en como me hacen el amor, cada uno a su manera, mi novio es sensual, pero le gusta que yo lleve la iniciativa, que sea yo quien lo excite y quien comience a volverlo loco, nos gusta imaginar situaciones, inventar, ser los personajes de nuestra propia historia. Mi amante… pasional, le encanta dominarme porque sabe que es lo que mas odio, es impulsivo, descarado y juega con el morbo de que podemos ser descubiertos, sabe que eso me vuelve loca.

Pienso en los dos, en como mi vida se ha convertido en un juego de riesgos, en como soy capaz de satisfacer a los dos, si antes era solo una niña modosita que apenas queria hacerlo con su novio porque le daba vergüenza, todo mejoro cuando conoci a mi amante, andaba todo el dia “revolucionada” y eso afecto a mi relacion de pareja, aumento la calidad y la cantidad de sexo, me volvi una loba que necesitaba desahogar la excitacion continuada que uno y otro hacian que sintiera. ¿Como explicar que se necesita a dos hombres? Uno te aporta la calma y el otro la tormenta, me dan vida, los necesito, me excitan…

Ahora estoy aqui sola en mi cama, se que ellos tambien piensan en mi, saben que estoy sola en este momento y seguro que desearian hacerme el amor, se que soy capaz de volverlos locos, me encanta hacerlo, a veces incluso los excito a la vez sin que uno se de cuenta que se lo hago tambien al otro. Pienso esto y mis pezones se ponen de punta, ¿estaran imaginando como me hacen el amor? Siento un hormigueo en mi entrepierna, tengo una bata de seda muy fina y un tanga de encaje debajo, paso mi mano por encima del tanga, mi clitoris esta muy hinchado, esta pidiendo que alguien o algo lo calme, me gustaria sentir la calida lengua de mi novio, esa lengua que me recorre despacito mi raja, que empieza desde atras hasta llegar al clitoris, haciendo una parada en mi coñito y metiendose como si fuera una pequeña polla, cuando sale de ahi se va directa a mi clitoris y ahi empieza a hacer pequeños circulos hasta que se decide a darme pequeños mordiscos en mi preciada y placentera bolita, mmm… tambien… me gustaria ser calmada ahora mismo por la mano imprevisible de mi amante, la mano que suele entrar por sorpresa bajo mi falda en la oficina y que es capaz de hacer que me corra en dos minutos con toda la ropa puesta y sin apenas moverme, llega, se pone enfrente, eleva un poco mi falda, desplaza mi tanga y va tocando mi coño como si quisiera quitarmelo, primero lo amasa con toda la palma de la mano, luego… mmm… introduce dos dedos en mi coño, mientras con la parte de la mano mas cercana a la muñeca, me frota el clitoris en movimientos circulares.

La situacion comienza a desatarse sin poder remediar el final, estoy tan mojada de solo pensarlo que necesito quitar mi tanga, al moverme mi bata roza mis pezones, rosados y grandes, estan duros como piedras y ese roce me produce un escalofrio de puro placer. No puedo creer que me haya puesto asi, estoy boca arriba sobre la cama, me he desnudado completamente, la mano derecha acaricia mi coño que esta completamente depilado, la mano izquierda dibuja circulos sobre mis pechos, circulos como los que ellos me hacen, en eso si se parecen, saben ponerme las tetas mas tersas aun de lo que las tengo, saben hacer que mis pezones parezcan dos garbanzos rosados y saben la consecuencia que produce en mi coño que chupen las aureolas de mis pezones, me mojo… mmmm… estoy mojando la cama, necesito que algo me perfore… estoy abandonada al placer, ya no puedo parar. Cojo un vibrador que hay en mi mesa de noche, no necesito lubricarlo, con lo mojada que estoy entrara perfectamente. Siiii entra muy suave y despacio, me doy la vuelta en la cama, ahora mis tetas rozan el colchon, elevo un poco el culito para poder moverme con mayor facilidad, mmmm… muevo con fuerza el vibrador, quiero correrme de una forma brutal, oohhh estoy a punto de llegar, mis movimientos son terribles, no puedo parar de moverme, una mano empujando el vibrador hacia dentro y hacia fuera, otra dandome fuertemente en el clitoris, siento mis tetas rozar con la sabana…

Un minuto, ha pasado un minuto y he caido extasiada, no puedo moverme, el orgasmo recorre todo mi cuerpo, lo siento en cada terminacion de mi cuerpo. Es una sensacion inmensa, he conseguido tener un orgasmo en el que he podido mezclar a mis dos hombres, a los hombres que por separado me hacen gozar, pero que imaginandolos a la vez me han hecho rozar la locura. Ahora la paz… siento pasar el aire de la noche… me duermo y sigo soñando con ellos, lo que ocurrio al despertarme ya os lo contare…

Me encanta conocer a quienes me leen.

Autor: Ariadnna

ariadnna_mm@yahoo.es

La “inocente” curiosidad de un niño de 8 años

Cuando la conoci yo tenia casi los ocho años.

Mi madre, debido a los numerosos viajes que tenia que realizar junto a mi padre, la contrato como mi nueva niñera.

Realmente, siempre he tenido niñeras, con la diferencia de que mi madre las supervisaba estando siempre en casa. Sin embargo, ahora la cosa era distinta: estabamos solos.

Aunque a decir verdad, aquello no me sorprendio. No me produjo pesar. Ni me queje. ¿Quien iba a hacerlo, con una niñera tan bonita? Porque, a pesar de ser solo un mocoso, distinguia muy bien entre las mujeres bellas. Y nunca he tenido mal gusto…

Ella tendria unos 21 años, castaña con el pelo ondulado, cortado en una graciosa melena escalonada con la que ni siquiera conseguia hacer una coleta. Tenia los ojos pardos: ese color que no se sabe si es gris, verde o marron; me hipnotizaba con ellos cada vez que me miraba. Y su sonrisa, traviesa por su juventud, contagiaba a cualquiera que la viera.

Su altura, que rondaba el metro sesenta y cinco, no era mucho mayor que la mia, y eso me envalentonaba (como a cualquier chiquillo en mi situacion) a desafiarla cometiendo mis peores travesuras. Una de las que mas me hacia disfrutar, aunque ella no se daba cuenta, era observarla mientras se cambiaba de ropa en la habitacion de mis padres. Y la verdad es que no es muy prudente que digamos desnudarse en una habitacion dejandose la puerta entornada. Pero, ¿que iba a pensar ella de un crio como yo?

Cada vez que la veia subir a la habitacion, con su bolsa deportiva para ponerse algo mas comodo, yo la seguia con sigilo, espiando silenciosamente tras la ranura de la puerta abierta. Y a traves de aquel maravilloso espejo de mi izquierda, podia contemplar curioso las maravillas escondidas bajo la ropa de la mujer que se desnudaba frente a la cama, a mi derecha.

Tal vez, dicho asi no parezca gran cosa, pero para un niño de siete años eso es toda una aventura. Y asi fue para mi durante los seis primeros meses de su estancia conmigo…

Mi madre solia ir con mi padre a trabajar, pero en varias ocasiones, ya que el tenia que defender a algun estafador ante el tribunal supremo, ambos se trasladaban de ciudad.

Normalmente yo me lo pasaba de miedo con mi tio y sus amigos. Si, eran todos mayores que yo, pero para entonces ya me consideraban parte de su grupo, tocandome el fantastico papel de “niño mono”. Y digo fantastico porque aquel papel me permitia aprovecharme de las muchachas mas inocentes en las situaciones mas naturales. Por ejemplo: cuando me sentaban en sus rodillas, haciendo eso que les gusta tanto de comportarse como si fueran expertas con los niños, siempre acababan abrazandome; y tarde o temprano me pedian un besito. Y yo, gracioso e “ingenuo”, se lo daba en la boca. Ellas reian y me pedian que lo repitiera, y lo hacia encantado tantas veces como fuera necesario; al igual que apoyar mis manos en sus pechos…

Era verdaderamente agradable sentir la suavidad de los senos bajo la piel de mis manos. Y notaba que a ellas no les molestaba en absoluto. Porque, en efecto, un niño rubio muy claro, de ojos azules y algo revoltoso vuelve locas de remate a todas las mujeres: tengan la edad que tengan.

Incluidas mis niñeras. Y Caroline tampoco se salvaba. Lo veia en su forma de mirarme, tan dulce; tan directa. No era como las demas. Ella jugaba conmigo siempre que yo queria. Daba igual a que juego fuera. Y como ya mencione, yo no era un niño corriente; mi juego favorito siempre fue fingir ser mayor, para aprender a relacionarme en serio con las mujeres. Y ella me lo permitia. Es mas, me instaba a hacerlo para “entrenarme”, como decia ella, “para ser el perfecto seductor”.

Cuanto mas me enseñaba a tratar con las mujeres, mas lejos queria llegar yo en los juegos. Hasta el punto de que ella llego a sorprenderse de mi madurez a la hora de actuar en muchas situaciones en las que, segun me conto, muchos hombres adultos hubieran metido la pata. Eso me alentaba a seguir aprendiendo mas sobre ellas; las mujeres eran un oceano de secretos por descubrir, y cada vez navegaba mas hondo, adentrandome en su universo prohibido.

Como Caroline insistia en que un niño como yo no debia aprender segun que cosas, me las arregle para conseguir aprenderlas desde otras fuentes. Me interesaba mas que nada por escuchar las conversaciones entre mujeres del grupo de mi tio, y como no me consideraban “peligroso”, no censuraban ni tan siquiera sus relatos mas intimos.

Pero mi tio si sospechaba que algo me traia entre manos. Asi que decidio observarme para averiguar mis intenciones. Sin embargo, afortunadamente cuando descubrio lo que yo hacia tanto tiempo entre mujeres ya era tarde, pues habia pasado mas de tres meses escuchando como fantaseaban ellas sobre sus relaciones sexuales perfectas. Y habia tomado buena nota de los detalles que implicaban el exito de un hombre en terrenos tanto de seduccion como de cama. Sinceramente, no llegaba a entender muy bien por que los hombres adultos tenian una idea tan lejana y equivocada de lo que desean realmente las mujeres. Por ello me propuse seriamente romper el molde.

No fue dificil asimilar perfectamente la teoria de toda la informacion que habia acumulado. Pero la practica ya era otro cantar… ¿Como diablos iba yo a practicar todo esto con ocho años sin que me tomaran a pitorreo y con una mujer preferiblemente mayor?

Mientras yo me devanaba los sesos intentando encontrar la solucion a mi problema, Caroline tuvo que venir a cuidarme durante el fin de semana porque mis padres tenian que viajar a Irlanda para trabajar en un juicio importante. Ella misma me dio la noticia cuando me levante el Sabado por la mañana para desayunar. Y me extrañe de que ni siquiera mi madre me lo hubiera avisado, pero tampoco le di mayor importancia.

Me sirvio el desayuno y me puso los dibujos animados de la tele mientras ella terminaba un trabajo para la universidad. Yo nunca la molestaba mientras estudiaba, asi que permaneci callado, mas atento a lo que ella hacia que a la television. Y ella me lo agradecio con un beso en la frente al terminar. Me pregunto que queria hacer aquel dia, pero como yo no tenia ni idea, me dijo que me lo fuera pensando mientras ella se daba una ducha.

Yo asenti y segui desayunando, volviendo a centrar mi atencion en los dibujos cuando ella subio las escaleras.

Mi octavo cumpleaños habia sido hacia una semana escasa, y aun estaba deseando jugar con mis nuevos juguetes. Pero una escena de la serie de la television distrajo mi atencion. Ya no recuerdo muy bien que fue lo que me hizo tener ese flash de imaginacion, pero parecio que mis hormonas despertaban de pronto, recordando que Caroline habia dicho “ducha”. Asi que deje rapidamente los restos del desayuno en la cocina y subi de tres en tres las escaleras, con la malicia enmarcada en mi sonrisa.

No fue hasta casi llegar al piso de arriba cuando oi algo que me hizo parar: un gemido de mujer. Fue muy leve, pero basto para confirmarme plenamente que era de placer.

El instinto me previno de que permaneciera en completo silencio, a la escucha; sin moverme de donde estaba. Entonces escuche varios mas, de la misma indole, que extrañamente venian de mi habitacion.

Me sorprendi: ella siempre se duchaba en el cuarto de mis padres; nunca entraba en mi habitacion si no era para ayudarme a hacer deberes o para jugar conmigo. Pero ya se sabe que la curiosidad de un niño es mas fuerte que la sorpresa. Y yo tenia la sensacion de que aquel sonido (tan agradablemente interesante) tenia mucho que ver con aquellos emocionantes relatos de las amigas de mi tio.

Oi que Caroline estaba dentro de la ducha, asi que entre en la estancia enmoquetada sin hacer apenas ruido. Desde alli, los gemidos se escuchaban mejor, y tambien se apreciaba un leve jadeo que, sin saber por que, me acelero el corazon y no de miedo. Me coloque pegado a la pared, al lado izquierdo de la puerta con mi cama entre la puerta abierta del baño y yo.

Nunca habia visto a una mujer completamente desnuda: lo maximo habia sido verlas en ropa interior, que era lo que yo encontraba interesante. Asi que aquella vision me perturbo.

Entre la tenue neblina dejada por el vapor del agua caliente vi lo que me parecio la imagen mas atractiva del mundo. Su cuerpo, mojado por el agua que caia sobre su cabeza, era perfecto y armonioso. La curvatura de sus pechos acaparo mi mirada embelesada. Una de sus manos recorria suavemente aquella zona, tan sensible que inmediatamente respondia a sus caricias endureciendose, estremeciendose ante ese contacto tan delicioso.

Luego, mi mirada siguio el recorrido descendente de su cuerpo, centimetro a centimetro. Desee tocar su piel en aquel mismo momento; hacerla disfrutar mas intensamente de lo que lo hacia en aquel instante. Pero el pensamiento desaparecio de mi mente cuando fije mi vista en su otra mano, que acariciaba lentamente una zona del cuerpo femenino por completo desconocida para mi.

Un niño no necesita ver los senos de una mujer para saber que son tiernos y suaves; sin embargo, aquella zona era imposible de calificar y definir si no se habia visto nunca. Para mi fue frustrante darme cuenta de que, a pesar de todo lo que creia haber aprendido sobre ellas, las mujeres eran mucho mas de lo que ni siquiera habia logrado imaginar.

En un principio me desilusione al comprobar que mi nivel de entendimiento sobre ese maravilloso mundo era todavia unicamente la superficie de todo lo que intuia detras. Pero luego, contemplando el lento pero ritmico movimiento de la mano de Caroline mas abajo de su vientre, me senti euforico porque habia descubierto la verdad mas obvia, y a la vez mas oculta sobre las mujeres: su disfrute, su alegria, su ternura, su placer, se convierte automaticamente en el nuestro por mas que intentemos resistirnos a aceptarlo.

Era una sensacion especial, mas que emocionante, contemplar a aquella mujer acariciandose desnuda, bajo el agua; olvidandose de que el resto del universo seguia su curso mientras ella gemia dentro de la ducha. Y yo me excite de sobremanera al contemplar tan erotica vision. No pude evitarlo, pero tampoco me preocupo: ella disfrutaba, y yo con ella.

Fue en aquel momento prodigioso, tan lleno de magia que no podia compararse con nada, cuando quede por completo paralizado al ver que ella abria los ojos. Me vio, pegado a la pared, mirandola con las mejillas encendidas de excitacion, descubierto por sorpresa en mi descaro.

No sabia que hacer: ¿y si se enfadaba? Pero tampoco podia apartar la vista de ella, con la misma expresion, como si contemplara la mas linda escultura del planeta…

Para mi sorpresa, ella sonrio algo azorada. Cerro el grifo del agua y se coloco la toalla envolviendo su cuerpo mientras salia del baño en direccion hacia mi.

Algo en mi interior me grito que no me fuera; que me quedara alli para escuchar lo que queria decirme. Y yo la contemple mientras se acercaba, mirandome a los ojos y sonriendo. Se paro frente a mi y se quedo callada, extrañada de mi antinatural falta de vergüenza o apuro. Sonrei con deleite. Habia logrado sorprenderla; causarle curiosidad.

Pero entonces, ella hizo algo inesperado: se quito lentamente la toalla, ofreciendo de nuevo ante mi la imagen de su cuerpo.

-“ Te gusta mirarme, ¿verdad?”- me pregunto bajito.

No supe que decir. Pero mi manera de mirarla lo dijo todo sin necesidad de usar palabras.

-“ Aprendes demasiado deprisa, pequeño…”- sonrio ella.

–“ ¿Que es lo que quieres”

Ni siquiera yo lo sabia. Pero mi instinto me pedia que me acercara mas a ella. Todo lo cerca que pudiera. Y que acariciara su piel, que besara su cuerpo.

Temeroso de su reaccion, tuve el valor de extender mi mano lentamente hasta su abdomen. Ella no me detuvo, con expresion impasible. Pero yo note como encogia el estomago ante mi contacto. Volvi a sonreir. Luego, con toda la delicadeza de la que fui capaz, acaricie su piel tal y como habia anhelado.

Ella me miraba indecisa. Tenia miedo y yo no sabia por que. Asi que, mientras notaba la calidez humeda de su piel mojada, reflexione acerca de todo lo que habia descubierto. Quizas estaba haciendo algo mal; quizas lo que hacia no le gustaba.

Me atrevi a subir la mano con la que la acariciaba, y roce suavemente uno de sus pechos. Ella no pudo contener un suspiro, y yo di respuesta a mi pregunta: si que le gustaba.

-“ Pero David… ¿Que estas haciendo?… “- pregunto en un susurro.

A mi se me pasaron por la mente varias respuestas, pero no dije nada. En vez de eso sonrei, y mi otra mano bajo hacia aquella parte que me resultaba desconocida: la acaricie igualmente. Ella gimio.

Era una sensacion distinta a todo lo que habia probado. Su piel alli era humeda, y estaba practicamente ardiendo. Aquello me satisfizo sin saber el motivo. Pero cuando ella puso su mano sobre la mia, algo me dijo que habia logrado tenerla bajo mi control.

Movio mi mano, presionandola en el centro de su sexo mientras ella gemia. Y yo me acerque mas a ella para poder besar su pecho.

Note como me acariciaba ella mientras tanto, y senti un torrente de sensaciones nuevas por todo mi cuerpo. Me gusto, sin duda. Queria algo mas. Queria aquellos relatos intimos que habia escuchado. Y me propuse conseguirlo en aquel mismo instante. Con Caroline.

Como se masturba mi mujer

La oí llegar por el pasillo, en verano siempre anda medio desnuda y le encanta subirse la ropa y enseñarme las tetás o su coñito

Eran cerca de las cinco una tarde de verano húmeda en nuestro piso de Barcelona, yo me encontraba navegando por Internet, mirando paginas porno y leyendo relatos, ella estaba en otra sala viendo la televisión y quejándose del calor, cuando hace calor todo su cuerpo se humedece.

La oí llegar por el pasillo, en verano siempre anda medio desnuda y le encanta subirse la ropa y enseñarme las tetás o su coñito.

Se puso al otro lado de mi mesa dispuesta a trabajar, y volvió a quejarse del calor, empezó a desperezarse y distraídamente se acarició el pubis, me sonrió y siguió acariciándose lenta y perezosamente, sus manos iban de sus pechos a su coño y volvían a subir, empezaba a apretarse las tetas mas fuerte cada vez que se las tocaba, me miraba a los ojos sonriendo y un instante después los cerraba concentrándose en sus caricias.

La excitación comenzó mojar todo su cuerpo y fue estirándose como una gata en la silla acariciándose muy fuerte los pechos con una mano y restregándose también con fuerza todo el chocho por encima de la braga.

Sus piernas estaban estiradas y juntas para un instante después abrirse de manera obscena empezando a meter un dedo en el coño a través de las bragas.

Me dijo… no pierdas detalle de cómo se hace una paja una mujer, se bajo la braga dejándola a media pierna, y empezó a masturbarse lenta y firmemente, y se fue animando, su mano derecha acariciá el chocho cada vez mas fuerte y mas rápido, mientras su mano izquierda se apretaba las tetas casi hasta gritar de dolor, poco a poco la mano que acariciaba el coño fue subiendo el ritmo, era ya tan rápido que casi no la veía, de repente paraba un momento para coger fuerzas y volver con un ritmo cada vez mas bestia, empezó a emitir quejidos y sus piernas eran como dos columnas, abría la boca y respiraba cada vez mas fuerte, todos sus gestos se volvieron brutalmente obscenos, se acercaba a una corrida bestial, comenzó a chuparse los dedos de la otra mano como si de una polla se tratara.

Empezó a correrse, sus piernas no podían estar mas tiesas, su mano empapada apretaba el coño y tuvo la primera convulsión, su cuerpo parecía movido por fuerzas invisibles, después de esa otra y otra hasta 4 mas, poco a poco se fue relajando y dándose pequeños toques en el clítoris emitía grititos dando pequeñas sacudidas.

Su cara reflejada la corrida que acababa de tener y me sonreía con cara de viciosa satisfecha.

La presentación de Camila

Quisiera utilizar este escrito-relato a modo de presentación e introducción para mis futuras actividades en este sitio que me ha acompañado ya varios años, desde mi adolescencia hasta estos días de joven ya no adolescente. Perdón, no sé en qué categoría debo etiquetarme. ¿En cuál debe de ir una mujer de veintidós años? Esa será mi edad el próximo mes. Innumerables ocasiones he entrado acá con la necesidad de acompañar con letras mi libido en éxtasis, mi cada vez más creciente ansiedad de placer y experimentación. Desde mis veinte años comparto departamento con una amiga, su nombre es Renata. Vivo bien, no me hace falta nada, ningún apartado económico por el cual quejarme. Esto gracias a mis padres. Sí, soy una niña de papá. Esto me provoca numerosas ideas en mi cabeza que, espero, ir contando poco a poco por aquí. Encuentro esto como una perfecta manera de desahogar mis pensamientos.

No soy una mujer voluptuosa, no soy una bomba sexy llena de curvas y despampanantes atributos. Por mis parejas anteriores puedo decir que soy una chica guapa, con un rostro “angelical”, cuerpo natural con lindas formas, mi 1.75, la inquietante blancura de mi piel, mis verdes ojos, mi vanidad de closet, una atracción por la moda y la elegancia, el interés en cuidar mi cuerpo y una buena herencia genética, probablemente ha sido lo que ha alimentado esa idea. “La clásica chica que les presentas a tus papás como tu novia en las comidas de los domingos; no la vieja que te coges de mil formas entre tanto para aligerar tensiones”. Supongo que debo agradecer por mi rostro y relativo buen físico a mis aventureros y viajeros padres que decidieron quedarse a vivir en México. Ah sí, de ahí soy. Nací en Argentina y viví mi infancia allá, pero después de ir dando tumbos por el mundo recaí en la Ciudad de México, lugar que considero mi verdadero hogar.
Bueno, sola me encontraba yo algún sábado de Enero, sin ningún plan y sin Renata alrededor. Ella sí tiene una vida social activa, tiene novio y salió con él.
Yo estaba acurrucada en mi sala mirando alguna deprimente película de Godard, la cual cumplía perfectamente su misión. Al terminar, aburrida y triste caminé directamente a mi habitación, me tiré en mi comodísima cama y cerré mis ojos. Como suele ocurrir cuando una persona cierra sus ojos por convicción y no gracias al cansancio y necesidad de dormir, empecé a repasar mi vida. Las altas y las bajas. Los momentos alegres y las desventuras. El qué hubiera pasado si tal y esas dudas existenciales aún presentes en mí. Después de horas llegué al apartado amoroso y sexual, aventuras y bellezas que he tenido la fortuna de probar. He de declararme una mujer bisexual que disfruta su sexualidad sin tabús ni traumas.
Recordé mis acostones favoritos, mis personas favoritas, mis películas, fotografías y relatos eróticos que marcaron mi sexualidad. Pronto me descubrí mordiéndome delicadamente mi labio inferior, la piel de gallina, mi mano en mis senos por encima de mi suéter y ese inquietante cosquilleo en los muslos y entrepierna. Me había excitado. Velozmente encendí mi teléfono y me dirigí a mi sitio de videos favoritos, elegí uno y comenzó a reproducirse. Solo subí el volumen y lo dejé de lado, lo que pasara en la pantalla no me importaba. Solo quería escuchar los gemidos de la actriz como respuesta a las duras embestidas y nalgadas que su fornicador le estaba proporcionando. Qué delicia, necesito ser ella en este instante.

Los gemidos y demás sonidos corporales estaban en pleno apogeo cuando mi mano ya se había deslizado por debajo de mi suéter. Tocaba con una delicadeza y suavidad, ajena a mi acompañamiento sonoro, mi abdomen y poco a poco subía mis manos hasta mi brasier. Disfruto los detalles, me encanta la lencería, Disfrutaba tocar el encaje, el algodón y la tela y amasar con ternura mis pechos. Iba acariciando mi teta derecha con la punta de mi dedo índice y al poco tiempo mis movimientos me llevaron a sentir mi erecto y rosado pezón, mientras mordía con más fuerza mi labio. Mi mano izquierda se encontraba inquieta y acariciaba mis muslos y piernas por encima de mi pantalón. El cosquilleo en mi entrepierna ya era brutal. Pedía a gritos una caricia, un lengüeteo, un aliento, un dedo ajeno, un falo. A falta de lo anterior, mi fría y delicada mano me ayudaría como en otras tantas veces. Pronto las caricias subieron de mis piernas a mi pelvis y encantada pude sentir mi calor, deslicé mis dedos hacia el botón del pantalón y lo desabroché.

Acomodé mi cabeza en una almohada, y mi espalda baja en otras dos. Bajé mi cierre y encontré mi ropa interior. Bajé un poco mis pantalones y toqué mi encaje. Estaba absolutamente empapada. El video debía ir por la mitad, y la chica seguía jadeando y gritando por más y más. Mi mano derecha ya no solo se encargaba delicadamente de uno de mis pechos, iba y venía de uno a otro y de mi boca a mis pezones, los humedecía, amasaba y tocaba con la furia del apetito sexual extremo. Más abajo, una traviesa mano izquierda se introdujo debajo de mi negro calzón. Mi pelvis completamente depilada estaba ardiendo y con una humedad impresionante, pase un par de dedos por mis jugos y rápidamente me los llevé a mi boca, me encantan mis jugos, me encanta sentir mi dedo en mi boca, acariciarlo con mi lengua, jugar con él e imaginar además que es un erecto miembro masculino. Le estaba practicando una felación a mi dedo, pero mi cabeza me hacía pensar que lo que tenía dentro era el pene más delicioso del mundo.

Mis tetas seguían siendo muy bien atendidas por mi mano derecha, a la que pronto se le unió la izquierda. Mis caderas tomaban vida propia y comenzaban a agitarse y moverse con furor. Comprendí que esa parte de mi cuerpo me demandaba mucha atención. Bajé ahora mi mano derecha y de un golpe introduje un dedo en mi vagina. Mi gemido fue precioso. Me sumé a mi banda sonora de fondo y comencé a jadear y a pedir por más, justo como la actriz. Me estaba follando, me estaba encantando, mis tetas se sentían riquísimas y suaves, yo cada vez me mojaba más y pronto un dedo fue insuficiente, metí otro y luego otro, con tres dedos en mi cálido interior y mis jugos brotando como primeriza mis gemidos ya habían sepultado a los de mi teléfono.

“Ummmmm, sí, qué delicia, qué rico me estoy follando. Quiero más”
– Eran las palabras que dulce y extasiadamente salían de mi boca sin control.

Una de mis manos se aferró con fuerza a mis senos, mis labios y boca se apretaron y comencé a levantar mis caderas, estas iban y venían en un vaivén loco de arriba abajo con mis tres dedos dentro. El orgasmo estaba cerca. El orgasmo llegó, yo estallé y grité llena de placer. Un grito genuino y natural producto de una deliciosa sesión. Mi “Aaaaahhhhhhhh” fue largo, mis jugos abundantes y mi satisfacción fue total.

En el video la mujer ya se había puesto de rodillas pidiendo el semen de su hombre, aquel que le había proporcionado una cogida tremenda, aquel que le puso el culo rojo de tantas nalgadas, aquel que estaba a punto de gritar de placer como yo, mientras se vaciaba en la cara de la mujer, así como yo lo hice a mitad de mi cama y en mis hábiles y fieles dedos.

Soy Camila, esta fue mi presentación. Pronto escribiré más de mis andanzas.

Una paja fenomenal….

Buenas, hoy voy a narrar una historia de autosatisfaccion, ya que aunque uno este casado, siempre nos hacen falta esos momentos a solas para despertar nuestra lujuria y autosatisfacer nuestra mente y cuerpo con los deseos reprimidos y que no se realizan con nuestras parejas.

Todo empieza una tarde solitaria en la casa, veo la TV, pero no hay nada bueno que ver, yo solo en mi cama tengo mi mano metida entre mi boxer y mientras paso canal a canal, con mi mano empiezo a masajearme mi verga junto con mis guevas y me comienza una exitacion monumental, entonces pienso “es el momento de pajearme”, pero no quiero lo normal de masajearmelo, regarme, luego limpiarme y ya; quiero algo fuera de lo comun, asi que me levanto y lo primero que hago es buscar una pelicula porno y colocarla en el DVD, luego voy al baño y descuelgo un espejo grande que tenemos y lo llevo a la habitacion y lo recuesto en la cabecera de la cama, busco en el escaparate de mi esposa algun objeto que me pueda servir para uno de los propositos que mas adelante lo sabran, saco el tubito de lubricante de mi mesita de noche, con toda la paciencia me desnudo por completo y me recuesto en la cama observando la peli porno por un rato y mi verga empieza a crecer cual mastil de barco, me deleito por un ratico viendo la clavada de que le dan dos tipos a una mona espactacular en la pelicula, le dan de todas las forma, por todo lado y en todas las poses imaginadas, mientras me sobo muy suavemante mi verga con mis manos y la impregno del fluido seminal que expulsa por la punta.
Ya bien excitado me pongo con las piernas bien abiertas en la pared de la cabezera y como lo podran recordar hay puse el espejo, o sea que puedo verme desde mi orificio anal, pasando por mis bolas y hasta la punta de mi verga…
Con esta vista mia, la excitacion crece y empiezo a masajearme la verga y con el fluido que expulsa me restriego todo, las guevas, toda la extencion de mi tronco y con unos de mis dedos tambien juego con mi orificio anal y obviamente observando este rico expectaculo por el espejo que me da la mejor vision de ese momento de fantasia; mientras escucho y veo de reojo la pelicula, paso al siguiente momento de calentura y destapo el lubricante, saco una buena cantidad y la unto en toda mi verga y hasta mi entrada anal, la cual cuido bien de dejar bien lubricada y con uno de mis dedos empiezo a introdurcirme y el lubricante ayuda a que este resbale bien entre las parades de mi culo y se meta todo y empiezo a realizarme una autoclavada y con mi otra mano masajeo mi verga, guauuuuuuu que sensaciones la que siento y que ricura este momento, despues de unos cinco minutos estimulandome siento que estoy listo y quiero massssss….
Entonces cojo un cepillo de cabello que si recuerdan lo saque del escaparate de mi esposa, el cual tiene un mango redondo de mas o menos un centrimetro de diametro, lo unto todo de lubricante y adivinen???, lo llevo a la entrada de mi culo y con mi esfinge ya relajado y abierto por el juego realizado por mi dedo, le apunto al centro y empiezo suavemente a introducir este artefacto en mi cavidad anal, cuando llega al tope, yo entre excitado y sin creerlo siento como ese palo de unos 22 centrimetro de largo esta todo introducido en mi culo y siento la punta punzando lo mas profundo de mi entrañas, hay dios mio estoy que reviento…
Por supuesto no olvidaran el espejo, por lo cual no me he perdido ninguna imagen de mi autoculeada, asi que ahora con mi mano derecha empiezo a mover la piel de mi verga con mas vehemencia y queriendo ya botar el semen que se represa en el interior de mis bolas, y con la otra mano cojo el consolador casero improvisado y lo muevo imitando un mete y saca que me lleva al cielo, el fluido seminal que es expulsado por la punta de mi erecta verga lo recojo y me lo unto por el cuerpo, primero mis pezones, mi pecho, mi vientre, mis bolas, en fin. Mi verga sigue bombeando bastate fluido y yo sigo jugando con el y en algun momento de mi gran excitacion llevo con mis dedos ese fluido a mi boca y me deleito con el sabor de mi esperma, que es bien trasparente y espeso, ayayayayayayayayayayyyyyyyy, enloquesco conmigo mismo y sigo viendo por el espejo la clavada que me ofrece ese cepillo por el culo y como entra y sale de este sin dejar de darme una satisfaccion del otro mundo, creo que llega la hora y subo aun mas mis piernas contra la pared y dejo mi verga casi enfrente de mi cara de lo arqueado que me encuentro, levantando al maximo mis caderas y sigo manipulandola pero esta vez si con ganas de que expulse todo lo que tiene reservado, me dejo mi consolador todo introducido y me masajeo mi verga con ambas manos, el momento cumbre esta por llegar, no aguanto mas… mis manos aprietan con vigor pero a la vez con la excitacion que ese momento conlleva y ahhhhhhhhh……. sale de mis entrañas un chorro de semen que se impregna desde mi vientre hasta mi barbilla y yo manipulo mi palo al maximo hasta ver que no sale una gota mas de mi verga y me empiezo con toda la excitacion que aun expulsa mi mente y cuerpo a restregarme ese liquido espeso y blancusco en todo mi cuerpo sin medir reparos, paso mis manos y regojo estos liquidos y los unto por mi pecho, mi cuello, lo restriego en mis bolas y por todo el tronco de mi verga aun erecta, entonces hagarro el consolador improvisado insertado todavia en mi culo y lo saco lentamente sintiendo ese palo salir centimetro a centrimetro de mis entrañas, por el espejo veo el agujero abierto que me ha quedado despues de semenjante violada que le he hecho a mi culo, regojo algo de semen que todavia tengo y lo llego a ese hoyo negro para tratar de introducirlo en el, me palpita la verga de la excitacion, y llevo mis manos llenas de estos fluidos directo a mi boca y me saboreo todo chupando dedo x dedo y sintiendo el sabor de mi semen, lo cual me excita al maximo…
Descanso por unos segundos y observo que mi verga aun no pierde su explandor y me la comienzo a menear, pero esta vez con un desenfreno descomunal, como queriendo despellejarla y no tardo en pegarme la segunda corrida en menos de nada y este chorro llega directo a mi cara de la fuerza que llevaba y la vuelvo a restregar, pero esta vez solo en mi cara e incluso absorbo buena parte de estos fluidos y los trago sintiendo ahora si esta espesa masa pasar por mi garganta, dirigiendose a mi interior “esto de tragar mi semen no es nurevo, ya que con una amante lo practique y me gusta experimentarlo”. En fin, sigo recorriendo mi cuerpo con las manos llenas de semen y hecho una ultima ojeada por el espejo a mi culo y llevo un dedo a el para masajear y diluir el fluido seminal que aun tiene en su entrada, todo mi cuerpo se empieza a poner pegachento ya que el semen comienza a secarse, asi que doy por terminada mi paja y me levanto, llevo el espejo de vuelta al baño e ingreso a la ducha… Espero les haya agradado este relato que es real, me gustan solo las mujeres pero la autoestimulacion es muy relajante y placentera, ya que uno puede realizar y hacer lo que el momento le indique, gracias…

MI PRIMER ORGASMO

Un relato de como fue mi primer acto de autosatisfaccion que me llevo a mi primer orgasmo.

Esto sucedió cuando tenia yo la edad de 16 años, fue en un verano que me encontraba de vacaciones de escuela, aprovechaba el tiempo libre para cuidarle los niños a unos vecinos, los cuales eran súper amigos de mis padres, era un matrimonio joven, en aquel entonces de unos treinta y tantos cada uno, tenían dos niños hermosos de 6 y 8 años, mi trabajo era de medio día, ya que la señora trabajaba en un banco y su turno terminaba a eso de las dos de la tarde y ella ya se hacia cargo de su familia.

Todo empezó un día que se fue la señal de televisión estando yo cuidando a los niños en cada de los vecinos, nosotros no teníamos en casa televisión por cable, así que llevarme a los niños a casa para que vieran tv, no era la mejor opción y me preocupaba el hecho de que se fueran a aburrir y empezaran a ponerse necios, así que mejor opte por quedarme ahí y encenderle su consola de video juegos para entrénenlos, mi problema con los niños estaba solucionado, pero al paso de una hora el aburrimiento llego a mi, los niños jugaban en la consola y pues ellos muy divertidos pero yo ya con cara de enfado, así que me fui a la recamara de los señores a buscar revistas de modas, de chismes de artistas, las cuales tenia en abundancia, pero a decir verdad andaba en busca de los números mas nuevos de estas revistas ya que en días pasados le vi llegar a ella con estas revistas.

Busque en el revistero que estaba colocado en una esquina de la recamara sin encontrar lo que buscaba, así que me conforme con unas ediciones pasadas, las cuales ya había leído anteriormente, no paso mucho tiempo en aburrirme de estar leyendo lo mismo de otras veces y me dirigí al closet del baño para ver si por ahí las podía encontrar, pero tampoco estaban ahí. Como estas personas tenían toda la confianza depositada en mi, no acostumbraba a hurgar entre sus cosas salvo que fuera el revistero o cuando ocupaba algún medicamento para los niños, pasaron dos horas y yo seguía mas aburrida aun, así que recostada en la cama boca arriba me voltee hacia el buró de un lado de la cama y abrí el cajón para ver si por ahí encontraba estas revistas, ahí encontré una de ellas, mi animo cambio y abrí la puerta del buró que se encontraba debajo del cajón, ahí se encontraba la otra pero acompañada de otras dos revistas que llamaron poderosamente mi atención, en la portada de una de ellas aparecía una mujer y un hombre desnudos con unos cuerpos de dioses en la otra decía con letras grandes SEXO, pero arriba decía todo lo que necesita la pareja para un mejor …., las guarde de nuevo donde estaban y empecé a hojear la revista de modas, veía los nuevos diseños para el verano, lo que venia para el otoño y cosas así, pero de mi mente no se apartaba la imagen de aquellos cuerpos desnudos, no me pude concentrar en lo que veía así que tome la revista de chismes y empecé a leerla tratando de olvidar esas imágenes de mi mente, pero me era imposible, me tenia inquieta la curiosidad por ver esas revistas, nunca había visto a nadie desnudo salvo a mi hermana mayor con la cual compartía recamara en casa de mis padres, así que esa imagen de aquel hombre desnudo despertaba la curiosidad en mi, jamás había visto un pene, salvo los dibujos que en aquel tiempo se veían en la clase de biología, puse la revista de chismes sobre mi abdomen, y cerré los ojos, tratando de tranquilizarme y sacar eso de mi mente, pero me era imposible sacármelo de la mente, el recuerdo de los niños jugando en su consola me saco de mis pensamientos y rápidamente me levante de la cama para ir a ver como estaban y que hacían, uno de ellos, el mas grande estaba dormido sobre la alfombra, y desesperadamente me fui en busca del otro y lo encontré en su recamara dormido también, esto me tranquilizo y volví a donde estaba la consola para apagarla y ponerle una almohada bajo la cabeza de esta criatura.

Me dirigí a la cocina y me serví un vaso de jugo de durazno, para ir de nuevo a la recamara a seguir con la lectura de los chismes de la farándula, pero al esta ahí de nuevo empezó de nuevo a pasar por mi mente la imagen de aquel hombre desnudo, me quede pensando en ello y de que los niños dormían y que nadie mas había en esa casa, así que me arme de valor y saque las revistas, inicie hojeando la revista que decía sexo con letras grandes, y m encontré con un articulo que decía “la autosatisfacción de la mujer”, en este articulo describían con palabras y con imágenes como la mujer podría disfrutar al máximo de la masturbación, me llamo poderosamente la atención ya que venia detallado perfectamente en texto e imágenes, me leí todo el articulo y note como mi respiración se agitaba, mis senos los sentía duros, alcancé a ver mis pezones erectos a pesar del bra y la blusa lograban resaltar, y lleve mi mano a mi entre pierna sobre mi short de algodón que me quedaba algo holgado, y sentí humedad en mi rajita, sin dudad estaba excitada, una vez que me leí el articulo deje esa revista por un lado y tome la de los desnudos en la portada, al abrirla en las primeras paginas venían fotos de mujeres en lencería muy bonita, después seguían la de los hombres en sus boxers o bikinis, y después al igual que las mujeres desnudos de pies a cabeza, cuando menos me di cuenta tenia una de mis manos bajo mi blusa acariciando mi seno izquierdo sobre mi bra, seguía viendo aquellos cuerpos perfectos desnudos con unos penes que para mi eran enormes, supongo que lo eran por el tipo de revista, en aquel entonces no tenia punto de comparación, mi mano paso acariciar mi seno bajo el bra, sentí el roce de la palma de mi mano con mi pezón que estaba duro, erecto, mis piernas se cruzaban entre ellas haciendo movimientos de tijera aumentando la excitación en mi rajita, sin pensarlo me despoje de mi blusa y de mi bra, dejando mis redondos y bien formados senos al aire, note mis pezones paraditos, colorados como si les hubieran aplicado fuego para ponerlos al rojo vivo, empecé a acariciarme con mis manos mis senos uno en cada mano, las apretaba las movía en forma circular recordando todo lo que había leído en esa revista, con la yema de los dedos empecé a frotar mis pezones y sentí un escalofrío que me recorrió desde la nuca hasta los pies al poner mis pezones entre dos de mis dedos y pellizcarlos suavemente, esto hizo que mis piernas se doblaran en un movimiento inesperado y algo salvaje, no dejaba de acariciarme mis senos de pellizcarme mis pezoncitos rosaditos ya sonrojados por la excitación, baje una de mis manos lentamente por mi abdomen, tal como lo había leído, llegando a mi entre pierna y acariciarme con uno de mis dedos todo lo largo de mis labios vaginales, no resistí mas y me retire mi shorts junto con mi boxer, este que era de color azul pude ver como estaba mojado ya, al poner mi mano sobre mi cosita sentí su humedad estaba mojadísima, fue cuando me di cuenta que mis fluidos ya corrían hacia mi trasero, empecé a acariciar mis labios vaginales con mis deditos, frotándolos lentamente de arriba abajo, mi otra mano seguía acariciando mis pezones, con la punta de mi dedo dibujaba la forma de mis pequeños labios recorriéndolos lentamente, sentía como me mojaba cada vez mas, con mis dos dedos empecé a moverlos en forma de círculos sobre mi rajita, lo que hizo que escapara un pequeño gemido de mi boca, lo que me hizo pensar en que podría entrar uno de los niños a buscarme, sin pensarlo mucho y sin dejar de acariciar mis pezones me levante a ponerle llave a la puerta.

Al volver a la cama, me acosté boca arriba flexionando mis rodillas y abriendo mis piernas lo mas que pude seguí masajeando esos labios que estaban por demás húmedos, mis dedos estaban ya empapados por los flujos que mi rajita emanaba, fue cuando alcancé mi clítoris, nunca lo había tocado, nunca me había atrevido a hacerlo, al primer contacto salio de mis labios un gemido mas fuerte que el anterior, sentía mi corazón latir a mil por hora, nunca había sentido algo así jamás en mi vida, sentía oleadas de escalofríos muy prolongados por todo mi cuerpo, fui mas generosa con los movimientos de mis dedos sobre mi clítoris, sentía mis senos reventar de la excitación, mis gemidos fueron mas frecuentes y con mas fuerza, mi rajita emanaba y emanaba fluidos empapando mis dedos que no dejaban de jugar con mi clítoris cada vez haciendo mas intensos los movimientos circulares, sentía fuego por dentro de mi cuerpo, estaba sintiendo algo único en mi vida, me movía de un lado a otro, estiraba y flexionaba mis piernas, mi mente solo estaba ocupada en lo que hacia, era yo sola, el mundo no existía, puse mi otra mano en mi entre pierna, abriéndose paso entre los labios mayores de mi vagina, alcanzando a meter la punta de mi dedo, sentí como una braza ese dedo, algo caliente que me hacia estremecer de placer, ahí lo deje sin movimiento, mientras mis dedos de mi otra mano no cesaban en la caricias sobre mi clítoris, y mi otro dedos entre mis labios inicio un movimiento de arriba abajo, no me atreví a penetrarme por completo, pero eso me estaba volviendo loca, sentir mis labios abiertos y las caricias en mi clítoris hicieron sentir contracciones en mi vagina, sentí un revoltijo que se formaba en mi vientre, en mi espalda sentí una fuerte corriente eléctrica, lo que hizo que mi cuerpo se arqueara, flexionando mis piernas levantando mi culo y espalda quedando prácticamente sobre mi pies y mis hombros nada mas, mis gemidos fueron mas fuertes y muy seguidos me fue imposible retenerlos –aaaaahhh, aaaaahhhhh, aaaaahhhh, -mis gemidos llenaron la habitación, gemidos propios de una adolescente de voz muy delgada como la mía, sentí que algo estallaba en mi vientres bajando hasta mi rajita, una explosión intensa, como si mi cuerpo fuera a reventar cual globo inflado con agua, abrí mis ojos ante el asombro de lo que sentía, ya que sentía que algo iba a salir de mi rajita, saque mi dedo que tenia entre mis labios, sentía explotar mi vagina mis ojos se desorbitaron lanzando un fuerte alarido imposible de callarlo-aaaaaaaaaaaaaaaaaggggggggggggghhhhhhh—mis piernas temblaron fuertemente, mi cuerpo se arqueo mas de lo que estaba, mientras veía como expulsaba un fuerte chorro de mi rajita, el cual logro brincar la cama y alcance a escuchar como caía al piso ese liquido expulsado de mi cuevita, con el sonido propio de un liquido derramándose, mis piernas cedieron y de forma brusca se estiraron, mis dedos aun sobre mi clítoris mientras mi vagina expulsaba dos chorros mas de liquido menos abundante que el primero, seguía gimiendo, no dejaba de moverme en la cama, me daba vueltas sobre ella, mi cabeza la sentía explotar, mi cuerpo aun temblaba, como cuando tienes una fiebre de los mil demonios, mis piernas eran unas gelatinas mi respiración se me dificultaba, no sabia que pasaba, hasta que me fui calmando poco a poco, estas sensaciones fueron pasando, y ya mas tranquila, empecé a esbozar una sonrisa, que se convirtió en una pequeña carcajada, había tenido mi primer orgasmo en mi primera masturbación.

Quince minutos después ya algo recuperada de lo que había vivido, me puse a evaluar la escena, y me di cuentas de la sobrecama y sabanas de la cama, estaban mojadas debido a mi fuerte corrida. Me levante de inmediato, me fui al baño a lavarme mi rajita, el olor a sexo era intenso, y no quería me descubrieran, me vestí y fui a echarle un ojo a los niños, que aun dormían placenteramente.

Volví a la habitación y retire las sabanas para llevarlas al cuarto de servicio, me fije en la hora, eras las 11:30, tenia dos horas y media para lavar las sabanas y limpiar la habitación, tiempo mas que suficiente ya que había lavadora y secadora, lo que me permitiría que estas quedaran listas antes de la llegada de la señora. Puse a lavar las prendas y me fui a asear la recamara, acomodar las revistas y no dejar evidencia de lo que ahí había pasado.

Después de una hora todo estaba normal, la cama son su juego de sabanas limpios, las revistas en su lugar, y la habitación con el aroma de costumbre.

De esto solo sabia mi esposo, y ahora lo comparto con ustedes, espero este relato sea de su agrado y espero sus comentarios y critica constructiva, ya que poco a poco les iré relatando la evolución de mi vida sexual.
Disculpen la calidad de las fotos, pero son scaneadas, son de cuando tenia 1& años.

Mi tio favorito

Tenia yo apenas 16años , cuando conoci lo que era una masturbacion. si asi es, fue una tarde que me encontraba sola en casa , por k mi mama trabajaba todo el dia, y mis hermanos iban al colegio, yo estaba sola , mi tio vivia al lado de mi casa, y el se daba cuenta de lo sola que quedaba, a esa edad me gustaba mucho el morbo , un dia mi tio se bañaba y yo lo espiaba y el se dio cuenta que yo lo miraba, una tarde mi tio por el patio de la casa me llamo , y cuando yo sali al patio.

mi tio me arrecosto a la pared , y sin medir palabra, me bajo mi blusa y empezo a chupar mis teticas pequeñas, y yo me deje tocar por k me gustaba mucho , y mi tio seguia pegado en mis teticas como un niño pequeño , y su mano por debajo de mi falta acariciandome mi chocho, esa tarde me gusto mucho , por k a mi corta edad senti mucho placer, y mi tio saboreabas mis pezones pequeños aun recien formandose. ,,y su pene lo tenia muy grande y duro , me decia que lo acarciara, y yo tome su pene entre mis manos, lo acariciaba una y otra vez , fuerte y mas fuerte , y el comia mis teticas ricas , fue algo delicioso.. mi tio termino en mis manos su leche calentita en mis manos y yo con mi chocho humedo y mis teticas rojas de tanto que mi tio las chupabas.mi tio me dijo que no le contara a nadie lo que habiamos hecho que era un secreto entre el y yo ,, le dije que no diria nada.

A l dia siguiente a la misma hora mi tio llego otra ves y volvia a tocarme mis teticas luego me bajaba la blusa y las chupaba rico y mordia mis pezones bien rico,yo ahi en la pared , dejandome que el hiciera conmigo lo que el y yo queriamos, su pene ercto y duro dobresalia de su pantalon , el lo sacaba y yo lo tomaba entre mis manos , acariciarlo suavemente y lo acariciaba y el chupaba una y otra ves mis teticas me decia que le gustaba chuparmelas porque estaban pequeñas y dura como a el le gustaba.

luego se sentaba en una silla y yo quedaba parada frente a el muy cerquita de el y asi chupaba mejor mis teticas y las chupabas yo le decia que no dejara de chuparlas por que me gustaba mucho , como lo hacia,y luego me arodille frente a mi tio y meti su pene en mi boca pequeña y comense a comermelo y pasaba mi lenguapor su glande, su pene casi no me cabia en mi boca , era muy grande , pero asi yo lo comia bien rico y se lo chupaba sabroso, el me decia que se lo comiera todo , que mi boca era rica, y de tanto chuparla mi tio termino en mi boca, su leche caliente y deliciosa , me trague su leche ricaaa, uuuufffffffffffff eso fue una delicia.

Asi pasaba todas las tardes, cuando mi tio no venia a buscarme , yo iba a su casa , y me metia en su cuarto , ay me desnudaba toda yo con mi cuerpo pequeño , de una chica de 16 años , desnuda para mi tio en su habitacion, hacia de mi todo lo k el queria , cuando me penetro , solo me chupaba las teticas y esa ves se comio mi chocho rico mi chocho sin pelitos , por que yo me los quitaba del el chocho, , mi tio ese dia se volvio loco de pasion cuando su boca la puso en mi chocho, y lo chupo sin parar, y mi clitoris aun pequeño, ese dia se puso grande se hincho porque mi tio lo chupo de una manera, yo desnuda en su habitacion y acostada en su cama , me dijo que abrieras las piernas , que me haria una cosa , que me gustaria mucho, yo le ise caso , abri mis piernas y mi tio se pego en mi chocho a chuparlo sin parar, y con sus manos tocaba mis teticas, ahi mi tio con la punta de su pene recorria todo mi chocho, lo acariciaba por mi chocho hasta penetrarla suavemente, terminaba el y su lechita rica la hechaba en mi boca para que yo me la tragara, deliciosooooooooooooo.

Asi pasamos mucho tiempo, haciendo cosas sin que nadie se enterara, el me aumento el volumen de mis tetas y mis pezones y yo con su pene en mis manos jugaba con el , lo masturbaba hasta sacarle su lechita rica, y el comia mi chocho y lo penetraba hasta que nos veníamos los dos muy pero muy ricoooooooooooo

Todo termino , cuando mi tio tuvo que irse a otra ciudad por su trabajo, nunca nadie supo nada, Ahora tengo 36 años y mi tio tiene, 59 esta casado y con nietos, pero aun el me recuerda me dice que nunca me a olvidado por que le hice sentir cosas, que ninguna mujer lo hacia y yo con apenas 12 años lo excitaba mucho,, nunca me olvidara, nunca olvidara mis teticas ricas y paraditas, nunca olvidara su pene en mi boca comiendomelo y tragandome su lechita erica

Cada ves que me acuerdo de esto me excito mucho , de solo pensar como mi tio chupaba mis teticas ricas, y mordia mis pezones delicioso , que en un momentos se ponian duritoss