Los pies de mi empleada Miriam

Que yo sepa siempre me han gustado los pies de las chicas, yo soy una persona bien timida para conquistar chicas yo creo que es por eso, bueno no lo se, pero lo que si se es que me encantan los pies de las princesas. Desde que tengo uso de razon una vez me estaba comiendo las uñas. en la casa de mi abuelita. mi tia me observo lo que estaba haciendo y me dijo: para la proxima que te comas las uñas de las manos te voy a hacer que te comas las uñas de mis pies. Eso me lo dijo segun ella como un castigo, pero al ver sus pies en sandalias me gustaron tanto que asentaron las iniciaciones de mi fetichismo por esta hermosa parte del cuerpo de las mujeres.

Vino a vivir a mi casa una empleadita llamada Miriam, muy inocente por cierto ella hacia las labores domesticas y yo siempre la veia trabajando mientras veia tv. Un buen dia la vi en sandalias y me impresiono sus piesitos. eran tiernitos parecian suaves y cuando se empiñaba para alcanzar algo q no alcanzaba mi boca se llenaba se agua. Asi que empeze a rodar mi plan, lo primero q tenia q hacer era ganarme su confianza y asi lo hice, primero las conversaciones eran timidas luego ya con el correr de los dias empezabamos a reirnos de algunas bromas, de ahi ya la empezaba a molestar y empezamos el ansiado juego de manos.

Como era niña todavia, unos 12 a 13 años, agarro confianza rapido y siempre me molestaba, eso me convenia asi que habia llegado el dia esperado. Una mañana nadie estaba en casa todos se habian ido a hacer sus labores diarias y me quede solo yo son ella, era como un sueño pues empeze a masturbarme pensando en lo que iba a hacer con ella, y de repente toco la puerta de mi cuarto con la escoba pues estaba barriendo y se escucho un LEVANTATE OCIOSO jajajajaj .. se empezaba a reir asi que de un salto me levante y me cambie ella ya habia ido a la sala, asi que me fui directo a ella y le dije ¿porque me molestas ah? y ella al ver que la queria agarrar se me escapo de las manos y se fue a su cuarto y se encerro. Espere pacientemente a que salga disimulando que no le iba a hacer nada. Al poco rato que estaba viendo television le dije que venga rapido que estaban presentadose el grupo menudo (con Andy, Ashley, etc) y ella como era loquita por ese grupo vino pero temerosamente, le dije que no le iba a hacer nada a lo que fue mentira porque mis deseos de comerme sus pies hizo que en un movimiento agil la agarrara de los brazitos. Ella empezaba a reirse y decirme que la soltara a lo que la cargue y la eche en el muble, me dijo: por favor la ultima vez que te molesto si? dejame por favor …. pero lo que mas me exitaba era que eso me lo decia carcajeandose. El mundo se detenia cuando le dije que le iba a hacer cosquillas pero que estaba decidiendo donde hacerle, ella rapidamente me suplico que no le hiciera en sus pies… esas palabras hicieron que me emocionara mas y me avalance a sus zapatillitas y le saque una, confieso que me costo trabajo porque ella pataleba mucho, despues le agarre el otro piesito y le quite la segunda zapatillita asi que al no aguantarme mas como un leon le agarre sus piesitos con unas medias bien de niñas, floreaditas rosaditas, y le quite con tanta desesperacion que el impacto fue grandeeeee….. que pies para tan lindos, era un sueño ver esos piesitos tan bellos, eran rosaditos, su textura era suave y su olor bien ricooooo. Ella no paraba de reirse y me daba gritos y hacia fuerza por patalear. Mis manos empezaron su labor de torturadores, elle me suplicaba piedad piedad …. yo tenia verguenza de morder esas dulzuras asi que le dije en mi exitacion que no habia desayunado… ella me dijo MUERETE DE HAMBRE ENTONCES!”!!!!

Esas palabras eran las indicadas y fueron las que estaba esperando. Le dije asiiii noooooo ahora vas a ver me voy a desayunar tus pies!!!!! ella dijo: ke cosaaaaa has dicho ? no creo que lo hagas!!!! y ella creia que no lo iba a hacer, senti q el mundo se detuvo cuando esos deditos empezaron a entrar en mi boca llena de agua como la de un animal rabioso, ella movia sus deditos desesperadamente y empece a succionar cada dedito agarrandola con fuerza porq no dejaba de patalear, ella se reia con mas energia y no paraba de decir: PIEDAD PIEDAD POR FAVOR NOOOOOOOOOO, senti como mi pene llegaba al extasis y al orgasmo y cuando introduje sus ricuras bien adentro de mi boca tanto que su talon apenas se notaba se me vino todooooo . Despues senti deseos de descansar porque estaba exahusto por lo que se me habia venido, deje de agarrar sus piesitos y las saque de mi boca.

Ella me empezaba a golpearme con sus manitos y me decia: mira lo que me has hecho me has dejado marca oye loco, yo me reia y me fui a realmente a desayunar mi pancito con mantequillita que habia en la cocina. No fue la primera vez ya les contare otra historia!!!!.

Mi vecina, 13 años y su primera mamada

Este relato es 100% real y en él revelo hasta dónde una joven de 13 años se hizo adicta a mi semen y lo ha consagrado su “fetiche”

Mi nombre es Ignacio, tengo 32 años, abogado, y vivo con mi novia en Montevideo, Uruguay. La historia que voy a contar, y que aun continúa, es totalmente real. La protagonista de este relato es mi vecina Lucía, que al momento de comenzar con esta “hermosa locura sexual” contaba con tan sólo 13 años de edad.

Lucía es una joven que actualmente tiene 16 años, es de estatura mediana, cabello castaño claro, ojos color miel, delgada, tiene poco pecho pero tiene un culito paradito y respingón. Si bien no es una chica muy atractiva de cara, su culito hace que tenga un cierto atractivo, el cual hace lucir muy bien con unos jeans ajustados. Obviamente, a los 13 años no tenía su culo formado como ahora, supongo que con el correr de nuestras prácticas sexuales tal vez haya tomado esa hermosa forma que hoy tiene.

Lucía era una chica muy madura para tener 13 años. Solíamos tener charlas con ella sobre política, por ejemplo, donde nunca ocultó sino que mostró con orgullo su afinidad al socialismo. Charlas que incluso en varias ocasiones incluían a mi novia, ya que ella también solía salir conmigo (cuando no trabajaba) por las tardes al jardín de nuestra casa donde desde allí conversábamos con Lucía, quien se encontraba en el jardín de la suya. Mi novia trabaja hasta tarde, y a veces llega a casa entrada la noche, por lo cual era frecuente que tres o cuatro veces por semana charlara yo solamente con Lucía. Ella sí salía todos los días al jardín de su casa donde se encontraba con una amiga con quien también ella solía charlar sobre chicos, del liceo (o secundario como se le dice en algunos países), o de algunos programas de televisión. Esa amiga no era tan madura como ella, más bien era una chica que si bien creo que también tenía 13 años representaba dicha edad por el tipo de conversación semi infantil que mantenía.

Lucía tenía muchos roces con sus padres pues a la edad de 13 años estaba con ganas de salir a bailar, a discotecas, y los padres no la dejaban porque es una joven aun muy chica para eso. Y en verdad, a pesar de la madurez de Lucía, los padres tenían razón. Hoy día, y con 16 años, ya sale con sus amigos los sábados por las noches. Las charlas con ella eran tan frecuentes que a veces se tornaban en confesiones de su parte. Un día, por ejemplo, hablando sobre sus posibles candidatos me dijo que le gustaban los hombres afeitados, que usan traje, camisa, y corbata, y que se peinan con gel el pelo corto. Casualmente, ése es mi perfil ya que por mi profesión me veo obligado a utilizar ese vestuario, además de que uso lentes que de alguna forma me dan un aspecto intelectual que considero interesante. Ese comentario me hizo preguntarle enseguida (y medio en broma y medio en serio) si yo le gustaba, y me dijo entre sonrisas tímidas y cómplices que sí, aunque sabido es que nunca prosperaría una relación entre un chico de 29 años y una chica de 13, por lo tanto, esa confesión quedó en eso, pues nunca más se volvió a tocar el tema. Además, y con lo enamoradizas que son a veces las chicas de la edad de Lucía, era probable que el gusto que sentía por mí rápidamente se le esfumara al conocer a otro chico. Lucía se fijaba siempre en chicos mayores que ella, quizás producto de su propia madurez que hacía que descartara casi de plano los chicos de su misma edad o de algunos pocos años mayores. Además de no perder de vista que ya de por sí las mujeres maduran antes que los hombres y por lo común suelen enamorarse de chicos más grandes.

Lucía siempre decía que los chicos de su edad estaban para la estupidez, que no se podía charlar de cosas serias con ellos, que sólo piensan en los juegos electrónicos, en las computadoras, en fumar, o emborracharse, sin preocuparse por tener alguien al lado ni de cuidar a su novia.
Luego de toda esta introducción hecha a los efectos de que conozcan mejor a Lucía, paso ahora a relatarles cómo se fue dando esta locura que estamos viviendo.

Como aquí en Uruguay hasta hace tres o cuatro años no era muy frecuente que la gente contara con un acceso ilimitado a internet desde su casa, Lucía solía ir al cybercafé del barrio unas tres a cuatro veces por semana con una o dos amigas más, a divertirse. Las veía allí porque a veces tenía que ir al cybercafé a imprimir algún documento de mi profesión ya que de vez en cuando mi impresora se atascaba y no me lo permitía. También la escuchaba pedirle plata a su mamá para ir al cybercafé con las amigas, lo cual hacía que yo supiera que estaba por ir allí. Nunca supe qué es lo que buscaba en el cybercafé, es decir, a qué páginas web entraba a navegar. Ni tampoco me importaba. Además, es imposible ver si no te paras de frente al monitor qué es lo que está haciendo el usuario en ese momento porque las computadoras en ese cyber están (si bien una al lado de la otra) separadas en cabinas por unas tablas de madera que hace imposible que quien está al lado o en diagonal a la máquina sepa en qué página está navegando el usuario porque no se ve la pantalla. Las veces que la veía allí la saludaba con un beso en la mejilla (lógicamente, yo quedaba de frente a la pantalla) pero no miraba la pantalla. De hecho, no soy un tipo curioso. Un cierto día como tantos en los cuáles charlábamos un rato por las tardes, Lucía vino hacía mí y me dijo lo siguiente (trataré de reproducir el diálogo lo más fiel posible, aunque obviamente no recuerdo las palabras textuales):

Lucía: ¿viste ayer en el cyber qué era lo que estaba viendo?
Yo: No, nunca miro lo que hacen los demás.
Lucía: Ok. Menos mal.
Y Lucía se fue. Me quedé pensando, ¿qué estaría viendo esta chica por internet?. Al otro día la volví a ver, pero esta vez en la carnicería. Y no me pude contener preguntarle por qué me preguntó si yo había observado lo que ella estaba mirando en el monitor del cyber. El diálogo fue más o menos así:
Yo: ¿Por qué me preguntaste ayer si yo había visto lo que vos estabas viendo en el cyber?
Lucía: Porque … lo que estábamos mirando no está bueno que lo sepa todo el mundo. Y conste que entramos allí por decisión de Carolina (su amiga).
Yo: Ok, está bien.
Como les dije, no soy un tipo muy curioso ni ando encima de la gente para que me cuente qué hace. Pero, inesperadamente, ella me dijo.
Lucía: Está bien, a vos te voy a contar, pero no le digas a mis papás ni a nadie, ni siquiera a tu novia, tiene que quedar entre vos y yo porque si se entera alguien más me van a matar.
Yo: Ok, escucho.
Y me contó nomás. Estaban viendo fotos y videos cortos (de esos de 1 a 2 minutos) pornográficos. Y que desde hacía unos pocos meses iban al cyber con Carolina y otra amiga a ver eso. Por ello es que iban tan seguido al cyber a divertirse que, como les dije, debían ser unas tres a cuatro veces por semana. Lucía me contó que todo comenzó cuando Carolina revisó su correo y uno de los mails que le envió un amigo de ella (o compañero del secundario, no sé bien quién fue) le mandó una foto de una chica chupando una pija. Esa foto tenía en su parte inferior una dirección web. Cuando vieron eso quedaron petrificadas, aunque a Lucía no le causó sensación de asco, sino de curiosidad. Obviamente, a pesar de tener 13 años sabía bien que a los niños no los trae la cigüeña de París, y que la práctica de sexo oral existe y es real. De hecho, en los primeros años de liceo o secundario (en los comienzos de la adolescencia) existe una materia denominada Educación Sexual y Reproductiva que tiende a informar a los jóvenes sobre las prácticas sexuales y sus riesgos, y ni que hablar que el sexo oral tiene sus riesgos. Esa fue su primer foto porno que vio. Y decidieron entrar a esa dirección web que lucía debajo de la foto aprovechando la privacidad de la estructura del cyber. Y me contó que vieron de todo. Incluso videos caseros en youtube. La consecuencia de todo esto (pensaba yo para mis adentros) no podía ser otra que el llegar a su casa y aguardar el momento ideal para pegarse una flor de masturbada. A los 13 años ya muchas niñas empiezan a explorarse, y a veces antes aun. Y se lo pregunté. La conversación fue más o menos así:
Yo: ¿Te masturbás luego de ver las fotos?
Lucía: Sí, a veces, ¿está mal eso? Todas las chicas de mi edad lo hacen. ¿Vos no te masturbaste alguna vez?
Me dio esa respuesta intentando convencerse ella misma de que lo que hacía era lo más normal del mundo entre chicas como ella, e incluso me preguntó si alguna vez yo no me masturbé, como queriéndome decir que si no lo había hecho yo no era normal o era un extraterrestre.
Yo: Claro. Alguna vez lo hice. Todos los hombres lo hacemos.
La conversación terminó cuando ambos doblamos la esquina y cada uno fue a su casa con la compra de la carnicería.
Pasaron unos días donde estuvimos conversando nuevamente, inclusive con mi novia, aunque, lógicamente, nada de pornografía. Sólo conversación normal, incluyendo fútbol (somos hinchas del mismo equipo) y algo de política y de los vecinos ya que por aquél entonces se avecinaban unas elecciones de Concejal de Barrio. Hasta que unas semanas más tarde nos volvimos a ver, pero esta vez solos. Mi novia llegaría unas dos o tres horas después. Y en el medio de la charla, mientras yo aprovechaba la caída del sol para cortar el pasto, se aproxima hacia la reja perimetral de mi casa y me llama a que vaya a su lado pues quiere decirme algo confidencial. El diálogo fue algo así (insisto en intentar repetir lo mejor posible la conversación, a fin de que pueda traducir la fidelidad de lo sucedido):
Lucía – ¿Ése líquido blanco y medio espeso que les sale a ustedes de la pija, es el semen?
Yo: Sí –contesté, un tanto sorprendido por la pregunta- ¿Estuviste viendo porno de nuevo? ¡Je!
Lucía: Sí –entre sonrisas cómplices y tímidas- Me imaginé que era eso porque fue lo que aprendimos el año anterior en el liceo. ¿Y tu novia se lo bebe?
Yo: ¿Eh…? –contesté yo, ya más que sorprendido- ¿Por qué me preguntás eso?
Lucía: Porque la mayoría de las veces las chicas que veo se tragan el semen, o se lo ponen en la boca y lo escupen.
Yo: No te voy a contestar si mi novia hace eso –le contesté, un tanto enojado por el atrevimiento de su pregunta- Pero muchas mujeres sí lo hacen.
Lucia: entonces, si no me querés decir si tu novia hace eso, es porque se la bebe, sino no tendrías por qué ocultármelo.
Yo: ok, tú ganas, se lo bebe. Pero no le digas esto a nadie, ni menos a ella, porque me va a matar.
Lucía: ok, trato hecho, dime, ¿es rico el semen y por eso se lo tragan?
Yo: no sé. Yo nunca probé semen. Eso de que las chicas traguen semen es un morbo de los hombres. A algunas les gusta, otras lo hacen sólo por satisfacer a sus parejas. Yo nunca recibí quejas de que mi semen fuera feo, presumo que el semen de nadie es feo. ¿Ese tipo de fotos y videos es lo que más te gusta ver en el cyber?
Lucía: sí, y otros también, pero después te digo. Gracias, Nacho (así me llama ella a veces).

Y se despidió de mí con un beso. La verdad, estaba yendo un poco lejos este asunto de ver porno en el cyber.
Pasados unos días nos volvimos a ver, esta vez en el supermercado. A la salida del supermercado nos pusimos a conversar nuevamente sobre pornografía. Me contó que estaba muy curiosa por seguir investigando sobre sexo y pornografía, y que se masturbaba cada vez más seguido. Parecía evidente que se le estaba tornando una adicción. Le dije casi con voz paternal que lo mejor que podía hacer era ponerse de novia con algún chico que le gustara, y con el tiempo comenzar a probar ella misma por sus propios medios lo que se siente. Ella me dijo, inmediatamente y como algo que tenía muy asumido y no pensaba modificar, que quería llegar virgen al matrimonio. Lo cual, a mi criterio y por obvios motivos, es más que lógico. Le dije que eso hoy en día ya no es tan así, que la práctica del sexo es una actividad cada vez más liberal, que no está mal visto tener relaciones antes de casarse, todo ello en un tono no de imposición, sino de sano consejo. Me puse como ejemplo diciéndole que yo tuve varias novias antes de mi actual novia, que con todas ellas tuve relaciones y nuca me casé con ninguna, y que con mi novia había mantenido relaciones sexuales infinidad de veces antes de casarnos. Además, le dije como sugerencia que podía perfectamente mamársela a su novio, probar su semen si es que tanta curiosidad le daba, y llegar virgen al matrimonio pues no había necesidad alguna de invadir la vagina para hacer sexo oral.
Volvieron a pasar unas semanas, cuando comenzó la locura que hoy día seguimos viviendo. Lucia seguía yendo al cyber con la misma frecuencia que antes. Y uno de esos días la volví a ver ya que fui al mismo a imprimir una demanda que tenía que presentar al día siguiente en el juzgado, pues mi impresora había terminado de romperse. La ví y la saludé, cuando escuchó que la saludaba de lejos y me acercaba a darle un beso en su mejilla, me di cuenta que minimizó la ventana que tenía abierta. Me hice el desentendido, la saludé, y nada más. A los pocos días le pregunté (ya con más confianza) qué estaba viendo ese día que minimizó la ventana. Me dijo que eran una serie de fotos de una jovencita que se la metían por el ano y le daban en semen en la lengua. Y ahora viene lo que resulta interesante, y que fue puntapié inicial de toda la locura sexual que llevamos (como siempre, trataré de repetirlo lo más fiel posible):
Lucía – ¿puedo pedirte algo sin que te enojes? Pero es sólo entre vos y yo, por favor que no salga de acá.
Yo: ok, dale.
Lucia: estuve pensando eso que me dijiste de que puedo llegar virgen al matrimonio pero darme algunos gustos antes. ¿Me dejarías probar tu pija y tu semen?
Yo no sabía qué contestar. No esperaba esa pregunta. Quedé perplejo. No esperaba que se hubiera decidido a realizar lo que siempre acostumbraba ver por internet. Y menos que el afortunado sería yo.
Yo: dejame pensar, mañana te contesto. No es fácil para mí. Imaginate que estoy con mi novia, me conoce todo el barrio, y si alguien se enterase de esto no sólo me divorciaría, sino que además me mandarían a la cárcel, no olvides que sos menor. Y todo esto, además, implicaría que pierda mi trabajo en el buffet y que todo el ambiente de abogados y quizás escribanos se enterasen de esto.
Lucía: ok, te lo pido a vos porque te tengo confianza y sé que no hay riesgos. Estoy curiosa y tengo ganas de saber qué se siente. Ya no quiero verlo más en fotos o videos, quiero saber qué se siente. No se me ocurre a qué otra persona pedirle. ¡Porfi, no te enojes!
Yo: no me enojo, lo pienso y mañana te contesto, pero ¿por qué no te empeñás en conocer algún chico y hacerlo vos por las tuyas? No lo tomes a mal. No te estoy rechazando, pero no me parece bien lo que me pedís. Lo pienso bien y mañana te contesto.
Lucía: pero quiero probar ahora, me da mucha curiosidad. No quiero esperar a enamorarme de alguien para recién después probar. Las ganas las tengo ahora, mañana no sé qué pueda pasar. Además sé que vos no le dirías nada a nadie porque sos el primero en perjudicarse.
Y bien, al otro día, volví a ver a Lucía. Ese día mi novia llegaría tarde en la noche, y estuve charlando en Lucía un rato. También con su madre quien se asomó a conversar con nosotros. La madre es una excelente persona, y muy buena vecina, pero justo en ese momento estaba estorbando conversando de cosas que no nos importaban, como por ejemplo, que andaba un gato metido en el fondo de su casa y no lo podía sacar porque se le subía al limonero. Luego que la madre se fue (pasó como una media hora para que se fuera) Lucía me miraba y no me decía nada. Estaba esperando la respuesta. La noche anterior yo ya había pensado todo. Y se lo dije.
Yo: ok, Lucía. Te voy a dar a probar lo que me pedís. Pero por favor que esto sea un pacto de sangre. No digas nada a nadie porque me puede costar muy caro.
Lucía: ok, ¿y cómo hacemos?
Yo: Mañana mi novia llega más tarde, así que decile a tu madre que a la tardecita vas a ir al cyber. En realidad, nos vamos a encontrar en la esquina y vamos a ir al fondo de la casa que está deshabitada, a dos cuadras de acá. ¿Te parece bien?
Lucía: ok, ¿demoraremos mucho?
Yo: Presumo que una media hora, más o menos. Eso sí, yo entro primero, y vos después a los pocos minutos, porque si nos ve algún vecino entrando juntos a ese lugar va a pensar que es para hacer lo que realmente vamos a hacer, y eso es lo que no puede pasar.
Lucía: ok, buenísimo.

Y se despidió de mí con un beso en mi mejilla.
Llegó la hora pactada y ya estábamos en la esquina. Entonces, yo comencé a caminar hacia la casa deshabitada, que queda a una cuadra de esa esquina. Comencé a caminar adelantándome a ella para que no pareciera que íbamos juntos. Entré a la casa mirando a los cuatro lados que nadie me viera, y a los pocos minutos entró ella. Entramos por una ventana rota que está semi abierta. Nos fuimos para una de las habitaciones del fondo. Aun había luz solar a pesar de ser tarde (era verano, y aquí en Uruguay se adelanta el uso horario una hora en esa estación, lo cual hace que el día rinda más en cuanto a la luz solar). Ya estábamos allí, prontos para nuestra primera experiencia juntos. La conversación se fue desarrollando más o menos de la siguiente forma:
Yo: ¿estás pronta?
Lucía: Sí, estoy nerviosa, pero me gusta la idea de esconderme para esto.
Yo: ahora yo me quito el pantalón, el calzoncillo, y vas a ver mi verga. Vos ponete de rodillas, y te aconsejo que primero empieces por acariciarla, tocarla, y luego que sientas cómo es al tacto, seguí por darle unos besitos en la punta y en el costado, lamela un poco, así te vas acostumbrando al gusto. Y cuanto te sientas con suficiente coraje, abrí la boca lo más grande que puedas y metete la cabeza de la pija adentro, ¿ok? Jugá con tu lengua en la cabeza. Yo sé que son muchas cosas y capaz que no te acordás, pero a medida que vaya pasando todo yo te voy repitiendo. No tomes a mal que yo te diga cómo hacerlo, lo que pasa es que si vos lo hacés como a vos te parezca te puede dar arcadas, horcajadas, y tal vez te resulte todo desagradable. La idea es que te guste, ¿no es así?
Lucía: sí, gracias por explicarme, no creo que me acuerde de todo, pero vos guiame, yo después me manejo sola.
Y así empezó Lucía. Arrodillada frente a mí con su cara de colegiala (mitad niña, mitad adolescente) comenzó a acariciarme la pija, la tocaba, le dije que si quería podía tocarla con las dos manos. Ella estaba temerosa y hacía todo con una mano sola. Le dije que se relajara y que usara sus dos manos. Luego empezó a depositar suavemente sus jóvenes labios en la cabeza de mi pija, y en el costado de la misma. Me la besó unas cuantas veces. Le dije que sacara la lengua un poco y que la lamiera, para acostumbrarse al gusto. Lo hizo, y lamió mi pija desde el tronco hasta la cabeza, porque me dijo que así había visto hacerlo a una chica en un video en internet. Siguió unos segundos, hasta que en un momento se escondió la cabeza de mi pija en su boca. Abrió grande su boquita juvenil y se engulló un poco más allá de la cabeza de mi verga. Así, empezó a chupar. Empezó con un mete y saca suave, despacio, como tratando de conocer un territorio que por primera vez estaba explorando, con la temerosidad y respeto que se tiene a lo desconocido. Trató de ir más al fondo (seguramente ya empezando a enviciarse con la pija) pero se la sacó de la boca y empezó a toser. Había hecho una arcada por haberse atorado o atragantado. Le dije:
Yo: tranquila, no te apures. Lo estás haciendo muy bien. No tenías necesidad de engullirla toda. Dale más despacio.
Lucía: ok, disculpa, me perdí. ¡Je!
Era obvio que le estaba gustando. Ella misma estaba siendo la protagonista de aquellos videos tan excitantes que veía en el cyber. Me moría de ganas por decirle que me lamiera las bolas, pero no quería que hiciera demasiadas cosas ya que era su primera vez y tampoco quería que se estresara demasiado. Con lo que estaba haciendo era más que suficiente para su primera vez. Además, capaz que ella no quería hacer eso y tal vez me tratara como un pervertido, o pensara que me quería abusar de ella y su curiosidad. A medida que seguía chupando, se la metía cada vez un poco más adentro, y más rápido. También note cómo se la sacaba de la boca y la lamía, y la volvía a besar, seguramente imitando a alguna de las actrices porno que vio, o por qué no a alguna chica amateur. Así estuvimos unos 5 a 10 minutos, que para mí fueron súper excitantes. Entonces, le dije:
Yo: estoy por acabar, ¿cómo querés probar el semen?
Lucía: dámelo en la lengua, ¿te parece bien?
Yo: ok, pero sólo te voy a dar el primer chorro. La idea es que pruebes semen, no que te embarre la boca con él.
Lucía: no, embarrame, llename la lengua de semen.
Yo: mirá que te podés atragantar.
Lucía: no importa, lo quiero todo.
Yo: ok, pero no lo bebas hasta que yo no haya derramado hasta la última gota.

Yo estaba muy excitado y no me resistí a su pedido, aunque estando en mis cabales le hubiera derramado en su lengua nada más que el primer chorro porque lo que importaba era eso, que probara semen y no que la embarrara. Evidentemente, Lucía estaba poseída por la calentura extrema que debía tener debajo de sus jeans ajustados (que por otra parte me encantan cómo le quedan porque le marcan bien su culito paradito y respingón) y quería toda la leche, igual que lo que veía en los videos. Y así fue. Le avisé que estaba por acabar, sacó su boca de mi pija y sacó la lengua al máximo. Yo empecé a pajearme mi verga mojada por la saliva de la colegiala. Y el semen empezó a salir a borbotones. Cinco chorros de semen bien blanco, espeso, viscoso, y caliente fueron a dar directamente a la lengua de Lucía, el resto fue lo que caía desde mi pija hacia abajo, y que quedaba colgando de la cabeza; todo ello también fue a descansar a su lengua. Una vez que todo el semen cayó en su lengua, le dije que podía beberlo. Metió su lengua dentro de su boca y tragó la leche, aunque creo que antes de tragarla hizo un gesto como de haberla saboreado en la boca. Luego que tragó el semen, le pregunté:
Yo: ¿y? ¿qué te pareció?
Lucía: está riquísimo todo esto de chupar la verga y tragar el semen. Tengo una calentura que no aguanto más. Llego a casa y me hago una paja aunque esté mi madre adelante.
Yo: ¡Je! Vamos rápido, antes de que alguien nos vea. Primero salí vos, y esperame en la esquina, en unos minutos salgo yo.
Lucía: ok, dale. Te espero.

Y así salimos, ella antes que yo (mirando previamente que nadie nos viera) adelantándome ella en la caminata de dos cuadras hasta casa. Nos despedimos desde lejos con una leve levantada de brazo. Ella entró a su casa, y a los pocos segundos, yo en la mía. La historia había empezado. Y no terminaría allí porque no solamente hasta el día de hoy sigue chupándome la pija y tragándose mi leche, (y en algunas ocasiones lo hizo más de una vez en el día) sino que además mantenemos encuentros donde la ayudo a masturbarse metiéndole un dedo en el ano. Estas historias las contaré en otros relatos. Agradezco comentarios, tanto de chicos como de chicas.
Saludos a todos los lectores y, particularmente, a todos quienes formamos parte de esta comunidad.
Ignacio.

Mi tía Lucia

Les contare cuando mi tía Lucia me pillo masturbándome con sus bragas y tacones.

Quiero contarles con una buena cantidad de detalles este fetiche que he ido desarrollando a lo largo de los años porque espero que así como me caliento escribiendo esto, se calienten al leerlo.

Este fetiche de oler bragas usadas y tacones usados empezó cuando estaba en la casa de una amiga y tenia tirada una braga, mientras no se daba cuenta yo me la iba metiendo en el bolsillo y cuando llegue a casa la oli, tenia el aroma a ella, tenia el aroma a mujer que rodeaba toda su concha y cabe decir que me di unas buenas pajas con esas bragas. Ahora bien, con oler tacones usados es por el mismo fetiche que tengo, me encantan los pies, olerlos, acariciarlos, lamerlos, masajearlos uff es una sensacion incomparable y pues los tacones tienen el aroma que a mi tanto me gusta, igualmente, aroma a mujer.

Yo vivo en casa de mis padres y la casa adjunta es la de mis tías, se puede decir que es una misma casa pero vivimos cada quien por cuenta propia. Tengo 3 tias, Mónica que tiene 52 años, la mediana, Lucia de 49 años (de la que les voy a contar el relato) y la menor Andrea de 47 años. Monica es alta, pelo negro, buen cuerpo, delgada, atletica, tetona, buen culo, piernuda y lindos pies. Lucia es alta tambien, pelo castaño, muy buen cuerpo, mas culona que tetona, muy piernuda y bellos pies. Andrea tiene las tetas mas hermosas que he visto, es alta igual que sus hermanas, pelo castaño, culona no tan tetona y unos pies de infarto.

Una tarde en la que mis tres tias habian salido logicamente habian dejado la casa sola y por esa razon me habia pedido que le cuidara las plantas y que le diera de comer a un perico que ella tenia. No vi la razon por la que negarle el favor entonces llegue hice lo que me pidio y me quede curiosiando entre toda la casa nada mas porque estaba aburrido pero se me vino a la mente registrar la ropa de mis tias, la ropa interior precisamente y los tacones de aguja por supuesto.

Fui a cada cuarto y entre a un paraiso, habian tangas, bragas, bragas de encaje, de todo tipo y los tacones eran una maravilla, tacones abiertos, cerrados, de plataforma, de aguja, altos, bajos, yo me encontre con el paraiso. Primero fui al cuarto de Andre, tenia una tanga azul, roja y unas bragas negras usadas que olian a su aroma mmm, meti mi nariz hasta el fondo y no tuve mas remedio que masturbarme, se sentia olor a orin, a fluidos, a su concha y esa mezcla, es la mezcla que hace un especial aroma que a mi tanto me atrae. Pase a lamer el hilo del culo, lo chupe con todas las ganas y masajeaba con mi lengua la parte donde siempre estaba su conchita tan rica, no pude controlarme, me desenfrene oliendo tacones de aguja tambien, agarre unos negros con aguja muy fina y olian a sus lindos pies, olian a una noche de baile, olian a su uso constante donde sus pies imprimian el olor haciendo un aroma tan exitante que no se puede resistir.

Me pase oliendo y lamiendo durante unas dos horas talvez, y ese fue el problema, que no senti la nocion del tiempo y derrepente, me recuerdo que estaba echandome una paja deliciosa oliendo unos tacones de Lucia, unos tacones de aguja azules y unos parecidos solo que en color cafe, uff tenian el mejor olor del mundo, sin duda alguna la que mejor olor tenia era Lucia, mientras me pasaba una tanga muy usada por mi boca y con la otra mano me echaba la paja con una tanga de Monica, total, estaba apunto de correrme y entro Lucia, al cuarto, ella habia regresado temprano de donde habia ido y grito mi nombre al entrar sorprendida al entrar al cuarto y yo ya no tenia control para parar, segui masturbandome pese a que ella estaba ahi parada preguntandome que demonios hacia hasta que deje caer una increible cantidad de leche en el tacon derecho azul, ufff la mejor para de mi vida hasta ahorita.

Entre tantas sensaciones, de sorpresa, confusion, exitacion, miedo, solo le mire fijamente a los ojos a Lucia y ella me pregunto: ¿Que crees que estas haciendo con mi ropa y zapatos?

Quiero una explicacion inmediatamente aunque sea cual sea no te vas a salir ganando de este lio tremendo. No me dio tiempo de subirme el boxer ni el pantalon por lo que decidi explicarle el bolas, con mi polla llena de leche y todavia empalmada por la situacion que estaba sucediendo, mientras le explicaba mi aficion y mi descontrol al ver tan irresistibles tacones y tangas que decidi oler su aroma de mujer y mientras le explicaba solamente para endulzar su oido porque yo sabia que estaba muy enojada, pude notar que se metio dos dedos a la concha, mientras se masajeaba y hacia cara de seria, yo le contaba y sabia que estaba tocandose pero yo no le dije nada por miedo de que me respondiera todavía peor.

Me dijo: ponte el boxer y ven a la sala cuando limpies todo este desastre. Asi lo hice y me dirigi hacia la sala, ahi estaba ella muy pensativa acerca de la escena que acababa de ver, me dijo: no me opongo a la masturbacion, te tengo que ser honesta si te quiero corregir, yo tambien me masturbo pero hay que encontrar el placer en el sexo. Mientras me explicaba se me empalmo otra vez y 19cm no son faciles de esconder, por eso me dijo: Vaya que despues de una paja no se te duerme lo que tienes. Ya con un tono mas tranquilo. Perdon tia Lucia pero al hablar de esto pues esa es la reaccion. le dije y le solte una sonrisa como para romper el hielo. Me dijo: ¿Y porque te gusta oler los pies? ¿Que le encuentras de exitante? No solo los huelo, los lamo, los chupo, los beso, los acaricio, los masajeo, me encantan demasiado y le encuentro cada detalle exitante, le dije. Ven acercate, me dijo un poco mas seria. Huele mis pies. Al oir esas palabras lo primero que paso es que se me puso dura hasta el tope y a medida que los olia, que olia ese aroma directamente ya no del tacon, ahora era contacto directo no me resisti a darle unos besos y a meter mi boca en el dedo gordo, me los quito y me regaño diciendo: Bueno tampoco te dije que te pasaras de oler, solo te queria dar tu gustito porque se que no eres un chico con vicios y te portas bien y pues espero que este incidente no vuelva ocurrir porque no sere tan condesentiente la proxima vez, asi que espero que no haya proxima vez.

No tenga pena Tia Lucia, aunque no le puedo prometer que no lo seguire haciendo, es demasiado delicioso para mi, dije con autoridad aclarando las cosas. Bueno, es cierto, solo hazlo con discreción. Me despedi y me fui disculpandome una vez mas y asi fue como me respondio y me dio seguimiento a un sin fin de fantasias que pues puede que en otra ocasion cuente: No tengas pena, ahora ya se quien me va a dar un masaje de pies cuando este cansada.

Solto una risa que la encontre muy morbosa y solo le respondi, asi va a ser, cuando quiera tia. Me despedi y pues esa vez fue el principio de muchos goces con los pies de mi tia Lucia que al tanto pensar en ellos, me provoca una paja jeje. Espero que les haya gustado y bienvenidos sean los comentarios y votaciones.

Una delicia el SCAT

Hola, soy Paty y tengo un relato.

El viernes pasado vino a verme una amiga para ayudarle con sus problemas en su matrimonio, ya que su esposo la engañaba con varias mujeres y mi amiga deseaba un consejo de mi parte. La invité a tomar un tequila para relajarnos y después de varios empezamos a mirarnos. Le dije que no entendía como su esposo la engañaba, ya que era hermosa, y le toqué sus mejillas, después el cuello y bajé mi mano hasta su pecho, que es grande, nos miramos y nos fuimos acercando poco a poco hasta que no pudimos evitar besarnos. Fue maravilloso para las dos, ya que era su primera vez con otra mujer, y yo le dije “no te preocupes yo te enseñaré todo del sexo, hasta lo más profundo y extremo”.

Ella dijo “todo, todo lo que sepas del sexo, quiero ser una gran puta, quiero cojer con todos y todo, por favor hazme lo que quieras mi amor”.

Después de algunos días de cojer sólo entre las dos, la llevé a un bar donde yo tenía amigos, invité a nuestra mesa a tres tipos negros, altos y muy fornidos, les dije que mi amiga quería sentir lo bueno de la vida, y fuimos al departamento de uno de ellos. Ahí estaba lleno de pornografía, revistas, películas y objetos. Mis amigos se sacaron sus enormes vergas y le dieron una tremenda cojida a mi amiga, ella lo disfrutó muchísimo.

Otro día fuimos con un amigo que tenía un perro gran danés y estaba bien educado para las chicas. Entre mi amigo y yo le abrimos las piernas a mi amiga y el perro empezó a lamerle el coño, ella gritaba de placer. Se puso en cuatro y le ayudamos al perro para que le metiera la verga por el coño primero, después por el culo, y finalmente le mamó la verga hasta sacarle la leche. Mi amiga me dijo que disfrutaba mucho sus nuevas experiencias y quería saber si yo tanía más secretos.

Nos fuimos a mi departamento y nos desnudamos, nos abrazamos, nos besamos. Le dije vamos al baño que tengo algo para ti. Se sentó en sanitario y yo le dije “ahora vas a sentir la mejor lluvia dorada, relajate”, y empecé a orinarla, las tetas, la cara y todo sobre su cuerpo, me decía que rico, más, más mi amor, soy una cerda puta”, después me di la vuelta y le puse el culo en su cara, le dije meteme la lengua en el culo, y así lo hizo, no pude contenerme y empecé a cagar, abrió la boca y recibió mi enorme trozo de mierda, nuevamente me di la vuelta y la besé, compartimos la mierda y le dije ahora quiero la tuya. Me acosté y puso su culo sobre mi cara, abrí la boca y se cagó en mí. Nos batimos completamente en mierda y tuvimos varios orgasmos. Fue maravilloso. Ahora quiere más y con más personas. Lo vamos a planear.

norma, las tetas mas gigantescas que vi en mi vida

norma es una gorda que tiene gigantomastia (pechos exageradamente grandes)y tuve la oportunidad de cogerlas y chuparlas

Norma es una amiga de mi madre, es gorda, de tetas exageradamente grandes (tiene gigantomastia, o sea, busto exageradamente desarrollado). A los 17 años, cada vez que venia a mi casa me pasaba todo el tiempo mirándole sus melones, ella le decía a mi madre que yo era bonito y, que estaba enamorada de mí.

Me hablaba y mimaba mucho, yo le miraba mucho los pechos, y al no decirme nunca nada, se los miraba sin sacar la vista de ahí. Ella me invitaba a tomar mate a su casa, lo cual iba, y como siempre le miraba sus melones.

Un día estábamos tomando mate, ella se levanta , llevaba puesta una blusa rosita que al pasar por la luz se le traslucía y dejaba ver sus gigantes tetas con un corpiño gigante(con los que cada vez que iba a su bañoy dejaba alguno colgado los pasaba por la verga haciéndome una paja) lo cual me produjo calentura, a la vez que era impresionante ver semejantes pechos y me quede con la boca abierta, ella se dio cuenta y me dice, “arielito, no me mires así ¡¡ me haces poner incomoda”, se ríe y luego me dice, son muy grandes no? , le digo que si afirmando con la cabeza sin sacar la vista de sus melones.

Me acaricia la cara y me pone la cabeza entre sus semejantes melones acariciándome la cabeza.

Ella seguía pasando delante de mí con su blusa transluciéndosele sus gigantes melones .se pone un poco incomoda y me dice. “Arielito me voy a cambiar la blusa, me haces tener vergüenza,”se va la pieza, yo voy al baño y cuando salgo me asomo a la pieza, lo que vi no lo podía creer, ver esa mujer gorda con los pechos mas grandes que vi en mi vida, llevaba puesto un corpiño gigante de color rosita, me meto a la pieza y me quede con la boca abierta mirándoselas, y se me puso bien parada la pija, intenta taparse pero era imposible ocultar esos pechos, sonríe y me dice,”¿ porque te gustan tanto mis pechos? soy una mujer gorda . me acerque y se las empecé a tocar , ella no decía nada, le pedí que se quite el corpiño, se lo saca y pude ver como le llegaban a la panza, eran muy gordas las tetas, con unos pezones gigantes rosados del tamaño de mi mano, se las empecé a manosear y se las chupe ,estuve 1 hora mimándole y chupando esas tetas gigantescas.

Ella me acaricia la pija que estaba muy dura y me sienta en la cama, me saca el pantalón, mi pija queda muy parada y ella pone mi pija entre sus semejantes melones e intuitivamente se las cogi ( no sabia que se podía hacer eso), de la calentura la hice poner boca arriba y me subí encima de sus pechos y le cogi sus gigantes tetas con fuerza, al rato eyacule en sus melones y desparrame el semen con mis manos haciéndole masajes ,a ella le gusto mucho eso, luego se las limpie con su corpiño y también me limpie la pija masturbándome con su corpiño (me lo lleve de recuerdo y hasta el día de hoy me masturbo mucho con ese corpiño ), al rato le toco su culo gordo por encima de la pollera, se la saco y le saco también su bombacha enorme, nuca pensé que iba a querer coger una gorda , pero estaba muy caliente ,la agarre por atrás y la moví de atrás, luego la puse en cuatro patas y se la metí por detrás, ella se pone boca arriba y me dice, metemela ,se la metí por la concha eyaculandole adentro .A partir de ahí a cada un par de días la visitaba y le chupaba los melones, le eyaculaba en los pechos y le metía otro polvo en la concha, me gustaba mucho cogerla de atrás, me había enamorado también de su culo enorme y termine reemplazándole su concha por coitos anales, asi que en conclusión , me cogia a una vieja gorda las veces que podía por las tetas , la concha y mas todavía por su culo .esa es mi historia con norma , la gorda que me hizo que actualmente coja gordas tetonas y culonas con mucha calentura

Pies, meadas, cagadas y sumisión con mis 3 amigos los dominantes

Primer relato!!

La vasta rutina que nos acompañó durante todo un año sirvió de detonante para un acontecimiento sin precedentes en mi vida. Último curso en el colegio, cuatro amigos con los 18 años recién cumplidos deciden hacer un viaje a Milán con la intención de arreglar los lazos que se habían ido malgastando y rompiendo, fruto del paso de los años. Pero pasó algo.

(Los nombres en clave serán Fuckers (yo), Jin, Mayo y Mob (mis amigos), por cuestiones de privacidad).

Viernes, 19 de junio de 2009

Todo había sido planificado al detalle. Los cuatro amigos pasarían unos días en un hotel de Milán. Salían de su ciudad con el trenhotel el día 19, y volverían con el mismo trenhotel el día 23.

Jin: entonces, quedamos a las 19h en la estación, ¿no?

Fuckers: sí, supongo que nos veremos por allí.

Mob: ¿tendremos tiempo para coger el tren?

Fuckers: de sobras, el acceso al andén es un momento y vamos con mucha antelación.

Mayo: bien, allí nos vemos.

Cuando llegó la hora los amigos se encontraron en la puerta de la estación.

Fuckers: veamos, vía 2. Estamos en el coche 5, cabina número 34.

Mob: ¿bajamos ya o no?

Jin: sí, venga.

En media hora ya estaban dentro del tren, esperando que marchara a Milán, sorprendidos de las escasas dimensiones de las cabinas.

Fuckers: joder, dos literas en tan poco espacio.

Estaban los cuatro cambiándose, cuando Mob, para hacer la gracia, puso su pie sobre la cara de Fuckers.

Mob: qué, te gusta?

Fuckers: pues sí, mira como se me pone (les enseña el empinado pene).

Jin: no me jodas que te van esas cosas, buah, ¿y si jugamos un poco contigo?

Fuckers: ¿cómo?

Mayo: tú calla, puto maricón (y le pegó una patada en los huevos).

Jin: chicos, poneros las deportivas. Bueno, tú desnúdate aquí delante.

Fuckers: como queráis, vosotros sois ahora mis amos.

Mientras él se quitaba la ropa, los demás se le reían. Era humillante, él en ese estado indefenso y ellos burlándose.

Mob: pero túmbate en el suelo. Con lo sucio que está te mancharás un poco.

Mayo le puso los pies (con las deportivas Munich puestas) en la cara a Fuckers.

Mayo: límpialas.

Fuckers tuvo que lamerle las suelas de las deportivas. Cuando estaban bien húmedas, Mayo le obligó a arrancárselas con la boca.

Fuckers: sí, amo.

Mayo: ahora, arráncame los calcetines con tu boca y lámeme los pies.

Fuckers: sí, mi amo.

Los pies de Mayo eran bonitos, y el esclavo disfrutó mucho.

Mob: déjamelo un poco, le voy a escupir en la boca.

Mob le escupió una flema y un montón de saliva. Fuckers tragó todo.

Jin: yo quiero seguir esto en el baño. Espera un momento, te voy a poner correa.

Jin cogió un cinturón de su maleta y lo ató al cuello de Fuckers a modo de correa.

Jin: te llevaremos al baño del tren en este estado, desnudo y atado.

Mayo: ponle nuestros calcetines sucios en la boca, para que no hable.

Mob: ¡sí, eso, jaja!

Jin: y si alguien nos pilla, les decimos que es nudista y le gusta ir así, que si hay algún problema volvemos, le vestimos y ya está.

Mayo: si te pegamos una patada en el culo quiero que goces. (en ese momento le pegó una).

Jin: bueno, ya estamos. Cerrad la puerta, que no nos vean.

Mob: ¿qué le vas a hacer aquí?

Jin: ¿tenéis ganas de cagar?

Mob y Mayo: sí.

Jin: pues hacedlo los dos y no tiréis la cadena.

Jin: ahora, mete la cabeza en el wc y rodéate de las mierdas.

Fuckers: sí, como quieras.

Mayo: cómo le gusta. Come un poco.

Fuckers: sí.

Mob: qué asco me das, desnudo, atado y comiendo mierda del váter. Te voy a sacar una foto y luego la subiré a internet para reírme un poco de ti.

Mayo: yo la pasaría por Tuenti a todos los de clase.

Jin: sí, yo haría eso.

Mob: vale, ya verás qué corte le dará a este inútil.

Pero a Fuckers le daba igual, se iría a la uni y quizás no volvía a verles, y si lo hacía pues… creo que él no quería pensar en eso entonces.

Jin: vale, mánchate un poco la cara con la mierda y saca la cabeza del wc. Ponte un trozo en la boca y te hacemos la foto.

Se la hicieron.

Jin: ¿y si le tiramos de la cadena?

Mob: sí, con la cabeza bien adentro.

Jin puso su pie sobre la cabeza de Fuckers, haciendo fuerza para que no sacara la cabeza del wc sucio. Entonces Mayo tiró de la cadena.

Mayo: te voy a mear en la boca. Desde ahora, siempre que tenga ganas de mear tú serás mi wc.

Mob y Jin: y el mío también.

Mayo: muy bien, todas las gotitas.

Mob: yo me iría ya a dormir, mañana a las 8 de la mañana llegamos.

Mayo: sí, pero ahora Fuckers vuelve solo. Si te ve alguien no es cosa nuestra.

Ellos se metieron corriendo en la cabina y le dejaron ahí. Cuando llegó, se encontró su cama desmontada. Habían quitado el colchón y guardado las sábanas para ellos.

Mob: tú duermes en el suelo. Si tenemos ganas de mear te lo echaremos encima.

Allí durmió, desnudo, con frío e incómodo. A las 4 de la mañana despertó y alguien le había meado encima.

Sábado, 20 de junio de 2009.

Jin: qué aspecto tienes. Has dormido muy mal.

Mayo: sí, y un pelín mojado, he sido yo.

Mob: sobre tu ropa, te la hemos quitado de la maleta y guardado en la nuestra. Te la administraremos como queramos.

Fuckers: ¿con qué ropa salgo hoy del tren?

Mayo: tras mucho pensar, hemos decidido que lleves un pijama.

Mob: te lo hemos tuneado. Le hemos escrito comemierda, cerdo, el esclavo, lluvia dorada, lamedor de pies…

Fuckers miraba atónito su pijama. Estaba lleno de firmas desagradables y tuvo que salir así a la estación. El hotel estaba al lado de la estación.

Mob: la cama de Fuckers la ponemos en la bañera.

Mayo: vale, así tenemos más espacio.

Jin: pero sin sábanas eh, solo el colchón y ya está.

Mob: claro, las sábanas para nosotros.

En ese momento movieron el colchón sin sábanas a la bañera y colgaron el cartel de no entrar a limpiar para que nadie molestara.

Primera noche de hotel.

Mob: te vamos a violar aquí. Desnúdate y déjate hacer.

La situación era similar a esta: Fuckers estaba desnudo en el suelo de la habitación, a cuatro patas. Jin le ponía los pies en la cara y le obligaba a chuparlos, y eventualmente le pegaba alguna torta. Mayo prefirió ir por detrás, y le estuvo penetrando el puño hasta que Fuckers no aguantó más. Mientras, Mob le hacía un footjob con los pies y, cuando quería, le cogía del escroto y le hacía daño.

Cuando la situación avanzó, le pusieron boca arriba. Estaba tumbado mientras: Jin le cagaba enormes mierdas directamente del ano a la boca. Mayo le vomitó encima y le esparció los vómitos por el cuerpo. Mob le pisaba la polla y los huevos con el pie.

Cuando Fuckers estaba agotado, le obligaron a hacer lo más raro: comerles las uñas de los pies y tragarlas. Si lo hacía mal o alguna uña quedaba mal cortada, le caía una torta.

Mayo: yo ha le he dado mis vómitos. Mañana le toca a otro y pasado a otro.

Jin: yo se los daré en el tren de vuelta, o sea que Mob se los dará mañana.

Mayo: Mob, acuérdate de cenar algo fuerte y potente para vomitarle muchos grumos y trozos encima.

Mob: vale, beberé poco y comeré mucho.

Mayo: bueno, vamos a dormir. Tú, esclavo, vete a tu bañera y no molestes. Si sales del baño te pegaremos luego.

La noche fue para Fuckers muy excitante. Le gustó mucho lo que le hicieron sus propios amigos. Por la mañana Mayo le despertó pegándole una patada.

Mayo: venga, vamos a ducharte. Quita el colchón y túmbate.

Empezaron a bañarle con unos trapos que resultaron ser sus ropas. Cuando terminaron le hicieron vestirse con un bañador marca-paquete y una camiseta sin mangas.

Segunda noche de hotel.

Mayo: si esta noche no has cenado es porque te daremos nosotros de cenar. Hemos traído comida aquí.

De la mochila salieron panes, bizcochos, ensalada, jamón de york, queso, cereales, cerezas, filetes de lomo y zumo de naranja. Comida de sobras para varios días.

Mob: comerás lo que nosotros te demos de nuestra boca, previamente masticado y mezclado con la saliva. Es decir, una vez estemos a punto de tragar la comida, te escupiremos la bola para que te la tragues.

La experiencia fue desagradable al principio, pero muy divertida después. Algunos alimentos daban más respeto que otros, por ejemplo el queso bien masticado que Fuckers tuvo que tragar.

Jin hizo un bocadillo con jamón y queso y le hizo tragárselo entero previamente masticado. Mayo se metía cantidades enormes de cereales en la boca y, una vez convertidos en una masa desagradable a la vista, la escupía a la boca y se la hacía tragar poco a poco, para que todos los grumos se disolvieran por la boca. Y Mob comía el lomo y se lo devolvía. Luego, tocaba el postre. Los tres cogían cerezas, escupían el hueso en el cuerpo de Fuckers y seguían el mismo proceso con el resto de la cereza que con la comida. Por último, se metían un trago de zumo en la boca y se lo escupían en la cara. Fuckers estaba lleno.

Mob: ahora es mi intervención.

Mob cogió un tubo que conectaba su boca con la de Fuckers, se provocó el vómito y obligó a tragar los litros de vómito caliente a Fuckers. Fue algo directamente de la boca.

Jin: este está muy lleno.

Mayo: que se vomite encima.

Fuckers: sí, amos, estoy a vuestras órdenes.

Fuckers se metió los dedos en la garganta y se vomitó encima.

Mob: hueles muy mal tío, vete al baño pero no te duches. Dormirás vomitado y mañana te bañarás.

La noche fue mala para él, pues el olor no le dejaba dormir.

Vuelta en trenhotel.

Pasadas las vacaciones había que volver a casa.

Jin: el trenhotel sale tarde, a las 23h.

Fuckers: ¿podréis dejarme comer mucha mierda? Me habéis dado poca.

Mayo: no he cagado todavía para que tragues kilos y kilos, y además Jin te vomitará.

Mob: yo te penetraré mucho y muy fuerte.

Jin: y yo te agarraré los testículos con mis pies hasta que grites de dolor.

Entraron a la cabina y el tren marchó.

Mob: te vamos a violar. Yo por el culo, y Jin y Mayo por la boca.

Fue difícil para Fuckers. Mayo tenía muy grande la polla. Consiguieron eyacular a la vez, causando un gran orgasmo en Fuckers.

Mayo: ahora te cagaré en la boca. Si no tragas te pegaré una torta. Mientras Jin te pellizcará los huevos.

Mob: y yo me subiré encima tuyo desnudo, y empezaré a mearte.

Fuckers nunca tuvo una experiencia parecida. Muy cercana al sado y con 3 conocidos. Fue muy estimulante. Mayo cagaba sin parar y no dejaba casi respirar a Fuckers, que tragaba las enormes cagadas masticando a toda prisa. Cuando quería, Mayo le pegaba una fuerte torta en la cara y a veces le pisaba con fuerza con los pies. Pero es que mientras Fuckers pasaba ese mal trago, Jin le cogía de los testículos y se los pellizcaba con fuerza mirándole con cara de superioridad. Y por si fuera poco, mientras el esclavo se coordinaba para hacer todo esto Mob, aprovechándose de ser el más delgado y pequeño, se le subía encima de la tripa, meándole cuando quería.

Jin: me toca potarte encima.

Jin juntó su boca a la de Fuckers y empezó a vomitar. Fue algo directo, de boca a boca. Mob aprovechó para masturbarse y, una vez corrido, le ordenó a Fuckers que le tragara el semen directamente del cuerpo.

Mob: tengo ganas de pisarte más aún.

Mob puso plana la polla de Fuckers y puso su pie derecho encima, haciendo fuerza. El pie izquierdo lo metía en la boca de su esclavo que chupaba sin parar.

Fuckers gritaba de dolor, y para evitarlo le metieron calcetines sucios en la boca.

Mayo: ha estado bien, me va esto del sado.

Jin y Mob: y a nosotros.

Mob: si os puedo contar un secreto, os diré que ya había practicado estas cosas con otros chicos y chicas de clase, casi todos somos amantes del scat, fetiches y tal.

Jin: yo tengo otra sorpresa. Me han llamado los de clase y me han dicho que por lo menos 30 personas coincidiremos en la misma universidad.

Fuckers: yo sé que hay más amantes de la sumisión y fetichismo en clase, así que para otra vez podemos quedar con todos y montar esto a lo grande.

En septiembre confirmaron que todos iban a la misma universidad, y empezó el vicio para ellos y ellas. Pero eso es otra historia.

Gozando con los pies de mi Hermana

Les cuento, el otro dia venia de la universidad a mi casa, iba muy cansado ya que había tenido un dia agotador

La cosa es que llego a mi casa y la unica cosa que queria era recostarme en mi cama y descansar pero vaya sorpresa la que me encontre, mi hermana estaba durmiendo en mi cama.

Estaba completamente destapada y se habia quedado dormida con ropa, al verla asi se me vinieron muchas cosas morbosas a la mente pero como soy fetichista de los pies me quede observando por un largo rato sus exquisitos pies.

Pude notar que estaba profundamente dormida asi que confiado me acerque a sus pies, primero los olí tratando de no hacer ruido y pude notar que sus pies estaban muy sudados y con un rico olor a pie femenino, al sentir ese exquisito hedor mi verga empezo a dar indicios de que se erectaria, segui oliendolos, me sentia en el cielo, hasta que me comenzo a doler la verga por que como estaba parada chocaba con el boxer y los pantalones, entonces la deje libre

Pensé en ese momento “No puedo hacer esto! Es mi Hermana!” pero mi calentura pudo más y comense a chupar sus exquisitos deditos, uno por uno, luego lamiendo la planta del pie y el empeine hasta que deje sus pies totalmente limpios

Luego de eso mire para ver si ella se habia despertado, pero seguia totalmente dormida asi que decidi echarme una paja con sus deliciosos pies, tome sus 2 pies y puse mi verga entre medio de los 2 pies presionandola asi continué hacia adelante y atras mientras presionaba con sus pies. estaba tan exitado que no duré ni 20 segundos cuando eyaculé.

El chorro de semen salio disparado tan fuerte que salto hasta su falda de mezclilla, trate de limpiarla pero igual se notaba la mancha asi que desee que la suerte me acompañase y no se diera cuenta.

a las horas después desperto y me comenta, “mi falda se arruinó, tendre que lavarla otra ves” y yo le conteste “no se que puede haber sido, cuida mejor tu ropa” haciendome el desentendido luego de haberme pajeado con los pies de mi propia hermana.

FIN

Sonia y la Rumana (Relato real muy, muy guarro)

La historia que os voy a contar es 100 x 100 real y me ha sucedido hace pocos días. Yo ya no voy comprar lotería porque ya me ha tocado con esto que he podido vivir. Yo soy tipo bastante normal, que no aparento nada extraño, pero la verdad es que soy muy vicioso y me gusta el sexo y hacer guarradas. He tenido pocas experiencias, pero si puedo no me pierdo una. Hace unos días, como digo, he tenido la oportunidad de vivir, mejor dicho, de presenciar algo que me va a matar a pajas cada vez que lo recuerdo. Os cuento.

Trabajo en una multinacional, pero yo estoy en grupo que trabajamos en una oficina relativamente pequeña a las afueras de Madrid. Soy informático y, entre otras cosas, me toca mantener los sistemas de vigilancia de la empresa. Hace poco pusimos cámaras de seguridad en todo el recinto, incluidos los almacenes. Y ahí es donde tuve la suerte de vivir en vivo y en directo una de las escenas de sexo más fuertes y guarras que podía imaginarme.

Hace unas semanas entró a trabajar en la empresa una chica de limpieza rumana (yo creo que gitana). Es supermorbosa, aunque se ve se que no es muy limpia, pero eso mismo le da un morbo acojonante.

En esta época se la ve trajinando de aquí para allá y bastante sudorosa. Suele llevar una camiseta blanca muy pegada al cuerpo que se pega más por el sudor. También lleva unas sandalias que deja ver unos pies perfectos.

Me llamó la atención el primer día que vino que no se depila habitualmente los sobacos y tiene pelos a medio crecer, lo que me ponía bastante.

En fin, me hubiera gustado follármela allí mismo, pero ni siquiera me lo planteaba, claro.

El caso es que hacía unos días que habíamos instalado cámaras en todas partes y yo estaba probando el sistema en un cuarto en el que tenemos los servidores. En ello estaba cuando veo que entra alguien en el almacén del segundo sótano. Era la chica rumana de la limpieza. Estaba a sus quehaceres, lo que no me extrañó nada, claro. Lo que si me resultó extraño fue que al poco tiempo entró en el almacén Sonia, que es la secretaria de dirección. Pensé que estaría buscando material de oficina, pero ese material no estaba allí, si no en el primer sótano. Pensé que se había equivocado.

No se por que lo hice, pero activé el sonido de la cámara y me quede mirando que hacía allí. Lo que presencié a continuación fue totalmente inesperado y tras mi primera sorpresa me puso tan caliente que aún me dura.

Transcribo aquí el contenido de la grabación tal y como fue (por supuesto guardo una copia del fichero, je je).

Sonia traía algo en la mano y se acercó a la rumana:

– Te he traído un café, Mireia (me enteré entonces de su nombre)

– Grasias

– ¿Qué tal estás?

– Bien…aquí limpiando un poco el almasén…que está muy susio….

– Y tú ¿Qué hases aquí?

– Nada…he venido a verte….

– ¿A mi? (preguntó la rumana muy extrañada mientras se volvía a mirarla)…

– Si…a ti…

Yo las veía desde una esquina en lo alto del almacén y tenía a Sonia de espaldas por lo que no veía su cara, pero si veía las expresiones de la rumana.

– Y a mí ¿Por qué?

– (Sonia dudó un poco)…Pues porque desde que llegaste he tenido ganas de verte a solas…

La rumana paró con lo que estaba haciendo y se quedó parada frente a Sonia con la cara de sorpresa. La misma cara debía tener yo.

– ¿Y para que querías estar conmigo?

– (después de un rato de silencio, Sonia dijo)…Es que…me gustas mucho…me tienes loca….

Yo no salía de mi asombro y efectivamente pensé que se había vuelto loca Sonia. Lo primero que pensé es que la rumana se iba a poner a gritar y que Sonia la iban a poner de patitas en la calle, pero para mi sorpresa, nada de nada. Al contrario. Hubo como un minuto de silencio en el que ambas se miraron fijamente. Yo percibía una tensión tremenda y yo estaba que no salía de mi asombro. A partir de ahí, las cosas se sucedieron muy deprisa y la tensión dio paso al mayor de los morbos que yo he podido vivir.

La rumana se acerco bastante a Sonia, con una sonrisa en la boca bastante sugerente.

– ¿Y por que crees tu que a mi me gustan las mujeres?

– (Sonia, con una seguridad aplastante, dijo)…Me le juego, pero estoy segura….

La rumana sonrió, se acercó a Sonia, la miró y la besó en la boca. A mi casi me explota la polla dentro del pantalón. Corrí a cerrar la puerta del cuarto de servidores y me dispuse a disfrutar.

Sonia y la rumana empezaron a besarse a lo bestia, mientras jadeaban….Sonia empezó a sobarle las tetas a la rumana que empezaba a calentarse de lo lindo. Sonia siguió con su sobeteo y empezó a meterle mano por debajo de la falda del uniforme. La rumana se separó un poco y dijo:

– No, ahora, no..que estoy muy susia….

– Mucho mejor – dijo Sonia

– ¿Mejor…..?

– Si, cielo, me encantas cuando estás así, sudadita. Siempre me muero de ganas de olerte….

– Ah….ya veo….eres una guarra de esas….

– No sabes cuanto, Mireia..

A partir de ahí, con las cartas boca arriba, la cosa no tenía freno. Resulta que la secretaria del director era una guarra de tomo y lomo (yo no me imaginaba hasta donde) y la rumana era otra que le ponían la guarras como Sonia.

El caso es que yo veía como Sonia empezaba a besar a la rumana por todas partes y a la vez la iba oliendo.

– Mireia….me pones a cien…..¡Como hueles!……Levanta los brazos….déjame oler esos sobacos preciosos que tienes…..mmmmmmmmmm (Sonia le metia la nariz entre los pelillos del sobaco que parecía que la iba a traspasar. Mientras hacía eso, ella misma me pajeaba a través del pantalón).

A la rumana se ve que la guarra de Sonia le ponía a cien, porque con los ojos cerrados y chupándose el labio se dejaba hacer de todo.

Iban reculando juntas hasta que la rumana se sentó sobre una caja de cartón y miro a Sonia con una cara de vicio que yo casi me corro.

– Ven..guarra mía…hasme lo que quieras…….

Sonia se agachó y fue directa a los pies de la rumana. Le quitó las zapatillas y empezó a oler sus pies con entusiasmo.

– Mireia…cabrona…sabía que ibas a oler asíiiii…me estás volviendo loca……

Sonia lamió los pies de la rumana (bastante sucios, por cierto) de arriba abajo mientras seguía tocándose ella misma.

Después se levantó y le empezó a quitar la bata a la rumana.

– No….que puede venir alguien…

– Aquí no viene nadie y he cerrado con llave…..

Siguió. Le quitó la bata de limpieza, la blusa blanca y la falda. Se quedo en bragas y un sujetador bastante grande. Sonia la empezó a sobar por todas partes mientras olía cada rincón de la guarra rumana.

– Dame tus bragas, Mireia….

La rumana se quitó las bragas como pudo y se las dio a Sonia. Esta se quedó mirándolas y rápidamente se las echó a la nariz y aspiró con fuerza. Después de un rato se las separó de la nariz y las abrió mientras las miraba. Yo podía ver perfectamente las bragas de la rumana y como tenían una línea marrón que las recorría por la parte que estaba en contacto con el culo. Sonia las miraba fijamente y de vez en cuando se acercada la parte más sucia a la nariz y después lamía esa misma parte. La rumana que veía las guarradas que hacía Sonia, estaba cada vez más excitada.

– ¿Te gustan mis bragas susias….?

– Ufff….- exclamó Sonia sin dejar de oler.

– ….Huéleme mi culo…..- dijo esto la rumana mientras se daba la vuelta y se ponía a cuatro patas sobre las cajas.

Sonia ni lo dudó un momento. Metió cu cara entre las cachas de la rumana y se quedó a vivir allí. Se la oía aspirar como si no quisiera perderse ni un átomo de olor. A todo esto Sonia se había bajado los pantalones y las bragas y se masturbaba como una loca. Yo hacía lo propio. De vez en cuando, Sonia se separaba del culo de la rumana para decirle alguna guarrada a la otra, con las que se veía que gozaba.

– ¡Dios, Mireia!…¡Hueles que es para correrse……!

– ¿Te gusta, serda?

– ¡No sabes cuanto!…¡La de noches que he pensado en este culo!…..

Mientras decía esto empezó Sonia a meterle un dedo por el culo. Cada vez se lo metía más dentro y hurgaba dentro del culo, mientras besaba a la rumana por todas partes.

– Sonia, como sigas haciendo eso me voy a cargar…….

– ….¡Ojala!…

Yo había superado toda capacidad de asombro y con cada palabra o acto de los dos tías estaba más cerca de correrme.

– ¿De verdad te gustaría que me cagara?

– Mireia, ya te dicho que soy muy guarra….Más de lo que te imaginas.

Mientras decía esto sacó el dedo del culo de la rumana. Lo miró fijamente y se veía claramente que estaba todo lleno de mierda. La rumana se giró para ver que hacía Sonia y al ver el dedo, dijo:

– ¡Tía! ¡Te has manchado de mi mierda!

– Siiiii… – dijo Sonia muy bajito, como con la voz quebrada y, dicho esto, se llevó el dedo a la boca y lo lamió entero.

La rumana a la esto debió ponerla a cien por hora. Se dio la vuelta y se sentó de cara en las cajas. Levanto sus piernas todo lo que pudo y las apoyó en otras cajas, de forma que estaba totalmente espatarrada enseñando el coño y el culo bien abierto.

Ante esa invitación, Sonia se agacho y pegó la boca al culo de la rumana mientras le metía toda la nariz por el coño. Se va ahogar, pensé.

Veía perfectamente como la rumana hacía fuerza para tratar de cargarse en la boca de Sonia. Yo era más de lo que podía aguantar y me corrí vivo. A pesar de ello, la escena era tan fuerte que seguía empalmado.

Al cabo de un rato, Sonia se separó del culo de la rumana y pude ver su boca totalmente repleta de mierda a la vez que se pajeaba con mas fuerza hasta que, evidentemente, se corrió con mucha fuerza.

La rumana la miraba fijamente mientras Sonia se había quedado parada. Esta abrió los ojos al final y vio como la rumana le hizo un gesto para que se acercara. Sin vacilar, la rumana le dio un besazo en la boca a Sonia con lo que su mierda se expandió por media cara de ambas. Esto se v que las puso a cien a las dos y Sonia volvió a correrse y la rumana junto con ella.

Yo me corrí de nuevo también y los tres nos quedamos exhaustos.

Sonia y la rumana se dieron algunos besos cariñosos y se quedaron mirando una a la otra como preguntándose que hacer.

– De verdad que eres la más guarra que he conocido – dijo la rumana mientras besaba a Sonia con su boca sucia.

– ¿Y tú? – ambas se reían.

– ….¿Como te has atrevido a venir a por mi y como sabías que me podía gustar esto? – preguntó la rumana a Sonia

– Nunca me equivoco, cielo…además, no hacías nada más que provocarme en cuanto podías…siempre enseñándomelo todo…y bien que te metías las bragas por la raja para que se te vieran bien los pelos cuando de agachas….

– ¿Te dabas cuenta…? – preguntaba la rumana mientras se reía.

– ¡Tú verás…!

Se reían las dos.

– ¿Sabes lo que hice un día? – preguntó Sonia.

– No

– Me fui al lavabo que está junto al cuarto donde os cambiáis. Cogí tus zapatos y me metí al water y me hice una paja oliéndolos….Ahí me di cuenta de que eras una guarra que no se lava.

– ¡Será serda!… – se reía la rumana – Si me lavo, pero aquí se suda mucho.

– Desde entonces no pude parar y supe que tenías que ser mía y que tenía que disfrutar de todos tus olores.

– …Bueno…y ¿ahora que hasemos con este olor a mierda y todas susias…?

La verdad es que estaban hechas un cromo. Como pudieron se limpiaron un poco con unos trapos y una botella de agua. La rumana salió y volvió con mas agua, trapos y colonia.

Aquí acabó la primera parte de esta historia que, como podéis comprender me tiene loco desde que la viví, hace ahora tres semanas.

Me gusta usar pañales

Todo empezó desde que era muy chico, por estar jugando, me aguantaba las ganas de orinar, para aguantar me andaba agarrado el pene todo el día, por ese motivo el pene se me paraba y sentía cosas muy ricas al tocarlo, siempre terminaba con la trusa húmeda por los chorritos de orines que se me salían.

Mi mama me regaño varias veces por aguantar las ganas y no ir al baño, pero yo seguía en lo mismo, no se el porque pero me empezó a gustar estar medio mojado por mis orines, aparte de lo rico que sentía el estarme tocando.

Un día antes de bañarme ya desnudo me acosté en el piso de la regadera, agarre el pene y me orine echando el chorro de los orines calientes sobre de mi, quedando empapado, cuando estaba solo en la casa, algunas veces me orinaba en el pantalón y trusa para mojarme, así me quedaba ha hacer la tarea o jugar, antes de que llegara mi mama me bañaba con la ropa para quitar el olor, para que no me regañara.

Así fue hasta los 10 años, que un sábado salí a jugar con los amigos a el parque, como siempre me aguante las ganas, sentía el pene mas parado que otras veces, al regresar a la casa, mi mama me hablo para que le ayudara a acomodar unas cosas, ya no aguantaba tenia la vejiga llena, así que me tocaba para aguantar, mi mama se dio cuenta y me dijo que fuera al baño, no se el porque me quede parado frete a ella sobándome el pene sobre los pantalones, y deje salir el chorro de orines, al sentir como se mojaba la trusa y escurría entre las piernas, quite la mano para que viera mi mama, se empezó a notar mojado el pantalón y a hacer un charco debajo de mi.

Ella me dijo que era un cochino, que me pasaba eso por aguantarme, que me quitara la ropa y limpiara, deje de orinar antes de que terminara, me desnude frete a ella dejando ver mi pene parado, me lo moví y le dije que se me salía sin sentir, lleve la ropa mojada a el lavadero y regrese desnudo con el trapo y una cubeta para limpiar, mientras limpiaba agachado, mi mama me miraba, así que empecé a dejar salir chorritos de orines, hasta que me dijo que si tenia ganas fuera a terminar al baño, me pare otra vez frete a ella apretándome el pene, le dije que no sentía ganas y se salía, mientras se lo decía deje salir dos chorritos mas, al tercer chorro ya me orine, como tenia el pene parado para arriba, para no mojar mucho me lo tape con las dos manos, así que sentí otra vez muy rico como escarian los orines entre mis muslos para caer al piso, no pare hasta dejar vacíe la vejiga, me regaño otra vez , me puse a limpiar y después me metí a bañar.

No se el porque me gusto que mi mama me viera orinarme en la ropa, tenia ganad de hacerlo otra vez, pero no me atrevía porque me regañaba, deje pasar unos días no me atrevía, mas porque cuando estaba con ella y me tocaba el pene sobre la ropa, me agarraba y llevaba al baño.

Así decidí que lo haría en otro lado, un sábado que iba a salir a jugar, antes de salir saque en una bolsa sin que viera mi mama un pantalón, playera y calcetas, los escondí en el patio, cuando salí agarre la bolsa, me fui a una calle y en un árbol me quite rápido el shorts que traía y me puse el pantalón, me cambie la playera para regresar con la misma ropa, fui al parque y escondí la bolsa entre unos arbustos.

Ya cambiado me fui mas lejos donde no me conocieran, desde que desperté no fui al baño así que ya traía ganas de orinar, llegue a otro parque donde me puse a jugar pelota con tres niños mas o menos de mi edad, solo uno tenia 12 años, mientras jugaba me apretaba el pene para aguantar, cuando sentí que ya no podía mas, agarre la pelota y me pare frete a ellos, deje salir el chorro de orines sintiendo como mojaban la trusa y pantalón para empezar a escurría por las piernas, el mas grade al verme se rio y dijo ya te measte, no pare hasta que vi que el pantalón ya estaba muy mojado, dejando un poco de orines para otra meada, me hice el apenado y les dije que se me salía sin sentir.

Así mojado jugué otro rato con ellos, cuando era hora que me regresara me pare otra vez frete a ellos, y deje salir el resto de los orines, al terminar les dije que se notaba mucho que me había orinado, que me daba vergüenza irme así, que si ellos tenían ganas de orinar para que se mojara el pantalón mas, así creían que me moje con agua, si los comben si así que nos fuimos a un árbol, me quite la playera para que no se mojara, me desabroche el pantalón me lo baje un poco para que se viera la trusa, le dije al mas chico que se parara tras de mi que se sacara el pene y me orinara entre el pantalón y la trusa

Al sentir el chorro calientito de orines mojar la trusa y escurrir por las nalgas, sentí cosas muy ricas mi corazón latía rapidísimo, cuando termino le dije al otro de mi edad que lo hiciera, al sentir el chorro de orines me empecé a mover un poco para que mojara los lados de la trusa, mientras orinaba me apretaba el pene para sentir mar rico, al terminar al de 12 le dije que me orinara por el frete, al sacase el pene vi que lo tenia bien parado como yo, echo el churro directo a la trusa, donde mi pene la levantaba, los orines calientes corrieron rápido entre mi pene testículos y escurrieron por las piernas

Sentí tan rica que sin pensarlo me baje un poco la trusa para dejar de fuera mi pene y lo bañara bien, el movía el pene mojándome todo el frete así que le agarre el pene, lo dirigí al mío y le dije ahí solo que escura, dejo que se lo agarrara hasta que termino, me acomode la trusa y antes de subir el pantalón me orine otra vez.

Al terminar les pregunte si se veía bien mojado, nos quedamos un poco hablando y después me regrese así, fui a buscar mi otra ropa para ponérmela, el pantalón y trusa los metí a escondidas a enjuagándolos para que no olieran a orines.

Un día que fuimos de visita a casa de unos tíos, mi primito de 3 años andaba con su pañal entrenador que era como trusa, se me ocurrió ponerme uno, entre al cuarto y sin que me vieran agarre uno del paquete, me metí al baño, me desnude para ponerme el pañal, después la trusa para que no se viera, con el ya puesto empecé a dejar salir chorritos para ver cuanto aguantaba y si no mojaba la ropa, al regresar a la casa me sentía mojado pero no se me notaba nada, tenia ganas de orinar porque orine poco en el día, entre al baño para hacer la prueba final

Me pare frete al espejo y deje salir los orines, sentí como el choros salía y es curia a los testículos, después empecé a sentir como se acumulaba y subían por las nalgas, al sentir que ya tenia muchos acumulados en el pañal para de orinar, no me moví y poco a poco sentí como bajaba el nivel al ser absorbidos por el pañal, me baje el pantalón y trusa para ver y estaban secos.

Me quede con el pañal hasta irme a dormir, al quitarme el pantalón me di cuenta que el pañal por los orines se había puesto mas gordo y se me notaba, me puse la pijama y fui a la sala con mi mama, me quede parado frete a ella hablando y deje salir el chorro de orines, sentí lo mismo que en el baño, pero ahora como ya estaba muy mojado el pañal no lo absorbía tan rápido, sentí como se me salió un poco entre las piernas, pare de orinar y me quede quieto hasta que ya no sentía el liquido solo húmedo, me fui a dormir en mis jugos.

Al otro día cuando me metí a bañar, antes de quitarlo deje salir el chorro de orines, sentí como se fue llenando, no tardo en empezar a escurrir los orines por las piernas, sentí como el nivel subía por la raya de las nalgas hasta salirse del pañal por la parte de arriba, al terminar me empecé a tocar el pene y nalgas sobre el pañal, me lo quite lo metí a una bolsa de plástico y la amare para que no oliera, de camino a la escuela lo tire.

Como vi que si aguantaban, compre unos calzones entrenadores y los escondí en mi cuarto, cuando me los ponía me gustaba orinarme frete a amigos o mi mama pues al hacerlo sentía mas cosas ricas, así lo hice hasta que casi cumplía los 12, para entonces como había crecido al ponérmelos me costaba trabajo subirlos y se rompían un poco de los lados, ya me estaba desarrollando y el pene también lo tenia mas grande, si se me paraba lo tenia que acomodar para arriba y la punta se salía del pañal.

Una tarde mientras hacia la tarea estuve dejando salir los chorritos de orines, para cuando llego mi mama del trabajo , el pañal ya estaba muy mojado, la fui a saludar y deje salir unos chorros mas frete a ella, como lo tenia muy parado se salió la punta y empecé a mojar el shorts, al sentir puse la mano para empujarlo dentro del pañal, fue tarde porque se dio cuenta mi mama y me dijo otra vez que era un cochino, para que valiera el regaño deje salir todos los orines mojándome, dejando un charco bajo de mi, al terminar me iba a ir por el trapeador y cubeta, pero mi mama me dijo que me quitara los zapatos y ropa porque iba a chorrear toda la casa, al quitarme el pantalón la trusa estaba abultada por el pañal y se dio cuenta, me dijo que me quitara la trusa y vio el pañal, mientras me regañaba el pañal por el peso se fue bajando y no tarde en tener de fuera el pene bien parado, puse mi mamo para taparlo un poco pero empecé a apretar la cabecita con dos dedos, con la otra mano me quite el pañal y fui por las cosas para limpiar, me quede desnudo y note que mi mama me miraba el pene y testículos que ya los tenia grandes, así que mientras limpiaba me agarraba el pene con toda la mano y lo apretaba, cuando termine me fui a para frete a ella agarrando el pene, apretando la cabecita, al hacer eso frete a ella sentía cosas en todo el cuerpo, ella me dijo que dejara de hacer eso que si tenia ganas de orinare fuera al baño , sino que me pusiera una trusa, solté el pene que de lo parado que estaba me punzaba.

Fui a mi cuarto para ponerme una trusa, pero estaba sintiendo tan rico que me coste en la cama y continúe apretando la cabecita del pene, no tarde mucho en sentir lo mas rico de mi vida tuve mi primer eyaculación, aunque solo salió liquido al terminar, me puse un calzón entrenador y me fui a ver televisión así, cuando me lo vio mi mama me dijo que porque me lo ponía, solo le dije que para no mojar la ropa, me dijo que no me quedaban que se me salía el pene de lo chico que eran, que me iba a comprar unos para mas grandes.

Dio resultado ella me compro unos que eran también como trusas pero para niños que se orinaba en la cama, me quedaban mejor y aguantaban mas orines.

Con esos pañales hice varias cosas con amigos, que en otra ocasión les cuento.

Mi fetiche por bragas con pis

No se desde que edad, pero creo que a los 15 años a veces revisaba las bombachas y pantalones de mi hermana y madre en los canastos de ropa a lavar.

Les examinaba las manchas de sus jugos en la entrepierna y tambien las olia detectando ese olor caracteristico de las mujeres. A la noche en mi cama me masturbaba recordandolo.

Como vivia en una casa a las afueras de la ciudad con pileta durante el verano caian amigos y amigas y parientes nuestros que se cambiaban en los respectivos cuartos, los grandes en el cuarto de mis padres, las chicas en el de mi hermana y los chicos en el mio.

Un dia a la tarde cuando habia venido una prima se cambio y se fue a la pileta cuando yo estaba viendo television en mi cuarto se me ocurrio revisar su ropa.

Como se escuchaba la conversacion por la ventana confirmaba que estaba con mi hermana en la pileta, sigilosamente voy al dormitorio de mi hermana y reviso primero su bombacha que se veia con unas manchas alargadas de sus jugos, me la pongo en la nariz y la huelo disfrutando de su olor.

En ese momento se me puso dura. Al lado estaba la ropa de mi prima, debajo de su blusa estaba su corpiño y en el bolsillo del jean estaba la bombacha curiosamente doblada con el escudete hacia adentro, la extiendo y encuenrto que estaba mojada hacia atras hasta la mitad del escudete en todo su ancho y por adelante 2 a 3 cm por attiba del escudete, el olor a pis era detectable ya a corta distancia, tambien revise por dentro la entrepierna de su jean que estaba con un punto mojado que estaba dentro de una mancha de mayor tamaño amarilla de pis seca que se habia hecho con anterioridad. Nunca habia detectado esto en las bombachas de mi madre y mi hermana, acabe sin tocarme oliendo tocando la humedad de esa bombacha.

Este hecho hizo que se intensificara mi fetiche de revisar las bombachas usadas con mucha mas frecuencia sobre todo las de las visitas que venian a pasar el dia en la pileta y los canastos de ropa para en los baños adonde iba de visita. Tambien comence a hacerme algunos chorritos cuando podia que no me pudiera descubri nadie.

A mi prima le encontre varias veces sus bombachas con pis a veces aun mojadas y otras veces ya secas de distintos tamaños pero en general chicas.

Otra vez revisando el dormitorio de mis padrres encontre mojado de pis en la bombacha de una tia (hermana de mi madre) que tiene un cuerpo muy lindo que tiene el habito de hacer comentarios sobre sus urgencias de ir al baño como ´´me estaba haciendo pis´´ que yo siempre lo tome como que era solo una expresion que usan tambien mi hermana y mi madre pero no se hacen pis.

Ella usaba indistintamente pollera o pantalones y con la revisacion de su bombacha cada vez que ella venia note que solo las encontarba mojadas cuando estaba vestida con pollera. A veces encontre manchas de pis superpuestas, a veces ambas secas y otras veces una seca y una reciente.