En el autobus con un desconocido

Volvia a casa en el autobus, me empece a calentar, el chico de detras se dio cuenta y….

Despues de una noche de marcha regresaba a casa en el autobus, en el que no iba mucha gente. Me sente en la parte de atras, y detras de mi, pero en el otro lado del pasillo, habia ya un chico de unos 25 años sentado que me miro de arriba abajo al montarme. Yo iba con unos pantalones jeans muy ajustados que marcaban un poco mi rajita y un top sin nada debajo.

Al arrancar el autobus con las vibraciones y el movimiento el pantalon me rozaba cada vez mas y se me metia por la rajita. Me empece a excitar y a humedecer poco a poco, notando como el pantalon me apretaba el clitoris. Disfrutaba con los movimientos, pero queria sentir mas, asi que disimuladamente comence a mover mis caderas despacito en circulos para frotarme mas contra el pantalon. Los pezones empezaron a ponerseme duritos y ya se me marcaban en el top. Mi excitacion iba en aumento, y no pude reprimir bajar una mano a mi entrepierna y tocarme por encima del jean, que estaba humedo tambien, haciendo movimientos circulares con dos deditos. Los acompañaba moviendo las caderas de atras alante, y con los frenazos del autobus y la vibracion del motor cada vez estaba mas y mas caliente.

De repente oi el sonido de una cremallera bajarse, me gire un poco y vi que el chico que estaba sentado al otro lado me estaba mirando. ¡Se habia dado cuenta de lo que estaba haciendo! Y vi su brazo moverse despacio, seguro que se habia sacado la polla y se estaba tocando. Yo seguia muy excitada y no podia parar, asi que mirandolo a ratos de reojo segui tocandome. El debio darse por aludido, porque se levanto y se sento en el asiento justo al lado mio. Lo mire y vi como tenia una ereccion debajo del pantalon, ya con la cremallera abierta. Sin casi mirarme puso su mano en mi entrepierna y paso su dedo por mi raja, entre los labios de mi vagina, pero por encima de mi jean, arriba y abajo. Esto me puso aun mas caliente y yo puse mi mano sobre su polla, acariciandola en circulos sobre su boxer. Mientras con la otra desabroche el boton y la cremallera de mi pantalon, momento que el aprovecho para meter su mano y acariciarme por encima de mis braguitas, empapadas ya. Saque de la prision del boxer su rabo y empece a acariciarlo, subiendo y bajando mi mano por el, despacito. Levante el culito y con una mano me baje hasta las rodillas los pantalones. El retiro mis braguitas a un lado y con un dedo acaricio mi clitoris en circulos, llevandolo a ratos a mi rajita para mojarse bien y volver a mi clitoris. Me volvia loca, aumentando el ritmo cada vez.

Le dije susurrando que me metiera los dedos, que me moria por sentirlos dentro, pero el me respondio que para eso tendria que mamarle la polla. Lo mire y sin dudarlo empece a doblarme para lamer su polla, desde la base a la puntita. Pase mi lengua por toda ella varias veces, luego puse mis labios alrededor del capullo y lo succione despacito. El seguia sin meterme los dedos, asi que despacio empece a clavarme su polla en la boca, presionandola con los labios y la lengua, hasta la mitad, y vuelta a subir, y asi cada vez me clavaba unpoco mas, y cuando me lleg hasta el fondo de la gargante el empezo a meterme un dedito, despacito y hasta la mitad, igualq ue habia hecho yo. Movi mis caderas para que me entrase mas, y entonces el me metio dos dedos hasta el fondo, de golpe, a la vez que movio su cadera y me clavo hasta los huevos su polla en la boca. Me pillo por sorpresa, pero empece a mamarsela cada vez mas deprisa, y el me metia los dedos cada vez mas deprisa.

Me dijo que me apartara y que me levantase un poco sobre el asiento. Lo hice, y el se sento en mi asiento, justo debao de mi. Con su mano puso su rabo ya muy duro y erecto a la entrada de mi coñito muy mojado, subio su cadera de un golpe y me lo metio entero hasta el fondo. No pude reprimir un pequeño gemido, pero nadie nos escucho, ya solo estabamos el conductor y nosotros dos. Volvio a bajar, pero como no habia nadia, me quite, me di la vuelta para estar de cara a el y volvi a clavarme en su pollon, cabalgandolo cada vez unpoco mas deprisa. El subio mi top hasta dejarlo por encima de mis tetas y me las chupo mientras le montaba. Las agarraba fuerte con sus manos, me pellizcaba los pezones y me mordia tambien, poniendome mas caliente si cabe. Poco a poco bajo un dedo a mi culito y me lo metio, follandome con el el culo. Cuando me corri me dijo que me pusiera de espaldas a le ora vez, asi lo hice, y esta vez coloco su rabo a la entrada de ano. De nuevo hizo lo mismo de antes y de un solo empujon me lo metio entero. Me dolio bastante, pero me gusto mucho tambien. Empezo a follarme con un ritmo frenetico hasta que se corrio dentro de mi. Cuando termino, se aparto a un lado, se limpio la polla con un pañuelo de papel que saco y que luego me dio para limpiarme yo. Se arreglo la ropa y volvio a su asiento.

Dos paradas despues se bajo, pero antes de bajar oi como el conductor del autobus lo llamaba, charlaban un par de frases y se bajo. No he vuelto a verlo. Cuando me toco bajar a mi, en la ultima parada, al pasar por al lado del conductor me dijo, sin abrir las puertas, que ya que habia disfrutado tanto de su conduccion, que podria recompensarlo. Me fije y vi como tenia una ereccion tremenda. Le dije que no sabia de que me hablaba, y entonces el señalo el espejo retrovisor. ¡Lo habia visto todo!

Le dije que que se pensaba de mi, y el me dijo que el chico le habia dicho que no me conocia de nada y que era una guarrilla facil, asi que se la iba a mamar alli mismo o me follaria por todos mis agujeros. Intente salir del autobus, pero el conductor no abria las puertas, se levanto, sacando su polla tiesa, y me paso la mano por la entrepierna, por encima del jean, como antes habia hecho el chico desconocido. La verdad es que eso me excito, pero no queria mamarsela a ese hombre de unos 40 años no muy agraciado fisicamente. Me agarro y me toco fuerte y apretandome mucho la vagina por encima del pantalon, me hacia daño, pero me excitaba mas. De golpe me hizo agachar y me dijo “chupamela”. Decidi hacerle una mamada y salir de alli cuanto antes. Me la clavaba hasta el fondo, presionandola con la lengua, y en verdad que tardo muy poco en correrse dentro de mi boca, lo que me dio mucho asco.

Al final abrio las puertas y me dejo ir, no sin antes decirme que era una putita muy complaciente, y que esperaba verme de nuevo en el autobus. Volvi a coger el autobus con ese conductor, y cada vez me miraba con ojos lascivos, pero nunca mas ha vuelto a tocarme.

Evita

Mi patron me desvirgo mi culito

Los dos estabamos tan solo en ropa interior, me acerco a la cama y me quito mi tanga lentamente.

Hola me llamo Ceci y tengo 22. Les voy a contar mi historia que es real.

LLegue a trabajar a una casa como enfermera, en cuando llegue se presento conmigo Franklin, el tiene unos 31, a mi realmente me gusto. Cuando lo vi me explico el trabajo que tenia que hacer, era cuidar a su madre ya ancianita. Y asi pasaron los dias, el llegaba del trabajo y yo estaba haciendole de comer a su mama. Esta vez yo no traia el uniforme por que era una visita de rutina. LLevaba un jean apreatado y una blusa blanca pegada al busto.

El llego y me vio en la cocina y me pregunto por su mama, le dije que ella estaba dormida. Y me dijo un piropo “estas muy guapa hoy, podemos salir”. Yo le dije que si (con las ganas que tenia de salir conr el). Nos citamos en un reustarante y me pregunto “quieres ir al cine?” Yo acepte. Pense que esa iba ser una velada aburrida pero me equivoque, ya en el cine el se quiso ir al ultimo lugar de asientos y no habia mucha gente. Yo iba con un vestito muy pegado y corto. Y el llevaba unos pantalones negros y una camisa azul.

Se apagaron las luces,realmente yo no esta viendo la pelicula. El vio mis piernas y se acerco a mi oido y me dijo “estan bien buena” y las toco. Yo lo deje, en eso se acerco y me dio un beso de esos ricos. Yo estaba temblando mientras sentia que sus manos iban subiendo hasta tocar mii tanga.

Comenzo a explorar y tocar mi clitoris ya para eso mis manos estaban tocandole su pene que ya lo tenia erecto. Mis manos le bajaron el cierre y vi su grande y grueso miembro…ahy me dijo “estas bien cachonda y mojadita,nos vamos a otro lado”

Lo segui. Ya en el auto, el siguio tocandome y yo segui tocando su pene. Asi llegamos a su casa. Tenia un cuarto aparatdo de su casa allicme llevo. Me tomo por la cintura, cerrramos la puerta y me beso el cuellos. Me levanto mi blusa y el sosten y comenzo a besar mis senos muy ricamente. Me saco el vestido. Yo le quite la correa de su patalon y se lo quite.

Los dos estabamos tan solo en ropa interior, me acerco a la cama y me quito mi tanga lentamente. Comenzo a comer mi vagina lentamente y se quedo ahy un buen tiempo…me vine como 3 veces…

Esta enloquecida realmente. Abri mis pienas y sin previo aviso me introdujo su grande miembro. Me dolio pero me gusto realmente. Jadeaba de placer, hicimos todas las poses de ladito, la de cucharita, las piernitas al hombro. Y el seguia follandome y pense que nunca se iba a venir.

Ya en extasisi, se bajo “te toca a ti complacerme” y sin mas palabrale di una mamada bien buena. El estaba exitado pero no se me venia. Hicimos el 69. Alli me comenzo a mete rlos dedos en mi culito y le dije que no, que por el culito no.

No hizo caso, se dio la vuelta, me siguio mamando la vagina y el culito. Me dijo “te toca complacerme, ya te hice el amor por dos hora es hora que pagues el precio” Y el precio era mi culito virgen.

Siguio lamiendome, me metio lentamente los dedos hasta que de pronto senti la canaza de su pene. Sin decir nada, le di mi culo. Me lo comenzo a meter lentamente, me dolio y grite. A el le gusto y se acelero, y me la metio toda dando yo un grito de aquellos.

Me dolio pero ya entoces mi culito estaba dilatado y comence a moverme y el siguio siguio y se volvio loco por mi culo y no paraba hasta que se vino y cuando se vino me nalgue. “Esa es mi enferemera” dijo ya exhausto, Nos dormimos y despues que despetamos me llevo a mi casa

Jueguitos Infantiles

El haber disfrutado tanto mis primeras relaciones sexuales con mi primo a los 10 años cambiaron mi vida por completo. Aparte de hacerlo con mi primo, tambien lo hacia con mis novios y tenia su total aprovacion.

Hola, me llamo Karin, actualmente tengo 17 años y soy de Lima – Peru.

El haber disfrutado tanto mis primeras relaciones sexuales con mi primo a los 10 años cambiaron mi vida por completo. Aunque la rutina en mi vida diaria continuo, a partir de esa fecha vi a los muchachos de forma diferente. Me excitaba sobre manera cuando sobre el pantalon se les marcaba la verga parada y creo, que debido a mi forma de vestir con minifaldas muy cortas y mi manera tan descuidada para sentarme o agacharme permitiendo que se me viera buena parte de mi, me permitia siempre estar rodeada de chicos mayores que yo.

Por esas fechas yo habia cumplido ya los 11 años y acepte como novio a un muchacho guapo mucho mas grande que yo con el que me pasaba parte de la tarde en algun sitio apartado besandome ardientemente y permitiendole que tocara descaradamente mis piernas y nalgas por debajo de mi faldita. Tambien aprovechaba para acariciar mi conchita por encima de mi ropa interior.

Un dia Domingo al medio dia estabamos mi novio y yo en un parque cerca de mi casa. Estabamos besandonos y acariciandonos como lo haciamos siempre, pero llego un momento en el que manoseo estaba al maximo y ya estabamos super calientes y pense que no era el lugar mas indicado para seguir con el jueguito y le dije que ya tenia que irme a mi casa. Entonces mi novio me pregunto:

– ¿Te puedo acompañar?

– Si quieres, le dije.

Me tomo de la mano y juntos nos encaminamos hacia mi casa

Cuando ya estabamos por llegar el extraño cosquilleo que sentia en mi conchita y la gran calentura que tenia en ese momento por el manoseo previo me hizo pensar que podria hacer alguna cosa para que pase “algo mas” en mi casa.

– ¿No quieres pasar a tomar un refresco?, le pregunte

– No se si se enoje tu tia si paso, me contesto.

– No tiene porque enojarse.

– Bueno, me dijo.

Entramos a la casa y encontramos un recado de mi tia (cosa muy habitual) diciendo que habia tenido que salir y que regresaria tarde, que comieramos, que la comida estaba lista.

En eso llego tambien mi queridisimo primo y como me vio con mi novio se dio cuenta que hoy no podiamos tener relaciones como era costumbre. En cuanto vio mi primo el recado dejado aprovecho para salir de nuevo y me dijo:

– Me voy con los muchachos a seguir jugando, luego regreso para hacer la tarea.

– Esta bien pero no tardes mucho, porque si tu mama llega y no estas te va a regañar.

– Esta bien, llegare antes que ella, aclaro.

Se despidio de mi con un beso en la mejilla y se fue no sin antes decirme al oido “Despues me cuentas todo lo que hicieron”. Cabe aclarar que a mi primo le excita mucho cuando le cuento con lujo de detalles las cosas que hago con mis novios. Se calienta tanto que luego tenemos unas extraordinarias sesiones de sexo.

Pero bueno, continuando con la historia, el hecho de estar a solas con mi nuevo novio me exito muchisimo y para que no fuera tan notorio para el le pedi que me acompañara por unos refrescos a la nevera. Fuimos por ellos y regresamos a sentarnos a la sala. Casi inmediatamente nos abrazamos, nos besamos y nuestras lenguas empezaron a entrelazarse de una manera increible. Mi conchita que ya venia humeda por el manoseo anterior termino de mojarse por completo. Empezo a tocarme las piernas y subio su mano hasta mi conchita hizo a un lado mi ropa interior y me introdujo suavemente uno de sus dedos.

¡Casi brinco del placer que senti!

Entonces dirigi mi mano hacia su verga. Estaba durisima y se la empece a acariciar por encima del pantalon. Asi estuvimos un buen rato. Luego el se bajo el cierre, saco su verga que estaba como piedra y empece a hacerle una paja muy lentamente. No paso mucho tiempo y le dije:

– ¿Porque no te la sacas bien para tocarla mejor?

Entonces el se levanto y me tomo de la mamo para que me levantara yo tambien. Me dio otro beso con su lengua y sin dejar de besarme me desabrocho la falda y esta cayo al suelo. Igualmente me desabrocho la blusa y me la quito. Yo estaba tan caliente y disfrutando tanto con aquel beso que no me di cuenta de esto hasta que empezo a desabrochar mi pequeño sosten y me lo quito.

– ¡Oye ya me quitaste todo!, tu tambien quitate la ropa para estar iguales, le dije.

Sin pensarlo dos veces rapidamente se quito la camisa, el pantalon y sus calzones por lo que quedo desnudo delante de mi, apuntandome con su verga que aunque no muy grande si estaba paradisima. No pude contenerme y me agache para mamarsela.

Nuevamente deguste esas gotitas medio saladas que le salian y estuve mamandosela por un buen rato.

– Espera, si sigues me voy a venir, me dijo un poco agitado.

Me puse de pie, me atrajo hacia el y me beso de nuevo. Paso sus manos por mi espalda y llego a mis nalgas las estuvo apretando y acariciando. Metio sus manos dentro de mi ropa interior y me las bajo hasta las rodillas. Saque los pies y me las quite completamente.

– Oye ¿no llegara tu tia?, me pregunto.

– ¿No viste que el recado donde dice que llegara tarde?, lo mas seguro es que llegue de noche asi que no te preocupes por eso.

– ¿Porque no vamos a tu cama para estar mas comodos?, me dijo nuevamente.

De acuerdo, le dije, y lo jale de la mano hacia mi habitacion. Al ir desnudos y el detras de mi viendome las nalgas me produjo una excitacion extra que me calento aun mas.

Nos acostamos y empezamos nuevamente el manoseo. Empezo a besarme el cuello, luego me chupo un buen rato mis pezones, que aunque no eran muy grandes si me excitaba mucho que los chupara. Siguio por mi estomago, me abrio las piernas y se situo en mi conchita y me la empezo a mamar. Sabia lo que hacia, me metia la lengua en mi hoyito y luego se concentraba en el clitoris.

¡Ah! ¡Que delicia!

Cada ves que su lengua pasaba por mi clitoris me transportaba al cielo. Tan caliente estaba que casi en seguida empece a tener un orgasmo delicioso. El se dio cuenta, dejo mi conchita y busco mi boca. Fue un beso exquisito, yo gemia muy fuerte por el orgasmo tan tremendo que estaba teniendo. Se puso encima de mi, yo abri mis piernas lo mas que pude para facilitarle todo y el acomodo su verga en la entrada de mi conchita y la empezo a meter. Instintivamente abrace su cintura con mis piernas y empezamos a movernos. Sentia que me llegaba la verga hasta muy adentro, el me embestia con furia y yo le correspondia con igual fuerza.

Despues de varios minutos que me parecieron eternos el empezo a gemir con mas fuerza y se vino tremendamente. Me abrazo muy fuerte y casi me lastima la boca con sus besos por la intensidad del orgasmo que estaba teniendo. Podia sentir claramente a su verga al estar descargandose. Me hecho una cantidad increible de leche dentro de mi vagina. Esa sensacion proporcionada por las palpitaciones de su verga al estarse viniendo recien descubiertas por mi era increible. Asi permanecio recostado sobre mi besandome y con la verga dentro de mi.

Despues de un ratito como su verga seguia bien parada empezo a moverse nuevamente. Con la gran cantidad leche que me habia echado la sensacion al entrar y salir se hizo mucho mas excitante para ambos, de manera que empezo a envestir nuevamente y yo le volvi a poner mis piernas sobre su cintura para me entrara mas profundo. Entraba y salia con gran fuerza, cada vez que me la metia me hacia ver estrellitas.

Con estas embestidas tan fuertes que me estaba dando empece a tener otro orgasmo riquisimo. Lo abrazaba muy fuerte y ahora era yo la que casi le lastimaba la boca por lo fuerte que lo besaba. El seguia metiendo y sacando, metiendo y sacando. La intensidad del orgasmo era increible y por primera vez en mi vida antes de terminar mi gran orgasmo logre alcanzar un segundo.

¡Que cosa tan deliciosa venirme dos veces seguidas¡

Fue algo novedoso pero increible. Me retorcia del placer que sentia y entonces el se vino por segunda vez. Me apreto muy fuerte y me hecho nuevamente su preciosa y abundante lechecita. Estuvo un rato quieto recuperandose y luego me la saco y se recosto junto a mi.

– Que sabrosa cojida, me dijo.

– ¿Tu tambien te viniste tu rico?, me pregunto

– Si, muy rico, le conteste

– Oye ¿Cuando te llega el periodo?, me dijo.

– No, aun no me llega, le conteste, ¿Porque me lo preguntas?

– Porque con la cantidad de leche que te eche podrias quedar embarazada, respondio.

– No, aun no me llega. Dicen que mas o menos a los doce años es cuando llega.

– ¿Pues cuanto años tienes?, me pregunto asombrado.

– Once años, le respondi.

-¡Once años! no puede ser, me dijo.

– Claro que los tengo, le ratifique, ¿por que lo dudas?

– Es que parece que tienes por lo menos unos catorce, dijo un tanto incredulo.

– Pues no, recien he cumplido los once. Asi que puedo por lo menos un año mas recibir leche dentro sin peligro de quedar embarazada.

Mira, me dijo. Yo casi cumplo dieciseis y no se nota gran diferencia entre nosotros. Es que tienes una piernas y unas nalgas bien grandes y bien bonitas. En la escuela muchos chicos comentan que estas bien buena, por eso se te acercan a platicar y quieren afanarte.

Al terminar de decir esto me empezo a tocar las piernas y a chupar nuevamente mis pezoncitos. Bajo su mano a mi conchita y ¡sorpresa!, no estaba mojada, estaba super empapada. Con esa lubricacion froto mi clitoris y me empece a calentar nuevamente. Otra ves nos besamos, me abrazo y el roce de nuestros cuerpos desnudos nos excito otra vez a los dos. Su verga se le volvio a poner muy dura.

– ¿No quieres subirte?, me dijo.

– Esta bien, le dije.

Tome su verga con mi mano y la dirige a mi conchita, me la empece a meter lentamente y no saben el gusto me dio. ¡Estaba durisima! Me quede quieta con su verga adentro por unos instantes.

– Por favor, sube y baja de una, me dijo.

Empece a moverme y ¡vaya sensacion! Le daba la velocidad que yo queria y la sentia hasta la garganta. Cada ves tome mas el ritmo y despues de un buen rato empece a tener uno de los orgasmos mas enormes y deliciosos que habia tenido hasta esa fecha. Me estaba viniendo tan tremendamente que parecia que me estaba orinando.

¡Que delicia! El pacer era increible.

El me tomo por las nalgas y me empezo a subir con mucha fuerza hasta que el tambien tuvo un gran orgasmo, regalandome otra descarga mas de leche.

Casi desfallecida me quede un rato encima de el. Luego me baje y asi estuvimos un ratito, felices y totalmente satisfechos.

– Es el dia mas feliz de mi vida que rico coges, me dijo con dulzura.

Despues de recuperarnos nos levantamos y al hacerlo vimos que en la cama habia una mancha bastante grande de nuestros fluidos.

– Mira como dejamos la cama, me dijo.

Al levantarme la parte interna de mis muslos estaba totalmente mojada y mi conchita ni se diga.

– Vamos limpiar porque si se da cuenta tus Tios te van a regañar.

Desnudos nos dirigimos al baño, al ir caminando la leche me escurria por los muslos. ¡Como me sentia mujer con eso! Tomamos una toalla pequeña para manos y ambos nos limpiamos mutuamente. El olor que despediamos era de lo mas excitante que yo habia percibido.

¡Que feliz me sentia! Como estabamos muy empapados de nuestros fluidos le propuse a mi novio que mejor nos bañaramos para quedar bien limpios, y que lo hicieramos juntos para ahorrar tiempo antes de que llegara mi tia. El no lo penso dos veces y acepto de inmediato.

Entonces llenamos agua y nos metimos en la bañera, estaba un poco cansada de manera que me recoste en un extremo y mi novio hizo lo mismo enfrente de mi. Tan a gusto me sentia en el agua que no me di cuenta que mi pie habia quedado junto a la verga de mi novio. El lo noto y aprovechado se movio para que mi pie tocara plenamente su verga y empezo a sobarla sobre ella. Yo me di cuenta pero no le dije nada. Al poco tiempo se le puso muy dura de nuevo y el la pegaba cada vez con mas fuerza sobre mi pie. Yo me empece a calentar de nuevo, entonces le dije:

– Oye te estas dando gusto. ¿verdad?

– Si, me respondio con una sonrisa.

– Ven acercate aqui junto a mi para acariciar tu verga.

Empece a tocarla y lo masturbe lentamente primero, luego mas rapido hasta que estuvo al borde de un gran orgasmo. Me cogio la mano y me dijo.

¡Espera! ¡Espera que me voy a venir!

El ambiente estaba bastante caliente de nuevo, yo ya me estaba masturbando tambien y su verga estaba completamente dura de nuevo. Entonces no me pude resistir, me incline y se la empece a mamar. El casi gritaba del gusto que le estaba dando. Asi estuve un rato y luego le dije:

– ¡Ya de una vez ponte entre mis piernas y cojeme.!

Tome con mi mano su verga y debajo del agua la guie hacia la entrada de mi conchita. No tuve que decirle nada, en cuanto sintio rozar su glande empujo y la metio toda. Entonces empezo el mete y saca. Metia y sacaba con gran fuerza, a mi me estaba encantando, hacerlo en el agua tiene un saborcito especial. Despues de un rato de este delicioso mete y saca delicioso casi grito y dijo:

– ¡Me estoy viviendo! ¡Me estoy viniendo!,

Lo aprete con mis piernas y termino de venirse volviendome a llenar de lechecita. Yo tambien acabe en un violento orgasmo y me dio mucho gusto ver como gozaba mi novio. Asi estuvimos un rato con su verga todavia adentro recuperandonos y disfrutando del roce de nuestros cuerpos con el agua.

– Bueno ya vamos a secarnos y vestirnos porque mi tia debe venir pronto, le dije.

Mientras nos vestiamos me dijo:

– Que bien la he pasado. Espero que pueda venir otras veces.

– Si, puedes venir a mi casa, y si no estan mis Tios y sale mi primo lo podemos hacer.

Habia yo tenido dias bellos, pero de hecho este habia sido uno de los mejores, y tenia la total certeza de que se venian dias iguales o mejores que este.

Sorprendida en el tren

Sentí en un momento que alguien que estaba detrás de mí se apoyaba fuertemente contra mi…

El viernes por la tarde a eso de las 7 horas estaba en la estación terminal de trenes de Retiro. Esperaba el tren para ir a la casa en el country que tienen mi amiga Mercedes y su marido, quienes me habían invitado a pasar el fin de semana con ellos. Mercedes me estaría esperando a la hora convenida en la estación de Bella Vista para llevarme en auto a su casa. La terminal era a esa hora un mundo de gente que regresaba en su mayor parte del trabajo a sus casas.

Cuando llegó el tren inmediatamente se ocuparon los asientos. Pensé en esperar el siguiente pero sabiendo que Mercedes me estaría esperando y que, además con el próximo pasaría igual, decidí subirme. Al arrancar el tren estaba casi completo, todos sus asientos ocupados y una gran cantidad de pasajeros parados, pero al llegar a la segunda parada ya se había llenado, hasta había gente que viajaba colgada del tren.

Yo quedé apretada contra el respaldo de un asiento, tomada del pasamanos con una mano y con la otra aferraba la cartera y el bolso de mano para evitar cualquier sorpresa desagradable.

Sentí en un momento que alguien que estaba detrás de mí se apoyaba fuertemente contra mi, pero no le di mayor importancia, primero porque era casi lógico que estando todos tan apretados como sardina en lata alguien hubiese quedado “casualmente” detrás de mí y fuera apretado a su vez por otro y además, porque si bien no viajo usualmente en tren, si lo hago en colectivo y subterráneo y es de lo más común que a alguien se le escape una mano que termina en mi cola o como al pasar me manosea. Aprendí que no conviene protestar porque una termina siendo el centro de las miradas y el tipo se hace el desentendido haciéndome quedar como una loca.

Todo iba bien hasta que el tipo empezó a frotarse contra mi con fuerza, entonces empujé yo también con fuerza hacia atrás a ver si se daba cuenta que me estaba molestando, pero lejos de amilanarse, me tomó con ambas manos por la cintura pasándolas por debajo de mi campera. Una me apretó y la otra tenía algo punzante. Me quedé paralizada por la sorpresa que aprovechó para acercar su boca al oído y susurrarme una advertencia: te corto, si abrís la boca o te movés te corto, no te des vuelta y quedate quietita. Eso hice, estaba aterrorizada. Alcancé a mirar adelante y a ambos lados y solo vi pasajeros que dormían, otros que leían el diario o revistas y otros que conversaban entre sí, pero ninguno que hubiese siquiera advertido lo que pasaba. Mientras yo cavilaba qué convenía hacer, manteniendo el objeto punzante que debía ser un cuchillo o una navaja contra mi vientre, metió su otra mano por debajo de la camiseta y comenzó a tocarme los pechos. Aprovechando que no llevo sostén, los masajeaba y pellizcaba los pezones hasta que se endurecieron.

Eso duró un rato mientras yo rogaba que el vagón se vaciara o al menos que un asiento próximo se desocupara que se produjera algún movimiento, pero a cada instante parecía que más y más gente subía al tren. Su mano dejó mis pechos y bajó por mi vientre hasta que se encontró con el botón del jean, lo desabrochó y bajó la cremallera, desdendiendo por debajo de la tanguita hasta llegar a la conchita.

Otra vez su voz ronca en mi oído: abrí suavemente las piernas putita o te corto. Así lo hice y comenzó a frotarla fuertemente primero, luego abrió mis labios y acarició suavemente el clítoris. No me pude contener, inmediatamente empecé a mojarme, poco al principio, pero enseguida chorreaba jugos. Me excito fácilmente al contacto y en una situación como esa no pude contenerme, solo trataba de evitar moverme para no llamar la atención y mucho menos gemir o gritar que lo hago normalmente.

Su voz ronca me alentaba: bien putita lo estás haciendo muy bien, veo que te gusta. Yo trataba de decirle que no, que era miedo, que me dejara, pero a su vez me debatía en un dilema. La situación me excitaba y empezaba a disfrutar del viaje, sobre todo ahora que había comenzado a meterme sus dedos en la concha sin dejar de apoyar su miembro que se notaba totalmente tieso.

En eso estaba cuando quitó arma de mi vientre y dejó de meter sus dedos y me dijo en voz apenas audible: abrí más las piernas. Lo hice y sentí correr un aire en mi cola. No sabía que había sido hasta que pocos instantes después sentí su miembro en mi cola. Había cortado la tela del jean y de la bombachita con su navaja o cuchillo, había sacado su miembro del pantalón y me lo estaba introduciendo descaradamente.

No sabía que hacer, estaba de lo más caliente, deseaba tenerlo adentro mío, pero era una locura y a la vez de lo más excitante. Yo transpiraba peso al frío y hasta pensé en quitarme la ropa y entregarme.

Ayudándose con la mano para abrir mis labios, me metió su miembro tieso en la concha y empezó a bombear al principio suavemente mientras yo solo pensaba en sostenerme porque me flaqueaban las piernas y en controlarme quedándome quieta y evitar cualquier grito o gemido.

Bombeó durante un rato logrando que me corriera. Solté el pasamanos y me mordí la mano para no gritar de placer. Cuando lo notó y antes de acabar, la sacó y me la enterró por el culo que ya estaba igualmente mojado.

Ahogué como pude el grito de dolor. Una vez que colocó la cabeza en la puerta de mi orificio fueron pocas embestidas nada más, pero suficientes. Una para introducirme la mitad de su miembro, otra para llegar hasta el fondo y dos o tres más hasta que descargó toda su leche caliente en mis entrañas. Volví a correrme.

Estuvo un rato más con su miembro adentro de mi culo que ya se estaba acostumbrando a su presencia. Cuando lo sacó brúscamente, era tanta la leche que me había descargado que corría por mis muslos. Suerte que llevaba aún el jean puesto.

Su último mensaje fue: bien putita, espero que lo hayas disfrutado, vas a contar hasta diez antes de darte vuelta, si no lo hacés te corto ¿entendiste?.

Asentí con un gesto de la cabeza y obediente conté hasta diez. Cuando giré la cabeza ya no estaba, o no se, podía ser cualquiera de los hombres que allí estaban.

Mi preocupación fue como disimular el tajo en el jean. Me puse el bolso tapando la cola, era ridículo pero por lo menos evitaba que se viera mi cola al aire libre. Por fortuna se desocupó pronto un asiento y me pude sentar hasta llegar a Bella Vista. Para bajar volví a taparme con el bolso. Cuando el tren arribó a la estación estaba mi amiga esperándome. La vi pero me hice la distraída, fui hasta el baño de damas a cambiarme el jean por otro sano. Cuando salí le di como excusa que no la había visto y que necesitaba ir a l baño porque me orinaba.

Me daba cosa contarle en ese momento, todavía estaba conmovida. Recién a la noche pude contárselo. Mercedes que me conoce desde hace mucho sabe que me pasan estas cosas. Se reía como loca y me pedía detalles. Según ella soy yo la que provoca estas situaciones y dice que no es casual que me ocurran. La verdad es que algo de razón debe tener porque no es la primera vez que me pasa algo semejante. Alguna de estas experiencias las he narrado en este mismo sitio.

Mi nombre es Viviana y mi dirección de mail por si quieren enviarme algún comentario o compartir experiencias es .

Desvirgando el ano de mi amiga

Placentera partida de culo

Este relato ocurrió cuando yo estaba en mi primer año de instituto, no conocía nadie allí, al haber estado en un colegio lejos de ese instituto. Con el tiempo me fui haciendo amiga de una chica de la clase, llegando a ser está amistad muy intima, cogimos mucha confianza, ella se llamaba Paloma, nunca nos habíamos liado, pero nos llevábamos muy bien, nos contábamos nuestras intimidades, nuestras relaciones con otras personas.

Paloma era morena, 1´65, rellenita, con un buen cuerpo, con grandes tetas y un culo algo gordito, estaba bastante bien, el peso era ideal, ni gorda ni delgada, lo justo para tener unas grandes curvas. Muchas veces salíamos juntos, con o sin amigos, bebíamos y hablábamos. Uno de esos días que estábamos tomando unas copas en mi casa, salió un tema interesante, hablando de las fantasías sexuales, le comenté a Paloma que la mía era tener sexo anal, darle por culo a una tía, ella respondió rápidamente que eso solo lo hacían las tías de las películas porno, yo le dije que no, ella me respondió que debía doler una barbaridad, le respondí que a algunas chicas le dolía mucho, a otras poco, y muchas sentía placer, ella respondió que no debía de sentir nada las chicas, pues el punto g lo tienen delante y que detrás solo lo poseen los chicos.

Tras un rato hablando de esto, me dijo que solo conocía a una chica que lo hacía y que le gustaba, Nuria, que estaba en el último curso, yo me quedé helado con la frase, pues conocía de vista a esa chica y estaba muy bien, era morena, ojos negros, alta, delgada y con dos pechos preciosos, incluso había posado para algunos catálogos de moda. Yo la conocía de vista, pero Paloma la conocía de algo, pues coincidía con ella en clases de música, incluso habían salido juntas algunas veces. Le rogué que quedara con ella para salir juntos e intentar liarme con ella, y después de mucho rogarle accedió, pero con la condición de que me llevase a mi amigo César, por el que Paloma estaba coladito.

El fin de semana lo logramos y quedamos con ellos y más gente, todo parecía ir bien, le tiraba los tejos a Nuria, Paloma intentaba ligar con César. La noche iba perfecta, hasta que salimos un momento del bar y al entrar vimos como se liaban César y Nuria, se estaban enrollando. Paloma y yo nos llevamos una gran decepción, así que al rato nos fuimos, decidimos ir a su apartamento, pues como ella era de Nerva, tenía un apartamento alquilado aquí. Por el camino, con alguna copa tomada, nos fuimos acordando de las familias de César y Nuria. Cuando llegamos a su casa nos pusimos a beber Martini, que no era muy fuerte, pero algo hacia, para ahogar las penas, cada vez estábamos más lanzados, hasta que entre risas me dio por decirle a Paloma que vaya pena, que llevaba varios días sin masturbarme reservándome para la ocasión, que encima había estado toda la noche con un gran empalme y que al final nada, que cuando llegará a mi casa iba a tener que masturbarme para relajarme.

Ella se rió y respondió que ella iba a tener que matarse a hacerse dedos, nos reímos un gran rato. Al momento, Paloma se sentó a mi lado, llevaba unos pantalones negros ajustados, en su entrepierna se marcaba todos los de su coñito, hasta que envuelto en mi excitación planté mi mano en su coño, sobándoselo por encima del pantalón, ella no dijo nada, entonces le dije que si quería que los dedos se los hacía yo, Paloma llevó la mano a mi pene, agarrándome la polla por encima del pantalón y me dijo que entonces las pajas me las haría ella.

Comenzamos a besarnos, metiéndonos las lenguas hasta el fondo, jugando con las lenguas fuera de la boca, escapándosenos varios gemidos de gusto, los suyos aumentaron cuando me dirigí al cuello, sabía que era su punto débil, y con mi lengua y mis labios empecé a saborearla, se retorcía de gusto. Después llevé mi mano a sus pechos y comencé a estrujarlos, después por su escote se las sobé por debajo del sujetador. Su camisa y su sujetador no duraron mucho, y sus hermosos pechos quedaron a la vista, con los pezones pequeños y oscuros, me puse a lamerlos, mordiendo sus pezones, succionándolos.

Bajé mi mano a su coñito, por encima del pantalón, gemía como una perra, mientras que decía que la había puesto muy cachonda, mientras le desabrochaba el pantalón, le quité el pantalón y las bragas, la tenía completamente desnuda tumbada en el sofá. Yo me desnudé delante de ella, mientras Paloma me miraba acariciándose el coño.

Me puse encima de ella, besándonos, colocado entre su piernas, rozando nuestros miembros. Después ascendí por su cuerpo hasta que mi pene quedó a la altura de su cara, hice movimientos circulares frotándoselo por la cara, ella me puso las manos en el culo y me bajó hacia su boca, la abrió y mi pene entró en su boquita húmeda, metí la punta, y a continuación ella presionó mi culo y casi se la metió hasta la mitad, movía su lengua dentro de la boca, haciéndome gemir de gusto, que bien la chupaba, después se la metió entera, y tras un rato así paré, porque veía que me corría.

Seguidamente me deslicé hacia abajo, separé sus piernas y observe su coño, depiladito con solo pelos en su monte. Acerqué mi cara, y lamí toda su raja, al rato me lancé al clítoris, comiéndome el coño entero, jugando con mi lengua. Pronto empezó a tener espasmos de gusto, sobre todo cuando un dedo entró en su vagina. Mamaba su coño cuando me pidió con voz de auténtica puta que le metiera un dedo en el culo, continué comiéndole el coño salvajemente, a la vez le metí mi dedo por su ano, que entró con facilidad debido a los jugos que resbalaban de su vagina, lo metí, lo saqué, lo giré, ella gemía y se retorcía de gusto. Minutos después, me pidió que le metiera otro dedo, le estaba gustando, obedecí y se lo metí, entró también sin mucha dificultad, los giré en su ano, metiéndoselos y sacándoselos, al principio despacio y después más fuerte, cuanto más hacía bestia con los dedos en su culo y con la mamada del coño, más gemía ella.

Aparté mi cara de su coño y añadí un tercer dedo sin que me lo pidiera, quería ver su culo recibiendo tres dedos, pero esto le dolió, se quejó, moví los dedos lentamente, pronto empezó a gemir de nuevo. Estaba lanzado, le pregunté si quería que se la metiese por el culo, ella sin demora me dijo que sí, que se la metiese pero con cuidado. Saqué los dedos y le metí dos en el coño, mojándolos bien, le lamí un poco el ano, después le levanté las piernas, colocándole las rodillas a la altura de su cabeza, y dirigí mi pene a su agujero, ella se separó las nalgas con las manos, me miró con cara de viciosa y me dijo que se la metiera, que hiciera lo que le iba hacer a Nuria, agarré mi pene y apreté contra su agujero, poco a poco empezó a deslizarse para dentro, Paloma se quedó sin respiración, inmóvil, con los ojos abiertos, cuando el glande entró en su culo se relajó, lanzando un suspiro y soltando el aire de la respiración contenida, el ano estaba muy cerrado, estaba seco a pesar de la lubricación, así que llené de saliva mi pene para facilitar las cosas.

Lentamente empecé a moverme, despacio, con empujones mínimos, metiendo un poco más de pene cuando su culo iba acostumbrándose. Paloma tenía los ojos cerrados, lanzaba leves quejidos, aunque no decía nada, tras un rato entró entera y se lo dije, ella con su mano comprobó que era cierto, eso la relajó, empecé a moverme un poco más seguido, y ella empezó a gemir de gusto. Pasado un tiempo, y con su culo ya acostumbrado, empecé a decirle que tenía un culo hermoso, ideal para partirlo, ella empezó a decirme que me follara su culo, que no parase, aumenté el ritmo y ella aumentó sus gemidos.

Pronto noté que no iba a aguantar mucho, le grité a Paloma que me iba a correr acelerando el ritmo, me la follaba como si se tratara de su coño, ella no se quejaba. Cuando comencé a correrme sentí como ella se arqueaba y empezaba a lanzar gemidos alocados, suspiros entrecortados, gritando que ella también se corría.

Lancé mis chorros dentro de su culo, metiéndole todo mi polla, cuando acabé la miré y vi que ella tenía la mano en su coño, se había masturbado mientras me la follaba, estaba muy mojada. Saqué mi polla y mi semen se salía de su culo, su ano se le quedó abierto unos instantes, luego se cerro con un par de espasmos. Nos abrazamos, nos besamos, y horas después ya me marché hacia mi casa.

Yo y mi culo prostático

Ahora tengo 50 años, soy casado, y me ha pasado varias veces que despierto con una erección fuerte y con una sensación divina en mi culo, que no aguanto más tomo la crema y comienzo a meter mis dedos en mi culo, en la posición que más rápido me permite alcanzar un orgasmo prostático tan divino, hasta que exploto de placer bañado en leche y gritando de un placer tan maravilloso que me hace sentir en las nubes, en el cielo. Lo bueno, es que siempre me ha sucedido cuando a mi esposa le toca salir o dormir en casa de su madre. Desde pequeño sentí curiosidad y estimulaba mi culo. Recuerdo que en una oportunidad cuando trataba de subir un poste de luz utilizando mis piernas sentí un cosquilleo delicioso en mi culo. Luego a medida que fui creciendo fui explorando sensaciones y comencé a estimular mi culo cuando me acostaba o me bañaba. No me consideraba gay o bisexual, a pesar de que en dos oportunidades me cogieron rico y me penetraron con una verga dura y sentí una sensación única cuando eso duro entraba y llegaba al tope de mis nalgas; algo sin igual. Mi primera vez? fue con un chico más joven que yo (él tenía 23), era versátil más pasivo, pero le dije que quería experimentar. Lo tenía tamaño normal, quizá trece centímetros, uyyy pero ese pedazo de carne en mi culo fue uffff, algo indescriptible. Como no tenía experiencia en darle mi culo a un hombre, me coloque en cuatro patas y el comenzó a darme; esa vez no hubo dolor, porque tenía mucho tiempo estimulando mi esfínter e introducía cosas como pepinos o zanahorias; pero esa vez, fue que sentí una sensación tan arrecha cuando ese pedacito de carne comenzó su vaivén dentro de mí y rozaba mi próstata, estuve a punto de eyacular de la sensación que sentía, y quedo fijado en mi mente esa sensación; el caso es que debí aguantar mi eyaculación debido a que mi amigo quería verga; lo cual, accedí de pocas pulgas pero con esa sensación fija en mi mente. Esa sensación que persistía en mi culo de una manera fantástica, hizo que buscara el motivo y comencé a experimentar, hasta que se me ocurrió la idea de comprar un dildo adherible a superficie liza. Fue así que, al comprarlo no espera más y entre al baño de mi habitación y comencé a cogerme y aunque la sensación era deliciosa, no podía descifrar lo que me causó sensación con mi amigo; entonces, ya cansado de hacerlo de pie, lo coloque en la tapa de la poceta, me senté sobre él, comencé a cabalgarlo y a darle en forma circular a mi cintura con eso tan rico dentro de mí culo hambriento de placer; y de inmediato, Upaaa, comenzó correr la baba de mi leche calientita a través de la boca de mi verga, hasta que explote en placer y gritaba como una puta, con un orgasmo tan delicioso, divino y sublime, que me hacía suspirar de paz conmigo mismo y sin culpa de nada. Había descubierto mi posición más idónea para estimular mi próstata. Esa tarde, logre hacerlo tres veces más; y eso solo fue el comienzo, de mis múltiples exploraciones prostáticas. Mi segunda vez, fue con un amigo y su verga de 19 centímetros (ese mentiroso)… pero esa es otra historia que les contare mas adelante.

lo que vale el saber

cuando estaba en el ùlimo año del colegio,en una escuela solo de varones,llegò un chico nuevo que atraìa la atenciòn y el morbo de todos los demas.tenìa modales algo amanerados y un culo fabuloso,mejor que de mujer.no pude hacerme su amigo,porque era algo sobrado,pero vi que algunos de sus amigos,a veces le tocaban el culo y èl los empujaba riendose.
mi oportunidad llegò el ùltimo mes del año escolar,porque yo era de los mejores en matematica y de improviso D.(EL CHICO)se me acercò y me pidiò que lo ayudara con los ejercicios del ùltimo exàmen,que necesitaba aprobar.yo aceptè de mil amores y me citò para ir al dia siguiente a su casa despues del colegio.Esa noche no pude dormir y tuve sueños eròticos con D. a pesar de que yo me consideba heterosexual.
Al llegar a su casa, èl abriò con su llave porque sus padres estaban de viaje y èl era hijo ùnico.nos acomodabos en una mesa y una banca y en una hora ya habìa aprendido los ejercicios asi que comenzamos a relajarnos y a conversar entre ejercicio y ejercicio.Le dije que habìa querido ser siempre su amigo,pero que èl no me prestaba atenciòn.D. me dijo que seguro al igual que todos solo querìan agarrar su culo.yo le dije que esa no era mi intenciòn,lo cual era mentira.Entonces D. me dice : quiero agradecer lo que etas haciendo por mi, y voy a hacer algo que seguro te gustarà.Dime te gustarìa verme desnudo?. Antes de contestarle sì,ya se me habìa producido una tremenda erecciòn que èl notò y le produjo una risita pìcara.
Entonces sin mediar palabra se quitò toda la ropa y se sentò junto a mì y me dijo, enseñame el ùltimo ejercicio.yo estaba temblando que no podìa concentrarme en el ejercicio y le miraba su culo de reojo,ese inmenso culo ,redondito, que nos hacìa agua la boca a todo en el salòn.
mientras le explicaba,aprovechè y le pasè mi brazo por su cintura,y poco a poco acercaba mi cara a la de èl,hasta que volteò y nos quedamos a 1 cm. de separaciòn,lo que aprovechè para besarlo en la boca y para mi sorpresa èl me correspondiò.Entonces aprovechè para acariciar ese delicioso culo.Era suavecito, de una textura que nunca mas he vuelto a sentir.deslicè mi dedo a su ano y comenzè a introducirlo poco poco,mientras nos seguiamos besando.
Le dije si habìa estado ante con algùn chico y me dijo que no,que solo se habìa introducido dildos ,pero que su obsesiòn eran los profesores y en ese momento èl me veìa a mi como su profesor.
Entonces yo le pedì que me diera el privilegio de desflorarlo y èl aceptò.
Mi verga estaba tan dura que parecìa de cemento.Nos fuimos a su dormitorio y en el camino cogimos un frasco de lociòn humectante de su mamà.
Lo hice echarse boca abajo y comenzè a pasarle mi lengua por su ano.mientras mis manos lo acariciaban todo. tenìa la piel muy suave.luego volteò y su miembro estaba erecto,asi que procedìa a mamarle su verga,mientras le metìa mis dedos en su ano para dilatarlo. D. gemìa de placer y me pidiò que lo penetre.Entonces llegò el momento esperado y estando boca abajo, le coloque la lociòn humectante en el no y echandome encima de èl comenzè lentamente a penetrarle,hasta que notè que su esfinter se habìa dilatado, y èl diò un gritito muy sensual,cuando toda mi pinga habìa entrado en su recto.
Que fabuloso,luegolo penetrè de a cuatro,le hice montar en mi verga,le hice todas las poses que me acordaba.en total fueron 3 veces que eyeculè dentro de èl.me quedè tumbado exhausto y D. que se estaba masturbando acercò su verga a mi boca y eyeculò dentro de mi.hasta su semen me parecìa rico.
Nos bañamos juntos y mr pidiò que no le contara de esto a nadie y que nunca me olvidarìa,y que si no fuera quien le enseñò quizas nunca se habrìa decidido a entregarme su culo.
Terminaron las clases, y pasè por su casa y ya no vivìa lli.nunca mas lo volvì a ver.Por otros compañero se que viajò a Italia Y nunca mas regresò y yo a pesar de que he tenido muchos hombres y mujeres en mi vida no he podido nunca olvidar esa tarde donde me comì ese delicioso culo.

Infiel con una antigua amiga

Una breve presentación del lugar donde acontecieron los hechos, todo ocurre en Salamanca, ciudad universitaria por excelencia de la zona centro del Estado español, los principales personajes del relato somos mi mejor amiga, Patricia y yo, Ramón. Ella estudiante de magisterio en la Universidad Complutense de Madrid y yo estudiante de Ciencias Políticas en el campus universitario de Salamanca.

Nosotros nos conocemos desde que teníamos uso de razón, empezamos a irnos juntos en el mismo grupo a los 15 años aproximadamente y siempre nos habíamos llevado muy bien, a decir verdad nunca había sentido atracción por ella y por lo que me comentó y hemos hablado más adelante ella por mí tampoco, es más yo me había fijado más en su hermana que en ella, pero… la vida es así de caprichosa.

Al ser el segundo año de carrera yo tenía 19 años y ella 18, nos llevábamos un año de diferencia y nos lo seguimos llevando, claro. Como nos conocíamos de toda la vida nos hemos desarrollado juntos de ahí creo que nunca nos hallamos fijado el uno en el otro, ella me conoció con acné, yo a ella sin estar desarrollada… y al ser una amistad de tanto tiempo atrás te plantas en los 19-20 años y esa persona ha pegado un gran cambio, pero tú hasta que no te lo dice alguien externo al grupo no eres capaz de ver la situación.

Siempre hemos sido de hablar mucho entre nosotros dos, pero claro hay una gran diferencia entre hablar día a día en clase o por teléfono sabiendo que nos íbamos a ver al día siguiente que saber que mínimo de semana en semana ibas a coincidir el fin de semana y te tienes que repartir entre familiares, el resto de amigos, tu pareja si la tenías en tu ciudad de origen… Por lo que la aparición del messenger a nosotros nos mantuvo en contacto a pesar de estar a unos 300km de distancia y sobre todo ahorrábamos en llamadas telefónicas.

En nuestras conversaciones hablábamos de todo, de cómo nos iban los estudios especialmente ella que era su primer año fuera de casa y el primero en la universidad, como los fines de semana que nos quedábamos intentábamos ligar lo que podíamos, pero sobre todo a partir de que ambos tuvimos pareja las charlas fueron más íntimas, el miedo a la primera vez de ella (sí es raro para ésta época, pero ella perdió la virginidad a los 18 años) y yo le contaba lo que más o menos iba haciendo y progresando con mi pareja, como ya pasó la primera vez e intentaba buscar otras primeras veces, oral, anal etc la verdad que nos reíamos mucho y teníamos muchísimas confidencias nocturnas por el messenger.

Tras dos fines de semana sin coincidir y ante la llegada de las fiestas de mi facultad decidí invitar a Patri a venir a mi piso de estudiantes, aprovechando que uno de mis compañeros se iba a su casa y que no nos veíamos desde hace tiempo no me costó mucho engañarla, además así nos volveríamos luego juntos a nuestra ciudad de origen, así que todo era perfecto. Ella se despidió de su pareja en la estación de autobuses de Madrid y se encaminó a un fin de semana de fiesta sin límite, por supuesto que ella contaba con la aprobación de su novio, nos conocíamos y caíamos muy bien, era el novio de mi mejor amiga y en cuanto fue a nuestra ciudad a verla fue al primero que se le presentó, la verdad que era un chico muy majo, un poco pijo para mi gusto y para el de ella también, pero el amor es así de caprichoso.

Diez minutos antes de la llegada del bus salgo de mi casa para ir a por mi amiga, os podéis imaginar… en cuanto bajó del bus cogió la maleta y vino corriendo a darme un abrazo, nos dimos dos besos y fuimos hablando sin parar caminando hacia mi casa, paramos a comprar unas cervezas y una botella de ron para la fiesta nocturna y subimos a casa, allí conoció a mis compañeros de piso a mi novia y a un par de amigas de ella que estaban de rollo con mis compañeros.

Teníamos solo esa noche para darlo todo, pasarlo bien de fiesta y a la tarde siguiente después de comer volver a nuestra ciudad, así que aprovechamos al máximo las cervezas volaron y cuando me di cuenta ya estábamos cambiados y al salir mi compañero del baño llaman al timbre y nos trajeron la cena, engullimos y rápido a hacer botellón en la plaza de la tuca.

Yo como era normal ese día estaba más con mi amiga que con el resto, mi chica lo entendía y ya me lo había dicho que no había problema, mis compañeros iban a su rollo para intentar ligar lo antes posible y a las dos horas mi novia se fue a casa, nos despedimos hasta el domingo y nos quedamos Patri y yo como si fuéramos una pareja más.

Decidimos irnos todo el grupo a la chupitería allí entre chupitos de piruleta, unos especiales de la casa íbamos ya muy contentos se notó cuando mi compañero de piso para avanzar en su conquista propuso tomar un ronda de chupitos de tequila, para ello chupábamos el cuello de nuestra compañera, poníamos la sal y ella sujetaba el limón con la boca, chupetón en el cuello, chupito y a por la rodaja de limón que estaba en la boca de ella, así 3 chupitos cada uno, los que nos tomamos Patricia y yo y uffff yo estaba un poco cachondo, nunca la había visto con esos ojos ya lo dije antes, pero entre el alcohol, el calentón y que mis amigos me habían hecho ver lo buena que estaba… para que os hagáis una idea ella mide 1,65 aproximadamente, tetas bien puestas, cintura pequeñita y un culo que para muchos es gordo, para mi es ideal, las veces que la he visto en tanga ha sido espectacular.

Yo no me he descrito… nunca he destacado, ni por guapo ni por feo, alto eso sí 1,85 aproximadamente grandote, no tengo barriga, pero no estoy delgado ni musculado, tengo músculos pero no definidos.

Después de la situación con los chupitos… ella me miraba de otra forma, lo notaba en el brillo de sus ojos y por lo general siempre se dice que las chicas saben cuando un chico quiere algo más… seguro que ella lo notaba, no obstante seguimos de fiesta unas copas y a casa, mis compañeros al final ligaron uno sí el otro se llevo a la chica a casa y se quedó en la habitación del compi que se había ido a su casa, Patricia y yo nos miramos… y sabíamos que algo iba a pasar, pero todos dijeron venga hombre si sois como hermanos, y además fijo que no es la primera vez que dormís juntos y era verdad, por lo que nos fuimos a mi habitación que al menos era la de la cama grande.

Nos metimos en la cama y ya desde el primer momento empezamos a hablar y a reírnos de la noche, en el botellón, los chupitos… salió el tema de los chupitos de tequila y me dijo que yo había tenido mucho cuidado al coger el limón, que ella había rozado más, que le debía un beso y yo no lo pensé mucho me giré y la di un pico… ella no se lo esperaba y me dijo de repente ramón… que yo te he dado dos y nos giramos los dos, nos miramos y le di otro pico pero ésta vez no me separé seguimos besándonos, abrimos la boca y nuestras lenguas jugaron un rato, hasta que le cogí por la espalda bajé y su culo acabó entre mis manos.

Nos separamos y empezamos a hablar sobre lo que estábamos haciendo, teníamos miedo los dos por saber cómo iba a afectar a nuestra relación, eran tantos años siendo amigos…. quedamos en ser sinceros y aunque suene un poco de críos ante tal situación… a la vez dijimos lo que estábamos sintiendo y que queríamos hacer y ella dijo follar y yo dije sexo, nos empezamos a reír como si fuera otro el motivo de las risas y volvimos a besarnos, a partir de ese momento todo ocurrió muy deprisa, yo recuerdo que mis manos no daban a basto, no paraba de tocar todo su cuerpo, su culo, su cara, sus tetas… y cuando le toqué el coño… estaba húmedo y ella dio un gemido apagado, nadie podía saber lo que estaba ocurriendo, ella me tocó la polla y noté como la apretó fuerte y reptó un poco para acercarse más y frotarse con ella directamente en el coño a pesar de tener los pijamas puestos.

Me separé un momento y le quité el pijama muy rápido, dejándola desnuda de arriba y mis dos manos fueron rápido a por sus pechos, me cabían justo en la mano, los apreté muy despacio y con cuidado hasta que ella me dice al oído muérdeme un pezón o no te acuerdas lo que me gusta?? me faltó tiempo y fui a morderlo y se puso durísimo!!! mientras alternaba sus tetas yo me quité mi pantalón de pijama y a ella la quité el suyo, quedándose con el tanga que había estado toda la noche, sin sacarme el pezón de la boca cuando volví a poner la mano en su rajita di un bufido de lo mojada que estaba y al oído me dijo estoy cachonda desde los chupitos, vamos a tener que follar mucho ésta noche.

Me agarró de la polla y la masturbó un poco, se subió encima de mí abrió las piernas un poco más…. y se dejó caer ella ya se había tapado la boca porque sabía lo que quería, lo que iba a hacer y yo aluciné, empezó a moverse despacio con mi polla dentro y yo llevé una mano a su culo y la otra a sus tetas, me encanta que me folle y sentir su culo dar contra mis muslos, cambiamos de posición y cuando me iba a poner yo encima sin que se lo espere me bajo de repente y le doy un beso en el clítoris, sabía que su novio nunca se lo había hecho, a pesar de que ella sí que le había chupado a él la polla, a él no le gustaba, pobre tonto, y ella tuvo el tiempo justo para coger la almohada y morderla, pasé mi lengua desde su clítoris por todo su coño varias veces, hasta que en un momento sentí como me aprieta la cabeza y levanta el culo, aprovecho para meter dos dedos y agarrar su clítoris entre los dientes y mover la lengua sobre él momento en el cual sentí muuucho más mojados mis dedos y como su respiración aumentó, se había corrido con mi boca en su clítoris, la primera vez que se lo hacían, estaba jadeando que parecía que había corrido los 100m y casi no habíamos empezado.

Me tumbé a su lado y ella bajó a chupármela a pesar de que sea raro yo solo se la quería volver a meter y se lo pedí le pedí que me dejara follarla y me dijo que no, que ella iba a hacer que me corriera yo ahora si no era con su boca que me follaría ella, se puso a cabalgarme pero de espaldas a mí y yo de lo cachondo que estaba… la agarré del culo y acompañé del ritmo y sin mucho esfuerzo avisé de que me iba a correr aunque ella siguió y me corrí en su coño como nunca, me enteré después de que tomaba la pastilla, también después me enteré que se había estado tocando el clítoris y nos corrimos a la vez.

Se puso a mi lado desnuda como estaba y nos dimos varios besos, ya eran casi las 7 de la mañana y nos pusimos los pijamas y nos dormimos abrazados, ella con la cabeza en mi pecho, como si fuéramos una pareja de verdad.

Al día siguiente nos despertamos con el tiempo justo para darnos dos duchas, ir a la estación de buses y comprarnos unos bocatas para el camino, momento donde ya pudimos hablar de lo que había sucedido, en realidad ninguno de los dos estábamos arrepentidos porque lo deseábamos desde hace mucho tiempo, ella no se lo contó a su chico aunque al tiempo lo dejaron, yo cuando volví a llegar el domingo a salamanca hablé con mi pareja y al contárselo no se mostró nada extrañada decía que se nos notaba mucho a pesar de que ninguno de los dos lo quisiéramos ver, me dijo que alababa mi sinceridad pero que no me podía perdonar, yo tampoco lo pretendía, quedamos como amigos porque tampoco llevábamos una relación muy al uso y sobre todo nuestros grupos de amigos eran los mismos.

Comiendo mecos de la pucha de mi esposita de 16 años

Hola amigos les comento que me case cuando tenia 25 años y mi esposa aun adolescente con 16 años esto gracias a que trabajaba en la misma fabrica donde trabajaba el papa de mi esposa de operario y me hice muy amigo de el asi que varias veces me invito a comer a su casa fue donde conoci a su hija sofy mi esposa, tenia 15 años recien cumplidos con un culo que con solo verla se me paro la verga como nunca creo que su papa se dio cuenta de eso y un dia cuando ibamos a la fabrica me comento que su hija iba a entrar ya a estudiar la preparatoria, pero que estaba preocupado porque le habian comentado su esposa que le habia dicho mi sofy que le gustaba un muchacho, le dije que eso era normal, pero el me dijo que si pero que le gustaria que tuviera un novio que la respetara y que fuese un buen partido, y yo de broma le comente pues aqui esta tu servidor, el solo se rio y lo que me dijo me sorprendio pues creo que seriasun buen partido para mi pequeña hija, solo que tu tienes demasiada ya experiencia y ella aun es virgen, jjeje, si eso si pero tu sabes que yo seria un buen apoyo para ella jejej si apoyo si le vi como le mirabas las nalgas a mi hija jeje esque para que le miento esta como quiero, pues bueno te doy permiso hoymismo vamos a comer en la casa y le comento a tu futura suegra jajaja esta bien, fuimos a trabajar y ela noche pase para cenar con ellos, estaba su hijita mi sofy con un pantalon que se le veia que tenia un mega culo dije dios mio eso es lo que me comere, cenamos y la invite a salir y asi medio año despues nos casamos ya que ese culote solo lo quería para mi, y asi fue todo 2014 me la comia todos los dias, pucha, ano, boca y todo era solo mio en febrero del 2015 sucedio algo que no sabia si me gustaba ahora se que eso me pone a mil, resulta que mi suegro lo envoaron a otra sucursal a trabajar y yo me quede solo, para ello me enviaron a uno nuevo de 19 años alto y bien parecido, me cayo bien y nos llevabamos excelente uno de esos dias llego un poco tarde y le dije que porque llegaba tarde le dije que por su servidor no habia problema el solo dijo gracias a la hora de la comida me dijo te voy a contar por que llegue tarde, es que me salio un negocio muy bueno y no pude rechazar jeje y pues para no quedarme con la espina le dije y de que negocio y el me dijo, conoci una chiavita de 15 años con un culote y pues me la cogi hats ya no poder si vieras que es lo mas rico y delicioso que hay, jeje solo sonrei y semevino a la mente mi esposa sofy de 16 años y asi pasaron 2 meses me comentaba de comose cogia colegialas de 15 hasta de 14 años y eso me excitaba escuchar, una de esas veces la invite a tomarnos una cerveza a la casa era sabado, salimos temprano a las 2 de la tarde le dije que la esperaba en casa a las 6 de la tarde, llegue a mi casa y mi esposa adolescente casi todabia quinceañera hermosisima con un pantalón ajustado enseñando el mega culo,le comente que habia invitado a esta persona ella dijo deja me baño y cambio para ver que preparo de cenar, le dije voy a hacer carne asada ok, la espere que se cambiara y cuando sali mi esposa se veia espectacular con un vestidito color rojo con negro entallado casi enseñado el muslo, le dije que se veia divina, nos fuimos a comprar las cosas y cuando regresamos ya casi era hora, 20 minutos despues tocaron la puerta y era mi compañero de trabajo, cuando entro se le fueron los ojos en mi mujercita, la saludo con un beso en la mejia y le dijo estudias en la prepa 3? mi esposa contesto si como sabes jeje te he visto por allí, me puse un poco serio pero todo tranquilo prendimos el carbón y empezamos a tomarnos una cervezas, el siempre había dicho que preparaba buenas bebidas a si que se trajo sus tequilas y sodas, mi esposa allí con nosotros platicando y le ofreció una cerveza, acepto y se la tomo todo iba normal hasta que empezó a preparar sus bebidas y pues cuando yo tomo cerveza no le mezclo asi que le dijeque yo pasaba, mi esposa al contrario se tomaba casa una que le daba y andaba mas alegre, música y cervezas jeje, pero el no le quitaba la mirada a mi esposita como a las 10 de la noche mi esposa se levanto de la silla y por poco se caía, alcance a sostenerla ya estaba completamente ebria, la agarre y le dije que se fuera a acostar un rato, la lleve a la recamara y se acostó, se le levanto un poco su vestido por lo cual le baje para taparla un poco, y ya no se veía nada, salí y mi compañero seguía escuchando música, y después de un rato me dijo, oye donde puedo ir al baño, a si mira vas todo derecho hasta el fondo para ello tiene que pasar por la recamara donde estaba mi esposa, el se metió para ir al baño a los 5 minutos regreso y seguimos platicando pero a los 10 minutos me dijo otra vez me dieron ganas de ir al baño y asi fue y al poco tiempo regreso y así seguimos ya estábamos un poco ebrios en eso me dice oye camarada no te molestas si te dijo algo no nada tu esposa esta super hermosa y un cuerpo uff jeje si eso si amigo ya vez uno que es afortunado jeje eso si me diijo oye y te puedo decir algo mas si claro, mira es que creo que tu esposa se mueve mucho al dormir por que su vestido esta muy arriba y pues cuando pase asi esta, me metí y si mi esposita estaba con su vestido casi a ala cintura y enseñando el cacheterito con su puchita toda abultada, la quise despertar pero no se despertaba, la movi y nada y de repente aprecio mi compañero y me dice voy pasar al baño le dije que si pero mientras eso me decía no le quitaba la vista a mi esposa su entrepierna, no se si fue por el alcohol o otra cosa pero le dije que no te gustaría cogertela de que me muero por cojermela me muero por saborear a tu tiernita esposa, le dije pues que esperas , se acerco y le empezó a sobar la puchita por arriba de su cacheterito, saco su verga uno mas grande que el mio y se la metió mi esposita y ver como entraba y salia me excito demasiado y mi sofy seguía dormida, el parecia un toro bufando hasta que empezó a convulsionarse y ver como la llenaba de leche, mecos se la saco y vi como venia saliendo algo blanco de la pucha de mi esposita sofy me hinque y se la empece a comer y mi compañero me dijo cometela y asi la hice me comí hasta la ultima gota de mecos de mi compañero nos salimos agarre una cerveza y el otra, entonces me dijo te gusto lo que salia de tu esposa le dije que si, pues no te preocupes sabados me invitas a la carne asada, emborrachamos a tu esposita sofy y tute comes los mecos y todos somos felices, le dije ok muy bien y desde hace mas de 4 meses todos los sabados mi amigo se coge a mi esposita sofy y yo me como sus mecos , si quieren fotos de mi esposita comenten yles paso mi correo o el face

Sexo y vestidos

Algo que me mata más que comprarme zapatos, y que me levanta el ánimo más que un litro de helado napolitano, es comprarme un vestido. Sentir como la tela toca mi cuerpo, como se unta en mis curvas, como aprieta mi pecho haciendo que el seno se marque y las tetas queden a punto del desborde. Las miradas que provoca, y en un ataque de humildad me hacen pensar que es el vestido quien llama la atención y no mi indecente complexión.

Ayer sin más, apunto de la depresión, por cosas que no vale la pena contar aquí; salí, yo sola, a comprarme un vestido. Primero la indecisión ¿a dónde? Preferí un lugar donde hubiera gente, una tienda grande al sur de la ciudad, no quería estar sola, no más sola de lo que me sentía. Después, nuevamente la indecisión, ¿qué vestido? ¿Uno corto?, ¿largo? Indudablemente con escote. ¿Azul? ¿Verde? ¿Amarillo? Rojo hubiera sido un descaro.

Resolví probarme un vestido rosa pastel, corto, con un escote asimétrico y sólo una manga de tres cuartos, muy suelto que parecía una túnica, acentuaba mis piernas morenas; después me puse un vestido verde limón con escote a la espalda que resaltaba mis glúteos, después vino un blanco con vuelo y ajustado a la cintura, tenía un hermoso escote muy amplio en V que mi novio, si es que hubiera hecho todo para estar conmigo, en fin, que me salgo del tema, que cualquier hombre hubiera agradecido.

Repasé varios vestidos, algunos me marcaban muy bien la figura, otros sumamente descarados, fue entonces que me di cuenta que cerca de mí un hombre moreno, alto, con barba corta, maduro de unos 45 años, me miraba sin pudor, tragándome con la mirada. Hice como que no me di cuenta pero me sentí alagada. Entonces sin pensármelo mucho escogí un vestido escarlata, spandex. Mientras entraba al probador, seguí la mirada de mi admirador, sabiéndome observada, deje la cortina entre abierta, permitiendo que quien quisiera pudiera mirar hacia adentro. Me deshice del bra y de la tanga, algo en mi me decía que mi desnudez haría que Admirador Maduro se atreviera a entrar, pero no lo hizo. Quizá estaba con su esposa o le peor, ya se había ido.

Un tanto frustrada, me enfunde el vestido. Se ajustaba de una manera desvergonzada a mi cuerpo, tenía unos tirantes estrechos que se prolongaban por encima de la cadera y un escote cuadrado que concluía en el inicio de la espalda. Mientras me admiraba en el espejo una voz ronca y profunda me hizo estremecer. “Se te ve estupendo”. Y era verdad. Mis pezones se marcaban de una manera suculenta y mi culo se veía más paradito que el de cualquier golfa.

Admirador Maduro se acercó, y apretujó con sus manos mi pecho, exprimiendo sin piedad mis tetas. Acarició impúdicamente mi cuerpo, deslizando sus manos por el vestido y dejándolas correr hasta los muslos; abrió mis piernas mientras las magreaba, y agasajó mi vulva depilada con sus dedos, su anular y su medio provocaron que me mojara, sintiendo como mis fluidos se resbalaban por el interior de mis piernas. Entonces me apostó contra el espejo y levantó el vestido, escuche como bajaba la cremallera de su pantalón. Su pene entró sin problema, deslizándose violentamente por mis paredes. Se sujetó de mis caderas y comenzó a bombear con fuerza mientras yo observaba mi cara de placer reflejada en el espejo.

Admirador Maduro me jaló hacia él sentándose en una banquilla de madera y sacando de golpe su verga de mi vagina, me ensarto sin miramientos por el otro orificio. El dolor fue leve pues su miembro estaba embadurnado de mis fluidos, mientras me cogía con ansias levantó mis piernas con sus brazos para dejarme en una posición vergonzante y sus dedos se sumergían en mi vagina, mientras mi ano era masacrado sin piedad.

La tanda duro varios minutos, yo no podía detener mis jadeos y a él no le importaban. Cuando terminó, corriéndose dentro de mi me dijo: “El vestido llévatelo puesto, pienso llevarte a una fiesta. Te espero en cajas, voy a pagarlo”.