Encuentro casual con una ex-compañera de clase

El otro día salí de fiesta con mis amigos, y cuando estábamos en una de las discotecas se me acercó una chica rubia que estaba buenísima, de repente se me arrimó y me dijo si yo era Raul, le dije que sí claro y comenzó a decirme que me conocía desde que eramos muy pequeños en el cole pero que hacía años que no me veía. Yo gentilmente le dije que no podía recordar a una compañera de clase tan guapa como ella, y me dijo que era Marta, la niña gordita que se reían todos de ella, entonces me vino a la memoria y no pude disimular, le dije pero y como te has puesto tan maciza mujer?…

Nos pusimos a recordar cosas y tanto mis amigos como las suyas nos dijeron que se iban ya para casa, pues habían pasado ya casi dos horas y no parábamos de hablar… ella le dijo a sus amigas que luego se volvía en taxi, a lo cual yo dije que la acercaría con mi coche.

Se montó en mi coche y mientra yo conducía ella empezó a tocarme el pantalón, me desabrochó la cremallera y comenzó a ponérmela dura, estaba flipando con Marta lo golfa que se había vuelto… aproveché un semáforo y comencé a besarle apasionadamente, ella me dijo que condujera con cuidado que se encargaba de todo… De repente bajó su cabeza y comenzó a chuparme la polla con mucha delicadeza, yo no podía creerlo, mamaba y mamaba mi verga mientra yo conducía y no podía decirle que parara así que el final ya imagináis donde iba a terminar… Aguanté lo que pude pensando en llegar a su casa y que me invitara a entrar y terminar follando como locos, pero al final no pude resistir y me corrí dentro de su garganta, en lo más profundo. Ella se relamió y me dijo que era una fantasía que tenía desde hacía mucho tiempo, comerse una polla y tragarse la corrida mientras el chico conducía, pero que desde que se casó no se había vuelto a enrollar con nadie hasta hoy…. cuando me dijo aquella frase flipé, pero estas casada?, -Si, por eso no he podido esperar a llegar a casa, mi marido me espera…

Infiel con mi nueva jefa

Pues antes que nada, buenos días, esta es la primera vez que escribo una historia de sexo que es real, por que a mi me paso.
Tendra unos 5 años trabajaba para una empresa privada, teniendo una jefa muy guapa que digo guapa buenisima, muy seria, 1.65 de estatura, morena clara, buenas nalgas, y pechos de muy buen ver, les contare que despues de 7 meses de trabajar para ella, la relación se fue haciendo mas estrecha, realizabamos actividades juntos mas a menudo, incluso salias a otros lugares para cuestiones de trabajo juntos, cierto día, estando en una reunion de trabajo en otro estado, terminamos pero teniamos que quedarnos al dia siguiente a realizar otras actividades, asi que decidimos salir a comer, nos recomendaron un buen restaurant nada elegante, pero si muy bonito y acogedor, asi que decidimos ir, ella ordeno primero e incluyo un trago, asi que yo tambien lo hice, mientras comiamos conversamos primero de trabajo, pero gradualmente como transcurria el tiempo, fuimos hablando de cosas mas personales, hasta llegar al punto de tocar temas sexuales, asi transcurrio la comida, varios tragos y al final cada quien a su habitacion, me recoste para despues darme una ducha y luego me volvi a recostar para mirar la televisión, cuando sono mi movil, era ella, diciendome que estaba algo aburrida que no podia dormir que si queria ir a su habitación a conversar, asi que pronto sali de mi habitación y ya estaba tocando a su puerta, me recibio, entre y cual fue mi sorpresa al verla recien duchada, su piel fresca y ese olor que me exicto al sentirlo en mis sentidos, su perfume o loción no se que era pero olia a diosa, ella estaba con ropa muy comoda obvio como para dormir, pero pude darme cuenta que no traia sosten, por lo que de rrepente se le marcaban esos ricos pezones, charlamos un rato y seguimos hablando de cosas personales, hasta que toco el tema de hablar de sexo, dentro de la charla ella me pregunto que si que me parecia como mujer, por supuesto le dije que era una reyna, ella me pregunto que si me gustaba y que si me gustaria tener relaciones con ella, yo respondi que por supuesto, lo unico que me pregunto antes es que si estaba seguro por que ella era muy exigente y le gustaba que la complacieran y le hicieran de todo, a lo que le respondi que no se preocupara que seguro estaba que la haria feliz, comenzamos por darnos unos besos muy cachondos, mordi sus labios, metia mi lengua en su boca intentando llegar hasta el fondo de su garganta insinuando que asi meteria mi verga en su vagina, creo que ella sentia lo mismo ya que cada vez mas se exitaba, quite su blusa y mire sus senos riquisimos los cuales chupe, bese, lami, mordi hasta dejarlos rojos incluso con algunas marcas, le quite el pants de algodon que trai y mi sorpresa fue que no tenia ropa interior a lo cual sonrriendo le dije, asi que ya sabias lo que querias verdad querias coger conmigo, respondiendome que si que andaba caliente pues ya tenia dias sin sexo y queria sentir una buena verga que la hiciera genir y que la llenara de leche, nuevamente me acerque a ella la tome por la cintura y empece a besarla, luego la tome suavemente del cabello e hice que se incara para que me mamara la verga, la acerque a mi verga bien dura para que me la chupara y cuando estaba ya casi por metersela en la boca la sujete de los cabellos para que no la pudiera alcanzar y asi estuvimos jugando hasta que deje que me la chupara, deje que me chupara solo la cabeza, luego el cuerpo de mi verga, luego se la meti toda hasta la besa de mis huevos sin dejar nada afuera y fuertemente la tome de los cabellos para que no se la pudiera sacar, mire sus ojos llorosos pues le llego hasta la garganta y eso me exitaba mas, asi que la saque de su boca y luego se la pase por los labios, le daba unos golpecitos con la cabeza de mi verga en las mejillas en la boca, se la restregue por toda la cara y eso la exitaba, asi que deje que ella se sirviera sola y que la chupara como quisiera, la chupo de mil maneras me chupo hasta los huevos, era exitante, luego la recoste sobre la cama y nuevamente le pase la verga por toda la cara, luego por sus pechos, y asi fui bajando hasta llegar a su panochita que estaba bien mojadita y escurriendo liquidos, empeze a besar su panochita a jugar con mi lengua, besando, chupando y mordiendo su clitoris y viendo como se retorcia y gemia de placer continue chupando toda su vagina sus labios y metiendo mi lengua una y otra vez dentro de su vagina y sintiendo como cada vez mas y mas ecurrian esos deliciosos jugos ella gimiendo me decia ya damela, asi que continue chupando su panochita, luego de un rato de estar asi, decidi meterle mi verga primero me subi sobre ella y se la deje ir hasta el tronco, luego me tire sobre la cama y ella me monto estabamos super exitados primero se subio encima de mi de frente, luego se volteo y me dio la espalda mientras cabalgaba sobre mi verga inclinadose hacia adelante, por lo que mientras mi verga entraba y salia de su panochita empece a jugar con mi dedo alrededor de su culito pues eran tanto los liquidos que derramabamos que hasta su culito estaba mojado, por lo que con un dedo segui jugando con el borde de su culito, de rrepente empezo a cabalgar mas y mas rapido y a gemir con mas fuerza, era seña inequivoca de que estaba a punto de venirse, asi que me sali de esa posicion y la puse de perrito, aquello era excitante ver sus ricas nalgas, totalmente abiertas para que le entrara toda mi verga, era exitante, asi que la empine lo mas que pude y empece a cogerla a bombearla fuertisimo, mientras la cogia con mi verga por su panochita le seguia jugando el borde de su culito asi hasta que se mojo tambien del culito y pude introducir mi dedo, segui cogiendomela por su panochita rica, fuertemente el sonido del plaff, plaff, plaff al chocar sus nalgas con mis huevos era realmente exitante, asi continuamos, no por mucho tiempo ya que ella exploto de placer derramando aun mas liquidos deliciosos y gritandome dame de tu lechita termina, anda dame tu lechita, le di unas 4 o 5 embestidas mas y pare, asi como estaba de perrito hacerque mi lengua a su culito esta vez queria romperle ese rico culito que tambien tenia, asi que empece a jugar con mi lenguasu culito, luego le meti un dedo, luego dos, sintiendo como estaba exitada acerque mi verga a su culito restregandosela, luego le meti la verga en el culo, pero solo hasta la cabeza, luego se la saque nuevamente pues estaba tan exitado que sabia que si se la dejaba ir me vendria en segundos, asi que se la saque y segui chupandole el culito y metiendo uno o dos dedos hasta que despues de un rato le puse la cabeza de mi verga en la puerta de su culito y sin mas ni mas se la deje ir toda, por lo que solto un grito entre dolor y exitacion, pero como la tome de los hombros no le di oportunidad de salirse, asi continue bombeandole el culito despues de un ratito, nuevamente empezo a gemir, diciendo me voy a venir, me vengo, tiramela papi, tiramela, esas palabras fueron exitantes asi que continue bombeando su culo cada vez mas y mas fuerte hasta que los dos nos venimos casi al mismo tiempo, explotando de placer y dejandole lleno todo su culito de leche, por ultimo nos dimos una buena ducha tibia juntos, esta vez ya solo con besitos y caricias tiernas, saliendo de la ducha nos abrazamos y nos quedamos dormidos en su habitación, y al día siguiente no se hablo mas del tema, aqui nada había pasado, esa fue la primera de muchas experiencias con mi jefa, espero les guste y si asi fuera poder contarle alguna de las otras noches, días y mañanas de buen sexo que tuve con mi jefecita.

Me lié con mi cuñada

Esta historia sucedió hace un par de meses, sólo la sabemos dos personas, por supuesto una de ellas soy yo y la otra la conoceréis dentro de un ratito. Bien ante todo me presento para mantener mi anonimato me llamare José, tengo 25 años, yo llevaba por aquel entonces 1 año largo con mi novia la llamare Mari, una rubia de un metro setenta muy buena todo hay que decirlo, unas tetas bonitas firmes, de esas que gustan ver y tocar, unos labios de esos que te besan y te derriten bueno os podéis hacer una idea, bien mi novia que aún lo es, es de dinero su familia tiene dinero y posee una casa muy grande aquí en la ciudad donde vivimos, pues a los seis o siete meses de estar con ella me presentó a su familia, gente encantadora y una hermana que tiene tres años más que mi novia 26, iba pasando el tiempo y cada día hacia más amistad con su hermana pongamos que se llama Beatriz, ella tiene novio formal lleva más de 5 años con él pero en fin no me desviaré del asunto que vengo a tratar hoy.

La confianza con Beatriz se iba haciendo mayor, pero solo era amistad, nunca pensé que pudiera llegar a algo con ella porque tampoco lo había imaginado, el caso es que un día entre unos amigos la pandilla, alquilamos una casa en un pueblo muy conocido aquí en mi tierra, una casa grande para pasar un puente, y la primera noche estaba con mi novia en la habitación muy caliente tanto yo como ella, y en la habitación de al lado estaba mi cuñada con su novio haciendo el amor, lo sé porque las paredes eran muy finas y se escuchaba todo, Mari mi novia se cortó un poco al escuchar a su hermana gimiendo de gusto puesto que su novio le estaba dando caña de la buena, esto me puso, a mí, a 100 entonces me puse a pensar como follaría mi cuñada, que todo hay que decirlo estaba buenísima, más que mi novia, pero mi novia se empezó a poner cachonda y acabamos follando también, el caso es que al día siguiente mi cuñada estaba en la casa haciendo el desayuno y yo me levanté temprano, muy temprano para ducharme pero al verla en la cocina con una camisa de esas de hombre que se ponen las mujeres mi polla empezó a ponerse cachonda, sus piernas al desnudo y podía divisar sus braguitas negras cuando ella se aupaba a coger algo, me senté en la escalera a observarla, hasta que se dio cuenta y me dijo que por qué la miraba y le dije que estaba muy sexy, y a ella eso no pareció gustarle mucho, y se fue a su habitación, yo me fui al lavabo, porque tenía la verga como la de un caballo de grande y gorda me la había puesto a 100 y en la ducha me hice un pajote para aliviar mi calentura, bien pasaron las horas y llegó la noche.

Entonces salimos de fiesta por el pueblo, empezamos a beber y yo la cogí doblá es decir que me emborraché, entonces decidieron llevarme a la casa mi novia, que no soportaba ni sopota verme borracho se enfadó y se negó a acompañarme, entonces Beatriz dijo que estaba algo cansada y que no le importaba llevarme puesto que éramos cuñados y su novio tenía mucha confianza en ella y en mi puesto que nos conocemos desde hace mucho tiempo, al llegar a la casa Bea me metió en la cama y se fue a su habitación, pero dejó la puerta entreabierta, yo me levanté porque la borrachera no era para tanto y me asomé a su puerta entonces la vi como se desnudaba, la tenía en frente de mi en braguitas y sujetador negro qué delicia de mujer, aunque no me lo podía creer la borrachera me desapareció del tirón, me acerqué a ella sin pensarlo porque tenía que follármela como fuera y me puse justo detrás de ella, entonces le acaricié por la espalda y Bea no se movió es más parecía que le iba el rollo mis manos se acercaron a sus tetas firmes y grandes como nunca las había visto y ella empezó a rozar su culito con mi paquete, entonces me dijo esto que vamos a hacer no se repetirá nunca más, y yo le dije que sí, que lo que ella dijera, entonces agarró mi polla y me dijo esto que te voy a hacer no te lo hará mi hermana en su vida, agarró la verga y se la empezó a comer como una loba, mmmm aún lo recuerdo y comparo con mi novia y llevaba la razón, estaba comiéndose mi polla, entonces me llevó a la cama y se puso en posición de 69, colocó su coño en mi cara y me dijo cómetelo hasta que te hartes, y eso hice comerme ese espléndido coño, una vez empapado de su flujo se puso encima mía y se la metió entera hasta dentro estábamos follado como locos, hasta que ella notó no sé cómo que yo ya no aguataba más y que me iba a correr, entonces se la sacó y se la volvió a comer entera, entonces le dije que me corro , y se la puso en sus tetas y allí me corrí, una de las mejoras corridas de mi vida, ella se rió y me dijo cuñao cómo follas y me echó de su habitación al día siguiente quise comentarle lo bien que lo pasé pero ella me dijo que no quería saber nada y que aquello pasó y pasó, todavía no lo sabe nadie pero esta aventura la comparto con todos vosotros espero que os haya gustado al menos una décima parte de lo que me gustó a mí.

MI ESPOSO ME PERMITE SER SEXI

Como de costumbre siempre visto muyyyy sexi para salir, y mas aun cuando voy a mi trabajo, lo que a mi esposo le produce placer, un día me vestí con un pantalón blanco pegado, una tanga con pedrería y una blusa rosa escotada con un sostén muy delgado, fui al trabajo y como estaba muy caliente me agachaba para que me vieran mis compañeros, me encanta que los hombres me coman con la mirada me excita de sobre manera, estaba yo super empapada, hasta tenía miedo que se me transparentara en el pantalón, pero no fue así.

un día que me fui de antro con una amiga, me puse una minifalda de mezclilla super corta y una blusa sin mangas pegada lo que se marcaban perfectamente mis tetas paradas y grandes, siempre uso tacón por que realza mi figura y unas medias al muslo, me veía yo impresionante, el taxista era un tipo de 40 0 mas años, traía en la parte trasera unos trajes que dijo tenía que entregar, y que por el momento los pasaría a la cajuela, mi amiga le dijo que no había problema que nos íbamos adelante las dos, me subí yo primero y después mi amiga, por el tamaño de mi mini se me subió hasta enseñar la tanga por delante, el taxista tenía una visión completa de mis piernas, el final de mis medias y el principio de mi tanga, al cambiar velocidades rozaba mi pierna, yo estaba super caliente y mojada, cruce mi pierna sacando mi colita para que la viera mas, el no perdió el tiempo obvio cada que cambiaba de cambio me rozaba con la parte externa del a mano toda mi colita, me hice un poco más hacia atrás fingiendo que estaba incomoda, quedando toda mi colita cubierta solo por mi tanga quedo prácticamente encima de su mano, continuo cambiando de velocidad y rosándome las nalgas, yo estaba a reventar de calentura, siguió cambiando la velocidad y con el dedo rozaba la entrada de mi vagina empapada y abierta, era tanta mi excitación que eche la cabeza hacia atrás y me mordía un labio, mi amiga veía la cara de puta encantadora que debía de poner, seguimos así unas cuadras, el taxista ya tenía lo mas que podía por la incómoda posición de su mano dos dedos en mi conchita y estaba empapada su mano, yo estuve a punto de bajarme a darle una buena mamada de lo caliente que estaba, pero en ese momento llegamos a nuestro destino y tuvo que sacar su mano, yo me acomodé la mini falda y comencé a buscar en mi bolso para pagarle a lo cual me dijo: No se preocupe señorita esta vez yo invito, mejor le dejo mi número por si quieren que las venga a recoger a la salida, tomé su tarjeta y le dije: con gusto nos dejamos re coger por ti, reímos las dos y nos bajamos moviéndonos como verdaderas putitas en busca de un hombre, Al fin llegamos a la discoteca, Martha conocía muy bien al dueño pues había sido su novia hace tiempo y nos atendían muy bien, además que como bien saben siempre con bien recibidas las chicas en lugares de ese tipo, y más si esas chicas vienen con minifalda y están muy buenas, jajaja, en el antro me puse a bailar junto al barandal dándole a todas las personas un espectáculo increíble, se veía toda mi vagina con el hilito de la tanga desde la parte de abajo, varios chicos se paraban abajo para verme, así estuve unos 15 minutos y nadie se atrevía a hablarme hasta que alguien me tomó del tallo y comenzó a bailar detrás de mí, me gustó el atrevimiento así que no dije nada, solo le movía mi culito para sentir su paquete que ya se comenzaba a levantar, el me tomaba de la cintura y quería bajar sus manos a mis nalgas pero yo no se lo permitía, le tome ambas manos y solo lo dejaba sobar la parte de mi vientre y el principio de mis tetas, estuvimos así unos quince minutos y me zafé de él para dirigirme a los sanitarios, tenía bastante calor.

Un día fui con mi esposo, al cine. Yo iba con un vestido muy corto y ceñido, de tirantes, de color azul marino, con un escote bastante grande, y unos zapatos de tacón de unos 15 cm. Además no llevaba sostén, por lo que cada vez que daba un paso o me movía un poco mis pechos se bamboleaban bastante. Debajo del vestido sólo llevaba una tanga minúscula, que era más que nada, un poco de hilo con un trozo de tela.

Bueno, en eso estábamos. Fuimos al cine y elegimos una película para adultos. En la sala casi no había gente, sólo unos cuantos hombres jóvenes. Mi esposo y yo nos sentamos en una de las filas centrales, para poder ver bien la pantalla sin que nos doliese el cuello, y empezó la película.

Conforme pasaron los minutos me fui calentando. Los protagonistas de la película tenían cuerpos espectaculares y creo que hablo en nombre de toda la sala cuando digo que me los follaría si pudiese. El caso es que cuando llegamos a la mitad de la película no pude resistirlo y le metí la mano en el pantalón a mi esposo, que se quedó un poco sorprendido pero no dijo nada. Al cabo de unos segundos pareció calentarse también y se las apañó para acariciarme los pechos por encima del vestido primero, y introduciendo los dedos por el escote y manoseándome los pezones después. Yo seguí calentándome más y más, así que bajé de mi asiento, me arrodillé frente a mi marido, le abrí la bragueta y dejé salir su enorme verga. Mide más de 20cm, así que sobresalía mucho por encima del pantalón. Nada más verla terminé de ponerme caliente y empecé a lamerla, chupándole la punta y haciendo que gimiera de gusto. Cuando terminé de mamársela se corrió en mi boca y sentí el sabor de su semen en el paladar.

Me chupé los labios y después le di un beso a Héctor en los labios, noté que los hombres empezaban a mirarme con deseo lo que me hizo aumentar mi excitación al sentirme deseada. Así que antes de volver a sentarme en mi asiento, teniendo en cuenta que todos los presentes me miraban, me metí la mano por debajo del vestido y levanté un poco el hilo del tanga de mi culo. Seguidamente, sin dejar que nadie perdiera detalle, lujuriosamente me chupé el dedo que había estado en contacto con mi culo y lo relamí con gusto, poniendo cara de viciosa. A estas alturas todos estaban ya más calientes que yo y seguro que tenían ganas de cogerme. Héctor me miraba, divertido, pero también tenía una expresión libidinosa.

En mi trabajo….., el 90% de los hombres…me devoran con la mirada…. todos se fijan en mis nalgas. Yo imagino que tratan de imaginar las pantaletas que traigo yo solo me rio..y los dejo que me vean…al fin por ver no pasa nada…solo que no quieran tocar por que entonces si hay problema bueno si esta guapo no…yo creo que si lo dejo que me manosee.

soy fanática de las tangas e hilos dentales…por que son mas provocativas, me hacen sentir sexi y a los hombres les encanta ver como se marcan en los pantalones, lo que provoca en mi una supermega excitación, siempre uso tanguitas me encanta sentir el hilo entre mis nalgas, y a cada paso que doy disfruto como rosa en mi culito….todo esto le platico a mi esposo lo que nos provoca mucha lujuria y llegamos a tener unos mega encuentros sexuales.

A mí cuñada solo por el culo

A mi cuñada me la cojo una vez al año, y solo por el culo
Relato de sexo anal e infidelidad

Cada año, por semana santa, la familia nos reunimos en la casa de nuestra abuela Verónica.
Esta construida en las tierras que han pertenecido a ella y a mi finado abuelo desde hace décadas. El terreno es de unas 20 hectáreas y está cerca de un pueblo de pocos habitantes por lo que cuando la familia se reúne dicen en el pueblo, felices por el ambiente festivo que les contamina, que “ya son las fiestas de Santa Verónica”

Yo soy, de los de la familia, quien más la visita a lo largo del año, por lo que he habilitado una parte de la casa para mi uso exclusivo. Los cuartos que utilizo están un tanto aislados, lo que acentué cuando remodelé ya que me gusta andar a mis anchas, desnudo o andrajoso, además de que me agrada mucho la soledad la mayor parte del tiempo que vacaciono o descanso.

En semana santa, cuando ya la mayor parte de la familia ha llegado, salgo de mi cubil más tiempo de lo normal; paseo con ellos por el campo o el pueblo, andamos a caballo, vamos al río, asamos comida, etc. Me gusta pasarla con mi gente pero ya a media tarde me harto y me meto a mis habitaciones a dormir o simplemente a descansar del ruido y la gente.
Eso hice el miércoles santo, me puse bajo la ducha y me dejé acariciar por el chorro de agua. Mi ducha es enorme, era un cuarto adjunto a lo que ahora es mi recamara y mide 5 por 5 metros de lado. Me gusta así ya que me da una enorme y gratificante sensación de libertad, una ventana da a un pasillo y eso permite que por las tardes no solo entre el sol, sino el perfume de un jardín también medio escondido de la casa, el cual cuido de manera exclusiva cuando estoy en la casa.

Estaba a punto de enjabonarme luego de largo rato de mojarme con los ojos cerrados y la cara echada hacia atrás, cuando escuché la voz de Betty, mi cuñada, la esposa de mi hermano Juancho: ¿no te da vergüenza cuñado, estar bañándote desnudo a la vista de todo mundo?

Afortunadamente yo estaba de espaldas a la ventana, donde ella estaba por la parte de afuera, por lo que pude sonreír complacido por su presencia “cuñadita” le dije “el cuerpo es lo más natural del mundo” Ella tuvo que atravesar varios cuartos y un par de puertas semi escondidas, además de recorrer un pasillo casi laberintico, para llegar hasta ahí. “Eres un cínico” me dijo, giré para mirarla a la cara: “¿tú crees?” le pregunté entre desafiante y mordaz al mostrarle mi erección “pues claro que si” dijo ella al tiempo que fijaba su vista en mi pene “si me ayudas a enjabonarme, te juro que me visto lo más pronto posible”

“Estás loco” me dijo antes de voltear su cara al a su derecha lo que me permitió admirar su hermoso perfil “si buscas la entrada” le dije burlón, “acuérdate, tienes que salir al jardín, seguir la pared de tu izquierda, girar en la esquina y entrar por la primera puerta; aunque creo que tiene pestillo y comprenderás que así desnudo y sin haberme enjabonado, no puedo salir en este momento a abrirla”
“No quiero entrar a tus habitaciones” me dijo dando tono irónico a la palabra habitaciones “quiero entrar al jardín, hace tiempo que no lo veo”
“ah pues, detrás de la columna, por tu lado derecho, esta la salida al jardín”

Ella no cambió su expresión adusta, eso me encanta de ella, hace las cosas más extravagantes sin que su rostro muestre signo alguno “ah, sí, ya me acordé, te veo al rato en la cena cuñado, a ver si ya te vestiste”
Me reí en silencio ya que adivinaba su siguiente paso. Me enjaboné sin prisa y dejé que el chorro abundante me masajeara la piel. De pronto sentí sus manos en mi pecho y su boca en mi espalda; se había saltado la cerca tal como hace dos años. Esta ya desnuda y su lengua caliente se deslizaba lentamente de un lado a otro.
Cerré los ojos y disfruté en silencio incluso cuando llegó a mis nalgas y su lengua exploró entre ellas; se levantó después de un buen rato y me hizo girar para mirarme a los ojos “te he extrañado” sus ojos profundamente negros me miraban fijamente, como si me reclamaran todo el año de no habernos visto.

Tomé su rostro con mis manos y la besé durante mucho rato; ella me devolvió el beso con la misma pasión. Luego me dijo: “cógeme”. La cargué y la llevé a la cocina, la senté en la enorme mesa de madera gruesa de mi finado abuelo e hice a un lado lo que estorbaba, luego la cargué de nuevo para ponerla boca abajo “no, no, no, no… ah no” me dijo mientras trataba de girar su cuerpo “por el culo no, ya te dije el año pasado que ya no quiero por el culo, ¡cuñado…!”
La miré sin contestarle, la empujé de la espalda para que se pusiera en la posición que más me gustaba de ella: boca abajo, con las piernas colgando y su enorme, carnoso culo apuntando hacia arriba “¡no! ¡no! ya te dije, te ordeno que no” me dijo retorciéndose y apoyándose con las manos para levantarse “por favor cuñadito, esta vez normal ¿si?”

La empujé para obligarla a que se estuviera quieta y tomé mi verga con la otra mano, me acerqué a su culo y la encaminé a mi objetivo “ya, ¡ya! ¡no! de veras cuñado, nunca me has cogido normal, ¡eres un enfermo! ¡ya!”
Sus ruego me enardecían, su culo me volvía loco de deseo “cuñado, mira…” se levantaba lo que mi mano le permitía y volteaba su cabeza para mirarme “ok, ok, te dejo por ahí… pero dame poquito por delante ¿si? y te juro que luego me dejo por donde quieras”
La cabeza de mi pene toco su orificio, estaba apretado como siempre, caliente… “¿ya se lo diste a alguien más?” le pregunté antes de comenzar a empujar “no, a nadie, es tuyo, pero… por favor, esta vez no, me dejas oda a dolorida y con ganas de coger bien”

“¿Y no te gusta?” la cabeza de mi pene comenzaba a entrar; no empujaba desenfrenado, lo hacía con cuidado pero firmemente, como siempre. “si me gusta, me gusta mucho, ya sabes cabrón ¡te odio!” dijo lo último casi gritando y es que la punta de mi pene casi entraba ya “¡ay, maldito! ¡te odio, te odio!” me decía gritando y retorciéndose “¿por qué nunca me coges normal? ¡eres una bestia!”
Me detuve y me incliné hacia ella: “¿no te gusta que mi verga te entre?”
“Si” me dijo en voz baja “pues ya casi te entra la cabeza ¿quieres que pare?”
“No” me contestó en el mismo tono que el anterior pero moviendo la cabeza ahora.

Empujé y por fin entró la punta, ella suspiró hondo y levantó las nalgas, yo comencé a moverme despacio, casi milimétricamente, ella a gemir “ay, ay” emitió, siempre, cada año lo hace cuando lo hacemos, ay es el sonido que me encanta de ella por la forma en que lo hace “ay papito, así, despacio, déjame sentirla toda”
“¿Quieres todavía por la concha?”
“Si, ¡no!, bueno, al ratito, no te vengas… pero como tú quieras…”
“Todo un año espero tu culo” le dije respirando con fuerza, “todo un año deseando cogerte por el culo”
“Si papi, menos platica, métemela más”
“cabrona” le dije sonriéndole cínicamente a su espalda, ella giró su cabeza lo más que pudo para mostrarme su sonrisa maliciosa, lo que me motivó a clavársela hasta donde pude; ella cerró los ojos y gimió, quizá de dolor, quizá de placer “¡ah! no sabes cuánto extrañaba tu verga” dijo entre resoplidos “¿en tu culo?” le pregunté, “¡si! en mi culo”
La saqué casi toda y volví a arremeter, ella gimió con más fuerza “¡ah!… ¡si!… ¡si!, ¡en mi culo, mi culo te extraña todo el año!”

Ya estaba distendido, por lo que empecé a meterla y a sacarla y ella a gemir constantemente “¿de verdad no se lo has dado a nadie, a tu marido?” La sensación de su culo apretado, lo caliente que estaba por dentro, su sumisión, sus gemidos y el placer que mostraba en cada arremetida exacerbaban mis sentidos, mis palabras salían entrecortadas “¡no! a nadie… ¡ah!, ah nadie, ni siquiera a tu hermano ¡ah!” me dijo retorciéndose; tomó mis muñecas, yo la sostenía de la cintura, e hizo fuerza para que pudiera penetrarla más profundamente “con nadie más lo hago mi amor, solo contigo, te lo juro y… y mi culo solamente es tuyo” La mesa comenzó a moverse por mi embestidas, y eso que es una mesa de madera pesada y gruesa, sus gemidos eran ya gritos de placer, pedía más y más y yo ya estaba a punto de venirme.

“Te voy a llenar el culo de leche… te lo voy a llenar cuñada”
“¡Si!, ¡si!” dijo mientras tenía otro orgasmo
La cargué y la llevé a un sillón donde medio nos recostamos, ella recargada en mi hombro: “eres un bruto” me dijo con los ojos cerrados “me encanta”, sonrió sin abrirlos.
“¿Dónde está mi hermano?” Fue con Jacinto, Luis, Sarah, Julio y no sé quien más al rancho del tío Laureano; preguntó por ti”
“¿Quería que los acompañara?”
“Si, pero dijo: seguramente esta en sus cuartos escondidos, masturbándose” reímos a carcajadas “voy a andar mallugada como un mes, pero vale la pena mi amor” dijo mientras ponía su mano en mi mejilla para poder besarme, su tono era cariñoso, casi ronroneante.

“Entones, podemos vernos el mes próximo, voy a tu ciudad si quieres”
“No, tu solo quieres darme por atrás y no quiero pasarme los meses toda molesta de ahí, si quieres, nos vemos, pero ya sabes por dónde quiero”
“No” le dije con el mismo tono perentorio, “tu culo es riquísimo, siempre que nos veamos te daré solo por ahí”
“Entonces, mi amor, será hasta el próximo año” sonreía entre coqueta y maliciosa.
“¿El mismo día?”
“Si quieres…”
“Pues aun estamos en miércoles santo” le dije dirigiendo mi mirada a mi verga ya semi tiesa”
“¡No!”
“Si” le dije, ahora sonriendo malicioso yo

“No papi, por atrás no, por favor… por delante ¿si? ya me la metiste por atrás…” mientras protestaba la obligué a que se acostara completamente “papi… no… de veras, dame por delante…”
La besé y le elevé la pierna con mi brazo, luego tomé mi pene y busqué su culo; despegó su boca de la mía: “papi, mi amor, no, te lo ruego, por el culo no…”
Encontré su agujerito que estaba aun abierto, empujé, lo que provocó que ella exhalara profundamente, “¡ah! ¡te odio! ¡te odio!…”
Me moví con energía, sacándola y metiéndola “¿quieres que la saque?”
“¡No!”

LA REUNION DE AMIGOS DE MI MARIDO

DIARIO DE UNA ESPOSA PUTA Y MUY INFIEL.

Esta historia resulto muy perversa, mi adiccion a las cogidas, al sexo, a los hombres no cesa. espero que les guste.

Todo comenzó un domingo en la mañana que mi marido invito a unos amigos para estrenar nuestra casa nueva a ver un partido de futbol justo a medio dia, nuestro hijo lo deje muy temprano con sus abuelos ese dia, vestia un pans, tennis y una playera por debajo de la chamarra del pans. Llegue a las once a la casa y ya estaban 2 amigos de mi marido ahí, a uno ya lo conocía y al otro no. Les llamare Rogelio y esteban, eran hombres atractivos , divorciados, uno recientemente, que es al que conocía, eran delgados y eran de piel blanca y pelo castaño, los dos de buena estatura.

Mi marido iba a salir a llevar unas cosas a mi cuñada que le urgían, que no tardaba nada y me dejo sola con ellos, yo estaba muy amable con ellos como siempre y fui a la cocina y pensé que estuviera de lujo tener un trio, hace tiempo que no tenia uno y me empecé a calentar, ellos estaban en la sala de juegos en un sofá muy cómodo pero mi marido no iba tardar. Justo recibí increíblemente una llamada de mi marido que había tenido un pequeño accidente de automóvil, solo afectación material y en lo que llamaba al seguro y eso iba a tardar unos 30 minutos. Tome la decisión rápidamente de seducirlos y coger, estaba cachonda y tener en mi casa a dos hombres me excita.

Me senté junto a ellos, los tome de los muslos y empecé a bromear y reír, ellos me seguían la corriente, no había mucho tiempo y tuve que ser directa y decirles que si hacíamos un trio, que guardáramos el secretito, que no aguantaba las ganas de sexo intenso. Mientras acariciaba su entre pierna notaba como se ponían sus penes duros entre sus pantalones. Rogelio me empezó a besar que estaba a mi izquierda y esteban me tocaba el busto, luego voltee y esteban me dio otro beso y Rogelio me empezó a quitar la chamarra, total que entre los dos me dejaron el dorso descubierto y me empezaron a chupar mis pezones mientras acariciaba sus vergas y agradecía que estuvieran bien dotados.

Rogelio me besasa y agarraba mis tetas mientras esteban me quito el pantalón y mis calzoncitos, el comenzó a darme sexo oral, gemia de placer al chuparme el clítoris con su lengua, en eso Rogelio se desnudo y me dio su verga para mamar, estaba super exitada, cambiaron de lugar ahora esteban me dio verga a mamar mientras Rogelio chupo mi vulvita morena. Rogelio se sentó y me puse de ladito para mamársela de nuevo fue cuando esteban me empezó a joder, al fin tenia a dos hombres dándome verga y placer. Me cogieron muy duro, tuve orgasmos intensos, ya no recuerdo la cuenta, se alternaban para metérmela y yo seguir mamando su verga llena de mis jugos, me sentaba en sus vergas y al que esperaba se la mamaba como en las películas porno. Mientras estaba sentaba en la verga de esteban, Rogelio me acomodo para darme sexo anal, mi culo no estaba tan limpio como me gusta para mis amantes pero no le importo y con salivita intento meterla, me dolia un poco pero dilate mi ano y la metio todita. Estaba en pleno placer con esas dos vergas adentro y al terminar un orgasmo y ellos cogiéndome con lujuria sono mi celular, estaba segura que era mi marido, los tuve que parar he ir rápido a contestar, mi celular estaba en la cocina, mi marido me dijo que en 5 minutos llegaba, el me noto agitada y le invente que estaba acarreando cosas a nuestra recamara, si supiera que estaba en plena acción con sus amigos.

Ellos estaban muy excitados todavía y les rogué que ya terminaran rápido, esteban me puso de misionero y me dio duro y rápido, Rogelio se la jalaba y le mamaba sus huevos. Esteban eyaculo rápido y me baño de semen toda mi pancita, Rogelio me la metio en el culo en posicion de perrito pero no eyaculaba, bueno se me hacia que estaba tardando, esteban ya se estaba vistiendo y por fin llego, saco su verga y me dejo lleno de semen la raya de mis nalgas y mi espalda, los dos estaban llenos de semen. Escuche el carro de mi esposo entrar a la cochera, agarre mi ropa y me fui corriendo a mi recamara en el segundo piso y me meti al baño, escuche que fue directo a la sala de juegos y al parecer Rogelio se alcanzo a vestir porque oi risas y platica normal creo yo.

Subio al segundo piso y me llamo con un leve grito, conteste que estaba en el baño que pronto bajo, que me iba a arreglar para la reunion , uuuf estuvo cerca, mucha adrenalina, fue emocionante. Me di una ducha y baje después, ya había mas gente y bueno era una reunión de hombres y solo estaba para atender lo que se ofreciera. Me acerque discretamente a Rogelio y le pedi que guardara el secreto, que fue un favorcito para pasar el rato, se dirigio a esteban, sonrieron y me dijeron que no me preocupara. Fue stresante pero jamas lo olvidare, fue muy excitante y lujurioso, a veces veo a Rogelio y nos intercambiamos sonrisas aunque no ha habido la oportunidad de volver a coger. Espero que les haya gustado. Gracias.

El chico de color del intercambio

No se como pude hacer esto, pero la verdad me gustó mucho.

Hola llamenmé Elena de 28 años, soy casada con un hijo de seis. Todo empezó, cuando tuve a nuestro hijo, antes de eso con mi novio y ahora esposo llevabamos una vida sexual muy buena, follabamos cuando teníamos ganas en cualquier lado, eramos muy fogosos, y tuve una vida sexual plena, llena de largos y grandes orgasmos. Luego casados seguimos asi, con mi esposo probe de todo, por todos lados, me gustaba incluso cuando estaba muy caliente, tragarme su esperma caliente y eso me excitaba mucho.

Pero todo cambió luego de que tuvimos nuestro primer hijo, mi esposo me decía que había quedado muy gorda, y es que de 112 libras llegué a pesar 135, pero es que algunos cuerpos femeninos suelen engordar después del parto y aunque he hecho ejercicio, pero apenas pude bajar algunas libras. Pero mi esposo a pesar de ver mi esfuerzo, se burla de mi y me compara con algunas de nuestras amigas, y no solo eso, la frecuencia y la fogocidad de nuestras relaciones bajaron a casi un relación cada semana o cada dos semanas, después que lo haciamos casi diariamente. Yo me he sentido subestimada.

Al inicio de este año 2012, mi esposo que es parte de la Junta Directiva Escolar, a pesar que nuestro hijo aún está en Preparatoria para el nivel primario. Pero a raíz de eso, nos inscribimos a un Programa de Intercambio, pensando en el futuro de nuestro hijo. De esa forma, autorizamos que un chico llegara a nuestro hogar, no digo nacionalidad porque no quiere dar más información, pero el chico que nos indicaron tendría 16 años es de color, tiene ojos grandes, tiene poco cabello, de raza negra, muy delgado y alto (mediría 1.80 mt). Habla español, porque le dieron un curso intensivo de seis meses antes de enviarlo según nos comentó. Yo suelo usar ropa floja, escotada, y yo notaba que el chico me miraba con atención las piernas y los bubis, yo soy de tez blanca, por tanto mis senos y piernas son casi rosadas, yo pensaba que como él no vé mucho eso por alla´. Pero me ponía cachonda su interés en mi, además antes vi muchos videos porno con mi marido previo a algunas relaciones sexuales, y siempre me entusiasmaba ver los grandes penes de los hombres de color.

El chico que llamaré Mark, era más pegado a mi que a mi marido, y me acompañaba a hacer compras y en los quehaceres del hogar. Una noche, viendo tv en la sala, mi marido ya se había ido a dormir, nos quedamos aún Mark y yo, la pelicula era una historia de amor, por eso mi marido se fue a dormir. Cuando terminó, Mark me dijo que la pelicula habia estado muy bonita y que la protagonista era tan bonita como yo, -gracias Mark- le dije, pero el volvió a insistir que yo era más bonita que chica de la pelicula, y que ojalá alguna vez él pueda tener a una chica tan linda como yo. Lo dijo con tal sentimiento que le dije -ay Mark, todavia no tienes la edad-. Fue alli cuando el me confesó que él mintió acerca de su edad en su país, que había pagado para alterar los datos y poder salir del país, en realidad tenía 19 años.

-Ud es una mujer muy linda!- me tomó de las manos, yo sentí mi corazón latir a toda velocidad, -nadie me había dicho eso en los úlitmos años- le confesé. El se acercó y me besó timidamente los labios. Esa noche no pude dormir y tuve un sueño húmedo del cual desperté casi mojada de la raja y muy exaltada.

Mi marido suele salir los días viernes con sus amigos a jugar juegos de azar y tomar cerveza, escogen la casa de alguno o van a un bar. Me quedé sola con Mark, no lo había después de la cena, fui a su habitación y la puerta estaba entreabierta, me acerqué y pude ver a Mark masturbarse, no pude dejar de verle la verga, era inmensa, negra y gorda. como mi sueño húmedo. Entré y estando parada frente a él, le dije -qué haces mark?-, él al principio se asustó, pero pronto recobró el control y con la verga fuera de su pantalón, me dijo -señora, me masturbo pensando en usted-. El estaba acostado en la cama y yo sin perder la postura, me senté en la cama junto a él, no dejaba de ver su carne dura y negra, le dije que no estaba bien, pero no pude detenerme y le fui tomando su verga con la mano, quería tener y sentir esa verga negra, la fui acariciando con los dedos y masajeandola, no podía creer que su verga crecia un poco más de lo que ya estaba. Aunque soltera nunca fui de muchos hombres, nunca había visto una verga asi solo en videos porno.

El chico cerro los ojos degustando las caricias que yo le hacía. mis dos manos apenas cubrían su masculinidad. Ya que sabía que no era un chico, y viendolo con los ojos cerrados, comencé a lamer su falo, parecía un chocolate grande y rollizo, me metí su glande en la boca y lo chupé, el gimió y me gustó, lamí y chupé con más rapidez, Mark se movía en la cama como si fuera un lombriz fuera de tierra, yo le mamaba su pito cada vez mas profundo, su glande me topo varias veces en la campanita y me causó algo de nausea momentánea. Pero ya bastaba, yo quería sentir ese pedazo de carne negra dentro de mi rajita necesitada de sexo.

Le solté la verga y me quité la braga, me fui subiendo sobre su enorme verga, como cosa rara me saboree antes de montarme y clavarme su carne, me monté encima y sentí como su gordo pene abría mi rajita de lado a lado, grité como nunca, creo que las mujeres nos acostumbramos al pene de nuestros maridos y un pene de mayor dimensión nos hace sentirnos apretaditas de nuevo; cabalgué a mark, me gustaba verlo gemir y apretarme los senos, no dejé de moverme hasta que llegué a sentir mi venida, luego sentir la de él y como me mojaba mi vagina por dentro. Me puse en cuatro y le pedi a mi chico que me penetrar al estilo perruno, uno de mis estilos preferido, me ensartó hasta el fondo y su verga no había perdido dureza todavía, me cogió de suave a duro dándome pistonazos largos, que me hicieron ver estrellas y volver a correrme entre gemidos y gritos de ambos. Luego me puse a chuparle la verga y nuestros jugos impregnados, hasta dejarsela casi limpia. Luego le dije que era la primera y la última vez que esto pasaba entre los dos. Fueron solo palabras, al siguiente viernes cogimos de nuevo y ahora me comió toda la raja hasta que me hizo venir dos veces en su boca, este chico si es candela.

Lástima que terminó su intercambio rapidamente, pero fue lo mejor, la infidelidad quedó oculta por el momento.

Emborrache a mi mujer para lograr mi fantasía

Ramón se acerco lentamente a mi mujer, que estaba completamente ebria y dormida en el sofá, me hablo un par de veces, y al no tener respuesta, empezó a tocar todo el cuerpo de Esthela mi mujer, quien ni siquiera se inmuto, después metio la mano bajo el vestido y le acaricio la panochita, mientras con la otra mano le apretaba un pezón que ya había sacado del vestido escotado de mi mujer, no tardo mucho cuando se puso frente a ella y se saco su verga, metiendosela toda por su rajita.

Hola.
Les voy a contar una de mis fantasias hechas realidad.
Después de varios años de casados, nunca nos habíamos animado a tener relaciones HMH, que es con lo que habiamos fantaseado, al ver peli porno ella decia ser la chica que era penetrada por dos hombres y así llegabamos a ricos orgasmos, tambien fantaseaba por el chat mostrando su hermoso cuerpo a los hombres que en su momento chateaba, pero no se atrevia a mas.

Por eso un día invite a Ramon un compañero de trabajo, que le apodamos el maniaco, por que siempre anda contando de cómo se coje a sus conquistas y las maniacadas que les hace, lo que en mi provoco una enorme excitación al pensar que se cojiera a mi mujer, lo invite un sabado al salir del trabajo, llevamos tres botellas de wisky, y llegamos un poco entonados, invite a mi mujer y después de la primera botella la platica se puso muy sabrosa, entre risas y pequeños coqueteos de Esthelita abrimos la otra botella, mi mujer se fue al baño y yo la segui, después de que ella realizara sus necesidades le pedi me dejara secar su panochita con mi legua, lo cual accedió sin reparo, lo cual aproveche para quitarle su tanguita, y ya entrado tambien su bra, los cuales deje colgados a propósito en el cancel del baño para que fuera admirada por Ramon cuando fuera al baño, le pedi fuera mas atrevida con mi amigo y accedió, pero diciéndome que solo coqueterias y nada mas,

Así seguimos hasta abrir la tercera botella, para eso ya Esthelita estaba demasiado ebria y se quedo dormida, la recoste en el sillon grande y la acomode, de tal forma que se miraba muy sexi, pues le abri un poco una de sus piernas para ver un poco mas adentro, lo mejor fue como se le veía abultadita su panochita, pues se le distinguía sus pelitos, mmmmm, excitante, después de unos tragos me hice el dormido, fue cuando Ramon me hablo en varias ocasiones pero al no tener respuesta se aserco lentamente a mi mujer, a quien acaricio todo su cuerpo, después metio la mano bajo el vestido y acaricio su panochita mientras con la otra apretaba su pezon, así se mantubo por un buen rato, hasta que se acomodo entre sus piernas y se saco la verga, pude ver que grande y gruesa la tenia, subio las piernas de mi mujer en sus hombros y le puso la cabezota de la verga en su rajadita, batallo un poco pero al final se la metio toda, y empezo a bombearla el mete y saca, permaneció un buen bombeándola, hasta que cambio de posición,

Acomodo a mi mujer de lado con las nalgitas paraditas hacia el y le abrio una nalgita apuntandole la cabezota en el culito, pero no entraba, le puso saliva y después de varios intentos por fin se la metio toda, mi mujer dio un pequeño quejido, tal vez le dolio, pues la mia es mas delgada y cabe a la perfeccion en su hoyito, así se mantubo Ramon bombeandole hasta que se derramo en ese hermoso culito de mi mujer, continuo bombeándola hasta que se lleno, se acomodo el pañalón y se marcho, me asegure que ya se había ido, y segui yo, despude completamente a mi mujer y tambien empecé a chiquitiarla hasta que tambien me derrame en su culito, al amanecer nos despertamos y ella me pregunto que había pasado porque estaba desnuda, le comente con lujo de detalle lo que había pasado, se excito demasiado que me dio una mamada tan sabrosa que me hizo venirme rápidamente en su boca, estábamos tan calientes que continuamos hasta quedar colpetamente satisfechos, dormidos en la alfonbra de la sala.

Esta fue la primera infidelidad de mi mujercita. Después ya se ha animado a hacer otras fantasias realidad, pero se las contaremos en otra ocasión.

Menina de 14

De como una peladita de 14 años me enloquecio hasta poder poseerla.

Tengo que contarle a alguien esto. Soy un tipo normal de 30 años casado con 1 hijo de 4 años. Hace poco armamos un paseo con algunos amigos y fuimos a una finca que alquilamos a las afueras de la ciudad. Queda a 2 horas de camino. Al paseo fuimos aproximadamente unas 18 personas cada uno con sus familias. Yo con mi señora mi pequeño y los otros amigos con sus familias. Uno de mis compañeros llevo un amigo que yo no conocía, él tenía una hija de 14 años.

Como cualquier paseo llegamos nos cambiamos y empezamos a beber. Al segundo día luego de la fiesta de la noche anterior. Sobre las 9 de la mañana todos estaban dormidos aun de la resaca y solo los niños estaban ya despiertos y jugando en la piscina, yo estaba frente a esta con aun un poco de la borrachera del día anterior. Me quede mirando como jugaban los muchachos. Isabel, la niña de 14 años estaba con ellos. Ella es una morena de rostro fuerte atractiva con un deje de adolescente irritante y con una mirada de me importa todo nada. No me agrado la peladita. Veo que entra al baño y se cambia para ir a la piscina. Me llamo la atención que no tenía vestido de baño. Se había dejado un short blanco y una camiseta un poco suelta de mangas cortas. Como estaba jugando a lanzarse repetidas veces al agua, siempre salían del lado en el que yo estaba. Así que me quede mirándola bastante tiempo. La camiseta mojada resaltaba sus peoncitos y no podía dejar de verlos. Sobre las 12 del día todos despertaron y empezaban a hacer el almuerzo (un asado). Isabel quedo con las mismas ropas que luego el sol secó Yo ya estaba muy caliente y no dejaba de verla. Me ponía las gafas para que nadie más notara como la observaba. Ella si lo noto y me miro terriblemente mal. Como con cara de este verde que me mira.

Luego del asado la gente se enrumbo de nuevo. Solo que para las 8 ya todos estaban caídos. Mi mujer estaba con mi hijo y quiso acostarse temprano para el domingo ir a misa en el pueblo (Ella es muy católica). Isabel se bañó se colocó un camisón corto y un short del mismo color. Se le veían sus rizos aun húmedos. Y sentada frente al tv mirando la tele. Yo me acerque y le dije que si podía acompañarla. Haga lo que quiera me respondió. Allí me quede. De cuando en vez la miraba de arriba abajo. Solo pensaba en sus pequeñas téticas duritas que había visto en la mañana. En una de esas miradas a mí se me empezó a poner duro el pene. Isabel se dio cuenta, me abrió los ojos con cara de susto. Y le pique un ojo. La niña se paró y se fue a su cama sin decir nada. Yo me quede un rato y seguí acariciándome el pene sobre el pantalón. Me acomode mi aparato cosa que quedara erecto pero sin quitarme la ropa y con la punta de mi pene en el ombligo me acariciaba el glande con la punta de los dedos. Al rato llegaron todos y después fuimos a dormir.

Sobre las 2 de la mañana me desperté y fui al baño. Al salir vi que estaba Isabel en la sala. Allí empecé a tocarme mirándola. Me temblaba todo pensando que me vieran pero al tiempo me excitaba. A los dos minutos me di cuenta que estaba despierta y se estaba haciendo la dormida. Me aleje como si fuera para mi cama y me quede espiándola un rato. A los dos minutos abrió los ojos se descubrió y vi que esta criatura estaba era masturbándose, ella metía las manos en su short y con la otra mano se acariciaba un seno. Vi todo masturbándome hasta que termino y ella luego se pasó a su cuarto. No me vio. Fui a la cama y trate de dormir pensando en ella.

El lunes festivo quedamos de ir a ver unas cascadas como a 1 hora de trayecto. Como mi carro era muy bajo para poder meterlo por trocha, nos acomodamos en las camionetas. Yo notaba como Isabel me evitaba, pero para fortuna mía la bajaron de uno de los carros y la subieron al vehículo donde iba yo. En el puesto de atrás íbamos 4 personas, No muy cómodos a los 20 min le dije a mi señora que porque no la subía en las piernas para ir mas cómodo a lo que ella me respondió. Porque no llevas a Isabel que es más liviana. Ella no quería. Pero mi mujer la convenció que iba a ir más cómoda. Paramos nos acomodamos y arrancamos. Cuando entramos a la trocha el sube y baja con esta niña sentada en toda mi verga hizo que se me pusiera muy dura. Ella lo noto allí mismo y me miro de nuevo muy mal. Solo que esta vez coloque cara de avergonzado y le dije si quieres paramos y volvemos a como estábamos si no estás cómoda. Ella miro mi mujer y dijo: “No hay problema sigamos así que ya vamos a llegar”. Los 10 minutos siguientes fueron increíbles yo tenía la respiración agitada miraba para afuera y ella con sus nalguitas sobre mi pene. No aguante y termine viniéndome en el pantalón. Hice mil maromas para que nadie lo viera. Trate de secarme con unas servilletas y afortunadamente el pantalón era oscuro y no se notó. Con agua de una botellita me limpie y durante el día se secó.

El regreso nos acomodamos de forma diferente y termine sentado en el puesto de adelante solo. Esa noche empacamos y nos alistamos para regresar todos. En la finca estaban todos en frente de la piscina y yo me quede alistando maleta. Cuando vi que Isabel salió del baño envuelta en una toalla corriendo al cuarto. Yo aproveche y me metí al baño. Estaba tomando mis cosas de aseo personal cuando veo en una esquina la ropita de ella que había tenido en el día envuelto en una esquina. Me agache y busque y encontré sus cacheteros. Los tome y empecé a olerlos. Olían a sexo (o eso quería pensar yo). Allí me pegue el susto de mi vida cuando oigo a mis espaldas ¿Usted que está haciendo? Me gire y era Isabel. Se me acerco me rapo los cacheteros y se entró al cuarto. Estaba muerto del susto de que fuera a hacer esta niña. Me quede muy intranquilo y finalmente salimos todos trate de acercarme pero me evitaba por todo lado. Mi mujer también me pregunto que me pasaba. Le dije que eran cosas del trabajo. Nos alistamos y salimos. Llegue a la ciudad con el corazón en la mano.

Esa misma noche me metía internet tratando de encontrar a Isabel en Facebook. Para hablar con ella. La agregue y le escribí un mensaje que decía que me perdonará que por favor no le dijera a nadie que lo que pasaba era que me gustaba. A los 10 min respondió. ¿De verdad le gusto? Allí empezamos a chatear.
-Si Isabel me gustas mucho. Por eso te miraba tanto en la piscina.
-Pero usted está casado que quiere con alguien de 14 años.
-Yo sé que es una locura pero pues yo no pedí esto. Solo sé que me llamaste mucho la atención.
– Vale… fresco que no le voy a decir a nadie. Chao.
Yo me fui a dormir tranquilo. En los siguientes meses seguía mandándole mensajes de cuando en vez pero no me respondía.

Pasaron 6 meses. Y nos invitaron a un bautizo de unos amigos y o sorpresa la familia de Isabel estaba allí. Igual que Isabel. Ella estaba con un pantalón de dril café y una camiseta de esqueleto verde con un saquito gris encima. Busque la oportunidad y en la cocina estaba ella. Entre y le pregunte que porque me había ignorado todo este tiempo. Me respondió. Porque esto no puede ser. Me acerque le puse las manos en el hombro y apreté mi pene contra su culito y al oído le dije: “ te acuerdas de haber estado así de cerca” ella asintió con la cabeza.
– Te molesto esa vez?
– No, dijo con la cabeza.
– Y ahora te molesta? ( ya la tenía dura y me restregaba contra ella)
– No, dijo de nuevo con la cabeza mirando al suelo.
– En esas la llamaron. Me miro y me dijo hablamos por Facebook me dio un pico en la mejilla y se fue.

Yo me fui al baño me masturbe. Y esa noche le hice el amor a mi mujer pensando que era Isabel.
La siguiente noche entre a internet y chateamos. Ella solo me repetía que no podía ser que yo era mayor que ella, que yo que le veía. Y solo le repetía que me encantaba. Así pasó una semana. Y un día me anime caerle de sorpresa a la escuela. Sobre las 3 de la tarde salió ella. Iba a coger el bus que le llevaba a casa cuando pare al lado y le pite. Que yo la llevaba. Miro al cielo, le dije que si me iba a hacer rogarle. Hiso un gesto con la boca de ok. Y subió. Le dije que fuéramos a comer algo. Fuimos al centro comercial y me estacione en el último sótano. No me baje del carro sino que le dije que nos quedáramos un rato allí. Ella tenía puesta una faldita de cuadros medias blancas, y una camisa de botones blanca y un saco de botones del mismo color de la falda. Me acerque y le dije que si me daba un pico como el de esa vez me acerque mientras le ponía la mano sobre uno de sus muslos. Ella miro a todos lados y después me dio un pico.

Dame otro. Y yo ya estaba nuevamente con mi pene muy duro y se me notaba dentro del pantalón. Ella me dijo. Usted como que se arrecha muy rápido. No soy el único, le respondí mientras rosaba mis dedos sobre sus téticas.
Ella se sobresaltó y me dijo Oiga que le pasa?.. déjeme ya en mi casa.
-No te pongas así. Yo sé que te gusta.
No respondió nada.
-Yo te vi ese día en la finca cuando estabas en la sala.
Y que!?, me di cuenta.
-No, yo vi todo lo que hacías.
Marica usted que vio?
Vi cómo te tocabas y te consentías. (Seguí poniéndome muy caliente), Sabes yo también me acaricie en ese momento.
-Quieres ver como lo hacía. Y antes de que me respondiera me abrí la cremallera y me saque el pene. Ella no decía nada.

Ven tócalo, le tome la manito y con un poquito de resistencia la lleve a mi pene. Sentía que temblaba. Y empezó a acariciarme. Yo después de un rato le subí la faldita a sus muslos y lleve lentamente mi mano a su vagina sobre sus cacheteros blancos. Le rozaba la yema de los dedos y empecé a sentirla mojadita. Luego desabotone su camisa y metí mi mano acariciando esos pezoncitos que tenía tantas ganas de besar. En ese tiempo ella nunca soltó mi pene.

Allí le dije. Que porque no me besaba abajo. Nunca lo he hecho. Respondió. Yo te enseño. Y la tome de la nuca y la fui llevando lentamente a que se la metiera en la boca. Sentí sus labios tocando mi glande. Mi pene mojado en su saliva sintiendo su lengua lamer la punta de mi pene. Le susurraba que quería hacerle el amor.
Ella me miro con su clásica malacara y me dijo ¿aquí?
No, aquí no, vamos a otro lado. Lo pensó un rato y dijo. Soy virgen.
Y quieres perder la virginidad conmigo?
-Si, si quiero. Me va a doler?
No, y te va gustar mucho, más que cuando te tocas.

OK pero no me puedo demorar mucho. Antes de 1 hora estas en casa Le respondi.
OK déjeme entonces le digo a mi mama que me voy a la casa de Cata y llamo a Cata para que me haga el cuarto. (Ella nunca me tuteaba)

10 minutos después estábamos saliendo y yendo a un lugar cerca al aeropuerto al que uno puede entrar en carro . Le pedí que se cubriera con mi chaqueta para que nadie la viera. Entre en el sitio y subimos al cuarto.

Gire y le vi sentada con sus dos piernas juntas y con el llavero en sus manos jugando con las llaves muy nerviosa.
Me arrodille frente a ella y le dije. Nada que no quieras se va a hacer. Si en algún momento te arrepientes o no quieres me dices y se acaba. Es tu palabra y fin.

Ella me miro y me dijo. Pero si quiero. Al término de esa frase metí las manitos debajo de su falda y acariciaba sus muslos. Le pedí que se recostara. Y le baje su ropita interior. Estaba súper mojada. Le empecé a dar besitos por la pierna subiendo a su vagina y sentía como temblaba. Le di un besito en el clítoris y con la lengua empecé a lamer esa cuquita rosadita joven. Le quite el saco le desabroche el sostén. Se lo baje. Besaba sus pezones masajeaba sus téticas. Y me puse sobre ella y al tiempo que nos besábamos ponía la punta de mi pene a la entrada de su cuquita. (No me puse condón, no quiera perderme esa sensación). Le dije al oído que si estaba lista. Y sin que me respondiera empecé a metérselo muy despacio. Ella empezó a gemir y con sus débiles manos empujaba mi pecho para que no se la metiera. La sacaba un poquito y volvía y entraba. Hice eso por lo menos unas 10 veces solo entraba la puntica del pene en su húmeda vagina. Llego un punto en el que se acostumbró y en ese momento se la metí hasta el fondo. Gimio muy fuerte me tomo de la cabeza y me abrazo super duro. Ella grito y le dije que si estaba bien. Ella solo dijo sigue sigue.

Le hice el amor delicioso unidos los dos yo dentro de ella con mi pene en su vagina y ella aruñandome la espalda y mordiéndome el pecho. Sentía sus senos muy duros. Llego un punto en el que no aguante más y llegue dentro de ella. Deje todo mi semen dentro de ella. Para cuando acabe ella ya había tenido un orgasmo y estaba cercano al otro. Así que baje me metí debajo de su falda y le chupe su clítoris hasta que tuvo el segundo orgasmo.

Terminamos nos vestimos y la deje en la casa. En el camino ella solo me cogía el brazo me tomaba la mano. Una cuadra antes de dejarla pare para que nadie nos viera. Nos besamos y me dijo al oído te quiero. Se había enamorado de mi.

Afortunadamente ella no se embarazo y los siguientes meses fue de mucha lujuria y sexo. Ahora nos cuidamos mucho. Lo hacemos 1 o dos veces por semana y siempre vamos al mismo lugar.

Mi vecina, la señora Isabel

Hola lectores. Quiero relatarles como conseguí cogerme a la vecina más linda y caliente del barrio, siendo ella casada y sin un pasado de haber engañado a su marido.

Hola a todos, me dicen Jimy, en esa ocasión tenía 23 años, soltero, de buen físico, estaba bien proporcionado donde ya saben, mis casi 7.5 pulgadas me hicieron popular en la prepa, donde tuve oportunidad de tener a varias compañeras en mi cama. Pero mi amor prohibido siempre fue la vecina que llamaremos Isabel (su segundo nombre). La conocí cuando ellos se mudaron al barrio, estaba casada con un economista, yo tenía ya 17 años y con solo verla se me paraba la verga, ella es una morena de ojos verdes, con unas lindas tetas que sin ser ostentosas, eran bellisimas, su culo era regordete en forma de corazón que eran el centro de mis miradas y de mis pajas nocturnas, sus pies pequeños y casi perfectos, sus piernas llenitas en los muslos. Creo que todo chico del barrio se hizo alguna paja en ese entonces por doña Isabel, que tenía unos treinta y cuatro años en ese entonces.

Isabel me conocía desde los 17 como indiqué, de alguna forma yo le caía bien y charlabamos en la calle o aveces me invitaba a su casa a merendar, todo normal, a ella no se le conocía aventura alguna, era una señora honorable en todo el sentido. Sin embargo, el destino suele cambiar todo. Su esposo fue contratado por el gobierno central y debía estar en la capital por largas temporadas, aveces dos meses, aveces tres meses, pues iba al extranjero frecuentemente a especializarse o recibir capacitación y la dejaba sola. Alli fue mi puerta de entrada, yo comencé a hacerle compañia y ella empezó a tener confianzas conmigo. Para mi ya eso era ganancia porque podía estar con mi amor prohibido por casi días enteros, verla en condiciones que nadie, excepto su marido la había visto, por ejemplo verla en shorts mientras hacia los quehaceres del hogar, blusas escotadas, sus atuendos para dormir, usaba unas minúsculas tanguitas para ello. Yo vivía con la verga parada, pero trataba de ocultarla para no perder su confianza.

En una de esas ocasiones en donde su marido se ausentaba por largo periodo, resulta que uno de esos días era su cumpleaños, ese día la vi molesta, al parecer al esposo se le habia olvidado la fecha, pero no a mi, le compré un pequeño pastel y se lo llevé por la tarde, asi también le compré un regalo también, que era un prendedor que era de oro de 10 k, que era todo lo que podía yo ahorrar, trabajaba con mi padre, pero el no me trataba como un empleado y me pagaba menos. Isabel se puso muy contenta. Me quedé con ella hasta que fue de noche, fue cuando ella sacó una botella de vino y me dijo que la había comprado para tomarla en su cumpleaños, ya que ella no tomaba. La botella la consumimos rapido, y ambos estabamos más liberados, empezamos a charlar y yo empecé a hablar de lo bella que era, de lo dichoso que tenía que ser su marido al tenerla como esposa, total la llené de halagos, Isabel se mostró atenta, pero estaba triste por la nostalgia de su cumpleaños y la indiferencia de su esposo.

En una de esas, nos abrazamos y mis labios rozaron los de ella, -Jimy!!, que haces?- me dijo. Yo con los vasos de vino me animé a decirle que ella me atraía mucho desde pequeño, pero que nunca me había aniimado a decirselo, Isabel quedó en silencio, pero luego me dijo que eso no esaba bien, que ella era casada y que nunca le había fallado a su marido, luego cambió de tema y se me ocurrió más tarde poner música y la saqué a bailar, la música era como merengue y yo le daba vueltas y la pegaba a mi, en una de esas, nuestras bocas quedaron de nuevo muy cerca y la besé, ella quiso separarse, pero yo lo impedí, y el beso continuó, que rico ese beso, pareciamos que nos queriamos comer el uno al otro, no conocía esa faceta de doña Isabel.

Luego ella se separó y dijo que eso estaba mal. Nos sentamos, la jalé y le dije que le iba a dar su verdadero regalo, la comencé a besar en los labios, luego las mejillas, las orejas y el cuello, Isabel decía que no, lo repetía varias veces, pero yo no dejaba de besarle su fina piel, con mucho cuidado fui desabotonando su blusa y pude tocar sus bellos senos y su sostén era tan delgado que podía palpar sus pezones que rapidamente se erectaron, ella me retiró la mano, pero yo insistí y meti mi mano dentro de su sostén y pude acariciar sus tetas mientras que mis labios se comían su cuello. Isabel repetía -no Jimy, no Jimy!-, pero yo no iba a desaprovechar la ocasión.

En un movimiento rápido mi boca bajó a sus senos, los mamé con deseo y le chupé los pezones, Isabel gemía y seguía repitiendo que no, que me detuviera, pero no me obligaba a hacerlo, asi que fui mamando por turnos sus tetas, nunca me hubiera imagido haciendo esto con doña Isabel. Le chupé los senos lo mejor que pude, ella estaba muy excitada, yo el doble, le metí una mano debajo de su falda a la rodilla, toqué sus muslos con mucha lujuria, llegué hasta su braguita y ella me retiró la mano, volví a insistir y ahora no opuso resistencia, toque su sexo sobre la delgada tela de su braga, sus labios vaginales se podían palpar sus protuberancias, al mismo tiempo mis labios buscaron los suyos, ahora nuestras lenguas se entrelazaron, ella estaba muy caliente, inclusive abrió un poco sus piernas para favorecer la entrada de mi mano a su chuchita.

Mis dedos se metieron por debajo de su braga, toqué sus escasos vellos que cubrían su rajita, mis dedos jugaron con sus labios vaginales y localizaron la entrada de su vagina, ella puso su mano sobre la mía y trató de impedir que yo siguiera tocando su sexo, pero yo seguía en lo mio, uno de mis dedos se introdujo en su chuchita, ella gritó -Jimy!!, bebé que me estas haciendome?-, yo ya tenía una ereccion y posiblemente mis calzoncillos mojados, asi que tomé a Isabel y la cargué en peso y caminé asi hasta su dormitorio y la coloque sobre la cama, ella vió mis intenciones de poseerla, me dijo que no estaba bien, que ella no quería fallarle a su marido, yo le rogué que quería hacerla mia, ella que estaba igual de excitada que yo me dijo que solo fuera sexo oral, que le prometiera que no habría penetración, finalmente le prometí que no la penetraría.

Nos desnudamos y yo fui el primero que la besó toda, desde los labios, pasé por el cuello, luego bajé a sus senos y ahora los mamé con paciencia sin prisa, le lamía toda su carne y luego con la punta de la lengua le hacía circulos en sus pezones, para luego tomarlos con los labios y chuparlos, Isabel gemía y se contoneaba en la cama, luego bajé al vientre plano y lo lamí, use la lengua para deslizarme desde allí pasando por una linea de pelitos púbicos y llegué primero a su clitoris, le pasé la lengua varias veces allí, ella aumentó sus gemidos y me jalaba los cabellos, seguí bajando y el olor a hembra caliente era notorio, pase la lengua entre sus labios vaginales, Isabel estaba mojadísima, pude sentir el sabor de su calentura, abri sus labios vaginales y lami de arriba a abajo y viceversa, cuando llegaba a su clitoris mis labios lo tomaban y los apretaban, Isabel tuvo con este tratamiento una corrida tremenda, gritó y gimió de gusto. Yo estaba hipnotizado con su rajita y no dejaba de comermela.

Por fin ella me pidió clemencia, me puso boca arriba y se metió entre mis piernas, tenía una carita sonriente y ojos de deseo, me comenzó a lamer la polla por todo el tronco sin meterla en su boca, llegó hasta mis cojones y me hizo vibrar cuando me pasó su lenguita por debajo de mis guevos, exquisito. Luego volvió a mi glande al cual le hizo varios circulos en el glande y luego engulló mi erección, mi verga es larga como dije, pero Isabel se las ingeneaba para comersela casi completa y meterla en su boquita. Isabel me dio una mamada de pelicula, yo aveces la detenía para no hacerme llegar tan rapido y detener esa felación extraordinaria, ella lo entendió y bajaba las revoluciones y luego seguía comiendomela como quería. Por fin ya estaba al borde y se lo dije, ella siguió como si nada y comencé a eyacular, ella lo sacó de su boca cuando sintió mis chorros de esperma y se lo pasó por la cara, mi leche parecía escarcha navideña en su bello rostro. Luego ella se fue al tocador a arreglarse, salió vestida al tiempo que yo me ponía también la ropa, me dijo que había estado maravilloso, yo me sentía muy a gusto por eso, y también me dijo que yo era un chico travieso y caliente. Me despedí de ella con un beso en la mejilla, yo sabia que esto se tenía que repetir.

Y no pasó mucho tiempo para repetirlo, a los tres días de eso, alli estabamos en la cama, siempre ella me decía que penetración no!, asi que esa segunda vez, hicimos una 69 deliciosa, yo metido entre sus muslos chupando a placer aquella rica chuchita mojada y caliente, la hice terminar en mi boca y ella me regaló mucho fluido vaginal que bebí sin reparos. Ella me hizo llegar minutos después y se tragó parte de mi esperma, aunque no me lo dijo yo lo sé. Yo era dueño de ese cuerpazo, pero no podía cogerla, pero con ese sexo oral que nos dabamos no lo sentía necesario, al menos esas primeras veces.

La tercera vez fue más sofisticada, ella hincada yo de pie con la verga al aire, ella se pasaba mi verga por los labios y me decía en susurros que mi verga era muy grande, la pasaba por sus labios, luego se la metía y yo le tomaba la cabeza con las manos y casi le follaba la boca, como si fuera una vagina. También en esa tercera ocasión, la puse hincada sobre su sofá con el culo para afuera y por primera vez le comí la redondez de su ano, nunca había imaginado que tal parte de cuerpo de una mujer fuera tan exquisito y erótico, y ella se moría de placer, la hice llegar a uno de sus dos orgasmos de ese día, a través de comerle el culo.

Y sucedió algo. Regresó su marido y por supuesto toda esa semana no la vi, no me imaginé lo enamorado que ya estaba de doña Isabel, que fue una semana depresiva para mi, no quería nada, estaba de mal humor, en ocasiones lloraba sin motivo, estaba enamorado!!. Pasó la semana y su marido desapareció como siempre, yo no quería ir a su casa, sabía que debieron tener sexo casi todos los días. Yo estaba triste.

No fui a la casa de doña Isabel toda la semana siguiente, no tenía animos. Crei que todo estaba perdido. Un día recibí una llamada llegando a casa, era Isabel, estaba llorando, me dijo que si podía llegar, yo fui corriendo, ya era tarde, alli estaba bella como siempre, pero llorando, no me quiso decir, solo se recostó en mis brazos para llorar, sabía de algún modo que era por su marido.
Luego empezaron los besos, eran muy efusivos y cargados de deseo, pronto nos fuimos quitando la ropa como en otras ocasiones, quedamos en cueros, luego ella tomó la iniciativa y dejándome sentado ella se arrodilló entre mis piernas y comenzó a lamerme la verga, lentamente, como ella sabía que me gustaba empezar, lamió mi tronco y se deslizó hasta mis cojones los cuales lamió y chupó, su mano al mismo tiempo me pajeaba, que rico, como lo había extrañado le dije, ella me sonrió y siguió comiendome la verga con largos y profundos chupones, me puso a mil rapido.

Luego de que me dejó una erección durisima, se fue colocando hincada a la orilla del sofá, como a mi me gusta comerle su chuchita y su culito. Me fui detras y comencé a comerle el culo con mucha lengua y saliva, ella gemía y me decía que no dejara de chuparselo, eso me ponía muy caliente, mi verga goteaba el piso de la casa. Le mamé como nunca el aro de su culito y luego le lamí su chuchita, como nunca lo había hecho, le metí un dedo en su rajita mientras le comía el culo, Isabel no dijo nada ni se opuso, eso era bueno para mi, ella más que oponerse gemía como endiablada, diciendome que le gustaba como se lo comía.

Me puse de pie y con la calentura que tenia, le puse mi verga en su rajita y se la frote directamente en sus labios vaginales, ella gritó y me decía si, si, si, como si me pidiera por fin que la hiciera mia, tome mi verga con la mano y se la dirigí a su vagina y pude sentir la redondez de la misma, empujé y por fin después de meses, la penetré!, ella volvió a gritar, más no se opuso, segui empujando y mi verga se fue deslizando en su interior, era caliente y húmeda, como lo había imaginado tantas veces, la forniqué duro apenas sentí que se la metí toda, me aferré de sus bellas y voluminosas nalgas y me pistonie duro, cada empellón le sacaba gemidos y gritos a Isabel, por fin mis sueños húmedos estaban cumplidos, me estaba cogiendo a mi amor prohibido. Yo no dejaba de ver como su chuchita se tragaba el largo de mi verga y sus nalgotas como adorno.
-Papi, papi!!, me corro, me corro!!- gritó Isabel y sentí como su rajita se llenaba de más liquidos, mi verga salía brillosa de su interior por tanto jugo que segregaba ella.

Mientras seguía cogiendomela rico, puse uno de mis dedos a tocar e intentar meterselo en su ano, ella lo sintió cuando le deposité medio dedo entre su culito, ella en lugar de oponerse comenzó a mover su trasero como cogiendose mi dedo, eso me encantó e hizo que atrevidamente le sacara la verga de la chuchia y se pusiera en la entrada de su culo, se la fui empujando lento pero duro, ella gritó -papi te gusta mi culo?, te lo quieres coger?-, y mi glande abrió esa rica cavidad de su cuerpo, era muy estrecha, hasta pensé detenerme, pero estaba tan caliente y excitado que no me detuve, seguí metiéndosela y el tronco de mi verga fue atravesando su ano, ella gritando y yo diciendo -qué rico!, qué rico!!- y por fin se la tuve a la mitad, dejé de moverme, me agaché hacia ella y le besé la espalda un poco transpirada. Sentía que su ano me apretaba el tronco de forma deliciosa; luego me empecé a mover dentro de ella, Isabel se volteo y me dijo que me fuera despacito, que no acostumbraba hacerlo por allí. Me puse a pistonearle muy lento, pero era genial, por demás exquisito.

Después de varios minutos dándole despacio, vi que mi verga ahora quedaba más floja, por fin su esfinter se había dilatado, asi que eso me permitió moverme más rapido, me la cogí cada vez más duro y ella comenzó a gemir y gritar como cuando la cogía por la rajita, o sea la estaba gozando ella.

Yo ya no aguanté y me vine a chorros dentro de su culito, grité varias veces, un latigazo por cada grito, cuanto tiempo habia deseado este momento, inundé los intestinos de Isabel, tanto que su recto me devolvía parte de mi leche. Por fin me calmé.
Y antes que ella buscara su ropa, la cargué y la llevé a su dormitorio y le dije al oido, -no he terminado contigo, fueron muchos años los que aguanté y hoy se terminó la espera-, ella se abrazó a mi y la acosté en la cama, mientras nos recuperabamos nos besamos y acariciamos, no le pregunté el por qué estaba llorando, temi que perdieramos el momento averiguando eso.

Como estabamos sudados, transpirados y con olor a sexo, ella me invitó a bañarnos juntos, fue una delicia, nuestro baño duró como una hora, nos besamos,nos frotamos, nos acariciamos y tuvimos sexo oral, ella me comió la verga para ponerla durita, yo me hinqué y ella levantó la pierna para que yo le comiera todita su rajita y luego se puso de espaldas para que le hiciera los honores a su abiertito culito, me devoré ambas partes y la hice llegar a un sonoro orgasmo metiendole un dedo en su culito y otro en su rajita mientras me comía su clitoris, fue epico.

Luego a la cama a follar como desesperados, la cogí en no se cuantas posiciones, cambiabamos cada cinco o diez minutos, nos reíamos, inventamos algunas poses, que nunca habíamos hecho, la cogí de nuevo tanto por la raja como por el culo. Me corrí esa noche en ambos orificios y el tiempo pasó como agua en las manos, oí que mi teléfono movil sonaba, eran mis padres, preocupados de no saber de mi, eran ya las 2 de la madrugada y yo no dejaba de hacer el amor con Isabel. Eso solo fue el inicio de algo bueno.

Mi relación amorosa siguió con Isabel, no podíamos estar más de tres días sin hacer el amor. Eramos amantes, pero profundamente enamorados uno del otro. A los casi once meses de ese inicio, ella le propuso el divorcio a su marido, y en el no quiere darselo, ya no vive en la casa, ahora yo comparto su cama.