Infiel con una antigua amiga

Una breve presentación del lugar donde acontecieron los hechos, todo ocurre en Salamanca, ciudad universitaria por excelencia de la zona centro del Estado español, los principales personajes del relato somos mi mejor amiga, Patricia y yo, Ramón. Ella estudiante de magisterio en la Universidad Complutense de Madrid y yo estudiante de Ciencias Políticas en el campus universitario de Salamanca.

Nosotros nos conocemos desde que teníamos uso de razón, empezamos a irnos juntos en el mismo grupo a los 15 años aproximadamente y siempre nos habíamos llevado muy bien, a decir verdad nunca había sentido atracción por ella y por lo que me comentó y hemos hablado más adelante ella por mí tampoco, es más yo me había fijado más en su hermana que en ella, pero… la vida es así de caprichosa.

Al ser el segundo año de carrera yo tenía 19 años y ella 18, nos llevábamos un año de diferencia y nos lo seguimos llevando, claro. Como nos conocíamos de toda la vida nos hemos desarrollado juntos de ahí creo que nunca nos hallamos fijado el uno en el otro, ella me conoció con acné, yo a ella sin estar desarrollada… y al ser una amistad de tanto tiempo atrás te plantas en los 19-20 años y esa persona ha pegado un gran cambio, pero tú hasta que no te lo dice alguien externo al grupo no eres capaz de ver la situación.

Siempre hemos sido de hablar mucho entre nosotros dos, pero claro hay una gran diferencia entre hablar día a día en clase o por teléfono sabiendo que nos íbamos a ver al día siguiente que saber que mínimo de semana en semana ibas a coincidir el fin de semana y te tienes que repartir entre familiares, el resto de amigos, tu pareja si la tenías en tu ciudad de origen… Por lo que la aparición del messenger a nosotros nos mantuvo en contacto a pesar de estar a unos 300km de distancia y sobre todo ahorrábamos en llamadas telefónicas.

En nuestras conversaciones hablábamos de todo, de cómo nos iban los estudios especialmente ella que era su primer año fuera de casa y el primero en la universidad, como los fines de semana que nos quedábamos intentábamos ligar lo que podíamos, pero sobre todo a partir de que ambos tuvimos pareja las charlas fueron más íntimas, el miedo a la primera vez de ella (sí es raro para ésta época, pero ella perdió la virginidad a los 18 años) y yo le contaba lo que más o menos iba haciendo y progresando con mi pareja, como ya pasó la primera vez e intentaba buscar otras primeras veces, oral, anal etc la verdad que nos reíamos mucho y teníamos muchísimas confidencias nocturnas por el messenger.

Tras dos fines de semana sin coincidir y ante la llegada de las fiestas de mi facultad decidí invitar a Patri a venir a mi piso de estudiantes, aprovechando que uno de mis compañeros se iba a su casa y que no nos veíamos desde hace tiempo no me costó mucho engañarla, además así nos volveríamos luego juntos a nuestra ciudad de origen, así que todo era perfecto. Ella se despidió de su pareja en la estación de autobuses de Madrid y se encaminó a un fin de semana de fiesta sin límite, por supuesto que ella contaba con la aprobación de su novio, nos conocíamos y caíamos muy bien, era el novio de mi mejor amiga y en cuanto fue a nuestra ciudad a verla fue al primero que se le presentó, la verdad que era un chico muy majo, un poco pijo para mi gusto y para el de ella también, pero el amor es así de caprichoso.

Diez minutos antes de la llegada del bus salgo de mi casa para ir a por mi amiga, os podéis imaginar… en cuanto bajó del bus cogió la maleta y vino corriendo a darme un abrazo, nos dimos dos besos y fuimos hablando sin parar caminando hacia mi casa, paramos a comprar unas cervezas y una botella de ron para la fiesta nocturna y subimos a casa, allí conoció a mis compañeros de piso a mi novia y a un par de amigas de ella que estaban de rollo con mis compañeros.

Teníamos solo esa noche para darlo todo, pasarlo bien de fiesta y a la tarde siguiente después de comer volver a nuestra ciudad, así que aprovechamos al máximo las cervezas volaron y cuando me di cuenta ya estábamos cambiados y al salir mi compañero del baño llaman al timbre y nos trajeron la cena, engullimos y rápido a hacer botellón en la plaza de la tuca.

Yo como era normal ese día estaba más con mi amiga que con el resto, mi chica lo entendía y ya me lo había dicho que no había problema, mis compañeros iban a su rollo para intentar ligar lo antes posible y a las dos horas mi novia se fue a casa, nos despedimos hasta el domingo y nos quedamos Patri y yo como si fuéramos una pareja más.

Decidimos irnos todo el grupo a la chupitería allí entre chupitos de piruleta, unos especiales de la casa íbamos ya muy contentos se notó cuando mi compañero de piso para avanzar en su conquista propuso tomar un ronda de chupitos de tequila, para ello chupábamos el cuello de nuestra compañera, poníamos la sal y ella sujetaba el limón con la boca, chupetón en el cuello, chupito y a por la rodaja de limón que estaba en la boca de ella, así 3 chupitos cada uno, los que nos tomamos Patricia y yo y uffff yo estaba un poco cachondo, nunca la había visto con esos ojos ya lo dije antes, pero entre el alcohol, el calentón y que mis amigos me habían hecho ver lo buena que estaba… para que os hagáis una idea ella mide 1,65 aproximadamente, tetas bien puestas, cintura pequeñita y un culo que para muchos es gordo, para mi es ideal, las veces que la he visto en tanga ha sido espectacular.

Yo no me he descrito… nunca he destacado, ni por guapo ni por feo, alto eso sí 1,85 aproximadamente grandote, no tengo barriga, pero no estoy delgado ni musculado, tengo músculos pero no definidos.

Después de la situación con los chupitos… ella me miraba de otra forma, lo notaba en el brillo de sus ojos y por lo general siempre se dice que las chicas saben cuando un chico quiere algo más… seguro que ella lo notaba, no obstante seguimos de fiesta unas copas y a casa, mis compañeros al final ligaron uno sí el otro se llevo a la chica a casa y se quedó en la habitación del compi que se había ido a su casa, Patricia y yo nos miramos… y sabíamos que algo iba a pasar, pero todos dijeron venga hombre si sois como hermanos, y además fijo que no es la primera vez que dormís juntos y era verdad, por lo que nos fuimos a mi habitación que al menos era la de la cama grande.

Nos metimos en la cama y ya desde el primer momento empezamos a hablar y a reírnos de la noche, en el botellón, los chupitos… salió el tema de los chupitos de tequila y me dijo que yo había tenido mucho cuidado al coger el limón, que ella había rozado más, que le debía un beso y yo no lo pensé mucho me giré y la di un pico… ella no se lo esperaba y me dijo de repente ramón… que yo te he dado dos y nos giramos los dos, nos miramos y le di otro pico pero ésta vez no me separé seguimos besándonos, abrimos la boca y nuestras lenguas jugaron un rato, hasta que le cogí por la espalda bajé y su culo acabó entre mis manos.

Nos separamos y empezamos a hablar sobre lo que estábamos haciendo, teníamos miedo los dos por saber cómo iba a afectar a nuestra relación, eran tantos años siendo amigos…. quedamos en ser sinceros y aunque suene un poco de críos ante tal situación… a la vez dijimos lo que estábamos sintiendo y que queríamos hacer y ella dijo follar y yo dije sexo, nos empezamos a reír como si fuera otro el motivo de las risas y volvimos a besarnos, a partir de ese momento todo ocurrió muy deprisa, yo recuerdo que mis manos no daban a basto, no paraba de tocar todo su cuerpo, su culo, su cara, sus tetas… y cuando le toqué el coño… estaba húmedo y ella dio un gemido apagado, nadie podía saber lo que estaba ocurriendo, ella me tocó la polla y noté como la apretó fuerte y reptó un poco para acercarse más y frotarse con ella directamente en el coño a pesar de tener los pijamas puestos.

Me separé un momento y le quité el pijama muy rápido, dejándola desnuda de arriba y mis dos manos fueron rápido a por sus pechos, me cabían justo en la mano, los apreté muy despacio y con cuidado hasta que ella me dice al oído muérdeme un pezón o no te acuerdas lo que me gusta?? me faltó tiempo y fui a morderlo y se puso durísimo!!! mientras alternaba sus tetas yo me quité mi pantalón de pijama y a ella la quité el suyo, quedándose con el tanga que había estado toda la noche, sin sacarme el pezón de la boca cuando volví a poner la mano en su rajita di un bufido de lo mojada que estaba y al oído me dijo estoy cachonda desde los chupitos, vamos a tener que follar mucho ésta noche.

Me agarró de la polla y la masturbó un poco, se subió encima de mí abrió las piernas un poco más…. y se dejó caer ella ya se había tapado la boca porque sabía lo que quería, lo que iba a hacer y yo aluciné, empezó a moverse despacio con mi polla dentro y yo llevé una mano a su culo y la otra a sus tetas, me encanta que me folle y sentir su culo dar contra mis muslos, cambiamos de posición y cuando me iba a poner yo encima sin que se lo espere me bajo de repente y le doy un beso en el clítoris, sabía que su novio nunca se lo había hecho, a pesar de que ella sí que le había chupado a él la polla, a él no le gustaba, pobre tonto, y ella tuvo el tiempo justo para coger la almohada y morderla, pasé mi lengua desde su clítoris por todo su coño varias veces, hasta que en un momento sentí como me aprieta la cabeza y levanta el culo, aprovecho para meter dos dedos y agarrar su clítoris entre los dientes y mover la lengua sobre él momento en el cual sentí muuucho más mojados mis dedos y como su respiración aumentó, se había corrido con mi boca en su clítoris, la primera vez que se lo hacían, estaba jadeando que parecía que había corrido los 100m y casi no habíamos empezado.

Me tumbé a su lado y ella bajó a chupármela a pesar de que sea raro yo solo se la quería volver a meter y se lo pedí le pedí que me dejara follarla y me dijo que no, que ella iba a hacer que me corriera yo ahora si no era con su boca que me follaría ella, se puso a cabalgarme pero de espaldas a mí y yo de lo cachondo que estaba… la agarré del culo y acompañé del ritmo y sin mucho esfuerzo avisé de que me iba a correr aunque ella siguió y me corrí en su coño como nunca, me enteré después de que tomaba la pastilla, también después me enteré que se había estado tocando el clítoris y nos corrimos a la vez.

Se puso a mi lado desnuda como estaba y nos dimos varios besos, ya eran casi las 7 de la mañana y nos pusimos los pijamas y nos dormimos abrazados, ella con la cabeza en mi pecho, como si fuéramos una pareja de verdad.

Al día siguiente nos despertamos con el tiempo justo para darnos dos duchas, ir a la estación de buses y comprarnos unos bocatas para el camino, momento donde ya pudimos hablar de lo que había sucedido, en realidad ninguno de los dos estábamos arrepentidos porque lo deseábamos desde hace mucho tiempo, ella no se lo contó a su chico aunque al tiempo lo dejaron, yo cuando volví a llegar el domingo a salamanca hablé con mi pareja y al contárselo no se mostró nada extrañada decía que se nos notaba mucho a pesar de que ninguno de los dos lo quisiéramos ver, me dijo que alababa mi sinceridad pero que no me podía perdonar, yo tampoco lo pretendía, quedamos como amigos porque tampoco llevábamos una relación muy al uso y sobre todo nuestros grupos de amigos eran los mismos.

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