Iniciando al hermanito de mi vecina…….

Hola!!

A continuación les contare una anécdota que me sucedió hace un tiempo y que muy a menudo recuerdo, realmente puede que sea muy perversa y vulgar pero en fin es una experiencia que no olvidaré, de hecho la puedo catalogar como mi primer y única infidelidad.. Espero y les guste y lo disfruten como yo lo hice al recordarla y escribirla…

Me llano Gina, tengo 30 años recién cumplidos y mi esposo Mauro de 36, hace 7 años después de terminar nuestras respectivas carreras y después de tener un largo tiempo de noviazgo, decidimos casarnos para después mudarnos hasta la otra frontera del país para conseguir una mejor oportunidad de vida, pues a la ciudad donde llegaríamos estaba en pleno crecimiento y quisimos aprovechar la oportunidad para establecernos y tener una mejor calidad de vida.

Mi esposo es médico pediatra y encontró trabajo con mucha facilidad, pues él estudio en escuelas prestigiosas y rápido lo aceptaron en un hospital privado, por mi parte yo estudie para abogada y conseguí un trabajo un poco después en una notaria pública muy reconocida en la ciudad.

A nuestra llegada nos costó un poco de trabajo establecernos pero con el paso del tiempo nos fue yendo mucho mejor y rápido nos fuimos haciendo de dinero, ya que era uno de nuestros principales objetivos para así poder comprar una casa en un lugar muy céntrico y seguro.

Habían pasado más de dos años y afortunadamente ya habíamos comprado una casa en un buen lugar, ambos ya teníamos nuestros autos y empezábamos a disfrutar un poco más de los placeres de la vida.

Poco tiempo después de que nos mudáramos a nuestra propia casa de aspecto grande y bonita, nuestra vecina de nombre Laura, por cierto muy amable y sociable nos invito a su cumple años que iba a festejar en su casa. Laura era una madre soltera que vivía sola con su hija Ana y su hermanito Antonio (toño). Mi marido como es un poco antisociable y además siempre está cansado porque tiene por lo general mucho trabajo que inclusive ya trabajaba para dos hospitales públicos, no quiso asistir. Por mi parte, a mi me emociono la idea te ir, pues sería mi vecina de toda la vida y quería empezar a estrechar lazos.

Llegó la noche del convivio de mi vecina y me dedique un tiempo para arreglarme y tener una buena impresión, recuerdo que me puse unos jeans bien ajustado de mezclilla, unas lindas zapatillas de tacón alto color negro y una blusa del mismo color con un escote muy pronunciado, también unos accesorios que solo las chicas usamos seguido de un buen peinado y un suave tono de maquillaje.

Nunca me ha gustado echarme piropos a mí misma, pero tienen que saber que soy una chica muy bonita, de estatura mediana; ni muy alta ni muy chaparra, vengo de muy buena familia por lo que mi aspecto físico es muy fino, mi mama es originaria de Marruecos y la familia de mi papa es de origen Español, mi color de piel es claro, cabello castaño lacio y largo, ojos grandes cafés, cejas bien delineadas, pestañas de abanico, en fin..

Hablando del cuerpo no me considero muy proporcionada, ya que a pesar de tener un trasero muy respetable, junto un par de piernas bien hermosas sin estrías ni celulitis debido al ejercicio (yoga), lo que más contrasta de mi cuerpo son el tamaño de mi par de tetas…. tan grandes como unos melones, de piel blanca y suave, con aureolas grandes y rosadas, con unos diminutos pezones que apenas se aprecian a simple vista.

Mis tetas son mi más grande atractivo, son bastante abultadas en proporción a mi cuerpo, sin embargo, no las considero exageradas, más bien son muy lindas y deseable, por lo menos eso me dicen las decenas de miradas que mis compañeros de trabajo o en cualquier lugar público a donde asisto me hacen, por ejemplo a mi esposo no le caben en su boca, se pasa ahogar cada vez que intenta metérselas por completo a su boca..

Me presente a la fiesta y mi vecina Laura me recibió muy amablemente y me presento ante sus invitados, tanto familiares como amigos. Como ya la mayoría de los invitados estaban muy enfiestados se me hizo fácil simpatizar con algunos y poder así pasar un buen rato. Con el paso de las copas y el calor de la noche, note como por lo menos dos de los invitado de mi vecina, desconociendo si eran familiares o simplemente amigos no me quitaban la miraba de encima, por lo que decidí ir al baño para evitar dicha incomodidad, al entrar a la casa en busca del baño o tocador, fue cuando conocí a Antonio (toño), el bueno de la historia… Le pregunte por donde quedaba el baño y el muy cortésmente me enseño el mismo. Cuando salí del baño él me estaba esperando y fue cuando se presento y me dijo que era el Hermanito de Laura..

En ese momento y de manera muy amigable me dio un paseo por la casa, mostrándome cada una de sus habitaciones, sala, comedor, etc… Me sirvió un poco de pastel que aunque en un principio no quería porque estaba llena, me convenció y accedí, en fin, me trato la verdad muy bien, era un muchacho muy bien portado, se apreciaba sus buenos modales además de ser simpático y divertido.

Regresamos al patio con los demás invitados y yo regrese a mi lugar, enseguida las dos personas que me acosaban con anterioridad me abordaron y se sentaron en mi mesa, afortunadamente toño el hermanito de mi vecina regreso y logro rescatarme. Me puse a platicar extensamente con él acerca de su vida, de la mía, del vecindario, de música en fin, platicamos un largo rato, sin duda el niño me cayó muy bien, hasta que se hizo tarde y me tuve que ir despidiéndome de él y de su hermana. Ese fue el inicio de la gran y bonita relación que tuve tanto con mi vecina y su hermanito toño, mi vecinito…

Después del convivio, mi relación con mi vecina Laura y su familia fue mucho mejor, ella en ocasiones me invitaba su casa a pasar un rato en compañía de mi esposo Mauro y su familia, yo, para no quedar atrás igual invitaba a mi vecina y su pequeña familia. Prácticamente solo era Laura y su hermanito toño ya que que su hija Ana era igual de antisocial que mi esposo y casi no aparecía en las reuniones.

Con todo y esta buena relación que tuvimos con mi vecina, con el que en realidad tuvimos más que una amistad fue con toño, un muchachito muy amable y simpático que cayó de perlas a nuestra vida, de hecho a mi esposo le encantaba su compañía, ya que Mauro por ser varón le encantaba en sus ratos libres hacer quehaceres que solo el hombre realiza; componer carros, desarmar cosas, pintar, platicar de fútbol, entre muchas cosas, en donde toño estaba ahí para acompañarlo..

Toño poco a poco se hizo parte de nuestras vidas, ya que como su hermana siempre trabajaba hasta tarde, su padre y su madre fallecieron cuando era muy niño, prácticamente estaba solo y nuestra compañía de algún modo le gustaba. El tenía muchos amigos en la colonia pero de alguna manera con nosotros complementaba esa parte que le faltaba y nosotros como esposos hacíamos lo propio… Al poco tiempo, mi esposo y yo nos dimos cuenta que no podíamos tener hijos, por lo que nos traía sentimientos encontrados y estos más se intensificaban cuando convivíamos con toño..

Paso el tiempo y la relación con toño era de confianza total, a veces salíamos de viaje y le dábamos las llaves a toño para que cuidara la casa, le diera de comer el perro, etc… Si necesitábamos un mandado, un trabajo en la casa como pintura, etc, toño nos hachaba la mano. A todo esto nosotros igual lo apoyábamos y siempre le dábamos obsequios, lo invitábamos a comer e inclusive en más de una ocasión lo llevábamos de paseo en un yate que Mauro compró. La verdad no lo veía como un hijo, no obstante, le tenía mucho cariño, era una persona muy noble y de mucha confianza.

Yo por lo general casi no tenía amigos más que los compañeros del trabajo, por esa razón casi no salía a convivios o cosas por el estilo, cuidaba mucho la relación de familia y prefería quedarme en casa, muchas veces con toño rentábamos películas y en las tardes después del trabajo veíamos pelis o simplemente mirábamos televisión. En ocasiones le ayudaba con sus tareas, sobre todo en donde tenía que dibujar o realizar maquetas, en fin, pasábamos el tiempo haciendo algo.

Paso el tiempo y toño empezó a crecer, poco a poco dejaba de ser un niño y empezar a sentir mayor atracción hacia las mujeres, en una ocasión, fui testigos de un desamor que paso con una niña del vecindario que nunca le hacía caso, recuerdo que sus demás amigos lo burlaban y a mí en realidad me daba pena y risa a la vez, era apenas un niño de 18 años y se clavaba en cuestiones amorosas, igual para un San Valentín se le declaro a una niña de su escuela y lo mandaron a volar, tenía mala suerte en esas cosas y me daba pena, ya que algunos de sus amiguitos ya tenían a sus noviecitas y el aun no. Por más que le trataba de aconsejar de cómo llegarle a una chica no aprendía y no porque sea feo, al contrario era muy parecido; un muchacho alto, delgado de cuerpo atlético en especial sus piernas, ya que practicaba atletismo y fútbol en sus ratos libres, ojos claros, cabello oscuro, en realidad de muy buena pinta, le faltaba quizás unos años para que se apreciara su potencial belleza masculina.

Por un lado era la burla de sus amigos, pero por otro la envidia, ya que solo él era el único quien tenía mi amistad y aprecio, todos los chavos de su edad me morboseaban indiscriminadamente, se detenían en una esquina, en una banca, en algún lugar para apreciarme cuando sacaba a pasear a mi perra, o salía de compras a la tienda, siempre fui para los jóvenes de la colonia su fantasía..

Como les decía toño ya no era un niño, le comenzó a cambiar la voz, comenzó a estirar, le empezaba a salir un poco de barba en fin, ya empezaba a transformarse en un hombrecito y por ende a fijarse más en las chicas… estaba como dicen comúnmente en la edad de la punzada y en miles de veces lo cache mirando mis tetas disimuladamente según él.

Les diré que para ese entonces, mi relación con mi esposo no era la mejor, el trabajo había abierto un abismo en los dos, sobre todo de su parte, que tenía que trabajar mucho y en horarios cortados. Empezábamos a tener muchas discusiones y en efecto, evidenciaba la falta de sexo en nuestra relación… El sexo nunca fue algo muy indispensable en nuestra relación, me considero una mujer muy normal, con los mismos deseos e impulso que cualquier otra mujer puede tener, solo tuve dos novios en mi vida y mi esposo fue el segundo, nunca me gusto la promiscuidad y mis deseos o fantasías las realizaba con mi marido.

Cuando yo regresaba del trabajo a casa, siempre me vestía muy cómoda y andaba en camisones, batas, shorts, licras, en general ropa muy ligera pero para toño ya eran sugestivas. Cabe mencionar, que yo siempre vestía igual, cuando toño era aún más joven yo vestía igual que cuando él tenía 18 años, nunca tuve la intención de provocarlo, no obstante, la edad empezaba a tornar sus pensamientos a situaciones no muy apropiadas.

Los días transcurrieron y mi vecinito empezaba a tener una considerable y frecuente fijación en mis tetas, las miraba y sin disimular tanto, a veces tenia blusas con mucho escote y sentía natural que se fijara en ello, en el trabajo tenía que lidiar cada rato con eso, por esa razón no hacia ningún gesto en contra, además era después de mi marido la persona más allegada a mí y sentía que si a otros los toleraba, porque no a toñito, mi vecinito.
En una ocasión recuerdo que le comente que en cuando llegue del trabajo me iba ayudar a limpiar el patio, ya que mi perra había dejado un relajo y estaba muy sucio. Recuerdo que estábamos trabajando muy normal pero debes en cuando sentía sus ojos no solo en mis tetas si no en mi cuerpo, llevaba un short azul muy corto y dejaba descubierta mis piernas, además que mi trasero se marcaba demasiado al short, arriba tenía una blusa rosada pero no tenia sostén, de igual manera al sentir su mirada muy constante en mi cuerpo no me molestaba, me sentía un poco incómoda pero nada más.

También en varias ocasiones, cuando estábamos en el comedor de mi casa y yo estaba sentada en una silla, sentía como se ponía atrás de mi con mucha frecuencia, se me hacia algo raro, sin embargo, me di cuenta que lo que hacía era estar atrás de mí para tratar de ver mi tanga que se salía de mi pantalón o short… Lo que yo hacía cuando me daba cuenta de ello era acomodarme y sentarme bien para que deje de andar de morboso.

También un sábado por la tarde que llegaba con mi marido de almorzar en un centro comercial, le hable a toño para que se lleve una memoria donde me iba a pasar unas películas que él había descargado para que yo viera con mi marido, el chiste es que se lo di, pero cuando el regresó para devolverme la memoria, yo ya me había puesto cómoda de ropa con mi marido y al bajar para recibirla estaba vestida en verdad muy provocativa, con una vestido blanco que tenia para dormir, donde se apreciaba mi figura muy entallada sobre el vestido además de ser un vestido muy corto y algo transparente.. Ya sabía que él me iba a mirar, pero estaba muy de buenas que no me importaba.. Salí para abrirle la puerta y al abrir sentí su asombro y su mirada sobre mi cuerpo, en particular mis pechos que se ensaltaban sobre el vestido que además de ser muy sugestivo no traía puesto un sujetador.. Antes de darme la memoria me pidió que le diera un pedazo de pastel de chocolate que había preparado y le había prometido que le daría… Por tal motivo no me quedo de otra y lo invite a pasar… Mientras le servía el pastel en un plato no dejaba de contemplarme con sus ojos, era prácticamente desnudada con su mirada de pies a cabeza, sin embargo, en mi mente pensaba; fue un error atenderlo vestida así!! Y por otro pensaba; es solo un puberto, que más puede pasar; que se vaya a su casa a masturbar?….. Le di el pastel y enseguida me dio la memoria pero al tomarla no la sujete bien y ésta se cayó al suelo debajo de una mesita, simultáneamente los dos intentamos recogerlo, pero al estar yo inclinada sentí como mis tetas quedaron expuestas antes sus ojos … Fueron algunos segundos, donde al no poder encontrar la memoria en el suelo, mi vecinito se deleitaba con tal panorama, sentía muy de cerca su rostro sobre mis tetas, fue un momento incomodo pero muy fugaz… Encontré la memoria como pude y me despedí de él… Camino a mi recamara pensaba como aquel niño empezaba a fijarse enfermamente en el cuerpo de una mujer, siendo para él un anhelo el poder contemplar o quizás acariciar el cuerpo de una chica, por otra parte pensaba como mi marido teniendo solo para él mi cuerpo no era capaz de ni siquiera de mirarme…

Pudiera contarle muchas anécdotas similares que me sucedieron con mi vecinito toño, en algunas ocasiones me incomodaba, en otras me asombraba, en algunas me daba risa y lo aceptare en unas otras me gustaban.. Sin embargo, un día las cosas subieron drásticamente de tono y se dieron de manera diferente..

Era un día entre semana, recuerdo que salí de la oficina por la tarde muy estresada, conmigo llevaba un buen de trabajo que tenía atrasado, por lo que ya había localizado a toño para que más tarde me ayudara. Prácticamente me tenía que ayudar archivar unos documentos, mientras yo realizaba otras actividades relacionadas al trabajo. Llegué a la casa y espere a Mauro mi esposo para almorzar, seguidamente me senté un rato en el sofá a descansar y a bajar la comida, después me levante y decidí echarme un regaderaso para empezar a trabajar..

Al salir del baño me puse muy cómoda y me acosté en la cama, agarre el sueño de una manera temible y por un momento dude el dejar el trabajo tirado y acostarme a dormir.. Me dormí aproximadamente 20 minutos y me levante como pude, agarre fuerzas y valor para empezar a trabajar y dejar atrás esa flojera que me traía.

La tensión que tenía con mi esposo era algo rara, ambos estábamos tensos, de pronto el me pregunto qué iba hacer, a lo que yo le conteste que tenía trabajo atrasado y lo tenía que terminar lo más pronto posible, también le comente que toño iba a venir para ayudarme a archivar, en fin.. No sé en qué momento de la plática que teníamos empezamos a discutir sobre secesos pasados, reclamos, indirectas, voces altas, uno que otro insulto, en fin… después de unos minutos la discusión ceso y empezaba a prepararme para trabajar.. A los pocos minutos bajo de la recamara y me dijo que se iba al hospital, tenía programada una cirugía, pero antes de salir me dijo de una forma muy prepotente que me cambiara de ropa, que no esté vestida así cuando llegue toño… Ese comentario que hizo me irritó demasiado, el tono que utilizó me ofendió, me sentí agredida de alguna manera por mi marido, tenía ganas de llorar de coraje, de golpearlo, insultarlo etc.… En fin, me tranquilice poco a poco y empecé a trabajar..

No paso mucho tiempo y mi vecinito toño llegó, le abrí la puerta y le dije que pase, le explique lo que tenía que hacer lo más rápido posible mientras yo seguía trabajando en lo mío. Por mi mente pasaba lo que mi marido me había dicho referente a lo que llevaba puesto de ropa, en mi mente asimilaba si era necesario cambiarme de atuendo o quedarme así, no obstante, recordar la discusión con mi esposo nada más provocó que me molestara de nuevo por lo que decidí no cambiarme y quedarme como estaba.
Llevaba puesto una especie de bata para estar en casa, me llegaba poco antes de las rodillas, me cubría mi cuerpo y estaba sujeta por unos escasos botones y una cinta alrededor, no estaba muy atrevida, sin embargo, no traía puesto sostén y abajo solo tenía una tanguita blanca..

Aun molesta y algo estresada no dirigía ninguna palabra, toño por su parte tampoco hacía mucho ruido, por lo que ayudaba a realizar el trabajo con mayor rapidez. Termine lo que estaba haciendo y me acerque con toño para buscar unos documentos que el ya había ordenado y me quede enfrente de él a trabajar, no obstante, no fue buena idea trabajar muy cerca y enfrente de él, solo la mesa del comedor había de distancia entre él y yo…

Conforme trabajaba, notaba repetitivamente como su mirada estaba clavada entre mis pechos.. La bata que traía dejaba una pequeña abertura donde apenas se asomaban mis melones, era muy pequeña la abertura más sin embargo, él no quitaba sus ojos de ellos… Yo por mi parte, ya estaba acostumbrada a esas miradas por parte de toñito, sin embargo, en esa ocasión y debido al estrés que tenía no soporte tal situación y estalle….

Tiré sobre la mesa los documentos que tenía en la mano y lo quede mirando fijamente… Él se dio cuenta y bajo inmediatamente la mirada…Yo molesta lo seguí observando hasta que de pronto me voltio a ver… Muy molesta le pregunté Qué te pasa?… Solo el silencio me respondió… Continúe y aun mas enfadada.… Por qué me miras así?…. Él no me respondía, estaba como una estatua sin movimiento… Le dije en voz alta que me viera a los ojos…El lo hizo un poco desconcertado…Yo estaba muy muy muy molesta, estaba a punto de estallar mi furia en su contra… Él sin decir alguna palabra, solo me miraba un poco asustado… Le dije por qué diablos me miras las tetas a cada rato? Crees que no te he visto? No es la primera vez que lo haces… Le dije que ya estaba harta de que me miraba de esa forma, le confesé que lo consideraba como de la familia pero que no estaba dispuesta a soportar tal situación, le dije tantas cosas que no recuerdo, la verdad perdí el control, estaba muy furiosa por todo lo que estaba sucediendo, por el estrés de mi trabajo y lo que antes había sucedido con mi esposo…Después de vaciar mi furia y al ver que el no me decía nada, me fui calmando poco a poco, sabía que me había exaltado mucho, que quizás no era para tanto lo que él había hecho, por lo que traté de tranquilizarme hasta que mi respiración regresó a la normalidad…

De pronto temerosamentey susurrando escuché; lo siento mucho, no quise que te pongas así… Yo nada más lo miré pero no le dije nada más, evidentemente ya había pasado lo peor, me sentía menos alterada pero también un poco apenada, de alguna manera sentía que mi malestar era más bien por los problemas con mi esposo y por los del trabajo, no por las miradas de toño y su excesiva fijación en mis tetas, aunque acepto que en ocasiones me molestaba e incomodaba dicha situación… Ya un poco más calmada pero aun con mucho sentimiento en mí, le di la vuelta a la mesa para estar más cerca de él y hablarle o pedirle una disculpa…

Ya estando a un lado de él me relaje por completo y con mi mano lo tomé de su quijada suavemente y lo dirigí fijamente a mis ojos, su mirada era muy tierna y asustada a la vez… Con voz entre cortada y de arrepentimiento le pedí que me disculpara, que me había exaltado mucho y aparte había tenido un mal día, en fin… Él seguidamente me dijo encarecidamente que el grosero había sido él disculpándose etc.…. Poniéndole mi dedo índice en sus labios no lo deje terminar de hablar y del transcurso de algunos segundos, le dije muy gélidamente, te gustan mis tetas???? El no supo que responder… Le volví a preguntar muy despacio…Te gustan??… Con un movimiento muy singular asistió con su cabeza….Yo no sé porque razón lo hice o en que estaba pensando en ese momento pero me desabroche algunos botones de la bata para poder sacar el par de tetas y mostrárselas… Su cara era de asombro e intriga total…Yo le volvía a preguntar te gustan??….Él con su cabeza solo afirmaba…. Su mirada estaban completamente en mis pechos….Yo sentía una sensación muy rara pero muy bonita…Le estaba mostrando a sus ojos las primeras tetas de su vida… Con mis manos me masajeaba mis tetas y le preguntaba si eran bonitas??…Era un silencio total, si acaso se escuchaba el rezumbado de su corazón y los movimientos de su respiración… Él solo asentía con la cabeza a cada pregunta que le hacía en relación a mis senos…
Suavemente con mis manos empecé a desabrocharme la bata por completo para poder despojármela y quedarme solo en una diminuta tanga de color blanco que traía puesta….Su cara era de mayor asombro aún, me observaba de pies a cabeza…Yo al notar tanto asombro, me acerque más a él y me respalde en el comedor, mi cuerpo quedo a unos escasos 30 centímetros de distancia de él…. Le pregunté desafiantemente, cuantas veces te has imaginado o has soñado verme así?…Él me contestó con mucho trabajo que en varias ocasiones me había soñado desnuda….Yo con una sonrisa picara le volví a preguntar y que más pasa en tus sueños?… No supo que contestarte… Por lo que agarre una de sus manos y se las puse sobre una de mis tetas, de pronto agarre la otra mano y se la puse en la otra… Le dije es tu oportunidad de acaríciame las tetas…. Él tímidamente con sus manos empezaba a masajearme mis tetas suavemente, su rostro estaba extasiado de la emoción…

El juego que comencé a jugar empezó a dar resultados y empecé a excitarme muy lentamente, sus manos comenzaron a moverse con mayor rapidez, mientras yo cerraba los ojos y arqueaba mi cabeza para atrás…. La sensación era muy hermosa, el tiempo se detuvo, no pensé en otra cosa más que en el mismo momento, tan fue así que no me di cuenta del momento en que sus labios se acercaron a mis tetas para poder darle un suave y tierno beso… Yo abrí los ojos de nuevo por la rica sensación y observé cómo sus labios se apoderaron de uno de mis senos, se metía uno a la boca como podía, tratando de succionar suavemente mis pezones que se fueron poniendo un poco duros y colorados, mientras con la mano derecha me acaricia el otro pecho y la mano izquierda me tomaba de la cintura intercambiando de posición constantemente… Estaba muy excitada que soltaba muy suaves gemidos…. Así estuvimos por unos minutos más y le pregunte que si ya se había cansado?… Por lo que respondió tímidamente que aun no…Me dirigí hacía un sillón que había en la sala, ahí me recosté y él me siguió para que en un solo movimiento se metiera a su boca mis tetas de nuevo… Estaba maravillado con mis grandes tetas y era algo normal, era sus primeras tetas que probaba y se estaba saciando…Seguía besando mis pechos hasta que empezó a bajar poco a poco sus labios por mi vientre, la sensación fue estupenda pero reaccione y lo detuve, no quería que llegara más lejos.. Él continuo de nuevo con mis tetas, pero con sus manos me acariciaba mi cuerpo de manera lujuriosa… A esas alturas ya tenía mis braguitas bien mojadas por tanto cachondeo que me daba… Sus manos se deslizaban por debajo de mi tanguita como queriéndomela quitar, acariciando mis muslos, mis piernas, mis nalgas y en ocasiones mi conchita por encima de las bragas, dicha situación me hizo perder la razón…
Muy excitada, no pude aguantar más y en un movimiento rápido, yo misma me despoje de mi tanguita y quede completamente desnuda ante él… La persona que yo tanto quería y apreciaba, me tenía con la concha bien mojada y descubierta tirada sobre el sofá… Era una sensación muy placentera pero a la vez rara, estaba siéndole infiel a mi esposo por primera vez y no con un hombre común, si no con un muchacho que prácticamente era un niño, además que era una persona que él apreciaba… El silencio se había apoderado por completo de la escena, solo existían corazones acelerados y respiraciones agitadas…. Se detuvo un momento y detenidamente se puso a contemplar mi concha, mis piernas estaban un poco cerradas por lo que solo apreciaba mi delicada raja junto con un poquito de vello púbico que tenía… La cara era de asombro, no dejaba de ver mi conchita…No me había fijado en todo el acto, pero podía apreciarse que su pene estaba en su máximo esplendor escondido debajo de su bermuda… Como pudo se acomodo a un lado, comenzando a mamarme las tetas de nuevo y con una mano acariciándome sigilosamente las piernas… Su mano poco a poco agarro confianza y empezó a llegar a la zona de mi vagina, con su misma mano y hábilmente separó mis muslos para seguidamente poder acariciar mi conchita, sus movimientos eran suaves y rítmicos, a pesar de ser un novato lo hacía bien o al menos eso pensaba… Estaba muy excitada por la situación que el movimiento que hacía me causaba mucho placer… Poco a poco sus dedos empezaban a entrar lentamente en todo mí ser, lo hacía de arriba abajo y a los lados, sus dedos estaban llenos de humedad por los líquidos que desprendía mi coño…. Por un momento dejó mis tetas en paz y solo se dedicó acariciarme mi conchita metiéndome ocasional y disimuladamente un dedito mientras sus ojos apreciaban el acto… Mientras, yo cerraba los ojos y dejaba que sus manos encaminaran mi destino, era algo mágico e increíble la sensación que me hacía sentir… Después de un rato se detuvo por un par de segundos para lograr así poder abrir los ojos de nuevo, no obstante, no logré dejarlos abiertos por mucho tiempo, al ver su rostro como poco a poco se fue inclinando hasta llegar a la zona de mi conchita…

No quería que eso ocurriera, realmente creo que la idea era que solo juegue y se entretenga con mis tetas un rato, ya sea como consolación a la gritada que le propicie o simplemente a la curiosidad que le daba por descubrir la parte de mi cuerpo que tanto morbo le producía… No obstante, no pude detenerlo y sinceramente no quise…. Su lengua hizo contacto con mi vagina para estremecer todo mi ser, su lengua se deslizaba de arriba abajo con mucha fuerza…Mi reacción fue agarrarme inmediatamente mis tetas y masajearlas, estaba en las nubes y muy excitada… empezaba a gemir mucho por cada movimiento que hacía con su lengua y sus labios…. Hubo un instante en que solté las manos de mis tetas y sujete con cierta fuerza su cabeza presionándola en contra de mi vagina… No tarde mucho y llegué al clímax teniendo un explosivo y delicioso orgasmo…

Mi vecinito había logrado lo que parecía imposible, sinceramente creía que todo lo que me había dejado hacer, era solo para complacerlo a él, no a mí, sin embargo, me hizo estremecer el cuerpo con un intenso orgasmo, sentía como una punzada recorría mi vientre, mis piernas, mi ser…

Loca por lo que había sentido, perdí la poca cordura que tenía y desesperadamente me levante y me hinque frente a él, para ayudarlo a quitar la bermuda con todo y sus calzoncillos… En un abrir de ojos toñito estaba completamente desnudo frente a mí… Se le veía su polla bien dura y erecta, con unas gotitas de líquido lubricante sobre su glande… Él tamaño de su miembro era un poco largo pero algo delgado por falta de uso, era virgen…. De seguro cuando toño esté más grande y le dé un uso constante a su polla, la tendrá muy hermosa…

Con cara de lujuria y de mucha excitación lo miraba y le sobaba al mismo tiempo sus bolas, su respiración estaba a mil… Le pregunté muy excitada y mirándolo a los ojos…. Quieres metérmela?… Quieres sentir que se siente??… Él afirmaba con su cabeza mientras aumentaba drásticamente su respiración…. Yo por lo tanto estaba más caliente y agarré un poco de baba y se la unte en su polla para que esté más lubricada…. Evidentemente por la masajeada que le daba a su pene agarro una enorme consistencia… Realmente tenía una rica verga… Después de masturbarle su polla un rato mas, no me contuve y coloque mi boca a la altura de su pene y le di un pequeño y suave beso en su glande, seguidamente con mi mano alce su pene y le di un pequeño chupetón por debajo de su pene deslizándolo por todo su tronco…. Mi lengua se deslizaba suavemente de la punta de su polla hasta los troncos de sus huevos, para de último, en un movimiento rápido, abrir mi boca y meterme su verga por completo…. Mis labios por un breve instante succionaron su pene en movimientos rítmicos y apresurados, mi boca quedo repleta de sus deliciosos jugos que desprendía… Miraba en su rostro el placer que le producía, temblaba del placer, lanzaba unos pequeños gemidos, etc.… De pronto cuando le chupaba su verga desesperadamente sentí como él sacó de mi boca su polla por temor a estalla en mí… Observe como se contrajo su cuerpo y de su polla logró escapar una pequeña cantidad de semen… Fue un momento único, jamás se me olvidará, como se aguantó la excitación para evitar explotar, sin embargo, logró escapar unas gotitas de lechita que le asomaban en su polla…

Maravillada por la escena, inmediatamente volví con mi lengua a tomar su enorme polla, metí a mi boca la gotita de leche que desprendió, sin embargo, no seguí chupándosela por mucho tiempo… A pesar de que por dentro sentía una necesidad de seguir mamándosela… Sentía su pene muy suave y rico para seguir, nada más de verla bien erecta me daban ganas de metérmela toda y mamársela hasta que mi boca se quedara sin fuerzas, pero sabía que no iba aguantar mucho y quería que sintiera que era realmente coger.

Desesperadamente me paré y me volví a recostar en el sillón dejando mis piernas abiertas invitándole a que se acercara y me poseerá… Él Estaba muy extasiado por la sensación que hasta temblaba…. Se acercó y colocó su miembro en mi conchita mientras yo sentía una gran ansiedad de ser penetrada… Intentaba metérmela pero no sé porque razón no lo hacía, que sí que lo ayude agarrando su verga con mi mano y dirigiéndolo hacia mi vagina… Con un movimiento acertado empezó a metérmela poco a poco hasta metérmela por completo…. Era una sensación rica, hermosa y más cuando lo miraba y veía su cara de placer, sentía su calor dentro de mí, sentía sus dulces y suaves embestidas, los líquidos que emanaban de mi vagina de deslizaban por mis muslos mojando un poco el sillón en donde estábamos, de igual manera los gemidos eran parte del gran placer que me hacía sentir, el vaivén de su verga dentro de mi vagina aumentaban de intensidad y hacían que acaricie el cielo e incendie la tierra….

En varias ocasiones sacaba su polla de mi concha para descansar… Por el rostro que ponía sentía que ya no podía más, sin embargo, le susurraba que siguiera haciéndolo y así lo hizo por un rato…. Desafortunadamente para mí, no tardo mucho y sentí como aventaba una cantidad inmensa de leche dentro de mí…. Era abundante y caliente, por más que se estaba vaciando dentro de mí, aun seguía moviéndose, sin embargo, después de un rato ya no pudo más y mejor saco su polla de mi concha para poder descansar…

Después de sacar su polla de mi concha se sentó muy agotado en el sillón de enfrente… Yo con aun ganas de mas, con mis dedos empezaba a acariciar mi conchita.. Con la leche que salía por mi concha la agarraba y la frotaba en mi vagina para que este mas lubricada y pueda masturbarme mucho mejor… Sentir su mirada mientras me masturbaba era mucho más excitante, pensaba como días atrás me cuidaba de no mostrarle mucho cuerpo a mi vecinito y días después me veía desnuda, con mi concha en su cara y masturbándome…Después de un rato tuve un orgasmo para poder poner fin a esta rara pero increíble aventura…

No tardé ni un minuto tendida en el sofá y de pronto la razón me regresó… Me levanté, mire el reloj, tome mis prendas, entendí que ya había pasado un buen rato y yo completamente desconectada de mi alrededor, por fortuna nadie había visto lo sucedido, sin embargo, me apresuré y le dije a mi vecinito que se vistiera y que termine lo que le había dicho que haga…
Por mi parte me fui a echar una ducha, para quitarme el sudor y el aroma a sexo que tenía… Me sentía muy sucia, muy puta, una abusadora, no entendía porque razón actué de una manera promiscua, jamás me imagine que esto me ocurriría a mí y peor aun con un menor, un muchachito, mi vecinito… Siempre he reprobado la infidelidad y ahora era parte de ella…. Muchas cosas me vinieron a la cabeza aquel día mientras estaba en el baño, sin embargo, traté de ser fuerte para manejar la situación con mi vecinito, sentía que no podía dejar así las cosas…

Terminé de bañarme y regresé a terminar mi trabajo, estuvimos como 40 minutos sin decir palabra alguna, hasta que él terminó su parte y evidentemente se tenía que ir…. Cuando estaba por salir me armé de valor y lo hable, sabía que era ahora o nunca, lo lleve a un sillón del jardín y hable de lo que había sucedido, le dije muchas cosas……

Principalmente, le pedí una disculpa por todo, asumí mi responsabilidad ante todo, le dije que tuve un pésimo día, además de pleitos con Mauro entre otras cosas, también le pedí que no comentara lo sucedido con nadie en lo absoluto, que le tenía una gran estima y que estaba dispuesta a olvidar todo con tal que nadie se enterara, sería nuestro secreto…. Además le comenté en broma que ya lo había hecho un hombrecito, que se había tirado a Gina, la vecina más sabrosa del vecindario en fin… El también se disculpo y me prometió que jamás le contaría a nadie lo sucedido, también me dijo que fue lo mejor que le pudo haber pasado, en fin, la plática se torno muy larga… Nos reímos de algunos sucesos del acto, le recrimine porque me morboseaba, le dije que en varias ocasiones los había pillado viéndome las tetas, en fin, hablamos de todo, porque quedamos de acuerdo que después de esta plática, jamás volveríamos hablar del tema….

Definitivamente, esa platica me quito mucha culpabilidad, evidentemente no del todo, pero me sentí mucho mejor… Terminamos de hablar y se despidió, antes de salir por la puerta lo abrace muy tiernamente y le di un suave beso en su cachete y le hice que me jurara de nuevo que nunca hablará de lo ocurrido…El así lo hizo y se fue….

Días después albergo una pena mutua, sin embargo, con el paso de los días todo regresó a la normalidad… Nos teníamos más respeto, sin embargo, donde hubo fuego cenizas quedan y luego les contaré dos capítulos más de esta triste historia, claro en cuanto tenga otro chance……..

Perdón si escribí mucho, trate de describir lo más posible, aunque algunos quizás no les guste…. A mí me vale, disfrute mucho escribirlo….

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