Mi vecina del octavo

Sabia que esa noche iba a tener el mejor sexo de mi vida, pero no imaginaba con quien…

Hola, me llamo Lucia, tengo 28 años y este es mi primer relato. Conoci esta pagina hace unos meses y desde entonces siempre he pensado en contaros algo que me sucedio durante los apagones del verano pasado.

Yo habia discutido con mi marido por una tonteria y, ademas, en parte habia sido culpa mia, asi que decidi darle una sorpresita: Me compre un modelito muy sexy de ropa interior, me puse ligas con encaje y me arregle por la mañana, antes de ir al trabajo: Llevaba una blusa de seda rosa y una falda estrecha que me llegaba algo mas arriba de las rodillas. Y es que en el mundo de la publicidad, que es mi profesion, la imagen es muy importante, por eso mismo me habia alisado el pelo.

Habia visto ese corte a Rachel, en la serie Friendo, y como todo el mundo me decia que soy muy parecida a ella, fui a la peluqueria y me lo hice. Podia decirse que estaba muy contenta con el resultado. Me sentia sensual, femenina y tremendamente guapa, dispuesta a hacer disfrutar a mi recien estrenado marido. El siempre me dice que le pone cuando voy de ejecutiva cachonda.

Cuando sali del trabajo, entre en el coche, puse el manos libres y le llame. Eran las doce de la noche, yo habia salido muy tarde de trabajar porque era viernes y estabamos cerrando las ultimas campañas, algo que pasaba todos los fines de semana, sobre todo en verano cuando parte de la plantilla esta de vacaciones. Le dije que me tenia que quedar toda la noche trabajando porque queria presentarme por sorpresa y pasar una noche de sexo desenfrenado.

Tuvimos una conversacion al mismo tiempo apasionada, obscena y sensual que hizo que me recorrieran escalofrios por el cuerpo y que el encaje de mis braguitas se humedeciera, empapandome las ingles. Mi respiracion era agitada y no veia el momento de cruzar la puerta de casa para que me lo hiciera en la mesa del salon. El sexo telefonico siempre me ha excitado mucho y si no hubiera sido porque queria llegar a casa lo antes posible, hubiera abierto las piernas sobre el volante y me hubiera masturbado hasta que me hubiera quedado afonica de gemir.

Una vecina mia entro junto a mi: Era mi vecina de abajo, del octavo. Vivimos en una torre de apartamentos no muy centrica, la verdad, pero donde todo es moderno y aseptico. Esa era mi vecinita lesbiana, ¿como se llamaba? Lluvia, uno de esos nombres que se pusieron de moda en los 80. Antes vivia con una chica, pero hacia un par de meses que se habia ido. A veces la veia desde mi terraza, a Lluvia, tumbada en topless en una hamaca, con sus pezoncitos duros apuntando hacia mi. Vaya, me estaba poniendo cachondisima, necesitaba sexo ya.

Entramos en el ascensor, un habitaculo realmente enorme, de dos metros de lado. Una de esas cosas absurdas de los edificios modernos. Ella debia de venir de tomar unas copas, porque llevaba una minifalda de esas muy, muy cortas, con volantes, que se pusieron de moda hace un par de años, de color blanco; llevaba tambien una camiseta de tirantes por la que se transparentaban sus pechos. Aunque se que somos de la misma edad, yo parecia mucho mayor. Que recuerdos, cuando yo podia salir los fines de semana vestida como una adolescente y no tenia que achicharrarme con aquellas medias… que esperaba poder quitarme pronto.

Inicie una conversacion de ascensor porque nos quedaban ocho largos pisos:

– Hola

– Hola, ¿vienes de trabajar a estar horas?

– Si, ojala pudiera salir, pero este trabajo me absorbe – ella se rio.

– Por eso yo prefiero los masajes – era masajista, y de pronto me la imagine pasando sus manos por cuerpos semidesnudos. Estaba muy caliente. – nadie va a darse un masaje a las once de la noche.

Al llegar al septimo, el ascensor hizo un ruido raro y se paro: No te preocupes, calma, Lucia…

– Oh, Dios, ¿que ha pasado?

– Tranquila, tiene frenos y cierres de seguridad, se votaron en junta el invierno pasado – la tranquilice – Mierda, me he dejado el movil en la oficina…

– A mi no me mires, ni siquiera tengo – hippy estupida, no tener un movil hoy en dia…

– ¿Te esperan en tu casa?

– No, vivo sola.

– A mi no me esperan hasta mañana. – en nuestro bloque casi todo el mundo estaba de vacaciones, y los que no eran parejas con niños y un par de oficinas ya cerradas. – Si nadie sale esta noche y coge el ascensor, hasta mañana no nos van a sacar, porque tiene ese estupido cierre de seguridad. – le explique para que se hiciera a la idea.

– Pero no puede caerse, ¿verdad?

– No

– Entonces me da igual – “Claro” pense “como tu no tienes a nadie esperando para follarte…” Se sento en el suelo y yo hice lo mismo.

La excitacion, el calor y el aburrimiento hicieron que mi mente divagara: Que guapa y voluptuosa era mi vecina, con esos pechos tan grandes y esas caderas. Ademas, su melena pelirroja, rizada, y sus ojos verdes la hacian muy especial a la vista. Estaba tan caliente… La mire fijamente sin importarme lo que pensara. Desde mi perspectiva veia el interior de uno de sus muslos y la falda era tan corta que podia entrever su sexo, esa chica no llevaba braguitas y eso me excito mucho mas que toda la conversacion telefonica con mi marido. Una vez mas me contuve para no meterme la mano bajo la falda para acariciarme… El ascensor hizo otro ruido raro y se movio. Lluvia dio un respingo y se acerco a mi, agarrandome un brazo.

– Lo siento – dijo, pero a mi el contacto de sus manos largas y finas me hizo estremecer. Mi excitacion aumentaba y no tenia nada ni nadie con que satisfacerme. Notaba las braguitas tan mojadas… Mis jugos se escapaban en tales cantidades que pense que pronto gotearian sobre el suelo. Para mi sorpresa, Lluvia acerco su rostro a mi oido y susurro – Por favor, tapate el liguero con la falda, porque lo veo desde aqui y me pone a cien – su aliento en el cuello me gustaba, asi que cerre los ojos y deje que siguiera hablando – ¿Sabes que te pareces a Rachel, de Friends, con esa ropa tan elegante y esa melena lisa? Cada vez que miro el liguero mi chochito – lo dijo con esas palabras y me hizo enloquecer – se empapa y siento deseos de quitartelo con los dientes – Gemi, extasiada de placer.

Entonces ella se puso a cuatro patas como una gatita morbosa de labios gruesos y mojados de saliva y me beso muy cerca de la boca – Hace dos meses que Irene se fue y estoy tan sola… No tengo a nadie que me haga el amor, y yo lo deseo tanto… ¿A que nunca has estado con una chica? – me pregunto, apoyandose sobre mis rodillas de tal forma que atrapaba sin remedio. El calor que su sexo irradiaba traspasaba la falda y mi blusa, asi que yo lo notaba en el ombligo.

– No… – musite con voz ronca. Entonces se levanto la falda y me mostro sus vellos pubicos rojos como el fuego pero tan depilados que solo quedaba una rayita fina. Yo nunca habia visto uno tan depilado y la toque para sentir su suavidad. Incluso la fina linea de pelillos era suave. Ella aparto mi mano y metio la suya. Empezo a masturbarse alli, sobre mi, mientras yo la veia arquearse hacia atras y jadear. Su dedito se movia freneticamente por sus humedos labios vaginales, acariciaban y movian su clitoris y en un par de momentos se introdujeron en su vagina, que era como un tunel estrecho y resbaladizo. Yo necesitaba sentirlo asi, por eso empece a acariciarme por encima de las braguitas empapadas. Fue Lluvia quien se encargo de bajarmelas, al tiempo que me abria de piernas, abriendose ella aun mas. La veia a ella jadeando sobre mi y me veia a mi misma en el espejo, colorada y despeinada.

Me acaricie con la palma de la mano, como me gusta hacerlo cuando estoy sola, mientras Lluvia, con la otra mano, me penetraba hondamente, con mucha intensidad, hasta que tuvo tres dedos dentro de mi chochito rubio y cubierto de pelo. Nos corrimos a la vez, gimiendo a gritos.

– Oh, cariño, sigue, asi, por favor… Cuanto lo echaba de menos, tocame… Voy a correrme…

– Correte conmigo, por favor, ¡ah, Dios!, un poco mas, ya casi esta, ya llego… – Ella respiro entre relajada y aliviada, pero yo deseaba mas, mucho mas.

Me abalance sobre ella besandola el cuello y las orejas, mientras ella me agarraba del pelo. Nos desnudamos, desparramando la ropa por el ascensor, pero ella insistio en que me dejara puestas las medias con el liguero. Su cuerpo, semejante al de alguna diosa del placer, se mostro ante mi en todo su esplendor. Nuestros besos eran tan fuertes que casi nos mordiamos los labios, mientras yo le abria las piernas de golpe para meter un dedo, por primera vez, en el sexo de otra chica. El de Lluvia era calido y humedo, acogedor para mis deditos. Su humedad me empapaba la mano. Me la lleve a la boca. Su flujo era tan dulce que desee con todas mis fuerzas beber sus nectares.

Nos colocamos en un 69 comodamente, y entonces agradeci que el ascensor fuera tan grande como el recibidor de mi casa. Nunca habia visto el sexo de una chica de cerca. Era precioso, como una flor abierta especialmente para mi, sus cuatro labios tan tiernos. Recorri sus pelitos con la lengua y luego la bese en los labios como si la besara en la boca. Ella se estremecio. Empece a lamer su clitoris y a meter la lengua por todas partes, deseosa de probarlo todo… Cuando ella hizo lo mismo tuve un orgasmo inmediatamente, pero me prepare para tener otro, porque ella no parecia dispuesta a parar. Sorbio mis jugos con delicia mientras me lamia y chupaba con sus labios gruesos y sensuales.

Metio y saco rapidamente un dedo, y cuando lo tuvo mojado de flujo, empezo a introducirlo suavemente en mi culito hasta que tuvo dos dedos dentro. Eso me volvio totalmente loca y tuve otro orgasmo tan fuerte que le di un pequeño mordisco con el que ella grito de placer y dolor. Yo no era tan buena con la lengua, asi que me empujo contra el suelo boca arriba, y utilizo mis pechos y mis pezones erectos para masturbarse, mientras yo misma me acariciaba, anhelando con todo mi corazon otro orgasmo.

– Oh, vamos, meteme dos dedos mientras te tocas… se que te estas tocando… Mas fuerte, asi…

– Ah… ya estoy, ya, ya, YA… – nunca me habia corrido tantas veces seguidas – ¡Follame! – grite, fuera de mi – ¡hazmelo! Hazme el amor.

Unimos nuestros sexos palpitantes dos veces mas. Cuando se acercaba el amanecer, alli afuera, Lluvia me deleito poniendose a cuatro patas y dejando que me masturbara restregandome contra su culito duro… El riesgo de que algun vecino accionara de nuevo el ascensor, que se habia parado como medida de seguridad, y nos encontrara desnudas, empapadas en sudor y jadeando, hizo que el ultimo orgasmo fuera brutal. Despues nos vestimos y esperamos en silencio hasta que abrio un bombero al que un vecino habia llamado, viendo que no sabia accionar de nuevo el ascensor.

El ambiente estaba tan cargado de sexo y del olor de nuestros fluidos que al bombero se le dilataron las pupilas y entre sus piernas empezo a levantarse algo que prometia ser grande. Con esta nueva excitacion corri a mi casa para, esta vez si, que mi marido me follara.

Desde entonces, al menos una vez al mes bajo a pedirle algo a mi querida vecinita Lluvia, para disfrutar de todos los juguetitos sexuales que tiene en su armario y, sabiendo que mi marido esta a pocos metros, alcanzo orgasmos sin limite (hasta el sexo con mi marido ha mejorado sustancialmente).

En los primeros dias de sol se ha vuelto a tumbar en topless y yo la he visto mientras tendia mi modelito de encaje, solo que esta vez ella ha querido dedicarme un magnifico espectaculo, metiendo su manita descaradamente bajo el tanga del biquini.

Desde hace un par de meses tiene una novia bajita, morena, muy guapa, aunque sigue viendose conmigo. El otro dia me ofrecio hacer un trio y yo, fuera de control, acepte. Pero esa es una historia que os contare otro dia.

TODO EMPEZO POR UNA INYECCION

Hola, ma llamo Ana, tengo 35 años, casada y feliz con mi sexualidad.

Hace tiempo tuve un problema de salud, me sentia un tanto decaida y triste, no me apetecia nada, ni trabajar, ni estar con amigos, ni mi pareja…ni sexo.

Una amiga me recomendo asistir a la consulta de una doctora, me dijo que ella habia pasado por algo igual y que la doctora Ana Maria ( asi se llamaba) la habia tratado muy bien y le habia solucionado el problema. Fue mi amiga Ines la que me concerto la entrevista,prevista para un lunes a primera hora de la tarde.

Acudi puntualmente, a las 4 de la tarde. Tuve que esperar poco, unos 5 minutos, enseguida una enfermera muy atenta me indico que la doctora me atendia. Pase a un despacho muy soleado, amplio, con una decoracion moderna, llena de tonos otoñales, muy calidos. La doctora Ana Maria es una mujer de unos 50 años, delgada, muy femenina, pèlo castaño, sin maquillar y ojos claros, de un color indefinido. Me pregunto que sintomas tenia y le conte cual era mi situacion. Me hizo multitud de preguntas y me pidio que me hiciera unos analisis, para comprovar que no habia nada de anormal. Pasados unos dias regrese con el resultado de los analisis, estos estaban bien. La doctora me dijo que no habia ningiun problema, y que posiblemente estaba en una situacion de pre-depresion y un cierto habatimiento.

Me receto unas inyecciones, 12 en concreto, y me aconsejo que me las pusiera una ATS que habitualmente colaboraba con ella, ya que tenian unos efectos secundarios o reacciones que era importante controlar.Me dirigi a la farmacia y compre los inyectables, luego en casa, lame a la ATS para concretar el dia y la hora para pincharme. Quedamos para el dia siguiente, a las 5 de la tarde, me dijo que era importante que cada dia me las pusiera mas o menos a la misma hora y que tenia que ponerme una cada dia, sin saltarme un solo dia.

Acudi a la hora convenida, con los inyectables, llevaba un vestido un poco corto, con estampados azulados, zapatos con un poco de tacon. LLame a la puerta y habrio una señora de unos 60 años, bien conservada, morena de ojos azules, con una sonrisa que dejaba ver una boca grande y blancos dientes, su voz era dulce, aunque tenia un cierto tono de autoridad, me dijo ” Buenas tardes…eres Ana, verdad?”. Si, respondi yo con una voz un tanto nerviosa e insegura, la verdad, no me gusta que me pinchen, me da un cierto miedo. “Me llamo Luisa, pasa, acompañame”..fue su siguiente frase, yo la segi a traves de un pasillo de una casa antigua y de decoracion pasada de moda. Entramos en una pequeña habitacion, toda blanca, a la izquierda habia una camilla metalica de color blanco desgastado. Tambien habia un pequeño biombo que servia de vestidor. Al otro lado un mueble de madera blanca, viejo y desgastado,alargado con un espejo y al fondo un armario estrecho y alto de cristal, donde se podia ver las jeringuillas, y otros enseres propios de la profesion.

“Traes los inyectables” me dijo..”Si”, respondi yo con una voz cada vez mas nerviosa. Los cogio y empezo a preparar la inyeccion, no queria mirar para no ponerme mas nerviosa, pero oia el ruido que hacia las ampollas y los utensilios…Se giro hacia mi, en la mano llevaba un pequeña bandejita metalica con la jeringuilla, el algodon y el acohol,,”Ven, ponte aqui..” me dijo, indicandome un lateral de la camilla. Me acerque y vi la aguja de la inyeccion, me parecio enorme¡¡¡¡ ” Subete el vestido, bien arriba..”. Ahora su voz era mas autoritaria..obedeci y me levanta el vestido por encima de mis braguitas blancas..”Inclinate hacia delante, sobre la camilla..”..me dijo, mientras con una mano sobre mi espalda me indicaba lo que debia de hacer..quede tumbada sobre la camilla en un angulo recto, de cintura hacia arriba estaba sobre la camilla, con las manos cruzadas sobre mi cara y los puños cerrados por los nervios y el miedo al pinchazo..de cintura hacia abajo mis piernas estaban rectas, y mi culo, todavia cubierto por las braguitas en “pompa”. La Sra Luisa dejo la bandejita a mi lado, a la altura de mi cara, de manera que podia ver aquella aguja, lo que me ponia mas nerviosa…senti como sus dedos se posaban sobre mis braguitas, y tiraban suavemente hacia abajo, dejando mis nalgas al descubierto.

Acaricio una de mis nalgas mientras me decia que me relajase, lo que no consiguio, pues cada vez estaba mas nerviosa y mas tensa. Enseguida note el frio algodon empapado en alcohol sobre mis nalgas y me estremeci..”Tranquila, relajate…”..le oi decir, mientras un cachete caia sobre mi culo..luego la eternidad, …. pellizco un poco mi nalga derecha y note un terrible pinchazo..jemi..”tranquila, tranquila..ya esta..” me dijo, mientras segia introduciendo lentamente la aguja en mi culo..cerre los puños con fuerza mientras los ojos se me humedecian de dolor…luego note como un liquido espeso penetraba y todavia me dolia mas, casi hasta paralizarme la pierna. ” El liquido es espeso y duele bastante, pero si te relajas ira mejor….” casi no oia lo que me decia, solo desebaba que terminase de una vez.”Ya falta poco…asi, tranquila..eso es..” Palabras que me parecian lejanas. “Ya esta…ahora estate quieta”..Retiro la aguja de mi nalga y me dio un pequeño masaje, luego me pregunto si notaba alguna sensacion extraña, como sofocos, enrojecimiuento, aumento de la temperatura, etc..Yo le respondi que me sentia un poco sofocada, ella me respondio que era normal,una reaccion a la inyeccion. ” Ahora te tocare abajo para ver como estas reaccionando. Relajate y no te preocupes”, me dijo.

Bajo un poco mas mis braguitas y deslizo sus dedos entre mis piernas, hasta llegar a mi sexo, con suavidad recorrio mi sexo, acariciando mis labios humedos, arriba y abajo, casi de forma imperceptible, luedo, muy suavemente los separo y deslizo su dedo hasta llegar a mi clitoris. Yo estaba totalmente empapada, “estas muy humeda, es normal, no te preocupes…ahora relajate..separa un poco mas las piernas..” La obedeci y note como su dedo acariciaba suavemente mi clitoris, de arriba a abajo, luego en pequeños circulos…luego con otro dedo…yo me movia sin ser consciente de ello y empece a jadear…sus dedos recorrian mi sexo y se introducian en mi vaguina mojada, ritmicamente entraban y salian, jugaban con mi clitoris, lo presionaban o lo acariciaban suavemente o con fuerza….Me estaba volviendo loca, cada vez jadeba mas fuerte y queria que no parase nunca.”Muy bien…ahora vamos a ver como esta el culito…” me dijo, mientras bajaba mis bragas hasta las rodillas ” separa mas las piernas y pon el culo mas alto..”, la obedeci y levante mas el culo, para que quedase mas abierto.

Ella separo con sus dedos mis nalgas “Ahora tranquila, te pongo un poco de vaselina para lubrificar..” mientras su dedo acariciaba mi ano con una crema fria, me estremeci..”Tranquila, relajate..”…Su dedo hacia masajes circulares sobre mi ano…y de pronto note como empezaba a penetrarme..opuse resistencia, aprentando el culo, pero no sirvio de nada, al estar lubrificado su dedo se fue introduciendo sin obstaculos…jemi entre dolor, placer y la novedad de que me lo hicieran por el culo, yo era virgen por esa zona…” Relajate…”y un fuerte cachete cayo sobre mi nalga..me estremeci por el dolor y la Sra Luisa aprovecho para introducirme todo el dedo en culo..lo senti hasta el fondo y aprete las nalgas..otro cachete en la otra nalga y luego otro..mientras su voz, esta vez dando ordenes, seca y contundente..”Venga, abrete bien..asi..bien abierta..relajate..”.

El dedo empezo a moverse adentro y hacia fuera, primero despacio, luego mas deprisa, y los cachetes seguian cayendo sobre mis nalgas, cada vez con mas fuerza, oia el “splaasss”como retumbaba en la habitacion, a cada cachete yo me estremecia y ella me penetraba mas profundamente.Retiro el dedo y me dijo..”Quitate las bragas y ponte de rodillas sobre la camilla”. Yo obedeci, estaba de cuclillas sobre la camilla, con las piernas separadas y el culo en alto. La Sra Luisa separo mis nalgas con los dedos y de nuevo me puso vaselina, mientras me decia ” Ahora te introducire un vibrador hasta el fondo…relajate y ponte bien”. Un fuerte cachete cayo sobre mi nalga mientras la punta del vibrador penetraba mi ano, luego otro cachete y el vibrador entro por completo..senti como si me abrieran..empezo a moverlo ritmicamente, cada vez mas deprisa y con mas fuerza..” Te gusta eh..asi abrete bien..te gusta por el culo, eh guarra?..abrete asi…”Los cachetes eran continuos y el vibrador cada vez penetraba mas profundamente…jemia y me movia…hasta que solte un grito, el vibrador quedo clavado en lo mas profundo de mi culo, me corria como una loca, no podia para de jemir…

Luisa me cogia de las nalgas para que no me moviera mientras el vibrador se clavava en lo mas profundo…mas cachetes ….quede tendida sobre la camilla, empapada de sudor y de mis propios flujos.”Ya esta…ponte las bragas, ya hemos terminado”

“Ha ido bien?”, me pregunto..”Si”, respondi yo, vergonzosa y confusa. Cuando ya estaba vestida y habia pagado por ponerme la inyeccion, justo cuando estabamos en la puerta de la casa, la Sra Luisa me dijo ” Subete el vestido”. Yo obedeci, sin decir nada. “Date la vuelta”. Asi lo ice, dejando mi culo cubierto por mis bragas a su vista. “Bajate las bragas hasta las rodillas, inclinate hacia delanta”. me ordeno, Obedeci sin rechistar..”Tienes las nalgas rojas…te gustan las zurras, verdad?”..Si, respondi yo..”Bien..” Las quieres fuertes o muy fuertes” me dijo..Tituvee, “fuertes”, dije…” Esta bien”..Y varios cachetes muy fuertes cayeron sobre mis nalgas….luego su mano volvio a deslizarse entre mis piernas y acaricio de nuevo mi coño….ESTABA EMPAPDA ¡¡¡¡ Aquello me excitaba. “Subete las bragas”.Obedeci. “Hasta mañana”.

Cuando llegue a casa me mire las nalgas…estaban rojas como un tomate…

Me costo dormir…pero al dia siguiente me excvitaba solo con pensar que me tenia que poner otra inyeccion, aunque desconocia lo que me esperaba.

mi vecina Elena y yo

Mi nombre es Susy, tengo 41 años y estoy separada desde hace dos. En los ultimos tiempos he pasado por algunos momentos dificiles y consecuencia de mi estado animico, he establecido una relacion de amistad mas estrecha con mi vecina, Elena, a la que conozco desde hace unos seis años.

Ella siempre ha tenido una inestabilidad emocional con muchos altibajos, provocada por distintos problemas, siendo habitual en su dieta alimenticia diaria los ansioliticos y el prozac.

Elena tiene 35 años, es una mujer muy alta, con un peso adecuado a su estatura, sus pechos son hermosos, redondos, tiene unos ojos celestes muy bonitos y transparentes, que destacan enormemente tras los cristales de sus lentes. Es madre de dos niños y siempre se queja de que su marido no la valora y que nunca le ha hecho sentir un orgasmo, por lo que ella solo siente placer cuando se autosatisface.

Yo, por el contrario, soy una mujer muy pequeñita, mi peso tambien esta adecuado a mi estatura, tengo una figura bien moldeada y formada, con culito y tetas acordes a ella, en realidad, para ser sincera, me conservo bastante bien para mi edad y haber sido madre de una preciosa hija.

Tengo un amigo especial, mi amante, desde hace mas de un año, que me ha descubierto un mundo diferente de la sexualidad, ha despertado en mi, muchos sentidos que estaban latentes y me llena de satisfaccion y placer los momentos que compartimos juntos. (de nuestras relaciones os hablare en otro relato).

Todo ocurrio un domingo lluvioso, triste y aburrido, me encontraba tumbada en el sofa haciendo zapping, pues no me apetecia arreglarme ni salir, el mal tiempo, contribuia a que las calles estuviesen desiertas y no se oyesen ruidos exteriores, por ello, me quede muy sorprendida cuando oi sonar el timbre de la casa, ya que no esperaba a nadie y no se me ocurria quien podria venir a visitarme en ese momento. Me levante con desgano a abrir la puerta y me encontre a mi vecina Elena llorando desconsoladamente, la hice pasar, preguntandole incesantemente que es lo que le ocurria, pero ella no era capaz de articular palabras coherentes y lloraba sin parar.

La acompañe hasta el sofa y me dirigi a la cocina para prepararle una tila, que poco a poco se bebio y la fue calmando. Me sente a su lado cogiendole las manos, tranquilizandola y cuando por fin empezo a hablar entre suspiros, referia que se sentia muy mal, que se sentia fea, gorda, nada deseable ni sexy y que estaba muy muy cansada de todo…..

Me acerque mas a ella y le acaricia el rostro, quitandole los cabellos de la cara y le di un beso en la mejilla, a la vez que empece a susurrarle al oido, que es una mujer muy bella, muy alta, con buen cuerpo, simpatica, cariñosa y realmente deseable. A continuacion le quite las gafas y seque sus lagrimas, volviendo a besarla varias veces mas, y sin darme ni siquiera cuenta, le rodee el cuello con mis brazos mientras seguia diciendole palabras hermosas y reconfortantes al oido, y asi poco a poco, me sorprendo porque ella me va acariciando la espalda hasta llegar a mi cintura, por cuestion de comodidad, me siento encima de ella a horcajadas y sigo susurrandole que es una mujer realmente excitante, capaz de seducir a cualquier persona, de producir y de recibir mucho placer……. de repente, noto un cambio muy brusco en su respiracion, que parece algo entrecortada, le acaricio con mis manos el rostro y paso mis dedos por sus labios, al instante, ella chupa mi dedo avidamente, por lo que continuo jugando con todos ellos durante un gran rato, hasta que decido unir mis labios a los suyos y ella me besa desesperadamente y gimiendo de placer. Vuelvo a susurrarle lentamente y ella empieza a retorcerse.

Bajo mis manos hasta el inicio de su camisa y empiezo a desabrocharle los botones muy despacio, hasta sobar una y otra vez sus pechos por encima del sujetador, ella evade continuamente mi mirada, pero no se resiste…

Me siento muy caliente y con ganas de sexo, pero me contengo de inmediato, la cojo de la mano y le pido que me acompañe al dormitorio, explicandole que le voy a dar un buen masaje que le va a ayudar a liberar todas sus tensiones, ella accede deseosa.

Le pido que se tumbe bocaabajo en la cama desnuda de cintura para arriba, a continuacion me siento sobre su cintura, la embadurno de crema y empiezo a masajearla durante largo rato, ella repite muchas veces, que se siente realmente bien, yo le sigo hablando despacio y le digo que tiene una piel suave y perfecta, muy lentamente voy bajando mis manos hasta llegar al inicio del culo, quitandole los pantalones del chandal, voy metiendo mis manitas por debajo de sus braguitas, me siento totalmente homeda y ardiente, ella comienza nuevamente, a mostrar una respiracion entrecortada y la noto muy agitada, pero no habla nada, solo se deja hacer, le pido que se relaje, que no este tensa, empiezo a bajarle las braguitas y deslizo mi dedito suavemente por su rajita que desciende facilmente con la crema, una y otra vez, hasta que ella comienza a jadear, me tumbo a su lado y le beso en los labios, diciendole que me esta haciendo sentir muchos deseos, ella me mira por fin, pero con una mirada languida y tranquila, que parece que no ve……

Esta vez es ella quien busca mi boca y me besa apasionadamente, con su lengua, descubriendo todas las cavidades de mi boca, su beso me deja casi sin aliento, empiezo a desnudarme y me tumbo totalmente desnuda sobre ella, que se ha puesto bocarriba, acariciandonos y besandonos calidamente, aprieto sus pechos entre mis manos y mordisqueo incesantemente sus pezones que estan durisimos, sus gemidos son constantes y escandalosos, se retuerce de placer, voy bajando por su cuerpo y frotando a la vez mis tetas por su vientre, me detengo pausadamente en su ombligo con mi lengua, mientras mis manos siguen pellizcando sus pezones, ella no puede mas y pone con fuerzas ambas manos sobre mi culo, pidiendome que la folle.

Estoy chorreando, caliente y deseosa, consigo con esfuerzo deshacerme de sus fuertes manos y me pierdo en su coñito, rosita, ardiente de deseos, humedo y caliente hasta mas no poder, con un olor a sexo distinto, ya que nunca antes habia probado el sabor de otra mujer, separo con mis dedos sus labios y paso incesantemente mi lengua por sus labios externos e internos, lamo mil veces su clitoris mientras yo tambien gimo de placer y satisfaccion, ella se deshace en un gemido infernal y todo su cuerpo se estremece hasta quedar exhausta. A continuacion, acerco nuevamente mi boca hasta la de ella y ambas compartimos su sabor, nos miramos y su cara muestra agradecimiento, descubrimiento y mucho mas deseo…..

Empieza a coger mis tetas con sus enormes manos y a mordisquear mis pezones, cuando estan totalmente duros, comienzo a frotarselos nuevamente por el clitoris, le digo entre suspiros que me tiene totalmente caliente, como una perra en celo, que la deseo locamente y ella vuelve a gemir, introduzco primero un dedo en su chochito, luego otro, mientras sigo chupando su pipita que esta mas que estimulada y ella me pide que me tumbe sobre ella, empezamos a frotar nuestros sexos de forma compulsiva, mientras me como sus tetas y las espachurro con mis manos, ella me acaricia la espalda y me aprieta el culo con las dos manos fuertemente. Siento como el calor me embarga y mis movimientos pelvicos se van acelarando paulatinamente, hasta conseguir ambas un orgasmo increible.

Nos tumbamos una junto a la otra con nuestras cabezas reposando sobre la almohada, mientras nos acariciamos y besamos, me explica sus sentimientos, como por primera vez en su vida ha sentido placer compartido con otra persona, como se ha excitado y lo bien que se siente, yo la escucho y sigo acariciandola y le pido que se ponga a cuatro patas, como una perrita….. empiezo a besarle el culito, darle bocaitos en sus cachitas, le chorreo de saliva su rajita y empiezo a chuparla lentamente hasta llegar al ano, meto mi lengua en el y luego un dedito que hago girar dentro de ella, Elena se muerde los labios, le doy palmadas en las nalgas y de repente….. empieza a gritar que quiere mas, me levanto de la cama, cojo un juguete en forma de pene que me regalo mi amante y lo voy introduciendo en su culo poco a poco, ella se contonea, tan grande, sus tetas colgando, me piden que se las chupe, asi que me tumbo debajo de ella bocarriba, mientras sigo con el juguete en su culo, se pone como loca, grita y gime sin parar una y otra vez hasta conseguir nuevamente el extasis, cuando se recupera le pido que me coma el coñito que estoy muy caliente a lo que accede de buena gana y lo hace realmente bien, acariciando mi pubis

Y mis ingles a la vez que me chupetea todo mi chochito por dentro y por fuera, mi clitoris esta hinchado por sus lametones, cuando ya no puedo mas pongo mis manos sobre su cabeza, atrayendola hacia mi, como queriendo hundirla dentro de mis entrañas, hasta conseguir un nuevo orgasmo que me deja extasiada.

De pronto suena el telefono, es el marido de Elena que pregunta por ella, se lo paso, hablan unos minutos, ella se ducha en un momento, se viste rapidamente, me da las gracias y yo la acompaño hasta la puerta.

A partir de esa tarde lluviosa de domingo, hemos mantenido muchas charlas sobre sexo y hemos compartido momentos muy satisfactorios de placer, yo le he sugerido que ha de probar con un hombre y vera como tambien es capaz de sentir, y que para que se sienta segura estare presente y participare, ese hombre, como podreis imaginar, sin duda alguna, es mi amante, al que deseo siempre, proporcionarle el mismo placer que el me proporciona a mi.

Espero que os haya gustado como a mi, gracias.

Mi hermana, mi amiga, mi novia, mi amante

No sabia que su hermana podia proporcionarla tanto placer… tendra su primera experiencia en grupo.

Desde siempre mi hermana y yo hemos mantenido una relacion muy fuerte, mas alla de cualquier convencionalismo. Hemos crecido en una familia de clase media-alta y nuestra educacion aunque religiosa y fuertemente arraigada nos han impedido reforzar nuestro cariño y el amor que profesamos la una por la otra.

Mi hermana y yo somos de edades muy cercanas, ella un par de años mayor que yo, y somos muy parecidas fisicamente.

Todo lo que voy a relatar a continuacion es totalmente verdad y ha ocurrido y sigue ocurriendo en la actualidad.

Desde que tengo uso de razon mi hermana y yo hemos mantenido una estrecha amistad en todos los aspectos, nos hemos contado todos y cada uno de nuestros secretos y hemos mantenido muchas de las cosas que nos han ocurrido en nuestra intimidad. Nuestra relacion se basa en el amor mutuo que nos tenemos y en lo mucho que nos gusta el sexo.

Desde hace años, nos hemos bañado juntas en la bañera, hasta que en una edad algo mas madura, nuestros padres no consideraban que debiamos seguir haciendolo, por lo que durante una temporada dejamos de hacerlo y cada una se duchaba por su parte.

Pero pronto ocurrio algo que me sorprendio y que cambio por completo la relacion entre mi hermana y yo. Yo tenia 17 años y ella 18.

Un dia llegaba yo del gimnasio despues del colegio y mi hermana estaba ya en casa, mis padres aun no habian vuelto de trabajar, ya que lo hacian tarde, y de la puerta me fui directamente a la ducha. Entre en el baño, cerre la puerta sin cerrojo como solia hacer y me desnude. Me meti en la ducha y empece a enjabonarme. De pronto y sin darme cuenta, mi hermana entro totalmente desnuda en el baño y en la ducha, y diciendome “hola hermanita…” y comenzo a enjabonarme. Aquello me sorprendio pero me gusto, me gusto tanto que empece yo a enjabonarla a ella y viceversa. Asi nos duchamos de nuevo juntas, despues de algunos años sin hacerlo.

Despues de aclararnos, nos secamos y nos pusimos los albornoces y nos fuimos cada una a nuestros cuartos, pero antes de que me quitara el albornoz, aparecio mi hermana en mi cuarto con unicamente una braguita y un sujetador puesto, y me dijo: “Te echaba de menos…, queria volver a recordar viejos tiempos, ¿te ha importado? “, y le dije que no, que yo tambien la echaba de menos y que me habia gustado mucho la sorpresa.

Ella dijo que se alegraba y que esperaba que pudieramos seguir haciendolo cuando nuestros padres no estuvieran, a lo que respondi que me parecia muy bien.

Entonces ella se fue a su cuarto y yo me vesti preparandome para la cena.

Durante el resto del tiempo no paso nada, cenamos tranquilamente, vimos un rato la tele y luego nos despedimos hasta el dia siguiente.

Durante algunos meses mas, seguimos duchandonos juntas, y lo haciamos antes de que nuestros padres volvieran de trabajar, asi que nosotros mantuvimos nuestro secreto y ellos no se enteraron de nada.

Pero volvio a pasar algo que dio un giro radical a nuestra relacion de hermanas. El dia que yo cumplia 18 años, por la noche, despues de haber estado con nuestros amigos y haber tenido un buen cumpleaños, cuando mis padres estaban dormidos, aparecio mi hermana en mi cuarto, yo ya estaba dormida pero me desperto y mirandola en la oscuridad, me di cuenta de que estaba totalmente desnuda, y la pregunte que que era lo que la pasaba, y me dijo que nada, que si podria meterse en la cama conmigo para dormir, y no pude resistirme, y le dije que si, que no habia ningun problema.

Entonces me acoste de lado para dejarla sitio y en ese momento ella me abrazo y empezo a desabrocharme el sujetador, la pregunte que que hacia y me susurro al oido que no me preocupara y que me dejara ir. La hice caso y me quito el sujetador, mis pechos se quedaron desnudos y empezo a tocarmelos y a decirme que la gustaban mucho y que tenia la piel muy tersa. No le di mas importancia a que me los tocara.

Entonces me dijo que me quitara las bragas, y la pregunte que por que queria que me las quitara, pero ella me volvio a decir: “Quitate las bragas”, pero esta vez en un tono mas duro, asi que no tuve mas remedio que quitarmelas. Al fin y al cabo quitandomelas ibamos a estar las dos desnudas y lo cierto es que me gustaba aquella situacion.

Estuvimos desnudas el resto de la noche, y acordamos que desde aquel momento ibamos a dormir juntas y desnudas, y que en ningun momento nuestros padres se tenian que dar cuenta.

Seguimos haciendo nuestra vida normal de hermanas, saliendo con nuestros amigos y sin dar en ningun momento ningun indicio de que dormiamos juntas y desnudas. Al principio cada una se metia en su cama pero en el momento en que mis padres se dormian una de las dos se iba a la cama de la otra y volvia poco antes de que se despertaran por lo que no despertamos ninguna sospecha en ningun momento.

Al cabo de algunos meses, yo ya habia cumplido 19 años, mis padres decidieron comprar una casa en el campo, lo cual realmente nos gustaba a toda la familia, ya que a todos nos gustaba el campo. Ibamos todos los fines de semana y lo pasabamos muy bien, hasta que un viernes, despues de volver a casa por la noche nuestros padres nos dijeron que iban a pasar el fin de semana en la casa de la sierra, y mi hermana dijo que a ella no le apetecia y que se quedaba, y yo dije lo mismo, pero por que realmente no me apetecia ir ese fin de semana. Estaba cansada y queria quedarme en casa. No tenia ningun plan especial, simplemente no me apetecia, a lo que nuestros padres dijeron que nos quedariamos solas en casa, y dijimos que muy bien, que no habia ningun problema sobre ello.

A la hora de acostarnos, vino mi hermana y me pregunto en voz baja si me importaba que si esa noche dormiamos separadas, que queria estar sola. Me extraño, ya que despues de otros malos momentos que pasabamos alguna de las dos, seguiamos durmiendo juntas, pero la dije que no, que no me importaba, asi que esa noche, despues de un monton de tiempo juntas, dormimos cada una por nuestro lado.

Al dia siguiente, por la mañana, mis padres se fueron a la casa de la sierra y nos dejaron solas. No le di mas importancia, pero no sospechaba las intenciones de mi hermana. Desde aquel dia la relacion de amistad-amor que teniamos cambio para siempre.

A media mañana, una vez que mis padres se fueron y que ya habian llamado desde la casa de la sierra, como habian dicho que iban ha hacer, se acerco mi hermana a mi y me dijo … “Han llamado papa y mama, que ya estan han llegado, y que vuelven el lunes por la noche”, a lo que conteste algo asi como “genial”, me fui al salon y me sente en el sofa a leer una revista, y al poco rato llego mi hermana y puso musica, pero lo que me sorprendio realmente fue lo que ocurrio a continuacion. Se subio a la mesa que tenia enfrente y se puso a bailar, pero de un modo muy sensual, asi que deje la revista y me puse a mirarla, entonces ella empezo a hacerme un strip-tease, y la pregunte que que hacia y ella me respondio que si me gustaba y la dije que si, entonces continuo quitandose la ropa, pero me sorprendio cuando jugaba con su minifalda, ya que me enseño que llevaba ligueros, que nunca la habia visto con ellos, ni siquiera sabia que tenia, asi que me excito bastante aquello, empece a notar algo distinto en mi y que nunca habia experimentado, me estaba excitando mi hermana, me estaba poniendo cachonda…

Se quito primero la blusa y a continuacion la falda, quedandose solo con la ropa interior, y no se por que me parecio que estaba mas guapa que nunca, y lo unico que acerte a decir fue: “venga, sigue”. Ella siguio con su strip-tease, quitandose primero el sujetador, y a continuacion el tanga que llevaba, y solo se quedo con el liguero, las medias y los zapatos de tacon, bailo durante un rato mas y luego se paro, se bajo de la mesa, me tendio la mano y me dijo “¿te ha gustado?”, y la respondi con un “si” rotundo, entonces dijo ella, “pues ahora tu”, asi que ella se sento en el sofa y yo me subi a la mesa dispuesta a hacer el primer strip-tease de mi vida, y ademas a mi hermana…

Aquello me puso aun mas cachonda, y empece a bailar quitandome la ropa, la miraba y la veia acariciarse, y yo pensaba, “mi hermana se esta masturbandose mirandome”, lo cual hacia que me mojara del todo, y efectivamente cuando me quite la falda que llevaba puesta, ella vio la humedad en mis braguitas y dijo “estas humeda?… muy bien sigue asi, desnudate..”, a lo que yo respondi quitandome las bragas pero aun me quedaba por quitarme el polo que llevaba y el sujetador, pero quise excitarla aun mas, asi que cogi las braguitas y se las tire, ellas las cogio y empezo a acariciarse con ellas la entrepierna, y cuando me iba a quitar el polo, me dijo “no, ven aqui”, asi que me baje de la mesa y entonces ella practicamente me arranco el polo y a continuacion me quito el sujetador, y me dijo “sabia que eras una zorra, pero no sabia cuanto”, me quede sorprendida pero no dije nada. Mi hermana me habia desnudado, me habia puesto cachonda y ademas me habia llamado zorra, pero no dije nada. Me cogio de la mano y me dijo: “ven conmigo”, me llevo hasta su cuarto y de un empujon me tiro en la cama, y fue entonces cuando yo dije “¿pero que haces?”, y me respondio “eres una guarra y vas a ser solo mia”, entonces me beso en la boca, y empezo a acariciarme por todo el cuerpo, yo ya no podia mas, asi que me deje llevar por todo aquello y recuerdo que lo unico que dije fue “hazme el amor” y ella me dijo “te voy a follar como no te ha follado nadie todavia”.

Nos pasamos el resto del fin de semana haciendo el amor, desnudas todo el dia, besandonos y acariciandonos.

Desde aquel momento, no solo eramos hermanas, sino lesbianas, y ademas practicabamos sexo la una con la otra, algo que nunca hubiera imaginado que me iba a pasar a mi.

Cuando llego el lunes, nuestro comportamiento volvio a ser el mismo, guardamos nuestro secreto y en ningun momento dijimos ni hicimos nada que delatara nuestra actividad sexual durante el fin de semana, asi que volvimos a ducharnos juntas cuando mis padres ya no estaban y a hacer el amor por las noches sin que se enterasen.

Y asi paso un monton de tiempo, de vez en cuando y totalmente planeado, nos quedabamos fines de semana en casa en vez de ir a la casa de la sierra, solamente para poder repetir aquella experiencia que habiamos tenido, y repetiamos nuestros strip-teases pero cada vez haciamos el amor en sitios distintos, en el mismo sofa, sobre la mesa, en la cocina, en el baño. Me converti en su juguete sexual y reconozco que me encantaba serlo. Hacia conmigo lo que queria y yo no podia resistirme a nada que quisiera hacerme.

Cuando ibamos juntas por la calle ibamos de la mano, abrazadas y a veces nos besabamos, lo cual despertaba cierta inquietud a nuestro alrededor por que aun no estaban acostumbrados a ver a dos chicas a las que solo creian lesbianas besarse, lo cual nos hacia mucha gracia.

Pero ocurrio algo que me marco mucho. Mi hermana, mi amiga, mi amante, decidio irse de casa, y se mudo a un piso con otra chica y un chico. Al principio me molesto mucho, pero me molesto mucho mas cuando me entere de que no solo vivia con otra chica y un chico, sino que ademas por las noches hacian trios.

Me entere de esto por que un dia fui a su casa y por la noche, en la cama, note como se levantaba y salia de la habitacion. Al tardar mucho en volver, me levante y sin hacer ruido me dirigi a la otra habitacion donde se suponia que dormia su amiga con su novio, pero me sorprendio verles follando a los tres. El estaba detras de mi hermana follandola a cuatro patas mientras mi hermana le comia el coño a su amiga. Estuve mirando un rato, hasta que me volvi al cuarto y no pude hacer otra cosa que masturbarme hasta quedarme tranquila, despues de haberme corrido tres veces. Despues cai profundamente dormida.

Al dia siguiente volvi a casa, pero ya no era lo mismo, habia visto a mi hermana hacer el amor con otra chica y con otro chico y no se por que, pero me senti traicionada.

Durante un par de semanas estuve sin hablarla, me llamaba por telefono pero enseguida la colgaba, nuestras conversaciones no duraban mas de 30 segundos, hasta que una noche recibi una llamada suya.

Serian las tres de la mañana, cogi el telefono y era ella. Me pregunto que que estaba haciendo, y evidentemente le dije que dormir. Me pregunto si seguia durmiendo desnuda y le respondi que si, que siempre dormia desnuda, entonces me dijo que ella tambien estaba desnuda y que estaba pensando en mi y que se estaba masturbando mientras hablaba conmigo. Aquello me puso rapidamente muy cachonda, y empezamos a masturbarnos juntas por telefono. Cuando nos corrimos, antes de despedirnos, me pidio que fuera al dia siguiente por la tarde a su casa, que tenia una sorpresa para mi.

Al dia siguiente por la tarde, tal y como me habia pedido fui a su casa y su amiga me abrio la puerta, nos saludamos y me paso al salon, me dijo que enseguida vendria mi hermana, que efectivamente aparecia en ese momento por la puerta del pasillo.

Estuvimos hablando un rato y le pregunte por mi sorpresa y me dijo “tranquila, todo lo bueno, se hace esperar”…, y la respondi, “que miedo me das…”. En ese mismo momento, llamo a su amiga y cuando esta aparecio la pregunto “estas lista para la sorpresita de mi hermana?”, y ella dijo, “sabes que yo siempre estoy preparada para las sorpresas…”.

Entonces se giro hacia mi y me dijo “ves esa caja que esta ahi encima?, pues es parte de tu sorpresa”.

Me levante, cogi la caja y volvi a sentarme en el sofa. Abri la caja y entonces vi un conjunto de lenceria negra, muy sexy, y me dijo, “pontelo”. Me levante y me dirigia al cuarto de baño para cambiarme, pero me cogio su amiga y me dijo, “no, cielo, aqui delante nuestra”. Mire a mi hermana y la dije “aqui no me voy a cambiar”, pero me dijo “o te cambias aqui mismo o se acabo la sorpresa, tu veras…”. Ella sabia que no podria resistirme asi que empece a desnudarme, ellas empezaron a besarse y a meterse mano descaradamente, mientras yo acabe de desnudarme y empece a ponerme el regalo que me habian hecho. En ese momento, empezaron ellas a desnudarse, y justo cuando yo ya estaba terminando de vestirme, me di cuenta de que faltaban las bragas y pregunte por ellas “Y las bragas?” y me respondio su amiga “no te hacen falta”… mi hermana miraba y sonreia.

Total, que ahi estaba yo, con un conjunto precioso de corpiño con ligueros, y medias negras y con unos tacones altos, pero sin bragas, con ellas dos desnudas.

Me preguntaron si me gustaba el corpiño y las dije que si, que me parecia precioso. Era la primera vez que estaba desnuda con otra mujer que no fuera mi hermana, asi que aquello me cortaba un poco.

Se levantaron y me llevaron al cuarto grande, que era el dormitorio de la amiga de mi hermana y su novio, y ahi estaba el, desnudo sobre la cama y totalmente excitado. Pregunte sobre aquello y mi hermana me respondio que iba a participar en la primera orgia de mi vida y que iba a ser la esclava sexual de todos ellos, a lo que me negue, pero entonces mi hermana me dijo “o por las buenas o por las malas, zorra”. Entonces aquello si que me molesto, por que con ella el sexo siempre habia sido placentero y de mutuo acuerdo, pero aquello pasaba de la raya asi que la dije “eres una puta y no me puedes hacer esto”, y entonces su amiga me dijo “no quieres follarte a tu hermana?”, y respondi “como?”, y entonces ella dijo “ya lo saben todo, y saben lo guarra que eres, asi que no te hagas la estrecha…”, en ese momento, el novio de la amiga de mi hermana dijo “bueno, vamos a follar o no?” y mi hermana dijo “si, pero la vamos a follar a ella”. Me empujo hacia la cama y me ataron las manos al cabecero con dos pañuelos, por mucho que me resistiera no podia liberarme, asi que empece a gritar, pero me mi hermana se sento encima de mi y tapandome la boca me dijo “mira hermanita. Basta ya de bromas. Eres igual de puta que yo, y has venido a follar, ya lo sabias, asi que lo mejor es que te relajes y disfrutes, si no va a ser peor para ti. Sabes que no te vamos a dejar ir, que decides?”, me quito la mano de la boca y la dije entre sollozos “muy bien, que quereis que haga?” y me respondio “nada, simplemente disfruta de la experiencia, es tu primera vez en grupo… ¿ tienes alguna preferencia ?” y entonces pense que lo mejor seria dejarme ir y participar, por que veia que no tenia escapatoria, y dije “si, quiero follar con el”, y entonces mi hermana se quito de encima mio y dijo “enhorabuena… por fin entras en razon” y a continuacion llamo a su amigo y le dijo “follatela!”.

Entre mi hermana y su amiga me abrieron las piernas y el chico que se estaba masturbando se acerco a mi y directamente me metio su polla hasta el fondo, de una vez, sin contemplaciones. Entonces soltaron mis piernas y empezaron a chuparme los pezones, uno cada una.

Alli empezo la sesion de sexo duro mas increible en la que he participado. Follamos durante horas y de todas las formas inimaginables, e hice cosas que no habia imaginado que pudiera hacer. Perdi la cuenta de las veces que me corri, pero me encanto y disfrute muchisimo, tengo que reconocerlo.

Estuvimos toda la noche, y al dia siguiente me dolia todo el cuerpo, tenia los pezones enrojecidos y el coño ardiendo de como habia sido todo aquello. Me levante de la cama en la que estaban mi hermana, su amiga y su novio durmiendo, me vesti y me fui a casa sin que se enterasen.

Durante unas semanas, mi hermana y yo no nos llamamos ni nos volvimos a ver, hasta que un dia vino a casa con un chico, y nos lo presento a mis padres y a mi como su novio. Era un chico alto, guapo, con muy buena presencia, educado, y a todos nos cayo estupendamente. Tambien nos dijo que se habia mudado a otra casa que habia alquilado y que cuando quisieramos ir a verla, que simplemente la llamaramos.

Durante un par de meses no hubo nada entre nosotras que pudiera delatar nuestras actividades sexuales pasadas, nos comportabamos de la manera mas normal del mundo, y ni siquiera entre nosotras a solas hablabamos de sexo o haciamos alguna mencion al respecto. La verdad es que yo practicamente me habia olvidado de todo lo que habia pasado y crei que ya no volveria a pasar nada, pero me equivoque.

Alumnas perversas

Una profesora tiene la experiencia mas maravillosa y excitante de su vida con unas alumnas muy perversas.

Soy profesora de historia y esto que voy a contar me paso hace un año en un instituto en las afueras de una gran ciudad. Tengo 27 años, soy morena, de ojos castaños y tengo un cuerpo que yo considero que esta muy bien, pechos normales pero bien puestos y un culito que es la envidia de muchas.

Como iba diciendo, fui destinada a un instituto privado y me asignaron unas clases de alumnos con una media de diecinueve años. al principio me costo hacerme con la clase, eran muy rebeldes y prestaban poca atencion. En una de las clases particularmente me costaba mucho dar la leccion pues habia un grupito de tres amigas que eran muy inquietas y siempre montaban mucho follon con el tema de los moviles y la chachara.

Las tres amigas eran Monica, Sonia y Olga, Monica era rubia, muy bien formada para su edad y de complexion fuerte, era la que mandaba sobre el grupo claramente, lo que ella decia hacian las demas. Sonia era morena y con unos ojos preciosos, de color verdes, era mas bien timida pero se dejaba llevar y resultaba tan trasto como las otras y Olga era muy guapa, tambien morena con unos pechos increibles para su edad y con un aire un poco varonil, siempre con pantalones y camisa.

Un dia, mientras daba la leccion, las tres no paraban de molestar al resto de sus compañeros, ya les habia llamado la atencion varias veces y las habia amenazado con enviarlas a direccion para que las amonestaran y eso es lo que paso. Las mande salir al pasillo y sali con ellas y les dije que su aptitud habia acabado con mi paciencia asi que las enviaba a direccion para que las echaran unos dias, entonces de repente Monica se acerco a mi casi juntando su nariz con la mia y me dijo con un tono susurrante y amenazador:

-profe, se arrepentira de esto…..

Estuve a punto de contestarle a su osadia pero el tono de voz que utilizo y su mirada me intimidaron, asi que entre a clase y segui con mi trabajo.

El resultado es que fueron expulsadas durante una semana por su falta de respeto hacia la clase y no las vi hasta el viernes siguiente.

Sali del instituto y me fui hacia mi apartamento que habia alquilado y en el cual vivia sola. Eran ya las diez o asi de la noche del viernes cuando sono el timbre, fui a ver quien era y me encontre que era Sonia, estaba llorando y queria hablar conmigo, yo me quede extrañada, la hice pasar y sentarse en el sofa, le ofreci un refresco y le dije que me explicara.

Me dijo que ella estaba harta de sus amigas, que la llevaban por mal camino, y que ella no era mala. que queria que yo la ayudara a portarse bien en clase. le dije que no habia problema, que yo estaba dispuesta a ayudarla a cambiar si ella ponia de su parte. lo que mas me extrañaba es que no paraba de mirarse el reloj.

De repente me dijo que si podia traerle una aspirina pues le dolia un poco la cabeza, me levante y fui al baño a buscarla, al salir del baño note una presion en mi boca con un fuerte olor que atraveso mi nariz y que me mareo, era cloroformo y note como se me nublaba la vista y me desmaye.

Cuando desperte me costo un poco visualizar, pero reconoci mi lampara en el techo de la habitacion, asi que estaba en mi cama, en seguida note que tenia cinta aislante ancha en la boca por lo que no podia hablar ni gritar, mis manos estaban atadas a ambos lados del cabecero con unos cinturones mios y mis piernas igual, mire hacia mi y me di cuenta que solo tenia puesta las braguitas ¡estaba atada, amordazada y semidesnuda en mi cama! Mire en la habitacion, vi que el reloj marcaba las doce y cuarto de la noche, no habia nadie pero oia jaleo en el comedor. estaba asustada…¿que estaba pasando?.

A los pocos minutos se abrio la puerta de la habitacion y ¡entro Olga!,¡asi que enseguida entendi que me habian tendido una trampa!.

-¡eh chicas, la profe ha despertado! grito.

Acto seguido entro Monica y Sonia, tenian botellas de ginebra y de whisky que habrian cogido de mi mueble bar,

Monica se acerco a mi, yo intente gritar pero no salia mas que gruñidos, me miro de arriba a abajo con una sonrisa maliciosa y lasciva a la vez me dijo:

Bueno, profe, le dije que se acordaria de nosotras, asi que aqui estamos y ¿sabe lo que vamos a hacer?.

Le intente decir que me soltara pero solo salian gruñidos, conteste que no con la cabeza y entonces de repente agarro uno de mis pechos y apretandolo con fuerza me dijo:

¡te vamos a hacer pasar una noche que nunca olvidaras, putita!

Y pasando sus dedos por unos de mis pezones y con voz suave, se acerco a mi oido y me dijo:-te vamos a follar, profe…veras que bien lo vas a pasar.

Yo estaba alucinando, no podia creer lo que me estaba pasando,¡mis alumnas iban a violarme!,yo nunca habia estado con una mujer y ademas nunca se me paso por la cabeza. estaba sobreexcitada pero no sabia si era de miedo o de otra cosa, de alguna manera esta situacion no me estaba disgustando del todo…

Entonces Monica hizo un ademan a Olga que se acerco y le dijo ¡comete su teta izquierda y tu Sonia comete la derecha!,pero primero desnudaos.

Olga y Sonia se quitaron la ropa y se quedaron en braguitas, las tetas de Olga eran impresionantes y Sonia era un bombon, las dos tenian cuerpos de modelo, empezaron a comerme las tetas, una cada una, yo intente resistirme pero cuando empece a notar las lenguas recorriendo mis pechos, mi miedo empezo a transformarse en excitacion, lo hacian suave y succionando mis pezones que estaban duros como piedras, sus lenguas jugaban alrededor de ellos para luego sus dientes morderlos y dejarlos doloridos, empece a sentir un calor en mi entrepierna y me sorprendia sentir eso ante tal acontecimiento.

Monica se acerco a mi oreja y empezo a chupame el lobulo mientras me susurraba:

Eres nuestra, mmmmmmmm, te vamos a follar profe, tooooda la noche, estas muy buena, mmmmm, y te vamos a comer enterita.

El caso es que eso me excitaba aun mas, yo no queria sentir placer pero no podia evitarlo, Olga y Monica me acariciaban los muslos a la vez que me chupaban los pechos con una suavidad que nunca habia sentido con ningun hombre, sentia sus manos subir por las piernas.

Entonces Monica me dijo que me iba a quitar la cinta de la boca, pero que si decia una sola palabra me la volveria a tapar pero despues me cortaria el pelo de la cabeza al cero. me dijo que si la habia entendido y le dije que si. entonces pego un tiro de la cinta adhesiva que me hizo mucho daño, pero antes que pudiera siquiera gritar de dolor metio su lengua en mi boca y empezo a besarme como una loca.

Senti sus labios comer los mios y su saliva entrar en mi boca mientras mis pechos estaban a punto de estallar de excitacion, me contoneaba sin control y note que empezaba a mojar mis braguitas.¡cielos, me estaba corriendo!.

Monica se levanto y le dijo a Olga que se quitara las braguitas, esta hizo lo propio dejando al descubierto un coñito perfectamente depilado, solo habia un poco de pelo en el monte de venus con forma de piramide invertida y con unos labios vaginales prominentes y humedos.

Monica cogio las braguitas de Olga y las hizo una pelota para a continuacion metermelas en la boca, yo senti un sabor entre algodon y dulce, con un olor que me recordaba a mi cuando alguna vez me habia masturbado, era sabor de hembra.

A continuacion Monica se desnudo tambien quedandose solo con un tanguita negro que dejaba adivinar una rajita abultada, tenia unos senos muy redonditos y unos pezones muy rosados, era ancha de espaldas y bastante fuerte, la verdad es que imponia respeto.

Saco de un bolsillo de su pantalon una pequeña navaja y yo me asuste, la abrio y se dirigio a mis bragas, primero corto un trozo del lateral derecho y despues del izquierdo.

¡vamos a ver que tenemos aqui! Dijo y acto seguido tiro fuerte de ellas, yo senti como la tela se deslizaba sobre mi raja hasta que me libero de ella, en ese momento senti tres miradas lascivas sobre mi, estaba totalmente desnuda a merced de la voluntad de tres adolescentes. Eso me excitaba y seguia sin entender por que.

Mi monte de venus tenia bastante bello, asi que Monica dijo:

-vaya, asi no va a ver quien se lo coma asi que habra que depilarlo.

Agarro con sus manos un poco de vello, el mas cercano a mis labios vaginales y tiro con fuerza arrancandome media docena de pelos. yo grite de dolor pero las bragas en mi boca ahogaron mi grito.

-no te preocupes, profe, no te vamos a depilar asi dijo Sonia portando en la mano unas tijeras, jabon de afeitar y una cuchilla.

Empezaron recortandome con la tijera, despues me echaron jabon y me afeitaron, pero no me hicieron daño y cuando acabaron sentia un fresquito muy agradable en toda mi entrepierna.

Yo mire el reloj, marcaba las dos de la mañana, llevaban dos horas aproximadamente con su castigo y yo estaba mas excitada que nunca en mi vida.

Sonia se despojo de sus bragas ,se subio a la cama y se coloco de rodillas entre mis piernas. a continuacion con sus dedos abrio mis labios vaginales y empezo a chuparme el clitoris con una dulzura impresionante, recorriendo con su lengua todos los rincones de mi sexo chorreante.

Monica me quito las bragas de la boca y yo empece a gemir sin poder evitarlo, Olga se aproximo a mi y se puso de manera que su coñito quedaba a la altura de mi boca. o sea de rodillas entre mi cabeza y mirando hacia Sonia, agacho su cuerpo para que le chupara el coño pero yo me negue girando la cabeza, entonces Monica agarro uno de mis pezones con dos dedos fuertemente y lo retorcio a la vez que me decia:

-¡chupaselo hasta que se corra o lo lamentaras!

No tuve mas remedio que obedecer, empece a comer esos labios para descubrir un sabor nuevo y excitante, a la vez que sentia como me comian y me succionaban mis jugos.

No se cuanto duro aquello, pero se me hizo eterno y placentero, el flujo de Olga chorreaba por mis labios y ella a la vez se manoseaba sus impresionantes tetas, mi coño estaba hinchado de placer por aquella comida maravillosa y para colmo Monica le estaba introduciendo sus dedos a Sonia mientras esta succionaba mi clitoris.

De repente Olga se echo hacia delante y le arrebato mi coño a Sonia, yo estaba agotada pero note una nueva fuerza en la lengua de Olga que me dirigia hacia un nuevo orgasmo, mientras Olga y yo nos fundiamos en un 69 ,Monica y Sonia desaparecieron para volver al rato con algunas cosas en las manos que en principio no reconoci.

¡Olga, bajate de ahi y deja descansar un poco a nuestra zorrita, que ahora va a venir lo mejor!

Yo intente pedir clemencia pero Monica me tapo la boca con la mano y me dijo

-recuerda, ni una palabra o te rapo al cero, solo puedes gemir como una cerda que eres.

Sabia que hablaba en serio, asi que me calle, eran cerca de las cuatro de la mañana. estaba cansada pero estas chicas sabian administrar bien el asunto para que no terminara de agotarme.

Monica se aproximo a mi coño y empezo a acariciarlo bastamente mientras Sonia me daba un trago de whisky, entonces distingui en la mano de Olga algo familiar. Era un calabacin de mi nevera, era de aprox. Unos 20 o 25 cm y no muy grueso, le estaba untando una crema que me parecio vaselina y despues se lo dio a Monica.

No tuve mas remedio que decir-¡por favor no me metas eso! Entonces Sonia me hizo la señal de silencio con el dedo y despues empezo a besarme.

Note como la punta del calabacin recorria mis labios vaginales de arriba a abajo pero no llegaba a introducirse, cosa que de alguna manera me ponia nerviosa, entonces esa punta empezo a bajar aproximandose a mi culo y buscando mi agujero.

Intuyendo lo que iba a pasar intente decir algo pero la lengua de Sonia penetro con fuerza en mi boca y me acallo mientras Monica me introducia el calabacin por el culo sin piedad. Yo era virgen por detras asi que aquello empezo con dolor para convertirse al poco tiempo en un placer que jamas pensaria que me pudiera gustar tanto. empece a gemir y a contonear mi culito al ritmo de las penetraciones de Monica.

-¡mira a la pija-dijo Olga- si le gusta que la den por el culo!

Despues de un buen rato asi note que me corria otra vez, era increible pero aquello me gustaba.

Monica saco el calabacin de mi culo y yo note un alivio placentero y como mi ano daba la sensacion de ser tres veces mas grande.

Ahora, te vamos a follar una a una -dijo Monica-,cada una a su estilo. y para que veas que no somos tan malas te dejamos escoger el orden.

Yo le pedi que me dejaran ya por favor, que no podia mas, que jamas volveria a castigarlas y que no contaria esto a nadie, pero Monica insistio en que eligiera el orden en que queria ser follada por ellas. empece a pensar, sabia que Monica era un poco sado por la forma en que me trataba, Olga era como mas masculina, asi que me imaginaba que me follaria como si fuera un hombre y Sonia era delicada y dulce. Necesitaba un poco de descanso asi que elegi a Sonia, despues Olga y deje para el final a la temible Monica.

Tal como pense, Sonia fue cariñosa conmigo, se puso a mi lado tumbada y mientras me masturbaba con sus finos dedos me besaba tiernamente en la boca, cuello y tetas, cuando sus dedos estaban empapados en flujo me los daba a lamer a la vez que ella. Fue realmente maravilloso. esto duro una media hora y me sirvio de relax, ya que sus caricias parecian masajes. Se despidio con un beso dulce y se fue hacia el comedor.

Era el turno de Olga, cuando entro vi que llevaba un pene de latex con un cinturon adosado a su cintura. asi que adivine su desviacion varonil. Me desato las piernas y me las abrio bien, para luego introducirme su polla de latex que era enorme. empezo a follarme introduciendo y sacando su trasto, a la vez que me comia las tetas y me besaba con ansia. Yo estaba agotada pero como todavia no me habian introducido nada por mi coño aquello reavivo mi excitacion.

Olga se movia realmente bien, mejor que cualquier hombre con el que hubiera estado jamas, su culito subia y bajaba a un compas ritmico haciendose mas penetrante en la bajada, como si no quisiera que mi coño desperdiciara un solo centimetro de aquello. Luego empezo a acelerar a la vez que me decia:

-¡correte pija, vamos, correte!

Y eso fue justamente lo que paso, me corri como una loca, jamas me habian follado tan bien, estaba alucinada y asustada por lo que venia a continuacion.

Monica entro a los pocos minutos de salir Olga, eran ya las seis de la mañana. Me dolia todo, los pechos, el culo, el coño, incluso la boca. Monica seguia con su tanga negro y traia algo en las manos que escondia detras de su cuerpo. Volvio a atarme las piernas a la cama y saco unas esposas como las de los policias, solto una de mis manos y me coloco una de las esposas, la paso por el cabecero y sujeto mi otra mano. Eran unas esposas con combinacion numerica, tenian tres ruedas de numeros que ella movio al azar despues de cerrarmelas.

-que me vas a hacer Monica, por favor no me hagas daño. le suplique.

-tranquila, ya nos vamos pero recuerda, el lunes todo volvera a la normalidad, espero que no se te ocurra volver a regañarnos en clase al menos claro, que quieras que esto se vuelva a repetir. En tu mano esta…

Despues saco dos consoladores, uno grande y otro mas pequeño.

El grande lo puso en marcha y la punta hacia un juego circular muy lento, me lo introdujo por el coño hasta dentro y ahi lo dejo, luego el pequeño tenia como unas protuberancias que al ponerlo en marcha se movian de arriba a abajo con rapidez y me lo metio por el ano.

-escucha bien, putita, me dijo. he puesto pilas nuevas y de larga duracion, espero que lo disfrutes. mañana por la mañana te llamare por telefono y saltara el contestador, estate atenta porque te dare la combinacion de las esposas para que te las puedas quitar. El lunes en el instituto nos veremos pero antes quiero darte algo.

Se quito el tanga y se sento sobre mi boca y me dijo:

-¡comeme el culo, puta!.

Aquello era demasiado, la mente de Monica era retorcida, mientras aquellos consoladores trabajaban por si solos en mi coño y mi culo tuve que chuparle el ano que tenia un sabor amargo pero que increiblemente me gusto.

Despues de un rato note como se corria y me restrego el coño sobre mi boca dejandome esa mezcla de sabores en mi paladar como recuerdo.

Despues se fueron y alli me dejaron, esposada, desnuda, cansada, follada por delante y por detras por dos consoladores que parecian no acabar nunca. creo que me dormi. cuando me desperte sonaba el telefono. el consolador grande se habia parado pero el pequeño seguia funcionando y trabajando mi ano. escuche la combinacion y me quite las esposas, despues me saque el consolador grande y poniendome de costado empece a sacarme el pequeño, pero increiblemente volvi a introducirlo, y asi estuve hasta que se paro.

Fue la experiencia mas maravillosa de mi vida. No resta decir que a mis alumnas las volvi a castigar y ellas volvieron a castigarme a mi…..solo que esta vez no hizo falta que me ataran…

Mis hermanas me pervierten

Me estaba bañando , pasé el jabon alrededor de los pezones durante un rato hasta que se pusieron duritos

Me estaba bañando y ni me había dado cuenta que había dejado la puerta abierta. De repente, a través de la rendija abierta entre la puerta y la pared vi un ojo celeste. Atiné a taparme y después pensé: juguemos un rato, que podría pasar? Ya me había lavado el pelo de modo que decidí empezar a jugar con el jabón. Me lo pasé alrededor de los pezones durante un rato hasta que se pusieron duritos, luego en el estómago, siempre muy despacio…… después intenté hacerlo entrar en mi concha, acompañando cada intento con un inquietante jadeo. Me puse de espaldas al ojo celeste, saqué mi culito redondo para fuera y pasé el jabón con suavidad por la raya mientras apoyaba las tetas contra la pared. El agua caía a raudales por mi cuerpo, la ducha seguía abierta e imaginar la visión que generaba ese ojo celeste me excitaba tanto que pensé en llegar hasta el orgasmo sea como sea. Si el ojo quería acompañar mi vaivén yo no tendría problema. Cerré la ducha y me senté en uno de los laterales de la bañera, con las piernas abiertas, con mi conchita limpia mirando directamente al ojo celeste. Abrí la manguera y empecé a masturbarme con agua fría. El chorro que salía de esa pequeña flor era muy potente.

Lo pasé por mis pezones, en un ida y vuelta frenético mientras los tocaba con mi mano libre. Hummmm, me hacía doler un poco pero me excitaba. Luego, sin dejar de tocar mis tetas, dirigí el chorro feroz a mi concha. Abrí mi vulvita a las aguas danzantes que golpeaban como miles de látigos y entre imágenes de ojos celestes mirándome y esos minitaladros en mi clítoris, que me hacían saltar de placer, acabé en un orgasmo saciador….

Cuando el ojo vio que ya estaba recuperada de mi vuelo orgásmico se transformó en toda una figura: mi hermana, la Menor. Y me hice la sorprendida…

– Dejo la ducha prendida?

– Si, bueno, ehhhh, si, dejala nomás que me voy a bañar yo también.

– Querés que te enjabone la espalda? Pregunté

– No, no, no, yo puedo sola, gracias.

– Bueno, como quieras.

Nunca había tenido este tipo de experiencia, digo, no era mi primera vez masturbándome pero era mi primera ante un ojo celeste. Y un ojo celeste conocido. Me “vestí” con un toallón y salí para mi habitación…. Allí, mientras me ponía la bombacha y el corpiño pensé en mi hermana… tal vez ella estaría jugando como había jugado yo. En puntas de pie fui hasta el baño y ahora era mi ojo verde el que espiaba. Había dejado la puerta casi cerrada y no podía ver. Agucé el oído intentando oír algún jadeo pero tampoco percibí nada. La puerta se abrió de repente. Casi ni me dio tiempo para disimular y faltó poco para que me le cayera encima. A ella no pareció interesarle mucho.

– Me arrepentí. Me enjabonás la espalda?

– Claro.

Estaba aún vestida con tanguita y corpiño. Se sacó el corpiño delante de mí como diciéndome que ella también podía dar shows. Sus tetitas tiernas saltaron, volviendo a su lugar enseguida. Las miré como seguramente ella había mirado las mías. Y luego, cuando tocó el turno de la tanguita, se dio vuelta, se agachó y fue bajando la tanguita de a poco haciéndome ver su pequeña vulvita peluda. Se metió en la ducha.

– No te bañás conmigo?

– Si, claro. Me metí en la ducha después de sacarme la bombacha y el corpiño, la di vuelta y empecé a enjabonarle la espalda. Había una de esas esponjas ásperas. Ella tomó la esponja y me dijo:

– Limpiame toda con esto. Y limpiame fuerte, porque estoy muy sucia.

Empecé por su boca. Mientras la esponja enrojecía el contorno de sus labios mis dedos se metían en su boca, para con su misma saliva calmar la aspereza y suavizar el dolor. Su lengua jugaba frenéticamente con mis dedos. Mientras mas duro refregaba, ella mas gemía. Ahora estaba en sus pezones rosados y duros. Pasé esa lija por su sensibilidad y pareció explotar. Hizo que refregara cada vez mas fuerte y guió mi otra mano hasta su conchita. Ella me mostró todo lo que quería que le hiciera: que no dejara de pasar la esponja por sus tetas mientras que con dos de mis dedos arremetía cada vez mas fuerte contra su concha pulposa. Yo también estaba empezando a calentarme, pero ver a mi hermanita gozar era muy placentero. Disfrutaría el momento. Después vería que hacer.

Aún con el agua caliente cayendo sobre su cabeza y hombros me dio ganas de besarla. Metí la lengua en su boca dulzona mientras mis dedos seguían explorando su concha y su clítoris. Salió de la ducha y se acostó en el suelo.

– Haceme acabar con lo que se te ocurra

– Así que tengo una hermanita Menor pervertida?

– Vos me calentaste antes. Ahora haceme acabar.

– Y quien me hace acabar a mi?

– Después vemos, ahora es mi turno. Dale.

Sería genial hacerla acabar con la manguera. Era doloroso pero placentero. Y por lo visto a ella le gustaba el dolor. Abrí la manguera y aún a riesgo de inundar el baño, estando ella en el suelo, le abrí las piernas, con mis dedos expuse su clítoris y lo apunté con esa flor salvaje de los mil dardos. Se retorció y gimió. Empezó a tocarse las tetas, a retorcerlas y a aprisionarlas entre sus dedos. Cuando estaba por acabar, saqué la manguera y le hice cerrar las piernas. Empecé a tocar su clítoris aprisionado y estalló enseguida. Y ahora era yo quien estaba en el suelo.

Mi hermanita Menor había aprendido. Me apuntaba con la flor y tal cual yo había hecho con ella antes, hizo que juntara las piernas, con una mano me tocaba el clítoris mientras que con la otra, levantando un poco la cola, me metía un par de dedos en la vagina. Ambas cosas me hicieron reventar enseguida. Me desperté. No podía creer el sueño que había tenido. No voy a negar que me había excitado sobremanera. Dos orgasmos en un sueño en el que estaba involucrada mi hermana, la Menor, había sido inusitado pero muy placentero. Sin embargo me extrañó. No puedo decir que nunca he fantaseado que curtía con mi hermano, el Mayor, incluso había tenido fantasías con él en estado consciente, pero el fantaseo sexual con mi hermana y en vigilia estaba revelando otras cosas.

El deseo inconsciente era ahora deliberadamente consciente. Asumí mi perversión y volví a dormirme. Pasaron los días y no volví a soñar con mi hermana. Un día, de mucho frío y neblina inusual, vi llegar a la Menor como una tromba. Azotó la puerta de su habitación con furia y me levanté del sillón para ver que pasaba. Toque a su puerta y pregunté.

– Ey, Menor (así nos llamamos, “Menor”, “Mayor” -mi hermano- y yo soy “Media”) ¿pasa algo? Abrió la puerta y dejándose caer en la cama entre sollozos ahogados dijo:

– Lucrecia me dejó.

– Es lo mejor que pudo haberte pasado. Es una yegua.

– Si, pero yo quiero a esa yegua.

– Buscate otra, nena, está lleno de minas como esa. Dejate de joder.

De repente relacioné los sucesos. Quizá mi sueño perverso no había sido mas que una representación de mi hermana y Lucrecia. La Menor se definía a sí misma como bisexual pero había tenido mas experiencias con chicas que con varones. Sus puteadas hicieron que me olvidara de lo que estaba pensando. La Menor sollozaba y puteaba al mismo tiempo. Me acosté a su lado en la cama. Se dio vuelta y quedamos frente a frente.

– Bueno, bueno, ya va a pasar. Hay miles de chicas disponibles que adorarían estar con vos. Podés tener a cualquiera que camine sobre dos patas con agujero o con palo. Incluidos los monos.

Se sonrió y me dio un beso apretado en la boca. Me sobresalté un poco y sentí que la sangre se me iba a la cabeza, mas de vergüenza que por otra cosa. Vi sus ojos azules sobre los míos y me estremecí. Abrió un poco la boca y cerró los ojos. Con esa boca entreabierta besó mis labios al tiempo que me eché un poco hacia atrás. Abrió los ojos y enarcó las cejas. Volvió a sonreírme pero de costado y mientras me miraba fijo volvió a besarme. Esta vez no retrocedí. Era un beso dulce y mientras sentía sus labios carnosos sobre los míos me tocó el pelo. Ahora su lengua intentaba abrirse paso en mi boca. Me resistí solo un momento pero la abrí, recibiendo su lengua que me exploraba con delicadeza.

Decidí dejarme llevar. Después de todo había soñado con esto, y por lo tanto, deduje que de alguna manera lo deseaba. Dejaría que ella lo hiciera todo. Abrí mas la boca y nuestras lenguas empezaron a jugar al tiempo que apenas rozaba con uno de sus dedos mi pezón derecho. Ella tomó mi mano y la puso sobre una de sus tetas. Rozaba uno de sus pechos como ella hacía conmigo. Ahora me apretaba la punta del pezón sobre la remera mientras me miraba con esos profundos ojos azules. Hizo que sacara la mano de su teta y me acostó de espaldas. Se tumbó sobre mi cuerpo, recibiendo todo su peso mientras sentía sus tetas clavadas sobre las mías.

Me besó la boca, los ojos, el cuello, me lamió suavemente las orejas mientras sus manos subían y bajaban por mi cuerpo aún vestido. Se puso de costado y empezó a desabotonarme la camisa muy lentamente desde abajo. Sus ojos echaban chispas. Con cada botón que desabrochaba me exploraba primero con su dedo y luego con su mano. Sentir su mano en mi estómago hizo que me estremeciera. Sin dejar de acariciarme jugó con su lengua en mi ombligo. Así, lentamente, uno a uno de los botones. Sentí apenas sus dedos para luego sentir su lengua en el espacio de piel libre que dejaba mi corpiño. Me lamió los pliegues y el hueco entre las tetas. Sentí mojarme y deseaba que su lengua llegara a mis pezones rápidamente. Pero era su placer y estaba haciéndome involucrar completamente en él.

Guardó su ansiada lengua y me sacó la camisa por completo. Desabrochó mis pantalones y me los fue sacando despacio mientras me acariciaba las piernas. Me senté e intenté acariciarla pero no me dejó. Se desvistió completamente delante de mi mientras yo seguía sentada no creyéndome del todo lo que me estaba pasando. Hizo que me acostara y pasó su mano por mi estómago. Ahora metía su mano en mi bombacha y enredaba sus dedos entre mis vellos pero sin llegar a mi vulva en ningún momento. Con su otra mano fue bajando mi bombacha mientras no dejaba de acariciar mi pubis. La sacó por completo y la tiró a un lado. Se acercó, me giró hasta hacerme quedar de costado y me desabrochó el corpiño con delicadeza. Sentí una de sus manos rozando mi pecho desde atrás y por abajo. Levanté los brazos para sacar el corpiño y con ellos me ató a uno de los barrotes de cama. Volvió a ponerme de espalda. Se puso en cuatro patas sobre mi mientras me miraba a los ojos verdes.

Me besó en la boca con un poco mas de violencia al tiempo que me mordía los labios. Me lamió y mordió el cuello pasando su lengua por él hasta llegar a mi tetas. Su lengua parecía miles de lenguas y me lamió un pezón mientras que con la otra mano me apretaba la punta del otro con cierta rudeza. Hizo que me estremeciera. Ahora mordía, chupaba, apretaba, estrujaba haciéndome vibrar de placer. Cada vez estaba poniéndose mas violenta y mis jadeos se hacia también mas profundos. Sus dientes se clavaban en mis tetas y sus dedos retorcían mis pezones, todo a la vez. Cuanto mas jadeaba, ella mas apretaba y mordía al punto de me llevó a un orgasmo intenso con solo jugar con mis tetas. En el medio del máximo placer puso una de sus tetas en mi boca. Besé y lamí despacio, luego empecé a morderlas. Mientras yo chupaba y mordía con tanta violencia como había hecho ella, la Menor se estrujaba la otra teta y se tocaba la vulva. Así estuvimos un rato hasta que volvió a ponerse en cuatro patas pero ahora mi boca estaba en su concha y su boca en la mía. Empezó a lamerme muy despacio. Yo empecé a chupar su clítoris pasando mi lengua y mis dientes por él. Mordí apenas su clítoris y la oí gemir. Volví a morder, esta vez mas fuerte.

Aprisionaba su vulva en mi cara como pidiendo mas. Ella había aflojado sus lamidas en mi concha, era ahora su turno orgásmico. Ahora yo mordía y lamía, mordía y lamía; con cada mordida la oía bufar y gemir de placer. Dedicí aprisionar su clítoris entre mis dientes, apretando y aflojando, mordiendo y largando el bultito. Cada vez mas fuerte, cada vez mas rápido. Sus quejidos y gemidos se convirtieron casi en gritos hasta que acabó en mi boca. Se dejó caer hacia un lado y escuché:

– Lo sabía!!!!!!! Sabía!!!!, te lo dije, Menor, te dije que esto iba a pasar tarde o temprano.

Me sobresaltó escuchar la voz de mi hermano, el Mayor.

– Estaba seguro que ibas a caer en las garras de Menor, Media. Me dieron un precioso espectáculo. Pero ahora tengo un problema.

La Menor, ya repuesta, preguntó “inocentemente”:

– Que te pasa Mayor?

– Es algo que provocaron ustedes, adivinen….

Yo estaba atónita. No solo había tenido sexo con mi hermana, sino que ahora también mi hermano estaba en llamas. No me salía palabra alguna. Mi hermana se levantó y besó a Mayor en la boca. Los miré incrédula.

– No pongas esa cara, o me vas a decir que nunca se te pasó por la cabeza? Dijo Menor.

– Hasta la ataste!!!!!! No dije nada. Para que ponerme a negar lo obvio. Vi a Mayor desnudarse rápidamente. Se sentaron en la cama y empezaron a acariciarse y besarse. Me parecía que estaba otra vez soñado. El tocaba sus tetas y ella le acariciaba el pecho. La mano de Mayor estaba ahora en una de mis piernas, subiendo asombrosamente sobre mi vulva. Con un dedo empezó a tocarme. Me rodeaba el clítoris y no pude decir que no.

Ya dije que había fantaseado con él y no una sino varias veces y si había probado con Menor por que razón debía desperdiciar la oportunidad de probar con Mayor? Cuando ya me había entregado a saborear su dedo en mi concha, Mayor se levantó:

– Menor, que te parece si le damos a Media todo lo que somos capaces de hacer? Será solo su gozo. El nuestro será su éxtasis..

– Me parece perfecto. Hoy será todo para ella.

– Que dicen?, balbuceé.

– Eso, que vamos a hacerte explotar como nunca antes…. querés? Con solo mirarlos se dieron cuenta que la respuesta había sido afirmativa. Mayor se recostó a mi lado y empezó a pasar su mano por mi cuerpo. Rápidamente fueron a dar a mis tetas. Sus dedos eran tan violentos como los de Menor. Ninguno de los dos era ajeno a propinar dolores, pero, para que negarlo, evidentemente, yo también era parte de aquella familia: el dolor me era igual de placentero. Menor pasaba sus manos por mi estomago e iba y venia de atrás para adelante en mi vulva para lubricarme nuevamente.

Casi sincronizadamente comenzaron a usar sus bocas y sus lenguas. Menor mordía mis labios vaginales y Mayor mis pezones suavemente, como preparándome de a poco. Aquello era sublime, me estaban haciendo jadear locamente; sus lenguas y dientes aprisionados en mis carnes estaban al punto de llevarme otra vez al orgasmo. Cuanto mas gemía, mas violentamente me mordían. Ahora Menor tenía las manos sobre mis tetas y Mayor sarandeaba su poronga enorme sobre mi vulva. Sentir el paso de semejante pedazo yendo y viniendo en un sabroso refriegue sobre mi concha palpitante y toda mojada me hizo desear que me penetrara inmediatamente.

Violentamente me dio la vuelta, lamió mis nalgas y mordió los cachetes. Menor me lamía el cuello y me mordía la espalda tan intensamente que el conjunto de cosas estaba volviéndome loca de placer y deseo. Ahora Mayor me introducía un dedo, un aperitivo delicioso en mi cuerpo, dilatando mi ano de a poco pero con violencia. Me excitaban cada vez, empecé a sentirme mareada, sentía miles de agujas sobre mi cuerpo, me faltaba el aire. Jadeaba intensamente. Me pusieron de costado. Menor me apretujaba y mordía las tetas por delante y Mayor ya había metido dos de sus dedos en mi ano mas bien estrecho. Los movía con singular violencia. Vi que Menor sacaba de la mesita de luz un consolador. Mayor hizo que me pusiera en cuatro patas. Tuve que aferrarme a los barrotes de la cama pues seguía atada. Ahora tenía dentro mío tres dedos que ya había aceitado, agitándolos copiosamente dentro mi. Sentí que los sacaba y ahora era su pija la que se acercaba. La sentí en la puerta de mi ano.

Apenas metió la cabeza y el dolor fue intenso. Me quejé, tratando de expulsarlo, pero poco a poco el dolor fue cediendo hasta transformarse en un extremo placer. Ahora fue un poco mas adentro, y mas adentro, y mas, hasta que me embistió con cierta brutalidad morbosa. Fue tan doloroso que me desmoroné. Solté los barrotes de la cama y caí rompiendo el corpiño que me tenía aprisionada. Mayor, a pesar de ello no se amedrentó y siguió dentro mío empezando a moverse de atrás para adelante, en un vaivén doloroso. Me dolía crudamente, su violencia hacía que mi cabeza palpitara. A punto del desmayo vi a Menor con esa sonrisa torcida que ya me había mostrado antes. Mayor salía y entraba con rudeza en mi culo dolorido.

Me rodeo con su brazos por la cintura, y sin dejar de estar dentro mío hizo que me sentara encima de él. Se quedó un momento inmóvil. Había menguado bastante el dolor y era placentero sentir su cosa dentro de mi. De repente vi a Menor con su sonrisa torcida y el consolador en la mano. Me abrió las piernas y en ese instante Mayor empezó a moverse nuevamente. Menor pasaba el consolador en mi vulva, me tocó el clítoris con sus dedos y me penetró con el aparato. Mayor hacía rato que jadeaba sin cesar y yo estaba a punto de acabar. El dolor de las embestidas de Mayor era terriblemente placentero, Menor me perforaba con el aparato y me mordía las tetas violentamente.

Sentir esos pedazos incansables dentro de mi, la violencia en un enjambre de placer extremos, el dolor, los dientes aprisionando mis pezones rígidos, hicieron que estuviera a punto de llegar a otro orgasmo. Seguía jadeando y gritando, mis gritos eran cada vez mas desgarradores y seguidos, me contorneaba para que fueran mas violentos, para que la rudeza de ambos no tuviera límites. Lo entendieron enseguida. Mayor parecía contenerse a cada rato, porque frenaba su traqueteo infernal. Pero cada vez que arremetía me hacia doler de placer. Menor no paraba de agitar el consolador de un lado al otro hacia adentro pero también hacia los costados tocando todos los puntos sensibles de mi interior.

En el máximo de la violencia sentí desfallecer de placer. Aguijoneada extremamente estaba acabando yo también violentamente, nunca había sentido tanto placer. Me costaba llegar a tener un segundo orgasmo, solo en sueños sucedía, pero este que se avecinaba iba a ser aplanador. Sentí mi pubis moverse violentamente, es espasmos que me recorrían todo el cuerpo, y era algo tan intenso, tan excelso, que nunca había sentido antes, que quería que nunca terminaran. Los espasmos no terminaban y deseé no dar fin a tanto placer. Me moví sobre mi hermano a quien sentí acabar en mis adentros. Mientras Mayor seguía moviéndose para vaciarse por completo, clavó sus dientes en mi hombro y otra ola de espasmos me invadió pues Menor seguía penetrándome violentamente con el aparato.

Estos espasmos fueron mas débiles pero mas profundos y en esa profundidad me dejé caer sobre Mayor. Ahí quedamos, Mayor acariciándome el pelo, Menor con su eterna risa torcida y yo exhausta por tanto placer recibido…

– Gracias chicos.

Embarazada y tirandose a su cuñada

Amparo le acariciaba la espalda y los pelos a mi novia, y Eva le acariciaba los pechos con una mano

Esta historia ocurrió hace un par de años, yo tenía una novia que se llamaba Eva, era rubia, de pelo lacio con mechas castañas, piel clara, estatura media, grandes senos, y un culo respingón.

Un día, su cuñada, la mujer de su hermano, la llamó por teléfono pues estaba muy deprimida por el embarazo de cinco meses que tenía. La cuñada se llamaba Amparo, y a los pocos días, después de comer, vino a visitarnos a nuestra casa alquilada que teníamos, al abrir la puerta, vimos su barriga, sobresalía del traje, la cara algo hinchada, los labios más gordos y los ojos más brillantes, era morena, y un poco más alta que mi novia. Nos sentamos en el salón, nos dijo que su marido estaba trabajando y que estaba aburrida y que venía de visita.

Yo les dije que me iba a acostar un poco en el cuarto, que estaba cansado, y Eva se puso a hacer café. Di unas cuantas de vueltas en la cama, pero no logré dormirme, así que a los quince minutos o por ahí, me levanté nuevamente, y cuando fui a abrir la puerta del salón que estaba entreabierta, oí que se estaban contando cosas intimas, así que me quedé allí escuchando mientras las veía tomar café. Amparo, le decía a Eva, que su hermano no le daba mimos, que ella estaba muy necesitada, y que además, desde que se enteró de que estaba embarazada, nada de sexo, Eva le preguntó el por qué, y le respondió que su marido Juan no quería hacerle daño al niño, entonces Eva le dijo que eso era una tontería de su hermano, y Amparo asintió.

Eva cambió de tema, y le dijo a su cuñada que le enseñase la barriga, Amparo se levantó la falda y se pudo ver la faja que contenía su barriga, Eva puso cara de decepción, y la cuñada rápidamente se quitó la faja, se veía la gran barriga y las bragas enormes. Amparo se sentó y Eva puso su mano en el vientre, acariciándolo durante un rato, le agradaba, su mano llegaba desde el limite de sus bragas hasta el ombligo. Amparo tenía la mirada perdida, hasta que regresó y le dijo a Eva que le sentaban muy bien los masajes.

Eva le dijo que estaba muy cambiada, y la cuñada le dijo que su cuerpo había cambiado por completo, a la vez que se desabrochaba los botones del traje, Eva puso cara de vergüenza, pero Amparo terminó de quitarse el vestido, para después pasar a desabrocharse el enorme sujetador, descubriéndose las dos notables tetas, los pezones eran inmensos, con un brillo especial. Al ver a Amparo así, Eva le dijo que si le dejaba tocar, y le respondió con la cabeza que sí, puso su mano sobre uno de los pechos, rozando el pezón con los dedos, los cuales se endurecían, Eva le dijo que tenían un tacto suave y terso, y a continuación apartó sus dedos de los pechos. Después, Amparo le dijo que le iba a enseñar otros cambios, se puso de pié, se cogió las bragas y se deshizo de ellas, se puso enfrente de mi novia, y le enseño su coñito que aparecía al final de su barriga, el bello aparecía poco tupido.

La cuñada le dijo que tocase, y ella estiró su mano y acarició su pubis con timidez, Amparo le cogió la mano y la obligó a tocar sin miedo. Tras esto, Amparo se sentó, sin ponerse las bragas, con las piernas abiertas, con la barriga y con los dos grandes pechos al aire, Eva miraba su entrepierna, la piel que rodeaba la vagina estaba oscura e hinchada, los labios eran dos colchones. Al rato, Eva extendió su mano y acarició la raja, diciéndole que había que ver como se le había puesto, Amparo le dijo que había crecido, mientras habría más las piernas, la mano de Eva no se podía separar de la cuñada, Amparo comenzó a respirar fuerte, su cara no era precisamente de estar sufriendo, y Eva se puso a acariciarla a conciencia, besó la barriga, e incluso sus besos acabaron en unos lametones que recorrían todo su vientre, con la otra mano acariciaba uno de sus pechos.

Seguidamente, deslizó poco a poco sus labios por el vientre, hasta encontrar los pechos, tomó sus pezones entre sus labios y entre sus dedos, Amparo se iba reclinando sobre el sofá, hasta terminar totalmente tumbada. Eva se quitó la camiseta y el sujetador, mostrando sus pechos blancos rematados con unos diminutos pezones marrones oscuros.

A continuación, Eva se puso entre las piernas de su cuñada, la raja estaba delante de ella, y se puso a restregar sus pechos en la barriga de Amparo, jugaban con el ombligo, luego empezó a jugar con sus pechos en su clítoris y en su raja, deslizaba sus senos entre sus piernas, por toda la extensión, la vagina de Amparo apenas se lubricaba. Después, Eva se quitó los pantalones y las bragas, quedándose también desnuda, su coñito estaba empapado.

Entonces, volvió a meter la cabeza en la entrepierna, y con su boca, tras pasar por el monte de venus, empezó a lamer la rajita, le abrió las piernas, sus labios estaban hinchados, el clítoris estaba respingón, Eva lo cogió con sus labios, lo apretó, y lo lamió con la punta de la lengua, Amparo daba suaves meneos de cadera, gemía de placer. Eva separó los labios con sus dedos y se puso a lamer toda su raja, de un lado a otro, de arriba abajo. Amparo le acariciaba la espalda y los pelos a mi novia, y Eva le acariciaba los pechos con una mano, y con la otra se introducía un dedo en su propio coño húmedo. Finalmente, Amparo abrió sus piernas todo lo que pudo, y comenzó a impulsar su coño contra la cara de Eva, la cual le separó los labios lo que pudo, continuando lamiendo su raja, moviendo la cabeza al ritmo que Amparo le ponía, hasta que ella consiguió reventar en un orgasmo sonoro.

Tras esto, Eva se incorporó y ambas se sentaron en el sofá, se hizo un momento de silencio, en ese momento ambas se dieron cuenta de lo que habían hecho, la vergüenza se apoderó de ellas, hasta que Eva, la cual aun estaba muy caliente, cogió del brazo a Amparo, y la tumbó en el suelo sobre la alfombra con cuidado, y posteriormente, Eva se tumbó sobre ella, se abrazaron, uniendo sus senos, después, Eva metió una pierna entre las suyas, la rodilla se clavó en el coñito de Amparo, e igualmente la de ella sobre el coño de Eva, seguidamente, comenzaron a acariciárselos, a mover las piernas, las manos de Amparo estaban clavadas en el culo de Eva, y viceversa, sus pechos se rozaban, sus pezones jugaban.

A continuación, Eva se tumbó en el suelo, en dirección contraria a Amparo, abrió las piernas, y unieron sus rajas, la humedad de una y otra se mezclaban, Eva estaba boca arriba algo levantada, mientras Amparo estaba tumbada de lado, era Eva la que aproximaba los coños, sintiendo ambas el calor de la otra, restregándose sus rajas, Eva movía sus caderas en sentido circular, las dos se estaban follando, se daban placer mutuo.

Amparo estaba excitadísima, cada vez respiraba más aceleradamente, Eva estaba a punto de correrse, colocó su mano entre las dos rajas, y empezó a acariciarse su coñito, y el de Amparo a la vez, hasta que a Eva no le hizo falta mucho toqueteo para empezar a correrse, mientras lo hacia, se metió un dedo en la vagina y con la mano se movía a través de la raja de Amparo. Tras terminar de correrse Eva, miró a su cuñada, esta se movía entera, sobre todo su barriga embarazada y sus tetas, entonces Eva le introdujo el mismo dedo que se había metido ella en la raja de su cuñada, lo hizo suavemente, hasta que el dedo estuvo introducido totalmente, entonces comenzó a moverlo de arriba abajo, abriendo el agujero, para tras un rato así, empezar a penetrarla con el dedo, hundiéndose dentro, hasta que Amparo comenzó a correrse de nuevo, lanzando gemidos, su dedo permaneció hundido hasta que se descargó totalmente.

Tras esto se tumbaron, se besaron y se abrazaron, hasta que Eva se levantó, ayudó a Amparo a ponerse a cuatro patas, dejando caer su embarazada barriga y sus ubres, Eva se puso detrás de rodillas, la agarró de la cintura y comenzó a darle puntazos, como si un tío estuviera follando, su pubis tropezaba con el trasero de Amparo.

Seguidamente, Eva extendió los brazos, cogiéndole sus senos, apretándoselos, a la vez que le decía que le gustaría tener un pene ahora. Continuaba dándole puntazos, después le metió un par de dedos en la vagina, a la vez que continuaba con los vaivenes, simulaba que se la estaba follando, así estuvo un rato, hasta que ambas quedaron extasiadas.

Al final se levantaron y se fueron al aseo, antes yo había vuelto al dormitorio, y minutos después volví al salón, y actuaron como si no hubiera pasado nada.

con mi amiga coni 2

Este es otro relato sobre sexo con mi amiga coni.
Despues de esa noche que fui a la casa de ella a tener relaciones nos seguimos hablando sobre lo que habiamos hecho, ella siempre me hablaba de sus fantasias y una de ellas era que cuando estuviaros teniendo sexo entrara la hermana y nos viera y asi se uniria con nosotras y se formaria un trio. Entonces le dije que la idea me estaba exitando y que organizaramos para otro dia que este la hermana para que ocurriera lo planeado. Quedamos en vernos un viernes devuelta como a las 9 30, asi iria. A comer y despues nos quedariamos en la piezza “viendo peliculas”. Los padres se fueron a el shoppin y quedamos coni y yo y sabiamos que la hermana llegaria a las 11, entonces para esa hora empezamos a poner la pelicula que era porno y como estabamos tan exitadas nos empezamos a tocas y a darnos unos calidos besos con lengua mientras nos masturbabamos cada una. La pelicula seguia y los gemidos aumentaban el volumen de voz. Seguimos y nos empezamos a sacar la ropa y nos mamabamos nuestros pechos que ya estaba el pezon erecto.
Escuchamos que se habrio la puerta, seguro que era la hermana, entonces seguimos porque queriamos atrapar la atencioón de ella. Y asi fue. Se habia puesto en la puerta para ver que estabamos haciendo y se metio la mano en la concha y se masturbaba de llo exitada que estaba. Pasaron unos minutos y entro a la piezza, cuando la vimos empezamos a darnos mas fuerte y ella se unio a nosotras, comenzamos a besarnos entre las tres y coni le metio la mano en la concha a su hermana, gemia de placer : ahhh sii hermanita, habia esperado tanto este momento. Áaaaaaaa mass as hasta adentro y se le vino en la mano. Ella lamio sus jugos vaginales, terminamos en un 69 las tres, todavia la pelicula seguia asique la terminamos de ver. Coni estaba re exitada porque habia cumplido su fantasia y yo estaba a mas no poder. Quedamos en que cuando estuvieramos las tres nos juntariamos y cojeriamos hasta saciar nuestra exitación.

con mi amiga coni

Este es mi primer relato espero que les guste
Todo comenzo por chat un dia, estaba conectada y me habla una compañera por face y me pone queres venir a mi casa asi me chupas mi panochita y yo la tuya y las tetas y yo las tuyas. Esto me exito muchisimo entonces le pedia que me repitiera lo que y me lo repetia. Hasta que en un momento no aguante mas y me empese a masturbar. Mi cliitoris estaba erecto y todo humedecido.
Quedamos en que al otro dia fuera a la casa a la noche porque los papas no estaban entonces nos despedimos y nos uimos a dormir. Ya al otro dia nos hablamos de nuevo y estabamos muy ansiosas por que sea la noche. Me vesti y partio para su casa y le dije que me dejara la puerta abierta y que cuando legara le pedi que estubiese desnuda y asi fue. Llegue a la casa y compre helado. Cuando llegue nos miramos y nos empezamos a dar unos calidos besos. Pasamos del living a la cocina y de la cocina a la habitacion mientras seguiamos chapando ella empezo a desvestirme las dos estabamos muy mojadas yy nos tiramos en la cama ella me empezo a recorrer todo mi cuerpo hasta llegar a mi panochita y metio su dedito y comenzo a masturbarme, sacaba su dedo lo chupaba y me lo metia de nuevo.
Hicimos un cambio y yo le empeze a masturbar a ella, mientras le tocaba las tetas. Ella gemia diciendo: siii dale mas rapido me vengo me vengo ahhhhhh. Y se vino soobre mi. Continuamos haciendo un 69 era demasiado exitante y le dije que teneia una sorpresita y traje el helado y se lo desparrame por todo el cuerpo y comenze a besarla era delisioso, nunca antes habia tenido un orgasmo de ese tipo. Terminamos y nos fundimos en un beso con lengua y nos quedamos en la cama y dijimos que cada semana nos juntariiamos a tener sexo.
Espero que les guste y dejen comentarios

La Mujer del Bus

Hola me acabo de incluir a esta página y me gusto mucho, así que les compartiré mis historias como ustedes han compartido las suyas conmigo.
Debía viajar al norte de chile por trabajo, como no conseguí viajar en avión tuve que hacerlo en bus y eran muchas horas alrededor de 25 o más de viaje y eso no me tenia para nada contenta… en fin debía hacerlo de todos modos.Subí al bus a eso de la 1 de la tarde, mi viaje no se veía muy prometedor ya que mi celular no tenia batería, solo tenía mi MP3, luego de unas horas de viaje llegamos a una ciudad para dejar pasajeros en la cual baje unos minutos del bus para estirar las piernas y fumar un cigarro, cuando entre la multitud veo a una estupenda mujer 1:60 de estura delgada unos pechos firmes y pequeños con un vestido que daba vuelta a varios hombres que estaban en su camino…
Anunciaron que saldría el bus, subí apresurada para no quedarme abajo, m acomode puse el mp3, unos minutos después escucho una voz dulce: hola, parece que nos iremos juntas en el viaje… era ella la mujer del terminal la chica guapa que nos dejo a todos sin aliento.
Nos fuimos conversando de todo, su vida la mía que hacíamos etc.… las horas pasaban volando y mientras lo único que hacía era mirar su cuerpo imaginarla sin ese vestido entre mis manos, tenía mis lentes para el sol puestos para disimular que mis ojos miraban directo a sus pechos con hambre de comerlos. Cuando ya se hizo de noche nos avisaron que el bus no pararía así que nos acomodamos para dormir, luego de unos minutos se apoyo en mí y su mano tomo la mía y la puso en su muslo, me dijo al oído suave, me has visto los pechos todo el viaje ahora deseo que los toques. Ufff subí mi mano bajo su vestido, sentí su pantaletas muy húmeda y un leve gemido de sus labios, la comencé a masturbar con suaves círculos luego abrió sus piernas y metí un dedo hasta muy adentro gimió un poco más fuerte. Dame Mas hazlo mas fuerte y yo obedecía sin reparo los hacía más fuerte mientras ella se movía yo metí un dedo por su ano y sentir como se estremeció y mordiendo mi hombro para no gritar acabo dejando mi mano toda mojada.
Pasaron las horas llegamos a la ciudad donde ella debía bajar, me miro y dijo ven conmigo, nos fuimos a un hotel y apenas llegamos nos fundimos en un beso mientras la desnudaba, la tire a la cama, bese sus pechos los lamí hasta que estaban duros con una piedra ella gemía seguí bajando hasta su vagina, pase mi lengua por todo su coño ella mas se humedecía metía mi lengua dentro de ella y se retorcía de placer, No pares no pares apretó mi cabeza a su entre pierna mientras cabo en un largo gemido… la tome la di vuelta ella se puso en cuatro y le lamia su trasero y luego metí un dedo por atrás se movía rápido mientras la tomaba del pelo fuerte, las dos gemíamos, hasta que acabo fuerte apretando la sabana con las manos y mientras corría su excitación por sus piernas.
Se dio vuelta me beso apasionadamente mientras tocaba mis pechos me tiro a la cama abrió mis piernas y unió su sexo con el mío moviéndose rápido, apretaba mis pechos fuertes y yo sus caderas, gañíamos de placer, hasta que acabamos en un largo gemido, quedamos exhaustas ambas en la cama solo jadeando, se durmió en mi pecho mientras acariciaba su pelo.
A la mañana siguiente me fui sin despertarla solo dejando una nota que decía… Gracias por a más increíble noche y mi número de teléfono.