Secreto lésbico III

Esta es la tercera parte de esta historia real y véridica. Una vez que Fabiola me mamó mis bien paradas tetas, y me transportó a los orgasmos mas profundos que jamás habia sentido, pensé que eso era todo lo que iba a experimentar esa inolvidable noche. pero que experiencias sexuales me esperaban mas adelante.

Nos tomamos unos tragos mas de vino, y como por arte de magia, todo el nerviosismo que sentía al principio, desapareció por completo. Me sentía una mujer sin inhibiciones, una mujer dispuesta a realizar todo lo que a mi mente viniera en ese momento. Ya para ese entonces la ropa que al principio usábamos estaba en el piso o regada por todos los muebles de la sala.

-Estaríamoos mas cómodos en tu propia cama-, me indicó Fabiola. -Como tu creas le contesté, vamos a mi recámara. Y tomándola de una mano, nos dirigimos directamente a mi recámara. Ese lugar donde mi esposo y yo, habíamos pasado momentos excitantes. Donde perdí la virginidad, tanto por delante, como por el ano. Ahí en ese mismo lugar y en esa misma cama iba a sentir mi chocha, ser mamada por otra boca, y mas que nada por una boca de mujer.

Tan pronto estuvimos ahí, Fabiola me recostó en la orilla de la cama, subiendo y abriendo mis piernas, poniendo éstas sobre sus hombros. Acercó sus carnosos labios cerca de mis abundantes pelos , y con solo sentir su aliento cerca de mi vagina, estuve a punto de venirme de nuevo.

Su lengua comenzó a juguetear al rededor de mi entrepierna, entreteniéndose en los largos y rizados pelos, que por esa zona abundan.

-Haaaaaaaa-, Alcanzé a decir, cuando sentí la punta de su lengua rozar los labios de mi vagina.

-Maaaas,maaas-, decía entre suspiros.

Y por fin sentí como su experta lengua comenzó a entrar y salir de mi rajita, que ya para esos momentos estaba completamente inundada de mis riquísimos jugos sexuales.

No sé con exactitud cuanto tiempo duro éste éxtasis en mí, pero de pronto, sentí algo que jamás había sentido con mi esposo. Sentí que algo me transportaba a otro mundo, sentí que explotaba sentí lo mas rico que una mujer puede sentir durante el acto sexual, y en ese momento sentí que mi rajita se abrío y dejo ecapar un río de líquidos calientes que inundaban la sensual boquita de mi querida Fabiola, la cual con mucho esfuerzo se tragaba, tratando de no dejar ni una gota de ése elixir divino.

Cansada y extenuada quedé en la cama, pero no estaba totalmente realizada, yo quería sentir una chocha de mujer entre mis labios, y tragarme esos jugos que momentos antes, Fabiola se había tragado.

-Ayúdame -, le dije.

_A que?- me contestó.

-Quiero devolverte el placer que me acabas de dar-, le contesté, -pero es mi primera vez y no se como, le dige.

-Ven-, me dijo.

Y poniéndose en la misma posición en la que yo estaba hacía apenas unos minutos, me dejó ver su bien rasurada rajita. Ni un solo pelo estorbaba esa magnífica vista que tenía delante de mi.

Al separar un poco los labios de su vagina pude ver su hinchado clítoris que se salía de su capuchón que lo cubría cuando no estaba exitado.

Comenzé a besar tal y como me lo había echo ella , apenas unos segundos antes, y comenzé a escuchar poco a poco sus gemidos, a sentir como se estremecía cada vez que mi lengua la penetraba y cada vez que tocaba su clítoris, y de pronto, sucedío lo que tanto esperaba y tanto quería, sus jugos comenzaron a fluir como un río desbordado, y yo como una bebita recíen nacida, mamaba todo ese manjar de dioses que escapaba de esa rajita.

No sé cuanto tiempo tardó ese momento, pero desde ese día ya no puedo vivir sin mi Fabiola. Cuando mi marido sale de viaje, mi Fabby viene a acompañarme para que yo no sienta miedo, y les juro que es lo más lindo del mundo.

Espero que les haya gustado éste relato. Si les exitó y se masturbaron, me doy por bien servida.

Un beso donde más les guste. Leydi.

Idolatrando a mi hermana

Iniciamos este relato en Kenwood California.

La vida de la pequeña Jamie de tan solo 8 años de edad es como la de cualquier chica de su edad, fuera de que su hermana es una de las perosnas mas famosas a nivel mundial gracias a su musica era lo unico que hacia diferente el diario de esta infantil muñeca.

Las cosas cambiarion mucho cuando Britney llego despues de meses de gira a descansar en su casa, la pequeñita hermana, como su prima y alguno que otro miembro de la familia tenian a Britney en un lugar alto, se podria desir que la idolatraban, esto tal vez le ayudo a realizar el inicio de unas perversiones que algun tiempo atras cuando formaba parte de un grupo de chicos en la tv llegaron a ocurrir.

La pequeña Jamie se quedaria una noche sola cuidada por su hermana, pues sus papas tenian un reunion importante y llegarian muy tarde.

Apenas cerraron la puerta y Jamie empezo a juguetear con su hermana, ella inocentemente habia quedado en la merced de su hermana, pues a parte de estar solas,y de las perversas intensiones de Britney, el hecho de que Jamie la idolatraba le serviria para dominarla y someterla facilmente a sus deseos.

Jamie ya tenia lo que para ella era su pijamita, que constaba de un calzoncito con monos y una camisetita gris.

Britney empezo a jugar simulando ser la doctora y Jamie estaba haciendo todo lo que su hermana le decia.

“bien tendre que ponerle una inyeccion” le dijo “pongase aqui de espaldas y bajese los calzoncitos” la pequeña Jamie dudo un poco pero su confianza en Britney la hizo obedecer la orden.

“umm parece que no puedo inyectarle bien, abr un poquito las piernas” Jamie obedecia al instante, mientras britney estaba humeda y deseosa de saciar su apetito lesbiano.

De un movimiento Britney le introdujo dos dedos en la vagina de Jamie desde atras y le dijo: “eso es aqui si se puede poner la inyeccion” Jamie respondio con un pequeño gritito confundido entre placer y dolor, pero siguio en la misma posicion que su hermana le dijo.

“bueno señorita que le parecio la inyeccion se siente un poquito mejor” Jamie realmente habia disfrutado la sensacion de su herman jugando con su sexo, ella asistio con la cabeza y le dijo: “solamente que quede un poquito mojada” “no hay problema” dijo Britney, para eso tendra que darse vuelta, apenas se estaba dando vuelta la niña de 8 años cuando Britney ya estaba lamiendole la conchita desesperadamente, pues hacia mucho que no probaba una desde que su amiga Cristina le enseño la delicicosa experiencia en el club de chicos.

Jamie no podia hacer nada su hermana le estaba controlando, a ella el gustaba sentir ese placer que su hermana de 18 años le proporcionaba, fue entonces cuando Britney le dijo: “quitate la ropa, vamos a experimentar una cosa muy rica” Britney descubrio su cuerpo envidiado por muchos varones y que habai puesto en celos cuando dijo que era novia de Justin, pero ese fue solo un truco para ocultar su lesbianismo.

Se recosto boca arriba y ordeno a su hermanita a montarse en ella como caballo y saciar su sexualidad infantil frotando sus labios vaginales en el vientre de su hermana.

despues ordeno que le chupara los senos grandes y atractivos ella era su dueña totla y absoluta Jamie sabia que seria un cambio total pues desde entonces su hermana se converitira en su dueña.

Laorgia termino cuando Britney le ordeno a Jamie lamerle la puha, esta humeda ardiente y a mil , y jamie la chupo y lamio hasta que Britney le ordenara.

Terminada la accion se vistieron y Britney le dijo: “esto va a quedar en secreto, seras mi esclava y yo te cumplire muchos deseos, pideme lo que quieras”

Su hermanita solo le pidio que llevara a su casa a un chico llamado aaron que tambien cantaba y que a sus 13 años de edad seria objeto de orgias lesbicas e incestos pero eso es otra historia.

La ramera de catalina y su tía paulina

Soy Catalina Maya tengo 21 años de edad, mido 1,70 m soy de pelo rubio tengo ojos cafés pero a veces me pongo lentes de contacto azules, mi cuerpo es muy bonito, lo cuido mucho en el gimnasio y estoy pendiente de los tratamientos para la piel y cosas así, soy estudiante de administración de empresas en la universidad de la ciudad donde vivo, yo comence a descubrir que era lesbiana mas o menos cuando tenia 12 años y comence a sentir atracción por las mujeres, especialmente por las maduras(que para mi van de los 28 a los 40), yo descubrí esto porque mi madre es una mujer que siempre ha tenido muchas amigas, y en ese entonces ella y algunas de sus amigas se quedaban a dormir en casa y por la mañana cuando Se levantaban en aquellos camisones semi-transparentes yo me quedaba con la boca abierta por la belleza de aquellas mujeres, pero yo no le prestaba mucha atención a aquello y me sentía apenada por pensar en el cuerpo de aquellas mujeres. !

En esa época yo tenia una profesora de español que se llamaba Sandra, tenia un cuerpito muy bien cuidado que a todos los muchachos de mi curso les gustaba, a mí también me llamaba mucho la atención. Durante unos dos años tuve muchas dudas acerca de si me gustaban los hombres o las mujeres, pero algo me hizo comprender que lo mi eran las mujeres y precisamente aquello paso con mi tía:

Mi tía se llamaba paulina, era la hermanita menor de mi mamá la consentida de la casa, para esa época ella tenia 32 años y era una madurita muy bien cuidada, tenia un hermosa cabello rubio y un cuerpo de ataque de donde destacaba su culo que para mi era perfecto y paradito y sus senos redonditos y provocativos además su deliciosa piel de durazno me enloquecía, ella no era como las otras tías, ella era mas liberal y había una cierta amistad entre ella y yo, si contar con que su físico me atraía mucho, pero seguía negándome a mi misma la posibilidad de ser lesbiana, para ese entonces yo ya tenia 14 años y estaba ya muy desarrollada, mis senos habían brotado, y como yo siempre he hecho mucho deporte mi culito estaba paradito y delicioso, había heredado la misma piel de durazno de mi tía que me esforzaba por broncear cada que podía para lograr unos escotes mucho más atractivos.

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La maestra del jacuzzi

hola, me llamo karen m., tengo ahora 21 años y quiero relatarles algo que hasta hoy, cuando lo recuerdo, me estremece y me pone la piel de gallina.

todo sucedio cuando tenia 16 años, yo era una chica que recien despetaba a la vida, en el colegio lo chicos siempre me solicitaban pues no he sido ni soy fea ( ahora mido 1.75 soy rubia ojos cafes, y sobre todo buen trasero), pero nunca pasaba de algunos besitos y mimos.

cierto dia se mudaron al piso de arriba (yo vivia en un edificio de tres pisos) un matrimonio sin hijos, el era alguien en quien nadie repararia : unos 40 años, gordo, semi calvo, y sobre todo nada simpatico, ella si era interesante, unos 35 años, alta, blanca, cabellos castaños hasta el comienzo del culo, ojos azules y muy elegante.

pasaron tres semanas, y un dia salgo a mi puerta y la encontre a ella ( se llamaba eva ) limpiando el pasadizo, la salude, y ella me contesto :

– hola linda, como te llamas?

yo conteste :

– karen

ella dijo luego :

– hola soy eva, me acabo de mudar arriba tuyo, parece que seremos vecinas, espero que me visites, mi esposo trabaja hasta muy entrada la noche y me aburro sola.

respondi:

– la verdad señora seria un gusto visitarla, pero no quiero molestar.

dije esto pensando “esta tia debe ser una aburrida, de que voy a hablar con ella”. pero ella dijo mirando mi casaca de jean con un pin de rolling stones:

– tengo musica de los rolling y otras mas, no creas soy una vieja anticuada, te espero.

se volteo y se fue, yo sinceramente, no tenia interes por visitarla, pero algo quedo en mi mente.

como siempre tenia clases de ingles los sabados por la mañana, mi madre salia de compras, mi padre estaba en el trabajo y mis hermanos, todos mayores, salian a pasear o a perderse por alli, asi que la casa quedaba cerrada, ya que yo no regresaba hasta las 4 por lo menos y mi mama no me daba la llave aun, asi que si por equis motivo salia temprano me iba a casa de alguna amiga del barrio a conversar.

un sabado, no hubo clases asi que regrese a las 10 a mi casa, estaba todo cerrado, asi que ya me iba a ir a donde una amiguita que vivia mas alla cuando de pronto, mi vecina eva aparecio y me dice: – hola linda, que haces sola afuera? respondi : – hola señora, lo que pasa es que no tengo llave y no puedo entrar.

ella contesto: – pero ven a mi casa, almuerzas conmigo, y vemos tele, que vas a hacer sola aqui, ah y otra cosa no quiero que me digas señora, me haces vieja, dime eva o evi.

entramos a su departamento, era amplio, todo alfombrado, unos sofas de cuero negro lindos, y espejos en cantidad.

no sentamos en el estar y puso musica, y me dijo: – quedate aqui, yo voy a ponerme comoda, porque como es verano en la casa ando mas ligera, espero no te incomode.

luego regreso con una batita de algodon, y cuando se sento comprobe que no tenia ropa interior, algo en mi se sobresalto en ese momento, era una mezcla de temor y emocion, algo que no podria describir. tenia un bonito cuerpo, senos grandes y su mirada era penetrante.

me dijo entonces:

– porque no entras al baño a refrescarte, tengo un jacuzzi espectacular, y lo uso sola, porque mi marido odia estas cosas. ven que adentro tengo toallas y una bata, asi estaras mas comoda.

fuimos al cuarto de baño y me dejo sola para que me desnude, lo hice y entre al jacuzzi, era amplio en verdad, luego ella entro tambien, y ahora si sentia como que mi sangre hervia.

me pregunto varios temas, conversamos como viejas amigas, comenzamos a hablar de sexo, y ella me dijo:

– sabes, hay que saber besar, una tiene que tener estilo respondi: -si, pero soy nueva en esto eva dijo: – mira, te voy a mostrar, pero acecarte para jabonarte la espalda se puso a un costado mio y mientas pasaba su mano por mi espalda, me hacia gestos de como besar, pero eso no era suficiente asi que dijo: – hagamos la prueba karen, junta tus labios con los mios

y ahora si senti una explosion, algo que nunca habia sentido, me beso y yo correspondi, como no lo habia hecho con nadie, mientras su mano bajo a mi vagina y comenzo a frotar el clitoris, su otra mano acariciaba uno de mis senos.

mis pezones estaban durizimos, mi vagina estaba completamente caliente, latia, luego introdujo un dedo en mi ano.

grite de placer, mientras ella me enseñaba a jugar con sus tetas enormes, me hizo sentar al borde del jacuzzi y ocmenzo a lamer mi concha.

ella decia

– cariño, que rica conchita tienes, ahora quiero probar tu ano con mi lengua.

y comenzo a lamerme el culo, luego ella saco de una maletita un dildo de doble cabeza, y lo puso en su vagina y la otra punta en mi ano.

me estaba destrozando de dolor pero era un dolor delicioso, ella se movia freneticamente.

termine exausta, nos secamos y desnudas vimos la tele en su cama sin dejarnos de besar.

esto se repitio durante 3 hermozos años, pero luego ella viajo con su esposo, y mi familia tambien se mudo. sigo teniendo experiencias lesbicas pero como esa mujer ninguna. lo ultimo que supe de ella es que estaba en eeuu, la verdad la hecho de menos, pero ahora tengo una amiguita que me ayuda a olvidarla, ella es pamela y talvez la proxima les cuente como se la arrebate a su novio.

chao y hasta la proxima, suerte¡

Todo lo que se puede hacer en un bar

Llegamos al bar y es un bar de chicos y chicas, pero mantiene la luz a media candela, o sea baja, de repente fuimos a la pista de baile y estuvimos bailando en grupo, en esos momentos, Carolina, una chica preciosa, de pelo largo negro, pechos bellos y un cuerpo, amiga muy linda, se le cayó un arito y cuando se agachó me di cuenta que no andaba con bragas sino unas medias muy finas a la cadera y abertura en medio con ligas me quedé tonta, un clítoris muy lindo y excelente, me excité mucho amiga, y entonces cuando se para, seguimos bailando y me atreví, estabamos tomadas y le dije: “Carol, me gustan tus medias y lo mejor es que no llevas nada”.

Cuando le dije eso solo se sonrió y ella me dijo: “Atrévete, andas hermosa y me gustan tus pechos, lo hacemos al rato”. Yo quedé excitada y nos separamos del grupo y nos fuimos a un rincón de la pista entonces cada una se corrió el pelo de la cara y nos besamos fuerte muy fuerte, de repente sentí como sus manos me subían mi mini y su dedo entraba en mi clítoris, me lo metió hasta el fondo, y yo también, si supieras que excitante es estar en un bar, o sea discoteca básicamente es la gente bailando y tu ahí haciéndolo, fue maravilloso, después me recostó en un costado, en una metidita de la disco y me sentó abrió mis piernas me quitó mi braga y me mamó, de repente que pasa una chica y nos quedó viendo yo primero la quedé viendo sorprendida pero después nos miramos mientras mi amiga me comía y nos lanzamos besos y ella se tocó su clítoris y yo cerré mis piernas presionando a mi amiga, esa sensación hizo que ella me mamara mas fuerte y dentro terminando en su boca mis líquidos muy húmeda, y antes de salir la otra chica me dio su número de teléfono para que nos viéramos algún día, me sonríe y nos fuimos.

Marla

Todo comenzó cuando tenia 17, y gracias a la fiesta de graduación de una gran amiga, mayor que yo, la conocí a “ella”. Yo bailaba con mi novio de aquel entonces, cuando ella se asomo en el salón. A pesar de la oscuridad, no pude evitar centrar mi vista en esa espectacular mujer, vestía de rojo, con un escote enorme que dejaba entrever sus perfectas tetas, y tan ajustado hacia las caderas, que creí que si se movía un poco, iba a estallar. No podía quitar los ojos de encima de esa mujer, y note que ella tampoco podía dejar de mirarme.

Sentí algo muy raro dentro de mi, como una tentación prohibida y pecaminosa, y poco a poco, empece a bailar muy sensualmente dirigiéndole certeras miradas a ella. Ella noto mis intenciones y sonrío. Luego me envío un beso cerrándome un ojo, y desapareció. pasaron dos horas mas en que no la vi, y por mas que aquel juego había quedado atrás, no podía evitar recordarla, y nada que mi novio hiciera, lograba que mi atención se centrara en el. Ya aburrida, y confusa ante lo que sentía, deje a mi novio solo por un momento, con la excusa de darme una retocada de maquillaje.

No pude evitar la tentación de buscar en el lugar a la mujer que me hacia sentir eso que me era tan novedoso, y cuando ya había perdido las esperanzas, sentí su delicada voz. “Hola” me dijo ” buscas a alguien?”. Yo no supe que contestar en ese momento, y ella notándolo, continuo. “me llamo Marla ” me dijo tomándome del hombro mientras me conducía a un lugar con menos bullicio. “Soy Romina” le conteste “mucho gusto en conocerte”, le dije tratando de que no notara mi nerviosismo.

Entablamos una conversación de poca importancia, lo que me hizo entrar en confianza, sin dejar de sentir esa atracción prohibida por ella. Cada vez que hablaba se movía delicadamente, y enjuagaba con su lengua sus labios rojos y carnosos, mientras movía su mano arreglando su cabello rubio. Casi sin darme cuenta, había comenzado a acariciar el mío, “eres muy hermosa, sabes?” me dijo directamente, a lo que yo no pude responder. “ese chico es tu novio, no es verdad?”, dijo a continuación, “se veía un poco inmaduro… eh lo siento, no debí decirlo”. Su mano no dejaba de acariciar mi pelo, y lo que me parecía tan raro al principio, ahora era muy agradable de sentir. “Si, es cierto” conteste luego de algunos segundos, “muchas veces es difícil de entender…”.

Ella me miro con sus profundos ojos, y sin dejar de sonreír, paso su mano por mi mejilla, que yo había comenzado a sentir ardiendo, aunque no sabia por que. “Que te parece si vamos a otra parte para estar mas tranquilas?” pregunto al tiempo que colocaba su mano ahora en mi rodilla , yo no conteste, y solo me limite a seguirla, intuyendo su intención, que cada vez mas, era lo que yo también sentía. Olvidando a mi novio, dejamos la fiesta en dirección a su departamento en el sector alto de la capital. El viaje fue un anticipo de lo que ocurriría, cada vez que pasaba un cambio al conducir el auto, su mano rozaba mi pierna, y ello, unido a su espléndida y ahora en extremo sensual sonrisa. Yo, aunque me costo en un principio aceptarlo, me excitaban esos toques “casuales”, y Marla se me hacia a cada momento mas deseada.

Una vez que llegamos a su departamento, me dejo sola, diciendo que se colocaría algo más cómodo. Mi corazón en ese momento palpitaba fuertemente, y la razón era la situación en que me encontraba. Luego, Marla llego a la sala vestida con una bata de seda, de color negro y semitransparente, con lo que note que no llevaba nada debajo, y pude ver sus perfectas tetas, adornadas de esos preciosos y grandes pezones que creí que iban a romper la tela de tan erectos que los tenia. Se sentó a mi lado, y esta vez sus impulsos fueron mas directos. “No te has puesto cómoda”, me dijo tocando mi cuello, “te podrías quitar ese vestido que a esta hora ya te debe molestar…”.

En ese momento, sentí como mi entrepierna se humedecía ante sus palabras y sus roces. Nunca hubiera adivinado lo que ella iba a hacer. Poco a poco siguió moviendo su mano por mi cuello, hasta que repentinamente la poso sobre mis tetas, sobándolas con pericia. “Que haces!” le dije sorprendida. “Nada, preciosa” dijo mirándome lascivamente ” esto te va a gustar…”.

De pronto metió sus dedos bajo mi vestido, luego bajo mi sostén, y lo comenzó a bajar suavemente hasta que mis tetas estuvieron al aire. “Tranquila” repetía inútilmente, porque en ese momento, yo solo quería que siguiera con el excitante juego. una vez que bajo mi vestido hasta la cintura, comenzó a abrir su bata para mostrarme sus tetas, que parecían ahora mas grandes que antes.” Te gustan?” me dijo lamiéndose los labios y acariciándolas. Luego tomo mi mano, y la coloco sobre sus enormes pechos, eran suaves, calientes, perfectos, y sus pezones parecían querer explotar, me sentí mas húmeda y con deseos irrefrenables de pasar mi lengua sobre ellos. Marla, que ya se sabia deseada, movió mi mano por su cuerpo, hasta hacerme tocar su pubis, y luego su sexo, que ardía tanto como el mío. Con un rápido movimiento me coloco de espaldas sobre el sofá, y termino de quitarme el vestido, y mis zapatos .Fue ella ahora la que acaricio mi concha. Yo estaba tan caliente, que creí que me corría en ese momento.

Sin previo aviso, se lanzo sobre mi entrepierna, y la comenzó a besar con pasión, luego fue usando su lengua sobre mi vello pubico, hasta llegar a mi clítoris que nunca había experimentado tanto placer. Yo gemía con cada uno de sus movimientos, pero ella no se detenía, haciendo una labor como nunca habría imaginado que fuera posible. Continuo lamiendo, chupando y mordiendo cada uno de los sectores de mi concha, mientras agarraba mi culo con sus manos, y metía su dedo en mi ano, que también ardía de deseo. “Que deliciosa eres” me dijo sin dejar su labor, “mmmmm, y que rico juguito te sale…” En ese momento, no pude aguantar mas, y junte mis piernas fuertemente sobre su cabeza, corriéndome, y gritando de placer como una perra en celo. Marla emergió de mi concha despeinada, y con los labios mojados por su propia saliva, y mis jugos. Al verla, no pude hacer otra cosa que abalanzarme sobre ella a chupar los pezones que ya me obsesionaban, con tanta fuerza, que quedaron rojos luego que termine con ellos.

Lamí todo su cuerpo, desde los pies a su cuello, sus piernas perfectas eran inacabables, y su concha me hacia estremecer. Mordi con pasión sus vellos actuando ya con instinto casi animal. Marla se corrió y sus liquidos mojaron mi boca. Luego caímos al suelo revolcándonos de placer, hicimos la 69, y volví a tener otro gran orgasmo como nunca lo había tenido. Esa noche no paramos de revolcarnos salvajemente, hasta que físicamente fue posible.

Al día siguiente, me llevo a mi casa, y nos despedimos con un gran beso en que nuestras lenguas se entremezclaron como la noche anterior.

Cada vez que me siento caliente, ya no recurro a un hombre para saciarme, solo busco a Marla para satisfacerme.

Buenas amigas (I parte)

Tal vez fuera la manera en que ella me sonreia cuando las dos decorabamos aquella casa de munyecas.Siempre sonyamos que Marta y yo viviriamos en una como esa a tamanyo real , claro esta .-Yoli,viviremos juntas,verdad?-Me decia Marta siempre que sentiamos que nuestra relacion amistosa peligraba.Yo era incapaz , en aquellos tiempos, de imaginarme mi vida sin aquellas tardes en las que Marta y yo haciamos tantas y tantas travesuras.Por eso fui incapaz de sobreponerme cuando el padre de Marta murio y ella y su madre tuvieron que mudarse a otra ciudad para vivir con los abuelos maternos de Marta.Tuve muchos amigos y amigas, pero nunca serian lo mismo.Creo que mi adolescencia fue de lo mas normal. Siempre estuve rodeada de gente que me queria y que se preocupaba por mi.Mi primer novio,a los 16 anyos , era atractivo,divertido,simpatico y un trozo de pan.Todavia no se porque lo deje , el caso es que no sentia que lo amara.Despues de el, no senti la necesidad de volver a estar! mas chicos.Ni siquiera sexualmente.Lo unico que se es que mi vida no reclamaba relacionarse con ellos.Seguramente encontraria la respuesta a esto unos anyos mas tarde de acabar la universidad,cuando casualmente me volvi a encontrar con Marta.Fue una tarde en uno de esos grande almacenes en los que sabes que hay de todo pero no sabes donde esta.Yo estaba en una de esas colas en las que hay un cartel que pone”Caja Rapida” y en las que siempre hay alguien discutiendo con la cajera acerca de si tiene o no tiene mas de diez articulos.El caso es que senti una voz que decia mi nombre y yo me gire para ver quien era.No me parecio ver a nadie conocido por donde me parecia que habia venido la voz, por eso volvi a girarme direccion a la cola.Volvi a sentir aquella voz con mi nombre y apellido y al girarme, vi una chica alta y con el pelo cortito que me estaba sonriendo y que venia con los brazos abiertos.Me quede un poco parada cuando vi que no era capaz de reconocer quien era,pero mas parada me quede cuando me di cuenta rea! lmente quien era.Era Marta.Nos fundimos en un largo abrazo.Las dos estabamos riendo con lagrimas en los ojos.Empezamos a preguntarnos compulsivamente que que habia sido de nuestras vida,que que tal nos iba y que que tal nos habia ido,etc…El caso es que salimos del centro comercial lo mas rapido posible y nos dirigimos a la cafeteria mas proxima.Estuvimos charlando extensamente.Ella me dijo que estaba divorciada, pero que no habia tenido hijos y que por lo tanto no le estaba traumatizando la separacion.Habia vuelto a la ciudad para dejar su vida pasada, que aunque no le habia traumatizado tampoco le hacia feliz recordarla.Tan entusiamadas estabamos las dos que nos fuimos a mi apartamento para ponernos mas comodas.Lo malo fue que por el camino,ninguna habia venido en coche, empezo a lloviznear y cuando nos quisimos dar cuenta nos estaba cayendo un tormentazo de ordago.Entramos corriendo a la porteria y alli, empapadas hasta los huesos,empezamos a reirnos.Cuando entramos en mi apartamento le dije que se pusi! era comoda y se esperara un minuto para que yo fuera a por ropa seca para las dos.Fui a al dormitorio y cogi unas braguitas y un par de pijamas.Sali al comedor,donde ella estaba, y me quede de piedra cuando la vi acabandose de desvestir.Estaba completamente desnuda.Marta podia presumir de tener ademas de una cara bonita, un cuerpo que volveria loco a cualquier hombre.No pude evitar fijarme en que tenia totalmente rasurado el bello pubico.Cuando ella vio que me quedaba parada al verla desnuda me dijo que si no habia visto antes una mujer desnuda,a lo que yo respondi con una sonrisa de tonta.Le di la ropa y ella se la puso.Mientras ella se vestia yo no pude evitar mirarle sus caderas y sus pechos respingones.Creo que ella se dio cuenta porque cuando me dispuse irme a mi habitacion para vestirme ella me dijo con un tono ironico que no si iba a tener ella la ocasion de ver un cuerpo bonito totalmente desnudo.Yo me puse roja y muy nerviosa.Me quede parada.Ella se me acerco y me dijo que que me pasaba.Que porq! ue me ponia nerviosa solo por estar desnuda.Estaba mas nerviosa que cuando yo y mi unico novio lo habiamos hecho el amor,poco antes de que yo le dejara.Entonces fuen cuando ella empezo a desabrocharme los botones de la blusa muy lentamente.Estaba tan arrimada a mi que notaba alinto en mi cara.No sabia como interpretar lo que estaba pasando,pero el caso es no me resisti.Una vez que me hubo desabrochado la blusa me acabo de quitar y se agacho para quitarme la faldita.Despues se puso se pie y me miro a los ojos…..

(CONTINUARA)

La lluvia

Es interesante y algo incómodo contar una experiencia que tuve en la selva paraguaya. Me resulta raro escribirlo, y además después de un año me parece un sueño.

Era en enero y habíamos ido con mi novio y sus padres a recorrer las Cataratas del Iguazú y decidimos visitar Paraguay. Cuando ibamos por un camino de tierra, en medio del monte, se desató una lluvia torrencial. Por alguna razón el papá de mi novio perdió el control de la camioneta en que viajamos, chocó contra un árbol y sin control terminó en una charca de agua. Por suerte ninguno resultó herido y a duras penas pudimos salir del vehículo.

Decidimos caminar por el camino bajo la lluvia hasta que a los pocos metros vimos un sendero que conducía a una casa humilde. Al llegar nos atendió un señor de unos 50 años y su hija. El señor se ofreció llevarnos en su camioneta, pero no entrábamos todo y como el pueblo quedaba a unos 20 km y llovía decidimos después de una larga discusión, que yo me quedara y al dia siguiente ellos regresarían con el auxilio. Al partir noté que la Julia (ese era el nombre de la hija del dueño de la casa) estaba mirándome en forma insistente, pero en seguida me sonrío y me ofreció caletarme agua y así poder darme una ducha y me ofreció una remera y una braguitas secas que podía usar para dormir. Julia era una hermosa morena, con piel oscura, ojos marrones, nariz pequeña y recta y labios carnosos, era alta (1,74 m) y tenía dos hermosos pechos, era algo rellena. Al terminar el baño, toamos un caldo caliente con pan casero y decidimos ir a dormir. Como estaba lloviendo y tenía algo de miedo por los truenos le insinue si no podiamos dormir juntas.

Al acostarnos ella se sacó su vestido y quedó con una bragas altas blancas y así se acostó…Al rato sentí como se acercaba a mi espalda y como lentamente su mano se posaba en mi cintura, lentamente me acariciaba y yo estaba por reaccionar pero, no se si por curiosidad (nunca antes había estado con una mujer) o porque sentía cierta atracción por ella, pór su piel oscura su cuerpo carnoso o si fue todo junto, lo cierto es que dejé que ella continuara. Sus mano subieron por debajo de la remera hasta mis senos y en forma muy hábil y con mucha suavidad me fue exitando y mis pezones se endurecieron, su suavidad me exitaba y logró que deseara besarla. Lentamente me di vuelta y busqué sus labios; lentamente mis manos buscaron sus senos, los acaicié y los besé, se los mordisque ella reaccionaba a is caricias y se puso de rodillas me sacó la braguita y hundió su cabeza entre mis piernas; me besaba, me succionaba el clítoris y apretaba y afloja sus labios contra mi sexo, fue tal la s! esación que llegué al orgasmo, recuerdo que la traje hacia mí y la abracé permitiendo que mis tetas se undieran en las suyas. Así quedamos dormidas.

Cuando desperté sentí las voces de mi novo y de sus padres, nos fuimos me despedí con un fuerte beso de Julia y todavía añoro esa noche…

Adicta a ser lesbiana

tengo 14 años, pero para mi primera experiencia yo tenia 13, resulta que tuve una pijamada en la casa de una amiga, cuyo nombre es liliana, bueno cuestion que ella me estuvo echando miraditas durante toda la fiesta pero yo ni en cuenta, al otro dia, decidimos bañarnos, pero como estabamos apuradas tuvimos que hacerlo las dos juntas. nos desnudamos y nos empezamos a bañar, ella a proposito se pasaba el jabon por la cuca y luego me lo daba para uqe yo me limpiara tmb pero a mi me daba asco, de repente ella me agarro de las nalgas, me jalo y me dio un super beso, y me puso de a 100, de ahi me empezo a pasar la mano por mi rajita y me empezo a masturbar por lo que tuve un orgasmo seguido de otros 5. luego nos pusimos en posicion como si ella me estuviera cojiendo, y se siente super rico. luego ella se sento en mi cara y le empeze a lamer su clitoris dandole vueltas con mi lengua y yo solo sentia como me caian sus jugos en mi cara que sabian deliciosos, luego nos terminamo! s de bañar, y nos dimos un profundo beso. Luego les voy a contar nuestra experiencia con su novio.

bye si les gusto mi experiencia no duden en escribirme al icq nro 63110973

Ana

Hola, soy Cachi y os quiero contar la experiencia que tuve hace dos semanas con mi sobrina.

Yo tengo 38 años y soy la tía de Ana, que tiene 12 años.

Pues bien, hace dos semanas estaba hablando con ella. Ana es muy menudita para su edad. Apenas despuntan sus pechitos y su sexo no tiene aún vello púbico. Estábamos hablando de chicos. Ella me decía cómo aún no tengo novio. Yo le comenté que no había encontrado al hombre de mi vida. La conversación derivó hacia el sexo. Ella me preguntaba acerca de cosas que no sabía. Le pregunté si sabía lo que era masturbarse y me contestó que en el colegio había hablado alguna vez de eso con sus compañeras, pero que nunca lo había hecho.

Yo le dije que era algo muy normal y que si sentía la necesidad era una forma de descubrir su cuerpo.

Ella me dijo que no sabía como se hacía.

Le dije que si quería yo le podía enseñar. Le dije que se relajara, mientras con mis manos le acariciaba el vientre.

Vi que se estaba relajando y me aventuré cada vez más hacia abajo sin rozarle el sexo.

Noté que ella estaba a gusto y ya sin complejos deslicé una mano sobre su sexo por encima del pantalón que llevaba. Fui masajeándola y noté que ella acompasaba sus movimientos de pelvis con los de mi mano, así que introduje una de mis manos por debajo de sus pantalones y por debajo de sus braguitas hasta notar su rajita, mientras mi otra mano se deslizaba por debajo de su blusa hasta acojer uno de sus incipientes pechos.

Noté como su pezoncito se iba poniendo duro. Sus ojos estaban cerrados y su boca sonreía de placer.

Con la otra mano notaba que se estaba poniendo húmeda. La verdad es que yo también me estaba poniendo cachonda.

Para satisfacerme pegue mi cuerpo al suyo y empecé a frotar mi entrepierna contra su vientre. Aunque yo estaba aún vestida el frotamiento me causaba un agradabilísimo placer.

Dirigí una de sus manos hacia uno de mis pechos que, aunque pequeños (no soy muy tetona) se estaban poniendo muy duritos.

Entre los masajes de mi mano contra su clítoris y mi propio frotamientro contra su vientre, se escapó un gemido de la boca de Ana que me puso a mil.

Casi con agresividad le despojé de su ropita y yo de la mía y me puse a cabalgarla con pasión. Mientras me frotaba con su cuerpo no pude evitar introducirle un dedito en su vagina. Al encontrarme con la resistencia de su virginidad, fuera de mí, apreté con insistencia y ella lanzó un grititio de dolor. Sin embargo, yo no cejé en mi empeño y aumenté el ritmo de su masturbación. Así que ella comenzó a gemir con más fuerza.

Yo noté que mi clímax estaba a punto de volverme loca y cuando las dos llegamos al orgasmo la besé profundamente. Ella me respondió perfectamente a mi beso y se corrió dulcemente.

Esto pasó hace dos semanas, pero creo que volveré a darle clases particulares a mi sobrina Ana.

Un beso muy fuerte de la tía Cachi.