Observando a mi prima

Por el agujero se veía lo que hacía mi prima con el novio

Esta historia que le voy a relatar sucedió cuando tenía alrededor de doce años, veraneábamos mi familia con mis tíos y primas en un chalet de El Portil, Huelva. Estaba en el inicio de la adolescencia, y empezaba a descubrir la masturbación como cualquier joven y como en casi todas las familias, en las primeras mujeres que me fijé fueron en mis primas quienes inspiraban mis vicios.

La primera fue mi prima Isabel, que era la mayor, 22 años, quien al igual que las restantes primas esta muy buena, con ella empecé el verano, era mi musa, me encantaba verle las piernas al sentarse, así como sus sensuales bikinis llenos de encajes y transparencias, con ella pasé unas semanas muy felices, acentuado a veces, porque en ocasiones andaba por la casa en ropa interior, lo que me llenaba de gran lujuria, ella no me tenía en cuenta, tal vez pensando que era muy chico para fijarme en esos detalles, por supuesto como todos los chavales me empecé a masturbar frotándome la verga con sus excitantes braguitas diminutas y provocativas, poniendo mi glande en donde momentos antes habían estado sus partes mas intimas y sabrosas, e imaginaba que me la estaba cogiendo mientras me masturbaba.

Pero lo de Isabel se estropeó, ya que se echó novio, y sus apariciones por casa eran fugaces, por lo que mis deseos sexuales se centraron en Sara, mi prima mediana, 20 años, con ella gocé más que con la mayor, a esta se le podía ver desnudita diariamente cuando se bañaba, pasaba de mí, supuestamente por la edad, y se paseaba desnuda por delante de mí, era impresionante ver su cuerpo desnudo y la fabulosa cantidad de pelos cubriendo su coñito, y al igual que las restantes, tiene el gusto por la lencería sensual, por lo que también me masturbaba frotándome con sus braguitas pequeñitas y trasparentes. Pero también llegó el día en que desapareció, se fue a Inglaterra a pasar la segunda parte del verano practicando inglés.

Entonces mis instintos se centralizaron en la menor de mis primas, 19 años, ella era Eva, morena, alta, delgada, con cara morbosa, con un cuerpo sublime, especialmente sus perfectas nalgas, con grandes senos, y más atrevida vistiendo, exteriormente e interiormente, usaba tangas. Al igual que con mis primas mayores, cuando ella estaba en casa, andaba disimuladamente detrás de ella, para aprovechar cualquier oportunidad de poder verle algo, las piernas, su marcado tanga entre sus lindas nalgas, su excitante bamboleo de senos, lo que fuera. Cuando se iba a bañar, y no había nadie en la casa, yo aprovechaba para pegarme a la puerta del baño para ver como se despojaba de la bata, y de su ropa interior para quedar totalmente encuero, se podía admirar morbosamente su hermoso cuerpo, mientras me tocaba la verga, luego se metía en la bañera y por el cristal se observaba como enjabonaba su cuerpo, acariciándolo con sensualidad, mientras me deleitaba con tan apasionante espectáculo, me masturbaba gustosamente. Cuando ella no estaba en casa, me apoderaba de sus tangas diminutos, para continuar masturbándome con él, lo olfateaba, lo besaba y lo lamía por donde poco antes habían estado su coñito.

Eva se echó un novio, y con él cada vez que podía y mi familia no estaba, o los dejaban solos en el salón, ellos se liaban, yo fingía que me iba a mi cuarto y cuando creían que estaban solos se daban unos lotes enormes, yo desde la planta alta me tiraba en el piso al principio de la escalera y desde ahí podía ver como se manoseaban, como le metían la mano bajo su pequeña falda entre sus hermosas piernas, tocándole la vulva, en múltiples ocasiones incluso, pude ver como se quitaban la ropa interior, también en muchas oportunidades, vi como le sacaba la polla y se la mamaba. Mientras todo esto sucedía yo me masturbaba muriéndome de ganas de ser yo quien estuviera disfrutando el agraciado cuerpecito de mi prima. A veces observaba a mi prima desde mi cuarto al suyo, que estaban juntos, pues una antigua instalación de televisión, había dejado un agujero que solo yo descubrí y usaba.

Un día toda mi familia decidió ir toda la noche a la playa a pescar, de esta reunión solo nos libramos Eva y yo, después de mucho pelear por no querer ir. Nos quedamos solos en el chalet, viendo la televisión, al rato llegó el novio, y estuvimos un rato más. Yo sabía lo que iba a pasar, así que les dije que me iba a mi cuarto a dormir, ellos se quedaron mientras yo los espiaba. Al rato de darse múltiples besos, Eva le dijo que iba a ducharse arriba, que subiera dentro de un rato a su habitación, yo me fui rápido a la mía y me puse a mirar por la mirilla.

Eva llegó a su cuarto para prepararse para el baño, primero procedió a quitarse el top, permitiéndome ver sus hermosos senos, seguidamente se quitó el pantalón, dejando ver el tanguita negro incrustado en sus sabrosas nalgas, después se puso a buscar en un mueble una toalla, una vez que la tenía, se quitó el tanga y lo arrojó sobre la cama, después se miró en el espejo y pude ver nuevamente su magnifico cuerpo totalmente desnudo, se había depilado parte de su vellosidad supuestamente por el uso de tanguita, tras mirarse, se puso la toalla y se dirigió al baño. Al rato, apareció nuevamente en su cuarto, con su cuerpo tapado por la toalla, se calzó una sandalias con tacón y se puso a buscar en el armario un vestido, sacó uno en tonos azules, se lo colocó, le quedaba ceñido al cuerpo escultural, llegándole a medio muslo y no se puso ropa interior, se peinó y salió de la habitación y llamó al novio.

El novio subió, pude ver como llegaban al cuarto, se besaban en la boca, él le agarraba las nalgas con ambas manos, mientras Eva le abrazaba por el cuello, desnudó completamente a ella, se recostó de lado sobre la cama y él se colocó tras ella en la misma posición, mi prima se veía divina. Los movimientos de ambos evidenciaban que la tenía empalada, dándole una buena follada, no veía la verga de él dentro de mi prima, pero el rostro de ella proyectaba placer, después él le levantó la pierna a Eva dejando ante mi vista la vulva de mi prima, pudiendo observar como el pene entraba y salía en su totalidad incontables veces de la vagina.

Ella permanecía con los ojos entrecerrados, se notaba que gozaba del hecho, mientras yo me masturbaba ante tan excitante escena. Pasados unos quince minutos, sus movimientos se aceleraron, para después quedarse ambos inmóviles por unos momentos y rompieron la pose, lo que indicaba que él ya se había venido, mi prima se levantó y se puso el tanga que había quedado sobre la cama antes de bañarse, después se metió bajo las sabanas de la cama, él hizo lo mismo y apagaron la luz. Terminé de masturbarme reviviendo en mi mente las ardientes escenas que me habían regalado, y me quedé en el mismo lugar esperando por si había algo más, pues él se tendría que ir antes de que llegase mi familia.

Serían las tres de la mañana cuando pude ver como se encendía la luz del cuarto de Eva, enseguida vi la silueta de ella, se veía como se estaba quitando el tanga, y se fue al baño a ducharse, minutos después, el novio se dirigió también al baño junto con mi prima. Eva salió primero del baño, envuelta en una toalla, al llegar a la habitación se quitó la toalla quedando desnuda, tenía preparada la ropa que usaría, y comenzó a vestirse empezando por un conjunto de lencería blanco, perduró en ropa intima mientras se maquillaba los ojos y se peinaba, se puso una bata corta, después llegó el novio. El ver a mi prima así ya era suficiente para tenerme con la polla en erección y empezar a masturbarme.

Él se lanzó al cuerpo de Eva, quien complaciente se dejaba agasajar las nalgas por debajo del tanga, los senos mientras recibían los besos de él, le quitó la bata, para a continuación bajarle el sujetador, quedando en la barriga, dejaba sus sabrosos senos en libertad, los cuales el novio besaba y chupaba con ansiedad, sin sacar la mano de las nalgas. Eva a su vez acariciaba la verga de su marido por encima de la toalla que tenía de la ducha, después le quitó el sujetador por completo, él se desnudó por completo, exhibiendo su tranca empalmadísima, volvieron al besuqueo y manoseo, después él le bajó el tanga a media pierna, continuaba con la mano entre sus nalgas, hacia movimientos de que le estaba flotando con los dedos tanto la raja como el culito, ella le frotaba el pene, dejándose mamar los senos, se notaban en pleno éxtasis.

Él se clavó detrás de ella, metió su rostro entre sus nalgas, chupándole el culo, la cara de ella denotaba gran placer al sentir la lengua de su esposo en su bello culo, así estuvo un rato. Después, y antes de ponerse en pie, el novio le quitó por completo el tanga, arrojándolo en la cama, inclinó a mi dulce prima, y la empaló por la vagina, bombeándola innumerables veces, momentos después se sacó la polla, se recostó en la cama boca arriba, dejando las piernas fuera de ella, Eva se montó en él, metiéndose ella misma la verga, y empezó a cabalgar sobre él, así estuvieron por un tiempo.

Algunos minutos más tarde, ella misma con una de sus manos, se sacó la polla de su raja, y para sorpresa mía, la colocó en su diminuto culito, el cual lentamente comenzó a devorar el pene hasta tenerlo completamente incrustado en su delicioso culo, empezó el mete y saca, en el rostro de mi prima era evidente el placer que le daba estar completamente enculada. Yo estaba al borde de explotar de lo caliente que estaba, no pude resistir más el grandioso espectáculo que me brindaban, y sin poder evitarlo, eyaculé, la corrida fue de las más placentera de mi vida, sin embargo la verga no se me bajaba, seguía casi tan dura como en un principio, además ellos seguían, Eva cabalgaba con su culo sobre la polla del novio.

Después de un largo rato, mi prima se levantó, y se dio media vuelta, se sentó nuevamente en la verga de su novio, metiéndola toda en su sabroso culo, se recostó sobre el cuerpo de él, y con las piernas abiertas por completo las levantó lo más que pudo. Estaba frente a mí, su excitante vellosidad resaltaba en la parte superior, tenía depilada la parte inferior, sus labios vaginales estaban humedecidos, su culito estaba bien lleno de polla, la follada era suprema, la verga de él, pausadamente, entraba y salía por completo del exquisito culo, cuando el pene salía por completo, se observaba bien abierto el culo, reflejando el grosor de la verga del novio, mostraba las entrañas de mi querida prima. Continuaron un rato más en esa postura, yo gozaba de ello mientras me masturbaba nuevamente.

Al rato, él la puso en la posición de perrita, y volvió a encularla, su polla entraba y salía del culito de Eva, él le sobaba a la vez los senos y con la otra mano el clítoris, así duraron largo rato, la penetración era fiera. Llegado el momento, ella rápidamente se giró, sentándose en la cama, metiéndose el pene de él entre sus sensuales labios, para recibir la eyaculación, se comió todo el semen de él, ni una gota de esperma salió de su boca, la verga fue perdiendo poco a poco la erección, y quedaron tumbados sobre la cama, yo terminé de masturbarme, fue también bestial.

Escenas como las descritas a lo largo de este relato se repitieron durante todo lo que quedaba de verano para mi satisfacción sexual.

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