Mi sobrina me inicio en el Mundo Lesbico y yo la inicie en el Fetichismo

Mi sobrina se había separado y estaba pasando un mal momento, me vino a visitar para hablar del tema, y me confeso que el
motivo de la separación había sido el que su marido, la había sorprendido con una amiga en la cama.

Mari mi sobrina ya había cumplido los treinta y yo estaba muy cerca de los cincuenta, sus inclinaciones las había llevado en secreto, hasta que se descubrio sus gustos.

Ella me confeso que no podia dejarlo porque era maravilloso, y yo le confese que no lo había probado nunca, pero que era un tema que me ponia caliente al pensar que algún día lo lo podía experimentar.

Loli (que así me llamo) no sabes lo que te pierdes, el sexo con una mujer es tan diferente que te vuelve loca.

Lo supongo pero no he tenido nunca una ocasión para experimentarlo.

Si quieres lo podemos probar y sino te gusta lo dejamos y en paz.

No te importaria hacertelo conmigo.

No, porque si te soy sincera, me he masturbado más de una vez pensado en ti.

No me mientas, si soy una vieja.

¿Y que? pero tu cuerpo es muy sexual y tu mirada destila lujuria al mirarme.

Si te digo la verdad, yo tambien tengo un secreto, que es el fetichismo con mi ropa intima.

O sea que cuando te masturbas usas tus bragas como afrodisiaco.

Si, y me gusta jugar con ellas mientras me excito.

Eso tiene mucho morbo, ¿ y no has probado nunca con prendas de otra mujer?

No, y no creas que no lo he pensado, pero no he tenido ocasión.

Si quieres yo te ayudo en tu fetichismo y tu pruebas el lesbico conmigo.

Bueno pero! tu tienes que ser mi maestra y yo te dire lo que me gusta.

Cerramos la puerta del piso con llave, y nos fuimos a mi suite, nos desnudamos lentamente mientras las manos de Mari me
acariciaban mi cuerpo con suavidad, cuando vi sus pechos tersos y sus pezones erectos y duros, me gusto y mi mano rozo
sus pezones, ella gimio al sentirse acariciada en su punto erógeno, y me metio una mano dentro de las bragas buscando
mi vagina peluda y mojada por el momento intimo.

¿Te gusta? Loli.

Mucho no paro de mojarme, no se lo que me pasa pero estoy muy caliente.

Es sexo solamente, sacate las bragas y damelas quiero olerlas y chupar el flujo que has soltado.

Toma, pero dame las tuyas, que lo estoy deseando.

Nos tumbamos en la cama una al lado de la otra, oliendo y lamiendo nuestras bragas sucias, sin dejar de chupar la prenda
Mari empezo a tocarme dentro de mi coño con dos dedos, yo hice lo propio con el de ella penetrandola hasta dentro.

Mari dejo de lamer mis bragas y busco lentamente mi boca con la suya he iniciamos un morreo profundo, nuestras lenguas
se encontrarón y empezarón una humeda danza. Restregabamos nuestras tetas y Mari me busco mis humedas axilas y
las acaricio esas caricias me hicierón llegar al extasis, soltando una meada de un flujo espeso y pegajoso.

Loli te has corrido mucho cariño.

Ufffff hacía tiempo que no me corria tanto es que me has tocado mi punto debil.

Espera y veras cuantos puntos debiles tienes, lo que pasa es que nadie te los ha buscado.

Mari dime uno tuyo, quiero darte gusto a fondo.

De verdad quieres saberlo.

Si me gusta estar contigo intimamente y sin tabues.

Me gusta mucho! que mi amante me lama mis pelitos anales, hasta que se dilate un poquito mi culito, ¿te da asco?

No, ahora ya no me molesta nada de nada, solo quiero que disfrutemos de nuestros puntos erógenos.

Mari se dió la vuelta y puso sus nalgas en pompa, yo se las separe y me amorre mi cara en su raja trasera, mi lengua urgo
en su culo mientras mi nariz aspiraba con deseo sus olores intimos, ella empezo a moverse restregando su coño sobre la
cama o sea iniciando una paja por fricción.

Yo meti mi mano en mi coño pajeandome sin miramientos, mientras le comia el culo hasta dentro, mi lengua le entraba
hasta dentro, y su arrugadito ano me volvio loca lamerselo.

Sigue Loli no pares, disfurta y hazme disfrutar soy tuya guarra.

Abre más el culo puta, que te voy a reventar de gusto.

Follame el culo, meteme dedos por favor.

Yo le meti dos dedos y empece a darle vuletas en su interior, ella se movia alocadamente mientras soltaba una corrida de flujo enorme, el olor a pescado invadio el ambiente de la habitación, nos estabamos corriendo como perras en celo.

Yo cuando saque los dedos de la enculada, se los ofrecí para que me los mamara como si se tratara de una buena polla, y ella los chupo con deseo.

Loli! ¿te imaginabas que pudieras llegar tan lejos con una mujer?

No por supuesto, y si te soy sincera me entusiasma lo que hacemos.

Ven que nos haremos una tortilla, abre las piernas y aprieta tu chocho contra el mio y muevete.

Nuestros labios vaginales se encontrarón y nuestros pelos se pegarón, mientras nos moviamos como posesas y gemiamos
como putas del gusto que nos estabamos dando meandonos nuestros coños con un flujo profuso.

La primera en llegar al orgasmo fué Mari y solto un chorro de una mezcla de toda clase de fluidos, yo me aguante un poco
pero al fin solte una alarido y me fuí toda.

Nos quedamos estenuadas sobre la cama, sudadas y llenas de flujo, nos abrazamos y la somnolencia nos invadio y así
estuvimos un buen rato.

Su marido le complació su fantasía, la vendió 24 horas a un grupo sado

Ella tenía una fantasía: ser torturada. Su marido tenía otra: venderla para que la torturarán.

Le dije simplemente: Ponte linda, hoy daremos un paseo muy especial. No le quise decir a donde aunque me preguntaba, “es algo que te va a gustar mucho” y ella se me quedaba viendo como entre desconfiada, expectante y un poquito excitada por el misterio. Todavía me insistió cuando íbamos en el auto pero lo único que le dije fue que le iba a gustar mucho. Yo iba muy nervioso pero trataba de mostrarme tranquilo y mandón, “bueno, es mucho misterio” dijo ella mientras se daba los últimos toques en el rostro ayudándose con un espejito de mano, “espero que valga la pena”
Le dije “valdrá la pena”, ella volteó a verme algo seria y luego miró al frente.

Después de media hora de viaje llegamos a nuestro destino, “bájate, te vas a ir con ese del abrigo gris”
Ella abrió los ojos y me gritó “¡¿qué?!”
“Esto es un regalo especial para ti, y… bueno, también para mí. Él hará realidad tus fantasías, será tu amo durante 24 horas, mañana a esta hora vendré por ti a este mismo lugar”
¡Oye ¿pero tú estás loco?!, ¿cómo crees que me voy a ir con ese?” Gritaba.

“¿No es esto lo que querías? ¿No era esta tu fantasía? él es un amo profesional, bájate y vete con él, mañana paso por ti”
Ella se me quedó viendo como si no creyera lo que le estaba diciendo, luego volteó a verlo y a continuación fijó su mirada al frente. Se quedó en silencio un par de eternos minutos y luego abrió la puerta pero antes de salir me volvió a mirar, quizá esperado ver en mi mirada algún titubeo. Se la sostuve tratando de no expresar ningún sentimiento más que decisión. Cuando estuvo ya fuera del auto se acercó el hombre, “aquí esta su dinero, mañana a esta misma hora se la entrego”

Yo arranqué y la vi por el retrovisor, ella miraba a nuestro auto mientras el tipo la tomaba del brazo a la altura del codo y la jalaba ligeramente.

Durante nuestros 10 años de casados fui comprendiendo que ella era masoquista. Le gustaba el maltrato y una vez me confesó, mientras hacíamos el amor, que le gustaría tener un amo que la hiciera realmente sufrir, “tu dime qué quieres y te hago el gusto” le dije sonriéndole ya relajados después del orgasmo, “no es igual, mi fantasía es que sea un desconocido, de esos de mirada fría y despiadada, tu eres un amor y nunca podría disfrutar igual, pero no me hagas caso, son tonterías”

“¿Pero si te consiguiera a alguien como el que dices, lo harías?”
“Estás loco”, me decía, “¿pero si consiguiera?”, me excitaba mucho la idea de que se fuera con otro y que además fuera en esas condiciones. “¿Pero dónde vas a conseguir a alguien así?”
“Ese es mi problema” y ella se me quedaba viendo unos instantes muy seria.

¿Cómo me fui dando cuenta? pues no fue sencillo, ella cíclicamente, cada 4 o 5 meses, se ponía insoportable, y llegaba al punto de retarme a golpes ya que me aventaba cosas y me arañaba. Los primeros años me aguanté hasta que
Un día le di una tremenda bofetada, ella se me quedó mirando entre asustada y asombrada y luego me abrazó y me pidió perdón. Hicimos el amor en la cocina, ahí donde habíamos estado peleando momento antes. Estos sucesos se repitieron hasta que una vez, luego de haberlo hecho, le pregunté que si le gustaba que le pegara, “un poquito” confesó ella de manera tímida y cubriéndose la cara con la sabana. Un mundo nuevo se me abrió, fue cuando comencé a preguntarle que le gustaría hacer y poco a poco fuimos profundizando hasta que logré que me contara su fantasía completa.

Y ahí estaba yo ya en casa, masturbándome y pensando en lo que le estaría haciendo aquel tipo, yo había leído algo de esas prácticas, pero no había platicado con el hombre aquel acerca de lo que iba a suceder. Me vine un par de veces antes de que el cansancio y el alcohol me vencieran.

Eran ya las 3:30 de la tarde del siguiente día y me puse en camino. Iba muy excitado e inquieto, por la mente me pasaba la idea de que hubiera sucedido algo realmente desagradable y que ya jamás fuera a verla de nuevo. Los 30 minutos de camino se me hicieron increíblemente largos pero cuando di la vuelta en la esquina, ya estaba mi mujer y el tipo esperándome. Lo que vi me asustó, ella se tambaleaba un poco, como si le costara mantenerse en pie, él la sostenía del brazo. “Aquí esta su mujer y aquí está el vídeo; se retiraba ya y luego se regresó “ha sido una excelente esclava, le felicito” dijo sonriente para luego despedirse con un ligero movimiento de cabeza.

Mi mujer no dijo nada en todo el camino, y yo no le pregunté nada tampoco, me preocupaba que fuera a reaccionar contra mí, aunque también me inquietaba su silencio. Cuando llegamos a casa esperó a que le abriera la puerta, se apoyó en mi brazo y le ayudé a llegar hasta la recamara, se acostó, respiró hondo, cerró los ojos y simplemente dijo: “Gracias” antes de quedarse profundamente dormida.

La desnudé para que durmiera a gusto y noté de inmediato los moretones, raspones, quemaduras y cortadas en todo su cuerpo. Me retiré instintivamente muy asustado, pero recordé su agradecimiento y continué desnudándola hasta que la cubrí con la sabana y prendí el clima para que la temperatura fuera agradable. Me retiré a mi estudio con el disco y lo puse en la compu.

Omitiré detalles ya que el vídeo empieza desde las tomas de las cámaras de seguridad de afuera y del recibidor. Era más que una casa, de hecho era más parecida a una mansión. Mi mujer fue llevada a un cuarto amplio por quien la recibió: una chica vestida muy elegante, tipo ejecutiva; ahí la esperaba una mujer alta de color. Esa hermosa y voluptuosa hembra desnudó a mi mujer sin decir palabra y luego la condujo a una pequeña elevación del piso donde la esposó de las manos y de los pies. Las esposas de las manos colgaban del techo y las de los pies estaban fijas en el piso quedando sus brazos y sus piernas separadas. La morena la miró como si la estuviera valorando y de pronto se acercó a ella y la abofeteó. Mi esposa escupió un poco de sangre y un hilillo le escurría desde la boca.

Luego la mujer se puso detrás de ella y la tomó de los pechos con las dos manos y le susurró algo al oído.
Mi esposa cerró los ojos y echó la cabeza hacía atrás, eso me hizo pensar que o estaba excitada o resignada. A continuación la hembra de color tomó una especie de vara y puso la punta en la espalda de mi mujer lo que hizo que se retorciera, comprendí que le estaba dando choques eléctricos. Lo hizo muchas veces y también le daba nalgadas con la mano y le pellizcaba los pezones. Mi mujer gritaba por los castigos, sin imaginar que era solo el comienzo. Luego de un buen rato entró un hombre enorme, calvo y gordo quien se sentó en un sillón, prendió un puro y cruzó una pierna sobre la otra; miraba lo que hacía la morena y cómo se retorcía mi mujer pero luego de unos 5 minutos se levantó y se dirigió hacia ellas, dio dos chupadas al puro y puso la punta ardiente de este en la parte interior del muslo de mi esposa. El dolor ha de haber sido muy fuerte ya que mi ella abrió los ojos y gritó muy fuerte, un grito que venía desde muy dentro, así lo percibí. Eso, y toda la escena en general ya me habían provocado una tremenda erección por lo que me desabroché el pantalón y me saqué la verga para poder jalármela.

La morena se había quitado la ropa ya. Su cuerpo era lo que prometía su vestido entallado: firme y de piel lisa; nalgas paradas y pechos medianos erectos: Completaba su belleza su pelo rizado tipo afro y sus labios sumamente carnosos. Tomó el cabello de mi mujer y la besó con fuerza y después la mordió del labio que le había partido con el bofetón. Mi esposa movía la cabeza hacía ella para tratar de disminuir el dolor pero la negra estiraba mas allá de su capacidad para lograrlo. Después que la soltó tomo uno de eso látigos con tiras y le azotó los pechos sin piedad. El calvo mientras volvió a parecer en la toma, se puso detrás de mi esposa y acercó su mano a su espalda, sostenía algo que no pude identificar a primera vista y luego que deslizó el objeto un poco y vi salir la sangre comprendí que era una cuchilla pequeña ¡estaba rebanando a mi esposa! Claro que los cortes no era profundos pero si suficientes para provocarle gran dolor. Lo hizo varias veces y luego se pasó a sus nalgas. Ya para entonces los gritos de mi mujer llenaban todo el cuarto y mis audífonos; yo por mi parte estaba a punto del orgasmo, fumaba como poseído pero a la vez intentaba controlarme, no quería venirme tan pronto.

La mujer de color le dio de beber agua a mi esposa y luego le acercaron una silla y aflojaron las cuerdas superiores para que se pudiera sentar. Ella lo hizo y cerró los ojos. La escena cambió de pronto, según el reloj de la cámara apenas habían transcurrido 20 minutos, apareció el hombre calvo y estiro las cuerdas para que mi esposa se viera obligada a levantarse, mientras la morena traía una cubeta la cual usó para echarle agua, helada supongo por la reacción de mis esposa ya que comenzó a jadear y a temblar. El calvo se acercó de nuevo pero ya traía un guante en su mano izquierda el cual era de esos que traen picos, lo puso en el hombro de mi mujer provocando que ella volteara a ver que era ese objeto, cuando lo hizo abrió los ojos y pidió clemencia. La mujer y el calvo se rieron de manera burlona, el hombre se puso al frente de mi esposa y tomó su pecho izquierdo y lo apretó. Mi esposa se hizo para atrás como pudo, por lo que la negra se puso detrás de ella para sostenerla.

El hombre volvió a hacerlo y mi mujer volvió a inundar todo con sus gritos, no eran picos afilados ya que no sangró, pero si le provocaban gran dolor según se veía. El tipo luego de un rato se pasaba al otro pecho. Mi esposa comenzó a cabecear, se veía que el castigo había sido tremendo ya a ese punto por lo que parecía que se iba a desmayar, la mujer de color lo comprendió también, le hizo una seña al gordo y luego estiró su mano para tomar algo que no se veía en la cámara, la regresó y tiro un polvo blanco sobre la espalda de mi esposa. El grito que emitió fue suficiente para provocar mi orgasmo. Fueron los segundos más intensos de mi vida, incluso la respiración me fallo por unos instantes; la mente se me nubló y me recliné hacía atrás sobre la silla para tratar de recuperarme. Oía las voces del vídeo pero no le ponía atención, aun recordaba mi tremendo orgasmo.

Luego, poco a poco volví a poner atención, algo le decía a mi esposa el hombre que me dio el dinero, tuve que regresar el vídeo para poder entender del todo; resultó que mi esposa pidió, a gritos y sollozos, que se detuvieran, que ya era demasiado, la morena y el calvo se alejaron y se pusieron a la expectativa y se oyó el sonido de una silla que se movía, luego unos pasos y una sombre que se acercaba, era el hombre. La tomó de los cabellos para que levantara la vista a la altura de sus ojos y le preguntó: “¿De verdad deseas parar todo esto?” Ella lo miró entra asustada y dubitativa, luego giró la vista hacía la cámara y la regreso a continuación hacía la cara del hombre, “no”, dijo en un susurro que en ese momento yo no entendí, “¡¿cómo?!”, gritó él acercando su rostro al de ella, “¡no!” gritó ella a su vez, “¡más! ¡quiero más!”

La mujer de color se puso frente a mi mujer cuando el hombre se alejó, le ordenó que levantara la cara y le dio otra cachetada, y después otra y otra. El calvo entró al cuadro de nuevo cargando una caja abierta, aunque por el ángulo no se veía qué estaba dentro. La puso en una mesita que estaba detrás de mi esposa y sacó de ella una pieza cilíndrica larga y delgada, como de unos 20 centímetros de largo y unos dos de diámetro y punta roma. Le froto lubricante seguramente que vació de un frasco y lo enterró en el culo de mi esposa sin miramientos ni preparativos, ella gimió con la boca y los ojos cerrados. El calvo sacó otro objeto similar y luego de los preliminares se lo introdujo en la vagina. La morena ya estaba cerca con una pieza de vestir, parecía pequeña lo cual luego comprobé ya vi que era un tipo de calzón hecho de material grueso y elástico, aunque firme. Se lo pusieron a mi esposa luego de quitarle las esposas de los tobillos. De las puntas externas de los objetos, las cuales salían por unos pequeños hoyos del calzón, conectaron sendos cables y comenzaron a torturarla con electricidad de nuevo.

Ella gritaba como poseída, mi pene se puso duro otra vez y la mujer de color azotaba de nuevo con al látigo su estomago y sus pechos
También, cuando detenían los toques eléctricos, la mujer de color le mordía alternadamente, las mejillas, los pechos, las pantorrillas e incluso los dedos de los pies.
Mi esposa no solo se orinó, también defecó lo cual se notaba muy bien ya que el calzón era de color blanco, pero eso no pareció importarles a sus torturadores, quienes siguieron lastimándola casi una hora más, lo cual ya había minado casi completamente la capacidad de mi esposa para responder a las agresiones, sus ojos estaban ya casi siempre cerrados y solo emitía quejidos inaudibles.

Yo me la jalaba despacio para poder disfrutar con más calma, miraba atentamente para no perderme detalle, aunque estaba consciente que podía ver el vídeo las veces que quisiera. de pronto hubo otro corte de escena. Mi esposa estaba ya inconsciente, le habían quitado el calzón y los objetos que le habían introducido; el gordo le lavaba el culo con el chorro de agua de una manguera. La negra se acercó y le hizo una seña al gordo para que se retirara, luego le pasó un frasquito cerca de la nariz de mi mujer lo que hizo que se despertara, después se alejó mientras mi mujer volvía en si progresivamente. Yo estaba expectante, no me imaginaba, claro, lo que sucedería a continuación, pero no tuve que esperar demasiado: el hombre con el que hice trato volvió a aparecer, se le veía solo la espalda desnuda pero cuando se puso detrás de ella vi que le colgaba tremendo salchichón, dobló un poco las rodillas, usó su mano como guía y le introdujo toda esa verga en el culo. Fue el acabose, comencé a masturbarme sin control, mientras los gritos aterradores de mi esposa me llenaban los huevos de leche. La estaba sodomizando cruelmente, se la introducía y sacaba a golpes y la sujetaba de los pechos con fuerza.

Se lo hizo como media hora, sin prisas, pero sin menguar en la fuerza que imprimía en cada introducción. la mujer de color aprovechaba para meterle dedos en la vagina o en la boca y para morderla de vez en vez en diferentes partes. Los gritos de mi mujer ahora se parecían a gemidos de placer, aunque el castigo le hacía quejarse por momentos.
El hombre se vino sin emitir sonido alguno, se retiró y su puesto fue ocupado por el gordo calvo quien también se cargaba enorme instrumento. También la poseyó mucho rato pero esta vez mi esposa comenzó a mostrarse claramente complacida, “te gustan los toscos” dijo la negra sonriendo burlona, y si, mi esposa parecía muy complacida de estar comiéndose con el culo la verga del gigante aquel, tanto que tuvo su primer orgasmo. El gordo se rió complacido aunque también se le veía expresión sardónica. Cuando la llenó con su leche gimió como animal en brama y segundos después se alejó de ella. pensé que todo había acabado, pero para mi sorpresa apareció otro hombre quien también, sin preámbulo alguno, la clavó inmisericorde como pajarito.

Mi esposa ya no se quejaba de dolor, gemía acompasada con cada toletazo. Luego de ese otro hombre vino otro y otro… Yo me vine otra vez y luego me fui quedando dormido aunque me oponía ferozmente.
Desperté como a las cuatro de la mañana. En el vídeo eran las siete de la mañana y eso me confundió, pero haciendo cuentas comprendí que yo había empezado a verlo como a las cinco de la tarde y ellos, un día antes, habían comenzado a torturar a mi mujer a esa hora más o menos. La seguían sodomizando, pero ahora le habían puesto una mesa al frente para que recostara la parte superior de su cuerpo. Cerré el reproductor, apagué la computadora y me dirigí a la recamara. Algo había cambiado, mi esposa estaba dormida aun pero vestía un camisón.

Me bañé y me dispuse a dormir un rato antes de irme atrabajar, ella, quien olía a recién bañada también, me sintió, me miro unos instantes y luego se abrazó a mí: “estoy deshecha” me dijo, “tendré que esperarme un par de meses antes de hacerlo otra vez ¿me dejaras, verdad?” Yo asentí con la cabeza, “Ernesto dice que soy la mejor que ha pisado su casa de torturas, dice que si quieres asistir la próxima vez serás bienvenido” Sentí como mi pene se endurecía, desee poseerla, pero me contuve, pobrecilla, mejor preferí dejarla descansar un par de semanas antes de sodomizarla yo mismo.

MI PERRO SE FOLLA A MI ESPOSA

A mi esposa le encanta la zoofilia, hace dos años que vivimos solos nuestra hija se independizo, y mi esposa, tiene 49 años, yo uno mas, y la verdad, ella aun esta de muy buen ver, y llevabamos unos tres años, que sexualmente ya no era lo mismo sobretodo yo, mi libido estaba muy bajo, al igual que el de ella, pero, soy muy reacio a los trios, con otro hombre o intercambios de pareja, pero era consciente de que mi esposa, empezaba a necesitar mas de lo que yo le podia ofrecer, y Dako, nuestro pastor aleman fue sin esperarlo nuestra salvacion y cambio nuestra sexualidad tanto la de ella como la mia.
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A Dako nos lo regalaron hace dos años, exactamente, un mes despues de quedar nosotros solos, nos lo regalaron con algo mas de un mes, y comenzamos a criarlo, y hace unos dos meses nos dio la sorpresa y de la forma mas natural.
Tanto mi esposa como yo, empezamos, a hacer el amor, por la casa, no en la cama, para intentar y al principio funciono algo, lo haciamos en el salon en la cocina, en el baño, pero de tarde en tarde. y el perro campaba a sus anchas cerca de nosotros a veces teniamos que retirarlo pues olisqueaba si no se lo impediamos

Hace dos meses, hacia casi uno que no haciamos nada mi esposa y yo, cuando nos invitaron, a una boda, y lo tipico llego el dia fuimos, despues de terminar la cena, y el baile, pues marchamos a casa, y mi esposa ese dia, iba, muy excitada, pues nada mas coger el coche para ir a casa, y ponerme al volante ella empezo a acariciar mi polla, ponia su mano en el pantalon, y la verdad me excito, llegamos a casa, Dako esperaba, y nada mas entrar ella en el salon, se quedo en bragas y sujetador y mientras yo paseaba al perro, subi, de nuevo y alli seguia, esperando, solte al perro, y ella se arrodillo me saco la polla del pantalon y me la empezo a comer, la verdad, la excitacion inicial se habia apagado bastante pero consiguio ella volver a ponerlo a medio punto no totalmente y me bajo los pantalones, hasta quitarmelo, y terminamos, en la alfombra, aunque ella estaba cada vez mas encendida, a mime ocurria lo contrario yo empezaba a apagarme, y viendo mi estado ella se quito de encima e intento de nuevo con su boca eso me confirmo sus enormes ganas, en otros momentos lo hubiera ella dejado, me puso en un 69, pero aquello tampoco funcionaba, y ella entonces se ladeo, y termino, sentada entre mis piernas, sus manos en mi polla y huevos acariciandola ahora lentamente suavemente, para intentar me relajara mas y ver si habia mas suerte, y aquello lo que conseguia era que yo cerrara los ojos y esperar a ver si sus caricias surtian efecto.

Asin estuvimos, mientras mi perro empezo a investigar, como otras veces, pero esta vez fue directo a mi mujer, y bajo el hocico, ella lo aparto pero el volvio, yo miraba estirado, Dako insistio, y mi polla empezo a reaccionar estaba totalmente encogida, cuando empezo a reaccionar, algo ella lo sintio, y me miro, entonces, el perro, volvio a intentarlo y esta vez ante mi sorpresa ella lo dejo, y alli quedo el hocico, mientras mi polla iba reaccionando mas y mas, y mi esposa empezo a dar pequeños gemidos, mientras yo solo veia la cabeza del perro alli, y mi esposa iba gimiendo mas, y mi polla creciendo, hasta que ella aparto el perro y se monto en mi polla empezo a cabalgar pero el perro ahora metio el hocico en mi huevos y su coño mientras nosotros eramos incapaces de parar, ella gemia se movia y gemia yo le aguantaba sus tetas, ella desnuda totalmente ya, empece sin poderlo resistir a gemir y gemir hasta tener una enorme corrida y tan rapida como no hacia años pero eso hizo que mi esposa quedara a medias, la agarre y abraze quedando ella algo alzado su culo mientras el perro seguia lamiendo todo y mi esposa gemia y gemia, abrazada a mi hasta que me percate, de lo que pasaba, no pudo decir que lo hice, en la calentura, pues no la tenia, lo que si tenia era un enorme morbo, escuchando a mi esposa, sabia que estaba pasandolo muy muy bien, pero, sin correrse, y no se por que me quite haciendo que ella quedara asi a 4 patas, y yo de rodillas a su lado la maneje, colocandola bien a 4 patas ella estaba como hacia años no la veia.

A 4 patas ella con el culo alzado el perro la lamio a gusto, saboreando mi semen y su jugo todo mezclado, pero entonces el perro y asin fue como lo narro, el solo se coloco por el otro lado su cabeza sobre la espalda de mi esposa hasta conseguir alzarse y colocarse tras ella, aquello fue tan excitante, que lo deje, no me empalme, por el simple hecho que hacia nada me habia corrido, y si me estaba calentando mucho ver aquello pero no empalmarme por que fisicamente no podia, pero mi mente era un hervidero, y intento follarla, no pudo a la primera yo veia su verga cuando la bajaba al no acertar con su coño, pero aquello me gustaba muchisimo verlo solo mire cerca de mi esposa y el perro vigilante por si ocurria algo inesperado, que fuera dañino paraella mi esposa por su parte se dejaba hacer vencida, por su calentura su cabeza a un lado gemia al sentir pasear la polla del perro por su coño sin acertar, asin paso 5, 6 o mas veces, yo miaba, y miraba hasta que de pronto, vi que el perro dio un movimiento distinto, y presenti que la habia penetrado que habia acertado instantaneamente gire la cabeza hacia ella, dio un respingo y un gritito el perro empeo a moverse, rapidamente follandola ella dio unos grititos, hasta que termino en gritos, y el perro paro, sin quitarse quedo con una cara de agusto su lengua fuera, mientras por parte de mi esposa empezo a culear a moverse a dar gritos, yo miraba, y miraba, hasta que comprendi la estaba intentando abotonarla, y lo comprendi tarde, cuando fui a reaccionar a sus gritos, no era ni de placer total ni de dolor, el perro, se volvio, y quedo su culo pegado al de mi esposa, la tenia pegada a el.

Mi polla fue ahora ya si reaccionando, y me coloque frente a mi esposa, esta ya no daba gritos solo quemia y se movia lo que podia, y empezo a correrse nada mas ponerme frente a ella, su cabeza se pego a mi muslo y apreto la boca alli, mientras yo acaricie su pelo mientras, fue un orgasmo increiblemente largo, pero al parar, ella quedo asin y parecia como si el perro lo hubiera sabido, y se solto de ella y lamio un poco su coño y se puso un lado despues madre de dios que verga tenia y que verga se habia metido mi esposa, y eso que ya tenia dentro una parte, pero mi esposa se alzo la cabeza y se trago mi polla y comenzo a chuparla como una loca, y mi polla respondio rapidamente, beso mi vientre y miro hacia arriba ahora me dijo follate a tu perrita, y ella se coloco dandose media vuelta a 4 patas se la meti su coño estaba dilatadisimos enorme mi polla jugaba en el pero estaba llena de toda clases de jugos, pero la folle como no hacia muchisimo, y empece a decirle que era una perra puta,

Ella me decia que si que era muy puta, y se corrio de nuevo asin y yo tras ella, dios hacia años, no follaba asin, ni ella ni yo, terminamos, y nos fuimos a duchar, mientras iba ya antes de llegar preguntandole cosas, y ella diciendome que se lo habia pasado de manera increible, nos duchamos, y secandonos, volvi a insistirle que me contara mas y termino reconociendome que seguia muy caliente, otra vez, y le dije yo no puedo mas aunque quisiera, pero si me gustaria verte con Dako, parecia que era lo que ella esperaba que le dijera como si le diera permiso, y ahora nos fuimos a nuestra habitacion, pusimos una manta vieja, le atamos al perro dos calcetines gordos, en doble, para inutilizar sus pezuñas, y le dije a mi esposa que jugariamos, como si ella fuera la perrita de Dako, y yo lo llevara a follarsela, la coloque a 4 patas en el suelo en la manta y al perro por fin lo guie a su coño, el perro esta vez ya sabia bien lo que debia hacer, y comenzo primero a chupetear y olisquear unos segundos, y me retire yo me sente al borde de la cama como quien veia una pelicula, pronto el perro se subio solo que esta vez, de la primeravez la follo, y mi esposa, ahora disfrutaba mas empezo a culear hasta que el perro la abotono y se volvio ella culeo mas al verse asin, y en pocos segundos tras ser abotonada se corrio, de nuevo, y el poco el perro se quito pero ella, se volvio el perro iba a sentarse cuando ella cogio su polla y empezo a lamerla el perro quedo de pie con esa verga media fuera yo me coloque tras mi esposa y le abri el coño lo tenia todo encharcado pero sobretodo muy muy abierto ella termino comiendose la minga del perro hasta que este dio unos espasmos, y supe se estaba corriendo con la mamada de mi esposa y en su boca.

Termino todo asin, y mi esposa se ducho de nuevo, y nos dormimos, lo mejor de todo esto, es que el perro al ser tan joven siempre tiene ganas, entonces cada vez que mi esposa, esta caliente, pues lo tiene disponible, y no pasa mas de dos dias sin follarse al perro, a veces hasta en la mañana y despues en la noche, esto hace que yo este tambien mas caliente, no aguanto el ritmo de ellos eso es cierto pero si tengo un ritmo mayor que antes y otros alicientes, pues eso de que mi esposa me lo ponga con el perro me gusta me gusta follarmela cuando ya esta muy abierta de follar con el perro y decirle que es una perra zorra, y ella me dice que si y se mueve como una loca diciendome que me folle a su esposa por puta.

No voy a aconsejar nada pues no soy quien pero al menos a nosotros, nos a abierto otros caminos en el sexo, y otros alicientes. gracias por leerme

Doña Carmen y mi primera vez

Conocí a Doña Carmen en forma accidental, literalmente hablando. Iba en bicicleta, por las calles de mi barrio, perdí el equilibrio y me caí lastimándome mis piernas y brazos.

Este relato es real y ocurrió hace como 40 años. Yo tenía en ese entonces 15 recién cumplidos y como era época de vacaciones escolares yo deambulaba por todos lados con mi bici. El accidente ocurrió justo enfrente de la casa de Doña Carmen, quien muy generosamente me hizo pasar a su casa para curar mis heridas, pese a mi obstinada oposición.

Recuerdo que trajo agua oxigenada con la que limpio mis heridas con un algodón. Estaba yo sentado en el living de su casa y para curar mis piernas hubo de agacharse. Fue en ese momento que reparé en sus tetas. Eran un par de limones de buen tamaño que se insinuaban a los costados de un escote bastante amplio que permitía hacer volar la imaginación. A esa edad, estaba de moda una actriz de cine llamada Isabel Sarli que tenía una tetas descomunales que todos soñábamos con llevarnos a la boca y que marcaba el ritmo de nuestras apetencias sexuales. Seguramente todavía teníamos en nuestro inconsciente los recuerdos maternales.

Doña Carmen era una señora de unos 55 años, alta y rellena sin llegar a ser gorda. La verdad es que no recuerdo más atributos que sus tetas que me fascinaron desde que las vi. Era viuda desde hacía 5 años y no tenía hijos. Vivía sola en esa casa con una mucama, y no trabajaba porque el marido le había dejado unas cuantas propiedades de las que vivía de rentas. Es decir, tenía un muy buen pasar.

Durante el tiempo que duró la curación me hizo mil preguntas sobre mi vida, mi familia, mis estudios y donde vivía. Mi casa estaba a solo 6 cuadras de allí. Al momento de despedirme y luego de darme un cariñoso beso en la mejilla me invitó a visitarla en cualquier momento.

Solo por probar, volví a la semana siguiente y toqué timbre. Salió su mucama y después de preguntar a su ama, me hizo pasar. Doña Carme me recibió muy contenta y me invitó a tomar el té. Charlamos largo rato y antes de marcharme me hizo prometer que regresaría exactamente en 3 días a la misma hora, y para mi sorpresa me pidió que no comentara con nadie de esa cita. Ni con mi familia.

Los ratones comenzaron a trabajar en mi cabeza y empecé a hacerme ilusiones. Para esa época toda mi experiencia con mujeres había sido un par de encuentros con una prima un año menor que yo que había llegado a casa del interior del país para acompañar a su madre en visitas médicas. Nos quedamos solos un par de veces y aprovechamos para desnudarnos y acariciarnos mutuamente aunque sin que lograra penetrarla porque su mamá le había advertido sobre su virginidad y la posibilidad de quedar preñada. A lo más que pude llegar a que me hiciera unas brutas pajas que derramaba en su incipientes tetas.

Sin dudar un instante, al tercer día estaba yo timbrando. Me recibió Doña Carmen en persona, pues me dijo que la mucama tenía el día libre. Conversamos acerca de mi vida, si tenía novia y de a poco caímos en el tema adonde ella quería llevarme. Luego de preguntarme si yo era discreto y si sabía guardar secretos me dijo que quería invitarme a un juego que me iba a gustar mucho. Jugar al matrimonio, dijo.

Si bien yo esperaba algo de eso, no imaginaba que se trataría dicho juego, pero me dije para mí que no tenía nada que perder, así que acepté y me dejé llevar. Me pidió unos minutos y salió hacia las habitaciones, para regresar luciendo bragas y corpiño negros, debajo de un levantadora del mismo color. Cuando la vi casi me desmayo.

Se reclinó en un sillón que había en el recibidor y me pidió que me sentara enfrente. Mirándome a los ojos abrió muy despacio la levantadora, sacó una teta de su corpiño y la empezó a apretar y sobar, mientras no me quitaba los ojos de los míos. Soltó su otro limón y repitió la caricia, aunque esta vez se dedicó a apretar y pellizcar el pezón. Luego con ambas manos en cada una de sus tetas las apretaba, sobaba e intentaba lamerlas y morder sus pezones. Según avanzaba su tarea, mas seguidos iban escapando sus gemidos de su boca. A todo esto, yo miraba bastante desconcertado pero entusiasmado por el espectáculo que parecía una clase práctica para mí.

Casi de inmediato liberó una de sus manos y deslizándola por debajo de su braga empezó a pasarla por su raya. Yo miraba atentamente y vi, o mejor dicho intuí, que se metía sus dedos en la cueva para sacarlos y volverlos a meter haciéndose una paja, la primera paja femenina que veía. La veterana se cascaba la panocha al tiempo que se satisfacía masajeando una teta. Su cara denotaba que estaba gozando, por la paja que se hacía, pero más por tener un espectador. Siguió por largo rato dándole a la cuca, hasta que sintiéndose próxima a derramar, interrumpió la labor con un profundo suspiro. Debo decir que yo estaba como una moto con mi falo como un ariete que quería escapar de su guarida..

Se recompuso casi de inmediato, se acomodó la ropa, me tomó de la mano y me llevó a su dormitorio. Me pidió que me quitara la ropa y me descalzara. Cuando intenté quedarme en calzoncillos, una voz firme me dijo

– Eso también, desnudito totalmente mi amor-

Yo estaba mudo, no podía articular palabras por la emoción y la sorpresa. No hacía más que obedecer sus instrucciones. Estaba de pié, en bolas y con mi ariete apuntando al cielo.

– Tranquilo que lo vamos a pasar muy bien. Ahora tienes que quitarme el corpiño y el calzón. Lentamente por favor-
Ella estaba de espaldas en la cama y yo me puse de rodillas para comenzar mi tarea. Primero liberé sus tetas de la celda que los retenía. Todavía hoy tiemblo cuando me acuerdo la sensación que tuve al verlos cerca y rozarlos con mi mano. En mi fantasía eran las tetas de Isabel Sarli que se ofrecían para mí. Como quedé un tanto alelado, su voz me indicó que procediera con las bragas. Lo hice y ante mi apareció el primer coño que yo veía en mi vida. Este era un verdadero coño y no la rayita de mi prima. Rodeado de una espesa pelambre de rulos cortos, hirsutos y negros como el azabache, se presentó ante mis ojos como el mejor coño de mi vida. ¡Era el primero!

Lo recuerdo muy bien porque me marcó para toda la vida en lo que hace a mi preferencia por las conchas peludas. En un acto de puro instinto me arrojé sobre esa pelambre y empecé a refregar mi cara sobre ella. Luego mis manos comenzaron a jugar con sus pelos acariciándolos. Ya lanzado, busqué con mis manos el triángulo famoso y me encontré con unos labios pardos, gruesos y carnosos, que al separarlos dejaron a la vista una vulva rosada y jugosa.
Cuando ya me disponía a zambullirme sobre esa panocha, una voz me llamó a la realidad
– No, no, no. Ven aquí a mi lado, quiero que me des un beso y me dejes acariciarte un poco.-

Me acosté junto a ella que tomó mi cara con sus manos y llevándola junto a la suya, me dio un beso profundo. Con su lengua abrió mis labios y buscó mi interior haciéndome vibrar. Era también mi primer beso de lengua y no sabía bien como responder. Me dejé llevar por el instinto y respondí como pude con mi lengua en su interior bucal.
Mientras se sucedía ese interminable beso, sus manos bajaron por mi cuerpo hasta donde estaba mi polla para apresarla y menearla. Yo estaba duro como una piedra y al solo tocarme casi me vengo. A esa edad y viviendo mi primer gran experiencia sexual mi capacidad de contención era nula. Doña Carmen, conocedora de estas lides impidió que me corriera apretándome fuertemente la base de mi pene al tiempo que me decía
– No tan rápido mi pequeño, ya hay tiempo para eso. Cálmate un poco que quiero llevarme tu miembro a mi boca y disfrutarlo.-

Sin dejar de apretarme, se lo llevó a la boca y lo engulló de una sola vez. Parecía gozar muchísimo. Me bajó la piel del prepucio y lamió la cabezota en medio de hondos suspiros. Luego de unos minutos de lamer y chupar y viendo que yo ya no aguantaba más porque mi cara denotaba el esfuerzo que hacía aguantando, soltó su mano y metiéndose la verga en la boca recibió una seguidilla de chorros de semen que parecían no acabar. Demás está decir que tragó todo lo que pudo y lo que se derramó, lo recogió con su mano para bebérselo..
¡Menuda situación la mía! Había sido tan intensa la sensación de goce de mi derrame que estaba un tanto mareado y no sabía para donde arrancar, además estaba enojado conmigo mismo por no haber podido retenerme. Carmen me sacó del marasmo con palabras dulces y animosas.
– ¡Bravo mi rey! Me has regalado un polvo como nunca lo había recibido. Eso se llama la fuerza de la juventud. No sabes el gusto que me has dado después de tanto tiempo sin llevar ese néctar a mi boca-

– Señora, ha sido muy lindo y la verdad es que lo gocé mucho, pero si usted no se enoja me gustaría chupar sus tetas que me enloquecen desde el primer día que las vi.-

– Por supuesto que puedes, tómalas y hazme gozar a mi también.-

No sabía cómo ni dónde empezar. Las miraba y me parecía un sueño. Al fin me decidí. Las tomé en mis manos para iniciar una intensa sesión de besos, lamida, chupada y mordiscones, alternando una y otra teta. A cada rato debía parar para tomar aire. Estaba en esa apasionada tarea cuando empecé a escuchar tibios gemidos que poco a poco se hicieron más intensos anunciando el primer orgasmo de Doña Carmen. Yo me asusté un poco porque primero su cuerpo se tensó y me tomó la cabeza con sus manos apretándome contra sus senos, al tiempo que dejó salir de su boca un profundo suspiro de satisfacción.
Cuando noté que Doña Carmen estaba normal, le pregunté
– Está bien señora? Me asusté un poco al verla así.

– Claro que estoy bien, más que bien, requetebién. No sabes lo hermoso que me resultó sentir tu mamada en mis senos. Sentir esa lengua traviesa tuya por mis tetas y tus mordiditas en mis pezones fueron lo más. Fue todo una delicia que te voy a recompensar, pero antes quiero seguir aprovechando de la habilidad y aguante de tu lengua. Puedo?-

– Lo que usted diga señora. Seguramente será algo lindo como todo lo que hemos hecho hasta ahora.-

– Ven, ponte sobre mi cuerpo mirando hacia mis pies. De acuerdo?-

– Pues sí, ya estoy en posición, y ahora qué?

– Ahora vamos a gozar ambos al mismo tiempo. Yo te voy a comer tu pene y tú me vas a comer mi panocha. Cuando digo comer debes entender que tienes que darme gusto con tu lengua en mis labios vaginales y en mi cueva. Tienes toda la libertad para hacer lo que te venga en ganas.-

Puesto sobre ella con mi cara nuevamente frente a esa hermosa concha empecé por chupar sus negros vellos. Los que estaban rodeando su cuca estaban pringados por los jugos que había derramado Doña Carmen. Algunos se enredaron en mis dientes como era de esperar. Ahora tenía su sexo a mi vista pero en posición inversa a la que había tenido previamente. Listo para el ataque me detuve un instante para percibir un olor que tampoco había olido en mi vida. Me llegaba un aroma raro, que pronto descubrí que provenía de su veterana cuca, que lejos de disgustarme operaba en mi como un afrodisíaco que aceleraba mis apetitos carnales.

Con mis manos aparté con suavidad su entrepierna para tener mejor panorama. Era una delicia esa panocha, los labios carnosos de color parduzco que abiertos dejaban ver una cueva rosada y viscosa. Metí mi lengua a trabajar empezando por la paredes de su entrepierna para luego ir hacia el centro del universo sexual y lamer sus labios en movimientos de arriba hacia abajo en repetidas oportunidades que fueron arrancando suspiros y gemidos de mi pareja. En eso estaba cuando por casualidad, con un dedo rocé un pequeño pezón que estaba cubierto por sus labios. Nomás hacerlo, Doña Carmen pegó un brinco y me anunció que había tocado su punto máximo de placer, su clítoris. Me pidió que lo chupara y mordiera suavemente. Así lo hice y Carmen volvió a descargarse con otro orgasmo en mi boca. De su panocha salieron unos jugos que no tuve más remedio que beberlos a su pedido. He de decir que tampoco me disgustaron.

Mientras yo me entretenía con su coño, Doña Carmen que ya tenía mi verga en su boca, succionaba el glande y con su lengua hacía puntillas en la comisura de mi aparato, dándome un goce inenarrable. Con sus manos se aferraba al cipote y me masturbaba con movimientos rápidos. Parecía que recuperaba viejos conocimientos
sobre la materia.

Volviendo a mi tarea, diré que luego del polvo que derramó Doña Carmen en mi boca, yo seguí lamiendo su chocha porque le había tomado el gusto. Mi lengua, curiosa, hurgó los rincones más profundos de su cueva buscando nuevas sensaciones, que por cierto fueron mayores para Doña Carmen pues a cada embestida me respondía con gruñidos de satisfacción. A partir de ese día también me hice adicto a chupar coños.

Estábamos muy entusiasmados cada uno con su juguete, aunque en mi caso sentía una doble excitación. Por un lado comerme el coño de Doña Carmen y por el otro el clímax que me producían la mamada que recibía. Era una carrera para ver quien acababa primero. Además de mi lengua, me ayudaba en la faena con mis labios y hasta con la nariz y mis dedos, eran un festival de toqueteos en la cuca de la señora que ella agradecía mamando con mayor intensidad mi verga.

Eso no podía continuar indefinidamente, así que empecé a sentir sensaciones de correrme y se lo dije. Solo me respondió

– Cuando quieras mi amor, quiero tragar toda tu lechita.
Sentí que mis huevos se comprimían y de mi falo salió otra vez una seguidilla de semen que regó la cavidad bucal de Doña Carmen, quien prevenida no dejó escapar ni una gota. Bebió todo y los restos que quedaron en la punta también fueron absorbidos con una rápida succión.
Nos recostamos uno al lado del otro para recomponer fuerzas. Era risible ver nuestros rostros encharcados con nuestros jugos. Empezamos a besarnos y lamernos recíprocamente nuestras caras para limpiarnos de los pegotes. Parecíamos dos gatos haciéndonos la higiene.
– Como estas?- Me preguntó

– Muy bien, de maravillas. Todo es nuevo para mí y lo que me está enseñando es fabuloso. Esto del sexo es lo máximo.

– Y aun nos restan algunas tareas que en un rato emprenderemos porque quiero que me cojas bien cogida. Necesito sentir tu pene en mi panocha después de tanto tiempo de abstinencia.-

– Eso le iba a preguntar y no me animaba.-

– Ahora vamos a pasar al baño para limpiarnos un poco y de inmediato si tu poronga está dispuesta vamos a darnos otro gusto.-
Pasamos al baño. En ese momento, viéndola en pelotas y de pié, recién pude apreciar la inmensidad de Doña Carmen. Verdaderamente era imponente. Toda una matrona con esas tetas que se sacudían al caminar. Pude apreciar en detalle su culo portentoso, algo caído pero conservando la forma y la consistencia que daría envidia a alguna chavala. Como si eso fuera poco, su terrible panocha peluda que invitaba a comerla nuevamente. Yo estaba en la gloria y deseaba que ese momento no acabara nunca.

Ella se metió a la ducha y me invitó a hacer lo mismo. Todo un espectáculo, ambos en bolas y acariciándonos bajo el agua. Tomó un jabón y me lo pasó por todo el cuerpo. Como es natural se detuvo un buen rato con mi pene y testículos, dándoles una limpieza especial. Cuando acabó me entregó el jabón y mirándome me sugirió que yo hiciera lo mismo con ella. No me hice de rogar y se lo pasé por su cuerpo y piernas. Se abrió de piernas para facilitarme la limpieza de su panocha que estaba pringosa de mi semen. Acabamos, nos secamos y vuelta al lecho para seguir con nuestros juegos. Yo presentía que venía lo mejor.
Y vino lo mejor porque fue una larga sesión en que repetimos los toqueteos y juegos sexuales que nos habíamos regalado previamente. Yo le sobé sus tetas, besé, lamí y mordí sus pezones, volví a meterme dentro de su panocha con mi lengua, besé su vulva, devoré los jugos que Doña Carmen derramaba para mí. Ella, por su parte, me comió a besos de lengua, me pellizcó y mordió mis tetitas, me dio un beso en mi agujero trasero que no esperaba y me trastorno, para luego darse un banquete con mi polla que, gracias a mi juventud, volvía a estar dura como al principio.

Eligió para la ceremonia de la penetración la posición llamada del misionero, según me dijo. Se colocó un cojín debajo de sus caderas para ofrecer mejor panorama, se abrió bien de piernas y me dijo
– Ven, te espero. La quiero toda, todita adentro mío. Apúrate y no me hagas esperar que estoy muy caliente y necesito esa pija-
Yo ya no podía hablar, se me había secado la garganta. Solo atiné a decirle
– Ya voy señora.-

Me acomodé despacio tomándola de la cintura y colocando mis rodillas debajo de sus nalgas, tomé mi verga con una mano y lentamente la fui metiendo en su vulva, que la recibió sin mayores contratiempos porque estaba lubricada al máximo. Fui despacio controlándome. Ella trataba de animarme pidiéndome que se la metiera toda. No le hice caso, estaba en el papel del macho dominante, así que fui hacia mi meta muy despacio. Cuando llegué hasta el final del recorrido, sentí unas piernas que atenazaron mi cintura impidiéndome retirarme. Con un poco de esfuerzo comencé a mover mis caderas haciendo el movimiento que tantas veces había visto en los animales. Fue tremendo. Doña Carmen en éxtasis, deliraba y no me llamaba por mi nombre sino mencionaba a un tal Ramón, pidiéndome que se la enterrara toda sin dejar nada afuera. Seguí y seguí con toda la fuerza de juventud. Sentía que podía controlar mi orgasmo y me dedique a follar con todo ímpetu, para goce y satisfacción de mi amante que además de apretarme con sus piernas, ahora me clavaba sus uñas en mi espalda. Yo firme en mi tarea deslicé mis manos por su culo hasta llegar a su raya y encontrar su agujero. Metí el dedo mayor hasta el fondo y fue en ese momento que Doña Carmen explotó porque me anunció que se derramaba.

– Me vengo mi muchacho, nomás meterme el dedo en mi agujerito y ya no me puedo contener, me vengo amorcito.-
Esas palabras y su rostro convulsionado me excitaron mucho y de tal manera que yo también exploté llenando su cueva con lo que quedaba de mi leche que resultó suficiente para que mi amante la sintiera dentro suyo. A pesar de mi descarga, como sería mi calentura que mi verga todavía se mantenía firme así que seguí con el mete saca ignorando los pedidos a gritos de Doña Carmen para que parara porque ya no podía más. Viendo que cada vez se revolvía más y su mirada se extraviaba, me detuve y quité mi pinga de su chocho que aparecía bien abierto y derramaba mis mocos.

Pasaron varios minutos antes que Doña Carmen recuperara la cordura. Me abrazó muy fuerte y me colmó de besos al tiempo que me agradecía por haberla hecho gozar tanto.
– Quién es Ramón.- Le pregunté curioso.
– Mi difunto marido. Era un diablo para el sexo, lo extraño mucho.-

Miró el reloj de su mesa de noche y se dio cuenta que habían pasado varias horas de mi llegada y se acercaba la hora del regreso de su mucama , así que me llevó nuevamente al baño, me dio una ducha rápida con sus manos, me secó y me pidió que me vistiera para marcharme.

Antes de partir y después de muchos besos en los morros me hizo jurar que lo que había pasado era un secreto entre ambos y nadie debía conocerlo. Si le prometía reserva absoluta volvería a convocarme. Me dio su número de teléfono y me pidió que la llamara cada semana. Así lo hice y por suerte pudimos repetir nuestros juegos, donde con un poco, mas de experiencia disfruté tanto o más que esa primera vez.

Me lo estaba haciendo con mi vecina y su hijo nos sorprendio

El hijo de mi vecina nos sorprendio en la cama sudorosos y jadeantes, hacia tiempo que me follaba aquella madura ardiente,
pero nunca me pude imaginar, que me incitara a follarme a su hijo que lo estaba deseando.

Ella estaba chupando mi polla con su coño peludo, cuando entro en la habitación Tito su hijo adolescente y se le ilumino la
cara al vernos follar como posesos, mientras gritabamos obcenidades.

¿Que os lo estais pasando bien?

Cariño si que has venido pronto.

Yo me quede callado ante aquella incomoda situación y me deje caer de lado sacando la polla del interior de aquella mujer ,
que tantas veces me había hecho correr, mi polla flacida cayo sobre mi pierna y el se la miro con deseo.

Ufffff esta habitación huele a sexo guarros.

¿Y te molesta olerlo?

Si me molesta, no haber partcipado.

Pues si quieres aún estas a tiempo cariño, solo tienes que desnudarte y meterte en la cama, a mi ya me has visto desnuda
otras veces y a Juan lo has visto ahora.

Yo me quede de piedra al ver la invitación que hacía Mari a su hijo, ya que era la primera vez que iba a estar en la cama
con un tio.

El se desnudo y dejo a nuestra vista un buen rabo duro como una piedra, su Madre le acaricio y le beso en la mejilla para
facilitar su relación corporal e intima con los nuestros.

El acaricio los grandes pechos de ella y su lengua empezo a lamerle los pezones erectos por la calentura femenina, ella
gimio como una perra por el morbo que le daba ser amada por su hijo delante de su amante, yo les deje hacer y me quede
mirando aquella escena mientras me pajeaba mi chorra sedienta de sexo y de ser chupada profundamente.

El me miraba de reojo mi estimulación manual, Mari mientras era lamida se tocaba su chocho peludo y mojado por su
flujo espeso y blancuzco.

Tito fué bajando sus lamidas hasta el ombligo y de alli paso al peludo monte de venus, Mari gimio al adivinar donde se
dirigia la lengua de su hijo, se separo los labios vaginales con sus manos para que la boca de Tito se incrustara en su coño hambriento de sexo profundo.

Su nariz se introdujo en su coño y su lengua se centro en lamer su clitoris, este cuanto más lo lamia Tito más se le
hinchaba, el se lo mordia con sus labios y ella se vino profusamente e inundo las fosas nasales con un flujo espeso y
oloroso.

Yo no pude seguir al margen de aquella situación, y acerque mi pija a la boca de aquella puta satisfecha, por ser amada
por dos hombres a la vez.

Mari abrio su boca como si fuera un coño sin pelos, dejando que mi polla se la follara hasta dentro, de pronto me subio
la leche y descargue mi corrida sin sacarla de su boca, a ella la vinierón arcadas por la gran cantidad de leche que solte.

Tito al ver la corrida, me apreto los huevos para ayudarme a sacar hasta la última gota dentro de la garganta de Mari, yo gemia como loco por el gusto que me estaban dando, Tito con la otra mano me acarico las nalgas, y la verdad no me
desagradó en absoluto.

Mi semen regalimaba los labios de Mari, Tito al verlo se amorro y su lengua recogio el semen espeso que le salia, ella
abrió la boca y acepto la morreada intima, yo con la morbosidad de la escena me volví a empalmar de nuevo, mi polla
descapullo por la erección, Tito al verlo dejo la boca lasciva de Mari y busco mi pija olorosa,.

Ufffff como huele, me gusta! huele a chocho y a leche.

Chupa cabrón no pares, disfruta!!!!!

Tito me mamaba sin parar y con avidez, mientras Mari buscaba mi culo y empezaba a sodomizarlo con su lengua yo al
sentirme compalcido por los dos, me deje que me usaran para sus deseos intimos.

Muchachos ¿sabeis que me gustaria que hicierais?

¿Que? contestamos al unisono tanto Tito como yo.

Me gustaria que os lo hicierais los dos delante mio.

Yo me quede fuera de juego con aquel deseo, nunca lo había hecho, pero no queria defraudar a aquella mujer que lo
había dado todo en el sexo.

Mari se coloco entre las piernas de Tito y empezo a chuaparsela con avidez, mientras yo me colocaba detras de Tito
y encare el ano de Tito, hasta que mi capullo coronó su esfinter y empezo su viaje hata su interior, el al sentir mi rabo
dentro empezo a apretar hacía atras para sentirse lleno de polla lo antes posible, mientras gemia como una perra en
celo al sentir la profunda culeada.

Los ruidos guturales de Mari chupando la flacida polla de Tito, me volvierón loco de lujuria y empece a disfrutar de la
dada por el culo, empece a bombear aquel culo hambriento de polla.

Tito gimio fuertemente y se corrio en la boca de Mari, yo al oirlo deje que mi pija soltara toda la leche que tenia dentro
el al sentirse llenado por aquel liquido caliente se apreto a mi huevos para no perder ni una sola gota de aquel elexir
deseado.

Mari busco mi polla y empezo a limpiarla sin escrupulos, pero con un deseo demencial.

Chupa puta cometelo todo.

¿Te ha gustado tirartelo cabrón?

Mucho, no sabía que me podia gustar tanto.

Lo ves cariño como en sexo todo vale.

Amantes de los culos sucios

Una pareja de esposos y su criada se entregan a exquisitas sesiones de sexo sucio

Salíamos de la fiesta un tanto ebrios y excitados. Mi mujer me susurraba al oído mientras caminábamos hacia la casa: “papito, esta noche me vas a culiar rico mientras yo le chupo el culo a Tencha que nos debe estar esperando haciéndose la dormida”. “Claro mamita”, respondí yo, “pero también tengo ansias de tu culo y de tu mierda”.

Tencha era nuestra criada, una mujer de 50 años con un culo enorme, unas tetas grandes y un clítoris descomunal, como una pequeña verga. Hacía rato formaba parte de nuestras inclinaciones sexuales, de nuestro vicio por el sexo, por los culos, por la mierda. Cuando llegamos nos fuimos directamente a la alcoba de Tencha. Aparentaba dormir bocaabajo, con una pierna recogida y muy abierta. Podíamos verle el ojo del culo con pequeños grumos de mierda. Mi mujer se abalanzó sobre Tencha y empezó a chuparle el culo. “Acaba de cagar y no se ha limpiado el culo”, dijo mi mujer excitada. “Dame esa lengua sucia”, le dije a mi mujer que me la ofreció con prontitud. Saboreé la lengua y me deleité con los pedacitos de mierda que se habían adherido a ella. Mi mujer siguió chupando a Tencha .

Yo le bajé los calzones a mi mujer y metí mí nariz en ese ojo del culo que tanto amaba. Un pedo con algo de mierda inundó mi nariz. Yo respiré profundo para embriagarme con ese olor que empezó a llenar la habitación. Tencha hizo como que se despertaba . Mi mujer le dijo “Tencha, eres una puerca, no te has limpiado el culo”, Tencha le respondió: “el señor me dijo que no lo hiciera porque esta noche ustedes venían a limpiármelo con la lengua”. Yo saqué la nariz del culo de mi mujer y la acerqué a la boca de Tencha. “Chupa mi nariz Tencha, saborea el culo de tu señora a través de mi nariz…”. Nuestra criada besaba mi nariz impregnada, mientras mi mujer ahora mordía el clítoris enorme de Tencha, cosa esta que excitaba mucho a la criada. “Señor, quiero su verga untada del culo de la señora”, dijo Tencha y yo, sin esperar otro pedido, hundí la verga en el culo de mi mujer y de inmediato me la engrasó con mierda dura y olorosa. “Ah, papito, calíbrame la mierda” dijo mi mujer levantando la cabeza. Yo bombeé fuerte por unos minutos y luego saqué mi verga con unos buenos pedazos de mierda sólida adherida a ella.

Tencha estaba muy excitada y decía obscenidades mientras mi mujer seguía mordiéndole el gallo y con tres dedos clavados en el culo de la criada. Metí mi verga untada en la garganta de Tencha que la recibió como si fuera un bombón de rico chocolate. La criada estaba ahora como poseída, me chupaba con ansia viciosa y metía dos dedos en las profundidades de mi culo. Sentí que me cagaba, saqué la verga de la garganta de Tencha y puse mi culo en su boca y cagué….Un bollo grueso y largo y marrón y oloroso entró en su boca…

De inmediato mi mujer mordió más fuerte el gallo de la criada y ésta, a pesar de tener en su boca el zurullo, lanzó un grito ronco y ahogado…Se había venido la muy sucia…Mi mujer se abalanzó a la boca de Tencha y le quito con la suya un pedazo del bollo de mierda. A su vez, mi mujer pasó a mi boca el pedazo que había tomado. Lo saboreé por unos segundos y volví a pasarlo a la boca de mi mujer que lo escupió también después de degustarlo. Tencha también había escupido el pedazo de zurullo que aún quedaba en su boca y nos decía que éramos los señores más sucios y puercos del mundo, pero los más placenteramente viciosos , los mejores culiadores, los mejores amantes de los culos sucios.

Mi mujer también se vino después que Tencha cagó en su boca y yo bombeaba su culo que tanto amaba y al que dejé lleno de leche espesa y caliente.

MIS PRIMAS SOCORRO Y ANDREA

hola mi nombre es jonathan actualmente tengo 19 años
cuando era pequeño vivia en la casa de mi abuela en la que viviamos mi abuela uno de sus hijos mi tio andres y su familia y mi madre con su respectiva familia osea yo mi hermano y mi padre

mi tio tiene dos hijas y un hijo el chico de 17 la mediana de 15 y la mas pequeña de 12 desde pequeño recuerdo aver tenido una exériencia con mi prima de 15 socorro que siempre fue delgada de cara bonita y una cinturita espectacular recuerdo un dia de pequeños yo de 10 y ella de 6 años averle dicho que jugaramos al doctor ella se acosto boca arriba y la revisaba yo ya pervertido por el porno le acariciaba todo sus pezones su cintura su panochita por encima de su calzoncito ella pues sentia que erea normal la voltie le baje su calzoncito y le dije que le pondria una inyeccion me baje mi boxer y con mi pene aun pequeño pero gigante para ella la penetre por su culito pero comenzo a llorar y pare desde ese dia yo cada que tenia oportunidad a solas con ella le metia mano por su falda de la escuela y le acariciaba sus nalguitas -cada que jugabamos con mis demas primos y mi hermano ella pedia jugar a las escondidillas y siempre me buscaba para esconderse conmigo para que yo la tocara parecia gustarle cada vez mas ,

Yo le decia que no le dijera a nadie porque su mama se enojaria con ella asi que jamas dijo nada -pero no pasaba mas que caricias -y asi pasaron los años y ella crecia cada vez mas y se ponia cada vez mejor y yo aprovechaba para tocarla y masturbarme pensando en ella-un dia yo ya con 16 y ella 12 años mi madre se fue como de costumbre a trabajar desde temparno yo cursaba la prepa en la mañana y mi hermano en la tarde mi padre trabajaba todo el dia asi que estaba solo toda la tarde mis tios por su lado mi tio trabajaba todo el dia y mi tia se kedaba al hogar aveces solia invitarme a comer para que yo cuidara de mis dos primas en lo que mi tia llevaba a mi primo a la escuela obviamente dije k si porque aprovechaba de mi prima socorro pero ese dia estando solos mis primas y yo nos pusimoa ugar play station mi prima mas pequeña ya tenia 9 años y tenia unas nalguitas de ensueño solo que nunca quise hacerle lo mismo con miedo que no me resultara esta ves-jugando play decidi ordenarle a socorro que se metiera a bañar ya que su mama me lo pidio-mi plan era dejar a a mas pequeña jugando en lo que yo discrtemente espiaba a mi prima en la ducha pero resulto aun mejor socorro se metio a bañar y yo la espie un rato pero para mi sorpresa mi prima pequeña de nombre andrea me descubrio y me dijo
primo que haces espiando a mi hermana
-no la espio solo veo que se bañe bien,no te espantes
-no me espanto yo tengo lo mismo que ella
se me subio la adrenalina y sin pensarlo la meti al cuarto
–aver enseñame lo que tienes tu y te digo si si tienen lo mismo
–si tenemos lo mismo cuando me baño con ella me neseña sus partes y yo las mias hasta jugamos a la docotora
la interrumpi pensando que socorro estaba pervirtiendo a andrea
—vamos a jugar al doctor vale andy¿
–si pero yo soy la docotora primero
yo ya estab exitado mi pene era una bestia para mi primita de 9 me acoste y ella bajo mi pants y mis boxer
—mira tu tienes otra cosa que mi hermana y yo no tenemos
–se llama pito
–aaaaaaaaaaa
–me duele doctora que me va a dar

ella tomo mi pito como si lo estuviera revisando con cuidado se acercaba y lo veia de cerca
—mi hermana siempre me da para curarme lamidas y me pone inyecciones asi que le dare lo mismo señor
tomo mi pito con las dos manos y lo empezo a lamer desde la cabeza hasta mis huevos como una puta-ya estaba muy exitado y le dije que me tocaba a mi ser el doctor sin esperar mas y preocupado de que entrara socorro le subi su falda de la primaria y le baje su calzoncito le dije que estaba muy grave y le empeze a mamar su panochita sin ni un pelo y con sus labios rosados!!! hermosos!!!
–ella gemia de gusto y repetia la palabra docotor!! doctor!!
–le tendre que inyectar señorita
llene de saliba mi pito y con cuidado empeze a penetrale su panochita ella se quejaba pero le gustaba -por mas que quize meterle toda mi verga no pude la lastimaba
opte por dejarla descansar juto cuando le estaba poniendo su calzon a andrea entro socorro con una batita que apenas le cubria sus nalgas se veia tan hermosa yo ya con ganas de follar le dije
–socorro ya terminaste¿ ya puedes venir a jugar con nosotros
–a que juegan
al doctor
—aaaa si si juego
—ok yo soy el doctor acuestense las dos
socorro sola se quito su bata mientras yo desvestia totalmente a andrea igual yo me desvesti
—las dos necesitan inyecciones voltiense

lubrique mi verga con saliba y me fue encima de socorro le moje su panochita y sin dudarlo le meti toda mi verga-ella estaba aun mojada del baño y su panocha por dentro estaba ardiendo fue increible comenze a entrar y salir con mucha facilidad y ella pegaba unos gritos increibles eso me exito aun mas comenze a aruñarle la espalda mientras andrea me veia con cara de susto socorro le comenzo a meter el dedo en su panochita a andrea ella igual gemias de placer

me quite y intente de nuevo penetrar a andrea esta ves lo logre mientras socorro le abria y lubircaba yo penetraba cada vez mas y andrea gritaba fue maravilloso asi estuve alrededor de 2 horas penetrando a mis dos primas despacio a andrea y rapido a socorro ambas estaban super mojadas hasta que logre que socorro se corriera me quite y penetre de nuevo a andrea corriendome dentro de su panocha ella grito al sentir mi leche caliente fue muy exitante ya era hora que llegara mi tia asi que mande rapido a bañar a andrea mientras yo me quede un rato mas con socorro acariciandola y besando su pezones y sus nalguitas como a la media hora llego mi tia de dejar a mi primo a la escuela que por obviaas razones estaba muy lejos de la casa
yo actue natural al igual que mis primas
nadie nunka se entero

actualmente ya no vivo ahi y es una pena pork mi pirmas ya con 15 y 12 cada una estan como paa follarlas diario
de ves en cuando vamos de visita pero ya casi no se da la oportunidad de cogermelas si las siguo acariciando y una que otra mamada me a dado socorro pero jamas como ese dia
ahora solo tengo sexo con mi actual novia y con mis amigas cariñosas hasta trios eh echo con mi novia y su puta hermana cuando estamos borrachos pero nada igualara la innocencia de mis primas y de como yo las inicia quitandole a ambas su virginidad el mismo dia espero con ancias que se repita de nuevo

Masajeando a mi hermana

Como mi trabajo de masoterapeuta me llevó a cojerme a mi hermana.

Hola, soy David y tengo 22 años. Actualmente vivo en la ciudad de buenos aires, argentina.

Este relato sucedio hace unos días, cuando comencé a trabajar como masoterapeuta luego de terminar unos cursos.
Tengo una hermana que es bailarina y actriz y comencé a trabajar gracias a ella ya que me hizo propaganda por su facultad y entre sus conocidas del ambiente.

Llevaba 2 días de estar haciendo masajes a domicilio cuando mi hermana Natalia me preguntó si tenía algún día para ella. Le contesté que esa misma noche le podía hacer masajes ya que como vivimos en el mismo departamento no había problema. Cuando ella regresó de sus clases y ensayos nos fuimos a su habitación con mi camilla y comenzamos la sesión.

Empecé masajeando su espalda y brazos, descontracturando toda la zona que siempre esta así por la exigencia del baile. Fui bajando hasta sus pies y masajendo toda la pierna y cuando me detuve a masajear toda la zona de los aductores, cada vez que pasaba mi mano cerca de su entrepierna la escuchaba gemir muy bajito.

Ante esto le pregunté si le dolía y ella se sobresaltó un poco y luego me dijo que no pasaba nada, que siguiera con mi trabajo (evidentemente no sabía que yo la estaba escuchando). Seguí con lo mío, aunque a esta altura ya estaba más que excitado porque mi hermana siempre me gustó mucho.

Mi instinto me ganó y de a poco me fui acercando a su conchita (vagina) con mis dedos y al ver que ella no se resistía fui metiendo mi mano por el costado de la tanguita que tenía puesta. Empecé a masturbarla lentamente, metiendo dos de mis dedos dentro de ella y acariciando su culito con mi otra mano.

Ella se iba mojando cada vez más, le quité su tanga y la bajé de la camilla acostándola en su cama. Le abrí las piernas y me puse a comer esa conchita hermosa y depilada. Le pasaba la lengua por sus labios, metía mi lengua lo más que podía dentro de ella y jugaba con su clítoris que iba creciendo a medida que pasaban los minutos. la puse boca abajo y ya no pude resistirme más, mientras apretaba y masajeaba ese culito parado fui acercando mi pene hasta la entrada de su conchita para penetrarla.

– Para, esto está mal David- dijo naty e intentó frenarme. Yo le saqué la mano que me puso en los abdominales y le acaricié la espalda mientras con la otra mano le tocaba la conchita. ella se fue aflojando y se entregó a la tentación.
sin perder un segundo puse mi verga en la entrada de su conchita otra vez y la penetré de una sola embestida, metiendo mis 21 cm de largo y 4,5 de ancho dentro de mi hermana. Ella comenzó a gemir más fuerte y a mover sus caderas. Yo la iba clavando cada vez más profundo y más rápido, haciendo de mi hermana mi putita.

-Te gusta naty? te gusta que te esté cojiendo tu hermano?
-Si david, siiii. Seguí así, no pares!
Seguí con el metesaca un rato largo, habrían pasado cuarenta minutos desde que empezamos a cojer cuando ella se empezó a convulsionar y a moverse más rápido.
-Me vengo daviiiid, estoy por acabaaar!!!!

Se la saqué para poder disfrutar de esos jugos exquisitos. Tragué lo que pude mientras ella no paraba de gemir.
Cuando se calmo un poco volví al mete saca porque yo todavía no había acabado. Aunque después de que ella acabó yo estaba más excitado todavía. Seguimos unos minutos más y cuando ya no aguanté más bombeé mi leche adentro de ella sin avisarle. Cuando le saqué mi verga vi como chorreaba mi semen desde su conchita.
Esa noche nos bañamos juntos y dormimos en mi cama. Al día siguiente todo fue de lo más normal y no hablamos del tema, hasta la noche cuando ella me preguntó – ¿Cuando tenes otro día disponible para otra sesión de masajes?-

Eso es todo gente, espero que les guste mi relato… Saludos!!!

Nuestro sobrino nos visito, lo incitamos y nos complacio a los dos

Nuestro sobrino Tito vino a pasar unos días en nuestra casa de la playa, nosotros por nuestra edad ya madura, practicamos el “bisexualismo” y cada día nos gusta más.

A continuación os explicare que fué lo que paso.

Yo me llamo Lisa tengo cuarenta y nueve, mi marido es Luis y ya a cumplido los cincuenta, y Tito nuestro sobrino disicinueve y esta abierto a a experimentar todo tipo de sexo y a su edad siempre se tiene ganas.

Despues de cenar Luis me ayudo a recoger la mesa y Tito se sento en la terraza para tomar café.

Luis has visto que guapo esta Tito.

Si mucho y esta muy fuerte.

Luis ¿crees que se prestara a que nos lo montemos los tres?

Si tu lo pones cachondo, lo podemos probar y haber que sale.

Ves tomar el café con el, mientras yo me cambio y me pongo sexi.

Mientras Luis fué a la terraza hacer compañia a Tito, yo me fuí a la habitación a cambiarme,me puse una blusa de algodón y deje el sujetador sobre la cama, las bragas me deje las mismas pues estaban humedas y olian un poquito, me cepille el pelo y volví a la reunión vespertina.

Bueno muchachos ya estoy aqui, ¿porque no os poneis comodos? como yo.

Buena idea Lisa, ¿vamos Tito?

Al cabo de un ratito los dos volvierón vestidos solamente con “slips”, el de Luis eran de color blanco que contrastaba con sus pelos negros y rizados de la entrepierna, los de Tito eran a “topos” y muy ajustados, lo que hacía que se le marcara su hermoso paquete.

Entre risas poco a poco fuimos llevando la conversación a temas calientes que es lo que nos interesaba, Luis me siguio la conversación y empezamos a comentar intimidades graciosas y yo dije:

El ir caliente es muy fastidioso tanto para hombres como las mujeres, a vosotros se os pone dura y no os cabe, y a nosotras nos empieza a “picar” y llora sin parar, yo opino que si uno se calienta, se tiene que desahogar como sea y con quien sea.

O sea que tu Lisa si vas cachonda, me pones los cuernos haciendotelo con una tia o con un tio.

Cariño no te pongas celoso, que siempre que me he comido un coño o una polla, te lo he contado y hemos follado a tope.

Tito estaba atonito por la conversación que estabamos teniendo, pero su polla no paraba de crecer y casi se le salia por arriba de su “slips” Luis sonriendo empezo a tocarse la suya apretandosela por encima de los suyos, yo abrí las piernas y mi olor vaginal invadio el ambiente, cosa que notarón los dos machos que se estaban tocando sus rabos empalmados.

De pronto Luis se levanto y se fué a lavabo a mear y a menarsela, yo aproveche para excitar delicadamente a Tito, levante los brazos y mis pechos subierón en altura y mis axilas quedarón a su vista, despues baje una mano y empece acaraciarme mis pezones erectos por la calentura de lo que se avecinaba.

Uffff, ya estoy, no podía más me estaba meando.

¿Has meado a gusto? cariño.

Si reina y de paso me la he sacudido un poco.

Pues yo le estaba diciendo a Tito lo incomoda que estoy y lo mucho que me pica.

Tios me parece que es mejor que me vaya a dormir y vosotros vais a lo vuestro, yo no quiero molestar.

Por favor Tito no seas tonto, nos podemos aguantar y ya nos encontraremos en la cama, pero pensandolo bien estamos solos y las paredes no hablan.

Lisa no te pases, que estamos poniendo nervioso a Tito.

Por favor por mi no os precupeis, que yo estoy abierto a todo, si no teneis inconveniente en que yo participe.

Lo ves Luis como Tito es un muchacho liberal y tiene ganas.

Yo sin decir palabra, me arrodille entre las piernas de Tito y le baje el “slip” dejando que su pija saliera a la luz, me la mire con deseo y empece a pasarle mi lengua a lo largo de su tallo llegando poco a poco a su capullo morado, el gemia con los ojos entreabiertos y se dejaba que yo empezara una mamada a fondo, Luis nos miraba pajeandose su oscura polla.

Aggggggg seguir, seguir no pareis me voy a correrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr

Tito a oir los gritos de Luis empezo a follarme la boca sin parar, mi mano izquierda buscaba mi chocho chorreante empece a masturbarme con dos dedos sin dejar de comerme el rabo de Tito que estaba a punto de explotar dentro de mi boca, se estremecio y se quedo rigido mientras soltaba su chorro de leche dentro de mi boca, que no paraba de chupar.

Tito se quedo aletargado despues de la corrida, a mi me salia el semen por la comisura de mis labios, me deje caer en el suelo y mis manos se inscrustarón en mi entrepierna peluda y mojada por el flujo que había soltado.

Nos pasamos un buen rato en silencio, reponiendonos de las corridas.

Tito, Lisa, porque no nos vamos a la cama que estaremos más comodos.

Nosotros no contestamos y nos pusimos de pie, y los tres nos fuimos a la habitación, yo mientras andaba le acaricie el culo a Tito y Luis busco el mio.

Luis dijo: ¿ os apeteceria hacer un circulo?

Por mi lo estoy deseando y tu Tito ¿te apetece?

Lo que querais.

Nos tumbamos de lado, Tito se incrusto en mi entrepierna olorosa, Luis se amorro a la polla y los huevos de Tito, y yo me comí el culo de Luis.

Luis deboraba con deseo la polla de Tito y poco a poco fué buscando el culo de Tito, este a notar las intenciones de Luis le facilito abriendo las piernas a que llegara a su destino deseado, Luis fué lamiendo cada vez más profundamente hasta que la dilatación fué apreciable, empezo la sodomización con un dedo hasta que este lo penetro totalmente, Tito cuanto más se lo metia más comia mis pelos y mis labios vaginales, yo empece una danza alocada restregando mi raja en su boca.

Luis ya no pudo más y dijo:

Tito quieres que te empale u me empals tu a mi, no puedo más lo necesito.

Luis quiero que me encules con esa polla gorda y yo me follare ese coño asquerosamente mojado.

Yo me coloque una almohada bajo mis nalgas y espatarrada incite a Tito que me ensartara hasta los huevos, y así lo hizo me la metio de una vez, golpeando con huevos mis labios hinchados, Luis se colocó detras de Tito y su capullo corono su ano penetrandolo totalmente, cuanto más apretaba Luis, Tito más me la metia.

Tito no te corras cariño, espera que me ponga a cuatro y me llenas mi culo con tu leche.

Tito se puso de pie lentamente para que la polla de Luis no se le saliera de dentro, yo me coloque apoyando mi cabeza en la almohada y poniendo mis nalgas en pompa, deje que aquella joven pija me enculara hasta dentro, Luis volvio apretar y empezamos una enculada en grupo.

Mientras me llenaba toda, yo con mi mano me reventaba mi coño ambriento, empezamos a gemir y a decir obcenidades cada vez mas subidas de tono.

Jodeme el culo cabrón llename toda con ese rabo.

Toma puta chupamela más con ese culo asqueroso y guarro.

Me voy a correrrrrrrrrrrr te voy a llenar ese culo Tito.

Tito al notar la corrida de Luis dentro de su culo, me clavo los huevos a mis pelos del culo, y empezo a mear leche dentro de mi y fué tanta la leche que solto que salia por la comisura de mi ano dilatado.

Nos quedamos tumbados en la cama, Luis estaba agotado y se acariciaba su polla y sus huevos,Tito jadeaba lentamente y yo seguía mastubando mi chocho hasta que solte un orgasmo que empapo la cama.

Al cabo de un rato despues de recuperarnos, volvimos a reeniciar nuestra aventura sexual a tres bandas, pero eso ya os lo contare otro día, hoy estoy cansada.

Remedios y Dani

Reme, participante de SST, comparte su experiencia de incesto con Dani, su hijo.
Me ha permitido escribirla y publicarla, lo cual agradezco inmensamente.
Historia 100 % real

Desde antes de casarnos mi marido me advirtió que no era hogareño, yo pensé que exageraba y que sí era el caso, con amor y mimos podría hacerle cambiar esa actitud. Claro que me equivoqué, no solo no dejó de ausentarse durante semanas enteras, con el pretexto del trabajo, sino que incluso me enteré que tenía otra mujer y un par de hijos con ella. No quise reclamarle ya que me esperaba su famosa sentencia: “ya te lo había advertido, no te quejes ahora”.

Decidí concentrarme en la crianza de mi hijo y en mi vida propia.
Dani, así se llama mi hijo, siempre fue muy despierto y un pícaro sin remedio. Le gustaba hacerme enojar y continuamente me gastaba bromas aunque todo lo arreglaba abuzándome y pidiéndome perdón con una carita tan dulce que me derretía inmediatamente. Con el tiempo su carácter de pingo se fue atemperando convirtiéndose en una joven alegre y muy popular entre sus amigos y amigas particularmente.

Yo pensaba que poco a poco se iba a alejar de mí, como sucede normalmente, para pasar más tiempo con sus amistades o la novia, pero afortunadamente no sucedió así. Me regalaba con su tiempo y no dejó de acompañarme, aunque ya era un adulto de 19 años, a los paseos vacacionales, “Dani, no quiero imponerte mi presencia” le decía sinceramente, “si deseas vacacionar con tus amigos por mí no hay problema” y él me contestaba: “ni creas que te voy dar la oportunidad de conseguir novio, al primer tío que te mire lo voy a espantar”

Claro que yo era inmensamente feliz con su compañía, íbamos a la casa de la playa o a la cabaña rural y como ya era mayor bebíamos juntos en los bares cercanos e incluso bailábamos en las pistas de esos bares o íbamos a alguna disco donde a veces me hacía que nos mostráramos como pareja de novios para impresionar a los demás parroquianos que no nos conocían. Yo disfrutaba de hacer ese tipo de bromas y siempre pensé que eran exclusivamente una forma de divertirnos, hasta que una noche que regresamos a la cabaña, ya un poco pasados de copas y muy contentos por la velada, me acompañó a mi recamara para beber la última cerveza de la noche, “Remedios”, me dijo de pronto, “me encantas cuando estas feliz”
“Gracias mi amor” le dije enternecida, “me encantas tanto que en este momento te haría el amor” me contestó con esa expresión picara que tanto me encanta.

Me sorprendí tanto que hasta se me cayó la botella de la mano, “¿pero qué dices?” le dije como si no creyera lo que acababa de escuchar, “pues eso” que en este momento me están dando una ganas enormes de hacerte el amor, no lo pienses, dime ¿lo hacemos?” y diciendo y haciendo, se acercó a mí, me rodeó con sus brazos y me agarró de las nalgas fuertemente con sus manos, “anda, es un fantasía que traigo desde hace meses” ni siquiera me dejó contestar, me aprisionó de los labios con su boca y comenzó a magrearme con ansia. En mi mente la sorpresa no dejaba lugar a la reacción, aunque una pequeñísima parte de mi pensaba que la situación era encantadoramente perversa, mis brazos se levantaron casi mecánicamente, lo rodeé por el cuello y le correspondí el beso.

Noté un poco turbada que un sonido extraño invadía mis sentidos, era algo bastante perturbador ya que no sabía de donde provenía ese ruido gutural hasta que luego de unos instantes comprendí que era yo quien lo emitía: estaba jadeando de placer. Si, toda la situación era demasiado fuerte para mi, mi cuerpo temblaba y mi piel se erizaba ante los hechos, iba a tener sexo con mi hijo y en vez de causarme repulsión me estaba provocando el placer más grande de mi vida.

No tardamos mucho en caer a la cama, nos habíamos desvestido en parte mientras magreabamos de pie, y ya en la cama él me arrancó el resto de la ropa y luego me miró durante unos momentos “tienes un cuerpo de ensueño Remedios” yo le sonreí coqueta y lo jalé del cuello para que siguiera besándome, “hazme tuya mi amor, por favor, hazme el amor, hazme tu puta” le dije aun y cuando estaba por dentro muy sorprendida por las palabras que salían de mi boca. Él arqueó su cadera, puso su mano derecha debajo de mis nalgas y las empujo ligeramente hacia arriba para poder penetrarme en esa posición, ¡oh dios! pensaba, y es que después de tanto tiempo sin sexo y el pensar que era mi hijo quien me estaba poseyendo hacían que la penetración fuera gloriosa, las paredes de mi vagina se contraían de manera involuntaria sobre su pene joven, duro, que digo duro, durísimo como una roca.

Pene mío, pensaba en mi deliciosa confusión, verga de mi carne, carne de mi carne, me decía una y otra vez, “soy tu puta” salió de mi boca, “hazme tu puta, hazme tu zorra” empecé a elevar el volumen de mi voz y no me importó, nadie podía escucharnos, “¿te gusta tu madre Dani? ¿Te gusta que tu madre sea tu zorra, tu puta?” le casi gritaba mientras me taladraba una y otra vez y me hacía tener espasmos que recorrían todo mi cuerpo “si, me gusta follarte, me gustas mucho Remedios”

“Dímelo, dímelo” le urgí con verdadera ansia, solo eso me faltaba para llegar a la cumbre, “eres mi puta” susurró, “eres mi zorra, eres mi puta” repitió gritando cuando sentí que de su pene salió la leche espesa y caliente a borbotones, yo a mi vez grité por causa de mi propio orgasmo, grite otra vez al sentir otro inmediatamente, y volví a gritar varias veces más.

Mi hijo y yo lo hacemos constantemente aprovechando que su padre pocas veces está en casa. Debo aclarar que lo nuestro no es enamoramiento, sino puro deseo y por qué no decirlo, inmenso morbo. Hemos hecho muchas otras cosas, pero ya lo dejare para otro texto si es que os agrada este.