me gusta que morboseen a mi novia

Me excita que los hombres vean y morboseen a mi novia, me facina!!!
Hola a todos, este es mi primer relato.

Tengo 28 años al igual que mi novia, llevamos mas de 2 años, ella es muy bustona, no muy delgada, pero esta rica, tiene bonitas piernas, es muy guapa, tiene una boca riquisima. es muy reservada en su forma de bestir, asi que cuando se pone algo corto y o con escote me prendo mucho…

hace como 1 mes me dio una gran sorpresa, salimos a un bar, ella iba normal, de pantalon de mezclilla y una blusa normal, se veia muy guapa.
(al bar al que ibamos no era nada elegante ni serio, era regetonero de bebidas preparadas d litro, donde la gente va de lo mas causal de ropa)

total a unas cuadras antes de llegar al bar me pedio que me metiera por 2 o 3 callesitas hasta que me dijo, estacionate aqui, era una calle medio transitada pero con muy poca luz.

agarro una bolsa de plastico que tenia en el asiento de atras, saco una faldita bastante corta, y una blusa…

se desvistio a mi lado, se quedo en ropa interior muuuy sexy porcierto…

y se empezo a cambiar de ropa ahi en el carro, se puso un poco nerviosa porq pasaron varias personas, teniamos las luces apagadas para no llamar la atención y ella medio se tapaba si sentia que la estaban viendo, la verdad al ver como se desbestia se me emezo a poner dura, cuando se la termino de quitar estaba rebentando el pantalon… que rica se veia en ropa interior…

y q les puedo decir cuando se puso la faldita y su blustia ! los senos casi se le salian de lo escotada k estaba, cuando entramos al bar todos se le quedaban viendo, traia unos taconsotes negros con gris.

agarramos una mesita pedimos tragos, platicamos cosas sin importancia un rato, nos tomamos el trago, y empezo una cancion q le gusta, se paro frente a mi y me empezo a bailar asi toda sexy, me tomaba de mis manos para q le agarrara su cintura y lo q pudiera…
se me sento en la piernas y se me movia encima, muchos hombres la voleaban a ver y aprovechan cuando se daba una vuelta para k se le levantara su falta, traia unos cacheteritos muuy sexys, cuando se sentaba en mis piernas se le levantaba de los lados y se le alcanzaba a ver un poco de su nalga y la abrazaba y ella estaba encantada de fajar en publico, cabe mencionar q no estaba lleno, habian como 30 personas en total…
la calentura ya no podia aguantar, asi q pedi la cuenta para irnos, tomo los cigarros y se los metio entre los senos… se robo todas las miradas…
nos fuimos a un motel, en el camino se subio la falta para k la viera y me le empezo a agarrar, en un semaforo se inco en su asiento y se agacho a hacer como si me la estuviera chupando solo para k los chavos del carro de al lado la vieran por atras…

llegamos al motel me bailo un rato, me quito la ropa, se la quite a ella y que rica se veia, yo ya no aguantaba, me iba a venir de tanta adrenalina !!!!!!!

la tenia toda depilada, me la comi un buen rato hasta q se vino en boca, tengo que confesar q no aguante mucho tiempo… jejeje

en fin esta es mi primer historia…

ange872@hotmail.com

Una semana en el hospital

Cuando me operaron del brazo, el izquierdo, tuve que una semana la en el hospital, siendo testigo de los secretos que guardan cada una de sus noches.

Un suspiro, y volteé a mi izquierda sintiendo el dolor punzar en mi brazo. Las luces ya se había apagado y mi lugar en cama, en la pared quese encontraba frente a la puerta, ubicada en la esquina y el lugar más oscuro de la habitación.
Mi costumbre siempre ha sido autocomplacerme con mi buena amiga derecha, y el espaco donde estaba, el que mis compañeros de cuarto durmieran y el que el pasillo estuviera desierto debido a que en la pared frente mío había un vidrio que permitía ver el exterior me ayudaban a confirmarlo.

Embargada en la necesidad, comencé con una caricia profunda en mi entrepierna cubierta solamente con la bata para pacientes azul palo.
Me acomodé boca arriba y mi vista empezó a nublarse en tanto miraba el techo, aumentando la profundidad de mis caricias. La puerta se abrió de azote y rápidamente me hice la dormida, aunque me mantuve en la misma posición, sin quitar la mano de donde la tenía.

Quien fuera que hubiera entrado, sin pudor ni demora sacó su miembro y lo dirigió a la boca de una de las pacientes, menor que yo, habría de tener ocho o nueve años.
Me sorprendí cuando la niña introdujo entero aquella masculinidad y sola sin necesidad de aprobación comenzó el sobe y baja, a la vez que se arrodillaba y comenzaba a mansturbarse, encendiéndome de igual manera.

Como pude y tratando de que no me descubrieran, introduje mi mano dentro mis labios vaginales y de una comencé a apretar mi clítoris. Sentí mis dedos arder por la repentina calentura y los jugos secretar entre mis manos. Dejándome llevar por el ambiente sexual que comenzaba a reinar la habitación.

-Sin deseos de sonar morbosa, espero los haya calentado y si no, el próximo si lo hará.
Nota: Nada de lo que escriba es real. Haya si lo creen o no.

HERMOSO FIN DE SEMANA

ESTO ES REAL, PASO ASI, ASI COMO LES COMENTO

Habíamos planeado pasar un fin de semana en la playa para compartir un rato y contarnos tantas cosas vividas seis años solo de vivencias por internet sin saber como éramos de carne y hueso así que rentamos una cabaña en sucre a orilla de la playa una ves que llegamos allá ordenamos todo nuestro equipaje dentro de la habitaciones y nos cambiamos para estar mas cómodas.

El viaje había sido agotador así que nos sentamos en unas tumbonas y tomamos una botella de vino y dos copas mientras veíamos el sol bajar lentamente y esconderse en la inmensidad del mar, el cielo poco a poco comenzó a tornarse varipinto era un atardecer hermoso que invadía todo mi ser y a la ves iba entristeciendo mi ser haciendo correr unas lagrimas por mis mejillas tu me observabas silenciosamente comencé a decirte que me sentía un pájaro en una jaula que mis lagrimas eran por haber perdido tanto tiempo de las cosas hermosas de la vida como un simple atardecer, q la vida se me esta llendo de las manos sin haber hecho las cosas mas simple y no lograr alcanzar tantos sueños por siempre darle prioridad a las necesidades de los seres que quiero poniéndolos siempre de primer labor y prioridad a mi vida y mis necesidades y que el mundo entero se ha aprovechado comportándose de forma egoísta xq jamás se ha detenido en pensar en mi y que es lo que siento mis palabras cada ves se escuchaban entrecortada porque el llanto las ahogaba permitiendo a mala penas dejarlas salir hasta que solté el llanto como una niña con muchos temores necesidades de cariño afecto de ser querida valorada por lo que es mi llanto era un lamento lleno de profunda tristeza una soledad abrumadora y una inmensa necesidad de afecto.

Te acercaste sin decirme nada tomaste mi cara entre tus manos y con tus pulgares secaste mis lagrimas diciéndome no llores mas, aquí estoy yo para entenderte aunque a veces he sido egoísta pensando en satisfacerme a mi misma pasando por alto tus necesidades tus principio queriendo cambiarte y tienes razón no es así, mis lagrimas seguían corriendo por mis mejillas era un llanto silencioso de un corazón hecho mil pedazo y con muchísimas cicatrices aun sin sanar un corazón lleno de mucho sufrimiento, extendí mis brazo en tu cuello y llore en tu pecho como una niña me dijiste cálmate ya no llores mas vale y disfruta este momento disfrútalo como nunca lo haz hecho.

Me calme necesitaba llorar sacar ese dolor me aparte de ti y antes de hacerlo te di un beso en la mejilla y te dije gracias por estar me voltee y me dirigí a donde estaba el vino serví las dos copas y te lleve la tuya brindamos por nuestra amistad tome la botella y te dije vamos a sentarnos a orilla de la playa así nos fuimos el agua mojaba nuestros pies mientras entre un trago y otro nos contábamos todas nuestras vivencias.

El cielo estaba totalmente rojizo y lo poco que quedaba del sol parecía oro fundiéndose en el agua te me acercaste y me pusiste la mano sobre el hombro y comenzaste acariciarme al principio no me molesto xq me estaba relajando liberando tensión lo vi como un masaje, luego poco a poco comenzaste a bajarla por toda la espalda y te dije no sigas; sabes como pienso, pero no me hiciste el mínimo caso mas bien hiciste todo lo contrario te colocaste detrás de mi y ahora eran las dos manos me envolvían todo mi espalda y tu respiración la tenia en mi cuello. hice a levantarme pero lo impediste diciéndome disfruta el momento déjate llevar, sin mediar palabra besaste muy despacio mi cuello eran pequeños besos que me hacían temblar, estremecían mi ser erizaban mi piel, tus suaves manos apretaban delicadamente mis senos por encima del traje de baño no se xq pero no puse resistencia tal vez misma necesidad de ser querida me hizo reaccionar o sus palabras que me dejara llevar por el momento y así fue cerré mis ojos y me dispuse a disfrutar sentí como mis pezones traicioneros disfrutaban y respondían a esas manos como si las conocieran, ya estabas frente a mi y comenzaste a rozar mejillas con mejillas y a besar mi cara mi mente se desconecto no respondía, mi cuerpo a lo que ella decía tus labios rozaron los míos lentamente fuiste bajando mi cuerpo a la arena hasta estar completamente extendida sobre ella y tu encima de mi besando cada centímetro de mi cuerpo como para no olvidar mi silueta de tu mente.

Al momento de querer besar con pasión mi boca si puse mis manos, mas luego fui cediendo hasta que nuestras bocas se unieron hasta ser una sola, nuestras lenguas jugaban en un ir y venir entregándonos a una pasión desbordante.

El deseo, la lujuria y la pasión se apodero de nuestros cuerpos y nuestras manos comenzaron a explorar cada centímetro de nuestros cuerpos, entre caricias tiernas al punto de ser poseídas una por la otra.

Tus mano bajo a mi clítoris y comenzaste a hacer pequeños círculos sobre el y mis caderas respondían a ese son acelerando en mi la respiración y a emitir pequeños gemidos mis manos estaban en mis senos proporcionándole masajes y excitándome mas hasta que te dije por favor hazme tuya, anda no me tortures mas poséeme hazlo, así que abriste mis piernas bajaste a ella y con tu lengua comenzaste a lamer de afuera hacia dentro produciendo gran excitación en mi. metiste tu lengua en ella que estaba llena de mis fluidos, entraba y salía cada embestida me excitaba mas si asíiiiiiiiii dios no pares sigue me vuelves loca anda no pares hazme tuya dios así.

con una mano mía mientras tu metías y sacabas tu lengua excitaba mi clítoris con movimiento circulares suaves y envolvente si así dios mmmmmmm así no pares sigue anda sentía que mis piernas no respondía estaban como paralizada me vengo dios si siiiiiiii anda no te detengas todos mis músculos del abdomen estaban contraídos mi cuerpo temblaba completo no respondía sentí como un gran rio de mis fluidos bajaba regalándome una gran tranquilidad y paz tomaste todos mis fluidos sin desperdiciar nada y los compartiste conmigo en un gran beso te acostaste a mi lado luego nos terminamos de tomar el vino vimos el sol ocultarse completamente y llegar la noche hasta que nos levantamos y nos fuimos muy lentamente camino a la casa.

Preparamos de cenar comimos algo y luego tomamos una ducha y nos acostamos a dormir estábamos muy cansadas y nos quedamos profundamente dormidas.

Como mi costumbre me levante con los primeros rayos del sol me cepille hice café y lo tome en la terraza luego me fume un cigarro mientras veía las olas de la playa desaparecer en la orilla mientras la brisa marina acariciaba mi cara. luego entre nuevamente y me dirigí a la habitación estabas profundamente dormida tu cabello estaba todo alborotado sobre la almohada parecías un bebe mientras dormías, así q me coloque a tu lado, tu cabello olía bien, comencé a tocarlo pero tu inmóvil así q comencé a tocar tu cuello estabas acostada de lado en posición fetal, con mis dedos recorrí tu cuerpo y te empezaste a mover bese tus parpados muy suavemente no se si fingías estar dormida y seguí besándote no respondías a ellos pero se que te estaba gustando xq tu piel lo decía baje mi mano a tus entrepierna y como costumbre tuya dormir sin ropa interior me di cuenta que estabas lubricada. así que introduje mi dedo en tu cuca y comencé a dar masajes en tu clítoris. cambiaste de posición abriste tus pierna para permitir que mi mano se moviera con mas soltura y comenzaste a gemir muy sutilmente dándome cuenta que estabas despierta. así que introduje mi dedo en la vagina me dijiste si anda hazlo no te detengas. si me gusta anda así que lo metía y sacaba muy despacio y me dijiste mas rápido anda si por dios mas si dios méteme otro mas rápido así que sis darte tiempo lo hice y los movimiento de entrada y salida eran mas rápido tu cuerpo se contorsionaba del placer me pedias a gritos mas y mas presión que te hiciera daño y tus deseos eran ordenes para mi, así que introduje un tercero sin decir nada y sentía como hacías presión con tus manos en las sabanas te gustaba lo estabas disfrutando si ahhhhh si así dame duro hazme tuya por dios no te detengas tus fluidos los sentía entre mis dedos, así que baje a ella y con mi lengua en tu clítoris comencé a jugar con e,l mientras mis dedos entraban y salinas de ella chupe tu clítoris hasta dejarlo rojos casi sangrante pero nada de eso te molestaba te causaba mas y mas placer pedias agrito que te diera mas placer parecías una loca desesperada si ufffff ahhhhhhh si anda mas rápido me vengo ya no tenia casi fuerza te dije y me dijiste ni se te ocurra parar estoy por venirme anda hazlo mas rápido mas profundo hunde tus dedos dentro de mi y tu lengua que no deje de lamer mi clítoris si ahhhh así dios que riiiiicooooo si ahhhh ahhhh uffff siiiiiiii anda dios sentí en mi boca como tus fluidos llegaron como un volcán se esparcieron en toda mi cara mi lengua la pase por toda ella recorriéndola por entero luego subí hasta tu cara y aun seguías con los ojos cerrados tratando de recupera tus fuerzas te bese y te dije buenos días dormilona me dijiste gracias por despertarme de esta manera nos bañamos y salimos a preparar desayuno como unas desesperadas comimos teníamos muchísima hambre luego nos preparamos y salimos a dar una vuelta a orilla de la playa y hablar de todo un poco

Regresamos de nuestro paseo y nos dispusimos a preparar algo de comer algo rápido xq el paseo nos había dado mucha hambre.
Mientras preparábamos la cena nos sentamos a ver algo de televisión abrimos una botella de vino y comenzamos a tomar lo que menos hicimos fue ver o prestar atención a lo que estaban transmitiendo xq nos dedicamos fue a conversar de todo un poco y así acabamos una botella mientras la cena estaba lista y nos dirigimos a la cocina a comer abrimos otra botella y servimos las copas para acompañar nuestra cena.

Comimos y comenzamos a recoger todo para dejar impecable la cocina ya que la mañana siguiente temprano teníamos que regresar a nuestras casas. una ves lista la cocina nos fuimos a sentar en el sofá llevando nuestras copas y la botella.

había algo de tristeza en el ambiente xq ese fin estaba por llegar a termino y cada quien tomaría d nuevo sus rutinas diarias, me acosté en el sofá con mi cabeza apoyada en tus piernas cosa que tu no dejaste pasar por alto comenzaste a acariciar mi rostro con tus dedos luego metiste los dedos en la copa de vino y mojaste mis labios yo chupe tu dedo sin dejar perder una gota de esa bebida embriagadora.

Luego bajaste a mis senos y los bañaste de este y comentase a lamerlos y morderlo muy despacio y eso me comenzaba a excitar, los masajeabas con extrema dulzura y luego hiciste algo que me enloqueció los comenzaste a chupar poniendo mis pezones tan erecto de producir dolor pero mas era el placer que te dije sigue anda hazlo.

Mientras yo baje mi mano a mi entrepierna y por encima de mi traje de baño comencé a estimular mi clítoris, eso me causaba estremecimiento en todo mi cuerpo, mi vulva estaba totalmente húmeda deseando ser poseída, así que te dije hazme tuya, penétrame con tu lengua, sin mas ni mas bajaste a ella quitaste sutilmente mi traje de baño y luego te acostaste en el sofá con tu cara en mis entre piernas colocaste una de mis piernas en el espaldar del sofá para tener mas facilidad para darme placer comenzaste a lamer de arriba abajo mi clítoris y hacías movimientos circulares con ellas te decía siiiiiiiii así anda sigue no pares ahhhhhhhh dios que ricooooooooo dios comenzaste a mamarlo ufffffffff dios así mmmmmmm no te detengas sigues y sin decirme nada metiste tus dedos en mi cuca du un solo golpe y eso produjo un corrientazo en mi que me sentía en el cielo mmmmmmm siiiiii asii ahhhhhh dios no pares y tus movimiento de entrada y salida de mi acompañado del ritmo cadencioso de mis caderas pedían mas así que empujaba tu cabeza contra mi haciendo presión en mi cuca aumentando mi deseos mi excitación me preguntabas te gusta y entre diente te decía me encanta siga así ahhhhh si por dios no pares ahhhhh dios anda mas rápido me vengo si asiiiiii mmmmm no pares sentías unos grandes espasmos sentía mi cuerpo casi paralizado si ahhh ufffff mi cuerpo quedo estáticos mis fluidos calientes los sentía bajar por mi y tu lengua recorrer mi cuca me quede por un rato sin hacer ningún movimiento subiste lentamente besando mi cuerpo y terminaste en mi boca con un gran beso lleno de mucha pasión. y lujuria.

Tomamos un sorbo de vino y te sentaste a mi lado me levante y me senté encima de ti y comencé a besarte el cuello tu rostro tu boca y tu respondía a cada uno de mis caricias mis manos recorrían tu hermosa silueta, lentamente fui bajando de ti y me dispuse en el piso frente a tu cuca, te colocaste de manera que ella quedara frente a mi, coloque mis brazos por tus piernas mientras que con mi lengua recorría toda tu cuca y comencé a introducirla muy despacio dentro de ella luego sentí como con tus manos ejercías presión para tenerla toda dentro de ti uffff me tienes loca anda sigue no pares anda dios siiiiiiii ahhhhhh mmmmmmssssss si siiiiiii anda baje una de mis manos de tus muslo y te metí dos dedos en tu cuca, mientras que con mi boca chupaba tu clítoris eso te tenia caliente y pidiendo mas, me lo decía tu expresión, tus ojos brillosos y tus gemidos que eran mas y mas alto siiiiiiiiiiii ahhhhhhhh no pare anda hazlo sigue mas rápido no te detengas,,,,,,,,,, dios me vuelves loca sigue siiiiiiiiiii mmmmmmm dios,

así que mientras hacia presión con mi boca en tu clítoris mis dedos entraban y salían produciendo una embestida bestial sentía que te volvías locas la contracción de tus entre piernas me indicaban que estabas por llegar al clímax y acelere mas los movimientos y llegarte a un orgasmo como nunca, fue una explosión barbará xq tus fluidos salieron acompañados de tu orina bañando toda mi cara y tu gemido fue tan grande que termino con unahhhhhhhhhh que lentamente fue apagándose quedando extenuada son fuerza en el sofá te quedaste inmóvil me levante te bese dulcemente.

me dirigí a la mesa serví dos copas y me prendí un cigarrillo te lleve tu copa y brindamos por tan maravilloso momento seguimos largo rato sentadas la una al lado de la otra degustando el vino y viéndonos con gran picardía y sonriendo. así estuvimos por un rato hasta terminar el vino nos fuimos a la ducha nos bañamos y nos acostamos la una al lado de la otra nos quedamos dormidas abrazadas hasta la mañana siguiente.

Como de costumbre me levante temprano y me asome a la puerta sentía tristeza y alegría por haber compartido con mi amiga y tristeza xq volvía a mi realidad le lleve el café a la cama la levante con un beso comenzamos a preparar el equipaje lo colocamos en la maleta del carro nos despedimos con un gran beso un abrazo que parecía interminable y cerramos la puerta de la cabaña nuestra cómplice de nuestro fin de semana nos alejamos muy despacio dejando atrás esa casita ese hermoso paisaje y nuestra historia vivida en nuestros rostros corrían dos lagrimas pero nos vimos a la cara y nuestros labios dibujaban una gran sonrisa y al unisonó dijimos gracias por todo .así emprendimos nuestro regreso a nuestro mundo a nuestra realidad

FIN

Mi hermana y el burro atado al arbol

Yo flipé con aquella situación, mi hermana y el burro quedaban de lado con respecto a donde yo me encontraba sentado, así es que tenía una magnífica perspectiva del perfil del animal, y mi hermana arrodillada bajo su vientre, agarrándole la pinga con las dos manos, mientras intentaba hacerle una mamada

Era la mañana de mi decimosexto cumpleaños. Me despertó la brisa del amanecer, ya que en la casa de mis abuelos hacía mucho calor en verano, y no quedaba más remedio que dormir con las ventanas abiertas. Aun permanecían en mi mente imágenes del sueño que había estado teniendo. Un sueño erótico, que había provocado una enorme erección. Había soñado con mi hermana otra vez…era el tercero en lo que llevábamos de mes, pero no lo había comentado con nadie, y mucho menos con mi hermana, la cual había sido protagonista de mis numerosas pajas nocturnas.

Seguí tendido sobre la cama durante unos minutos, sintiéndome demasiado perezoso como para levantarme y cerrar la ventana. Podía ver el bulto de mi pene erecto bajo la fina tela de mis calzoncillos de Batman, y algunos pelillos negros (como la pelusilla de la piel de un melocotón) salían del elástico del calzoncillo hasta llegar a mi ombligo. Pasé las yemas de mis dedos por mi torso, notando como mis pezones se erizaban por el mero roce. Seguí la línea central de mi abdomen hacia abajo, hasta llegar al elástico del calzoncillo, donde paré momentáneamente arqueando mi cintura hacia arriba, hasta notar el contacto de mi bulto contra la palma de mi mano. Ejerciendo presión sobre la dureza de mi falo, noté una ola de placer recorrer todo mi cuerpo… y cerré los ojos para saborear el momento.

Oí ruidos en el piso de abajo. Provenían de la cocina. Eran mis abuelos, seguramente ya estarían desayunando para después prepararse para ir al campo, como cada mañana, cuando uno de los vecinos viniese a recogerlos en su coche. Miré el despertador de la mesilla de noche, eran la 07.30 AM. Decidí vestirme, y bajar a acompañarles mientras desayunaban. Mi hermana y yo ya éramos más mayores, y pasábamos mucho tiempo fuera con nuestros amigos del pueblo, y cuando salíamos de fiesta, volvíamos bastante tarde. Así es que, pasaban días sin ver a nuestros abuelos, aunque a ellos parecía no importarles mucho, mi abuela nos decía muchas veces que era normal querer disfrutar de las vacaciones todo lo que pudiéramos, que era cosa de la juventud. A mi me gustaba pasar tiempo con mis abuelos, y que me contaran cosas de cuando ellos eran jóvenes, me parecía muy interesante.

Mi hermana por otro lado, estaba mucho más atenta a los chicos del barrio, y los que no eran del barrio. Ya era mayor de edad, y (no es por ser mi hermana) se había puesto como un bombón. Tenía un cuerpazo, y ella lo sabía, así es que no dudaba ni un segundo en utilizar sus encantos, para su propio beneficio, cuando surgía la ocasión. Y yo encantado, porque con el paso de los años, aún seguíamos muy unidos. Mi hermana siempre me llevaba con ella, haciéndome testigo de cada una de sus experiencias (seguro que a más de uno de los pavos del barrio le molestaba que yo estuviera siempre pegado a ella como una sombra), pero mi hermana lo dejaba bastante claro: “o viene mi hermano conmigo, o nada!”… la de veces que la había oído usar aquella frase, y los tíos bajar la cabeza con cara de resignación, ya que sabían que si querían mojar el churro, yo tendría que estar presente jejeje!. Con el paso del tiempo, había llegado a la conclusión de que mi hermana era una exhibicionista nata, y que le encantaba que la vieran desnuda, incluso ser follada a plena luz del día, mientras su hermanito del alma, o cualquiera que pasase por los alrededores, la miraba y disfrutaba del espectáculo…lo cual me había convertido en un voyeur de primera (la de veces que me había masturbado viendo como cualquier maromo del pueblo sobaba, besaba, y follaba a mi hermana en algún descampado. E incluso había llegado a verla a ella mirándome fijamente mientras yo me corría, y al reaccionar sorprendido, ella me dedicaba una amplia sonrisa por encima del hombro de su amante, mientras éste, sin poner atención a lo que yo estaba haciendo, seguía penetrando el chochito encharcado de mi hermana hasta aplastar sus pelotas contra la entrada de aquella acogedora cueva).

Al llegar a la cocina, mis abuelos me saludaron dándome los buenos días. “Felicidades mi niño”, me dijo mi abuela mientras me agarraba de los hombros y me daba un cariñoso beso en la mejilla. “Felicidades por qué?”, respondí yo como el que no sabe de que va la cosa. “Como que por qué?”, dijo mi abuelo poniendo un puño sobre la mesa mientras sonreía, “Pues que ya eres casi un hombre huevón!. Míralo…si ya tiene pelillos en los huevos jajaja”, le dijo a mi abuela señalando con el dedo a los pelillos que salían del elástico de mis calzoncillos y subían hasta mi ombligo, mientras se reía a carcajadas. Yo había bajado con un pantalón corto, bajo de cadera, en chanclas y sin camiseta, dejando mi torso juvenil al descubierto, lo cual me hizo sentir consciente de mi semi-desnudez. Así es que, rojo como un tomate, salí a toda prisa de la cocina a ponerme una camiseta a mi cuarto, mientras seguía oyendo a lo lejos las risotadas de mi abuelo. Al bajar de nuevo, con una camiseta puesta, mi abuela me dijo: “tú no le hagas caso a tu abuelo, mi cielo, que ya está viejo y chochea”. Mi abuelo dejó de reírse al instante, poniendo una expresión seria en la cara. Yo me senté a la mesa, a su lado, y me serví un gran tazón de cereales con leche, mientras aún sentía el calor de mis mejillas, por aquella embarazosa situación. Mi abuela le sirvió un café a mi abuelo, y sirviéndose ella otro, se sentó a la mesa justo en frente de mí. “Que vais a hacer hoy Oscar?, vais a celebrar tu cumpleaños con vuestros amigos?”, preguntó mi abuela mientras sorbía el café de la taza que tenía en las manos. “Pues la verdad es que aún no lo sé”, dije yo mirando al tazón de cereales, “la verdad es que preferiría pasar un día tranquilo y relajado, pero Marta ya me dijo anoche que lo tenía todo organizado.

Seguramente iremos a bañarnos y pasar el día en la piscina de alguna de sus amigas”, seguí contándole a mi abuela. “Bueno…espero que, hagáis lo que hagáis, tú no te tomes ningún cubata de esos. Tu hermana puede hacer lo que quiera, que ya es mayorcita, pero tú no le hagas caso que tiene la cabeza loca”, dijo mi abuela advirtiéndome con un dedo. Yo me volví a poner rojo de la vergüenza, y tan solo me limité a agachar la cabeza. “Deja al chaval…que haga lo que quiera. Y luego me criticas a mí de que lo avergüenzo a cada rato!”, le dijo mi abuelo a mi abuela levantando un poco la voz, y girando su cabeza hacía donde yo estaba sentado, siguió diciendo: “tú haz lo que te venga en gana, que para eso es tu cumpleaños hoy…y si puedes liarte con alguna de las amigas de tu hermana, métele mano y aprovéchate!”. Al ver que yo volvía a agachar la cabeza, mi abuelo me dio un manotón en la espalda y empezó a reírse de nuevo. Mi abuela, se levantó toda indignada y salió de la cocina gruñendo: “Hay que ver…que hombre este!!”.

A los cinco minutos, oí el claxon de un coche en la calle, y a mi abuela desde la entrada de la casa mientras preparaba unas bolsas: “Espabila Antonio, que ya está aquí el vecino…que luego se cabrea si lo hacemos esperar”. Mi abuelo dejó la taza del café en la mesa, y levantándose de la silla me dijo: “Dile a tu hermana que recoja esto un poco cuando se levante”. “No te preocupes abuelo, que recogeremos antes de irnos”, dije yo mientras seguía comiendo mis cereales. Y cerrando la puerta de la entrada, oí a mi abuela decir: “Hasta la noche cielo…que lo paséis bien!”. Yo me terminé los cereales, y me puse a lavar los cacharros del fregadero, cuando mi hermana apareció bostezando por la puerta de la cocina. “Buenos días”, me dijo medio dormida. “Buenos días”, respondí yo girando la cabeza, mientras fregaba mi tazón. Mi hermana había bajado a la cocina descalza, con unos pantaloncitos diminutos de color rojo, tan ajustados que hubiera sido mas decente no llevar nada, ya que se incrustaban en la raja de su chochete, marcando una gruesa pezuña de camello entre sus piernas. Y una camiseta blanca de tirantes que revelaba, sin lugar a dudas, el hecho de que mi hermana no llevaba sujetador debajo, ya que la hinchazón de sus aureolas se marcaba bajo la fina tela de algodón como un par de galletas María Fontaneda. Yo seguí lavando mi tazón disimuladamente para evitar mirarla con descaro, aunque si mis abuelos hubieran estado allí, no se habría atrevido a bajar así a la cocina…mi abuela siempre estaba pendiente de esos detalles (no fuese a darle malas ideas a su marido, el cual se habría imaginado muchas veces, estoy seguro de ello, dándole el biberón a la niña jejeje). “Que pronto te levantas hoy”, le dije a mi hermana mientras echaba un vistazo al reloj de la cocina que marcaba las 08.00 AM en punto. “Si…aquí no hay quién duerma con el ruido que hacéis por la mañana”, dijo mi hermana bostezando mientras se sentaba a la mesa y se servía unos cereales con leche. “Quieres un café para espabilarte?”, le dije yo mientras me secaba las manos con un trapo de cocina, “la abuela lo acaba de hacer”, continué diciendo mientras la miraba más detenidamente. Me gustaba verla recién levantada, sin maquillar, despeinada, mientras se movía lenta y perezosamente como una gatita remolona. “Si, por favor”, me dijo sin apenas abrir los ojos. Yo me eché a reír: “pero mira que eres dormilona, jaja!”. Mi hermana no respondió, solo se puso a dar vueltas a los cereales con la cuchara inconscientemente. Mientras le servía el café le dije: “el abuelo me ha pedido que recojamos un poco antes de irnos”.

Ella levantó una ceja, y me miró, mientras masticaba los cereales. “Bueno, mas bien me ha pedido que te dijera que recogieras tú un poco cuando te levantaras”, seguí diciendo yo mientras le acercaba la taza. Mi hermana soltó la cuchara y empezó a bufar: “ya estamos otra vez, y a ti por qué no te dice nada?. Seguro porque tú eres un machito, y limpiar la casa es cosa de mujeres. Mira que es machista…claro, y si quiere, me pondré de rodillas y le haré una mamada mientras ve el partido en la tele”, protestó mi hermana cruzándose de brazos. “No hables así del abuelo. Bastante tiene con aguantarnos aquí cada verano”, dije yo mirándola seriamente. “Si claro…como que no lo habrá pensado más de una vez”, continuó mi hermana con cierta terquedad. Yo sabía que mi hermana tenía razón, de hecho me había dado cuenta de los comentarios que hacía mi abuelo cuando veía a mi hermana vestida para salir de fiesta, y últimamente discutía con ella bastante, porque le habían llegado rumores de lo que hacía su nietecita por los campos del pueblo. Obviamente, mi hermana y yo lo habíamos negado todo, pero había sido suficiente como para dejar a mi abuelo con la mosca detrás de la oreja. “No seas exagerada. A mi no me dice nada porque está más que acostumbrado a verme recoger mi cuarto desde que soy pequeño, mientras el tuyo está siempre hecho un desastre. Además, si fueras un poco más discreta y no te fueras con cualquiera, no se habría enterado de lo que haces por ahí”, dije yo mirándola a la cara. Mi hermana levantó una mano para protestar, pero yo la corté rápidamente diciendo: “Que parece que siempre vas con el chichi ardiendo!”. Mi hermana abrió la boca, pero empezó a reírse a carcajadas…y yo la imité. Estuvimos riéndonos en la cocina durante un buen rato!.

Tras recoger la casa miré de nuevo al reloj de la cocina, eran casi las 10.00 AM. Habíamos terminado bastante rápido, y aún teníamos todo el día por delante para celebrar mi cumpleaños. “Entonces, cuál es el plan?”, pregunté a mi hermana mientras me cambiaba de ropa en mi cuarto. “Ya te dije ayer que es una sorpresa…pero ponte ropa cómoda, que vamos a la casa de campo de mi amiga Maite. Y me dijo que a sus padres no les importa que usemos la piscina, así es que no te olvides de ponerte el bañador y meter una toalla de playa en la mochila”, respondió mi hermana, desde su cuarto, mientras ella se cambiaba de ropa. Salimos de la casa de mis abuelos, y nos pusimos de camino a la casa de campo de la amiga de mi hermana. Mi hermana me explicó que estaba al otro lado del pueblo, pasando el viejo molino de aceite. Iríamos caminando, pero que su amiga Maite le había prometido que convencería a su padre para que nos trajera en coche a la vuelta. Estuvimos caminando como una media hora cuando llegamos a las afueras del pueblo, donde podía verse la entrada al viejo molino de aceite. No nos habíamos cruzado con mucha gente, supongo que a aquellas horas, la mayoría estaría trabajando. Pasado el molino, nos metimos por unos caminos de arena que pasaban por unas huertas y terminaban metiéndose entre los primeros campos de olivos. Yo no podía ver ninguna casa desde donde estábamos, pero mi hermana me aseguró que al tratarse de una casa de campo, estaba medio escondida

Llegamos a una gran huerta, donde habían tres grandes almendros en un extremo, y un burro gris pastando a la sombra de los arboles, atado con un cuerda a uno de ellos. Al acercarnos, a mi hermana le dieron ganas de orinar (como era de costumbre cuando salíamos a pasear por el campo), pero quería asegurarse de que no había nadie cerca, ya que le extrañó ver a un burro atado allí solo, en mitad del campo. Estuvimos mirando un rato, para ver si veíamos al dueño del burro, pero no vinos a nadie por los alrededores. Así es que quedándose más tranquila, mi hermana se bajó los pantaloncitos cortos y las braguitas que llevaba puestas, se puso en cuclillas y comenzó a orinar soltando un gran chorro de orina en la arena que quedaba entre sus pies. Al verla, a mi me dieron ganas de orinar también, así es que me puse detrás de uno de los árboles, me bajé la cremallera de los pantalones cortos que llevaba, y sacándome la chorra fuera, empecé a soltar mi gran meada, directamente contra el tronco de aquel árbol. Mientras meaba, oí a mi hermana hacer ruido y lanzar unas piedrecitas, mientras decía: “Shhh…fuera burro…aquí no…sale!”. Terminé de orinar, y me dispuse a salir de detrás de aquel árbol con curiosidad por saber que era lo que estaba armando aquel alboroto, mientras me guardaba mi aparato y me subía la cremallera. Al asomarme, me di cuenta de que el burro se había acercado a mi hermana, lo suficiente como para asustarla, pero la cuerda que lo ataba a uno de los arboles impedía que el burro siguiera acercándose.

Tan solo levantaba el hocico intentando oler lo que mi hermana estaba haciendo. Mi hermana se había movido un poco, pero seguía agachada echando un buen chorro de orina, lo cual me permitió ver su coño totalmente pelado y recién afeitado, mientras los gruesos labios de su vagina se entre abrían dejando salir aquel chorro de liquido dorado. Al verme, mi hermana me dijo: “no te quedes ahí parado como un bobo…tira de la cuerda y lleva al burro hacia el otro lado”. Yo me empecé a reír por la situación tan ridícula. Pero a mi hermana no parecía hacerle gracia: “venga tío…llévatelo para allá por favor, que no voy a poder mear a gusto!”. Yo me acerqué al burro, el cual empezó a relinchar al verme, pero seguí acercándome hasta tocarle el hocico con la mano, lo cual pareció calmarlo un poco. Entonces agarré el trozo de cuerda que tenia atado alrededor de su cuello, y empecé a dirigirlo hacia el otro lado le los arboles, mientras le acariciaba el lomo diciendo: “buen chico, buen chico”. Pero el burro se resistía, y seguía mirando a mi hermana, con el hocico hacia arriba, como oliendo el perfume de su meada. Yo empecé a reírme de nuevo, “eso es que piensa que eres una burra y desde aquí huele la humedad de tu coñito, jajaja”, le dije a mi hermana mientras seguía acariciando el lomo del burro, “no seas idiota, y llévate a ese burro de aquí”, respondió mi hermana medio cabreada mientras terminaba de mear y se subía de nuevo las bragas y el pantalón corto que llevaba puesto. “Pero mira que eres miedica”, le dije a mi hermana mientras seguía agarrando la cuerda que ataba al burro a los arboles. “Ven, acércate, y acarícialo…verás que mansito es!”, continué yo diciendo. “Si claro…para que me muerda. Mira que gracioso!”, dijo mi hermana desde cierta distancia. “Jajaja…tú si que eres burra…que no muerde…jajaja”, respondí yo mientras acariciaba al burro por debajo del hocico con las dos manos para que mi hermana viera que no hacía nada.

Mi hermana se quedó mirándome un buen rato, como dudando, mientras yo acariciaba la cabeza del burro, el cual me miraba con su grandes y amables ojos negros, mientras masticaba hierba. Mi hermana se fue acercando lentamente, mientras el burro permanecía allí parado, a la sombra de los arboles. Pero al alargar la mano para tocarle la punta del hocico, el burro movió bruscamente la cabeza y empezó a relinchar. Mi hermana casi se cae del susto, y yo empecé a reírme a carcajadas. “Venga…acércate boba, que lo tengo yo sujeto de la cuerda”, le dije a mi hermana entre risas, la cual me miraba con ojos de desconfianza. Finalmente, se acercó lo suficiente, y empezó a acariciarle el hocico al burro. El animal fue cogiendo confianza, y dejó de moverse, con lo que mi hermana se fue relajando un poco. “Ves?…que te dije?…es mansito”, decía yo a mi hermana mientras acariciaba el lomo del animal. Mi hermana sonrió. Entonces el burro bajó el hocico, y al subirlo, lo paró frente a la entrepierna de mi hermana, abriendo sus grandes fosas nasales para absorber toda la esencia. Mi hermana se retiró del burro de un brinco, pero el burro la siguió y volvió a pegar su hocico a la entrepierna de mi hermana mientras la olía como si fuera un perro. Yo empecé a reírme de nuevo, porque me hacía gracia ver como aquel burro pegaba su hocico al chochito recién meado de mi hermana. De repente vi como la pinga del burro se ponía tiesa, y el burro pegaba más su hocico al coñito de mi hermana dando pequeños empujones con la cabeza. “Mira como se le ha puesto al burro de tiesa…eso es que le gustas, jajaja”, le decía yo a mi hermana apuntando con el dedo mientras me reía. Mi hermana parecía no haberse dado cuenta del tremendo trozo de carne que tenía el burro entre las patas. Pero dando un par de brincos más se retiró lo suficiente del burro como para que este no pudiese seguir acercándose, ya que la cuerda se lo impedía. Y al ver lo tiesa que se le había puesto la verga al burro, mi hermana se echó las dos manos a la boca: “Ahhh…por dios, que cosa más grande tiene este burro tan pequeño, no?”, dijo mi hermana sorprendida, mientras observaba la tranca del animal.

El burro tenía la polla negra, larga como el brazo de un hombre, muy gruesa en la base (coronada con un par de testículos del tamaño de pelotas de tenis), pero se volvía mas estrecha con forme se acercaba a la punta, de la cual sobre salía un capullo rosado y babeante. Se movía arriba y abajo como si tuviera vida propia, y fuera independiente del resto del cuerpo del animal (me recordaba a la trompa de un elefante, pero rígida por completo, jejeje). Mi hermana no dejaba de mirarla, era como si estuviera hipnotizada por aquel trabuco negro. De repente observé como mi hermana se sonrojaba y sonreía mirando la polla del burro. “Uy…nunca pensé que algo tuviera un pene tan grande. Desde luego nunca había visto una igual!, dijo mi hermana pasándose un brazo por la cintura y observando como la verga del burro seguía moviéndose. “Mira…te está saludando, jajaja!”, dije yo entre risas. Mi hermana se acercó un poco más par verla de cerca, pero el burro relinchó un poco, lo cual hizo que mi hermana retrocediese. Yo seguía riéndome viendo aquella escena, la cual me resultaba divertidísima. Pero empecé a notar como la entrepierna del pantalón corto de mi hermana se humedecía, y empezaban a marcarse sus enormes pezones bajo la tela de la camiseta ajustada que llevaba puesta. Mi hermana, parecía inconsciente de aquello, pero colocando ambas manos entre sus piernas, se empezaba a frotar el chochito moviendo su culito hacia atrás y hacía adelante, lentamente, mientras se agachaba a mirar más de cerca la pinga del burro. Yo no podía dar crédito, mi hermana se estaba excitando, en mitad del campo, mirando la tranca de un burro, jejeje!

Aquello provocó que una idea un tanto retorcida pasara por mi cabeza, “A que no te atreves a tocársela al burro?”, le pregunté a mi hermana entre risas para que pensara que estaba bromeando, pero por dentro me moría de ganas de ver hasta donde sería capaz de llegar. Mi hermana me miró, frunciendo el entre cejo, con una expresión de extrañez en su cara, pero sonriendo al mismo tiempo, mientras sus manos seguían pegadas a su entrepierna, y ella permanecía inclinada hacia adelante mirando la polla tiesa del animal. Se quedó pensando un momento, y luego me preguntó: “y… qué me darías tú a cambio si lo hago?”. Yo estaba dispuesto a seguirle el juego, y tras pensarlo durante un par de minutos, terminé diciendo: “Si le agarras la polla al burro con la mano…te daré la mitad de mi paga de esta semana!”. Mi hermana me miró y empezó a reírse, “si claro…como si se pudiera hacer mucho con 500 pesetas, jajaja!”. Yo me sentí ofendido por aquel comentario, ya que lo único que me recordaba es que a ella le daban una paga mayor que a mí. “Vale, tú lo has querido…lo haremos más interesante. Te daré la mitad de mi paga durante un mes…”, a mi hermana se le elevaron las dos cejas y me miró con cara de interés, “pero…tendrás que hacerle una paja al burro, y dejar que se corra en tu mano. Que dices a eso?, jejeje”, le dije a mi hermana con cara de satisfacción por mi diabólico plan, seguro de que no se atrevería a llegar a tanto. Mi hermana volvió a mirarme frunciendo el entre cejo, y me lanzó una mirada como diciendo: “Ve soltando la pasta!”. Entonces, y para mi sorpresa, mi hermana alargó uno de sus brazos, y metiendo la mano bajo la barriga del burro, la abrió y le agarró la verga, rodeando el tronco (por la parte más estrecha, la que precedía a la curva de su capullo rosado y babeante) con sus dedos. El burro empezó a relinchar un poco, pero no se movía del sitio, era como si se dejara hacer. Yo miraba la escena con la boca abierta, sorprendido de que mi hermana se hubiera atrevido a hacer tal cosa, mientras mi hermana se ponía en cuclillas debajo del burro y empezaba a masajear aquel enorme trozo de carne con las dos manos.

La situación era sub-realista, mi hermana en cuclillas, con la entrepierna del pantalón empapada por la excitación del momento, agarrando el falo a un burro atado de un árbol en mitad del campo, mientras yo no perdía detalle, y notaba como mi pene crecía debajo de mis pantalones, centímetro a centímetro. Mi hermana estuvo un buen rato cascándosela al burro, mientras este había dejado de relinchar hacía ya rato y permanecía inmóvil masticando hierba. Mi hermana por otro lado parecía haberse cansado de la postura, y se arrodilló debajo del burro sobre la hierba que crecía entre los arboles. Era increíble observar a mi hermana agarrando aquel trozo de carne negra con las dos manos, era como si estuviese gozando de cada minuto, mientras sus ojos lo miraban con fascinación, como si apreciaran cada detalle de aquel pollón: la textura de su piel, el cambio de pigmentación entre el tronco y el capullo rosado, las venas que se marcaban a lo largo del tronco de aquel falo, la dureza y rigidez del trabuco que tenía entre las manos. Hasta que de repente, mi hermana cerró los ojos, y abriendo su boquita, se metió todo lo que pudo dentro, mientras que el movimiento de sus manos adquiría velocidad. Yo flipé con aquella situación, mi hermana y el burro quedaban de lado con respecto a donde yo me encontraba sentado, así es que tenía una magnífica perspectiva del perfil del animal, y mi hermana arrodillada bajo su vientre, agarrándole la pinga con las dos manos, mientras intentaba hacerle una mamada (en este punto he de decir que sus esfuerzos eran en vano, ya que por mucho que mi hermana intentó abrir su boquita, tan sólo consiguió meterse la punta del capullo de aquella monstruosidad). Yo notaba como la excitación subía por mis piernas hasta la base de mi pene. Y sin pensármelo dos veces, me bajé los pantalones hasta los tobillos, y allí sentado contra el tronco de aquel almendro, comencé a hacer una monumental paja mientras miraba a mi hermana en plena acción. Pasaron varios minutos hasta que mi hermana se percató de mi casi completa desnudez, sentado sobre la hierba, cascándome la polla como si no hubiese un mañana. Pero cual fue mi sorpresa cuando mi hermana simplemente me miró directamente a los ojos, nunca la había visto mirarme con aquellos ojos, la expresión en su cara era seria, pero su mirada indicaba puro deseo. Mientras seguía masturbando el enorme falo del burro con una mano, y lamía la punta de su capullo con la lengua de vez en cuando, con la otra consiguió bajarse los pantaloncitos cortos y las braguitas hasta las rodillas. Y subiendo su camiseta lo suficiente como para dejar sus turgentes melones al aire, giró su cuerpo un poco, apuntando su gran culo hacia donde yo estaba sentado. Desde allí, podía ver la perfecta forma de corazón de sus firmes nalgas, mientras seguía arrodillada sobre la hierba con el culo en pompa, y la doble hamburguesa que formaban los labios rasurados de su húmedo y caliente coño. La vista era impresionante, mi polla palpitaba como nunca antes lo había hecho.

Pero cuando mi hermana agarró, con la mano que tenía libre, una de sus nalgas, y separándola hizo que se abrieran los pliegues de su coño, ofreciéndome el dulce néctar del cual ya goteaba, creí que me moría!
Era como un sueño, mi hermana estaba que se derretía de la excitación en mitad del campo, y el único tío que había disponible por allí cerca era yo!. Me quité toda la ropa con la velocidad de un rayo, y polla en ristre me dirigí hacia donde estaba mi hermana mamándosela al burro. Al poner mis manos sobre su culo, mi hermana se estremeció, e inclinó su torso hacia delante, ofreciéndome su coño de manera sumisa, mientras una mano seguía agarrada a la tranca del animal. Yo empecé a acariciarle los glúteos, no sabía por donde empezar con aquel pedazo de hembra. Aún no me podía creer que mi hermana estuviera dispuesta a dejarse follar por un niñato como yo, cuando por su chumino habían pasado las pollas y lechadas de decenas de hombres, algunos de los cuales me impresionaron hasta a mí. Pero reaccioné rápidamente, recordándome a mi mismo que esta era una oportunidad única, no sólo tenía a una tía buenísima a mis pies, deseosa de que me aprovechara de ella, pero además sería la perfecta ocasión para perder mi virginidad, y quién mejor que mi hermana, la cuál había sido la protagonista de mis más húmedos sueños.

Así es que recordé alguna de las escenas de las tantas películas y revistas pornográficas que había tenido el placer de ver desde mi adolescencia, y con una confianza y seguridad que no eran propias de mí, me incliné detrás de mi hermana, y abriéndole los cachetes del culo con ambas manos, comencé a comerle aquel coño chorreante con delicadeza y ternura. Su sabor era inexplicable…una combinación de azúcar y especias, como la salsa agridulce del restaurante chino al que mis padres solían llevarnos cada domingo. Yo relamía cada milímetro de aquella gruta con mi lengua, como un naufrago sediento, mientras que con una mano le agarré una de sus grandes tetas, y empecé a jugar con su pezón (como había visto hacer a Ron Jeremy en infinidad de películas), yo estaba gozando como un enano con una piruleta comiéndome aquel chuminaco. Pero de repente, mi hermana soltó la tranca del burro, y dándose la vuelta, me miró seriamente y me dijo: “déjate de mariconadas y métemela ya…que no tenemos todo el día!”. Aquello me dejó de piedra, quería que mi primera vez fuera de forma dulce y tierna, pero supongo que mi hermana no era la persona indicada para tanto romanticismo. Decidí pensar con la punta de la polla a partir de ese momento, y dejarme llevar por mis instintos más primitivos, mi hermana era una ramera, y por lo visto le gustaba que la trataran como tal. Así es que me coloque de rodillas detrás de su gran culo, apunté mi rabo hacia la entrada de su chocho, y de una sola embestida se la metí hasta los huevos…empecé a follármela a lo bestia, agarrándola fuerte de las caderas. Mi hermana gemía como una autentica perra, mientras seguía mamándole la punta del capullo al burro. Yo se la metía y se la sacaba con rabia, su coño desprendía calor como una estufa en invierno, pero ella movía su culo hacía atrás con cada embestida, y de vez en cuando conseguía decir: “Siiiiiiiiiiiiii……asiiiiiiiii hermanitooooooooooo…aprieta, mas fuerteeeeeeeeeeee”. Yo me sentía como un potro desbocado…violento y excitado al mismo tiempo, como nunca antes había sentido. Decidí inclinarme sobre su espalda, mientras seguía penetrándola frenéticamente. Y logrando alcanzar sus enormes tetazas con ambas manos, empecé a tirar y a retorcerle los pezones con los dedos. Al hacer aquello, mi hermana empezó a contorsionar su cuerpo, mientras seguía cascándosela al burro con mas fuerza…era obvio que estaba teniendo un gran orgasmo.

Al sentir como su coño se iba derritiendo sobre mi polla, contrayendo los músculos internos de su vagina a su alrededor, yo solté sus tetas y volví a agarrarla de la caderas aumentando la velocidad de la penetración. Aquello era una locura, yo me sentía como un animal salvaje, y mi único objetivo era inundarle el coño de lefa sin importarme las consecuencias. No hizo falta mucho más esfuerzo, porque con aquel pensamiento en mente, le di una ultima embestida, asegurándome de agarrarla fuerte para que no moviera su culo y mi polla se saliera…y con un fuerte bufido, descargué toda mi leche dentro de su coño. Justo entonces, el burro empezó a relinchar de nuevo, y casi instantáneamente, chorro tras chorro de leche blanquecina y espesa comenzó a brotar de la punta de aquella manguera viviente. Fue una pasada…regó la cara y las tetas de mi hermana, como jamás antes había visto en ninguna película porno!!

Mi hermana y yo nos tumbamos un rato sobre la hierba para descansar un poco. Pasados unos minutos, mi hermana sacó la toalla de playa que llevaba en su mochila y se limpió lo mejor que pudo. Por suerte, también llevaba una camiseta de repuesto en la mochila para emergencias…quién lo hubiera dicho, eh?, jejeje!.

Tras vestirnos, seguimos nuestro camino hacia la casa de la amiga de mi hermana dejando al burro atrás pastando, contento, como si nada hubiese pasado. Los dos íbamos en silencio, era obvió que ninguno sabíamos que decir. Yo tenía la mirada pegada al camino, y era incapaz de levantarla para mirar a mi hermana a la cara, cuando empezamos a oír música y voces a lo lejos (nos estábamos acercando a la casa de la amiga de mi hermana). Entonces mi hermana me paró en mitad del camino, y mirándome fijamente a lo ojos me dijo: “No hace falta que te diga que lo que ha pasado hoy, ha de quedar entre nosotros verdad?”. Yo sólo me limité a negar con la cabeza sin decir ni una sola palabra. “Lo que ha pasado, ha sido el resultado de un calentón, y no debes darle mayor importancia, entendido?”. Yo volví a afirmar con un movimiento de cabeza sin decir nada. “Bueno, ahora vayamos a la fiesta y disfrutemos de tu cumpleaños”, dijo mi hermana con una sonrisa, re-anudando el paso hacia la casa de su amiga. “Por cierto, cual iba a ser mi sorpresa?”, pregunté yo curiosamente, “Maite me insinuó que sería capaz de hacerte una mamada, como regalo de cumpleaños, si se emborrachaba. Y te puedo prometer que hay calimocho de sobra, jijiji”, respondió mi hermana entre risitas, “Así es que si la ves que se te insinúa, intenta actuar sorprendido, de acuerdo?”, continuó diciendo mi hermana mientras entrábamos al jardín de la casa de su amiga. Yo tan sólo sonreí, pero no dije nada…aunque para mis adentros pensé que aquel iba a ser el mejor cumpleaños de mi vida!!.

FIN

Vestuario masculino y empleadas de limpieza

Todas las mañanas acudía a un pequeño gimnasio de barrio. A veces mas temprano, y otras mas tarde, dependiendo de el tiempo que tuviera.

A base de ir, me fui percatando de la hora a la que las limpiadoras entraban en el vestuario masculino, que era aproximadamente entre las 13:00 y las 14:00, horas en las que el gimnasio tenía menos afluencia de socios.

Asi que urdí mi plan, para poder mostrarme en pelotas ante la chica que limpiaba con total impunidad.

Una vez que tenía controlada la hora de limpieza, me dispuse a ello.

Me metí en el vestuario masculino un poco antes de que llegase la limpiadora, y una vez allí me quité el chandal y me entretuve disimulando con mis cosas. Llegó la hora y la chica entró sin preguntar. El vestuario era muy amplio y cuando entró pudo ver perfectamente como yo en calzoncillos manipulaba mi bolsa frente a una taquilla. No quería que me encontrase desnudo nada mas entrar porque podría marcharse.
Ella no dijo nada, ni siquiera saludó. Simplemente me miró de reojo y se dirigió hacia el cuarto donde guardaban los utensilios de limpieza. Sacó sus bártulos y se fue hacia la zona de las duchas y lavabos. Yo fingí que no la había visto.

Entonces pensé, “esta es la mia”, me despojé de mis calzoncillos quedando totalmente en pelotas, y me dirigí hacia la zona de los lavabos con una mini toalla al hombro.

Mi excitación era total, y me encantaba sentir el peligro de que la chica me sorprendiese totalmente desnudo, lo que se reflejaba ligeramente en mi polla.

Me dirigí hacia los lavabos sin cruzarme con la limpiadora y disimulé como si estuviese haciendo algo, pero una vez allí, apareció la chica pasando la fregona por una zona próxima a donde yo estaba desde la que podía verme perfectamente.

Cuando dirigió la mirada hacia mi soltó una carcajada forzada, creo que con la intención de que yo me cortase, pero lógicamente no lo consiguió. Tambien puede que su risa fuese para que yo me enterase de que me había visto, o para hacerse notar que se encontraba allí por si yo no me hubiese dado cuenta, aunque esto creo que los dos lo conocíamos. En El caso es que yo había conseguido que me viera, y además no había ningún problema pues estaba en todo mi derecho de andar en pelotas por un vestuario maculino. En todo caso podría ser yo el que me indignase con la dirección del gimnasio por meter una mujer en el vestuario en horas a las que que estaba el gimnasio abierto.

Entonces me dirigí hacia la zona de urinarios desde donde ella podía verme perfectamente y con la toalla en la nuca sujetándola con ambas manos a los lados, me puse a mear en uno de los urinarios de la pared y lo suficientemente separado para que se me viese bien. Mear así, sin sujetármela y con la empleada por alli, fue una sensación muy placentera.

Ahora ya no había dudas, había quedado claro que a mi no me importaba que me viese desnudo la limpiadora y que a ella tampoco le disgustaba la situación, pues de lo contrario se habría marchado y habría vuelto cuando me viera salir.

Antes de seguir describiré un poco a la chica. Era una mulata de entre veintimuchos o treinta y pocos, alta, grandota pero sin llegar a ser gorda, de grandes pechos y con una sonrisa blanca y cara simpática

Me fui otra vez hasta mi bolsa de deporte, saqué un cepillo de dientes y el champú y me dirigí otra vez hacia los lavabos, siempre con la toalla en el hombro.
Al llegar se encontraba en la entrada de los labavos fregando, entonces dije: “Ay, lo siento, quería pasar…”

Ella me contestó: “Pasa, pasa no te preocupes. Además como vas descalzo no se marca el suelo, ja, ja”

Yo: “Bueno, si no te importa que pise” y pasé de puntillas por la parte que había fregado. Me daba la impresión de que al andar de puntillas mi polla sobresalía aún mas, además para entonces ya se me veía casi medio empalmado.
Ella soltó otra pequeña risa y siguió con lo suyo.

Empecé a cepillarme los dientes mientras ella fregoteaba a unos metros de mi. La chica se movía tranquilamente haciendo su trabajo y pasaba casi todo el tiempo girada de frente hacia mi. Yo la miraba disimuladamente a través del espejo y fueron varias veces las que la pillé mirándome y se sonreía o mas bien casi se reía, no se si lo hacía por vergüenza, nerviosismo, excitación o si le hacía gracia la situación, pero esto me desconcertaba un poco y tambien me hacía sentir un poco de corte.

Terminé de cepillarme los dientes y me di una ducha rápida para meterme a la sauna. Una vez dentro de la ducha tuve que evitar tocarme pues de lo contrario me habría empalmado irremediablemente.

Salí de la ducha y me encontré con la chica de frente una vez mas, y una vez ella me miró sin disimulo, se sonrió alegremente y siguió a lo suyo.

Pasé por donde tenía la bolsa de deporte, dejé el cepillo y me metí en la sauna. Desde dentro podía ver parte del vestuario a través de la pequeña ventana. Entonces la vi pasar en dirección a la puerta de salida del vestuario y pensé que esto se acababa y que ya se marchaba, pero no era esa su intención. Pasados un par de minutos volví a verla pasar con otra compañera suya que habría avisado, no se si para que disfrutara del espectáculo, para intentar que me cortara o para no estar ella sola en esa situación. Esta era una chica española que había visto otras veces por el gimnasio haciendo tambien labores de limpieza.

La otra chica era mas bajita, pequeña y delgada. Desde la sauna las escuché reirse y pude ver como la mulata señaló hacia la sauna indicándole a su compañera donde me encontraba e hizo un gesto con las manos haciendo referencia a mi polla, la otra miró y ambas se rieron.
La situación me sobrepasó un poco y no sabía que hacer ahora me daba vergüenza salir, pero tampoco me quedaba otra opción. La toalla que había cogido a propósito era tan pequeña que ni siquiera me rodeba la cintura y despues de la exhibición que le había regalado a su compañera fingiendo naturalidad, ahora no podía echarme atras pues habría dejado al descubierto la índole sexual de mi desnudez anterior.

Estaba empapado de sudor y con el calor de la sauna mi polla había crecido un poco mas, pero no podía retrasarlo mas, así que sin pensarlo, salí de la sauna y me dirigí directamente hacia las duchas.
Al llegar allí, la chica nueva estaba limpiando los espejos de los lavabos. Me miró de arriba a abajo, sin disimulo ninguno y dijo sonriendo:Hola.

Yo sentí vergüenza y contesté. Tanta naturalidad me abrumaba, seguía con lo suyo pero no se cortaba en absoluto en mirarme casi con descaro. La otra chica estaba detrás limpiando otra zona. Ahora la situación era muy distinta al ser dos las mujeres vestidas.
Antes de que me metiera a duchar la nueva chica me dijo: “Tengo que limpiar por aqui, si te molesta me salgo y espero a que termines, pero como me ha dicho mi compañera que no te importaba…”
Estaba claro que la pregunta iba con segundas y que me estaba dando con mi propia medicina, pero esto era positivo porque significaba aceptación por su parte.

Contesté: No, da igual, por mi no te preocupes.

Estaba claro para que había venido. Y ahora yo no me iba a dejar ganar.

Entonces entré en la ducha super excitado, notaba que mi polla crecia mas y mas. No sabía que hacer. Pensé en hacerme una paja, pero quizá iba a ser peor porque si no me corria iba a tener que salir empalmado del todo. Finalmente me decidí a salir ,estaba bastante empalmado y aunque no al 100%, no quería que me viesen así, al menos por ahora.

Salí deprisa de las duchas con el empalme casi total, y me dirigí de nuevo hacia la sauna. Por suerte las chicas en ese momento se encontraban en una zona desde la que era prácticamente imposible que me viesen.
Me metí en la sauna y una vez alli, podía controlar a través del cristal sus movimientos y sin embargo desde fuera hacia dentro es mas dificil observar el interior,asi que me hice la paja que tanto necesitaba y además con esto conseguia que mi empalme se bajara.

Me corrí salvajemente. Ahora tenía que salir de nuevo, algo que me cortaba bastante, pues despues de correrse la excitación desciende, deja paso al pudor y con ello aumenta la necesidad de taparse. Aun asi, saqué fuerzas de flaqueza y me obligué a mi mismo a salir de nuevo en pelotas ante las chicas.
Por otra parte, despues de la corrida tenía un tiempo hasta volver a empalmarme y además el tamaño de la polla es superior al que se encuentra normalmente en estado de flaccidez.

Sali de la sauna y me dirigí a las duchas de nuevo. Esta vez si que me encontré con las chicas, con las dos, que me miraron, se miraron y se sonrieron por no decir que se aguantaron la risa, aunque creo no porque sospecharan que me había hecho una paja dentro.

Entré en una de las duchas, me lavé y tardé poco en salir. Me dirigí hacia mi taquilla, y que casualidad que las chicas ya andaban tambien por esa zona.
Saqué mi bolsa y empezé a terminar de secarme, dejé la toalla y me puse a sacar mi ropa sin ninguna prisa. Entonces la chica mas bajita se dirigió a mi y me preguntó: “¿Tu haces bastantes pesas verdad?” Se notaba que estaba buscando sacar algún tema de conversación.

Yo le respondí: “Bueno, vengo tres o cuatro veces a la semana”

Ahora la situación había cambiado, hablar directamente con ella iniciando la conversación abría una puerta extra que hasta ahora no se había tocado. Yo en pelotas, ella vestida con su uniforme de trabajo, y su compañera a unos metros de nosotros realizando sus labores de limpieza.
Esto me cortaba bastante, pero a la vez me excitaba muchísimo mas que los anteriores encuentros en teoria fortuítos. Aunque me avergonzaba la situción, la excitación era aun mayor, y me propuse seguir con el juego, asi que retrasé todo lo que pude lo de vestirme y continué en pelotas delante de la chica y charlando con ella.

Ella: “Pues se nota que entrenas duro, porque tienes un cuerpo estupendo” “Es el típico cuerpo que nos encanta a las mujeres… ja, ja”

Yo: “Ja, ja, gracias por el cumplido, me alegro que te guste”

Ella: “No, en serio, no es un cumplido. Estás perfecto, como nos gusta a casi todas las tias, fuerte, pero no en plan culturista” “A veces los tios os pasais, parece que no veis el final y perdeis el atractivo para las mujeres, pero en tu caso has dado con el punto justo…ja, ja.”

Yo: “Bueno, yo tambien lo pienso asi. Hay que estar atlético, pero sin que se pierda la armonía”

Ella: “Eso, eso, a eso me refiero, y ¡Vaya si lo has conseguido!”

A todo esto yo seguía en pelotas intentando alargar todo lo posible mi exhibición ante la limpiadora, y ella estaba dispuesta a seguir dándome conversación como si fuese lo mas natural del mundo que un tio desnudo hablase con una chica de la limpieza vestida con su uniforme.

Llegó un momento en el que estaba totalmente seco, y yo ya no sabía que buscar en mi bolsa ni en mi taquilla, ni excusa alguna para no empezar a vestirme. Entonces ella contribuyó a mi exhibición y continuó haciéndome preguntas.

Ella: ” ¿Sabes? Lo que me ha sorprendido de tu físico, es que además de estar fuerte de arriba, tambien tienes la pierna fuerte y bien trabajada”

Yo: “Claro, es que eso es la base de un cuerpo atlético” “Es un error muy común, pero queda fatal ver a un tio fuerte pero con la pierna descompensada”

Ella: “Ya, eso es lo que le digo a mi novio” “Que no se curre tanto lo de arriba, y que lo iguale un poco con la pata, ja, ja”

Entonces ella se acercó un poco mas y me miró las piernas mas de cerca.

Yo: Pues si, tienes toda la razón, la pierna es casi lo mas importante y en general la gente la descuida bastante.

Como era ella la que había abierto la puerta, me puse completamente de frente, y tensé mis músculos de la pierna para apoyar nuestra teoria.
Lógicamente al mostrar mi musculatura de las piernas, tambien quedaban totalmente al descubierto y mas facilmente visibles mi polla y huevos.

La chica me siguió el juego y halagó, mi musculatura.
Mientras tanto con todo este jueguecito, la polla me iba creciendo por momentos y ya empezaba a notarse un tamaño que superaba el normal en flaccidez.

Se hizo un silencio, ella me sonrió y dijo: “Vaya, parece que hay una tercera pierna que tambien está creciendo, ja,ja”

Ahora si que sentí vergüenza de verdad, pero no me quedaba otra opción que continuar con el juego.

Lo cierto es que ella me facilitaba bastante las cosas comportándose tan abiertamente. Por supuesto que se notaba un trasfondo sexual en todo esto, pero la chica sabía disimularlo y hacerme sentir tranquilo dentro de lo que cabía para la situación.

Yo tambien intenté restarle importancia y dije: “Ja, ja, Si, bueno supongo que es normal”

Ella: “Por supuesto que es de lo mas normal, eres un tio, no te apures por mi. Me gusta que la gente sea asi de natural”

Para entonces mi empalme había crecido hasta un 75%, y me encontraba en una mezcla entre vergüenza y excitación pero con ganas de seguir en pelotas para ella.

Entonces dijo algo que me dejó de piedra: “¿Te importa que llame a mi compañera? Estaba deseando verte asi.”

Yo: “Hombre pues si, me gusta ser natural pero esto ya se pasa un poco de naturalidad. Además tengo que vestirme para irme”

Ella: “No espera. No quiero parecer demasiado atrevida, pero todo esto me está encantando, y bueno… eeehm! Si quieres te echo una mano para que no te vayas asi”

Aunque en realidad estaba esperando que esto sucediera, me quedé pasmado y solo acerté a decir “Pero…. aqui” dando a entender que cualquiera podría entrar en el vestuario y sorprendernos.

Estaba claro que ella lo interpretó como una aceptación por mi parte, se acercó a mi sonriendo, me cogió de la mano y me llevó a el cuarto de los rayos uva, que estaba a unos pocos metros de nosotros. La sensación de ser conducido de la mano en pelotas por la chica vestida con su uniforme de limpieza me pareció super excitante y para cuando llegamos, ya estaba al máximo de empalmado que se puede estar.
Nada mas entrar, así de pie como estaba, me colocó con la espalda apoyada en la máquina, ligeramente recostado y sin dudarlo un segundo me cogió la polla con decisión y empezó a movérmela.
Dejó la puerta un poco abierta de manera que yo quedaba detrás, no se me veía desde fuera y ella podía vigilar por si venía alguien mientras me hacía una paja antológica y con la otra mano me tocaba todo el cuerpo.

De repente su compañera la llamó y ella abrió un poco mas la puerta y contestó, “estoy aqui”, mientras le hacía un gesto con la mano para que viniera. A mi me molestó un poco que no me preguntase ni me pidiera permiso, pero en esas circunstancias no dije nada. Al llegar su compañera soltó una exclamación con carcajada “Joder, al final lo has conseguido ehhh!! Ja, ja”, y sin preguntar se metió en el pequeño cuartito, y comenzó a tocarme.
Tenían mucha confianza entre ellas y daba la impresión de que no era la primera que hacían algo semejante.

La mulata dijo: “A ver: déjame” y su compañera apartó las manos dejando que la otra inmediatamente se agarrase a mi polla y siguiera con la masturbación. La mulata era si cabe, mas cachonda que su amiga y se esforzaba con mi polla mientras se mordía el labio inferior.
Entonces su compañera saco de no se donde un bote de aceite y me echó un buen chorro que embadurnó mi polla completamente. Para mi fue como un soplo de aire fresco, pues ahora las manos de la chica mulata se deslizaban sin impedimento alguno de arriba a abajo por mi pene. Mientras tanto, con la otra mano me acariciaba el culo, lo que provocaba una sensación de desnudo total.

Yo no pregunté y empecé a tocarlas por encima de la ropa. Las toqué las tetas y el culete, mientras que ellas no se oponían en absoluto, ni me censuraron para nada mi actuación.

Las chicas se reían mientras deseosas se disputaban a cada poco tiempo, a quien le tocaba tener la polla entre las manos, y se notaba que estaban disfrutando de lo lindo.

Las dos eran muy sexuales y calientes, pero era la mulata la que tenía mas querencia a tocar mi culo en todas las ocasiones, cuando su compañera tenía mi polla en la mano, y tambien cuando ella misma me pajeaba.

Llegó el momento en el que ya no pude mas y las avisé, “me voy a correr”. Se miraron, rieron y la pequeña dijo: “Lo ves: si es que es todo un caballero, ja, ja.”

Exploté en uno de los mejores orgasmos de mi vida, mientras en ese momento era la mulata la que manejaba mi polla. La eyaculación cayó casi en su totalidad en el suelo y tambien en buena parte sobre mi vientre, mientras la chica seguía moviéndome la piel cuidadosamente y cada vez mas despacio.

Cuando notó que mi polla empezaba a aflojar entre su mano, se detuvo y dijo: “Bueno, pues yo creo que ya está, ja, ja” y me soltó mientras se acercaba y me dio un beso muy suave en los labios.
Con el beso, creo que mi polla creció otra vez, aunque lógicamente sin llegar a la erección total.

La jovencita miró por la rendija de la puerta como asegurándose de que no habia nadie y dijo: “Anda, ve a ducharte, que de esto ya nos encargamos nosotras” y me dio una palmadita cariñosa en el culo.

Despues de correrme, la sensación de desnudo era mucho mayor que antes, y se acompañaba además con un sentimiento de vergüenza. Tenía que caminar completamente en pelotas, y recién corrido hasta las duchas, algo que a la jovencita parecía encantarle. Estaba claro que a parte de calentorra, tenía una tendencia de dominante que no había imaginado y le excitaba ese ligero jueguecito con un toque se sometimiento. Por otra parte a mi tambien me excitaba que ella correctamente vestida me enviase a limpiarme, es mas, me hubiese gustado que me llevara de la mano como hizo cuando me condujo hasta el cuartito en el que me pajearon.

Avergonzado y excitado, me fuí hasta la ducha y me lavé los restos de mi corrida que habían quedado sobre mi vientre.
Tardé poco y empapado salí de la ducha y sin nada con lo que cubrirme me dirigí hacia mi taquilla. Al llegar, las chicas se encontraban por alli, despues de haber limpiado mi corrida del cuarto de los rayos UVA.

Cuando estaba llegando, la pequeña dijo: “ay! ven, anda que te doy algo para que te seques” y me cubrió con una toalla por los hombros, mientras ella con otra me ayudaba a secarme el cuerpo. Entretanto, su compañera fregaba por la zona de la entrada para poder avisar si venía alguien.

Ahí, me quedó mas claro todavía que la chica era una dómina en toda regla.

Se preocupó de secarme a fondo metiendo bien sus manos y la toalla entre mis huevos y mi culo, y con una palmadita en el culo me dijo: “Bueno, ya está” Mientras esbozaba una sonrisa de satisfacción y empecé a vestirme.

Entonces le dije: “Bueno que, ¿Repetiremos?” Y ella contestó “No lo dudes”.
Yo: “Ya, pero podríamos equilibrar un poco la balanza ¿no?” Dándole a entender que la próxima vez ella se quitara algo de ropa tambien.
Ella: “Ahhh no! Eso no. Repetir, si quieres repetimos, pero yo no me puedo despelotar aquí, este es mi trabajo y es el vestuario de hombres” “Además, cada uno tiene su rol en esto. Yo estoy limpiando y tu eres el que te tienes que duchar despues de haber hecho deporte” ” Si quieres, yo andaré por aquí sobre las 13:00 todos los días” “Tu solo muéstrate como hoy y te prometo alguna sorpresa mas…..”

CONTINUARA.

Pajearon a mi novia en el cine

Dentro de mis locuras, con mi novia hace muchos años siempre pensábamos en hacer cosas raras donde nos imaginábamos. Nos gustaba mucho hacer locuritas como las llamábamos. Pensamos que rico era ir al cine, el fin se semana. Ya habíamos hablado que íbamos a hacer. Toda la semana hablábamos de cosas calientes y arrechas (cachondas) por ejemplo de cómo hacía la paja a su ex novio me contaba cómo se la pichaba (follaba) en diferentes lugares.

Dentro de mis locuras, con mi novia hace muchos años siempre pensábamos en hacer cosas raras donde nos imaginábamos. Nos gustaba mucho hacer locuritas como las llamábamos. Pensamos que rico era ir al cine, el fin se semana. Ya habíamos hablado que íbamos a hacer. Toda la semana hablábamos de cosas calientes y arrechas (cachondas) por ejemplo de cómo hacía la paja a su ex novio me contaba cómo se la pichaba (follaba) en diferentes lugares.

Era sábado y nos disponíamos ir al cine, pero antes nos tomamos unos traguitos para ponernos calientes y arrechos. Fuimos a una taberna media oscura donde presentaban videos, pero la idea era ponernos bien calientes. Iba vestida con una mini de color blanco bien alta y sin medias, sus calzoncitos eran blancos como me gustaban, encima se puso un abrigo de color negro. Una vez llegamos nos sentamos, y al rato iniciamos la función. Le dije que se abriera su abrigo un poco para que dejara ver sus piernas y claro de frente se veía un poco sus calzones, cada vez que pedíamos un trago al mesero María se abría un poco y nos divertíamos al ver el mesero un poco nervioso. La verdad nos arrechamos bastante.

Le metí la mano por debajo de la falda y le hice la paja, claro que no era para que se viniera, era para ponerla bien caliente. Al rato se quitó el abrigo ya que le hizo calor Por el reflejo de las luces de la taberna se notaba bastante las piernas y yo gozaba al verla y ella también disfrutaba la escena. A cada rato llamábamos al mesero que nos trajera hielo o que nos trajera mas traguito y ella disimulada se movía para mostrarle un poco más. Me dijo que quería que le metiera el dedo en el culito, con la excitación y la arrechura estaba toda mojada y de una manera bien atrevida por detrás le metí el dedito, ella se movía y jadeaba y temblaba y la verdad estaba temeroso ya que se podía escuchar, pero nos importó y así estuvimos un buen rato, posteriormente me sacó la verga que estaba muy dura y mojada y poco a poco me la pajeaba, y yo tenía que frenarla ya que en varias ocasiones por poco me la hacía venir.

Cuando ya era hora de irnos entonces era de llamar al mesero para pagar la cuenta y ella, bien arrecha se subió un poco más la faldita mostrando los calzoncitos y expelía un olor muy rico. Cuando llegó el mesero yo le hice señas a María y entendió y empezó a tocarse la chimba(polla), mientras yo me demoraba en sacar el dinero con el fin que la mirara y pasó varios segundos y ella sin recato se pajeó y el mesero que llevaba una linterna la puso en la mesa para contar la plata. María estaba bien caliente y con los traguitos no nos importó y ella se abría las piernas y movía la mano un poco más rápido, se hizo a un lado el calzoncito y se empezó a meter el dedo, el mesero de reojo la miraba y de verdad se puso muy nervioso, inmediatamente María se acomodó la faldita y le preguntó dónde estaba el baño, el mesero le hizo la seña donde se encontraba y se levantó a propósito sobándole el culito delante de el y le dijo uy perdone, y yo me quedé esperando hasta que volvió y nos fuimos.

El mesero se fue y los dos estábamos a punto de estallar de la calentura. Y claro emprendimos la ida al cine. En el carro comentábamos lo que había pasado y nos besamos mucho y le toqué la chimba y estaba muy ardiente. Una vez llegamos al cine entramos al teatro y buscamos a un muchacho que ojal á estuviese solo con la idea de ponerlo caliente y arrecho. Al rato mientras nuestros ojos se acostumbraron a la oscuridad vimos a una persona en la mitad de la sala. Nos sentamos haciéndonos que estábamos buscando los asientos y María se sentó a lado del muchacho. Yo al ver la situación me daban muchas ganas y sentía como me mojaba la verga dentro del pantalón. La película tenía algo de acción y aventura y había momentos de apachurramientos de los protagonistas. Pasaron como unos 20 minutos y yo le hacía señas a María para que se le acerque sobándole la pierna al muchacho, disimuladamente se abrió el abrigo y mostraba las piernas, aunque no eran de modelo, pero era musloncita y con la luz de la película reflejaba un color muy sensual. Poco a poco le rozaba más la pierna y ella me avisaba con la mano si estaba el muchacho inquieto, al rato ella se volteó a mi lado y me dijo en el oído que el estaba muy nervioso, y continuamos con lo que habíamos pensado. La idea era que María le sobara con la mano la pierna, y si el se dejaba entonces era hacerle la paja por encima del pantalón y luego sacarle la verga.

Al rato María me hizo señas para que yo mirara y vi al muchacho con la mano encima de la pierna de María. Esto me produjo un poco de todo, pero era muy excitante y todo era en silencio, para que el no se vaya a asustar. Poco a poco notaba a María que respiraba diferente y el le sobaba por debajo de la faldita y en ese momento quería ser yo el que estaba tocando, pero mi arrechura era tal que me empecé a hacer la paja. Yo le hacía señas para que se subiera mas la falda y ella me entendió, se la subió tanto que dejaba ver todo su calzoncito, disimuladamente se volteó otra vez a mi lado y en el oído me dijo que estaba muy caliente, y le insinué que con la mano de el se quitara los calzoncitos, efectivamente ella con la mano le indicaba que le quitara los calzoncitos y poco a poco se los bajaba, hasta que ella subió la pierna y se los quitó.

Ahora se notaba su chimbita entonces ella le acariciaba la verga encima del pantalón y como habíamos planeado ella le dijo cerca a el que se sacara la verga y así lo hizo. Además me gustaba oírla decir palabras que de verdad calentaban, entonces le dijo al muchacho que estaba con ganas de hacerle la paja y yo escuché esto me calentó aun mas. Nuevamente se volteó a mi lado y con el culito dándole a él para que se lo viera y el no se hizo esperar le metía el dedo, María me decía que se quería venir, y le dije que no que aguantara, y el le hacía la paja una y otra vez, entonces le dije que tratara de verle la verga para que se arrechara más. Entonces se volteó al otro lado o sea se puso de espaldas a mí, mostrándome el culito y ella se agachó lo mas que pudo para el lado de el. Le cogió con las manos la verga y yo le hacía señas para que tratara de chupársela, fue muy incómodo pero el se acercaba con temor por que a cada rato miraba para mi lado, yo me hacía el dormido.

Ella como pudo se agachó y se la empezó a chupar y yo le empecé a hacer la paja por el culito. Pararon varios minutos y vi como ella se movía más rápido y se levantó y disimuladamente escupió el semen ya que él se vino en la boca de María. Como ella estaba muy arrecha entones se volteó otra vez y le dijo que la haga venir, entonces el muchacho empezó a hacerle con los dedos la paja, hasta que María no aguantó y se vino. Disimuladamente se me acercó y la boca sabía a semen, talvés algo sucio pero muy excitante. El muchacho se levantó y nos quedamos un rato comentando lo sucedido. Seguramente lo volveríamos a repetir en otra ocasión.

Mi hermanito Lucas

Mi hermanito Lucas y yo

Bueno primero me presento, mi nombre es Laura y tengo 24 años, formo parte de una familia de clase media alta con la cual me llevo muy bien, mis padres y mi hermanito Lucas de 18 años de edad.
Todo comenzó hace un año más o menos cuando volvía de la facu. Llego a casa y mi madre me pide de favor que cuide a Lucas en su ausencia, ya que ella y mi padre viajaban a Necochea a causa de la muerte de uno de sus amigos en común. Por supuesto yo no tenia ningún problema ya que adoro a mi hermanito y el a mi, desde siempre hemos sido muy unidos, además me encantaba que me defendiera de los hombres malintencionados que me miran con deseo, en especial de sus amigos que son flor de pajeros. Verán soy una chica de estatura media 1,65 y peso 55 kilos, tengo copa D en busto, una cintura delgada, cabello largo negro, ojos miel y bueno soy bastante atractiva,. Lucas es un chico alto 1, 80 de estatura, de tés blanca, cabello negro y ojos verdes. Tiene un cuerpo muy atlético ya que practica mucho deporte.

La primera noche que nos quedamos solos invitamos cada uno a sus respectivos amigos. Lucas invito a Matías y Jorge de 18 y 19 años. Y yo invite solo a Cecilia, mi compañera de la facultad. Mientras los chicos jugaban a la play, nosotras nos preparábamos para salir al boliche. Alrededor de las dos de la mañana cuando nos disponíamos a salir, Matías le grita a Lucas-“Che Lucas, vas a dejar salir a tu hermana vestida de esa forma?. A lo que Lucas me mira y me inspecciona de arriba a bajo, notando la corta pollera que me había puesto, con una remera ajustada al cuerpo y tacos de aguja. Con la cara completamente roja me dice:

Lucas- Che hermanita, no te parece que estas muy destapada? Digo porque es peligroso. No es mejor que te quedes en casa hoy o te pongas otra ropa ¿

Yo completamente irritada lo ignoro y me voy dando un portazo, ese día estaba muy indignada. Alrededor de las 6 de la mañana vuelvo a casa y me encuentro con un desorden bárbaro; había botellas tiradas y Matías y Jorge dormían en el sillón. Enojadísima por la situación, sumado a la mala noche que había tenido, subo rápido las escaleras para buscar a Lucas. Cuando entro en su habitación, él estaba completamente borracho, medio desnudo durmiendo a la mitad de la cama. Trato de acomodarlo y cuando lo doy vuelta, tenía el miembro completamente erecto. Yo no podía creer lo desarrollado que estaba mi hermanito. Me lo quede observando un rato debido al asombro. Pero luego subí rápidamente su ropa interior y lo acomode en la cama, cuando estoy por irme a mi habitación, siento que me tiran fuertemente del brazo, provocando que caiga sobre mi hermano. Lucas estaba despierto, me mira un rato y me pide que lo acompañe. Lucas-“Hermanita quédate conmigo un ratito, me siento mal”. A lo que yo respondo. “Solo hasta que te sientas mejor”. Nos acostamos en la cama, yo todavía vestía la ropa del boliche.

Acostada de lado, siento como mi hermano se acerca y me abraza fuertemente, susurrándome al oído cuanto me amaba. Lucas-“Sos la mejor hermana del mundo y te amo, te amo. Nunca me quiero separar de vos”; yo en ese momento estaba un poco asustada por la forma en que se comportaba mi hermano, y de pronto siento como su pene se ponía duro y se arrimaba a mi cuerpo. Yo no podía creer lo que estaba pasando. Entonces me levante rápidamente y me fui a mi habitación. Al día siguiente cuando despierto, seguía desconcertada a causa de lo que había ocurrido. No paraba de pensar, me pego un baño y bajo a la cocina para desayunar. Cuando llego noto que todo esta ordenado y Matías y Jorge ya se habían ido. Para mi sorpresa Lucas ya estaba despierto y desayunando en la cocina, consiente de lo que había pasado y sabiendo que seguramente Lucas no recordaría nada de la noche, me dispuse a saludarlo como de costumbre y a desayunar normalmente. Cuando termino me dirijo hacia el living para mirar tv y de nuevo siento que alguien me tira fuertemente del brazo, era Lucas. Me puso contra la pared subiéndome a sus caderas y haciéndome sentir su gran pene erecto. Comienza a besarme de una forma apasionada y violenta; yo completamente desconcertada trato de zafarme, pero es inútil. “Que haces Lucas?”.
L-“Perdóname hermanita, perdóname. Pero no doy más. Lo que te dije anoche es cierto, yo te amo, te amo y te deseo con toda mi alma. No quiero que ningún otro hombre en la tierra te toque, te mire. Yo quiero que vos seas solo mía. Por favor déjame amarte”.

Yo seguía completamente desconcertada, no podía creer lo que estaba escuchando, lo que estaba viviendo. Mi propio hermano menor me tenía contra la pared frotándome con su gran pene mientras me besaba apasionadamente. Yo pensaba que estaba mal, muy mal. Pero en ese momento el morbo de acostarme con mi propio hermano pudo más y lo deje seguir. “esta bien Lucas, voy a dejar que hagas lo que quieras conmigo”. Con solo decir esas palabras, mi hermano me arranco la ropa del cuerpo, me tiro contra el sillón y comenzó a besarme todo el cuerpo, hasta bajar a mi clítoris. Nunca en la vida había sentido algo como eso, fue el mejor sexo oral de mi vida. Mientras me comía toda, susurraba que me amaba, que era perfecta, que hace mucho tiempo quería hacer esto. Luego coloco la puntita de su gran pene en la entrada de mi intimidad y comenzó a frotar. Yo sabía que no había vuelta atrás. Pero lo deje de todas maneras y con una sola estocada introdujo su duro caño en mi vagina. Debo decir que me rompió toda. Yo no paraba de gemir y el tampoco. En ese momento Lucas no era mi hermano, sino un hombre apasionado que estaba sumergido en la sed de la lujuria. Mi hermano recorría con sus manos todo mi cuerpo, besaba mis pechos con desesperación, como si fuera el fin del mundo. Era una atmosfera apasionante. Y yo gemía entre el placer y el dolor que sentía teniendo el sexo de mi hermano dentro de mí. Lucas me sentó arriba suyo y lubricando mi ano de forma circular, procedió a ir metiendo poco a poco su gran pene. Yo no paraba de gritar, el me tapaba la boca, me decía que me amaba, que nunca iba a dejar que nadie mas me tocara.

En ese momento cuando lo escuche, no me importaron sus palabras. Lo único que yo quería, era seguir disfrutando de su gran miembro acariciando mi interior. Estuvimos alrededor de 2 horas haciendo el amor. Cuando acabamos el me abrazo fuertemente y me pidió disculpas por su comportamiento, pero que todo lo que había dicho era cierto. Me amaba, mi propio hermano estaba enamorado de mí. Nunca antes me había dado cuenta, ya que él siempre fue muy sobreprotector como les había dicho anteriormente. Al día siguiente yo seguía pensando en lo que había pasado, acostada en mi habitación. Cuando escucho que la puerta se abre. Era Lucas, yo me hago la dormida y él se acerca lentamente.

Comienza a besarme muy dulcemente, se arrima hacia mi cuerpo y me abraza fuertemente. Yo supuestamente seguía dormida. Y de nuevo comienza a susurrarme que me amaba. Me voltea y comienza a acariciarme todo el cuerpo, esta vez de una manera muy cariñosa. Me desabrocha la camisa y toca mis pechos, los besa, chupa y muerde. Yo no podía mas con la excitación, abro los ojos y todo comienza de nuevo. Mi hermano cada vez que puede entra en mi habitación y me hace el amor. El único problema que tenemos ahora, es que yo me voy de viaje con dos amigos a Brasil por 3 semanas. Cuestión que tiene muy preocupado a mi sexópata hermanito. En este momento esta tratando de convencerme para acompañarme, pero voy a hacerlo sufrir jajaj. Quiero que me extrañe y desee durante estas semanas que me voy. Para volver y disfrutar del mejor sexo.

Obviamente me voy a divertir con otros hombres en Brasil, sin que mi hermanito querido se entere.

Por Xavi: el amigote de mi papito, me desvirgo

El se dio cuenta de descarada mirada por sus testículos porque en lugar de cerrar las piernas, las mantenía abiertas e incluso parecía mostrar más esa parte de su anatomía.
Después de un buen rato, en donde ya había yo terminado la parte que me correspondía hacer en el taller, brunote le dijo a mi papá que si compraba algo para cenar pero que si yo lo podía acompañar porque no conocía bien la ciudad. Mi papá le dijo que si y nos fuimos en su camioneta.

hola todo mundo sin tabús, es mi primer relato súper detallado, espero que ponga su corazón a latir a mil como a mí, y que después de leerlo, una pajeada de polla no sea suficiente, y tengan que salir al baño publico más cercano, o citar alguien por el chat ya mismo, para bajarse las ganas y la excitación, que les deje esté y todos los relatos que pienso compartir, por que recordar es volver a ‘’vivir’’ qiero agradecerle a todos los que se toman el tiempo para contar sus historias, qe me han recordado todo lo que me ha pasado en la vida, y que me han animado para compartir mis historias más súper cachondas y saber que no soy el único adicto al sexo.

Quiero decir antes de empezar que desde niño ya buscaba sexo como una jodida adicta, desde los 8años, me encanta el sexo clandestino y prohibido, que pone mi corazón al mil pone mi cabeza apunto de estallar¡¡¡bueno nunca nada se había dado analmente solo mamadas, que en eso soy una experta jajajaja. Desde siempre me ha gustado verme en traje de baño y ver a los demás hombres en traje de baño (y si es sin traje de baño… pues mucho mejor).Imaginarme el tamaño de sus testículos o el contorno de una buena verga siempre ha sido uno de mis pasatiempos favoritos
También siempre me ha gustado aguantarme un poqito la popis, para sentir el dolor y el esfuerzo qe hace mi esfínter para no dejar salir mi popis dura. Ósea siempre eh sido una pasivita muy loca.

Esto me pasó cuando tenía aproximadamente 11años. Soy del noreste de la República Mexicana, específicamente en san Luis potosí.
Yo ayudaba a mi papito en su taller mecánico. Iba al taller, no tanto por ayudarlo sino para echarme un “taco de ojo” con los señores que llevaban sus vehículos a reparar, además solo barría y limpiaba como una mujer, y cuando me ponía a cargar cosas pesadas, o a ver como se reparaban los coches, me desaparecía, que flojera¡¡.veía siempre Hombres de mediana edad con pantalones de mezclilla ajustados o con pantalones cortos que dejando ver un buen par de piernas –si eran velludas mucho mejor. Otros con pantalones de vestir o pants de esos en los que se notan los bultos luego, luego. Algunos iban a orinar a la parte trasera del taller, y los veía a través de los hoyos de las laminas, era lo único que me ocurría y me ocurrió casi siempre.

En una de esas tantas tardes-noche que me quedaba ayudando a limpiar y recoger a mi papito, llegó de visita un amigo de mi papito procedente de monterrey. En ese entonces, (su nombre es bruno, de cariño le decía brunote, es que soy súper ñoño la verdad, soy una mimada de lo peor) él rondaba los 40 años de edad y por su trabajo, jefe de relaciones publicas de un hotel, conservaba un buen físico. Media como 1.80 de estatura o bueno apenas y entraba por el marco a lo largo de la puerta del taller, unos 90 kilos de peso, piel clara, pelo en pecho y unos brazos velludos y qué decir de sus piernas. De verdad que hacía voltear a cualquiera. Yo soy mui bonito también, piel blanquita, labios rositas, cabello castaño y tengo pecas en la espalda y la cara mis antepasados son españoles.

Bueno Ese día Brunote vestia con una playera tipo polo y unos pantalones cortos de esos que usan los tenistas. Unos pantaloncillos que solo le llegaban a los muslos ( y sin ropa interior. Eso lo se porque durante el tiempo que estuvo en el taller se sentaba con las piernas abiertas –como todo hombre heterosexual- mostrando un par de pelotas velludas y grandes que se le salían por la entrepierna).

El caso es que yo buscaba la menor oportunidad para pasar enfrente de él o sentarme a platicar pero solo para seguir viendo esas magnificas pelotas. El pene no lo había visto porque solo asomaba un testículo por la entrepierna del short.

El se dio cuenta de descarada mirada por sus testículos porque en lugar de cerrar las piernas, las mantenía abiertas e incluso parecía mostrar mas esa parte de su anatomía.
Después de un buen rato, en donde ya había yo terminado la parte que me correspondía hacer en el taller, brunote le dijo a mi papá que si compraba algo para cenar pero que si yo lo podía acompañar porque no conocía bien la ciudad. Mi papá le dijo que si y nos fuimos en su camioneta.

Durante el trayecto seguimos platicando y brunote comenzó a preguntarme que cuántos años yo tenía, en que grado escolar estaba, si tenia novia, en fin y yo iba contestando con él un tanto nervioso sobre todo porque no sabía qué podía esperar de tantas preguntas o alguna reacción por haberle estado viendo un testículo. Para esto él había comenzado a recorrer varias calles de la ciudad sin llegar a donde supuestamente compraríamos la cena. En eso estábamos cuando de pronto me pregunta, así sin mas ni mas: QUE TE PARECIÓ MI HUEVO (huevo le decimos en México a los testículos). Obviamente me agarró desprevenido y lo único que le pude contestar fue que “NO LO VÍ BIEN”.

Lo que hizo me dejó por demás sorprendido ya que nunca me imaginé que adoptara esa actitud pues yo sabía él estaba casado y tenia hijos.

Agarrando el volante con una mano, con la otra hizo a un lado la entrepierna de su short y dejo que sus huevos colgaran libremente (eran enormes, deliciosos y peludos) y me volvío a preguntar: “QUE TE PARECEN? TE GUSTAN?.Yo admito que soy una puta la verdad, pero yo siempre soy el que toma la iniciativa, así que esta vez como él era el que llevaba la iniciativa me puso muy nervioso y solo le dije: ESTÁN BIEN GORDOTES, él – ALGUNA VEZ HAS AGARRADO HUEVOS COMO LOS MIOS?- me preguntó. NO, SOLO LOS DE MI PRIMO JONATHAN, PERO EL TIENE 15,

Entonces brunote estiró la mano, tomó la mía y la depositó en su par de huevos peludos. No me cabía ni uno en la mano pequeña que tenia. Yo no salía de mi asombro y sorpresa y dejé mi mano descansando en esa bolsa de seda que contenían un par de ricos huevos.

Viendo mi nerviosismo, brunote comenzó a sobarse los huevos teniendo mi mano en medio lo que hacia que yo también le sobara los huevos. Obviamente su verga comenzó a reacción y yo no podía salir de mi asombro. brunote tenía una verga grande y gruesa que había empezado a cobrar vida.

Cuando ya la tuvo bien parada me preguntó QUE SI ALGUNA VEZ HABIA VISTO UNA VERGA PARADA y yo le respondí QUE LA DE MI PRIMO JONATHAN, PERO POQITO. Entonces se bajó el short y dejó que su verga saliera en todo su esplendor. No es broma… su verga le pasaba el ombligo y ademar era muy gruesa, tan gruesa que mis dedos no se podían cerrar a su alrededor.

brunote guió mi mano para que pudiera sobarle la verga y bajarle el prepucio y le comenzara a
masturbar la verga.
-TE GUSTA VERDAD?- me preguntó. En medio de mi nerviosismo le respondí que si.
TE GUSTARÍA QUE HAGAMOS ALGO MAS? Me dijo. Algo más… como qué… le pregunté. TE HAN METIDO EL CHILE EN EL COÑITO?- NO, SOLO SE LA EH CHUPADO A MI PRIMO

Poniendo manos a la obra, brunote detuvo el carro en una calle semioscura y me dijo: AHORITA TE ENSEÑO.
Para eso mi verga estaba mas que húmeda por tanto líquido pre seminal que estaba yo expulsando a consecuencia de la excitación.

Luego que detuvo el carro, brunote se pasó al asiento del copiloto y me dijo que me pusiera boca abajo sobre el respaldo. Entonces me bajó el pantalón y la trusa y me abrió las nalgas para poder meter la lengua húmeda por mi culo. Ante esa invasión mi instinto fue presionar las nalgas para evitar que entrara su lengua a mi culo virgen. Esto lo único que hizo fue que brunote hiciera mas presión en las manos para abrir bien mis nalgas y meter lo mas profundo que podía su lengua. NUNCA TE HABIAN BESADO EL CULO? Me pregunto. No, dije con voz temblorosa, mas de miedo que de excitación. –Y NUNCA TE HAN COGIDO?- me preguntó. TAMPOCO, le dije.
NO INVENTES SI SE VE QUE ERES BIEN PUTITO Y DE LOS EXPERTOS’’, -SI SOY PUTO PERO ENSERIO QUE NO- le dije -OK. ORITA TE ENSEÑO COMO SE HACE, me dijo brunote.

Estando de espaldas, solo sentí que algo húmedo recorría mis nalgas y bajaba por mi culo. brunote había escupido bastante saliva en mi ojo de culo virgen y me dijo: QUE RICO CULITO TIENES CHIQUITA, NO TE MUEVAS… NO TE VA A PASAR NADA., TE VOY HACER COMO A UNA MUJER.

Yo sentía que mi corazón latía a mil por hora y que mi sangre se agolpaba en mi cerebro por el nerviosismo pero también por la excitación.

De pronto sentí que brunote se colocó a mis espaldas y que a tientas intentaba colocar la cabeza de su verga en la entrada de mi culo. Yo sentía como se resbalaba su verga por la raja de mis nalgas sin encontrar la entrada. Viendo esa dificultad, brunote agarró su verga y la dirigió hasta la entrada de mi culito. Yo solo sentí que su cabeza intentaba abrirse paso hacia mi esfínter y le dije: PARALE, ME ESTA ARDIENDO EL OJO DEL CULO’’

RELAJATE QUE NO VA A PASAR NADA, me dijo pegando su boca en uno de mis oídos. Yo solo atinaba a apretar mis nalgas para que no entrara ese monstruo que tenia por verga brunote. Pero el seguía empujando, poco a poco, lentamente, tratando de taladrar mi culo-ABRETE,ABRETE, O TE VA A DOLER UN CHINGO-.NO QUIERO yaaa¡¡ -BUENO YO TE ADVERTI AHORA TE AGUANTAS MALDITA PUTITA. Me tenia aprisionado entre el respaldo del asiento y su pecho velludo mientras seguía en su intento hasta que de pronto sentí un intenso dolor en mi culo que hizo que yo intentara zafarme de su abrazo. –NO TE MUEVAS-, me volvió a repetir mientras empujaba mas fuerte hasta que sentí que algo me partió en dos. Me templaban las piernas, sentí que me iba a cagar la verdad. Pero aunque estaba semioscuro en mis ojos vi muchas estrellas y la cabeza me empezó a dar vueltas por el dolor que sentía ya que su verga había entrado casi en su totalidad a consecuencia de la saliva que mojaba mi culo.

ME DUELE MUCHO¡¡YA BAJATE, QUIERO IR AL BAÑOle dije. Que no NO TE MUEVAS, AHORA ERES MI PUTita, aggggh que apretadita shhhhmmmmnrepetia y gemia mientras seguia empujando. Siguió empujando hasta que me dijo…. YA LA TIENES TODA ADENTRO.¡TIENES BUEN CULITO YA VEZ

Yo no podía creer que esa verga haya entrado en un culito de apenas 12 años… brunote se quedo quieto por unos instantes y de pronto comenzó a sacar, lentamente su verga de mi culo, yo solo sentía que algo se iba a salir junto con su verga. De pronto y sin decir agua va me la dejo ir de un solo golpe y solo atine a emitir un ligero mmmmmhhhhggggg…¡ por el dolor que me hizo sentir. Ya estaba cansado, y débil era un esclavo de ese macho peludo. Ya no opuse resistencia.

Con sus piernas hizo que yo abriera aun más las piernas y empezó a bombearme primero lento y después rápidamente. Yo solo me aferraba al respaldo del asiento de la camioneta para evitar desvanecerme.

Hizo un movimiento de vaivén constante hasta que me dijo… ME VENGOOOshhashashasha¡¡¡¡…. Y sentí que su verga se hincho aun mas dentro de mi culo. Sentí que mi ojete se llenaba de algo muy caliente y chicloso. Solo por eso esa follada violenta valió mucho la pena, cosa que siempre eh buscado cada vez que soy follado, sentir esa sensación de alivio en mi recto.

Estuvo dentro de mí un rato hasta que su verga comenzó a ponerse flácida. –SOY EL PRIMER HOMBRE DE TU VIDA MUJERCITA, QUE NO SE TE OLVIDE- Cuando salió yo sentí que algo escurría por mis piernas. Agarro una camiseta que llevaba dentro del vehículo y me limpio. Cuando la agarre para terminar de limpiarme vi su leche mezclada con sangre y popo que salía de mi culito. Yo no podía moverme por el dolor que sentía. Después sabría que había traspasado mi esfínter y llegado hasta el segundo anillo interior que tenemos en el culo. Su verga había roto mi virginidad.

Yo aun estaba sobre el respaldo del vehículo lo que aprovecho para pasarme la lengua otra vez por el culo adolorido.

QUIERES QUE TE LA META OTRA VEZ ME DIJO… yo no respondí… MEJOR EN OTRA OCASIÓN,- se respondió brunote mientras se colocaba el short.

Después que me puse el pantalón, fuimos a comprar la cena. Yo no podía moverme del vehículo. Llegamos al taller nuevamente y tuve que esperar unos momentos para que el dolor siguiera pasando.

Mientras brunote se bajó y fue al taller como si nada.

Después que cenamos él se despidió de mi papa y, desafortunadamente, ya no lo volví a ver.
Creo que tuvo algunos desacuerdos con mi papito por no se que cosas del taller y rompieron amistad. YO LO UNICO QUE RECUERDO ES QUE TAMBIEN ROMPIO OTRA COSA.

En el Regazo de mi Hijo

Relato encontrado en la red, quiero compartirlo con todos debido al alto grado de exitación que me dio al leerlo.

Sobre el regazo de mi hijo.

Estábamos en la playa, yo estaba alistando mis cosas para meterlas en el coche, mi hijo estaba tomando las últimas olas con su tabla de surf y mi marido apareció entonces con un refrigerador enorme en sus brazos. -¿Qué es eso que tienes ahí?, le pregunte

-“No vas a creer lo mucho que he pescado ahora cariño”, sonriendo me dijo: – “Cada pez que atrapaba traía tras de si otro pez aun mas grande, tuve incluso que tirar algunos al océano porque no había más espacio en el refrigerador”.

-Vaya le dije, este debe de haber sido tu mejor viaje. Continúe la conversación mientras veía como mi hijo se caía de la tabla de surf a causa de una ola. – ¿Yo solo quiero saber cómo piensas conseguir que todo quepa en el coche, recuerdas como venimos de llenos verdad?

El me dijo: -No te preocupes tanto estoy seguro que podemos hacer que encaje si amontonamos algunas cosas. Su mente todavía estaba en el barco y se dio cuenta de que el espacio podía ser un problema

Yo y mi marido empezamos a limpiar las cosas y ordenar todo para meterlo en el coche, el coche es un sedan pequeño de cinco puertas, de alguna manera todo el pescado, la ropa, una hielera extra que compro mi marido en la playa y otras cosas más, quedaron debidamente acomodadas dentro del coche, claro está que con cierta dificultad, la playa nos queda alrededor de 2horas de camino, generalmente viajamos por la mañana y nos vamos tarde, de esa forma podemos maximizar el tiempo de sol que tenemos en la playa.

Íbamos apretados y la tabla de mi hijo fue algo que empeoro las cosas, los asientos de atrás tuvieron que plegarse para poder llevar la tabla, la tabla se metió en posición vertical, con la cola tocando el tablero y la punta tocando el baúl, alrededor de la tabla iba el equipo de pesca de mi marido, los paraguas, toallas y todas las cosas que uno puede utilizar en la playa.

Cuando metíamos en el coche yo no dije nada respecto al espacio, ya que se molestaría Eric, mi marido, pero yo sabía que únicamente quedaría dos asientos para utilizar, el del conductor y el del pasajero. Intentó muchas cosas pero sin resultado, cuando ya me estaba hartando de ver que solo quedaban dos espacios, mi marido llamó a nuestro hijo:

– Hijo ven, ayúdame a acomodar las ultimas cosas y siéntate en el asiento del conductor, déjame ver cuánto espacio queda.

-Está bien papá. Dijo el de mala gana, reacomodando la tabla de surf para que pudiera tener más espacio de abrir sus piernas. Después de un momento de silencio y sin ninguna intención de dejar nada en la playa por fin me dijo:

– Cariño, porque no te vas de regreso a casa en el regazo de David, no te importa verdad hijo?

Mi hijo no dijo nada por no incomodar a su padre, aunque yo podía ver su incomodidad, así que al final le dijo: -Ho si claro, no hay problema.

-Cariño, en realidad lo dices en serio, sería muy incomodo para mí y para David que yo fuera sentada en su regazo todo el camino a casa.

-“Es solo un viaje de dos horas, vamos a estar en casa antes de que lo sepas”.

Podía ver en su rostro una expresión de suplica, -Esta bien, lo haré pero me deberás una!. Me metí en el coche y me senté en el regazo de mi hijo, mientras que Eric cerró la puerta, por la tabla de surf mi hijo yo solo podía verle la cara a mi esposo.

-“Listo” dijo él y arranco el coche, ese “Listo” era en un tono de afirmación más que el de una pregunta.

– Hijo te sientes bien ahí abajo

-“Si mamá”

-Está bien, solo dime si quieres que me acomode para redistribuir mi peso.

-“Esta bien mamá”

Eric y yo fuimos novios en la universidad, yo la termine después que el, ya que me dejo embarazada a los 18 años, actualmente tengo 38 años y creo que estoy en buena forma, mido 172 y peso 130 libras, hago ejercicio, tengo el pelo castaño un poco corto. Yo siempre he sido muy coqueta siempre respetando a mi marido claro, pero tengo que decir que me gusta calentar a los hombres, llevo faldas cortas, vestidos de una sola pieza, pantalones ajustados en fin.. yo sé lo que les gusta a los hombres y me agrada darles un espectáculo de mis piernas o mi culo.

Aquel día yo llevaba un vestido amarillo que me llegaba arriba de las rodillas, en la playa me puse un bikini color naranja, la parte superior de mi bikini quedaba debidamente ajustados a mis pechos pequeños y la parte inferior consistía en un pequeño triangulo que en la parte delantera hacía que se me viera un pequeño bulto de mis labios vaginales, en la parte de atrás había un triangulo más grande que cubría las tres cuartas partes de mi culo redondo y apretado.

Al irnos de la playa me puse mi vestido amarillo sobre el bikini y pensaba en lo incomodo que era llevar un vestido corto y estar sentada encima de mi hijo. Aunque Después de todo , ¿por qué un chico de 18 años quisiera penetrar a su madre de 38 mientras está sentada en su regazo en un viaje de 2 horas? Como he dicho, yo soy bastante coqueta, así que pensé en pasar un rato divertido y hacer sentir incomodo a mi hijo.

Las piernas de mi hijo iban bastante juntas mientras que las mías iban un poco más separadas y alrededor de las de él. Mi hijo únicamente vestía un bañador, uno de esos floreados, todavía estaba un poco húmedo y arriba vestía una camiseta, intentaba no tocarme y mantener un poco la distancia.

-Owww me queje. Mientras hacía mi cuerpo para adelante hasta que pude llegar e mis pies.

-“Estas bien cariño?”. Pregunto mi marido sin saber lo que estaba pasando

-Estoy bien, solo es un calambre, voy a estar bien. Fingiendo que tenía un calambre en la pantorrilla me la acariciaba mientras movía mis caderas en el regazo de mi hijo.

Mi hijo dijo tembloroso: “Necesitas algo mamá”, pude notar su voz con un poco de nerviosismo

-NO, le conteste, solo necesito frotarme un poco la pantorrilla, es que esta posición te resulta incomoda? Sabía que él estaba bastante incomodo y que seguramente me estaba odiando por hacer aquello.

El me dijo “No, está bien, no quiero que te duela nada”

Yo le dije – Bueno si quieres que no tenga dolor, hay algo que puedes hacer por mi. Al frotarme la pantorrilla pude sentir un bulto distinto entre mis piernas, mi continuo roce hizo que mi vestido se levantara ya que era muy corto de manera que mis muslos quedaron desnudos y mi ropa bikini y mis nalgas quedaron presionadas con el bañador de tela delgada de mi hijo, podía notar que su pene estaba semi erecto. Vi que mi hijo se puso un poco incomodo y una de sus manos empezó a jugar con la tabla de surf como para distraerse.

El respondió a mi pregunta “Por supuesto, cualquier cosa que necesites mamá.” su voz sonaba MUY nerviosa y al final puso sus manos sobre sus muslos pero sin tocarme.

-Sabés ya que estas en esa posición, no te gustaría darme un masaje en la espalda, es que estoy bastante tensa.
Mi hijo sabía que si hacía cualquier tipo de contacto físico causaría una erección completa y bastante dura de su pene. “No sé si puedo mamá, es que estamos bastante apegados aquí”

– Por favor, dije yo haciendo un puchero de niña mientras me volteaba para verle a la cara
Su padre que nos estaba escuchando dijo: “David, no hagas que tu madre te ruegue, necesita un masaje, así que frota su espalda!”

– “Si es lo que quieres”

– “Tu madre lo está pasando mal ya tiene suficiente con ir sentada en tu regazo, es tu trabajo hacer que se sienta cómoda, así que has lo que te pide, has entendido?”

“Sí, claro”

“Bueno, ahora has lo te dijo tu madre”

“Está bien”

-Gracias David te lo agradezco, le dije mientras presionaba mis caderas contra él.

David se acerco y puso sus manos en mi espalda baja después de unos minutos me volví hacia él y le dije: – Esto no está bien, ayúdame con esto y entonces será mejor. Sabiendo que mi esposo no podía ver nada, entonces tome las manos de mi hijo y las lleve por todo mi cuerpo hasta llegar al último botón de la parte frontal de mi vestido. Mi hijo no supo que hacer, literalmente se congelo mientras yo podía sentir su cercanía cerca de mis muslos interiores seguramente el podía sentir el calor de mis piernas.

-Vamos David, necesito tu ayuda con esto

– “David!”, grito su padre, “No quiero volverlo a repetir otra vez, Haz lo que te dice tu madre”

– “Estás seguro de que es lo que quieres, papá?”

– “No seas negligente hijo, quiero que hagas lo que tengas que hacer para que tu madre se siente bien, has entendido?”.

– “Está bien, papá”, y mi hijo empezó a desabrocharme lentamente el vestido veraniego.

Respire hondo al sentir el aire acondicionado soplando en mi piel desnuda y ver que mi vestido se retiraba lentamente dejando ver mis piernas bronceadas y mi abdomen plano. Cuando mi hijo llego al último botón le dije:

“Déjame ayudarte con este”, y con las manos en la parte superior desabroche lentamente el último botón.
Ahora podía sentir la tela delgada y un poco húmeda del bañador de mi hijo, el aire acondicionado y la humedad solo hizo que me erizara y que ese zona se sintiera un poco más caliente.

Mi hijo actuaba como si nada, creo que se sentía bastante incomodo pero era un niño bastante ingenuo así que él no sabía lo que le esperaba, si nunca había tenido pensamientos sexuales conmigo, ahora estaba recuperando el tiempo perdido… o por lo menos su polla desde luego que sí.

-Mucho mejor le dije, y moví mis hombros para que el vestido se deslizara hasta el regazo de mi hijo, luego tire de él hacía abajo para que finalmente lo metiera entre mis piernas y callera en el piso del coche.

Viajamos así como unos 10 minutos mi hijo masajeándome mi espalda y en ocasiones yo le pedía que lo hiciera más fuerte o más suave en diferentes partes de la espalda.

-Más arriba le dije y él me masajeo la parte superior pero encontró un obstáculo, la cinta de mi bikini, así que le dije

-Espera que esto no se siente tan bien, me quite lentamente el nudo del bikini, sin quitármelo completamente.

-Ahora vuelve a intentarlo

Después de unos momentos le seguía dando instrucciones, más a la derecha, más la izquierda, más, más, más, hasta que las puntas de los dedos se la mano izquierda se movieron alrededor de mi cuerpo y tocaron la parte lateral de un seno, en este momento la parte posterior de mi bikini casi había caído.

– Ahora mueve la otra mano a la derecha, más, más, más. Continué de la misma manera hasta que ambas manos de mi hijo casi me tocaban los pechos, pero aún no se atrevía a nada más. – mmmmm le dije…

Mi esposo al escuchar mi gemido dijo –“Como lo está haciendo cariño?”.

Yo le dije provocando a mi hijo: -NO puedo mentir, no es el mejor masaje que me han dado, creo que es un poco tímido ya que soy su madre”

– “Eso es cierto David?, no hay nada malo en ser tímido, pero tu madre necesita tu ayuda justo ahora”

– “supongo” respondió nuestro hijo

-“Hijo, si tu madre quiere un masaje más fuerte, eso es lo que tienes que hacer”

-“Estas seguro papá?”

-“No me obligues a decírtelo otra vez David”

-“Está bien” dijo él. Finalmente, el comenzó a masajear a los lados de mis senos de nuevo, yo me apoye más a él poniendo mis manos en el tablero y empujando hacia atrás de manera que sus manos quedarán en mi pecho o mejor dicho, sobre mi delgado bikini.

-Mmmmm…. mucho mejor

Mi esposo interrumpió: – “Cariño, nunca me dijiste si querías ir venir a la fiesta de verano de mi empresa”

-ohh, mmm si claro que iremos, le gemí yo, mientras mi hijo masajeaba mis pechos. Mi hijo estaba jugando con mis pezones cuando mi esposo continuo: -“Es en el centro del nuevo club, ellos traerán buena comida y un montón de bebidas y tal vez podamos bailar un poco en la pista de baile”

– Más abajo, hijo

-“¿Qué dijiste?”

-Nada Eric estaba pensando acerca de cuánto tiempo ha pasado desde que me sacaste a bailar. Mientras decía esto las manos de mi hijo bajaban por mi estomago caliente

-Tú sabes cómo me gusta mover mis caderas, cuando termine esta frase arque mi espalda y moví las caderas en el regazo de mi hijo, ayudándome de mis manos sobre mis caderas menee el culo como si fuera una bailarina de stripper bailando sobre algún hombre, solo que ese hombre era mi hijo.

Mi hijo no reaccionaba pero de algún modo no le disgustaba que su madre le hiciera eso, y lo duro de su polla me lo confirmaba, después de todo yo era una mujer con un cuerpo atractivo fuera o no fuera su madre.
Luego mi marido dijo -“Así que, ¿Qué piensas sobre la fiesta?”

– Déjame pensarlo un poco más, bajando un poco más la voz le pregunte a mi hijo: -Como se siente?

– “Muy bien mamá”

– Quieres que me detenga?

– “NO mamá”

-Yo tampoco. Baje mis manos hasta los pequeños nudos de la parte inferior de mi bikini, luego los desate lentamente y luego tire de él, eso dejo mi coñito mojado al aire frío. -Ohhhh… Susurre mientras mi coño caliente se ponía en contacto con el aire frío.

Podía escuchar la voz de mi marido hablando mientras la mano de David buscaba lentamente mi rajita mojada, luego por fin llegó, toco el coñito depilado de su mami y su mano se deslizó de lo mojado que estaba mi coño, lo que me hizo gemir en cada toque de su mano.

-“Debería haberme cambiado” le escuche al fin a mi marido luego de estar tonta de tanta excitación

-Que has dicho Eric?

-“Debería haberme puesto los pantalones secos al salir de la playa, todavía estoy mojado”

– YO también estoy mojada cariño. Dije mientras mi voz se apagaba

-“Estas demasiado húmeda?”

-Sí, estoy MUY mojada

-“Te molesta eso David, tener a tu madre húmeda en tu regazo”

Mi hijo estaba tan absorto jugando con mi coño que le costó contestar, pero por fin dijo:

-“No papá no me molesta, de hecho tenerla encima y mojada se siente agradable, solo que ojala estuviera más mojada para sentir mucho más tibio”.

Mientras decía un dedo se deslizó en medio de mis labios mientras mi coño seguía goteando.

-Mmmmm… gemí de nuevo mientras puse la cabeza sobre el hombro de mi hijo.

Mi hijo subió otra mano pasando por mi abdomen y llego hasta un seno, mientras tenía enterrada una mano en medio de mis piernas la otra ahora me masajeaba un pecho.

YO apenas podía pensar con claridad, mientras el dedo de mi hijo que subía y bajaba por mi coño por fin descansaba sobre mi clítoris. El Toco mi clítoris y lo empujo en un primer momento y luego lo hizo rodar entre sus dedos, yo mientras tanto hacia movimientos circulares de mi culo desnudo sobre el regazo de mi hijo, perdí la noción de la realidad empecé a tocar los mulsos de mi hijo, luego mis pechos y luego mis piernas. No podía soportarlo más.

-Me vengo…. empecé a jadear

-“Que has dicho cariño, no puedo escucharte por la radio”

-“Me estoy corriendo” Dije sin pensar siquiera en lo que estaba diciendo

-“¿Qué?” dijo mi marido

-Me corro…….mmmmmmmmm

Casi grite mientras que mi marido apago la música, mi cuerpo se estremeció cuando los dedos de mi hijo entraron en mi vagina hinchada, yo soy de las mujeres que segregan mucho liquido cuando se corren así que los dedos de mi hijo como mi coño, la parte interior de mis muslos y el bañador de mi hijo estaban empapados de mis flujos.

– “Que dijiste cariño”

– Nada Eric, que mañana empezare a correr de nuevo… dije mareada por el placer

-“Esta bien cariño, me parece una buena idea.” Dijo ajeno al orgasmo que me había hecho llevar nuestro.

-No puedo esperar para que (me) corra de nuevo dije, mientras me recostaba sobre mi hijo, con el corazón
palpitante y con mi chocho contrayéndose de un tipo de orgasmo totalmente nuevo para mi

-“Que tal estas David, haces que tu madre se sienta cómoda?”

-“No lo sé, como te sientes mamá”. El muy cabrón estaba bromeando…

-Por dios, respondí, Estarías muy orgulloso del buen trabajo de nuestro hijo, me está cuidando bien.

-“Eso está muy bien hijo, que cuides a tu madre, continua haciéndolo”

-“Por supuesto papá voy a llegar hasta el final”

-“Sabes” dijo mi marido, mientras golpeaba la tabla de mi hijo con los nudillo, “Esta tabla es mucho más grande que la anterior”.

-Sabes hijo, respondí yo, tu padre tiene razón es bastante larga, mientras decía esto, tenía las manos en medio de mis piernas acariciando la polla de mi hijo sobre su bañador.

-“No sé cómo le das mantenimiento a esta cosa y cómo puedes montar sobre ella” dijo su padre

-“Bueno” respondió mi hijo, “Por lo general se mantienen en su estuche, así que lo primero que tienes que hacer es desenvolverla” Mientras dijo esto yo jale los remaches de su bañador liberando su larga y tiesa polla. Con mi bikini en el piso podía sentir su polla caliente en medio de mis muslos por lo que abría y cerraba mis piernas para darle placer a mi hijo, mientras tanto mi hijo seguía hablando. –“Entonces tú necesitas papá, tratar muy bien a la tabla, yo la froto con cera cada vez que la uso.” Y mientras decía eso yo frotaba su larga polla con mi mano.

Su padre continuo: “Además parece muy dura, como si fuera hecha de madera, tu última tabla que no estaba hecha de plástico o fibra de vidrio?”

-“Si claro papá, esta, es toda de madera”

-“Hay que frotar durante toda la madera suavemente”. Mientras decía eso yo pasaba la polla de mi hijo sobre mi coño lleno de flujos mientras susurraba de placer…

-“Tienes que abrir bien las piernas para conseguir una buena postura”, entonces mi hijo abrió mis piernas, “Luego debes de encontrar una apertura agradable papá”, ahora su pene estaba sobre mi palpitante y mojado coño, “Y luego, lo demás es muy fácil” Y me senté en la polla de mi hijo sin aliento mientras él me penetraba. “Y luego cuando encuentras una buena ola, la montas durante todo el recorrido, no piensas en nada más papá, solo en montarla y disfrutar del momento.” Su polla se deslizaba lentamente sobre mi coño centímetro a centímetro, cuando estuvo todo dentro, hice una pausa para sentirme llena de la polla de mi hijo y sentir esa sensación de tener un buen trozo de carne dentro de la vagina.

-“Me imagino que no todos podrían manejar una tabla tan grande”. Dijo mi marido mientras meneaba la cabeza como inspeccionando la tabla

-“Tienes razón” Dijo mi hijo, temiendo que su padre metiera la cabeza por la pequeña hendidura, aunque eso sería imposible claro, ya que necesitaba perder el control del vehículo.

Por fin yo dije, -para manejar una de esas tienes que practicar mucho, y mientras decía eso movía mis caderas de forma circular sintiendo cada centímetro de mi hijo dentro de mí.

-Yo creo que podría manejar una tabla tan grande. Dije

-“Claro que sí,” dijo Eric, mi marido, con un tono un tanto burlón.

-Hey le dije yo, yo podría montar esa pieza de madera durante todo el día si tuviera que hacerlo. Dije mientras me incline y puse mis manos sobre el tablero y luego comencé a moverme arriba y abajo sobre la polla de mi hijo a unos 75 cm de mi marido.

-“Que crees David” dijo él.

-“Crees que tu madre pueda montar algo así”

-“mm Yo, esto, mmm, yo creo que sí papá, podría hacerlo perfectamente”

Cada vez sentía más cerca clímax de mi hijo, deje de moverme de arriba abajo para continuar restregando mi culo en su regazo con su polla metida en mi coño goteante y mojado, mientras él me tocaba las piernas y los pechos.
“Unnngnhhh…” Un suave gemido vino de la boca de mi hijo, signo de que se acercaba su climax
Sintiéndo que estaba cerca el orgasmo de mi hijo dije algo divertido para culminar el acto.

-Hijo, quisieras venir conmigo mañana a correr, -quisieras correrte, susurre después, mientras me retorcía sobre la polla de mi hijo tan duro como podía.

-“Ho si claro mamá, quiero correr…me contigo”

-Como hijo, irás solo o te corres conmigo? Dije yo burlonamente

-“Quiero Correr-me contigo mamá”

-Seguro que no sentirás pena de correr-te junto a tu madre hijo

“No..” el estaba seguramente de durar hasta el último segundo, “Me correré cuando quieras mamá”

Por fin mi marido dijo: -“De que están hablando?”

-David me dijo que quiere correr con su madre

-“Sí papá quiero correr con mamá”

-“A donde irán a correr” dijo mi marido totalmente ajeno a que en cualquier momento nuestro hijo me llenaría de
semen.

-Siempre y cuando corramos juntos no hay problema donde vayamos, le dije yo, Verdad hijo?

-“Claro mamá!” dijo mientras su polla exploto con una gran cantidad de leche que me lleno por completo el coño, tuve que detenerme en el tablero de la contracción de la ingle de mi hijo.

-Me gusta cuando nos corremos juntos le dije al fin… mi voz era temblorosa y apagada, mi coño apretó alrededor de su polla mientras me venía con él. Mi coño palpitaba con cada ráfaga de leche que escapó de su polla, moví mis caderas por unos minutos más para sacarle a mi hijo hasta la última gota de leche. Mis jugos vaginales y el semen de mi hijo empezaron a salir combinados de mi coño.

-“Tienen hambre” dijo mi marido

-Me siento muy llena ahora, le dije

-“Estoy bastante cansado papá”, mejor otro día

Después de la tremenda corrida me puse de nuevo mi vestido pero sin ropa interior, teniendo cuidado de mantener el pene de mi hijo dentro de mi hasta que llegáramos a casa.

-“Deberíamos hacer esto más seguido” Dijo mi marido, la voz de mi marido se sentía bastante lejana.

-Estoy de acuerdo le dije, y a ti David, que tal te pareció?

-“Muy bien mamá, podría hacerlo todos los días”

Me deje caer sobre el regazo de mi hijo, mientras él me agarro un pecho mientras con la otra mano seguía tocando mi coño haciéndome correr por última vez, ya muy cerca de casa

Cuando llegamos a casa después de bajar las cosas, estaba en la cocina con mis muslos pegajosos y mi coño mojado y lubricado de semen. Luego mi marido me dijo que tenía algo en la pierna, yo me vi y era un poco de leche de mi hijo, yo simplemente lo tome y me lo esparcí por la pierna, le dije

-Es un poco de crema bronceadora.

la primera vez que le di el culo a un perro

hola soy yo perritahot de nuevo, esta vez les relatare como fue mi primra vez con un perro llamado Junior…

Esta historia fue en allá por los 90s si mas no recuerdo, yo tenía 15 años y tenía un perro husky siberiano en casa de mis padres el cual lo criaron desde chico

Cuando creció empecé a notar como se le salía su verga rojiza del capullo el nunca había estado con una perra así que por curiosidad una noche que estaba solo en el patio de mi casa lo empecé a acariciar yo andaba muy caliente y la verdad me dio mucho morbo ver como se le salía su verga y empecé a tocársela, el no reaccionaba ni nada yo más caliente le seguí haciendo una paja le empezó a salir su liquidito y me dieron ganas de lamer esa daga roja probé su hombría perruna y me gusto pero el no hacia por quererme montar, pasaron los días, meses y años el nunca me intento penetrar a lo mas que llegaba era sacar su pene de su funda y darle mamadas y después intentar clavármelo e l ano pero cuando atentaba eso se le ponía flácida y no podía meterla e mi ano virgen, en una ocasión fui de visita con unos tíos a zacatecas llegando allá me lleve una grata sorpresa ellos tenían un husky mas grande que el mío con un ojo azul y el otro café muy hermoso parecía un lobo

Yo me emocione y pensé que mis vacaciones no seria tan aburridas como lo suponía, así pues me propuse a estar mas tiempo con el perro lo tenían en la azotea y solo cuando e daban de comer subían así que yo me ofrecí a llevarle el alimento, las primeras veces solo le daba de comer y me estaba un rato par a que me fuera conociendo, y así jugar con el pero el muy ladino n quería ni me pelaba, en un de esas lo acorrale y quise agarrar su pene pero el malvado me tiro una mordida, me saco un poco de sangre de la mano, y pues opte mejor por ya no buscarlo pensé que no seria prudente, así pasaron los días y mis tíos se cambiaron de casa a una mas grande con un patio enorme en el cual tenían como una especie de taller con carros viejos destartalados, una vez llego m tío con una perrita husky y Jr. (asi se llamaba el perro, se emociono el nunca había estado con una perra y pues sucedió lo que tenia ke pasar el perrito se fue con la perrita y se cogieron cariño y estaba celoso pero a a vez excitado viendo como se a cogía y me imaginaba que era yo la perrita tuve que disimular pues había gente la perrita duro todo un fin de semana en casa de mis tíos para que el macho la preñara

Llego el lunes por la tarde el dueño de la perra y pues se la llevo dejando a jr muy triste se le notaba la tristeza se la pasaba acostado y no quería jugar ni comer, días después empecé a buscarlo a acariciarlo ya jugar el tenia otra actitud hacia mi persona era as dócil una vez que no había nadie en casa yo estaba “jugando” a los carritos (la cual era a excusa para estar cerca de JR por si llegara alguien de sorpresa y me cacharan con el) esa vez estaba el bajo e uno de los carros yo llegue con el y lo acaricie traía puesto solo un short y sake mi vergita por un lado y e la olio y e dio unas la miditas me éxito mucho pero ala vez me dio miedo, acto seguido empecé a acariciar su pene el solo me gruño y se levanto rápido se puso detrás de mi (yo estaba incado) y me tomo de la cintura queriéndome montar yo me quede paralizado no sabía que hacer así que lo deje, yo aun traía mi ropa puesta el aventaba chisguetes de su semen olía riquísimo a perro en brama y su olor se mezclaba con el aroma a aceite de carro er algo que me tenia alucinado me empine mas y sentía sus piquetes en mi piernas y parte de mi nalga me lleno de semen me que pensando en dejarme coger era lo que yo había buscado con mi otro perro pero el nunca lo quiso es mas ni siquiera lo intento así que me decidí pero no seria en ese lugar ya que alguien podría entrar y verme, yo no sabia mucho de zoo y no sabia cuanto dura un perro cogiendo y mas si te anuda, le levante y escurría su semen en ms piernas me limpie con un dedo y lo metí a mi boca, me salí del lugar voltie y el venia atrás de mi con a lengua de fuera bien excitado yo me subí el short y me lo metí en medio de las nalgas me sentía bien puta y e movía la cola el venia atrasito mío me arañaba con sus garras queriéndome empinar, les puedo decir que esa raza de peros es muy tranquila muy serena y asta elegante en el acto de copular no se desesperan como otros caninos, así me lo lleve al ultimo cuarto que estaba hasta el fondo de la casa el cual tenia un baño y un closet grandísimos me metí y el detrás mío le cerré a la puerta me inque y lo empecé a acariciar le di un beso y e metió toda su lengua en mi boca me prendió ese gesto con sus patas me decía que me empinara nos metimos al baño y me baje el short con todo y calzón quede con mi culito expuesto a la intemperie el me empezó a dar unas lamidas deliciosas en el ano y en los testículos yo lo trate de masturbar pero e me gruño, no quería que le tocara su pene, después el solito se me trepo y empezó con el acto de copular yo estaba muy nervioso pensando que seria la primera vez que me cogerían x el culo es algo indescriptible se momento sentí su varita así muy finita queriendo meterse en mi esfínter y sentía su puntiaguda en las nalgas tenia todo el culo mojado x su semen y lleno de pelos de mi amante perruno

En una de esas me acomode con la cadera y que me da la primer estocada, me dolió pero sentí rico me empine mas para que me la siguiera metiendo el me culiaba de una manera muy tierna y elegante nada desesperado y sentía muy rico parecía que me trataba con amor yo bien caliente empecé a masturbarme pues mi verga me lo pedía a gritos así estuve hasta que sentí una presión muy grande en mi ano y unas ganas de cagar horribles el dejo e moverse y se quedó quietecito solo jadeaba en mi nuca yo n recuerdo cuantas veces me vine pro si fueron muchas de pronto sentí un tirón y me dolió muchísimo de hay me salió un mar del ano mucho semen perruno con excrementó rápido me senté e la tasa y ha deposite todo me ardía el ano mi JR se lamia su cosota era mucho muy grande mas grande que a de mi perro de casa yo lo veía mientras descargaba todo lo que me deposito en la taza del baño y no podía creer como m había metió semejante cosota así se estuvo buen rato en el baño lamiéndose hasta que se le bajo y el solo empezó a querer salir de lugar me repuse y fui a abrirle la puerta

El salió y justo en eso escucho que se abre el portón de la entrada era mis tíos que habían llegado volví al baño a limpiarme y recoger un lo que había dejado me llamo mi tía y le dije que estaba en el baño, recogí todo y salí como si nada solo con algunos rasguños me dijo mi tía que era lo que me haba pasado le dije que jugando con el JR, que ni cuenta me había dado así quede todo lo que restaba del día con el olor de mi JR impregnado me la pase en el baño pues me salía muchos como coágulos con sangre me asuste pero no dije nada, esa fue la primera de muchas ocasiones que goce de la verga del JR…