Cojiendose al pendejo de la clase

Albertó tímido y reservado es violado por 3 hombres, uno de ellos un compañero de escuela, narracion sobre violacion, humillacion y sodomia.

Las escuelas son pequeñas junglas citadinas, en ellas existen depredadores y presas, el más fuerte siempre se aprovecha del más débil, éste es el caso de Alberto, un chico de 12 años, tímido, callado y con pocos amigos, y por ende fácil de humillar, Héctor su contraparte es un chico rebelde, con poco interés en sus estudios, incluso lleva años perdidos debido a expulsiones y materias reprobadas, sin contar los años que perdió en la primaria actualmente tiene 16 años y en una semana cumplirá 17,

El es el abusivo del salón, el macho alfa de su grupo. A pesar de que Alberto nunca se había metido con nadie, su poca comunicación con los demás le habría hecho presa fácil de este abusivo, comenzó como burlas, después con pequeñas agresiones, (empujones, poner el pie para que callera), pero finalmente llegó lo inevitable, Alberto harto de los maltratos de su compañero decidió darle un puñetazo, hubiera sido mejor que nunca lo hubiera hecho, todo mundo en el salón empezó a gritar ¡pelea!, ¡pelea!, el rostro de su contrincante se pinto de rojo, y una expresión de completa furia se dibujo en su rostro, ¿cómo era posible que aquel imbécil lo golpeara?, se acerco al chico que apenas se había dado cuenta de lo que había hecho y sintió un puñetazo que lo tumbo en el suelo, si bien ya había una marcada diferencia por la edad e ambos chicos, Héctor practicaba boxeo con algunos de sus amigos, así que sabía perfectamente como noquear a un pendejo como Alberto, cuando lo vio caer, no dudo, se sentó sobre su pecho y comenzó a golpearlo a puño limpio nuevamente, de pronto le ocurrió algo inesperado, aquella situación además de agradarle lo éxito, provocándole inmediatamente una erección, cada golpe dirigido a la cara de aquel muchachito era una oleada de excitación, no se conformaba sólo con golpearlo, deseaba bajarle los pantalones en ese mismo momento y penetrarlo, pero lamentablemente no podía hacerlo enfrente de su público, le encantaba sentir el dominio sobre su contrincante, pero no podía exponerse a que sus compañeros vieran el bulto que se había formado en su entrepierna, así que decidió terminar aquella pelea le propino un último puñetazo pero antes de levantarse repago su pubis en la cara del muchacho y simuló embestirlo oralmente, esto provocó risas entre sus demás compañeros, Alberto noto la erección de su agresor, pero estaba demasiado lastimado como para reaccionar inmediatamente, después de este espectáculo, se quedo un momento más en el suelo, estaba a punto de llorar, pero solo unas cuantas lagrimas se asomaron en su rostro, no estaba dispuesto a demostrar más debilidad a su agresor se sentó en su silla y lo contempló, Héctor por su parte tenía el corazón acelerado tanto por la pelea como por la excitación que sentía, aun mantenía aquella erección, su mente empezó a fantasear con penetrarlo, con humillarlo todavía más.

Los días fueron pasando y su agresor empezó a molestarlo de diferentes maneras, si bien aún continuaba humillándolo ya no lo empujaba, en lugar de eso ahora cada vez que Alberto se encontraba de espaldas Héctor no dudaba en llegarle por atrás y simular que lo penetraba analmente, incluso en una ocasión Héctor se había bajado los pantalones aprovechando la ausencia de un profesor, y mientras Alberto se encontraba distraído coloco su pene cerca del su rostro, también el vocabulario había cambiado, palabras como pendejo e idiota se habían hecho menos frecuente y palabras como maricón y puto habían ido en aumento. Esto provocaba que Alberto se sintiera cada vez más triste y solo, la mayoría de sus compañeros se reían de estas situaciones, otros no estaban muy conformes, pero tampoco hacían el menor gesto para poder ayudarlo, estaba completamente solo.

Una semana después Alberto se dirigía hacia su hogar envuelto en sus pensamientos, sin prestar atención al mundo que lo rodeaba no sabía que sería interceptado por 3 chicos, al primero que reconoció fue a Héctor, a los otros dos nunca antes los había visto, pero eran mucho más grandes que su agresor, y con pinta de maleantes,
-Qué onda putito a dónde vas- pregunto Héctor en tono de burla.
-Voy para mi casa, quieres que te de mi dinero- al decir esta palabra los tres sujetos rieron, al parecer sabían algo que el chico desconocía completamente.
-Pues mira mariconcito, queremos que nos acompañes a un lugar más privado, para que estemos los cuatro juntos, comprendes- antes que lograra escapar uno de sus agresores le había pasado un brazo en la espalda, como si fueran viejos conocidos, no faltó quien pensara que estaban asaltando al muchacho, pero al verlos irse juntos aquellos pensamientos se disiparon, nuevamente nadie ayudaría al pobre de Alberto.

Una vez en aquel lote baldío los tres sujetos se entretuvieron un rato golpeando al muchacho, primero le dieron un fuerte puñetazo en el estomago, lo que le saco todo el aire de sus pulmones, luego en su rostro magullado, no faltaron las patadas, después de un rato al ver que su presa estaba ya bastante herida la hincaron, Héctor fue el primero en ponerse de frente al chico, se sobaba el pantalón, -Te acuerdas de esto-, se saco su miembro erecto y lleno de lubricante por la reciente pelea, -Ahora abre la boca que te lo vas a tragar-, al ver que no obedecía las ordenes que le indicaron uno de aquellos delincuentes le dio un fuerte zape en la nuca, aquel muchacho no tenia opción, abrió su boca y en sus pensamientos rogo que aquello terminara rápidamente, el primer contacto de ambas pieles seria inolvidable para ambos, Alberto sintió repulsión cuando aquel miembro se introdujo en su boca, la piel del prepucio era suave y lisa, pero a la vez el tejido esponjoso le proporcionaba una características firme y rígida

Héctor al sentir el contacto de su verga con aquella húmeda y tibia cavidad entrecerró los ojos casi poniéndolos en blanco, no solo el contacto de su pene con la garganta del chico le producía placer, le excitaba verlo por fin hincado ante él, humillado, golpeado, y además sabia que pronto estrenaría aquel culito, lo tomo por los cabellos fuertemente y en menos de 5 minutos ya estaba eyaculando una considerable cantidad de semen, el muchachito no deseaba tragarse el semen de su agresor, así que cuando sintió el pene escupiéndole en su garganta intentó sacarlo de su boca, pero su violador lo tenía fuertemente sujeto, gran parte del semen se había adentrado hasta las veceras de Alberto, la estimulación en la garganta de aquel chico le provocó lagrimas, no solo era la nausea que sentía, también el dolor físico y emocional que sentía, cuando por fin sacaron aquel miembro de su boca escupió el resto del semen y un hilo de saliva mesclada con esperma se quedo en su mentón, -Tu turno Gato-, el apodo de aquel sujeto se debía a que de aquellos 3 amigos él había sido el primero en haberse puesto un tatuaje en la espalda con la forma de una pantera (sin embargo al no ser de alguien profesional, aquel dibujo asemejaba más a un gato), ahora tenía otro de la santa muerte en el pecho, y muchos otros en todo su cuerpo, su piel era un lienzo dominado por dragones, letras, demonios y símbolos tribales, masturbándose llevo su miembro a la boca del muchacho y sin ordenarle que abriera su boca lo introdujo en su cavidad oral -Así hermosa chúpame la verga, quiero que me hagas una mamada, pero sabrosa, entiendes putita, así, así chupa, aaahhhh-, las embestidas del Gato eran más potentes que las de Héctor, además su verga era más larga pero no más grueso, y le provocaban al muchacho arqueadas cada vez que aquel miembro intentaba llegar hasta sus entrañas, sintió de pronto como alguien le empezaba a bajar los pantalones, -Nooo por favor!!!-, fueron las suplicas de aquel pobre diablo, nunca había sido violado, pero sabía que debía de ser doloroso, un puñetazo en la cara fue su respuesta, Te dije que me lo mamaras puto, anda que esperas hijo de tu reputa madre, -Auxiliooooo!!!, Ayudenmeee!!!!-, dos puñetazos más lo hicieron callarse por un momento, empezó a forcejear inútilmente para escapar de sus atacantes pero era inútil, -Ayudenme por favoooor!!!!!-, recibió una nueva golpiza, que lo aplacó momentáneamente, el tercer sujeto al que le decían Talachas debido a su empleo como mecánico le tapo loa boca metiéndole un calcetín que se había quitado, el Gato se acerco a su oído y acariciándole los cabellos de su cabeza le dijo como advertencia, -Pinche puto de mierda, no me dejaste venirme en tu boca, pero ya verás cómo me voy a divertir en tu culo-.

Inmovilizado por completo, el primero en penetrarlo fue Héctor, era la primera vez que penetraba a alguien así que no sabía que primero debía de haberlo lubricado con un escupitajo de saliva, esto solo provocó risas de burla entre sus otros 2 compañeros al ver como intentaba meter su grueso miembro en aquella apretada hendidura y como esto le provocaba espasmos de dolor a pobre chico, -Jajajajaja pinche chaleco ya te lo chingaste y ni salivita le pusiste, (el apodo de Héctor provenía precisamente de su afición por el box, al resistir como un chaleco antibalas los golpes que sus otros dos compañeros le propinaban durante su entrenamiento)-, si bien antes se había masturbado, lo que sentía ahora era incomparable, la presión, la suavidad, la humedad, todos estos factores lo hacían sentirse en medio del cielo, tomo esas nalguitas por la cintura y empezó a embestirlo con más fuerza,

Si alguien en algún momento le hubiera dicho a Alberto que relajando sus esfínteres anales hubiera evitado todo el dolor que sentía ahora hubiera sido el mismo resultado, tenia tanto miedo que todos sus pequeños músculos se contraían involuntariamente, para ser sólo un chico de 17 años Héctor poseía una magnifica herramienta, un machete que exigía estrenarse en aquellas jóvenes y ricas nalgas, no deseaba terminar muy rápido así que turnaba sus movimientos rápido y después lento, desde una vista posterior se podía contemplar las piernas y los glúteos de Héctor contrayéndose cada vez que introducía su miembro en aquella cavidad desgarrada, -Ahí está, así maricon apriétame las nalgas, me estoy viniendo- gemidos salieron de la garganta de aquel agresor en el mismo instante en que su verga daba escupitajos de semen, -Que rico culo te cargas perra, tu turno Talachas-, la actitud de aquellos sujetos no concordaba con la situación, estaban destrozando una vida, sin embargo parecí como si sólo estuvieran compartiendo una botella de vino, se turnaba a su víctima como si esta hubiese perdido su condición humana, ahora no era más que un simple juguete sexual – No cabrón ahora me toca a mí- el Gato aun estaba resentido por no haber eyaculado en la boca de aquel pobre pendejo, se situó atrás de Alberto y le metió su miembro de una manera brusca y agresiva, aquel pobre chico ya no hacía nada, apenas y dio una sacudida cuando aquel miembro volvió a entrar en su ano, sintió que lo tomaban de los cabellos y alguien se acercaba a su oído – Te duelo puta, quieres que te haga sangrar tu pinche cola- la historia volvió a repetirse, el dolor regreso y no por que se tratase de una verga más gruesa, las estacadas eran más amplias, sentía casi como aquel miembro salía por completo de su ano y regresaba furioso hasta las profundidades de su colón, deseaba morir en ese mismo instante, deseaba que un rayo cayera del cielo y destruyera a sus agresores, pero eso no pasaría, aquella situación había generado dos fuerzas opuestas, uno de sus agresores ahora sentía afecto hacia él, y el otro deseaba torturarlo hasta matarlo. El Talachas no participo en la violación, Héctor paso por segunda vez pero esta vez cogiéndolo con más cuidado, el Gato le dio una patada en la cara antes de que los tres se retiraran,

Bueno estimados lectores espero que disfruten de mis relatos tanto como yo disfruto haciéndolos

Su marido le complació su fantasía, la vendió 24 horas a un grupo sado

Ella tenía una fantasía: ser torturada. Su marido tenía otra: venderla para que la torturarán.

Le dije simplemente: Ponte linda, hoy daremos un paseo muy especial. No le quise decir a donde aunque me preguntaba, “es algo que te va a gustar mucho” y ella se me quedaba viendo como entre desconfiada, expectante y un poquito excitada por el misterio. Todavía me insistió cuando íbamos en el auto pero lo único que le dije fue que le iba a gustar mucho. Yo iba muy nervioso pero trataba de mostrarme tranquilo y mandón, “bueno, es mucho misterio” dijo ella mientras se daba los últimos toques en el rostro ayudándose con un espejito de mano, “espero que valga la pena”
Le dije “valdrá la pena”, ella volteó a verme algo seria y luego miró al frente.

Después de media hora de viaje llegamos a nuestro destino, “bájate, te vas a ir con ese del abrigo gris”
Ella abrió los ojos y me gritó “¡¿qué?!”
“Esto es un regalo especial para ti, y… bueno, también para mí. Él hará realidad tus fantasías, será tu amo durante 24 horas, mañana a esta hora vendré por ti a este mismo lugar”
¡Oye ¿pero tú estás loco?!, ¿cómo crees que me voy a ir con ese?” Gritaba.

“¿No es esto lo que querías? ¿No era esta tu fantasía? él es un amo profesional, bájate y vete con él, mañana paso por ti”
Ella se me quedó viendo como si no creyera lo que le estaba diciendo, luego volteó a verlo y a continuación fijó su mirada al frente. Se quedó en silencio un par de eternos minutos y luego abrió la puerta pero antes de salir me volvió a mirar, quizá esperado ver en mi mirada algún titubeo. Se la sostuve tratando de no expresar ningún sentimiento más que decisión. Cuando estuvo ya fuera del auto se acercó el hombre, “aquí esta su dinero, mañana a esta misma hora se la entrego”

Yo arranqué y la vi por el retrovisor, ella miraba a nuestro auto mientras el tipo la tomaba del brazo a la altura del codo y la jalaba ligeramente.

Durante nuestros 10 años de casados fui comprendiendo que ella era masoquista. Le gustaba el maltrato y una vez me confesó, mientras hacíamos el amor, que le gustaría tener un amo que la hiciera realmente sufrir, “tu dime qué quieres y te hago el gusto” le dije sonriéndole ya relajados después del orgasmo, “no es igual, mi fantasía es que sea un desconocido, de esos de mirada fría y despiadada, tu eres un amor y nunca podría disfrutar igual, pero no me hagas caso, son tonterías”

“¿Pero si te consiguiera a alguien como el que dices, lo harías?”
“Estás loco”, me decía, “¿pero si consiguiera?”, me excitaba mucho la idea de que se fuera con otro y que además fuera en esas condiciones. “¿Pero dónde vas a conseguir a alguien así?”
“Ese es mi problema” y ella se me quedaba viendo unos instantes muy seria.

¿Cómo me fui dando cuenta? pues no fue sencillo, ella cíclicamente, cada 4 o 5 meses, se ponía insoportable, y llegaba al punto de retarme a golpes ya que me aventaba cosas y me arañaba. Los primeros años me aguanté hasta que
Un día le di una tremenda bofetada, ella se me quedó mirando entre asustada y asombrada y luego me abrazó y me pidió perdón. Hicimos el amor en la cocina, ahí donde habíamos estado peleando momento antes. Estos sucesos se repitieron hasta que una vez, luego de haberlo hecho, le pregunté que si le gustaba que le pegara, “un poquito” confesó ella de manera tímida y cubriéndose la cara con la sabana. Un mundo nuevo se me abrió, fue cuando comencé a preguntarle que le gustaría hacer y poco a poco fuimos profundizando hasta que logré que me contara su fantasía completa.

Y ahí estaba yo ya en casa, masturbándome y pensando en lo que le estaría haciendo aquel tipo, yo había leído algo de esas prácticas, pero no había platicado con el hombre aquel acerca de lo que iba a suceder. Me vine un par de veces antes de que el cansancio y el alcohol me vencieran.

Eran ya las 3:30 de la tarde del siguiente día y me puse en camino. Iba muy excitado e inquieto, por la mente me pasaba la idea de que hubiera sucedido algo realmente desagradable y que ya jamás fuera a verla de nuevo. Los 30 minutos de camino se me hicieron increíblemente largos pero cuando di la vuelta en la esquina, ya estaba mi mujer y el tipo esperándome. Lo que vi me asustó, ella se tambaleaba un poco, como si le costara mantenerse en pie, él la sostenía del brazo. “Aquí esta su mujer y aquí está el vídeo; se retiraba ya y luego se regresó “ha sido una excelente esclava, le felicito” dijo sonriente para luego despedirse con un ligero movimiento de cabeza.

Mi mujer no dijo nada en todo el camino, y yo no le pregunté nada tampoco, me preocupaba que fuera a reaccionar contra mí, aunque también me inquietaba su silencio. Cuando llegamos a casa esperó a que le abriera la puerta, se apoyó en mi brazo y le ayudé a llegar hasta la recamara, se acostó, respiró hondo, cerró los ojos y simplemente dijo: “Gracias” antes de quedarse profundamente dormida.

La desnudé para que durmiera a gusto y noté de inmediato los moretones, raspones, quemaduras y cortadas en todo su cuerpo. Me retiré instintivamente muy asustado, pero recordé su agradecimiento y continué desnudándola hasta que la cubrí con la sabana y prendí el clima para que la temperatura fuera agradable. Me retiré a mi estudio con el disco y lo puse en la compu.

Omitiré detalles ya que el vídeo empieza desde las tomas de las cámaras de seguridad de afuera y del recibidor. Era más que una casa, de hecho era más parecida a una mansión. Mi mujer fue llevada a un cuarto amplio por quien la recibió: una chica vestida muy elegante, tipo ejecutiva; ahí la esperaba una mujer alta de color. Esa hermosa y voluptuosa hembra desnudó a mi mujer sin decir palabra y luego la condujo a una pequeña elevación del piso donde la esposó de las manos y de los pies. Las esposas de las manos colgaban del techo y las de los pies estaban fijas en el piso quedando sus brazos y sus piernas separadas. La morena la miró como si la estuviera valorando y de pronto se acercó a ella y la abofeteó. Mi esposa escupió un poco de sangre y un hilillo le escurría desde la boca.

Luego la mujer se puso detrás de ella y la tomó de los pechos con las dos manos y le susurró algo al oído.
Mi esposa cerró los ojos y echó la cabeza hacía atrás, eso me hizo pensar que o estaba excitada o resignada. A continuación la hembra de color tomó una especie de vara y puso la punta en la espalda de mi mujer lo que hizo que se retorciera, comprendí que le estaba dando choques eléctricos. Lo hizo muchas veces y también le daba nalgadas con la mano y le pellizcaba los pezones. Mi mujer gritaba por los castigos, sin imaginar que era solo el comienzo. Luego de un buen rato entró un hombre enorme, calvo y gordo quien se sentó en un sillón, prendió un puro y cruzó una pierna sobre la otra; miraba lo que hacía la morena y cómo se retorcía mi mujer pero luego de unos 5 minutos se levantó y se dirigió hacia ellas, dio dos chupadas al puro y puso la punta ardiente de este en la parte interior del muslo de mi esposa. El dolor ha de haber sido muy fuerte ya que mi ella abrió los ojos y gritó muy fuerte, un grito que venía desde muy dentro, así lo percibí. Eso, y toda la escena en general ya me habían provocado una tremenda erección por lo que me desabroché el pantalón y me saqué la verga para poder jalármela.

La morena se había quitado la ropa ya. Su cuerpo era lo que prometía su vestido entallado: firme y de piel lisa; nalgas paradas y pechos medianos erectos: Completaba su belleza su pelo rizado tipo afro y sus labios sumamente carnosos. Tomó el cabello de mi mujer y la besó con fuerza y después la mordió del labio que le había partido con el bofetón. Mi esposa movía la cabeza hacía ella para tratar de disminuir el dolor pero la negra estiraba mas allá de su capacidad para lograrlo. Después que la soltó tomo uno de eso látigos con tiras y le azotó los pechos sin piedad. El calvo mientras volvió a parecer en la toma, se puso detrás de mi esposa y acercó su mano a su espalda, sostenía algo que no pude identificar a primera vista y luego que deslizó el objeto un poco y vi salir la sangre comprendí que era una cuchilla pequeña ¡estaba rebanando a mi esposa! Claro que los cortes no era profundos pero si suficientes para provocarle gran dolor. Lo hizo varias veces y luego se pasó a sus nalgas. Ya para entonces los gritos de mi mujer llenaban todo el cuarto y mis audífonos; yo por mi parte estaba a punto del orgasmo, fumaba como poseído pero a la vez intentaba controlarme, no quería venirme tan pronto.

La mujer de color le dio de beber agua a mi esposa y luego le acercaron una silla y aflojaron las cuerdas superiores para que se pudiera sentar. Ella lo hizo y cerró los ojos. La escena cambió de pronto, según el reloj de la cámara apenas habían transcurrido 20 minutos, apareció el hombre calvo y estiro las cuerdas para que mi esposa se viera obligada a levantarse, mientras la morena traía una cubeta la cual usó para echarle agua, helada supongo por la reacción de mis esposa ya que comenzó a jadear y a temblar. El calvo se acercó de nuevo pero ya traía un guante en su mano izquierda el cual era de esos que traen picos, lo puso en el hombro de mi mujer provocando que ella volteara a ver que era ese objeto, cuando lo hizo abrió los ojos y pidió clemencia. La mujer y el calvo se rieron de manera burlona, el hombre se puso al frente de mi esposa y tomó su pecho izquierdo y lo apretó. Mi esposa se hizo para atrás como pudo, por lo que la negra se puso detrás de ella para sostenerla.

El hombre volvió a hacerlo y mi mujer volvió a inundar todo con sus gritos, no eran picos afilados ya que no sangró, pero si le provocaban gran dolor según se veía. El tipo luego de un rato se pasaba al otro pecho. Mi esposa comenzó a cabecear, se veía que el castigo había sido tremendo ya a ese punto por lo que parecía que se iba a desmayar, la mujer de color lo comprendió también, le hizo una seña al gordo y luego estiró su mano para tomar algo que no se veía en la cámara, la regresó y tiro un polvo blanco sobre la espalda de mi esposa. El grito que emitió fue suficiente para provocar mi orgasmo. Fueron los segundos más intensos de mi vida, incluso la respiración me fallo por unos instantes; la mente se me nubló y me recliné hacía atrás sobre la silla para tratar de recuperarme. Oía las voces del vídeo pero no le ponía atención, aun recordaba mi tremendo orgasmo.

Luego, poco a poco volví a poner atención, algo le decía a mi esposa el hombre que me dio el dinero, tuve que regresar el vídeo para poder entender del todo; resultó que mi esposa pidió, a gritos y sollozos, que se detuvieran, que ya era demasiado, la morena y el calvo se alejaron y se pusieron a la expectativa y se oyó el sonido de una silla que se movía, luego unos pasos y una sombre que se acercaba, era el hombre. La tomó de los cabellos para que levantara la vista a la altura de sus ojos y le preguntó: “¿De verdad deseas parar todo esto?” Ella lo miró entra asustada y dubitativa, luego giró la vista hacía la cámara y la regreso a continuación hacía la cara del hombre, “no”, dijo en un susurro que en ese momento yo no entendí, “¡¿cómo?!”, gritó él acercando su rostro al de ella, “¡no!” gritó ella a su vez, “¡más! ¡quiero más!”

La mujer de color se puso frente a mi mujer cuando el hombre se alejó, le ordenó que levantara la cara y le dio otra cachetada, y después otra y otra. El calvo entró al cuadro de nuevo cargando una caja abierta, aunque por el ángulo no se veía qué estaba dentro. La puso en una mesita que estaba detrás de mi esposa y sacó de ella una pieza cilíndrica larga y delgada, como de unos 20 centímetros de largo y unos dos de diámetro y punta roma. Le froto lubricante seguramente que vació de un frasco y lo enterró en el culo de mi esposa sin miramientos ni preparativos, ella gimió con la boca y los ojos cerrados. El calvo sacó otro objeto similar y luego de los preliminares se lo introdujo en la vagina. La morena ya estaba cerca con una pieza de vestir, parecía pequeña lo cual luego comprobé ya vi que era un tipo de calzón hecho de material grueso y elástico, aunque firme. Se lo pusieron a mi esposa luego de quitarle las esposas de los tobillos. De las puntas externas de los objetos, las cuales salían por unos pequeños hoyos del calzón, conectaron sendos cables y comenzaron a torturarla con electricidad de nuevo.

Ella gritaba como poseída, mi pene se puso duro otra vez y la mujer de color azotaba de nuevo con al látigo su estomago y sus pechos
También, cuando detenían los toques eléctricos, la mujer de color le mordía alternadamente, las mejillas, los pechos, las pantorrillas e incluso los dedos de los pies.
Mi esposa no solo se orinó, también defecó lo cual se notaba muy bien ya que el calzón era de color blanco, pero eso no pareció importarles a sus torturadores, quienes siguieron lastimándola casi una hora más, lo cual ya había minado casi completamente la capacidad de mi esposa para responder a las agresiones, sus ojos estaban ya casi siempre cerrados y solo emitía quejidos inaudibles.

Yo me la jalaba despacio para poder disfrutar con más calma, miraba atentamente para no perderme detalle, aunque estaba consciente que podía ver el vídeo las veces que quisiera. de pronto hubo otro corte de escena. Mi esposa estaba ya inconsciente, le habían quitado el calzón y los objetos que le habían introducido; el gordo le lavaba el culo con el chorro de agua de una manguera. La negra se acercó y le hizo una seña al gordo para que se retirara, luego le pasó un frasquito cerca de la nariz de mi mujer lo que hizo que se despertara, después se alejó mientras mi mujer volvía en si progresivamente. Yo estaba expectante, no me imaginaba, claro, lo que sucedería a continuación, pero no tuve que esperar demasiado: el hombre con el que hice trato volvió a aparecer, se le veía solo la espalda desnuda pero cuando se puso detrás de ella vi que le colgaba tremendo salchichón, dobló un poco las rodillas, usó su mano como guía y le introdujo toda esa verga en el culo. Fue el acabose, comencé a masturbarme sin control, mientras los gritos aterradores de mi esposa me llenaban los huevos de leche. La estaba sodomizando cruelmente, se la introducía y sacaba a golpes y la sujetaba de los pechos con fuerza.

Se lo hizo como media hora, sin prisas, pero sin menguar en la fuerza que imprimía en cada introducción. la mujer de color aprovechaba para meterle dedos en la vagina o en la boca y para morderla de vez en vez en diferentes partes. Los gritos de mi mujer ahora se parecían a gemidos de placer, aunque el castigo le hacía quejarse por momentos.
El hombre se vino sin emitir sonido alguno, se retiró y su puesto fue ocupado por el gordo calvo quien también se cargaba enorme instrumento. También la poseyó mucho rato pero esta vez mi esposa comenzó a mostrarse claramente complacida, “te gustan los toscos” dijo la negra sonriendo burlona, y si, mi esposa parecía muy complacida de estar comiéndose con el culo la verga del gigante aquel, tanto que tuvo su primer orgasmo. El gordo se rió complacido aunque también se le veía expresión sardónica. Cuando la llenó con su leche gimió como animal en brama y segundos después se alejó de ella. pensé que todo había acabado, pero para mi sorpresa apareció otro hombre quien también, sin preámbulo alguno, la clavó inmisericorde como pajarito.

Mi esposa ya no se quejaba de dolor, gemía acompasada con cada toletazo. Luego de ese otro hombre vino otro y otro… Yo me vine otra vez y luego me fui quedando dormido aunque me oponía ferozmente.
Desperté como a las cuatro de la mañana. En el vídeo eran las siete de la mañana y eso me confundió, pero haciendo cuentas comprendí que yo había empezado a verlo como a las cinco de la tarde y ellos, un día antes, habían comenzado a torturar a mi mujer a esa hora más o menos. La seguían sodomizando, pero ahora le habían puesto una mesa al frente para que recostara la parte superior de su cuerpo. Cerré el reproductor, apagué la computadora y me dirigí a la recamara. Algo había cambiado, mi esposa estaba dormida aun pero vestía un camisón.

Me bañé y me dispuse a dormir un rato antes de irme atrabajar, ella, quien olía a recién bañada también, me sintió, me miro unos instantes y luego se abrazó a mí: “estoy deshecha” me dijo, “tendré que esperarme un par de meses antes de hacerlo otra vez ¿me dejaras, verdad?” Yo asentí con la cabeza, “Ernesto dice que soy la mejor que ha pisado su casa de torturas, dice que si quieres asistir la próxima vez serás bienvenido” Sentí como mi pene se endurecía, desee poseerla, pero me contuve, pobrecilla, mejor preferí dejarla descansar un par de semanas antes de sodomizarla yo mismo.

La Venganza de Ana y Raquel

Raquel y Ana son engañadas por el mismo hombre, estas deciden vengarse de el, le someten a crueles castigos y humillaciones.

El destino quiso a unir a estas 2 mujeres, Ana y Raquel, dos mujeres engañadas por el mismo hombre, Tony, un vividor que se aprovecho de las dos mujeres y las engaño, Tony era un galán de mujeres, cada noche estaba con una, no conocía la palabra fidelidad, un vividor que bebía mucho, se emborrachaba y se sobrepasaba con las mujeres. Ana y Raquel descubrieron todo y llegaron a conocerse, las dos se dieron ánimos entre ellas, llegaron a ser muy buenas amigas, hicieron tan buena amistad que fraguaron la venganza hacia el hombre que odiaban.

Ana es una mujer de 45 años, Raquel 43, Ana la mujer de Tony y Raquel su amante de entre muchas otras, la cual la decía que era divorciado y la tenia completamente engañada. Ana y Raquel no se olvidan de Tony, cada día piensan en la venganza hacia el, hasta el día en que empezó a fraguarse la venganza.

Raquel llamo a la puerta de Ana, al abrirla la puerta, entro rápidamente:

– Ya tengo la solución, se cual será nuestra venganza- Dijo Raquel apresuradamente enseñando un libro a Ana.

“La supremacía femenina”- es un libro que por casualidad llego a mis manos comencé a leerle y me dio ideas- dijo Raquel entusiasmada.

– Explicame- Ana se sentó y se puso a escucharla.

Estuvieron hablando durante horas las dos, trazando un plan, retenerian a Tony y le someterían a las inimaginables humillaciones y castigos, algo de lo que nunca podría olvidarse. Elaboraron una lista con todo lo necesario, en los siguientes días ambas estuvieron comprando todo lo necesario y alquilaron una casa un fin de semana a las afueras de la ciudad, todo estaba planeado, solo faltaba poner en marcha la ansiada venganza.

Era viernes por la noche, Raquel llamo a tony al móvil, fingió estar llorando y suplicarle que la perdonara, aunque por dentro solo tenia ganas de vengarse de aquel hombre que tanto daño la hizo, Raquel le dijo que quería verle, quedaron en un bar para charlar, Raquel se aguanto su ira y fingió todo lo que pudo al verle, Tony pensaba que había triunfado y se había salido con la suya una vez mas, pero estaba muy equivocado, Estuvieron hablando tranquilamente, Raquel fingía muy bien su papel de arrepentida, En un momento de la conversación Raquel aprovecho el despite para echar unos polvos en la bebida de Tony, el cual ni se dio cuenta y bebió su bebida tranquilamente sin saber que llevaba unos somníferos muy potentes, que le dejarían totalmente dormido y sin fuerzas.

Tony empezó a encontrarse mal, Raquel le metió en el coche con la excusa de que se le pasara, pero el empeoro y se quedo completamente dormido, un sueño muy profundo debido a una gran cantidad de somníferos, ella arranco el coche y se dirigió a la casa donde se encontraría con Ana, tras un pequeño viaje llego a la casa, Ana la abrió la puerta del garaje y entre las dos subieron a Tony a una habitación, la venganza había comenzado.

Por fin tenían delante al hombre por el que tanto odio sentían, sin mediar palabra entre ellas comenzaron a desnudarle, le dejaron completamente desnudo durmiendo en el suelo, Ana y Raquel sacaron una mochila llena de objetos que habían comprado, Ana saco unas esposas , le puso las manos a la espalda y le esposo apretando el metal a sus muñecas, era imposible que se liberara pero no querían correr riesgos y continuaron atándole las manos con una cuerda por las muñecas, ahora era imposible que se liberara. Con los pies hicieron lo propio, le ataron los pies con fuerza con un buen manojo de cuerdas, se aseguraron que estuviese bien apretada, ahora ya le tenia como ellas querían, inmóvil y a su merced. Continuaron atándole, una cuerda por los codos, una por las rodillas, todo lo habían leído del libro, lo tenían bien estudiado, acabaron inmovilizándole por completo. Una vez que estaba completamente atado le dejaron dormir, cuando despertara comenzaría su venganza.

Pasaron unas horas, Ana y Raquel entraron de nuevo a la habitación, cerraron con llave y guardaron en un lugar seguro la llave, Tony estaba encerrado con ellas dentro e inmóvil , le esperaba algo que no olvidaría. Ana y Raquel se acercaron a el, Ambas comenzaron a darle pataditas para que despertara, ambas llevaban unas botas altas de tacón para la ocasión, al fin despertó, se llevo una gran sorpresa cuando abrió los ojos y vio a las dos mujeres juntas, primero hizo una sonrisa de burla y luego trato de ponerse de pie, con su sorpresa que no podía moverse, que estaba muy bien atado, las cuerdas y esposas apretaban su piel fuertemente, no podía levantarse ni moverse.

– Pero que estáis haciendo, soltarme putas, os vais a enterar- Empezó a gritarlas, insulto tras insulto salía de su boca.

– Solo te lo voy a decir una única vez, cállate, no tienes nada que hacer ahora, lo haremos por las buenas o por las malas, tu eliges- Raquel con tono muy amenazador y dominante le explico su situación.

– Que te jodan zorra- le grito Tony.

– Bien será por las malas, te lo advertí- le recrimino Raquel.

– Dame algo para amordazarle Ana- le pidió a su amiga.

Ana saco de la mochila cinta de embalar, se la pasó a Raquel, cuando esta iba a empezar a amorzarle, Ana la detuvo:

– Espera, méteselas en la boca- , Ana comenzó a reírse, se quito las bragas y se las dio a su amiga, Ambas se rieron, Raquel se inclino sobre el y trato de metérselas, pero el se resistía y no abría la boca, ella le tapo la nariz con fuerza, cuando abrió la boca para respirar ella comenzó a introducírselas , las forzó con muchas fuerza, presionaba la nariz y a la vez cada vez se las introducía mas, al final entraron por completo, Alrededor de la boca empezó a amordazarle con la cinta de embalar, paso varias vueltas por su cabeza, ahora estaba bien amordazado, no podía emitir nada mas que un leve gemido prácticamente inaudible.

– HHHHHMMMMHHHH, HHHHHMMMMMHHHHMMM-

– Ahora grita lo que quieras cerdo- Raquel con odio le dijo estas palabras y le soltó una terrible bofetada en la cara.

– ¿Bien que te apetece que le hagamos primero Raquel? – la pregunto Ana.

Ella se inclino sobre el de nuevo y pegando su cara a la de el:

– Azotaremos su culo hasta que pida piedad, pero creo que no podrá hacerlo amordazado- , ella comenzó a reírse, estaba disfrutando mucho, era el momento que tanto tiempo deseaba.

Ambas sacaron de la mochila dos pares de guantes, se colocaron unos guantes domésticos de goma amarillos de casa que habían echado en la mochila, se ajustaron bien los guantes a su mano y sus dedos, cuando terminaron cogieron un cinturón, Raquel fue la primera en cogerlo, le doblo por la mitad y se acerco a el, Ana se acerco también, entre las dos le dieron la vuelta y le pusieron bocabajo, Ana se sentó encima de Tony impidiendo que se moviera, Ana era mas obesa y dejo su peso sobre el, ahora no podía moverse nada, Raquel se aproximo a Tony y de pronto descargo el cinturón en su culo, se escucho un leve gemido de su boca amordazada, Raquel comenzó a reírse y comenzó a azotarle una y otra vez, su brazo descargaba el cinturón una y otra vez en el culo de Tony, su culo empezó a ponerse rojo, cada vez dolían mas los azotes y ella seguía sin ningún tipo de piedad, tenia el culo completamente rojo cuando paro.

– Toma Ana, dale su merecido a este cerdo- , entrego el cinturón a Ana y se cambiaron de posición, una se sentaba sobre el mientras la otra le azotaba sin piedad, Ana comenzó a descargar el cinturón en el culo de su ex marido, con cara de rabia azotaba una y otra vez a quien la engaño por completo, la azotaina se hizo larga, estuvo unos minutos azotándole, cuando paro Tony tenia el culo completamente marcado, Ahora ya había sufrido las primeras consecuencias, pero aun le esperaba demasiado de aquellas mujeres.

– Dale la vuelta, quiero verle la cara- , le dieron la vuelta y tony tenia cara de estar pasándolo realmente mal, ojos llorosos y sudores, Raquel se sentó en el pecho de el.

– Mírame a la cara cerdo- le dijo gritándole, de pronto una bofetada se estrello en la cara de Tony, el guante de goma se estrello en su cara con fuerza, Raquel se ajusto el guante y siguió mirándole fijamente, pronto le propino una nueva bofetada, empezó a darle bofetadas con su mano enguantada a Tony en la cara, sin apartar la mirada sobre el ella le soltaba una bofetada , hacia una pequeña pausa mirándole con cara de odio y volvía a soltarle otra, como hicieron con los azotes luego continuo Ana, su guante de goma se estrellaba en la cara de Tony una y otra vez, estaba siendo castigado duramente y humillado ante las dos mujeres que buscaban venganza. La cara de Tony se volvió colorada, ahora tenia dolorido el culo y la cara, ya le habían propinado un buen castigo.

– Se esta haciendo tarde – le dijo Ana a Raquel.

– Mañana continuaremos, ahora vamos a dormir- Ambas se miraron y rieron.

Ambas con la mirada sabían que iban a hacer, Raquel se puso a la altura de Tony, se agacho poniéndose en cuclillas y aparto su braga a un lado y comenzó a orinarle, lleno su rostro con su orina, cuando termino le miro riéndose y le soltó un nuevo bofetón, Ana hizo lo mismo, le orino la cara, ambas sintieron mucha satisfacción al hacer aquello. Ambas se quitaron sus guantes y se lo arrojaron a la cara de tony:

– Mañana continuamos cerdo- Ambas salieron de la habitación cerrándola con llave. Dejaron a Tony amordazado, atado y con un fuerte dolor de culo y cara y sin orgullo, le habían humillado cruelmente, la venganza estaba siendo un éxito.

Tony apenas pudo pegar ojo en toda la noche, su situación no se lo permitía, incomodez, molestias, dolor, sus pensamientos, todo le rondaba por la cabeza, no podía creer como había sido engañado de aquella forma. Aun le quedaba todo un fin de semana por delante siendo prisionero de aquellas dos crueles mujeres.

La Puerta se abrió a primera hora de la mañana, Ana y Raquel entraron en la habitación, Ambas iban vestidas con un camisón , se acababan de levantar y fueron a ver a su prisionero, se aproximaron a el:

– ¿Que tal has dormido Cerdo? – le pregunto Raquel.

Raquel le piso la cara con su pie descalzo y apretó su pie contra la cara de Tony y el suelo:

– Contéstame estupido- le recrimino Raquel.

– HmmmHmmmHHHmmm- fue lo único que podía salir de la boca de Tony

– Hueles mal Cerdo, habrá que lavarte -, le recrimino Ana, Ambas mujeres se echaron una mirada cómplice y dejaron asomar una sonrisa de su cara.

Las dos mujeres volverion con un cubo de agua en sus manos, Ambas se pusieron al lado de Tony, levantaron el cubo y empezaron a echarle el agua por encima a Tony, comenzaron a lavarle como un animal, Ambas comenzaron a reírse y burlarse, las dos mujeres se reían a carcajadas, estaban disfrutando, con su venganza.

La mañana trascurrió para Tony bajo la atenta mirada de las dos mujeres, entraban y salían de la habitación, no querían que en su venganza nada saliera mal, pusieron mucho cuidado en todo. Pronto llegarían más humillaciones para Tony.

Raquel entro en la habitación, tras ella Ana con un recipiente en la mano:

– Hora de comer, vamos a quitarte la mordaza, ni una sola palabra o te azotamos de nuevo- le dijo con tono amenazador Raquel a Tony.

Le quitaron la mordaza de su boca, Tony en un tono muy sumiso pidió que le soltaran, Amabas no hicieron caso a sus palabras.

Ana cogió sus guantes de goma del suelo y se los coloco nuevamente, se inclino hacia la cara de Tony:

– Sin mi nunca has sido nada, siempre has comido de mi mano- , Acto seguido Ana cogio un puñado de comida con su mano enguantada y se la puso en la boca a Tony, Tony comenzó a comer del guante de Ana, Ana le estaba humillando y haciéndole saber quien mandaba, Tony tenia hambre y sin decir nada comía de la mano de la que fue su mujer, sin rechistar comía del repugnante guante de Ana, ella disfrutó viéndole en aquella situación, mostrándole su superioridad. Raquel quiso también humillarle, volcó el plato de comida en el suelo y con su bota la piso:

– Vamos come- , ella le piso su cara con su bota contra la comida, el continuo comiendo, Raquel estaba llena de orgullo, una sensación de satisfacción la recorría su cara.

Las dos mujeres habían cumplido con creces su venganza, pero no habían terminado la llevarían hasta el final, le sometieron a crueles castigos y humillaciones a lo largo del día, su peor castigo llego por la noche, Tony había conseguido quedarse dormido.

Raquel y Ana entraron en la habitación, cerraron con llave como hacían siempre, se dirigieron hacia Tony, una bofetada en su rostro le despertó:

– vamos a dejarte marchar, pero antes deberás suplicar perdón por todo el daño que nos has hecho- , con voz muy seria y tranquila se dirigió Raquel a Tony.

– Lo siento, lo siento, no lo haré mas- se apresuro a decir Tony.

Ana conmovida por la rabia le soltó un terrible bofetón a Tony:

– Así no estupido, hazlo bien si quieres irte- le recriminaron.

Raquel se puso delante de Tony y se agacho sentándose en su cara, se subió la falda y dejo caer su culo en la cara de Tony:

– suplica perdón mientras besas mi culo- , Raquel estaba muy seria esperando verle suplicar y hacer menor así su dolor que tanto la había echo ese hombre.

Tony suplico todo lo que puso, se arrastro, se humillo, suplico, pidió perdón, se insulto a si mismo, beso el culo de Ana y de Raquel, se humillo todo lo que pudo con tal de salir de allí. Ana y Raquel sonreían, ahora tenían lo que tanto habían deseado, por fin se sentían bien, su venganza las había calmado.

– Ahora dejarme ir – suplico Tony.

– NO- contestaron rotundamente.

– Me lo prometisteis, putas, zorras… sois unasmmmmhhhhhhhmmmhmhm- Tony fue amordazado de nuevo, Ana le metió de nuevo las bragas en la boca, rápidamente Raquel le pego cinta de embalar de nuevo, volvieron a amordazarle para no escuchar sus insultos y gritos.

Las dos mujeres se dirigieron tranquilamente a la bolsa, para sorpresa de Tony sacaron de ella unos cinturones de Strap on, arnés con un pene de goma, Ana había ido a un sex shop a comprarlos, lo tenían planeado y ahora iban a llevarlo a cabo, Ambas comenzaron a desnudarse, Raquel tuvo una cruel idea, se acerco a Tony con sus medias en la mano, le coloco su media en la cabeza, le tapo la cara con su media, Tony estaba amordazado y con la presión de la media en su cara, cruel castigo.

Ana y Raquel se acercaron con el arnés en su cintura bien ajustado, Entre las dos le levantaron y le apoyaron en una silla, las dos mujeres se pusieron sus guantes y comenzaron a meterle sus dedos con vaselina por el ano, Tony gritaba entre su mordaza, pero lo peor llego después, ambas fueron turnándose e introduciendo su pene de goma por el ano de Tony, le sodomizaron una y otra vez, Tony solo podía gritar entre su mordaza, Tony sudaba a chorros por el calor, el sufrimiento que sentía, inmóvil, amordazado, una media en la cabeza y aquellas dos crueles mujeres sodomizándole.

– Ahora aprenderás a tratar a las mujeres – le recriminaron a Tony mientras seguían metiendo y sacando el pene de goma del ano de Tony.

A Tony ya no le quedaba nada de orgullo, fue humillado y castigado, nunca olvidaría a Raquel y Ana, estas cuando acabaron le dejaron encerrado por ultima noche en aquella habitación, amordazado y atado y con la agonía de la media en la cabeza, ya había recibido su castigo, Ana y Raquel estaban satisfechas, su venganza se había cumplido.

Al día siguiente Tony fue drogado de nuevo con somníferos, cuando despertó estaba en aquella habitación libre, sin rastro de Ana y Raquel, Tony se levanto y se marcho de aquella casa, Tony apenas podía andar por los castigos que había sufrido, azotes, sodomizacion… y su orgullo estaba por los suelos por las humillaciones sufridas, Tony había recibido lo que se merecía, había probado de su propia medicina.

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Cedido Por mi Ama

Mi Ama decide cederme durante un dia a su amiga, esta resulta ser cruel y despiadada sometiendome a multiples castigos y humillaciones.

Mi Ama habia decidido cederme durante un dia, A su amiga la hacia mucha ilusion tener un sumiso, Hacia años que no tenia uno, mi Ama habia acordado dejarme un dia entero con ella para que disfrutara de mi como quisiera, su Amiga se puso muy contenta y agradecida con la idea, estaba deseando tener un sumiso aunque fuera durante un dia, estaba muy contenta pero a mi no me gustaba mucho la idea, no queria estar en manos de alguien que no conocia, pero lo que yo pensara importaba poco o nada.

Era sabado por la mañana, Nos dirigimos mi Ama y yo en el coche a casa de su amiga, yo estaba nervioso, no sabia a quien iba a cederme, mi Ama me fue dando instrucciones durante todo el camino.

– “Portate muy bien, obedecela en todo, cuando regrese a buscarte quiero que mi amiga me diga que te has portado muy bien, no me hagas enfadar, es muy importante para mi amiga, ni se te ocurra desobedecerla, mas te vale que quede contenta o lo lamentaras”- Mi ama fue todo el trayecto dandome ordenes de como debia comportarme, yo asentia con la cabeza y la escuchaba atentamente.

Llegamos a la puerta de un bonito chalet, baje del coche y abri la puerta a mi Ama, mi Ama me miro fijamente “portate bien o no volveras a verme “ , “ si Ama “ la conteste respetuosamente, ambos nos dirigimos a la entrada y llamamos a la puerta, era el momento en que iba a conocer a quien seria mi Ama durante un dia.

Abrio la puerta una mujer de unos 45 años de Edad, entrada en carnes, algo obesa, amplias caderas, una mujer fuerte, pelo corto moreno y una mirada seria y severa. Yo me asuste, me daban ganas de dejar todo y salir corriendo, pero queria mucho a mi Ama y no podia hacerlo.

– “ te presento a LadySusan” – mi Ama me presento a aquella señora.

– “Encantado Señora, sera un placer servirla durante un dia y la estoy agradecida” – Esas palabras me las habia enseñado mi Ama para cuando llegasemos.

Mi Ama y aquella señora se saludaron efusivamente y antes de despedirse mi Ama me miro fijamente a los ojos:

– “obedecela en todo, mañana vendre a buscarte a esta hora, no quiero ni una sola queja de la señora, entendido perro”- mi Ama me dio un beso y se marcho.

LadySusan me invito a pasar, entre en su casa y espere educadamente sus instrucciones, ella se acerco a mi y me miro de arriba abajo:

– “me gustan los perros aseados y limpios, quiero que te duches y te pongas la ropa que te he dejado , te espero aqui” – Sus ordenes fueron claras y directas y yo la obedeci al instante.

Entre en su baño y me duche rapidamente y cogi la bolsa que me habia dejado, habia una par de medias que me puse, unas braguitas rosas, un sujetador y unos tacones. Mi ama me habia enseñado como vestirme y a andar con tacones, cuando termine me dirigi al salon donde me esperaba LadySusan.

Al verme sonrio, se puso muy contenta de verme asi vestido:

– “ ven aqui putita, de rodillas”- me ordeno con una sonrisa en su cara.

Me puse de rodillas frente a ella con la cabeza agachada mirando al suelo, un bofeton se estrello en mi cara, me quede sorprendido, no habia echo nada malo.

– “ a mi mirame a la cara puta entupida” – me levanto con su mano la cabeza hacia su mirada.

– “lo siento Señora”- , me disculpe ante ella, que caracter tenia, era peor que mi Ama, tendria que hacer todo muy bien para no hacerla enfadar y por lo tanto a mi Ama tampoco.

LadySusan se quedo mirandome de arriba abajo y fue a un cajon del que saco una bolsa, saco unas esposas, me cogio las manos y me esposo las manos al frente, saco otras esposas que eran para los pies y me esposo los pies, yo empece a tener miedo, mi Ama nunca me habia echo eso, estaba sorprendido, ella saco de la bolsa un pene de goma y se puso detras mia, me bajo las braguitas y me unto vaselina en mi ano y pronto note como empezo a introducirme el pene en mi ano, lo hizo de forma un poco brusca, no tenia ningun tipo de piedad conmigo, cuando entro por completo me subio las braguitas de nuevo dejandolo dentro.

Cogio una fregona y un cubo y lo puso delante mia.

– “limpia bien los suelos, no quiero ni una mota de suciedad “me miro fijamente y de forma muy seria, yo humillado obedeci sus instrucciones.

Ella se marcho y me dejo solo en el salon con mi tarea, me costaba moverme, estaba esposado de pies y manos y tenia un consolador en el ano metido, como pude empece a limpiar los suelos, yo pensaba en mi ama y pensaba que tenia que obedecerla en todo, un dia pasaria enseguida, tras un gran esfuerzo deje los suelos completamente limpios, mi Ama estaria orgullosa de mi.

Entro de nuevo LadySusan, llevaba puestas unas botas de goma grandes hasta las rodillas, estaban llenas de barro, habia estado en el jardin, entro y por donde pisaba dejo todo lleno de barro, se acerco a mi y me ordeno quitarla las botas, se las quite cuidadosamente.

– “dejamelas bien limpias, y limpia este suelo que esta lleno de barro, vamos puta” – Volvio a salir de la habitacion dejando todo lleno de barro. Me senti muy humillado y con mucha rabia, pero no tuve mas remedio que volver a limpiar todo, comence limpiando sus botas, las deje relucientes, luego continue por el suelo, estaba agotado pero pensar en mi Ama me hacia seguir adelante.

Volvio a entrar LadySusan, Se acerco a mi y me propino una fuerte bofetada :

– “ ¿aun esta asi de sucio esto puta?, creo que tu ama no te ha enseñado bien, yo te enseñare bien a hacer las cosas “- Ella enfada cogio sus botas y se las puso, se acerco a la mesa y cogio de nuevo la bolsa:

– “ puta , sigueme” – me ordeno que la siguiera, me condujo a una habitacion, Abrio la puerta y encendio la luz, me dijo que pasara, era su habitacion, una cama enorme en el centro, un gran armario, una bonita decoracion. Entre por delante de ella y espere instrucciones, ella me dijo que me tumbara en la cama.. Ella se acerco a la ventana, bajo la persiana y cerro las cortinas, despues cerro la puerta de la habitacion con una llave que se guardo en el interior de su sujetador.

LadySusan se acerco a mi, yo estaba nervioso y asustado, no sabia que iba a hacerme, ella me quito las esposas de las manos, pero de nuevo me esposo las manos al cabecero de la cama, me quito la de los pies y me esposo los pies al otro extremo de la cama, ahora estaba esposado a la cama de pies y manos, no podia moverme.

Ella saco de la bolsa unos guantes negros de goma, se los coloco en sus manos, la quedaban muy ajustados en sus manos, acto seguido saco de la bolsa una correa de cuero, se puso a un lado de la cama y me levanto la cabeza por el pelo:

– “tu ama parece que no te ha enseñado bien, yo me encargare de solucionarlo, aprenderas a obedecerme en todo” – Me dijo en un tono serio mientras me agarraba por el pelo. Ella me saco mi consolador del ano, por fin pude descansar momentaneamente.

Momentaneamente porque Pronto note un dolor en el culo, me habia dado mi primer azote en el culo con la correa, eso dolia , sin darme tiempo a reaccionar empece a recibir mas azotes en el culo, mi ama me habia enseñado a soportar y aguantar los azotes, pense en mi ama y los encaje lo mejor que pude, ella no paraba de azotarme, poco a poco la azotaina se convirtio en una mas dura que incluso las que me daba mi Ama, me azotaba mas fuerte y mas tiempo que mi Ama, aquello no era justo, ella no era mi Ama, por primera vez me queje a ella amargamente.

– “pare Señora, no creo que mi Ama la haya dado permiso para hacer eso, usted no es mi Ama” – me queje con respeto a ella pero….

Ella paro al instante, me cogio del pelo de nuevo:

– “ puta creo que no te has enterado aun quien es tu Ama ahora, no te di permiso para hablar, no volveras a abrir esa bocaza”- Ella se levanto la falda, y se bajo sus bragas blancas sucias, las apreto con una mano y las acerco a mi cara, con una mano las forzo para que entraran en mi boca, yo cerre la boca e impedi que me las introdujera, ella enfadada se sento encima de mi, me levanto la cabeza y me tapo la nariz con una mano, al momento tuve que abrir la boca y ella aprovecho para introducirme sus bragas humedas y sucias , no podia respirar y ella seguia forzandolas para que entraran por completo, hasta que no las introdujo por completo no me libero la mano de la nariz, me solto exhausto, cogi rapidamente una bocanada de aire, mi boca estaba rellena con sus bragas, apenas podia cerrar la boca, no podia emitir ningun sonido solo se escuchaba “hhhmmmmmmmhhhhhmmmhhhh” un leve gemido, ella saco de su bolsa una cinta de embalar y corto un trozo con los dientes y me lo pego en la boca, ahora no podia escupirlas.

– “bien proseguire enseñandote modales puta, Ahora soy yo tu Ama”- , ella se ajusto los guantes de las manos y cogio de nuevo la correa y prosiguio azotandome una y otra vez con ella, al poco tiempo tenia el culo marcado, habia recibido una gran cantidad de azotes y cada azote dolia mas y mas, me aplico un severo y muy duro castigo, el culo me ardia y me dolia horrores. Era una de las azotainas mas duras que habia recibido.

Cuando quedo satisfecha y creyo que era suficiente LadySusan tiro la correa al suelo, se acerco a la bolsa y saco una vela de cera, con un mechero la prendio, mi castigo continuo por la espalda, empezo a echarme cera por toda la espalda, la cera quemaba mi piel, Yo no paraba de moverme lo poco que podia ante la reaccion de la cera y de gemir entre mi mordaza, ella se reia a carcajadas mirandome.

– “ que te pasa putita, ¿ pupa?”- ella se burlaba de mi y su risa resonaba en la habitacion, me sometio a un duro castigo, pase un largo rato de sufrimiento, me lleno de cera la espalda, culo, piernas, muslos, pies , por suerte estaba bocabajo y por delante no podia. Senti un alivio cuando ella soplo y apago la vela.

“Bien putita, de momento he terminado contigo, ahora me voy a ir a comer, lastima que no te pueda liberar, te escaparias y ahora eres mio, portate bien y volvere con tu comida”- Ella se inclino y me dio un beso y se marcho de la habitacion dejandome alli encerrado, me dejo atado a la cama, amordazado con sus bragas sucias en mi boca, mi culo completamente dolorido y la cera pegada a mi cuerpo. Mi mente no paraba de pensar en mi Ama, queria irme con ella, no queria estar con LadySusan, pensaba en mi Ama, LadySusan la contaria que me he portado mal y me dejaria, tras mucho pensar me quede dormido a pesar de la incomoda situacion que estaba.

Pasaron unas horas hasta que unas bofetadas en la cara me despertaron, Era LadySusan:

– “despierta puta, he hablado con tu Ama, la he dicho que te estas portando bien, obedeceme en todo o la dire lo contrario “- Eso me puso contento mi Ama habia llamado para saber de mi y la habia dicho que me estaba portando bien, estaria contenta conmigo mi Ama., LadySusan me dijo que me portara bien y mañana estaria de nuevo con mi Ama, que no la hiciera enfadar y todo iria bien, asi lo hice , queria que todo saliera bien y cuanto antes me fuera con mi Ama mejor.

LadySusan me dio la vuelta, me tumbo en la cama bocarriba, ella se subio a la cama y se sento en mi pecho, se puso a horcajadas sobre mi, la vi todo su sexo.

– “ te gustaria probarlo verdad puta? , pues esta noche me daras placer, segun como te portes mañana hablare de ti a tu Ama, Esta noche me daras placer puta, ahora a comer tu comida”- Ella saco un cuenco grande con mi comida, una ensalada que tenia muy buena pinta ,parece que ese aspecto iba a tratarme bien, pero no era asi, cogio el cuenco y lo puso en el suelo, ella con sus botas de goma comenzo a pisar la comida, trituro con sus amplias botas mi comida, cuando acabo se puso en cunclillas sobre el cuenco y comenzo a orinar sobre el, era repugnate mi comida, ella volvio a coger sus guantes de goma negros y se los puso, comenzo a remover toda la comida, cogio el cuenco y se sento sobre mi de nuevo, se reia a carcajadas y yo me sentia muy humillado.

– “ ahora voy a quitarte tu mordaza, una sola palabra y te dejo amordazado hasta mañana” – , la hice caso y no dije nada, solo miraba con repugnancia la comida, ella removio con sus guantes el cuenco y cogio un puñado que me lo llevo a la boca, no masticaba la comida, directamente la tragaba, tenia la boca llena y ella no paraba de introducirme mas, ella estaba disfrutando mucho, no paraba de reir con su risa malvada, tras un humillante rato me comi todo, me hizo comerme todo, con sus guantes todo lo que se caia lo cogia y me lo metia en la boca, fue una dura humillacion.

– “ te has portado muy bien puta, ahora te dejare descansar, esta noche regresare y me daras placer, de esta noche dependera lo que cuente a tu Ama”- , ella se marcho y me dejo en la cama atado , sin dejar de pensar que pasaria esa noche, las horas pasaban lentamente, no entraba luz en la habitacion no sabia que hora seria, tras una larga espera llego el momento esperado.

Lady Susan entro en la habitacion, iba vestida muy provocativa, a pesar de su obesidad se puso muy atractiva, unas medias negras de seda con unos ligueros y un corset negro, sus piernas terminaban en unos zapatos de tacon y sus manos en sus guantes negros de goma ajustados.

Entro y cerro la puerta con llave, se guardo la llave en el interior de sus bragas, “si quieres salir las tendras que coger” me dijo LadySusan.

Ella se acerco despacio hacia mi, se subio a la cama y se sento sobre mi pecho con una pierna a cada lado, me acaricio suavemente mi pecho y acerco su mano a mis pezones, empezo a pellizcarlos, empece a quejarme, pellizcaba con fuerza, ella me dio dos bofetadas, “callate puta o te amordazo” , ella continuo pellizcando los pezones y soltandome bofetadas, me acariciaba suavemente con su guante la cara y al momento me daba una bofetada, ella se reia y continuaba abofeteandome.

Ella se quito un zapato de tacon y me lo paso por la lengua, me hizo lamer sus tacones, lami sus tacones con mi lengua, ella metia y sacaba sus tacones de mi boca, luego acerco sus pies y empezo a introducirmelos en la boca, lami y bese sus pies, pronto sus medias comenzaron a estar humedas, ella estaba muy excitada, poco a poco se fue acercando mas a mi cara, se acerco a mi cara y se dio la vuelta sentandose sobre ella, “ besame el culo , puta”, asi lo hice, ella estaba disfrutando mucho, ella movia su culo sobre mi cara, daba pequeños saltitos sobre mi cara, no paraba de menear su culo sobre mi cara, ella acerco su mano a su braga y la aparto, “ mete la lengua”, eso me daba repugnancia, lami timidamente su ano, un manotazo en mis testiculos me recordo que lo hiciera bien, me agarro los testiculos con fuerza y los apreto, “ lame bien puta” , me ordeno enfadada, yo meti mi lengua todo lo que pude en su interior, ella empezaba a jadear, me tuvo un largo tiempo lamiendo su ano, cuando quedo satisfecha se dio la vuelta y se sento en mi cara con su sexo en mi boca, lami su sexo, pronto ella empezo a jadear y gritar de placer, al poco tiempo ella se corrio , ella me miro y sonrio, me dio una bofetada “ bien puta, te estas portando bien”.

Ella se levanto y se acerco al armario donde saco un arnes, ahora me iba a penetrar con su arnes, se coloco su arnes negro y se lo ajusto a la cintura, ella se acerco a mi, se puso entre mis piernas y poco a poco empezo a introducirme su arnes, fui penetrado por ella sin piedad, mi dolor no la impedia parar, ella una y otra vez sacaba y metia su pene de goma en mi ano, aguante el dolor hasta que ella quedo satisfecha, mi ano me dolia, habia sido penetrado por ella duramente, Al fin todo habia terminado, ella se acerco a mi y me beso y al poco tiempo ella se quedo dormida en la cama. A mi me costo mucho mas dormirme, pero el sueño hizo mella en mi y cai dormido. Todo habia terminado ya, mañana volveria mi Ama a por mi, pero todo se complico.

Los dos estabamos durmiendo en la cama, el timbre de la puerta sono, ella abrio los ojos rapidamente, ella muy rapidamente cogio sus bragas y me las metio en mi boca, acto seguido pego varias tiras de cinta adhesiva en mi boca y salio rapido de la habitacion cerrando con llave la puerta.

Desde la cama pude escuchar que era mi Ama :

– “tu sumiso no esta aqui, ayer se fue, no aguanto y se marcho, se porto muy mal, no se donde habra ido”, LadySusan la mintio a mi Ama, la dijo que no estaba en la casa yo, no sabia que pretendia.

Cuando se fue mi Ama, se iria toda decepcionada y nunca querria saber mas de mi, LadySusan entro de nuevo en la habitacion:

– “ahora eres mio, permaneceras aqui hasta que yo quiera, ahora soy tu Ama y hare contigo lo que quiera “- ella saco su risa malvada y se marcho de la habitacion dejandome alli encerrado y amordazado. No podia escapar y ahora estaba a merced de LadySusan, que me esperaria en aquella casa….

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MI SESION DE SADO CON TRAVESTI

El relato es completamente veridico, y en el cuento como se desarrrollo una sesion de sado con una travesti brasileña.

Llegue a su apartamento en Salou y un chico me hizo pasar hasta una habitacion y me dijo que me esperara alli, que Alaska (que asi se llamaba el travesti) se estaba duchando.

Al cabo de un rato entro Alaska. Era una mulata muy guapa, con el pelo por debajo de los hombros y vestia un biquini de cuero fino de color negro. Me pregunto que servicio deseaba, le dije que el de “sado”. Me dijo que habia de varios precios dependiendo del tiempo y de lo que hicieramos. Le dije que queria el mas completo, y que no me importaba el precio. Me pregunto que si podia sacar unas fotos durante la sesion para su album, a lo que respondi que si, ya que me daba mas morbo.

A continuacion me llevo a otra habitacion preparada para el sado y me dijo que me fuera quitando la ropa, que ella volvia enseguida. La habitacion estaba muy bien preparada; en el centro habia un potro de color negro, en el techo y en las paredes habia algunas argollas y cuerdas, y en una mesa habia un monton de utensilios para practicar tortura como: pinzas, correas, velas, consoladores de varios tamaños, fustas, plumeros de piel y latigos, la verdad es que me asusto un poco.

Me quite toda la ropa, con la excepcion de un tanga de mi mujer que me habia puesto y me quede esperando. Al cabo de un momento entro otra vez junto con dos chicos, que iban a sacar las fotos. Me dio una especie una capucha de piel que me cubria hasta los ojos, dejando los agujeros para poder ver. Me coloco un collar de cuero y ato a el una correa.

Lo primero que hizo fue arrearme un bofeton bastante fuerte que no me esperaba. Me dijo que me pusiera a cuatro patas y que andara como un perro, mientras ella me paseaba por toda la sala. A continuacion se sento en un sillon y me ordeno que le lamiera las botas. Mientras uno de los chicos hacia algunas fotos. De vez en cuando me daba otra bofetada. Pegaba bastante fuerte, pero me daba morbo estar sometido a ella.

Al cabo de un rato me aparto y me llevo hasta el potro. Me hizo tumbarme y entre ella y uno de los chicos me ataron de pies y manos a unas correas que habia en el. Me dijo que llevaba unas bragas muy bonitas pero que a una puta como yo no le hacian falta. Las cogio y de un tiron me las arranco. Yo llevaba las piernas y el cuerpo depilado pero el sexo no. Ella me dijo que como se ocurria presentarme ante ella con el sexo sin depilar, a lo que comento que me lo iba a dejar como nuevo.

Fue hasta la mesa donde habia varios instrumentos y cogio una especie de pinzas en forma de tijera que cuando se cerraban quedaban sujetas. Primero me coloco en cada pezon dos pinzas con unas pesas que caian a ambos lados de mi torax. Hasta entonces mi pene aun estaba morcillon. Me cogio la punta del prepucio tiro de el y le puso un par de pinzas, dejando el capullo encerrado. Entonces cogio las pinzas metalicas en forma de tijera, las abrio y cogio un puñado de pelos de mi pubis, cerro las pinzas y zas…, pego un tiron arrancandomelos de cuajo, mientras yo soltaba un grito. Volvio a coger otro puñado de pelos y volvio a hacer lo mismo. Como yo gritaba a cada tiron, me dijo que iba a ser peor. Cogio un trozo de cinta adhesiva y me tapo la boca con ella. Volvio a sujetar un puñado de pelos con las pinzas, las cerro bien entorno a un manojo de pelos y empezo a tirar lentamente pero con fuerza de ellas, arrancandome poco a poco los pelos que agarraban; de esta forma aun me hacia mas daño que si lo hacia de un tiron seco.

Al cabo de un momento tenia el pubis completamente pelado y dolorido por los tirones. Entonces empezo a hacer lo mismo con los pelos de los testiculos. El dolor al tirar de estos era mayor que en la zona del pubis. Mientras, el chico hacia fotos y no paraba de reirse. Para entonces, mi polla ya se habia puesta tiesa y las pinzas que cerraban la piel del prepucio parecian que iban a saltar presionadas por mi capullo, que empujaba con fuerza desde adentro.

A continuacion, Alaska se subio encima del potro y se coloco de cuclillas encima de mi cara, se aparto un poco el bikini y me ordeno que le lamiera el culo, cosa que me gustaba. Pase la lengua por todo su ojete y la ponia dura para intentar penetrarlo con ella.

Cuando se canso de que la lamiera, me desato, me hizo poner a cuatro patas y me volvio a atar. Dijo a uno de los chicos que abriera mis nalgas, mientras ella empezo a arrancarme los pelos del culo lentamente. Todo esto duro mas o menos media hora.

Cuando me hubo dejado bien pelado por delante y por detras, me desato y me llevo hasta unas argollas que colgaban del techo. Me ato las manos a ellas y tambien me ato los pies con unas cuerdas, que, despues el chico tiro hacia lados contrarios, dejandome las piernas tan abiertas que parecia iban a romperse. Alaska fue hasta la mesa y volvio con un plumero de cuero. Se situo detras de mi y empezo a azotarme con el. Cuando tuve la espalda y el culo bien rojos, se coloco delante de mi, y de un tiron me quito las pinzas de los pezones. Despues me quito las de la polla, que quedo completamente erecta y medio descapullada, entonces empezo a golpearme tambien con el plumero en el vientre y sexo. Esto me daba mucho morbo y la verdad es que no sentia mucho dolor, pero cuando se dio cuenta de ello, me pego un manotazo en los testiculos, de abajo a arriba, que me hizo retorcer de dolor y que me duro bastante rato. Me dijo que yo habia pagado para que me torturara y que me iba a complacer, que habia venido a sufrir y no a disfrutar, y que a partir de entonces lo iba a pasar muy mal. Yo no me podia quejar ya que tenia tapada la boca, aunque con la cabeza decia que no, pero ella ni puto caso.

Se puso un guante de goma para no hacerse daño y empezo a azotarme muy fuerte. Entonces le dijo al chico que hacia las fotos que cogiera una fusta y que me pegara con ella mientras ella lo hacia con el guante. El dolor empezaba a ser insoportable, y yo queria dejarlo ya, pero no habia forma de hacerselo ver. Solo rezaba para que no se me notaran las marcas y pudiera verlas mi mujer. Creo que ellos se daban cuenta de ello, pero no querian soltarme. Estaban fotografiando una tortura real y no todo el mundo esta dispuesto a dejarse fotografiar. Aunque estaba de pie, no podia apenas moverme ya que las cuerdas tiraban mucho y estaba tensado.

Mi polla se habia venido abajo, entonces me dijo que no valia una mierda y que me la iban a cortar. Dejaron de pegarme y ella le dijo algo al oido del chico. El se fue de la sala, mientras ella me estrujaba los huevos con una mano y me golpeaba el pene totalmente flacido. Cogio una cuerda delgada, hizo un nudo con ella alrededor de mis testiculos y empezo a tirar de ellos. Me los separaba del cuerpo y parecia como si en cualquier momento me los iba a arrancar.

Al cabo de un momento volvio el chico con unas tijeras. Ella ato otra cuerda por debajo de mi capullo y cogio las tijeras, tiro de las dos cuerdas y separo otra vez mis testiculos del cuerpo, y apartando mi pene, metio las tijeras en la bolsa escrotal por encima de los testiculos como si fuera a cortarmelos. No creia que lo fueran a hacer realmente, pero despues de los golpes que me dieron, no sabia que pensar. Al final fue una broma, pero estaba realmente asustado.

Cuando se acabaron de divertir conmigo, me ataron otras correas a los pies y pasaron unas cuerdas que luego pasaron por unos aros que habia en el techo. Alaska desato las cuerdas que mantenian mis piernas abiertas, mientras el chico tiraba de las cuerdas atadas a mis pies a traves de los aros del techo quedando suspendido en el aire. A continuacion fueron soltando lentamente las cuerdas de mis manos a la vez que iban levantandome por los pies, hasta que al final quede de cabeza abajo y con las piernas bastante separadas en forma de V. Mi cabeza tocaba casi el suelo y mi culo estaba poco mas o menos a un metro del suelo.

Alaska fue hasta la mesa y volvio con una vela. La encendio y empezo a pasarmela por las piernas, despues por mis nalgas y mis caderas. Despues se coloco delante de mi y paso varias veces con rapidez la vela encendida por mi pene, haciendo que la llama lo rozara. Al principio no notaba casi nada, solo un ligero calor, pero despues empezo a pasarla mas lentamente hasta que consiguio que empezara a sudar y a dar sacudidas, quemandome ligeramente.

Cuando se canso de asarme el rabo, situo la vela encima de mi ano que miraba al techo, espero un momento a que se derritiera bastante cera e inclino la vela haciendo que la cera se derramara sobre el. El dolor era como si te quemase pero enseguida se pasaba. Entonces empezo a mover la vela hasta derramar la cera fundida sobre mis testiculos. El dolor y quemazon era intenso. A continuacion le dijo a uno de los chicos que me separara las nalgas y que me abriera un poco el ano; cuando lo hubo hecho, volvio a derramar mas cera sobre el. Al notar la cera caliente en el mismo ojete senti mucho dolor, pero no podia moverme, solamente intente apretar el ano para que no entrase la cera dentro, pero el chico seguia abriendomelo, mientras ella le decia al otro chico que lo fotografiara de cerca.

Despues, le dijo al chico que fuera a buscar otra vela y que con ella hiciera lo mismo. El chico la cogio y empezo a derramar la cera fundida sobre todas las partes de mi cuerpo, mientras ella cogio una fusta de cuero con la que empezo a azotarme.

Cuando mi piel estaba totalmente enrojecida por los golpes, me desataron y entre los dos chicos me llevaron arrastrando hasta el potro. Me tumbaron boca abajo y me ataron las manos a el. Seguidamente ataron dos cuerdas a mis rodillas y las llevaron hacia delante y a los lados, quedando en posicion parecida a estar a cuatro patas, pero mas baja y abierta.

Entonces ya no me pegaban, y yo me habia calmado un poco. Alaska se situo delante de mi, me arranco la cinta adhesiva de la boca, y bajandose la braguita del bikini me ordeno que se la chupara. Eso si que me gustaba de verdad. Tenia el sexo afeitado y una polla oscura, como la tienen los mulatos y bastante grande.

Cuando empece a mamarsela la tenia un poco morcillona, pero poco a poco iba endureciendose y haciendose mas y mas grande. Cuando la tuvo totalmente dura, vi lo grande que era, debia medir alrededor de veinte centimetros, aunque no eran los veintiseis que aparecian en el anuncio.

Me gustaba mucho chuparsela, aunque de vez en cuando me la sacaba de la boca y me arreaba un bofeton; otras veces me agarraba la cabeza y me la metia hasta que su pubis chocaba con mi frente. Era tan larga que me llegaba hasta el fondo de la garganta, y me producia nauseas. Pero bueno, este rato lo pase bien.

Cuando ya la tuvo bien dura, se aparto y se subio al potro, detras de mi. Me dijo que me la iba a meter hasta el fondo. En la posicion en que yo estaba, mi culo quedaba en pompa y a su disposicion, desde luego pero, esto era lo que mas me gustaba. Se puso un condon y colocando la punta de su polla en mi ano, empezo a presionar de manera que esta iba entrando. No paro hasta que su pubis choco con mis nalgas. A continuacion empezo su vaiven, mete-saca, mete-saca… Me lo estaba pasando pipa. Los dos chicos iban sacando fotos. Uno de ellos se situo delante de mi y se bajo los pantalones. Entonces Alaska me ordeno que se la mamara mientras ella me seguia penetrando.

Al cabo de una rato follandome, y cuando debia estar a punto de correrse, paro. Se bajo del potro y le susurro algo al oido de uno de los chicos. El chico se fue de la sala, y al cabo de un momento aparecio con una botella de agua mineral con gas de litro. La abrieron y Alaska me puso la boca de la botella a la entrada de mi ano, seguidamente la levanto y le dio unos meneos sin apartarla de mi agujero. Al momento note como entraba el liquido efervescente en mi interior. Dio un pequeño empujon y el cuello de la botella entro en mi culo, levanto un poco mas la botella y su contenido siguio entrado dentro llenando mis intestinos. Notaba como entre un cosquilleo y un escozor. Cuando habia entrado suficiente agua, note como los gases querian escapar. Entonces ella saco la botella y un sonoro pedo con liquido incluido se escapo de mi culo. Se pusieron los tres a reir. Al cabo de unos segundos se me volvio a escapar otro pedo y despues otro mas, y asi hasta que hube sacado todo el gas de mi interior. Yo, con estas practicas me lo pasaba bien, y mi polla totalmente tiesa.

Cuando acabe de sacar los gases, Alaska fue hasta la mesa y trajo un consolador negro de un tamaño parecido al de su polla. Lo lubrico con un liquido y me lo metio en el culo. Empezo a meterlo y sacarlo mientras los chicos hacia sus fotos.

Al cabo de un rato lo saco y fue a buscar otro consolador. Vi el trasto y me acojone; este era mucho mayor, era de color rosado y debia medir unos treinta centimetros de largo por unos seis o siete de diametro. Le dije que no pensaria meterme ese monstruo en el culo. Me respondio que me callase, que era mi ama y que si no me callaba me iba a tapar de nuevo la boca.

Le dijo a uno de los chicos que fuera preparandome el culo para meterme el consolador. El chico se metio detras de mi y untando mi ano y sus dedos con el liquido lubricante, empezo a meter sus dedos en mi culo. Primero uno, despues dos, tres, y cuatro; cada vez los metia mas adentro, aunque no llego a meter mas.

A continuacion, Alaska se puso detras de mi y untando tambien el consolador, lo apoyo sobre mi agujero y empezo a presionar mientras le daba movimientos rotatorios para que fuera penetrando sin desgarrar el ano. A la vez me iba masajeando los huevos y la polla para que la exitacion ayudase a abrirme. Yo notaba como mi ano iba abriendose poco a poco, pero llego un momento en que el dolor empezo a ser insoportable, pero ella no se detuvo y siguio presionando hasta que el consolador se abrio paso y la punta penetro en mi interior. Se detuvo un momento, que yo aproveche para relajar mi esfinter anal. Cuando noto que ya estaba mas tranquilo, siguio presionando, a la vez que el consolador iba penetrando, hasta que la punta del consolador topo con el fondo de mi recto.

Me hicieron alguna fotografia mas con el superconsolador insertado en mi culo. Entonces Alaska empezo a tirar hasta un poco antes de sacarlo y volvio a meterlo hasta el fondo, y asi varias veces hasta que una de ellas lo saco completamente. Volvio a lubricarlo y me lo volvio a meter; esta vez ya no me dolio tanto como antes. Esto lo hizo varias veces, hasta que mi ano ya no ofrecia apenas resistencia a la penetracion del consolador. Lo saco de nuevo y quedando mi ano completamente abierto, lo cual aprovecharon para sacar alguna foto de lo que se veia dentro. Mi polla estaba super empalmada.

A continuacion, Alaska me desato y me llevo hasta una especie de bañera que habia en la sala. Me hizo tumbar boca arriba y me dijo que se iba a mear encima. A la vez me ordeno que me hiciese una paja, y que cuando ella acabara de mear yo tenia que correrme.

Se coloco encima de mi y de repente de su pene salio un chorro amarillo que primero dirigio hacia mi pecho y poco a poco lo fue desviando hasta mi sexo, que quedo empapado de orina, mientras yo continuaba masturbandome. Despues desvio el chorro de orina hacia mi cara. Cuando note el chorro en mi cara, abri la boca para que el amarillo liquido penetrara en mi boca, aunque no llegue a tragarme la orina. Entonces Alaska me ordeno que me corriera, mientras seguia meandose en mi cara.

Se le acabo la orina pero yo seguia sin correrme. Entonces ella cogio su polla y me la metio en la boca para que se la mamara. Su polla se iba endureciendo de nuevo. Me ordeno que me siguiera masturbando y que en el momento en que sintiese su corrida en mi boca me debia correr yo tambien. Al cabo de un momento vi que se iba a correr y acelere el ritmo de mis chupadas y de mi paja, hasta que al final note como su semen caliente empezo a llenar mi boca. Cerre la boca y mantuve su esperma dentro de ella hasta que me corri. Fue bestial. De mi pene salio un chorro de leche larguisimo.

Mientras seguian mis espasmos del orgasmo, Alaska me dijo que, ya que era tan guarro de permitir que se corriera en mi boca, que debia serlo un poco mas y que me tragara todo su semen. Empece a tragarmelo, y cuando acabe, me dijo que abriera la boca para ver que me lo habia tragado todo. Me metio de nuevo su rabo y me dijo que acabara de limpiarselo con mi lengua.

Cuando hubo acabado, me dijo que me duchara y vistiera.

Mientras me vestia, hablamos un poco y me dijo que habia disfrutado mucho conmigo, que le habia dado mucho morbo. Que ella no solia correrse con los clientes, pero que la habia puesto muy cachonda y necesitaba desahogarse y vaciar su deposito de leche.

Me pregunto que si yo me lo habia pasado bien. Le dije que si y que otro dia repetiria. No pude, cuando intente ir a visitarla otra vez, ya se habia marchado de la ciudad.

Si quereis practicar conmigo, necesito amo, ama o pareja de amos, enviar e-mail a: sumisotarragona@yahoo.es

De normal a Cerdilla

Yo era una tia normal,tenia novio,lo unico despuntante era que me iva un poco el rollo Sado.

Pero….

Un dia jugando con mi Novio a Sado ,me dijo que se lo habia contado a un amigo y este lo puso en internet y que me querian comprar, medio Kilo por mi.

Me vendi,bueno yo no queria pero me convencieron.

El tio que me compro y que ahora es mi amo me llevo a vivir a una garaje,entonces tenia 18 años ahora tengo 20.

Alli me daba de comer lo minimo y beber lo minimo,cagaba y meaba en un cubo,para luego cuando jugase con el comermelo y bebermelo.

Yo en el garaje estava desnuda y dormia en paja…

Despues a la hora de jugar soliamos:

Comer y bebe la mierda y el pis que estaba en el cubo y tambien la suya.

Me potava encima,y me llenaba de saliba

Me enculaba y me follaba el y 3 amigos hasta yo no poder mas

Con una vara de bambu me latigaban,y me daban azotes brutalmente.

Se me corrian en la cara hasta atragantarme.

Me ataban a una silla y me rapaban el pelo y maltrataban sicologimente y me metian hielos por el culo y coño,me empapaban con agua fria.

Despues, con un pendiente ke me obligaron ha hacerme en la nariz me ataban con una cuerda y me ataban.

Me regalaban ropa y me la quemaban.

Y mas cosas que prefiero no decir.

Para terminar me dejaban en un parque durante 1 hora sola, desnudaba con la mierda y todo encima y despues venian a recogerme.

Y me tiraban a una piscina congelada y al garaje.

Si quereis cuento como seria un dia entero?? solo tenes que responderme

Mi tutora del internado

Nunca pense que la estancia en un internado para chicas me la pasaria en las rodillas de mi tutora.

Empezare por explicar que me crie en una familia tradicional con una madre y un padre, aunque este viajaba mucho, ya que tenia un buen puesto en un banco que no interesa el nombre, por lo que poco tiempo pasaba en casa y que decir del poco caso que me hacia, ya no solo por sus escasas visitas a casa sino que como todo hombre machista, lo que el queria era un niño, pero el destino hizo que me tuviese a mi, una niña algo timida y con muchos problemas interiores que con el tiempo iria resolviendo.

Cuando tenia 14 me quede huerfana de madre, asi que mi padre tenia que decidir o llevarme con el de viaje y realizar una vida no muy conveniente para una niña, o la otra alternativa era ir a vivir con mi abuela paterna, que era igual de arisca que su hijo o la peor de todas ir a un colegio interno en Londres; al final eligio la ultima, ya que parecia la que mas me convendria a futuro, eso penso mi padre en ese momento, aunque no sabia lo que realmente experimentaria en aquel lugar y las consecuencias que acarrearia. Ya de ante mano me advirtio que en aquel colegio las cosas eran muy diferentes a las de aqui, y que alli impartian castigos corporales, lo cual me ayudarian en mi desarrollo como persona y a convertirme en una persona responsable.

Recuerdo que a estas indicaciones de mi padre no les preste mucha atencion, ya que pensaba que a mi no me ocurriria nada de eso, ya que yo en el colegio era una chica que sacaba buenas notas y nunca habia tenido problemas con nadie y mucho menos con ningun profesor, asi que no hice mucho caso y me fui a Londres con intenciones de pasar alli los proximos cuatro años de mi vida recluida en una vieja mansion con todo chicas repipis y viejas profesoras crueles y amargadas por tener que educar a niñas que las aborrecian. Cual fue mi sorpresa que al llegar alli con mi padre, a las puertas de tenebrosa mansion, me encontre con unas instalaciones totalmente modernas y no solo con chicas sino que tambien habia chicos. Entonces la cosa fue tomando otro color y ya no estaba tan asustada de tener que pasar alli el resto de mi adolescencia. La directora salio a recibirnos, una mujer de 45 años, alta, rubia, toda ella muy estirada con aires y maneras tipicas inglesas y un acento español muy forzado que daba algo de espanto escucharla. Despues de varias horas recorriendo el colegio, me di cuenta de que no era para tanto y sobre todo cuando mi padre se fue y la directora me llevo a mi habitacion. Alli estaba esperando una mujer de unos 30 años aproximadamente, vestida con un traje gris y una camisa negra con los botones del cuello y los dos que le seguian abiertos, el pelo negro y corto y unos rasgos que no parecian tipicos de esa zona, y efectivamente era descendiente de italianos, y debido a su gran trayectoria como profesora de idiomas, sabia hablar perfectamente español, asi que nos entendiamos de maravilla. Bien, yo cuando llegue a mi habitacion no sabia exactamente lo que estaba haciendo esa mujer alli, pero acabe sabiendolo muy bien. Era mi tutora, se llamaba Helen. Todos los alumnos teniamos un tutor asignado, pero no por clases como en España, sino que te asignaban uno durante todo el tiempo que fueses a estar internada. Y yo por suerte estuve cuatro años bajo su tutela.

Al principio, lo pase un poco mal, porque no conocia a nadie aunque el idioma no era un empedimento, ya que desde muy pequeñita mis padres insistieron en que aprendiese idiomas, y al final acabe por saber cuatro idiomas, que progresivamente mi tutora iria ampliando. Pero despues de un tiempo, conoci a Eric y a Alan, dos chicos ingleses que se convertirian en mis mejores amigos. Con ellos pase muy buenos ratos y me fueron introduciendo en el mundo de las gamberradas y malos habitos.

La primera vez que me lleve una azotaina, fue por su culpa. Teniamos que ir a clase de preparacion fisica, una clase terriblemente aburrida, donde lo unico que haciamos era correr durante 20 minutos y despuess una serie de estiramientos con la finalidad de conocer nuestros musculos y todas esos conocimientos, y de vez en cuando teniamos una serie de ejercicios como saltar el potro o andar por la barra de equilibrio. Como mis amigos y yo eramos un poco rebeldes, decidimos que no vendria mal un poco de diversion asi que Eric y yo antes de empezar la clase, cuando no habia nadie, sacamos un par de tuercas y tornillos al potro de saltos, donde tambien se imparten algunas zurras a alumnos desobedientes. Lo que no sabiamos es que la primera persona que iba a saltar el potro aquel dia era la misma profesora, cuando vimos que iba a ser ella, los tres nos quedamos blancos y asustados aunque tambien ansiosos por ver la espectacular caida que tendria lugar, y en efecto asi fue, la Miss Smith , con un chandal azul y una camiseta blanca sin mangas se propino un tremendo batacazo contra el suelo mientras intentaba como podia agarrarse a una de las patas mientras caia. La risotada que salio de nuestras tres bocas se hizo eco por todo el gimnasio, lo cual delato nuestro crimen y fuimos llevados cada uno a nuestros respectivos tutores para que tomaran las medidas oportunas por lo sucedido. Era la primera vez que iba a ser azotada y sentia mucho miedo y temor. Helen, me miro con una mirada penetrante y muy autoritaria; estabamos en su despacho; y nada mas irse la profesora Smith me pego un bofeton en toda la cara que me tiro al suelo, solte una lagrima y le dije que no habia sido yo, que simplemente me habia reido pero que no tenia nada que ver, pero ella empezo a decirme que no tenia vergüenza, que ademas de ser una malcriada era una mentirosa y que recibiria el doble por intentar engañarla.

Me levanto del suelo de un tiron y me cogio por la oreja y me llevo hasta una puerta que estaba en la pared de detras de su escritorio, saco la llave de su bolsillo y la abrio, estaba todo oscuro, pero cuando cerro la puerta con llave y encendio la luz vi una especie de sala destinada a zurrar culos a alumnos. Alli habia una silla de madera escualida, un sofa de cuero negro muy confortable sin brazos y otros con, y una vitrinas llenas de varas, cinturones, paletas, y demas artilujios, tambien habia un potro como el que estaba en el gimnasio.

Me dijo: – Como es tu primera vez, no sere muy severa contigo, pero eso no significa que no te vaya a doler, asi que ahora bajate los pantalones.

Llevaba un mini short negro para clases de preparacion fisica, que timidamente me baje, y ella en una me agarro por mi brazo y muy suavemente me puso sobre sus rodillas. Estaba muerta de miedo, no sabia como era aquello, nunca habia estado en esa postura, y yo creo que ella se dio cuenta, porque me dijo: – tranquila pequeña, esto te vendra bien y nadie se ha muerto por una zurra.

La verdad es que sus palabras no me tranquilizaron pero me senti como una niña pequeña que iba a ser corregida por la travesura que habia hecho, y lo acepte como tal, un castigo por algo que habia hecho mal.

Me bajo las braguitas blancas que llevaba hasta los tobillos y despues me las quito y se las metio en el bolsillo derecho de su chaqueta. No sabia por que habia hecho eso, pero despues lo comprenderia. Empezo con el primer azote, que cayo sobre mi culito blanco y virgen , no fue muy fuerte, pero de todas formas se me escapo un quejido,: ayyy, ayyyy, ayyy…….pero ya cuando llevaba mas de diez la intensidad empezo a subir, y el dolor tambien, por lo que no pude evitar abrir mas las piernas y dejar ver gran parte de mi, y lo que no comprendia era que lo que me estaba haciendo me estaba gustando mucho, y me invadia una sensacion de placer y dolor muy dificil de explicar, fue entonces cuando ella se dio cuanta de que me estaba poniendo humeda, entonces me empezo a pegar cada vez mas fuerte, cada azote que me daba me dolia mas y no podia parar de gritar : ayyy, por favor para,zzzaaasss, ayyyyyy, zzzassssss,ayyyyyyy no lo volvere a hacer, pero Helen seguia calentandome el trasero. Cuando llego a 50 paro y me dijo: – esto si que te va a gustar, pequeña mia.

Me cogio el brazo izquierdo y me lo agarro muy fuerte contra mi espalda, y con los dedos de su mano derecha se introdujo en mi vagina, la verdad es que mi coño se lo estaba piendo, no le costo nada, a pesar de que yo era virgen. Despues los saco y con su dedo pulgar me lo metio por el culo, nunca habia sentido nada igual. Me dijo:

-Como te muevas o grites, te pegare hasta que no puedas sentarte, ¡¡ahora abre las piernas!!

Asi que me quede totalmente quieta y abri mas las piernas, como me habia dicho. Estaba en esa postura tan humillante, sobre las rodillas de mi tutora y totalmente humeda, y lo mejor es que me gustaba sentirme asi, sumisa y bajo el control de una mujer que me doblaba la edad, y que tenia todo poder sobre mi. Empezo a meter y sacarme el dedo muy suavemente y poco a poco lo fue haciendo mas rapido y con fuerza, queria gritar y retorcerme pero no por el dolor , sino por el placer que me producia su dedo al entrar y salir por mi ano, pero no me pude contener y solte un pequeño quejido:

ahhhh,

al ver que ella no le importo, segui gimiedo, pero con mas ganas:

aaahhh, aaaahhh, aaaaahhh,

parece que a ella le gustaba que me quejara, porque me metio dos o tres dedos, que habia rozado por los labios y habia tocado mi clitoris, eso me hizo aumentar mi exitacion aun mas, y depues de que castigara mi ano de esa manera logre un orgasmo increible, como nunca, era una sensacion muy extraña, me convulsionaba sobre sus piernas sin poder moverme, y me corri tanto que moje sus pantalon.

Te ha gustado, verdad. Bien, pues vete a tu cuarto y despues de la cena esperame desnuda y boca a bajo sobre tu cama, que seguire el castigo por mentirme ¡¡¡vamos!!!

Me recompuse como pude de aquella situacion, me vesti y sali corriendo. Llegue a mi habitacion y lo primero que hice fue pegarme una buena ducha, despues me fui al resto de mis clases.

Cuando llego la hora de la cena, la vi en el comedor sentada con el resto de profesores, apenas la mire y ella me devolvio la mirada con un gesto inequivoco y amenazante de lo que me esperaria esa noche, no le importo que alguien se diese cuenta, y alguna de mis compañeras ya me dijo en tono burlon: ¡¡ parece que te vas a ir con el culo caliente esta noche a la cama!! Era muy normal la aplicacion de castigo corporales durante la noche, porque durante la cena informaban a los tutores de las hazañas de sus alumnos que habian hecho durante el dia, y era una forma segura de encontrar a los alumnos, cada uno en su habitacion.

Los nervios me comian por dentro, tenia miedo de que me volviese a pegar, era todo muy confuso, pero tambien queria a volver a sentirme como una niña pequeña sobre sus rodillas.

Despues de media hora en mi habitacion desnuda y boca abajo, abrio la puerta que estaba cerrada con llave, y aparecio mi tutora con una cara muy sadica:

muy bien, mi nena, ¡¡pensaba que te habrias olvidado!!

De repente se saco el cinturon que llevaba puesto:

Esta es la segunda parte del castigo, por intentarme engañar esta mañana, pero ahora vas a contarlos en voz alta:

Zaassss

Ayyyyyy, uno

Zaaasssssss

Ayyyyyyy, dos

Zaaasssss

Ayyyyy, tres……..

Zasssss

Ayyyyyyyy, por favor, por favor,,,,,,paraaaa

Asi hasta que conte 25, el castigo se me hizo eterno porque no sabia cuantos me iba a pegar.

Me hizo incorporarme y sentarme en la cama, yo lloraba desconsoladamente, entonces se sento y me abrazo muy fuerte contra su pecho:

Espero que no vuelvas a intentar engañarme o sino sere muy dura contigo y no me compadecere de ti, las travesuras al fin y al cabo son propias de la edad, pero que me faltes al respeto no lo consiento y menos a ti, ¿esta claro?

Si, Helen.

Despues de esa vez, nunca se me ocurrio volver a mentirle, pero no por eso, no deje de darle motivos para que me castigase en su cuarto “especial”, incluso a veces me portaba mal para a proposito para ponerme voluntariamente sobre sus rodillas.

La travesti sumisa

Una joven travesti sumisa espeializada en sexo bizarro, pasa una experiencia inexplicable.

Tenia 19 años y ejercia como travesti en la zona destinada a la prostitucion de mi ciudad. Siempre me habia gustado vestirme de mujer, y por mediacion de una compañera, pude acceder a todo tipo de hormonas que facilitaron mi transformacion a mujer. Mido 1.59 solamente y de mi cuerpo destaca mi culo, deposito de miradas de casi todos los que pasan por la zona. No he conseguido tener grandes pechos, al contrario los tengo muy pequeños y en forma de pera, pero eso tambien suele ser atractivo para mis clientes.

Desde hace un año aproximadamente y dado el flujo de travestis hacia esta zona, me especialice en los trabajos que casi nadie queria. Sado, lluvia dorada e incluso alguna vez, algo de scat. Soy muy sumisa, con lo cual suelo aguantar bastante bien los castigos por lo que ya tengo bastantes clientes fijos en ese campo. Me pagan tan bien que suelo quedarme en casa algunos dias para recuperarme de los desperfectos. Antes de contarles la historia que viene al caso, les contare que un cliente paga muy bien solamente por mearse dentro de mi.

Luego, despues de esa gran meada, me tapona el culo con un buttplug y me invita a que vaya con el a pasear. A proposito me tiene aproximadamente una hora paseando, sabiendo el que he llegado al limite y luego me lleva a casa para que lo vacie en la boca de su mujer que espera ansiosa nuestra llegada. Otro me lleva a su casa para que me folle su hijo, algo extraño, pero que llena con su enorme polla.

Cuando se harta de follarme, ayudado por su padre, me la mete hasta la garganta y alli eyacula. No me deja ni tirar ni tragar el semen, sino que con la boca llena, pasamos al salon y alli me folla el desesperadamente. Al final junta su leche con la de su hijo y despues de observarla mover en mi boca me obliga a tragar.

Todavia me suele aguantar un buen rato para asegurarse que no escupo nada ni me enjuago la boca. El cliente que mejor paga y es muchisimo dinero, me lo hace ganar. Me ata las manos en el techo de su sotano completamente desnuda y me azota en la espalda y sobre todo en el culo con un latigo de 3 metros, dejandome a veces inclusive heridas en los pechos, y en el pene. Luego me cura durante los dias siguientes. Normalmente tardo un mes en volver a trabajar.

Pero la historia que les voy a contar me paso con un supuesto practicante. Estaba de vacaciones en un pueblo de la costa. Habia ido con una amiga (mujer) y gran amante de la escatologia. Una semana antes, me habia hecho tragar parte de lo que habia depositado en mi pecho y no se si fue por eso que cogi una infeccion estomacal.

A los tres dias tuve que ingresar en una clinica por que tenia fuertes dolores de barriga. Me dijeron que habia cogido una gran infeccion y despues de unos dias controlada alli, me enviaron a casa, recetandome unas inyecciones que debia de ponerme 2 veces al dia.

Mi amiga, sin mas tiempo de vacaciones, debio de volver a nuestra ciudad y yo decidi quedarme alli hasta recuperame. Lo primero de todo debia de buscar un practicante y como no me apetecia que fuera uno de los cauces normales, dada mi condicion de hombre-mujer, decidi preguntar al encargado de los apartamentos, si conocia uno discreto.

Me envio a una direccion de las afueras, indicandome que era raro, pero en realidad buen practicante. Me dirigi a su casa y cuando me abrio la puerta me quede un poco parada del estado de la vivienda. Hacia bastante tiempo que no limpiaba nadie aunque eso a el no parecia importarle demasiado. Le explique lo que necesitaba y me dijo que no habia problema.

Mientras que se dirigia a recoger lo necesario para pincharme, por curiosidad mire dentro de la habitacion que estaba entreabierta cerca del salon. Aunque yo no suelo sorprenderme de nada, aquello me dejo un poco alerta.

Habia un muchacho de unos 15 años de edad, bastante delgado, tumbado boca abajo en la cama, y con las piernas abiertas. Su ano denotaba que habia sangrado profusamente, hacia relativamente poco tiempo y las manchas rojas se extendian por casi toda la sabana blanca, unica pieza de tela que habia en la cama.

Estaba procesando todo aquello, cuando su mano me toco por entero la nalga derecha. Casi me da algo con el susto. Me tranquilizo riendose, anunciandome que ya tenia todo lo necesario. Como yo segui mirando al muchacho, me informo que eran amantes y que esas cosas solian suceder.

Mi grito lo habia despertado y andando dificultosamente se dirigio a nosotros que ya saliamos al salon, le dio un beso en la boca con intercambio profuso de lenguas y le pregunto si iba a pincharme. Ante su respuesta dijo que iba a verlo si no me importaba.

Lo veia tan tranquilo que me hacia cruces, ¿Como estaba tan tranquilo y amoroso con el despues de haberle roto el culo? Recordaba las veces que me habia pasado a mi, al principio de mis relaciones y lo mal que estaba en los dias posteriores. El por el contrario y a pesar de mi presencia, le bajo el calzon y se metio su pene en la boca. Todavia tenia restos de sangre, esperma y excrementos.

No se que me mantuvo en aquella casa, pero alli permaneci sentada en el sillon, mientras el cargaba la jeringuilla con el inyectable y la boca del muchacho con su semen. Sin esconder el pene baboso todavia, le dijo al muchacho que me preparara. El chico tuvo que tragar el semen que retenia gustosamente en su boca para poder contestarle.

Me hizo levantar, y sin ningun tipo de miramientos subio mi falda dejando mi culo expuesto solamente con unas braquitas diminutas por detras, con lo cual podia perfectamente haberme pinchado asi, pero no, me las bajo hasta las rodillas y entonces me di cuenta de la ereccion que tenia. Cuando el muchacho me la vio, me la cogio y me la beso, pero se dedico a lo que tenia encomendado, o sea, preparar mi culo. Se permitio el lujo de abrir mis nalgas y ver sin disimulo mi ano y yo en vez de decir nada, me estaba poniendo cada vez mas cachonda.

El hombre se dirigio hacia mi, me sobo la nalga derecha y despues de frotarme un poco con alcohol, clavo la aguja.

El chico le suplicaba que le dejara inyectar a el y sin ningun consetimiento de parte mia, me aplico el el liquido. Saco la jeringuilla y la aguja, y se dedico a limpiarme con un algodon mientras con su otra mano me masajeaba el pene. No se si era el efecto de lo que me habian recetado o algo que habia añadido el, pero al cabo de unos segundos deje de tener control de mi cuerpo.

Me era imposible moverme, pero escuchaba todo a mi alrededor y sentia las manos del muchacho sobre mi culo y mi pene. El hombre me cogio en brazos y me llevo hasta la cama donde hacia un poco rato habia estado su amante. Alli procedio el joven a quitarme toda la ropa asombrandome de que mi ereccion no habia bajado un apice.

Estaba muy asustada, pero lo que de verdad me hizo tener miedo de verdad es cuando le dijo el maduro al chico, que ya sabia que su pene era demasiado pequeño, que me preparara como hacia con el. Arrimaron dos sillas al lateral de la cama y me pusieron las piernas por encima de los respaldos, sacando mi culo muy hacia fuera para permitirles actuar. El muchacho con una ereccion que ya no disimulaba, bastante mas importante que la de su amante, procedio a limpiarme el ano con el algodon que habia utilizado para la inyeccion, impregnado en alcohol.

No conseguia moverme pero el escozor del alcohol lo senti en toda su plenitud. Del cajon de la mesita que tenia yo a la vista, saco cuatro imperdibles del tamaño mediano y mis ojos se salian de las orbitas al verlos. Los dejo encima de mi vientre y cargo una jeringuilla de 10 mms. con solucion salina. El chico coloco un espejo de pie grande, aproximadamente de 2 ms de altura en una posicion que me permitia ver perfectamente mi ano expuesto.

Empezo acto seguido, el trabajo de clavar un poco de la aguja en mi ano e inyectar un poco de la solucion. No se los pinchazos que recibi, pero al cabo de un rato, la jeringuilla estaba vacia y mi ano parecia que habia quintuplicado su tamaño habitual. Lo notaba tirante al maximo y la piel a punto de estallar.

El chico me puso una almohada debajo de la cabeza para que pudiera ver mejor la siguiente parte. Visto el ano asi inflamado, parecia que se habia dividido en cuatro partes diferentes, como si de un trebol se tratara, y procedio a traspasar cada una de esas partes con un imperdible, procediendo luego a cerrarlo. La vision de los cuatro traspasandome la piel del ano me dejo anonadada. Me alucino el caso de que no habia sangrado apenas.

Me volvieron a poner boca arriba en la cama, ahora en la posicion normal, retiraron las sillas, y ambos se acostaron cada uno a un lado mio y empezaron a sobarme mientras se besaban efusivamente. Creo que paso cerca de una hora cuando se empezo a despertar mi cuerpo lentamente al mismo tiempo que el dolor en mi ano empezaba a ser mayor que el soportable.

Debieron de notarlo, porque el chico se fue rapidamente a por mas inyectable que me pusieron sin ningun tipo de preambulo. Otra vez senti mi paralizacion, cuando el chico, procedio despues de llevar mis piernas a mis hombros, dejandome expuesta, a retirar los imperdibles. Ahora si que sangre. Notaba como la sangre fluia por detras hacia mi espalda.

Una vez retirados todos y sin intentar restañar las heridas, sin variar mi posicion me penetro el practicante. La mezcla de todo ello, en vez de aplacarme consiguio que mi pene se pusiera todavia mas duro si cabe El muchacho le pidio turno y el hombre dejo mi ano para sentarse en mi polla que le entro hasta los mismos huevos de un solo envite, demostrando lo acostumbrado que estaba. La polla del muchacho si que me dolio.

Aparte de que era mas grande y larga, lo hacia con mas violencia, aunque tardo muy poco en correrse dentro de mi. Casi al instante hice yo lo mismo en el culo del hombre. Al no tener control de su cuerpo no pude aguantar y estuve eyaculando una gran cantidad de semen en su interior. El hombre no desmonto sino que empezo a masturbarse hasta que el joven puso su boca para que se vaciara su compañero. Veia como jugaba con el semen en su boca cuando el hombre le puso la cabeza en el borde de la cama y con la boca bien abierta para vaciar mi semen que retenia en sus intestinos.

El chico lo recibio con extasis y lo mantuvo en su boca durante mucho rato, momentos en los que ya empezaba a moverme con alguna soltura. Entonces trago, puesto que tenia que dedicarse a curarme el ano ensangrentado. Me lo curo con esmero, pero me dolian mucho las heridas. Una vez curada y aseada me beso en la boca, notando el sabor de semen que me paso a mi. Me vesti, me dirigi a la puerta, y les dije que a la tarde volveria a por la segunda inyeccion. No estoy muy segura porque pero estuve viviendo un mes y medio con ellos.

Una zorra imposible de dominar

Tengo 51 años, estoy divorciado desde hace dos, vivo solo en la zona norte de Madrid y después de unos meses de transición, despiste y muchas copas empecé a tranquilizarme y relacionarme con mujeres.

Pronto me di cuenta que no me era nada difícil conocer mujeres y tener sexo con ellas, yo llevaba muchos años fuera del mercado pero algo de atractivo debo mantener ya que me iba bastante bien en el terreno sexual.

Una de mis amigas era Patricia, una mujer de cuarenta años , de un atractivo discreto , bastante regular en la cama , un poco fría aunque eso probablemente era culpa mía que no sabía motivarla lo suficiente y que trabajaba muy cerca de mi casa lo que nos permitía picar algo a la hora de comer, subir a casa a echar un polvo y rápidamente ella volvía a su puesto de trabajo.

Patricia es directora de recursos humanos de una conocida multinacional que con la actual crisis estaban recortando personal, y aquí comienza la sustancia de la historia; uno de los días que picábamos algo nos cruzamos con mi amigo Juan que vive cerca de mí y extrañamente se dio la vuelta y nos evitó. Esa misma tarde me llamo por teléfono y me contó que Patricia era la directora que le había despedido de su trabajo y que además lo hizo de muy malos modos, con una suficiencia, una prepotencia insufribles y con unas condiciones económicas leoninas por lo que Juan estaba realmente tocado y al borde de la depresión.

Después de unas horas de charla y unas cervezas me empezó a surgir de la neblina alcohólica el plan que iba a intentar poner en práctica, iba a emputecer a Patricia, iba a vengar a Juan y a todos los despedidos por esta tía sosa y fría.

La idea era muy simple y sacada de esta misma página de la que soy un asiduo lector, era fotografiarla para ir consiguiendo que poco a poco fuera llegando más lejos en mis intenciones. Soy un buen fotógrafo aficionado con un equipo casi profesional y me gusta hacer retratos de desnudos femeninos, con Patricia nunca lo había intentado por la poca complicidad que teníamos, prácticamente la única ventaja de verme con ella era la rapidez del polvo de mediodía aunque tenía buenas tetas y buen cuerpo.

El siguiente día que quedamos le propuse vernos después del trabajo para tener más tiempo para llevar a cabo mis planes, fuimos a picar algo como siempre pero me esforcé bastante más de lo habitual en gustarla y en que bebiera algo de vino ya que habitualmente no bebía ya que tenía que volver al trabajo.

Fue un picoteo mucho más divertido de lo normal, con caricias y algo de magreo, creo que ella estaba bastante sorprendida ya que era la primera vez que la dedicaba tanta atención.

Subimos a casa y esta vez la empecé a morrear desde la misma puerta, besándola el cuello y acariciándola muy suavemente el escote, la deshice la cola de caballo que siempre llevaba y alboroté su melena castaña susurrándola que estaba preciosa y que una belleza como esa había que inmortalizarla y la pedí que me permitiera sacarla algunas fotos.

Al principio se opuso, pero no tardé en convencerla y una vez preparada la cámara empecé a fotografiarla la cara mientras seguía besándola y calentándola , la desabroché los primeros botones de la blusa blanca para que mostrase el canal de sus pechos y la sugerí que se quitase el sujetador y siguiera con la blusa puesta.

Ella ya estaba como una moto, entre el vino y la adrenalina por posar estaba ardiendo y bastante húmeda como bien pude comprobar. Nos arrojamos sobre la cama mientras seguía disparando fotos, la desnudé rápidamente y la dije :

-Quiero que me fotografíes mientras te como el coño.

Empecé a besarla los muslos lentamente, a soplarla el clítoris muy despacio al principio, mientras ella me hacía fotos aunque al momento abandonó la cámara abandonarse al placer mientras se tocaba y pellizcaba los pezones.

Yo seguía lamiéndola su coñito depilado ya de una forma más directa mientras pasaba la lengua desde el clítoris a su culo, la metí dos dedos dentro de su coño mientras seguía comiéndola todo, ella se pellizcaba los pezones hasta que se corrió temblando como nunca antes la había visto hacerlo.

Pero seguí con los dedos dentro de su coño y aplicando con la lengua una presión muy suave en su clítoris, casi soplando mientras ella empalmaba un orgasmo con otro …menuda sorpresa me estaba llevando con mi amiga Patricia !!!!.

En cuanto se recuperó me dijo que me iba a comer la polla, ella nunca empleaba esa palabra, y empezó sin demasiada fortuna , aunque a mí lo que me interesaba no era eso sino lo que pasó cuando por fin me corrí en su boca , me interesaba la foto y la conseguí , conseguí a Patricia mirando directamente a la cámara con mi polla en su boca chorreando mi leche por la comisura de sus labios , la melena suelta y sus tetas apoyadas en mis muslos.

Ya tenía lo que quería, esa noche se marchó y yo empecé a meditar mis siguientes pasos……

Mi amigo me facilitó una lista de los correos de los jefazos, directivos y casi de todo el mundo que era alguien en la empresa y el siguiente lunes le envié por waspp su foto y al mismo tiempo una copia con todos los correos de la empresa totalmente inocente, no quería problemas con la justicia .

Inmediatamente recibí su llamada :

-Pero estás loco? Eres un cabrón ..de que vas hijo de puta ….

La dejé desfogarse durante un rato y cuando parecía que se estaba agotando que no tranquilizando la dije muy suavemente …

-Mira zorra, calla de una puta vez , mañana quiero verte después del trabajo en mi casa , quiero que debajo de tu uniforme de ejecutiva estrecha traigas una medias de rejilla sujetas con un liguero , por supuesto sin bragas y un sujetador de media copa que te deje al aire los pezones de puta que tienes , que bajes la vista y hagas todo lo que te diga sin poner ninguna pega.

Otra vez empezó con la ristra de insultos ……

-Es la última vez que te lo digo, o toda tu empresa verá como te gusta chupar pollas.

Y colgué. Al día siguiente a la hora prevista estaba preparado , cuando sonó el telefonillo abrí y deje la puerta del piso abierta …

Entró hecha una fiera, soltando de todo por su boca y mi primer impulso fue darle una ostia y sentarla en el suelo pero me contuve hasta que se calmó una vez más.

-Mira, te lo voy a explicar solo una vez, si no estás de acuerdo ahí tienes la puerta, nadie te impide salir. A partir de ahora vas a hacer lo que yo te diga y como yo te diga y me vas a llamar Señor cada vez que te dirijas a mi. He decidido que vas a ser mi putita y te preguntarás que porqué. Porque eres una zorra sin sentimientos, que no te importa hundir la vida de cualquiera y encima disfrutar con ello aprovechándote de tu situación en la empresa.
Te voy a emputecer hasta que aprendas que no se puede ser una zorra sin sentimientos y que te salga gratis.

Patricia estaba en estado de shock, no daba crédito a lo que le estaba sucediendo, me acerque a ella y le desabroché un botón de la blusa y vi que llevaba el sujetador que le había ordenado.

-Veo que mucho quejarte pero que vienes preparada , ¡¡¡¡¡ pero que zorra eres !!!!!, súbete la falda ..

Se subió la falda y venía sin bragas , la pasé un dedo por el coño y lo tenía muy húmedo.

-Jajaja, ¡ pero que zorra eres ! quítate la falda y la blusa perra.

Inmediatamente empecé a hacerle otra sesión de fotos aunque ella intentaba taparse sobre todo la cara.

-Zorra, quiero verte la cara,- y abriendo la puerta de la calle dije ;- y si no te gusta ahí tienes la calle.

-Pero…..

-¿Cómo te he dicho que me llames?

-Señor.

-Vas a posar para mi, acaríciate las tetas.

Seguía reticente y cansado de tanta tontería la hice inclinarse sobre el respaldo del chester y bajándome los pantalones empecé a follarmela todo lo duro que pude. La agarré del pelo y la baje la cabeza contra el cuero del sofá, impidiéndola casi respirar , la bombeaba sin darla tregua y de repente cambió su actitud , de resistirse empezó a ronronear de placer y gemir cada vez más fuerte, a la hija de puta la estaba gustando, cuanto peor la trataba más la gustaba , la empecé a azotar las nalgas mientras la empalaba , cada vez más fuerte , y cuanto más fuerte la daba más gritaba de placer y más me cabreaba yo.

-Zorra , no sabía que esto te iba a gustar tanto – le dije.

-Sigue por favor mi Señor.

-No, no se trata de que te guste, ahora verás.

Recogí todos sus flujos con la mano, lubricándola el ojete del culo y sin esperar ni un segundo la empalé sodomizándola sin contemplaciones, pero como pasó anteriormente después de unos gritos de dolor y sorpresa empezó a disfrutar de verdad .

-Más, más, fóllame más cabrón que me corro – decía .

Yo no salía de mi asombro, la di la vuelta, la puse de rodillas y la metí la polla en la boca diciendo,-come puta y déjamela limpia del todo-.Y se agarró al aparato succionando como nunca me la habían comido hasta sacarme todo lo que tenía dentro y dejarme exhausto, acojonado y agotado en el suelo.

Cuando me quise dar cuenta estaba cerrando la puerta de mi casa diciendo –Hasta que me necesites mi señor -.

La verdad es que me había dejado totalmente despistado, nunca se me hubiera ocurrido lo que acababa de suceder, pero aunque me lo había pasado de puta madre estaba un poco mosqueado por no salirme con la mía, por lo que empecé a darle vueltas al asunto y decidí que no había marcha atrás, era doble o nada, por lo que unos días después llame a mi amigo y le conté todo el asunto.

Al principio no daba crédito, cuando le expliqué mi plan puso reparos pero no me costó nada convencerle de que se debía vengar de la zorra de la directora RRHH.

Después de informarme en internet sobre prácticas de sado, me hice con unas pinzas de la ropa, unas raquetas de ping-pong y unas esposas.

Al día siguiente llamé a la zorra y la cité en mi casa para el día siguiente después del trabajo y la dije –Quiero que vayas a trabajar igual que el otro día pero con una falda un poco más corta, por encima de la rodilla y sin sujetador.

-Si Señor- contestó y colgó.

Ya tenía la sensación que era ella la que llevaba las riendas del juego pero esperaba que con la siguiente sesión se la bajasen un poco los humos.

Llegado el momento apareció en casa, vestida como la había ¿exigido?, la hice pasar y

-Desnúdate a excepción de las medias el liguero y los zapatos –llevaba unos stilettos negros de cuero que me encantan- hoy tengo una sorpresa para ti, date la vuelta – la coloqué las esposas – tengo un amigo que va a jugar con nosotros -y apareció Juan con una máscara ya que no se atrevió a enseñar su cara-.

La colocamos de pie en el centro de la habitación, la vendamos los ojos para que Juan se pudiera liberar de la máscara, ella no abrió la boca en ningún momento, y empecé a sobarle las tetas mientras Juan hacía lo propio con el culo –como me gustan estas tetas –la verdad es que cada vez me gustaban más y a ella se la notaba excitada en la respiración. Me apliqué con verdadero interés en pellizcarle los pezones con todas mis fuerzas.

Saqué las pinzas y la puse una en cada pezón, esas pinzas aprietan de verdad, pero lo que conseguí es que se excitara más, estaba chorreando por los muslos como si se hubiera meado encima, mientras Juan seguía dedicado a su culo. La zorra aún esposada le estaba cogiendo la polla al pobre Juanito y le tenía a cien, yo estaba también como una moto y no sabía si intentar joderla o follármela directamente.

Como último intento, saqué otra pinza y se la apliqué directamente sobre el clítoris, y eso duele de cojones, pues la zorra soltó un gemido prolongado y en un espasmo se corrió mientras se la doblaban las rodillas.

La lleve al dormitorio más cachondo que un mandril, la quité las esposas –no se te ocurra quitarte la venda, zorra – , Juan se tumbó en la cama a ella la hice ponerse encima de él a cuatro patas y se la metió , mientras se la estaba bombeando yo me desnudé y embistiéndola por detrás procedía encularla lo más duro que pude, ella seguía con la pinza en el clítoris apretada contra el estómago de mi amigo lo que le producía un orgasmo interminable y al darla yo por detrás sus gritos de gusto se oían en todo el bloque.

Con todo el trajín se la cayó la venda de los ojos y a la muy zorra no se le ocurre decir nada más que ,- Sr Pelaez(el apellido de mi amigo) si me hubiera dicho que follaba así nunca se me hubiera ocurrido despedirle –por lo que Juan la abofeteaba sin miramientos mientras la dabamos todo lo fuerte que podíamos por lo que no tardamos en corrernos y tumbarnos en la cama agotados .

Sin decir una palabra nos limpió las dos pollas una después de la otra, se vistió y al salir por la puerta nos dijo,-Mañana estoy pensando en despedir a una padre de tres hijos que tiene la casa hipotecada y a la mujer embarazada , espero que se os ocurra un castigo acorde a mis actos .- y cerrando la puerta suavemente nos dejó sin saber que decir .

Pegame, que me calienta! (Continuación)

Gracias por seguir leyendo…

Ya los puse un poco en contexto, seguramente ya se habrán podido imaginar el nivel de mujer de la que les hablo en este relato.

Vayamos a esa noche, resulta que ya varias veces habíamos ido a otros moteles, les comente que eso le excitaba demasiado, le encantaba hacer de todo en la habitación. Esta noche en particular, había algo que no funcionaba bien, no me sentía de ánimo, como de esas veces que sientes mejor no salgas.

Llegamos al punto de encuentro, a la vuelta del motel, este era nuevo, no lo habíamos visitado -no al menos yo- Entramos, había algo en ella que no sé, pero ya estando ahí no quería dejar la oportunidad y comencé a tocarla. Ella tiene una fijación por la sumisión que descubrí, pues siempre se niega por ejemplo: al sexo oral, pero ya teniéndola en la boca, empieza a escurrirse. Por lo que entrando a la habitación serví dos whiskys, después del primer trago que me supo delicioso, me senté en un sillón cómodo de esos de una pieza me desabroche el pantalón, bajé el cierre y me saque la verga y me la comencé a jalar, ella gimió como tanto me gusta, con un pequeño suspiro; le dije chúpamela!! Sabía que se iba a negar como otras veces, pero esta vez fue diferente, su no! era con un aire de venganza. No me importo, me puse de pie, la tomé del cabello y la arrodille a la fuerza. Eso hizo que se contorsionara de placer, enseguida se la metí en la boca hasta la garganta,se ahogaba con ella pero yo no la soltaba. Mientras lo hacia, yo le decía: Eres una puta que le encanta tragar verga!! Con ese culo le paras la verga a todos!!! Te gusta poner caliente a los cabrones verdad??! Mientras mas le decía palabras sucias mas gemía y se tragaba mi verga, sus ojos estaban llenos de miedo y excitación al mismo tiempo, quería quitarse pero mi fuerza la mantenía firme. Cabe decir que mi físico me ayuda -mido más de 1.90m y peso al rededor de 110 kg, entreno varios deportes y voy al gimnasio, lo cual me da una buena condición física y resistencia- Pero lo importante es ella.

En esa ocasión llevábamos un juguete muy especial, un dildo de lo mas real que hay -una excelente textura que hacia parecer que era de verdad, creo que la temperatura era lo que lo diferenciaba de una de verdad- Lo saqué de su bolsa, lo limpie con un liquido especial, ya saben hay que cuidarlas. Ya estando limpio, lo puse a un lado del mío y la hice que lo chupara, que imaginara que estaba comiendoce dos vergas ella sola, mientras yo le decía esto, ella ya tenía la mano entre sus piernas, como yo ya estaba muy caliente. Ella se retorcía de placer, le saque mi verga de la boca y le empece a dar solamente en su deliciosa vagina -que para no variar, la tiene hermosa, unos labios riquísimos y bien delineados, que cuando se escurren se antoja chupar y tragar todo lo que de ella sale- Yo le hacía preguntas como: te gusta que te cojan así puta? Te gusta dar el culo como me lo estás dando? Quieres tener otra verga así dentro de ti? Quieres mamarle a alguien la verga hasta sacarle toda la leche? Te gustaría estar empinada recibiendo verga toda la noche? Ella tímidamente decía sí!!! Después los gemidos y el placer la hacían olvidarse de mi y decirlo claramente, “quiero que me tan así la verga!!!”, “quiero que me cojan como una puta!!”.

Para hacer esto mas caliente, el cuarto tiene llena la pared, el techo y la cabecera de espejos, lo que le permitía ver a ella como me la cogía con esa verga. Con esto se calentaba más, y hasta se atrevió a decirme que se dejaría coger por quien fuera de todos los que la pretenden.

ESTO!! Despertó en mi muchos celos, pues yo le había dicho que varios de sus supuestos amigos nada mas la buscan para coger -Me atrevo a decir que estoy casi seguro de que a nadie de ellos le ha dado las nalgas, pero si que les coquetea- ¿Por qué estoy casi seguro? Porque ella tiene varias fijaciones que pocos hombres le pueden despertar sus instintos cachondos. Por esta razón me detuve, ella en vez de pedirme perdón continuo metiendo ce la verga en su pucha toda mojada y escurrida de tanto placer y fantasear con esa verga. Yo me moleste porque quería la atención en mi. Le pregunte en quién estás pensando? Sólo contestaba con una sonrisa provocándome, pregunte otra vez y me contesto: “en todos!!”. Hay perdí el control y me le abalancé en cima, de un manotazo le quite de las manos el dildo, ella me retaba preguntándome que vas ha hacer? Por el coraje que tenía la tome del cuello -ella estaba de espalda hacia la cama con las piernas abiertas- le metí mi palo que estaba a punto de explotar, para castigarla con las embestidas mas fuertes que le han dado y pienso darán en la vida, mientras con mi mano en el cuello ella sólo gemía de desesperación, pero no por la asfixia, sino por lo caliente que estaba. La solté por un momento del cuello y me provocaba mas diciéndome que le daría las nalgas a un hijo de puta que era mi conocido, y que se dejaría coger la próxima vez por él. Al escuchar esas palabras le di varias cachetadas, la tome del cabello, la lleve frente al espejo y la empine de culo, la hice mirar como la tenia arrodillada y sometida y le ponía la verga en la cara. Yo le decía: Eres sólo mi puta, tu culo es sólo mio y de nadie mas, y esas cosas que a los hombres cuando estamos celosos y queremos marcar territorio decimos.

La volví a empinar, le metí un dedo en el ano, a ella no le gusta así, pero ya saben que descubrí que lo que mas le excita es la obliguen. Le comía la cola con desesperación, toda esa rabia la descargaba chupandole la cola desde el ano, hasta la vagina y metiendole los dedos, cuando ya no aguante mas me puse de píe detrás de ella -sabía lo que vendría, porque con los ojos sorprendidos, me pedía que no- la agarre del cabello y la puse frente al espejo y le dije mira!! Este culo es mio y hago de el lo que quiero, se la clave hasta lo mas profundo de sus intestinos, grito y me insultaba diciéndome eres un pendejo, y cosas como yo cojo con quien quiera!! La embestí por un un rato, pues de lo caliente que estaba le llene los intestinos de semen, al sentir mi leche dentro ella grito de placer y empujo contra mi para sentirla toda.

Fue un lapso en que perdimos el control, al pasar la euforia del momento pensé que había sido demasiado rudo con ella, pero cual era mi sorpresa que debajo de las sábanas ella se seguía tocando, había quedado insatisfecha. Me puse frente a ella y me la empece a jalar, a ella le encanta ver eso, ver como los hombres se masturban. Cuando estaba haciéndolo, me pidió que me acercara a ella y me dijo hazlo frente a mi – ahí con descaro me empezó a decir cuanto disfruta ver la verga de un hombre- Eso me volvió a poner celoso, pero me contuve, pero ella seguía insistiendo en hacerme estallar nuevamente. Hasta que lo comprendí, vi su juego, eso es lo que ella quería.
Fue cuando sentada sobre una pequeña barda -que separaba el jacuzzi de la cama- mientras se masturbaba le di una cachetada, eso fue el climax, empezó a gemir, y me dijo pégame, como estaba en perfecta posición con el culo para un lado y de frente para otro, podía darle de nalgadas, pero lo que mas le gustaba eran las cachetadas. No desperdicie tiempo y pensé, quieres hacer? hagamoslo bien, tome de nuevo el dildo y lo apoyé en la base de la pequeña barda, le la monte en el, como su culo quedaba afuera del otro lado, me llené de salíva y se lo ensarte de nuevo en la cola. Era un espectáculo ver a una hembra tan hermosa y cachonda bien ensartada por ambos lados. Mientras mas la cogía mas pedía le diera duro en las nalgas, después cambie de posición, me puse al frente de ella, y sólo le decía cosas sucias para calentarla mas. Me confeso nadie la había tratado así, lo cual era muy bueno, porque siempre tenía problemas con sus parejas a la hora del sexo, nadie había encontrado sus secretos, y obviamente siendo la mujer tan respetada y con tanta clase, no se atrevería a decírselo a un hombre, después de todo es una dama.

Espero hayan disfrutado este relato tanto como yo lo hice reviviendolo en mi mente.

Aun hay muchísimas historias que contar. Si les gusto, haganlo saber, y con gusto les contaré como descubrí que su fantasía es ser violada, y como la convertí en una puta en una sexshop.

Saludos a los amigos y besos cachondos a las chicas.