Estrenando el ojete de mi novia

Somos Javi y Elena, nuestros cuerpos son delgados y ambos tenemos el pelo moreno, estamos de buen ver, mi esposa utiliza una talla 85 de pecho y tiene un culo precioso, llevamos muchos años juntos y nos gusta contar nuestras experiencias, esta se produjo hace más de doce años.

Era sábado, por la tarde acudimos a la boda de unos amigos, yo vestía traje negro y camisa verde, Elena que por entonces era mi novia, llevaba un vestido rojo de volantes y zapatos con tacones, estaba preciosa la verdad.

Era ya de noche cuando la discoteca de la boda cerró, la mayoría de los invitados seguimos con la celebración por los bares de la zona de fiesta acabando en otra discoteca.

A las 6 de la mañana nos desalojaron del local, nosotros fuimos hacia casa de los padres de mi novia, Elena caminaba descalza, yo llevaba sus zapatos en una mano y con la otra mano le agarraba de la cintura.

El camino se nos hizo eterno pero por fin llegamos, abrimos la puerta y entramos en el portal, nos sentamos en las escaleras de la entreplanta, allí comenzamos a besarnos, la mano de Elena empezó a rozar mi pene por encima del pantalón, mientras la mía intentaba hacerse un hueco entre sus piernas.

La situación se calentaba por momentos, Elena ya sentía mis dedos dentro de su coño, movió su cuerpo para estar más cómoda y abrió un poco más sus piernas.

Con mi otra mano deslicé los tirantes del vestido y le baje un poco el sujetador, sus tetas salieron a la luz, le empecé a chupar los pezones, mi lengua recorría sus pequeñas tetas.

Ella echaba la cabeza para atrás, las manos apoyadas en el suelo evitaban que su cuerpo cayera, sus piernas ya estaban abiertas del todo, mis dedos no dejaban de masturbarla lentamente y su teta era engullida por mi boca.

– Espera- dijo suavemente.

Se levantó del rellano, bajo un escalón y se puso de pie delante de mí.

Con mis manos levanté su vestido, mi lengua empezó a saborear sus fluidos por encima de su tanga.

Ella sujetó su vestido a la altura de la cintura, mis dedos empezaron a penetrarla lentamente, mi lengua seguía trabajando, la intensidad de los movimientos aumentaban poco a poco.

Agarré con mis dientes su tanga negro, tiré con fuerza y se lo deslicé un poco, con mis manos se lo bajé hasta los pies, ella me ayudó a quitárselo del todo levantando las piernas, lo lancé y quedó tirado en el suelo a un lado del rellano.

Tenía mi lengua metida en el agujero de su chocho, mi saliva se mezclaba con sus líquidos vaginales, ella me agarraba del pelo, me apretaba fuertemente contra sí, sus gemidos eran suaves.

– No pares, sigue, quiero que me folles- decía ella mirando al techo.

Elena estaba tan cachonda que pude meter el tercer dedo en su coño, mi ritmo era fuerte y rápido, ella me ayudaba frotándose el clítoris con intensidad.

Con el dedo índice de mi otra mano inicie las caricias alrededor de su ano, de vez en cuando se lo introducía un poco, hasta donde podía, al principio casi nada, pero la insistencia tuvo su premio, por fin conseguí metérselo hasta el fondo.

Ella se quejó, sin duda le dolía, era la primera vez, su culo era virgen, nunca había sido penetrado por nada, y aunque intenté tener mucho cuidado, sus gemidos dejaron paso a gritos de dolor.

No sé por qué, pero me puse más cachondo todavía, mis manos se follaban a Elena como si no hubiera un mañana, sus fluidos empaparon mi mano y su cuerpo empezaba a estremecerse.

– Me corro, joder, dale, dale, me corro- decía con su voz entrecortada

– Sigue, sigue no pares ahora, eso es – seguía exclamando Elena

No aguantó ni un minuto, había llegado al orgasmo, saque mis dedos totalmente empapados, se los acerqué a la boca, Elena los chupó uno a uno, después los introdujo en mi boca y yo hice lo mismo.

Ahora era mi turno, ella puso sus rodillas en el suelo, me desabrochó el botón y la cremallera del pantalón, mis pantalones cayeron al suelo, me saco la polla del calzoncillo y se la metió en su boca.

Se la comía casi entera, una y otra vez, yo estaba gozando, de repente sonó un portazo y unos pasos caminando por las escaleras, nos asustamos, yo me subí los pantalones y me abrochaba la cremallera como podía mientras bajaba las escaleras corriendo, mi novia, que descendía por delante de mí, se había guardado las tetas y se colocaba los tirantes en sus hombros, salimos del portal y nos escondimos entre los coches, jadeábamos sin parar por la carrera.

Vimos salir a la vecina del primero, tras un par de minutos, volvimos a entrar al portal, nuestro corazón latía intensamente todavía por el susto.

Mientras yo llamaba al ascensor, Elena subió a las escaleras a recoger su tanga, que con las prisas se lo había dejado en el rellano, seguro que la vecina lo había visto.

Nos metimos en el ascensor, pulsamos el número tres, las puertas se cerraron y el ascensor empezó a subir, yo tenía los calzoncillos subidos a medias y el pantalón sujeto solo por la cremallera, así que me la bajé, mi polla no estaba tiesa, el susto me había disminuido la erección, pero ahí estaba Elena, me miro, se rió de la situación, cogió mi pene con la mano, me dio el tanga que tenía en la otra mano y se puso de cuclillas, su lengua empezó a lamer la punta de mi cola.

No tardé nada en empalmarme de nuevo, ella seguía lamiendo mi pene, mientras que con la otra mano apretaba con suavidad mis huevos, las puertas del ascensor se abrieron… para mi sorpresa, Elena extendió su brazo y apretó el botón del 1, las puertas se cerraron y descendimos.

Ella seguía, se metió mi polla en la boca, empezó a mamarla, que bien lo hacía, yo estaba excitadísimo, entre el trabajo que me estaba haciendo y el miedo a que alguien nos pillara cuando se abrían las puertas, la adrenalina estaba por las nubes.

Llegamos al 1 y esta vez fui yo quien pulso el 4, ella estaba centrada en su mamada, metía y sacaba mi polla de su boca, mientras con su mano me acariciaba desde los huevos hasta mi culo.

Se notaba que ella estaba igual de cachonda que yo, seguía con su mamada, el ascensor había llegado a su destino, Elena presiono el número 3 mientras que mi polla seguía metida en su boca.

Llegamos al tercero, llevaba los zapatos de ella en una mano y en la otra su tanga negro, caminamos hasta la puerta, allí me quite mis zapatos para no hacer ruido al entrar, Elena los cogió, abrió la puerta con mucho sigilo, nos metimos dentro y cerró con mucho cuidado para no hacer ruido.

Avanzamos por el largo pasillo, sus padres dormían en la primera habitación, nosotros teníamos que llegar a la del fondo, esa era la de mi novia.

Sin hacer ruido entramos por fin a la habitación, dimos la luz y nos encerramos, dejamos los zapatos en el suelo, Elena se subió a la cama, ella estaba apoyada en sus manos y sus rodillas, se había subido el vestido y dejaba ver su coño y su culo desnudo.

Entendí la invitación, me desnudé, acerqué mi polla a su coño todavía húmedo y empecé a frotar la punta desde su chocho hasta su culo, tras varias pasadas, penetre su vagina, inicie un mete-saca lento, para poco a poco ir subiendo las revoluciones.

Al cabo del rato, con mi polla totalmente empapada, se la saqué, puse la punta contra su ano y presione suavemente.

Mi pene rebotaba una y otra vez, no podía atravesarla, Elena volteó su cabeza hacia atrás para verme, volvió a mirar hacia la pared, con su mano derecha agarró su culo y lo estiro abriéndolo un poco, yo hice lo mismo con mi mano, y volví a probar.

Presioné lentamente varias veces, por fin pude introducirle la punta, Elena dio un pequeño grito de dolor, con delicadeza fui poco a poco empujando, cada vez la tenía más adentro, era la primera vez para los dos, su culo era virgen y yo nunca la había metido por ese agujero.

Conseguí metérsela del todo, nos quedamos varios segundos sin movernos, una sensación grandiosa recorría mi cuerpo, que gustazo, yo no dejaba de mirar como su culo había engullido totalmente mi cola.

Inicie con pequeños movimientos, sentía la presión en mi pene, la excitación iba a mayores, me lleve a la boca el tanga que tenía en la mano y lo mordí, puse mis manos en su cintura y la agarre con fuerza, las penetraciones eran cada vez más fuertes.

Al cabo de un rato, subí mis manos y cogí a Elena por los hombros, ya me la estaba follando por el culo a todo trapo, mis huevos estaban a punto de estallar, cinco seis, siete, no sé cuántas embestidas me dio para darle antes de notar como los chorros de semen salían y se alojaban dentro de su culo, la impresión de gozo fue extrema.

Todavía le di algunas sacudidas más antes de sacar mi polla, me levanté a coger unos pañuelos de la mesilla, con uno limpie el esperma que salía de su culo y con otro limpie mi chorra, Elena se giró, levanto su cuerpo, con su lengua me dio unos lengüetazos en la punta del pene y me beso tiernamente.

Fue una experiencia brutal, increíble, el que lo ha probado lo sabe, y el que no… no sabe lo que se pierde.

Follando a mi hermana una independentista catalana e incestuosa

Os adelanto un poco de la historia del incesto con mi hermana catalana, que me la he follado varias veces ya….

Tengo un culo de goma.

Aunque en realidad no es un culo, sino un coño y no es de goma si no de silicona, me costo casi 150 euros.

Lo he utilizado pocas veces y es que tengo que estar muy caliente para satisfacerme con él porque tengo todo un ritual para utilizarlo, aparte está el hecho de que como tengo una polla más gruesa de lo normal me cuesta un poco meterla y algunas veces me hago daño.

El culo de goma es básicamente el trasero de una mujer visto desde atrás, sin el orificio del ano y con una vagina con los labios muy marcados.

Me hubiese encantado comprarme una muñeca de silicona, las hay preciosas y no son tan caras como uno piensa, sin embargo el miedo a que la mujer de la limpieza (61 años) que visita mi casa cada dos semanas la viese me echa bastante para atrás.

El culo de goma lo tengo escondido en un baúl con candado, en un pequeño cuarto que utilizar como trastero.

Vivo en en pueblo cerca de Badajoz en un piso de 100 metros cuadrados, estoy divorciado desde hace un año, mi afición a la silicona con forma de mujer empezó justo dos meses después de divorciarme.

Y es que en la empresa en la que trabajo, hay 25 mujeres y solo tres hombres en plantilla.

El que no ha tenido una mujer como Jefa, no puede darse una idea del morbazo que puede llegar a darte este hecho.

Mientras estaba casado, mi apetito sexual estaba totalmente cubierto, cada dos días como máximo cumplia con Sonia mi Ex-mujer.

Desde novios le encantaba follar conmigo, y es que la mayoría de los hombres pensamos que el tamaño importa, algo que no voy discutir, sin embargo lo que hace gozar de verdad a una hembra es el grosor de tu polla.

Si la tienes pequeña independientemente de su grueso, se saldrá más veces en según que posiciones y eso es una molestia cuando estás en plena faena, para ellas y para nosotros.

Aunque me gustaba que Sonia me chupase la polla, no lo hacía casi nunca, la excusa que ponía era que se podía hacer daño en la boca, porque tenía que abrirla más de lo normal.

Nuestro divorcio fue por culpa de la directora de mi empresa, con la cual tuve que ir en dos ocasiones a la central en Madrid y quedarme durante dos semanas en un hotel.

No seais mal pensados, nunca me folle a Nuria, una atractiva divorciada de 49 años con dos hijas y no fue por falta de ganas por mi parte, si no porque en ningún momento se dio una ocasión que fuese favorable.

Y es que Sonia era muy celosa, y se pensaba que me la follaba en Madrid, así que sus celos me devolvieron a la soltería.

En mis primeras semanas como divorciado me fui de discotecas para darme cuenta de que en muy pocos años había cambiado ostensiblemente la forma de buscar pareja y que en estos ambientes un tipo con 35 años equivale prácticamente a un hombre de la tercera edad.

Me apunté a varias web de citas online, pero las tres mujeres con las que quede estaban enamoradas del amor, por lo tanto buscaban un príncipe azul, y yo no he sido nunca especialmente romántico.

También pensé en recurrir a la prostitución, pero cuando uno ha ido a un prostíbulo de Madrid o de Barcelona, se espera algo mucho más serio que lo que se ve en una casa de citas de carretera en Extremadura.

Ahora que he mencionado Barcelona, os diré que nací allí y me vine a vivir aquí a Extremadura cuando me case con Sonia.

Allí dejé a mis Padres y a mi hermana, mis padres son de Córdoba y mi hermana al igual que yo nació en Barcelona.

Mi hermana acaba de cumplir 25 años hace muy poco, por cierto, me parece que no os he dicho que me llamo Carles, si igual que Carlos pero con una “E” en vez de una “O”, que es la versión catalana del nombre.

Laia no ha tenido demasiados trabajos, y los pocos que ha tenido no le han durado mucho más de una semana.

Es antisistema y también en independentista, en casa de mis padres estaba prohibido hablar de política, porque Laia siempre acababa insultando y llamando “Fachas” a los que no eran independentistas como ella, caso de mis padres y de mi mismo.

Mi padre estuvo siempre muy bien relacionado con la Policía Autonómica y gracias a ello fue avisado de que mi hermana estaba empezando a ser muy vista en las quemas de banderas francesas y españolas.

Su amigo de la policía le comento que solo era cuestion de tiempo que su hija fuese detenida, de hecho tenían fotografías de mi hermana quemando libros de la Constitución Española y banderas a cara descubierta.

Así que le aconsejaron a mi padre que mi hermana desapareciera por un tiempo de los ambientes secesionistas, mejor aún si abandonaba durante un tiempo por prudencia la comunidad autónoma en la que vivía.

Mis padres lo primero que hicieron fue pensar en mi como es lógico,me hubiera podido negar si estuviese casado, pero no era el caso.

Cuando llegó mi hermana a Extremadura, hacía tiempo que me había masturbado ya pensando en todas y cada una de mis compañeras de trabajo, ese era mi nivel de fogosidad.

Pero cuando estaba especialmente excitado, situaba el culo de goma encima de la mesa, me llenaba la polla de lubricante con base de agua y la metia pensando en Anna, mi compañera de trabajo.

Anna, me recordaba a Bridget Jones en sus tiempos más redondos, en los que había acumulado más peso, su cara y su trasero eran lo que más me atraía de ella.

Su cara era una mezcla de inocencia y picardía, o por lo menos era lo que me hacía sentir a mi.

Y era de esas personas que cada dos por tres tienen un problema con el ordenador, por lo que siendo yo el informático de la empresa, hizo que acabáramos conociéndonos muy bien.

Cuando estaba con ella en su despacho me calentaba sobremanera y cuando llegaba a casa tenía que recurrir al culo de goma, el cual dejaba desbordado de leche.

Cerraba los ojos y pensaba en el culo de Anna, y así empezaba mi mete y saca en la mesa.

No me atrevía a quedar con ella, aunque la notaba receptiva, primero por miedo a una posible negativa y segundo por el famoso refrán:

-“donde tengas la olla, no metas la polla” .

Así que yo vivía feliz en mi conformista e imaginario mundo de sexo hecho de silicona, hasta que apareció mi hermana.

Mi abuelo tenía la teoría, que yo siempre he considerado una verdad absoluta, de que una mujer con muchas tetas, tendrá poco culo y viceversa.

Para ser claros, en una mujer no podías disfrutar nunca a la vez de un poderoso culo y unas pechos generosos, o era una cosa o la otra, por ello el hombre debía renunciar a una cosa o a la otra.

Mi hermana era del grupo en el que la naturaleza le había hecho crecer mas las tetas y con lo delgada que estaba parecía estar operada.

Cuando llego a casa me hice a la idea de que mis sesiones de pajas se habían acabado hasta que no se fuese, y que me tendría que masturbar en mi triste lavabo.

La habitación en la que iba a estar mi hermana, tenía su propio cuarto de baño por lo que no necesitaria salir de su habitación para hacer sus necesidades o ducharse.

Mis padres prácticamente la habían obligado a quitarse las rastas y a vestir un poco mejor, acostumbrado a las pintas que tenía cuando visitaba a mis padres en Navidad, su look ahora era algo más moderado.

Para “celebrar” que había venido esa primera noche fuimos a cenar a uno de los dos únicos restaurantes del pueblo.

En esa toma de contacto, me di cuenta de lo radicalizada que estaba en prácticamente todos los aspectos de sus vida.

Para comer mi hermana pidió una ensalada y yo una tabla de embutidos.

Cuando trajeron los platos, miro el mio indignada y dijo:

Carles, has pensado en lo mucho que sufren los animales para que tu tengas ese plato encima de la mesa.

Laia, soy un hombre y los hombres no podemos hacer más de una cosa a la vez, no tengo posibilidades de pensar y comer a la vez -. Le conteste yo jocosamente.

Parece que consideras gracioso el sufrimiento ajeno, Carles.

Laia, recuerdo que hace dos años te encantaban los Doner Kebab.

Carles, eso es el pasado, ahora soy vegana.

Laia, disfruta de tu comida y respeta que yo no sea vegetariano.

La conversación me puso de muy mala leche, no volvimos a hablar hasta que llegamos a casa.

Le pedí por favor a mi hermana que fuese más comprensiva con los que no piensan como ella, que deseaba mucho que disfrutara de su estancia aquí conmigo, y que la echaba de menos más de lo que ella pensaba.

Me miró con una sincera sonrisa para darme un beso en la mejilla y me deseó buenas noches.

Al otro dia en el trabajo mientras desayunaba con Anna en el comedor de la empresa, salió en la conversación que había venido mi hermana a vivir un tiempo conmigo y que era vegana.

A Anna se alegró y me propuso que fuésemos a su casa a que nos cocinará en plan vegano, ya que durante un tiempo tuvo que hacer una dieta estrictamente vegetariana y había aprendido mucho sobre el tema.

Al final quedamos en que traería la comida a mi casa y cenariamos el viernes por la noche con mi hermana.

Y llegó el viernes, la casa de Anna está a unos 300 metros de la mia, asi que a las 8 de la noche me llamó para que pasase por su casa a recoger la comida.

Cuando abrió la puerta, me lleve una grata sorpresa viendo lo mucho que se había arreglado para una simple comida casera, ni siquiera en las comidas de empresa la había visto tan atractiva, aunque lo que mas me gusto fue cuando la seguí por el pasillo hasta la cocina.

Se había puesto unos pantalones de licra que le marcaban mucho el trasero, ese culo con el que me habia pajeado imaginandolo más de 100 veces,

Pero la guinda del pastel fue cuando se agacho sin doblar las rodillas par recoger unas bolsas con botellas del suelo de la cocina, tuve una panorámica de sus deseados glúteos que casi me hacen perder los estribos.

Por unos segundos pasó por mi cabeza, abalanzarme sobre ella, romperle los pantalones y follarmela en el suelo de la cocina.

Sin embargo, lo único que tenía era una erección que me tape con una de las bolsas que debíamos llevarnos.

De camino a mi casa, me puse a andar a su lado, ya que si me hubiese puesto detrás, mi polla no hubiese dejado de estar dura, y la verdad es que me dolía bastante porque los pantalones no eran demasiado holgados.

Cuando llegue a casa hice las presentaciones, mi hermana se había puesto una andrajosa camiseta en la que se veía una estelada y en la que se leía en inglés: Nuevo estado en Europa, o algo parecido.

Anna que durante el trayecto entre su casa y la mía se veía muy animada y alegre, había cambiado al ver a mi hermana, y ahora la percibia algo menos risueña.

A pesar de lo muy carnívoro que siempre he sido, debo admitir que la comida estaba muy buena, Anna es una cocinera excelente.

Fue una cena en la que hablamos sobre todo de trabajo, creo que Laia se vio algo desplazada, aunque Anna intentaba que no quedará excluida de la conversación preguntándole sobre su vida.

El conflicto llegó cuando después de los postres, empezamos a beber, Anna había comprado una bebida alcohólica africana llamada Amarula, que entraba muy bien con unos hielos, ya que era como un Baileys muy suave, y era esa suavidad dulzona la que te daba la engañosa sensación de que no se te subía a la cabeza.

Cuando ya llevábamos 2 botellas de Amarula e íbamos para la tercera, se me ocurrio la estupida idea de poner la televisión para buscar algún programa en el cual hiciesen música, tipo MTV.

En eso que Anna me comento que nos habíamos quedado sin hielo, y nos fuimos los dos a buscar hielo a la cocina.

Cuando volvimos, mi hermana había cambiado el canal y estaba viendo el canal internacional de Cataluña.

En el estaba hablando el actual presidente de la comunidad autónoma donde nací, el mismo que tiene un peinado de fregona.

Pusimos el hielo encima de la mesa y le pedí por favor a Laia, que cambiase el canal ya que Anna no entendía el catalán.

Pues debería aprenderlo, es cultura-. soltó mi hermana sin cortarse un pelo.

Anna se lo pensó un poco y nos dijo que estaba cansada, que se volvía a casa, que había sido un placer estar con nosotros.

Anna es una persona que huye siempre que puede de las situaciones conflictivas.

No te preocupes, Anna, ya me voy yo a dormir, parece que los catalanes y su lengua ,te molestamos.

Anna cogió su chaqueta y se preparó para salir de mi casa y contesto a Laia:

Laia, creo que fue vuestro “Muy Honorable” Pujol, el que decía que hasta la tercera generación nacida en Cataluña, no eras catalana, y si mal no recuerdo tus padres son Andaluces, eso ¿En que te convierte?.

Antes de que Laia pudiese contestar, salió por la puerta.

Ahora ya sabía que las dos eran como perros y gatos, nunca se llevarian bien.

Yo le dije que a mi hermana muy enfadado que ya hablariamos, y salí disparado detrás de Anna.

Cuando la encontré 50 metros más adelante, me pidió disculpas y me dijo que no pudo reprimir contestar a mi hermana.

Y pidiéndole que me guardase el secreto, le explique el porque mi hermana estaba aquí conmigo.

Anna me preguntó cuál era mi posición en estos tema.

Anna, creo que a falta de uno, se tendrían que hacer dos referendums, uno para preguntarles a todos los españoles, sobre si deseaban cambiar la constitución para permitir la independencia de las comunidades autónomas y si salía un Si, modificarla y preguntarle a todas las comunidades si se quieren separar o No, eso sería lo más democrático, todo lo demás son ilegalidades y estupideces.
Carles, tienes toda la razón, pero dejemos el tema, no nos lleva a ningún lugar, por cierto ¿Quieres tomar un café o alguna copa más de Amarula?.

De alguna manera, me sentía obligadoa estar con ella, mi hermana se había comportado groseramente con ella, así que asentí y entré en su casa,

Nos sentamos en el sofá y Anna puso la radio, una emisora en la que ponian musica de los 80.

Anna, nunca hubiese dicho que cocinaras tan bien la comida vegana, hoy he disfrutado, pese a ser carnívoro.
Carles, cuando deje de salir con mi novio, tambien deje de fumar, la pequeña depresión o grande según se vea que tuve y el no fumar, me hicieron coger bastante peso y la nutricionista que visite me aconsejo, que cuando estuviese deprimida o estresada optara por comida vegetariana.
Anna, no te imagino deprimida.
Pues lo he estado, Carles.

Estuvimos unos minutos mirándonos y esperando a que el otro hablara o hiciese algo.

Opte por romper el silencio.

Estoy muy bien, aquí en Extremadura, pero para ser sincero, me siento muy solo, no he conectado con nadie aquí.

La pregunta que me hizo Anna, me dejó descolocado, es más tuve que asimilar, porque no creía que me la estuviese haciendo.

Carles, ¿cuánto hace que no follas?.

Me quedé planchado, porque no sabía si era una invitación o una pregunta.

Desde que me divorcie, Anna.

Nunca hubiese pensado que llevases tanto tiempo, Carles.

Y tu cuanto llevas sin hacerlo, Anna.

Más o menos, el mismo tiempo que tú, Carles.

Mientras me miraba a los ojos, sentí su mano en mi entrepierna y enseguida note como me bajaba la cremallera y liberaba mi polla.

Mi polla empezó a crecer, pero debido a lo mucho que habíamos bebido no terminaba de estar a plena potencia.

Anna lo noto y me bajó los pantalones, me miro a los ojos y me pregunto.

Carles, ¿Crees que has conectado conmigo?.

No conteste, y ella bajó la cabeza y comenzó a hacerme la mamada de mi vida y yo me deje hacer.

En cuanto, note la humedad de su boca en mi glande, mi polla empezó a aumentar su tamaño, no dejó ni un solo milímetro de mi pene sin ser lamido y mientras me acariciaba los testículos, cuando terminaba de comerse el tronco de la polla, volvía a la cabeza de mi polla y la chupaba con fuerza.

Se puso cómoda, yo empeze a pensar que dejaría de chuparmela porque ya estaba a tope y le molestaria metersela en la boca, y se sentaria encima de mi o me diría que me pusiese encima de ella y me la follase,

Pero, no, después de 5 minutos estaba a punto de correrme y con la mano hice el ademán de que se quitara que me iba a correr.

Cual fue mi sorpresa cuando ignoró la señal y cuando notó que empezaba a salir semen, empezó a tragarlo sin ningún tipo de problema, cuando pensé que no me quedaba nada dentro pegó un último chupetón, que me hizo salir un poco más, la sensación era como si yo fuese una piscina y me estuviera vaciando y cada gota que se perdía te produjese un placer más fuerte que el anterior.

Se levantó y me miró a los ojos.

¿Crees que todavia estas solo, Carles?.

No me atrevía a contestar después de lo que había pasado, y menos aún no estando sobrio y con los pantalones bajados.

Será mejor que te vayas a casa, esto es un pueblo y si te viesen salir de mi casa sin haberte visto entrar mañana por la mañana , lo minimo que me llamarian las cotorras del barrio es Puta y mis padres viven a 500 metros, Carles.

Me gustaría mucho que te quedaras, pero es lo que hay, mandame un Whatsapp en cuanto te despiertes.

Anonadado por todo lo que había sucedido y cuando me di cuenta estaba en la puerta del pasillo a la calle de la casa de Anna dándonos un buen beso con lengua.

Cuando me acosté en mi cama eran alrededor de las tres de la mañana, me costaba mucho dormirme, no acababa de olvidarme de la extraordinaria mamada de Anna, pero seguía pensando en su culo.

Acabe llegando a la conclusión de que con una paja no tendría suficiente para calmarme y poder dormirme, asi que decidi ir a buscar mi culo de goma.

Salí en calzoncillos por el pasillo, estaba muy empalmado pensando en Anna y en lo que iba a hacer ahora.

Pase por delante de la habitación de mi hermana, que está al lado del cuarto trastero, la puerta de mi hermana estaba abierta de par en par, pero debido a la oscuridad no pude verla.

Entre en el trastero y abrí la caja con la llave del candado, haciendo el menor ruido posible, tuve la precaución de meter el culo de goma en una bolsa del Carrefour, no fuese a ser que mi hermana me pillase en el pasillo con semejante cosa en las manos.

Llegue a mi habitación sin problemas, embadurne de lubricante a mi polla y en la mesa del escritorio puse el culo de Goma, me folle en mi imaginación a Anna y su apetecible culo.

Aunque no tenía mucha leche, debido a que Anna me había ordeñado la la polla antes y se había bebido casi todo mi semen, tenia que limpiar el culo de goma antes de guardarlo.

Con Laia por la casa no me atrevía a dejarlo en algun cajon y correr el riesgo de que lo viese, de pequeña a Laia le gustaba mucho registrar las habitaciones.

Fui al lavabo del pasillo, encendí la luz y haciendo el mínimo ruido limpie el culo de goma, cuando acabe lo metí en la bolsa del Carrefour.

Antes de apagar la luz del lavabo, eche una mirada a la habitación de mi hermana, que con la luz que salía del lavabo se veía en penumbra.

Me pareció ver que se había destapado y que dormía desnuda, pero no lo podría asegurar.

Fui al trastero y guarde en el cajón el culo de goma.

No tarde mucho en dormirme, me levanté a las 3 de la tarde con mucha sed y un principio de dolor de cabeza, que afortunadamente no se parecía en nada a una resaca, asi que comi algo y me tomé un par de aspirinas, por si acaso.

Estaba cansado, aunque no tenia mas sueño, asi que decidi tomarme un Red Bull y ducharme.

No había visto a Laia, me preguntaba qué habría comido este mediodía, mire en su habitación, la puerta de su lavabo estaba cerrada, seguramente se estaba duchando, así que aproveché para ir al del pasillo.

Cerré la puerta con el pestillo y me quite la ropa, aproveche para echar una meada, no me gusta soltar la meadilla mientras me ducho, lo veo anti-higienico.

Mientras me la sacudía, se me empezo a poner morcillona, recordando la boca de Anna y lo bien que me había comido la polla.

Aprovecharía la ducha para masturbarme, asi que con mis alrededor de 16 centímetros me dispuse a entrar en la bañera para ducharme.

La sorpresa fue de campeonato, tanto para mi hermana como para mi, cuando abrí la mampara de la ducha, mientras estaba dándose un baño se había quedado dormida escuchando música en la bañera.

Para imaginarse la situación, mi hermana tan relajada que se había quedado dormida y se despierta con una gruesa polla en plena erección a menos de 15 centímetros de su cara.

Nunca había visto a mi hermana con los ojos tan abiertos, tampoco la había visto nunca mirandome el pene con tanto detenimiento.

Cuando me recupere del susto, intente taparme la polla con las manos, gesto más bien estúpido, ya que no conseguí tapar nada.

Menuda trempera tienes, Carles-. exclamó mi hermana entre sorprendida y sarcástica.

Laia, que haces en este lavabo, tienes uno en tu habitación.

Es que me apetecía un buen baño relajante y mi lavabo solo tiene ducha,Carles.

Pensé en una toalla para taparme la polla, así que cogí la que tenía preparada mi hermana para secarse.

Sabes, hermano mío, que necesitare la toalla para secarme.

Y diciendo esto se levantó de la bañera, fue inevitable que le mirara los pechos a mi hermana, parecía extraño que una chica delgada como ella tuviese tanto pecho y aun mas extraño es que fuese sin operación, los pezones no eran excesivamente grandes y se adivinaban firmes, mojados como estaban se veían muy deseables, tanto como para que cualquier hombre hundiese su cara entre ellos.

Me di cuenta de que llevaba demasiado tiempo mirándole las tetas a mi hermana, en el momento que soltó sin ningún atisbo de vergüenza:

Son de tu agrado, hermanito.

Y se empezo a reir.

Saco una pierna de la bañera y me aparte, en el mismo momento que me alejaba de ella para que pudiese salir, me quito la toalla.

Carles, parece que la trempera no baja, ¿Crees que con agua fría conseguirás algo?.

Comenzó a secarse el pelo con la toalla y a mi se me fueron los ojos al matojo de pelo que tenía entre las piernas, Laia no tenía depilado el coño, aunque tenía un atractivo triángulo, eso sí se percibía muy espeso y revuelto.

Para que no me pillara mirando como hizo, cuando le mire las tetas sin querer, deje de observar, recogí mi ropa y me fui a mi habitación, no sin antes decir que me iba, a lo que contestó mi hermana con un escueto:

Como quieras, hermano.

Ya en mi habitación, cuando iba a vestirme con la puerta cerrada, note como me pulsaba la polla, es como si tuvieses el corazón en ella, me daba la sensación de que con cada pulsación mi pene se movia, asi que lo mire para cerciorarme de que era más una imaginación mía que una realidad.

Aunque puestos a ser sinceros, la erección no había bajado ni un ápice, seguía mi polla dura como una piedra y no estaba pensando en Anna.

Sin llamar a la puerta entra mi hermana en mi habitación, su única vestimenta son unas zapatillas de ir por casa.

Se queda al lado de la puerta y dice con todo el descaro del mundo:

Carles, parece que la españolita es una calienta-pollas, me gustaria saber que no te dejo hacer ayer, eso sigue sin bajar.- me dijo señalando mi pene, con una sonrisa de triunfo, como las de nuestra infancia cuando sabía que me iba a ganar a algún juego.

Laia, por favor sal de mi habitación, no es correcto que los dos estemos desnudos, somos hermanos.

Sabes, Carles, en el piso en el que estábamos de Okupas,mis amigas y yolos sábados y los domingos eran días nudistas, solo nos vestiamos para salir a la calle.

Pero esta es mi casa.- Le conteste.

En una familia sana, ir desnudo no debería ser problema, Hermanito ¿Tienes algo que esconder?.

Vete de mi habitación, Laia, Por favor.- le conteste muy enfadado, lo peor de todo es que mientras lo decía notaba la pulsión cada vez más fuerte en mi polla.

Hermanito, te vas a echar a perder con estos cabrones españoles. – Espetó indignada dándose la vuelta.

Deja de insultar y mira tu Dni, en ese momento sabrás a qué país perteneces, Laia.

Mi hermana cerró de un portazo, me la había quitado de encima, pero mi polla no dejaba de estar empalmada, estaba empezando a preocuparme.

De forma repentina, escuche un fuerte golpe en la habitación de mi hermana y un chillido de mi hermana, al momento escuche a Laia pidiendo ayuda.

La puerta estaba cerrada, yo seguía desnudo, pensaba que le habría pegado un golpe a la estantería de los libros y se le habría caído encima.

La sorpresa fue mayúscula cuando vi la estantería y los libros por los suelos, sin embargo, mi hermana no estaba debajo de la estantería, si no encima de la cama.

Y encima de la cama estaba también mi culo de goma y el lubricante, Laia estaba en la misma posición que el culo de goma, la diferencia entre el real y el de mi hermana, es que mi hermana tenia un poco de vello cerca de los labios de la vagina, que tenia el culo un poco más cerrado, y sobre todo que tenía un ano.

Me di cuenta de que cuando cerré el baúl por la noche no le puse el candado y mi hermana descubrió mi secreto.

Venga, hermanito, elige uno de los dos.

Laia, estas loca somos hermanos.

Carles, no diré nada, es más ni siquiera te voy a mirar, piensa que soy tu españolita.

Sabía que me arrepentiría después, pero tenía la polla tan dura y desde hacia tanto rato, que me daba igual.

Así que me acerque a la cama, agarre a mi hermana de las caderas y se la introduje toda dentro de una sola vez.

Ahhhhhh, hermanito, me estas haciendo mucho daño, sacamela, Ahhhhhhh.- exclamó mi hermana quejandose.

Yo iba a empezar a bombear y me asuste, me quede parado, cuando noto en mi polla que mi hermana empieza a reírse y a mover sus caderas hacia delante y atrás.

Era imposible que con el coño tan mojado, le hiciese daño, se estaba cachondeando de mi, asi que la cogi con mas fuerza, y empecé a dar embestidas brutales.

Asi me gusta hermanito, ahora ya no tengo tantas ganas de irme a Barcelona, creo que aquí nos lo pasaremos bien, AHHHHHHHHHHHHHHH.

Cada vez que mi pelvis chocaba con su culo, se escuchaba una palmada, me entró tanto ímpetu que la cogí del pelo de forma algo violenta.

Ella en vez de quejarse, arqueo la espalda para ofrecerme mejor su culo y dejarse coger el pelo y dijo con voz profunda.

Ohhhhhh, si, dejate llevar, hermanito, revienta a tu hermana por dentro con ese trabuco.

Sabía que en dos golpes de cadera más me correria, pero para ser sinceros no quería terminar tan pronto, estaba disfrutando con este polvo como nunca había disfrutado con una mujer, nunca había pensado en el incesto y ahora no quería dejar de cometerlo.

Antes de correrme, saqué mi polla y le di la vuelta a mi hermana, quería ver su cara cuando me corriese dentro de ella.

Hermanito, ahora no podrás pensar en otra mientras me follas, venga dale a tu hermana lo que se merece, Ahhhhhhhhhhh.

La bese en los labios y en el cuello, ella abrió sus piernas, me metí entre ellas, y Laia las levanto y me cogió del culo.

La introduje de golpe como en la vez anterior.

Carles, me gusta tu polla, me siento llena, me siento estrecha, Ayyyyyyyyy.

Le gustaba el sexo duro, cuanto más fuerte bombeaba, mas gemía ella.

Me fije en sus pechos y en cómo se movían cada vez que la embestía era casi hipnótico.

Baje mi cara y bese sus pechos.

Laia empezó a bufar y a cerrar los ojos, quitó las manos de mi espalda y las bajó hasta mi trasero, después se empezó a acariciar los pezones y me miró a los ojos.

No te asustes, me voy.

A continuación se puso blanca como la leche y cerró los ojos, pensando que era una broma, le di 6 embestidas más y solté toda la leche que mi cuerpo le pudo dar.

Me tumbe a su lado y le pellizque un pezón con fuerza, me comenze a preocupar cuando vi que no reaccionaba, aunque respiraba, tenía el cuerpo laxo, flojo.

Unos 15 segundos más tarde, abrió los ojos, se incorporó como si no hubiese pasado nada, me dio un beso con lengua y me cogió la polla con fuerza.

Hermanito, ¿estás preparado para otro polvo con la hermana que mas quieres?.

Laia, ¿qué coño te ha pasado?.

Carles, cuando tengo un orgasmo lo suficientemente intenso, me produce lo que los franceses llaman “La Petite Mort” (La pequeña Muerte), al principio me asustaba, pero ahora me dejo llevar, porque hasta que te desvaneces es tan potente el placer que no deseas que finalice y ya has visto cómo acaba.

Reconozco que estaba tan agotado que no pude follarme a mi hermana en todo lo que resto de tarde.

Esa misma tarde serían las 6 de la tarde cuando Anna me mandó un Whatsapp par quedar en unas horas y salir de copas al pueblo de al lado.

La llame a escondidas en el lavabo, para decirle que mejor que quedasemos el Domingo, ya que estaba agotado (Esto era verdad) y que debido a lo mucho que había bebido tenía una buena resaca.

Quedamos para salir el domingo por la mañana, para dar una vuelta por los alrededores, sin mi hermana claro está.

Pero esa noche, la noche del sábado la dedicaría a conocer más en “profundidad” a mi hermana.

A las nueve de la noche pedimos unas pizzas, y aunque nos las podíamos haber comido en el mismo cartón de la pizza, le dije a mi hermana que utilizaramos platos y cubiertos.

Esa noche llevaba puesta ropa que había dejado mi Ex-mujer olvidada, un vestido azul a media pierna con los hombros descubiertos, y a petición mía llevaba braguitas, algo que como buena antisistema que se precie no le gustaba demasiado.

Cuando terminamos de comer, le dije que como buena mujer debía lavar los platos y ella se negó.

La cogí del cuello y la lleve a la cocina, y a regañadientes empezó a lavar los platos.

Carles, eres un machista de mierda, tambien los puedes lavar tu, que has comido con ellos.

Calla, guarra independentista y haz algo útil.

Se dio la vuelta para darme una bofetada, pero le pare la mano a tiempo, le cogí el vestido por los hombros y se lo rompi.

No llevaba sujetador, sus dos grandes pechos esperaban ser manoseados con salvajismo.

Le agarre la teta izquierda con las dos manos y empeze a besarla, aunque me apetecía morderla.

Baje mi mano a sus bragas y se las rompí con tanta fuerza que le deje marcas en la piel.

Tenía la polla palpitando otra vez de lo dura que estaba, le meti dos dedos en el coño a mi hermana, me encantaba el tacto casi áspero de su vello púbico, Mi Ex-Mujer siempre estaba bien depiladita.

Tenía el coño muy mojado, la muy viciosa se estaba poniendo muy cachonda con la actuación que habíamos montado.

Yo tenía otros planes, que no había acordado previamente con ella, así que la puse de espaldas y me quite toda la ropa.

La hice agacharse encima del pollete de la cocina, y volví a meter mis dedos en su vagina, aunque esta vez tres.

Mis manos chorreaban de sus flujos, Mi hermana pensaba que me le meteria toda mi polla de golpe cuando noto que apretaba su espalda con una mano contra el pollete de la cocina para que no se moviera.

Con la otra mano, cogí la aceitera y le eche una buena cantidad de aceite en el esfínter de Laia y despues le eche a mi polla.

Y meti un dedo en su culo.

Carles, eso no, soy virgen de ahi y me vas a hacer daño- dijo casi llorando.

Le metí un segundo dedo, y esta vez se estaba intentando liberar, le asustaba que le follase el culo y eso me ponía aun mas cachondo.

Carles, eres un cabron-. esta vez las lágrimas eran reales, estaba aterrada por el hecho de que le iba a reventar el culo.

Moví los tres dedos y los saque, puse mi gruesa polla delante del orificio de su culo, preparado para entrar por donde hasta ahora nadie había entrado antes.

Carles, nooooooooooooooooooo.

Un segundo más tarde, tenía toda mi polla dentro de su coño y la había liberado.

No quería forzar a mi hermana, aunque se lo mereciese, esperaría a que me permitiese encularla alguna vez.

Empujo hacia atrás y se sacó la polla del coño, se sentó en el pollete de la cocina y me beso con lengua con una rabia, que me pareció que me iba a morder.

Notaba las lágrimas que habían corrido por sus mejillas y su sabor salado, me cogio del culo, y se metio la polla en su mojado coño.

Notaba el frío mármol de la cocina cuando pegaba la embestida hacia delante, seguí bombeando durante casi 5 minutos hasta que note que se desvanecía.

Todo su cuerpo se aflojaba, no tardé ni tres segundos en correrme, deje dentro de mi hermana mi polla, hasta que se recuperó.

Esa noche tuvo dos desvanecimientos más, pero esta vez en la cama, y en diferentes posiciones.

Esa misma semana mi hermana me regaló una paja a la cubana, me encanto llenarle su cara y su cuello de lefa calentita.

Después de dos meses he conseguido desvirgar el culo de mi independentista hermana, con su permiso, claro está.

También he conseguido follarme a Anna, por todos sus agujeros, de hecho estoy saliendo a escondidas de mi hermana con ella.

Pero todo eso son otras historias.

Metemela entera, no tengas cuidado que mi culo ya esta acostumbrado y me encanta

El día no empezó muy bien, mi estado de animo estaba por los suelos y lo peor era que no habia razon ninguna. Por suerte a medida que iban pasando las horas mi humor fue mejorando.

Por la tarde, a eso de las 19:00, mi mujer y yo empezamos a vestirnos y preparar todas las cosas para que nuestro pequeño después de la cena de nochevieja se quedara a dormir con sus abuelos y poder tomarnos una copita tranquilamente.

Mi mujer se habia colocado un vestido vaquero, corto, con el que enseñaba parte de sus muslos y se marcaba su trasero de 32 años a la perfeccion.

Unas copas de vino, las sonrisas y las miradas de mi mujer durante la cena me hicieron presagiar una noche bastante movida. Ya después de las uvas llego la hora de irnos a nuestra casa no sin antes parar a tomar algo en un local que hay cerca de nuestra casa.

Cuando entramos el local estaba repleto de gente, nos acercamos a la barra para tomar dos cubatas. Que suerte, por ser nochevieja se podia fumar y no se porque pero ver fumar a Sandra, mi mujer, me excita, tambien me excita verla bailar, y por lo que se ve alguno de los parroquianos tambien, porque no tardaron en acercarse dos para bailar con ella a lo que esta se nego, a mi no me hubiera importado, si yo no hubiese tenido pareja y veo a una mujer guapa, con media melena, pelo negro, curvas bien marcadas, una abertura en la parte baja de su vestido, que hace que no la quites la mirada intentado adivinar de que color lleva las braguitas, y bailando de esa manera, yo tambien intentaria bailar con ella, primero mantengo distancia, luego llevo mis manos a sus caderas para poder acercarme a ella y rozar su cuerpo, después de unos minutos mi polla ya roza su entrepierna, por encima de la ropa mis manos aprietan su culo con deseo mientras ella me besa, luego hago que me siga y la llevo a un servicio del local que esta apartado del bullicio de la gente y que casi todo el mundo desconoce, nos metemos en el de chicas y nada mas entrar la pongo cara a la pared, la subo el mini vestido para comprobar que no lleva bragas, mientras la beso y muerdo en el cuello me bajo los pantalones, luego los boxers, mi miembro esta a tope, cuando siente el contacto de mi polla en su culo se da la vuelta y se agacha para darme una chupada memorable, de las que no se olvidan, luego vuelve cara a la pared, yo no resisto la tentacion de probar ese culo respingon, mi cuerpo se deja caer y mis manos dibujan la silueta de su cuerpo, mi lengua se adentra en el interior de su culito mientras ella jadea y se acaricia el clítoris, esta muy cachonda. Ya no aguanto mas, quiero follarla el culo, la acerco mi polla hasta estar justo pegado a la entrada de culo, despacio voy acercandome a ella y mi polla cada vez esta mas escondida, se vuelve hacia mi.

-Vamos metela entera, no tengas cuidado que mi culo ya esta acostumbrado y me encanta.

Después de escuchar estas palabras mis embestidas son rapidas y violentas, quiero correrme en el agujero de esta viciosa que el azar a puesto esta noche en mi camino.

Mi leche no se hace esperar y se desliza por mi entrepierna, otra vez se vuelve hacia mi, se agacha y empieza a limpiarme mi polla.

Quizas ese hubiese sido mi deseo si no la tendria, o quizas ese deseo hubiera sido el de ella de no haber estado yo en la barra del pub entretenido con mi copa y sin quitarle ojo,

La verdad es que me estaba poniendo a cien, me encantaba mirarla y de vez en cuando sentir su mirada sobre la mia.

Entre una cosa y otra se nos fueron pasando las horas y e l alcohol se acumulaba en nuestro cuerpo. A las 6:00 de la madrugada decidimos que nos vamos para casa y nada mas arrancar el coche y empezar a sonar la musica del CD que estaba puesto mi mujer sube el sonido del aparato, sale del coche y se pone a bailar. Yo me pregunto que a sido de esa mujer responsable y seria, parece haber desaparecido y que el frio de la noche no la afecta porque el alcohol fluye por todo su moreno cuerpo.

Una vez que llegamos a casa subimos a nuestra habitación. Nos besamos, mi lengua entra en su boca para luego ser yo el que recibo la visita, nos desvestimos mutua y rapidamente, tengo muchas ganas de rozar su cuerpo, de follarla, de hacerla mia, ya han pasado unas cuantas horas desde que empece a sentir el hormigueo y el nerviosismo que me provoca el pensar que en un rato o unas horas me la puedo follar como si fuera una prostituta y hacer con ella lo que desee.

Me encuentro tumbado boca arriba y Sandra ya tiene mi polla completamente introducida en su boca. No se quien esta mas caliente de los dos, el alcohol la a desinhibido completamente, su respiración va acompasada con el sube y baja, mi polla esta mojada por su saliva y su coño por la excitación. Sigo tumbado boca arriba y Sandra se coloca encima de mi, apoyada sobre sus rodillas en la cama de tal manera que su coño queda encima de mi boca. Esto me encanta, con mi lengua empiezo suavemente a lamer su clítoris para después engullir todo lo que me es posible sus labios vaginales que estan super hinchados, lo que antes era respiración fuerte ahora se a convertido gemidos que salen de su boca para ponerme mas cachondo si cabe. Siento sus pechos en mi barriga, mi polla vuelve a sentir el calor de su boca, estamos en perfecto 69 y ahora mi lengua dibuja circulos en la entrada de su culito lo que hace que su vagina se humedezca aun mas por el presagio de lo que se la viene encima.

Cambiamos de postura y ahora la que encuentra boca arriba es ella, con sus brazos se sujeta las piernas, mi vision es inmejorable, su coño y su culo brillantes por mi saliva y sus flujos.

-Vamos cariño, dame por el culo que estoy super cachonda.

-Sii, quieres que te de por culo como a una perra.

-Si venga que no aguanto mas.

Mi verga entro en su cavidad en un suspiro, todo estaba humedecido, su culo abierto, pues la mujer seria y responsable que es Sandra en el dia a dia cambia por completo con un poco de alcohol, en la cama, en el cine, en mi oficina, en donde sea se convierte en mi puta y la encanta que la de por el culo. Mis embestidas eran fuertes, el deseo era muy grande, los pechos de mi mujer se movian, un collar es lo unico que tapaba su cuerpo lo que la hacia mas sensual.

-Mas dame mas, mas fuerte.

Me salgo de ella para con mi boca volver a entretenerme con su ano, abro el cajon de la mesita y saco de el dos consoladores, uno de ellos bastante grande. En la misma postura que anteriormente la vuelvo a penetrar pero esta vez cuando mi polla se desliza por su agujero una enorme polla de latex abre su coño para arrancar de su boca un grito de placer.

-Asi, siiiiii

-Te gusta estar asi de follada, te gusta sentir dos pollas dentro de ti eh?

-Siii, follame, si. Haz lo que quieras conmigo.

Acerco a su boca la otra polla de juguete para que se la introduzca, simule una mamada y se sienta mas follada. A pesar de que mi vision ahora es espectacular mi polla no esta muy dura y erecta, demasiado alcohol, pero eso no impide el que siga dando placer a mi hembra que esta cachonda como una perrilla.

-Asi no pares, aaaah aaaaaaah aaaah

-Estas muy mojada.

-Estoy muy cachonda, me siento muy follada, que bien me follas.

-Eres una putita.

-Siiii, tu puta, hazme lo que quieras.

-No puedo, ahora me gustaria que las pollas de juguete fueran de verdad, verte follando con otros tios y que tendrian las pollas muy grandes para ti.

-Si cariño, a mi tambien, me gustaria que me follarais entre tres.

Estas ultimas palabras me pusieron mas caliente todavía, en ese momento mi mujer estaba deseando follarse a tres tios y me daba la impresión que la daba igual que cualquiera de ellos no fuera yo, la idea me excitaba mucho y tuve que parar y salirme de su culo para volver a lamerla el clitoris mientras continuaba con el mete saca de la polla de latex.

Por un momento me parecio perder la nocion del tiempo, otra vez me encontraba embistiendo a mi mujer, mis manos sujetaban sus pechos.

Aunque estaba encima de ella, sentia que era ella la que me estaba follando a mi, pues en esos momentos hacia lo que la venia en gana y la follaba como ella mandaba. El sudor brillaba en mi pecho pues ya llevabamos casi una hora follando sin parar, me encontraba en la gloria viendo su cara de viciosa llena de satisfacción, tragandose una polla de plastico y los dos pensando que era de verdad, al igual que la que seguia martilleando su coño, de unos hombres desconocidos que habian venido a dar placer a la putita viciosa que conmigo se encontraba.

-Estas a mil, que puta eres.

-Sii, soy muy puta, y a ti te gusta, te gustaria verme follar con otros tios, verdad?

-Si, ver como les comias la pollas, ver como te los follabas.

-Iba hacer que me follaran como ahora, mis tres agujeros, me lo iban hacer mientras tu me mirabas, luego se correrian en mi boca, me llenarian de leche, me la tragaria toda y después te la mamaria a ti.

-Me voy a correr.

-Correte en mi boca, por favor, dame tu leche caliente, siii.

La acerque la polla para acceder a sus deseos y el primer chorro de semen entro directo en su boca, el segundo en sus labios y lo siguiente en su boca otra vez, pues me la engullo como si del mejor manjar se tratara, con una mano me pajeaba mi polla mientras seguia mamandomela, con su otra mano se acariciba el clítoris.

-Ya me viene cariño, me voy a correr, aaah, aaaaaaaah, que gusto, me corro aaaaaaaah.

Mi polla aun se encontraba en su boca, el vaiven ahora era ya muy lento, la viciosa de mi mujer estaba saboreando hasta la ultima gota mientras me miraba y sonreia.

Sobre las doce del mediodia Sandra se desperto, yo ya lo habia hecho dos horas antes y durante todo ese tiempo no deje de pensar en el polvo de la noche anterior, fue un polvo de esos que no se te olvidan en tiempo, asi que cuando mi mujer se desperto mi polla se encontraba en pie de guerra.

Después de desayunar nos metimos en la ducha juntos y al salir ocurrio lo que venia deseando desde que me desperte, volvimos a follar, pero esta vez deje tranquilo su trasero porque con lo de la noche anterior ya tenia suficiente, por suerte para mi solo por el momento.

La chica seria, responsable, esposa y madre ya ha vuelto, ahora solo me queda esperar a que una noche o tal vez una mañana vuelva la puta que lleva dentro para que me permita seguir abriendola el culo mientras me susurra obscenidades.

Primera experiencia anal de una universitaria

Os voy a contar la historia de la desvirgación anal a una chica universitaria veinteañera.

Como cada mañana cogí el coche y de forma automática me dispuse a ir al trabajo, sin prestar mucha atención a lo que hacía. Somnoliento arranque y me puse en camino. Poco a poco me iba despejando, avanzando sin prestar mucha atención a lo que hacía. En una de las rotondas por las que pasaba con lentitud, de repente un coche me envistió y choco con el mío. Una vez pude rehacerme del susto inicial, Salí del coche de muy mal humor, mire los daños que me había causado. La verdad es que no eran muchos, había sido más el ruido que las nueces, en fin que se le va hacer. Miré en dirección al otro coche y me dirigí hacia él para que me diera sus datos. La chica que lo conducía era muy joven tendría unos veintitantos, era una chica muy atractiva, estaba muy nerviosa, apenas podía hablar con un poco de coherencia. Al verla tan nerviosa intenté tranquilizarla diciendo que no había sido nada y que dando parte al seguro asunto resuelto. Pero esto lejos de tranquilizarla la puso aun más nerviosa, provocando su llanto. Me quedé un poco desconcertado ante su reacción. Cuando se rehízo un poco me explico que no había pagado el seguro por un despiste y que en ese momento no tenía asegurado su coche. Le dije que aparcáramos y tomando un café le encontraríamos una solución y que estuviera tranquila. Cuando nos dirigíamos a la cafetería más cercana pude observar mejor a la chica. La verdad es que era un autentico bombón, con la minifalda y esa camiseta ajustada que llevaba dejaba poco margen a la imaginación. Recreando mi mirada pude contemplar el cuerpo fantástico y lleno de curvas que tenia la chica. Un culo macizo y rotundo, así como unos pechos de lo más voluminosos y voluptuosos, una melena castaña enmarcada en un rostro de los que provocan lujuria con solo mirarlo.

Bueno que se le va hacer, pensé, podía haber sido mucho peor, si hubiera sido un niñato o una de esas personas que nunca tienen la culpa de nada. Entre sorbos de café quede con ella en que daría el parte sin contrario y que pondría que me había encontrado así el coche, pero eso sí, que dejara de llorar y me invitara al café. Una sonrisa apareció en su rostro y me agradeció muchísimo como me había portado con ella. Así que me dispuse a despedirme de la chica y a seguir mi camino. Me levanté y me encontré un poco mareado. Leonor que así se llamaba la chica, me dijo que así no podía ir al trabajo que nos acercáramos a su piso hasta que se me pasara un poco el mareo. Porque no, pensé, por que llegará un poco tarde al trabajo no iba a pasar nada así que acepte su invitación. Cuando llegamos a su piso que estaba al lado de donde habíamos tenido el percance pude comprobar que era el típico piso de estudiante. Se lo comente y explico que estaba en lo cierto que ya le quedaba muy poquito para acabar administración y gestión de empresas. La chica era un encanto y muy divertida. No puede evitar mirarla con deseo cuando ella no se daba cuenta. No me hice ninguna ilusión pues con mis 41 años aunque me conservaba muy bien jugábamos en dos ligas distintas.

Así que después de un rato divertido con la chica le agradecí el té que me había tomado y me dispuse a marcharme. Le había caído muy bien a Leonor y me dijo que si pasaba algo si me tomaba el día que hacía tiempo que no se reía tanto y le venía muy bien. Me conto que había cortado con su novio hacia poco que desde entonces andaba algo deprimida, que me invitaba a comer si me quedaba y que era una excelente cocinera. Yo la verdad es que no tenía problemas por tomarme el día libre, desde que me divorcie tenía que dar muy pocas explicaciones cosa que agradecía infinitamente así que acepte su invitación. La comida fue muy agradable y risueña, en los cafés se fue acercando a mí y no pude resistir y la bese. Al ver que no oponía ninguna resistencia me fui creciendo en la intensidad de mi beso, mientras mis manos se deslizaban a sus pechos acariciándolos con suavidad. ¡Qué hermosura de pechos! Los pezones se pusieron erectos nada mas rozarlos, y entre suaves gemidos, mi mano fue descendiendo lentamente. Ella comenzó a acariciarme el pene por encima del pantalón, aumentando así me erección. Por medio de las caricias pudo comprobar la dimensión de mi polla que es bastante generosa, cosa que agradezco infinitamente a la naturaleza. Mi mano se coló por debajo de su falda y subió lentamente hasta su tanga, estaba muy mojado así que lo retiré para un lado y comencé a jugar con su clítoris, sus jadeos iban en aumento así como su deseo. Abrió la cremallera de mi pantalón y dejo escapar mi polla. La miro con deseo, pasando la lengua por sus labios, cogí su cabeza y la dirigí hacia mi polla. Se la trago de un golpe y comenzó a chuparla con autentico vicio, mientras yo le metía los dedos en su mojado coño, frotando con fuerza su punto g y su clítoris a la vez. Con mi mano agarre su pelo y le metí la polla profundamente en su garganta, esto lejos de no gustarle, la encendió aun más. Mientras dirigía su cabeza con fuerza en un sube y baja interminable, con mi otra mano me follaba su coño y su culo a la vez de forma salvaje, utilizando todos los trucos que sabía que eran muchos. Comenzamos a desnudarnos y me pidió que continuáramos en su cama. Ya en se cama ella se subió a mi polla y se la clavo muy lentamente. Disfrutaba de cada centímetro de polla que le metía. Quiero que te pongas muy puta, le dije. Soy tu puta, tu zorrita, Me contesto mientras movía sus caderas en circulo, clavándose todo lo que podía de mis 19 cm de ancho pene. La cogí de las caderas y comencé a follármela con fuerza, ella comenzó a jadear y gozar. Me tienes llena cabrón, rómpeme el coño, soy tu puta, a cada frase que decía me iba poniendo más cachondo y morboso. Le hice que se masturbara el clítoris mientras me la follaba, a los pocos segundos arranque su primer orgasmo, sus gritos y jadeos aumentaron, apenas podía hablar. Seguí follándomela así, no la dejé rehacerse de su orgasmo. Amasando sus tetas y estirando sus pezones, azotando con palmadas su culo. Ella encadenó uno orgasmo tras otro, mi polla ardía avisándome que no podía aguantar infinitamente.

Morboso perdido le pedí que se la metiera en el culo de una forma muy autoritaria, esto pareció desconcertarla un poco pero lo hizo. Puso la punta de mi polla en su culo, estaba muy mojada de los jugos de su coño y muy lentamente se fui abriendo su ano. Cuando mi glande entró sentí como su flexible ano se ajustaba a él y poco apoco fue metiéndola. Cada centímetro de polla que le introducía era una deliciosa tortura para mi, cosa que ella, pareció excitarla cada vez más. Así que cuando la tenía a medias, de un golpe, se la introdujo parando cuando tuvo toda la polla ajustada en su culo. Yo comencé acariciar su clítoris y le pedí que ella también lo hiciera y metiera sus dedos en su coño. Comenzó follándose su coño de forma frenética, metiendo dos dedos mientras mi polla disfrutaba de su culo. la excitación fue subiendo otra vez pero mucho más salvaje, comenzó a bombearme la polla con su culo, al principio muy lentamente, pero su ritmo subía muy rápidamente. Yo le decía que me encantaba abrirle el culo y ella apenas podía responder entre jadeos y gemidos. Cuando comenzó a tener un orgasmo bestial y descontrolado, me deje llevar, corriéndome copiosamente en su culo. A cada golpe de ardiente semen que introducía en su culo, su respuesta era un aumento de sus gritos y jadeos , apretando aun más mi polla con su culo. Extenuados nos recuperamos en la cama, ella me confesó que era virgen por el culo y que jamás hubiera pensado que se podía disfrutar tanto. Desde entonces somos amigos con derechos, con muchos derechos.

Clases de mecanografía que terminan en sexo con madura

Dar clases de mecanografía en los ochenta, primeros de los noventa era algo normal y lógico, toda madre que prestase atención a los cuidados de sus hijos, mas aún cuando estos no quieren terminar sus estudios primarios buscan una posible solución con estas clases en ocasiones domésticas que en realidad no iban a servir para nada con su ausencia lógica de diplomas o reconocimientos oficiales. En cualquier caso mi madre no iba ser menos, y podeis dar por sentado que cuando cumplí los dieciseis años y había dado por finalizada mi vida estudiantil fue ella la que se ocupó de buscarme unas clases particulares a manos de Raquel.

YO ADOLESCENTE

Para situarnos en el tiempo os diré que hablamos de finales de la década de los ochenta, principios de los noventa, España en transición adulta, he terminado mis ocho años de escolaridad de la E.G.B , mi nota media es un seis, me matriculan en un instituto para comenzar a estudiar lo que antes era F.P ( Formación Profesional ) en la modalidad de ” Automoción del automovil “, nada, ni un año, no logré aprobar ni una sola asignatura, con ayuda de mis nuevos compañeros de clase me dediqué a vaguear todo el curso sin dar “un palo al agua”.

Por más que lo intetaron mis padres no consiguieron que volviese a coger un libro, me convertí en un adolescente sin oficio ni beneficio, nada por aquí nada por allá, solo me estimulaba salir los fines de semana con mis amigos e intentar ligar con alguna chica en la discoteca, ni si quiera valía para eso, mi timidez con ellas y mi manera , no sé, ¿ chapado a lo antiguo ?, quizá, me hacían volver todas las noches de “vacío” a casa, mientras mis amigos si que conseguían al menos enrollarse ( morrearse ) con alguna chica espabilada, podeis dar por hecho que nada sexo, solo besos, y si eran con lengua todo un exito.

Una conversación normal y frecuente con esa edad era siempre relacionada al sexo, todos soñabamos con nuestra primera vez, fantaseábamos con amigas, conocidas o incluso alguna famosa de la tele, como no teníamos acceso a internet, ( simplemente no había ), las revistas de pornografía “requisadas” a nuestros padres eran nuestro mayor estímulo sexual externo, era a lo más que podíamos aspirar, y si la revista era nueva sin hojas arrancadas entonces era el “HD” del momento. ( hay que tener alrededor de los cuarenta para entenderlo )

MATRICULADO PARA DAR CLASES DE MECANOGRAFÍA EN CASA DE RAQUEL, GORDA , TETONA Y FEA

Podeis dar por hecho que estas clases son total y completamente en contra de mi voluntad, ni decir tiene que es un intento desesperado por parte de mi madre para tenerme ocupado las tardes y poder abrir una posible puerta laboral en mi futuro.

Es Lunes, agarro el estuche que contenía la “Olivetti lettera 32” y camino junto a mi madre a casa de Raquel, vive a unos diez minutos andando de mi casa, por mas que intento persuadir a mi madre para que desistiese en su intento de convertirme en alumno clandestino de Raquel no consigo convencerla.

Segundos después de tocar el timbre de la puerta….

– Hola María, pasa, este debe de ser Carlos, que grande, es todo un hombretón.

Por lo que se ve Raquel y mi madre ya se conocían, y eso junto a lo de “hombretón” me molestó bastante, y , no es que me molestase que mi madre conociese a Raquel y yo no, pero, al menos me podía haber dicho que era gorda, fea y mayor incluso que ella ( aunque en realidad tenían la misma edad, 38 ) .

Después de las presentaciones y una charla entre las dos adultas Raquel me invitó a que entrase en una estancia contigua al salón donde nos había recibido.

Un salita cuadrada, quizá diez metros cuadrados, una mesa redonda en medio rodeada de cuatro sillas, un sofá pegado a una de las paredes, justo frente un mueble que ocupaba toda la pared y en su mitad el televisor, cuadros y una ventana completaban la estancia.

Mi madre ya se había marchado, me hizo sentar en una de las sillas de la mesa, saqué mi olivetti y me entregó varios folios que ella misma se encargó de colocar en el rodillo de la máquina, se puso a mi lado y colocó mis dedos en el teclado de la forma que ella sabía que era la correcta, al lado de la maquina unos apuntes…….

asdfg ñlkjh

Estas fueron mis primeras letras tecleadas en una máquina, pero la soledad en aquel salón , esa televisión con un culebrón latinoamericano a primera hora de a tarde, y Raquel, si Raquel, esa gorda en bata de casa, con grandes gafas y tomando un café con magdalenas en un rincón del sofá hacían una estampa un poco aburrida y estrambótica para un chico de mi edad, solo el olor a perfume que desprendía esa obesa señora hacía algo más apacible la situación.

Supongo que Raquel se dio cuenta de mi aburrimiento ancestral, y el tercer día de clases decidió realizar lo que se convirtió en una agradable tertulia entre madura y adolescente.

Me dijo que estaba casada, su marido era transportista y pasaba semanas fuera de casa, no tenían hijos, trabajaba por las mañanas en un banco del pueblo, el almuerzo y la cena solía hacerlos en casa de su hermana que vivía en el mismo pueblo, cerca de su casa, se mostró simpática.

RAQUEL, GORDA , TETONA …… Y NO TAN FEA

Todo cambia, la semana siguiente todo comienza a dar giros extraños, para empezar desaparece la bata de Raquel, en su lugar tenemos un vestido de una sola pieza que se queda estancado por encima de sus rodillas, a mitad de sus muslos, su tetas, enormes, luchan por salir de su prisión por el escote “decente” de la prenda, solo un par de botones impiden la fuga, sus gafas , supongo , no lo sé, que puede haber lentillas, o quizá , simplemente ya no le hagan falta.

Raquel que sin lugar a dudas sigue siendo gorda ahora pienso que está “rellenita”, sin sus gafas, ya no es tan fea, y sus tetas que antes daban un aspecto de mujer maternal ahora hacen que me excite solo con pensar en ellas, sí, ahora Raquel me excita.

Por mi parte debo decir que esas clases de mecanografía comienzan a gustarme, y no dudo en hacer cualquier pregunta a Raquel que me atiende gustosa a mis súplicas, pero pregunto, y pregunto y vuelvo a preguntar y además le pido que revise constantemente mi trabajo.

Pero , que pensais, que de repente me he vuelto aplicado y atento a mi trabajo ?, no….vereis, cada vez que le pedía a Raquel que viniese a revisar mi trabajo o hacer una pregunta venía o bien por detrás , entonces pegaba sus tetas a mi espalda y pasaba segundos y segundos allí pegada a mí o bien venía por un costado, se agachaba a ver lo que había escrito y entonces era cuando los 9.81 m/s hacían que sus tetas quisieran estamparse contra el suelo huyendo de su vestido y desabrochando botones sin piedad, junto al olor de su perfume, Raquel ya era musa y diosa central de mis masturbaciones nocturnas en la soledad de mi cama.

Solo con el tiempo , después de muchos años comprendí que realmente lo que Raquel hacía era buscar lo que encontró días después, pero, no adelantemos acontecimientos.

Tres semanas ya de clases, deseando de que el reloj diese las cuatro de la tarde para ir corriendo a dar mis clases, ese día el vestido de Raquel era el más corto y más escotado que le había visto jamás, a estas alturas Raquel y yo teníamos cierta confianza , nos llevamos bien, hemos intercambiado algunas anecdotas , ella sabe que yo no he estado aún con ninguna chica, pero eso se acabaría esa tarde.

RAQUEL SE DESNUDA, QUIERE SEXO, YO QUIERO SEXO, TENEMOS SEXO

Yo no lo sabía, pero Raquel estaba receptiva, ella jugaba con ventaja, sabía que yo me quedaba prendado mirando sus tetas cada vez que se agachaba, esa tarde su vestido no llevaba botones, no había sujetador ( bueno, en realidad nunca lo llevaba ), incluso no llevaba bragas, me percaté enseguida cuando se agachó a coger una revista del cajón mas bajo que había en el mueble, la colocó encima de la mesa, la abrió y en lugar de sentarse apoyó una de sus rodillas en la sillaque había delante de la mesa, justo la que estaba frente a mí, sus pechos practicamente se salían, podía ver el color marrón de sus pezones, levantó su mirada y encontró mis ojos clavados en sus pechos, luego la miré por unos segundos avergonzado de que me pillara mirándole las tetas, me devolvió la mirada y me sonrió.

– Vaya, me parece que mis tetas te gustan más que tu maquina de escribir.

Su comentario puede resultar algo borde, pero, en cualquier caso se levantó, se puso a un lado pero frente a mí, me miró y con un gesto rápido y decidido se quitó el vestido sacándolo por su cabeza, se quedó completamente desnuda. Yo me quedé completamente sin aliento.

Por primera vez en mi vida veo a una mujer desnuda delante de mis ojos ( las revistas no cuentan ), su cuerpo era grande, hermoso, no podía imaginarme tanta belleza escondida dentro de sus vestidos de colores, sus tetas son enormes, pezones grandes, aureolas anchas, de un color marrón de más claro a más oscuro en su zona central, tiene el coño a medio depilar, me explico, tiene vello púbico en poca cantidad y solo una fina franja vertical, su olor a perfume me embriaga aún más en esa situación, al mismo tiempo que me tiemblan las piernas y me pongo nervioso creo que empiezo a cobrar una erección.

Podía salir corriendo en ese instante, lo recuerdo como si hubiese ocurrido ayer mismo, estaba algo asustado, pero sin lugar a ningún tipo de dudas lo que si que estaba era excitado, muy excitado, Raquel se atrevió a preguntar.

– Te gusto mejor así ?

No me cabe duda, evidentemente sí, pero claro yo no tenía capacidad de reaccionar en esos instantes, ni si quiera de hablar, pero Raquel me faciitó el trabajo, se acercó a mí y colocó sus grandes tetas en mi cara.

Abrí mi boca y comencé a succionar sus pechos, sus pezones, primero uno, después el otro, colocaba mi cara entre sus dos pechos y jugaba con ellos abrazandolos con mis manos y hundiendolos en mi cara.

– Si cariño, disfruta, pásalo bien, disfruta de ellos, ven, ven conmigo.

Raquel me dio la mano, me ofreció a levantarme y con un gesto hizo que la siguiese fuera de la salita donde estábamos , andamos unos metros cruzando un pasillo, abrió una de las tres puertas que estaban cerradas y pude ver una gran cama presidiendo la habitación donde entramos, su culo es enorme, grandioso, majestuoso; Desnuda como estaba se sentó en un lado de la cama, yo me quedé de pie, frente a ella, paralizado pero con mi polla muy tiesa, erguida.

– Relájate, no tengas miedo, dejate llevar, hoy vas a follar Carlos.

Pues sí, me dejé llevar, ella echó mano al pantalón de mi chandal, deshizo el nudo que lo mantenía a la cintura y con gran cuidado comenzó a bajar la prenda que quedó a la altura de mis rodilla, mi polla descapullada estaba erecta frente a ella.

– Guau !, vaya lo que tenías escondido, que os dan de comer a los jovenes ?, menudo pollón.

Pude sentir como una gran sensación de humedad y calor abrigaban mi falo, lo tenía dentro de la boca de Raquel, al mismo tiempo separaba su boca del falo pero era para sacar su lengua y lamer el miembro desde mis cojones hasta la punta misma del glande, yo disfrutaba de lo lindo pero la cara de Raquel era aún más satisfactoria.

– Quitate toda la ropa.

Si no me llega a decir eso creo que me hubiese corrido alli mismo en su boca, me relajé un poco mientras me quitaba mis zapatillas de deporte y sacaba mi chandal por los pies, me deshice de la sudadera, … me dejé los calcetines puestos.

– Ven, túmbate encima, despacito.

Raquel estaba ya tumbada en la cama, sus tetas caían por sus costados, sus piernas abiertas, rodillas flexionadas, poco a poco me fui incorporando encima de ella, como era mas bien delgadito se pude decir que practicamente me engullí en sus carnes, pronto sentí como una de sus manos tocaban mi verga, y, en forma de guía encaminó el miembro erecto haciendolo entrar en su coño que parecía una ventosa succionando el falo y abrigándolo hasta tenerlo completamente dentro.

– Ahhhhhhhhh, siiiiiiiiiiiii.

Un sonoro y profundo gemido salió de la boca de Raquel cunado sintió ser penetrada, sus dedos acompañados de sus uñas se clavaron en mis nalgas y acompañaban el balanceo ritmico que propinaba a esa señora en la alcoba marital, me sentía comodo, aguanté con estoicidad las ganas de correrme y comencé a disfrutar de lo lindo del coito con mi concubina.

– Diooooos, que gusto !!!!, fóllame Carlos, fóllame, no te pares

Nunca había besado a ninguna chica en la boca y todavía no había podido besar a Raquel, pero eso se solucionó enseguida, allí tumbado encima de ella y clavándole mi verga una y otra vez planté mi boca encima de la suya, en menos de tres segundos tenía su lengua dentro de mi boca, que placer, nuestras lenguas se acariciaban incesantemente dentro y fuera de nuestras bocas.

Raquel es una mujer efusiva, vigorosa, temperamental, sus jadeos y gemidos posiblemente poddrían ser sonoros fuera del edificio, bueno, al menos algunos metros alrededor.

– Siiiiii, aggggg, ahhhhhh, más, dame más fuerte , aaaaaaayyyyy

Aceleré el ritmo de mis sacudidas, me sentía como un campeón, aguantaba el ritmo de Raquel, disfrutaba del sexo por primera vez y me doy cuenta de que ella se va a correr antes que yo.

– Carloooos, me corrooooo, me corroooooo, no te salgas , no te sagaaaaas, yaaaaa, yaaaa , siiiii, ahhhhhh

Joder, vaya gritos, vaya gemidos, vaya pasión, todo esto provocó que mientras Raquel disfrutaba en forma de gritos, gemidos y jadeos de su orgasmo yo le llenaba su coño con toda la leche que tenía acumulada en mis cojones.

– Me corro Raquel, me corro, ahhhh, no puedo parar , ahhhhhhh.

Extasiado, anodadado, sin aliento me quedé allí tumbado encima de Raquel exprimiendo mi polla dentro de ella para no dejar gota de leche que sacar.

– Te has corrido dentro ?

– Lo siento, no lo he podido evitar

– No importa, la proxima vez veremos haber que podemos hacer

¡ ¿ Próxima vez ? ! , bieeeeeeen!!!!!

– Lo has pasado bien Carlos ?

– Mucho, ¿ y tú ?

– También, hacía tiempo que no disfrutaba.

Con el acto ya terminado y con una sonrisa de oreja a oreja me vestí, terminé mi clase de ese día, Raquel me hizo prometer mi silencio de lo ocurrido a cambio de repetir, y , aunque lo que más me apetciía en esos momentos era salir corriendo a contarselo a mis amigos decidí guardar silencio. Después de ese día repetimos cuatro o cinco días seguidos, más o menos de la misma manera que el primero, pero llegó el jueves, y …

– Carlos, mi marido llega hoy y no se marcha hasta el Lunes a última hora, vamos a dejar las clases hasta el martes, continuaremos nuestras clases “secretas”.

Unos celos terribles se apoderaron de mí, algo incontrolable en mi interior, no podía hacerme a la idea de que Raquel fuese follada por otro hombre que no fuese yo, y ya sé que es su marido y que el intruso con 16 años soy yo, pero en realidad pensaba que Raquel me pertenecía.

Deseando que llegase el martes, pasó algo que, bueno, con el tiempo he aprendido a controlar.

EL MARIDO DE RAQUEL ME HACE SENTIR CELOS, LA CASTIGO.

No eran todavía las cuatro de la tarde de ese martes cuando estaba tocando el timbre de la puerta de Raquel. Me abrió con su ya acostumbrado vestido corto.

– Hola Carlos, que puntual vienes hoy.

– ¿ Te ha follado ?

– ¿ qué ? ¿ cómo ?

– Sí, no te hagas la tonta, tu marido , ¿ te ha follado este fin de semana ?

Mi estado de nervios era patético, no me reconocía ni yo mismo, estaba enfadado y por más que debiese de entender las situación que estaba viviendo los celos se habían hecho dueño de mis actos. Raquel lanzó una sonrisa inquieta y me invitó a que entrase.

– Si Carlos , hemos follado, todos los días.

– Zorra !!!

Raquel iba caminando delante de mí, entrando en la salita donde daba las clases de mecanografía, su vestido era corto, muy corto, como si lo hubiese subido a posta y dejaba entrever sus nalgas desnudas.

– ¿¡ Que haces Carlos !?

Un impulso, no se como ni por qué, pero le propiné un sonoro azote en su culo.

– Por zorra.

Mi vida sexual y mis clases mecanográficas con Raquel pudieron acabar en ese mismo instante.

Raquel apoyó su cuerpo encima de la mesa, no hizo falta levantar mucho su vestido para dejar su culo totalmente desnudo al aire. Volví a azotarla de nuevo.

– Sí Carlos he sido mala, pégame.

Mi estado de adolescente celoso comenzó a pasar a una circunstancia inaudita para mí, empecé a excitarme conforme sacudía una y otra vez el culo de Raquel, su cuerpo estaba apoyado competamente en la mesa, los pies en el suelo y yo detrás azotando su culo, noté como una erección cobraba vida debajo de mi pantalón.

Hoy en día aún me sigo excitando recordando aquel momento, aquel instante, que sin experiencia de ninguna clase me comporté como el más sagaz de los amantes.

Me bajé el pantalón de mi chandal junto a mis calzoncillos, se quedaron atrapados a la altura de mis tobillos, mi verga estaba dura, muy dura, miré su culo y en ese mismo instante hice algo que ni si quiera sabía como debía de hacer, pero en cuaquier caso lubriqué la punta de mi polla con mi propia saliva, después volví a pasarme la punta de mis dedos por mi lengua para después pasarlo por el estrecho agujero del culo de Raquel.

¿ ¡ Qué haces Carlos ! ?., noooooo, noooooo

Mi polla estaba ya enfrentada en su angosto agujero, comencé a apretar intentando meter ese gran bulto por ese pequeño agujero.

– Ahhhhhh, aaaaaaaaah, nooooooo, mi culooooooo

Desde luego que hubiese desistido en mi empeño si Raquel lo hubiese pedido, solo tenía que levantarse, dar un manotazo para atrás, pero ¿ sabeis ?, lejos de impedir aquello Raquel colocó cada una de sus manos en su trasero, una a cada lado, sus dedos cerca de su oscuro agujero, haciendo presión para fuera, faciitando en la medida de lo posible su apertura anal, al mismo tiempo notaba como ejercía presión contra mi polla, su culo quería dejarme entrar.

Su cabeza estaba apoyada en el cristal de la mesa , ladeada su mejilla derecha descansaba en el vidrio, mi polla había conseguido entrar entera dentro de su culo, es cierto que me dolía un poco, pero ya sabeis que dolor y placer van unidos de la mano.

– Carlos, cabroooooón, mi cuuuuulo.

– Calla zorra.

Al principio mis manos rodeaban su cintura y me servía de agarradero para embestir a Raquel desde atrás, por detrás, por su culo, en su culo. Después decidí acercar una de mis manos a su boca, Raquel gritaba y jadeaba sonoramente esbozando alaridos de dolor , de placer intercambiados por insultos e improperios dignos de cual amante pecaminosa abandonada a la exclavitud, a la sumisión de la lujuria, del placer, asía mis dedos y se los introducía enteros en su boca, los lamía, los chupaba y hasta los mordía amortiguando los gritos del dolor, del placer.

Mis embestidas comenzaron a ser bestiales, cada vez que empujaba mi polla hasta dentro mis cojones luchaban en las carnes de su culo queriendo entrar también, no podía aguantar mas, unas ganas irresistibles de correrme me inundaban todo el cuerpo, Raquel se percató de ello, y para no ser menos que yo bajó una de sus manos hasta su sexo y comenzó a frotar su coño con sus dedos. Chorros de leche anegaban el interior del culo de Raquel, todo entre fuertes y sonoros jadeos y gemidos por parte de los dos.

Después de aquello Raquel tuvo una charla conmigo que se alargó al menos por una semana, me explicó como debería de tratar a una mujer, como debería de respetar a una chica de mi edad, como actuar para no asustar a nadie, en fin, la charla que quizá mi padre debiera de haber tenido algún día conmigo y que nunca ocurrió, de todos modos estas charlas iban intercaladas tanto con clases de mecanografía como con autenticos rituales de sexo, un par de semanas después mi padre me consiguó trabajo como peón en un taller mecánico, creo que ellos siempre sospecharon algo aunque nunca me dijeron nada, con mi nuevo trabajo dejé de ver a Raquel, tan solo repetimos en un par de ocasiones en su casa después de salir de mi trabajo hasta que decidió poner fin a lo nuestro.

Cinco o seis meses después de la última vez que había estado con Raquel iba caminando por la calle de la mano de Susana, mi futura esposa años después, de frente venían por la misma acera que nosotros un matrimonio maduro, el calvo y gordo, ella mas que gorda , estaba embarazada, ooooh, era Raquel, hice el intento de parar y saludar cuando nos bajamos de la acera para facilitarles el paso, Raquel se hizo la desentendida y con un gesto cortés junto a su marido agradecieron el detalle, no volví a saber nada más de de ella.

Veinticinco años después de esto mi hijo Alvaro de 15 años debe dar clases particulares para mejorar las asignaturas que ha suspendido en junio, las clases las da una chica joven de veintitantos años que sin encontrar trabajo imparte sus clases en su propia casa, la de sus padres, en la misma habitación donde yo daba mis clases de mecanografía.

En casa de un amigo preparando la merienda

Llegué demasiado temprano por equivocación. Entre nosotros siempre había existido una tracción sexual muy fuerte, pero, ya fuera por su novia, o porque nunca habíamos tenido oportunidad, lo cierto es que nuestros escarceos esporádicos habían sido de lo más inocentes y no habían pasado de besuqueos y toqueteos subidos de tono en el ascensor.

Me abrió la puerta en calzoncillos, e instantáneamente una sonrisa socarrona asomó a sus labios.

-¿No llegas un poco pronto?-me preguntó mientras me miraba de arriba abajo con aprobación.

Supe que había adivinado la desnudez de mis pechos bajo la liviana camiseta veraniega. Se acercó y prácticamente me dio dos besos en la boca en lugar de los de cortesía en la mejilla.

La mera perspectiva de estar a solas en su casa empezó desde ese instante a hacer sus efectos entre mis piernas. Sin embargo, entré con una natural actitud de simple camaradería.

-Qué despiste el mío… pero, bueno, puedo ayudarte con la merienda- comenté mientras me dirigía a la cocina.

-No estaría mal…

Entré con aire resuelto y empecé a abrir los muebles, buscando algún ingrediente que me inspirara alguna receta repostera.

Él que no parecía dispuesto a perder mucho el tiempo, se me acercó por detrás mientras yo alcanzaba el azúcar, pegando su cuerpo contra el mío e intentando abarcar mis abundantes pechos con sus manazas. Al notar el calor y la dureza de su entrepierna, no puede evitar apretar mis nalgas contra su verga.

Sin embargo, y pese al deseo inmediato de que me levantara la falda y me bajara las bragas, me escabullí como si nada hubiera pasado y le pregunté por un molde para tartas, intentando obviar el prominente bulto de sus calzoncillos.

Me señaló un mueble situado a ras de suelo delante de él, por lo que encontré la excusa para arrodillarme de manera exagerada y exhibicionista, separando las piernas y empinando el trasero., con la intención de que contemplara la ridiculez de mi ya húmedo tanga blanco remetido entre mis nalgas e incapaz de tapar mi ojete y mi sexo.

Moví mi culo buscando provocarle y mostrarle cuan rasurado lo llevo y no tardé en sentir el calor de su respiración en mi sexo, sus hoscos dedos apartando la tirita del tanga y su lengua lamiendo mi raja, mientras me separaba las nalgas con las manos.

Me encanta que me chupen en esta posición, con mi ojete cerradito en primer término, no en vano, estoy siempre preparada para ello, pues siempre me lavo el culo metiéndome un dedo enjabonado.

Lamía mi sexo a todo lo largo, y me masturbaba ayudándose con los dedos que me introducía en el coño con brusquedad.

Estaba deseando una buena follada, pero también ansiosa por tener yo mi ración de verga. Parecía que a ese respecto debíamos de estar de acuerdo, porque, dándome una palmada en el culo me dijo,

-Levanta y sígueme.

Le seguí por el pasillo hasta su cama. Y me balancé sobre su polla en cuanto se sentó. Estaba circuncidado y la polla, de buen grosor, estaba coronada por una cabezota que podría decirse incluso, desproporcionada de prominente que era.

Estaba toda reluciente de líquidos que habían empapado los calzoncillos, los lamí con fruición, encantada de tragar lo que parecía ser el anticipo de una buena y espesa corrida.

Al tumbarse él aproveché, sin sacarme su carajo de la boca, para retomar posiciones sobre su cara. Me senté y apunté su boca con el ojo de mi culo, para que volviera a practicarme un beso negro bien a fondo, mientras chupeteaba sus huevos y ensalivaba su nabo enhiesto. Me movía acompasadamente, follándole el miembro con mis labios y mi boca, y resbalado toda mi raja, desde el clítoris inflamado hasta el culo, disfrutando de cómo se hundía su nariz en mi coño, y cómo me metía los dedos por los dos agujeros (sobre todo el dedo gordo por detrás)

Llevábamos un rato comiéndonos, cuando él se deshizo de mí y entró en el baño contiguo a su habitación.

Volvió con un tubo blanco.

-Mira lo que traigo.- Imaginé que se trataba de vaselina para montarme por detrás, lo que me hizo temblar de gusto ante la perspectiva de que me sodomizara, cosa que yo no había previsto. Sabía demasiado de mí como para no querer probar la puerta pequeña.

Me volteó y me espetó que me pusiera a cuatro patas, levantando bien el culo.

Antes de alcanzar mi retaguardia, no obstante, me la metió de nuevo en la boca, cosa que yo aproveché para pringársela bien de saliva, aunque él sólo lubricaba sin cesar, y mucho más espeso, por la punta de su glande.

Me la pasó por los labios y me despedí de ella.

Casi instantáneamente, sentí su lengua en mi ojete y su dedo gordo entrando y saliendo alternándose con los lametones. Y extendindo en la entrada de mi culo mis flujos vaginales. Me estaba relajando el esfínter, pero aún seguía muy apretado como para dar cabida a su cabezota. Supuse que me untaría de vaselina muy bien por dentro y fuera del ojal de mi culito.

Sin embargo, noté una presión resbaladiza y caliente en mi culo, que empujaba muy fuerte. Apreté las nalgas contra ella. Sabía que era su polla, y estaba deseando sentirla dentro, embutida en mi recto, percibiéndola latir, tan tensa, tan dura.

Empujó. Parecía que no cedía, y de repente, lo sentí abrirse y cómo su glande se alojaba dentro, como si se lo hubiera tragado mi culo. Pensé que se pararía, esperando a que me relajara con el culo abierto con la intrusa dentro. Pero empujo, no muy rápido, pero firme hasta el fondo. Disfrutando de cada centímetro ganado dentro de mi apretado conducto.

Abrí más las piernas y me empecé a masturbar, para distraer la atención nerviosa de mi culo y soportar mejor la invasión trasera. La metió hasta el fondo, (sus huevos tocaban mi sexo) y sin sacarla, empezó a moverla dentro. Entonces sentí una superficie fría y áspera en la entrada de mi coño empapado, seguida de la penetración de ese mismo instrumento de baja temperatura y grosor nada desdeñable. Era el bote del baño, cuya función no había sido la que yo le había supuesto. Empezó a bombear con ambos instrumentos a la vez: su polla a todo lo largo de mi culo y el bote en mi coño, a mayor velocidad.

Estuvo jodiéndome un buen rato, deleitándose en sacármela del todo de detrás, esperar unos instantes a que se cerrara mi ojete y volverlo a joder a conciencia. Yo no podía dejar de jadear un solo instante con su pollón en mi culo y trabajándome mi sexo simultáneamente. Él parecía satisfecho de haber comprobado que se sentía perfectamente la inserción vaginal en su carajo embutido en mi trasero.

Antes de correrse, me la sacó sin miramientos, de modo que no pude sentir su chorro de esperma caliente goteándome por el ano, mientras volvía a su tamaño. La corrida me la tenía reservada para las tetas, y la cara, tuvo el higiénico detalle, aunque su nabo no presentaba ningún resto escatológico, de no metérmela en la boca.

Nada más correrse siguió estimulándome a mí, que le pedí que me metiera con sus dedos, que sabían a mi sexo, la leche, que ya empezaba a clarear, de su corrida en la boca. Tragándomela y concentrada en mi culo abierto me corrí enseguida.

El apartamento olía tanto a sexo, que tuvimos que abrir las ventanas de par en par para ventilarlo. Después de usar su pila y su cepillo de dientes, estuvimos listos para recibir al resto de los invitados, que no tardaron en llegar.

Mi mujer me deja que le rompa el culo

Tras mucha insistencia por mi parte, un día mi mujer aceptó que practicásemos sexo anal pero con condiciones.

Esa noche, yo estaba deseando que llegase el momento, mientras hacíamos el amor, ella sentada sobre mi polla con toda ella dentro de su vagina me dijo: “Amor, vas a cumplir tu sueño pero prométeme que después podré pedirte a cambio lo que yo quiera.”, Ante esa propuesta y excitadísimo como estaba no dudé en decir que sí.

Con cierto tono de misterio y una mirada maliciosa en sus ojos, me dijo “Observa bien el momento…” se levantó sobre sus rodillas, tomó mi polla con la mano y lentamente fue bajando su cuerpo hasta colocar mi glande en el mismísimo ano. Estaba que explotaba de placer, parecía que no llegaba el momento de penetrarla. Me miró a los ojos, me sonrió y lentamente cerró sus ojos al tiempo que se iba sentando sobre mi polla tiesa. El ano no tardó en ceder a la presión de mi glande y pude sentí con nitidez como ese ano tan deseado se abría para abrazar todo mi glande. Mi mujer se mordía los labios y yo a duras penas lograba contener mi corrida. De nuevo se levantó, sacándose de su interior mi glande ante mi desesperación… “¿estás gozando amor?” me preguntaba con cierto aire de maldad, como quien esconde algo… “Sí, claro que sí…” le decía, vuelve a prometerme que harás lo que yo quiera…”Te lo prometo, te lo prometo.” le decía yo deseando volver a meter mi polla en su ano.

De nuevo, con una lentitud exasperante, se sentó sobre mi glande, lo colocó en su ano y otra vez, muy despacio se lo introdujo entero…se la sacó de nuevo y se lo volvió a meter cada vez con más ritmo pero nunca más allá del glande. Yo estaba a punto de estallar y ella lo sabía. “Me lo prometes ¿verdad?” volvió a decir. “Sí, mi amor, haré lo que tú me pidas. Todo.” Entonces, de un solo golpe se sentó sobre mi polla tiesa y esta se introdujo entera en su culo que yo notaba apretado, ella se mordía los labios y decía “Me duele pero aguanto, me duele” al mismo tiempo comenzó un movimiento fuerte con el que literalmente me estaba cabalgando, mi polla entraba y salía entera de su culo abriendo su ano de par en par. Gritaba a cada embestida que ella misma se daba metiendo mi polla hasta los huevos y volviéndola a sacar hasta que me hizo estallar en una corrida tan grande que todo mi semen salió a presión de su ano mojándome los huevos…las sábanas…

“Es hora de pagar mi amor.” Decía, ahora me toca a mi hacer lo que yo quiera. En eso habíamos quedado y yo veía que mi mujer estaba más morbosa que de costumbre.

Me vendó los ojos con un pañuelo y me hizo poner boca abajo. “Te voy a dar un masaje que nunca olvidarás.” Decía. Yo me dejaba hacer, aun no me creía que la había enculado y que ella había gozado con ello.

Comenzó a hacerme un masaje por la espalda, de vez en cuando acariciaba mi ano y mis huevos, esto lo hace a menudo pues me da masajes muchas veces. Seguía poniendo aceite en mi espalda, en mis nalgas, parecía que accidentalmente llegaba el aceite a mi ano en gran cantidad, lo tenía prácticamente inundado.

Ella seguía acariciando mi cuerpo rozándolo con el suyo, sus tetas pasaban por mi espalda y yo volvía a excitarme y mi polla, de nuevo, estaba lista para ser montada. Hizo que le viese el ano, “Mira cómo me lo has dejado” decía, “como a ti te gusta, abierto y chorreando leche.”. Ese vocabulario era impropio de mi mujer pero admito que me excitaba sobremanera oirla hablar como una puta.

Volvió a ponerme boca abajo y puso una almohada en mis caderas, hundió su boca en mis nalgas y comenzó a lamer mi ano con furia y pasión, tenía la boca llena de aceite pero le daba igual. Introducía la punta de la lengua en mi ano y yo me retorcía de gusto. Esto lo hacía muchas veces, la verdad es que ni había pensado en mi promesa ni en lo que se proponía hacer.

Así estaba yo, con mi culo y mis huevos frente a ella, de nuevo los ojos vendados, cuando me dijo “No te muevas, que quiero cobrarte mi favor.” No sabía a qué se refería pero me daba igual, estaba muy excitado.

Escuché algunos ruidos y pronto noté que ella se acercaba, “levanta más las caderas” me dijo, al hacerlo puso más cojines sobre la almohada de forma que yo quedé prácticamente a cuatro patas apoyando la cabeza sobre el colchón y el culo frente a ella.

Noté que se acomodaba tras de mi y de nuevo su lengua pasando por mi ano, con una mano comenzó a masturbarme lentamente mientras introducía su lengua en mi ano. Apoyó un dedo sobre el ano y lo introdujo lentamente, esto también lo hacía muchas veces. De repente soltó mi polla y sentí algo extraño en mi ano, enseguida noté un dedo suyo y otra vez ese extraño tacto “No te puedes mover, ni puedes tocar.” Me ordenó.

De nuevo esa cosa desconocida se apoyó en mi ano, noté una presión grande y traté de retirarme “Quieto! Me lo debes.” Ordenó. Entonces, esa cosa apretó con fuerza la entrada de mi ano a cuya presión no resistió abriéndose de golpe y sitiendo como un dedo descomunal entraba en mi ano. “Tranquilo” me dijo… aquello salió de dentro con alivio por mi parte “Qué es?” le preguntaba yo, “Ya lo sabrás.” Volví a sentir como aquello se volvía apoyar sobre mi ano y este ya no ofrecía resistencia dejándolo entrar unos tres centímetros, reconozco que me empezó a gustar. Fuese lo que fuese estuvo como cinco minutos jugando a entrar y salir y yo comencé a disfrutarlo.

Mi mujer, mientras, volvía a masturbarme y ya estaba excitado entre las caricias de ella en mi polla y esa pieza que entraba poco centímetros en mi ano. “Te gusta amor?” preguntaba ella. “Sí, me gusta ¿Qué es?” le imploraba yo.

Sin responderme, creí que me rompía en dos, de un solo golpe sentí como mi ano y mi esfínter se abrían y algo enorme entraba dentro de mí, yo gritaba “Me duele, me duele ¿Qué es? Sácalo”, intentaba quitarme pero ella me lo impedía “Aguanta, yo he aguantado…”

Aquello salió de mi interior y volvió a entrar. Ya no me dolía tanto, incluso empezó a gustarme. Lentamente sentía que me follaban por el culo, de nuevo pregunté “Qué es?” y ella dijo friamente “Es una polla enorme que te está desvirgando el culo.” Me quedé perplejo, ¿había otro hombre en nuestra cama? ¿me estaba follando un tío? No parecía una polla pues aquello estaba frio. Mi mujer me quitó el pañuelo y me dijo túmbate boca arriba. Puede ver lo que no imaginaba. Mi mujer e había colocado una polla de látex con arneses en la cintura y me estaba follando con eso. “¿Te ha gustado cabronazo? ¿Ya sabes lo que se siente cuando te rompen el culo?” Sin más, se sentó sobre mi polla tiesa y de un solo golpe se la metió en su culo, “Fóllame gritaba, rómpeme el culo cabrón” Mientras cabalgaba sobre mi polla se quitó el vibrador de la cintura dejándolo sobre la cama. Lo cogí y le dije “vamos a follarnos los dos”, con un poco de esfuerzo me lo introduje en mi ano y ella se encargó de moverlo mientras me cabalgaba explotando de nuevo en un orgasmo increíble.

Una dura desvirgacion anal

-Dame duro cabrón-Gritaba yo una y otra vez-Revientambe cabrón! Parteme en dos…

Estaba a cuatro patas sobre el piso, con Jorge arrodillado detrás de mi metiendo duramente su verga grande como un pepino por mi cuevita.

Lo sentía moverse rápida y fuertemente, pero seguía sin ser suficiente para mi, necesitaba algo más, quería más para poder alcanzar la cima una vez más. Llevabamos toda la tarde en esto, cerca de tres horas y todavía quería más, ya había perdido la cuenta de cuantos orgasmos había alcanzado, solo sabía que necesitaba otro, uno más, pero aún con toda su potencia no era suficiente para mi. Me había encargado de darle varios orgasmos a Jorge, varías veces había vaciado su leche en mi, me había tragado varias veces hasta la última gota y con cada enbestida todavía salían de mi concha chorros de semen de las anteriores veces que se había corrido dentro de mi, se arrastraba por mis piernas y ya había pequeños lagos en el suelo donde mis rodillas estaban apoyadas.

-Vamos cabrón! Damelo todo… Toda la fuerza…

-Es toda mi fuerza…

-Ahhhh!!! Haz algo cabrón o no lo voy a alcanzar…

Lo sentí salir de dentro de mi y estuve a un par de segundos de darme la vuelta y darle una cachetada, estaba tan caliente que no podía permitir que se detuviera ahora, no me importaba nada, solo quería que me siguiera dando con todo.

-¿Que mierda haces cabrón…?

Mi pregunto quedó inconclusa cuando sentí la punta de su glande presionandose en la entrada de mi ano, haciendo fuerza para entrar, pero mi culito aún virgen no se lo permitía y comenzaba a sentir el dolor.

-Para cabrón! Por ahí no!

Dije intentando retorcerme, moviendome hacia adelante e intentando alejarme de él.

-Dijiste que hiciera algo zorrita, es lo que estoy haciendo, deja de moverte puta!

Me agarró fuertemente por la cadera evitando que me moviera y presionó más fuertemente su miembro por mi culo, comencé a sentir como entraba cada parte de ella en mi. El dolor ya era desgarrante.

-Hijo de puta! Me vas a partir!

-Callate puta! A menos que vayas a gritar guarradas callate!-Dijo mientras me daba varias nalgadas fuertemente. -Muevete puta! Comienza a mover tu culo zorra! Tiene que entrar todo…

No se como o porque, pero esas palabras me calentaron y comencé a mover mi culito, intentando presionarme más contra él, sentia su miembro haciendose espacio dentro de mi, pedazo a pedazo, entrando poco a poco, hasta que el hijo de puta de Jorge me agarró por los hombros e hizo fuerza dirigiendo mi cuerpo hacia el de él. Su verga entró fuertemente toda dentro de mi, estaba completamente llena y sentía que se saldría por mi boca, sentí sus huevos chocar contra mi concha.

-Ahhhhhh HIJO DE PUTAAAAAAAA!!!!

El dolor fue degarrador, pero en el momento en el que él se quedó quito esperando que mi cuerpo se adaptara comencé a sentir un poco menos el dolor y más placer, sentía la necesidad de que el cabrón se moviera, necesitaba esa fricción.

-Voy a moverme puta, será fuerte y rápido, como lo pediste, así que aguanta…

Se aferró fuertemente a mis caderas y comenzó a salir, sentía como su enorme verga iba saliendo poco a poco de mi, dejandome vacía. Pero después de salir completamente de mi, entró nuevamente de un solo golpe y repitió varias veces la misma acción, fuerte y rápido.

-Cabrón! Hijo de puta!

-Vamos perra! Si estás difrutandolo zorrita, tu culo tenía hambre de mi polla…-Mientras hablaba sentí su mano hundiendose entre mis piernas e intruciendo un dedo en mi rajita

-Ahhh…

-Ves zorra! estas toda mojada, empapada…-Sacó su dedo y lo introdujo en mi boca, pude sentír el caracteristico sabor de mis fluidos mezclado con su semen de las corridas anteriores-Chupa puta! chupa fuerte!

Cumplí con su petición mientras el seguí taladrando mi orto. Luego arrancó sus dedos de mi boca e introdujo fuertemente tres por mi concha

-Ahhhhh

El gemido que solté fue tan fuerte que estaba segura de que todos los vecinos ahora sabían lo que hacíamos, pero no fue nada comparado con el gemido y la zarta de palabras que solté cuando el hijo de puta metió todo su puño dentro de mi

-Cabrón! Vas a matarme!

-Si puta, pero de placer…

Estaba clavandome su verga fuerte y rápido por el culo mientras se cogía mi coño con todo su puño, no hay nada más erótico que eso y las palabras de Jorge diciendome puta, perra, zorra en mi oido

-Damelo perra! Correte de una vez que no aguanto más, sino te quedarás…

-No hijo de puta! No me dejes así…

-No voy a aguantar más puta!

Sentí como con una última estocada de su verga comenzaba a vaciar toda su leche dentro de mi. Al sentír el calor dentro de mi cuerpo y como poco a poco retiraba su verga de mi orto, sentí como la leche comenzó a salir de mi culo y mientras el cabrón seguía partiendome la concha con su puño me corrí en medio de un fuerte gemido, como nunca antes me había corrido, el cabrón se acostó debajo de mi y comenzó a succionar todos los liquidos que salían de mi concha, incluyendo los restos de su corrida.

-Hijo de puta…-Susurré mientras caía sobre él, con mi concha sobre su cara, sin duda el cabrón me prepararía para otro asalto…

La conejita del beisbolista (Mi primera vez anal)

Hasta que por fin me anime a escribir, brevemente les contare que me llamo Adriana, tengo 23 años soy de Maracaibo (Venezuela) mido 1.72 cm, blanca peli roja, de senos grandes y nalgas redonditas y paraditas, es un relato 100% real, ocurrió en noviembre 2014 y de tan solo empezar a contarlo ya me empiezo a excitar.

En mi país somos muy fanáticos del beisbol y como he crecido con esa costumbre yo también me apasiono por el, un día un jugador del equipo de “Aguilas del Zulia” me envió un DM por instagram con su numero de teléfono a ver si nos conocíamos en persona, con un poco de pena, miedo pero con ganas de explorar le escribí por whatsapp, empezamos hablar y teníamos muchas cosas en común, si iba al estadio lo saludaba de lejos, hasta que una noche me invito a su hotel, (el equipo aquí se queda en un hotel 5 estrellas, el cual no mencionare ) en horas de la noche, después de mucho pensarlo decidí tomar un baño rápido e ir al hotel, deje una nota en la mesa que decía ” Vanessa ( mi mejor amiga) tuvo un accidente voy a la clínica” y a ella un msj que decía ” estoy contigo” agarre las llaves de mi carro y salí, llegue al hotel, actué de forma natural como si estuviese hospedada, le dije a la sra que limpia que había dejado mi tarjeta en la habitación que por favor me marcara el ascensor, ella accedió, mis nervios y mi excitación estaban acabando conmigo pero se abrió el ascensor en el piso 3, toque a la habitación 301 y ahí estaba el parado, un moreno alto de buen cuerpo el cual no mencionare su nombre real para no meter en problemas pero que llamaremos Antonio, me invito a pasar, puse mis cosas en la mesita de noche y nos acostamos a ver un juego de beisbol del equipo que iba a enfrentar al día siguiente (Cardenales de lara), veíamos el juego y nos íbamos conociendo mas, en una de esas el noto que me estaba aburriendo y decidio apagar el televisor.

Busco mis labios y sentí el mejor beso de mi vida de unos labios bastante carnosos los cuales me tenían mojadita con tan solo UN BESO, yo tenia un vestido el cual el no dudo en un segundo en quitarme, se puso en la orilla de la cama y bajo mi ropa interior, una vez que ya yo estaba desnuda el se acostó y yo me le monte encima empecé a mover mis nalgas suavemente y besarlo hasta sentir su miembro tieso le baje el pantalón y salio aquel trozo de carne oscura, grande y gruesa disparada mis ojos se abrieron y no dude un segundo en metérmelo a la boca, saborearlo, era tan grueso que me entraba menos de la mitad asi que lo que mas hice fue lamerlo y chupar la cabecita como una chupeta de fresa, Antonio no dejaba de gemir, me agarro de los hombros y me acostó a un lado y me dijo “ahora me toca a mi”, empezó hacerme el mejor sexo oral, me tenia mojadisima y yo no entendia como un desconocido me tenia asi de alborotada, el solo se reia cada vez que mis caderas se curveaban y fuertes gritos de placer salían de mi hasta que dejo de pasar su lengua se escupio su pene y lo direcciono a la entrada de mi chocha en mi cabeza solo existían las intenciones de decirle que por favor usara condon pero mi cuerpo no aguantaba las ganas de sentirlo.

Entonces me penetro y un fuerte grito de dolor y placer salio de mi, cuando sentí que el dolor había pasado empezó un mete y saca suave después ya era bastante rápido, cambiamos de posición ahora yo estaba encima de el, disfrutaba cada segundo, me puso en cuatro, mas gritaba, me daba nalgadas y agarraba fuertemente mi cabello, empece a sentír como uno de sus dedos exploraba mi preciado y virgen culito, empezó con 1 solo dedo hasta tener 3 adentro me pregunto si lo había echo antes lo cual dije no moviendo mi cabeza el solo se rio pícaramente y sin pensarlo dos veces me penetro yo mas apretaba la almohada, gritaba y par de lagrimas salían por uno de mis ojos, el me pregunto paro? y yo grite noooooo se seguía riendo y me seguía penetrando agarrando mi cabello y dando nalgadas, cambiamos de posición nuevamente, yo estaba acostada boca abajo y el parado, cada vez que me penetraba por el ano mas disfrutaba hasta que sentí como mi culo chorreaba de leche, mi chocha escurria mis fluidos, me dio un beso nos quedamos unos minutos acostados el se paro se baño al rato hice lo mismo y nos acostamos a dormir.

Mi vida sexual había empezado a los 16 y fue a los 23 con un beisbolista que había descubierto mi cuerpo, había sentido mi primir orgasmo, disfrute el sexo anal como si hubiese nacido para eso, noviembre se convirtió en mi mes favorito, ya les ire contando mas aventuras de esta conejita y su besisbolista, actualmente juega con los mets asi que pueden buscar que venezolano esta jugando alla.

En mi próximo relato les contare lo rico que es tener sexo en un estadio y vere si me atrevo a dejarles mi Facebook para que me busquen.

Nos leemos pronto.

Sexy conejita!

Retorno de Gaby de Inocencia perdida

Hola ya estoy de vuelta soy Gaby la autora intelectual de los relatos Inocencia perdida y la de mi Primer anal., Quiero compartirles mis siguientes anecdotas de mi vida personal, despues de mi primera vez con Juanito y luego el haber conocido a dos hombres maravillos que me an llevado a la cuspide del placer. ME REfiero a mi tio hermano de mi padre y ami profesor de mi academia donde me encuentro actualmente realizando mis estudios como abogada en derecho., Bueno despues de ellos e tenido muchas mas aventurillas ocacionales con diferentes hombres., Realmente desde que probe las delicias del miembro masculino me volvi una adicta a eso, No se si sea normal pero yo no puedo vivir por mucho tiempo sin tener entre mis piernas un pene no me importa el tamaño pero si que me haga vibrar, perder la cordura un verdadero macho que me haga gritar aullar de placer., mi fama de ser una chica muy liberal se extingio como polvora en la universidad a menudo recibo invitaciones de varios chicos para salir con ellos., las llamadas telefonicas de hombres de diferentes edades me sobran ya que mi numero se a hido pasando de mano en mano para salir con ellos., en absolucto no tengo ninguna necesidad financiera pero e recibido muy buenos ingresos y regalos gracias a mi oficio de ser una chica umm si se puede decir prepago…. Si en eso me convertido a mis 18 años de edad., NO lo hago por dinero lo hago realmente porque me encanta sentir la emocion y la ADRENALINA de probar algo nuevo de solo imajinar cuando voy en camino a ver un nuevo cliente me transporta a un mundo lleno de bellas y calientes fantasias., hay quienes me piden que lleve mi traje de colegiala, o el de una secretaria ejecutiva o enfermera para satifecer sus sucias perverciones. por otro lado sigo siendo la amante de mi tio con quien e tenido unos encuentros bestiales llenos de loca lujuria casi animal, Nuestras locuras ya se sobrepasaron los limites de la moralidad ya que me a cogido en mi propia casa aun estando mi papa., Cierto dia estaba yo en mi papa solos en su cuarto mis hermanos en la escuela y mi madre metida en la iglesia., Escuchamos el timbre repicar que bajo para ver quien era y era mi tio mi hombre, muy despasito le dije que aqui estaba papa en su cuarto, hecho un vistazo hacia el segundo piso para cerciorarse de que no estaba fuera papa, al no mirarlo de inmediato me abrazo para darme unos besotes mientras acariciaba mi panochita por encima de mi ajustado shorcito., de inmediato me puso a mil pero lo pare por temor a que papa bajara en cualquier momento, le dije que le iba ir avisar que habia llegado para visitarlo, mientras iba me encamino metiendome su tosca mano en mi culito al final me dio una tremenda nalgada que me hizo lanzar un aushh pero eso me excito aun mas., Fui avisar a papa pero al llegar lo encontre roncando con su libro en la cara, para cerciorarme de que estaba bien dormido lo movi un poquito y le quite el libro del rostro pero no lo paraban ni con grua. Sali muy despacio y baje hasta la sala donde me esperaba mi tio le indique con mi dedo en la boca que no hiciera tanto ruido y le dije despasito que estaba durmiendo., de inmediato nos entrelezamos en un apasionado beso casi queriendonos devorar., le dije. Esperame papi voy a ponerme algo lijero por si mi papa llegara a despertar., Asi que de inmediato corri a mi cuarto y me puse un vestido sin nada abajo mas que solo el vestido, al volver nos fuimos a la cocina a escondernos, alli dimos rienda suelta a nuestra pasion solo me inclino sobre el lavadero despues de lamerme completita mi colita., me mantenia bien alerta mirando hacia la puerta esperando de que no fueran a llegar mis hnos., o mi madre o si papa despertaba lo escucharia ya que su cuarto estaba arriba de nosotros., BUeno ya despues de lamerme asu antojo mis rajitas senti entre mis nalgas esa enorme cabezota explorando toda mi rajita de arriba abajo, ayyyy ya me tenia al borde de la locura ya deseaba tanto tenerla adentro de mi, sentia mi rajita dar lijeras punzadas ya casi implorando ser penetrada, cuando a fin senti entrar su glande senti tocar la msma gloria algo riquisimo me invadia al sentir cada milimitro penetrarme al fin la senti tocar las paredes de mi matriz me hizo correr como nunca tanto que parecia que estaba orinandome, las enbestidas fueron de aumento en aumento arrancandome suspiros y gemidos de placer., despues de follarme mi panochita me lo saco para penetrarme mi culito iba a gritar pero me tapo mi boca y lentamente me lo fue penetrando toodoo., senti que me abria por completo que hasta mi cadera me dolio al sentirme completamente penetrada., ya despues de un rato me dijo al oido… Ya me voy a venir amor telos voy a hechar dentro de tu culito amor.,,, Siiiii papi llenamelo de tu lechita nos deciamos muy despasitos al instante me dio tres fuertes estocadas sintiendo mis instintos ser golpeados con esa enorme cabeza fue algo rico sentir la lechita calientita topar las paredes de mi culito., la lechita corria como lava hirviendo por mis piernas de inmediato nos incorparamos para volver a la normalidad, corri a darme un baño para quitarme los indicios de esa buena cogida que me dieron en mi propia casa aun con papa en ella., Despues de vivir esa caliente experiencia., Nos gusto aun mas hacerlo de esa forma ya que te provoca un placer indiscreptible vivir la adrenalina de saber que te pueden cachar en cualquier momento., Despues de esa vez continuaron nuestras arriesgadas locuras., En ciertos momentos por los pasillos de mi casa cuando nadie nos mira nos damos nuestros calientes arrimones llegando incluso a la penetracion como cierto dia que solo estabamos mis hermanos y yo., e igual llega mi tio y como yo ya se a lo que viene de inmediato me pongo algo lijero comodo para facilitarle su labor, Esa vez despues de saludar amis hnos., todos sentados en la sala no encontraba la forma o el motivo perfecto para que me follara., le pedi a mi hno, que me ayudara con mi tarea yo ya sabia que no iba a querer pero lo hice como pretexto para que fuera mi tio para que se ofreciera como voluntario y asi fue precisamente despues de negarse mi hno., diciendome estas pendeja ese es tu pinche pedo., de inmediato salio mi Tio yo le ayudo mija a ver donde esta., en mi cuarto Tio venga de inmediato nos fuimos a mi cuarto ya una vez a dentro pongo seguro a la puerta sin perder un segundo rapido me empina sobre mi cama para follarme despues de hacermelo tan rico en diferentes posiciones ya habro la puerta para dejarla abierta como si nada hubiese pasado y dando la impresion que nada malo estamos haciendo. Bueno chicos luego les narro otras cositas ya me voy porque precismante ya viene mi tio en camino y mientras les escribo ya mi panochita esta destilando grandes cantidades de mis fluidos ya presentiendo lo que le espera en unos minutos les dejo mi email por si desean escribirme gabrielaferrer15@yahoo.com