SOY CARMEN Y ESTA ES MI HISTORIA DESDE PEQUEÑA

En Mérida Yucatán salir a cantar las tradicionales ramadas desde el primer día de Diciembre hasta el día 11 de Diciembre es una obligación, claro esta que los que salen a cantar son puros niños con sus cajas, una veladora, una imagen de la virgen y un frasquito para el dinero recolectado.
Aquí en este punto empieza mi historia, mi nombre es Carmen actualmente tengo 20 años y esto que les voy a contar sucedió cuando yo tenia tan solo 6 años.
Yo era una niña gorda y un poco más alta que los niños de mi edad, y por eso tenía pocos amigos en la escuela porque me hacían burla, además que mi padre era un alcohólico de primera y me maltrataba mucho, no así mi madre que me adoraba y me protegía demasiado.
Quiero aclarar que nunca fui forzada a nada, es mas no me arrepiento de lo que viví en 1998 en aquel Diciembre que para mi fue una puerta a la magia de la vida.

Dia 1
Yo, Carmen de 6 años salí a cantar sola por las calles de mi colonia porque donde vivía no habían más niños como yo, salí con el permiso de mis padres, solo tenia permiso de ir solo por toda la cuadra sin bajarme a las calles. Canté y recolecte varias monedas y antes de ir para mi casa desobedecí las ordenes de mi madre y me atreví a cruzar la calle para ir a cantar en unas oficinas, ahí cante y salió un hombre como de 26 años y me dio mi dinero por el canto, pero el hombre traía el cierre del pantalón abajo y una especie de dedo colgado saliendo del pantalón, yo lo vi pero no le dije nada y me fui. Mi cabecita no podía entender que era aquello que había visto, cruce la calle de de nuevo y me fui directo a mi casa con la imagen de aquel dedo del hombre saliendo de su pantalón.

Día 2
Muy temprano por la tarde ya había preparado mi cajita para salir a cantar por la noche como el día anterior y claro que volvería a pasar por las oficinas a ver si podía ver de nuevo aquel dedo del hombre, llegue a la oficina cante y salió el hombre de nuevo y mis ojitos estaban fijos en su bragueta, rayos estaba cerrada no pude ver nada.

Día 3
Como el día anterior salí por la noche a cantar y mi ultima parada fue en la oficina, pero esta vez aquel hombre estaba sentado en su escritorio con el teléfono en la mano y me hizo una señal para que yo entrase yo muy confiada entre y me hizo una señal para que no cantara. Y me quede calladita. Cuando colgó el teléfono me dijo: buenas noches princesa ahora si canta. El se repego a su sillón y traía los pantalones de nuevo con el cierre arriba, yo cante pero no despegaba mis ojitos de su entrepierna que se notaba bien abultada. Termine de cantar y me dijo: toma hermosa. Y me dio mi dinero. Me lleva hoy tampoco pude ver nada.

Día 4
Este día estaba decidida a preguntarle por el dedo que se le salió aquel día, así que salí como todas las noches y de último pasé a la oficina esta vez no cante en la calle pues como el día anterior entré a cantar solo abrí la puerta al momento que el salía de otro cuarto y me vio ahí parada, hola princesa me dijo; hola le respondí, ya vine a cantar. Esta bien me dijo pero antes dime como te llamas, me llamo Carmen y usted como se llama yo me llamo Rafael. Cuantos años tienes nena, me pregunto. Yo tengo 6 años le dije y usted? Le pregunte yo tengo 26 años preciosa. Bueno pues carmita ya puedes empezar a cantar. Yo empecé a cantar pero mi nuevo amigo Rafael no se sentó, se quedo de pie y mientras yo cataba mis ojitos solo buscaba la bragueta que para mala suerte la tenia cerrada. Termine de cantar me dio mi dinero y cuando me iba a retirar me pregunto. Carmen ¿Por qué cada vez que cantas no levantas la mirada? Solo me vez los zapatos. ¿Por qué no me vez a la cara? Yo le dije no le veo los zapatos yo le veo el cierre de su pantalón porque la primera vez que vine me pareció que tenias un dedo saliendo de tu pantalón. Rafael quedo mudo. Yo me di la vuelta y le dije nos vemos mañana.

Día 5
Este día llegue a la oficina y entre de nuevo, Rafael estaba sentado en su escritorio y antes de que yo empiece a cantar me dijo: Carmita no se como paso lo de mi cierre pero tu no debiste ver mi pene porque eres muy niña. Yo le dije pene? Que es eso? Yo no vi lo que usted me dice, es mas ni siquiera se de que me habla yo solo se que usted tenia un dedo que le salía del pantalón. Y como se me hizo muy extraño me gustaría verlo de nuevo. Así que cante y me fui a casa.

Día 6
Llegue a la oficina a cantar y Rafael estaba sentado de nuevo, esta vez no hablo, así que solo cante y cuando termine me dijo ven por tu dinero, me acerque y tenia el cierre abierto y su dedo estaba afuera otra vez. Lo vi y le dije esto fue lo que vi el primer día que vine. El me dijo pues esto no es un dedo es un pene y es para que las niñas grandes jueguen y lo acaricien, no para las princesas pequeñas como tu. Y porque nosotras las niñas no podemos jugar con tu cosa? Me dio mi dinero y me fui. Yo estaba muy emocionada por fin pude ver ese dedo que tenia Rafael, me gusto mucho y cada vez que pensaba en lo que había visto, sentía como me recorría unas cosquillitas en el estomago y sentía muy raro en mi conchita. Así que yo quería verlo de nuevo y pensé que le diría a Rafael que me lo enseñara.

Día 7
Llegue muy ansiosa a cantar a la oficina y cante como nunca, Rafael me escucho sentado detrás de su escritorio, termine de cantar y me acerque por mi dinero al momento que el se puso de pie y tenia su dedo de fuera, pero estaba más grande y duro. Al ponerse de pie su cosa se quedo asentada en el escritorio, llena de venas y con una cabeza roja oscura. Rafael le dije que le paso a tu dedo, te golpeaste, te duele. No princesa me dijo, no me duele y no me pegue, esto es un pene no es un dedo como tu lo llamas, porque tu dedo tiene huesos y esto no tiene nada de huesos, solo queda duro cuando las niñas lo ven. Te lo puedo tocar le pregunte? Claro que si tocalo. Estire mi manita y agarre esa cosa dura como piedra, caliente, gorda, ahora puedo decir que estaba hermosa su verga de Rafael. Me dijo ahora te voy a enseñar que no tiene hueso. No te creo le dije porque los huesos son duros y tu tienes tu cosa muy dura. Me agarro mi mano y me guio para que yo suba y baje la mano y cada vez que lo hacia podía ver la vergota que tenia en mi manita de 6 años, la sentía palpitar en mi mano, que caliente estaba, que dura estaba hasta que sentí que se puso mas dura, el me hizo de lado y apunto su verga sobre el escritorio, me dijo no pares princesa sigue sigue, yo sentía que mi corazoncito se me salía del pecho hasta que salió de su verga un liquido blanco con un olor raro para mi, puta madre Rafael saco como 15 ml de leche caliente y automáticamente su cosa quedo suave, pequeña. Y me dijo vez te dije que no tiene huesos. Así que como esto es para niñas grandes no debes de decirle a nadie porque si no me voy a meter en problemas princesa. Yo estaba impactada con lo que viví, jamás cruzo por mi mente contarle a nadie esa verga era mía, una niña de 6 años jugando una verga para niñas grandes. Agarre mi cajita y me salí de la oficina muy contenta. Solo podía pensar en esa cosa que había tocado, sentía como me picaba abajo en mi conchita virgen.

Llegue a casa y me fui directo al baño y sorpresa que me lleve mi pantaletita esta mojada, que había pasado pensé, será que me había orinado. Agarre un papel sanitario y me seque la conchita y al pasar el papel sentí unas cosquillitas muy ricas. Termine en el baño y me fui a la cama y cerraba los ojos y veía aquella cosa que ya sabia que no era un dedo sino un pene y que sacaba leche, así cerré los ojos y me dormí.

Día 8
Llegue a la oficina y la sorpresa que me lleve, Rafael me hizo pasar a la habitación contigua, y me pregunto: Carmen quieres jugar de nuevo con mi pene? Claro que si Rafael, en eso estuve pensando toda la noche y en la escuela por eso vine hoy más temprano a cantar. Rafael se quito toda la ropa y por primera vez vi un hombre totalmente desnudo, con su cosa colgando flácida y unas bolas que también le colgaban y me dijo: Carmen si quieres que quede duro como ayer vas a tener que sacarte toda tu ropa, claro si quieres jugar, si no quieres quiere decir que aun eres una niña pequeña, no una niña grande. Yo rápidamente me saque la ropita y quede desnuda, el se recostó en un sillón y me puso de un lado y mi manita jugaba su verga que rápidamente quedo dura, y pude ver en realidad el tamaño de su verga, grande morena no negra, cabezona y llena de venas a punto de estallar, yo jugando una niña de tan solo 6 años jugándole la verga a un hombre de 26 años, mientras yo jugaba su verga el puso su mano en mi espalda y me acariciaba y sentía una corriente eléctrica que me recorría mi cuerpecito y me daba una especie de comezón en mi conchita. Poco a poco su mano fue llegando a mi culito y con su dedo lo empezó a acariciar y yo sentía que me moría, le decía: don Rafael que bonito siento, el seguía acariciando mi culito y yo le jugaba la verga. De pronto sentí como su dedo llegaba a mi conchita, yo solo pude soltar un gran suspiro y ahí cuando me tocaba mi panochita, que pena me orine no lo podía creer yo me había orinado pero sentí algo muy raro porque sentí como mi cuerpo se estremeció y don Rafael se vino en mi manita llenándomela de leche caliente. El me agarró entre sus brazos y solo de sentir su cuerpo junto al mío me volví a orinar. El me dijo Carmen vístete que ya te deben de estar esperando por tu madre. Yo me vestí como una zombi, así estaba como ida, que era eso que sentí, yo quería sentir más y más.

Día 9
Yo solo pensaba que tenía que ir a la oficina de don Rafael, así que cuando mi mami fue por mí a la escuela, rápidamente hice mis deberes y apenas dieron las 6 de la tarde, tome mi cajita y me fui a cantar, según sabía mi mami, pero en realidad yo iba a aprender a ser una niña grande. Llegue a la oficina y entre y ahí estaba Rafael como todos los días trabajando, me vio y me sonrió el ya sabia que me iba a hacer pero yo lo ignoraba por completo. Entre y me dijo hoy Carmita vas a ser una niña grande, yo entre y enseguida me quite la ropa y quede completamente desnuda y le dije a Rafael que se apurase a quitarse todo porque ya quería jugar, el se desnudo y me dijo ven acércate, el se tumbo en un sillón y me dijo quiero que mi pene lo metas en tu boca como lo hacen las niñas grandes. Yo me acerque y metí su pito en mi boquita solo basto pasar mis labio por su cabeza y esta se empezó a hinchar hasta quedar dura otra vez como una piedra con sus venas a punto de reventar, pero que era esto que rico sentía de tener un pene en mi boca por primera vez, el me giro sin que yo deje de lamerme la verga y me monto sobre de él, quedando en un posición que ahora se que se llama el 69, me dijo mira nada más zorrita si ya estas chorreando y sin dejarme decir nada me paso la lengua en mi cuquita ahhh ahh que delicia, solo de recordarlo siento como me mojo. Don Rafael me chupaba la panocha a sus anchas y yo gritaba de placer siiiiigaaaaa por favor sigaaaa, hasta que sentí como mi cuerpecito se contrajo y no pude evitar orinarme en su boca de Rafael y el me dijo mete mi verga en tu boca Carmita yo obedecí y me dejó toda su leche en mi boca, que rica tan caliente, tan dulzona tan tan espesa, una verdadera delicia, había descubierto una cosa más con don Rafael.

Día 10
Ya para que les platico que hice durante el día, solo quería estar en la oficina con Rafael, quería mi juguete nuevo y quería sentir de nuevo sus labios en mi vaginita, creo que estuve húmeda todo el día así que llegada la hora me fui a mi vicio. Llegue y sorpresa había todavía una persona en la oficina, así que solo me miro don Rafael y enseguida me puse a cantar. Antes de que yo termine el ultimo cliente se fue, acto seguido Rafael me guiño el ojo y yo ya sabia que tenia que hacer, me desnude enseguida y rápidamente me fui sobre el cierre de su pantalón para sacar mi juguete, lo tome y sin que me diga nada me lo metí a la boca y empecé a succionar mientras él me jugaba la panocha y mi colita con los dedos, ahhh que rico sentía era una delicia que me tocara mi cola y mi panochita virgen y sin ningún pelito. Mi panochita estaba otra vez mojadita y de ahí agarraba con sus dedos y luego me lo ponía en mi culito hasta que poco a poco me fue introduciendo su dedo en mi ano que estaba apretadito y le dije que me dolía un poco y me dijo tranquila Carmita no te pongas dura para que no te duela, vas a ver que te va a gustar cuando logre meter mi dedo completo y te dejo un poco flojita para meter mi verga en tu culito. Yo me quede sorprendida que me iba a hacer?. Enseguida me puso en cuclillas y me dejo mis nalguitas paraditas y se dedico a chuparme mi conchita yo me orine de nuevo en su boca y me dijo esta panochita ya esta lista para conocer un hombre, pero primero voy a estrenarte este culito hermoso, siiii don Rafael enséñeme a ser una niña grande por favor, agarro mis fluidos que estaban en el camastro y se lo unto en su verga que quedo más brillosa y me apunto exactamente en la entrada de mi ano, ahhh que dolor sentí cada vez que se empujaba hacia mí, y yo lloraba de dolor y me decía tranquila mi niña no te muevas que cuando entre toda te va a encantar. Yo no me movía esperando que don Rafael me penetrase con esa vergota gorda, morena, llena de venas a punto de reventar y con la cabeza brillosa. Hasta que en un momento dado entro la cabeza y yo griteee ahhhh me duele me duele sáquemela por favor, no me dijo espera un momento y se te va a pasar el dolor y así fue en un minuto el dolor fue desapareciendo y empecé a sentir algo extraño, como una comezón muy rica en el culito y el me dijo te voy a meter otro poquito me toco mi vaginita de nuevo para agarrar mis líquidos y se baño la verga y me dijo prepárate que te la voy a meter completa y yo le dije si hágalo por favor , Rafael me tomo de mi pequeña cintura y se empujo todo hasta la base de su verga gruesa ahhhhhhhhhh griteeeeeee de nuevo, tranquila mi niña se te va a pasar cuando te la saque y te la meta, de repente empecé a sentir como me sacaba un poco de aquello que me tenia clavado y me lo metía de nuevo y así empezó a cogerme por el culito, me entraba y salía su verga provocándome un placer indescriptible, que rica cogida me estaba dando por el culo tanto asi que me orine de nuevo sin que me toque la panochita, yo estaba ensartada por el culo, mi culito de 6 años ya no era virgen, don Rafael me había metido la verga completa en mi culito, luego el me levanto sin sacarme su verga y se sentó y yo quede con mis piernitas abiertas sentada en aquel camote que ya fácilmente me entraba y salía del ano, yo estaba alucinada, de pronto sentí como su verga creció dentro de mi culito y me dijo Carmita ahora voy a echarte mi lechita en tu ano, a al momento que me lo dijo me toco mi panochita metiéndome un poquito de su dedito y yo me orine de nuevo al mismo tiempo que me inundaba con su leche, ahhh grite que rico que rico por favor siga siga y el me jugo mi conchita hasta que ya no me salió nada de liquido, ya no era virgen ya me había roto el culito, me saco su verga, me abrazo y me pregunto, te gusto Carmita? Que si me gusto, me había encantado. Y mañana ven temprano que te voy a meter mi verga en tu conchita. Como pude me vestí porque sentía que me temblaban las piernas y me fui a mi casa más que satisfecha.

Día 11
Me dijo don Rafael que fuera temprano, y yo estaba desesperado por ir a jugar mi hermoso juguete, mi descubrimiento, ya era una niña grande. Como pude me escape como a las 5 de la tarde de mi casa con mi cajita con el pretexto de que cantaría mucho para ganar más dinerito, llegue como a las 5:15 de la tarde a la oficina y entre temerosa porque no sabia si había alguien ahí que me impida jugar con mi vergota jijiji. Cuando entre me seguí directo a la habitación de la parte de atrás y ahí estaba don Rafael, me saludo y me dijo no me tardo voy a cerrar la puerta, se fue y no se demoro nada. Yo ya sabia que tenia que hacer y me saque toda la ropa quedando completamente desnuda, Rafael se acerco a mi y me dijo que yo lo desnudara, que rico sentí cuando lo toque, le saque la camisa y luego le desabotone el pantalón y se veía a través de su bóxer su tranca ya empezando a quedar dura como me gustaba, apenas le baje el bóxer me la metí a mi boquita, ya era una mamadora compulsiva, como hasta ahora, me encanta mamar vergas, pero no vergas jóvenes, me fascinan las vergas maduras. Bueno a lo que nos truje, el me puso de pie y me dijo: Carmita, hoy vas a hacer una niña grande, acto seguido me aventó sobre el camastro y empezó a besar todo mi cuerpecito, desde la cabeza hasta los pies, de la nuca al talón y yo sentía que me deshacía por el, me abrió las nalguitas y beso mi culito,

Luego mis tetitas que ya estaban paraditas y yo con una excitación indescriptible, con la piel toda chinita, de mis pechitos bajo a mi barriguita y de ahí a mi vientre, yo esperaba que me lamiera mi vaginita, hasta que paso su lengua en mis labios y ahí me retorcí y expulse mis juguitos a lo cual el se lamio con recelo y me dijo ya estas lista Carmita ahora si te voy a volver niña grande, se monto sobre mi cara y me dijo mámame la verga mi putita, yo desesperada me comí su verga que rica, tan grande, tan caliente, tan palpitante. Ya que estaba bien mojada su verga me dijo abre bien tus piernitas que te la voy a meter, yo bien obediente me abrí al máximo y el se puso de frente mío y me puso la cabezota en mi entradita y me dijo: aguántate Carmita, si dele métamela ya, le dije. De un solo movimiento me introdujo toda la cabeza y yo grite aaahahhahh me duele, espera no te muevas me dijo. Y me la saco, yo me asuste porque tenía un poco de sangre la cabeza, y me dijo no te asustes es normal que pase esto y de nuevo me metió la cabeza yo volví a gritar ahhhhh mmm mmmm que rico sentía ya el dolor fue desapareciendoy cuando mi quejido se volvió más de gozo don Rafael me la metió toda y ahhhh grite y hasta llore ahhh me duele me duele le decía sáquemela sáquemela, no princesa ya esta adentro toda solo falta que te acostumbres y yo me quejaba y el me la sacaba un poco y de nuevo me la metía todo esto muy lento, yo cerraba mis ojitos porque sentía que me partía en dos. Y me la sacaba un poco y de nuevo me la metía y me la sacaba y mis gritos de dolor se fueron ahogando en un aaha ahh aaah ammm mmm mmmm mmhu mmhu mmhhu que rico sentía una verdadera delicia algo que yo no conocía y el me dijo ya eres toda una niña grande Carmita, te gusta lo que te hago? Sí don Rafael me gusta mucho no se detenga por favor y el seguía sacando y metiendo lentamente, y ahora se que lo hizo para cuidarme para no desgarrarme con su verga de 15 cm, cuando de pronto me quede rígida y grite ahhhhhhhhhaaaaaaaayyyy otra vez mis juguitos y el enseguida saco su verga y me sobo la vaginita para vaciarme toda, había salido mis juguitos con sangre, pero ya no me asuste, cuando ya no salía más otra vez me penetro yo ya no sentí dolor mas bien placer que rica verga tenia dentro de mí, ahora lo pienso y me da excitación que siendo una niña tan pequeña y maltratada por mi padre, no por mi madre ya era toda una mujercita. Bueno sigamos.

Cuando me la metió por segunda vez lo hizo un poco más rápido y yo gemía de placer ahhh ahh siga siga, hasta que sentí que otra vez me empezaba a orinar, me quede rígida y al mismo tiempo sentí como su verga se hinchaba dentro de mi y el decía Carmita mi lechita esta a punto de salir, me abrazo y como pudo se puso de pie y quede ensartada en su verga cuando sentí como su lechita me inundaba al mismo tiempo que yo sacaba mis juguitos otra vez, me saco su verga ya flácida y me saco todos mis juguitos revueltos con su leche y me dijo listo princesa ya estas lista, ahora te voy a bañar para que no sospechen nada tus padres, me baño y me pregunto te gusto? Si mucho quiero hacerlo mañana otra vez le dije, pues vente para que lo hagamos. Me vestí, me dio mucha monedas para mi cajita y me fui a mi casa con una sonrisa de oreja a oreja jijijiji.

Esta es mi historia, espero que les alla gustado, yo solo de recordar lo que me pasó a los 6 años me pongo super cachonda, luego les contare como don Rafael y yo desvirgamos a mi prima jejeje.

putilla desde chiquilla

hola soy nancy ” RICASNALGAS ” quiero contarles un relato de mi iniciacion sexual, como perdi mi virginidad con un profesor de la secundaria,a los 14 años, actualmente tengo 23 años, suceso veridico y real de mis inicios, asimismo voy a ir escribiendo relatos de mi vida sexual, espero que les guste

A la edad de 14 años cursaba el segundo grado de la secundaria, mi fisico desde niña ha sido siempre apetecible, especialmente mis nalgas, siempre he estado muy nalgoncita y siempre he sido muy deseada por nalgona, a esa edad ya mi cuerpo empezaba a tener curvas, mis tetas ya eran de considerable tamaño, me encantaba sentirme deseada, me daba cuenta como me miraban con morbo todos los hombres, en la calle me decian tantas cosas obsenas y en la secundaria veia como me deseaban desde mis compañeros hasta mis maestros,

Siempre fui muy popular en la secundaria, hasta entonces era virgen y no tenia novio ni nada, varios jovenes me invitaban a salir con ellos pero nunca aceptaba a mi me atraian mas los hombres maduros, me decia a mi misma que cuando decidiera entregarme a un hombre tenia que ser un hombre maduro con experiencia, fue cuando llego a la secundaria un maestro nuevo que le iba a dar clases a mi grupo, desde que lo vi me gusto mucho mi profesor, un hombre muy atractivo como de 40 años, los primeros dias fantaseaba con el y me propuse a coquetearle, corte la falda del uniforme a medio muslo y le agarre a los costados para que me quedara apretadita y se notaran rico mis nalgas y lucieran mis piernas,

Mi butaca estaba en la fila de adelante frente a su escritorio, en un arrebato de calentura abri las piernas cuando el maestro me estaba mirando, cuidandome que nadie del salon se diera cuenta, yo hacia como que no me daba cuenta de que el me veia con las piernas abiertas, note como se ponia muy nervioso pero no dejaba de verme, durante los dias siguientes hice lo mismo, pienso que el profesor entendio que lo hacia aproposito, hacer eso me calentaba mucho que me masturbaba en mi casa, estaba ansiosa por probar una verga y ver una verga en vivo, pues solo las conocia en peliculasxxx y en revistas, el profesor me veia con deseo pero no me decia nada y decidi llevar el juego a otro nivel y al dia siguiente no me puse pantaletas, iba desnuda bajo mi faldita corta, ese dia el profe se sento en su escritorio como de costumbre esperando que le diera espectaculo como todos los dias, un poco nerviosa abri las piernas enseñandole toda mi rajita desnuda, al terminar la clase me dijo que me esperara que queria platicar conmigo, pense que me iba a reprender o a reportarme en la direccion,

Al quedar solos me dijo que habia revisado mis calificaciones y que andaba muy mal que tenia que ponerme al corriente o me iba a reprobar, me dijo que si yo queria el me podia dar unas clases particulares en su casa para que me pusiera al corriente y no perder el año, yo intui sus verdaderos propositos y le pregunte que si su esposa no se molestaria si me daba clases en su casa y respondio que vivia solo que su familia vivia en otro estado y que cuando a el lo cambiaron de plaza a mi secundaria tuvo que dejar a su familia y venir solo, acepte su “ayuda” y quedo de recojerme en cierto lugar a las 6 pm, antes de ir a la cita me bañe y perfume y depile mis pocos vellitos del pubis, me vesti algo provocativa, llego muy puntual a recojerme en el lugar indicado, al llegar a su casa me pregunto que porque lo provocaba en el salon, que eso era muy peligroso para el, que podia perder su trabajo y hasta podia ir a dar a la carcel si alguien se daba cuenta de lo que pasaba, yo le dije que lo hacia porque me gustaba, me pregunto si ya habia tenido relaciones sexuales y le dije que no pero que estaba ansiosa por perder mi virginidad, me le ofreci descaradamente y le dije que me gustaria que el me desvirgara que le prometia que yo no lo iba a comentar con nadie,

Se levanto y fue a su recamara y regreso con una caja y dijo que era un regalo que habia comprado para mi, abri la caja y era un ajuar de lenceria muy sexy, tanguita de hilo dental de encaje a juego con el sosten, ligueros, medias de red, zapatillas de tacon alto, y un vestido de licra tan cortito que apenas y cubria mis nalgas, me dijo que me pusiera esas prendas y asi lo hice, al verme en el espejo quede impresionada al verme vestida asi, parecia una puta, hasta parecia mas grande de lo que era en realidad ya que era casi una niña, me estuve exhibiendo para el modelandole y moviendo lujuriosamente mis nalgas, le dije que esas prendas no podia aceptarlas que no podia llegar a mi casa con unas prendas tan atrevidas, me dijo que podia dejarlas en su casa y usarlas cuando fuera a visitarlo que me iba a comprar muchas prendas como esas, vi como tenia parada su verga debajo del pantalon y le dije que me la enseñara que tenia muchas ganas de conocer una verga, se desnudo por completo y vi que tenia una verga enorme bien gorda la agarre con mi mano y no podia abarcarla con ella de lo gruesa que era, comence a masturbarlo con mi mano la tenia bien caliente y bien dura, me dijo que se la mamara y me puse de rodillas y le empece a lamer la cabecita y todo el tronco, tambien sus huevos para luego mamarsela de lleno, aunque no sabia como hacerlo me esmeraba en satisfacerlo y el me iba diciendo como se lo hiciera y yo muy obediente, me tumbo en la cama y me quito la tanga, abrio mis piernas y comenzo a comerme la raja, me metia la lengua bien profundo, yo sentia muy rico que crei que me iba a orinar en su boca, me volteo boca abajo abrio mis nalgas y me lamio el ano y con sus dedos masajeaba mi clitoris,

Sentirme atacada por los dos lados hizo que tuviera un orgasmo que hasta me hizo temblar y el lamia y bebia todos los jugos que de mi raja emanaban, se puso un condon y me puso en cuatro patas y me pasaba la punta de su verga por todo el canal de mis nalgas y mi raja, haciendome desearla, que tuve que rogarle que ya me la metiera toda, me la metio lentamente causandome dolor al romperse el himen pero siguio y me empezo a cojer fuertemente, con brutalidad mientras me decia toda clase de cosa sucias, me decia que era una puta muy rica, que desde que me vio tenia ganas de meterme la verga, sus palabras me calentaban tanto que le respondia que era su puta y que mis nalgas eran suyas para que me cojiera siempre que tuviera ganas, se acosto en la cama y me subi ensartandome en su verga y dandome sentones en ella,

El me chupaba las tetas tan fuerte que me dolian, con sus manos abrio mis nalgas y un dedo travieso empezo a dilatarme el ano y metio todo su dedo en mi culito virgen mientras su verga me bombeaba mi raja, nuevamente tuve un orgasmo, me dijo que me la iba a meter por el culo y me dio miedo pero me dijo que me iba a tratar con mucho cariño, me puso en cuatro y me lamio el ano metiendome la lengua en el, me lubrico con vaselina se cambio el condon y me metio la puntita de su verga en mi colita, me dolio mucho y le decia que no me la metiera que me dolia mucho, no me hizo caso y lentamente me la fue metiendo hasta que entro por completo, empezo el mete y saca cada vez mas rapido, haciendome llorar primero de dolor y luego de placer pues poco a poco fue desapareciendo el dolor para dar paso a un placer tan intenso, me culiaba salvajemente la sacaba por completo y la volvia a enterrar y yo mientras con mis dedos enterrados en mi raja, me tenia gritando y gimiendo de gozo, se salio de mi culo dejandomelo todo abierto, se quito el condon y me ordeno que abriera mi boca, al hacerlo eyaculo en mi boca abierta y en toda mi cara, chorros y chorros de leche bañaron mi rostro y yo con mis dedos recojia de mi cara toda la leche llevandola a mi boca y tragarme todo ese rico manjar,

Nos metimos a duchar juntos y nuevamente me cojio, cuando terminamos me dio varios billetes y me dijo que era mi pago por ser su puta, yo no queria aceptarlos ya que yo lo hice por placer no por dinero pero insistio y me los quede, cuando sali de su casa iba bien cojida, me habia desvirgado mi raja y mi culo y yo tan feliz y satisfecha, quedamos de repetirlo en unos dias y asi lo hicimos y me estuvo cojiendo durante dos años hasta que sali de la secundaria, en esos dos años me cojio como quizo, practicamente fui su puta complaciente siempre dispuesta a todo lo que el quisiera hacer con mi cuerpo, el fue quien me pervirtio, incluso en varias ocaciones invitaba a un amigo de el y entre los dos me cojian bien rico, dandome siempre una buena propina, cabe mencionar que pase el año con calificacion de 10, y como ya sabia el camino use la misma tactica para cojerme a otro maestro en la preparatoria, lo mas importante es que abri los ojos y me di cuenta que con mis nalgas puedo lograr lo que me proponga pues desde entonces me he cojido a varios hombres mas en su mayoria maduros,

Hombres que me habian deseado les he ido dando su oportunidad, pues a los hombres maduros les encanta cojerse a una chavita, nalgona, caliente y complaciente, ademas de ser muy esplendidos, he recibido infinidad de regalos desde dinero, joyas, ropa sexy, juguetes sexuales etc. aunque yo nunca les he pedido nada ya que siempre lo he echo por placer y no por dinero, pero a mucho de ellos les gusta darme algun obsequio y yo me siento bien puta al recibir algo por mis favores sexuales, espero que les guste mi relato,

Doña Carmen y mi primera vez

Conocí a Doña Carmen en forma accidental, literalmente hablando. Iba en bicicleta, por las calles de mi barrio, perdí el equilibrio y me caí lastimándome mis piernas y brazos.

Este relato es real y ocurrió hace como 40 años. Yo tenía en ese entonces 15 recién cumplidos y como era época de vacaciones escolares yo deambulaba por todos lados con mi bici. El accidente ocurrió justo enfrente de la casa de Doña Carmen, quien muy generosamente me hizo pasar a su casa para curar mis heridas, pese a mi obstinada oposición.

Recuerdo que trajo agua oxigenada con la que limpio mis heridas con un algodón. Estaba yo sentado en el living de su casa y para curar mis piernas hubo de agacharse. Fue en ese momento que reparé en sus tetas. Eran un par de limones de buen tamaño que se insinuaban a los costados de un escote bastante amplio que permitía hacer volar la imaginación. A esa edad, estaba de moda una actriz de cine llamada Isabel Sarli que tenía una tetas descomunales que todos soñábamos con llevarnos a la boca y que marcaba el ritmo de nuestras apetencias sexuales. Seguramente todavía teníamos en nuestro inconsciente los recuerdos maternales.

Doña Carmen era una señora de unos 55 años, alta y rellena sin llegar a ser gorda. La verdad es que no recuerdo más atributos que sus tetas que me fascinaron desde que las vi. Era viuda desde hacía 5 años y no tenía hijos. Vivía sola en esa casa con una mucama, y no trabajaba porque el marido le había dejado unas cuantas propiedades de las que vivía de rentas. Es decir, tenía un muy buen pasar.

Durante el tiempo que duró la curación me hizo mil preguntas sobre mi vida, mi familia, mis estudios y donde vivía. Mi casa estaba a solo 6 cuadras de allí. Al momento de despedirme y luego de darme un cariñoso beso en la mejilla me invitó a visitarla en cualquier momento.

Solo por probar, volví a la semana siguiente y toqué timbre. Salió su mucama y después de preguntar a su ama, me hizo pasar. Doña Carme me recibió muy contenta y me invitó a tomar el té. Charlamos largo rato y antes de marcharme me hizo prometer que regresaría exactamente en 3 días a la misma hora, y para mi sorpresa me pidió que no comentara con nadie de esa cita. Ni con mi familia.

Los ratones comenzaron a trabajar en mi cabeza y empecé a hacerme ilusiones. Para esa época toda mi experiencia con mujeres había sido un par de encuentros con una prima un año menor que yo que había llegado a casa del interior del país para acompañar a su madre en visitas médicas. Nos quedamos solos un par de veces y aprovechamos para desnudarnos y acariciarnos mutuamente aunque sin que lograra penetrarla porque su mamá le había advertido sobre su virginidad y la posibilidad de quedar preñada. A lo más que pude llegar a que me hiciera unas brutas pajas que derramaba en su incipientes tetas.

Sin dudar un instante, al tercer día estaba yo timbrando. Me recibió Doña Carmen en persona, pues me dijo que la mucama tenía el día libre. Conversamos acerca de mi vida, si tenía novia y de a poco caímos en el tema adonde ella quería llevarme. Luego de preguntarme si yo era discreto y si sabía guardar secretos me dijo que quería invitarme a un juego que me iba a gustar mucho. Jugar al matrimonio, dijo.

Si bien yo esperaba algo de eso, no imaginaba que se trataría dicho juego, pero me dije para mí que no tenía nada que perder, así que acepté y me dejé llevar. Me pidió unos minutos y salió hacia las habitaciones, para regresar luciendo bragas y corpiño negros, debajo de un levantadora del mismo color. Cuando la vi casi me desmayo.

Se reclinó en un sillón que había en el recibidor y me pidió que me sentara enfrente. Mirándome a los ojos abrió muy despacio la levantadora, sacó una teta de su corpiño y la empezó a apretar y sobar, mientras no me quitaba los ojos de los míos. Soltó su otro limón y repitió la caricia, aunque esta vez se dedicó a apretar y pellizcar el pezón. Luego con ambas manos en cada una de sus tetas las apretaba, sobaba e intentaba lamerlas y morder sus pezones. Según avanzaba su tarea, mas seguidos iban escapando sus gemidos de su boca. A todo esto, yo miraba bastante desconcertado pero entusiasmado por el espectáculo que parecía una clase práctica para mí.

Casi de inmediato liberó una de sus manos y deslizándola por debajo de su braga empezó a pasarla por su raya. Yo miraba atentamente y vi, o mejor dicho intuí, que se metía sus dedos en la cueva para sacarlos y volverlos a meter haciéndose una paja, la primera paja femenina que veía. La veterana se cascaba la panocha al tiempo que se satisfacía masajeando una teta. Su cara denotaba que estaba gozando, por la paja que se hacía, pero más por tener un espectador. Siguió por largo rato dándole a la cuca, hasta que sintiéndose próxima a derramar, interrumpió la labor con un profundo suspiro. Debo decir que yo estaba como una moto con mi falo como un ariete que quería escapar de su guarida..

Se recompuso casi de inmediato, se acomodó la ropa, me tomó de la mano y me llevó a su dormitorio. Me pidió que me quitara la ropa y me descalzara. Cuando intenté quedarme en calzoncillos, una voz firme me dijo

– Eso también, desnudito totalmente mi amor-

Yo estaba mudo, no podía articular palabras por la emoción y la sorpresa. No hacía más que obedecer sus instrucciones. Estaba de pié, en bolas y con mi ariete apuntando al cielo.

– Tranquilo que lo vamos a pasar muy bien. Ahora tienes que quitarme el corpiño y el calzón. Lentamente por favor-
Ella estaba de espaldas en la cama y yo me puse de rodillas para comenzar mi tarea. Primero liberé sus tetas de la celda que los retenía. Todavía hoy tiemblo cuando me acuerdo la sensación que tuve al verlos cerca y rozarlos con mi mano. En mi fantasía eran las tetas de Isabel Sarli que se ofrecían para mí. Como quedé un tanto alelado, su voz me indicó que procediera con las bragas. Lo hice y ante mi apareció el primer coño que yo veía en mi vida. Este era un verdadero coño y no la rayita de mi prima. Rodeado de una espesa pelambre de rulos cortos, hirsutos y negros como el azabache, se presentó ante mis ojos como el mejor coño de mi vida. ¡Era el primero!

Lo recuerdo muy bien porque me marcó para toda la vida en lo que hace a mi preferencia por las conchas peludas. En un acto de puro instinto me arrojé sobre esa pelambre y empecé a refregar mi cara sobre ella. Luego mis manos comenzaron a jugar con sus pelos acariciándolos. Ya lanzado, busqué con mis manos el triángulo famoso y me encontré con unos labios pardos, gruesos y carnosos, que al separarlos dejaron a la vista una vulva rosada y jugosa.
Cuando ya me disponía a zambullirme sobre esa panocha, una voz me llamó a la realidad
– No, no, no. Ven aquí a mi lado, quiero que me des un beso y me dejes acariciarte un poco.-

Me acosté junto a ella que tomó mi cara con sus manos y llevándola junto a la suya, me dio un beso profundo. Con su lengua abrió mis labios y buscó mi interior haciéndome vibrar. Era también mi primer beso de lengua y no sabía bien como responder. Me dejé llevar por el instinto y respondí como pude con mi lengua en su interior bucal.
Mientras se sucedía ese interminable beso, sus manos bajaron por mi cuerpo hasta donde estaba mi polla para apresarla y menearla. Yo estaba duro como una piedra y al solo tocarme casi me vengo. A esa edad y viviendo mi primer gran experiencia sexual mi capacidad de contención era nula. Doña Carmen, conocedora de estas lides impidió que me corriera apretándome fuertemente la base de mi pene al tiempo que me decía
– No tan rápido mi pequeño, ya hay tiempo para eso. Cálmate un poco que quiero llevarme tu miembro a mi boca y disfrutarlo.-

Sin dejar de apretarme, se lo llevó a la boca y lo engulló de una sola vez. Parecía gozar muchísimo. Me bajó la piel del prepucio y lamió la cabezota en medio de hondos suspiros. Luego de unos minutos de lamer y chupar y viendo que yo ya no aguantaba más porque mi cara denotaba el esfuerzo que hacía aguantando, soltó su mano y metiéndose la verga en la boca recibió una seguidilla de chorros de semen que parecían no acabar. Demás está decir que tragó todo lo que pudo y lo que se derramó, lo recogió con su mano para bebérselo..
¡Menuda situación la mía! Había sido tan intensa la sensación de goce de mi derrame que estaba un tanto mareado y no sabía para donde arrancar, además estaba enojado conmigo mismo por no haber podido retenerme. Carmen me sacó del marasmo con palabras dulces y animosas.
– ¡Bravo mi rey! Me has regalado un polvo como nunca lo había recibido. Eso se llama la fuerza de la juventud. No sabes el gusto que me has dado después de tanto tiempo sin llevar ese néctar a mi boca-

– Señora, ha sido muy lindo y la verdad es que lo gocé mucho, pero si usted no se enoja me gustaría chupar sus tetas que me enloquecen desde el primer día que las vi.-

– Por supuesto que puedes, tómalas y hazme gozar a mi también.-

No sabía cómo ni dónde empezar. Las miraba y me parecía un sueño. Al fin me decidí. Las tomé en mis manos para iniciar una intensa sesión de besos, lamida, chupada y mordiscones, alternando una y otra teta. A cada rato debía parar para tomar aire. Estaba en esa apasionada tarea cuando empecé a escuchar tibios gemidos que poco a poco se hicieron más intensos anunciando el primer orgasmo de Doña Carmen. Yo me asusté un poco porque primero su cuerpo se tensó y me tomó la cabeza con sus manos apretándome contra sus senos, al tiempo que dejó salir de su boca un profundo suspiro de satisfacción.
Cuando noté que Doña Carmen estaba normal, le pregunté
– Está bien señora? Me asusté un poco al verla así.

– Claro que estoy bien, más que bien, requetebién. No sabes lo hermoso que me resultó sentir tu mamada en mis senos. Sentir esa lengua traviesa tuya por mis tetas y tus mordiditas en mis pezones fueron lo más. Fue todo una delicia que te voy a recompensar, pero antes quiero seguir aprovechando de la habilidad y aguante de tu lengua. Puedo?-

– Lo que usted diga señora. Seguramente será algo lindo como todo lo que hemos hecho hasta ahora.-

– Ven, ponte sobre mi cuerpo mirando hacia mis pies. De acuerdo?-

– Pues sí, ya estoy en posición, y ahora qué?

– Ahora vamos a gozar ambos al mismo tiempo. Yo te voy a comer tu pene y tú me vas a comer mi panocha. Cuando digo comer debes entender que tienes que darme gusto con tu lengua en mis labios vaginales y en mi cueva. Tienes toda la libertad para hacer lo que te venga en ganas.-

Puesto sobre ella con mi cara nuevamente frente a esa hermosa concha empecé por chupar sus negros vellos. Los que estaban rodeando su cuca estaban pringados por los jugos que había derramado Doña Carmen. Algunos se enredaron en mis dientes como era de esperar. Ahora tenía su sexo a mi vista pero en posición inversa a la que había tenido previamente. Listo para el ataque me detuve un instante para percibir un olor que tampoco había olido en mi vida. Me llegaba un aroma raro, que pronto descubrí que provenía de su veterana cuca, que lejos de disgustarme operaba en mi como un afrodisíaco que aceleraba mis apetitos carnales.

Con mis manos aparté con suavidad su entrepierna para tener mejor panorama. Era una delicia esa panocha, los labios carnosos de color parduzco que abiertos dejaban ver una cueva rosada y viscosa. Metí mi lengua a trabajar empezando por la paredes de su entrepierna para luego ir hacia el centro del universo sexual y lamer sus labios en movimientos de arriba hacia abajo en repetidas oportunidades que fueron arrancando suspiros y gemidos de mi pareja. En eso estaba cuando por casualidad, con un dedo rocé un pequeño pezón que estaba cubierto por sus labios. Nomás hacerlo, Doña Carmen pegó un brinco y me anunció que había tocado su punto máximo de placer, su clítoris. Me pidió que lo chupara y mordiera suavemente. Así lo hice y Carmen volvió a descargarse con otro orgasmo en mi boca. De su panocha salieron unos jugos que no tuve más remedio que beberlos a su pedido. He de decir que tampoco me disgustaron.

Mientras yo me entretenía con su coño, Doña Carmen que ya tenía mi verga en su boca, succionaba el glande y con su lengua hacía puntillas en la comisura de mi aparato, dándome un goce inenarrable. Con sus manos se aferraba al cipote y me masturbaba con movimientos rápidos. Parecía que recuperaba viejos conocimientos
sobre la materia.

Volviendo a mi tarea, diré que luego del polvo que derramó Doña Carmen en mi boca, yo seguí lamiendo su chocha porque le había tomado el gusto. Mi lengua, curiosa, hurgó los rincones más profundos de su cueva buscando nuevas sensaciones, que por cierto fueron mayores para Doña Carmen pues a cada embestida me respondía con gruñidos de satisfacción. A partir de ese día también me hice adicto a chupar coños.

Estábamos muy entusiasmados cada uno con su juguete, aunque en mi caso sentía una doble excitación. Por un lado comerme el coño de Doña Carmen y por el otro el clímax que me producían la mamada que recibía. Era una carrera para ver quien acababa primero. Además de mi lengua, me ayudaba en la faena con mis labios y hasta con la nariz y mis dedos, eran un festival de toqueteos en la cuca de la señora que ella agradecía mamando con mayor intensidad mi verga.

Eso no podía continuar indefinidamente, así que empecé a sentir sensaciones de correrme y se lo dije. Solo me respondió

– Cuando quieras mi amor, quiero tragar toda tu lechita.
Sentí que mis huevos se comprimían y de mi falo salió otra vez una seguidilla de semen que regó la cavidad bucal de Doña Carmen, quien prevenida no dejó escapar ni una gota. Bebió todo y los restos que quedaron en la punta también fueron absorbidos con una rápida succión.
Nos recostamos uno al lado del otro para recomponer fuerzas. Era risible ver nuestros rostros encharcados con nuestros jugos. Empezamos a besarnos y lamernos recíprocamente nuestras caras para limpiarnos de los pegotes. Parecíamos dos gatos haciéndonos la higiene.
– Como estas?- Me preguntó

– Muy bien, de maravillas. Todo es nuevo para mí y lo que me está enseñando es fabuloso. Esto del sexo es lo máximo.

– Y aun nos restan algunas tareas que en un rato emprenderemos porque quiero que me cojas bien cogida. Necesito sentir tu pene en mi panocha después de tanto tiempo de abstinencia.-

– Eso le iba a preguntar y no me animaba.-

– Ahora vamos a pasar al baño para limpiarnos un poco y de inmediato si tu poronga está dispuesta vamos a darnos otro gusto.-
Pasamos al baño. En ese momento, viéndola en pelotas y de pié, recién pude apreciar la inmensidad de Doña Carmen. Verdaderamente era imponente. Toda una matrona con esas tetas que se sacudían al caminar. Pude apreciar en detalle su culo portentoso, algo caído pero conservando la forma y la consistencia que daría envidia a alguna chavala. Como si eso fuera poco, su terrible panocha peluda que invitaba a comerla nuevamente. Yo estaba en la gloria y deseaba que ese momento no acabara nunca.

Ella se metió a la ducha y me invitó a hacer lo mismo. Todo un espectáculo, ambos en bolas y acariciándonos bajo el agua. Tomó un jabón y me lo pasó por todo el cuerpo. Como es natural se detuvo un buen rato con mi pene y testículos, dándoles una limpieza especial. Cuando acabó me entregó el jabón y mirándome me sugirió que yo hiciera lo mismo con ella. No me hice de rogar y se lo pasé por su cuerpo y piernas. Se abrió de piernas para facilitarme la limpieza de su panocha que estaba pringosa de mi semen. Acabamos, nos secamos y vuelta al lecho para seguir con nuestros juegos. Yo presentía que venía lo mejor.
Y vino lo mejor porque fue una larga sesión en que repetimos los toqueteos y juegos sexuales que nos habíamos regalado previamente. Yo le sobé sus tetas, besé, lamí y mordí sus pezones, volví a meterme dentro de su panocha con mi lengua, besé su vulva, devoré los jugos que Doña Carmen derramaba para mí. Ella, por su parte, me comió a besos de lengua, me pellizcó y mordió mis tetitas, me dio un beso en mi agujero trasero que no esperaba y me trastorno, para luego darse un banquete con mi polla que, gracias a mi juventud, volvía a estar dura como al principio.

Eligió para la ceremonia de la penetración la posición llamada del misionero, según me dijo. Se colocó un cojín debajo de sus caderas para ofrecer mejor panorama, se abrió bien de piernas y me dijo
– Ven, te espero. La quiero toda, todita adentro mío. Apúrate y no me hagas esperar que estoy muy caliente y necesito esa pija-
Yo ya no podía hablar, se me había secado la garganta. Solo atiné a decirle
– Ya voy señora.-

Me acomodé despacio tomándola de la cintura y colocando mis rodillas debajo de sus nalgas, tomé mi verga con una mano y lentamente la fui metiendo en su vulva, que la recibió sin mayores contratiempos porque estaba lubricada al máximo. Fui despacio controlándome. Ella trataba de animarme pidiéndome que se la metiera toda. No le hice caso, estaba en el papel del macho dominante, así que fui hacia mi meta muy despacio. Cuando llegué hasta el final del recorrido, sentí unas piernas que atenazaron mi cintura impidiéndome retirarme. Con un poco de esfuerzo comencé a mover mis caderas haciendo el movimiento que tantas veces había visto en los animales. Fue tremendo. Doña Carmen en éxtasis, deliraba y no me llamaba por mi nombre sino mencionaba a un tal Ramón, pidiéndome que se la enterrara toda sin dejar nada afuera. Seguí y seguí con toda la fuerza de juventud. Sentía que podía controlar mi orgasmo y me dedique a follar con todo ímpetu, para goce y satisfacción de mi amante que además de apretarme con sus piernas, ahora me clavaba sus uñas en mi espalda. Yo firme en mi tarea deslicé mis manos por su culo hasta llegar a su raya y encontrar su agujero. Metí el dedo mayor hasta el fondo y fue en ese momento que Doña Carmen explotó porque me anunció que se derramaba.

– Me vengo mi muchacho, nomás meterme el dedo en mi agujerito y ya no me puedo contener, me vengo amorcito.-
Esas palabras y su rostro convulsionado me excitaron mucho y de tal manera que yo también exploté llenando su cueva con lo que quedaba de mi leche que resultó suficiente para que mi amante la sintiera dentro suyo. A pesar de mi descarga, como sería mi calentura que mi verga todavía se mantenía firme así que seguí con el mete saca ignorando los pedidos a gritos de Doña Carmen para que parara porque ya no podía más. Viendo que cada vez se revolvía más y su mirada se extraviaba, me detuve y quité mi pinga de su chocho que aparecía bien abierto y derramaba mis mocos.

Pasaron varios minutos antes que Doña Carmen recuperara la cordura. Me abrazó muy fuerte y me colmó de besos al tiempo que me agradecía por haberla hecho gozar tanto.
– Quién es Ramón.- Le pregunté curioso.
– Mi difunto marido. Era un diablo para el sexo, lo extraño mucho.-

Miró el reloj de su mesa de noche y se dio cuenta que habían pasado varias horas de mi llegada y se acercaba la hora del regreso de su mucama , así que me llevó nuevamente al baño, me dio una ducha rápida con sus manos, me secó y me pidió que me vistiera para marcharme.

Antes de partir y después de muchos besos en los morros me hizo jurar que lo que había pasado era un secreto entre ambos y nadie debía conocerlo. Si le prometía reserva absoluta volvería a convocarme. Me dio su número de teléfono y me pidió que la llamara cada semana. Así lo hice y por suerte pudimos repetir nuestros juegos, donde con un poco, mas de experiencia disfruté tanto o más que esa primera vez.

la santa iglesia

esta es la triste historia de los abusos de la iglesia en el cuerpo de una mozuela que actualmente es una gran puta

Acudiste nuevamente a la iglesia para encontrarte con el padre confesor, el estaba como esperándote por que le prometiste fervorosamente cumplir con la cita. Con esa mueca libidinosa el padre contaba las horas para escuchar de nuevo los pecados que te atormentaban. Por fin entraste al espacio donde se encontraba el confesionario. Lucias un vestido sencillo, de tela de lino que enmarcaba tu grácil cuerpo de púber, apenas doce años ya para trece el numero de la suerte, que suerte pero para el sacerdote.

En cuanto te miro sus ojos mostraron un brillo lujurioso, anhelante, su aliento entrecortado – haj haj haj- denotaba el impulso contenido desde el día domingo anterior en que le pediste que escuchara nuevamente aquella continuación de la confesión de tus inicios de zoofílica –el amor a tu mascota que él interpreto como el sacrilegio de la entrega que no de cuerpo pero si de espíritu al demonio del contacto intimo con la bestia- que la iglesia castigaba en otros tiempos con la hoguera, pero que en la actualidad es tan común como acariciar un perro o un gato.
Y bien hija mía, dime tus pecados, -espeto el prelado acercándose sospechosamente a tu cuerpecito -casi de niña pero despuntando las primeras redondeces que te hacían sentir culpable por aquello de que los chavos mas grandes que tu, te pedían un beso o pensaban en el favor de una caricia en los huevos- y que en parte motivaba aquel acercamiento a Dios, capullo aun pero con la carga psicológica de ser una futura ramera.

Padre me confieso que estuve acariciando a mi mascota, pero a la hora de darle de comer, me movía insistentemente la cola y como estaba agachada comenzó a lamerme mis cositas y sentí unas cosquillas que no me dejaron dormir, y tuve pesadillas donde soñaba que mi Roky me hacia suya, y era una pesadilla que se fue convirtiendo en un sueño que no he podido apartar de mi. Por eso recurro a usted para que con su intervención, dios y la virgencita me perdonen y me pongo en sus manos padres para que usted me ponga la penitencia.

¡Hija mía! has cometido sacrilegio y pecado mortal, no tanto por el animalito te haya olido tus partecitas, sino porque tu cabeza no puede apartar esos pensamientos pecaminosos del camino correcto de dios. ¡hay de ti! Yo no creo que alcances el perdón a tus pecados, esos pensamientos van mas allá de lo que yo pueda lograr y creo que te estas condenando de por vida.
¡no padre! Usted tiene que ayudarme, es usted la primera persona que sabe de mi pecado y necesito que usted se apiade de mi, debe pedir por mi por que si no lo hace, ya no quiero vivir este infierno, siento que en cualquier momento alguien mas lo va a saber…….Si Dios y el cielo no puede perdonarme y si usted no hace algo, no quiero vivir en esta pesadilla los días que me quedan, entonces ya no quiero vivir ¡ya no!

El sacerdote gozó hasta las últimas lagrimas que tu vertiste y mascullaba quien sabe que cosas en Latín y te abrazo atrayéndote a su regazo. Que dirá la gente que te conoce?, no quisiera saberlo.
Respondiste tu: No padre, usted me debe ayudar, me pongo en sus manos. Hare lo que usted me pida, rezare lo que haya que rezar, lo que usted me pida.
Lo que yo te pida?, pon atención a lo que me estás diciendo.
Si padre lo que usted me pida.

El recinto se quedo en silencio por un momento, el padre te dijo: reza hija mía, reza mucho (que de nada te va a servir porque yo seré tu guía en esta tu aventura de lujuria y concupiscencia pensó para sí), yo me retiro un momento para pedirle a nuestro creador para que te imponga la penitencia que salve tu alma, que te libre del pecado. Acto seguido se alejo del lugar.
A los 10 minutos, regreso para interrumpir tus plegarias que eran de verdadero arrepentimiento y culpa en tu corazón.

Hija mía, estoy compungido, la penitencia es muy larga y dolorosa y no sé si tú quieras avenirte a los designios del señor: el considera que tu mente está perdida porque descubrió los rincones más abyectos de los instintos humanos y que para redimirte tendrás que purgar tus culpas en una serie de flagelaciones y castigos que purifiquen tu alma, la única condición es que no lo sepa nadie más, será como el secreto de confesión y también que no hagas preguntas de por qué o para que. Tu aceptación deberá ser incondicional y sumisa para que seas salva y puedas entrar al reino de los cielos.
¿en verdad padre? En verdad me perdonara?
Siempre y cuando cumplas con lo que el te pida.
Yo me entregare a los castigos y torturas que el me tenga deparado para que mi alma y mi cuerpo sea salvo.
Momento, tu alma si, pero tu cuerpo es el que va a sufrir, tu carne es la que se sacrificara para redimir la culpa de tu alma.

De acuerdo padre así lo hare
Lo que sigue son las escenas más humillantes en la historia del mundo, el apoderamiento del espíritu por el hombre mismo, el arrancar de las entrañas de un cuerpo núbil, los alaridos mas espeluznantes en aras de la culpa, del pecado, del escarnio y la mentira.
El cura que era un padre más o menos joven – de unos treinta y seis años – alto, corpulento pues se daba a la buena comida y bebida y hacia un poco de ejercicio y gimnasia para apagar las llamas de la hoguera que representaban los ayunos de la carne y el tormento de la pasión, bien parecido y quizá por lo mismo tu lo habías elegido para que el fuera tu confesor, en ese sentido existía comunión; te hizo pasar a sus aposentos y te dijo:

es voluntad de mi padre que apagues este fuego que desde hace mucho tiempo me consume y no me deja vivir en paz, eres la elegida por él para que me salves.
Tú asentiste y se dibujo una sonrisa pensando que ya te estabas ganando el perdón que te prometiera. Hare lo que me pida padre.
Ni una palabra de esto a nadie.
No padre, lo guardare como un dulce secreto para siempre.
Ahora contare yo misma mis aventuras.
Me condujo a sus aposentos y yo me deje conducir pensando en el tipo de penitencias que me impondría, pero ni por un momento llegue a sospechar lo que urdía la mente de aquel engendro que dios había puesto en mi camino.

El padre hablo: Aquí en el centro de mi cuerpo, al igual que en el centro del tuyo, tengo un instrumento que me atormenta, que no me deja dormir en paz desde hace tiempo, mas o menos como el que a ti te puso en mi camino. Quiero que apagues aunque sea un poco el fuego que me consume para que sea perdonado yo también.
Aquello era impresionante, le colgaba la verga de entre las piernas ( yo no había visto ni en sueños una así), quizá porque era de raza negroide, pero aquello era escalofriante, contuve la respiración y después comencé a respirar agitadamente, me acerque poco a poco como reflexionando si aquello valía la pena ( y concluí que era además una buena oportunidad de satisfacer mi curiosidad que me aguijoneaba desde aquella noche en que me entregue en sueños a mi mascota).
Quiero que me lo toques.

yo largue mi linda mano, regordeta aun con mis uñas bien recortadas y comencé a acariciar aquella piel del capullo que escondía una cabeza como el fruto de flor amarilla que crece en el patio de mi casa y que es como la cabeza de aquello que veía). Mediría como veinticinco cm y aun estaba dormida, colgaba pues: las bolsas de los testículos llegaban a la mitad. Pensaba: no será que por esto que se decidió a ser sacerdote? Esto es verdaderamente cosa del diablo.

Conforme lo comencé a acariciar, aquello se fue poniendo duro y como a desenrollarse, pues estaba inicialmente un poco torcido. Comenzó a levantarse y como a palpitar, tratando de llegar al ombligo, crecía y se engrosaba aun mas. Finalmente tuve que emplear ambas manos y apenas podía asirla, era un fenómeno. Media ya erecta alrededor de los 30 cm y era tan gruesa como la del burrito que mi papa tenía en el rancho. Un verdadero garrote. Yo no podía ni hablar, el lo sabia y me dijo:
no hables, comienza a besarla y luego me la chupas.

Cuando ya llevaba unos minutos de hacerlo, se puso lisa la piel violácea que cubría aquella cabeza, palpitaba verdaderamente, el resto del cuerpo estaba lleno de venas como un bejucal, estaba caliente, aquello estaba muy caliente. Ahora le besaba la cabeza y no podía ni introducírmela en la boca, hasta que me di mis mañas y casi se me desarticula la quijada. Me ahogo, me ahogo! Decía y el ya me había tomado de los cabellos y me bombeaba con aquella serpiente. Vomité el jugo que me había tomado temprano. Me dio unas servilletas y me limpie la boca. Me agarro las manitas y me instruyo de cómo masturbarlo, yo estaba temblando de la emoción, estaba aprendiendo como ser una putita dentro de la iglesia. Reflexione: habrán mas putitas como yo en la iglesia? Si yo lo pensaba seguramente mi respuesta era si.

Me costaba trabajo seguir con aquello porque la mandarria se me escapaba de las manos, de tanto respingo y saliva, se me resbalaba como una anguila, como una mojarra tilapia.
Me aparto bruscamente y se abalanzo hacia mí sobre un sofá amplio, allí sin quitarme el vestido prácticamente me bajo los tirantes y me subió la parte inferior del mismo, así que sin quitármelo, expuso ante sus ojos mis atributos, los pechitos que me venían brotando y que con la emoción resaltaba la areola y el pezón hasta sentir dolor cada vez que me rozaba o besaba, la panochita que solo tenía un pequeño bozo sobre la horquilla de los labios mayores.

Como si él fuera muy diestro, mientras me metió un dedo en la boca que yo comencé a chupar, con la otra mano me toqueteaba los pezones, con la cara metida entre las piernas comenzó a chuparme el clítoris haciendo que me quebrara prácticamente del cuello, colgando la cabeza en el borde del sofá y dejando a su capricho mis pechos y las piernas abiertas que exponían a su lengua mis labios virginales que ya estaba muy hinchados – creo que también los labios de mi boca estaban hinchados pues no soltaban su dedo. No pude soportar mucho tiempo, comencé a sentir un cosquilleo por mi espalda que recorrió todo mi cuerpo: el cuello, mis pechos detrás de mis orejas, mi vientre mis piernas en fin, se dirigía hacia el centro de mi cuerpo, mi pelvis, mi pubis, mi clítoris. Ha!, ha!… un orgasmo, y después otro porque el no se movía de su posición, estaba yo desfalleciente.

Cuando comenzaba a desentumirme, cambio de posición y aprovechando la gran cantidad de lubricante natural que manaba de entre mis labios vaginales – junto con la saliva por el depositada- me penetro bruscamente acomodando los primeros 5 cm de su verga enorme. No entraba mas por el diámetro pero el seguía empujando con el mete saca que finalmente fue relajando mis paredes vaginales. No lo puedo creer, a punto de desfallecer comencé otra vez a sentir la misma descarga que había precedido la penetración y me abandone al dolor- no podía ser mayor al pecado cometido- lo vi sobre mi entregado al loco frenesí como un macho cabrío con una seguidilla que he visto en los perros en brama, escuchando el ruido característica al penetrar su gran verga en mi chochito que ya se había dilatado enormemente de tal suerte que esta se perdía hasta el fondo de mi vagina y no lo podía creer.

Pero así era. Yo lo abrazaba por la espalda y el casi me estrangulaba pues me tenia asida del cuello. Casi no podía respirar y eso enardecía mi cuerpo, mis senos, mis nalgas, mi clítoris, todo, todo, el comenzó a contorsionarse y en sendas sacudidas de su pelvis y su abdomen, sentí inundada la vagina escuchando como un chorro de agua el exceso de semen que escapaba de los bordes de mis labios menores, el casi lloraba, ay, ay, ay, decía me aprietas, me matas. Yo sin saberlo le estaba dando una venida con chuchito, comprimiéndole el pescuezo de la verga rítmica y acompasadamente durante un buen rato, hasta que el rodo del sillón quedando tirado viendo el cielo, con los ojos en blanco y quejándose. Yo me pare sobre su cara conteniendo el esfínter de mi vagina y ya estando a pocos centímetros de su rostro, le vacié el contenido de todos los jugos mesclados dentro de mi vagina (semen, efluvios míos y también algo de mi sangre) como era impresionante la cantidad de semen acumulada quien sabe desde cuanto tiempo atrás.

Con sorpresa para mi en ningún momento sintió asco, sino que comenzó a beberlo y en el clímax de mi entrega y complicidad, yo me incline para besarle la boca y en el límite de lo patológico comenzar a pasarnos el elixir de nuestro primer encuentro -que aun tengo girando alrededor de mi cabeza y se ha vuelto otro sueño circular que me alimenta mientras lo vuelvo a visitar- y después para terminar comencé a verter mi orín sobre su cuerpo para lavar los restos de la leche que todavía quedaba impregnada.

Mis vacaciones con Maria, ella 60 y yo 16 en Granada

Relato una historia real, que me paso cuando tenia 16 años.

En el verano este, fui a la playa de Granada a pasar el mes de Agosto con mis padres. Quede claro, que no me gusta la playa mucho, pero no tenía opción, puesto que había suspendido una asignatura y tendría que recuperarla en Septiembre. En fin, paso a relatar lo que me ocurrió ese verano, que no puedo olvidarlo desde entonces.

El segundo día de estar allí, ya acomodados en el apartamento, y un poco organizados, mis padres se fueron a la playa, y como a mi no me gusta la playa, me fuía a una zona apartada de cañas, a ver que veía interesante. Al cabo del rato, encontré una revista pornográfica escondida entre las cañas, y me adentré para verla, me senté en una toalla que llevaba y comenzé a ojearla. Al cabo de poco, noté que tenía la polla bastante dura, y me quité el bañador y la camiseta, y comenzé a hacerme una paja. Se estaba muy bien así, con el sol dandome en el cuerpo, y me recoste hacia un lado, y con la revista viendola, y con la mano derecha haciendome una buena paja despacito.

En este momento, salio un pajaro de las cañas, por lo que mire hacia arriba, y vi en el edificio que pegaba a esta zona, en el balcón a una señora mayor de unos 60 años, que me estaba mirando, en ese momento, me tape con la toalla y disimulé como pude, e hize como que no habia visto nada, y me puse las gafas de sol y me encendi un cigarro. De esta forma miraba a la señora en el balcón, y senti que estaba mas excitado aun que pajeándome al ver la situación, por lo que me quite la toalla de encima dejando mi polla a la vista, cosa que la señora correspondió agachándose, de tal forma que le veía las piernas abiertas y unas bragas negras, que me llevo mi imaginación a imaginar que era su coño peludo. Ante la situación y la vista, comenzé a hacerme una paja mirándola a ella, y ella me correspondía con una mirada fija y una sonrisa picaresca, así durante unos minutos que me corrí, y ella me correspondió con un gesto de pasar la lengua por sus labios, cosa, que me excito mucho, y di por terminada esta buena paja. Me tumbe en la toalla, tomando el sol sin ropa, y cerré los ojos; así estaría durante unos 20 minutos, en los cuales, creo que incluso dormí, pensando en lo que había pasado.

Escuche moverse las cañas y unos pasos que se acercaban, y me incorporé y me puse la toalla por encima, y me encendí otro cigarro, para que pareciera la cosa normal, cuando ví aparecer a unos 10 metros, a una señora, con gafas de sol, pareo y una pamela grande y un bolso, que se acercaba a unos 15 metros, y se paraba a unos 8 metros de mi. Era es de estatura mediana, pelo castaño rizado, mas bien gordita, y por lo que se dejaba notar en el pareo, con mucho pecho. Saco del bolso una toalla, la extendió en el suelo y se sento encima de ellla.

S – Buenos días!
Y – Buenos días! (En este momento, pensaba en como me iba a levantar, ya que estaba sin nada puesto de ropa)
S – Veo que has encontrado mi sitio secreto, aquí vengo yo a tomar el sol porque no hay nadie.
Y – Señora, si le molesto, me voy, es que he llege ayer para pasar este mes de vacaciones aquí, y he visto el sitio, y me he quedado aquí.
S – Si!! Ya te he visto que estabas aquí (Sonrisa)
Y – Como? (En este momento al ver la sonrisa picaresca de esta mujer, me di cuenta, que era la señora del balcón).
S – Bueno, es mejor que estes aquí, porque me aprobecho de esto, y me puedes dar crema, si no te importa.
Y – Si por supuesto (y cogi el bañador para ponermelo por debajo de la toalla)
S – Muchacho, te he estado viendo antes, ahora te da vergüenza que te vea.
Y – No, no pasa nada, era por usted. (me dirigo a ella con la polla al aire, que estaba un poco flácida).
S – Toma la crema y dame por la espalda.
Y – Vale (comenze a hechar crema por la espalda, y a masajear la espalda para extenderla).
S – Espera que me baje el bañador, que se va a manchar de crema. (Se bajo los tirantes del bañador y vi el volumen de aquellas tetas impresionantes, cosa que me empezó a excitar y a notar que la polla me iba creciendo, e intente darle masajes despacio, para que se bajara el calentón que estaba pilland y no se diera cuenta)
Y – Esta así bien?
S – Si muy bien, me gusta el masaje que me estas dando, me puedes dar un poco por las piernas, que no quiero quemarme. (Asi, le di crema protectora en las piernas)
Y – Bueno, ya esta.
S – Espera, si no te importa, dame tambien por delante (Se dio media vuelta, y al levantarse, se bajo el bañador, quedando sujeto por las tetas, a la altura de los pezones, me quede mirándo a las tetas, cuando se bajo el bañador hasta la cintura, dejando aquellas tetas impresionantes a la vista. Eran enormes, bastante caídas por la edad, y con unas aureolas de color marrón clarito del tamaño de una galleta, la miré a la cara y solto otra sonrisa pícara, y me di cuenta que estaba empalmado totalmente)
Y – Bueno, vamos a ver (verti una cantidad muy grande de crema en la parte del pecho y del estómago, que comenzé a repartir despacito, y poco a poco iba acercandome a las tetas, en las cuales, comenzé un masaje muy despacio, pasando por todas ellas, y me iba dando cuenta, que aquellas aureolas, se estaban convirtiendo en unos pezones de color marrón oscuro impresionantes. Heché otro poco en las piernas, y me coloque entre las piernas y repartí la crema por todas las piernas acercándome poco a poco a las ingles. Hay me di cuenta, que el bañador, tenía una mancha en la zona de la vagina, por lo que me di cuenta que estaba aquella señora muy caliente como yo)
Y – Se te ha manchado el bañador
S – Pues espera que me lo quito, y así no se mancha (En este momento, me quedé que no podía tragar la saliva, mientras que bajaba el bañador hacia abajo y se veía un coño muy peludo negro. Al tener el bañador en la parte de las rodillas me dijo que se lo quitara yo, en lo cual, al abrir las piernas, vi que se abría y se notaba un clítoris bastante grande, y unos labios vaginales de color rosa, a lo cual me coloqué de nuevo en el lateral de ella para repartir la crema que quedaba en la zona del ombligo, la cual comenzé a repartirla hacia las ingles y en culo)
Y – Esta así bien?
S – Si, muy bien, pero reparte bien la crema por toda esa parte, que no quiero quemarme (Ahí me di cuenta que no le importaba lo que hiciera con las manos, y comenzé a tocar el pelo negro de aquel coño, y con la otra mano a tocar las ingles, bajando hasta el culo y subiendo por los labios del coño una y otra vez. Me coloqué tumbado para abajo, para ver aquel coño y aquel culo mientras que lo tocaba, y metí dos dedos de mi mano izquierda en el coño, y con la mano derecha masturbaba aquel clítoris, a lo cual escuchaba una respiración acelerada de aquella mujer, y notaba que cada vez, estaba mas mojado aquel jugoso, grande y precioso coño que tenia a 20 centimetros de mi cara. Saqué los dos dedos y baje, para tocar el ano y la otra mano comenzé a frotar el coño entero, cosa que levantó el pubis y abrió las piernas, y meti uno de mis dedos en el culo, a lo cual, soltó un lemento (ummmmm))
Y – Está así bien?
S – Sigueeeeeee, sigueeee (en ese momento, noté que me cogia la polla con la mano y empezó a pajearme, y se tumbo hacia un lado y me metió la polla dentro de la boca, y empezó a chuparmela de una forma impresionante, a lo cual no dudé en hacer igual, y comenzar a chupar aquel coño abierto delante de mí)
Y – Lo siento, pero me voy a correr (cosa que ya era casi inevitable, puesto que estaba tan caliente con todo aquello, que notaba las pulsaciones de mi polla)
S – Bien, cuando quieras (mientras que aumento los chupetones, escuchandose el sonido de meter y sacar la polla en su boca, y me corrí de una forma brutal, mientras que notaba jugaba con la lengua alrededor de mi glande y veía como la leche se la iba tragando sin dejar ninguna gota, y chupaba y chupaba sin parar, aunque despacio)
Y – Ya, ya he terminado.
S – Lástima, porque me hubiera gustado que me llenaras de leche otro sitio (a lo cual, note que la polla estaba en forma otra vez.
Y – Pues chupa un poco mas con esas ganas, y te lleno lo que quieras (A lo cual comenzó de nuevo a chupar profundamente, y meterse la polla hasta la garganta)
S – Que buena polla que tienes, y que maravilla de juventud, esto de recuperar de esta forma. Ahora quiero que termines lo que te he dicho.
Y – Bien, te voy a llenar este rico coño de leche, pero antes le vamos a hacer que disfrute de gusto un buen rato.
S – Recuerda chico, que tengo dos sitios para llenar, el que tu quieras.
Y – Empezaré por este coño y terminaré en tu culo, te parece bien?
S – Me gusta la idea, pero por dios!!! Fóllame, fóllame ya, que no aguanto mas, méteme la polla hasta los huevos. (cogí con la mano izquierda abrí estos labios del coño, y con la derecha coloqué el glande dentro de aquel coño y me heché sobre ella, sujetándome de aquellas enormes tetas, mientras que notaba como mi polla entraba en aquel humedo y caliente coño)
Y – Te voy a pegar una buena follada, hecha las piernas para arriba. (empezé a meter y sacar la polla en aquel coño, de una forma brutal, mientras que tenía en cada mano una parte de aquellas impresionantes tetas, y me hechaba para adelante, y chupaba los pezones, que estaban como una falange de mi dedo, de grandes y de duros)
S – Ummm, ummmmm, sigue, sigue, fóllame asi, asi, no pares.
Y – Baja una mano y tócate al clítoris tu mientras, y chupate un pezón. (a lo cual comenzó a tocarse el clítoris, y notaba como cada vez que entraba mi polla en aquel coño, topaba con su mano que estaba restregandose el clítoris de una forma rapidísima, y chupaba y mordia uno de sus pezones de la teta que sujetaba con su mano)
S – Saca la polla, y fóllame el culo, que quiero correrme con tu polla en el culo metida, date prisa, que me voy a correr.
Y – Vale, ahora mismo. (Saqué la polla del coño, y heche las piernas para atrás, y le dije que las sujetara con sus manos, y coloqué la polla en el culo, a lo que noté que con tanto flujo, estaba super lubricado, y comenzé a meter poco a poco la polla dentro. Cada centímetro de polla que le iba entrando, soltaba unos gemidos impresionantes)
S – Así, así, así, follate mi culo, méteme la polla entera, fóllatelo.
Y – Dime cuando te vas a correr.
S – Ya, ya, ya me corro!!!!!, ( a lo cual, metí la polla al fondo de un empujón, y empezé a dar empujones en el culo, mientras que notaba las contraciones que tenía, y se pellizcaba los pezones suyos, como si los ordeñara, y mordia sus labios)
Y – Aguanta un poco, que me voy a correr yo tambien, te voy a llenar tu culo de leche, aguanta un poco, ahí vaaa, toma lechecita, tomaaaaaa!
(Pasaron unos minutos tumbado encima de ella con una mano sujetando una de sus tetas)
S – Muchacho que buen polvo que me has hechado, joder, que bien me siento.
Y – Pues imaginate yo, me ha encantado, que buena follada.
S – Te ha gustado de verdad?
Y – Si
S – Y te gustaría repetir?
Y – Claro, por supuesto, estaría follandote a todas horas.
S – Pues vivo ahí, cuando quieras follar, te doy mi numero y me llamas y te digo donde follamos, que este mes que estas aquí, quiero que me folles todas las veces que puedas.
Y – Por mí encantado.

En otro escrito, os contaré que paso durante todo este mes de estas inolvidables vacaciones. Espero que os haya gustado, a mi me gusto mucho, y no puedo olvidar aquel verano desde entonces.
PILLIN

El portero se me folla

Cuando había bajado 3 plantas, me topé en un tramo con el portero, un hombre bastante obeso, calvo y maloliente, un tío que daba asco nada más verlo

—-Capítulo 1—-
Era primavera y mi joven cuerpo estaba lleno de sensaciones hasta ahora desconocidas, algunas veces, notaba como mi rajita necesitaba ser rascada con cierta frecuencia y en aquel entonces, no sabía que aquello era masturbarse, así que yo pasaba muchas horas “ráscandome” todo lo que podía.
Mis padres, trabajaban los dos fuera de casa, mi padre, no llegaba hasta la noche y mi madre, lo hacía por la tarde, aunque algunas veces, llegaba también bastante tarde, casi a la hora de la cena, con lo cual aquella situación era envidiada por mis amigas, al disfrutar de una libertad que ellas no podían.

Una tarde, me llamó mi madre, diciéndome que llegaría bastante tarde, es más, no llegaría a tiempo para cenar. Eso me alegró mucho, todo el día para mí sola, ya que era verano, había sacado buenas notas y me podía permitir gandulear como se me diera la gana, así que me dispuse bajar a la piscina de mi comunidad en un día que iba a ser todo para mí, sin que me regañara nadie, sin oir a nadie, sin que nadie me mandara esta o cual cosa, en fin, un día sin padres, qué más se puede pedir?

Mi bikini era minúsculo, el pequeño tanga amarillo, tapaba mas bien poco y encima al mojarse transparentaba el incipiente vello púbico y el sujetador apena tapaba mis ya hermosas aureolas, con unos pitones que se me ponían al mojarme que era algo exagerado para mi edad y, para colmo me estaba pequeño, pero no importaba, precisamente la “gracia” de aquel bikini, era esa, que me estaba muy pequeño. Muy lasciva era yo para mi edad! Acabé de arreglarme poniéndome un (como no) diminuto pareo y cepillándome profusamente mi larga cabellera castaña y lisa que me daban un aspecto mojigato en contraste con la vuluptuosidad de mi cuerpo de adolescente.

Bajé los escalones andando, pasaba de coger el ascensor, además, había probabilidad de encontrarme saliendo o entrando de su casa con aquel chico que me gustaba horrores y que no me hacía ni caso, pero, cuando había bajado 3 plantas, me topé en un tramo con el portero, un hombre bastante obeso, calvo y maloliente, un tío que daba asco nada más verlo. Siempre vestía casi igual, una camisa que no se sabía si era gris o beige, abierta a la altura del ombligo, porque ya no le cerraba y de los botones de arriba salían unos pelos canosos largos que daba grima nada más verlo, los pantalones le caían y cuando se agachaba asomaba sus calzoncillos que en su día habrían sido blancos. Usaba de esas sandalias horteras de las de viejo de toda la vida y su calva estaba provista de algún poco pelo, canoamarillento. Un tío guarro, descuidado, que ocupaba toda la escalera y al pasar yo, se quedó quieto para que aposta le rozara al bajar.

Antonio (que así se llamaba) apoyó la espalda contra la pared, como queriendo meterse en ella para dejarme paso y yo me puse de espaldas a él para bajar encontrando la mejor manera, ya que peligraba quedarnos encasquillados, tal situación era algo embarazosa. Pasé como mejor pude, de espaldas a él, sin embargo, sentí al pasar un leve roce sobre mi culo redondo y prieto. El me preguntó por mis padres y le dije que llegarían tarde los dos, presumiendo de lo libre que estaba ese día. Al pasar, noté que el cuerpo de Antonio se tensaba y se apretaba contra mi culo y, para mi sorpresa, noté unos dedos gordos y torpes meterse por dentro del tanga, no, sin cierta agilidad. Me quedé sin respiración y llena de extrañeza, como había osado hacer una cosa así aquel tio? Bueno, tenía fama de viejo verde, la verdad que nos miraba mucho a todas las chicas del edificio, pero llegar a eso, nunca me lo imaginé, es más, de haberlo pensado me habrìa dado un asco horroroso. El hombre tenía el dedo en la puerta de mi rajita que ya estaba comenzando a palpiar, le pregunté con un susurro que qué hacía y por toda respuesta encontré que me metía el dedo un poquitín, yo, en vez de quitarme que es lo que mi cabeza me dictaba, abrí mucho las piernas, al tiempo que susurraba que era virgen y podría hacerme daño. Por toda respuesta pasaba el dedo a lo largo y ancho de mi coñito propiciándome un largo y profundo orgasmo conteniendo el jadeo, no sea que alguien me escuchara y podría morirme de la verguenza. Antonio, con la mano que le quedaba libre, y, al ver que yo no me quitaba, me tocaba una teta por fuera del bikini primero y metiendo la mano después, cuando me la pellizcó me caí de culo. Aquello era demasiado, un tío que olía a demonio, asqueroso, de lo peor, me estaba metiendo un dedo en el coño descaradamente al tiempo que me pellizcaba una teta y notaba un bulto cada vez más gordo en mi culo y de pronto, me soltó deseándome un buen día.

Me fuí a la piscina llena de angustia, de miedo y sobre todo una cachondez para mí entonces desconocida, teniendo que meterme en el agua varias veces para meterme el dedo, recordando cada movimiento que me hacía Antonio para imitarlo y tratar de buscar aquel gustillo, que, sin embargo, me daba más al recordarlo que con lo que me estaba haciendo yo misma.

Ya no podía más, iba a subir a mi casa a masturbarme tranquilamente, aquello era demasiado, hacía un calor de muerte y eso hacía que me calentara más, así que mejor en casita, con el aire acondicionado y tranquila. Allí estaría a mi libre albedrío. Mi pensamiento era subir en el ascensor, aunque nunca lo hacía, porque así llegaría antes porque me faltaba tiempo, pero, justo cuando se cerraba, una mano volvió a abrirlo, era Antonio que me miraba con sus ojos ahuevados y con cara de salido. Nada más andar el ascensor, lo paró y se avalanzó contra mí apoyándome contra una de las paredes, me metió la lengua en la boca y habría vomitado si no hubiese sentido otra vez aquellos ágiles dedos trasteandome mi conejito palpitante, en vez de eso, jadeaba en su boca como una puta cualquiera y me entregaba a aquella sucia caricia que a mí me sabía a gloria. Sin soltarme pulsó el botón del último piso, que era la portería para ello tenía que introducir una llave, lo que hizo con la mano que le quedaba libre despegando entonces su boca de la mía.

Estaba babeando, jadeando y rojo de la tensión, no todos los días un tipo así tiene una chica así de ofrecida. Dió al botón y subimos, yo sabía que quería estar a solas conmigo, yo me decía dile que no quieres, pero no abría la boca, me quedé en silencio, tan solo mordiéndome el labio inferior del gusto que sentía con el leve roce de aquel dedo gordo tan magnífico, desde luego, no era igual que cuando me lo hacía yo, tan torpe que era aún. Volvió a besarme y toquetearme las tetas, el tío sudaba como un pollo y gemía como un cerdo, intentando ponerme la polla entre las piernas, pero no podía, ya que la barriga le caía casi hasta las piernas. Llegamos a la última planta, la que nadie tenía acceso, a rastras me sacó de la cabina del ascensor, todo muy nervioso e inquieto, se sacó la polla y me llevó hasta allí con la mano. Era una polla gorda, apenas morcillona, no se le llegaba a poner del todo dura, con unos huevos muy gordos que le caían que a mí se me figuraba los de un burro, tocarlo era asqueroso, pero me daba tanto gusto con la mano que seguí, obedeciendo y le toqué y nada más notar el tacto de mi pequeña mano, tuve entre ellas una polla inmensa y gorda y me aterré. Yo ya no estaba excitada, tenía miedo y quería irme pero no me lo permitió, me dijo que ahora no podía que estaba por venir lo mejor, que no tuviera miedo, que iba a acariciarme como nunca me lo habían hecho y así era, porque a mí nadie me había acariciado antes.

Sin soltarme abrió la puerta de su casa y entramos mientras seguía besándome con una lengua llena de babas repugnante. Tenía que tragar mucha saliva de aquel tío que yo trataba sin éxito de escupir, pero como me daba más se me acumulaba en mi boca, aquello no me gustaba, estaba llena de contradiciones, que me tocara el coño me gustaba, tocarle la polla y que me besara, no, pero continué haciendo ambas cosas apretando además mucho las piernas para sentirle un poco más. Fuimos al sofá, la casa estaba muy desordenada, llena de ropa sucia por el suelo y olía a pocilga pero a mí me daba igual, yo estaba en la gloria y casi desnuda casi sin darme cuenta, porque me había desatado el sujetador y bajado el tanga hasta las rodillas casi sin darme cuenta, probablemente lo vendría haciendo ya por el camino a casa, el caso es que yo ni lo noté. Mis piernas apretujaban su dedo que yo quería sentir no sabía de que manera, pero aquello me estaba sabiendo a poco, me daba tanta verguenza estar con el portero así que me puse a llorar, me daban náuseas su boca y su polla, y antes de pensarlo, me ví tumbada en el sofá con las piernas abiertas sin el tanga ya, entregada, ofrecida, muy puta, muy salida, del sujetador abierto, salían mis grandes tetas cuyos pezones Antonio mamaba con ganas, sin dejar que me enfriara. Se bajó del todo los pantalones y los calzoncillos, me daba tanto asco que volví la cara para no mirar, pero el tío me cogió por la cabeza obligándome a mamarle la polla.

Lo que sentí cuando me la enchufó no puedo ni relatarlo, casi me atraganta, esa polla olía a pis un montón, me daban arcadas pero me obligó a mamársela y, dado que el muy cerdo, no dejaba de tocarme el coñito, seguí , todo menos que parara, lo que ocurría era que a mi entender el muy cabrón estaba llegando demasiado lejos. Con una mano traté de apartarle de mi cara, pero fué imposible, aquella mole humana se había hecho con mi cara y mi boca. Para que le succionara mejor, me cogía la mano para levantarle la gran barriga y aún bajo esta quedaba un buen trozo de polla gruesa y asquerosa que yo me tenía que meter porque no paraba de decirme, entera… “métetela entera en la boca, anda preciosa, que yo te estoy haciendo muy feliz, hazme tú también a mí, cariño” yo no quería, intentaba apartarle, pero era imposible, en vez de apartarse, se ponía mas cachondo mi portero. Se me corrió en la boca, yo ya no podía más y sobre su barriga lo escupí como pude de tanta repugnancia que me entró, creí que se enfadaría, pero lejos de eso, me puso la cara sobre lo que escupí y me obligó a lamerlo, lo hice entre sollozos y me obligó otra vez a meterme la polla en mi boca que además de a pis, sabía a semen asqueroso. Lamí sin dejar de lloriquear, y, al poco noté que se le ponía dura de nuevo. Mientras yo hacía eso, el tío se quitó la camisa y debajo llevaba una de esas camisetas de aro que llevan los viejos ya amarillenta del uso que no se quitó. El olor a sudor ya era insoportable y yo ya no podía más, eso me superaba y para mí había sido suficiente, por lo visto, para él, no.

Tiró de mis piernas y me las subío a la altura de sus hombros, volvió a subirse la barriga para que yo por mi coño notara su glande rozarme. Al sentirlo, no pude más y me hice pipi sobre él. El tío gemía como un cerdo y seguía frotándome y frotándome, me daba asco, pero me corría una y otra vez sobre aquella meada y gorda polla, se retiró un poco y apuntando hacia mí me propinó una meada él tambien que, lejos de asquearme, me dio mucho gustirrinín que me diera sobre mi vulva caliente. Todo eso era demasiado, yo no podía imaginarme que el sexo fuera tan guarro y tan raro, pero allí estaba con las piernas bien abiertas para un tío que no se follarían ni las putas, ofrecida y abandonada, yo me desconocía.

“Vas a follar conmigo, mi pequeña… vas a ver como Antonio, te mete esta polla dentro de tu ser y sentirás el mayor de los placeres que tendrás en tu vida” Me tensé del miedo “follar, no, por favor, que yo no lo he hecho nunca! Sigamos con las caricias, lo que quieras, pero no me metas la polla, que me va a doler, por favor, no” El contesto: “precisamente voy a follarte porque no lo has hecho nunca y ahora vas a saber lo que es consolarse de veras, o crees que no te veo como inutilmente lo intentas con el dedito en tu habitacion? Te veo por la azotea del bloque de enfrente cada día y, créeme, he soñado con este momento cada tarde”

Me puse a gimotear pero él hizo caso omiso, volvió a acariciarme con el glande y volví a sentirme mojada hasta las rodillas del gusto, ya no sabía si me orinaba o me corría pero un dolor de pronto paralizó aquel frenesí. Antonio estaba tumbado sobre mí, su barriga me presionaba y pesaba como un mueble, su polla estaba dentro y era precisamente lo que me hacía daño. El estaba quieto y susurró que me tranquilizara, que aquello pasaba pronto, y , así fué, lentamente, comenzó un metesaca que, aunque al principio era algo molesto, luego me hizo perder el norte. Su polla entraba y salía cada vez más rápido y fuerte, sus huevos hacían ruido contra mi culo en cada embestida que se me hacía insostenible, jamás había sentido tanto gusto en mi cuerpo. Toda yo temblaba, gemía y abría más las piernas, quería sentirla toda, quería más, yo misma me sorprendí pidiendo eso, más.
Seguía el bombeo atroz, aquel hombre estaba lleno de potencia, me daba mucho gusto y sentía vértigo del placer, y , cuando me sobrevino uno de los miles de orgasmos que me hizo sentir, noté su polla que palpitaba siguiendo a continuación un mar de leche que inundaba mi cuerpecito delgado.

Se tiró encima mía como un plomo, aún jadeoso y con los ojos en blanco, babeaba y tenía la boca entreabierta, me lamió toda pero yo lejos de darme asco ya, estaba siendo suya del todo.
Me sacó la polla, bajó mi cabeza y yo la acabé de limpiar. “Ya no hace falta que me lave, me la has dejado muy limpita ya, anda, ponte esa ropilla que llevas y vete antes que nadie te vea que bajas de aquí, y ya sabes, cuando quieras, ven a verme”

Me puse el tanga rápidamente, estaba llena de leche que me caía piernas abajo cada vez que me movía, llena de babas del muy cerdo y olía casi tan mal como él, claro, si había retozado como una zorra entre sus brazos, como iba a estar? pues como él echa una guarra. Sentí mucha verguenza, asco de mi misma, como pude perder mi virginidad con un gordo de 60 años que no se lavaba? me había vuelto loca o que? Abrí la puerta de mi casa y llorando abrí la ducha donde me pasé horas, pero ya era tarde para mí, me había convertido en una adolescente con una experiencia muy fuerte y, aquello sin duda traería sus consecuencias

—-Capítulo 2—-
En la soledad de mi habitación, recordaba el revolcón con Antonio. Realmente era repugnante tener aquel oso encima de mí, sudoroso, partiéndome en dos trozos de aquella manera tan brutal, pero mi rajita de tan solo recordarlo, se mojaba por momentos, qué me estaba pasando? A mí aquello no me gustaba, me repetía a mí misma, no estaba bien y no se debería repetir, pero cuando me ponía mi nuevo tanga diminuto, no podía dejar de pensar en la tarde en la que perdí el virgo en manos de aquel obseso hará ya para 3 semanas.
Desde entonces, me volví más solitaria, aprovechando cada momento para masturbarme, me metía toda clase de objetos para consolarme y acallar mi sed de ser follada, cualquier cosa antes que aquello, algo tendría que servirme, no? pero no, nada me dejaba tan satisfecha como aquella cosota grandota que invadia mi intimidad mas absoluta.

Desde aquel día, no había vuelto a bajar a la piscina por no encontrarme con Antonio el portero al que evitaba. Trataba de salir a la calle cuando él no estuviera de servicio para no encontrármelo, pero hoy bajaría a la piscina a darme un chapuzón y el portero, como si no estuviera, pero estaba, en su habitáculo de portero, poniendo el correo en los buzones, distraido. Intenté pasar sin que me viera, aunque inconscientemente, deseaba que lo hiciera. Quizas por ello, ese día no me puse el pareo, solo llevaba mi tanguita, pero estaba tan caliente esos días que habría ido desnuda. En mi mente calenturienta, me imaginaba sin ropa por las calles y todos los desconocidos se me follaban sin piedad, ese estado había propiciado Antonio en mí.

“Espera” oí tras de mí, era su voz ronca y aguardentosa, no había duda, que querría? que verguenza sentí al notarme húmeda con sólo hablarme! me paré en seco y tan pegado a mí que podía sentir su polla en estado de erección absoluto, metió con descaro un dedo por el tanga. “Uhmmm, te siento húmeda, pequeña, es porque echas de menos a tu portero amigo? Te veo cada tarde meterte cosas en este agujerito e incluso has llorado de deseo, vente luego arriba, a mi casa, anda, que vamos a jugar. Ya sabes que yo juego fuerte” Le regalé un chorreón de líquido viscoso en su mano, me lo dió a lamer y cerrando los ojos de caliente, lo chupé. Me soltó y corriendo me fuí a la piscina.

No pude dejar de pensar en el episodio anterior sin que me mojara toda, sencillamente o me estaba volviendo loca o era una viciosa asquerosa, demasiado para mi edad, no imaginé que la vida estaba llena de aquellas cosas, no me apetecía nada ir con mis amigas, hablar de chicos e ir a las discotecas, a mí lo que me apetecía en realidad, si me oía a mí misma, era revolcarme con el portero y follar con él a todas horas, aquello me había gustado de veras, aunque no quisiera reconocerlo.
Mi madre intuyó que algo ocurría, yo no podía comer, estaba muy nerviosa, deseando salir corriendo a casa de Antonio, yo ya no podía màs.
“mami, voy a tomar el postre con las chicas”(refiriéndome a mis amigas) “Bien, hija, pero antes come, si no, no te vas” así que como pude engullí el puré de verdura y un poco de pescado, para que mi madre me dejara libre por fín.

Vestida con un leve vestidito de tirantes y gran escote de alegres estampados y unas sandalitas cómodas. Debajo, llevaba un tanga blanco y como no necesitaba sujetador, nunca lo usaba. A través del telefonillo interior avisé a Antonio que subía para que me viniera a buscar al ascensor, ya que para subir a la portería necesitaba de una llave. Le esperé en la planta baja nerviosa y, en cuanto se abrió la puerta y me metí en él, comenzó a besuquearme con aquella lengua gorda y viscosa con la que jugueteaba con mi propia lengua sin ningun tipo de pudor. Le ofrecí mi conchita con las piernas bien abiertas, él se tuvo que agachar un poco, por el tamaño de su barriga para con la polla poder resfregarme y, aún con el pantalón puesto, podía sentira vigorosa moverse encima de mí.

Me cogió en brazos, yo con mis piernas le rodeaba su gran cintura buscando aquel contacto tan ansiado y no parábamos de jugar con nuestras lenguas. De esa guisa entramos en su casa. Nada más entrar, me llevó al dormitorio. la cama estaba desecha, las sábanas amarillentas pero a mí nada me importaba, se me había ido la cabeza con la calentura. Antonio tiró de mi vestido hacia abajo, y, me echó a un lado el tanga, descubriendo una conchita hinchada de ganas de ser saciada y no se hizo esperar, noté su lengua gorda y babosa abrirse paso entre las paredes de mi coño, yo me retorcía del placer y gemía despavorida, estaba al borde de correrme cuando de pronto paró. Busqué con mis propias manos aquella polla que tanto ansiaba y no podía ni abrir la cremallera de su pantalón, él mismo me tuvo que ayudar. Respiraba entrecortadamente, estaba rojo y me sonreía “vaya, la nena hoy no dice no, verdad? la nena quiere que su amiguito le de su regalito” decía esto tocándose la polla de forma vulgar. Por fín la ví, tiesa, desafiante, toda para mí y sin dilación me la metí en la boca y mamé de forma golosa. Los dedos del hombre buscaban mi coñito hambriento y yo me abrí aún más si cabe, de piernas.
Esa era yo, una adolescente llena de vida y esta la tenía ante mí. Eso y no otra cosa era lo que yo quería, estaba salida perdida, para aquel tío yo no era una niña, como mis padres aún me veían, él me trataba como una mujer y me daba lo que sólo una mujer puede recibir.

Se tumbó en la cama y me hizo ponerle mi coñito en la boca, de esta forma yo podría comerle la polla cuanto me diese la gana. Me encantaba sentir aquel bocado tan magnífico dentro de mi pequeña boquita. El me decía que se la mojara entera, pero como no me cabía en la boca, tenía que hacer filigranas para poder ensalivarla por todo lo largo y ancho. Mientras mi coño lo tenía abierto completamente con las manos y su lengua me entraba y salía como si me estuviera follando. Yo estaba por las nubes y me corrí en su boca varias veces, pero cuando noté que su polla comenzaba a palpitar, Antonio me levantó de encima suyo y me colocó a mí bocarriba, abriéndome bien las piernas que yo a mi vez levantaba para facilitar más el contacto.
Llevantó su barriga que puso encima de la mía y la noté, noté su polla caliente y babosa de mi boca, la notaba resfregarme en la puerta de mi conchita y aquel contacto me hacía vibrar de emoción y gusto. Lloré, estaba avergonzada de lo que estaba haciendo, pero a la vez me estaba corriendo viva, los orgasmos se me escapaban uno tras otro de mi joven y aún inexperto coño. Antonio tenía los ojos en blanco, la boca entreabierta y pensé que iba a desmayarse, de pronto… de pronto todo me daba vueltas, los ojos se me voltearon y me sentí morir, por fin! por fin me la había metido! pero que gusto sentía al tener aquel trozo de carne que me llenaba entera y me llegaba hasta la cintura! No quería que ese momento se acabara jamás y grité…”OH, QUE GANAS QUE TENIA” Entonces comenzó el vaivén y ya me quedé prácticamente traspuesta. El no paraba de follarme, yo como ida entre jadeos susurraba, “más, más, dame más, por favor, más, no pares, no pares, dame más” y notaba que su polla iba y venía mas duro y fuerte. Nunca soñé que esa sensación existiera, eso era lo que iba buscando, follar como es debido, y, aún fué mucho mejor que la primera vez, que me pareció mucho más suave en relacíon a aquellos empujones infernales.

Pudo pasar más de una hora o un día entero, yo perdí la noción del tiempo y me quedé vacía cuando de pronto me la sacó. Me puse a llorar, no quería que me la sacara aún, Antonio como adivinando mis pensamientos me dijo “tranquila, aún no hemos empezado siquiera, que yo esta tarde no trabajo y podemos jugar cuanto quieras” Me dió media vuelta y me puso a cuatro patas en el borde de la cama. Mis tetas colgaban como campanas y, él desde atrás me las pellizcaba muy fuerte, casi haciéndome daño. Se situó tras de mí , de pié en el suelo y de pronto volví a notar su polla en la puerta de mi raja llena de flujos vaginales. Me agarré a la almohada que olía a rancio de no lavarla, pero para mí era como una balsa en un río revuelto, ya que si no me agarraba me caía con aquellos vaivenes que muy pronto volví a sentir. Cuando me metió la polla de nuevo, me sentí plena, así es como debía estar, cuando me la sacaba estaba vacía, y yo no quería estar vacía , queria que me llenara con aquel tronco maravilloso que saciaba todas mis ansias.

Me folló durante un buen rato, al tiempo que un dedo ensalivado se abría paso en mi culo. Hice ademán de quitarme, pero él me atrajo más hacia sí. “No te dolerá, tranquilita, porque hoy te irás de aquí hecha una mujer” Su promesa me hizo sentir mas cachonda y le entregué otro orgasmo más, el diez mil, por lo menos, yo había perdido ya la cuenta. Me sacó la polla de mi coño y noté el glande en mi culito, al tiempo que sus dedos ágiles, me abrian el coño y me seguían masturbando sin parar. Su polla grande se abrió paso de un sólo golpe en mi culo. Grité, me dolió muchísimo y lloraba de dolor, aunque mi coño salvajemente masturbado mitigaba gran parte de la tortura.
“Mejor así, nena, toda de golpe, porque ahora ya no te va a doler nada, ahora será un placer maravilloso” y así fué. Primero despacito, suave, movía su polla con sabios movimientos, luego mas aprisa. Sus dedos seguían masturbando mi coñito travieso y mi culo se moría de gusto con los apretones de su polla con movimientos cada vez más rápidos salvajes.
En una embestida brutal, sentí que el viejo me llenaba el culo de leche, me bombeaba como si me taladrase entre jadeos, tembloroso, me pellizcaba las tetas y el coño intermitentemente y me corrí casi a la vez con él.

Me sacó la polla del culo y caí de bruces contra la cama, cansada y dolorida, pero feliz, saciada y plena, pero él no acabó ahí, me metió la polla en la boca y pude comprobar que aún la tenía dura como el acero. Se tumbó en la cama y me obligó a sentarme encima de aquel falo inmenso siendo yo ahora la que le follaría. Estaba cansada, me sentía una muñeca rota, quería descansar y se lo dije “Tú has venido a ser satisfecha y no te irás sin saber con quien juegas, ya te dije, que apuesto fuerte” Sin saber por qué aquellas palabras me pusieron cachondísima y moví el culo buscando mi propio placer, buscando aquella polla que me entraba toda y casi podía sentir que me saldría por la boca.
Le cabalgué durante un buen rato y cuando estuve a punto de correrme otra vez, me sentí llena de leche de nuevo, esta vez en mi rajita. Caí sobre él que no paraba de besarme y de decirme “eres una diosa, maravillosa… nena… que rica estás” y de esta manera me quedé dulcemente dormida entre los brazos de mi portero.

—-Capítulo 3—-
Adiós mamá.
Despido a mi madre con esa voz aflautá de que me dotó la naturaleza y espero aún conservar durante unos pocos años más. Como si fuera una muchacha inocente y primerizamente vírgen, pero no se llegan a inmaginar mis papás las últimas experiencias que he tenido con ese hombre tan gordo, feo y desagradable que se ocupa del servicio de portería del edificio. Mamá me dice adiós con el gesto y esa encantadora sonrisa que he heredado de ella y que igualmente le muestro despidiéndola. Si supiera que en menos de lo que un semáforo se pone en verde esos conocidos labios van a estar masturbando una polla, y es más, no la polla de un príncipe azul o uno de los esbeltos, educados y simpáticos compañeros de clase que en ocasiones ha tenido la ocasión de “admirar” mi mamaíta cuando por una u otra cosa se ha cruzado con alguno de ellos.

Sino la polla del maldito portero, ese asqueroso Antonio que no rinde honor a tan clásico nombre que han hostentado desde profetas de la salvación, reyes, príncipes, científicos, actores, cantantes famosos… pero no, el Antonio con que me trato es un hombre pasados ya de trozo los 50 y a punto de sobrepasar la sucia, fea y maloliente línea de los 60.
Sin dudarlo un momento y aún con el pijama puesto salgo de casa y me acerco al ascensor. Antonio me ha dado una copia de la llave necesaria para activar en el ascensor el acceso a su piso, para que así cuando lo desee yo, sin necesidad de llamarle ni pedirle nada, y aún con la opción de darle una dulce y adolescente sorpresa, hacerle una visita.

Cuando llego a su puerta la llamo y sé que él sabe que soy yo pues practicamente nadie tiene acceso a esa puerta excepto el presidente de la comunidad, y este lo último que hará es dignarse a hacerle una visita. Nada más abrir me le lanzo a los brazos y lo morreo. Su lengua gorda y rasposa y su mal olor han terminado por agradarme porque es precisamente ese mal olor el que activa en mi cerebro mis receptores sexuales, que han aprendido a que poco después de sentir ese hediondo estímulo, mis partes sexuales van a sentir otro bastante más placentero estímulo, no desde el punto de vista ético de la tal que nos enseñan en la escuela, sino todo lo contrario. Sexo, perversión, suciedad, polla gorda, morena y sucia que se mete en mi primerizo chocho dando de si mis paredes vaginales para albergar a ese falo gordo y duro cual si fuera de un verdadero fauno.
< qué pasa perra, vienes a buscar a tu longaniza ¿quieres que te folle? – sí va, vamos a la cama. < no…hoy vamos a hacer otra cosa. Manolo me toma de la mano y nos movemos hacia el lavabo. ¿Qué diablos querrá? Me saca y se saca toda la ropa y sin esperar a que me pida nada me arrodillo ante él y le como la polla. Una grande polla que me duele tragar al máximo lo que puedo pero es eso mismo lo que quiero sentir, como le cuesta de entrar aún cuando él empuja y tomándome de la nuca me hace sufrir. < hoy te voy a enseñar una cosa nueva. Sacándome su polla de la boca le inquiero a qué se refiere. – a qué… cabrón. Con rudeza me toma de la mano y me levanta, me mete en la ducha y da el agua que de inmediato cae sobre mi. – aaaaaaaaaaah, está fría!!!!!! Trato de salir de la gélida cascada pero él me pega una leche que dejándome petrificada por su reacción me hace insensible a esa helada agua que me cae encima. – pero qué… < tranquila, espérate que ahora se calentará. Aunque le cueste sin duda el agua se termina calentando y eso lo agradece mi tensa piel que se empezaba a cuartear por la violenta sensación. Cuando ha adquirido una temperatura adecuada yo misma me regalo bajo su influjo para de alguna manera hacerme olvidar la violenta sensación pasada. Manolo también se mete en la ducha y me ordena que me agache. – sí claro, cielo, ahora te la como. Estoy mirando fijamente su polla a 10 centímetros de mis labios pensando en alguna inspiración original con que amenizar esta mamada cuando de esta empieza a salir un chorro de orín que me da en toda la cara. – eeeeeeh, uhmmmmppmps. Trato de apartarme y levantarme pero otra Leche me indica que esa no es la vía a seguir. -PLAS- – ¿Pero qué haces!!! < ¡estate quieta! – pero pero. < estate quieta… no quiero lamentarlo. El ardiente miedo que sube desde mis pies hasta llegando a mi cabeza me indica que lo mejor será obedecer a sus órdenes. – vale, haré lo que me digas. < arrodíllate. Me pongo de rodillas ya esperando lo que está por venir, pero no tengo remedio. Antonio pesa como 3 veces lo que peso yo y oponerme a cualquiera que sea de sus propósitos es más que absurdo y peligroso. Se me empieza a mear en la cara, yo cierro los ojos y siento como ese caliente líquido impregna todo mi rostro como el agua de la ducha que pasa a mezclárse con él. < así me gusta pequeña, como si fuera un helado de nata, está rico verdad… Yo no tengo intención a responderle nada, lo que me está haciendo es asqueroso y puede estar seguro que nunca más va a recibir la visita de su tierna vecinita que tantos recreos le ha propiciado. Entre ellos permitirle ser mi primer hombre, algo que aunque pueda parecer una estupidez, todas las hembras le damos un gran valor. No va a tirarse el resto de la tarde meando, esto es algo que se acaba, por lo que paciente espero que se le termine el suministro de orín. Pero de pronto me da un fuerte pellizco el moflete. < abre la boca. – no. Niego ladeándola sin abrirla. Me pellizca de nuevo el moflete pero esta vez con mucha más fuerza, seguro que me quedará la marca unos días. – Aaaaaaaaaaaaaaaah. Junto al mismo grito dejo la boca abierta dando paso al orín a que me llene la boca. Es por supuesto asqueroso y no sé como le puede haber dado a mi querido Antonio por hacerme una cosa así, pero de esta se va a acordar, voy a complicarle la vida mientras siga viviendo en este edificio y puede estar seguro que mi maligna mente le devolverá con alevosía este mal “trago”. Afortunadamente el orín no da para mucho más y en unos pocos chorros más dejo de sentir esa tibia fuente duchar mi cara. Cuando ha terminado me levanto y con el teléfono de la ducha aún soltando agua caliente me aclaro tanto la cara como todo mi cuerpo. Antonio se acerca a mi y extrañamente pretende besarme. – no. Pero me toma con rudeza la mano y temiéndome otra de sus represalias le termino concediendo en beso. Nos besamos cariñosamente bajo el agua que aún cae encima de nosotros y yo tengo verdaderas dudas de qué diablos está pasando y si me atreveré a hacer nunca más el amor con él, después de lo que me ha hecho. Antonio, peró, parece convenzidísimo de ello pues su comportamiento no dista en absoluto del que tiene habitualmente y me ha hecha tanto amar los embistes de su polla. Cierra el grifo de la ducha y ambos nos secamos un poco con un par de toallas. No parece haber perdido su mandatoria encima de mi y cuando me ve lista me vuelve a tomar de la mano y nos vamos a la habitación. Me tumba en la cama y. – ¿qué pretendes hacer? < follarte. – ¡después de mearte en mi cara! ni hablar! ahí te pudras. Le respondo furiosa, trato de levantarme pero un inesperado empujón vuelve a tenderme ante él, en medio de la cama. – ¿qué pretendes hacer, violarme? < nadie te va a violar pequeña, vamos a follar. Se estira encima de mi y me besa. En el fondo no estoy tan histérica como parece intento dar a parecer y sin mucho a temer asimilo su beso con la misma boca abierta con que suelo hacerlo. Al cabo de unos momentos e intentando yo, olvidar tan penosa experiencia le pregunto. – ¿por qué lo has hecho? Antonio se me separa y se sienta a mi lado. < no temas, ya lo verás…. Me toma del rostro y acercándose a mi con el mismo cariño con el que lo haría un príncipe azul después de salvar de las garras del dragón a su amada me vuelve a dar un beso. Yo me pierdo en él porque aunque temblando de la asquerosa experiencia de la ducha, Antonio fue el 1er hombre en besarme y no conozco de momento a nadie que lo haga mejor. Su beso va haciendo progresiones como es habitual hasta que empieza a bajar por mi cuello, empieza a sorber mis pezones. Yo no ceso de preguntarle. – pero por qué, por qué.. uhmmm. Él no me da respuesta alguna y prosigue su camino duchando con su lengua esa piel que hace un rato estaba impregnando con su repugnante orín. Termina sorbiéndome la almeja. Cuando me oigo a mi misma gemir, doy por olvidada la cabronada de la ducha, voy a hacer el amor con Antonio por mucho que me pese. Le tomo la cabeza para apretarla contra mi vagina, le hace falta un buen rato para elevar mi excitación al grado habitual pero termina consiguiéndolo hasta que llega el momento que me incorporo, le tomo la verga y meto en mi boca ese miembro maldito que hace apenas media hora se me estaba meando. Ni yo misma doy crédito al habitual sabor de su polla que siento en mi boca cuando ni hace un rato la estaba maldiciento y prometiendo que nunca más iba a ser adorada. Al mismo hombre a que bajo su tortura a los pies de la ducha prometía odio eterno y nunca más dirijirle la palabra, pero ahora le estoy comiendo la polla con la misma pasión que lo hice el primer día, la primera polla de mi vida. Cuando me veo satisfecha me incorporo de nuevo y con una angelical y receptiva actitud me tiendo ante él. – házmelo. Él se me sube encima y mientras me apunta el pene en la vagina nos besamos con pasión. Me es difícil precisarlo con lo desequilibrado que tengo el humor después de las vivencias pasadas pero da la sensación que nunca había estado tan mojada, porque su polla entra practicamente de golpe y sin ninguna sensación dolorosa. Me entrego a su follar, mis gemidos rompen practicamente los cristales de las ventanas pues nunca, ni la 1era vez, habían sido tan fuertes las sensaciones. Ahora mismo no hay esa habitual mezcla de placer y dolor sino que todo es exclusivamente placer. Toda su polla al entrar y salir de dentro de mi no hace más que maravillas. Si pudiera me escaparía de casa y me vendría a vivir con este hombre, pero mis papás terminarían descubriendo que su hija perdida vive en el mismo edificio, por lo que de momento tendré que contentarme con hacerle eventuales visitas. Hasta que cumpla los dieciocho, entonces haré lo que me salga de las narices. —-Capítulo 4—- Paloma sale del ascensor y nadie sabría viéndola de qué piso procede. Si de la planta baja procediendo de la calle o quien sabe de qué piso. La cruda verdad es que procede del ático, el apartado que pertenece al portero y al cual sólo él tiene acceso ¿pero como habrá obtenido Paloma la llave para subir a ese piso? que es tan sólo poseída por el mismo portero y eventualmente por algún administrador de la comunidad que no es por supuesto esta mozuela. Nadie lo sabría aventurar con seguridad de saber la certeza de que la muchacha procede de dicho ático y mucho menos aventurar la actividad sexual que ha mantenido la moza precisamente en estas últimas dos horas, en que tras abandonar su madre su domicilio para irse al trabajo, la mozuela se ha dirigido con la llave pertinente al ático para tener un contacto sexual con ese gordo, sucio, viejo y maloliente portero con el cual por cierto ya ha mantenido bastantes más de una docena de encuentros sexuales. Paloma fue desflorada casi por sorpresa hace unas semanas después de un inevitable encuentro con el portero en un tramo de las escaleras en que él le aplicó un sibilino estímulo sexual en su entrepierna, que rato después la invito a visitar al portero a su propio piso, haciendo por primera vez el amor con el ideológico “padre” del príncipe azul con que siempre había soñado. A menudo había tenido la muchacha sueños sobre cómo sería su primer amor, como un joven guerrero a lomos de un blanco corcel. Heredero de un gran reino y amado y adorado por todas las mozuelas de la villa, y con un padre rey y posesor de todo lo que el horizonte puede abarcar con la mirara y de lo cual una día sería reina. Y alguna similitud con su sueño ha tenido su muestra real: el príncipe azul no era este en concreto sino su ideológico padre (el rey/el portero de la comunidad) las pertenencias que heredaría con la boda no serían los horizontes que desde la almena pudiese divisar con la mirada, sino absolutamente nada, simplemente saberse amada por quien se ocupa de mantener la escalera limpia, las luces funcionando, en fin, algo diferente a la labor de impartir justicia entre sus súbditos y paz y libertad a su reino. Y no fue amada Paloma en una blanca y real alcoba sino que fue primeramente sobada a medio tramo de las escaleras y después follada en el sucio y maloliente piso del portero. Pero a quien le importa todo esto, los sueños siempre quedan en sueños y Paloma se ve realmente satisfecha después de haber follado durante dos horas con su pseudo-príncipe. De nuevo regresa a su casa la muchacha y después de follar tanto rato quizá puede hacer algo de provecho como estudiar u hablar con una amiga por teléfono. Una cosa es segura y es que el portero tiene el resto de la tarde libre quien sabe a qué despreciables y malolientes ocupaciones dedicarla. Antonio, el portero, se ve satisfecho por supuesto de haber establecido relación amatoria con la chica del tercero. Por lo general tienden a calentarle los cojones las diferentes muchachas de la comunidad y por fin ha podido follarse una. Un deseo utópico sería follárselas todas, una por cada día de la semana, y haber sido de todas ellas su primer amante. El primer amante de Paloma del tercero, el primer de Lucía del cuarto, el primer del Jazmín del quinto, o el primer de Johana del segundo. Pero Lucía es incluso quizá un poco demasiado pequeña para ser amada; aún no llega ni a los diez años. Para Jazmín, sería una gran aventura pero no sería por supuesto la primera de la bella universitaria que acumula amantes en sus recuerdos como acumula muescas en la empuñadura del revolver un viejo pistolero del lejano oeste. Pero sí quizá podría serlo para Johana, la muchacha del segundo que tendrá aproximadamente la edad de Paloma, quizá uno o dos menos. Y que tiene un similar espíritu explorador de la vida como lo tiene su vecina que por cierto podría mantener durante toda su vida. Johana vive en el segundo y mantiene cierta amistad con sus vecinas al igual que todas ellas, entre ellas. Pero no sabe por supuesto que su vecina del tercero ha sido follada varias veces por el portero de su misma residencia. No tiene este portero para Johana el carácter repulsivo que lo tenía en su día para Paloma y que fue cambiado, después de haber sido amada por él, a un lado opuesto de su escala de valores personales. De tenerlo como una sucia boñiga de heces que se ocupa del orden de la escalera, a tenerlo como su amante secreto, aquel que la inició en el arte del amor aún de una manera un poco sucia, hubiéndosele meado encima unas cuantas veces ya. Pero hubiendo conocido con ello unos que quizá hubieran permanecido desconocidos placeres para el resto de su vida como hubieran sido estes cuya aplicación, como su inicial seducción, fue aplicada a la fuerza. A Johana tanto le da, el portero. Es el señor que se encarga de la escalera y apenas se detuvo nunca a valorar su nivel como hombre como de tantos hombres que rodean su vida; padres, profesores, familiares, tenderos. Aún no ha llegado Johana a esa edad en que empiezas a catalogar a cada hombre según su belleza y de momento sólo adora la muchacha a sus ídolos musicales. Pero para Antonio, el portero, eso es diferente. Johana es una tierna muchacha seguro tan virgen como lo fue en su día Paloma y ve el hombre que realmente habría una posibilidad de poseerla. Amar una muchacha es como domar un caballo; cuando has domado uno ya le tienes pillado el ritmo al proceso y más o menos ya tienes unas señas para domar al siguiente que no se te hace tan difícil. Amar a Johana sería para Antonio como domar a un segundo caballo. Con la experiencia de Paloma ha conocido este con cercanía los sentires de las muchachas, sus maneras de pensar, de moverse, de desear cosas, de obtenerlas. Y Johana es una casi igual de joven moza que por supuesto guarda grandes parecidos internos y externos con su vecina del tercero. Hay varias posibilidades, piensa Antonio, de seducir a Johana y poder rasgar con ella otra muesca en su revolver. Después de la follada con Paloma el portero se toma un descanso y con un té ante él empieza a debatir las posibilidades conquistatorias de “la del segundo” Ahora mismo esta se encuentra sola, su madre con la que vive sola, se ha ido a trabajar para volver como es común al tarde a la hora en que llega la mayoría de vecinos también regresando del trabajo. Podría hacerle una visita, una seductora visita a Johana. Decidido a ello y después de su descanso, Antonio toma un par de cosas de un cajón y resuelto se dirige al piso de Johana. Al poco de llamar al timbre aparece esta ante su puerta. – hola señor Antonio, mi madre no está en casa, dígame. < hola guapa, estoy localizando las diferentes goteras que tiene el edificio para arreglarlas. ¿Podría entrar un momento para hacer una revisión? – no tenemos ninguna gotera, que yo sepa. < no bueno, no es exactamente localizar las goteras sino localizar la posibilidad de que estas surjan. Déjame echar una ojeada. – sí claro, pase. Cede paso la muchacha apartándose a un lado y da paso al portero de su comunidad. Antonio se dirige a donde está situado el balcón con la vecina siguiéndolo. Cuando llega a este, mira al techo como aquel que intenta localizar una inexistente gotera y se saca una correa y una pelota de goma del bolsillo. Johana observa con atención los manejos del portero y por supuesto que no comprende en absoluto el uso a que irán destinados esa correa y esa pelota. Eso serán cosas de grandes, piensa la muchacha, por lo que no le da importancia. A lo que sí da la pertinente importancia es a cuando el portero salta sobre ella y sin darle ni un segundo a reaccionar le introduce la pelota en la boca e inmediatamente la amordaza con la correa atada alrededor de su cabeza, enmudeciéndola hasta que le crea pertinente. Johana intenta fugarse del asalto pero los fuertes brazos del portero, acostumbrados a barrer la escalera a diario, sujetan fuertemente sus débiles brazos impidiéndole oponer toda resistencia a ese amordazamiento que le dará, como tendrá ocasión de comprobar después, el poder de hacerle lo que quiera durante el resto de la tarde. La muchacha intenta aún oponer cierta resistencia pero subyugada a una fuerza superior es arrastrada hasta su misma habitación y cerrada la puerta después de introducirse ambos. Johana mueve la cabeza de un lado a otro violentamente e intenta emitir algún sonido, pero la pelota en la boca impide toda emisión de socorro e incluso pedir, preguntar, por qué se le está haciendo eso. < ¡Mantente quieta! Clama Antonio con ira. Tal clamor consigue cierto resultado y Johana abandona todo intento de fuga. Mirándole a los ojos casi llorando la muchacha inquiere al portero qué demonios se supone que está haciendo. < tranquila, no pasará nada. Susurra este. Es más que utópico tratar de calmar a nadie en esta situación pero para la joven vecina no queda otra opción que, aceptar la invitación del portero a sentarse en su cama. Una vez sentados Antonio toma a la muchacha de un costado y la mira a los ojos. < no te preocupes, no va a pasar nada malo. Ella sin embargo vuelve a mover la cabeza de un lado a otro con violencia y trata sin éxito de emitir algún sonido. < tranquila… tranquila… Clama de nuevo el portero ayudando ahora su petición abrazando con pausa a la chica. Este la abraza y le acaricia la cabeza con calma con lo que consigue detener la histeria de esta. < no pasará nada… Vuelve a decirle mirándole los ojos. Esta vez Johana no tiene la violenta reacción de antes pero se sigue sintiendo a “saltar y morder” El portero se acerca a su rostro y con pausa empieza a dedicarle varios besos. -muac- -muac- -muac- -muac- Johana cierra los ojos no dando crédito a lo que está sucediendo. Está siendo víctima de una violación, de una de esas violaciones que son anunciadas por la televisión. Ahora ella y por quien menos se lo esperaba, el portero de su comunidad, está siendo víctima de un forzamiento sexual porque se supone que de eso se tratará, dentro de un rato terminará siendo follada por el macho terminando con ello su infancia de una forma brutal. Johana vuelve a ladear la cabeza de un lado a otro pidiendo clemencia, comunicando en gestos: ¡vete, déjame, váyase! Su provisional amante determina que hará falta un poco más de convencimiento para que la muchacha acepte la situación. Apartándose de nuevo pero sin retirar la mano de su hombro Antonio vuelve a hablar a su vecina con toda la suavidad que puede. < Johana, cielo, no va a pasar nada, no te follaré ni violaré ni nada de eso. Sólo nos daremos besos, como amigos. Abogando a lo prometido Antonio se vuelve a acercar al rostro de la muchacha y reinicia su pausado besuqueo. < no va a pasar nada -muac- nada -muac- nada -muac- sólo nos querremos. Las irresolubles ansias de huida de la chica parecen haber cesado totalmente. Visto está que no hay ninguna posibilidad y lo único que puede plantearse es vivirlo de la mejor manera. Por lo que haciéndose a la inevitable situación Johana cierra los ojos y siente los besos que se desplazan alrededor de su rostro. Las manos de su pretendiente tampoco han quedado quietas y ahora acarician con ternura su cintura. La muchacha siente unos cálidos besos que se desplazan alrededor de su rostro y unas tiernas manos que le acarician la cintura, por un momento le gustaría tener libre la boca para poder asumir esos besos pero no descubre ninguna forma de decirlo amordazada como está. El besuqueo de su adorador prosigue con una perturbadora calidez, así como las diferentes caricias que siente alrededor de su cuerpo ninguna de ellas aplicada con rudeza ni vulgaridad sino precisamente como siempre había soñado que se lo haría su verdadero amor. Cuando el rostro del portero desciende a besarle el cuello Johana no puede hacer más que dejar que su cuerpo haga la que le pide la naturaleza y abrazándolo por su ancha espalda da por fin permiso a su secuestrador para darle el cariño como lo considere oportuno. El rostro del portero va besando el cuello de la muchacha a la vez que desciende, desabotonando varios de ellos de la camisa y dando los primeros signos de que más abajo hay un par de tiernos bultos coronados por unos rosados y primerizos pezones. El portero libera los pechitos de su pequeño sosten y empieza a sorberlos consiguiendo que la muchacha no cierre los ojos por miedo o temor, sino para sentir más intensos esos primeros besos de hombre que están recibiendo sus pechos. La mano derecha de la muchacha peca de revelar la dignidad que toda hembra está acostumbrada a ocultar y tomando la cabeza del varón la acaricia agradeciéndole el gracioso trato que le está dedicando. Sintiendo la caricia de la mano de la muchacha en su cabeza Antonio se da cuenta que la tiene en el bote. Se incorpora y desamorzadando la moza y lanzando la pelota de goma que a la fuerza le introdujo, al suelo, da por fin un primer beso a la chica con total consentimiento de esta. Johana tiene dificultades para abrazar el ancho tronco de su portero pero aún así lo hace lo mejor que puede con el poco cariño que hasta el momento ha aprendido a dar. La relación de ambos vecinos toma las habituales etapas que les suele tomar a una pareja de enamorados; primero se desnudan, él le come el sexo, ella hace lo mismo un rato después hasta que en un arrebato de pasión y valentía él le introduce el miembro en el orificio vaginal por muy virgen que sea este. Cuando al cabo de ese rato de adoraciones y caricias el pene se le introduce, sabe ella que el esperado momento por fin ha llegado, por fin ha conocido de quien se trataba el príncipe azul en que tanto soñó…. y tan cerca que lo tenía……….. tan cerca………… La cintura del portero salta encabritada encima de las abiertas piernas de la muchacha. – aaaaaah aaaaaah aaaaaah aaaaaah aaaaaah aaaaaah. Es tan grande, y dura, y le ha hecho tanto daño al entrar, pero ahora le gustaría tenerla para siempre más dentro de si. La muchacha espera no tener que compartir a su amante con nadie.. y quien querría coger con este hombre viejo, sucio, gordo y maloliente…

DE PIADOSA CATÓLICA A AMANTE LUJURIOSA DE MI YERNO

HOLA, ME LLAMO REGINA. TENGO 52 AÑOS, SOY TRIGUEÑA Y VOLUPTUOSA. MI CULO ES DESCOMUNAL, TENGO 145 CMS DE CADERA. MIS NALGAS SON GORDÍSIMAS Y SUPER VOLUMINOSAS. HASTA HACE 5 AÑOS MI CULO ERA VIRGEN.
YO ME CRIÉ EN UN HOGAR SUPER CONSERVADOR Y SUPER CATÓLICO. CASI ME HAGO MONJA, PERO CUANDO TENÍA 2 AÑOS COMO NOVICIA MIS PADRES ME SACARON Y ME CASARON A LA FUERZA. PRÁCTIMENTE ME VENDIERON AL QUE HOY ES MI ESPOSO Y PADRE DE MIS DOS HIJAS. NO ES FÁCIL PARA MÍ RELATAR ESTO PERO LO VOY A HACER PARA DESAHOGARME PORQUE NI AUN ME HE ATREVIDO A CONTÁRSELO AL PARROCO EN SECRETO DE CONFESIÓN.
EL HOMBRE QUE ME “OBLIGA” A SER SUYA CADA VEZ QUE QUIERE ES GIOVANI, MI YERNO DE 38 AÑOZ DE EDAD. ÉL ES ALTO Y BIEN MUSCULOSO, ATRACTIVO Y EXTRAORDINARIO EN LA CAMA.
TODO INICIÓ EN UNA SEMANA SANTA QUE DE SANTA NO TUVO NADA. MI ESPOSO DECIDIÓ VIAJAR AL PUEBLO DONDE VIVE MI SUEGRA. YO NO PUDE IR PORQUE ESTABA COMPROMETIDA CON LOS ACTOS DE LA SEMANA SANTA DE LA PARROQUIA DEL BARRIO. MI HIJA SE FUE CON SU HIJO Y MI YERNO SE QUEDÓ SUPUESTAMENTE PARA CORREGIR VARIOS TRABAJOS DE SUS ALUMNOS DE LA UNIVERSIDAD. MI HIJA, POR TANTO, ME PIDIÓ QUE LO ATENDIERA EN TODO. VIVIMOS EN LA MISMA CASA Y NUESTRA CONVIVENCIA SIEMPRE HABÍA SIDO BUENA Y MUY CERCANA, PERO NUNCA TAN CERCANA COMO AHORA.
DESPUÉS QUE SE FUERON, EL SÁBADO ANTES DEL DOMINGO DE RAMOS, EN LAS HORAS DE LA TARDE EMPEZÓ LA “VIOLACIÓN” SISTEMÁTICA MÍA. RECUERDO QUE ESTABA EN LA COCINA SOLA LAVANDO LA LOZA CUANDO SENTÍ QUE GIOVANI CERRÓ LA PUERTA DE LA CASA. YO SEGUÍ HACIENDO EL OFICIO SIN PERCATARME QUE MI YERNO HABÍA ENTRADO TOTALMENTE DESNUDO A LA COCINA PARA VIOLARME. DE REPENTE SENTÍ CUANDO ÉL ME ABRAZÓ DE ESPALDAS. SU ENORME Y GORDO PENE ME LO RECOSTÓ EN MI CULO. INTENTÉ QUITARLO PERO NO PUDE.
ÉL ESTABA DECIDIDO A HACERME SUYA A CUALQUIER COSTO. ALLÍ MISMO ME ROMPIÓ EL VESTIDO, Y QUEDÉ CON UNA CAMISILLA Y LA ENAGUA, CLARO DEBAJO TENÍA MI BRASIER Y MI PANTI SEÑORERO. YO NO SABÍA QUÉ HACER NI QUÉ DECIR. ESTABA EN SHOCK Y ME QUEDÉ TOTALMENTE PETRIFICADA SIN DEFENDERME NI LUCHAR.
ÉL APROVECHÓ MI ESTADO PARA DECIRME ALGO QUE NUNCA VOY A OLVIDAR.
G: SABES ALGO SUEGRITA, LLEVO AÑOS ESPERANDO ESTE MOMENTO. TE HE DESEADO COGER DESDE QUE TE VÍ POR PRIMERA VEZ Y HOY TE VOY A DEMOSTRAR QUE COMO YO TE DESEO NINGÚN OTRO HOMBRE EN EL MUNDO NI MI SUEGRO TE HA DESEADO JAMÁS.
EN ESE MOMENTO ME QUITÓ LA CAMISILLA Y LUEGO LA ENAGUA. DESPUÉS ME CONDUJO DE LA MANO A MI CUARTO Y ALLÍ PROCEDIÓ A DESABROCHARME EL BRASIER, Y LUEGO ME QUITÓ EL PANTI. QUIERO ACLARARLES AQUÍ QUE HASTA ESE MOMENTO DE MI VIDA NUNCA NADIE, NI SIQUIERA MI ESPOSO ME HABÍA VISTO DESNUDA NI ME HABÍA DESNUDADO. EL SEXO CON MI ESPOSO FUE SUPER CONSERVADOR. YO ME LEVANTO LA BATA DE DORMIR HASTA LA CINTURA DEBAJO DE LA SÁBANA, ÉL HACE LO MISMO, LUEGO YO CON MIS PIERNAS ESTIRADAS HACIA ABAJO Y ALGO ABIERTAS LO RECIBÍA ENCIMA DE MÍ. YO TOMO SU PENE Y LO UBICO EN MI VULVA Y ÉL PROCEDE A PENETRARME HASTA QUE TERMINA EN CUESTIÓN DE DOS O TRES MINUTOS. ASÍ FUE SIEMPRE. EL PLACER SEXUAL SEGÚN ME HABÍAN ENSEÑADO ERA PROHIBIDO Y PECADO PARA UNA MUJER DECENTE. SÓLO LAS PROSTITUTAS LO HACÍAN POR PLACER.
COMO JAMÁS ME HABÍA DEPILADO LA VULVA, ÉSTA SE ENCONTRBA BIEN PELUDA. MI YERNO ME ACOSTÓ EN LA CAMA E INICIÓ LA “VIOLACIÓN” BESÁNDOME EN LA BOCA POR VARIOS MINUTOS; LUEGO, EMPEZÓ A BESARME EL CUELLO Y A CHUPÁRMELO. FUE MUY EXTRAÑO PARA MÍ EL SENTIR AQUEL COSQUILLEO SUPER AGRADABLE. YO CERRÉ MIS OJOS PARA EVITAR SEGUIR SINTIENDO ESA SENCACIÓN TAN PLACENTERA, PERO FUE INÚTIL. POR EL CONTRARIO, EL PLACER AUMENTÓ HASTA EL PUNTO QUE MI VULVA POR PRIMERA VEZ EN MI VIDA EMPEZÓ A LUBRICAR Y A MOJARSE BASTANTE.
SIN EMBARGO, EN EL MOMENTO EN QUE MI YERNO BAJO PARA BESARME LOS SENOS, EL PLACER SOBREPASÓ LOS LÍMITES DE AGUANTE Y EMPEZÉ A RETORCERME INVOLUNTARIAMENTE. LA LUCHA FUE FEROZ. MI MENTE ODIABA EL MOMENTO Y PELEABA PARA NO SEGUIR SINTIENDO ESO, Y MI CUERPO ESTABA ENTREGÁNDOSE TODO A ESE PLACER Y SIN DESEOS DE QUE TERMINARA.
DESPUÉS, MI YERNO SE DETUVO Y ME MIRÓ A LOS OJOS Y ME DIJO:
G: REGINA, VOY A HACERTE ALGO QUE DE SEGURO JAMÁS HAS EXPERIMENTADO Y QUE TE GUSTARÁ TANTO QUE NO VAS A QUERER QUE TERMINE.
ENTONCES ÉL PROCEDIÓ A ABRIRME LAS PIERNAS DE PAR EN PAR COMO SI YO FUERA A PARIR. MI ENORME Y BIEN PELUDA VULVA QUEDÓ TOTALMENTE EXPUESTA Y ABIERTA ANTE ÉL.
G: TIENES EL CHOCHO MÁS GRANDE, GORDO Y PELUDO QUE HAYA VISTO EN MI VIDA. Y HE VISTO MUCHÍSIMOS. PERO ESTE ENORME CHOCHO QUE TÚ TIENES ESTA FUERA DE CONCURSO. ES EL MÁS PELUDO DE TODOS. TIENES EL CLÍTORIS BIEN GRANDE Y LOS LABIOS DE TU CHOCHO SON BIEN GRANDES. UFF! QUE DE BUENAS QUE SOY YO.
INICIÓ BESÁNDOME EL BELLO PÚBICO DESDE ARRIBA HASTA ABAJO PERO MUY LENTAMENTE. YO SENTÍ QUE IBA A ESTALLARME LA CABEZA POR EL GRAN PLACER QUE EXPERIMENTÉ. TAN FUERTE FUE EL PLACER QUE MIS ARQUEADAS FUERON BIEN GRANDES Y EMPEZÉ A GEMIR PLACENTERA Y DESCONTROLADAMENTE. HASTA QUE GIOVANI ME EMPEZÓ A CHUPAR EL CLÍTORIS. LOS 47 AÑOS QUE TENÍA EN ESE ENTONCES SIN SENTIR UN ORGASMO (NO TENÍA NI IDEA DE QUE LO QUE SENTÍ EN ESE MOMENTO SE LLAMABA ASÍ, NI TAMPOCO MIS CASTOS OÍDOS HABÍAN ESCUCHADO ESA PALABRA) LLEGARÓN A SU FIN CUANDO ME VINE, ME CORRÍ A CHORROS EN LA BOCA DE MI YERNO.
YO LO TOMÉ CON MIS MANOS, QUE HABÍAN PERMANECIDO QUIETAS HASTA ESE MOMENTO, Y LO EMPUJÉ HACIA MI VULVA PARA QUE NI PARARA NI SE QUITARA DE ALLÍ. LAS CORRIDAS QUE ME HIZO SENTIR FUERON INCONTABLES Y MARAVILLOSAS. ME SENTÍA EN MI MENTE BIEN SUCIA, PECADORA, UNA PERRA, UNA ZORRA, UNA PUTA. PERO EN MI CUERPO ME SENTÍA, POR PRIMERA VEZ EN MI VIDA, ORGULLOSA DE HABER NACIDO MUJER, DESEOSA DE SEGUIR Y DE QUE NUNCA TERMINARA MI YERNO.
EN ESE MOMENTO, ÉL SE DETUVO Y ME VOLTEÓ BOCA ABAJO. ALLÍ ÉL EMPEZÓ A BESARME TODA LA ESPALDA HASTA QUE LLEGÓ A MI ENORME CULO. MIS NALGAS LLENAS DE CELULITIS PERO DURAS QUEDARON DESPLEGADAS ANTE ÉL. CREÍ QUE NI ME LAS TOCARÍA, PERO ÉL NO SÓLO EMPEZÓ A TOCÁRMELAS SINO TAMBIÉN A CHUPÁRMELAS, LAMÉRMELAS Y BESÁRMELAS CON GRAN LUJURIA Y PASIÓN DESENFRENADA. EN ESE ENTONCES SENTÍ QUE EL DESEO DE MI YERNO POR MI ENORME CULO ERA MAYOR QUE EL QUE SENTÍA POR MI PELUDA Y GORDA VULVA. FUE MARAVILLOSO SENTIR SU LENGUA LAMIENDOME LAS NALGAS CENTÍMETRO A CENTÍMETRO. EN UN INSTANTE ME EMPEZÓ A MOVER DE TAL FORMA QUE SUPE QUE DESEABA PONERME EN CUATRO, ASÍ QUE YO BIEN SUMISA LO HICE.
ME METIÓ LA LENGUA DENTRO DE MIS NALGAS Y FORZADAMENTE ME LAMIÓ POR PRIMERA VEZ MI VIRGEN ANO. YO GRITÉ DE TAL FORMA QUE ÉL ME HABLÓ ASÍ:
G: ¿TE GUSTÓ? DIME LA VERDAD, POR FAVOR.
R: SÍ. ME GUSTÓ. PERO NO QUIERO QUE SIGAS, YA NO CONTINUES, POR FAVOR. DÉJALO HASTA AQUÍ. TE PROMETO QUE NO LE DIRÉ A NADIE SOBRE ESTO.
G: NO, MI AMOR. TE LO JURO QUE NO PUEDO COMPLACERTE CON ESO. SI NO TE POSEO AHORA ME MORIRÉ. ESTO ES ALGO DE VIDA O MUERTE. ESTOY AGONIZANDO DE HAMBRE Y SED DE TI REGINA. POR ESO VOY A SEGUIR HASTA EL FINAL. Y SI DESPUÉS DE TODO ESTO QUIERES REVELARLO A LA FAMILIA Y METERME PRESO POR VIOLARTE, HAZLO. NO ME IMPORTA IR A LA CÁRCEL CON TAL DE CONSEGUIR LO QUE POR AÑOS HE ESTADO DESEANDO HACERTE.
ALLÍ REALIZÓ UNA LAMIDA DE MI ANO SUMAMENTE SUCIA Y DEPRAVADA, PERO INTENSAMENTE PLACENTERA. ÉL ENTERRÓ SU CARA ENTRE MIS GORDAS NALGAS Y CON SU LENGUA Y LABIOS ME CHUPÓ EL ANO MAGISTRALMENTE. YO GRITABA DE PLACER Y ME ESTREMECÍA CON VIGOR.
LUEGO DE ALGUNOS MINUTOS SE DETUVO Y SE ME ACERCÓ POR LA RETAGUARDIA PARA COLOCARSE EN POSICIÓN DE PENETRACIÓN. UBICÓ SU ENORME PENE EN LA BIEN HÚMEDA RAJA DE MI PELUDA Y GORDA VULVA. YO NO HABÍA SENTIDO ALGO ASÍ CON EL PENE DE MI ESPOSO PUESTO QUE ÉSTE ES BIEN PEQUEÑO EN COMPARACIÓN CON EL DE MI YERNO. DESPUÉS DE 5 AÑOS DE SER “VIOLADA” CASI 5 VECES SEMANALMENTE POR MI YERNO HE LLEGADO A CALCULAR QUE SU PENE MIDE UNOS 23CMS Y EL DE MI ESPOSO SÓLO 11 CMS. EL DE MI YERNO ES DE 3 A 4 VECES MÁS GORDO QUE EL DE MI ESPOSO Y EL COITO O POLVO CON MI YERNO DURA ENTRE 45 A 60 MINUTOS Y EL COITO CON MI ESPOSO NO PASA DE 3 MINUTICOS.
DE UN SOLO ENVIÓN LO CLAVÓ, METIÓ, EMPUJÓ CON TODAS SUS FUERZAS DENTRO DE MI VULVA. MI VAGINA LO RECIBIÓ ACOGEDORAMENTE DENTRO DE ELLA. NO ME DOLIÓ A PESAR DEL GRAN TAMAÑO DEL PENE. POR EL CONTRARIO, EL GUSTO Y PLACER FUERON BIEN FUERTES. MI GRITO FUE ENSORDECEDOR Y EL DE MI YERNO TAMBIÉN. ÉL INICIÓ LOS IMPULSOS CON TRANQUILIDAD SACÁNDOME SÓLO UNOS 2 o 3 CMS Y LUEGO ME LO HUNDÍA HASTA EL TOPE RESTREGÁNDOME SUS DOS TESTÍCULOS O COMO SI TAMBIÉN ME LOS QUISIERA METER. A LOS 5 0 6 MINUTOS DE ESO SENTÍ EL PLACER SUMO CUANDO ME CORRÍ BESTIALMENTE GIMIENDO Y DICIÉNDOLE A MI YERNO:
R: ASÍ, ASÍ, MÁS RÁPIDO, MÁS DURO, VAMOS, VAMOS, AHÍ, AHÍ, AHÍ, SÍ, SÍ, SÍ, SÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍÍ…..
ÉL NO SE DETUVO POR MI ORGASMO. TODO LO CONTRARIO, ACELERÓ EL PASO PARA QUE YO ME VOLVIERA A VENIR RÁPIDO. Y ASÍ FUE. EL SEGUNDO ORGASMO FUE COMO A LOS TRES MINUTOS DEL PRIMERO.
ÉL SE MANTUVO DETRÁS DE MÍ COMO POR 30 MINUTOS HACIÉNDOME SUYA. ENTONCES ME SACÓ TODO SU PENE Y ME PUSO BOCA ARRIBA. ALLÍ ME ELEVÓ LAS PIERNAS POR PRIMERA VEZ EN MI VIDA Y LAS UBICÓ EN SUS HOMBROS. MI GORDA Y PELUDA VULVA ESTABA TOTALMENTE DILATADA Y EMPAPADA AL IGUAL QUE MIS PIERNAS. YO LE PEDÍ ALGO REALMENTE NUEVO PARA MÍ:
R: GIOVA, POR FA, MÉTEMELA DE NUEVO TODITA Y HAZMELO BIEN DURO QUE ME GUSTÓ MUCHO CUANDO ME LO HICISTE ASÍ AHORITA.
G: ESTÁ BIEN MI AMOR.
YO TOMÉ CON MI MANO DERECHA ESA ENORME FUENTE DE PALCER LLAMADA PENE Y LO PUSE EN MI PERFORADA Y HUECUDA VULVA Y ÉL ME LO METIÓ NUEVAMENTE TODITO. SUS GRANDES HUEVOS ME GOLPEARON EL GRAN CULO QUE TENGO CON SUMA FUERZA. ALLÍ ÉL ME COMPLACIÓ COGIÉNDOME COMO SE LO PEDÍ. LOS ORGASMOS NO SE HICIERON ESPERAR. ME VENÍA UNA Y OTRA VEZ. TODOS LOS ORGASMOS QUE ESTABAN REPRESADOS DENTRO DE MÍ DURANTE LOS 47 AÑOS DE VIDA QUE TENÍA EN ESE ENTONCES EMPEZARON A SALIR SIN CONTROL UNO TRAS OTRO.
DE REPENTE GIOVA SE DETUVO Y ME MIRÓ DIRECTAMENTE A LOS OJOS Y ME HABLÓ DICIENDO:
G: REGINA, YA ME VOY A VENIR. ASÍ QUE PREPÁRATE QUE VOY A DESCARGAR DENTRO DE TI TODA LA LECHE QUE POR TANTOS AÑOS HE MANTENIDO DENTRO DE MÍ.
EN ESE INSTANTE YO MIRÉ EL RELOG QUE TENGO EN MI CUARTO Y YA HABÍA PASADO MÁS DE UNA HORA DESDE QUE GIOVANI ME EMPEZÓ A PENETRAR.
ÉL SIGUIÓ CON GRAN PASIÓN HASTA QUE LITERALMENTE ESTALLÓ DENTRO DE MI VAGINA, INUNDÁNDOLA POR COMPLETO CON UNA SUPER DESCARGA DE SU ESPESO Y CALIENTE SEMEN. ÉL GRITABA Y GEMÍA COMO LOCO. YO LO RECIBÍ DENTRO DE MÍ CON GRAN PLACER. NUNCA HABÍA SENTIDO EL SEMEN DE MI ESPOSO, PERO EL DE MI YERNO SÍ QUE LO SENTÍ Y LO DISFRUTÉ. MI YERNO CAYÓ AGOTADO ENCIMA DE MÍ, ME SOLTÓ LAS PIERNAS Y YO LO ABRACÉ FUERTEMENTE. POR VARIOS MINUTOS NOS QUEDAMOS ASÍ. ENTONCES ÉL SE LEVANTÓ Y ME SACÓ SU PENE YA FLÁCIDO Y LECHOSO. MI VULVA QUE TENÍA UN ORIFICIO BASTANTE GRANDE EMPEZÓ A BOTAR TODA ESA ENORME CANTIDAD DE SEMEN. MIS NALGAS QUEDARON EMPAPADAS DE ESE SEMEN. LA SÁBANA TAMBIÉN SE HUMEDECIÓ. NOS FUIMOS PARA EL BAÑO Y NOS LIMPIAMOS EN SILENCIO. CUANDO SALIMOS DEL BAÑO NOS CAMBIAMOS Y YO LE HABLÉ ASÍ:
R: GIOVANI, QUIERO PEDIRTE QUE POR NADA DEL MUNDO LE DIGAS A NADIE ESTO QUE PASÓ AQUÍ. ME GUSTÓ MUCHO LO QUE ME HICISTE SENTIR, REALMENTE FUE MUY PLACENTERO, PERO YO SOY UNA MUJER DECENTE, CATÓLICA Y CONSERVADORA; ADEMÁS, ESTOY CASADA Y TÚ ERES MI YERNO, Y SERÍA MUY VERGONZOSO PARA MÍ QUE ALGUIEN SE LLEGASE A ENTERAR DE ESTO. ASÍ QUE POR FAVOR, MANTENLO EN SECRETO, PORQUE YO DE MI PARTE NO LE DIRÉ A NADIE QUE BUENO, QUE TÚ ME EMPEZASTE A VIOLAR Y QUE AL FINAL YO TAMBIÉN FUÍ PARTICIPE DE ESTE ADULTERIO. MEJOR DICHO QUE TAMBIÉN LO DISFRUTÉ. ¿SÍ?, ¿POR FA?
G: REGINA, SÓLO TE PUEDO DECIR QUE LO QUE HICE LO HICE POR DESESPERO, PORQUE EN REALIDAD DESEABA HACERTE MÍA CON DESESPERACIÓN. ESTO ERA ALGO QUE YA NO PODÍA SEGUIR CONTROLANDO. ASÍ QUE TE PIDO QUE ME PERDONES. NO QUERÍA HACERTE DAÑO, NI MALTRATARTE. Y BUENO YO TE PROMETO QUE JAMÁS NADIE SE ENTERARÁ QUE HICIMOS EL AMOR O QUE TUVIMOS EL MÁS EXTRAORDINARIO SEXO DEL MUNDO.
R: BUENO EN REALIDAD NO ME MALTRATASTE. A PESAR DE TENER EL…, MEJOR NO SIGO.
G: YA QUE ESTAMOS HABLANDO EN CONFIANZA DIME TODO YA QUE ESTO DE AQUÍ NO SALDRÁ.
R: ESTÁ BIEN. A PESAR DE QUE TIENES EL PENE BIEN ENORME NO ME MALTRATASTE LA VULVA.
G: ¿NO TE DOLIÓ ENTONCES?
R: NO PARA NADA.
G: ENTONCES, ¿TENGO EL PENE MÁS GRANDE QUE MI SUEGRO?
YO LE SONREÍ COMO APENANADA Y LE ASENTÍ CON LA CABEZA.
G: SENTÍ CUANDO TE VENÍAS. ¿ESO FUE REAL?
R: CLARO QUE SÍ. TE JURO POR LO MÁS SAGRADO QUE YO JAMÁS HABÍA EXPERIMENTADO ALGO ASÍ. AL PRINCIPIO NO TE NIEGO QUE ME SENTÍ SUCIA Y COMO UNA…, PUTA. PERO LUEGO ME DEJÉ LLEVAR POR TI Y POR EL PLACER QUE ME ESTABAS PROVOCANDO POR PRIMERA VEZ EN MI VIDA.
YO SEGUÍ RELATÁNDOLE MI HISTORIA SEXUAL CON MI ESPOSO PUNTO POR PUNTO Y ÉL ME EXPRESABA LO ORGULLOSO QUE SE SENTÍA AL SABER QUE ÉL HABÍA SIDO EL PRIMERO EN HACERME VERDADERAMENTE MUJER EN LA INTIMIDAD.
DESPUÉS DE VARIOS MINUTOS ASÍ, ÉL ME PROPUSO ALGO:
G: REGI, YA QUE ESTAMOS SOLOS AQUÍ EN LA CASA ME GUSTARÍA PROPONERTE QUE SIGUIERAMOS HACIENDOLO TODA LA SEMANA. ¿TÚ QUÉ DICES?
R: DEBES ESTAR LOCO. TÚ SABES QUE ESTO PASÓ FUE POR QUE TÚ ME OBLIGASTE. ADEMÁS, ES SEMANA SANTA Y YO SOY UNA DE LAS ORGANIZADORAS DE LOS EVENTOS EN LA PARROQUIA. YO NO VOY A IR A LA PARROQUIA SIENDO UNA ADÚLTERA EMPEDERNIDA.
G: ES DECIR QUE ME VA A TOCAR VIOLARTE TODA LA SEMANA YA QUE TÚ NO ME DEJAS MÁS OPCIONES. ¿ESO ES LO QUE QUIERES? ACASO ¿NO TE GUSTARÍA SEGUIR TENIENDO LOS ORGASMOS QUE SOLO YO TE HE HECHO SENTIR?
R: BUENO, NO ES ESO. ES QUE NO DESEO LUCHAR CON MI CONSCIENCIA. TE PUEDES IMAGINAR CUANDO YO ESTÉ EN LOS ACTOS DE LA PARROQUIA Y RECUERDE TODO LO SUCIO Y PECAMINOSO QUE HICIMOS AQUÍ. VOY A SENTIR QUE TODOS ME ESTAN MIRANDO, AUNQUE NO SEA ASÍ.
G: PERO YO TODAVÍA TE DESEO CON DESESPERACIÓN. ¿TÚ A MÍ NO?
R: SÍ, YO TAMBIÉN QUIERO SEGUIR CONTIGO HACIÉNDOLO SIEMPRE. PERO, Y SI NOS DESCUBREN. LO MEJOR ES QUE ESTO NO VUELVA A PASAR.
YO DE TONTA LE DÍ LA ESPALDA PARA SALIR DEL CUARTO Y FUE CUANDO ÉL ME VOLVIÓ A TOMAR CON SUS FUERTES BRAZOS. ME DIJO LO SIGUIENTE:
G: MI AMOR, NO PUEDO DEJARTE IR. EN REALIDAD TE VOY A CONFESAR ALGO QUE HE MANTENIDO OCULTO POR AÑOS. YO ESTOY PERDIDAMENTE ENAMORADÍSIMO DE TI. SIEMPRE LO HE ESTADO. TE AMO CON LOCURA, CON LUJURIA, CON DESENFRENO, SIN LÍMITES. SI YO ME CASÉ CON TU HIJA FUE PARA PODER ESTAR CERCA DE TI. POR AMOR ÚNICAMENTE A TI. YO NO PUEDO VIVIR SIN TI. ACASO NO LO SENTISTE CUANDO TE HACÍA EL AMOR, CUANDO TE POSEÍA EN CARNE VIVA.
R: GIOVA NO. TÚ NO PUEDES ESTAR ENAMORADO DE MI. ESO ES PECADO.
Y: NO ESTO ES AMOR, AMOR PURO, DEL BUENO, DEL QUE SE SIENTE SÓLO UNA VEZ EN LA VIDA. Y YO LO SIENTO SÓLO POR TI.
ENTONCES ÉL ME VOLTEÓ Y ME MIRÓ DIRECTAMENTE A LOS OJOS. Y SIN PALABRAS, SÓLO CON SU MIRADA ME DIJO QUE ME AMABA. YO LO VÍ EN SUS OJOS. FUE ALGO BASTANTE TIERNO. Y ALLÍ ME BESÓ EN LA BOCA. TODO MI CUERPO LO SINTIÓ. YO NO PUDE SEGUIR RESISTIÉNDOME MÁS Y VOLVÍ A CAER OTRA VEZ EN SUS BRAZOS PARA NUNCA MÁS VOLVER A SALIR DE ALLÍ.
GIOVANI ME VOLVIÓ A DESNUDAR Y A DESNUDARSE ÉL. LUEGO SE ACOSTÓ BOCA ARRIBA Y ME SEÑALO PARA QUE YO ME SUBIERA ENCIMA DE ÉL Y ME INTRODUJERA TODO SU ENORME PENE UNA VEZ MÁS DENTRO DE MI ENORME VULVA. Y ASÍ LO HICE. EL PLACER FUE INTENSO. POR PRIMERA VEZ EN MI VIDA EMPEZÉ A CABALGAR ENCIMA DE ÉL. EL PLACER SE APODERÓ DE MÍ A TAL PUNTO QUE MIS GRITOS DE PLACER FUERON DESCARADOS Y SUCIOS. NO ERA YO, ERA OTRA MUJER TOTALMENTE DISTINTA. DE LA DAMA CATÓLICA, DECENTE, PULCRA Y DEFENSORA DE LOS MATRIMONIOS NO QUEDABA NADA.
ASÍ ESTUVE YO ENCIMA DE ÉL CORRIÉNDOME EN MULTIPLES OCASIONES HASTA QUE SENTÍ QUE MI YERNO ME APRETÓ LAS ENORMES NALGAS EN SEÑAL DE QUE DESCARGARÍA NUEVAMENTE TODO SU SEMÉN DENTRO DE MÍ. Y ASÍ FUE. UNA VEZ MÁS ÉL INUNDÓ TODA MI VAGINA CON SU SECRECIÓN. YO ME TIRÉ ENCIMA DE SU PECHO Y ALLÍ ABRAZADOS NOS BESAMOS POR VARIOS MINUTOS.
DESPUÉS YO LEVANTÉ Y ME FUI A LIMPIAR AL BAÑO. ÉL ENTRÓ DESPUÉS PERO ESTA VEZ ÉL ME ABRAZÓ Y ME BESÓ ALLÍ DEBAJO DE LA DUCHA. AL POCO RATO VOLVÍ A SENTIR QUE TUVO OTRA ERECCIÓN Y LO HICIMOS NUEVAMENTE, PERO ESTA VÉZ FUE EN EL BAÑO Y DE PIES. FUE INCREIBLE.
UNA VEZ TERMINAMOS. SALIMOS Y NOS CAMBIAMOS. VÍ LA HORA Y LE DIJE A MI YERNO QUE ME IBA PARA LA PARROQUIA A UNA REUNIÓN PARA ULTIMAR LOS DETALLES DEL DOMINGO DE RAMOS. ÉL ME DIJO QUE ESTABA BIEN, PERO QUE CUANDO VOLVIERA ÉL ME HARÍA SUYA NUEVAMENTE.
YO LE SONREÍ Y ME FUI. ME SENTÍ EXTRAÑA, NERVIOSA Y DISTRAIDA EN LA REUNIÓN CON EL CURA PÁRROCO Y LAS OTRAS DAMAS DEL BARRIO. MI VULVA AUN ESTABA EXPULSANDO SEMEN DE MI YERNO Y MI PANTI SE HABÍA EMPAPADO POR COMPLETO. COMO SI ME HUBIERA ORINADO. LO ÚNICO QUE PENSABA ERA EN VOLVER PARA HACER EL AMOR CON MI YERNO DE NUEVO.
CUANDO POR FIN TERMINÓ ESA REUNIÓN SALÍ APRESURADAMENTE DE ALLÍ. ME TOQUÉ LA FALDA NEGRA QUE LLEVABA Y EFECTIVAMENTE ÉSTA SE ENCONTRABA MOJADA. AL LLEGAR A CASA, MI YERNO ME ABRAZÓ Y DE UNA ME DESNUDÓ. YO LE DIJE QUE LO DESEABA Y QUE QUERÍA QUE ME LO HICERA ALLÍ DE PIE FRENTE A LA PUERTA DE ENTRADA. Y PUF. MI YERNO ME VOLVIÓ A COGER SIN NINGÍN TIPO DE REPAROS HASTA QUEDAR SACIADOS LOS DOS DE NUESTRA LUJURIA ADULTERA.
NOS SENTAMOS EN EL SOFÁ DE LA SALA. Y FUE ALLÍ DONDE MI YERNO ME PROPUSO LO MÁS SUCIO, INDECENTE, IMPÚDICO, OBSCENO, INMORAL E INDECOROSO QUE YO HAYA ESCUCHADO EN MI VIDA, PERO QUE AL FINAL, DESPUÉS DE EXPERIMENTARLO, RESULTARÍA SER LO MÁS SUBLIME, DELICIOSO, GLORIOSO, EXTRAORDINARIO, MARAVILLOSO, ESTUPENDO, FENOMENAL, FANTÁSTICO, EXQUISITO Y SUPER ADICTIVO DEL MUNDO, EL SEXO ANAL.
AL PRINCIPIO NO QUERÍA PERO CÓMO NEGÁRMELE AL HOMBRE QUE ME ESTABA HACIÉNDO LA MUJER MÁS DICHOSA DEL MUNDO. ÉL ME LLEVÓ AL BAÑO Y ME DIJO QUE PARA QUE FUERA LIMPIO YO DEBERÍA DEFECAR PRIMERO. Y ASÍ LO HICE, EVACUÉ TODO LO QUE PUDE. POSTERIORMENTE, ÉL ENTRÓ AL BAÑO CON UNA PEQUEÑA MANGUERA QUE CONECTÓ AL LAVAMANOS. ACTO SEGUIDO, ME DIJO QUE ME INCLINARA HACIA DELANTE PARA ÉL PODER TRABAJAR EN MI ENORME CULO SUPER GORDO. DE ESTA FORMA LO HICE, DEJANDO TODO MI ENORME TRASERO ENFRENTE DE SU CARA. ÉL LO MOVIÓ EN DIRECCIÓN DEL RETRETE Y ME UNTÓ EN EL ANO UN ACETE QUE HABÍA TRAIDO DE SU CUARTO, Y TAMBIÉN LE UNTÓ A LA MANGUERITA. LUEGO ME LA METIÓ POR EL ANO CASI COMO 5 CMS Y ABRIÓ EL GRIFO DEL LAVAMANOS. DE ESTE MODO EMPEZÉ A SENTIR COMO MI RECTO SE LLENÓ DE AGUA PARA LIMPIARLO DE RESTOS DE EXCREMENTO. CUANDO SINTIÓ SACÁRMELO LO HIZO CON MI TRASERO INCLINADO HACIA EL RETRETE PARA QUE EL AGUA SUCIA DE MI ESTIÉRCOL CAYERA EN ÉL. ASÍ LO HIZO VARIAS VECES HASTA QUE EL AGUA SALIÓ LIMPIA.
DESPUÉS NOS FUIMOS PARA MI CUARTO Y ALLÍ ME PUSO BOCA ARRIBA. Y ME DIJO:
G: MI AMOR. TE VA A DOLER AHORA QUE EMPIEZE A HACERTE EL AMOR POR TU ANO. ES QUE ES TU PRIMERA VEZ. QUIZAS DERRAMES ALGO DE SANGRE. Y ESO ES PORQUE TU ANO ES VIRGEN Y YA NO ERES UNA NIÑA. PERO TE RUEGO QUE NO ME APARTES PORQUE VOY A HACÉRTELO CON TODO EL AMOR DEL MUNDO Y CON SUMO CUIDADO. SI SIENTES LLORAR DE DOLOR HAZLO. ADEMÁS DEBES TENER EN CUENTA QUE MI PENE ES BASTANTE GORDO Y ESO ES UN TOQUE EXTRA QUE DE SEGURO PROVOCARÁ QUE TE DUELA MUCHO MÁS DE LO NORMAL. PERO TÚ ESTATE TRANQUILA, QUE YO VOY A PROCURAR QUE TE DUELA LO MENOS POSIBLE. ME VOY A CUBRIR EL PENE CON ABUNDANTE ACEITE PARA QUE TE ENTRE LO MÁS SUAVE POSIBLE Y TAMBIÉN TE UNTARÉ EL ANO POR DENTRO Y POR FUERA PARA MAYOR FACILIDAD.
R: LO VOY A HACER PARA COMPLACERTE, YA QUE TÚ ME HAZ COMPLACIDO EN TODO LO QUE TE HE PEDIDO.
G: VOY PRIMERO A EMPEZAR METIÉNDOTE UNO DE MIS DEDOS POR EL ANO PARA INTENTAR DILATÁRTELO, LUEGO TE METERÉ DOS Y POR ÉLTIMO TRES. TODOS MIS DEDOS ESTARÁN BIEN LUBRICADOS. CUANDO TE LOS SAQUE TE METERÉ MI PENE.
R: BUENO, GIOVA. TÚ ERES EL QUE SABE Y EL QUE QUIERE HACÉRMELO. SOY TODA TUYA. EMPIEZA.
MI YERNO EMPEZÓ Y MI ANO EMPEZÓ A ARDERME ALGO. CUANDO POR FIN ME SACÓ LOS TRES DEDOS, SE ACOMODÓ Y ME METIÓ SU ENORME Y GORDO PENE DENTRO DE MI VULVA PARA LUBRICAR SU PENE CON MIS LÍQUIDOS. ME COGIÓ HASTA HACERME VENIR A CHORROS Y PARA QUITARME UN POCO EL NERVIOSISMO QUE ME MATABA. UNA VÉZ TERMINÉ ÉL ME SACÓ ESE ENORME TRONCO DE CARNE BIEN MOJADO CON MIS SECRECIONES VAGINALES Y ORGÁSMICAS Y ME UBICÓ SU GORDO GLANDE EN MI ANO ACEITADO.
ALLÍ, CON SUMO CUIDADO INICIÓ LA PENETRACIÓN EMPUJÁNDO SU GLANDE. YO SENTÍ CÓMO, A PESAR DE ESTAR DILATADO MI ANO, SU GLANDE ME ABRIÓ EL ANO POR COMPLETO. ME ARDÍA BASTANTE, PERO AL MISMO TIEMPO AL VER EL ROSTRO DE SATISFACCIÓN DE MI YERNO ME GUSTABA. ENTONCES HICE ALGO TOTALMENTE LOCO Y DESQUICIADO. LE HICE SEÑAS A MI YERNO PARA QUE SE INCLINARA HACIA MI PARA HABLARLE ALGO AL OIDO. ÉL ASÍ LO HIZO. Y YO LE HABLÉ ASÍ:
R: PAPI, SÉ QUE ME DESEAS PENETRAR POR MI CULO CON MÁS GANAS QUE CUANDO ME COGISTE POR LA VULVA. ¿NO ES CIERTO? DIME LA VERDAD. LO SENTÍ CUANDO ME CHUPASTE EL ANO POR PRIMERA VEZ. ME LO CHUPASTE CON MÁS INTENSIDAD QUE CUANDO ME CHUPASTE LA VULVA.
G: EH…, BUENO, LA VERDAD ES QUE TÚ TIENES RAZÓN. ES QUE TÚ TIENES EL CULO SUMAMENTE GIGANTESCO. YO HE VISTO CÓMO LOS HOMBRES EN LA CALLE TE LO VEN Y TE LO CODICIAN A PESAR DE QUE TÚ VISTES BASTANTE RECATADA, Y ESO ME DA RABIA. TU ENORME CULO FUE LO PRIMERO QUE ME GUSTÓ DE TI, ESA ES LA VERDAD.
R: O SEA QUE TÚ HAS QUERIDO ROMPÉRMELO POR MUCHO TIEMPO. ¿POR QUÉ NO ME LO ROMPES AHORA? VAMOS, PAPI. YO TE DOY EL PERMISO PARA QUE SACIES ESA HAMBRE LUJURIOSA Y ESA SED PECAMINOSA QUE TE ESTÁ MATANDO DE REVENTARME MI ENORME Y GORDÍSIMO CULO. ES TODO TUYO. SATISFÁCETE. HAZME SENTIR CUÁNTO ME DESEAS. NO TENGAS MIEDO. DATE ESE GUSTO. TE LO MERECES, TE LO HAS GANADO.
G: ¿ESTÁS SEGURA, MI AMOR? MIRA QUE TE PUEDO REVENTAR TODO EL ANO Y SACARTE BASTANTE SANGRE Y MAÑANA QUIZÁS NO VAYAS A PODER LEVANTARTE PARA IR A LA MISA DEL DOMINGO DE RAMOS. TE PUEDO HACER LLORAR DE DOLOR.
R: SÉ QUE ESTO ES UNA LOCURA, PERO ACASO ¿TÚ NO QUIERES HACÉRMELO ASÍ? VAMOS, RÓMPEME, MI AMOR, SOY TODITA TUYA. MI ENORME CULO ES TODO TUYO. EMPIEZA YA Y NO PARES AUNQUE YO LLORE, GRITE DE DOLOR O TE PIDA QUE TE DETENGAS.
G: ESTÁ BIEN MI AMOR, AQUÍ VOY, PREPÁRATE.
MI YERNO DE UN SOLO ENVIÓN ME INCRUSTÓ SUS 23 CMS SUPER GORDOS DENTRO DE MI ESTRECHO Y VIRGEN ANO. YO GRITÉ BASTANTE DURO DE DOLOR. PERO ÉL NO LE IMPORTÓ E HIZO LO QUE YO LE PEDÍ. ENTONCES COMENZÓ A METÉRMELO Y SACÁRMELO TODITO, DESDE EL GLANDE HASTE EL PEGUE. CON SUMA VIOLENCIA. SUS EMBESTIDAS ERAN MÁS SALVAJES QUE CUANDO ME COGIÓ POR LA VULVA LA PRIMERA VEZ EN LA POSICIÓN DEL MISIONERO. EL ARDOR ERA INSOPORTABLE, PERO ME GUSTABA SENTIR ESA DOLOROSA SENSACIÓN. MI YERNO GRITABA MI NOMBRE MIENTRÁS ME COGÍA BESTIALMENTE POR EL CULO. YO NO ME PERTENECÍA. MIS GRITOS DE DOLOR ERAN CADA VEZ MÁS FUERTES. DE PRONTO SENTÍ ALGO CALIENTE SALIENDO DE MI ANO. ERA MI SANGRE. GIOVANI ME HABÍA ROTO EL ANO. LA SANGRE CORRÍA POR MI CULO Y MANCHÓ LA SÁBANA. PERO NO ME IMPORTÓ. LO ÚNICO QUE ME IMPORTABA ERA QUE MI YERNO SE DIERA GUSTO CONMIGO, Y SÓLO CONMIGO. YO YA SABÍA QUE DESPUÉS DE ESTO NO HABÍA MARCHA ATRÁS. TENDRÍA QUE SER MUJER DE MI YERNO POR SIEMPRE SIN IMPORTAR NADA DE LO QUE SUCEDIERA SI NOS ATRAPABAN. ESE SEXO ANAL FUE BASTANTE DEPREVADO, SÁDICO POR PARTE DE ÉL Y MASOQUISTA POR PARTE MÍA.
DESPUÉS DE UNOS TREINTA MINUTOS ÉL ME VOLTEÓ PARA QUE YO QUEDARA EN CUATRO SIN SACÁRMELA. LUEGO PROSIGUIÓ CON SUS SALVAJES IMPULSOS. LES JURO QUE SENTIR TODO ESE DOLOR MIENTRÁS ÉL SE GOZABA MI CULO, ME GUSTÓ COMPLETAMENTE, TANTO QUE ME VOLVÍ SUPER ADICTA AL SEXO ANAL CON MI YERNO. A TAL PUNTO QUE DE DIEZ VECES QUE HACEMOS EL AMOR 7 VECES SON SEXO ANAL SALVAJE Y VIOLENTO.
MI YERNO INFORTUNADAMENTE NO PUDO SEGUIR POR MÁS TIEMPO Y TERMINÓ CORRIÉNDOSE DENTRO DE MI RECTO. ME LO SACÓ Y ME TOMÓ UNA FOTO CON SU CELULAR PARA QUE PUDIERA VER LO REVENTADO QUE ME HABÍA QUEDADO EL CULO, MI ANO QUE YA NO ERA PARA NADA VIRGEN.
DESPUÉS DE ESTO LO HICIMOS TODA LA SEMANA. Y CLARO YO ASISTÍ CUMPLIDAMENTE A TODAS LAS MISAS DE SEMANA SANTA DE LA PARROQUIA. EN LA IGLESIA CATÓLICA SIGO SIENDO TODA UNA BEATA, UNA PIADOSA MUJER CATÓLICA, EJEMPLO DE FIDELIDAD EN EL MATRIMONIO Y FERVOROSA DEFENSORA DE LA SUMISIÓN DE LA MUJER EN EL HOGAR Y LA CASTIDAD, DECORO, DECENCIA, PUREZA SEXUAL DE LA MUJER CATÓLICA. PERO EN LA CAMA CON MI YERNO, QUIEN AHORA ES MI MARIDO, MI HOMBRE, MI AMANTE, SOY UNA LOBA COMPLETA, UNA PERRA SUCIA Y DEPRAVADA, LUJURIOSA Y ARRECHA, AMANTE Y ADICTA DE SU PENE. NO HE VUELTO A ESTAR NI A DORMIR CON MI ESPOSO. LA EXCUSA ES QUE YA LA MENOPAUSIA ME LLEGÓ Y MI VIDA SEXUAL CON ÉL TERMINÓ, QUE YA NO TENGO POR ESE MOTIVO DESEOS ÍNTIMOS. POR LO CUAL AHORA DUERMO EN UN CUARTO APARTE, EN DONDE CASI TODAS LAS NOCHES HAGO EL AMOR CON MI GIOVANI, MI YERNO AMADO. ESPERO Y NO ME JUZGUEN MAL POR LO QUE HE HECHO, PERO UNA MUJER CUANDO CONOCE A UN HOMBRE COMO ESTOS TIENE QUE HACER LO QUE SEA POR ÉL. LO AMO CON LOCURA Y JAMÁS LO VOY A DEJAR. GRACIAS POR LEER MI RELATO. TODO LO QUE HE DICHO AQUÍ ES REAL. NO HAY NADA EXAGERADO. TODO ES VERDADERO. CHAO

Madura y putita me convertí

A los 46 descubrí que en el sexo aún me faltaban cosas por conocer.

Hola a todos. No estuve muy segura de escribir hasta hace poco, ya que es muy personal el relato y no tengo mucha costumbre de escribir relatos también. Los nombres son cambiados.

Tengo 48, pero cuando todo esto sucedió recién había cumplido 46, tenía seis meses de haber enviudado. Con mi esposo Clementino, habíamos tenido un matrimonio de 23 años, nunca supe lo de serle infiel a mi marido en ese tiempo y yo siempre crei también que él me habia sido fiel, hasta que en el funeral se apareció una mujer jóven y un supuesto hijo de Clementino, de 7 años, eso fue muy duro para mi. Más tarde comprobé que era cierto y que varias personas, que se dicen amigos, sabían de esa relación extramarital.

En mi caso, a pesar de mis 46 años en ese momento, mis carnes aún tienen cierta dureza de antaño, mis senos no son lo firme que eran antes, pero aún mantienen sus buenas formas, mis ponpas son ahora anchas, pero siguen siendo duras y mis curvas muestran mi madurez y mis dos partos. Mis hijos ya no viven en el hogar, uno ya está casado. Asi que mi vida solitaria inició. Como mi vida giró entorno a mi marido, no tengo muchos amigos hombres, no tenía la costumbre de frecuentar discotecas, fiestas o grupos de amigas, mi soledad empezó a hacer estragos en mi. Mis amigas me recomendaban buscarme un amante que al menos saciara mis necesidades sexuales, pero yo estaba en una total depresión por todo lo sucedido con mi esposo y con su hijo fuera de matrimonio.

Pasaron largos casi seis meses. De pronto estaba viendo una película en la TV, era de noche, hace unas dos horas se habían marchado algunas amistades que me habían llegado a visitar, en eso sonó el timbre. Me envolví con una bata, yo suelo dormir en camisón y con un bikini puesto, sin sujetadores, y salí a abrir. Era un viejo amigo de Clementino, de nombre Raúl, un tipo fornido de unos 38 años, que cuando visitaba a mi esposo se ponían ebrios, algunas veces en la casa y otras en la calle, pero cuando estaba asi le gustaba decirme indirectas o simplemente tirarme piropos acerca de mi cuerpo, aun delante de mi marido, quien por los traguitos le aguantaba esos descaros. Raúl era el típico hombre mujeriego, divorciado dos veces y parrandero sin remedio.

Raúl me dio el pésame por Clementino y pasó adelante. Me dijo que no había podido acompañarme por cuestiones de trabajo y que por cuestiones de trabajo estaría una temporada en la ciudad. Raúl era un cretino en cuestiones amorosas, pero en su trabajo era uno de los mejores, y la compañía donde labora iba a abrir una sucursal en ésta ciudad y él estaba comisionado para lograr esa apertura.

Raúl se sentó conmigo en el sofa de la sala y conversamos amablemente. Pero yo notaba que él miraba frecuentemente mis piernas, lo cual me ponía incomoda. Recuerdo que más de una vez, estando ebrio, Raúl me había insinuado que me acostara con él y serle infiel a mi esposo con él, pero la más reciente era hace unos tres años.

Estuvimos charlando sobre el funeral y se me salieron algunas lagrimas, Raúl las quitó con sus dedos en mi rostro, eso fue muy sensual, luego me abrazó, lejos de sentir su abrazo como una muestra de apoyo la sentí como algo más parecido a un sentimiento sexual. Sus manos acariciaban deliciosamente mi espalda dentro del camisón y me estrujaba los senos contra su pecho.

Sus manos en mi espalda empezaron a frotarme la piel de forma maliciosa. Me dijo al oído que era una mujer muy fuerte y que era.. muy bella aún, -yo sé que te sientes sola, ..y yo estoy aquí para que no te sientas sola..yo te puedo hacer sentir bien-. Traté de soltarme, pero él me tenía bien sujetada. Una de sus fuertes manos bajò por mi espalda y masajeó mi cadera, luego hizo lo propio con la parte alta de mi nalga. Insistí en soltarme, pero el me apaciguó –no te resistas preciosa, yo se que necesitas desahogarte con alguien y yo estoy aquí- me dijo Raúl en un tono más insinuante.

Por fin me soltó. –Que te pasa Raúl?- le dije, -mi marido, era tu amigo, estaría muy molesto por lo que me dices!-.

-Tu marido Clementino, estaría muy de acuerdo en que yo y no cualquier otro hombre, te recordara que eres una mujer aún deseable-, me dijo viéndome a los ojos y luego una de sus manos la puso en mi muslo y casi me sujetó, luego comenzó a subirla. Yo me puse de pie y le dije que se fuera de la casa. El se puso lentamente de pie y fue caminando hacia la puerta, yo me fui detrás. A un metro de la puerta, se viró y me sujetó de los brazos y me prensó contra la pared. Su ávida boca comenzó a besarme la parte baja del cuello, sus labios besaban y chupaban todo, yo me resistía, pero su volumen era mayor, se pasó a mis orejas y mientras sus labios tomaban mi lóbulo de la oreja su lengua se metía en su interior. Quise librarme usando la fuerza, pero él era fornido, tenía mayor fuerza que yo.

Con una de sus manos abrió mi bata y desgarró mi camisón, yo empecé a dar de gritos, mientras el me tomaba los senos con sus gruesos labios, los chupaba y los mamaba a placer incluyendo mis pezones. –No, no, por favor Raúl!- le pedía yo, pero el seguía en su afán. De nuevo con una mano arrancó mi bikini, que era de una tela fina. Luego, me soltó y tomándome de las piernas bajó a mi sexo y abriéndome las piernas comenzó a darme sexo oral, yo gritaba y le jalaba el cabello para que me soltara, y luego me quedé petrificada por lo mojada que yo ya estaba, pude haberme soltado en ese momento, porque su atención se centraba en mi raja, pero contra la razón, todo lo que sucedía me tenía excitada, yo le decía que parara, pero yo ya no hacía mucho esfuerzo en quitarlo de entre mis piernas, tal vez si necesitaba a un hombre después de todo.

Ahora sin oposición, Raúl pasaba su lengua sobre mi mojada vulva como si estuviera lamiendo una paleta de dulce. Usaba sus manos para abrir mi raja como pétalos de flor y ahora pudo meter bien su lengua entre mis labios vaginales y repetía su lamida, solo que ahora lo hacía con más deseo y lujuria, pude sentir su lengua ahora más profunda en mi raja. Yo seguía por inercia, repitiéndole que se detuviera, cuando en el fondo estaba disfrutando como se comía todo mi coñito. Era tanta la excitación que yo me sentía mareada y estaba mojando mi raja abundantemente de fluidos vaginales, las fuerzas me faltaban para seguir manteniéndome de pie, asi que me sujeté de la cabeza de Raúl que estaba entre mis piernas. El estuvo tomándose todo lo que salía de mi raja y lo hacía con una serie de sonidos bucales, como si se tratase del platillo más exquisito.

Pasaron los minutos, yo allí recibiendo sexo oral de pie (nunca me lo había hecho asi), más tarde Raúl me levanta en peso y ahora quedé con los muslos abiertos sobre sus hombros sin tocar el suelo y su rostro metido entre mis piernas comiéndome mi raja abierta a placer. Nunca me había puesto asi, me parecía que las cosas en la casa daban vueltas, me faltaba el aire y comencé a respirar con problemas, lo que sucedía era que estaba sintiendo a un brutal orgasmo causado por la boca y labios de Raúl, sentí que mis jugos vaginales bajaban abundantemente por mi vagina y Raúl se bebía todo lo que podía. –Ohh dios que placer!! pensé. Ya me faltaba algo como eso. Hace unos diez y tantos años que mi esposo no me daba una chupada como esa, ya ni me acordaba de todo ese placer.

Vino Raúl y apartándose de mi raja, me cargó en sus brazos y me preguntó donde estaba mi recamara, le señalé con un brazo y me llevó hasta alli, me dejó en la cama semidesnuda mientras el se desvestía. Frente a mi quedó en cueros. No había visto un hombre desnudo que no fuera mi marido en más de 23 años. Luego subiéndose en la cama, se acostó y me pidió que se la mamara, me quedé viéndole el nabo, era grande y gordo, apenas podía tomarlo completo con una mano, aunque yo tengo manos pequeñas, pero su verga era mucho más grande que la de mi finado esposo.

La empecé a mamar con largos chupones en el glande, eso le gustó. Traté de hacerlo lo mejor que podía, recordando mis mejores años. Le di varias lamidas a lo largo de su tronco, succionándolo frecuentemente, hasta llegar a sus huevos. –Lame mis huevos preciosa- me dijo Raúl ordenándomelo. Le lamí sus bolas peludas, no me gustó porque algunos pelos me quedaban en los labios o en la lengua, pero Raúl estaba extasiado. –Ohh que rico me lo haces!- me decía él. Después me metí la mitad de su verga y comencé a mamárselo, sacándolo y metiéndolo en mi boca con velocidad, como si mi boca fuera una raja; Raúl se excitó tanto que tomándome la cabeza comenzó a cogerme la boca, metía y sacaba su verga con fuerza, haciendo un ruido como una vagina mojada. Yo sentía que su gorda carne se metía hasta mis amígdalas, me sentía ahogar, a pesar de eso me gustaba.

Al rato, sin mediar palabra me sacó la verga y me tumbó en la cama no sin antes arrancarme la poca ropa que me quedaba en el cuerpo y luego colocándose entre mis piernas me penetró con su gorda verga. Increíblemente a mis 46 años, me dolió un poco la inserción de su verga en mi cuca, no sé si sería tanto tiempo de no usarla o usarla poco, al parecer se había secado o estrechado mi panochita. Pero eso no impidió que entre bombeos Raúl la terminara metiendo toda en mi vagina. Luego me cogió con fuerza que aumentaba cada vez más, cada arremetida me sacaba un gemido y un quejido de placer, yo lo abrazaba contra mi cuerpo, queriendo fundirme con él. Raúl estaba tan desenfrenado, que en ocasiones se aferraba a la cabecera de la cama y me embestía como un toro, metiéndome toda su carne dura.

A la vez él exclamaba frases cortas como: -Que rico lo tienes!-, -te quiero partir la cuca!-, -Hace tiempo que te llevaba ganas, que te quería coger!-, -Que buena estas, se ve que tu marido no te cogía bien!-. Todo eso que me decía me hacía hervir la sangre. No tardé en correrme y en regalarle otra tanda de mis jugos vaginales con otro rico orgasmo, gemí y yo mismo lo abracé con las piernas por los costados para que me metiera hasta el último centímetro de su verga. –Ohh Raúl, dame, dame, que rico!- En los últimos 10 años mi marido solo logró sacarme un orgasmo por cada relación sexual, ahora estaba gozando el segundo apenas comenzando.

Luego al rato de estarme bombeando, Raúl me la sacó y se puso boca arriba, pajeandose la verga empalmada, era obvio que quería que me subiera encima de su larga y dura carne, puse una pierna de cada lado de su cuerpo y tomando con una mano el tronco de su verga me la llevé a mi raja, Raúl hizo un movimiento de caderas hacia arriba y me la clavó, yo hice el resto sentándome sobre su verga, con esto me la metió hasta el fondo, yo grité, ahora fue de placer, sentí como su enorme falo se hundió en mi ser. Tomándome él por las nalgas comenzó a rellenarme la raja de verga. Luego me dijo que lo cabalgara, no entendí muy bien eso, pero me empecé a mover sobre su verga como si yo fuera un jinete. El pegaba de gemidos, eso me gustó, darle a él también placer. La cama rechinaba como nunca lo había hecho, su verga me llegaba a lugares de mi vagina que nunca había tocado.

No pude resistir de nuevo la llegada de una nueva venida, esta vez yo misma me lo provoqué moviéndome encima de su verga, noté que los dos nos venimos con segundos de diferencia. Hubo quejidos y gritos, sentí su semen caliente en mi vagina dilatada y varias gotas de sudor adornaban nuestras frentes. Que cansancio más rico.

Me metí al tocador y me lavé la vagina en el videe, no la había visto tan dilatada como esa noche, además una gran cantidad de semen de Raúl salió por mi panocha. También tenía la conciencia sucia, a pesar de la infidelidad de Clementino, no podía creer que lo estaba haciendo con uno de sus mejores amigos a escasos tres meses de su deceso.

Nos quedamos descansando en la cama, nos metimos debajo de las sabanas aún desnudos. Raúl me confesó que siempre yo le había gustado y que cuando supo lo de Clementino, lo lamentó mucho, pero sabía que tenía una oportunidad de hacer realidad su deseo. Me dijo que yo había sido siempre su amor platónico y que nunca me lo había dicho sin tener unos tragos de más.

Le pregunté si había cenado, me dijo que no, asi que me puse la bata sin nada abajo y me fui a la cocina a hacerle algo. El se quedó en la cama. Le llevé la cena a la cama, creo que en fondo se lo merecía, por el placer que me había dado. Me había hecho sentir joven de nuevo. Después de cenar, volvimos a las caricias y me hizo el amor de nuevo, ahora me cogió al estilo perruno y de pie (por primera vez estuve ensartada con un hombre de pie, abrazándolo con las piernas y subiendo y bajando por su palo), agréguenle otros dos orgasmos.

Cuando me estaba cogiendo en la posición canina, me preguntó si yo cogía por el culo, le dije que mi marido nunca le había gustado por alli, -ahora lo vas a probar- me dijo Raúl. –Donde tiene cremita?- me preguntó. Yo le señalé una mesa, el tomó un tarro de crema para manos y se embadurnó su erecta y gorda verga, luego hizo lo mismo con mi orificio. Yo tenía miedo que me lastimara.

Me la fue metiendo poco a poco, mientras me la deslizaba en mi orto, me fue diciendo lo que tenía que hacer, me dijo que me relajara, que no hiciera fuerzas, que no gritara mucho, por fin después de varios minutos de lucha, me la tenía insertada en mi recto. Me dolió un poco, pero no le dije nada, el comenzó a pajearme su verga en mi culo abierto. Increíblemente, del dolor pasé al placer rápidamente. Más tarde, sus embestidas eran similares como cuando me cogía por la raja, lo oí gemir estruendosamente y venirse en mi recto, sentí como su esperma caliente se derramaba en mi culo. Debo decir que no alcancé el orgasmo esa primera vez, pero si gocé por unos minutos su verga en mi orto.

Asi empezó mi vida sexual después de los 46, siendo viuda. Es fácil imaginar que Raúl se volvió mi amante en los dos meses que duró su estancia por aquí. Me hizo sentir deseada y amada. A pesar de que yo sabía que era un mujeriego y que tendría sin duda otra u otras mujeres en otro lado.

Luego de Raúl vinieron más hombres, algunos jóvenes como Julio Rafael, que trabajaba en una empresa que distribuye productos para el hogar, que inclusive me propuso matrimonio a los cuatro meses de estar conmigo, pero eso ya no era para mi. Eso lo partió y se fue de mi vida como llegó.

Los días jueves, yo frecuentaba un bar para solteros. Alli también liguè con varios hombres, que me llevaban a un motel o a sus apartamentos, incluso llegué a tener un encuentro con dos hombres a la vez, eso fue sexo en exceso.

Pero, lo que quiero también escribir algún día, es cuando tuve un encuentro sexual con mi yerno, esposo de mi única hija, eso fue una tarde que por cuestiones de trabajo él estaba en la ciudad y me visitó, tomamos un botella de vino que el llevaba como cortesía, y terminamos fornicando en la sala de estar, fue increíblemente rico. Esto se ha repetido varias veces más, creo que somos almas gemelas en la cama. Ese sería mi segundo relato posteriormente. Ahora soy una puta desenfrenada.

Me cogió un chico de 16 años

Nunca me imaginé que mi primera infidelidad como mujer casada iba a ser con un chico adolescente que llegó a mi casa.

Estimados lectores de estos relatos. Ahora me toca relatarles un acontecimiento cachondo que me sucedió hace poco. Escribo porque me da confianza haber leído varios de este tipo.

Mi nombre modificado es Victoria de 32, desde hace seis años casada con Jorge Mario, mi vida marital es bastante buena y no tengo motivo para tratar de conseguir sexo fácil por allí. Tengo dos buenos senos y mis caderas y mi trasero son bien formaditos.

Aún no tenemos hijos, por lo cual recibimos frecuentemente en casa, sobrinos tanto de la familia de mi marido como de la mía. De mi lado familiar, el sobrino que más veces viene de invitado a mi casa es Mario Roberto, de 13 quien viene desde que tenía 9 añitos, él es un niño muy alegre y educado, el tipo de chico que no pesa tenerlo en casa. Ahora ya es todo un pre-adolescente. Uno de sus hábitos, que no es muy común, es dormirse abrazado de uno de mis pies, alli se duerme y luego mi esposo lo carga para su recamara. Debo decir que esto lo hace solo conmigo y con nadie más.

Esa vez llegó a la casa con su maleta, llegaba a pasar el fin de semana. A mi me haría compañía, ya que mi esposo andaba de viaje de negocios y no estaría presente. Me sorprendió que cuando lo recibí en casa, iba acompañada de “Nacho” quien ahora era su mejor amigo, el otro chico era morocho, piel trigueña, de la misma estatura que mi sobrino. Bueno me dije, si no hay remedio, que se quede también, al fin que no estaría mi marido y no será una gran carga.

Durante la tarde los chicos estaban jugando juegos de video en la TV, yo me acerqué a ver lo que hacían, en esta época suele haber calor en esta parte del país, asi que todos vestíamos ropa muy suelta, y pude ver que Nacho tenía una camiseta de tirante, y no pude ocultar ver que ya tenía cierta musculatura y vellos en los brazos, lo cual no sucedía con Mario Roberto quien era más acorde a su edad. Además yo observaba que a cada momento Nacho volteaba a verme las piernas, yo tenía puesta una falda corta y un top, estaba sentada de frente a ellos. Nacho miraba mucho mis piernas y se reía conmigo de forma coqueta, lo cual en su momento me causaba gracia.

Llegó la noche, los chicos vieron TV en la sala y yo en mi habitación, en eso les pedí que se acostaran, a los diez minutos me tocaron la puerta, era Mario Roberto, me acordé que él se dormía abrazado de uno de mis pies, lo pasé adelante, sin embargo detrás de él venía Nacho, también lo pasé adelante. Mario Roberto se acomodó en la parte inferior de la cama y tomó mi pie como siempre y lo puso entre sus brazos pegado a su pecho y su cabeza a la altura casi en mi pantorilla, por el lado de afuera. Nacho se quedó viendo eso e hizo lo mismo con mi otro pie libre. Yo tenía sueño y no tardé en quedarme dormida.

No se a que horas de la noche, primero creí que era un sueño húmedo, pero sentí que una mano varonil me acariciaba la parte baja de la entrepierna, y yo lo gozaba mojando mi rajita, luego esa misma persona besaba mi pantorilla, luego mi rodilla, podía sentir su lengua recorrer mi piel, eso me puso la piel chinita. Cuando sentí una mano entre mi camisón y sobre mi sexo por arriba de mi diminuto panty que uso para dormir, alli me desperté, estaba un poco confundida, pero volví a sentir la mano que invadía mi intimidad. Abrí uno de mis ojos, la habitación estaba casi en penumbra, pero podía ver y sentir esa mano manoseándome encima de mi rajita. Era de Nacho. Voltee a ver a Mario Roberto y el estaba dormido casi roncando.

Que hacer?, dejarme seducir por ese adolescente con sus hormonas a mil, o darle un pellizco en su mano para que reducirlo al orden. Mientras pensaba que hacer los pequeños dedos de Nacho tocaban suavemente cada parte de mi sexo, como la tela de mi panty es fina y delgada, podía sentir muy bien sus torpes caricias. No podía creerlo, pero mi rajita se estaba mojando y me estaba excitando cada vez más por los toques de Nacho y además su pequeña lenguita lamiendo delicadamente mi pantorilla y a veces hasta mis pies. No sé por qué, pero lo dejé un rato más.

De pronto, él deja de tocarme el sexo sobre mi panty. Que tramará ahora este chico? Pensé. Me quedé en alerta. De pronto siento que algo se frota contra los dedos de mis pies, lo hace primero suavemente, pero poco a poco lo oigo aumentar su respiración y emitir ciertos gemidos reprimidos, levanto la cabeza sobre la almohada y veo que Nacho se está masturbando con mis pies!, frota contra ellos su erecto pene, se siente duro contra mis deditos del pie, lejos de molestarme, me está excitando, mi raja se llena de mis jugos vaginales. Siento que ardo allí en la cama, el chico se sigue masturbando acelerando la fricción entre su miembro y mi pie, al rato casi se sienta en la cama para tener más comodidad y para usar mejor mi pie. Yo dejó que lo haga, no se porque no corto y detengo a ese mocoso de inmediato y le doy su merecido.

Luego de un rato y de llenarme el pie de sus líquidos preseminales, Nacho se vuelve a acostar, su cabeza ésta ahora a la par de mi rodilla. El chico me ha dejado muy cachonda, mi rajita es una sopa caliente. Sin embargo, a los diez o quince minutos, vuelve a las andadas. Siento sus deditos explorar de nuevo mi rajita sobre mi panty, se nota que no se ha saciado aún. También me empieza a besar mi muslo interior arriba de la rodilla, ahora lo hace con mejor técnica, mi vagina empieza a lubricarse de nuevo. La sensación de ser manoseada prohibidamente en mi propia cama es muy erótica, me siento a merced de ese morochito.

Volteo a ver a Mario Roberto y el sigue dormido profundamente. En eso le tomó la mano a Nacho, él se asusta, la quiere retirar, pero yo no lo dejo, cojo su mano y la llevo por debajo de mi panty, Nacho se queda quieto totalmente. Le he metido su mano completa dentro de mi panty y ahora está sobre mi vulva depilada. Lentamente Nacho empieza a explorar el territorio, sus dedos se enlazan con mi pelitos púbicos existentes, de allí llega a mis labios vaginales, me imagino que debe haber sentido que estaba bien mojada, uno o dos dedos los frota entre mis pliegues de mi rajita. Yo estoy que me muero de excitación, solo atino a abrir más mis piernas para Nacho. Trato de hacerlo sin despertar a Mario Roberto que tiene cerca una pierna, pero que al dormirse la ha soltado.

Los dedos de Nacho siguen moviéndose en toda mi rajita, el chico sabe tocar y yo me muero de placer. Un dedo sigue el contorno de la entrada de mi vagina y de pronto mete la puntita de su dedo, creo que en ese momento tuve un orgasmo, me llevé un puño a la boca para no gritar, eso motivo a Nacho para introducirlo todo en mi rajita caliente, luego lo empezó a meter y a sacar lentamente, yo me moría, mi orgasmo no tenía fin. Era notable lo atrevido de ese chico.

Al rato Nacho introdujo un segundo dedo en mi mojada raja y también los pajeo dentro de mi. Yo podía sentir muy bien sus dedos moviéndose dentro de mi gruta mojada. El muchacho era pura candela. No satisfecho con todo lo que me había hecho ya (me había besado toda una pierna, se había masturbado con mi pie y tenía dos dedos en mi rajita), sentí que sacó sus dedos empapados de mi rajita, y el chico intentaba sacarme el panty!, yo que estaba muy caliente para ese momento, levante mi trasero para facilitarle lo que quería, asi también junté mis pies, él estaba sentado frente a mi y le quedó mi panty en sus manos. Volví a mirar a Mario Roberto y él estaba igual.

Ahora yo tomé la iniciativa, sin calzón, abrí las piernas frente a Nacho como invitándolo a entrar, vi que el se quitó el pantalón de la pijama, quedándose con la camisa, se subió a horcajadas a la cama entrando entre mis piernas, el chico comenzó a lamer mi rajita como si fuera un perrito lamiendo una paleta, sentí toques electricos que iban de mi raja a mi cabeza, nunca había sentido tal cosa, su lenguita parecía más rugosa que lo normal, me vine irremediablemente en pocos minutos, Nacho ponía su lengua en todos lados sin control, ya no podía más quería y deseaba tenerlo adentro de mi, -métela ya!- le dije, Nacho puso su pene tomado con su mano en la entrada de mi rajita y echó su peso penetrándome, Uggh!, su pene no era del tamaño de un infante, era del tamaño de un adulto, me llenó toda la raja!.

El chico comenzó a moverse apenas sitió que la tenía dentro de mi, allí si se evidenció su novatez, ya que se movía sin orden, a pesar de eso yo me moría de excitación y placer, me hacía delirar de gusto, le tomé las nalgas con las manos y lo apreté para que me la metiera todita y que su bombeos fueran bien profundos, no se si era porque era un chiquillo o por la forma en que ocurrió todo, pero me tenía al borde de otro orgasmo y yo quería acelerar su llegada.

Lo abracé y me vine, al mismo tiempo sentí un abundante líquido caliente en mi raja, Nacho se estaba corriendo, parecía que se estaba orinando dentro de mi por la cantidad que salía de su pene. El siguió moviéndose dentro de mi, eso provocó que su semen saliera de mi vagina y recorriera mi rayita hasta llegar al ojete de mi culito, sentí lo caliente en mi ano. Fue un orgasmo bestial el que tuvimos los dos.

Minutos después lo quité de encima de mi y entré al tocador a limpiarme el semen de mi rajita y de mi rayita. No era un semen espeso como el de un hombre, más bien era un líquido viscoso transparente. Al regresar el ya se había puesto el pantalón de la pijama, entonces le indique, ya que había estado bien, que se fuera a su habitación a dormir, cargué a Mario Roberto, quien había sido un ciego testigo de todo lo acontecido. Regresé a mi cama posteriormente y no pude evitar hacerme una masturbación pensando en el pene de Nacho y en todo lo acontecido.

Más tarde supe que Nacho tenía 16 años, eso explica en parte su despertar sexual y el tamaño de su pene. Varias noches se me ha repetido esto durante el sueño, el chico me dejó inquieta. He llegado a pensar en él cuando mi marido me está penetrando. Que loco no!.

He invitado de nuevo a Mario Roberto para que llegué pronto a la casa y le he dicho que invite a Nacho también. No se que pasara.

Vacaciones con mi tía Samantha

Relato las divertidas y calientes vacaciones que tube con mis primos, pero en especial con mi divertida y caliente, tia Samantha… que esta gordita, pero rica…

Hola a todos, mi nombre es Juan. Yo vivo en México, tengo 23 años. Soy alto, delgado y un poco marcado. Por que practico Capoheira…

Lo que le voy a platicar es una historia real que me sucedió hace 5 meses cuando visite a mi familia que vive en la cuidad de Monterrey.

Tengo unos primos que viven en Monterrey y desde que nacimos habíamos vivido en la misma cuidad, pues ellos vivían en México. Pero cuando tenia 10 años se fueron a vivir a Monterrey.

Durante 9 años ellos nos visitaban casi todas las vacaciones aquí en México, pero como empezaron a trabajar, dejaron de venir a visitarnos.

Pasaron casi 3 años sin que ellos vinieran, solo nos hablábamos por teléfono.

Y un día platicando por teléfono con mis primos me invitaron a ir a visitarlos a Monterrey… yo no tenia ningún problema por que yo estaba de vacaciones, pero lo platique con mi Papa, y el me dio permiso y fui a visitarlos.

Mis primos son 3: Cesar, Samantha y Roberto. Los 3 son más grandes que yo.

Su Papa es hermano de mi Mama y cuando ellos venían a visitarnos por lo regular no venia mi tía… por eso yo tenia casi 8 años que no veía a mi tía.

El día que llegue a Monterrey, mi tío Cesar fue a recogerme al aeropuerto. Lo vi, lo salude y le pregunte por mis primos.

El me dijo: Tus primos no pudieron venir, por que trabajan…

Me llevo a la casa y me dijo: Te voy a llevar a la casa, ahí esta tu tía…

Le dije: Bueno tío.

Llegamos a su casa y me di cuenta que les había ido muy bien aquí en Monterrey… Tienen una casa muy bonita y grande, con alberca, con un cuarto de juegos y un gimnasio…

Cuando entramos ala casa mi tío le hablo a mi tía… como les dije anteriormente, yo tenia mucho tiempo que no veía a mi tía…

Ella salio y me dijo: Hola Juanito… Yo me acordaba que mi tía era una mujer delgada… pero después de 8 años sin verla… ella se había puesto un poco gordita.

La salude de beso y le dije: Hola tía… y le di un abrazo…

Cuando la abrase, sentí como sus enormes tetas se pegaron a mi pecho.

Después me dijo: hasta que te animaste a visitarnos…

Le dije: Si, por que tengo vacaciones…

Mi tío se despidió y se fue al trabajo…

Me quede toda la tarde con mi tía… ella me dijo que mis primos trabajaban hasta las 5 de la tarde, pero que ella iba a estar conmigo…

Estuve con mi tía platicando toda la tarde y después de mirarla detenidamente me di cuenta que… se veía muy sexy. Tenia un muy buen culo, unas caderas anchas y unas tetas muy grandes, es de esas gorditas que se ven muy ricas… ella es de piel blanca y cabello largo, lacio y rubio… y una cara muy bonita. Ella tiene 42 años… para su edad, esta muy bien…

En la tarde llegaron mis primos y me fui con ellos de fiesta…

Así pasaron un par de días, yo estaba con mi tía en las mañanas, la ayudaba con cosas de la casa y la acompañaba cuando ella tenía que salir.

Ella sabía que tenía un muy buen par de tetas, por que en una ocasión que salí con ella… se puso un escote muy amplio que la verdad se le veía muy bien… fue cuando me di cuenta que sus tetas, a pesar de ser muy grandes estaban un poco colgadas… ese día yo no le quite la vista a sus tetas, cuando íbamos en el coche yo solo miraba sus tetas y me vi que se asomaba ligeramente un brasiere negro…

Una noche antes de irme a acostar, fui al baño y cuando iba camino hacia el baño, me encontré a mi tía en el pasillo, traía puesto un camisón de seda color rosa, se veía deliciosa… no traía basiere así que se marcaban sus pezones y sus tetas se veían riquísimas, yo me excite mucho al verla…

Cuando me fui a dormir me quede pensando en lo sexy qué se le veían las tetas de mi tía… tenia ganas de masturbarme, pero no pude por que yo estaba durmiendo en el cuarto de mi primo Roberto y el estaba acostado en la cama de alado…

Fue tanta la calentura que ella me provoco, que esa noche soñé con ella… soñé que la cogia y le tocaba su delicioso par de tetas.

Al día siguiente, desperté con una erección y como mi primo Roberto se había ido a trabajar, agarre una foto de mi tía que estaba en el cuarto de mi primo y comencé a masturbarme.

Ese día al bajar a desayunar…desayune con mi tía como era costumbre, solo ella y yo desayunábamos juntos…

Ella me dijo: Voy a salir a comprar unas cosas. ¿Me Acompañas?

Le dije: No tía… aquí te espero…

Yo no tenia muchas ganas de salir ese día tenia ganas de hacer ejercicio… ella se fue sola.

En lo que ella salio yo aproveche y me puse a hacer un poco de ejercicio en el gimnasio, pues tenia mucho que no hacia y estaba un poco fuera de condición…

Cuando estaba en el gimnasio, escuche que mi tía entro ala casa y vi cuando ella se acerco al gimnasio, pero no entro… se quedo afuera mirando como hacia mis ejercicios de Capoeira.

Después de un rato de mirarme se fue…

Cuando termine de hacer ejercicio fui a la cocina por agua y ella estaba ahí…

Y me pregunto: ¿Donde estabas?

Yo me quede intrigado con su pregunta, pues había visto claramente cuando mi tía fue al gimnasio y se quedo mirándome…

Y le dije: En el GIM.

Ella me dijo: Ah… te busque en todos lugares menos ahí…

Yo le dije: OK

Después ella me dijo: ¿Te vas a bañar?

Yo le dije: Si…

Ella me dijo: ¿No te quieres meter ala alberca un rato? Es que yo me quiero meter, pero la verdad no se nadar muy bien…

Yo le dije: Si tía… si tu quieres…

Fui por mi traje de baño y me fui a la alberca, en lo que mi tía salía yo pensaba en por que había negado que me fue a ver al GIM…

Pero poco después mi tía llego… se puso un bikini color negro muy sexy, que a pesar de estar un poco gordita se le veía muy bien.

Anteriormente mis primos, mis tíos y yo nos habíamos metido a nadar ala alberca, pero en aquella ocasión mi tía traía puesto un traje de baño más grande…

Pero esta vez se veía mucho mejor.

Yo la mire y le pregunte: ¿Ya estas lista tía?

Ella me dijo: si…

Y me pregunto: ¿Como me veo? Y se dio una vuelta…

Si le hubiera contestado lo que en ese momento pensé, le hubiera dicho: ¡Guau! Tía… te vez muy rica… tienes unas tetas deliciosas y un culo muy bueno…

Pero solo le dije: Bien…

Me Pregunto: ¿Me veo gorda?

La dije: No tía… la verdad te vez muy bien…

Se metió a la alberca y nos pusimos a nadar, yo estaba muy cerca de ella y muy caliente, no podía dejar de ver sus deliciosas tetas, me encantaban…

Después de un rato de nadar nos salimos de la alberca, ella se salio antes que yo y pude ver su delicioso trasero… se veía muy rico.

Cuando yo me salí de la alberca mi tía me miro y me dijo: Estas muy fuerte Juanito…

Le dije: Si, es por el ejercicio que hago…

Ella se acerco, acaricio mi pecho y me dijo: Tienes un pecho muy marcado y unos brazos muy fuertes… estas muy guapo…

Yo me sentí un poco apenado y le dije: Gracias tía…

Después nos fuimos a bañar.

La casa es muy grande tiene un baño en la sala y un baño en cada cuarto, mi tía se fue al baño de su cuarto y yo al cuarto de mi primo Roberto.

Cuando estaba buscando mi ropa para bañarme… mi tía entro al cuarto

Y me dijo: Oye Juan, me voy a bañar en la tina de espuma… ¿Te quieres meter conmigo?

Yo le dije: Bueno… y me metí con ella…

Hasta ese momento no había entrado al baño del cuarto de mis tíos y cuando entre me di cuenta que ellos tienen, Jacuzzi, Baño Sauna y una Tina de Espuma. Todo era para 2 personas…

Nos metimos con traje de baño y después mi tía me dijo: Me voy a quitar la ropa…

Y me pregunto: ¿No te molesta?

Le dije: No tía…

Yo no podía ver nada de mi tía por que la espuma tapaba su cuerpo… y después de un rato de estar platicando ella me dijo: Si quieres quítate el traje de baño…

Yo le dije: No… estoy bien así…

Me dijo: es mejor sin ropa…

Y me pregunto: ¿Te da pena?

Le dije: Si, un poco…

Y me dijo: No te apenes, yo te conozco desde que eras un niño… me insistió mucho y después de tanto insistirme acepte y me quite la ropa…

Ella estaba sentada enfrente de mí, pero poco tiempo después de que me quite la ropa se sentó a mi lado y me dijo: apoco no esta mejor sin ropa…

Yo le dije: Si

Después se levanto y pude ver su cuerpo completamente desnudo… se sentó enzima de mi

Y me dijo: Quiero cogerte Juanito… y me comenzó a besar…

Yo conteste el beso incluso hasta acaricie su trasero… pero después recapacite, pensé en mi tío. La deje de besar y le dije: ¡No tía… esto, esta mal…!

Me salí de la tina y me fui al cuarto de mi primo… la verdad mi tía me excitaba muchísimo, pero no me sentía cómodo con ella… pensaba en mi tío y mis primos.

Ella entro detrás de mi completamente desnuda… se veía riquísima

Y me dijo: Perdóname Juan… no se que me paso…

Yo le dije: No te preocupes tía…

Ella me dijo: no le digas nada a tu tío, por favor…

Yo le dije: No, no te preocupes… no le voy a decir nada…

Llego el fin de semana, durante ese tiempo mi tía y yo no volvimos a tocar el tema acerca de lo que había pasado, actuábamos como si nada hubiera pasado.

Mis primos iban a salir con sus parejas el sábado e iban a regresar hasta el domingo, me invitaron pero yo no quise ir con ellos. Así que me iba a quedar con mis tíos.

Mi tío me dijo que el sábado en la noche me iba a llevar a un TableDance… pero claro, mi tía no lo sabía…

Alas 11 de la noche nos salimos con la excusa de que mi tío me iba a enseñar la cuidad y nos íbamos a tomar un cerveza…

Llegamos al TableDance y mi tío pidió a 2 mujeres, la verdad estaban buenísimas y nos divertimos mucho con ellas…

Como alas 3 de la mañana mi tío estaba un poco borracho

Y me dijo: Me voy a llevar a una chica al Motel…

Y me pregunto: ¿Tu quieres a alguna? Yo te la pago…

Yo le dije: No tío…

Quedamos que lo iba a llevar al Motel y a las 7 de la mañana iba a pasar por el…

Cuando lo deje en el Motel, se bajo del coche, me dio todo su dinero para que no se lo fueran a robar y me dijo: vete a dar una vuelta, por aquí hay unas chicas que están buenísimas… agarra lo que necesites…

Yo le dije: OK, y me fui…

Estuve en el coche durante media hora y la verdad si había muy buenas chicas por aquí, pero yo no podía dejar de pensar en mi tía y en sus deliciosas tetas…

Yo estaba muy caliente y excitado y no pude mas… me fui ala casa y cuando llegue fui directamente al cuarto de mis tíos, entre cuidadosamente, ella estaba acostada, la luz que entraba de la calle me permitía verla. Estaba completamente dormida…

Estaba adentro de las sabanas, se veía muy sexi….

Me quite la ropa y me quede completamente desnudo, me metí alas sabanas y acosté atrás de ella y comencé a tocar sus tetas y a besar su cuello… ella me confundió con mi tío y me dijo: Ya regresaron…

Levante su camisón y acaricie su vagina mientras seguía besando su cuello…

Ella dijo: Mmmm… ¿Vienes caliente verdad?

Se levanto, encendió una lámpara que tiene cerca de la cama, me vio y se sorprendió…

Y me dijo: ¡Juan!… ¿Y tu tío?

Le dije: No esta…

Creí que me iba a preguntar mas por el… pero no me pregunto nada…

Y le dije: No puedo dejar de pensar en ti… me gustas mucho tía…

Se acostó enzima de mí y me beso en la boca muy apasionadamente…

Puse mis manos en su culo, levante su camisón y acaricie su culo, y le quite su ropa interior

Sin decirme nada agarro mi pene… mi pene estaba muy erecto lo vio y me dijo: no savia que estuvieras tan bien dotado Juanito… después lo puso en su boca y me hizo sexo oral…

Yo solo la miraba… se veía deliciosa y muy sexy, después se quito su camisón y puso mi pene entre sus 2 enormes tetas… se sentia delicioso…

Me pregunto: ¿Te gusta?

Yo le dije: Mucho…

Después se sentó encima de mí, comenzó a besarme y me pregunto: ¿Me quieres coger?

Yo no conteste nada, solo acerque mi pene a su vaguita y lo metí…

Ella gimió y me dijo: ¡Si…! que rico…

A pesar de que ella estaba arriba de mí, no se movía, era yo el que me movía…

Mientras yo la cogia le chupaba sus deliciosas tetas que tanto me gustan…

Pocos minutos después… ella empezó a gemir más fuerte…

Y me dijo: Ya me voy a correr…. ¡Sigue! No pares…

Yo seguí cogiendola, y después le empecé a dar con mas fuerza… ella gemía y gritaba… decía: ¡Que rico Bebe…! Me estoy corriendo…

Yo agarre su culo y le bese sus tetas… me excito tanto el escucharla gritar y gemir de esa manera que pocos segundos después estaba explotando dentro de ella…

Y le dije: Me voy a venir…

Ella me dijo: Gózalo Bebe… la quiero dentro de mí…

Después de haber tenido un sexo rápido pero muy placentero, mi tía se acostó alado de mi y me dijo: que rico…

Yo le dije: Si, que rico estuvo…

Me pregunto: ¿Y tu tío?

Yo le dije: Se quedo en el bar, tengo que ir alas 7 por el…

Esa noche ya no hicimos nada mas, fui por mi tío y regresamos ala casa…

Al siguiente día mientras baje ala cocina y solo estaba mi tía.

Le pregunté: ¿Y mi tío?

Y me dijo: Esta dormido… no creo que se levante…

Traía puesto el camisón negro con el que la había cogido anoche…

Yo me acerque a ella y la abrace por atrás, le acerque mi pene a su culo y le di un beso en el cuello. Ella sonrió.

Y me dijo: Estuvo muy rico lo de anoche…

Yo le dije: Si… Tenemos que repetirlo, ¿No crees?

Ella me dijo: Claro…

Después me dijo: Nunca me habían metido una tan grande como la tuya…

Le dije: ¿En serio? ¿Es grande…?

Me dijo: Si… muy grande y esta riquísima, estas muy bueno Bebe…

Mientras hacia el desayuno, me acerque atrás de ella levante su camisón, baje su calzón y le metí el pene por atrás… estuve cogiendola, hasta que explote…

Mi tía y yo nos convertimos en amantes esas vacaciones… todos los días lo hacíamos…era delicioso…

A mi me encantaba cogerme a una mujer con unas tetas tan ricas como las que tenia mi tía…

Y un día… mi tía recibió una visita… era un amiga suya.

Yo estaba en el cuarto de mi primo y cuarto baje por las escaleras, la vi…

Es una mujer, alta, morena clara, muy elegante, cabello negro, largo y lacio, una cara muy hermosa, con unos ojos café claro y labios carnosos, es delgada pero tiene unas muy buenas tetas y un muy buen culo… tenia como 38 años…

Ellas estaban en la sala, me acerque y mi tía me la presento.

Mi tía me dijo: Mira, Juan… te presento a una amiga… se llama Patricia…

Yo la salude y ella me dijo: Pero solo dime Paty…

Mi tía me dijo: Oye, Nos vamos a meter ala alberca, ¿Te quieres meter con nosotras?

Yo le dije: Si… bueno…

Cuando entramos ala alberca, no podía quitarle los ojos de enzima a Paty…

Estaba buenísima y traía puesto un traje de baño muy sexy con tanga…

Ella me preguntaba mucho acerca del capoeira… por que se ve que le gusta mucho…

Estuvimos platicando y nadando durante un rato, poco tiempo después.

Paty nos dijo: voy al baño… ahorita regreso…

Cuando ella se fue… mi tía se acerco a mí y me dijo: Te gusta Paty… ¿Verdad?

Yo le dije: Si… es muy hermosa…

Mi tía se paro enfrente de mi, metió la mano en mi short y empezó a masturbarme…

Al agarrar mi pene me dijo: ¡Órale! Se nota que te gusta Paty… estas bien duro…

Pocos minutos después regreso Paty…

Ese día yo había quedado de ver con mi primo Roberto que lo iba a alcanzar en su trabajo alas 4 de la tarde y en ese momento eran las 2…

Así que les dije: Bueno… yo ya me voy

Mi tía y Paty me dijeron: No, quédate otro rato…

Yo les explique lo de mi primo…

Y mi tía en un tono muy sexy me dijo: Pues, aquí se va a poner muy bueno…

Yo solo me reí y le dije: Si… ya me imagino…

Paty solo se sonrojo…

Cuando me salí Paty me dijo: Haber que día me das unas clases de Capoeira…

Yo le dije: Claro… cuando quieras…

Y me fui al cuarto a bañarme… cuando estaba en la regadera, Escuche que abrieron la puerta del baño, me asome y era Paty estaba completamente desnuda…

Me dijo: ¿Me puedo bañar contigo?

Al ver esas tetas tan ricas y esa vagina tan deliciosa… no me pude negar…

Y le dije: Claro…

Abrí la puerta de la regadera y al entrar me miro y me dijo: Tu tía me dijo que tenías un regalo para mí… pero no me imagine que estarías tan grande y tan rico…

Yo le dije: tu estas muy rica Paty…

Me abrazo y me beso… puse mis manos en su trasero… no espere ni un minuto y la volteé y le metí el pene por atrás, pero ella es una maquina sexual, por que comenzó a moverse de una manera que en pocos minutos empecé a venirme…

Ella sintió, así que me hizo sexo oral y puso mi pene muy erecto otra vez…

Y me dijo: quiero que me cojas por el culo…

Yo nunca lo había hecho y se lo dije.

Y ella agarro mi pene y lo puso en su culo… se sentía muy bien, muy apretado y muy caliente…

La lleve a mi cama y tuvimos un excelente sexo… pues ella tenia un cuerpazo delicioso y era una maquina sexual… me encanto cuado la cogi en la posición de misionero y ella se empezó a venir, gimió y grito muy rico… y después me dio un beso y me dijo: gracias bebe, tenia mucho tiempo que no me cogian Asia… y me beso…

Mi tía estaba mirando en la puerta, pero cuando terminamos ella se fue… nos estuvimos besando durante un buen rato.

Y después me fui con mi primo, y le dije que se me había hecho tarde por que me quede con su mama y con una amiga, claro, no le dije lo que paso con Paty…

Estuve todo el día con mi primo y regresamos hasta la noche a la casa.

Pero en la mañana siguiente, apenas se fueron mis primos y mi tío a sus trabajos, yo todavía no me levantaba y mi tía se metió a mi cama para que la cogiera,

Me dijo: estoy muy caliente… me urge que me cojas…

Y me la cogi toda la mañana…

Al poco tiempo, yo me regrese a México. A Paty no la volví a coger, pero a mi tía si…

Y hace una semana mi tía me hablo por teléfono para platicarme que Paty estaba embarazada y que el hijo que va a tener, es mío…

Para ser honesto, Paty me encanto, estoy enamorado de ella y me encantaría tenerla conmigo… pero ella esta casada y no se si quiera estar conmigo…