Masajeando a mi hermana

Como mi trabajo de masoterapeuta me llevó a cojerme a mi hermana.

Hola, soy David y tengo 22 años. Actualmente vivo en la ciudad de buenos aires, argentina.

Este relato sucedio hace unos días, cuando comencé a trabajar como masoterapeuta luego de terminar unos cursos.
Tengo una hermana que es bailarina y actriz y comencé a trabajar gracias a ella ya que me hizo propaganda por su facultad y entre sus conocidas del ambiente.

Llevaba 2 días de estar haciendo masajes a domicilio cuando mi hermana Natalia me preguntó si tenía algún día para ella. Le contesté que esa misma noche le podía hacer masajes ya que como vivimos en el mismo departamento no había problema. Cuando ella regresó de sus clases y ensayos nos fuimos a su habitación con mi camilla y comenzamos la sesión.

Empecé masajeando su espalda y brazos, descontracturando toda la zona que siempre esta así por la exigencia del baile. Fui bajando hasta sus pies y masajendo toda la pierna y cuando me detuve a masajear toda la zona de los aductores, cada vez que pasaba mi mano cerca de su entrepierna la escuchaba gemir muy bajito.

Ante esto le pregunté si le dolía y ella se sobresaltó un poco y luego me dijo que no pasaba nada, que siguiera con mi trabajo (evidentemente no sabía que yo la estaba escuchando). Seguí con lo mío, aunque a esta altura ya estaba más que excitado porque mi hermana siempre me gustó mucho.

Mi instinto me ganó y de a poco me fui acercando a su conchita (vagina) con mis dedos y al ver que ella no se resistía fui metiendo mi mano por el costado de la tanguita que tenía puesta. Empecé a masturbarla lentamente, metiendo dos de mis dedos dentro de ella y acariciando su culito con mi otra mano.

Ella se iba mojando cada vez más, le quité su tanga y la bajé de la camilla acostándola en su cama. Le abrí las piernas y me puse a comer esa conchita hermosa y depilada. Le pasaba la lengua por sus labios, metía mi lengua lo más que podía dentro de ella y jugaba con su clítoris que iba creciendo a medida que pasaban los minutos. la puse boca abajo y ya no pude resistirme más, mientras apretaba y masajeaba ese culito parado fui acercando mi pene hasta la entrada de su conchita para penetrarla.

– Para, esto está mal David- dijo naty e intentó frenarme. Yo le saqué la mano que me puso en los abdominales y le acaricié la espalda mientras con la otra mano le tocaba la conchita. ella se fue aflojando y se entregó a la tentación.
sin perder un segundo puse mi verga en la entrada de su conchita otra vez y la penetré de una sola embestida, metiendo mis 21 cm de largo y 4,5 de ancho dentro de mi hermana. Ella comenzó a gemir más fuerte y a mover sus caderas. Yo la iba clavando cada vez más profundo y más rápido, haciendo de mi hermana mi putita.

-Te gusta naty? te gusta que te esté cojiendo tu hermano?
-Si david, siiii. Seguí así, no pares!
Seguí con el metesaca un rato largo, habrían pasado cuarenta minutos desde que empezamos a cojer cuando ella se empezó a convulsionar y a moverse más rápido.
-Me vengo daviiiid, estoy por acabaaar!!!!

Se la saqué para poder disfrutar de esos jugos exquisitos. Tragué lo que pude mientras ella no paraba de gemir.
Cuando se calmo un poco volví al mete saca porque yo todavía no había acabado. Aunque después de que ella acabó yo estaba más excitado todavía. Seguimos unos minutos más y cuando ya no aguanté más bombeé mi leche adentro de ella sin avisarle. Cuando le saqué mi verga vi como chorreaba mi semen desde su conchita.
Esa noche nos bañamos juntos y dormimos en mi cama. Al día siguiente todo fue de lo más normal y no hablamos del tema, hasta la noche cuando ella me preguntó – ¿Cuando tenes otro día disponible para otra sesión de masajes?-

Eso es todo gente, espero que les guste mi relato… Saludos!!!

mi tio luis me desvirgo

lo que les relato a continuacion es 100% real fue la mejor expericiencia de mi vida

Bueno la verdad esto paso ya hace algunos años pero hasta hora me anime a contarlo
Comienzo diciendo que soy un tipo normal mido 1.83 tengo ojos verdes peso 80kilos soy acuerpado por ese entonces tenia 17 años y vivia con mis padres somos una familia de clase media tenemos una finca hermosa a la cual acostumbran a ir todos mis familiares incluyendo a mi tio luis es el medio hermano de mi padre es un año mayor que yo mide 1.80 pesa por lo menos 84 kilos tiene unas piernas de infarto y un pene delicioso no sabia que me gustaban los hombres asi que por nuestras edades nos acostumbramos a jugar juntos y contarnos todo era un domingo por la tarde cuando llegamos todos a la finca de mi familia que queda cerca de la ciudad bueno mi tio y yo llegamos nos acomodaron juntos en un cuarto por aquello del espacio bn ya pasada la tarde bajamos a la piscina y pasados algunos minutos comenzamos a jugar y entre juego y juego mi tio cada vez se juntaba mas a mi pegando aquel miembro que en por encima calcule en unos 19centimentros yo disimulaba y me pegaba mas el lo noto y me dijo en el oido que sabia que era mi tio pero que desde algun tiempo me miraba con otros ojos que cuando estabamos solo se empalmaba mirando mis rendondos gluteos yo me quede frio ya que nunca habia tenido una experiencia con otro hombre y eso me asusto no le dije nada solo lo mire con una sonrisa picara estuvimos por lo menos otra media hora cuando le dije que ya no queria bañar mas que queria ir a dormir el me dijo que al rato me alcanzaba yo me fui algo enojado a las duchas un pequeño baño que esta junto a la piscina me desnude para bañarme y cambiarme de ropa fue ahi cuando entro mi tio y me dijo ohhhhh por dios sobrino si que estas bueno yo me rei fue entonces que mire su entre pierna y que estaba super empalmado ufffffffff

Confienzo que casi me tiro a chupar entonces me incorpore y le dije bueno y tu te vas a quedar ahi parado mirandome ven duchate el no se nego y procedio a desnudarse mis sospechas eran ciertas tenia una verga rica algo venosa gruesa y con el glande rojo intenso ya que se explotaba no pude resistir mas me olvide de los moralismos y me tire a chupar aquella verga era deliciosa mi tio solo gemia de placer el me acariciaba el pelo los gluteos yo gemia de placer y pense que nunca se atreveria a darme un beso ya que el era un tipo bien macho con barba y cuerpo atletico lo cierto fue que nos fundimos en un beso apasionado no puede ser mala suerte la mia cuando mi padre a lo lejos me llamaba que susto el mio pense que nos descubririan bueno lo cierto fue que sali al encuentro con mi padre queria presentarme algunos de sus amigos que ya se encontraban algo ebrios me quede un rato mas entonces sali al encuentro con mi tio que saco una excusa y se fue a nuestro cuarto

Yo me fui al cuarto en el camino pensaba que estara pensado mi tio de mi mis padres si se enteran bueno mas tarde que nunca llege al cuarto mi tio estaba dormido o por lo menos eso pense yo bueno yo me acoste a su lado sin decir nada solo podia pensar en lo sucedio algunas horas atras bueno ya estaba a punto de dormirme cuando senti a mi tio acercandose a mi la verdad fue que me puse caliente de solo imaginarme esa verga dentro de mi recorriendo cada rinco de mi virgen ano bueno lo cierto fue me empezo a besar de una forma que no me podia resistir a nada fue en esos besos que me propuso hace un 69 yo acepte fue en este 69 que senti uno de los mejores placeres cuando senti esa lengua que queria acabar con mi ano el me la metia hasta donde mas podia y yo solo gimia de placer entonces el saco su 80 y tantos kilos y de una forma fuerte pero nu brusca me volte y me ordeno ponerme en cuatro patas

Yo no queria de solo pensar en el dolor de perder mi viginida mi tio me dijo en el oide desde este dia seras mio como yo sere tuyo siempre estaras para mi y para todo lo que yo quiero y acerco su vergota a la entrada de mi ano y de un empujon me la metio toda yo grite de dolor y placer hasta llore pero me calmo besando mi espalda y dejando su verga quieta dentro de mi pasados un minuto empezo a mover lentamente su pelvis y fue en ese momento que senti placer ya viendo mi cara de felicidad y uno que otro gemido empezo un mete y saca violento yo solo gemia como una puta uffffffffffff pasados 5 minutos me dijo me vengo me vengo y yo quiero sentir tu leche dentro mi los dos nos vinimos al mismo tiempo quedamos tumbados en la cama besandonos hasta que nos quedamos dorminos abrazados y desnudos
continuara………….
espero que les guste no tengo experiencia con los relatos comenten y les relatare el dia que mi tio me presento un amigo para que hicieramos un trio

DE PUTAS CON MI HIJA…. POR UNA NOTA

Penes, tetas, culos, semen y fluidos por todos lados

Hola me recuerdan??? Soy Dona, anteriormente les había hablado sobre mis experiencias sexuales con mi hija de 19 años, hoy les voy a relatar lo que hicimos juntas con sus profesores.
Mi hija no es muy brillante en los estudios, eso para mí no es ningún problema, una tarde llegó del colegio llorando, me contó que sus profesores de física y química no le ayudarían a pasar de curso.

Fue así que decidimos ir a visitarlos al siguiente día a la salida del colegio, debíamos seducirlos así que nos esmeramos en nuestro aspecto, mi hija me rasuró la vagina cuidadosamente, claro sin dejar de chupármela de vez en cuando, para no mentirles tuvimos un rico rato de sexo oral.
Mi hija se puso su uniforme de mini muy corta, bajo esta tenía un hilo rojo de encaje, su blusa casi transparente que dejaban ver su brazier de copa, se hizo dos moños en su cabello y estaba lista.

Por mi parte utilicé una falda hasta la rodilla, con un liguero abajo que sostenía mis medias nylon, decidí no llevar interior para sentirme más sexi, mis senos se separaban por dos correas de algodón a manera de sostén pero sin copas, a este lo cubría una blusa gruesa para disimular.
Ya listas y dispuestas fuimos directo al colegio, mi hija ya había pedido audiencia con ellos, nos estaban esperando, los saludamos cariñosamente y ellos nos lo permitieron, después de hablar un rato decidimos ir los cuatro a un motel.

Nos subimos al auto de uno de los maestros, mi hija se sentó adelante, era evidente la lujuria que sentía el profe, especialmente cuando ella abrió las piernas, yo miraba desde atrás como él extendía su mano directo a sus piernas, pero ella sin descaro la movió rápida y fuertemente hasta su boca y chupó sus dedos como si se tratara del mismo pene, giró un poco y sacó uno de sus senos se su brazier, no era necesario sacarse la blusa ya que era transparente y el lujurioso lo podía ver sin dificultad, fue obvio cuando su órgano creció y
Entonces mi hija bajó hasta él, lo sacó y lo lamió suavemente, se separó de él y metió su propio dedo en su vagina, ya estaba muy caliente.
El profe solo la veía e intentaba manejar con cuidado, con una mano porque la otra la tenía en su pene masturbándose.

Por mi parte no estaba nada tranquila tampoco, mi acompañante había metido ya su mano bajo mi falda y al notar que no tenía nada puesto utilizaba sus dedos para acariciar mi vagina y para que pueda hacerlo mejor, me acosté con las piernas abiertas hacia él, por lo que tenía una vista perfecta de mi parte más erótica.
Así llegamos al motel, ya en el cuarto todos juntos dimos rienda suelta al gozo llevamos a los hombres a la cama, los recostamos y paradas frente a ellos nos besamos y acariciamos, mi hija encarnaba a una colegiala muy zorra y yo a la experta prostituta, mi nena me quitó la blusa y mis senos erectos se veían decorados con las correas negras yo le quité la falda y jugué con su hilo y su ano, hicimos la 69 y ellos no podían más del placer que sentían al vernos follar.

Nuestros admiradores habían sacado sus penes fuera de sus pantalones por el orificio del cierre, eso nos gustó tanto que dejamos de tocarnos y los succionamos fuertemente.
El ambiente del motel y todo lo que nos proponía era mágico y no podíamos desaprovecharlas tomé la crema que estaba en el buró y la puse en mi trasero invitando a cualquiera allí presente a lamerlo, que rico fue sentir tres bocas chupándome el ano.

Uno de los chicos quiso penetrarme pero no se lo permití aun, quería jugar más, me levanté y encendí la cámara para observar en la gran pantalla como teníamos sexo, ninguno de los cuatro teníamos ya ropa, tomé con mis manos los dos penes mientras con mi boca besaba la vulva de mi hija, ella tenía ya mucho placer y me empujo sentándose en mi boca e invitando a los hombres a que me penetren al mismo tiempo, así lo hicieron, uno me lo metió por la vagina y el otro por el ano.
A esas alturas todos perdimos la decencia, escuché decir a uno de ellos “te voy a romper el culo puta”
Ya podrán imaginar el placer que yo sentía pero quería que mi hija sienta lo mismo, cambiamos de lugar y me separé por completo para observar mejor como la cogían, mientras miraba me metía uno de los juguetes que ofrecía el lugar.

Decidí apagar la cámara para proyectar en la gran pantalla una de las películas porno que allí habían, la puse con volumen muy alto y fue delicioso culiar así, viendo orgias igual a la que estábamos haciendo, vaginas, penes, mamadas, metidas, semen y fluidos vaginales por todo el lugar…. Mmmmm que placer!!!!
Uno de los hombres se apartó para traer una botella de licor, la derramó sobre nuestras vaginas y se pusieron a lamer como perros, nosotras hicimos lo mismo con sus vergas.
Nos sirvieron vino en unas copas pero antes de dárnoslo se lo pusieron en la punta de su pene, mientas nosotras uníamos nuestras vaginas y las frotábamos como unas locas, ellos se pajeaban hasta botar sus chorros de leche en las copas, solo entonces nos las entregaron, con vino y leche.

Para nosotras no hubo problema, mi hija se la derramó en su vagina mientras yo chupaba y saboreaba, yo en cambio se la pasé directo de mi boca a la suya.
Los hombres estaban exhaustos pero mi hija y yo aun deseábamos más, ella se recostó en el pecho de uno, con la vagina muy cerca de su boca, yo metí uno de los vibradores por su culo y ella con una mano se metió otro en la vagina, mientras con la otra mano se masturbaba riquísimo.

Luego de un rato de auto placer, se corrió como nunca, llenando de líquido la cara del profe, él lo saboreó y continuó lamiéndole su cosita a mi hija.
Yo que era la última, fui hasta la tina, me recosté y me metí el vibrador mientas veía en la pantalla del baño como cuatro hombres follaban a una chica… fue ahí donde me corrí.

DURMIENDO CON MI TIA EN EL RANCHO

DE AQUELLOS AÑOS EN QUE LA SEXUALIDAD DESPIERTA EN UNO Y ALGUNA VEZ SENTIMOS MORBO POR ALGUN FAMILIAR Y MAS SI COMPARTES UNA RELACION CERCANA.

ASI COMIENZA ESTE RELATO CON MI TIA.

todo empezo cuando tenia 16, yo siempre fui un chico alto y delgado, me imagino que para ese entonces era el tipico chavito reseco que no causa mayor exitacion en una mujer.

y yo tengo una tia que para ese entonces ella tenia casi 30 años, guapa estatura media, de cuerpo no una diosa pero si bien repartido el cual desde esa edad me habia despertado el morbo, pues sus tetas eran normales, pero su cintura bien moldeada, y con un culo parado y asi unas caderas amplias y bastante ricas.

siempre de esa edad me gustaba pasar mis vacaciones en la casa de mis abuelos que era en un pueblo no muy lejano a mi ciudad. cerca de ese pueblo mis abuelos tenian un ranchito donde tenian algunos animales y sembradios los cuales siempre habia que ir a cuidar.

esas vacaciones llegue a casa de mis abuelos y mi tia vivia ahi con ellos, ella era solterona, ya habia tenido novios y me imaginaba que le pegaban sus cogidas por que como era posible que esa mujer con ese culo no hubiera probado verga ya. cuando estabamos en la casa a mi me dejaban dormir donde fuera puesto que la casa era grande a veces dormie en la sala en unos colchones, a veces en un cuarto y otras hasta en el sofa.

mi tia dormia en un cuarto grande donde habia dos camas una matrimonial(en esta dormia ella) y una individual(para cuando habia familia y no alcanzaban las camas) que siempre estaba desocupada. en ese cuarto habia un baño y yo a veces usaba ese baño y en ocasiones al entrar la veia durmiendo las siestas de la tarde ahi tumbada nalgas para arriba.

yo tenia una relacion de bastante confianza con mi tia ella algunas veces me cuido cuando niño y eso hacia que hubiese buenos lazos por lo que yo podia muchas veces dormir en esa cama individual y ella en la suya, cosa que cada vez que lo hacia me ponia a mil, pues les contare que mi tia tenia una particularidad en ese tiempo, cosa que a mi desde entonces me pone muy cachondo. ella usaba muchas veces en la casa cuando estaba solo con mis abuelos y conmigo, ropa comoda se ponia sus playeras y lo que mas me gustaba era que se ponia unos shorts de algodon, asi como tipo licras , ceñidos al cuerpo de color blanco, mmm nada mas de acordarme me pone caliente.

me encantaba verla pasear por la casa, haciendo el aseo de esta con esas licras blancas, pues muchas veces no le importaba y el calzoncito que usaba era de otro color cosa que se le marcaba o se le traslucia, colores rojos, negros y muchas veces unos minicalzones que pensaba que se los ponia para que se la cogieran mas facil.

habia noches que me era imposible dormir en ese cuarto pues muchas veces me iva a dormir a la camita y ella llegaba deespues, se metia al baño a cambiarse y cuando menos me lo esperaba salia con esas licras blancas mmm creo que tenia varias pues las usaba muy seguido. primero se tumbaba en la cama leyendo alguna revista con la luz prendida y obviamente boca abajo con el culo parado dando un espectaculo fenomenal y pues es cuando aprovechaba e iva al baño y pasar juto a los pies de su cama y contemplar ese hermoso culo redondo anchito de caderas y aunque a veces tambien usaba calzones blancos se le transparentaban.

yo no podia dormir esas noches queria ir a su cama y agarrarle el culo pues muchas veces no se tapaba y como no me atrevia muchas veces solo fui al baño en la madrugada prendi la luz de este y dejaba la puerta entre abierta de modo que la luz iluminara un poco ese culo y asi me masturbaba casi a sus espalda y era por fin que dormia.

ibamos seguido al rancho pues habia cosas que hacer como la engorda que siempre se sacaba del ganado asi que los animales al corral y a darles de comer ahi. siempre lo hacian unos primos que tenia ahi en el pueblo y ellos se encargaba de todo pues en la epoca de la engorda habia que quedarse ahi a dormir en el rancho por que hay que dar de comer hasta en la madrugada. yo muchas veces me fui con ellos a quedarme y pues tambien sabia el teje y maneje de dar de comer a los animales.

el rancho estaba a 7 km de ahi y muchas veces ivamos en camioneta y otras en bicicleta. una tarde mis primos fueron a la casa de los abuelos y comentaron que tenian una salida a una fiesta el fin de semana asi que avisaban con tiempo para ver quien relevaba su puesto ahi en el rancho para dar de comer a los animales.

de momento no habia nadie mas que yo y pues me ofreci a que yo me quedaba solo ahi en el rancho a dormir pues yo ya sabia como estaba el desmadre. mis abuelos dijeron que no pues tenia solo 16 y que yo solo en el rancho les daba pendiente.

mi tia estaba ahi y es cuando comento que ella el fin de semana no tenia nada que hacer y que yo y ella nos podiamos ir a quedar a lo que mis abuelos asinteron mejor que si. que ya dos personas era menos riesgo y pues yo ya sabia donde estaba la escopeta.

llego el fin de semana y yo ancioso pues pensaba que de viernes a domingo estaria a solas con mi tia y me imaginaba muchas cosas.

en la tarde del viernes le pregunte a mi tia que quien nos iria a dejar al rancho a lo que contesto que nadie que nos iriamos en bicicleta. pense que cada quien llevaria una pero sorpresa solo nos llevariamos una que era tipo vagabundo con esos asientos largos y pues no puse objecion sabia que llevaria a mi tia pegada a mi.

hicimos una mochila con ropas a lo cual vi que echo ella varias licras blanca y casi no mas de ver eso me puse durisimo. me dijo que yo me llevara la mochila en la espalda a lo que conteste que pues mejor ella se la pusiera en la espalda, ya que yo la llevaria en la bici, cosa que me dijo que no que ella era la que me llevaria, que yo iria atras.

nada mas de escuchar eso casi tengo una ereccio, tener ese culo pegado a mi en esa bici.

como ya era tarde ese camino se ponia solo asi que decidimos irnos cuando, yo estaba afuera con la bici mi tia salio de la casa con una de sus tantas licras blancas y yo no lo podia creer, yo me hice para atras en el asiento y ella monto la bicicleta y de momento deposito su culo cerca de mi verga e iniciamos el viaje.

como todo camino de terraceria, hay muchos hoyos y pues de repente saltabamos uno y caiamos en otro de modo que en un momento quedamos en el asiento pegados el uno al otro y sentia en cada bache que caia que se me sentaba en la verga, la cual la tenia durisima, me hacia un poco a retirarme para disimular y caiamos en otro hueco y practicamente llego un momento que mi verga era aplastada por ese culo riquisimo hasta que llegamos.

ya era oscuro y mi tia preparo algo de cafe y charlamos y cumpli con la fane del ganado en un rato y nos disponiamos a dormir, habia dos camas en la casita del rancho y las dos tenian tela mosquitera, ella se fue a uno y yo a otra y pues cuando se durmio me masturbe en favor de ese culo que habia sentido.

di de comer en la madrugada y despues en la mañana. mi tia se levanto e hizo cafe y unos ricos huevos recien puestos de las gallinas con uns ricos frijolitos que tenian ahi resecos, mmm que sabroso.

transcurrio normal el dia y despues de la comida del ganado de la tarde me perdi un rato viendo unos cotorros en el monte.

cuando iva hacia la casa escuche a mi tia cantando y escuchaba que caia agua y pense que mi tia estaba sacando algunos cubos para algo de la manguera que venia por una techumbre que era del cual se le daba algua a los animales.

cuando un poco puder ver mas me di cuenta que mi tia se bañaba con todo y ropa, playera y licra y le grite “hey esta buena elgua” y ella me contesto que siii que me la recomendaba, ya cuando estuve en el corral me di cuenta de algo que me dejo como idiota, me acerque a ver como se bañaba mi tia y me cuenta de algo que la muy puta se estaba bañando con esa licra blanca pero que debajo de ella no traia calzones pues por el agua se le marcaba se mono lleno de pelos y para ese entonces sus pezones ya estaban bien marcados en la blusa.

me decia, ven prueba el agua esta rica ben sientela, yo pensaba que queria sentir otra cosa.

segui sin moverme ye estaba todo cortado y en eso me dice “te pasa algo” y yo nooo nada y me dice ella “entonces por que esa cara” y yo no cual es la de siempre y me di la vuelta para retirarme y me dice asi riendo ahhh le tienes miedo al agua.

me fui a la casa me queria masturbar pero pues no lo hice me aguante, al rato otra vez cumpli con la tarea del rancho y me iva a dar de cenar y ella paseando con esas licras blanca el cual note que debajo de esta traia un mini calzon de color blanco tambien pero se le notaba.

se agachaba, pasaba moviendo el culo y todo. hasta que llego la noche y otra vez a dormir y cuando me dirijia a la cama me dice oye vente aca a dormir conmigo pues como esta muy desolado me siento muy sola aqui.

asi que sin decir nada le dije que si, me fui a poner una playera y un shorts, me recoste de un lado y cerramos la tela de los mosquitos, paso un rato y no podia dormir, me movia de un lugar a otro y es eso se movio y me dijo que que me pasaba y le dije que hacia mucho calor, me dijo que me quitara el shorts que me quedara en boxers y pues obedeci, paso un rato y sin dormir volteaba y en la oscuridad le veia ese culo rico parado como estaba boca abajo, y despues de un rato me recline, me quede asi un rato, no se movio y me atrevi, acerque un poco mi cara a su culo como si le fuera a dar un beso , pero fue para olerle su entrepierna,me llego un olor a sexo rico.

creo que sintio algo a lo cual me retire y me quede sentado y se dio vuelta y se reclino y me dijo qe tienes y dije que no podia dormir, me dijo hay mijo ven te voy a sobar el pecho para que tranquilices, me recosto y me empezo a sobar el pecho, despues la panza y me metio la mano debajo de la camisa y despues me dijo te toca a ti.

se dio vuelta , se puso boca abajo y me dejo al aire ese rico culo, empece tembloros a sobar su espalada
sus ombros y despues de un rato meti su mano debajo de la blusa acariciando sue espalda desnuda. segui y en unos minutoes me dijo “truename la espalda” y yo como, me dijo hay asi con tus manos aprietame. pues intente de lado y no se podia bien, intente hasta que me dice” subete en mi y yo con cara de como y ella ” hay comi te montaras a un caballo y asi me truenas mejor.

me subi y yo tembloroso le empece a hacer presion con las manos en su espalda y como estaba casi montado en su culo al reclinarme mi verga que estaba bien parada en ocasiones se le encajaba en las nalgas y me acordaba del mini calzon que traia y mas dura se me ponia. le masajeaba los hombros y por eso me tenia que inclinar hacia ella quedando practicamente encima de su culo con mi verga para el cual ella ya empezaba como abrir las piernas dejando que mi verga se metiermas mas en ese culo.

ella sola se quito la blusa y me dijo que siguiera, ya tenia un rato ahi cuando me dijo sobame la cadera, me sente casi en sus muslos y empece sobando la cadera pero para ese entonces le ponia cachondes y ella sentia como levantaba el culo en cada sobada.

me empece a atrever y le empce a sobar un poco mas ya del lado de las nalgas y como vi qe ella mas arqueba la cintura senti que le gustaba al grado que empece mas a masajearle las nalgas y ella se abria mas de piernas.

me toma las manos asi boca abajo como esta y me dice espera y pense ya la cague. me dice bajame la licra para que me des mas rico el masaje. yo no lo podia creer le levante la cadera un poco y le empce a bajar la licra y ahi es cuando pude observar el diminito calzon que apenas le tapaba el culo
le dije hasta las piernas tia? me dijo noo quitala toda. la quite y desues me dijo ahora si sigue con el masaje, yo tenia la verga durisima casi goteando, me volvi a trepar en sus muslos y segui en las nalgas ella se arqueba y movia el culo circularmente, disimuladamente. despues baje las manos a la altura de sus ingles y masajeaba lentamente ella abria mas la piernas y despues me atrevi a tocarle un poco mas donde le sentia ese calzoncito, senti como estaba mojada y entonces me fui sentando de modo que le alcanzara a masajear los hombros y despues de un rato ya estana igual que al principio casi acostado encima de ella ensartandole la verga en su culo.

ya para entonces mi tia movia su culo en circulos en mi verga y abriendo y cerrando un poco las nalgas cuando de repente me dice quitame la pantaleta y yo obediente. se la baje y se la saque, me volvi a subir y tome la misma posicion, mi verga se ensartaba en su culo ya desnud solo nos separaba el boxer, y parecia que me lo aprisionaba con las nalgas, empezo a gemir y a apretar las sabanas y llego el momento en que me dice, “quitate ya el boxer” me lo quite como de rayo y me vuelo a trepar en esa posicion, ya practicamente le metia la verga entre sus nalgas y como yo chorreaba de liquito seminal empce a chorrearle el culo y mi pene se estaba haciendo una paja entre sus nalgas ya de plano abrio mas las piernas y gemia y me dice “metemela por favor y la levante de la cadera y se la acomode en ese mono lleno de pelos y se la clave cosas nada dificil por lo mojada..

mi tia gemia como gata en celo y yo le empce a bombear y me decia cosas como ” me exito que se te paro la verga en la bici, cogeme hasta que te vengas” cosa que me ponia mas caliente, cuando senti casi que me venia bajaba el ritmo y ella como una perra me decir no paresss dale mas fuerte. asi segui hasta que le dije con la voz cortada y jadeando ” tia me voy venir” me dice espera y me retiro, me dice “metemela por el culo ” para que no me preñes y ademas te encanta siempre te veo mirandomelo y yo ni tardo ni perezoso , se la acomode en la entrada mientras ella se abria las nalgas con las manos y yo lo acomode en su culo y me fui dejando caer poco a poco sentia como me iva metiendo en las entrañas de mi tia como ese culo me apretaba el pene como queriiendom ordeñar y empcece el mete y saca y ella gimiendo como una gata hacia gemidos como “mggg mmmmmm, hayyy siii papii cogeme” y yo cogiendome ese rico culo que siempre quice ccogermelo abria mas las piernas de modo qe mas me ensartaba en ese culo y me decia que se lo metiera todo hasta el fondo hasta que le dije tia me voy a venir y me contesto siiii vente dentro de mi culo vente mijooo y yo no aguante mas y revente llenandole el culo de leche, ella se revolcaba por un orgamos que estaba teniendo.

me quede un rato encima de ella y despues me despegue y nos quedamos dormidos apaciblemente.

despues cada vez que podiamos en su cama le metia unas cogidas a mi tia hasta que por fin se caso. cosa que no lo puedo olvidar.

EL VINO PROVOCO EL INCESTO CON MI MADRE

nunca pense que el vino hiciera que deseara a mi madre

mucha gente piensa que en el incesto de madre con hijo el culpable es el hijo y no es asi, en mi caso ni mi madre ni yo tuvimos la culpa y ahora contare porque

Esto sucedio cuando yo tenia 12 años mi madre tenia 42 y mi padre 45 tenia tambien una hermana de 10 eramos una familia pobre y viviamos en una vivienda que media 6×6 mts el la cual estaba todo junto una estufa un comedor pequeño la cama donde dormian mis padres y una camita donde dormiamos mi hermana y yo y a pesar que viviamos muy humildemente eramos felices mi padre era obrero en una fabrica y no tenia vicios hasta que conocio a un señor que le cayo tambien que le propuso que fuera su compadre y fue el padrino de mi hermana recuerdo que en la fiesta mi padre no queria beber pero su amigo insistio tanto que acepto y como era inexperto en eso no tardo mucho en estar ebrio mi madre estaba espantada pues nunca lo habia visto asi se acabo la fiesta y por primera vez oi una pelea entre ellos pues mi padre queria seguir bebiendo por fin se acostaron a dormir pero luego de un rato oi ruidos de rechinidos y al abrir los ojos vi como mi padre estaba encima de mi madre y pujaba al ver las piernas de mi madre abiertas por primera vez senti como mi verga se paro mi madre le dijo a mi padre que apagara la luz que estabamos nosotros pero el estaba tan caliente que que le contesto que asi estaba bien que estabamos dormidos ella volteo a vernos y yo cerre los ojos y asi siguio recibiendo las embestidas de mi padre mi verga erecta pidio ser tocada y al hacerlo senti lo maximo y mas cuando vi que mi padre se paro de la cama y puso a mi madre hincada en la cama y como la puso del lado donde estaba mi cama vi por primera vez el culo de mi madre y como yo nunca habia visto mujer denuda se imaginaran lo que senti

Mi padre abrio sus nalgas y vi su panocha peluda mi mano ya tallaba mi verga con desesperacion y cuando i que la verga de mi padre entraba en esa peluda panocha senti como de mi verga salia algo caliente y baboso como pude aguante el quejido de placer que senti y tuve por primera vez mi orgasmo que es algo que nunca olvidare a partir de ahi yo ya no vi a mi madre como tal ya la veia como mujer y cada que la veia el solo recordar lo que habia visto hacia que de mi verga saliera semen pero ya no paso nada en lo siguientes dias hasta que al regresar de la escuela encontre a mi padre bebiendo otra vez con su compadre y mi madre estaba molesta hasta que mi padre le dijo que se tomara una copa y mi madre tal ves por curiosidad acepto y parece que le gusto pues luego de un rato ya se veia alegre y feliz y tal vez descuidada pues como usaba falda esta se le subia dejando ver sus piernas de mas y vi que el compadre no quitaba la vista de ellas por fin acabaron de tomar y el compadre se fue dejando a mis padres ahogados en alcohol

Yo me dije parece que hoy va a ver funcion y asi fue pues apenas se acostaron y valiendoles nada que estuvieramos mi hermana y yo empezaron a cojer mi hermana estaba profundamente dormida y no se daba cuenta de nada y yo mas que despierto y con la verga en la mano masturbandome viendo como mi madre se montaba en mi padre y su culo se movia de forma frenetica gimiendo y pujando y diciendo asi viejo cojeme metemela toda yo excitado senti como mi orgasmo llegaba y mis padres tambien luego se quedaron profundamente dormidos no asi yo pues mi verga se habia vuelto a parar y pedia algo en eso mi hermana se movio y su colita se pego a mi yo excitado le empeze a pasar la verga por encima de su pantaleta y como vi que no se movia se la baje y vi su colita blanca y inocente apenas puse mi verga en su rajadita y tuve mi orgasmo otra vez como la moje toda la seque como pude y me dormi pero como que no senti igual que cuando me vine viendo cojer a mi madre asi empezo el deseo por mi madre y aunque yo sabia que era pecado siempre la respete hasta un dia que al regresar de la escuela los encontre otra vez bebiendo con el compadre y a mi me extraño que el compadre le servia seguido a mi padre y a mi madre

Luego de unas horas vi como mi padre se quedo dormido y mi madre y el compadre como que se veian de manera extraña mi madre como que se descaraba pues ya cuando se le subia la falda ya no se la bajaba y el compadre caliente no la dejaba de ver yo enojado le dije que ya se fuera a dormir y ella molesta me corrio y enojado me dormi pero luego de un rato oi ruidos en la cama y me dije ahi estan mis padres cojiendo otra vez pero cuando abri lo ojos vi que no era mi padre era el compadre el que se estaba cojiendo a mi madre estaba arriba de ella metiendole la verga y mi madre feliz gemia de placer y decia ay que rico me cojes compadre que rica verga tienes y el respondio si comadrita que rica estas ponte de a perrito y cuando vi a mi madre empinada yo cerre los ojos hasta ese momento la respete y a partir de ahi solo pense como cojermela pues me dije si el compadre se la cojio porque yo no eso lo contare en el proximo relato.

Inicie a dos amiguitas de mi hija

Hola chicos y chicas, soy Adonai, tengo 41 años, me mantengo bien fisicamente y he de contarles como me tiré a dos de las amiguitas de mi hija, a una yo la inicié y aunque la otra ya había sido cogida por su novio, yo le enseñé otras cositas.

Hola de nuevo a todos. Esto sucedió entre 2009 y 2010.

Soy viudo desde los 36 años, no me he vuelto a casar, tengo dos hijos. Mi hija normalmente lleva compañeritas a la casa, que tienen su misma edad (entre 15 y 16 años). Y este relato es sobre el sexo que tuve con ellas. Voy a cambiar nombres por razones obvias.

Kim, una linda chiquilla de 15, morena clara, dos lindas tetitas aún conservadas intactas, cabello castaño, rostro bonito, su chochito virgen, pero la nena es de fuego, no se como se mantenía virgen todavía.

Yo ya tengo muchos años y experiencia en el sexo opuesto, se cuando una chica esta interesada, y asi era Kim, sus lindos ojitos cafés me decían todo. Yo en casa soy muy dado a compartir con mi hija y las amigas de mi hija, asi que veiamos peliculas juntos, ibamos al parque, tomabamos helado y yo sentía que Kim le gustaba mi compañía. Cierta noche viendo una pelicula en mi habitación, que tiene una cama tipo King, nos dió la noche, mi hija ya estaba dormitando, en eso Kim que estaba en pijama, se me arrimó y se acostó sobre mi hombro, yo la empecé a acariciar el cabello, luego la espalda, la espalda baja, metí mi mano por debajo de su camisa de pijama y acaricie su espalda, ella volteo a verme y vi en sus ojos que estaba muy excitada por todas mis caricias. Yo sentí la oportunidad esa noche. Asi que desperté a mi hija para que se fuera a dormir y le dije que Kim llegaría al rato solo terminaría de ver la peli, ella se fue bostezando y cerró la puerta.

Las caricias a Kim siguieron, seguí acariciando su espalda baja y mis dedos rozaban su braguita rosada, ella correspondió metiendo su mano entre los botones de mi camisa y me acariciaba el pecho. Mi verga empezaba a crecer en mi ropa interior, meti mi mano entre su braguita y acaricie sus nalguitas, eran gorditas con la piel muy tersa, se las apreté con mucho deseo. Kim quitó un par de botones de mi camisa y me dió algunos besitos inocentes en el pecho. Yo estaba muy caliente y sabía que ese toqueteo podía durar mucho tiempo, y yo me moría de ganas de conocer su cuerpecito. Le tomé la manita que tenía en mi pecho y la metí dentro de mis calzoncillos, para que me tocara la verga, quería ver su reacción, puso una carita de asombro, pero de mucha curiosidad, comenzó a acariciarme mi dura carne con sus deditos pequeños.

Le volví a tomar su manita para que me envolviera con ella la verga, apenas cabía en su mano, luego le enseñé como acariciarmela jalándomela, me bajé los calzoncillos para que ella la viera bien. Yo ya estaba como leon en jaula, deslicé mis dedos entre sus nalgas y llegué a su chochito, metí un dedo entre sus labios vaginales y caray!! la nena estaba bien lubricadita, muy mojadita. Cuando acaricie su cuquita ella gimió y cerró sus ojitos, pero no puso resistencia.

Asi seguimos unos minutos, ella chaqueteandome la verga y yo acariciando su chochito por atras.
-Kim, bésame la verga preciosa- le pedi

Ella puso sus tiernos labios sobre mi erección y empezó a darle besitos encima, usaba también su lenguita como lamiendo un largo caramelo, su inexperiencia me terminó por excitar mucho más. Dejé que ella misma experimentara con mi verga, a los pocos minutos la metía en su boquita y la chupaba como queriendo succionar algo dentro de ella. Mis dedos en sus pliegues vaginales estaban empapados del lubricante que salía de su chochito.

-Ahora me toca a mi besarte su cosita!- le dije dulcemente, ella entendio y dejó de chupar mi verga. La acosté y le fui quitando su pijama, cuando quedó en braguita, cerró sus piernitas como impidiendome sacar su ropita interior, entonces empecé con tomar uno de sus lindos piecitos, y comencé a besar y chupar cada parte, en especial sus pequeñisimos deditos, nunca pensé lo delicioso que era chupar las falanges del pie de una pequeña chica, eso hizo que la erección de mi verga llegara a su máximo. A ella pareció gustarle porque pegaba ciertos grititos de pasión, me gustó tanto eso que tomé el otro piecito y repetí el tratamiento. Todo eso ablandó a Kim, y luego me dejó extraer su calzoncito, lo saqué y por primera vez pude ver su tierno chochito casi sin pelitos púbicos, al parecer ella ya se depilaba.

Inicié besando su entrepierna, sus muslos, con bastantes besos y chupaditas, pasé sobre su chochito y mis besos cayeron en su vientre de niña, lamí su piel, los imperceptibles vellos púbicos que tenía y fui bajando a su cuquita, ella gritó y me jaló los cabellos cuando mi lengua húmeda y caliente tocó su coñito, la punta de mi lengua abrió en dos sus labios vaginales y siguió la rayita entre ambos, bajé y volví a subir moviendo la lengua como si fuera un perro. Kim se movía en la cama como queriendo levantarse, pero era la excitación. Poco a poco le fui levantando las piernas para dejar más descubierta su parte íntima. Mi boca se posó sobre su chochito acaparándolo todo, la punta de mi lengua buscó su pequeñito clitoris, cuando lo lamí repetidamente, ella gimió fuertemente, tensó sus musculos y se corrió en mi boca.

Yo ya estaba goteando de la verga, asi que dejé de chuparsela y me fui montando sobre ella a la vez que levantaba y abría sus piernitas. Tomé mi verga con una mano y le restregué mi glande sobre su cuquita, ella cerró sus ojitos, sabía lo que vendría irremediablemente. La puse en la entrada de su vagina y fui empujando lentamente, Kim se quejó y siguió quejandose por un rato, mientras mi verga iba abriendo su chochito, rompí todo lo que había alli dentro, y seguí empujando hasta que mi verga entró a la mitad de su largo. Ella se quejaba y abriendo sus ojitos me vió con amor. Eso me hizo seguir y empezar a embestirla con lentos bombeos. Mi verga entraba y salía de su tierno chochito, pude ver un pequeño hilito de sangre.

Cada minuto yo la bombeaba más rapido y fuerte, pronto ella me abrazó del cuello y comenzó a gimotear, de ese modo, pude meter el resto de mi verga en su cuquita. Por un momento pensé que mi verga no entraría en su estrecho hoyito, pero ya estaba dentro y la empecé a culear rico. La besé en la boca, le mamé sus tetitas mientras la cogía para hacerla gozar, y pronto ella alcanzó otro orgasmo. Yo aún no lograba el mio.

Para yo descansar un poco, ya estaba un poco agotado. La puse de ladito y yo atras, levantando una de sus piernitas, la penetré en esa posición. Sus corridas, sus lubricantes y mi semen de preeyaculación lograban que mi verga entrara con un poco de más facilidad en su chochito, la voltee lo que pude y tuve sus tetitas a mi alcancé para seguir mamándoselas. Kim no tardó en correrse de nuevo, yo aceleré fuerte y sentí como mi semen estaba por salir asi que le saqué mi verga y eyaculé entre sus nalgas, fue una buena cantidad de esperma. Luego nos quedamos un rato en la misma posición, yo diciendole cosas lindas, para no escandalizarla. -Qué linda estuviste!-, -ahora eres una bella mujercita!-, cosas como esas.

Nos besamos otros minutos más y luego le dije que se fuera a la habitación de mi hija, donde dormía, porque mi hija podría despertarse y buscarla. Kim se puso su ropita de dormir y dándome un besito en los labios se despidió. En las sabanas aún quedaban algunas gotitas de sangre, como resultado de su desfloración.

La otra amiguita de mi hija era Carolina, de 16, ella era más despierta sexualmente que Kim, no era ya virgen, pero solo tenía relaciones con su novio. Ella también sentía atracción por mi y yo le regalaba cositas para agradarla. Ella se dejaba que yo la abrazara, que la apretara y ponerla en mis piernas. Cierta vez que la fui a dejar a su casa, que está a unos quince minutos de donde vivo, después de pasar un fin de semana con mi hija, cuando ibamos a llegar a su casa,me dijo que me estacionara antes, yo seguí su indicación, apagué el motor y empezamos a charlar, yo sabía que ella había hecho eso para algo más que charlar, asi que fui acercándome a ella hasta que la logré besar, ella dijo que eso era malo, porque tenia novio, entonces la tomé del brazo la acerqué y nos fundimos en otro beso, solo que este si fue largo en duración y de lenguita, ella colaboraba mucho.

Luego siguieron más besos, mis manos se metieron debajo de su blusa y tocaron sus bonitas tetitas, levanté su blusa y luego su sosten y comencé a mamar sus senos, ella me acariciaba los cabellos mientras yo me comía sus bonitas carnes puntiagudas. Esa noche le dejé coloradas sus tetitas de tanto mamarlas, pero no tuvimos sexo, solamente le toqué su chochito sobre su braguita, pero aún sin penetración la chiquilla estoy seguro que tuvo un orgasmo.

Aunque no hubo penetración esa primera vez, dejé preparado todo para cuando ella llegara a quedarse con mi hija, y no pasó mucho tiempo para eso.

FIN PARTE I

Mi papa me pedía que lo sobara

Hola bueno esta historia es mas que real aunque tendré que cambiar algunos detalles entre ellos los nombres pero esto es totalmente real

Ahora soy una mujer de 28 años y esto sucedió cuando tenía aproximadamente 5 o 6 años en mi casa vivíamos dos hermanas mayores que yo la mas grande tenía en ese entonces 15 y la otra 12 todo empezó cuando en una ocacion mi hermana mayor tuvo que ser hospitalizada y operada por lo que mi mama se quedo con ella en el hospital ese día recuerdo bien que llovía muy fuerte regresamos a casa mi hermana y yo con mi papa había truenos y le fui a decir a papa si podía dormir con el ya que me daba miedo me dijo que si.

Obviamente que por ser la chica yo era la preferida d papa además d q era muy empalagosa con el , me acosté a dormir y no se en que momento me desperté ya que sentía una presión en mi mano y me la movían abrí los ojos pero estaba muy obscuro solo sentía que tenía algo muy grande en mi mano y la mano de papa sobre la mía se movía rápido( ahora se que se estaba masturbando con mi manita) jale mi mano pero me dijo muy quedito shhh shhh duérmete mi niña y yo le dije q pasa papi que es esto el no decía nada solo escuchaba su respiración muy rápida volví a dormir. Al otro dia yo me sentia muy rara y me fui a dormir con mi hermana pero al despertar sucedía lo mismo pero esta vez tenía la tv encendida por lo que al abrir los ojos lo vi desnudo frente a mi y yo con su gran verga en mis manos el estaba con los ojos cerrados realmente se veía exitado se mordía los labios y yo solo m quede callada viendo como se movía la verga de arriba para abajo hasta que vi que salió algo blanco en ese momento papa abrió los ojos y me dijo shhh shhh cierra tus ojitos agarro un klinex y se limpio.

Esto ya no paso mas hasta que un día papa me llevo a comprar las cosas de la casa y le dije papi me compras un biberón y me dijo que si y yo jugaba con el y con las muñecas que era la mama, o que yo era bb, aveces ahí tomaba leche en la noche y recuerdo como se reía papa de las cosas que hacia. Entonces un día en la noche yo dormía y volví a despertar con la misma sensación de tener la cerca de mi papito en mi pequeña mano abrí los ojos y lo vi como hacia un vaivén con su mano encima d la mía y enseguida me dejo la mano entonces me dijo mi amor quieres leche en ti bibi y le dije que si entonces cierra tus ojitos y no los abras eh? Si papi le dije al poco rato sentí el biberón en la boca , la abrí y sentí algo diferente que no era el biberón abro los ojos y le digo espantada que es eso papi? Y me dijo tu bibi amor y me la enseño cierra tus ojitos y no los abras apago la luz y me vivió a meter su verga yo no quería se sentía feo pero me decía si si mi amor chupa chupala que esta bien rica yo la chupaba y la chupaba y me preguntaba si estaba rica y la verdad es que si me gustaba pero sentía raro después me hizo que la agarrara con mi mano y la mamaba era muy gorda y larga, me la quito yo creo que se vino pero no en mi.

Esto quedo ahí no lo volvió a hacer hasta que yo era mas grande ya tenía 9 años cuando papa se callo de una escalera y se pego en los testículos y en la verga , así q estuvo en casa de incapacidad y justo fue cuando estábamos de vacaciones mi hermana mayor ya trabajaba y mi hermana la mas chica y yo nos íbamos a quedar a casa de una tía pero mi hermana ya se había ido y en una semana iría yo pero justo en esos días mi papa se callo y mama también trabajaba así que me tuve que quedar yo a cuidarlo le servia de comer y le ayudaba con sus medicinas y todo estaba bien pero yo creo que ese día amaneció caliente o no se que pero me empezó a decir que le dolía mucho y que le pusiera una pomada , la verdad me molesto mucho porque yo no quería tocale la verga se que no me podía hacer nada ya que no se podía ni levantar , así que de mala gana se la puse y mal puesta se tapo con una sabana y como a los cinco min me llamo para que le quitara la dichosa pomada porque le ardía , se la limpie apenas le tocaba pero lo hacia de mala gana y creo que lastimaba así que se agarro la verga ya estaba bien parada y le dije hay papa!!!! Y solo se sonrió la verdad la tenía bien grande y me dijo que se la agarrara bien con una mano y con la otra lo limpiara, así q después m dijo q mejor se lo sobara ya sabrán como !!!

Así que el me enseño como hacer ese vaivén puso una toallita y ahí termino pero yo no vi cuando termino, así empezó todo a cada rato me hacia que le “sobara” hasta que ya no me desagradaba del todo sentía como se ponía duro en mis manos y así pasaron los días la primera vez yo le platique a mi mama lo q m había pedido mi papa pero no le dije que se había venido ya q no sabia que era eso y mi mama dijo hay si hija pobrecito de tu papa se debe de sentir muy mal así que como no lo tomo a mal pues yo seguía haciendo lo que mi papa me pedía. Un día me dijo hay mijita me duele mucho ven por favor y dame una sobada y aliviame si? Por favor y fui como todos los días ya eran varias veces al día pero no siempre terminaba y ese día me dijo que si le daba un besito haber si se le curaba mas rápido le dije que no y me dijo andame mi niña q solo tu me curas me agache y le di un beso rápido y me pedía otro y otro hasta que ala siguiente vez me dijo que serrara mis ojos y que abriera mi boca q confiara en el le hice caso y se la empece a mamar solo se quejaba y gruñía me quite y le dije te estoy lastimando papi hay no mi niña me estas curando y me empujo la cabeza y volví a meter su tranca en mi boca y seguí mamando supongo qe lo hacia mal pero el estaba fascinado me quito la cabeza me hizo menearla con la mano puso una toallita y termino después de unos días se pudo levantar porfin y en una ocacion me había salido de bañar estaba con la toalla envuelta cuando entro al cuarto con la verga bien parada y me dijo mira ven creo q me duele un poco y de lo mas normal le dije si pa ahorita te voy a sobar como siempre y me dijo oye mi amor porque no me pones de tu pomadita yo no entendía a q se refería el y le dije si pa ahorita déjame cambiar si y me dijo mira se sentó en mi cama y me dijo cuando me sobas hijita no sientes cosquillitas aquí y me toco mi conchita encima de la toalla y le dije porque papa y me dijo sientes o no ? Q no te has sentido como mojadita?

Y le dije no se no me he dado cuenta entonces me dijo mira sobame y le dije si pero deja me cambio si ya un poco molesta no hija sobame ya ahorita se acostó y empeze a sobarlo( masturbarlo) enseguida en metí su mano debajo d la toalla m espante y le dije no agas eso!!! Y me jalo y me dijo ven q no t voy hacer nada malo y me toco mi concha y me dijo hay mija si te mojas yo no entendía así q me agarro mi mano e hizo q me tocara y efectivamente estaba mojada y me dijo ese es una buena pomadita y le dije q como q pomada papa? Si amor si me regalas un poco de esto me voy a curar rápido así como cuando me das besitos , así y como papi ? Como la quito para ponertela? Mira enserio quieres q papi se cure si papi pues mira en lugar de sobarla con tu manita me la vas a sobar con esto tocándome mi conchita muy húmeda le dije ok! Me dijo mira me voy a acostar y tu te subes en mi y luego papi ahorita vas aver . Se acostó me subí en el y empezó a tallar su verga en mi clítoris el se movía y yo empeze a sentir buen rico empeze a gemir me estaba volvindo loca ahhh ahhh ahhh mijita me estas curando sigue así mi niña q vas a soltar mas pomadita para papi mmmm ahh yo no podía mas y me dijo te gusta y yo le decía que si quería mas sentía rico pero quería mas hasta que empece a gritar estaba teniendo un orgasmo el primero y curando a papa me quite y el seguía masturbandose hasta que termino ahí si lo vi c omo salían chorros de algo blanco q callo en su pecho desnudo papa estaba bien de cuerpo me dio un beso de poquito n los labios que lo hacia seguido y me dijo gracias amor vas a ver que papa se va a curar pronto sobre todo con esa pomadita que tienes aquí y me toco mi conchita todavía mojada me limpio se limpio el y me pregunto que había sentido y le dije q no sabia q sentí bonito pero fue muy extraño no hubo penetración, pero la verdad me hubiera encantado tener esa verga dentro de mi ,papa falleció dos años después en un accidente d carro y en algunas ocaciones mas nos masturbamos y se la mamaba y solo una vez el me la mamo pero que rico.

Este es mi relato espero q les guste no se lo había contado a nadie. No se si estoy enferma por pensar así pero no lo puedo evitar ahora entiendo porque mi mama estaba tan feliz ahí ya que muchas veces la vi encima de mi papa coge y coge

Vestuario masculino y empleadas de limpieza

Todas las mañanas acudía a un pequeño gimnasio de barrio. A veces mas temprano, y otras mas tarde, dependiendo de el tiempo que tuviera.

A base de ir, me fui percatando de la hora a la que las limpiadoras entraban en el vestuario masculino, que era aproximadamente entre las 13:00 y las 14:00, horas en las que el gimnasio tenía menos afluencia de socios.

Asi que urdí mi plan, para poder mostrarme en pelotas ante la chica que limpiaba con total impunidad.

Una vez que tenía controlada la hora de limpieza, me dispuse a ello.

Me metí en el vestuario masculino un poco antes de que llegase la limpiadora, y una vez allí me quité el chandal y me entretuve disimulando con mis cosas. Llegó la hora y la chica entró sin preguntar. El vestuario era muy amplio y cuando entró pudo ver perfectamente como yo en calzoncillos manipulaba mi bolsa frente a una taquilla. No quería que me encontrase desnudo nada mas entrar porque podría marcharse.
Ella no dijo nada, ni siquiera saludó. Simplemente me miró de reojo y se dirigió hacia el cuarto donde guardaban los utensilios de limpieza. Sacó sus bártulos y se fue hacia la zona de las duchas y lavabos. Yo fingí que no la había visto.

Entonces pensé, “esta es la mia”, me despojé de mis calzoncillos quedando totalmente en pelotas, y me dirigí hacia la zona de los lavabos con una mini toalla al hombro.

Mi excitación era total, y me encantaba sentir el peligro de que la chica me sorprendiese totalmente desnudo, lo que se reflejaba ligeramente en mi polla.

Me dirigí hacia los lavabos sin cruzarme con la limpiadora y disimulé como si estuviese haciendo algo, pero una vez allí, apareció la chica pasando la fregona por una zona próxima a donde yo estaba desde la que podía verme perfectamente.

Cuando dirigió la mirada hacia mi soltó una carcajada forzada, creo que con la intención de que yo me cortase, pero lógicamente no lo consiguió. Tambien puede que su risa fuese para que yo me enterase de que me había visto, o para hacerse notar que se encontraba allí por si yo no me hubiese dado cuenta, aunque esto creo que los dos lo conocíamos. En El caso es que yo había conseguido que me viera, y además no había ningún problema pues estaba en todo mi derecho de andar en pelotas por un vestuario maculino. En todo caso podría ser yo el que me indignase con la dirección del gimnasio por meter una mujer en el vestuario en horas a las que que estaba el gimnasio abierto.

Entonces me dirigí hacia la zona de urinarios desde donde ella podía verme perfectamente y con la toalla en la nuca sujetándola con ambas manos a los lados, me puse a mear en uno de los urinarios de la pared y lo suficientemente separado para que se me viese bien. Mear así, sin sujetármela y con la empleada por alli, fue una sensación muy placentera.

Ahora ya no había dudas, había quedado claro que a mi no me importaba que me viese desnudo la limpiadora y que a ella tampoco le disgustaba la situación, pues de lo contrario se habría marchado y habría vuelto cuando me viera salir.

Antes de seguir describiré un poco a la chica. Era una mulata de entre veintimuchos o treinta y pocos, alta, grandota pero sin llegar a ser gorda, de grandes pechos y con una sonrisa blanca y cara simpática

Me fui otra vez hasta mi bolsa de deporte, saqué un cepillo de dientes y el champú y me dirigí otra vez hacia los lavabos, siempre con la toalla en el hombro.
Al llegar se encontraba en la entrada de los labavos fregando, entonces dije: “Ay, lo siento, quería pasar…”

Ella me contestó: “Pasa, pasa no te preocupes. Además como vas descalzo no se marca el suelo, ja, ja”

Yo: “Bueno, si no te importa que pise” y pasé de puntillas por la parte que había fregado. Me daba la impresión de que al andar de puntillas mi polla sobresalía aún mas, además para entonces ya se me veía casi medio empalmado.
Ella soltó otra pequeña risa y siguió con lo suyo.

Empecé a cepillarme los dientes mientras ella fregoteaba a unos metros de mi. La chica se movía tranquilamente haciendo su trabajo y pasaba casi todo el tiempo girada de frente hacia mi. Yo la miraba disimuladamente a través del espejo y fueron varias veces las que la pillé mirándome y se sonreía o mas bien casi se reía, no se si lo hacía por vergüenza, nerviosismo, excitación o si le hacía gracia la situación, pero esto me desconcertaba un poco y tambien me hacía sentir un poco de corte.

Terminé de cepillarme los dientes y me di una ducha rápida para meterme a la sauna. Una vez dentro de la ducha tuve que evitar tocarme pues de lo contrario me habría empalmado irremediablemente.

Salí de la ducha y me encontré con la chica de frente una vez mas, y una vez ella me miró sin disimulo, se sonrió alegremente y siguió a lo suyo.

Pasé por donde tenía la bolsa de deporte, dejé el cepillo y me metí en la sauna. Desde dentro podía ver parte del vestuario a través de la pequeña ventana. Entonces la vi pasar en dirección a la puerta de salida del vestuario y pensé que esto se acababa y que ya se marchaba, pero no era esa su intención. Pasados un par de minutos volví a verla pasar con otra compañera suya que habría avisado, no se si para que disfrutara del espectáculo, para intentar que me cortara o para no estar ella sola en esa situación. Esta era una chica española que había visto otras veces por el gimnasio haciendo tambien labores de limpieza.

La otra chica era mas bajita, pequeña y delgada. Desde la sauna las escuché reirse y pude ver como la mulata señaló hacia la sauna indicándole a su compañera donde me encontraba e hizo un gesto con las manos haciendo referencia a mi polla, la otra miró y ambas se rieron.
La situación me sobrepasó un poco y no sabía que hacer ahora me daba vergüenza salir, pero tampoco me quedaba otra opción. La toalla que había cogido a propósito era tan pequeña que ni siquiera me rodeba la cintura y despues de la exhibición que le había regalado a su compañera fingiendo naturalidad, ahora no podía echarme atras pues habría dejado al descubierto la índole sexual de mi desnudez anterior.

Estaba empapado de sudor y con el calor de la sauna mi polla había crecido un poco mas, pero no podía retrasarlo mas, así que sin pensarlo, salí de la sauna y me dirigí directamente hacia las duchas.
Al llegar allí, la chica nueva estaba limpiando los espejos de los lavabos. Me miró de arriba a abajo, sin disimulo ninguno y dijo sonriendo:Hola.

Yo sentí vergüenza y contesté. Tanta naturalidad me abrumaba, seguía con lo suyo pero no se cortaba en absoluto en mirarme casi con descaro. La otra chica estaba detrás limpiando otra zona. Ahora la situación era muy distinta al ser dos las mujeres vestidas.
Antes de que me metiera a duchar la nueva chica me dijo: “Tengo que limpiar por aqui, si te molesta me salgo y espero a que termines, pero como me ha dicho mi compañera que no te importaba…”
Estaba claro que la pregunta iba con segundas y que me estaba dando con mi propia medicina, pero esto era positivo porque significaba aceptación por su parte.

Contesté: No, da igual, por mi no te preocupes.

Estaba claro para que había venido. Y ahora yo no me iba a dejar ganar.

Entonces entré en la ducha super excitado, notaba que mi polla crecia mas y mas. No sabía que hacer. Pensé en hacerme una paja, pero quizá iba a ser peor porque si no me corria iba a tener que salir empalmado del todo. Finalmente me decidí a salir ,estaba bastante empalmado y aunque no al 100%, no quería que me viesen así, al menos por ahora.

Salí deprisa de las duchas con el empalme casi total, y me dirigí de nuevo hacia la sauna. Por suerte las chicas en ese momento se encontraban en una zona desde la que era prácticamente imposible que me viesen.
Me metí en la sauna y una vez alli, podía controlar a través del cristal sus movimientos y sin embargo desde fuera hacia dentro es mas dificil observar el interior,asi que me hice la paja que tanto necesitaba y además con esto conseguia que mi empalme se bajara.

Me corrí salvajemente. Ahora tenía que salir de nuevo, algo que me cortaba bastante, pues despues de correrse la excitación desciende, deja paso al pudor y con ello aumenta la necesidad de taparse. Aun asi, saqué fuerzas de flaqueza y me obligué a mi mismo a salir de nuevo en pelotas ante las chicas.
Por otra parte, despues de la corrida tenía un tiempo hasta volver a empalmarme y además el tamaño de la polla es superior al que se encuentra normalmente en estado de flaccidez.

Sali de la sauna y me dirigí a las duchas de nuevo. Esta vez si que me encontré con las chicas, con las dos, que me miraron, se miraron y se sonrieron por no decir que se aguantaron la risa, aunque creo no porque sospecharan que me había hecho una paja dentro.

Entré en una de las duchas, me lavé y tardé poco en salir. Me dirigí hacia mi taquilla, y que casualidad que las chicas ya andaban tambien por esa zona.
Saqué mi bolsa y empezé a terminar de secarme, dejé la toalla y me puse a sacar mi ropa sin ninguna prisa. Entonces la chica mas bajita se dirigió a mi y me preguntó: “¿Tu haces bastantes pesas verdad?” Se notaba que estaba buscando sacar algún tema de conversación.

Yo le respondí: “Bueno, vengo tres o cuatro veces a la semana”

Ahora la situación había cambiado, hablar directamente con ella iniciando la conversación abría una puerta extra que hasta ahora no se había tocado. Yo en pelotas, ella vestida con su uniforme de trabajo, y su compañera a unos metros de nosotros realizando sus labores de limpieza.
Esto me cortaba bastante, pero a la vez me excitaba muchísimo mas que los anteriores encuentros en teoria fortuítos. Aunque me avergonzaba la situción, la excitación era aun mayor, y me propuse seguir con el juego, asi que retrasé todo lo que pude lo de vestirme y continué en pelotas delante de la chica y charlando con ella.

Ella: “Pues se nota que entrenas duro, porque tienes un cuerpo estupendo” “Es el típico cuerpo que nos encanta a las mujeres… ja, ja”

Yo: “Ja, ja, gracias por el cumplido, me alegro que te guste”

Ella: “No, en serio, no es un cumplido. Estás perfecto, como nos gusta a casi todas las tias, fuerte, pero no en plan culturista” “A veces los tios os pasais, parece que no veis el final y perdeis el atractivo para las mujeres, pero en tu caso has dado con el punto justo…ja, ja.”

Yo: “Bueno, yo tambien lo pienso asi. Hay que estar atlético, pero sin que se pierda la armonía”

Ella: “Eso, eso, a eso me refiero, y ¡Vaya si lo has conseguido!”

A todo esto yo seguía en pelotas intentando alargar todo lo posible mi exhibición ante la limpiadora, y ella estaba dispuesta a seguir dándome conversación como si fuese lo mas natural del mundo que un tio desnudo hablase con una chica de la limpieza vestida con su uniforme.

Llegó un momento en el que estaba totalmente seco, y yo ya no sabía que buscar en mi bolsa ni en mi taquilla, ni excusa alguna para no empezar a vestirme. Entonces ella contribuyó a mi exhibición y continuó haciéndome preguntas.

Ella: ” ¿Sabes? Lo que me ha sorprendido de tu físico, es que además de estar fuerte de arriba, tambien tienes la pierna fuerte y bien trabajada”

Yo: “Claro, es que eso es la base de un cuerpo atlético” “Es un error muy común, pero queda fatal ver a un tio fuerte pero con la pierna descompensada”

Ella: “Ya, eso es lo que le digo a mi novio” “Que no se curre tanto lo de arriba, y que lo iguale un poco con la pata, ja, ja”

Entonces ella se acercó un poco mas y me miró las piernas mas de cerca.

Yo: Pues si, tienes toda la razón, la pierna es casi lo mas importante y en general la gente la descuida bastante.

Como era ella la que había abierto la puerta, me puse completamente de frente, y tensé mis músculos de la pierna para apoyar nuestra teoria.
Lógicamente al mostrar mi musculatura de las piernas, tambien quedaban totalmente al descubierto y mas facilmente visibles mi polla y huevos.

La chica me siguió el juego y halagó, mi musculatura.
Mientras tanto con todo este jueguecito, la polla me iba creciendo por momentos y ya empezaba a notarse un tamaño que superaba el normal en flaccidez.

Se hizo un silencio, ella me sonrió y dijo: “Vaya, parece que hay una tercera pierna que tambien está creciendo, ja,ja”

Ahora si que sentí vergüenza de verdad, pero no me quedaba otra opción que continuar con el juego.

Lo cierto es que ella me facilitaba bastante las cosas comportándose tan abiertamente. Por supuesto que se notaba un trasfondo sexual en todo esto, pero la chica sabía disimularlo y hacerme sentir tranquilo dentro de lo que cabía para la situación.

Yo tambien intenté restarle importancia y dije: “Ja, ja, Si, bueno supongo que es normal”

Ella: “Por supuesto que es de lo mas normal, eres un tio, no te apures por mi. Me gusta que la gente sea asi de natural”

Para entonces mi empalme había crecido hasta un 75%, y me encontraba en una mezcla entre vergüenza y excitación pero con ganas de seguir en pelotas para ella.

Entonces dijo algo que me dejó de piedra: “¿Te importa que llame a mi compañera? Estaba deseando verte asi.”

Yo: “Hombre pues si, me gusta ser natural pero esto ya se pasa un poco de naturalidad. Además tengo que vestirme para irme”

Ella: “No espera. No quiero parecer demasiado atrevida, pero todo esto me está encantando, y bueno… eeehm! Si quieres te echo una mano para que no te vayas asi”

Aunque en realidad estaba esperando que esto sucediera, me quedé pasmado y solo acerté a decir “Pero…. aqui” dando a entender que cualquiera podría entrar en el vestuario y sorprendernos.

Estaba claro que ella lo interpretó como una aceptación por mi parte, se acercó a mi sonriendo, me cogió de la mano y me llevó a el cuarto de los rayos uva, que estaba a unos pocos metros de nosotros. La sensación de ser conducido de la mano en pelotas por la chica vestida con su uniforme de limpieza me pareció super excitante y para cuando llegamos, ya estaba al máximo de empalmado que se puede estar.
Nada mas entrar, así de pie como estaba, me colocó con la espalda apoyada en la máquina, ligeramente recostado y sin dudarlo un segundo me cogió la polla con decisión y empezó a movérmela.
Dejó la puerta un poco abierta de manera que yo quedaba detrás, no se me veía desde fuera y ella podía vigilar por si venía alguien mientras me hacía una paja antológica y con la otra mano me tocaba todo el cuerpo.

De repente su compañera la llamó y ella abrió un poco mas la puerta y contestó, “estoy aqui”, mientras le hacía un gesto con la mano para que viniera. A mi me molestó un poco que no me preguntase ni me pidiera permiso, pero en esas circunstancias no dije nada. Al llegar su compañera soltó una exclamación con carcajada “Joder, al final lo has conseguido ehhh!! Ja, ja”, y sin preguntar se metió en el pequeño cuartito, y comenzó a tocarme.
Tenían mucha confianza entre ellas y daba la impresión de que no era la primera que hacían algo semejante.

La mulata dijo: “A ver: déjame” y su compañera apartó las manos dejando que la otra inmediatamente se agarrase a mi polla y siguiera con la masturbación. La mulata era si cabe, mas cachonda que su amiga y se esforzaba con mi polla mientras se mordía el labio inferior.
Entonces su compañera saco de no se donde un bote de aceite y me echó un buen chorro que embadurnó mi polla completamente. Para mi fue como un soplo de aire fresco, pues ahora las manos de la chica mulata se deslizaban sin impedimento alguno de arriba a abajo por mi pene. Mientras tanto, con la otra mano me acariciaba el culo, lo que provocaba una sensación de desnudo total.

Yo no pregunté y empecé a tocarlas por encima de la ropa. Las toqué las tetas y el culete, mientras que ellas no se oponían en absoluto, ni me censuraron para nada mi actuación.

Las chicas se reían mientras deseosas se disputaban a cada poco tiempo, a quien le tocaba tener la polla entre las manos, y se notaba que estaban disfrutando de lo lindo.

Las dos eran muy sexuales y calientes, pero era la mulata la que tenía mas querencia a tocar mi culo en todas las ocasiones, cuando su compañera tenía mi polla en la mano, y tambien cuando ella misma me pajeaba.

Llegó el momento en el que ya no pude mas y las avisé, “me voy a correr”. Se miraron, rieron y la pequeña dijo: “Lo ves: si es que es todo un caballero, ja, ja.”

Exploté en uno de los mejores orgasmos de mi vida, mientras en ese momento era la mulata la que manejaba mi polla. La eyaculación cayó casi en su totalidad en el suelo y tambien en buena parte sobre mi vientre, mientras la chica seguía moviéndome la piel cuidadosamente y cada vez mas despacio.

Cuando notó que mi polla empezaba a aflojar entre su mano, se detuvo y dijo: “Bueno, pues yo creo que ya está, ja, ja” y me soltó mientras se acercaba y me dio un beso muy suave en los labios.
Con el beso, creo que mi polla creció otra vez, aunque lógicamente sin llegar a la erección total.

La jovencita miró por la rendija de la puerta como asegurándose de que no habia nadie y dijo: “Anda, ve a ducharte, que de esto ya nos encargamos nosotras” y me dio una palmadita cariñosa en el culo.

Despues de correrme, la sensación de desnudo era mucho mayor que antes, y se acompañaba además con un sentimiento de vergüenza. Tenía que caminar completamente en pelotas, y recién corrido hasta las duchas, algo que a la jovencita parecía encantarle. Estaba claro que a parte de calentorra, tenía una tendencia de dominante que no había imaginado y le excitaba ese ligero jueguecito con un toque se sometimiento. Por otra parte a mi tambien me excitaba que ella correctamente vestida me enviase a limpiarme, es mas, me hubiese gustado que me llevara de la mano como hizo cuando me condujo hasta el cuartito en el que me pajearon.

Avergonzado y excitado, me fuí hasta la ducha y me lavé los restos de mi corrida que habían quedado sobre mi vientre.
Tardé poco y empapado salí de la ducha y sin nada con lo que cubrirme me dirigí hacia mi taquilla. Al llegar, las chicas se encontraban por alli, despues de haber limpiado mi corrida del cuarto de los rayos UVA.

Cuando estaba llegando, la pequeña dijo: “ay! ven, anda que te doy algo para que te seques” y me cubrió con una toalla por los hombros, mientras ella con otra me ayudaba a secarme el cuerpo. Entretanto, su compañera fregaba por la zona de la entrada para poder avisar si venía alguien.

Ahí, me quedó mas claro todavía que la chica era una dómina en toda regla.

Se preocupó de secarme a fondo metiendo bien sus manos y la toalla entre mis huevos y mi culo, y con una palmadita en el culo me dijo: “Bueno, ya está” Mientras esbozaba una sonrisa de satisfacción y empecé a vestirme.

Entonces le dije: “Bueno que, ¿Repetiremos?” Y ella contestó “No lo dudes”.
Yo: “Ya, pero podríamos equilibrar un poco la balanza ¿no?” Dándole a entender que la próxima vez ella se quitara algo de ropa tambien.
Ella: “Ahhh no! Eso no. Repetir, si quieres repetimos, pero yo no me puedo despelotar aquí, este es mi trabajo y es el vestuario de hombres” “Además, cada uno tiene su rol en esto. Yo estoy limpiando y tu eres el que te tienes que duchar despues de haber hecho deporte” ” Si quieres, yo andaré por aquí sobre las 13:00 todos los días” “Tu solo muéstrate como hoy y te prometo alguna sorpresa mas…..”

CONTINUARA.

En el Regazo de mi Hijo

Relato encontrado en la red, quiero compartirlo con todos debido al alto grado de exitación que me dio al leerlo.

Sobre el regazo de mi hijo.

Estábamos en la playa, yo estaba alistando mis cosas para meterlas en el coche, mi hijo estaba tomando las últimas olas con su tabla de surf y mi marido apareció entonces con un refrigerador enorme en sus brazos. -¿Qué es eso que tienes ahí?, le pregunte

-“No vas a creer lo mucho que he pescado ahora cariño”, sonriendo me dijo: – “Cada pez que atrapaba traía tras de si otro pez aun mas grande, tuve incluso que tirar algunos al océano porque no había más espacio en el refrigerador”.

-Vaya le dije, este debe de haber sido tu mejor viaje. Continúe la conversación mientras veía como mi hijo se caía de la tabla de surf a causa de una ola. – ¿Yo solo quiero saber cómo piensas conseguir que todo quepa en el coche, recuerdas como venimos de llenos verdad?

El me dijo: -No te preocupes tanto estoy seguro que podemos hacer que encaje si amontonamos algunas cosas. Su mente todavía estaba en el barco y se dio cuenta de que el espacio podía ser un problema

Yo y mi marido empezamos a limpiar las cosas y ordenar todo para meterlo en el coche, el coche es un sedan pequeño de cinco puertas, de alguna manera todo el pescado, la ropa, una hielera extra que compro mi marido en la playa y otras cosas más, quedaron debidamente acomodadas dentro del coche, claro está que con cierta dificultad, la playa nos queda alrededor de 2horas de camino, generalmente viajamos por la mañana y nos vamos tarde, de esa forma podemos maximizar el tiempo de sol que tenemos en la playa.

Íbamos apretados y la tabla de mi hijo fue algo que empeoro las cosas, los asientos de atrás tuvieron que plegarse para poder llevar la tabla, la tabla se metió en posición vertical, con la cola tocando el tablero y la punta tocando el baúl, alrededor de la tabla iba el equipo de pesca de mi marido, los paraguas, toallas y todas las cosas que uno puede utilizar en la playa.

Cuando metíamos en el coche yo no dije nada respecto al espacio, ya que se molestaría Eric, mi marido, pero yo sabía que únicamente quedaría dos asientos para utilizar, el del conductor y el del pasajero. Intentó muchas cosas pero sin resultado, cuando ya me estaba hartando de ver que solo quedaban dos espacios, mi marido llamó a nuestro hijo:

– Hijo ven, ayúdame a acomodar las ultimas cosas y siéntate en el asiento del conductor, déjame ver cuánto espacio queda.

-Está bien papá. Dijo el de mala gana, reacomodando la tabla de surf para que pudiera tener más espacio de abrir sus piernas. Después de un momento de silencio y sin ninguna intención de dejar nada en la playa por fin me dijo:

– Cariño, porque no te vas de regreso a casa en el regazo de David, no te importa verdad hijo?

Mi hijo no dijo nada por no incomodar a su padre, aunque yo podía ver su incomodidad, así que al final le dijo: -Ho si claro, no hay problema.

-Cariño, en realidad lo dices en serio, sería muy incomodo para mí y para David que yo fuera sentada en su regazo todo el camino a casa.

-“Es solo un viaje de dos horas, vamos a estar en casa antes de que lo sepas”.

Podía ver en su rostro una expresión de suplica, -Esta bien, lo haré pero me deberás una!. Me metí en el coche y me senté en el regazo de mi hijo, mientras que Eric cerró la puerta, por la tabla de surf mi hijo yo solo podía verle la cara a mi esposo.

-“Listo” dijo él y arranco el coche, ese “Listo” era en un tono de afirmación más que el de una pregunta.

– Hijo te sientes bien ahí abajo

-“Si mamá”

-Está bien, solo dime si quieres que me acomode para redistribuir mi peso.

-“Esta bien mamá”

Eric y yo fuimos novios en la universidad, yo la termine después que el, ya que me dejo embarazada a los 18 años, actualmente tengo 38 años y creo que estoy en buena forma, mido 172 y peso 130 libras, hago ejercicio, tengo el pelo castaño un poco corto. Yo siempre he sido muy coqueta siempre respetando a mi marido claro, pero tengo que decir que me gusta calentar a los hombres, llevo faldas cortas, vestidos de una sola pieza, pantalones ajustados en fin.. yo sé lo que les gusta a los hombres y me agrada darles un espectáculo de mis piernas o mi culo.

Aquel día yo llevaba un vestido amarillo que me llegaba arriba de las rodillas, en la playa me puse un bikini color naranja, la parte superior de mi bikini quedaba debidamente ajustados a mis pechos pequeños y la parte inferior consistía en un pequeño triangulo que en la parte delantera hacía que se me viera un pequeño bulto de mis labios vaginales, en la parte de atrás había un triangulo más grande que cubría las tres cuartas partes de mi culo redondo y apretado.

Al irnos de la playa me puse mi vestido amarillo sobre el bikini y pensaba en lo incomodo que era llevar un vestido corto y estar sentada encima de mi hijo. Aunque Después de todo , ¿por qué un chico de 18 años quisiera penetrar a su madre de 38 mientras está sentada en su regazo en un viaje de 2 horas? Como he dicho, yo soy bastante coqueta, así que pensé en pasar un rato divertido y hacer sentir incomodo a mi hijo.

Las piernas de mi hijo iban bastante juntas mientras que las mías iban un poco más separadas y alrededor de las de él. Mi hijo únicamente vestía un bañador, uno de esos floreados, todavía estaba un poco húmedo y arriba vestía una camiseta, intentaba no tocarme y mantener un poco la distancia.

-Owww me queje. Mientras hacía mi cuerpo para adelante hasta que pude llegar e mis pies.

-“Estas bien cariño?”. Pregunto mi marido sin saber lo que estaba pasando

-Estoy bien, solo es un calambre, voy a estar bien. Fingiendo que tenía un calambre en la pantorrilla me la acariciaba mientras movía mis caderas en el regazo de mi hijo.

Mi hijo dijo tembloroso: “Necesitas algo mamá”, pude notar su voz con un poco de nerviosismo

-NO, le conteste, solo necesito frotarme un poco la pantorrilla, es que esta posición te resulta incomoda? Sabía que él estaba bastante incomodo y que seguramente me estaba odiando por hacer aquello.

El me dijo “No, está bien, no quiero que te duela nada”

Yo le dije – Bueno si quieres que no tenga dolor, hay algo que puedes hacer por mi. Al frotarme la pantorrilla pude sentir un bulto distinto entre mis piernas, mi continuo roce hizo que mi vestido se levantara ya que era muy corto de manera que mis muslos quedaron desnudos y mi ropa bikini y mis nalgas quedaron presionadas con el bañador de tela delgada de mi hijo, podía notar que su pene estaba semi erecto. Vi que mi hijo se puso un poco incomodo y una de sus manos empezó a jugar con la tabla de surf como para distraerse.

El respondió a mi pregunta “Por supuesto, cualquier cosa que necesites mamá.” su voz sonaba MUY nerviosa y al final puso sus manos sobre sus muslos pero sin tocarme.

-Sabés ya que estas en esa posición, no te gustaría darme un masaje en la espalda, es que estoy bastante tensa.
Mi hijo sabía que si hacía cualquier tipo de contacto físico causaría una erección completa y bastante dura de su pene. “No sé si puedo mamá, es que estamos bastante apegados aquí”

– Por favor, dije yo haciendo un puchero de niña mientras me volteaba para verle a la cara
Su padre que nos estaba escuchando dijo: “David, no hagas que tu madre te ruegue, necesita un masaje, así que frota su espalda!”

– “Si es lo que quieres”

– “Tu madre lo está pasando mal ya tiene suficiente con ir sentada en tu regazo, es tu trabajo hacer que se sienta cómoda, así que has lo que te pide, has entendido?”

“Sí, claro”

“Bueno, ahora has lo te dijo tu madre”

“Está bien”

-Gracias David te lo agradezco, le dije mientras presionaba mis caderas contra él.

David se acerco y puso sus manos en mi espalda baja después de unos minutos me volví hacia él y le dije: – Esto no está bien, ayúdame con esto y entonces será mejor. Sabiendo que mi esposo no podía ver nada, entonces tome las manos de mi hijo y las lleve por todo mi cuerpo hasta llegar al último botón de la parte frontal de mi vestido. Mi hijo no supo que hacer, literalmente se congelo mientras yo podía sentir su cercanía cerca de mis muslos interiores seguramente el podía sentir el calor de mis piernas.

-Vamos David, necesito tu ayuda con esto

– “David!”, grito su padre, “No quiero volverlo a repetir otra vez, Haz lo que te dice tu madre”

– “Estás seguro de que es lo que quieres, papá?”

– “No seas negligente hijo, quiero que hagas lo que tengas que hacer para que tu madre se siente bien, has entendido?”.

– “Está bien, papá”, y mi hijo empezó a desabrocharme lentamente el vestido veraniego.

Respire hondo al sentir el aire acondicionado soplando en mi piel desnuda y ver que mi vestido se retiraba lentamente dejando ver mis piernas bronceadas y mi abdomen plano. Cuando mi hijo llego al último botón le dije:

“Déjame ayudarte con este”, y con las manos en la parte superior desabroche lentamente el último botón.
Ahora podía sentir la tela delgada y un poco húmeda del bañador de mi hijo, el aire acondicionado y la humedad solo hizo que me erizara y que ese zona se sintiera un poco más caliente.

Mi hijo actuaba como si nada, creo que se sentía bastante incomodo pero era un niño bastante ingenuo así que él no sabía lo que le esperaba, si nunca había tenido pensamientos sexuales conmigo, ahora estaba recuperando el tiempo perdido… o por lo menos su polla desde luego que sí.

-Mucho mejor le dije, y moví mis hombros para que el vestido se deslizara hasta el regazo de mi hijo, luego tire de él hacía abajo para que finalmente lo metiera entre mis piernas y callera en el piso del coche.

Viajamos así como unos 10 minutos mi hijo masajeándome mi espalda y en ocasiones yo le pedía que lo hiciera más fuerte o más suave en diferentes partes de la espalda.

-Más arriba le dije y él me masajeo la parte superior pero encontró un obstáculo, la cinta de mi bikini, así que le dije

-Espera que esto no se siente tan bien, me quite lentamente el nudo del bikini, sin quitármelo completamente.

-Ahora vuelve a intentarlo

Después de unos momentos le seguía dando instrucciones, más a la derecha, más la izquierda, más, más, más, hasta que las puntas de los dedos se la mano izquierda se movieron alrededor de mi cuerpo y tocaron la parte lateral de un seno, en este momento la parte posterior de mi bikini casi había caído.

– Ahora mueve la otra mano a la derecha, más, más, más. Continué de la misma manera hasta que ambas manos de mi hijo casi me tocaban los pechos, pero aún no se atrevía a nada más. – mmmmm le dije…

Mi esposo al escuchar mi gemido dijo –“Como lo está haciendo cariño?”.

Yo le dije provocando a mi hijo: -NO puedo mentir, no es el mejor masaje que me han dado, creo que es un poco tímido ya que soy su madre”

– “Eso es cierto David?, no hay nada malo en ser tímido, pero tu madre necesita tu ayuda justo ahora”

– “supongo” respondió nuestro hijo

-“Hijo, si tu madre quiere un masaje más fuerte, eso es lo que tienes que hacer”

-“Estas seguro papá?”

-“No me obligues a decírtelo otra vez David”

-“Está bien” dijo él. Finalmente, el comenzó a masajear a los lados de mis senos de nuevo, yo me apoye más a él poniendo mis manos en el tablero y empujando hacia atrás de manera que sus manos quedarán en mi pecho o mejor dicho, sobre mi delgado bikini.

-Mmmmm…. mucho mejor

Mi esposo interrumpió: – “Cariño, nunca me dijiste si querías ir venir a la fiesta de verano de mi empresa”

-ohh, mmm si claro que iremos, le gemí yo, mientras mi hijo masajeaba mis pechos. Mi hijo estaba jugando con mis pezones cuando mi esposo continuo: -“Es en el centro del nuevo club, ellos traerán buena comida y un montón de bebidas y tal vez podamos bailar un poco en la pista de baile”

– Más abajo, hijo

-“¿Qué dijiste?”

-Nada Eric estaba pensando acerca de cuánto tiempo ha pasado desde que me sacaste a bailar. Mientras decía esto las manos de mi hijo bajaban por mi estomago caliente

-Tú sabes cómo me gusta mover mis caderas, cuando termine esta frase arque mi espalda y moví las caderas en el regazo de mi hijo, ayudándome de mis manos sobre mis caderas menee el culo como si fuera una bailarina de stripper bailando sobre algún hombre, solo que ese hombre era mi hijo.

Mi hijo no reaccionaba pero de algún modo no le disgustaba que su madre le hiciera eso, y lo duro de su polla me lo confirmaba, después de todo yo era una mujer con un cuerpo atractivo fuera o no fuera su madre.
Luego mi marido dijo -“Así que, ¿Qué piensas sobre la fiesta?”

– Déjame pensarlo un poco más, bajando un poco más la voz le pregunte a mi hijo: -Como se siente?

– “Muy bien mamá”

– Quieres que me detenga?

– “NO mamá”

-Yo tampoco. Baje mis manos hasta los pequeños nudos de la parte inferior de mi bikini, luego los desate lentamente y luego tire de él, eso dejo mi coñito mojado al aire frío. -Ohhhh… Susurre mientras mi coño caliente se ponía en contacto con el aire frío.

Podía escuchar la voz de mi marido hablando mientras la mano de David buscaba lentamente mi rajita mojada, luego por fin llegó, toco el coñito depilado de su mami y su mano se deslizó de lo mojado que estaba mi coño, lo que me hizo gemir en cada toque de su mano.

-“Debería haberme cambiado” le escuche al fin a mi marido luego de estar tonta de tanta excitación

-Que has dicho Eric?

-“Debería haberme puesto los pantalones secos al salir de la playa, todavía estoy mojado”

– YO también estoy mojada cariño. Dije mientras mi voz se apagaba

-“Estas demasiado húmeda?”

-Sí, estoy MUY mojada

-“Te molesta eso David, tener a tu madre húmeda en tu regazo”

Mi hijo estaba tan absorto jugando con mi coño que le costó contestar, pero por fin dijo:

-“No papá no me molesta, de hecho tenerla encima y mojada se siente agradable, solo que ojala estuviera más mojada para sentir mucho más tibio”.

Mientras decía un dedo se deslizó en medio de mis labios mientras mi coño seguía goteando.

-Mmmmm… gemí de nuevo mientras puse la cabeza sobre el hombro de mi hijo.

Mi hijo subió otra mano pasando por mi abdomen y llego hasta un seno, mientras tenía enterrada una mano en medio de mis piernas la otra ahora me masajeaba un pecho.

YO apenas podía pensar con claridad, mientras el dedo de mi hijo que subía y bajaba por mi coño por fin descansaba sobre mi clítoris. El Toco mi clítoris y lo empujo en un primer momento y luego lo hizo rodar entre sus dedos, yo mientras tanto hacia movimientos circulares de mi culo desnudo sobre el regazo de mi hijo, perdí la noción de la realidad empecé a tocar los mulsos de mi hijo, luego mis pechos y luego mis piernas. No podía soportarlo más.

-Me vengo…. empecé a jadear

-“Que has dicho cariño, no puedo escucharte por la radio”

-“Me estoy corriendo” Dije sin pensar siquiera en lo que estaba diciendo

-“¿Qué?” dijo mi marido

-Me corro…….mmmmmmmmm

Casi grite mientras que mi marido apago la música, mi cuerpo se estremeció cuando los dedos de mi hijo entraron en mi vagina hinchada, yo soy de las mujeres que segregan mucho liquido cuando se corren así que los dedos de mi hijo como mi coño, la parte interior de mis muslos y el bañador de mi hijo estaban empapados de mis flujos.

– “Que dijiste cariño”

– Nada Eric, que mañana empezare a correr de nuevo… dije mareada por el placer

-“Esta bien cariño, me parece una buena idea.” Dijo ajeno al orgasmo que me había hecho llevar nuestro.

-No puedo esperar para que (me) corra de nuevo dije, mientras me recostaba sobre mi hijo, con el corazón
palpitante y con mi chocho contrayéndose de un tipo de orgasmo totalmente nuevo para mi

-“Que tal estas David, haces que tu madre se sienta cómoda?”

-“No lo sé, como te sientes mamá”. El muy cabrón estaba bromeando…

-Por dios, respondí, Estarías muy orgulloso del buen trabajo de nuestro hijo, me está cuidando bien.

-“Eso está muy bien hijo, que cuides a tu madre, continua haciéndolo”

-“Por supuesto papá voy a llegar hasta el final”

-“Sabes” dijo mi marido, mientras golpeaba la tabla de mi hijo con los nudillo, “Esta tabla es mucho más grande que la anterior”.

-Sabes hijo, respondí yo, tu padre tiene razón es bastante larga, mientras decía esto, tenía las manos en medio de mis piernas acariciando la polla de mi hijo sobre su bañador.

-“No sé cómo le das mantenimiento a esta cosa y cómo puedes montar sobre ella” dijo su padre

-“Bueno” respondió mi hijo, “Por lo general se mantienen en su estuche, así que lo primero que tienes que hacer es desenvolverla” Mientras dijo esto yo jale los remaches de su bañador liberando su larga y tiesa polla. Con mi bikini en el piso podía sentir su polla caliente en medio de mis muslos por lo que abría y cerraba mis piernas para darle placer a mi hijo, mientras tanto mi hijo seguía hablando. –“Entonces tú necesitas papá, tratar muy bien a la tabla, yo la froto con cera cada vez que la uso.” Y mientras decía eso yo frotaba su larga polla con mi mano.

Su padre continuo: “Además parece muy dura, como si fuera hecha de madera, tu última tabla que no estaba hecha de plástico o fibra de vidrio?”

-“Si claro papá, esta, es toda de madera”

-“Hay que frotar durante toda la madera suavemente”. Mientras decía eso yo pasaba la polla de mi hijo sobre mi coño lleno de flujos mientras susurraba de placer…

-“Tienes que abrir bien las piernas para conseguir una buena postura”, entonces mi hijo abrió mis piernas, “Luego debes de encontrar una apertura agradable papá”, ahora su pene estaba sobre mi palpitante y mojado coño, “Y luego, lo demás es muy fácil” Y me senté en la polla de mi hijo sin aliento mientras él me penetraba. “Y luego cuando encuentras una buena ola, la montas durante todo el recorrido, no piensas en nada más papá, solo en montarla y disfrutar del momento.” Su polla se deslizaba lentamente sobre mi coño centímetro a centímetro, cuando estuvo todo dentro, hice una pausa para sentirme llena de la polla de mi hijo y sentir esa sensación de tener un buen trozo de carne dentro de la vagina.

-“Me imagino que no todos podrían manejar una tabla tan grande”. Dijo mi marido mientras meneaba la cabeza como inspeccionando la tabla

-“Tienes razón” Dijo mi hijo, temiendo que su padre metiera la cabeza por la pequeña hendidura, aunque eso sería imposible claro, ya que necesitaba perder el control del vehículo.

Por fin yo dije, -para manejar una de esas tienes que practicar mucho, y mientras decía eso movía mis caderas de forma circular sintiendo cada centímetro de mi hijo dentro de mí.

-Yo creo que podría manejar una tabla tan grande. Dije

-“Claro que sí,” dijo Eric, mi marido, con un tono un tanto burlón.

-Hey le dije yo, yo podría montar esa pieza de madera durante todo el día si tuviera que hacerlo. Dije mientras me incline y puse mis manos sobre el tablero y luego comencé a moverme arriba y abajo sobre la polla de mi hijo a unos 75 cm de mi marido.

-“Que crees David” dijo él.

-“Crees que tu madre pueda montar algo así”

-“mm Yo, esto, mmm, yo creo que sí papá, podría hacerlo perfectamente”

Cada vez sentía más cerca clímax de mi hijo, deje de moverme de arriba abajo para continuar restregando mi culo en su regazo con su polla metida en mi coño goteante y mojado, mientras él me tocaba las piernas y los pechos.
“Unnngnhhh…” Un suave gemido vino de la boca de mi hijo, signo de que se acercaba su climax
Sintiéndo que estaba cerca el orgasmo de mi hijo dije algo divertido para culminar el acto.

-Hijo, quisieras venir conmigo mañana a correr, -quisieras correrte, susurre después, mientras me retorcía sobre la polla de mi hijo tan duro como podía.

-“Ho si claro mamá, quiero correr…me contigo”

-Como hijo, irás solo o te corres conmigo? Dije yo burlonamente

-“Quiero Correr-me contigo mamá”

-Seguro que no sentirás pena de correr-te junto a tu madre hijo

“No..” el estaba seguramente de durar hasta el último segundo, “Me correré cuando quieras mamá”

Por fin mi marido dijo: -“De que están hablando?”

-David me dijo que quiere correr con su madre

-“Sí papá quiero correr con mamá”

-“A donde irán a correr” dijo mi marido totalmente ajeno a que en cualquier momento nuestro hijo me llenaría de
semen.

-Siempre y cuando corramos juntos no hay problema donde vayamos, le dije yo, Verdad hijo?

-“Claro mamá!” dijo mientras su polla exploto con una gran cantidad de leche que me lleno por completo el coño, tuve que detenerme en el tablero de la contracción de la ingle de mi hijo.

-Me gusta cuando nos corremos juntos le dije al fin… mi voz era temblorosa y apagada, mi coño apretó alrededor de su polla mientras me venía con él. Mi coño palpitaba con cada ráfaga de leche que escapó de su polla, moví mis caderas por unos minutos más para sacarle a mi hijo hasta la última gota de leche. Mis jugos vaginales y el semen de mi hijo empezaron a salir combinados de mi coño.

-“Tienen hambre” dijo mi marido

-Me siento muy llena ahora, le dije

-“Estoy bastante cansado papá”, mejor otro día

Después de la tremenda corrida me puse de nuevo mi vestido pero sin ropa interior, teniendo cuidado de mantener el pene de mi hijo dentro de mi hasta que llegáramos a casa.

-“Deberíamos hacer esto más seguido” Dijo mi marido, la voz de mi marido se sentía bastante lejana.

-Estoy de acuerdo le dije, y a ti David, que tal te pareció?

-“Muy bien mamá, podría hacerlo todos los días”

Me deje caer sobre el regazo de mi hijo, mientras él me agarro un pecho mientras con la otra mano seguía tocando mi coño haciéndome correr por última vez, ya muy cerca de casa

Cuando llegamos a casa después de bajar las cosas, estaba en la cocina con mis muslos pegajosos y mi coño mojado y lubricado de semen. Luego mi marido me dijo que tenía algo en la pierna, yo me vi y era un poco de leche de mi hijo, yo simplemente lo tome y me lo esparcí por la pierna, le dije

-Es un poco de crema bronceadora.

El portero se me folla

Cuando había bajado 3 plantas, me topé en un tramo con el portero, un hombre bastante obeso, calvo y maloliente, un tío que daba asco nada más verlo

—-Capítulo 1—-
Era primavera y mi joven cuerpo estaba lleno de sensaciones hasta ahora desconocidas, algunas veces, notaba como mi rajita necesitaba ser rascada con cierta frecuencia y en aquel entonces, no sabía que aquello era masturbarse, así que yo pasaba muchas horas “ráscandome” todo lo que podía.
Mis padres, trabajaban los dos fuera de casa, mi padre, no llegaba hasta la noche y mi madre, lo hacía por la tarde, aunque algunas veces, llegaba también bastante tarde, casi a la hora de la cena, con lo cual aquella situación era envidiada por mis amigas, al disfrutar de una libertad que ellas no podían.

Una tarde, me llamó mi madre, diciéndome que llegaría bastante tarde, es más, no llegaría a tiempo para cenar. Eso me alegró mucho, todo el día para mí sola, ya que era verano, había sacado buenas notas y me podía permitir gandulear como se me diera la gana, así que me dispuse bajar a la piscina de mi comunidad en un día que iba a ser todo para mí, sin que me regañara nadie, sin oir a nadie, sin que nadie me mandara esta o cual cosa, en fin, un día sin padres, qué más se puede pedir?

Mi bikini era minúsculo, el pequeño tanga amarillo, tapaba mas bien poco y encima al mojarse transparentaba el incipiente vello púbico y el sujetador apena tapaba mis ya hermosas aureolas, con unos pitones que se me ponían al mojarme que era algo exagerado para mi edad y, para colmo me estaba pequeño, pero no importaba, precisamente la “gracia” de aquel bikini, era esa, que me estaba muy pequeño. Muy lasciva era yo para mi edad! Acabé de arreglarme poniéndome un (como no) diminuto pareo y cepillándome profusamente mi larga cabellera castaña y lisa que me daban un aspecto mojigato en contraste con la vuluptuosidad de mi cuerpo de adolescente.

Bajé los escalones andando, pasaba de coger el ascensor, además, había probabilidad de encontrarme saliendo o entrando de su casa con aquel chico que me gustaba horrores y que no me hacía ni caso, pero, cuando había bajado 3 plantas, me topé en un tramo con el portero, un hombre bastante obeso, calvo y maloliente, un tío que daba asco nada más verlo. Siempre vestía casi igual, una camisa que no se sabía si era gris o beige, abierta a la altura del ombligo, porque ya no le cerraba y de los botones de arriba salían unos pelos canosos largos que daba grima nada más verlo, los pantalones le caían y cuando se agachaba asomaba sus calzoncillos que en su día habrían sido blancos. Usaba de esas sandalias horteras de las de viejo de toda la vida y su calva estaba provista de algún poco pelo, canoamarillento. Un tío guarro, descuidado, que ocupaba toda la escalera y al pasar yo, se quedó quieto para que aposta le rozara al bajar.

Antonio (que así se llamaba) apoyó la espalda contra la pared, como queriendo meterse en ella para dejarme paso y yo me puse de espaldas a él para bajar encontrando la mejor manera, ya que peligraba quedarnos encasquillados, tal situación era algo embarazosa. Pasé como mejor pude, de espaldas a él, sin embargo, sentí al pasar un leve roce sobre mi culo redondo y prieto. El me preguntó por mis padres y le dije que llegarían tarde los dos, presumiendo de lo libre que estaba ese día. Al pasar, noté que el cuerpo de Antonio se tensaba y se apretaba contra mi culo y, para mi sorpresa, noté unos dedos gordos y torpes meterse por dentro del tanga, no, sin cierta agilidad. Me quedé sin respiración y llena de extrañeza, como había osado hacer una cosa así aquel tio? Bueno, tenía fama de viejo verde, la verdad que nos miraba mucho a todas las chicas del edificio, pero llegar a eso, nunca me lo imaginé, es más, de haberlo pensado me habrìa dado un asco horroroso. El hombre tenía el dedo en la puerta de mi rajita que ya estaba comenzando a palpiar, le pregunté con un susurro que qué hacía y por toda respuesta encontré que me metía el dedo un poquitín, yo, en vez de quitarme que es lo que mi cabeza me dictaba, abrí mucho las piernas, al tiempo que susurraba que era virgen y podría hacerme daño. Por toda respuesta pasaba el dedo a lo largo y ancho de mi coñito propiciándome un largo y profundo orgasmo conteniendo el jadeo, no sea que alguien me escuchara y podría morirme de la verguenza. Antonio, con la mano que le quedaba libre, y, al ver que yo no me quitaba, me tocaba una teta por fuera del bikini primero y metiendo la mano después, cuando me la pellizcó me caí de culo. Aquello era demasiado, un tío que olía a demonio, asqueroso, de lo peor, me estaba metiendo un dedo en el coño descaradamente al tiempo que me pellizcaba una teta y notaba un bulto cada vez más gordo en mi culo y de pronto, me soltó deseándome un buen día.

Me fuí a la piscina llena de angustia, de miedo y sobre todo una cachondez para mí entonces desconocida, teniendo que meterme en el agua varias veces para meterme el dedo, recordando cada movimiento que me hacía Antonio para imitarlo y tratar de buscar aquel gustillo, que, sin embargo, me daba más al recordarlo que con lo que me estaba haciendo yo misma.

Ya no podía más, iba a subir a mi casa a masturbarme tranquilamente, aquello era demasiado, hacía un calor de muerte y eso hacía que me calentara más, así que mejor en casita, con el aire acondicionado y tranquila. Allí estaría a mi libre albedrío. Mi pensamiento era subir en el ascensor, aunque nunca lo hacía, porque así llegaría antes porque me faltaba tiempo, pero, justo cuando se cerraba, una mano volvió a abrirlo, era Antonio que me miraba con sus ojos ahuevados y con cara de salido. Nada más andar el ascensor, lo paró y se avalanzó contra mí apoyándome contra una de las paredes, me metió la lengua en la boca y habría vomitado si no hubiese sentido otra vez aquellos ágiles dedos trasteandome mi conejito palpitante, en vez de eso, jadeaba en su boca como una puta cualquiera y me entregaba a aquella sucia caricia que a mí me sabía a gloria. Sin soltarme pulsó el botón del último piso, que era la portería para ello tenía que introducir una llave, lo que hizo con la mano que le quedaba libre despegando entonces su boca de la mía.

Estaba babeando, jadeando y rojo de la tensión, no todos los días un tipo así tiene una chica así de ofrecida. Dió al botón y subimos, yo sabía que quería estar a solas conmigo, yo me decía dile que no quieres, pero no abría la boca, me quedé en silencio, tan solo mordiéndome el labio inferior del gusto que sentía con el leve roce de aquel dedo gordo tan magnífico, desde luego, no era igual que cuando me lo hacía yo, tan torpe que era aún. Volvió a besarme y toquetearme las tetas, el tío sudaba como un pollo y gemía como un cerdo, intentando ponerme la polla entre las piernas, pero no podía, ya que la barriga le caía casi hasta las piernas. Llegamos a la última planta, la que nadie tenía acceso, a rastras me sacó de la cabina del ascensor, todo muy nervioso e inquieto, se sacó la polla y me llevó hasta allí con la mano. Era una polla gorda, apenas morcillona, no se le llegaba a poner del todo dura, con unos huevos muy gordos que le caían que a mí se me figuraba los de un burro, tocarlo era asqueroso, pero me daba tanto gusto con la mano que seguí, obedeciendo y le toqué y nada más notar el tacto de mi pequeña mano, tuve entre ellas una polla inmensa y gorda y me aterré. Yo ya no estaba excitada, tenía miedo y quería irme pero no me lo permitió, me dijo que ahora no podía que estaba por venir lo mejor, que no tuviera miedo, que iba a acariciarme como nunca me lo habían hecho y así era, porque a mí nadie me había acariciado antes.

Sin soltarme abrió la puerta de su casa y entramos mientras seguía besándome con una lengua llena de babas repugnante. Tenía que tragar mucha saliva de aquel tío que yo trataba sin éxito de escupir, pero como me daba más se me acumulaba en mi boca, aquello no me gustaba, estaba llena de contradiciones, que me tocara el coño me gustaba, tocarle la polla y que me besara, no, pero continué haciendo ambas cosas apretando además mucho las piernas para sentirle un poco más. Fuimos al sofá, la casa estaba muy desordenada, llena de ropa sucia por el suelo y olía a pocilga pero a mí me daba igual, yo estaba en la gloria y casi desnuda casi sin darme cuenta, porque me había desatado el sujetador y bajado el tanga hasta las rodillas casi sin darme cuenta, probablemente lo vendría haciendo ya por el camino a casa, el caso es que yo ni lo noté. Mis piernas apretujaban su dedo que yo quería sentir no sabía de que manera, pero aquello me estaba sabiendo a poco, me daba tanta verguenza estar con el portero así que me puse a llorar, me daban náuseas su boca y su polla, y antes de pensarlo, me ví tumbada en el sofá con las piernas abiertas sin el tanga ya, entregada, ofrecida, muy puta, muy salida, del sujetador abierto, salían mis grandes tetas cuyos pezones Antonio mamaba con ganas, sin dejar que me enfriara. Se bajó del todo los pantalones y los calzoncillos, me daba tanto asco que volví la cara para no mirar, pero el tío me cogió por la cabeza obligándome a mamarle la polla.

Lo que sentí cuando me la enchufó no puedo ni relatarlo, casi me atraganta, esa polla olía a pis un montón, me daban arcadas pero me obligó a mamársela y, dado que el muy cerdo, no dejaba de tocarme el coñito, seguí , todo menos que parara, lo que ocurría era que a mi entender el muy cabrón estaba llegando demasiado lejos. Con una mano traté de apartarle de mi cara, pero fué imposible, aquella mole humana se había hecho con mi cara y mi boca. Para que le succionara mejor, me cogía la mano para levantarle la gran barriga y aún bajo esta quedaba un buen trozo de polla gruesa y asquerosa que yo me tenía que meter porque no paraba de decirme, entera… “métetela entera en la boca, anda preciosa, que yo te estoy haciendo muy feliz, hazme tú también a mí, cariño” yo no quería, intentaba apartarle, pero era imposible, en vez de apartarse, se ponía mas cachondo mi portero. Se me corrió en la boca, yo ya no podía más y sobre su barriga lo escupí como pude de tanta repugnancia que me entró, creí que se enfadaría, pero lejos de eso, me puso la cara sobre lo que escupí y me obligó a lamerlo, lo hice entre sollozos y me obligó otra vez a meterme la polla en mi boca que además de a pis, sabía a semen asqueroso. Lamí sin dejar de lloriquear, y, al poco noté que se le ponía dura de nuevo. Mientras yo hacía eso, el tío se quitó la camisa y debajo llevaba una de esas camisetas de aro que llevan los viejos ya amarillenta del uso que no se quitó. El olor a sudor ya era insoportable y yo ya no podía más, eso me superaba y para mí había sido suficiente, por lo visto, para él, no.

Tiró de mis piernas y me las subío a la altura de sus hombros, volvió a subirse la barriga para que yo por mi coño notara su glande rozarme. Al sentirlo, no pude más y me hice pipi sobre él. El tío gemía como un cerdo y seguía frotándome y frotándome, me daba asco, pero me corría una y otra vez sobre aquella meada y gorda polla, se retiró un poco y apuntando hacia mí me propinó una meada él tambien que, lejos de asquearme, me dio mucho gustirrinín que me diera sobre mi vulva caliente. Todo eso era demasiado, yo no podía imaginarme que el sexo fuera tan guarro y tan raro, pero allí estaba con las piernas bien abiertas para un tío que no se follarían ni las putas, ofrecida y abandonada, yo me desconocía.

“Vas a follar conmigo, mi pequeña… vas a ver como Antonio, te mete esta polla dentro de tu ser y sentirás el mayor de los placeres que tendrás en tu vida” Me tensé del miedo “follar, no, por favor, que yo no lo he hecho nunca! Sigamos con las caricias, lo que quieras, pero no me metas la polla, que me va a doler, por favor, no” El contesto: “precisamente voy a follarte porque no lo has hecho nunca y ahora vas a saber lo que es consolarse de veras, o crees que no te veo como inutilmente lo intentas con el dedito en tu habitacion? Te veo por la azotea del bloque de enfrente cada día y, créeme, he soñado con este momento cada tarde”

Me puse a gimotear pero él hizo caso omiso, volvió a acariciarme con el glande y volví a sentirme mojada hasta las rodillas del gusto, ya no sabía si me orinaba o me corría pero un dolor de pronto paralizó aquel frenesí. Antonio estaba tumbado sobre mí, su barriga me presionaba y pesaba como un mueble, su polla estaba dentro y era precisamente lo que me hacía daño. El estaba quieto y susurró que me tranquilizara, que aquello pasaba pronto, y , así fué, lentamente, comenzó un metesaca que, aunque al principio era algo molesto, luego me hizo perder el norte. Su polla entraba y salía cada vez más rápido y fuerte, sus huevos hacían ruido contra mi culo en cada embestida que se me hacía insostenible, jamás había sentido tanto gusto en mi cuerpo. Toda yo temblaba, gemía y abría más las piernas, quería sentirla toda, quería más, yo misma me sorprendí pidiendo eso, más.
Seguía el bombeo atroz, aquel hombre estaba lleno de potencia, me daba mucho gusto y sentía vértigo del placer, y , cuando me sobrevino uno de los miles de orgasmos que me hizo sentir, noté su polla que palpitaba siguiendo a continuación un mar de leche que inundaba mi cuerpecito delgado.

Se tiró encima mía como un plomo, aún jadeoso y con los ojos en blanco, babeaba y tenía la boca entreabierta, me lamió toda pero yo lejos de darme asco ya, estaba siendo suya del todo.
Me sacó la polla, bajó mi cabeza y yo la acabé de limpiar. “Ya no hace falta que me lave, me la has dejado muy limpita ya, anda, ponte esa ropilla que llevas y vete antes que nadie te vea que bajas de aquí, y ya sabes, cuando quieras, ven a verme”

Me puse el tanga rápidamente, estaba llena de leche que me caía piernas abajo cada vez que me movía, llena de babas del muy cerdo y olía casi tan mal como él, claro, si había retozado como una zorra entre sus brazos, como iba a estar? pues como él echa una guarra. Sentí mucha verguenza, asco de mi misma, como pude perder mi virginidad con un gordo de 60 años que no se lavaba? me había vuelto loca o que? Abrí la puerta de mi casa y llorando abrí la ducha donde me pasé horas, pero ya era tarde para mí, me había convertido en una adolescente con una experiencia muy fuerte y, aquello sin duda traería sus consecuencias

—-Capítulo 2—-
En la soledad de mi habitación, recordaba el revolcón con Antonio. Realmente era repugnante tener aquel oso encima de mí, sudoroso, partiéndome en dos trozos de aquella manera tan brutal, pero mi rajita de tan solo recordarlo, se mojaba por momentos, qué me estaba pasando? A mí aquello no me gustaba, me repetía a mí misma, no estaba bien y no se debería repetir, pero cuando me ponía mi nuevo tanga diminuto, no podía dejar de pensar en la tarde en la que perdí el virgo en manos de aquel obseso hará ya para 3 semanas.
Desde entonces, me volví más solitaria, aprovechando cada momento para masturbarme, me metía toda clase de objetos para consolarme y acallar mi sed de ser follada, cualquier cosa antes que aquello, algo tendría que servirme, no? pero no, nada me dejaba tan satisfecha como aquella cosota grandota que invadia mi intimidad mas absoluta.

Desde aquel día, no había vuelto a bajar a la piscina por no encontrarme con Antonio el portero al que evitaba. Trataba de salir a la calle cuando él no estuviera de servicio para no encontrármelo, pero hoy bajaría a la piscina a darme un chapuzón y el portero, como si no estuviera, pero estaba, en su habitáculo de portero, poniendo el correo en los buzones, distraido. Intenté pasar sin que me viera, aunque inconscientemente, deseaba que lo hiciera. Quizas por ello, ese día no me puse el pareo, solo llevaba mi tanguita, pero estaba tan caliente esos días que habría ido desnuda. En mi mente calenturienta, me imaginaba sin ropa por las calles y todos los desconocidos se me follaban sin piedad, ese estado había propiciado Antonio en mí.

“Espera” oí tras de mí, era su voz ronca y aguardentosa, no había duda, que querría? que verguenza sentí al notarme húmeda con sólo hablarme! me paré en seco y tan pegado a mí que podía sentir su polla en estado de erección absoluto, metió con descaro un dedo por el tanga. “Uhmmm, te siento húmeda, pequeña, es porque echas de menos a tu portero amigo? Te veo cada tarde meterte cosas en este agujerito e incluso has llorado de deseo, vente luego arriba, a mi casa, anda, que vamos a jugar. Ya sabes que yo juego fuerte” Le regalé un chorreón de líquido viscoso en su mano, me lo dió a lamer y cerrando los ojos de caliente, lo chupé. Me soltó y corriendo me fuí a la piscina.

No pude dejar de pensar en el episodio anterior sin que me mojara toda, sencillamente o me estaba volviendo loca o era una viciosa asquerosa, demasiado para mi edad, no imaginé que la vida estaba llena de aquellas cosas, no me apetecía nada ir con mis amigas, hablar de chicos e ir a las discotecas, a mí lo que me apetecía en realidad, si me oía a mí misma, era revolcarme con el portero y follar con él a todas horas, aquello me había gustado de veras, aunque no quisiera reconocerlo.
Mi madre intuyó que algo ocurría, yo no podía comer, estaba muy nerviosa, deseando salir corriendo a casa de Antonio, yo ya no podía màs.
“mami, voy a tomar el postre con las chicas”(refiriéndome a mis amigas) “Bien, hija, pero antes come, si no, no te vas” así que como pude engullí el puré de verdura y un poco de pescado, para que mi madre me dejara libre por fín.

Vestida con un leve vestidito de tirantes y gran escote de alegres estampados y unas sandalitas cómodas. Debajo, llevaba un tanga blanco y como no necesitaba sujetador, nunca lo usaba. A través del telefonillo interior avisé a Antonio que subía para que me viniera a buscar al ascensor, ya que para subir a la portería necesitaba de una llave. Le esperé en la planta baja nerviosa y, en cuanto se abrió la puerta y me metí en él, comenzó a besuquearme con aquella lengua gorda y viscosa con la que jugueteaba con mi propia lengua sin ningun tipo de pudor. Le ofrecí mi conchita con las piernas bien abiertas, él se tuvo que agachar un poco, por el tamaño de su barriga para con la polla poder resfregarme y, aún con el pantalón puesto, podía sentira vigorosa moverse encima de mí.

Me cogió en brazos, yo con mis piernas le rodeaba su gran cintura buscando aquel contacto tan ansiado y no parábamos de jugar con nuestras lenguas. De esa guisa entramos en su casa. Nada más entrar, me llevó al dormitorio. la cama estaba desecha, las sábanas amarillentas pero a mí nada me importaba, se me había ido la cabeza con la calentura. Antonio tiró de mi vestido hacia abajo, y, me echó a un lado el tanga, descubriendo una conchita hinchada de ganas de ser saciada y no se hizo esperar, noté su lengua gorda y babosa abrirse paso entre las paredes de mi coño, yo me retorcía del placer y gemía despavorida, estaba al borde de correrme cuando de pronto paró. Busqué con mis propias manos aquella polla que tanto ansiaba y no podía ni abrir la cremallera de su pantalón, él mismo me tuvo que ayudar. Respiraba entrecortadamente, estaba rojo y me sonreía “vaya, la nena hoy no dice no, verdad? la nena quiere que su amiguito le de su regalito” decía esto tocándose la polla de forma vulgar. Por fín la ví, tiesa, desafiante, toda para mí y sin dilación me la metí en la boca y mamé de forma golosa. Los dedos del hombre buscaban mi coñito hambriento y yo me abrí aún más si cabe, de piernas.
Esa era yo, una adolescente llena de vida y esta la tenía ante mí. Eso y no otra cosa era lo que yo quería, estaba salida perdida, para aquel tío yo no era una niña, como mis padres aún me veían, él me trataba como una mujer y me daba lo que sólo una mujer puede recibir.

Se tumbó en la cama y me hizo ponerle mi coñito en la boca, de esta forma yo podría comerle la polla cuanto me diese la gana. Me encantaba sentir aquel bocado tan magnífico dentro de mi pequeña boquita. El me decía que se la mojara entera, pero como no me cabía en la boca, tenía que hacer filigranas para poder ensalivarla por todo lo largo y ancho. Mientras mi coño lo tenía abierto completamente con las manos y su lengua me entraba y salía como si me estuviera follando. Yo estaba por las nubes y me corrí en su boca varias veces, pero cuando noté que su polla comenzaba a palpitar, Antonio me levantó de encima suyo y me colocó a mí bocarriba, abriéndome bien las piernas que yo a mi vez levantaba para facilitar más el contacto.
Llevantó su barriga que puso encima de la mía y la noté, noté su polla caliente y babosa de mi boca, la notaba resfregarme en la puerta de mi conchita y aquel contacto me hacía vibrar de emoción y gusto. Lloré, estaba avergonzada de lo que estaba haciendo, pero a la vez me estaba corriendo viva, los orgasmos se me escapaban uno tras otro de mi joven y aún inexperto coño. Antonio tenía los ojos en blanco, la boca entreabierta y pensé que iba a desmayarse, de pronto… de pronto todo me daba vueltas, los ojos se me voltearon y me sentí morir, por fin! por fin me la había metido! pero que gusto sentía al tener aquel trozo de carne que me llenaba entera y me llegaba hasta la cintura! No quería que ese momento se acabara jamás y grité…”OH, QUE GANAS QUE TENIA” Entonces comenzó el vaivén y ya me quedé prácticamente traspuesta. El no paraba de follarme, yo como ida entre jadeos susurraba, “más, más, dame más, por favor, más, no pares, no pares, dame más” y notaba que su polla iba y venía mas duro y fuerte. Nunca soñé que esa sensación existiera, eso era lo que iba buscando, follar como es debido, y, aún fué mucho mejor que la primera vez, que me pareció mucho más suave en relacíon a aquellos empujones infernales.

Pudo pasar más de una hora o un día entero, yo perdí la noción del tiempo y me quedé vacía cuando de pronto me la sacó. Me puse a llorar, no quería que me la sacara aún, Antonio como adivinando mis pensamientos me dijo “tranquila, aún no hemos empezado siquiera, que yo esta tarde no trabajo y podemos jugar cuanto quieras” Me dió media vuelta y me puso a cuatro patas en el borde de la cama. Mis tetas colgaban como campanas y, él desde atrás me las pellizcaba muy fuerte, casi haciéndome daño. Se situó tras de mí , de pié en el suelo y de pronto volví a notar su polla en la puerta de mi raja llena de flujos vaginales. Me agarré a la almohada que olía a rancio de no lavarla, pero para mí era como una balsa en un río revuelto, ya que si no me agarraba me caía con aquellos vaivenes que muy pronto volví a sentir. Cuando me metió la polla de nuevo, me sentí plena, así es como debía estar, cuando me la sacaba estaba vacía, y yo no quería estar vacía , queria que me llenara con aquel tronco maravilloso que saciaba todas mis ansias.

Me folló durante un buen rato, al tiempo que un dedo ensalivado se abría paso en mi culo. Hice ademán de quitarme, pero él me atrajo más hacia sí. “No te dolerá, tranquilita, porque hoy te irás de aquí hecha una mujer” Su promesa me hizo sentir mas cachonda y le entregué otro orgasmo más, el diez mil, por lo menos, yo había perdido ya la cuenta. Me sacó la polla de mi coño y noté el glande en mi culito, al tiempo que sus dedos ágiles, me abrian el coño y me seguían masturbando sin parar. Su polla grande se abrió paso de un sólo golpe en mi culo. Grité, me dolió muchísimo y lloraba de dolor, aunque mi coño salvajemente masturbado mitigaba gran parte de la tortura.
“Mejor así, nena, toda de golpe, porque ahora ya no te va a doler nada, ahora será un placer maravilloso” y así fué. Primero despacito, suave, movía su polla con sabios movimientos, luego mas aprisa. Sus dedos seguían masturbando mi coñito travieso y mi culo se moría de gusto con los apretones de su polla con movimientos cada vez más rápidos salvajes.
En una embestida brutal, sentí que el viejo me llenaba el culo de leche, me bombeaba como si me taladrase entre jadeos, tembloroso, me pellizcaba las tetas y el coño intermitentemente y me corrí casi a la vez con él.

Me sacó la polla del culo y caí de bruces contra la cama, cansada y dolorida, pero feliz, saciada y plena, pero él no acabó ahí, me metió la polla en la boca y pude comprobar que aún la tenía dura como el acero. Se tumbó en la cama y me obligó a sentarme encima de aquel falo inmenso siendo yo ahora la que le follaría. Estaba cansada, me sentía una muñeca rota, quería descansar y se lo dije “Tú has venido a ser satisfecha y no te irás sin saber con quien juegas, ya te dije, que apuesto fuerte” Sin saber por qué aquellas palabras me pusieron cachondísima y moví el culo buscando mi propio placer, buscando aquella polla que me entraba toda y casi podía sentir que me saldría por la boca.
Le cabalgué durante un buen rato y cuando estuve a punto de correrme otra vez, me sentí llena de leche de nuevo, esta vez en mi rajita. Caí sobre él que no paraba de besarme y de decirme “eres una diosa, maravillosa… nena… que rica estás” y de esta manera me quedé dulcemente dormida entre los brazos de mi portero.

—-Capítulo 3—-
Adiós mamá.
Despido a mi madre con esa voz aflautá de que me dotó la naturaleza y espero aún conservar durante unos pocos años más. Como si fuera una muchacha inocente y primerizamente vírgen, pero no se llegan a inmaginar mis papás las últimas experiencias que he tenido con ese hombre tan gordo, feo y desagradable que se ocupa del servicio de portería del edificio. Mamá me dice adiós con el gesto y esa encantadora sonrisa que he heredado de ella y que igualmente le muestro despidiéndola. Si supiera que en menos de lo que un semáforo se pone en verde esos conocidos labios van a estar masturbando una polla, y es más, no la polla de un príncipe azul o uno de los esbeltos, educados y simpáticos compañeros de clase que en ocasiones ha tenido la ocasión de “admirar” mi mamaíta cuando por una u otra cosa se ha cruzado con alguno de ellos.

Sino la polla del maldito portero, ese asqueroso Antonio que no rinde honor a tan clásico nombre que han hostentado desde profetas de la salvación, reyes, príncipes, científicos, actores, cantantes famosos… pero no, el Antonio con que me trato es un hombre pasados ya de trozo los 50 y a punto de sobrepasar la sucia, fea y maloliente línea de los 60.
Sin dudarlo un momento y aún con el pijama puesto salgo de casa y me acerco al ascensor. Antonio me ha dado una copia de la llave necesaria para activar en el ascensor el acceso a su piso, para que así cuando lo desee yo, sin necesidad de llamarle ni pedirle nada, y aún con la opción de darle una dulce y adolescente sorpresa, hacerle una visita.

Cuando llego a su puerta la llamo y sé que él sabe que soy yo pues practicamente nadie tiene acceso a esa puerta excepto el presidente de la comunidad, y este lo último que hará es dignarse a hacerle una visita. Nada más abrir me le lanzo a los brazos y lo morreo. Su lengua gorda y rasposa y su mal olor han terminado por agradarme porque es precisamente ese mal olor el que activa en mi cerebro mis receptores sexuales, que han aprendido a que poco después de sentir ese hediondo estímulo, mis partes sexuales van a sentir otro bastante más placentero estímulo, no desde el punto de vista ético de la tal que nos enseñan en la escuela, sino todo lo contrario. Sexo, perversión, suciedad, polla gorda, morena y sucia que se mete en mi primerizo chocho dando de si mis paredes vaginales para albergar a ese falo gordo y duro cual si fuera de un verdadero fauno.
< qué pasa perra, vienes a buscar a tu longaniza ¿quieres que te folle? – sí va, vamos a la cama. < no…hoy vamos a hacer otra cosa. Manolo me toma de la mano y nos movemos hacia el lavabo. ¿Qué diablos querrá? Me saca y se saca toda la ropa y sin esperar a que me pida nada me arrodillo ante él y le como la polla. Una grande polla que me duele tragar al máximo lo que puedo pero es eso mismo lo que quiero sentir, como le cuesta de entrar aún cuando él empuja y tomándome de la nuca me hace sufrir. < hoy te voy a enseñar una cosa nueva. Sacándome su polla de la boca le inquiero a qué se refiere. – a qué… cabrón. Con rudeza me toma de la mano y me levanta, me mete en la ducha y da el agua que de inmediato cae sobre mi. – aaaaaaaaaaah, está fría!!!!!! Trato de salir de la gélida cascada pero él me pega una leche que dejándome petrificada por su reacción me hace insensible a esa helada agua que me cae encima. – pero qué… < tranquila, espérate que ahora se calentará. Aunque le cueste sin duda el agua se termina calentando y eso lo agradece mi tensa piel que se empezaba a cuartear por la violenta sensación. Cuando ha adquirido una temperatura adecuada yo misma me regalo bajo su influjo para de alguna manera hacerme olvidar la violenta sensación pasada. Manolo también se mete en la ducha y me ordena que me agache. – sí claro, cielo, ahora te la como. Estoy mirando fijamente su polla a 10 centímetros de mis labios pensando en alguna inspiración original con que amenizar esta mamada cuando de esta empieza a salir un chorro de orín que me da en toda la cara. – eeeeeeh, uhmmmmppmps. Trato de apartarme y levantarme pero otra Leche me indica que esa no es la vía a seguir. -PLAS- – ¿Pero qué haces!!! < ¡estate quieta! – pero pero. < estate quieta… no quiero lamentarlo. El ardiente miedo que sube desde mis pies hasta llegando a mi cabeza me indica que lo mejor será obedecer a sus órdenes. – vale, haré lo que me digas. < arrodíllate. Me pongo de rodillas ya esperando lo que está por venir, pero no tengo remedio. Antonio pesa como 3 veces lo que peso yo y oponerme a cualquiera que sea de sus propósitos es más que absurdo y peligroso. Se me empieza a mear en la cara, yo cierro los ojos y siento como ese caliente líquido impregna todo mi rostro como el agua de la ducha que pasa a mezclárse con él. < así me gusta pequeña, como si fuera un helado de nata, está rico verdad… Yo no tengo intención a responderle nada, lo que me está haciendo es asqueroso y puede estar seguro que nunca más va a recibir la visita de su tierna vecinita que tantos recreos le ha propiciado. Entre ellos permitirle ser mi primer hombre, algo que aunque pueda parecer una estupidez, todas las hembras le damos un gran valor. No va a tirarse el resto de la tarde meando, esto es algo que se acaba, por lo que paciente espero que se le termine el suministro de orín. Pero de pronto me da un fuerte pellizco el moflete. < abre la boca. – no. Niego ladeándola sin abrirla. Me pellizca de nuevo el moflete pero esta vez con mucha más fuerza, seguro que me quedará la marca unos días. – Aaaaaaaaaaaaaaaah. Junto al mismo grito dejo la boca abierta dando paso al orín a que me llene la boca. Es por supuesto asqueroso y no sé como le puede haber dado a mi querido Antonio por hacerme una cosa así, pero de esta se va a acordar, voy a complicarle la vida mientras siga viviendo en este edificio y puede estar seguro que mi maligna mente le devolverá con alevosía este mal “trago”. Afortunadamente el orín no da para mucho más y en unos pocos chorros más dejo de sentir esa tibia fuente duchar mi cara. Cuando ha terminado me levanto y con el teléfono de la ducha aún soltando agua caliente me aclaro tanto la cara como todo mi cuerpo. Antonio se acerca a mi y extrañamente pretende besarme. – no. Pero me toma con rudeza la mano y temiéndome otra de sus represalias le termino concediendo en beso. Nos besamos cariñosamente bajo el agua que aún cae encima de nosotros y yo tengo verdaderas dudas de qué diablos está pasando y si me atreveré a hacer nunca más el amor con él, después de lo que me ha hecho. Antonio, peró, parece convenzidísimo de ello pues su comportamiento no dista en absoluto del que tiene habitualmente y me ha hecha tanto amar los embistes de su polla. Cierra el grifo de la ducha y ambos nos secamos un poco con un par de toallas. No parece haber perdido su mandatoria encima de mi y cuando me ve lista me vuelve a tomar de la mano y nos vamos a la habitación. Me tumba en la cama y. – ¿qué pretendes hacer? < follarte. – ¡después de mearte en mi cara! ni hablar! ahí te pudras. Le respondo furiosa, trato de levantarme pero un inesperado empujón vuelve a tenderme ante él, en medio de la cama. – ¿qué pretendes hacer, violarme? < nadie te va a violar pequeña, vamos a follar. Se estira encima de mi y me besa. En el fondo no estoy tan histérica como parece intento dar a parecer y sin mucho a temer asimilo su beso con la misma boca abierta con que suelo hacerlo. Al cabo de unos momentos e intentando yo, olvidar tan penosa experiencia le pregunto. – ¿por qué lo has hecho? Antonio se me separa y se sienta a mi lado. < no temas, ya lo verás…. Me toma del rostro y acercándose a mi con el mismo cariño con el que lo haría un príncipe azul después de salvar de las garras del dragón a su amada me vuelve a dar un beso. Yo me pierdo en él porque aunque temblando de la asquerosa experiencia de la ducha, Antonio fue el 1er hombre en besarme y no conozco de momento a nadie que lo haga mejor. Su beso va haciendo progresiones como es habitual hasta que empieza a bajar por mi cuello, empieza a sorber mis pezones. Yo no ceso de preguntarle. – pero por qué, por qué.. uhmmm. Él no me da respuesta alguna y prosigue su camino duchando con su lengua esa piel que hace un rato estaba impregnando con su repugnante orín. Termina sorbiéndome la almeja. Cuando me oigo a mi misma gemir, doy por olvidada la cabronada de la ducha, voy a hacer el amor con Antonio por mucho que me pese. Le tomo la cabeza para apretarla contra mi vagina, le hace falta un buen rato para elevar mi excitación al grado habitual pero termina consiguiéndolo hasta que llega el momento que me incorporo, le tomo la verga y meto en mi boca ese miembro maldito que hace apenas media hora se me estaba meando. Ni yo misma doy crédito al habitual sabor de su polla que siento en mi boca cuando ni hace un rato la estaba maldiciento y prometiendo que nunca más iba a ser adorada. Al mismo hombre a que bajo su tortura a los pies de la ducha prometía odio eterno y nunca más dirijirle la palabra, pero ahora le estoy comiendo la polla con la misma pasión que lo hice el primer día, la primera polla de mi vida. Cuando me veo satisfecha me incorporo de nuevo y con una angelical y receptiva actitud me tiendo ante él. – házmelo. Él se me sube encima y mientras me apunta el pene en la vagina nos besamos con pasión. Me es difícil precisarlo con lo desequilibrado que tengo el humor después de las vivencias pasadas pero da la sensación que nunca había estado tan mojada, porque su polla entra practicamente de golpe y sin ninguna sensación dolorosa. Me entrego a su follar, mis gemidos rompen practicamente los cristales de las ventanas pues nunca, ni la 1era vez, habían sido tan fuertes las sensaciones. Ahora mismo no hay esa habitual mezcla de placer y dolor sino que todo es exclusivamente placer. Toda su polla al entrar y salir de dentro de mi no hace más que maravillas. Si pudiera me escaparía de casa y me vendría a vivir con este hombre, pero mis papás terminarían descubriendo que su hija perdida vive en el mismo edificio, por lo que de momento tendré que contentarme con hacerle eventuales visitas. Hasta que cumpla los dieciocho, entonces haré lo que me salga de las narices. —-Capítulo 4—- Paloma sale del ascensor y nadie sabría viéndola de qué piso procede. Si de la planta baja procediendo de la calle o quien sabe de qué piso. La cruda verdad es que procede del ático, el apartado que pertenece al portero y al cual sólo él tiene acceso ¿pero como habrá obtenido Paloma la llave para subir a ese piso? que es tan sólo poseída por el mismo portero y eventualmente por algún administrador de la comunidad que no es por supuesto esta mozuela. Nadie lo sabría aventurar con seguridad de saber la certeza de que la muchacha procede de dicho ático y mucho menos aventurar la actividad sexual que ha mantenido la moza precisamente en estas últimas dos horas, en que tras abandonar su madre su domicilio para irse al trabajo, la mozuela se ha dirigido con la llave pertinente al ático para tener un contacto sexual con ese gordo, sucio, viejo y maloliente portero con el cual por cierto ya ha mantenido bastantes más de una docena de encuentros sexuales. Paloma fue desflorada casi por sorpresa hace unas semanas después de un inevitable encuentro con el portero en un tramo de las escaleras en que él le aplicó un sibilino estímulo sexual en su entrepierna, que rato después la invito a visitar al portero a su propio piso, haciendo por primera vez el amor con el ideológico “padre” del príncipe azul con que siempre había soñado. A menudo había tenido la muchacha sueños sobre cómo sería su primer amor, como un joven guerrero a lomos de un blanco corcel. Heredero de un gran reino y amado y adorado por todas las mozuelas de la villa, y con un padre rey y posesor de todo lo que el horizonte puede abarcar con la mirara y de lo cual una día sería reina. Y alguna similitud con su sueño ha tenido su muestra real: el príncipe azul no era este en concreto sino su ideológico padre (el rey/el portero de la comunidad) las pertenencias que heredaría con la boda no serían los horizontes que desde la almena pudiese divisar con la mirada, sino absolutamente nada, simplemente saberse amada por quien se ocupa de mantener la escalera limpia, las luces funcionando, en fin, algo diferente a la labor de impartir justicia entre sus súbditos y paz y libertad a su reino. Y no fue amada Paloma en una blanca y real alcoba sino que fue primeramente sobada a medio tramo de las escaleras y después follada en el sucio y maloliente piso del portero. Pero a quien le importa todo esto, los sueños siempre quedan en sueños y Paloma se ve realmente satisfecha después de haber follado durante dos horas con su pseudo-príncipe. De nuevo regresa a su casa la muchacha y después de follar tanto rato quizá puede hacer algo de provecho como estudiar u hablar con una amiga por teléfono. Una cosa es segura y es que el portero tiene el resto de la tarde libre quien sabe a qué despreciables y malolientes ocupaciones dedicarla. Antonio, el portero, se ve satisfecho por supuesto de haber establecido relación amatoria con la chica del tercero. Por lo general tienden a calentarle los cojones las diferentes muchachas de la comunidad y por fin ha podido follarse una. Un deseo utópico sería follárselas todas, una por cada día de la semana, y haber sido de todas ellas su primer amante. El primer amante de Paloma del tercero, el primer de Lucía del cuarto, el primer del Jazmín del quinto, o el primer de Johana del segundo. Pero Lucía es incluso quizá un poco demasiado pequeña para ser amada; aún no llega ni a los diez años. Para Jazmín, sería una gran aventura pero no sería por supuesto la primera de la bella universitaria que acumula amantes en sus recuerdos como acumula muescas en la empuñadura del revolver un viejo pistolero del lejano oeste. Pero sí quizá podría serlo para Johana, la muchacha del segundo que tendrá aproximadamente la edad de Paloma, quizá uno o dos menos. Y que tiene un similar espíritu explorador de la vida como lo tiene su vecina que por cierto podría mantener durante toda su vida. Johana vive en el segundo y mantiene cierta amistad con sus vecinas al igual que todas ellas, entre ellas. Pero no sabe por supuesto que su vecina del tercero ha sido follada varias veces por el portero de su misma residencia. No tiene este portero para Johana el carácter repulsivo que lo tenía en su día para Paloma y que fue cambiado, después de haber sido amada por él, a un lado opuesto de su escala de valores personales. De tenerlo como una sucia boñiga de heces que se ocupa del orden de la escalera, a tenerlo como su amante secreto, aquel que la inició en el arte del amor aún de una manera un poco sucia, hubiéndosele meado encima unas cuantas veces ya. Pero hubiendo conocido con ello unos que quizá hubieran permanecido desconocidos placeres para el resto de su vida como hubieran sido estes cuya aplicación, como su inicial seducción, fue aplicada a la fuerza. A Johana tanto le da, el portero. Es el señor que se encarga de la escalera y apenas se detuvo nunca a valorar su nivel como hombre como de tantos hombres que rodean su vida; padres, profesores, familiares, tenderos. Aún no ha llegado Johana a esa edad en que empiezas a catalogar a cada hombre según su belleza y de momento sólo adora la muchacha a sus ídolos musicales. Pero para Antonio, el portero, eso es diferente. Johana es una tierna muchacha seguro tan virgen como lo fue en su día Paloma y ve el hombre que realmente habría una posibilidad de poseerla. Amar una muchacha es como domar un caballo; cuando has domado uno ya le tienes pillado el ritmo al proceso y más o menos ya tienes unas señas para domar al siguiente que no se te hace tan difícil. Amar a Johana sería para Antonio como domar a un segundo caballo. Con la experiencia de Paloma ha conocido este con cercanía los sentires de las muchachas, sus maneras de pensar, de moverse, de desear cosas, de obtenerlas. Y Johana es una casi igual de joven moza que por supuesto guarda grandes parecidos internos y externos con su vecina del tercero. Hay varias posibilidades, piensa Antonio, de seducir a Johana y poder rasgar con ella otra muesca en su revolver. Después de la follada con Paloma el portero se toma un descanso y con un té ante él empieza a debatir las posibilidades conquistatorias de “la del segundo” Ahora mismo esta se encuentra sola, su madre con la que vive sola, se ha ido a trabajar para volver como es común al tarde a la hora en que llega la mayoría de vecinos también regresando del trabajo. Podría hacerle una visita, una seductora visita a Johana. Decidido a ello y después de su descanso, Antonio toma un par de cosas de un cajón y resuelto se dirige al piso de Johana. Al poco de llamar al timbre aparece esta ante su puerta. – hola señor Antonio, mi madre no está en casa, dígame. < hola guapa, estoy localizando las diferentes goteras que tiene el edificio para arreglarlas. ¿Podría entrar un momento para hacer una revisión? – no tenemos ninguna gotera, que yo sepa. < no bueno, no es exactamente localizar las goteras sino localizar la posibilidad de que estas surjan. Déjame echar una ojeada. – sí claro, pase. Cede paso la muchacha apartándose a un lado y da paso al portero de su comunidad. Antonio se dirige a donde está situado el balcón con la vecina siguiéndolo. Cuando llega a este, mira al techo como aquel que intenta localizar una inexistente gotera y se saca una correa y una pelota de goma del bolsillo. Johana observa con atención los manejos del portero y por supuesto que no comprende en absoluto el uso a que irán destinados esa correa y esa pelota. Eso serán cosas de grandes, piensa la muchacha, por lo que no le da importancia. A lo que sí da la pertinente importancia es a cuando el portero salta sobre ella y sin darle ni un segundo a reaccionar le introduce la pelota en la boca e inmediatamente la amordaza con la correa atada alrededor de su cabeza, enmudeciéndola hasta que le crea pertinente. Johana intenta fugarse del asalto pero los fuertes brazos del portero, acostumbrados a barrer la escalera a diario, sujetan fuertemente sus débiles brazos impidiéndole oponer toda resistencia a ese amordazamiento que le dará, como tendrá ocasión de comprobar después, el poder de hacerle lo que quiera durante el resto de la tarde. La muchacha intenta aún oponer cierta resistencia pero subyugada a una fuerza superior es arrastrada hasta su misma habitación y cerrada la puerta después de introducirse ambos. Johana mueve la cabeza de un lado a otro violentamente e intenta emitir algún sonido, pero la pelota en la boca impide toda emisión de socorro e incluso pedir, preguntar, por qué se le está haciendo eso. < ¡Mantente quieta! Clama Antonio con ira. Tal clamor consigue cierto resultado y Johana abandona todo intento de fuga. Mirándole a los ojos casi llorando la muchacha inquiere al portero qué demonios se supone que está haciendo. < tranquila, no pasará nada. Susurra este. Es más que utópico tratar de calmar a nadie en esta situación pero para la joven vecina no queda otra opción que, aceptar la invitación del portero a sentarse en su cama. Una vez sentados Antonio toma a la muchacha de un costado y la mira a los ojos. < no te preocupes, no va a pasar nada malo. Ella sin embargo vuelve a mover la cabeza de un lado a otro con violencia y trata sin éxito de emitir algún sonido. < tranquila… tranquila… Clama de nuevo el portero ayudando ahora su petición abrazando con pausa a la chica. Este la abraza y le acaricia la cabeza con calma con lo que consigue detener la histeria de esta. < no pasará nada… Vuelve a decirle mirándole los ojos. Esta vez Johana no tiene la violenta reacción de antes pero se sigue sintiendo a “saltar y morder” El portero se acerca a su rostro y con pausa empieza a dedicarle varios besos. -muac- -muac- -muac- -muac- Johana cierra los ojos no dando crédito a lo que está sucediendo. Está siendo víctima de una violación, de una de esas violaciones que son anunciadas por la televisión. Ahora ella y por quien menos se lo esperaba, el portero de su comunidad, está siendo víctima de un forzamiento sexual porque se supone que de eso se tratará, dentro de un rato terminará siendo follada por el macho terminando con ello su infancia de una forma brutal. Johana vuelve a ladear la cabeza de un lado a otro pidiendo clemencia, comunicando en gestos: ¡vete, déjame, váyase! Su provisional amante determina que hará falta un poco más de convencimiento para que la muchacha acepte la situación. Apartándose de nuevo pero sin retirar la mano de su hombro Antonio vuelve a hablar a su vecina con toda la suavidad que puede. < Johana, cielo, no va a pasar nada, no te follaré ni violaré ni nada de eso. Sólo nos daremos besos, como amigos. Abogando a lo prometido Antonio se vuelve a acercar al rostro de la muchacha y reinicia su pausado besuqueo. < no va a pasar nada -muac- nada -muac- nada -muac- sólo nos querremos. Las irresolubles ansias de huida de la chica parecen haber cesado totalmente. Visto está que no hay ninguna posibilidad y lo único que puede plantearse es vivirlo de la mejor manera. Por lo que haciéndose a la inevitable situación Johana cierra los ojos y siente los besos que se desplazan alrededor de su rostro. Las manos de su pretendiente tampoco han quedado quietas y ahora acarician con ternura su cintura. La muchacha siente unos cálidos besos que se desplazan alrededor de su rostro y unas tiernas manos que le acarician la cintura, por un momento le gustaría tener libre la boca para poder asumir esos besos pero no descubre ninguna forma de decirlo amordazada como está. El besuqueo de su adorador prosigue con una perturbadora calidez, así como las diferentes caricias que siente alrededor de su cuerpo ninguna de ellas aplicada con rudeza ni vulgaridad sino precisamente como siempre había soñado que se lo haría su verdadero amor. Cuando el rostro del portero desciende a besarle el cuello Johana no puede hacer más que dejar que su cuerpo haga la que le pide la naturaleza y abrazándolo por su ancha espalda da por fin permiso a su secuestrador para darle el cariño como lo considere oportuno. El rostro del portero va besando el cuello de la muchacha a la vez que desciende, desabotonando varios de ellos de la camisa y dando los primeros signos de que más abajo hay un par de tiernos bultos coronados por unos rosados y primerizos pezones. El portero libera los pechitos de su pequeño sosten y empieza a sorberlos consiguiendo que la muchacha no cierre los ojos por miedo o temor, sino para sentir más intensos esos primeros besos de hombre que están recibiendo sus pechos. La mano derecha de la muchacha peca de revelar la dignidad que toda hembra está acostumbrada a ocultar y tomando la cabeza del varón la acaricia agradeciéndole el gracioso trato que le está dedicando. Sintiendo la caricia de la mano de la muchacha en su cabeza Antonio se da cuenta que la tiene en el bote. Se incorpora y desamorzadando la moza y lanzando la pelota de goma que a la fuerza le introdujo, al suelo, da por fin un primer beso a la chica con total consentimiento de esta. Johana tiene dificultades para abrazar el ancho tronco de su portero pero aún así lo hace lo mejor que puede con el poco cariño que hasta el momento ha aprendido a dar. La relación de ambos vecinos toma las habituales etapas que les suele tomar a una pareja de enamorados; primero se desnudan, él le come el sexo, ella hace lo mismo un rato después hasta que en un arrebato de pasión y valentía él le introduce el miembro en el orificio vaginal por muy virgen que sea este. Cuando al cabo de ese rato de adoraciones y caricias el pene se le introduce, sabe ella que el esperado momento por fin ha llegado, por fin ha conocido de quien se trataba el príncipe azul en que tanto soñó…. y tan cerca que lo tenía……….. tan cerca………… La cintura del portero salta encabritada encima de las abiertas piernas de la muchacha. – aaaaaah aaaaaah aaaaaah aaaaaah aaaaaah aaaaaah. Es tan grande, y dura, y le ha hecho tanto daño al entrar, pero ahora le gustaría tenerla para siempre más dentro de si. La muchacha espera no tener que compartir a su amante con nadie.. y quien querría coger con este hombre viejo, sucio, gordo y maloliente…