Yo travesti, mi mamá lesbiana…

Desde las primeras masturbadas supe que lo mío era homosexual, y un día de pajas reiteradas especialmente deseando verga, sin más trámites ensarté mi culo con las modestas dimensiones de una vela. El dolor fue inesperado, pero aumentando mi excitación, dejaba ver una puta enloquecida que acababa eyaculando verdadero semen por primera vez…

Ya nada volvería a ser igual, inmediatamente enviciada también descubriría la voluptuosa sensación introduciéndome otros objetos y hortalizas, pero al fin y al cabo solo resultaban ser insuficientes paliativos apenas calmando mis renovadas ansiedades… La carne es la carne, y una verga gobernada por otra voluntad entrando y saliendo de mi culo ya era obsesión.

Afortunadamente como hembra caliente, tendría ciertas características evidentes sintiéndome halagada cuándo llegó a mí el mote de “la mariquita de la escuela”, colmándome de calenturientas expectativas imaginando cuándo y cómo sería la escena siendo yo una hembra bien cogida.

-“Y tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe”…Una mañana saliendo de la ducha preparándome para la escuela, casualmente pasaría desnuda frente al espejo deteniéndome observando intrigada cuál sería mi apariencia escondiéndome la verga entre las piernas entrecruzadas. El shock emocional fue impresionante exacerbando mi alma calentona, el espejo reflejaba una nenita tal cual me imaginaba. Inmediatamente con obnubilado apetito busqué el consolador circunstancial de mi noche anterior: Una zanahoria que por su grosor exagerado solo había utilizado la puntita, y lubricándola convenientemente sin notar dolor alguno totalmente me ensarté semejante vegetal, momentos en que mi madre extrañada por la tardanza, golpeándome la puerta me sacaría de semejante abstracción.

En realidad se hacía tarde, y vistiéndome con premura me crucé con ella a la salida tratando ocultar mi turbación, mi culo dolorido que recién entonces percibí, y buscando evitar cualquier pregunta que no sabría responder.

Ese día concurriría a la escuela como si nada me estuviera sucediendo, pero lejos estaría de ser así, la paja inconclusa, y las sensaciones de culo palpitante provocando repetidas erecciones, me tenían totalmente alterada.

Promediando la jornada pensé en la paja aliviadora, y con esas intenciones me dirigí a los baños, ignorando que mis movimientos atentamente estaban siendo escudriñados por alguien que sin ninguna otra expresión, muchas veces en “accidentales roces involuntarios”, al igual que otros chicos, vagamente demostraba no serle sexualmente indiferente, pero mi timidez y fingida indolencia ante los “casuales toqueteos” impedía que alguien abiertamente me encarara…Pero ahora, captando mi estado tal vez más que evidente, decidió seguirme y colocándose al lado mío simulando utilizar los mingitorios, me sometió a un rapto de total enajenación exhibiendo como al descuido su verga totalmente erguida, provocando en mí el acto totalmente compulsivo con el que tomé esa verga entre mis manos, y con un hilillo de temblorosa voz exclamé “¡qué delicia! ¿Te gustaría dármela por el culo?” No hicieron falta más palabras, en rápido entendimiento acordamos encontrarnos después de clase en un cuartucho, depósito de trastos viejos casi abandonado en los fondos de la escuela.

Y allí fue, totalmente desnuda evitando la paja por largas horas contenida, impaciente esperé a mi amigo que inopinadamente se presentó con otro más, y lejos de amedrentarme o disgustarme, anhelante me entregué a lo que surgiera, recibiendo un inolvidable polvo por el culo, mientras pajeándome furiosamente surgían las ganas demenciales de tragar golosamente todo el semen de la otra verga que mamaba.

Pronto los detalles de aquel acontecer sería vox populi en la escuela, volviéndome entonces en la hembra de un grupo que se expandía en donde dándome por atrás, a nadie incomodaba el semen chorreando de mi culo, mientras tragando todo, otros me atoraban acabando directamente en mi garganta.

Después de ese diario regodear, con el culo inundado protegido por un paño para no gotear, y en la boca todavía el salobre intenso de múltiples mamadas, llegaba a mi casa excitada pensando que por algunas horas estaría sola, y en mi dormitorio podía entregarme a la paja estando travestida con la excitante lencería sustraída a mi mamá, una hembra de formas armoniosas que apenas la sabía en la ducha, espiaba a escondidas pajeándome con el culo penetrado fantaseando que esa exuberante anatomía era la mía.

Ataviada con un breve baby doll de nylon negro cuyas transparencias dejaba traslucir los encajes del liguero también negro, sosteniendo medias de igual color y material, deleitándome frente al espejo miraba enajenada esa deliciosa conversión, aumentando mi lascivia viendo cuándo a horcajadas sobre consoladores cada vez más audaces parados en el suelo, muchas veces venciendo dolorosamente las primeras resistencias escapando semen de mi culo encharcado, siempre terminaba con todo colocado, iniciando la delirante cabalgata hasta quedar totalmente extenuada,

Ya ninfómana irreversible con días pletóricos de puro sexo arrebatado, algunas noches antes de dormir, especialmente si por alguna paja “especial” todavía perduraba mi culo bien abierto y dolorido, volvían mis ganas de coger, entonces, debía esperar altas horas de la noche tratando evitar que alguna involuntaria exclamación fuera escuchada.

Así, mi rutina se hubiese mantenido inalterable indefinidamente, de no ser por la oportunidad en qué, esperando el momento propicio para lo mío, escuché los gemidos indudables del placer sexual provenientes del dormitorio de mi madre, que divorciada mucho tiempo y sin pareja conocida, la supuse otra pajera en soledad … Y excitada ensartándome todo lo que tenía preparado, sigilosamente me levanto para espiar cómo se lo hacía, imaginando que mirado copiaría sus maniobras uniéndonos las dos en la misma cumbre del erotismo femenino.

Pero mi sorpresa fue mayúscula, en los momentos culminantes echada en la cama haciendo “tijeritas”, mi madre se encontraba enredada entre las piernas de otra mujer, luego incorporándose cuidadosamente se abrazaron besándose furiosamente entre los estertores del placer que se estaban prodigando. Luego dejándose caer rendidas en lados opuestos, respirando profundamente gimiendo de placer, desapareció dentro de ellas el consolador de dos cabezas que en todo momento las mantuvo unidas, y calmosamente se quedaron dormidas.

… Ya en mi cama, todavía conmovida por tal manifestación, bebiendo mi propio semen expulsado en cantidad excepcional, me reponía de la casi anoxia que me produjo tanta excitación, y como ellas con todo colocado también quedé dormida.

Al día siguiente preparándonos el desayuno, saludé a mamá como si nada, cuándo aparece su joven parejita envuelta en el kimono que mi madre tenía antes de acostarse, justificando su presencia con el violento temporal desatado en la víspera “estando ella casualmente de visita”.

En casa no teníamos comodidades para huéspedes por lo que obligaría a las mujeres pernoctar en la misma cama, avivando tal vez, después de prolongadas abstinencias (por lo menos en la que suponía yo), eróticas tentaciones. Esas serían mis íntimas razones para justificar una eventual irreflexión de mi mamá dejándose seducir por una lesbiana, de no ser por el refinado y seductor perfume que mi madre exhalaba desde su evidente desnudes bajo el kimono que ahora cubría a su amiguita, ese par de magníficas tortilleras lo tenían todo preparado.

Pensando en eso, sentí que humedecía las intimidades de mi penda femenina, y sin aguantar más ocultación con el lejano y formal trato entre las mujeres, exploté exasperada declamando todo lo presenciado entre ellas, agregando además, morbosamente detallas todas mis experiencias de putona ante la sorpresa y turbación de las mujeres. Pero mi madre solo tardó segundos en rehacer su compostura, señalando que hacía tiempo suponía mis inclinaciones, sospechas confirmadas plenamente un día que accidentalmente descubriera entre mis cajones su erótica lencería, un gran pote conteniendo vaselina, y una variedad de objetos para usos indiscutibles, y por pruritos incomprensibles prefirió callar. Pero ahora “con todo aclarado entre nosotras” podríamos continuar cada cual atendiendo lo suyo siendo solamente necesario guardar las apariencias ante los demás, pues ella era catedrática en un exclusivo colegio de fuerte conservadorismo victoriano, y su portentosa amiguita una colega.

Sabiéndome liberada en mi casa de cualquier censura, poblé mi armario con lencería comprada para mi talla incluyendo zapatos de tacones aguja, y travestida levemente maquillada con afeites de mi propiedad, peinando el pelo enmarcando mi rostro de manera particular, era realmente una excepcional putita avivando mi lujuria caminando frente a los espejos, para nuevamente terminar acuclillada furiosamente cabalgando sobre el consolador con que me paseaba ensartada.

Sin que nadie todavía me hubiese visto travestida, excitadísima pensé lo bueno que sería agregar ese nuevo elemento a mi disfrute, por lo que propuse a mis amigos para la “nueva reunión”, que esperaran mi señal dándome tiempo para prepararles una sorpresa…

Nunca imaginé que gozaría tanto vistiendo el recatado uniforme de las chicas ante mis amigos, que de entrada no reconocieron a la que diariamente disfrutaban, sumándome a la demencia general cuando en lencería y tacones, la mayoría encontró razones más que suficientes para tenerme las veces que aguantaran, haciendo resonar en mis oídos susurros agitados ensalzando mis dotes de mujer. Ese día sin parar ni siquiera para un resuello, enloquecida recibí vergas por todos lados… yo me dejaba… ignorando cuántos serían rivalizando para ser el siguiente en tener mi cuerpo, creándose tal alboroto alrededor del escondrijo que no tardó en ser notado por el portero de la escuela, un sujeto de unos 40 años que vivía solo y nos sorprendió en plena actividad.

El desbande general fue inmediato, quedando sola sin habla paralizada frente aquél hombre sin saber qué hacer, pero notando a través del pantalón su pene erecto, me tranquilizó un poco dándome más confianza cuándo me ordenó que vistiendo el uniforme colegial, cambiando por mesura pública solamente los tacones, de inmediato lo acompañara a su casa de lo contrario las autoridades del colegio conocerían mis andanzas.

No era necesario aquel chantaje, “abierta” a nuevas experiencias con solo pedírmelo ya era su esclava, así se lo hice saber, y superando algunos temores iniciales a ser reconocida, finalmente travestida por las calles nadie advirtió mi verdadera condición, tomándome como cualquier otra pupila que saliendo de la escuela iba en compañía de su padre, sin suponer lo que ni yo misma sospechaba en qué terminaría aquel paseo.

Apenas traspasada la puerta de su dormitorio liberándome de la ropa de calle, respirándose una atmósfera de puro sexo exaltado empezó mi instintiva actuación. Desfilando frente al macho acentuando el balanceo de mis caderas caminando sobre mis tacones, el hombre salta sobre mí cuál fiera sobre su presa, arrojándome sobre la cama besándome por todos lados con desesperación, y al percibir con su lengua introducida el sabor característico de mi boca mamadora, gritándome “¡putaaa!” levantó mi lábil camisón descubriendo los pálidos y minúsculos pezones para retorcerlos entre sus dedos estirándolos como queriéndolos arrancar para luego mordisquéalos y succionarlos dejando erecciones evidentes rodeadas por cárdenos chupones, mientras yo arqueada me dejaba hacer retorciéndome de placer.

Acto seguido, baja por mi vientre siempre besándome, enloqueciéndose ante la extremada suavidad de mi pubis cuidadosamente depilado, según técnicas espiadas en mi casa.

Ya morbosamente transfigurado por la calentura, me tumba boca arriba en el borde de la cama, acomodándome una almohada bajo mis nalgas levantando mis piernas sobre sus hombros, coloca mi agujero en ángulo perfecto para penetrar. Pero cuándo solícito trató lubricar mi entrada con vaselina en la punta de su verga, el semen que empezó a brotar de mi culo relajado, fue como si expresara toda la precocidad de mi desenfreno, estimulando al máximo su perversa inclinación y de un zaque me ensartó todo lo que tenía.

Mi alarido fue desgarrador, un dolor quemante taladraba mis entrañas y llorando pedí perdón implorando que cesara esa tortura, pero el macho lejos de escucharme, parecían ser mis gritos un acicate para darme con mayor furor, cuando de repente aparecieron las mismas vibraciones que gozaba en algunas inserciones, pero este dolor multiplicado en cada movimiento, terminaría elevándome a la exquisitez sexual jamás experimentada.

Ya consciente de lo que más me seducía abracé a mi macho, atenazando fuertemente su cintura con mis piernas emprendiendo un endemoniado movimiento a mis caderas, y el cálido torrente que en ruidosos borbotones inundaba mis más profundas intimidades no tardaría en llegar, mientras yo me desarmaba en el orgasmo provocado por cogida semejante y mi verga friccionada contra su vientre…

Después, un largo e indeterminado tiempo de pacífico sopor, cuándo percibí a mi hombre masturbando levemente mi verga adormecida que inmediatamente reaccionó, pidiendo que hiciera lo mismo con la de él, pero yo lo quise mamar, y recién entonces caí en cuenta de la bestialidad que había tragado, jamás imaginé ni en mis más calenturientas fantasías que algo así podría existir, mucho menos sospechar de mi capacidad sexual para recibir semejantes dimensiones. Instintivamente palpé mi culo, siendo perceptible un reborde alargado semiabierto quedando en mi mano un coloreado flujo seminal… ¡Estaba rota!… ¡Con el culo partido, por fin estaba realmente desvirgada! Me calentó ese pensamiento y empecé a pajearme nuevamente… Mi hombre al ver que todavía tenía ganas, poniéndome en cuatro apoyada en los codos, “mi concha” ansiosa espontáneamente separó “sus labios” pero aun abierta como estaba, sentí mucho cuando entró, y gritando dolorida llegamos con desesperación a otro final glorioso quedándome inmóvil sin ganas de hacer nada más.

De regreso a mi casa con las piernas temblorosas casi negándose sostener mi peso, y la concha inflamada que dolía al caminar, morbosamente satisfecha repasaba lo realizado: A los 13 años de edad estaba definitivamente reventada y a pesar de sentirme tremendamente dolorida, esa misma noche muy viciosa no pude contener la tentación de “sufrir” pajeándome nuevamente. Al día siguiente, una pregunta cómplice y socarrona de mi progenitora me sorprendió “¿Degeneradita, qué grosor usaste anoche? gritabas más que yo recibiendo mi primer fisting anal” –Como siempre mamá, muy caliente gozaba nada más, tranquilamente respondí. Y la idea de ser fisteada quedó instalada en mi más cercana perspectiva.

Hoy a los 25 años de edad hormonada desde los 14, mis tetitas y pezones desarrollándose, habituada a un plug de 10 cm de grosor soy completa con una vulva alargada que a todos enloquece y a mí también, aprovechando mi cuerpito de jovencita bien formada para hacerlo muy rentable, pero mucho más porque me gusta el sexo con locura siendo además la forma de estar todo el día cogiendo en cualquier forma que me lo quieran proponer, incluyendo el fisting que gozando me hace morder la almohada, preparándome para coger después, haciendo que los machos acaben dentro mío con nuestros cuerpos bien pegados sin movimientos aparentes, solamente masajeando y succionando pija con la musculatura de mi concha perfectamente entrenada.

mi ex suegro es ahora mi amante

A lo largo de mi vida he tenido varias experiencias sexuales con chicos y con chicas,desde mi inicio con mi propio hermano quien a los 12 años “mi hermano me hizo su amante y mujer” y “un maduro me hizo su novia siendo yo una niña” .

aclaro que:todas mis historias son reales solo le he dado algun retoque para darle segun mi punto de vista,mas erotismo.

asi pues comienza una de mis tantas aventuras.

Me divorcie hace 5 años,a los seis meses conoci a una chica de 21 años yo tenia 35,ella era madre soltera,tenia un bebe de tres años,era llenita con buena teta y unas nalgas redondas y anchas se veia bastante bien para mi gusto pero de su cara era una verdadera reina de belleza,al año de divorciado iniciamos una relacion,llena de sexo y placer pero eso se los contare en otra historia si me lo piden y logicamente seria en otra seccion (heterosexuales).

Un dia me invito a su casa,ya que tendrian una fiesta y queria aprovechar para presentarme a sus padres,una vez ahi su madre me acepto de muy buena gana y comprendi de donde venia la belleza de mi chica,era una señora hermosa de verdad,su padre no me acepto muy bien,pero me di cuenta de su educacion al tratarme con respeto,el es un hombre de 1.85 cuerpo normal,moreno claro y muy atractivo haciendo una preja exlente con su esposa.

Convivimos y despues de ese dia comence a frecuentar ocasionalmente la casa de mi chica hasta que un dia me llamo su madre diceindome que su hija habia tenido un accidente y estaba hospitalizada,asi que rapidamente me dirigi al hospital donde estaba su padre en la sala de espera,me dirigi a el y lo salude,me extraño su forma de observarme y tratarme ya que era mucho mas amable que dias anteriores,hai me entere de que mi novia se habia resbalado de la escalera y se habia fgracturado una pierna,nada grave pero si de cuidado.

Dias despues su padre me visito en mi trabajo y me dijo que queria platicar conmigo,yo acepte y fiumos a comer ahi platicamos de varias cosas hasta que saco su cel,y me mostro una fotos mias vestido de mujer,senti un frio recorrer mi cuerpo pense lo peor esperaba un escandalo,gritos ofensas en fi,y comenzo a hablar,el dia que estaba en el hospital mi hija tuvo que dejar sus cosas conmigo cuando la llevaron a radiologia y sin querer me puse a ver las fotos de la fiesta y encontre estas.

Yo tarde un rato en hablar y le dije si la verdad si ella se quedo un dia en mi casa conmigo,y ahi se dio cuenta de que tengo ropa de mujer en casa,me gusta vestirme en la intimidad le dije,espoerando un reclamo o alguna groseria,-mmm murmuro te ves muy bien,senti una oleada de no se que pero me quede sin habla al escucharlo,me dijo en voz baja me dejarias verte en persona vestida de nena??.

Me saco de onda su cometario pero a la vez senti exitacion,aun con el temor de que fuera un cuatro le dije,es en serio? mire señor yo siempre he sido sincero con su hija y ella sabe todo de mi,pero ahora que lo descubio usted me da temor de que me quiera separa de ella,el respondio no como crees de hehco siempre he tenido la fantasia de conocer a alguien como tu pero es dificil andar buscando asi nadamas,pero ahora que se que te gusta desearia verte y ver si de verdad es lo que busco y deseo.

Guarde silencio un rato y al fin respondi,deme chance unos dias para pensarlo,entienda que pues es el padre de mi novia y pues no es facil para mi,ok respondio te dare mi numero de cel y espero tu mensaje y no te preocupes si decides no hacerlo sera nuestro secreto nunca te denunciaria,y sihues con mi hija como si nada.

Quedamos en eso y me despedi de el y cuando lo hacia me tomo de la mano mas de lo normal y me dije dime jorge no me hables de usted al fin y al cabo solo soy 4 años mayor que tu ok? ok le respondi yo te aviso jorge.

Pase varios dias dandole vuelta al asunto exitandome de verdad jorge me gustaba y me sigue gustando,ademas de ahi nuestra relacion suegro yerno cambio mucho me trataba padirisimo y mi suegra y mi novia felices me consideraban ya parte de la familia asi como mi cuñadito de 15 y mi cuñadita de 10.

Jueves por la tarde,habian pasado aproximadamente 10 dias,tome mi celular y ecribi puedes este sabado? pasaron tañl vez 1 o 2 minutos y la respuesta si donde? en mi casa-conteste-hora? pregunto a las 9:00 de la noche,ok como respuesta,el sabado me arregle miuy sexi con un vestido ajustado negro,largo y con un rico escote mis zapatillas medias de red que me fasinan liguero,tanga y maquillaje y como uso el cabello un poco largo solo lo acomode lo mas femeninamente posible,8:45 pm suena el timbre yo estaba terminando mi arreglo,me asome ligeramente por la ventana y era jorge,abri la puerta y ahi estaba con ropa vaquera camisa de manga larga muy wapo,hola salude,y el saluda con un hola apenas perceptible se notaba nervioso,te ves muy bella dijo,gracias conteste y cerre la puerta detras de el,camino dentro de la casa y dandose la vuerlta sonrie me gustas dice,yo solo sonrei me sentia exitada de presentarme asi vestida y mas ante un hombre tan atractivo o al menos a mi me lo parecia y me lo parece.

Lo invite a sentar en la sala,le ofreci una bebida y me pidio un tequila yo no soy tomadora pero si me bebo alguna por lo que prepare dos teuilas le servi y cuando se la daba me tomo de la mano haciendo que me sentara junto a el,brindamos mientras atrevidamente colocaba su mano en mi pierna,me sentia mojada y mi pene duro de exitacion,enmtonces me atrevi,me acerque a el y lo bese suavemente en los labios,me retire un poco y el me busco nuevamente,dandome otro beso saboreando sus labios con olor y sabor a tequila,su aliento suave y fresco y comenzamos a comernos las bocas con besos apasionados.

Coloque mi vaso en la mesa y retire el suyo de su mano colocandolo junto al mio ya con sus dos manos libre me abrazo con una mano y con la otra acaricaiba mis piernas cada vez mas adentro,yo lo imite pero siendo mas atrevida coloque mi mano sobre su verga aun guardada en su pantalon,esta durisima y se sentia de buen tamaño,mientras absorbiamos nuestros alientos saboreando nuestras lenguas,sintienedo como me mordia mis labios deliciosamente.

Se retiro un poco y me dijo te juro que es la primera vez que beso a un chico,entonces poniendo cara de enojo le pregiunte cual chico? yo soy una mujer,y se rio mientras me acercaba sus labios nuevamente y me besaba.con una mano comence a desabotonar su camisa,liberando su pecho apenas velludo,comence a besar su barbilla bajando por su cuello hasta sus tetillas sin apartar ,mi otra mano de su verga dura el suspiraba exitado mientras yo seguia jugando con el,llegue a su ombligo mientras comenzaba a desabrochar su pantalon,lo baje un poco y meti mi mano hasta su verga apenas cubierta por su bikini blanco,que ya estaba mojadisimo,toque su jugo con mi dedo y lo ñlleve a mi boca,escuche un wauuu que rica tye ves haciendo eso,y repeti la accion varias veces hasta que deicid bajar su pantalon totalmente y realizando la misma operacion con su bikini,salto una verga que despues midiendola se que mide 17 cms no muy gruesa pero si muy cabezona.

Lo masturbe un rato,mientras regrese a sus labios besandolo y con la otra mano pelliscaba sus tetillas,duras,de repente me baje hasta su verga y dandole un beso en la cabecita segui mordisqueando su tronco,regresando hasta casi meter la cabecita en mi boca sin hacerlo,y volvia a bajar hasta sus testiculos grandisimos y colgados como me fasinan,asi por varias veces hasta que decidi al fin comerme semjante trozo de carne mientras lanzaba el un gemido de placer y comence a meter y sacar su rica verga de mi boca logrando escucharlo gemir fuertemente mientras se la mamaba,asiiiiii decia que rico lo mamas tu suegra nunca me la ha querid mamar,que ricoooooo haaaaa siiii,decia,yo solo pujaba cada vez que esa rica cabeza llegaba a mi garganta,ya que sentia que comenzaba a temblar anunciando su orgasmo,me detenia y apretaba la base de su verga ecitando que terminara,y mientras lo besaba en la boca invitandole de sus propios jugos.

Esa misma operacion la repeti varias veces hasta que susurrandole al oido le dije cojeme papi,te quiero dentro y le coloque en sus manos un tubo de lubricante,me di vuelta para que me lo colocara en el culo,el sub io mi vestido y comenzo a morderme mis nalgas,mientras pasaba su dedo por la raja de mis nalgas,picando ligeramente hasta que senti su lengua mamar mi culo,haaaaa suspire,pai que rico,y senti que me queria cojer con la lengua,y comence a sentir su saliva escurrir por mi raja hasta mis testiculo,y entonces tomo mi verga con su mano y comenzo a masturbarme, mientras me cojia con su lengua,senti como un dedo se abrio paso en mi culo deslizandose por mi intestino,mientras lo metia y sacaba girandolo dentro de mi culo,despues un ligero dolor,y dos dedos que abria dentro de mi culo haciendmo delirar de placer,otro ligero dolor y ya habia tres dedos dentro de mi culo.

Despues de unos minutos asi se retiro y coloco su verga en mi entrada y comenzo a empujar penetrando centimetro a centimetro,mi culo con esa deliciosa verga,senti un plop cuandpo entro la cabeza haaaaaa grite tratando de safarme pero eñl me tenia tomada de las caderas jalandome hacia el metiendo despacio pero si compasion toda su verga,senti los bellos haciendo cosquillas en mis nalgas,me di cuenta de que estaba totalmente empalada por mi suegro,era exitante saber que la misma verga que habia engendreado a mi chica ahora estaba dentro de mi.

continuara…….

DIANA EN CINE PORNO

HOLA este es mi relato de como enloquecí en un cine porno, perdón por el retraso

Después de la relación con el taxista de nuevo me quede sin pareja así que solo me vestía de niña en contadas ocasiones

En una de ellas que me quede sola en casa una señora amiga de mi madre toco la puerta yo me asuste y solo acate a ponerme un pijama encima de el corsé y las pantymedias y abrí la puerta, me dijo que si estaba solo, le dije que si, que bueno,que si la dejaba pasar porque quería platicar conmigo, accedí y nos sentamos en la sala, ella me dijo que sabia un secreto y que solo lo quería comprobar, – cual secreto dije asustada, mira tengo mucho tiempo visitándolas y he visto que caminas muy elegante cuando estoy aquí, ademas tus pantalones de mezclilla ajustados, se nota el puente de algodón de una panty, tus piernas cuando usas shorts, ademas de muy lindas y sin vello están muy cuidadas con cremas y ademas despiden un olor delicado, tu cabello no es muy largo pero en definitiva es femenino como en este momento, – yo le dije que tal vez eran figuraciones, no me dijo no te preocupes eres muy linda debajo del pijama se te nota el corsé y las pantymedias ya que no traes pantuflas, pero lo que me acaba de asegurar eso es tu maquillaje que no lo puedes esconder.

Diablos no me acorde que estaba maquillada, me sonroje y ella me dijo que no me tenia que sentir mal que era natural que me sintiera niña ya que mama así lo quería cuando me esperaba así que no era nada malo, yo le conté que mi mama se molestaba por eso, y ella ofreció ayudarme, como vivía solo con su marido y el casi nunca llegaba sobrio no importaría si me vestía de niña en su casa, ella trabajaba de taquillera en un cine en mi ciudad, así que un día me invito a ir con ella vestida de niña y que le ayudara con los boletos, yo no sabia que ese cine era solo para adultos así que acepte, al llegar me presento con todos los trabajadores de ahí como diana una vecina especial, todos me recibieron muy bien y me trataban mejor, cuando vi la primera escena de la película me espante y me dio mucho morbo ya que era normal lo que hacían, dentro del cine yo llegaba de la escuela y me vestía con ropa que tenia en la sala de proyección, con mi amigo luis un señor mayor que era el proyectista, -hola niña bonita que tal tu escuela? preguntaba siempre, yo le contestaba muy bien don luis, muchos chicos lindos, se reía, yo me cambiaba ahí y ya maquillada y vestida bajaba a ayudar en la taquilla,

Un día la señora que se llamaba cecilia me regalo un par de zapatillas de tacón color negro de charol las cuales me gustaron en demasía, don luis me regalo un vestido de color negro, yo le di un beso y me dijo que algún día seria su chico lindo, ya lo es don luis siempre ha sido mi chico lindo baje como muñeca estrenando zapatillas y vestido nuevos doña ceci me dijo – hoy diana te toca ser espectadora, entra y diviértete y tal vez consigas pareja, pues le dí un beso en la mejilla y entre a la primera función, la cual don luis me sorprendió con emmanuelle, me senté cerca de el pasillo y se apagaron las luces, un señor se paro cerca de la butaca y yo mostraba mis piernas enfundadas en liguero y medias negras, arriba de la rodilla se notaban deliciosas, baje mi brazo y le toque la pierna, el se acerco un poco mas y sin decir nada o mirarme siquiera desabrocho su cremallera y saco su delicioso instrumento del amor el cual estaba ya muy tieso, así que procedí a darle tratamiento oral, dure como 10 minutos haciendo lo que me gusta hacer mas en esta vida y el tomo mi nuca muy cariñosamente y descargo su elixir de diosas dentro de mi boca, lo cual me puso loca, entonces después de degustar tan delicioso manjar seguí lamiendo ese instrumento hasta que lo deje limpio y flácido, el saco un billete y me lo coloco en mis senos, yo me sorprendí ya que aparte de que me regalo lo que a mi me gustaba aun dejo un dinero, yo estaba muy caliente tanto por la película, como por lo que me había merendado que me cambie de butaca, claro que taconeaba y caminaba muy linda así que me senté dos filas abajo, de rato se sentó otro señor enseguida de mi y yo me ruborice pero me acomode el vestido y mis piernas de manera que las notara, rato después, el rozo mi muslo yo entreabría mi boca y cerraba los ojos, después el acaricio el muslo donde estaba la liga de la media y mi pierna suave, su mano áspera y fuerte, me enloqueció, luego me acerque a el y me dio un beso en los labios de una manera muy deliciosa, yo le toque su pene el cual estaba ya en su punto máximo, desabroche su pantalón y empece a darle placer oral

Lamiendo primero, su cabeza, el falo, las bolsas de terciopelo, en fin le rendí tributo a mi pareja, luego el saco de su maleta un tarrito de vaselina y levanto mi vestido bajo mi tanguita y empezó a dedearme la colita, cuando estaban 3 dedos dentro me levanto y me sentó en ese hermoso pedazo de amor y cual putita me ensarto de un tirón, yo gemía lo mas quedo posible y el solo bombeaba hasta que un rato después sentí como se hinchaba ese pene y mmmmh, no les miento yo estoy segura que el señor había salido de la cárcel o algo así ya que fueron 6 o 7 chorros de leche que sentí, y no cortos sino largos y abundantes, tuve que salir directo al baño de damas para limpiarme la tanga, el vestido nuevo, y como un litro mas de semen que salia de mi colita, estaba asustada, ja ja si como no!, lo cierto es que me lave y tuve que ir a cambiarme de vestido ya que estaba hecho un caos, me hubiera gustado tener un vídeo de la lechita que salio de mi interior, ya que fue mucha, volviendo al relato, don luis me dijo que paso dianita, ya estreno su vestido, hay niña que golosa es, le dije don luis llevo dos!, que bueno me dijo viva su juventud mi niña, me cambie el vestido por otro de minifalda y con las mismas medias, mojadas ya que solo las enjuague y me volví a la sala, ahí estaba un chico de mas o menos mi edad 17 o 18 años, y me siguió hasta donde me senté, el tomo la iniciativa y me dijo te vi lo que hiciste con el señor y quisiera también yo intentarlo, a lo que le dije -no soy una niña completa eso importa?, -no, no importa contesto el estaba ya muy excitado y ni me beso ni me acaricio solo bajo mi panty y empezó a penetrarme duro como 5 minutos y termino, de nuevo dentro de mi, yo disfrute mas este ultimo porque la velocidad de penetración fue desde el principio muy lenta nunca acelero el ritmo hasta que ya estaba por venirse, cuando esto sucedió, las luces se encendieron le suplique que me la dejara dentro hasta que pudiéramos movernos al apagar luces, el accedió de buena gana, y no subió gente a esa área afortunadamente

El permaneció duro dentro de mi y acariciaba mis piernas, me pregunto si me había gustado le dije -claro que si mi amor aun sin movernos y empalada como me tienes estoy disfrutándolo mucho, su falo se tensó un poco mas y me suplico que si podía terminar otra vez, -claro amor quieres que cambie de posición?, dijo no así, así, -ok amor, esta vez se movió con mas velocidad, ya que estaba lubricada con su semen anterior, 15 minutos de bombeo extremo y un gemido callado volvió a terminar, acto seguido salio de mi, se subió su trusa y pantalón me dio un beso en la mejilla y se marcho, yo no podía ni caminar y regrese al baño de damas a lavarme bien y exhausta volví al cuarto de proyección, con don luis, el cual me dijo, -niña diana huele usted a sexo, -don luis ha sido un día muy extraño he tenido 3 parejas, las cuales no había tenido en años, -porque no ha querido niña, -don luis, como me dice eso, no soy tan puta, bueno si lo soy, -yo tanto que he esperado para usted,. -don luis disculpe que no haya, oh,, no pensé que usted…..-bueno que le parece si mañana no bajo a piso, y me quedo aquí, la verdad hoy no puedo mas, pero me reservo para mañana ok?, -esta bien niña diana ya espere algún tiempo, como quiera un día mas, ademas no la quiero fría y con crema, ja ja ja, ay don luis como es,

Y así termino esa velada en el cine con tres amantes deliciosos, en otro relato les comentare de esa tarde con don luis, lo mejor que me ha sucedido,

engañe a mi esposa con un transexual

Es una historia real que aun me imagino y me exito, jamas pense que lo hiciera y fue demasiado excitante y erotico.

Soy un hombre casado de 29 años soy mexicano, llevo 4 años casado y feliz aun no tengo hijos pero digamos que soy muy caliente y me gusta mucho el sexo. En toda mi vida jamas me habia metido con un hombre y no me siento atraido por ellos y he visto hombres desnudos y no se me para para nada ni siento ganas de algo ni nada en absoluto pero debo confesarles que cuando tenía 11 años me vestia de mujer y me masturbaba metiendome cosas por el culo antes de tener mi primer experencia con una mujer. Despues lo deje de hacer.

Bueno, una vez que inicie mi vida sexual siempre fue con mujeres y debo decir que es muy delicioso. Me enamore de mi esposa actual y me case y todo muy bien pero nos distanciamos un poco porque empezo a trabajar mucho y tal vez eso me distrajo un poco ( no es justificacion por supuesto) y bueno fue demasiada tentacion.

Resulta que un domingo estabamos en la casa de la amilia de mi esposa y mis cuñadas tienen amistades de todo tipo desde prostitutas hasta gays y travestis y aceptan eso en su casa, de hecho ya habia visto travestis y tenian poca feminidad en cuanto a su fisico y por supuesto jamas me fije en ellos. Ese dia despues de comer llegaron unas amigas de mi cuñada mayor que yo conocia ya de vista pero habia alguien más, alina, una morena alta, con un cuerpazo, culo hermoso, piernas torneadas y muy bonitas, excelentes tetas bien paraditas, cabello largo teñido de rojo, ojos oscuros y bien redondos, brazos delgados, labios muy bonitos, era un color de piel moreno espectacular, me llamo mucho la atencion no podia quitarle los ojos de encima y “ella” lo notó , me daban ganas de ir al baño a masturbarme jeje.

Nos pusimos a platicar todos y en una oportunidad que tuve a la cual mi esposa comenzó a platicar con mi suegra y se dispersaron las otras conversaciones me puse a platicar con alina y le coquetie muy discretamente, ella tambien lo hizo.
Al final a la hora de despedirnos me dio un beso en la mejilla y me dio la mano, tenía un papel oculto y me lo paso para que no se dieran cuenta, no lo vi hasta legar a casa y a escondidas. Venía escrito su direccion y sus telefonos con un mensaje que decia que estaba muy guapo y que le habia gustado mucho, que le hablará para seguir “conociendonos”, estaba exitado y sorprendido pero me cruzo por la mente que tal vez era transexual porque su tono de voz era muy poco grave pero podia pasar por voz de mujer, y por las amistades de mis cuñadas, estaba en ese limite, pero estaba tan hermosa, no podia dejar de pensar en ella aunque existia esa duda.

No me importo más y le hable por telefono celular y planeamos vernos en su casa un dia que mi esposa debia trabajar todo el día y yo arregle en mi trabajo salir unas horas antes. Llegue a su casa y ella estaba usando un vestido negro muy hermoso, me saludo me hizo pasar y al cerrar la puerta nos abrazamos y nos besamos por un largo rato, olia delicioso, ya la tenia muy parada, me paso a su cuarto y nos acariciamos y seguiamos besandonos, me desvistio y me agarro el pene y me empezó a hacer el sexo oral, me estuvo chupando todo mi paquete, ella seguia vestida, fue riquisimo estaba muy pero muy caliente ella lo sabía hacer muy bien que estuve a punto de eyacular y la hice que se detuviera, se levanto y yo la empeze a acariciar y al desvestirla le vi el paquete y ya la tenía parada ella tambien, me detuve un poco, si me impacto un poco que estaba con alguien con genitales masculinos, ella me dijo: que pasa? no te ha gustado? soy mujer con algo extra, no te preocupes; y bueno la verdad me estaba gustando mucho y verle el pene tan grande y delicioso me exito más y recorde cuando yo me vestia de mujer y complementaba mi exitacion.

La acaricié todita, l bese por todos lados, le chupe las tetas preciosas con su pezon negro delicioso, le bese las nalgas y todo su culo, le hice el sexo oral, estaba super exitado, la acoste en la cama y se puso de perrito, le bese otro rato su culo y en lo que me puse el condon saco lubriante y me puso mucho, se volvio a poner de perrito y se la meti lentamente, su culo dilató y la embesti un poco mas fuerte,bsentia riquisimo apretaba delicioso pero se rompio el condon, era de esos extre delgados pero seguia cojiendola, me detuvo y se la saque, ella no tenia condones y ese era el unico que traia, jamas me habia pasado, me dijo: confia en mi y yo confio en ti yo jamas lo habia hecho sin condon, esta sera la primera vez; esta bien yo conteste. le dije que yo no habia tenido relaciones sexuales riesgosas en mi pasado. Continuamos, me volvia a lubricar el pene y se la meti otra vez , sentia aún más rico, despues se sento en mi y solo veia como se le agitaba el pene y se lo jalaba, la puse de ladito y le daba y daba y ela loca de placer y eyaculo, yo segui la puse boca arriba, le dije que un rato mas terminaba, ya estaba a punto, a besaba mientras se la metia en su culo y enseguida descargue todo mi semen adentro de ella, fue un orgasmo muy intenso, me dejo vacio, me acoste a su lado y la bese un poco mas hasta que ella fue al baño a limpiarse el culo. fue increiblemente placentero, despues me ducho y me volvio a hacer el sexo oral, me hizo llegar otra vez, nos acostamos desnudos otro rato y yo le hice sexo oral y la volvi a penetrar en la posicion de misionero y despues de espaldas, le di mas de mi leche, uuuf fue mucho placer.

Me la segui cojiendo despues pero tuve que dejar eso tengo miedo que lo sepan, ella se hizo escort y ya no la he vuelto a ver, nunca pense que me gustaría un hombre tanto, ahora a escondidas veo porno trans y me masturbo cuando estoy solo en casa con eso aunque sigo disfrutando el sexo con mi esposa.

A los 12 años y Travestido

Lo que sucedió durante el tiempo que compartí mi cuarto con un primo lejano de 15 años de edad.

Un primo lejano de 15 años de edad descubrió que yo me vestía con la ropa vieja que había dejado mi hermana cuando se fue de la casa. Me prometió que no le diría a nadie que me vió vestido de mujer, pero con la condición que me vistiera como niña solamente para él.

Yo acepte el trato. En la noche cuando ya estuvimos solos en la habitación que compartiamos temporalmente me puse la ropa de niña. Me vestía nervioso por que sentía como si su mirada me debilitara y hacía que mis piernas temblaran.

Le dije: “Ya está”.

“Todavía te falta algo”, me contestó. Tomó unas calcetas del cajón y rellenó el brassier que me había puesto para simular senos.

“Ahora si pareces una mujercita”, me dijo casi susurrando. Yo le sonreí con nerviosismo. Él me veía de pies a cabeza y poco a poco el miedo que yo sentía se fue convirtiendo en una sensación que no puedo describir, una sensación tan intensa de erotismo que me provocaba escalofrios por momentos.

Me agarró y me dirigió a la cama, en seguida yo me negué. “Sshh, tranquilo que no pasa nada”, me dijo.

Se sentó en la cama donde él dormía e hizo que yo me acostará a lo largo. Yo estaba extaciado y dejé que me manejara a su antojo. Comenzó a tocarme por sobre la ropa. A esa edad yo era totalmente lampiño, mis piernas y nalgas habian tomado, a mi criterio, una forma femenina que se pronunciaba por mi cuerpo delgado de piel blanca. Mi primo en cambio, era de piel menos clara que la mia y de cuerpo de tendencia atlética. A pesar de tener solamente 15 años se notaba que sería un hombre muy guapo.

Sus manos incansables recorrían desde mi espalda hasta mis rodillas como si me quisieran devorar. “Ya no, ya fue suficiente primo”, le dije.

“Si no quieres que le diga a todos los muchachos de la colonia lo que ví, vas a comportarte como toda una mujercita”, me dijo.

Yo solamente acentí con la cabeza y deje salir un suspiro de lo más profundo. En ese momento comprendí que no había marcha atrás y que yo estaba sometido a mi primo desde el instante en que acepté nuestro acuerdo.

Mi primo se levantó a apagar la luz dejando solamente una pequeña lámpara que manteníamos sobre el gavetero. “No te levantes”, me dijo en voz baja.

Se acomodó en el centro de la cama y me acostó sobre sus piernas para tocar mis nalgas. El vestido que me había puesto era de una sola pieza color blanco, como los que usan algunas colegialas, se abotonaba en el pecho y la falda me llegaba hasta las rodillas. Me había puesto unas calcetas largas color blanco. El brassier era de un tono de rosado, pero la tanga era color negra con un estilo que parecía encaje. Todo me quedaba casi perfecto como si fuera para mi talla.

Subió la falda y comenzó a acariciar las nalgas y muslos. “Que trasero tienes… Si pareces toda una señorita”, me dijo.

Mi respiración estaba agitada pero fuí relajándome poco a poco y a disfrutar de la sensación de erotismo que se volvía más intensa a cada segundo. Sacó sus piernas de debajo de mi y se acomodó a mi lado. Acercó su boca a mi oido y me dijo: “Te vas a vestir así siempre que yo te diga… Oístes?”. Yo solamente pude hacer un gesto de resignación.

Levantó la cadera y yo ví cuando se bajó la ropa interior hasta las rodillas dejando al descubierto su verga ya un poco dura. No pude esconder mi admiración, era la primera verga que veía.

Mi pene era demasiado pequeño a comparación de la verga de mi primo, que no era tán grande como la de un hombre adulto, pero que para mí en ese momento me parecía impresionante. Hizo que me acostara con la cara sobre la almohada y él se acostó casi encima de mí con su pecho sobre mi espalda.

Pasó el brazo debajo de mi cuello y agarró mi hombro izquierdo, su boca terminó posandose cerca de la oreja en ese mismo lado. “Tú quieres ser niña verdad… yo te voy a tratar como a una niña”, me dijo. Con la otra mano me subió frenéticamente el vestido hasta el estómago y en seguida comenzó a masturbar su verga con la mano. Yo intentaba ver que era lo que sucedía de nuestra cintura para abajo pero no lograba ver nada.

De pronto mi primo empezó a frotar la verga contra mi trasero mientras su mano exploraba mis nalgas y caderas, se masturbaba contra mí y su respiración se volvía agitada por instantes, constántemente acomodaba de nuevo la verga sobre los muslos o entre mis nalgas y continuaba.

Se me hacía muy dificil ver su verga en esa posición. La tomé con la mano, y para mi sorpresa, se habia vuelto más grande y más gruesa de como la había visto al principio.

“Te gusta?”, preguntó mi primo. Yo solamente pude contestarle con un suspiro de asombro. “Agarrala y no la sueltes”, me dijo.

Yo la apreté con la mano e instintivamente empecé a masturbarla, mi primo se separó de mí y se apoyo sobre sus rodillas y piernas como flexionándose.

Empezó a mover su verga mientras yo la tenía en mi mano. “Apretala… no dejes que se te salga de la mano”, me dijo y seguimos así por un rato. De repente me apartó la mano y se colocó rapidamente de rodillas con mi trasero entre sus piernas mientras se masturbaba, “Ahhh”, decía mi primo dando unos suaves gemidos. Un chorro de leche cayó en mi espalda y terminó de descargar encima de mis nalgas suspirando profundamente.

“Ahhh… mi niña, que linda sos”, me dijo besando mi nuca.

Despues me dijo: “Amor ahora sos mi novia, pero nadie lo va a saber… oístes?”

El día siguiente mi primo se dedicó a visitar a sus amigos expertos en pornografía para conocer más juegos sexuales que pudiera probar conmigo.

Cuando llegó la hora de irse a acostar me dirigí al cuarto para ponerme mi ropa para dormir, mi primo entró al cuarto y me dijo: “Ahora te pones esta faldita… ya regreso… voy al baño” y me mostró una falda de tela bien corta con paletones que estaba en el cajón.

A regañadientes comencé a vestirme, pero de nuevo el morbo me venció y pense que debía arreglarme diferente esta vez. Me puse otra tanga que había en el cajón también de color negro pero era de tela lisa. Para rellenar el brassier use unas medias, ahora las tetas falsas parecían más naturales. Pero no encontré una blusa que me hiciera lucir sensual como yo quería. Para compensar esto me puse unas nylon que me llegaban hasta un poco abajo del trasero. Estaba terminando de vestirme cuando mi primo entró de nuevo al cuarto, cerró la puerta y puso el seguro. Yo sentí un escalofrío y a continuación un calor que me recorrió el cuerpo completo.

Mi primo me observaba maravillado. “Que linda te has puesto”, me dijo. Yo en este punto, ya no era para mi primo un muchacho sino una chica que además tenía que hacer todo lo que el deseara. Se deshizo de su ropa velozmente.

Se sentó enmedio de la cama y me llamó con un ademán. Me dirigí a la cama. “Sube, te quiero ver más de cerca”, me dijo. Subí a la cama y me puse de rodillas. “Que linda”, dijo mi primo y me agarró de la mano jalándome hacía él.

Hizo que una vez más me acostara boca abajo pero a lo largo de la cama, él se quedó sentado para tocarme todo el cuerpo con ambas manos. Levantó la falda para descubrime el trasero y abrió mis piernas, sentí que sus dedos exploraban entre mis nalgas por encima de la tanga muy cerca del ano.

Me asusté y quice levantarme. Mi primo me obligó a permanecer acostado. “No hagas ruido, o sino nos van a descubrir”, me dijo.

“Ya no me toques primo”, le dije.

“Si no te dejas le voy a contar a tus amigos que te gusta sentirte como una mujercita”, me contestó con tono intimidante.

De repente apartó a un lado la tanga dejando al descubierto mi ano, era limpio y rosado. Me abrió un poco más las piernas para verlo mejor. “Mmm”, se limitó a decir. Una sensación de erotismo y temor mezclados llenaba mi pecho y mi respiración se aceleraba. Mi primo besaba mis nalgas y pasaba sus dedos entre ellas. Sentí un estimulo en mi ano que nunca había sentido e involuntariamente comencé a dejar salir suspiros pequeños.

De pronto puso la punta de un dedo en la entrada de mi ano e intentó empujarlo hacía adentro. El dedo no pudo violar mi ano virgen, pero me provocó un dolor horrible. No pude contener el gemido de dolor y asustado le aparte las manos e intente levantarme hasta que pude. “Shhh”, dijo mi primo que rapidamente se incorporó y se dirigió a la puerta. “Te van a oir”, me regañó.

“Ya no primo, me voy a dormir”, le dije caminando hacía mi cama.

Él se quedó pegado a la puerta, tratando de escuchar los que pudieran ser los pasos de mi madre. Pero nadie había alcanzado a oir mi quejido por la distancia que separaba a las habitaciones. Despues de unos minutos mi primo dejó de vigilar y se dirigió hacia mí.

Yo no me había quitado la ropa aún y solamente me había quedado sentado en la orilla de mi cama, asustado y un poco avergonzado.

Mi primo se sentó a mi lado y me dijo: “disculpame, no era mi intención que te doliera… es la primera vez que hago algo así y no sabía que te iba a doler”. “Ya me quiero acostar primo, mañana en la noche me vistó de mujer otra vez… pero ahorita solo quiero dormirme”.

“No preciosa… ven”, me dijo jalándome hacía su cama, yo me negaba pero él tenía más fuerza que yo. De mala gana me volví a acostar en su cama y él volvió a subirme la falda. Me acariciaba suavemente esperando que yo me relajara. Pasó un rato y apartó nuevamente la tanga. “No!, me va a doler”, dije yo. “Ya verás que no”, me dijo. Acercó su boca a mi ano y dejó caer una gran cantidad de saliva encima. Yo suspiré. A continuación pasó sus dedos entre mis nalgas estimulando mi ano. Una vez más el erotismo me dominó y permití que él continuara hasta donde quisiera. Siguío manoseandome y besandome sin que yo pusiera resistencia.

Él intentó meter un dedo untado de saliva en mi ano. Pudo entrar con relativa facilidad pero no avanzó mucho. Le dije: “Me duele, ya no hagas eso por favor primo”. Me contestó: “Ya sé que podemos hacer para que sientas rico”. Se puso de rodillas y me hizo ponerme en cuatro sobre la cama. Se dirigió a mi parte de atrás y agarró las nalgas con ambas manos.

Yo seguía sus órdenes sin rezongar y a cada paso me sentía más como una chica que jugueteaba con su hombre. Dejó caer más saliva entre mis nalgas y de repente yo sentí su lengua explorando mi ano.

No pude contener un gemido, pero que esta vez no era de dolor, sino causado por el estimulo que la lengua de mi primo hacía en mi ano virgen. Paraba aún más el trasero por reflejó para continuar sintiendo ese estimulo, dejaba salir suspiros profundos y mi corazon latía cada vez con más fuerza.

Lo siguiente que mi primo hizo fué tratar de introducir la punta de su lengua en mi ano, pero lo cerrado de mis nalgas se lo impedía. Puso la mano en mi espalda y me empujó hacía abajo, yo terminé con la cara sobre la cama apoyándome con los codos y rodillas. “Para bien las nalgas y abre más las piernas”, me dijo.

Entonces prosiguió con su cometido que era violar mi ano. El estimulo que me provocó al estar en esa postura fué aún más íntenso y me costó mucho trabajo intentar no hacer ruido que nos delatara. Mientras su lengua abría mi ano yo no podía evitar decir repetidamente: “Ahhh”, en voz baja mientras apretaba fuertemente la sábana entre ambas manos. Mi primo se limitaba a decir de vez en cuando: “Mmm… que rico este culito mi niña”, apretando continuamente mis nalgas y frotando todas las partes de mi cuerpo que sus manos podían alcanzar.

Se detuvo y yo me levanté para ponerme de rodillas. Acercó su cara a la mía y me besó en los labios, de una manera muy suave y tierna, a lo que yo no me opuse en ningún momento. No dejaba de besarme y yo intentaba seguirle el ritmo, casi como si estuvieramos enamorados. Mi primo había logrado su objetivo, en ese punto yo estaba embriagado de erotismo y sometido a sus deseos. Ya no volvería a rehusarme a lo que mi primo me pidiera hacer, sin importar lo que fuera.

“Te gusta lo que te hago mi niña?”, me preguntó.

Yo acentí con la cabeza tratando de demostrarle con la expresión de mi rostro que aceptaba mi papel de mujer en su juego.

Se levantó y fué a apagar la luz, dejando encendida solamente la pequeña lámpara del gavetero. Yo no podía dejar de comtemplar su verga que ya estaba asombrosamente grande y rígida. Estiré el cuerpo en la cama desestresando los músculos cansados por la postura en la que había estado. Me acomodé la tanga en su lugar por que ya me incomodaba e hice lo mismo con el resto de mi vestuario.

Despues de asegurarse de que no andava nadie cerca de la puerta regresó a la cama y se acomodó a mi lado, sin pensarlo recoste mi cabeza en su brazo a lo que él respondió abrazandome tiernamente.

Me daba timidos y nerviosos besos en los labios que yo intentaba responder demostrandole que me gustaban. Yo no dejaba de respirar profundamente. El estallido de dolor que había sentido hace rato había quedado en el olvido por que no volví a pensar en eso en todo el resto de la noche.

Tomé la verga de mi primo y la apreté con la mano, él suspiró. Al ver su reacción continué masajeando esa verga que me resultaba fascinante. No tenía el tamaño de la de un hombre adulto, pero para mí era la verga más grande que había tocado y la primera. Él abrió mis piernas y metió su mano entre ellas. Mi pequeño pene no mostraba ningún indicio de erección pero me causaba un estimulo muy placentero que mi primo lo masajeara por encima de la tanga.

El cuerpo de mi primo tenía muy escaso vello, su verga lucía limpia y con un tono de piel muy claro debido a su edad. Comencé a explorar el cuerpo de mi primo con las palmas de las manos, examinando detenidamente con el tacto de los dedos las partes que me parecían más interesantes. Por primera vez lo tocaba mientras mi pecho se estremecía con una descarga de sensualidad. A diferencia de mí, él era más alto y fornido, no tanto por la diferencia de edad entre nosotros, sino por su tendencia atlética que se notaba en lo definido de sus jóvenes músculos. Mientras que yo a los 12 años de edad bien podría haber pasado por una niña si hubiese tenido cabello más largo y me vistiera con ropa de mujer, en la calle nadie hubiera notado la diferencia.

-“Quiero que seas mi mujer”.

A estas alturas el contrato de silencio que mi primo había convertido en chantaje ya carecía de importancia para mí. Lo único que se me cruzó por la mente fué la verguenza y humillación que me causaría si él les contara a los muchachos de la colonia lo que yo había aceptado hacer. “Que esto quede solo entre nosotros… si?”, le dije casi suplicando.

-“Claro mi amor… Pero todavía nos falta que hacer algo más… Pero no debemos hacer ruido”

Hizo que me acostara boca abajo y apartó la tanga a un lado, sus dedos nuevamente exploraban entre mis nalgas buscando el ano. Tomó la tanga y me la bajó hasta quitarmela, para lo que yo le ayudé acomedidamente. Dejó la tanga tirada en la cama, abrió mis nalgas con ambas manos y dejó caer una gran cantidad de saliva encima del ano.

Introdujo su dedo sin que mi ano opusiera resistencia e intentó que entrara todavía más profundo, mi respiración se agitaba. Por reflejo intenté apartar su mano al percibir el cuerpo extraño, pero él no desistió de su cometido. Nunca hubiera imaginado el estimulo tán placentero que sentiría al tener el dedo de mi primo atravesando mi ano. Yo trataba de contener los gemidos mientras él repetidamente lo sacaba hasta dejar dentro solamente la punta y luego volvía a empujarlo hacía adentro lentamente.

Volví la mirada hacía atras para ver lo que sucedía. Mi primo se apretaba la verga con la otra mano, me quedé viendo detenidamente.

-“Te gusta?”.

-“Ahhja”.

Se acercó, tomó mi mano y la puso sobre su pene para que yo lo masturbara. “Te la voy a meter en tu culito”, me dijo casi al oido.

-“No creo que pueda entrar en mi hoyito… es muy grande”.

-“Si entra mi amor… y vas a sentir más rico que con el dedito y la lengua”.

-“Pero tratame con cariño… por que yo no creo que se pueda meter”.

-“Por que no te voy a tratar con amor… si eres una niña tan linda… Ahora te voy a hacer mi mujer”.

-“Ahhja”.

Hizo que me acostara sobre el costado derecho y él se acomodó de la misma forma detrás de mi. Sus manos me guiaban y yo obedecía adoptando la posición que me indicaran.

Doblé las rodillas y mi trasero quedó más fácil de alcanzar para él. En un rápido movimiento untó su verga con mucha saliva y con más saliva mi ano. Agarro mi pierna y la subió sobre la suya dejando expuesto mi ano. Yo hacía un esfuerzo por conservar la postura y evitar que mi brazo me doliera por soportar el peso de mi propio cuerpo. El guió su verga a la entrada del ano usando los dedos. “No vayas a hacer ruido”, me dijo.

Sentí la cabeza de su verga intentando abrirse paso a través de mi ano, con otro rápido movimiento él volvió a lubricar con saliva y continuó. Yo apoyaba la cara en la cama y mi primo jalaba mi cintura hacía él para acelerar la penetración. De repente su verga habia pasado la entrada de mi ano y se dirigía más profundo, yo experimente un instante de dolor que quedó ignorado por la emoción que me causaba tener a mi primo haciendome su mujer. Con movimientos torpes debido a nuestra inexperiencia continuamos experimentando nuestra primera penetración. Su verga no pudo entrar más y solamente introdujo una porción un poco menor que la longitud de su dedo, pero suficiente para violar mi ano virgen.

Mi respiración estaba muy agitada y la de mi primo aún peor. A pesar de sus movimientos torpes que me causaban malestar por instantes, mi primo se comportaba firme y decidido en lo que estaba haciendo. Lo que hizo a continuación fue empujar hacía dentro y hacía afuera la porción de su verga que habia logrado penetrar lo que me causó una sensación muy placentera y erótica. Me dijo: “Quiero que hagamos el amor todas las noches… oístes preciosa”.

Reprimir los gemidos para mantener el silencio era casi imposible. Mi primo sacó de golpe la verga de mi ano e hizo que me acostara a lo largo de la cama con la cara contra la almohada. Subió encima de mí y comenzó a deslizar su verga entre mis nalgas que ofrecían poca fricción por la abundante saliva que las lubricaba. Se masturbó apretando su verga entre ambas nalgas con todo el peso de su cuerpo. “Que nalgas mas ricas tienes”, me decía.

Me quitó la almohada y la colocó debajo de mí para que alzara mi trasero. Al poco tiempo mi primo eyaculó y el chorro de leche terminó en mi espalda. El seguía frotando su verga con fuerza mientras intentaba calmar su respiración sumamente exaltada. Tomó un poco de leche con sus dedos y la escurrió en mi trasero. Me dijo: “Ahora sos mía… y quiero que seas mía todas las noches”. Ambos nos limpiamos con una camisa suya. Yo me cambié de ropa y me dormí muy rápido por que ya era bastante tarde.

Al día siguiente, mi primo continuó recopilando fantasias sexuales provenientes de la pornografía que le facilitaban sus amigos de la colonia. Incluso me llevó un librito de historias pornograficas donde aparecían solamente parejas heterosexuales, para que yo tuviera una idea de cuales cosas probariamos hacer durante la noche. Su emoción me parecía infantil, pero al mismo tiempo a mí me llenaba el pecho una sensación de anticipación por lo que sucedería despues de la hora de irse a acostar.

Llegada la noche, todo transcurria normal en la casa y yo continuaba con mi rutina sin experimentar la ansiedad de hace unos días, me sentía aliviado. Subí de prisa al cuarto al terminar todas mis labores como hijo de la casa e intercambié una timida mirada con mi primo que se sorprendió al verme subir tán rápido.

Igual que la noche anterior, me puse las medias y noté que se habian rasgado un poco debido a mi propia torpeza en la cama. Me arreglé el brassier, elegí otra tanga del cajón, esta vez de un tono de rosado que me quedaba un poco más grande. Ya que a mi primo le había encantado, me puse la falda cortita de paletones.

Todavía no terminaba de vestirme cuando mi primo entró a la habitación y cerró la puerta con seguro. Nos mirabamos con una sonrisa nerviosa en nuestros rostros mientras yo terminaba de acomodarme la ropa. Él se deshizo de toda su ropa en un instante.

Él caminó hacía mí y me abrazo desde atras, sus labios se posaron en mi cuello muy cerca de mi oreja. Una corriente cargada de erotismo, curiosidad y calor recorría todo mi cuerpo y al pasar por mi pecho lo hacía latir con mucha fuerza. Yo me separé de él y subí a la cama, me acomodé hasta el fondo apoyándome en rodillas y codos y agarrando la orilla del colchón con ambas manos. Paré mi trasero y abrí las piernas invitándolo a que volviera a estimular mi ano con su lengua, cosa que había estado esperando todo el día.

Mi primo se afanaba por provocarme el mayor placer, más que la noche anterior. Separaba mis nalgas para que su lengua llegara más profundo y lamía frenéticamente mi ano. Yo estaba extaciado y se me hacía dificil no caer rendido. Por momentos olvidaba que habían otras personas en la casa que podían descubrirnos si haciamos demasiado ruido. Él se detenía y me susurraba: “Shhh… sientes bien rico verdad preciosa?”. Me terminó de quitar la tanga y la tiró a un lado.

“La voy a meter”, me dijo. Yo volví la cara para ver su verga, ya había crecido mucho y estaba muy rígida. Durante unos segundos sentí temor de esa verga que para mí parecía enorme.

Me acosté sobre el costado como él me había enseñado la noche anterior, pero pronto él me indicó que debía acostarme sobre mi pecho y abrir las piernas. Mi primo estaba sobre mí tocándome todo el cuerpo y sus labios recorrían mi cuello y espalda saltando de un punto a otro. Desabrochó la falda y me la quitó, quedándome solamente con las nylon y el brassier relleno.

Agarró las dos almohadas y las colocó debajó de mi para que doblara la cintura y levantara mi trasero. “Para bien el culito mi amor”, me dijo y a continuación tomó mi cintura con una mano y con la otra guió su verga hacía mi ano.

Intentó penetrar pero evitó causarme dolor, aún faltaba más lubricación. Con un movimiento rápido llevó su boca a mi trasero y escurrió una increible cantidad de saliva entre las nalgas que luego dirigió al ano usando su dedo. Yo me sentía un poco nervioso y permanecía atento a la escena.

Esta vez su verga se abrió paso con mucha facilidad. La empujó decidido a penetrar más profundo que la noche pasada. Yo trataba de ahogar un pujido en mis labios pero no pude contener un “Ahhh… Ahhh… Ah”, al sentir su verga penetrándome. La ansiedad se mezclaba con la erótica sensación que me provocaba el acto sexual. “Despacio”, le decía. Mi ano apretaba esa verga que avanzaba cada vez más adentro y de repente cedió por completo. Me sentí completamente sometido a mi primo.

Mi primo jalaba y empujaba su verga apoyando las manos en mi cintura y moviendo la suya ritmicamente. Yo tenía la impresión que en ese momento le pertenecía, que le había entregado algo que no se lo podía dar de otra forma que no fuera teniendo sexo con él. Él ya no era mi primo, ahora era dueño de mí,y nadie debía saberlo nunca. En seguida supe que desde ese día en adelante tendría que darle mi ano y tener su verga dentro de mí todas las noches. Yo respiraba profundamente y dejaba salir gemidos discretos. Mi primo no se detenía y respiraba exaltado.

Su verga ya se movia con facilidad hacía afuera y hacía dentro de mí. Mi primo incrementaba la intensidad de sus movimientos y por momentos la base de la cama hacía mucho ruido, él calmaba su agitación y dejaba caer más saliva en mi ano para seguir cogiéndolo. Me decía: “Que rica estas… este culito es todo mío”. Yo me limitaba a decir “Ahhja”. “Te gusta que yo te haya desvirgado?”, “Ohhh… Ouuhhh… Ohhh”.

Despues mi primo sacó su verga y la masturbó frenéticamente, eyaculó mientras daba un fuerte suspiro dirigiendo el chorro de leche a mis nalgas. Todavía exaltado cayó sobre mí y sus labios besaron erráticamente mi espalda y cuello. “Que rico me hicistes acabar mi amor” me dijo y su boca se posó cerca de mi oreja. “Sos toda una mujer… y yo soy tu hombre”, me dijo y al poco rato nos levantamos para limpiarnos y componer la habitación. Una sensación placentera y agotadora permanecío en mí aún despues de acostarme en mi propia cama, en ningún momento pasó por mi mente la idea de considerar lo que habiamos hecho como algo malo.

El día siguiente aproveche que no había nadie en la casa durante la tarde y saqué toda la ropa del cajón para lavarla, por que por el tiempo que había estado guardada tenía un olor raro. Yo tenía el plan de llevarla de nuevo al cuarto y esperar que se secara ahí por completo para que nadie se diera cuenta, pero sabiendo que nadie llegaría a la casa durante varias horas decidí ponerla a secar al sol, colgué todo y en menos de dos horas ya estaba completamente seco y con un agradable aroma a limpio. Llevé toda la ropa arriba y la coloqué ordenadamente dentro del cajón, cosa que no hacía ni con mi propia ropa.

la sensación de anticipación me invadía nuevamente al pasar las horas, decidí desde temprano que esa noche solamente me pondría la tanga, el brassier y el par de medias. En este punto yo no dudaba que llegada la hora de dormir me quedaría con mi primo a tener relaciones sexuales.

Algo que me sorprende hasta la fecha es que yo no pensaba en la relación con mi primo en términos de sexo homosexual, yo me había entregado a él considerandome a mi mismo como mujer, y él nunca insinuó siquiera que yo fuera gay o que la relación que manteniamos fuera gay. Cuando estábamos solos y satisfacía sus fantasias en mí siempre me trató como si estuviera convencido de que yo era una señorita y no un muchacho. Hasta pasado mucho tiempo después consideré todos esos aspectos y hasta entonces lo analicé con detenimiento.

Esa noche muchas cosas fueron diferentes, la hora de acostarse se retrasó mucho por que parecia como si todos en la casa tenían cosas pendientes que hacer. Subimos al cuarto con mi primo y esperamos hasta que todas las luces de la casa estuvieran apagadas, mi primo vigilaba desde la puerta. Cuando ya hubo silencio en la casa yo me cambié a mi ya habitual vestuario para la noche mientras mi primo seguía pendiente de los ruidos que venían de afuera de la habitación.

Se acercó a mí que esperaba sentado en la orilla de la cama. Me mostró que había conseguido preservativos y pronto me explicó para que eran. “Así te va entrar más fácil mi amor… y vas a sentir más rico”, me dijo. Y hubo otro cambio, mi primo decidió que esa noche no estariamos en la cama para evitar hacer ruido, estiramos las sábanas y colchas en el suelo de la habitación y tiramos todas las almohadas. Probé la cama improvisada que habiamos preparado y no me pareció incómoda.

Mi primo se acostó a mi lado y comenzó a besarme en los labios, la noche anterior no me había besado en la boca. Sus besos timidos y cariñosos me estimularon de sobremanera y por momentos saboreaba sus labios. El aroma de su cuerpo me atraía más a él, a pesar de que era mayor que yo su sudor no tenía un olor desagrable. Ver su cuerpo totalmente desnudo me causaba una excitación y un estimulo erótico que me hacía desear el momento de entregar mi cuerpo a sus deseos. Para él fué una sorpresa que yo hubiera lavado la ropa y le gustó el aroma que tenía, acarició los pechos falsos y su boca recorrió las nalgas y muslos intensificando mi excitación. Entendió que esa noche me dejaría penetrar sin mayores preámbulos. Apagó la luz y tomó un paquete de preservativo.

Me puso en cuatro patas y yo acomodé las piernas para que no me dolieran las rodillas. Se colocó arrodillado detras de mí y se dispuso a ponerse el preservativo, yo observaba lo que sucedía ahí atrás y mi respiración se volvía profunda. “Me vas a dar el culito mi amor?”, “Si”, respondí de inmediato. “Paralo… Mmm que rico tu cuerpo princesa”. Yo movía mi trasero lo más sensualmente que podía invitándolo a cogerme por el ano. Su saliva escurrió entre mis nalgas, él agarrandose de una dirigió su verga hacía mi interior usando la otra mano.

Yo estaba en cuatro patas y apreté el improvisado colchón con las manos mientras mi primo seguía empujando su miembro que ahora se deslizaba y alcanzaba una mayor profundidad. “Ahhh… Ahhh…. Mmmm… Ahhh”, me quejaba. Mi primo agarró mis hombros y me jaló haciendo que la verga entrara aún más en mí. Lo que me provocó un pujido que se me hizo muy dificil reprimir.

Él se quedó quieto por un momento. Yo pensaba que mis brazos no soportarían tanto estress. “Me gusta como lo haces”, dijo mi primo. Yo me iba acostumbrando a estar penetrado y lo que fué incomodo al principio se convirtió en una sensación placentera de entrega total. Sin sacar su verga también se puso en cuatro y su pecho quedó encima de la parte alta de mi espalda y su boca se posó en mi cuello muy cerca de la oreja. Comenzó a mover su cadera ritmicamente y a cogerme con mucha intensidad. Yo le comunicaba con timidos gemidos y pujidos lo que me estaba haciendo sentir y el me respondía moviendo más rápida o más lentamente su verga. Así estuvimos mucho tiempo, pero yo disfrutaba cada movimiento suyo y cada segundo que me entregaba a él. Sin quererlo mi cuerpo se movía al mismo ritmo en el que se deslizaba su verga a través de mi ano.

Él seguía respirando agitado y dándome suaves besos en los hombros y cuello. De vez en cuando pasaba saliva hasta mi ano con los dedos para mantenerlo lubricado. De repente volvió a incorporarse de rodillas detras de mi y con ambas manos jalando mis caderas, mis brazos cedieron y caí para quedar apoyado con los codos flexionados y mi trasero alzado para que mi primo lo siguiera cogiendo todo el tiempo que él quisiera.

De repente el ritmo de sus movimientos, que hasta el momento habían sido cortos pero decididos, se volvió más violento y empujaba su verga con intensas acometidas, por un momento sentí un poco de dolor. Sus manos jalaban con fuerza mi cadera. lanzó un profundo suspiro como no lo había hecho hasta esa vez y sentí como pulsaba su verga dentro de mí. Cuando recuperó el aliento sacó su miembro y se quitó el preservativo repleto de leche. Yo me acosté boca abajo agotado y sudando.

Levantamos todo del suelo y arreglamos las camas y cada quien se dispuso a dormir, pero no sin antes darnos muchos besos cariñosos en los labios. Me cambié y me puse un short de tela fresca para dormir, mi primo también usaba short para dormir por el calor que hacía.

Me desperté asustado por el movimiento cuando mi primo se metió en mi cama, era de madrugada y el cuarto estaba en total oscuridad.

– “Qué pasa primo”, le dije confundido.

– “Shhh… Ahora somos marido y mujer”.

– “Uhh”.

– “Quiero estar contigo ahorita”.

– “Pero ya lo hicimos”.

– “Te deseo… Quiero hacerte mia otra vez”. Me tomó la mano y la llevo hasta su verga, en efecto estaba muy dura.

-“Mmmm, te voy a coger ahorita”. Dijo mientras me quitaba el short y me obligaba a acostarme boca abajo. Acomodé la cara en mi almohada, la agarré con una mano mientras me apoyaba con la otra.

-“Espera… me tengo que poner el preservativo”. Yo hice un suspiro de resignación y me quedé esperando que él me penetrara por segunda vez esa noche.

Tomo mi pierna y la dobló para dejar al descubierto el ano. En seguida se acostó encima de mí y lubricó con saliva. Intentó penetrar y lubricó repetidamente, estaba muy impaciente por tener sexo anal conmigo. fue incomodo al principio pero poco a poco mi ano ya con un poco de experiencia cedía y empecé a disfrutar la estimulación. Su boca se topaba contra mi hombro y cuello. “Mmm… Mmmm… Ahhh… Te amo preciosa”.

Se comportaba ansioso y muy exaltado. Despues nos levantamos y cambiamos de posición. Repetimos la escena que habiamos realizamos más temprano pero esta vez conmigo en cuatro patas enmedio de la cama y agarrando con ambas manos la orilla del colchón. Yo daba quejidos y gemidos y él seguía cogiendome jalando de mi cintura fuertemente hacía él. De repente sacó la verga. “Ahora sin preservativo”, dijo y escurrió saliva en mi ano expuesto. Volvió a meterla y continuó embistiendo con la misma fuerza. Yo no podía contener más los gemidos, pero si alguién escuchaba sería un desastre.

De repente mi primo se paró con los pies en la cama y apoyándose con las manos en mis hombros. Se agachó hasta que llegó a mi trasero. Recibí una brusca penetración y lo único que podía hacer es contener los gemidos de dolor. “Ohhh… Ohhh… No…”. Siguió empujando su verga y moviendo la cadera freneticamente, yo estaba siendo sodomizado sin compasión.

Yo no intenté detenerlo, quería tener esa verga dentro de mí. Yo le había entregado mi trasero a mi primo y ahora debía tolerar su incansable lujuria. Fué entonces cuando sentí que me había penetrado más profundamente. Los minutos pasaban y mi primo no parecía cansarse. Yo seguía gimiendo: “Ohhh Ooouhhh Ahhh”, y dando quejidos por momentos. Pero la sensación de ser cogido por un hombre me resultaba demasiado placentera, a pesar de que la penetración que estaba recibiendo se volvía dolorosa por momentos, yo quería que esa verga siguiera cogiendo mi ano, y no dejé de cooperar

El peso de mi primo casi me hizo caer rendido, pero cuando creí que no soportaría más tiempo en esa postura mi primo tomó fuertemente mi cintura con ambas manos y exhaló tán fuerte que casi deja salir un grito. Su pene latía dentro de mí y parecía que iba a estallar. Liberó una enorme descarga de leche y no sacó su verga hasta estar seguro de haber dejado hasta la última gota dentro de mí. Yo intentaba recuperar el aliento, estaba agotado.

FIN.

Sirvienta sexoservidora violada

Todo empezó como un castigo… ahora soy rica

Hola, mi nombre es Ana, tengo 24 años y soy negociante… todo empezó cuando tenía 16 años, mi cuerpo siempre fue delgado y lampiño, razón por la cual me fastidiaban, por tener cara y cuerpo de nenita, eso me molestaba pero no tenía tendencia homosexual… al menos no aun…

Al fondo del barrio vivia Don joel… un viudo de unos 45 años, su mujer fue asesinada en un intento de robo, por lo que pasaba la mayor parte del tiempo en su enorme casa, no tenia familia, mucho menos hijos por esterilidad… un día jugando con mis amigos el balón se nos fue a su patio, lo cual no era bueno, ya que el viejo era muy cabrón, pero la regla era que “el que la mandaba, la buscaba”… asi que fui… al adentrarme a su patio vi asustado como unas cuantas macetas fueron destruidas y me di prisa para tomar el balon y borrarme pero una mano arrugada y peluda me agarró de la muñeca y empezó a regañarme por lo de las macetas mientras me golpeaba con su bastón hasta nockearme.

cuando desperté me encontraba en un cuarto apenas iluminado por una lampara, sin ventanas, atada por detras de mis manos… y vestida de sirvienta, de vestidito negro y todo, usaba medias blancas, zapatos de tacon y una tanga, no se de que color pero la sentia… y la peor (o mejor parte), el viejo estaba desnudo, estaba buen peludo y algo gordo… y su gran pija era muy grande, como de 22 cm

-que carajos me haces, viejo, pervertido-

-te voy a dar una lección, puta… una lección que de seguro te va a gustar-

se me acerca a mi, yo intento escapar pero fue en vano, el viejo me agarra de la cabeza y me pone su carne dentro de mi boca, empezandome a follarme, apenas y podia respirar, ese aroma a sudor en su entrepierna me enervaba, veia el rostro de placer del viejo al follar mi boca hasta que se corrio, no pude tragarme todo eso y escupi gran parte de su semen

-que bien la mamas, cabrona… ya sabias que eras putita-

-n… no… yo no soy gay-

-asi que esta es tu primera vez, ahh… mejor para mi-

Volvio a acercarse a mi, le supliqué que me soltara pero no me hizo caso, gritaba ayuda, no me importaba que me vieran asi, solo quería que me salvaran pero la ayuda ovbiamente nunca llegó, me puso boca abajo y me quita la tanga y siento como me da de lenguatazos en mi ano, me daba una sensación muy extraña, como que me gustaba, pero no quería que el lo supiera, asi estuvo un buen rato cuando se detuvo, no entendia por que hasta que sentia algo rosar mi ano… era su pija, le gritaba que no lo hiciera pero no me escuchó, empezó a meterla lentamente, el dolor era insorportable, empecé a llorar mientras me menetraba, Don joel vio eso y me carga pegandome a el mientras tocaba mis pezones

-no llores, nenita… no es para tanto-

-pero me duele-

-es cierto, pero ya veras que te va a gustar-

Mientras me seguia tocando los pezones y penetrandome, el dolor se hacia menos y el placer iba ganando terreno al grado de que yo solo movía mis caderas y el se dio cuenta, asi que se soltó de mi dejandose caer boca arriba, yo no estaba satisfecha asi que me arrastré hasta llegar a el, me puse de frente mientras Don Joel me abria el dilatado agujero para seguirme penetrando, empezando a moverme por mi propia voluntad

-¿te gusta?

-ahh, si… mucho-

Mis gemidos salian sin control, Don Joel me abraza tocando mis nalgas mientras me besa, que rico se sentia ese beso, nuestras lenguas se tocaban dandome aun mas placer, luego se tira encima de mi sin dejarme de besar, penetrandome mas rapido hasta que se corre dentro de mi, Don joel se quedó encima de mi cansado

-¿aprendiste tu lección?

-mmm… creo que no-

-entonces tendras que venir a trabajar para mi despues de la escuela, ¿entendiste… Ana?

-Si… amo-

Desde ese momento, despues de la escuela iba a su casa, me vestia de sirvienta, hacia unos cuantos quehaceres y luego era tomado por mi amo, me pagaban a la semana y buen dinero, dinero que utilizaba desde cosas para mi habitación, articulos electronicos… y ropa interior femenina… al cumplir los 18 me entristeció dejar a mi hombre para ir a la universidad pero el me dijo que tenía que irme por mi bien y me dio las gracias por los buenos momentos, yo le agradecir por el cambio favorable en mi vida y en ese momento no pudimos evitar hacer el amor nuevamente…

Hace tan solo 1 año, me avisaron de que habia muerto… y la mayor sorpresa fue cuando me dijeron que habia heredado su fortuna… vendí su casa pero me llevé muchas cosas de ahi… entre todo ello mi tesoro mas preciado, una foto de nosotros haciendo el amor y besandonos

Como mi mujer me convirtio en hembra

Como en base a una fantasia mi mujer me hizo llegar a una vida que al final me gusto mucho , ser una mujer y que sin saberlo lo estaba deseando en base aun tratamiento hormonal

Yo ya de chico era algo raro ,me gustaba probarme las ropas de mi hermana ,pero yo creo que fue culpa de mi madre , ya que como ella era un año mayor que yo , cuando era chico me ponian ropa de ella para no desperdiciarla ya que estaba nueva e incluso en un carnaval me disfrasaron de bailarina rusa cosa que me gusto mucho estuve feliz.

Bueno tuve una juventud normal , aunque era un poco introvertido ,estudie una carrera de ingeniero , conoci a una mujer a traves de unos contactos , nos gustabamos mucho y ellase vino a vivir a mi casa y luego de un corto noviazgo nos casamos , tuve un hijo , pero siempre tuve fantasias con las ropas de mujer , mi esposa era una muchacha que vestia muy lindo parecia una muñeca y con un cuerpo muy parecido al mio , hasta en el calzado y su ropa me quedaba muy bien , entonces comence a probarmela y quedaba muy bien como nena

Ademas de a poco me fue costando cada ves mas estar con ella , tuve que hacer unas fantasias par poder tener sexo

Esto era que tenia que usar ropa de ella para poder tener erecciones y poder eyacular

Mi esposa era enfermera y tenia mucho conocimientos de medicamentos , un dia me pregunto si me gustaria tener un cuerpo mas femenino , que ella era capas de modificar mi cuerpo si yo queria y hacerme una mujer , después de algunas dudas me convencio y me dijo que iba a empesar un tratamiento conmigo a base de hormonas

A la otra semana se aparecio con unos inyectables que me dijo se los habia indicado un endocrinologo para que me hicieran efecto y me modificaran el cuerpo , eran hormonas femeninas y unas pastillas , que eran antiandrógenos que harian un efecto para que mi genitales no produjeran mas hormonass masculinas

Empeso el tratamiento , me inyectaba 3 veces por dia y una pastilla con el almuerzo

Al principio no senti nada especial como que no pasaba nada , pero la cabo de varias semanas empece a sentir que mis pechos estaban mas sensibles y los pezoncitos mas parados

Otra cosa que senti fue que mi deseo sexual habia disminuido y que casi no tenia erecciones y si las tenia me costaban mucho

Al cabo de varios meses ya se notaban cambios en mi cuerpo los senos me habian crecido un poco ya parecian los de una colegiala y mi cola se habia agrandado

Otra cosa que note fue que mi cuerpo habia disminuido , los brazos se afinaron un poco y debido a un regimen que me hacia mi esposa habia bajado de peso solo me dejaba comer verduritas

seguimos con el tratamiento e incluso aumento los inyectabes siguiendo las instrucciones del medico , ahora eran 4 por dia y 2 pastillas de antiandrogeno

después de 6 meses de tratamiento mi cuerpo ya era casi de mujer se me habian desarrollado lo senos tenia una talla 100 y mi cola tambien 100 mi cintura era 65 , los brasos se me habian afinado totalmente y habia perdido musculatura y fuerza ya tenia un cuerpo de nena mi mujer me habia convertido en una hembra

Otra cosa que sentia era que dentro mio tenia una revolucion me habia cambiado totalmente mi manera de ser era mas sensible lloraba por cualquier cosa mis gustos habian cambiado me encantaba ser ama de casa cocinar y hacer todas las tareas de la misma ,eso le encanto a mi mujer ya que ella era muy abandonada y empeso a hecerme que le arreglara la ropa , prácticamente me hizo su mucama personal yo era ya una mujer totalmente supeditada a ella y lo peor del caso era que me gustaba esa posición y ser asi , prácticamente su esclava

Entoces mi mujer me pregunto si me animaria a salir vestida a la calle como una mujer ,yo me mire a un espejo y lo que vi me gusto le pregunte a ella que opinaba y ella me dijo que ya casi estaba lista para hacerlo , pero que necesitaba unas clases para hacerme mas femenina y empeso con las enseñanzas de cómo debia comportarme , como caminar , como hablar , como maquillarme y todo lo que significa ser una mujer una cosa que me dijo fue que la voz ya me habia cambiado y que era mas fina y que conun poco de ayuda nadie se iba dar cuenta

Ahí empece a tener problemas con el trabajo ya que los cambios en mi cuerpo ya se notaban mucho , por suerte mi jefe no decia nada ya que yo era muy competente y me desempeño era bueno , pero mis colegas ya me cargaban un poco

Empece con las enseñanzas mientras mi cuerpo seguia cambiando ya con mi mujer no podia estar , solo nos podiamos hacer mimos como si fueramos dos lesbianas a ella se le ocurrio algo compro un consolador grande y un arnes y lo usabamos las dos ya me habia convertido en una hembra ya que eso me gusto mucho y ahí me di cuenta que las hormonas no me habian cambiado solo el cuerpo sino la mente ya era una mujer

Bueno seguimos con la enseñanzas hasta que un dia me dijo , bueno sonia yo creo que ya estas lista para salir a la calle

Como era verano me eligio un top y una mini con unas sandalias de taco alto ,que ya ya habia probado que me quedaban bien

Me ayudo con el maquillaje y el peinado , a no les dije que me habia dejado crecer el pelo y lo tenia a la altura de los hombros , normalmente lo usaba como cola de caballo , pero ese dia me lo deje suelto y ella me hizo un brushing quedo barbaro

cuando termine de arreglarme y me mire a un espejo lo que vi me encanto ,habia tenido una transformación total, las hormonas y la enseñanzas habian dado resultado

Salimos y nos acompaño el doctor fuimos a pasear por el centro de la ciudad y luego a una confiteria y ahí me di cuenta de dos cosas una que me gustaba ser una mujer y otra que el doctor y mi esposa se llevaban muy bien

Les pregunte que era eso y ellos me contestaron que se amaban desde hace mucho y que como yo les molestaba y como habian visto mis gustos me ayudaron y me habian transformado en lo que era actualmente una mujer

Que ellos iban a vivir juntos en nuestra casa y que yo si queria podia quedarme y acompañarlos como si fuera una hermana

Al principio me cayo mal pero me convencieron me dijeron que tenian un amigo que le gustaban los travestis y que me habia conocido por foto y le gustaba mucho y que podiamos salir juntos como si fueramos dos parejas , pero primero tenia que firmar unos papeles

Eran los del divorcio y la entrega de todos los bienes gananciales o sea que quedaba totalmente en manos se ellos ellos , eso si me iban a firmar un papel en el cual ellos se comprometian mientras estuviera sin pareja a mantenerme y podia vivir con ellos

Esto fue todo muy lindo seguimos una vida normal , yo hacia de ama de casa y tenia algunas horas de trabajo en el empleo anterior , mi jefe me acepto como secretaria y tenia que acostarme alguna vez con el ,era casado y no podia hacer mas , bueno con me ex ibamos a la playa yo ya con un cuerpo bien formado podia lucir un bikini muy chiquito ya que mi pene casi habia desaparecido mi glande no existia y mis testículos eran una miniatura casi no se notaban con el bikini y mi cola y mis lolas habian crecido un monton y seguia tomando hormonas

Aqui veo lo que logro mi mujer, consiguio una hermana y una amiga muy fiel ya que dependia totalmente de ellos. Aa veces me usaban de mucama para las fiestas que tenian.

Me habian comprado un trajecito para usar en esas circunstancias era una blusa negra bien escotada y una mini negra tambien una cofia y un delantal parecia una mucama de los disfrases sexuales

Luego de un tiempo me presentaron al muchacho que habian dicho que yo le gustaba, nos vimos y nos gustamos.

Empezamos a salir a todos lados y comensamos a ser una pareja , al final me mude para su casa y ahí disfrutamos mucho a el le encantaba tener sexo conmigo y a mi tambien.

Un dia charlando me dijo que me parecia si me operara y me hiciera totalmente mujer, que me modificara la cara , la nuez y todo el cuerpo , que el económicamente tenia suficiente para hacerlo

La idea me gusto y empezamos a hacer averiguaciones de quien podia hacer esa transformación, pero bueno esa es otra historia

Les deseo que hayan tenido una buen lectura

No hay nadie honrado

Un chico es engañado y usado a su antojo por una “chica” muy especial

Era un Viernes por la noche, a la hora de cenar. Estaba en mi casa, y tenia todo el fin de semana libre, pero sin saber que hacer, entonces sono el movil. Era mi amigo

Toni, que me comento que estaba aburrido y que si me apetecia salir de marcha esa noche.

Como la verdad que no tenia ningun plan, le dije que si, al menos pasariamos bien la noche, y con suerte pues podriamos ligar. Quedamos a eso de las 12 en un conocido

Pub y empezamos la noche a ver si lo pasabamos bien y nos deshinibiamos de los problemas cotidianos.

Hasta las 5 todo bien, fuimos a algunos Pubs y sobre las 3 marchamos a unas carpas que habia en las afueras de la ciudad, ya que alli se trasladaba casi toda la marcha

en verano.

Como dije todo bien, pero a eso de las 5 habia perdido por ahi a mi amigo Toni, lo busque, ya que me habia entretenido hablando con unas amigas, pero no lo encontre.

Decidi preguntarle a la camarera ya que me habia visto con el hacia un rato, a lo que ella me aseguro que se habia ido con una compañera suya: -Uy- pense. Ya que

Normalmente sabia cuando se iba con una chica, pero nunca cuando volvia.

Al ver que estaba solo y la verdad, ya habia bebido lo suficiente para ir bastante tocado por el alcohol, decidi marcharme a pie, al fin y al cabo no habia mucha distancia hasta

mi casa y pense que se me pasaria el efecto del acohol mientras daba un paseo.

Habia salido de las carpas haria unos 3 minutos, cuando iba por la acera tranquilamente, en eso que me di cuenta que alguien iba detras mio en mi misma direccion, como

la verdad no te puedes fiar mucho hoy en dia, me gire a ver quien era. Entonces pude ver a unos 10 o 15 metros la silueta de una chica que continuaba caminando.

Yo respire tranquilo, y segui caminando. A medida que iba avanzando oia el resonar de los tacones como cada vez eran mas rapidos, como acercandose a mi… cuando decidi

pararme para ver lo que pasaba, y sin tiempo a girarme, oi como una voz dulce me dijo:

– Hey perdona chico!!!

Era la chica que iba detras mio

– Es que he visto que se te ha caido esto del pantalon!! (enseñandome un billete de 10 Euros)

-Vaya!!! que honradez!!! muchas gracias- Le conteste

– ¿a donde vas a estas horas? – me dijo

– A casa… la verdad que ya esta bien por hoy, ademas he bebido un poco y me he quedado solo

– Yo tambien me he quedado sola!!! ¿oye te apetece tomar la ultima???

Yo no tenia muchas ganas de tomarme otra copa, pero quien le iba a decir que no a aquella belleza, Morena, ojos verdes, mediria 1,70, un poco delgada, eso si de pechos

no parecia muy exhuberante, pero tenia un cuerpazo delicioso.

Asi que acepte y le dije que aunque fuese un agua si que iria.

– Perfecto, conozco un sitio cerquita!!! me dijo ella.

Fuimos caminando algunas calles mas abajo, mientras ibamos charlando, aun no nos habiamos presentado, ella se llamaba Dunia y me dijo que tenia 25 años, que era

esteticienne.

Llegamos a un callejon donde habia un local al fondo, con una luz azul. No me fije en el nombre, aunque le comente a Dunia, que nunca habia estado alli, con lo que ella

me replico:

– Me lo imagino nene!!! (a la vez soltaba una risita picara y me guiñaba un ojo)

Yo me quede un poco pensativo, pero el guiño de ojo me hizo reflexionar rapidamente y pense: ¡Vaya, creo que he ligado!!!

Entramos en el local, no es que hubiese mucha gente a esa hora, pero aun estaba animado. Dunia me insistio para que tomase otra copa, al final accedi. Estuvimos

charlando y bailando durante media hora, hasta que termine mi copa. Por entonces ya volvia a estar “tocado” por el alcohol.

Dunia me dijo que tenia que ir al servicio, y que volveria enseguida, yo me quede esperandola en la barra, mientras iba viendo como el local se iba vaciando de gente

que se marchaba a casa, o a seguir lo poco que quedaba ya de noche a otro lugar.

Comenze a preocuparme, y me dirigi a los servicios, mientras iba a buscarla oia como cambiaban la musica y bajaban el sonido. Llegue a los servicios y la llame por su nombre.

Hacia casi 20 minutos que no aparecia.

Entonces, sin darme cuenta, note como me empujan cuatro manos hacia el servicio, una vez dentro, al girarme, veo que en la puerta habian dos travestis, altas. Una mulata y la

otra rubia, con figura de mujer, pero con unos rasgos a medio definir entre lo masculino y lo femenino.

-que haceis!!! estais locas!!! -les dije

Ellas reian con malicia

En eso que de una puerta de un urinario aparece Dunia riendo:

-Ja ja ja!!! hoy si que hemos hecho buena pesca!! verdad chicas???

– que te creias? que era tan honrada como para devolverte los 10 Euros gilipollas!!! esto no era mas que un truco para cazarte y traerte hasta aqui imbecil!! – decia mirandome a los ojos

Mientras las dos travestis se reian, como burlandose de mi

– ¿Que quereis??? -dije atemorizado

– Solo queremos que pases un buen rato, no te arrepentiras

Sin darme cuenta, las dos travestis me cogieron de los brazos y me apollaron contra la pared, mientras la mulata me aguantaba, Dunia y la rubia me quitaban la camisa, y me bajaban los pantalones y los calzoncillos. Yo estaba asustado, pero a la vez me dejaba hacer, ya que me di cuenta que no tenia mas remedio que someterme a sus caprichos. Entonces pude ver por

el espejo que Dunia, se quitaba tambien la ropa, mientras se quedaba en tanga.

Sin darme tiempo a observarla del todo, y mientras era atado al toallero, por la travesti rubia, note como recibia una fuerte nalgada en mi culo, que resono en todo el wc. Era la mulata, con

su mano abierta que habia comenzado una serie de azotes y nalgazos en mi depilado culo. Yo no hacia mas que gritar de dolor, aquello escocia y dolia.

Los azotes cada vez se descontrolaron mas, esta vez eran azotes por todos los lados, la mulata, la rubia y Dunia no se cortaron un pelo en pegarme por las nalgas, los muslos la espalda,

etc. Algunos golpes los recibia en forma de patada, con sus zapatos de tacon, incluso Dunia se ensaño con mi ano dandole taconazos sin piedad. Yo no hacia mas que gritar como una nenaza.

Una vez cansadas de esto, la travesti mulata, se desnudo y se quito los pantys… entonces pude ver su miembro, tenia una polla normal, aunque erecta. Inmediatamente me ato los pantys a

mi polla, haciendo un nudo de tal forma que me aprisionaba la base de los huevos, con lo que si estiraba los pantys, me extrangulaba mis genitales provocandome un dolor intenso. Ademas

por entonces estaba tan sumiso y caliente que ya tenia la polla muy dura.

Continuaron las patadas y las nalgadas, combinados con guantazos en mi cara y escupitajos por todo mi cuerpo, mientras me chillaban y gritaban insultos de todo tipo. Yo estaba alucinando,

aquello no parecia real en un principio, pero cierto era el dolor que recibia.

Me desataron. Y me llevaron a un urinario. Yo no sabia que podrian hacerme. Me sentia humillado, pero no tenia nada que hacer sino obedecerlas en todo, o mejor dicho dejarme pegar y escupir. Entonces me sentaron en la taza, mientras la cabrona de la mulata ponia su polla en mi boca y me obligaba a chuparsela. La travesti rubia, que tambien se habia desnudado y habia dejado caer su polla grande y rojiza a la vista, estiraba de los pantys, mientras Dunia observaba y me iba insultando.

Mientrastanto comenzo un suplicio de chupar polla, tuve que contentar durante un largo rato a las dos travestis, haciendoles una buena mamada a las dos combinando ambas pollas. Finalmente se corrieron en mi cara, primero la rubia y despues la mulata.

Alli estaba con el semen chorreando por mi cara, aunque lo mas fuerte aun no habia llegado. Me hicieron tumbarme en el suelo. La mulata que era bastante fuerte me sostuvo los brazos, mientras la otra travesti me cogia de los pies. Yo me sospechaba que algo no agradable iba a sucederme, en estas que Dunia se aposto encima mio, se agacho en cuclillas y dejo a la vista el ojete de su culo, apartandose ligeramente el hilo del tanga.

Me obligo a comerle el culo, no tenia mas remedio, aunque lo inesperado llego sin imaginarlo… del ano mojado de Dunia comenzaron a salir pedos… Yo intentaba escapar, me movia y estaba tenso, pero fue inevitable, de su delicioso culo salieron unos trozos de mierda dura y oscura, que me obligaron a tragar. Realmente senti asco al principio, pero en el fondo de mis deseos aquello me habia dado un morbo increible.

Volvieron a atarme, esta vez de las manos, mientras me obligaban a ponerme contra la pared con el culo en pompa, entonces Dunia se acerco a mi, y susurrandome al oido dulcemente me dijo:

– Ahora eres mio comemierda, me vas a dar algo que no le has dado a nadie!!!

Note como me acariciaba el ano, con el dedo ensalivado. Yo me extremeci, pero no tenia mas remedio que aguantar, mientras jugueteaba insertandome los dedos por el ojete, cuando ya me habia relajado y habia dejado hacer…. senti como si un supositorio gigante destrozaba mi culo…. aquello si escocia y dolia. Gritaba y gemia. Era Dunia…. por lo que pude sentir, aquello no era ninguna polla de goma, sino de carne dura y caliente. Dunia me habia vuelto a engañar… tambien era una travesti. Habia desvirgado sin compasion mi estrecho culo.

– Te voy a desvirgar machito en apuros!!!

Cada vez me follaba con mas maestria, se movia muy bien, y dominaba con toda firmeza, yo nunca lo habia probado, pero el dolor ya se fue. Aquello no hacia mas que darme placer y gusto. Mis gemidos eran de autentico placer y satisfaccion.

Despues de una espectacular follada, Dunia se corrio en mis nalgas. Yo tenia el culo muy caliente y abierto. Dunia me desato. Me convencio para que siguiese siendo su esclavo, si no me iria de alli caliente y sin correrme. Tuve que aceptar y en recompensa me permitio hacerme una paja y correrme en su gruesa y bonita polla, aunque despues tuve que limpiarsela.

Asi fue como comenzo mi adoracion por mi Ama Dunia.

Si hay alguien interesado en experiencias de este tipo o en relatos escribidme a Chicofacil05@hotmail.com

Mi exito travesti a los 14 años

Mi primera experiencia sexual como travesti a los 14 años.

Desde que tenia 4 años me nacio el deseo de ponerme ropa femenina, incluso jugar con muñecas, desde muy pequeñito me encerraba en el ropero de mis hermanas las cuales me llevan varios años y me vestia con su ropa interior. Al mismo tiempo me nacio la necesidad de sentir algo masculino en contacto con mis nalguitas, una vez tome un cigarrillo de un visitante de la casa, lo cual relacionaba con algo muy masculino y a escondidas lo introduje entre mis calzoncitos para sentirlo en contacto con mis nalgas y eso me hacia sentir algo muy bonito.

Asi fui creciendo, con mi mama y mis dos hermanas, muy pronto ellas notaron mi aficion por la ropa femenina pero nunca dijeron nada. A veces pasaba largas temporadas sin que tocara una sola prenda de mujer, sin embargo periodicamente me entraba una necesidad muy fuerte de vestirme, en ese entonces como niña.

Cuando tenia 14 años, revolvieron mi foto de colegio con las fotos de las niñas, pensando que yo era una de ellas, ya que mi rostro siempre fue muy tierno, dulce y un poco femenino para ser niño, entonces se me vino a la mente la idea de transformarme completamente en una linda colegiala, para lo cual me vali de los uniformes que habian dejado de usar mis hermanas y ya que habian asistido al mismo colegio que yo no habria problema, puse manos a la obra y recolecte cosmeticos, ropa y zapatos, entonces me rice las pestañas y puse rimel en ellas, me puse delineador de ojos, un poco de lapiz labial, aretes, una blusita blanca y debajo un corpiño al cual le puse algodon para simular unas pequeñas bubis, una pantaletita blanca de algodon, la falda del colegio era tipo escocesa roja y tableada, a la cual le recorte bastante para que me quedara muy corta, calcetas blancas y zapatillas negras. Arregle y esponje mi cabello para lograr una apariencia muy femenina.

Entonces me mire al espejo, me guste mucho, pero habia que pasar la verdadera prueba, sali a la calle a comprar algunas cosas y en el camino me encontre con unos vecinos que no me reconocieron para nada, eso me dio confianza de seguir y mas adelante pase frente a un grupo de muchachos de unos 17 años que jugaban futbol, cuando me silbaron y dijeron piropos supe que habia pasado la prueba satisfactoriamente

Pero no iba a quedarme ahi, como mi colegio tenia dos turnos y yo asistia al matutino decidi probar mi nueva imagen en el turno vespertino donde los chicos eran un poco mayores. Yo aproveche el cambio de turno para esconderme en un salon reservado para utensilios de limpieza y cosas viejas que ya no usaban, alli me vesti y me transforme en una linda colegiala, solo sali a la hora del descanso, los chicos al mirar una ‘alumna nueva’; blanca, delgada, un poco bajita, con una carita angelical, muy coqueta y con una faldita tan corta, comenzaron a entusiasmarse. La tiendita del colegio era muy pequeña y todos se arremolinaban para poder comprar un lunch, claro esta que los chicos aprovechaban esa confusion para manosear a las chicas a su antojo, cosa que algunas disfrutaban y yo sabiendo eso me dirigi de inmediato a la ‘tiendita’ para probar mi suerte, en cuanto estuve entre la multitud comence a sentir las manos de los chicos manoseandome mis piernas y mis nalguitas, lo cual no les costaba mucho trabajo por lo corto de mi falda, deje que me manosearan cuanto quisieran y uno de ellos hasta se atrevio a meterme el dedo en mi culito, cuando termino el recreo me retire a mi escondite completamente extasiada, nunca imagine que pudiera sentirme tan femenina, tan deseada y tan satisfecha.

Al dia siguiente repeti mi actuacion y los chicos de la escuela hasta me estaban esperando para poder regocijarse con mis nalgas; me las agarraban, me las acariciaban, me las apretaban, pasaban sus dedos por debajo de mi pantaleta y los introducian en mi culito, yo solo me limitaba a fingir que no pasaba nada y a disfrutarlo.

Estando en mi escondite y lista para cambiarme, me sorprendio la llegada de ‘Don Julio’ el jardinero del colegio, un hombre de unos 45 años, alto, moreno, un poco corpulento, quien al verme de inmediato me inquirio que estaba haciendo en ese lugar, yo no podia responderle pues estaba petrificada de miedo, entonces el me amenazo con llevarme ante el ‘Director’ por faltar a mis clases, lo cual hubiera sido catastrofico para mi, yo comence a lloriquear y pedirle que por favor no lo hiciera, que haria cualquier cosa, entonces el sonrio y me miro de arriba abajo, tomo una silla y se sento detras de mi de modo que mi traserito quedaba frente a el, comenzo a acariciar mis piernas, subio sus manos por debajo de mi diminuta falda y acaricio mis nalgas, las apreto, las estrujo, se levanto y empezo a frotar su pene que ya se encontraba erecto contra mi trasero, quiso acariciar mis tetas pero al sentirlas tan pequeñas penso que todavia no se desarrollaban, entonces bajo sus manos a mi entrepierna, yo me habia cubierto aquella parte con cinta adhesiva muy bien apretada, al tocarme lo noto y me dijo: ‘Asi que no eres niña, pero quisieras serlo, verdad, pues ahora te voy a convertir en toda una mujercita’.

Me inclino sobre un escritorio y de nuevo froto su pene contra mi trasero, se aflojo el cincho, bajo sus pantalones, levanto mi falda y siguio frotandome con su enorme miembro que guardaba en sus calzoncillos, entonces se agacho y acariciando mis nalguitas bajo mi pequeña pantaleta, yo estaba totalmente estupefacta, no podia creer lo que me estaba pasando, de pronto senti su rostro en mi trasero besandome las nalgas, me las abrio y empezo a besarme el culito, luego lo chupo, lo lamio, lo succiono, pasaba su lengua y la metia en mi pequeño orificio, nunca me habian dado tan rica comida de culo, yo sentia mi cara muy caliente, que me ardia de pasion y excitacion, todo me daba vueltas, creia que me desmayaria, entonces se levanto e hizo que cambiaramos de posicion, ahora yo me encontraba sentada frente a el con su pene en mi cara, una enorme vibora morena, grande, gruesa, y con el glande completamente hinchado de excitacion, me tomo de la nuca y comenzo a frotarme su miembro entre mis labios, yo adivine lo que queria que hiciera y abri mi boca, el lo introdujo solo un poco, al sentirlo entre mis labios instintivamente empece a chuparlo y de pronto ya no podia parar, se lo mamaba avidamente aunque no cabia por completo en mi boca, el me retiro y volvio a inclinarme sobre el escritorio, entonces ensalivo mi culo para lubricarlo, yo ya estaba dispuesta a recibir la tremenda estocada pues acababa de ver el tamaño de su miembro y me preguntaba si todo eso podria entrar en mi pequeño culito, pero yo ya lo deseaba, no me importaba nada, solo queria sentir ese tremendo gusanote penetrandome, como si entrara en una tierna manzana. Senti su enorme pene a la entrada de mi cuevita, estaba empinada frente a el con mis piernas muy abiertas y mis nalgas bien paraditas, entonces comenzo a abrirse paso entre mis nalguitas, era enorme, sentia que me partiria en dos, yo movia mi cabeza incontrolablemente, trate de safarme echandome para delante, pero fue inutil, el me tenia bien cogida y siguio metiendomelo poco a poco y no se detuvo hasta que lo introdujo completamente dentro de mi, yo chille y grite y hasta algunas lagrimas rodaron por mis mejillas, pero ¡como lo estaba disfrutando!, de pronto el empezo a sacarlo y senti un poco de alivio, pero de nuevo lo introdujo, siguio repitiendo ese movimiento haciendolo cada vez mas rapido y cada vez que lo metia lo empujaba con mas fuerza, yo me arqueaba de placer, parecia una gatita en celo, nunca habia experimentado esa sensacion tan intensa entre el placer y el dolor con tanta excitacion, tanta pasion, tanto sexo y entonces el se estremecio y pude sentir que se venia dentro de mi, estaba chorreando todo su semen ardiente dentro de mi, ¡que ricura, que delicia!, en ese momento me senti completamente invadida, poseida y sometida, por un hombre que me acababa de convertir en toda una ¡mujercita!.

Mi primera vez con un travesti

De como una noche luego de tener muchas fantasias logre que me desvirgaran.

Hacia tiempo me daba vueltas en la cabeza tener una relacion homosexual, pero no con otro hombre, sino con un travestido, ya que queria la apariencia de una mujer pero con un buen pene para debutar y saber como se sentia.

Varias veces probe con consoladores inventados y gozaba bastante, a pesar de llevarme mucho tiempo poder metermelos porque dolia bastante, luego tuve varios encuentros con travestis de la calle, pero al momento de concretar, nunca me anime.

Hasta que una noche se dio que encontre al que me gustaba y lo lleve al hotel, un hotel de bastante poca categoria, que se usaba solamente para pasar el rato, llegamos ella fue al baño, luego yo, y cuando volvi a la habitacion ya estaba en la cama en ropa interior, y me pregunta:

que queres hacer, mi vida

todavia no se muy bien, estoy un poco confundido

es tu primera vez con travestis

si, con travestis y con hombres y que por eso estoy muy indeciso

A pesar de contar con veinte años, nunca habia tenido relaciones con otro varon, a no ser algunos franeleos cuando niño, que nunca llegaron a la penetracion, solamente alguna tocada y alguna chupada, nada mas.

Tomate tu tiempo y relajate, nunca rompi un culito y sera un placer poder ser la primera en comertelo

Poco a poco me fui acercando y a tocarle los pechos, vaya chasco, debajo del soutien no habia mas que relleno, pero igual se los bese mientras con la mano tocaba su pene que estaba a media maquina y se sentia de buen tamaño, sin llegar a ser algo descomunal, lo cual me alegro porque sino iba a ser muy dolorosa mi primera experiencia.

Comence a acariciarselo suavemente sobre su tanga roja de encaje, y comenzo a reaccionar poniendose largo y duro, asomando por debajo de su prenda interior, no me anime a chuparselo, a pesar de que me lo pidio varias veces, pero no pude, me daba asco.

Despacio me fue sacando la ropa y acariciando mi ano y mi pene que ya estaba bien parado y mojado, me dio un lubricante que puse en mi entrada y ella en su miembro, me subi sobre ella y refregue mi ano por su pene hasta colocarlo en mi entrada, queria tener el control para que no me hiciera doler demasiado, asi muy lentamente lo fui presionado en mi agujero hasta que este cedio e introduje su cabeza dentro mio, pare un momento y luego segui empujando, sintiendo como se abria paso en mis entrañas, senti unas fuertes punzadas cuando ya lo tenia todo en mi interior que me produjeron un pequeño dolor pero lo supere enseguida, empece a subir y bajar muy despacio y a cogerme yo mismo, hasta que ella sintio que iba a acabar y me hizo poner en cuatro para bombearme muy rapido y profundo haciendome sentir todo su pene en mi y como sus testiculos pegaban en los mio hasta que senti como con un empujon profundo quedo dentro mio llenandome con su leche y quedando muy quieta hasta que su pene se fue achicando y salio de mi, todo esto no duro mucho mas de 10 o 15 minutos, y cuando me la saco, senti como latia mi ano y al tocarmelo lo senti caliente y abierto, fui al baño y me limpie sintiendo que tenia restos de leche, que corrian por mis muslos, por lo cual deduje que habia tenido una abundante eyaculacion.

Cuando sali del baño la encontre fumando y me pregunto que me habia parecido, le conteste que para haber sido la primera vez habia estado bastante bien y que a pesar de que sentia que me punzaba el ano, no me habia dolido tanto como me imaginaba y que creia que no iba a ser la ultima vez, asi que nos vestimos y nos fuimos.

Debo confesar que cuando lo deje empezo a invadirme un terrible sentimiento de culpa y pense que eso que habia hecho no tenia marcha atras y que me perseguiria de por vida. Al dia siguiente cuando desperte recorde nuevamente el episodio de la noche anterior y ya lo veia de otra manera, como que habia sido una nueva experiencia, y si no queria no tendria que volver a suceder, fui al baño a ducharme y al quitarme los calzoncillos descubri una mancha de semen y algunas gotas de sangre, recuerdo de mi iniciacion, sentia que el ano me latia cada tanto y al ir al baño senti algun pequeño dolor, pero todo paso, y por mucho tiempo no tuve ninguna relacion con ningun travesti, hasta que una noche en que….