Masturbando a los gorilas

Hola. Soy aficionado a sexosintabues desde hace un tiempo aunque nunca me había atrevido a escribir, por lo que les regalo mi primer relato.

Después de meses de preparaciones finalmente obtuve los permisos del gobierno de Uganda para ir las montañas donde aun se encuentra una de las pocas colonias de gorilas de montaña y emprendí el ascenso a aquellas montañas que se convertirian en mi segundo hogar por varios meses y me instale en el campamento base cerca de los Volcanes de Virunga.

Al correr del tiempo empezaron los acercamientos con los machos , el trato de este con las hembras y las crías, de igual modo logro incorporarse al grupo que había seleccionado para mi estudio, eran en total ocho hembras, doce crías y dos machos jóvenes , dos hembras jóvenes y el macho, el gran lomo plateado (es el nombre que recibe el gran macho que encabeza una familia o grupo de gorilas, y se deba a que el pelo del lomo si vuelve cano o blanquecino al llegar a la edad madura sexual), de nombre, “Monstruo” nombre que había recibido de un investigador anterior que tuvo que dejar el lugar, quien sabe por que motivos. Todo pasaba de forma regula, y esperada, al cabo de 5 meses, en el mes de julio, moni, noto que la mayoría de las crías estaban a punto de llegar a la pubertad con lo cual las hembra estaba comenzando su celo casi de forma sincronizada, por lo tanto, “Monstruo” tenía la laboriosa tarea de ahuyentar a otros machos que pretendían robar algunas o todas sus hembras. Esto dejaba a los jóvenes gorilas con muchas “ganas” de tener relaciones sexuales con hembras ya que “Monstruo” era muy fuerte y eficiente en su tarea de espantarlos. Esta situación dejo la puerta abierta para esta historia, como verán ahora…..

Cierta tarde, me encontraba observando a Monstruo teniendo sexo con una de sus hembras favoritas, Martha , cuando me di cuenta que estaba excitado. Sin percatarme, empecé a masturbarme sobre el short, y de repente tenía mi pene afuera y estaba dándome tremenda paja, mientras veía a Monstruo darle una tremenda cogida a Martha con su grandísimo pene (estimo que debía medir unos 25 cm de largo y un casi tan grueso como muñeca). La tenía en posición de perrito en cuatro patas y se veía que Monstruo gozaba mucho con cada embate que le daba a Martha con su pene. En medio de esta visión, me quite el short y mis interiores, y quede desnudo de la cintura para abajo, solo con mis medias y botas. Puse la ropa en el piso, haciendo un montón para apoyarme, y continué mi masturbación mientras me mecía suavemente simulando un coito imaginario mientras me pajeaba fuertemente.

Mientras me masturbaba con semejante escena, de repente me di cuenta que uno de los machos jóvenes, Edward, estaba parado a mi lado y miraba como me masturbaba. Se notaba también que estaba excitado al ver a Monstruo cogiéndose a la hembra Martha. A pesar de que no tengo inclinaciones homosexuales, no pude resistir ver que Edward también tenía un pene bastante grande, de unos 20 ms aunque no tan grueso, lo cual añadía mayor excitación a mi masturbación. Mientras tanto, el gorila joven me observaba fijamente para ver que estaba haciendo. Yo no pude contenerme y acerqué a él con mucho cuidado, arrodillandome a su lado, y con mi mano tome su pene lentamente y empecé a masturbarlo muy suavemente. Al principio, el joven gorila se quedo muy sorprendido, pero sin alejarse ni tampoco hizo ningún movimiento de rechazo a mi mano, que se encontraba bastante húmeda por la lubricación de mis propios líquidos seminales. Poco a poco, empecé a incrementar el ritmo de la masturbación, y el joven gorila pareció entender ya que tomo su mano y la coloco sobre la mía para incrementarlo aun más. Sin darme cuenta, me quito la mano y tomo directamente la iniciativa para masturbarse con frenesí, mientras continuaba mirando a Monstruo cogiéndose a la hembra Martha. Mientras, yo me había movido para arrodillarme frente al joven gorila, y contemplaba su masturbación mientras me pajeaba también yo. Después de un par de minutos, Edward eyaculo salvajemente, y un gran chorro de su leche caliente cayó sobre mis piernas y pecho, a la vez que emitía ruidos de placer por haber eyaculado. Esto llamo la atención de Monstruo que ya había terminado de cogerse a Martha, y estaba limpiándose el pene que se empezaba a poner flácido. En dos brincos, se coloco al lado del joven gorila, que asustado por que creía que Monstruo lo iba a golpear para alejarlo de la hembra, se alejo caminando de espaldas para evitar una confrontación.

Yo estaba sorprendido con la rapidez del macho Monstruo, mientras que continuada arrodillado. Me encontré a mi mismo de repente arrodillado frente al macho gigante con su pene medio flácido, mientras que este me miraba extrañado y a la vez intrigado. En ese momento no pude resistir a la tentación de tocar su pene, y empecé a hacer lo mismo que había hecho al joven gorila: masturbarlo lentamente. En esta ocasión, obtuve la misma reacción del gorila, que de inmediato se sentó en el piso como si entendiera de que se trataba todo, y se dedico a disfrutar en unas hojas que hacían una especie de cama. Rápidamente su pene creció de tamaño, y pude apreciar que era mucho más grande de lo que pensaba, llegando a unos 30 ms y con unos 6 ms de circunferencia. De cerca, se apreciaba un largo y grueso pene en su punta, mostrándose rojo y venoso, saliendo desde su funda de piel cubierta de pelos. No sé porque, pero me incline aun mas y acerque mi boca hacia su pene para pasarle la lengua la punta. El gorila no pareció molestarse así que continué un poco más, y me metí la gran cabeza en mi boca como si fuera un caramelo y pude sentir el sabor y el olor de su semen, un líquido viscoso, junto con los jugos de la hembra. Era muy fuerte y un poco salado, pero no me dio asco, y seguí probando aquello. Nunca había mamado un pene, aunque por instinto sabía cómo hacerlo.

El gorila movido por la curiosidad imagino, se quedo muy tranquilo y empezó a moverse como si quisiera cogerse mi boca con su pene. Yo abrí mi boca lo más que pude, y empecé a recibir su gran pene en mi boca, mientras que con mi mano derecha lo masturbaba lentamente y con mi mano izquierda me jalaba también mi pene en medio de una tremenda excitación. En cuestión de minutos, sentí descargaba un chorro de semen en mi boca, fue tan sorpresivo que no pude evitar tragarlo casi todo ante el miedo de ahogarme, entonces el simio me soltó, para caer suavemente en las hojas y apoyar su espalda contra un gran tronco de árbol medio caído que hacía las veces de una silla muy cómoda. Ante mi sorpresa, cuando el gorila se sentó, vi que su pene seguí aun completamente erecto, como si no hubiera eyaculado, pero totalmente lubricado por su semen y mi propia saliva. Como estaba desnudo, tome un poco de mis propios fluidos con mi mano, y me los unte en mi culo para lubricarlo, y sin pensarlo dos veces, me levante con cuidado y me senté en cuclillas sobre el gran gorila mientras que tomaba su enorme pene con una mano, y lo guiaba a mi culo. Ya les había dicho antes que no soy homosexual, aunque ocasionalmente me gusta gozar de un pequeño consolador mientras me masturbo, o que mi novia me meta un par de dedos mientras cogemos. Sin embargo, nunca había tenido en mi culo un aparato del tamaño del pene de Monstruo. El gorila estaba descansando con los ojos cerrados después de haber eyaculado, de manera que no se percato de lo que estaba pasando, hasta que sintió mi mano en su pene, y ya yo me estaba sentando en el mismo. Sentí algo caliente, muy grande en mi esfínter, pero sin dudarlo, me senté de un solo golpe hasta que metí la mitad. Aunque me dolió un poco, estaba tan lubricado que amortiguo el dolor. . El gorila se dio cuenta de lo que pasaba, pero no entendía así que se quedo quieto ante el placer que le estaba proporcionando. Probablemente nunca había sentido algo tan estrecho como mi culo, porque su cara parecía iluminada y sus ojos negros se agrandaron para mostrar su asombro. Yo aproveche para mirarlo a los ojos, y con una media sonrisa dibujada en mis labios, pensé para mi mismo: seguro que nunca te habías cogido algo parecido, verdad? Aprovecha y dame duro Monstruo…

De repente, volví a la realidad, y sentí un dolor espantoso. El gorila había movido sus caderas hacia arriba, y me había mandado el resto de su pene hasta el fondo. Les juro que era el dolor era insoportable, como ariete de hierro caliente llenando mi culo, un ariete hecho de venas y sangre. Quise gritar pero me contuve para evitar que el gorila se asustara y me hiciera algún daño. De repente, se empezó a mover dentro de mí, con un mete-saca desde abajo al tiempo que me agarro con sus enormes manos peludas por la cintura, como si supiera que este era el movimiento que debía hacer, y me empezó a sacudir como un muñeco de trapo. Mis 104 kilos no eran nada para ese enorme animal de más de 300 Kg, con una fuerza inmensa. El gorila estaba follándome sin piedad, y sin darme cuenta yo me empecé a apretar contra él, buscando que me lo metiera cada vez más adentro. No sé cómo, introduje mi mano entre mis piernas y conseguí tocar la polla que me follaba; parecía increíble que una cosa tan grande cupiera en un espacio tan pequeño. Tocar con mis dedos aquella masa de carne sedosa y férrea me lleno de un sentimiento de satisfacción que nunca había experimentado. Pueden creerme que tenía mi ano tan sensible que era capaz de sentir el glande dentro de mi culo, como se restregaba aquel capullo dentro de mí, y como me raspaba deliciosamente cada vena, cada pliegue de su rabo?

El gorila siguió moviendo arriba y abajo con sus manos, mientras con sus caderas seguía el ritmo, y me metía y sacaba su enorme polla de mi culo que a estas alturas estaba completamente dilatado y lubricado por la mezcla de mis jugos y los del gorila. De repente, entre mis jadeos y resoplidos del gorila, este me agarro fuertemente hacia abajo para meterme su polla hasta el fondo, hinchándose de forma tal que pensé que iba a explotar dentro de mí y sentí dentro de una explosión liquida, un torrente de fuego que me quemaba y me llenaba de leche mis entrañas. El gorila no me soltó, y permaneció por unos instantes empalándome hasta el tope, con su polla bien adentro de mi culo, disfrutando de los últimos momentos de su orgasmo. En ese momento, yo me corrí también, aunque ni siquiera me había tocado el pene durante todo este tiempo, pero la excitación era tal que me vine solo, soltando un chorro de leche en la panza del animal, el cual me agarro lentamente para levantarme y colocarme en el piso a su lado sin siquiera levantarse de la cama de hojas en que estuvo sentado durante toda la cogida. Cuando se retiro, note como varios chorros de semen resbalaban por mis muslos, sin duda su corrida había sido tan abundante y mi culo estaba tan dilatado por la tremenda follada que su leche escapaba de mi agujero. Al quedar a su lado, mire al gorila a los ojos, y note que el muy pícaro tenía una sonrisa dibujada en su boca, como burlándose de mi. Sentí una mezcla de pena y risa, por la vulgar situación en la que me había metido, pero estaba tan satisfecho que no le hizo caso a la vergüenza… mas bien, al verme allí al lado del gorila con su pene medio flácido, y lleno de jugos y restos de mis heces, me dije a mi mismo: total, si nadie me ha visto, porque no gozar tranquilo. En eso, sentí la mano del gorila en mi nuca, como acercándome a su pene, y sin pensarlo ni puse resistencia mientras me acercaba con la boca abierta a su polla para saborear los restos de semen mezclados con los sabores de mi propio culo que impregnaban su miembro. Saboree su creciente pene como un chico obediente, hasta que comenzó a crecer de nuevo en mi boca, aunque esta vez no tan duro y grande como antes, tal vez producto de tres eyaculaciones en menos de 15 minutos, y aunque sin duda se notaba cansado, el condenado gorila quería que se la siguiera mamando!

Mientras estaba arrodillado en cuatro patas mamándole el rabo al gorila, sentí nuevamente algo caliente en mi culo! Me voltee para ver que era, y me di cuenta que era el gorila joven, Edward, quien sin duda se había quedado cerca después de que Monstruo lo alejara, y había disfrutando todo el show que habíamos dado. Todavía excitado por la masturbación que le había hecho, y tal vez tranquilizado al ver que Monstruo estaba muy calmado, y sin ánimos de pelear, el joven gorila se había arrodillado tras de mí y apretaba su verga peluda contra mis nalgas, buscando cogerme como si fuera una hembra gorila. Como Monstruo seguía con las ojos cerrados, aproveche para coger la polla de Edward con mi mano, y la guie suavemente a mi culo; apenas sintió que había algo que cedía ante su enorme pene, el gorila dio un solo empujón, y me ensarto su polla hasta el final, a lo cual yo no tuve otra reacción que recular hacia atrás para empalarme aun mas con un suspiro de placer y dolor. Como tenía el culo tan lleno de leche de Monstruo, aunque me dolió un poco, no tuvo dificultad en entrar. Una vez adentro hasta el fondo, el joven Gorila se empezó a mover salvajemente como lo hacen instintivamente con las hembras, lo cual yo aproveche para inclinar hacia delante y volver a meter la polla de Monstruo en mi boca, y así evitar que se despertara y viera al joven gorila cogiéndome, sino que al menos me viera mamándole la polla y se quedara tranquilo. Así fue, cuando los resoplidos del joven gorila al cogerme, lo despertaron, se movió un poco pero yo le agarre la polla fuertemente con mi mano, mientras me la chupaba como una chupeta, lo cual lo calmo. No sé si le dio risa ver al otro gorila cogiéndome, porque escuche unos ruidos raros que nunca antes les había escuchado en mis observaciones, pero pareciera que estuviera gozando, mientras le hacía gestos al joven gorila para que continuara como aupándolo.

En ese momento, el joven gorila gimió fuertemente mientras me agarraba por la cintura y explotaba dentro de mí con igual fuerza que Monstruo, y me lleno de leche los intestinos. Parece que estaban sincronizados porque casi el mismo tiempo, sentí otra vez la leche cliente de la polla en mi boca, pero esta vez la abrí un poco para dejar que escurriera por los lados, y cayera sobre la barra de carne caliente que estaba saboreando. Sin esperar mucho, el joven gorila se separo de mi, y salió corriendo, asustando cuando Monstruo emitió un fuerte sonido, pero por la eyaculación que estaba teniendo otra vez. Allí estaba yo con el culo abierto y chorreando leche de nuevo, mientras terminaba de limpiar los restos de semen del pene de Monstruo. Les juro que nunca me había sentido tan satisfecho, aunque ya lo había dicho antes, pero esta vez me sentía en el cielo. Al terminar de limpiar la última gota de semen del pene de Monstruo, este se paro violentamente y salió corriendo para meterse en la selva…sin mirar atrás un momento.

Allí quede tendido en las hojas por varios minutos hasta que me vestí y salí caminando al campamento…..

los hechos son totalmente ficticios, producto de un sueño humedo zoofilico super exitante.

Si tienen comentarios no lo duden. Les daré respuesta.

Espero les haya gustado este que es el primero de una serie de relatos que haré llegar a ustedes. Me despido.

una tradicion de familia

nunka me habia atrevido antes a contar esta historia, pero una amiga me animo, asi ke creo k es momento de dar a conocer una hermosa “tradicion” de familia

Me llamo Daniela, y en el momento de escribir esto, tengo 21 años, un marido genial, y una preciosa niña de nombre Estela. Mi historia, la historia que ha sido mi vida, comenzó a los 12 años, en mi lugar natal, mi pueblo del alma.

No voy a perder tiempo en detalles insulsos contando como era el pueblo y todo eso. Es un pueblo de los de siempre, y punto. Mi padre, como trabajaba en la ciudad, bastante lejos, nos tenía que dejar solas a Mamá y a mí, y siempre estábamos la una para la otra, pero a veces, yo no tenía ni eso, ya que Mamá solía cuidar los animales de unos vecinos cuando éstos iban de viaje, y me tenía que conformar con estas con las amigas. A los 12 años, Mamá era todo mi mundo. Papá también estaba ahí claro, pero solo como figura de autoridad, nada más. Mamá lo era todo para mí, era mi vida, y sin que lo supiera, cambió el curso de la mía, para siempre.

Hasta donde alcanza mi memoria, ocurrió una tarde algo gris y fría, en que me encontré totalmente sola, a mediados de Mayo. Mis amigas se habían ido de escapada, Papá estaba trabajando, y Mamá tenía de nuevo que cuidar a los animales de los vecinos. No me molestó al principio porqué tenía la casa para mí sola, pero luego aquella soledad me pesó, y tuve la idea de ir a ver a Mamá a la casa de los vecinos, para que me dejara jugar con los perros que tenían, y que me conocían de siempre. No tardé mucho en llegar, y encontré a Mamá echando forraje para que el pony que tenían, Rondador, comiera a gusto. Ya había cabalgado un par de veces sobre él y me encantaba. Estaba a punto de llamarla para que me viera, cuando frené mi voz, al ver como Mamá comenzaba a desvestirse, mirando a todos lados. Me quedé junto a la esquina donde estaba, y por alguna razón que aún no comprendo, me puse a observar la escena. Al poco tiempo, Mamá estaba completamente desnuda, y se acercó a Rondador con sigilo y delicadeza. Comenzó a acariciarlo como siempre, pero se fue agachando hasta casi quedar bajo él.

Sus caricias duraron bastante, y para cuando Mamá estuvo agachada del todo, Rondador estaba totalmente erecto, que aquel mástil negro asomando por entre sus patas. Mamá se metió lo que pudo en la boca, chupándola con la misma pasión que le ponía yo a los chupa-chups. Aquello me parecía increíble, estaba con los ojos abiertos como platos, y no notaba una incipiente humedad entre mis piernas debido al asombro que sentía. Con las manos lo masajeaba mientras su lengua iba en todas direcciones, saboreándolo todo como una loca. Luego se mojó un par de dedos y se los guió hacia su propia entrepierna. Yo no conseguía entender que se proponía, hasta que lo vi con mis propios ojos: cuando se dejó de restregar, se agachó de cintura para arriba, quedando con las piernas rectas y el espinazo doblado, apoyándose en una de las vigas de madera que sostenía el establo.

Rondador se subió sobre su espalda, y tras intentos fallidos, vi como aquella masa enorme entraba dentro de Mamá. Ella gritó de dolor, pero allí estaba, siendo penetrada por aquel pony.

Ni siquiera le entraba toda. Luego, Rondador comenzó a empujar dentro de ella, una y otra vez, sin piedad. Desde donde estaba podía oír los gemidos de Mamá, y bien que gemía de placer. Decidí salir de mi escondrijo, me acerqué un poco quedando oculta por un montón de heno, y seguí mirando. Tenía mejor vista incluso, y bien que vi: Mamá seguía jadeando, con una cara que demostrada sin lugar a dudas que lo estaba disfrutando. Tras empujes y gritos varios, Rondador llenó a Mamá de él, y como si fuera agua arrojada de un cubo, un montón de líquido salió del interior de mi Mamá, desparramándose sobre el suelo. Mamá permaneció allí, inmóvil, y pensé que sería debió al dolor, pero me equivoqué: sólo dejó pasar el tiempo, para que Rondador volviera a montarla otras dos veces, en las que el agujerito de Mamá quedó tan abierto que casi podía distinguirse desde donde yo estaba.

No podía creer lo que acababan de ver mis ojos, y pensé que debía ser producto de una fantasía infantil desquiciada, pero luego, salí de mi error. Mamá llamó a Rexus y a Spike, los dos perros, que eran rottweiler y pastor alemán respectivamente. Los dos fueron hacia ella como siempre, lanzándose para jugar con ella, pero ella se puso a cuatro patas alrededor de Rexus y comenzó a hacerle lo mismo que a Rondador. No tardó en despuntar una gran “cosa roja” de entre sus piernas, que Mamá también se lanzó a chupar durante un buen tiempo. Spike, por su parte, como si fuese algo natural, buscó la entrepierna de Mamá y comenzó a lamerla de arriba abajo, mientras ella disfrutaba a juzgar por los grandes gemidos que profería.

Cuando se cansó de chupar se puso como ellos y dejó que Rexus la montara como si de una vulgar perra se tratase. Éste comenzó a moverse con rapidez frenética, mientras Mamá ya estaba de nuevo con aquella expresión de placer que me dejaba atónita. ¿Tanto la apasionaba aquello? Los pechos de Mamá iban de un lado a otro mientras Rexus la montaba, penetrándola con una prisa demencial.

Finalmente Rexus se paró y Mamá lanzó un grito de dolor. No comprendí porqué hasta que vi que aquella “cosa roja” se había hinchado dentro de ella y una gran bola se había formado en su base. Rexus comenzó a lamerla como lo había hecho antes Spike, mientras que Spike daba vueltas como nervioso. Mamá lo atrajo hacia él y lo abrazó, pero él se zafó e intentó montarla también. Ella se lo quitó de encima para facilitar la postura y también él la montó, moviéndose tanto o más fuerte aún que Rexus. Estuve contemplando aquello durante mucho rato, quizá una hora, viendo como aquellos dos perros con los que yo solía jugar se tiraban a Mamá como si fuese una auténtica perra salvaje. Como colofón final diré que ella volvió a hacerlo con Rondador las dos últimas veces, dejándose, en la segunda vez, que aquel mostrenco de carne le entrase por su culo, entre gritos de dolor y placer simultáneos.

Cuando Mamá se marchó y me quedé sola, sentí un intenso calor entre mis muslos y en mi pecho, un sofoco del que me libré haciéndome la primera y sensacional masturbación de mí vida, imaginando que era poseída incansablemente como lo fue Mamá. Cuando volví a casa, media hora después de aquella, ella hizo como si nada hubiera pasado, y yo no lo mencioné. Mi vida fue radicalmente distinta después de aquello, muy distinta.

Durante los años siguientes, espiar a Mamá se convirtió en una costumbre, y siempre yo terminada mojada del todo entre mis piernas. Conformé fui creciendo, entré en esa etapa en que los chicos pasan de ser lo que más odias, a ser que lo que más deseas. Tuve algún novio que otro, pero no fue hasta que cumplí los 17 que conocí a mi actual marido, un hombre que supo hacerme gozar de verdad, pero al que nunca pude contarle mi experiencia de infancia. Lo cierto es que en innumerables ocasiones, cuando estábamos en pleno éxtasis sexual, a mi mente venían aquellas imágenes y conseguía más orgasmos de que cualquier otra forma. Yo le decía que era debido a que era un gran amante, y él se lo creía. Y es que los hombres pecan de vanidosos que es increíble…

A los 18 años, cinco años y algo más de haber visto aquello por primera vez, comencé nuevos estudios, y en mi mente se abrió una profunda duda cuando, en clase de naturales, escuché dos palabras que sentenciaron mi destino: “herencia genética”. Si los hijos somos la suma de los rasgos de nuestros padres, ¿podía yo ser como Mamá, y hacer lo mismo que ella?, ¿nací con esa cualidad? La duda fue como un virus, que lentamente fue infestando mi cabeza de deseos que nunca antes había tenido. Incluso Javier, mi entonces novio y luego marido, me encontraba rara, pero no era capaz de decírselo. Yo solo deseaba volver al pueblo por verano y comprobar si mi duda era correcta. Se convirtió en algo más importante que en comer y beber.

Mi espera terminó al final de la temporada escolar, y volví ilusionada con Mamá y Papá, y les presenté a Javier, que entonces no lo conocían. Los cuatro estuvimos muy bien, pero mi mente ardía en deseos, y tenía que consumarlos como fuera. A los diez días de estar allí, lo conseguí: los vecinos volvieron a irse, y hacía tan buen día que Mamá no tenía ganas de ir a trabajar. Le dije que fuera a la playa con Papá y Javier y que yo me ocuparía, que la había visto haciendo ese trabajo tanto tiempo que yo ya sabía hacerlo con los ojos cerrados. Mamá tuvo sus dudas, pero accedió. En cuanto los vi bajar por el camino hacia la playa, corrí a casa, me quité la ropa interior y fui rauda hacia el establo. A pesar de los años Rondador aun estaba en forma. Durante un tiempo hice el trabajo como Mamá hacía, procurando guardas las apariencias, por si acaso. Luego, cuando terminé, fui al establo y cerré las puertas. Me acerqué a aquel pony y lentamente posé mis manos sobre él para excitarlo. Estaba decidida a no dejar pasar aquella oportunidad de vivir algo que llevaba viendo tantos años.

Mis caricias hicieron su efecto y Rondador se puso erecto, y descubrí que aún conservaba su abultada hombría igual de larga y dura que antaño. Comencé a chupar aquella enormidad, encontrándome con que sabía algo más dulzón que la de un hombre. Dulce y jugosa, aquello era mejor que los chupa-chups, mucho mejor. La mojé con mi saliva todo lo que quise, y recordando lo que Mamá hizo, empecé a mojarme yo también. Tuve suerte de hacerlo, cuando me agaché y Rondador se subió a mi grupa.

Un dolor indescriptible, aterrador, salvaje, me atravesó de lado a lado cuando consiguió penetrarme con aquella maravilla. Una riada de sensaciones me inundaron en el preciso momento en que me perforó: miedo, dolor, angustia, pasión, locura, lujuria, goce, perversión, deseo, placer…Todas esas emociones y muchas más me llenaron cuando Rondador me inculcó hasta el fondo con su hombría animal. Luego comenzó a moverse, con tanta fuerza que hasta me dolía, pero me empezaba a gustar aquello. Sentía que incluso llegaba hasta al fondo de mi feminidad, lo llenaba del todo, sin dejar centímetro hueco de mi sexo palpitante. Apreté los dientes y lo dejé hacer, mientras me sentí en éxtasis, un éxtasis que si no se vive, no puede saberse lo que es, ni describirlo tampoco. Lo único que sabía es que por fin me estaban montando, después de años deseándolo, de pasión inconfesable, de secreto reprimido por una perversa lujuria. Mi cuerpo entero temblaba ante sus acometidas, y un caliente chorro me inundó al gozar Rondador dentro de mí, chorro del que casi todo se derramó de mi interior al suelo por lo enorme que era. Me sentí postrada, humillada, dolorida y satisfecha a la vez, algo que ningún hombre había conseguido hacerme sentir jamás. Deseaba repetirlo.

Me quedé allí, y Rondador volvió a perforarme. Con la experiencia ya ganada, esta vez moví algo las caderas y alcancé tremendos orgasmos en aquella maravilla de sexo animal. Mi sexo, ya acolchado a su tamaño, lo recibió casi sin esfuerzo, dejando que entrase todo de nuevo, sin que doliera. Me acometió con la misma fuerza, sin bajar un ápice su empuje, mientras mi mente estaba sumida en el placer más absoluto. En mi perversión, había dejado un espejo en el suelo, al que miré y vi como aquello me entraba, dejando algo fuera por el tamaño (suerte hubo de no romper el cristal). Ver mi sexo perforado así hizo que me tocase los pechos y el clítoris, para prolongar mis orgasmos, que durante tanto tiempo deseé experimentar. Volvió a inundarme con otro chorro caliente que casi me reventó por dentro. Me sentí partida en dos, como al ser desvirgada por primera vez. Y en cierto modo, esto era desvirgarme de nuevo.

Mis deseos y ganas no quedaron refrendadas por aquellos dos magníficos polvos con Rondador, sino que llamé a Rexus y Spike, que todavía vivían, y comencé a jugar con ellos durante un rato, recuperando algo las fuerzas. Me centré en Rexus, porqué quería que él fuera el primero. Le excité tal y como aprendí, consiguiendo ponerle erecto con facilidad para ser mi primera vez con ellos dos. Me abrí de piernas para que me lamieran, y prácticamente me derretí cuando sentí el primer lametón de aquella lengua respingona en mi sexo aun mojado. Me lamió con fricción, consiguiendo recorrerme el sexo sin parar. Me sentí fundirme mientras me dejaba hacer.

Me di cuenta de que iba a tener otro orgasmo, pero en lugar de tenerlo, me puse a cuatro patas, y un Rexus magnífico y sexual me montó y poseyó como solo un perro sabe hacerlo. Me perforó con rapidez, mientras me degustaba con sus acometidas caninas, dejando que mi placer fuera aumentando como una bola de nieve cayendo por la montaña. Que gusto me sentí siendo follada por aquel amigo de la infancia. No hay palabras. Solo el placer, puro y salvaje, de sentirme puta, obscena, indecente, amante animal, y mujer realizada. Mi éxtasis alcanzó el punto crítico cuando a Rexus se le formó la bola, y me dolió muchísimo, al tiempo que ambos lo gozamos. Me tuvo penetrada unos dolorosos y memorables minutos, esperando poder sacarla de mí. Al retirarse, volví a chorrear de su leche, pero no tanta. Sin perder tiempo me dejé poseer por Spike, no sin antes darle una soberana chupada que casi me deja sin fuerzas. Mucho más violento que Rexus, Spike me hizo un daño tremendo, pero el placer recibido fue tan intenso que lancé un ronco y prolongado grito cuando le sentí llenarme de su leche, con su bola dentro de mí.

Cuando pude levantarme e irme de allí, un dolor intenso, agudo y mortificante me recorrió todo el cuerpo. Estaba agotada de tanto amor que mis animales queridos me habían dado, y que recibí esplendorosamente, sin remordimientos de conciencia. Al llegar me duché para limpiarme y relajarme. No pude evitar masturbarme al recordar cuanto me habían follado durante aquella tarde. Cuando Papá, Mamá y Javier volvieron de la playa, me encontraron echada en el sofá, durmiendo. Según me dijo Papá luego, Mamá se limitó a sentarme junto a mí y acariciarme el pelo, como cuando era niña, diciéndoles a ellos que yo parecía un ángel, y que estaba muy feliz por mí, por tener a Javier. Al saberlo, esperé a la noche para hablar con ella, una vez estuvimos solas.

-Papá me contó lo que dijiste de mí al verme dormida.

-Javier es un gran hombre. No veo la hora en que os caséis. Dios mío-dijo comenzando a emocionarse-, mi niña ya es una mujer.

La abracé con ternura y Mamá lloró. Aunque dudé de contárselo, sabía que si no era ahora, jamás podría hacerlo, y no quería callármelo.

-Mamá, tengo que contarte algo. Quiero que sepas que soy feliz, muy feliz.

-Lo sé mi niña. Javier…

-No es por Javier. Bueno, aparte. Esta tarde he sido más feliz que nunca. Y todo gracias a ti. Quiero darte las gracias.

-¿De que hablas Daniela? No te entiendo.

-Mamá-dije con dificultad-. Te vi cuando yo tenía 12 años. Te vi con Rondador, y con Rexus y Spike. Vi lo que hiciste con ellos.

Mamá torció el gesto sobremanera. La expresión pura del terror se quedó en su cara. Intenté calmarla, pero fue imposible.

-¡¡Dios mío!!, ¿me viste?, ¿me viste así?. Lo siento, lo siento-sollozó-…

-No te preocupes Mamá-dije alegre queriendo frenar su angustia-. Ahora todo está bien, de verdad. Todo va bien. He pasado la mejor tarde de mi vida, y todo gracias a ti. Te quiero Mamá, te quiero mucho.

Mamá puso un gesto de sorpresa al comprender lo que yo quería decir. Luego torció el rostro en señal de resignación, dejándome intrigada.

-Otra vez no-se dijo en voz alta-. No puede haber pasado de nuevo…

-¿De que me hablas Mamá-pregunté perpleja-?.

-De algo que no quería que se repitiera. Ahora sé porqué tu abuela quiso que lo intentara evitar a toda costa…¿Qué vamos a hacer?.

-¡¡Un momento-exclamé-!!. ¿Qué quieres decir?.

-Yo tenía 11 años cuando descubrí a tú abuela como tú me descubriste a mí, solo que yo tardé solo tres años en hacerlo, y llevo desde entonces haciéndolo. Es algo que he intentado evitar, pero el deseo es más fuerte que yo. No puedo controlarme cuando los veo. Me tiene obsesionada. Sé que es enfermizo, pero no puedo pararme.

Fui yo entonces quien puso cara de sorpresa. Mi propia abuela descubierta por mi madre, y mi madre descubierta por mí. Una tradición familiar de mujeres amantes de los animales, en el sentido literal de la palabra(y hubo generaciones anteriores a nosotras tres, pero eso tardó mucho en saberse). Con el tiempo, Mamá y yo fuimos a dúo para dejarnos hacer por nuestros amantes furtivos, muchas veces cogidas de la mano, unidas como madre e hija, como cómplices silenciosas.

No tardé en casarme con Javier, que al igual que Papá, nunca supo de mi pasión secreta, aunque un par de veces jugué con la insinuación de hacerlo(para descubrir que él tampoco se quedaba atrás en las perversiones, al decirme que no le importaría verme haciéndolo). Más tarde compré un perro para casa, un husky de nombre Salteador, por motivos obvios(los gritos que me arranca no tienen desperdicio), y cuando Estela nació y llegó a nuestras vidas, fue la culminación de nuestros sueños. Es una niña preciosa, por la que Javier yo nos desvivimos en arrumacos y caricias. Es todo un encanto de niña, y no veo la hora en que se haga mayor y siga los pasos de su madre, como yo seguí los de la mía…

Soy ninfomana y me gusta experimentar de todo, de todo

Yo creo que lo mas dificil de comenazar un relato es por donde empezar, la verdad es que durante mucho tiempo me limite a leer historias entrar a chats eroticos, etc. siempre me habian dicho que escribiera en alguna pagina de relatos, y no me anime hasta hoy. Quiero compartir con ustedes mi forma de pensar y mis experiencias. Me gusta el sexo y me gusta todo tipo de sexo, me encanta experimentar y siempre estoy haciendo cosas nuevas.

Como habia dicho es la primera vez que escribo, me llamo Laura en la actualidad tengo 26 años, No soy ninguna modelo ni mucho menos, me considero una chica normal no se que sea, pero tengo mi pegue con los chavos, soy delgada me gusta hacer ejercicio, me gusta mi color de piel es apiñonada, cabello largo etc. Con esto no busco lucrar, como otras personas, no busco amantes online (he tenido malas experiencias), lo unico que busco es compartir mi forma de ser con alguien mas, conocer a personas que piensen igual que yo, cuando antes me pedian que escribiera me supongo que me daba pena, lo que fueran a pensar de mi, en la actualidad soy mas abierta, acepto mi realidad, mi sexualidad y mi forma de ser.

Voy a platicarles de mi primera experiencia zoo, bueno mas bien seria mi segunda, la primera vez tenia 16 años experimentaba mi primer relación les, un día borachas le hicimos sexo oral a su perro, pero eso fue todo asi que les platicare de mi segunda experiencia.

Como les decia me gusta experimentar, a los 16 fue mi primer experiencia les, a los 20 años empeze a experimentar trios, pero mi despertar sexual realmente fue a los 22 años con un exnovio que tuve, siempre buscabamos lugares nuevos, intercambios, se dio la oportunidad de tener sexo con sus amigos, y apartir de ahi su grupo de amigos se convirtieron en mi grupo de amantes, eran cinco amigos y mi ex novio, juntaban dinero y rentaban una casa por un fin de semana, y era un fin de semana lleno de sexo, era la unica mujer a si que nos divertiamos ampliamente, la casa la cuidaba un vecino y tenia un par de perros y como la casa tenia alberca, guau disfrutabamos de todo y en todos partes de la casa, fue cuando probe la penetración doble, desde ahi guau me encanta, si no estoy con dos hombres, lo hago con un pene y un consolador, me encanta sentir dos dentro de mi al mismo tiempo, es algo que creo que todas las mujeres deberia de probar de menos una vez en su vida.

Yo tenia cierto miedo de decirle a mi exnovio de mi primer encuentro cuando le hicimos sexo oral al perro de mi amiga, pero un dia cuando platicabamos de cosas de sexo me atrevi a decirle, mi exnovio se sorprendio y fue cuando me pidio que lo hicieramos que queria ver, yo no quise, y el insistia pero la verdad me daba miedo.

Procurabamos ir cada tres o cuatro meses a la casa, pero un día planearon algo diferente. Cada vez era diferente, haciamos juegos, compraban diferentes juguetes sexuales, etc, siempre habia mucho alcohol, hasta un poco de drogas, bueno solo marihuana, una noche ya que yo estaba bastante mareada, se les ocurrio vendarme los ojos me pidieron que abriera la boca y tenia que adivinar de quien era el pene que tenia en la boca, pasaron varios penes a muchos si les atine, y despues senti un pene muy raro apenas me lo pusieron en la boca y sabia a madres, pero no imagine que podia ser, me decian que tenia que adivinar y me lo volvian a acercar hasta que no aguante mas y me quite la venda, era el pene del perro, y todos me estaban viendo, y todos gritaban que lo siguiera haciendo, yo me aleje y trate de ponerme en pie, pero no me dejaron, me pedian que siguiera haciendolo hasta que me convencieron y me lo meti en la boca y le di una buena chupada, me empeze a exitar muchisimo estaba ahi chupando el pene de un perro y viendo a todos mis amigos-amantes gritar y masturbarse, no pare hasta que mi boca se lleno de semen de ese perro. Todos estaban muy exitados, me penetraban por ambos lados, me tiraban su semen en mi cara y en mi boca. Yo termine eshausta.

Apartir de ahi se puede decir que cambio mi vida y mi encuentro con los perros se ha vuelto muy frecuente, pero eso sera para otro relato.

Espero que me comprendan y no me juzguen, a veces pienso que lo que hago esta mal, que no es normal, pero por otro lado me gusta experimentar mi sexualidad y llegar a mis limites, apartir de ahi me gusta probar de todo, si algo no me gusta simplemente no lo vuelvo a hacer, pero me gusta saber que lo probe.

Espero comentarios no de critica sino de personas que piensen y sientan lo mismo que yo

Saludos

laura_ninfo@hotmail.com

Me gusta amamantar (mujer, anciano y perro)

Les platicare mi gran aventura, primero que nada me presento, soy una mujer, blanca, muy alta, ojos claros y de muy buen caracter, trabajo de nodriza en casas particules, tuve una experiencia formidable en casa de unos de mis clientes.

Tengo hermoso cuerpo caderas muy anchas, bubis de 36 D, cabellos negros y muy ondulados y hermosos ojos azules, yo desempeñaba en una casa de unos abogados muy adinerados, yo tenia que trabajar de empleada domestica y me quedaba por las noches en esa casota yo sola acompañada de un anciano de 85 años y un perro san bernardo.

Un buen dia tanto el señor como la señora me avisaron que se irian a una labor de trabajo lejos de la ciudad me dejaron encargada de la casa yo encantada me quede pero me quede un poco incomoda pues el vejuco me hechaba miradas medias lujuriosas, pero bueno, me quede.

Un dia en un rato de calentura me puse a ver la television traia una faldita muy pequeña tenia mi pie cruzado se me miraba todo, en eso se me acerco el perro de la familia me quiso olfatear entre la pierna yo lo aleje pero insistia en eso me pare y de pronto me metio su cabeza entre las piernas y ahi senti su nariz y hocico frio, me derritio, me excito entonces solo me baje la falda y me baje un poquito la braga y me dio un lameton en mi panocha, dios mio!!!!!!!! me senti en el cielo, de pronto como nadie me miraba el ancianito estaba dormido, me fui corriendo a la recamara y lo llame perrito perrito vennnnnn.

Ya estando arriba conmigo el perro, me desnude me quite todoooooooooo y subi una de mis piernas a la cama y el perro me olisqueo mi panochita y me empezo a chupar y chupar, ayyyyyyyyy me metia su lengua entre mis labios menores que estaban impregnados de mi miel, arrgggg me sentia fenomenal, de pronto se vooltea atras de mi y me empieza a lamer las nalgas yo me incline poquito para que quedaran abiertas y me metia su enorme lengua, me sentia poseida, esa lengua era como mi amante, terminandome de chupar me puso las manos sobre mi cintura y de pronto asoma la pija muy roja y grande, me puse en pose de perra y ayyyy me penetro me movia hacia adelante y pujaba y yo me daba dolor y miedo pues no podia gritar pero era placentero para mi, yo le decia mas dame massssss soy tuya y el perro como que me obedecia y de pronto se vino en mi y termino en mi me dejo sus liquidos sobre mis partes intimas me chorriaban por mi panochita y el mismo me lamio todos sus desechos y los mios, lo deje salir y yo me meti a bañar.

Al dia siguiente prepare el desayuno el ancianito se sento a desayunar y en eso entro el perro a la cocina se sento cercas de mi y me miro con unos ojos medios llenos de lujuria como diciendome me toca mi desayuno a mi tb, de pronto me empezo a empujar y quererme meter su cabezota en mis piernas, me puse muy roja pues el ancianito se quedo muy sorprendido mirando y dijo que trae ese perro contigo Yara, no dije nada, le dije al ancianito siga desayuando usted Don Tomas voy a darle sus croquetas a este perrito.

En un descuido del vejete subi a mi habitacion y el perro atras de mi, ya no aguantaba mas traia la panocha mojada y muy dilatada, no me daba chanza ni desabrocharme el pantalon, en eso me quite la blusa y el brassier, el perro se levanto de 2 patas y se me avalanzo sobre mis pezones me los estaba chupando los tenia mojados de leche, pues en ese tiempo tenia un bebe de 8 meses que le daba de mamar, mis brassieres estaban tambien humedos de leche, cuando termino el perro de chuparme mis pezones me quite el pantalon y luego la braga y me abri de piernas se me dejo ir a chuparme me metia su lengua, yo solo cerraba mis ojos de placer, me salian mis mieles como manantiales, que mamadas me daba sin poder contenerme lanze un grito de placer y de pronto abrieron la puerta era el vejete!!!!!!!! que verguenza, el vejete al verme desnuda solo abrio mas los ojos, me riño me dijo que era una descarada pero dentro de el estaba bien excitado lo note, me miraba mis pezones, me miraba mi panochita llena de pelos y la tremenda lengua del perro que me la metia y me chupaba, me dijo estas despedida Yara, regresa en la noche y ven por tu liquidacion, me despegue al perro me vesti y muy roja saque al perro al patio.

Mas tarde me marche de ahi, muy apenada, muy triste pues mi trabajo se me habia truncado por mis cochinadas, pero ya estaba esperando la noche para ir por mi dinero, me bañe, me vesti, llegadas las 10:00 pm decidi ir con Don Tomas, llegue a la casa y en eso me recibe Don Tomas y me habla con voz sarcastica ahhh que bueno que acudistes tengo algo para ti, le dije yo vengo por mi dinero, me dijo noooooo no te dare dinero me vas a pagar tu a mi, se me acerco me desabrocho la blusa me beso los pezones me arrebato el brassier y como niño hambriento se me prendio de uno de mis pezones y al percibir el sabor me pregunto, tienes leche? le conteste si amamanto a un niño de meses, sin decirme nada me empezo a mamar y beber mi leche, cuando se enfado se cambio de pezon y se me prendio tambien maldito vejete estaba mamando hasta la leche se le salia por las orillas de la boca, me sente en un sillon y el se me recosto sobre las piernas y me metio su cabeza entre mi blusa y se me volvio a prender de los pezones a mamar.

Cuando termino, yo me subi el brassier y bajarme la blusa y me contesta nooooo chiquitita aqui no ha terminado todo, me pare de donde estaba el se puso de rodillas sosteniendose de sus manos de una silla y me bajo la falda y me bajo las bragas se me acerco a mi panochita y me la abrio con un dedo y me la empezo a lenguetear, yo temblando de placer le dije ya no Don Tomas, dejeme ir, el no me hacia caso seguia lamiendome, su lengua me la metia hasta dentro, me dijo estas deliciosa muñeca, con razon traes loco al perro y sin parar movia su lengua mas fuerte y mas intenso y lanzaba gritos de placer yo, al termino de chuparme la panocha se desviste el, se quito todo, tenia el pito muy parado y me dijo recuestate mamacita, me recoste, y me dijo abre tus piernas, el de pie las abri y me introdujo su pene me penetro me hacia el vaiven muy rapido, no parecia de 85 años el canijo, me hizo el amor!!!!!!!! me empujaba y me jadeaba estaba muy excitada y de pronto me dijo ya me voy a vaciar, en eso me saco su pitito y me hecho todo su semen sobre mis pezones, ya muy satisfechos los 2 le dije ya me voy a levantar y me voy a limpiar y me dijo no espera mamacita y en eso llamo al perro quien acudio de inmediato y al verme desnuda y con la concha escurriendo de semen me lamio todo, se acerco a mis pezones y tambien me los limpio, se bebio todo el semen, al termino el vejete le ofrecio su pito al perro y el perro lo chupo sin ningun problemas, estaba todo limpio y ademas muy satisfechos.

Este dia jamas olvidare, Don Tomas me volvio a dar trabajo, todo volvio a la normalidad, aunque despues tenia que darle su lechita cuando el me la pedia y su panochita tambien, en fin los alimentaba al perro y al anciano, y ya saben si tienen hambre llamenme, tengo bubis de 36 D, cuando tengo bebe me sale mucha leche, gustan un traguito?? con gusto les doy de mamar, ciao amores.

Niña mamada por un perro

Hola a todos, soy una chica sensual atrevida, tengo hermoso cuerpo, hermosos senos, soy de descendencia italiana, les platicare mi deliciosa historia.

Desde niña me han apasionado las mascotas, todo empezo cuando mi madre se caso con un hombre no digo su nombre porque podria ocasionarme problemas, fue mi padrastro y claro les platicare lo que hacia conmigo cuando mi madre se iba.

yo desde niña tenia un hermoso cuerpo, delgada, caderona, bonitas bubis, tenia 10 años cuando mi madre decidio casarse con ese hombre, cuando ella salia a trabajar, este condenado iba a mi recamara y me decia vamos a jugar te va a gustar, me desnudaba, me quitaba mi braguita y me empezaba a lamer mi panochita como loco, me chupaba mis bubis, me lamia todo mi cuerpo con su lengua, me ponia la carne de gallina, pero eso no es todo, el tenia un perro llamado Rulfus.

Rulfus era un perro gran danes, estaba enorme, siempre me tocaba darle de comer por las mañanas y noches, aqui empezo mi historia Zoofilica, ya que por ese hombre me llego la calentura mas rapido de lo normal.

A los 12 años aun tenia ese tipo de acercamientos con mi padrastro, pero ya estaba mas grandesita, me gustaba cada vez mas, un dia que no llego mi padrastro a cumplirme casi me volvia loca, no sabia que hacer.

Entonces sali al jardin y en ese momento se me ocurrio una descabellada idea, mire al gran danes tendido sobre el cesped y rapido no perdi tiempo, baje por el al jardin y lo meti a casa subi las escaleras con el me encerre con el en mi recamara, ya teniendolo dentro me meti al baño me puse muy sexy, me puse un baby doll, cuando sali me empeze a bajar suavemente mi bay doll, me empeze a meter mi dedito en mi panochita y me empeze a masturbar me brotaban mis mieles, mis vellos pubicos estaban embarrados de mi miel, me quite mi bluson y me puse poquito jugo vaginal en mis pesones, me inque ante el perro y el rapidamente se me acerco a chuparmelos, se me bajo la sangre hasta los talones, me mamaba mis senos, parecia un niño, me los chupaba!!!!!!!!!!!! ya cuando termino de mamar me levante y le ofreci mi panochita de inmediato me empezo a lamer fuertemente, parecia que me violaba con su enorme lengua, esa lengua aspera y caliente me daba unas mamadotas, ahhhhh, me metia su enorme lengua por mis ingles, casi me desmayo, ya al termino me bañaba y lo dejaba salir.

A la mañana siguiente antes de irme le di de comer, de pronto me empezo a jadear con su cabeza y con sus patas, me puse a mil, me fui atras del arbol que habia en casa y ahi me baje mis bragas y me abri de piernas y el muy contento me empezo a chupar mi panocha, diosssssss mioooo, se me hizo tarde para mi escuela, me quede con el mejor en casa, me lamia y lamia sin parar, me volteaba y me chupaba las nalgas y me metia su lengua por enmedio de ellas ayyyyyyyy.

Ese mismo dia por la noche sali de parranda con unos chavos, cuando regrese mire al perro que me estaba esperando en la puerta, hasta me daba miedo, me empezaba a jadear la falda y quererme meter su cabeza por enmedio de mis piernas, solo me subi la falda y me baje la braga y le di mi panochita, me empezo a lamer y lamer, hasta que de pronto mire su cosota salir de su lugar y me dio miedo porque ya se me trepo queriendome coger, en eso perdi el equilibrio y si me tomo con fuerza y me penetro por mi vagina, ayyyy me dolio un madral, me sacaba y me metia ayyyyyyyyyyyy, copn fuerza y yo gritando de dolor y miedo, ya cuando termino me solto y me levante muy adolorida y llorando, de pronto me metio su cabeza enmedio de mis piernas y me empezo a lamer sus desechos y mis mieles.

Ahora tengo 33 años y aun me gusta sentir alguna lengua sobre mi panochita, ahora tengo 2 rotwailler que me satisfacen, les doy a lamer biscocho, hasta se pelean por chuparme, soy feliz amigos, no quieren una probadita???

Inesperadamente Follada por un Caballo

Esto sucedio un Domingo en la Pequeña Caballerisa de Mi Padre.

Ese día todos estaban en el Pueblo ya que era día festivo. A mi que no me divertia mucho los eventos pueblerinos preferí quedarme en la caballerisa.

Era un día soleado y me dispuse a tomar un baño en el estanque para refrescarme. Despues de buen rato de nadar, salí a dar una caminata y ver los caballos, como estaba con la ropa empapada casi tube que desvestirme y me quedé en ropa interior.

Esto no me importó realmente ya que no habia nadie en ese momento en la casa. El establo de mi padre es pequeño pero completo, sólo tiene 3 lleguas y 2 Caballos, Uno de estos “toro”es un semental de raza fina que recien habia adquirido para montar las lleguas y comenzar a criar buenos potros, incluso habia creado una area que disponian para montar las lleguas o tomar muestras de esperma de los caballos para hacer estudios geneticos y planificar los cruzes de estos animales, en algunas oportunidades observe como lo realizaban, incluso en el área de monta aún se podía observar derramados en el piso los fluidos y liquidos vaginales que expedian las lleguas en celo cuando las utilizaban para provocar a los machos, los cuales los engañaban y al intentar montarlas les tomaban muestras de esperma para su posterior análisis.

Estube buen rato observando y acariciando estos animales, especialmente el semental recien adquirido “toro”, el cual era muy imponente y hermoso, cuando me dispuse a entrar a la casa para ducharme y vestirme recorde que había dejado la ropa mojada serca del estanque y fuí a buscarla, cuando regresaba resbale al pasar por ensima de una de las compuertas y caí sobre el área de monta de las yeguas, rodé por el piso, al sentarme note que estaba sobre los líquidos que les mencione anteriormente, sentí como humedecio por completo mis piernas, mi braga incluso sentir como humedecía mi concha y mi culo completamente, así que senti un poco de asco y me levanté para entrar a lavarme y cambiarme, cuando pasé caminando frente a “toro” éste se volvió muy inquieto, comenzo a relinchar y dar pasos hacia atras y adelante, me detube por la impresión ya que sabía que hace un instante estaba muy tranquilo, me hacerque a el y noté que ahora mi precensia era distinta para él, lo acaricié y trate de calmarlo pero se notaba distinto, éste buscaba freneticamente con su cabeza entre mis piernas, no entendía porque, pero luego entendí lo que sucedía, era claro que los fluidos de los cuales me encontraba llena expedían un olor característico de las hembras que lo volvía loco.

Debo confesar que el pensar que un animal de tal embergadura se encontraba exitado por mí me estremeció, sobretodo al ver el inmenso mastil de carne del caballo como comenzaba a aflorar, no me contube y me incline para ver de serca el espectaculo, era una inmensa cabeza que asomaba seguida de un tronco de carne de color rosado y marron, se sentía cada vez más tieso y lo saborié con mi boca para probar el sabor de las gotas de leche que comenzaban lentamente a brotar de su aspera cabeza, el aprobechaba la oportunidad para lamer los jugos que humectaban mi concha, ésta vez ya se juntaban los fluidos vaginales de las lleguas que accidentalmente llegaron a mis bragas y los mios que ya brotaban por mi exitacion.

Tomé al caballo y lo instalé como correspondía en el área de monta, este quedo a disposición montado en el taburete con sus dos patas delanteras en alto como si estubiera montando una llegua y aproveche la oporunidad para colocarme en la banqueta debajo de él boca arriba con mis dos piernas bien abiertas, tomé su miembro con ambas manos y comence a frotar la gigante punta contra mi concha, subiendo y bajando éste rosaba my abultado clitoris y abría lentamente los labios vaginales, tal espectaculo me exitaba muchisimo, me sentia tan cochina al ver el miembro descumunal del caballo que cada vez se hacia mas largo y ancho entre mis manos colocado en la entrada de mi cuca, el temor a una posible penetración fue desapareciendo con lo cachonda que estaba y comenze y introducir la gigantezca cabeza abriendome paso entre los labios vaginales cada vez mas dilatados por la exitación, hasta que logré introducir toda la punta, la sensación fue increible, el caballo al sentir el calor de mi concha comenzo a valansear su cadera hacia delante y hacia atras como queriendo fornicarme, el miembro comenzo a entrar pausadamente y yo me sentia invadida por un tolete de carne demasiado sabroso, cuando ya no pude contener mas la presion que el caballo ejercia sobre mí, simplemente aparte mis manos de el, con las cuales intentaba controlar la penetración, y las coloqué en mi área vaginal, intentando abrir lo mas que pudiera los labios de mi cuca y así poder observar bién lo que estaba apunto de suceder, abri lo mas que pude mis piernas, y el caballo sin ninguna compasión embestió totalmente contra mí y me enterró tanta carne dentro de mi como nunca imaginé poder soportar

Observé claramente como aproximadamente 45 cm a 50 cm de de ese hermoso tubo de carne entraban abriendo paso entre los hinchados labios de mi vagina, yo jemía de dolor y de placer y susurraba a “toro” que por favor no se detubiera, le decia suavemente: “cojeme duro toro, quiero más guevo, anda, parteme en dos con tu inmensa verga, quiero sentirme violada por ti,,, ahh,,, ahh “, El animal cada vez mas exitado simplemente embestia mas salvajemente, acelerando el ritmo y la fuerza con la que empujaba y sacaba el miembro dentro de mi, yo trataba de no perder ni un detalle de la imagen tan aberrante pero exitante que tenia en frente: de un colosal palo de carne entrar y salir de mi cuca sin compasión.

Luego de un rato y luego de los infinitos orgasmos que ya habia padecido, el caballo empujo lo más que pudo su miembro dentro, pense que iba a rebentarme, y quedando alli un instante inmovil expulsó toda su leche dentro de mi, senti como litros y litros de fluido caliente me inundaba por dentro, lo sentia empujar mis ovarios con fuerza hacia arriba, luego de unos instantes el miembro al comenzar a perder erección fue saliendo progresivamente de mi ensanchada y dilatada vagina, cuando salio su hermosa cabeza, sono: “¡¡¡ plowh¡¡¡¡” y abundante fluido chorreo por mis piernas. La imagen dél semen del animal confundidos con mis fluidos vaginales esta vez ya no me daban asco sino todo lo contrario me probocaban morbo, hasta el punto que ya sin fuerzas tumbada sobre la banqueta sólo podía tomar con mis manos el chorreante liquido y lo llevaba a mi boca desesperada, saboreando el rico manjar trague mucho de ese calido y vizcoso fluido.

otra travesura de Nadia

Hola, vuelvo a ser yo, Nadia. Yo tenia justo 16 años cuando lo hize otra vez con un perro.

Era verano. Estava sola en mi casa de campo, muy aburrida. Así que me fuí a dar un paseo por el campo que habia al lado de mi casita. Mis padres se habian marchado a una feria con mi perro, así que me aburria muchiisimo.

Mientras paseava, me encontré a un pastor aleman, muy limpio y grande. Estava suelto, pero llebava collar. Estuve buscando pero no encontrava a su amo. Lo cogi por el collar y me lo lleve conmigo, a ver si encontrabamos a su amito. Pero despues de pasear por toda la colina, no vimos a nadie. Así pues me quede con él durante un ratito (muy bunoo el rato). Yo iba con una camiseta de tirantes con el sujetador debajo (teia mucho pecho entonces, una 120 mas o menos) y llebava una faldita con un tanga cas transaprente. La falda me iba muy corta, así que solo me la ponia cuando hacia mcho calor.

Empezé a pensar si podria montarme a ese perro, pero me dije que no, que estava en medio de el campo y podia venir alguien. Ademas, quien sabe si tenia una enfermedad el perro. Le empeze a acariciar la tripa. A él le gustava mucho. En tonces me fije en su tranca. Era inmensa, enorme. Eso me excitó mucho. Yo ya lo habia hecho con mi perro y con chicos y chicas (me da igual) varia veces.

Se la empeze a acariciar muy suavemente, mientras con la otra mano me iba tocando los pezones. El perro se dejava. Me quite el sujetador, pero me deje a camiseta por si acaso. Me acariciava los pezones muy suavemente, mientras le hacia una buena paja al perro. Entonces me quite el tanga. Me empezé a meter dedos con la mano que me tocaba los pezones. Seguia tocandole la polla al perro.

Notava quemi liquido iba cayendo. Entonces le acerque mi mano a la nariz del perrito. El me a olio y me la lamia. Yo me lleve la mano en el kussy y el me sigui con el ocico. Me empezo a oler. Yo mientras le tocaba la tranca, Notava que estaba caliente y palpitante. El me empezo a lamer. Que bien que lo hacia. Notava como su lengua rasposa y caliente me acariciava el clitoris. Deje la verguenza a parte y gemi. O dios como me excitava estar en esa situacion.

Me quite la camiseta y la falda. Estava desnuda completamente. El perro me lamia. Entonces yo me acerque con mi cara a su tranca para ver si ya estava lista para que me penetrara. Era enorme y roja. Se la cogi y se la chupe. Él, supongo que pensando que mi boca era mi sexo, me cogio con las patas delanteras del cuello y se me empezó a montar por la boca. Yo lo intentava empujar, pero él se cogia muy fuerte y me arañava. Me relaje y me puse de una manera quje no me aoghava con su tranca. Notava que se iba hinchando e hinchando. Noté como se formava una bola en el interior de mi boca. Me asuste y lo empuje. Me araño toda la espalda. Entonces yo se la empeze a chupar manteniendo las distancias. Notavque su bola iba creciendo. Me quite su polla de la boca, calentita, y de repente, una explosion de semen me mojo todo el cuerpo y la cara. Casi me aogava de la cantidad se semen. Y volvio a descargarse.

Cuando termino, me empezó a lamer la boca, Yo tambien le lamia su lengua. Estuviomos así un buen rato. Yo enia el cuerpo lleno de semen. Pero yo queria que me penetrara. Me puse de cautro patas y le acerque mi coñito a la cara el me lo volvio a lamer. Oh dios, eso era lo mejor. Notava que me corria, y mucho. Entonces el me cogio con sus patas muy fuerte. Y me la volvio a meter. Iba muy rapido, y a mi me dolia, pero me dejava, porque me exctiava mucho. Empeze a pegar gritos de placer. Entonces volvi a notas como su tranca se volvia a hinchar. Una bol entrava en mi coñito. Me dolio, pero era tan placentero… Entonces note como se hichava mucho y de repente, mucho calor en mi interior. Note como un chorro de semen salia de mi coño. Nunca note tanto semen en mi interior.

Despues de veinte minutos, se separo de mi. Me empezo a lamer el coño. Otra vez m corri, pero me dolia mucho, no podia cerrar las piernas. Yo se la empeze a chupar. Estavamos haciendo una especia de 69. Cuando terminamos me vesti y me lo lleve a mi casa. Me ire en el espejo, y tenia todo el pelo blanco y pegajoso de semen. Me duche y luego llegaron mis padres.

Ahora me lo monto con dos a la vez, es mucho mejor.

El dia en que mi mejor amiga y yo dejamos de ser virgenes

Me llamo Nadia y entonces tenia solo 15 años. Mi mejor amiga y yo estabamos en mi casa con el perro, y este nos hizo pasar un buen rato.

A mis 15 años yo aun era virgen, no tenia novio pero tenia ganas de hacer-lo.

Mi mejor amiga Barbara y yo estabamos en mi casa mirando la tele. Mis padres no estaban, me dejaron sola todo ese dia, incluida la noche la iba a pasar sola, por eso invite a Barbara. Tambien estaba mi perro Dover (Golden retrevier).

En eso que nos estabamos aburriendo mucho y nos pusimos en el ordenador a mirar una peli que me habia descargado. Yo me pensava que era la autentica, pero cuando la pusimos aparecieron dos hombres y una mujer haciendolo.

Mi amiga y yo nos reiamos. Quita eso, quita eso.. me dijo mi amiga. Y yo le dije que no, que era muy buena la peli.

En eso que la vimos toda. Habia una parte en que venia un perro y penetrava a la mujer. Al final de la peli me di cuenta de que tenia todas las braguitas mojadas y olia mucho. En eso que ya nos aburriamos otra vez y nos sentamos en els sofa a ver la tele otra vez.

Mi perro se acerco a Barbara y la empezo a oler. Para ya Dover le decia yo, pero n parava y Barbara estava asustada. Mi perro le metio el ozico justo en las nalgas del pantalon corto que llebava Barbara. Yo intentava hacer fuera a Dover, pero este no se movia. Barbara dijo: dejalo a ver que hace. Y lo deje. El perro le empezo a lamer el pantalon y le dije a Barbara: Creo que quiere olerte el kussy. Ella me miro y me dijo: ¿me qito las bragas a ver que hace? Y yo le dije que vale.

Se quito el pantalon y las bragas. y se puso tumbada en el suelo con las piernas abiertas. Vi que sus baragas estaban mas mojadas que las mias. Dover la empezo a lamer mucho. Barbara iba haciendo gemidos y un liquido salia de su vagina. Entonces yo me agache, estaba muuy caliente, y le quite la camiseta a Barbara y le empeze a chupar los pezones. Ella se dejo y mi perro la cogio por los costados dispuesto a penetrarla.

Barbara se asusto y se lo qito de encima y me dijo: yo no quiero que me la meta. Yo le dije que ya lo haria yo. Así que me quite mi faldita y mis braguitas que estaban mojadisimas. El perro se me acercó a mi mientras yo me masturbaba tocandome el clitoris. Barbara, desnuda, me quito la camiseta a mi tambien y hizo chocar sus pezones contra los mios.

Mientras Dover me lamia, yo sentia que un liquido me salia de la vagian. Su lengua era muy calentita y aspera y me daba mucho gusto. Entonces me fijé en su tranca y la tenia toda afuera. Yo me acerque a su polla y empeze a chuparsela, mientras Barbara me iba tocando mis pechos (siempre he tenido muchos, una 120). Dover se dejava y yo se la iba chupando. Vi que su tranca se iba hinchando y ponindo roja. Estaba tan calentita que no pensava en nada mas. Barbara me empezó a chupar el kussy y eso me dio mucho ams gusto.

De golpe mi perro se apartó y se acerco a mi vagina. Barbara se apartó y se puso a besarme. Su lengua tenia liquidos de mi vagina y estaba muy caliente. Me puse para que Dover me pudiera metermela y eso hizó. Al pricipio no acertava. Su tranca, calentisima que parecia que ardiera, me fue rozando mi clitoris, lo que hizo que soltara un gemido tremendo.

Barbara me empezó a chuapr de nuevo los pechos y Dover intentando metermela. De repente note como algo muy grande entrava en mi vagina. Dolio mucho, pero era un dolor agradable. Note como mi vagian se iba haciendo cada vez mas grande y como su pene cada vez entrava mas adentro. Estaba muy caliente y notava como palpitava. Me daba mucho gusto. Barbra se puso a chuparme el clitoris, todo mojado mientras me acariciava un pecho. Yo estaba muerta del placer. Note como la tranca de Dover se iba hinchando. Me dolia pero no se podia separar de mi. Le dije a Barara que li intentara sacarmela pero me hacia mucho daño.

Entonces Barbara se sento a mirar mientras se masturbaba. Puso su kussy delante de mi cara y yo empezé a chuparselo y a meterle dedos. Mientras notava que la tranca de Dover iba creciendo y hinchando. Había una bola en mi interior y de repente.. ZAS. Explotó. Un monton de semen en mi vagina. Note como se escurria. Era muy calentito, Me gusto mucho. Barbara se dejava hacer por mi mientras el perro iba descargandose una y otra vez en mi vagina. A la quinta o sexta vez, note como su tranca ya no era tan grande, pero aun no nos podiamos separar. Me dolia cuando lo intentabamos. Dover parecia estar muy a gusto, como yo. Notava su tranca caliente dentro de mi, mojada por semen.

Al pasar 30 minutos mas o menos se separo de mi. Yo aun estaba chupandole el kussy a Barbara, que estaba muy mojada. Cuando se separo de mi se empezó a lamer la tranca. Entonces Barbara se le acercó y se la empezó a chupar. Dover se dejava. A mi me dolia mucho mi vagina y se lo dije a Barbara. Ella me la empezó a chupar y a acariciarme el clitoris. Poco a poco el dolor se fue calamndo. En esuelo habia un charco de semen y de mi sangre.

Al final nos duchamos Barbara y yo juntas, haciendo de las nuestras, pero ellas no me metia dedos, pues tenia la vagina muy dolorida. Des de entonces, lo he hechocon Barbara y con Dover un monton de veces.

Española consuma su fantasia zoofilica en un viaje a Peru

Esta es una historia real.

Todos los datos son veraces, salvo el nombre de ella a quien llamare en adelante “Catalina”; una amante muy caliente de España que conoci a gracias a sexosintabues.

Esta es la historia de la mujer mas feliz del mundo y su descubrimiento zoofilico.

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Todos los datos son veraces, salvo el nombre de ella a quien llamare en adelante “Catalina”; una amante muy caliente de España que conoci a gracias a sexosintabues.Esta es la historia de la mujer mas feliz del mundo y su descubrimiento zoofilico.

Ella era mitad Española, mitad Peruana pero vivia en Barcelona por motivos de estudios, donde trabajaba como empleada domestica y solia quedarse a solas en casa durante la tarde… con la mascota.

Catalina me contaba por el messenger como en una de esas tardes con poco que hacer, habia visto imagenes de chicas siendo montadas por sus perros.

Ella queria iniciarse totalmente con un perro; habia solo tenido acercamientos timidos; se la habia tocado a su perro, dejo que la monte con bragas, y una vez, solo una vez le chupo la punta del pene para ver a que sabia.

El morbo estaba a flor de piel, pero le faltaba ese empujoncito que complementara su sexualidad.

La parte realmente interesante se da gracias a un un viaje que iba a realizar a Lima Peru para visitar familiares, asi que decidimos conocernos personalmente.Ya eramos muy amigos y nos habiamos visto por webcam, habiamos fantaseado durante unos cuantos meses y nos habiamos convertido en grandes amigos. Estabamos felices (y excitados) de poder compartir este tipo de secretos…

Habiamos construido, amistad, confianza, incluso algo de romance. Me moria de ganas por conocerla.

Nos encontramos en un cafe en un lugar conocido como Larcomar, en el distrito de Miraflores. Cuando esos ojos verdes me miraron, se levanto acercandose, y wow ! al ver esa silueta pense “es toda una pornostar !”. Labios gruesos, senos grandes y redondos, caderas amplias, cola parada, piel blanca ligeramente bronceada. Se veia mil veces mas linda que por webcam. Era increible, no podia tener tanta suerte, pero era cierto, era ella, era Catalina.

Conversamos hasta la noche y era evidente que ni ella ni yo estabamos dispuestos a pasar la noche solos teniendonos alli el uno al otro.

Esa fue la primera noche que compartimos juntos. En el departamento senti como me latia el corazon al borde del infarto cuando deslice sus bragas hasta el piso y tuve su peludita vagina a dos centimetros de mis labios. Me la comi toda, le mordi las areolas abrazando sus ricos senos y me corri tres veces en ella, incluyendo su cariñoso orificio anal.

Catalina como te amo! – parecia decir todo mi cuerpo extasiado.-

Luego de un par de encuentros de este tipo, el tema de las fantasias zoofilicas surgio.

Sabiamos que lo ibamos a hacer, no habia duda. Ella estaba dispuesto, yo estaba convencido; lo dariamos todo para que finalmente alcance la plenitud sexual con mi ayuda.

Asi que quedamos en que llevaria a mi perro recien bañado y perfumado a su casa por la tarde.

….

Pareciamos unos animales.

Eramos tres en la sala de ese edificio, mientras por la ventana la luz naranja del sol nos iluminaba desnudos, a Catalina, a mi pastor aleman (Brando) y a mi. Los tres a cuatro patas…

Brando y yo comenzamos a olfatear a nuestra hembra. Yo le ilustraba el camino, separando las duras nalgas de catalina y acariciando con mi dedo ese precioso ano marron que contrastaba con su blanca piel. Le frotaba el clitoris y ella gemia como perrita. Brando se acercaba y comenzaba a lamerle el culo con esa larguisima y aspera lengua humeda.

Pude ver como Catalina se mojaba y se abria como una rosa en primavera. Me calente tanto que queria darle el ejemplo a Brando, asi que intriduje la roja cabeza de mi pene en la vulva de mi amante y presione fuerte para que me sintiera crecer adentro. Luego sali.

Brando Lamio. Brando lengueteo. Brando monto.

Empezo a cabalgar a mi amante alli, justo delante de mis ojos.

Brando estaba trepado sobre su espalda moviento ritmicamente su cadera; erecto, erguido, sintiendo el interior de su hembra.

Ella tenia una lagrima de felicidad cayendo por sus rojisimas mejillas abrazandome mientras era por primera vez penetrada por otra especie. Eso era ella, una mujer, una hembra humana siendo poseida por un perro que le dejaba rastros de apareamiento y leche caliente entre las piernas.

Estabamos enfermos, hirviendo de fiebre sexual, delirando de tanta pasion y placer que parecia la droga mas fuerte del mundo. Era una mezcla de todo al mismo tiempo, mi lengua en su cuello, su lengua en mi pene, su abrazo desesperado mientras Brando terminaba de eyacular todo su esperma en mi mujer. Nuestra mujer.

Brando salio, se lamio el pene un par de veces y luego fue a apaciguar a nuestra hembra lengueteando su recientemente abusada vagina.

Catalina me miro excitada con ojos de “no puedo creerlo!”. Juro que nunca en toda mi vida habia visto un rostro de tanta felicidad.

Era una alegria tan grande que me parecio condenable y absurdo que existan personas en contra de la zoofilia en este mundo. Catalina era la persona mas plena y feliz del mundo gracias a ese descubrimiento y no existia nada que pudiera evitar dicha sensacion.

Brando se quedo un largo rato lamiendose el pene hasta que se achicara.

Catalina y yo nos tomamos una ducha juntos y seguimos haciendo el amor.

Esto sucedio hace cinco años atras, en uno de los momentos mas felices de mi vida. Hoy Catalina esta casada en España, tiene un hijo y seguimos siendo amigos.

Fue una de las mejores amantes que he tenido jamas y esta historia es un homenaje a ella y a todas las mujeres que han descubierto en la zoofilia un camino hacia la plenitud sexual y la felicidad.

pinturablanca@hotmail.com

cogiendo con mi borrega. zoofilia hombre

Mi nombre es José, soy de jalisco, México y les voy a contar como inicie en el mundo de la zoofilia con mis borregas.

Yo tenía 19 años en ese entonces y me habían regalado 2 borregas peliguey uno de mis tíos (que también criaba este tipo de animales).

Además me aconsejo que les buscara un semental porque ya estaban lo suficientemente grandes para que se reprodujeran a lo que yo le conteste que buscaría el adecuado para ellas. A las borregas las tenía en un terreno bardeado propiedad de mis padres al cual había acondicionado para que fuera el corral, así que la gente no podía ver hacia adentro por la alta barda que lo rodeaba. Los días pasaban normalmente, hasta que un sábado por la tarde, mis padres me dijeron que saldrían de viaje el siguiente día a Guanajuato, por lo que me dejaban las tareas que realizaría en su ausencia.

Ese día por la noche no me podía dormir razón por la que me conecte al internet y me puse a buscar porno y en uno de esas búsquedas, me apareció una página de zoofilia, la cual visite y me calentó ver como varios sujetos cogían con todo tipo de animales. De ahí en delante, mi mente se empezó a llenar de pensamientos muy cachondos en donde imaginaba que me cogía a un animal. Al día siguiente (domingo muy temprano) me levante y mis papas se despidieron de mi y me avisaron que vendrían por la noche. Al recordar lo que había visto por la madrugada, me empecé a poner muy caliente y sentí que no debía desaprovechar la oportunidad que me ofrecían mis padres al marcharse. Sin dudarlo me dirigí al lote donde tenia a los animalitos (estaba a las orillas del municipio razón por la que casi no había gente viviendo cercas de ahí) abrí el portón y lo cerré por dentro y me acerque lentamente hacia una de las borregas, claro que se asustaron y empezaron a correr, pero con maña logre atrapar a la mejo.

Era la más bonita de las 2, tenía un cuerpo muy desarrollado y tonificado, tenía una vulva muy preciosa y a lo que veía, estaba en celo. La amarre con un mecate y ella se dejo caer al suelo. Ya teniéndola abajo, yo estaba muy nervioso y caliente, sentía un temblor en todo mi cuerpo; rápidamente con mi mano derecha empecé a acariciar su vulva que la verdad estaba muy calientita. Empecé a frotar mis dedos con sus labios y note como poco a poco la borrega empezaba a respirar cada vez mas rápido; yo seguía desenfrenado masturbando su picha y poco a poco empecé a hundir uno de mis dedos dentro de ella. Me costaba mucho trabajo meterlo, pero sentía como su interior era muy húmedo, caliente y como sus músculos de la vagina se contraían ¡la borrega gemía dulcemente! Estuve acariciando por unos minutos, también lubricaba con mi saliva para que se dilatara más ese esquicito agujero; sentía como mi verga estaba muy dura y creí que era el momento justo para empezar mi malicioso plan.

Entonces me arrodille, me desabroche el pantalón, me baje el bóxer y tome mi gruesa, cabezona, venuda y peluda verga con mi mano y la dirigí hacia su picha. Sentí como el placer recorría todo mi cuerpo cuando mi glande toco su vulva, poco a poco empecé a hacer presión sobre su sexo y mi verga empezó a entrar lentamente. Sentía que llegaba al suelo, sus paredes vaginales presionaban mi pene, su interior era tan caliente y jugoso que sentía que reventaría inmediatamente.

Mis centímetros se hundían dentro de ella y ya nomas jadeaba rápidamente sacando su lengua, empecé a meter y sacar lentamente para no venirme pronto por unos 3 minutos hasta que note como su orificio se había dilatado tanto que mi verga se deslizaba sin problemas hacia su interior. También sentía como los líquidos vaginales de la borrega empapaban mi camote. Me sentía en la gloria. Después empecé a bombear rápidamente hasta escuchar el ruido que producía el aire que entraba a su coño y salía por la presión de mi herramienta. Perecía que la borrega se estaba muriendo pues respiraba exageradamente y sus ojos se perdían en la nada, eso me causaba mas calentura y seguía penetrando tan fuerte como podía, también escuchaba el ruido que se generaba por el choque de mis testículos con sus genitales. Y en una de esas embestidas, me vine, arrojándole chorros y chorros de leche dentro de su vagina. Me estuve pegado con ella hasta que mi verga se empezó a encoger y al sacarla de adentro de ella, vi como la leche escurría de su vulva.

Después me pare, me subí los bóxer, abroche el pantalón y desamarre la borrega; les eche de comer y me retire de aquel lujurioso lugar.

Desde entonces me he estado cogiendo a esa borrega 3 o 4 veces por semana cuando tengo tiempo, pues la universidad me ha tenido muy ocupado. He cogido con mas borregas y algunas perras, pero esa es otra historia!, la verdad me gustaría coger con burras y yeguas pero no se ha dado la oportunidad; espero que pronto se me cumpla el deseo.

Espero les haya gustado mi relato, espero sus, comentarios y sugerencias; también platicar acerca de este deseo sexual e intercambiar material. Me gustaría conocer mas acerca de este fascinante mundo de la zoofilia, si existe alguno o alguna que me pueda ayudar, pues eh hora buena tíos!