con casi 13 añitos

con casi 13 añitos …sorprendi a mami y athilas …ellos despues me sorprenden a mi luego…

con casi 13 añitos

Hola les paso a contar que me llamo julita y que en realidad tengo 15 años.

De mi les contare que soy de estatura regular de 1.70 de complexion

delgadita pero muy bien proporcionada de todos lados, mis ojos son color

miel y mis cabellos castaños claros y largos hasta mi colita que es muy

linda digase de paso.

Yo vivo en el la parte sur de America del sur en el rio de la plata, aqui mi

mama y yo vivimos practicamente solas ya que mi papa pasa trabajando fuera

de mi pais y nos viene a visitar de ves en cuando. A mis 10 añitos mi papa

me regalo un perrillo de cruza de doverman y ovejero aleman que es un

perrillo muy cariñoso y muy lindo que digase de paso que con la intencion de

que ni mi mama y yo nos encontraramos solas cuando el estuviera de viaje nos

hiciera compañia.

Pero lo que les voy a relatar ya paso tres años atras, yo regresaba del

colegio temprano porque me faltaron materias y al llegar a casa extrañe que

athilas(el es el cachorrito que nos regalo papa a mi y a mama) no me saliera

a saludar como comun mente el frecuentaba, pero yo traia otra idea en mente

que era acarisiarme la conchita como yo avia aprendido ya hacia muy poquito

tiempo que me enseñaron mis compañeritas del colegio, ya en mi dormitorio y

en mi cama ya desnudita y con las piernitas bien abiertas y mi conchita bien

restregada y rojiza y calentita de tanto pajearme siento en mi casa un ruido

yo que sabia que mi mami estaba trabajando y no vendria tarde a la noche

pensaba que estaba solita para hacer de mis cositas a mis anchas Y ese ruido

me espanto demasiado y sali a recorrer por el resto de mi casa pero cundo

salgo de mi dormitorio oigo de nuevo ruidos y eran del dormitorio de mis

papis y me asomo muy despacio y la puerta estaba semi abierta y me pongo a

espiar que era lo que ocurria dentro y la sorpresa que me lleve, seria mi

mami que estaba desnudita y mas me sorprendio el cuerpazo que tenia era muy

hermoso con su piel muy blanca y su figura descomunal con unos senos hermoso

de grandes y parejos y pezones rosados y grandes y a la vista estaban muy

duros como puas y caderas amplias y muy prietas en la cintura y piernas muy

bien torneadas y firmes y su cabellera muy larga y rubia pero mas fue mi

sorpresa que estaba de piernas bien abiertas y en Medio de sus piernas

estaba el ya no tan cachorrito de athilas lamiendole la conchita y ella se

retorcia de placer y gemia como una loca perra en celos esa imagen de causo

una pintada en medio de mi conchita que jamas en mi corta vida de pajearme

la conchita habia tenido jamas, me quede observando un poco mas y no queria

llamar la atencion de mi mami y athilas, ella lo llamaba mi machito mio y

decia “comeme la conchita mi machito que yo soy tu perra en celo “y yo

entraba mas en calor y me comenzaba una comezon tremenda en muy conchita y

mis pequeños pezones que se ponian mas duros todavia y no podia creer que

eso me podria ocurrir a mi estaba sintiendo cosas estañas, me comence a

pajear con tremenda vista que tenia y las cosas que mi mami le decia a mi

cachorrito ,cosas que nunca pense escuchar en mi vida y que mi mami sabia

decirlas “sacame la lechita mi de mi conchita mi machito que soy toda tuya”

repetia mi mami con tanta excitacion perdi el control de mi cuerpo y empece

a temblar en mi primer y verdadero orgasmo que golpee la puerta si quererlo

y se abrio un poquitin en eso mi mami mira hacia donde yo estaba y me pega

el grito–julita que haces alli –,y yo me escapaba a mi dormitorio y mi

mami pega una grito de nuevo y quede petrificada en el lugar y me llama a

su lado y me dice;–porque la espiaba– y le–conteste que fue un error– y

ella me dice– un muy grave error que ya en un momento lo corregiremos – y

viendo que yo estaba desnudita tambien me pidio que la acompañara hasta la

cocina con athilas detras nuestro olisqueando a mi mami y Ami y sentia la

nariz fria en mi culito entre las nalgitas y cundo llegamos abrio la

heladera y saco una mermelada y manteca y la levo al dormitorio junto a mi

me puso acostada en la cama y me separo mis piernitas y dice–pero que linda

nena que tengo y que lindo cuerpecito tiene–a mi me entro un calor en todo

el cuerpo que parecia que me rostisaba a fuego lento–y mira que linda

conchita tan linda tiene y virgencita todavia y esos senos tan ricos

–porque yo no me animaba siquiera a meterme un dedito en mi conchita–mira

athilas que rico platillo te tengo preparado para ti–a mi me recorrio un

frio en pensar lo que se le cruzaba a mi mami por la cabeza en ese momento

,pero mi mami se agacho y me comenzo a besar la conchita y el culito tambien

virgen y me metia su lengua entre mis labios de mi concha y el agujerito de

mi culito y me bolvia loca sentir tremenda caricias por primera vez en mi

vida y que bien lo hacia estaba que dando loquita por la chupada de conchita

que se estaba mandando mi mami conmigo en eso veo que mi mami toma un poco

de mermelada en sus dos dedos y la lleva a su conchita y lama a athilas y la

comienza a lamer a ella y ella en cuatro lamiendo a mi y athilas a ella me

volvia mas loca al sentir su lengua en punta pretender entrar en mi culito

dilatado que pretendio meter un dedito en ese orificio tan pequeño que pegue

un que quejido y gritito de dolor y en ese momento mi concha que llego el

punto que estallo y que la llene la boca a mi mami de mi rico y abundante

lechita de mi conchita mami la tomo todita ,mami me puso mermelada a mi en

mi conchita y llamo a athilas y me dije eso no es nada mi nena adorada ya

vendra lo mejor– y athilas comenzo a lamer como poseso mis jugos y la

mermelada y senti una lengua muy aspera y a la ves babosa que me levaban al

quinto cielo y alli no pude resistir mas y tube otro orgasmos tremendo que

me temblo todo mi curpesito pero athilas no abandonaba asi nomas esa presa

tiernita que era yo seguia con su faena y en eso miro a mi mama para que

viera que feliz era su nena cuando veo que mi mami tenia si cabeza entre las

patas de athilas y tenia un molimiento de vaiven y me doy cuenta que tenia

una cosa roja en si boca pero sigo disfrutando un ratito mas, en eso mi mami

saca a athilas de mi conchita lo da vuelta de patas Asia arriba y me convida

con esa cosa roja y yo le pregunto que es eso y me dice –ya sabras a su

debido momento ahora solo saborealo un poquito —

Lo comienzo a chupar como si fuera un caramelito y el comienza a lanzar un

liquido muy fuerte de gusto y muy finito de textura y resbaladizo al tacto

de mi lengua en mi paladar pero muy rico al tragarlo al rato de saborearlo

pero de mucha cantidad que se me escapaba por mis comisuras de mis labios y

tube que soltarlo y en eso mi mami termina de vaciar a athilas de su rica

lechita que le salia de ese cilindro que ya estaba de gran dimension el

momento que yo lo comence a chupar y mama me metio la lengua en mi boca para

que yo compartiera lo que me sobraba y lo que tenia sobre mis labio y ella

me lo daba con su boca para que ese liquido tan sabroso no se desperdiciara

nada, mami me en barduno todo mi cuerpo Con mermelada y me dejo bien melosa

y ella y athilas se encargaron de limpiarme varias veces y mami se metia

todo mis pechitos en su boca y me succionaba fuerte mis pezones hasta casi

sacarme sangre de ellos y eso me excitaba mas y yo le pedia mas y mas y ella

me dice –¿quieres mas? tendras mas ponte en cuatro –y acto seguido llama a

athilas y le pone unas calcetas en sus patas delanteras , el me toma de mis

caderas y comienza un movimiento de vaiven y por debajo de mis vientre mami

pasa una mano y me unta mi conchita con manteca y toma la pija de athilas y

la guia a mi conchita –mami me va a matar con esa pija que tiene — tu

querias mas y eso te enseña a no espiar a tu mami lo que hace en su

dormitorio–y athilas comienza a empujar con firmeza con su pija en mi

conchita y la ayuda de mi mami que me empezo a penetrar de apoco y me

desgarraba toda por dentro y yo lo sentia –mami me rasga toda por dentro

–ella –aguanta que luego viene lo rico– ,pero ella seguia y el tambien

con sus empujones que me sacudian y en eso de un solo empujon me entero el

resto de su pija dentro de mi muy desflorada conchita ,de dolia ,me ardia

estaba desesperada parecia que me desmayaria athilas comenzo un movimientos

mas rapido que no pensaba que animal o hombre alguno pudiera moverse de esa

forma y pegaba mas fuertes sus embestidas y yo sentia su pija toda alojada

dentro de mi y la sentia cada ves mas grande y me ardia mas y mas que en un

momento de dolor y ardor comence a sentir muy rico y a gozar muchisimo que

comence a gritar como una loquita –dame mas athilas mio dame mas mi machito

llenare con tu lecchiita ,dame mas dame tu lechiiiiiiiita qqqqeueu me

aaccccaaboooooooo mmmmmmmaaaaaaachiiiiiiiitooo ,ttttttttooooooooommmma mii

llllllleecchiiiiiitttaatata ttttttttaaaaaaaammbbbbbienn

hhhhhhhhhuuuuuuuuuuuummmmmmmm—y el seguia bombeando hasta que comenzo a

disminuir sus movimientos y yo comence a sentir un dolor mas profundo y

muchisimo mas ardor y le decia a mi mami –que pasa que parese que me parte

despues que me hizo gozar como perra en celo–y mami — quedate quietita un

ratito mas y intentaba consolarme dandome besitos en mi boca y tasajeaba mis

pechitos y en un momento athilas dio su ultimo empujon y el dolor fue

insoportable que casi me desmayo y athilas se quedo quietito pero yo no

aguantaba mas y mami pasa su mano por mi vientre y comienza a sobarme mi

clitoris con la lechita mia y la de athilas que se escapo mientras athilas

me daba la tremenda cogida del año con esa sobada me estaba haciendo mi mami

en mi clitoris comenzo a Pasar el dolor y el ardor y comence a sentir rico y

sobre todo la tremenda pija que tenia ensartada en mi conchita que la sentia

hasta mi mas profundo rincon de mi utero sentia como palpitaba y como

largaba chorros de leche de su pija que chocaban contra las paredes de mi

utero entre la sobada de mi mami y la pijota de mi athilas no soportaba mas

y me fui en tres o cuatros orgasmos mas que me hicieron temblar –mami

cuando se saldra athilas dentro mi que me esta secando de tantas veces que

ya acabe?– ella espera mi amor que ya van 25 minutos ya deven de estar por

desabotonarse y ducho eso senti como athilas comenzo a tirar para adelante y

mami me ayudo a tirar para el otro lado porque mis fuerzas ya me abandonaban

y se sintio un sonido especial y nos separamos mama no aguanto y se tiro

sobre athilas a chuparle la bergota que era tremenda cosa que nunca me

imagine que me podria entrar a mi y a nadie yo no podia moverme y mami me

dijo– quedate quietita que ya estoy contigo mi vidita –luego que termino

de limpiar a athilas cosa que yo observe todo y ella bino a mi y me abrio

las piernitas y dijo –pobre mi nenita como le quedo esa hermosa y sabrosa

conchita conchita –y comenzo a lamerme a mi tambien y a Meterme primero los

dedito y luego la su delicada mano dentro de mi conchita que me pajeo hasta

sacarme otro orgasmo, saco su mano de mi conchita llena de leche mia y de

athilas mezcladas con un poco de sangre mostrando como la lamia pero su mano

no era como la descomunal pija de athilas que era un monstruo de mas de 22 a

25 centimetros gorda en el medio de su tronco como una lata de refresco de

cola y nada que hablar de su boton de sus tronco y eso se los dejo a su

imaginacion bueno los tengo que dejar pero les seguire contando de esta

experiencia que no termino aqui se los contare en otro relato pero una cosa

les dejo en claro este relato es veridico y sucedio en mi vida real

—espero sus comentarios un besote y gracias- escriban si lo desean gracias

julita.

Mi maestra y su perro

Los chicos pensais que nosotras no tenemos nuestras necesidades sexuales, aun los medicos, todavia despues de mucho tiempo no saben definir el orgasmo femenino y muchas cosas mas de nuestro organismo sexual.

Yo se que a muchas de nosotras no nos gusta comentar lo que es nuestra vida sexual, que sentimos, que hacemos, cuando no nos sabeis aplacar ese calorcito que se nos viene y se nos va, como hacemos para no quedarnos asi y de verdad es un tabu, aca en mi casa las mujeres no somos una excepcion de la regla, nadie comenta nada, nuestra regla, nuestras masturbaciones, como nos desvirgan, nos casamos, tenemos hijos, les ponemos cuernos y nadie comenta nada de nada, nos olvidamos que somos, sin equivocarme, el otro complemento sexual de los chicos.

Tenia 14, mi hermana 16, viviamos en el segundo nivel. Mi padre, un enamorado del futbol soccer, tenia un equipo, con mi madre peleaban constantemente, porque despues de un partido siempre se iban a bañar todos los jugadores a nuestro apartamento y dejaban eso, bueno imaginense… mi padre por eso, en la parte del jardin de abajo habia mandado a hacer un baño solo para ellos y nosotras desde la ventana los veiamos desnudos, les conocimos su pene a todos.

Yo a esa edad pensaba que como era posible que esas cosas le pudieran entrar a una en ese hoyito, no lo concibia, me decia que era imposible, que el sexo era de otra manera, hasta que un dia buscando entre las cosas de mis padres encontre, lo que para mi fue mi despertar mentogenital, un VHS pornografico, en ese momento no sabia de que se trataba.

Me lo lleve a mi cuarto y por la noche, lo puse, se trataba de una chica que se metia la cosa de un hombre de color, en su vagina y en su boca, de verdad que me puse calientita de verlo, ante ese espectaculo, tuve mi primera lubricacion sexual, sentia maripositas en la boca del estomago, me abri de piernas y me toque, tuve alli tambien mi primera contraccion vaginal, senti que mi cuerpo habia estallado, no comprendi que era lo que me estaba sucediendo, me quede bien dormida.

Me habia convertido en muy amiga de mi profesora y esta tambien me habia tomado cierto cariño, me ayudaba mucho, era una mujer de mediana edad, no era bella, pero si generaba mucha vitalidad, en varias oportunidades me solicito que me quedara a cuidar su casa, que quedaba enfrente de mi casa y mi mama gustosa siempre le decia que si, estabamos a punto de cerrar ciclo escolar y ese dia me pidio que si volveria a quedarme en su casa, al salir fuimos con mi madre y como siempre accedio, ese dia, como siempre me pidio que por las noches no dejara entrar a su perro a la recamara, que se quedara en la sala.

Ya estando en la casa, me bañe y me acomode en su cuarto a ver television, ya tarde me dio hambre y me levante a la refrigeradora, como traia las manos ocupadas y me faltaba el refresco la puerta la deje abierta y en ese descuido el perro, un gran danes, grandote se metio al cuarto y no me di cuenta, como se imaginaran solo estaba en brazzier y pantaletas.

Despues de haber refaccionado, empece a buscar el control de la Tv, no lo encontraba, levante sabanas, mire muebles y nada pense, que se habia ido debajo de la cama, desde la posicion de arriba lo empece a buscar y cabal, alli estaba, pero no lo alcanzaba, me tuve que bajar y quede en posicion de cuatro patas, asi estaba cuando senti que algo humedo y frio me buscaba entre mis piernas, inmediatamente me di vuelta, asustadisima, el corazon se me queria salir, me tranquilice, me subi a la cama, el perro tambien estaba sorprendido y ante mi reaccion se fue para un rincon del cuarto.

Ante lo inesperado no habia podido recoger el control remoto, fui a la cocina y traje una palo de trapeador y con el lo hale, y me puse a cambiar canales, todavia no pasa de la sorpresa, como ya era tarde trate de sacar al perro del cuarto y lo halaba del collar y no pude hacerlo, me conforme con dejarlo alli, solo que me puse como mil sabanas, porque no queria que volviera a suceder lo anterior.

Desperte y el perro alli estaba echado, pude ver como de su capuchon se le salia parte de su pene, era bien colorado, se lo lamia, la mente me trabajaba a mil revoluciones, el como adivinando, cada uno de mis pensamientos, de un salto subio a la cama y me empezo a ver, alli tan cerca me pude percatar de su enorme pene, era grande de verdad, se lo lamio, yo tenia miedo de mis pensamientos y de las reacciones del perro, se lo lamia esperando a que yo hiciera algo, me subio una de sus enormes patas a mis musculos y empezo a hacer los movimientos de penetracion que les hacen a sus hembras, alli se le salio todo del capuchon y no se porque se lo toque, era pegajoso y al contacto de mi mano como que lo irrito y se lo lamio.

Sin mostrar interes y disimuldamente, abri mis piernas para ver que hacia y empezo a olfatear mis piernas hasta que llego a mi entrepierna, alli se quedo olfateando, buscando no se de que, con su cabeza separo mis muslos y empezo a lamer encima del panty, que gozo, que placer el que me brindaba su lengua aspera y himeda, en un momento me quite mis panties y le deje todo mi sexo a su sabor y antojo, me lamia, me abria mis labios vaginales, me separaba con su lengua mis vellos, senti deseos de orinar y alli me vine, era la segunda vez en mi vida que habia sentido esa sensacion, esos espasmos anales y vaginales, era mi orgamos.

Me quede quieta y el comprendio o entendio o no se que, que para mi ya todo habia terminado, se levanto y se fue, salio y pude verlo que se lamia todavia su pene, puse mi mano a un lado y vi que la sabana de abajo estaba toda humeda en abundancia, no sabia si eran mis jugos vaginales o su esperma lo que habian manchado.

Eran apenas 14 años y en pocos meses, siendo virgen, estaba teniendo placeres eroticos, cuantas chicas de mi edad, solo se masturbaban o ni siquiera a eso llegaban y yo me sentia a veces bien a veces mal, era una sensacion estraña.

El dia de fiesta de finalizacion del curso lo hicimos en la casa de la maestra y el perro me prodigo de cariño especial, cuando ya todo habia terminado, estaba por despedirme de ella, cuando me dijo directamente, si yo habia jugado con el perro una de esas noches, senti una vergüenza tremenda y claro le dije que no, que como lo podia creer, me puse a llorar, de pena y saberme descubierta, me abrazo, me consolo, me dijo que me fuera a lavar la cara porque si no en mi casa me preguntarian porque tenia los ojos rojos.

Estando en el lavamanos y ella sentada en la tapadera del sanitario, me dijo que ella si lo estaba haciendo, que lo descubrio en forma casual, estando en cunclillas, el perro se le monto y tratado de penetrarla, que como estaba con short, lo dejo estar y vio que el tenia cierto entrenamiento para hacerle el sexo, que esa noche lo dejo entrar a su recamara y que le prodigo uno de sus orgamos mas placenteros, y que de alli practicamente se habia convertido en su mejor relacion sexual, pero, que a la fecha no se dejaba penetrar, pues miraba que lo tenia enorme y pensaba que la podia lastimar vaginalmente.

Me comento que buscaba por el Internet, toda clase de informacion de veterinarios, de enfermedades que se podian trasmitir y que practicemente el perro era muy limpio. Me interrogo si lo hicimos y le dije que si, ante su confesion espontanea, me pidio que no se lo fuera a comentar a nadie, pues si no ella se podia encontrar en dificultades, le pedi quedarme esa noche y llamamos a mi mama, la que accedio como otras oportunidades.

Mi joven mente estaba excitada a que esa noche sucediera algo, tomamos una leche caliente y alli estaba hecha el perro, esperando no se que, nos pusimos haber TV, respirabamos ambas profundamente, nerviosas, esperando que alguna tomara la iniciativa, me dormi con esos pensamientos, el dia para ambas habia sido agitado, no se que horas eran cuando senti que alguien urgaba entre mis pantys, era ella, me hice la dormida y la deje estar, me acomodo de tal manera que me empezo a meter el dedo entre mis labios vaginales, me olia mi sexo poco a poco me fue abriendo mis piernas hasta lograr una posicion comoda, por una de mis mangas me metio el dedo, pero me lastimo y mejor desperte.

Se me quedo viendo y me abrazo me dijo que si queria que lo hicieramos, le dije que no sabia, que nunca habia tenido ninguna experiencia, que era virgen, todas esas cositas. Me desnudo, quede expuesta a lo que ella quisiera hacerme, no me opuse, ella tambien se desvistio y se acosto encima de mi cuerpo, lo frotaba, despues se acomodo en especie de tijera y nuestras dos vaginas se rosaban una a otra, en eso estabamos cuando, el perro se subio a la cama y se nos quedo viendo.

La maestra me abrio las piernas y me empezo a dar besos en mis labios, buscandome mi punto critico, hasta que lo encontro, tenia mis ojos cerrados, de la emocion y los abri, vi que el gran danes estaba lamiendo entre las piernas, era un doble gloso, ella me disfrutaba y el perro la disfrutaba a ella, estaba super excitada, me dijo que ella estaba preparada para que el perro la penetrara, pero que yo le ayudara, buscamos la mejor manera y esta fue de que se pusiera boca a bajo con las piernas libres en la cama.

El perro al nomas verla en esa posicion se le encaramo y empezo a culiar para metersela, no podia encontrar la entrada vaginal, ella se la agarraba, se la ponia en su hoyito, pero el perro en su desesperacion se le zafaba, les tenia que ayudar le tome el pene al perro y con mis dedos palpe el orificio de entrada, se lo puse y de un solo empujon lo vi desaparecer, mi maestra que hasta ese momento habia permanecido quieta al sentir la penetracion, pego un suspiro profundo y un gemido lastimero, que me dio miedo, el perro se meneaba a mil revoluciones por minuto, de la vagina de mi maestra salia una gran cantidad de esperma.

Yo estaba super, al lado de la cama y sabiendo que nadie me veia me estaba masturbando, me estaba dando mi propio placer, pero tambien sentia deseos de esa cosa grande y colorada dentro de mi, si a ella le habia entrado, tambien era posible tenerla dentro de mi cuerpo, terminaron, ella quedo extenuada sin poderse menear, el perro se le desmonto y se puso a lamer su pene, a sentir los jugos vaginales y la esperma entre mezclados, yo tenia todavia mis dedos jugando, se levanto y me fue a buscar mi entrepierna y yo gustosa se lo regale.

Vi como ella con sus toallitas se limpiaba su conchita, al verme a mi se nos acerco, ayudandome a sentir placer, me acariciaba mis pechos, me dijo que me pusiera en cuatro patas, que ella me protegeria para que solo me sobara su miembro pero que no me penetrara, le hice caso, el perro al verme en esa posicion que se ponen sus hembras, me fue a olfatear primero, posteriormente me lambio y me encaramo sus tramendas patas, me lastimaban sus uñas mi espalda, pero el placer era superior, empezo a buscarme la entrada virginal, y ella se la retiraba.

En cada acercamiento me dejaba caer esperma, lo que hacia que me mantuviera lubricada, tenia un culiado rapido que yo en mi excitacion queria seguir, pero no podia, sentia como su miembro blando, pero firme buscaba el hoyito que le daria placer, en eso senti que mi maestra en vez de que no me fuera a penetrar, me lo acomodaba en el ano, senti como un dolor muy profundo invadio mi recto, senti que algo me estaba entrando, como sus movimientos eran rapidos, su penetracion rapida y profunda, la lentitud de los mios no habian logrado el proposito de que no me penetrara, senti como en sus movimiento me topaba con su pelota, que se le habia formado atras, cada vez que me penetraba analmente, soltaba chorritos de esperma que me ayudaban a mantener mi ano lubricado y no me lastimara.

Ella despues de su accion, me busco mi clotoris y me lo empezo a masajear, no pude ante tanto gozo, me vine, no se si dos, tres o mas veces, los tres quedamos rendidos. Ante toda ese erotismo y placer, habia logrado permanecer virgen, no se hasta cuando, ¿sera el gran danes?, ¿sera el dedo o el vibrador de mi maestra? ¿o sera el pene de un hombre el que me desvirgue?. Espero que les haya gustado.

Mi Rotwailer

Un joven que esta en plena curiosidad sexual se va interesando cada vez mas por las relaciones con animales, hasta que acaba probando con su propio perro.

bueno esta historia comienza cuando de casualidad estaba solo en casa y mi unico acompañante en ese momento era mi rottwailer, yo tendria en ese tiempo unos 14 años y era el momento en el que estaba mas cachondo que nunca, y yo desquitaba mi furia o mas bien mi cachondez con el porno.

Un dia de casualidad cuando estaba comprando una pelicula y me llamo la atencion una sobre todas las demas que era de sexo con animales que decia xxxxx o sea era 5 equis, y en la portada salia un caballo un perro y una mujer, pero como iba acompañado de un amigo no quise dar mala impresion y compre una normal, pero me quede con la duda de como era.

dias despues cuando estaba yo solo en casa, sali al jardin que esta tapado por un domo y no alcanzan a ver los vecinos lo que se hace ahi, y mi perro se trepo a mi pierna y me empezo a hacer el tipico mete y saca pero en mi pierna y cuando me separe de el vi que su verga estaba de fuera y que iba en aumento, y me puse a cien, pero despues me dio asco y me meti, pero en la noche comenze a pensar en que se sentiria que un perro me enfundara como un hombre a una mujer, y me excite tanto que me masturbe pensando en eso.

al dia siguiente mis padres salieron y no iban a volver hasta en la noche asi que sali al jardin y ahi estaba el perro lamiendose la verga frente a mi, y cuando me vio fue corriedo hacia a mi y me empezo a hacer el bailecito ese otra vez, esta vez me saque la verga e hice que me la lengüeteara toda y asi lo hizo durante unos tres minutos los cuales yo disfrute mucho, y sin pensarlo dos veces me baje los pantalones hasta las rodillas y me puse a cuatro patas.

Inmediatamente que el perro me vio en esa posicion se me monto y me penetro y lo raro es que yo no senti ningun dolor, sino que mas bien fue muchisimo placer, asi que el perro empezo a metermela y sacarmela durante unos 15 o veinte minutos, hasta que senti que yo ya no podia mas y me vine en el pasto, pero el perro aun segui dentro de mi con un singular sangoloteo hasta que derrepente senti como me invadia por dentro su liquido blanco.

Pero lo peor fue cuando me quise separar de el estaba atorado con su verga y su vulvo, perome espere unos 5 minutos mas y el solo se separo de mi y dejo salir su enorme verga dentro de mis entrañas, me asombre de su tamaño real, y al sacarla salio esperma de mi culo y el perro me empezo a lamer todo el culo lo que hizo que me excitara nuevamente, y asi acabamos los dos en el jardin.

a la persona que me quiera escribir para contarme sus historias, o intentar algo nuevo escribame a mi direccion de mail que es anonimo_03020@yahoo.com.

bye

Los hombres tambien pueden

Relacion entre un chico menor y su mascota, una perra complaciente.

Comiezo por contarles que tengo 17 años soy chileno, especificamente de Santiago, y que amo a los animales (los perros)…

Bueno ya que nadie del sexo masculino osea de los hombres se atreve a contar sus experiencias zoofilicas me veo en la obligacion de hacerlo yo, aun que mi idea es que tambien lo hagan otros o que se comuniquen con migo, es dificil no hablar con nadie de esto por miedo a que te tomen por loco, aun que es lo mas normal.

Lo que les voy a relatar es totalmente real, aun que no me lo crean, no tiene nada fantastico.

Esto me comenzo a suceder hace mas o menos cuando tenia 15 años… Yo en mi casa era la persona mas tranquila de todas, bueno por otra parte estoy mas o menos bien en mi fisico o eso dicen tambien soy de ojos cafes y mido 1.63, en mi familia somos 4 mi hermana Kathy, mi mama, mi papa y yo, lo que paso en fin de cuentas fue que un dia mi papa llego con una perrita a la casa para Kathy, que siempre habia querido un perrito, de raza podle (era la raza mediana podle).

Bueno en ese entonces yo me estaba iniciando en el sexo y era muy diestro en masturbarme llegando algunas veces a pajearme unas 4 veces al dia era increiblemente genial.

La perrita por su parte crecia, al igual que yo y mi instinto sexual, de forma muy rapida pero su porte no llegaba a ser muy grande llegando a ser mediana con respecto a perros de los mas grandes…

Para cuando llegue a tener 16 años me habia desarrollado y practicado por completo el sexo y mi curiosidad llego a un extremo que un dia buscando por Webs en el computador para saciar una paja increible llegue a una pagina en la que vi fotos de mujeres siendo cojidas por perros de todos tipos y tamaños.

Esto al principio me dio asco y lo encontre muy desagradable pero despues de un rato me comenzo a dar un morbo que llego a ponerme a 1000 por hora haciendo que explotara y dejara todo chorreado con semen.

La idea de poder cojer con un perro me dio vueltas por mucho tiempo llegando a pensar que como lo podria hacer y si eso era bueno o si un hombre lo pudiese hacer con una perra al igual que las mujeres con los perros y como hacer para que no me pillaran cojiendo con un perro, estas ideas me dieron vueltas por varias semanas y dentro de ese tiempo tambien mis pajas hiban dedicadas a los animales imaginando que cojia con una perra, yo me ponia en cuatro patas dentras de ella y que se lo metia haciendo que mi m

Despues de un tiempo me tranquilice y volvi a mis sueños eroticos de siempre, mujeres hermosas desnudas para mi, pero nunca olvidando lo otros que me dejaron una sensacion de insatisfaccion…

Un dia cuando me masturbaba en mi pieza frente al computador y en mitad del acto mi mama me llama tocando la puerta, yo mas que rapido me levanto subiendome los pantalones y salgo, aun tenia mi verga erecta y estaba a cien pero no se dario cuenta por que tenia pantalones anchos y yo me cubria de cualquier forma:

-¡Daniel!-me llama tocando la puerta.

-Oye, Daniel podrias bañar a la Pelusa- asi se llamaba mi perra – que yo tengo que salir y tu hermana tiene que juntarse con una compañeras?-

Yo no muy contento por que todavia estaba caliente le digo- Yaa, bueno yo la baño, tu andate a comprar no mas –

-gracias, chao nos vemos en la noche – esas salidas de mi mama eran eternas a si que estaria solo por todo el dia..

Me dispuse de mala gana a bañar a Pelusa, busque sus cosas shampoo, toalla, secador, etc..Lame a Pelusa, llene la tina del baño y comence a bañarla, yo aun tenia la ereccion de antes y que todavia me molestaba.

Cuando termine de bañar a Pelusa y comence a secarla con el secador cuando de repente senti lo suave de su pelaje la toque muy suavemente recorriendo todo su cuerpo como si fuera algo nuevo para mi, ella solo se dejaba y a la vez entre cerraba los ojos en muestra de que le gustaba o parecia que le gustaba, en el momento cuando llegue a su vientre comenze a recorrer mi mano por entre sus tetillitas hacia abajo en ese momento recorde las imagenes que una vez me hicieron perder la cabeza y segui con mi mano hacia su sexo, cuando llegue alli Pelusa se sobresalto un poco pero luego se quedo inmovil, en ese lugar senti como mis dedos se introducian en su sexo rosandola.

Ya en ese momento me molestaba mucho mi verga debido a que estaba en todo su tamaño, de unos 15cm. (yo no miento como otros exagerados),

Cuando estaba en la mitad de la paja siento de nuevo la lengua de Pelusa, que habia entrado en la pieza sin que la escuchara, levante la cabeza nuevamente pero la vi tan entusiasmada casi desesperada lamiendo y ademas que me daba un placer que nunca habia sentido en mi vida que la deje hacer. Parecia una maquina incansable lamiendo el sentir esa lengua en mi verga era increiblemente algo que no se puede describir, despues de un rato de lengüeteo me vine llenando esa lengua sagrada, pero mientras mas semen tenia en su boca mas rapido lamia y parecia mas contenta cuando termine vi que no habia ningun indicio de semen en ningun lado y que Pelusa perecia querer mas vuelta loca y moviendo la cola… despues de ese momento no me importo nada ella seria mi amante eterna.

Mientras pensaba en todo lo ocurrido ella seguia lamiendo mi miembro lacio por su trabajo ella siguio tanto que me puso de nuevo a mil senti esa lengua dandome placer de los dioses…

Asi seguimos por todo el resto del DIA hasta que mi hermana llego no se dio cuenta de nada yo estaba vestido bañado pero Pelusa seguia al rededor mio coleando para que siguieramos, en ese momento Kathy dijo:

-¿Como has estado?- me pregunto

-bien, nada interesante en la casa- le digo, pero pensando en todo lo que hicimos con Pelusa.

-Uhuy, parece que pelusa te quiere hoy mas que nunca- me dice mirando que la perra estaba a mi lado coleando y dando vueltas como loca.

Yo le respondo entre cortado -heee… he.. asi parece –

-dime lo que le hiciste para que me quiera asi, por fa!- me dice

-ja jaja jaja!!- los dos terminamos riendo…

No todo termino en ese momento despues supe que Pelusa tambien queria placer y que los dos podiamos mas aun pero esa es otra historia para contar…

La Culiona

Una mujer es capaz de acoger por igual miembros de hombre que de caballo.

Cierto dia me encontraba algo aburrida en mi casa , ya que estoy acostumbrada a que todos los fines de semanas tengo programa con uno o varios chicos en la noche y culeo hasta que mi culo , mi cuca y mi boca se sacian de vergas y hoy ninguno de mis amigos me habia llamado.

Entonces decidi llamar a varios amigos pero ninguno me contesto, entonces me vesti de una forma que mi cuerpo provocara ganas de culiar a primera vista : me coloque una minifalda blanca super pegada tan diminuta que se podia ver la punta de mis nalgas, llevaba puesta una mini tanga blanca que se podia ver a traves de la falda.

La blusa tambien era blanca trasparente anudada en mis senos dejando al descubierto todo mi estomago, los zapatos eran una sandalias plateadas con un tacon puntilla super altas , me pinte la cara muy provocativa y alborote mi pelo ; decidi salir a la calle caminando sensualmente para que se notara el movimiento de mis nalgas para ver que programa conseguia.

De pronto se me acerco un hombre de color y me dijo : para donde va semejante culo arrecho y se toco por encima del pantalon su verga y ademas me dijo que si tenia algun programa yo le conteste que no y si el tenia alguno me gustaria que me invitara, el hombre de color se sonrio y me dijo espera hago unas llamaditas y solucionamos el problema y asi lo hizo hablo con un amigo y luego me dijo ya tengo el programa, vamos a la casa de un amigo y alli la vamos a pasar muy bien.

Yo estaba emocionada pues queria tener accion aquella noche, cuando llegamos a la casa del amigo habian cinco hombres mas dos negros y tres hombres blancos, todos con unas figuras atleticas altos y bien parecidos de solo verlos mi cuca se empezo a mojar de imaginar que estos seis hombres me iban a comer en muy poco tiempo, el hombre negro con quien llegue me presento como una amiga que estaba buscando diversion los hombres me dijeron llegaste al sitio correcto pasa y te vas poniendo en calor , yo me sente en un sillon grande que habia cerca de la chimenea, el negro con quien llegue me ofrecio un trago y se sento a mi lado empezo a acariciarme y a besarme, caricias y besos que yo correspondia de pronto senti como con una de sus grandes manos desato el nudo de mi blusa quedando al descubierto mis grandes senos y empezo a chuparme los senos y acariciarme mi clitoris.

Uno de ellos me dijo por que no nos bailas y nos muestras todos tus atributos, como ya me habia tomado varios tragos esta un poco encendida y acepte sin mas reparos uno de ellos coloco una musica muy sensual y parada en la mitad de la sala inicie un baile muy arrecho , ellos me decian a ver perra queremos que nos enseñes tus tetas, con mi blusa me las levantaba pues ya las tenia afuera ellos gritaban que tetas tan ricas miren esos teterotes tan parados que tiene esta putica, y esto empezo a excitarlos pues se fueron quitando la ropa y sus vergas ya estaban erectas y no habia ni una sola pequeña todas eran grandisimas y gordas y comenzaron a pajiarse lo que me hizo animarme mas para seguir desvistiendome, de pronto me gritaban que querian ver mi culo y con movimientos sensuales me fui quitando la falda y mis nalgas gordas y grandes quedaron al descubierto.

Solo quede con mi diminuta tanga blanca y moviendoles el culo y con mis manos abria mis nalgas para que pudieran ver mi huequito esto los puso mas arrechos de lo que ya estaban y me decian zorra que ano tan lindo tienes y se ve riquisimos , despues les mostre mi cuca y con mis dedos me acariciaba y les mostraba el clitoris despues les dije cual me va a coger primero quien me va a chupar el culo y con mis dedos me acariciaba el ano para provocarlos aun mas.

De pronto un hombre que estaba al lado mio, era de unos cuarenta y cinco años aproximadamente su pelo era ya canoso pero tenia una verga riquisima entonces me dijo : ven puta sientate en mi tranca quiero probar que tal esta tu culo y no me hice esperar abriendo mis nalgas me enterre de una sola su verga era tan gruesa que apenas si cabia en mi culo, yo empece a brincar encima del hombre y el me decia segui perra culiando asi, mira que te estas tragando toda mi verga los demas muchachos se tiraban con mas fuerzas sus trancas al ver como brincaba yo encima de aquel hombre de pronto le dije a uno de ellos que se acercara a mi para chupar la verga pues tenia unas ganas tremendas de mamar una de esas grandisimas vergas, se me acerco yo cogi su verga con mis manos y la acaricie un momento.

Despues poco a poco me la fui tragando toda hasta las güevas, el me decia mamita rica como mama de rico, despues de un buen rato de estar mamando le dije que se diera vuelta que queria lamerle el culo y colocandose en posicion le meti la lengua por el culo a el parecio gustarle, despues de un buen rato otro chico se tendio en el suelo y me dijo ven zorra quiero abrirte el coño y me pare y acomodando la verga en mi cuca me movia como loca pues me enloquecia aquella verga enorme dentro de mi cuca estaba en esto cuando de pronto senti otro chico encima mio clavandome por el culo uy esto me encanta les dije sentirme clavada por todas partes otro chico se paro frente a mi y sin pensarlo mas me trague su verga de un solo bocado mientras acariciaba sus güevas grandes e hinchadas.

Los otros dos me seguian clavando, los tres chicos mientras tanto se pajiaban de ver tan hermoso espectaculo , de pronto uno de ellos dijo chicos por que no bañamos a esta perra con nuestra leche , si, si les dije yo y me arrodille en la mitad de la sala y todos los chicos hicieron un circulo y apuntando sus vergas a mi se empezaron a venir con sendos chorros de semen mientras como loca no sabia cual verga chupar y sacarle la leche mientras uno de ellos tiraba mis pezones para que les sacara la leche a todos con mi boca uno de los negros me puso su enorme y gorda verga negra en mi boca yo la chupaba como si fuera el mas rico helado tomandola con mis dos manos acariciandola y tambien las güevas.

De pronto uno de ellos dijo esta perra todavia tiene ganas de mas y colocandome en cuatro sobre el sofa grande les dije mi culo puede con dos vergas al tiempo, estaba tan emocionada de ver tanta leche regada en mi cuerpo que queria seguir con mas accion de pronto senti dos enormes cabezas de vergas entrando en mi culo yo mordia mis dedos para no gritar de pacer y dolor al tiempo despues de un rato uno de ellos dijo puede con tres uno de ellos dijo yo creo que si, me tomaron por la cintura y quedando a costada sobre uno de ellos y con la verga dentro de mi cuca y otro me dijo acomoda bien el culo que te vamos a clavar dos y acomodandome de tal forma sin que se me saliera la verga de la cuca pare mis nalgas.

Y de repente senti como dos vergas entraban en mi ano yo les decia que me la metieran mas queria sentirlas toda adentro despues uno de ellos dijo yo creo que este culo tiene un poco de sed por que no le damos un poco de vino y trajeron una botella del nevera y batiendola fuertemente la introdujeron en mi culo y el vino espumoso y frio empezo a entrar, yo les dije que lamieran mi culo para que me limpiaran el vino y uno a uno fueron pasando a lamerme, nuevamente me vi clavada por dos vergas y con otra en la boca cuando llegaron me dijeron que si queria tragarme la leche, yo les conteste que si queria y por todas esas vergas empezo a salir ese deliciosa y caliente leche y yo a tragar la que mas podia.

Ahora vamos a mear a esta perra y todos empezaron a bañarme en orines apuntandome a la boca mi culo y mis tetas y yo les decia, siganme meando que me encanta sentir esa puta agua caliente echemela en el culo…, cuando terminaron me dijeron queremos que nos acompañes a un sitio muy especial donde te espera algo que es precisamente lo que calmaran tus ganas y sin mas me llevaron a un establo donde habia un hermoso caballo negro.

Uno de ellos me dijo te gusta el caballo es todo tuyo pero antes queremos medir que tanto te puede entrar la enorme verga del caballo, como tengo un culo tan arrecho me encanto la idea, les dije cual va a probar y me puse en posicion un negro se me acerco y me dijo yo quiero probar que tan profundo es ese culo y acariciandome con su mano muy suavemente me fue introduciendo dos dedos y los movia como si quisiera abrir aun mas mi culo y asi poco a poco fue metiendo toda su mano.

Lla fue metiendo hasta la muñeca y alli movia su mano yo sentia que me tocaba el ombligo esto me puso mas arrecha de lo que ya estaba y el negro despues les dijo a los demas chicos esta puta ya tiene listo el culo , ahora queremos que te metas tu solita esta belleza y me pasaron un bate yo lo mire un poco sorprendida y le dije ustedes creen que esto me cabe en el culo , claro por eso te lo abri con mi mano y poco a poco fui metiendomelo en el culo pero antes me lo tuve que aceitar al igual que el bate para facilitar la cosa.

El bate entro casi hasta la mitad y asi movimientos como si fuera una verga los hombres parecieron enloquecer con esto y cada uno jalaba con mucha fuerza sus trancas y me gritaban metetela mas perra, te ves deliciosa con ese bate entre el culo te gusta yo con la cabeza afirmaba pues no tenia ni aliento de hablar , otro me decia muevelo mas muestranos como estas de arrecha zorra , empece a hacer movimientos sensuales con el bate metido en mi culo.

Cuando ellos me dijeron que me lo sacara que ya estaba listo para recibir la verga del caballo pero tenia que masturbar al caballo para poder comermelo los hombres llegaron en ese momento y yo les dije bañenme el culo para que el caballo se excite y abriendo mis nalgas mojaron mi culo con semen, despues me acerque al caballo y arrodillada debajo de el puse el hocico en mi culo para que oliera el semen que los chicos habian derramado en mi, con su lengua pegajosa lamia mi culo mientras su verga empezaba a crecer.

Yo empece a mamar esa verga larga y delgada de aquel caballo cuando ya la tenia lo suficientemente larga me la empece a meter en mi culo yo disfrutaba de esto y les decia esta verga esta deliciosa ahh me voy a venir , que verga tan rica , me encanta asi de larga, de pronto uno de ellos me dijo sacatela del culo que el caballo ya va a llegar yo me la saque y con mis manos me la meti a la boca para mamarsela cuando de pronto senti que casi me ahogaba nunca habia visto tanta leche en mi boca ni aun cuando todos a aquellos chicos me bañaron al tiempo con su semen.

De pronto oi que me decian eso perra tragate toda esa leche, asi queriamos verte putica arrecha inundada de leche. Cuando terminamos decidi regresar a mi casa pues tenia todo mi cuerpo pegajoso de toda la leche que habia recibido tanto de los chicos como del caballo y mi culo ya no resistia mas pues me habian metido mas vergas de lo que ya estaba acostumbrada. Fue una noche inolvidable.

Mi Fox-Terrier

Todo empezo porque yo era muy timido y era un chico con muchas ganas de tener sexo

Te mando un relato real de zoofilia.

Todo empezo porque yo era muy timido y era un chico con muchas ganas de tener sexo, tenia 14 años y no habia salido con ninguna chica, me moria de ganas y ademas soy bastante lindo, ojos claros, buen cuerpo, no muy alto, pero no me animaba.

Un dia mi perro, un Fox Terrier como muchos perros se me engancho de la pierna y empezo a moverse como si estuviera con una perra, me excito pensar en una mujer conmigo y probando y probando un dia me puse en cuatro patas vestido y en cuanto me vio asi subio sus patas traseras a mi cola y empezo con su bamboleo hacia adelante. Como estaba vestido, no paso nada y senti su esperma en mi espalda porque estaba solamente con un short, sin remera.

Paso el tiempo hasta que un dia me anime a sacarme el pantalon, solo para sentir la piel sobre la mia y en cierta forma como inexperto que era jugar un poco mas real, pero sin pensar que debajo de la piel tenia un buen pedazo, y en un momento senti un dolor dentro mio que me hizo marear un poco, en seguida me movi y me safe, y me senti temblando.

Recien ahi tome conciencia de que el perro me podia penetrar, cosa que no habia pensado ni imagino. No lo habia buscado.

Fui intentando varias veces luego de esa vez, porque me agarro como una excitacion de sentir lo que siente una mujer con un hombre, y pense si la mujer lo hace por el culo, porque el hombre no.

Me dolio algunas veces, hasta que un dia me unte con un aceite, de a poco me fui metiendo los dedos en el ano, y luego llame a mi perro. No tarde mucho en calentarlo y se me subio, senti como me penetro y empezo a bombear dentro mio, y me excite muchisimo, estuvo asi un rato y llego un momento en que me agarro miedo y me empece a mover hacia adelante para safarme, recien ahi tuve conciencia de las dimensiones del pene del perro, porque tardo en salir dentro mio, no podia creer lo que todo eso estuvo adentro mio.

Fue algo hermoso aunque no lo lleve a su fin, es el dia de hoy que me quede con las ganas de dejarlo acabar dentro mio.

Lamentablemente mi perro fallecio, pero tengo uno nuevo un poco mas chico que todavia es cachorro, pero cuando crezca un poco, se que voy a contar historias mas calientes que esta.

Igualmente no hay nada mas lindo que una mujer.

Orgia Animal

Perros, caballo, hombre, todos pasaron por ella

Este hecho pasó hace dos primaveras, yo tenía una amiga del colegio, Esperanza, a la cual tras pasar al instituto ambos nos separamos, pues cada uno eligió uno.

Pero tras no tener contacto, una noche coincidimos en un bar, estuvimos hablando un largo rato, y quedamos para el otro día, para tomar café. Con esta chica fue con la que emprendí mis primeros pasos sexuales, pues nos divertíamos frecuentemente haciendo de médicos, ella me acariciaba el pene jugando y experimentando nuevas sensaciones y yo magreaba su coñito.

Al otro día, nos sentamos en una cafetería, ella llevaba una minifalda mostrando sus hermosas y largas piernas, una blusa blanca con bastante pocos botones cerrados, era castaña, sus labios eran carnosos, era mona, sus pechos eran redondos, con unos pezones que se clavaban en la camisa, el culo era amplio, quizás lo peor de ella.

Empezamos a hablar de los estudios, de la familia, de nuestras vidas, hasta que ella empezó a hablar sobre sus andanzas sexuales, de sus novios, de que tomaba la píldora por si las moscas, eso me dejó pensativo, tenía que tener bastante sexo seguramente.

Después dimos un paseo, mientras hablábamos, hasta que llegamos a la puerta de su chalet, uno de los más grande de Huelva, me dijo que sus padres no estaban que se fueron a Cádiz que pasara, el chalet era muy grande, una gran casa, un porche muy grande, y por detrás tenía bastante terreno, incluso un establo, estaba cerrado con un alto muro para que no pudiera haber mirones.

En ese momento se nos abalanzaron dos doberman, que ella empezó a acariciar, me dijo que se llamaban el macho Rocky y la hembra Ilinea, nos sentamos en el porche, con los dos perros alrededor, y tras un poco de charla, nos miramos, y empezamos a besarnos, para seguidamente pasar a tocarnos nuestros cuerpos, amasaba sus senos, los cuales estaban duritos, ella me acariciaba el torso, a continuación empezamos a quitarnos la ropa, los animales se quedaron a dos metros mirando fijamente, quedamos ambos desnudos, nos quitamos rápidamente toda la ropa, estábamos sentados en el porche, en un sofá de madera.

Al momento, ella se dejó caer, quedó tumbada en el sofá, y me dijo que me comiese el postre, me quedé sorprendido, pero me agaché, y empecé a darle lametones de arriba abajo, lo chupaba con desesperación, incluso le abría el culo con mis manos, y hacia llegar mi lengua hasta allí, se volvía loca, gemía de placer. Tras estar muy mojada, se incorporó, después se agachó y empezó a chuparme mi polla, se la tragaba con desesperación, estaba muy caliente.

Tras un rato así, ella levantó la cabeza, miró a Rocky, el perro, y le hizo un gesto, Esperanza se puso en el suelo a cuatro patas, y el doberman se montó inmediatamente sobre ella, para seguidamente meterle su tranca, ella me miró y me dijo en voz baja, que me tranquilizase, que siempre lo hacíamos así, a la vez le dijo algo a Ilinea, la perra, y ella se vino hacia donde yo estaba, y ella empezó a chupármela, sacaba esa enorme lengua y recorría todo mi pene, mientras Esperanza seguía siendo penetrada, se veía la tranca del perro salir y entrar de su coñito, Ilinea me la lamía, y Rocky ensartaba sin parar a ella.

Esperanza seguía gimiendo, hasta que no pudo más, y tuvo su primer orgasmo, gritaba descomunalmente, tras esto el perro se desprendió de su coñito, y se quedó a unos metros expectante, a mí me la seguía chupando la perra, hasta que pasados unos minutos, me levanté, y aprovechando que Esperanza aun estaba a cuatro patas, me puse a su espalda, y se la coloqué en la entrada de la abierta vagina, y a continuación la penetré, entró fácilmente, y salía igualmente, estaba muy mojada esa cavidad.

Mientras yo la penetraba, Ilinea, la perra, se vino hacia mí, y continuó chupándome los testículos, momentos después, Esperanza llamó a Rocky, lo puso delante de ella, y mientras yo me la follaba, ella le agarró la tranca al perro y se la empezó a chupar, yo veía eso y la metía más y más, como enloquecido, la perra no dejaba de chuparme los testículos y el culo, y el perro disfrutaba mientras su dueña se la comía, ella estaba descontrolada, tenía un orgasmo tras otro, hasta que yo igualmente vacié mi semen en su vagina, tras un pequeño rato, se la saqué, y allí se veía todo su coñito chorreante, e inmediatamente, los perros se lanzaron sobre Esperanza, disputándose quien chupaba primero, lamían el coñito como fieras, hasta dejárselo limpio, seguidamente quedamos tirados, y fuimos a dentro a asearnos.

Estuvimos toda la tarde allí, hasta que pasadas unas horas, y tras enseñarme la casa, me dijo que me iba a enseñar la parcela, los perros alrededor, estuvimos viéndola, nos tocábamos nuestras partes, ella me metía la mano en el pantalón y agarraba mi polla, eso me calentaba, yo se la introducía a ella y le tocaba su excitado coñito, hasta que finalizamos la visita en el establo.

Allí había un caballo, y sorprendentemente, tras ver a Esperanza, le empezó a crecer la tranca, se notaba que ya le había hecho cosas, ella me dijo que el problema de Tritón, así se llamaba el caballo, era que la tenía muy grande, y que no le entraba en el coñito, ya lo intentó y no se podía, por lo que solo podía masturbarlo, y que a veces lo hacía. Seguidamente se acercó al caballo, le agarró la tranca con ambas manos, y empezó a frotarlo, mientras ella lo hacia me dijo que la fuera desnudando, me acerqué y le quité la minifalda, después las braguitas, seguidamente la blusa, y finalmente el sujetador.

Estaba totalmente desnuda masturbando a Tritón, se pasaba la tranca por los pechos, por el coñito, ella era una maestra, atendía magistralmente a su caballo, después empezó a chuparle la tranca, pasaba su lengua por todas partes, manoseaba el enorme miembro, lo pajeaba celerósamente, a continuación, ella puso su boca en la punta, y empezó a succionar, se metía lo que le cabía, que por cierto era poco, pero el caballo lo agradecía, hasta que Tritón empezó a relinchar, y a tener unos espasmos terribles, ella muy caliente aceleraba con sus manos y boca, hasta que el caballo soltó un baño de leche, mojó toda su cara, después bajó el miembro a su cuerpo, y continuó soltando leche, estaba empapada de semen del caballo, ella se reía de felicidad, soltó la tranca de Tritón, y llamó a los perros, se tumbó, y los doberman empezaron a lamerla, pasaban la lengua por todo su cuerpo, la dejaron limpia, sin restos.

Tras esto me dijo que si me había gustado la escena, le dije que sí, y me replicó diciéndome que estaba muy caliente, que a que esperaba para follármela, se volvió a poner a cuatro patas, me quité los pantalones, y se la metí por la vagina, pero tras unos cuantos envites, me la sacó ella de allí, me miró sonriente, y se la metió por su culo, ella gritó de placer, le quería destrozar más aun el ya maltrecho culo, me encantaba, ella disfrutaba, yo estaba en éxtasis total, estaba ensartada, y gemía de placer, con su mano me agarraba el culo, para que se la metiese más adentro, le estaba rompiendo el culo, y me moría de placer.

A continuación, Esperanza llamó a los perros, y me dijo que dejara un poco a Rocky, me quité de su culo, y dejé que el perro penetrara el ano de ella, seguidamente agarró a Ilinea, me dijo que fuera hacia ella, cogió mi verga, y la introdujo en la perra, estaba follándome a su perrita, Ilinea bramaba con mi polla dentro, estaba muy apretada, hasta que el perro se corrió dentro del culo de Esperanza, quedándose el hinchado miembro dentro, sin poder sacarlo, ella me dijo que intentara sacársela, sabedora de que eso era casi imposible, se la saqué a Ilinea, y me fui hacia Esperanza.

Intenté separar al perro pero no era posible, había que esperar que se desinflase, así que me puse delante de ella, y le hice tragarse mi polla, ella descontrolaba, con la tranca de Rocky dentro, no dejaba de tener orgasmos, me chupaba la polla sin parar, hasta que el perro se soltó, entonces agarré la cabeza de mi amiga, y empecé a follarme su boca, cada vez más rápido, entraba hasta el fondo, hasta que me corrí, le llené la boca de leche, la cual caía por lo costados.

Terminamos tirados en la paja, complacidos y contentos, dormimos y al otro día me fui a mi casa, había sido una experiencia espectacular

VAgabundos al ataque

Se dejó acariciar la cabeza que era donde le estaba pasando la mano, y verificando que no había nadie observando, le tomé la funda de su pija, guauuuuu , que gorda y apetecible se percibía

La sorpresa que me llevé el otro día, fue tan grande y placentera, como se los voy a contar en este momento.

Estaba de compras en un supermercado, y de pronto al estar frente al departamento de frutas y legumbres, vi en una estantería, una zanahoria tan grande y roja, y además, con la forma de la pija de mi novio consentido Blacky, que no pude más que recordar en ese momento, las cogidotas que me da mi niño hermoso, y no pudiendo contenerme, y sin importar el lugar donde estaba, solté un suspiro de añoranza tan fuerte, que el empleado que estaba atendiendo, se sorprendió tanto que me pregunto si me pasaba algo, que si estaba yo bien, y reponiéndome casi de manera inmediata, le miré y contesté que sí, que estaba yo bien y no pasaba nada.

Pero no era cierto, no estaba bien, me sentía con unas ganas inmensas de ser follada en ese momento, que se me mojó mi pantys y sentí cómo un hilillo de cremita, corría hacia debajo de mi muslo derecho.

Yo estaba tan caliente en ese momento nada más de recordar la herramienta de mi Blacky, que apresuradamente terminé de escoger la fruta y demás mercancía que necesitaba, y me fui a la caja, a pagar los mandados, para irme a mi casa a buscar la consolación de mi bebecito lindo y caliente que tengo en casa, siempre esperando por mí, para complacerme.

Mientras esperaba en la fila de la caja para pagar, volteé hacia la calle y alcancé a ver a unos perros que andaban fuera, perros vagabundos, de la calle y sin dueño. Eran cinco perros de razas indefinidas, o como dijéramos por acá, perros criollos.

Al salir del supermercado, me fui a mi camioneta que tenía estacionada un poco lejos de la entrada del supermercado, y como llevaba entre los mandados salchichas, chorizo y otros productos de carne fría, con los que consiento a mi Blacky, ellos, que estaban a la espera de ver qué podían recibir de quien fuera, un poco de comida, se acercaron a mí olisqueando las bolsas de los mandados, y no pude resistir la tentación, de invitarles un poco de lo que llevaba y saqué un poco de chorizo, y se los aventé para que comieran.

Raudos y hambrientos, devoraron todo de inmediato, y comenzaron a gemir, pidiendo un poco más.

Yo, amante de los perros, y cuando digo amante de los perros, es porque lo soy en toda la extensión de la palabra. Me puse en cuclillas para verlos comer de la porción de jamón que les estaba dando en esta nueva ocasión, les cambié el sabor de chorizo, a jamón. Pues como les decía, estando de cuclillas observándolos comer, alcancé a ver a uno de ellos, que tenía la funda bien gruesa, y pensé que tal vez así como estaba la funda, era porque guardaba algo bien rico y sabroso dentro.

Algo tan rico y sabroso, que no me aguante las ganas de tocarlo, y mirando para todos lados, para que no fuera alguien a estar mirándome, lo llamé y le di más jamón y mientras él engullía yo lo comencé a acariciar, y él, agradecido por la ocasional comida que les estaba proporcionando, se dejó acariciar la cabeza que era donde le estaba pasando la mano, y verificando que no había nadie observando, le tomé la funda de su pija, guauuuuu , que gorda y apetecible se percibía. El perro se emocionó también al igual que yo por la caricia inesperada, y empezó a saltarme para lamerme la cara, mientras los otros tres, se sumaban a nosotros en la demostración de agradecimiento.

Esto fue la gota que derramó el vaso de mis bajas pasiones perrunas. Llegando una oleada de placer, quise investigar hasta dónde eran capaces de demostrar su agradecimiento, y sacando más chorizo de la bolsa de los mandados, los aventé hacia el interior del camper de mi camioneta, y ellos saltaron al interior para alcanzar la comida. Bajé la tapa del camper, y cerré la manigueta, y me fui a iniciar una aventura con ellos, donde fuera, donde se pudiera estar cómodos y sin que nos fueran a ver, porque pensé en darme un gran festín con aquellos vagabundos que me acababa de encontrar.

Así, empecé a manejar, dando vueltas por la ciudad, pensando dónde, dónde podré llevar a estos bebés para regalarme con ellos y que me hagan suya.

De pronto, me alcanzó un automóvil negro, y me dio un gusto enorme, pues se trataba de una amistad que tenía mucho no veía. Alejandro, que así se llama mi amigo, es veterinario, y me saludó y nos detuvimos para saludarnos. Que grata sorpresa, por lo que les voy a contar a continuación.

Alejandro, me empezó a platicar que, acababa de regresar a la ciudad, y que traía un plan de negocios, relacionado claro, con su profesión, me platicó que había comprado una granja a dos horas de la ciudad, y que precisamente andaba buscando alguien conocido para que le hiciera el favor de pasarse cuatro días en la granja para que se la cuidara, porque tenía que ir a otra ciudad por más animales.

Ándale, me dijo, anímate a cuidarme mi granjita. A lo que yo le cuestioné sobre qué tipo de animales tenía en la dichosa granja, y sorpresa la mía cuando me dijo que estaba iniciando el negocio de compra venta de perros finos, de raza Dálmata.

Ya se imaginarán lo que sintió mi pepita golosa cuando oí semejante frase. PERROS DALMATA. Mhnnnn, no pude menos que saborearme. Y haciéndome la remilgosa me negué un poquitín, para que no fuera a sospechar nada, y al fin, acepté.

Nos pusimos de acuerdo, a partir de cuando tenía que irme a la granja, y Alejandro me dijo que tenía que ser de inmediato, porque estaba ya de salida.

Me dio las llaves y la ubicación exacta del lugar y con un beso en la mejilla, nos despedimos. En ese momento me acordé de los amiguitos que traía en la camioneta y corrí hacia ellos a la parte trasera y les dije: Lo siento cariñitos, pero tengo algo que hacer, así es que, les voy a dar el aventón hasta las afueras de la ciudad porque me voy de cuidadora de granja. Comencé a manejar y salí de la ciudad, y tomé el camino que me llevaría a la granja de mi amigo. Ya había transcurrido como una hora de camino y empecé a notar que no había casas por los alrededores, ni una sola, si que estaba solitario todo aquello, sólo había el sendero de tierra y pasto para ganado. Al dar la vuelta en una curva, alcancé a ver a la distancia una granja, con las mismas características que había recibido de referencia.

Me detuve un momento para admirar el lugar, y calculé aproximadamente una media hora aún de camino. Abrí la puerta del camper, para dejar salir a mis amiguitos vagabundos y darles más comida. Saltaron de gusto al ver que había más chorizo y jamón para ellos, pero el más grande como ya había comido bastante a la salida del supermercado, ya estaba lleno y no hizo caso a la comida, así es que me empezó a demostrar su agradecimiento brincando alrededor mío.

En ese momento recordé el por qué los había rescatado, y me dije, bueno, una pajita que te haga, no te vendrá muy mal que digamos, ¿verdad amiguito? Lo llamé y se acercó a mí que ya estaba sentada en el pasto junto al camino, acariciándole la cabeza, fui pasando mi mano por el lomo, el pecho para finalmente irme hacia su vientre y por fin, alcancé su funda, y le empecé a hacer una pajita bien suavecita, mi panochita, para ese momento, ya empezaba a rezumar cremita, y él vagabundo cabron, olió que estaba yo calientita y empujándome con sus dos patas delanteras, en el pecho, me hizo caer de espaldas, esto, me causó un poco de risa al ver la inteligencia del animal aquel, y me deje llevar por los sentimientos encontrados humano-perro.

Y abrí mi blusa para que lamiera mis pechos, debo aclarar que no llevaba brassier, son contadas las ocasiones que lo uso, así es que rápido encontró mis tetitas y empezó a lamerme, mhnnn , que delicia, qué lengua tan rica tenía aquel perro vagabundo, cerré los ojos y me dejé llevar.

Pero de pronto, mientras disfrutaba las lamidas de tetas que me daba el perro, también empecé a sentir entre mis muslos otra lengua, y otra, y otra. Levanté la cabeza para ver qué pasaba, y sorpresa, los cuatro perros estaban sobre mi cuerpo, lamiéndome por donde cayera la lengua de cada uno de ellos.

Me incliné un poco para levantarme la falda y dejarlos que lamieran a gusto, pero ya mi cuquita estaba empapada, así es que, de plano, me quité mi calzón, y me abandoné a aquel cuarteto de perros vagabundos, Humnnn, que delicioso lamían mi cuerpo, de pronto.

Sentí sobre mi cabeza algo peludo, abrí los ojos, y vi con beneplácito la verga del perro más grande, me estaba lamiendo las tetas, y me estaba ofreciendo la verga para que le diera algo yo también, claro, no me hice de rogar y tomé su funda jalándola hacia atrás para que le saliera su pedazo de verga roja y brillante, salió algo así como quince centímetros, pero ya chorreando liquido con el que me estaba bañando la cara, lo tomé con delicadeza, como sé que les gusta a los perros sean tomados, y me di el atracón de la tarde con una buena mamada, él se dejaba hacer, creo ya lo había hecho en alguna ocasión con algún humano, porque se adaptaba a la perfección, yo engullía todo aquel manjar de verga en mi boca ansiosa, mhngnn, glubg, que rico, que sabor, pedazo de verga tienes cabron, le decía en mi calentura de hembra en celo.

Entre mis piernas, sentí a uno de los otros perros, que me quería coger, pero tomándome de la pierna, a lo que compasivamente, tuve que soltar momentáneamente a mi perro vagabundo calentón, y dándome la vuelta me puse en posición de perra dispuesta a recibir a su macho, pensando que, sería el que estaba en la pierna quien me daría verga, pero no fue así, pues el perro al que estaba mamándole su vergón, de una tarascada, lo alejo de mí, y él fue el que me montó.

Guauuuuuu, me hizo aullar el perro vagabundo con la estocada que me dio, de un solo empujón, atinó a mi cosita del placer, desesperadamente empujaba hacia delante mientras con las patas delanteras, me jalaba para poder meterla más y más. Yo por supuesto que no me negaba, me dejé meter todo lo que él quisiera hasta donde él quisiera, mientras él quisiera.

Pero no demoró mucho aquello, porque a lo mejor tenía mucho tiempo sin coger, y no tardó mucho en venirse, tan rápido, que no tuve tiempo de venirme, pero apretando fuerte mis nalgas, no lo dejé que la sacara, y llamé a otro de los perros vagabundos, y mientras estaba ensartada por aquel gandul, le empecé a mamar la verga a ese perro sucio y callejero, al igual que el otro, no tardó mucho en venirse, llenándome la boca de su leche abundante y caliente.

En el paroxismo de la mamada afloje mis nalguitas, y el otro perro se salió, dejándome toda empapada de leche. Auchhh, cabron, avísame. Pero no bien me sacó la verga, cuando otro de los vagabundos ya me estaba lamiendo mi cuquita llena de jugos del otro perro y al igual que el otro, sin avisar, se subió a mis caderas y empezó a buscar con su puntita la entrada de mi cuca.

Mhnnn, síiiiii, dame, dame tú también, dame perrito bonito, eso así, busca la entradita mi niño, Ayyyyy, no, no tan duro mi amor, ayyyy, espera, no te desesperes, que no me voy a ir, ahhhhh, así, ya entró, ahora sí, dale a esta perra cachonda lo que está necesitando.

Y empezó el clásico vaivén de cópula, con una velocidad vertiginosa, hasta que terminó, y como era más pequeño de verga que el otro, se sacó enseguida, pero rápidamente llegó el tercero. Este también me ensartó al igual que el primero, a la primera estocada, yo ya estaba bien empapada de leche, y no hubo ningún problema en recibirlo.

Me entregué como buena hembra enamorada de su macho, y lo dejé que se moviera de manera complaciente. Mhnnn, que rico se movia este también, casi tan rápido como el segundo, y de tamaño no andaba tan alejado, tenía algo así como dieciocho o veinte centímetros de largo, después de la bola, y con este si, cuando sentí que empujó fuerte para ensartarme su bola, me abrí lo más que pude, y cuando sentí aquella exquisitez de verga en mi interior, entonces si, apreté tan fuerte como pude mis nalguitas, para que se quedara abotonado conmigo.

Guauuuu, que culiadota tan rica me ha dado aquel perro vagabundo. Este, se quedó pegado conmigo como 15 minutos mientras yo moría de gustito y placer estando ensartadita y alcanzando mis otros dos buenos orgasmos.

Mientras tanto, los otros tres perros callejeros se limitaban a olisquear alrededor de nosotros mientras estábamos ensartados. Oliendo por todos lados y lengüeteando mi cuerpo, por donde cayera la lengua, no les importaba a ellos, y a mí, menos, tanto así, que aproveche la proximidad del perro primero, que como dije antes, era quien tenía la verga más grande y gruesa de los cuatro. Y llamándolo lo empecé a acariciar, y quise ver si aún había batería, y claro que hubo. Le empezó a salir su verga gruesa y roja, y rápidamente lo jalé de la cadera y lo acerqué a mi boca, para que mientras el cuarto perro me tenía ensartada, yo le mamara al vagabundo mayor, su verga exquisita.

Aquello fue tan rico reconfortante, que cuando me sacó la verga el cuarto perro vagabundo, me desplomé sobre el pasto en aquel campo solitario, y ellos en agradecimiento se aglutinaron para lamerme la cuquita que tenía empapada de los juguitos de todos.

Me levanté, y sentí algo de remordimiento en dejarlos en aquel paraje solitario y tan lejos de donde los había encontrado. Así es que me dije, los llevaré a la granja y después le digo a mi amigo que llegaron solos. Además, aún no sé cómo serán aquellos y si van a querer lo que yo quiero. Me decidí y los invité a que subieran nuevamente a la camioneta, dándoles otra ración más voluminosa de comida, claro esta que en agradecimiento por la culeadota que me acababan de proporcionar aquellos perros vagabundos.

Me acomodé la ropa y me dirigí hacia la granja…

Pero esa es otra historia un poco más larga, y prefiero enviarla en otro relato, por el momento me despido enviándoles un saludo, a todos los amantes de la literatura zoofílica

Caballo Penetrador

La dueña del caballo disfruta de él

Esto que os voy a relatar sucedió hace algunos años, un fin de semana fuimos a la finca de una amiga nuestra, un grupo de amigos, estuvimos haciendo de todo, pues en el campo había variedad, caballos, cerdos, vacas, …, e incluso un lago.

La dueña de la finca era Mónica, morena, de complexión mediana, un poco rellenita, pero con un cuerpo que te atraía, con pechos grandes, en resumen sin ser una chica espectacular, si te daba bastante morbo, y yo me sentía atraído por ella, así que cuando nos fuimos todos a nuestros cuartos, y quedaron dormidos, me dirigí hacia la habitación de ella, llegué y golpeé la puerta y no contestó, así que la abrí, entonces pude ver que no se encontraba allí.

Salí de la casa, y me dirigí al establo, donde había luz, miré por la ventana, y allí estaba Mónica, estaba acompañada de un caballo alto, negro, peludo, fornido y nervioso, al cual estaba acariciando en el lomo. De repente, Mónica se agachó un poco por la parte trasera del animal, y sin preámbulos, se fue directamente al miembro del animal, estaba flácido, pero ella le retiró hacia atrás de un tirón la piel, el caballo nerviosamente retrocedió un poco, pero ella lo calmó acariciándolo un poco.

Cuando se pacificó, Mónica se llevo el miembro a la boca, y lo embutió en ella, el caballo reaccionó, y su aparato comenzó a endurecerse con cada movimiento de los labios, con cada lamida, con cada chupada, llegando incluso el tamaño que alcanzó a dificultar la tarea de la chica. Seguidamente, Mónica se desnudó por completo, y con su mano, masturbándolo, mantuvo el nivel de la verga de la bestia.

Tras un rato así, ella tomó al animal por las bridas, y lo ató a una pequeña columna, cerca de la paja, se sentó en ella, y tomó de nuevo en sus manos el instrumento del caballo, masajeándolo y manteniendo la erección. En este punto, lo acercó a su rostro y trató de hundirlo completamente en su boca, pero su cavidad bucal por mucho que se esforzó, apenas poco menos de la mitad de la verga pudo alojar en su boca, por lo que continuó con la succión, los chupeteos y las lamidas, el animal se ponía intranquilo, daba pasos hacia atrás y adelante, tenía su miembro tieso, inmenso. Mónica cogió el miembro con las dos manos, y continuó mamándolo, a continuación, ella se refregó el miembro del animal sobre sus pechos y su rostro.

Tras esto, Mónica cogió unos pequeños paquetes de miel, de los que se les echan a las tostadas, los abrió, y lentamente derramó un poco sobre sus pechos, el animal percibió el olor, alzo las orejas y volvió la mirada hacia el lugar de donde provenía. El caballo acercó el hocico a pocos centímetros del pecho y olfateo todo el contorno unos segundos, luego la enorme lengua lamió la miel, sus senos se tensaron, sus pezones se alzaron y vigorizaron al sentir la lengua, pasados unos segundos, la miel se terminó y el animal cesó.

Mónica tomó la miel restante y la vació por casi todo su cuerpo, el cual estaba viscoso, el animal volvió a sentir el olor y se acercó a la hembra. El caballo continuó dándole lengüetazos, Mónica gozaba de la lengua tendida en la paja. Al rato, la chica se puso a gatas, mostrando su trasero al animal, lleno de miel, el animal comenzó a lamer la miel, Mónica sentía un gran placer, la lengua recorría desde su clítoris hasta su ano. Pasado esto, ella estaba deseosa de ser penetrada, entonces, cogió una caja de madera alta, la colocó bajo el animal, y a continuación se metió boca arriba entre el estrecho espacio que quedaba. Seguidamente, dificultosamente fue llevando el miembro del caballo hasta le entrada de la vagina, y el aparato gigante, hinchado al máximo, se fue introduciendo, produciéndole un dolor intenso, pero Mónica retuvo el grito que su garganta quería soltar y soportó el primer impacto de la bestia en sus entrañas.

Una vez que el miembro la había perforado en toda su capacidad, la chica comenzó a moverse frenéticamente y con golpes de cadera hacía que el grueso instrumento entrara y saliera de su vagina.

Así estuvieron un rato, hasta que ella notó que el caballo estaba a punto de eyacular, entonces se quitó el aparato que tenía incrustado, apartó la caja y se arrodilló de nuevo bajo el miembro erguido y lo embutió en su boca, casi desencajando sus mandíbulas, en ese momento la bestia descargó todo su líquido, su boca no tenía la suficiente capacidad para contener semejante volumen de esperma y este cayó sobre sus senos, su abdomen y sus muslos.

Yo me dirigí a mi habitación, me masturbé pensando en lo vivido, e intenté dormir, cosa que no pude de pensar en la experiencia.

La venganza de unas amigas despechadas

¿Nunca habéis pensado en lo injusta que es la vida por causa de otras personas despiadada, que tratan a los demás como si fueran basura y solamente son felices con el sufrimiento ajeno?

Me desperté aturdida, los ruidos y los insultos por fin habían cesado. No tenía certeza de la hora que podía ser pero las luces el alba empezaron a clarear aquel mugriento y fétido suelo. Me moví pensando que así conseguiría que aquella pesadilla desapareciera “el único problema es que era real” y yo estaba allí tirada. Los pensamientos aparecían como flases luminosos en mi cabeza, que desagradable sentir que me estaba volviendo loca.

Los recuerdos se volvían borrosos ¿qué sucedió realmente? ¿por qué estaba allí en aquella situación? y sobre todo… ¿me lo merecía?, bueno esa última pregunta creo que tiene muchas respuestas.

Un intenso dolor me contrajo el vientre, el frío me hacía tiritar bajo la áspera manta, con un esfuerzo titánico para mi maltratado cuerpo conseguí incorporarme un poco, tenía las ropas destrozadas. Desde el suelo mire alrededor y una lágrima se resbalo por la mejilla, procuré recogerla con la lengua sedienta, en un intentando de quitarme el asqueroso sabor amargo y salado que me llena la boca.

Arrastrándome llegué hasta una viga que usé de soporte para levantarme, la manta cayó al suelo, las piernas me temblaban me encogí apoyando el hombro contra la madera apulgarada, para no caerme. Sobre los muslos se habían formado coagulos en tonos amarillentos y granate oscuro.

Me incorporé intentando mantener mi porte arrogante mientras caminaba arrastrando los pies hasta llegar al portón, desde allí se podía ver la cabaña del abuelo de mí ¿amiga? Clara. En esos instantes se me vino el mundo encima, tendría que tragarme todo mi orgullo y presentarme de esa guisa en la cabaña, de todas formas ¿qué otra cosa podía hacer?, además tanto ella como su familia me habían tratado siempre bien, sin tener demasiado en cuenta mis defectos.

Al dar el primer paso bajo el cielo encapotado unos ladridos no muy lejanos me amedrentaron, retornando mi mente en pocos segundos al preciso momento en que venimos a este maldito lugar subidas en el Land Rover, con la música a todo volumen y riéndonos. De aquello posiblemente no distaban más de 12 horas, pero a mi se me antojase una eternidad.

ANOCHECER DEL DÍA ANTERIOR

Yo sabía que ella no era una buena persona, de todas formas y por muy extraño que parezca, toda mi vida la había defendido. Pensaba que algún día encontraría a la persona adecuada que la hiciera asentar la cabeza “pero eso no ocurrió”. Siempre había sido la típica niña malcriada cargada de prejuicios, que discriminaba sin motivo alguno a los demás para mofarse de ellos y sentirse superior.

Eso es lo que pensaba mientras conducía el todo terreno camino de la granja de mi abuelo, con la sonrisa más hipócrita del mundo dibujada en los labios disimulando un dolor que me partía el alma. Las palabras risueñas de Rosa se mezclaban en mi mente con las lágrimas que hacía sólo una semana derramé junto a mi novio, a tan sólo quince días de nuestra boda.

En todo el pueblo nadie la había conocido pareja formal pero, a la muy zorra le encantaba poner a prueba a los hombres comprometidos con otras chicas… guapa, alta con un cuerpazo de infarto y una dulce cara de niña inocente, los seducía, los excitaba, incluso los acosaba hasta que conseguía follar con ellos.

Si ella le echaba el ojo a alguien, no había duda alguna que tarde o temprano acabaría con él entre sus piernas.

Roberto (mi novio) la había pretendido durante muchísimos años, sin conseguir llamar su atención. Para ella sólo era otro “paleto” más de los que trabajaban en la fábrica de muebles de su tío.

La primera vez que se fijó en él fue, cuando tras volver yo con mi plaza de médica de familia del ambulatorio provincial, me pidió de salir delante de toda la pandilla. Yo había estado enamorada en silencio de ese chico desde que éramos pequeños, pero por suerte o desgracia no soy guapa, ni siquiera atractiva y de mi cuerpo la única cualidad que se podía destacar era la fuerza y robustez, que por herencia familiar tenía.

Esa misma noche estuvo todo el rato rozándose como una gata en celo, pero Roberto ya hastiado de sus caprichos pasó de ella por completo.

Durante nuestros dos años de noviazgo Rosa no había parado de hostigarlo, entre medias de otros lances esporádicos que tuvo con el marido de Lucía y el amigo de Pilar, que prometía llegar a ser una relación formal, hasta que ella se encaprichó de él y todo se fue al traste.

En vista de los desaires que mi novio le hacía y sabiendo que por las buenas no podría conseguirlo, decidió prepararle una encerrona. Con el engaño de una reunión con el jefe, consiguió quedarse a solas con él en los sótanos de almacenaje de la fábrica después de que cerrasen al medio día. Lo chantajeó diciéndole que si no se la follaba lo denunciaría por acoso e intento de violación, conseguiría que su influyente tío lo despidiera y… ya se encargaría ella personalmente de que en el pueblo no volviera a encontrar trabajo. Además del disgusto que para su respetable familia supondría.

Roberto con tal de evitar el escándalo que no dudaba armaría aquella pija consentida, acabó abdicando. Se lo hizo de las formas que ella le pidió aunque le costó mantenerse empalmado, después apareció en nuestro apartamento para contármelo todo y que cortásemos nuestra relación antes de la boda, aunque yo no estaba dispuesta a consentirlo… ya buscaría otro modo de solucionarlo.

Una risa estridente y desagradable me despertó de aquellos pensamientos:

– Clara al final te vas a llevar a Roberto, con lo buen mozo que es y lo bien que folla – saltó riéndose.

– Si, no lo sabes tú bien Rosa. Creo que es el mejor hombre de todo el pueblo – contesté, haciéndome la ingenua a su comentario.

– Bien, me gusta que así sea Clara, pero esta noche es tú despedida de soltera así que como sólo vamos chicas, mejor olvidarnos de los hombres.

– Tienes toda la razón querida amiga, tienes toda la razón – reí despreocupada, aparcando el coche.

Nos dirigimos cogidas del brazo hasta la casa, en el interior ya había luces pues había dado una copia de las llaves a las demás invitadas. Al entrar a Rosa se le cambió el semblante, allí como resto de asistentes estaban: Lucía, Pilar, Eva, Tere, Loli y su enemiga más acérrima Sofía (a la que había convertido en madre soltera, tras conseguir que su prometido la dejara estando embarazada de 4 meses), todas ellas habían probado en sus carnes el dolor de verse traicionadas por sus parejas a causa de ella.

– Pero, ¡qué broma es esta! – exclamó Rosa mirándome a los ojos.

– Nada querida amiga, es la fiesta de mi despedida de soltera, ya sabes… la semana que viene que caso.

Ella se puso algo nerviosa, no le gustaba el cariz que estaba tomando la noche, muchísimo menos allí, a cinco kilómetros de la casa más cercana y rodeada de las mujeres a las que ella había disfrutado haciendo sufrir.

– Clara, por favor ¿puedes llevarme a mi casa?

– No, Rosa, ahora empieza lo bueno – contesté tranquilamente.

– Bien llamaré a mi padre para que me recoja, no pienso quedarme en esta chabola junto a todas estas piojosas, muertas de hambre.

Sus palabras sólo conseguían agitar más a las ya enfadadas hembras que nos habíamos reunido. Sacó de su carísimo bolso el móvil, pero antes de que lograra marcar le arreé un guantazo con el dorso de la mano, que trazando un semicírculo en el aire estalló contra su mejilla, pillándola por sorpresa y provocando que el teléfono cayera al suelo, en la otra punta de la habitación.

– ¿Qué haces? – preguntó frotándose la cara intentando calmar el dolor.

– Hoy no vas a llamar a nadie Rosa.

Ella se puso a la defensiva, soltando bravuconadas:

– Maldita sea, sois todas un puñado de brujas mal folladas, dejadme ir o de lo contrario os arrepentiréis. No me extraña que todos y cada uno de vuestros hombres me prefirieran a mi, ¿no os contaron con detalle lo que disfrutamos juntos?.

Hizo una pausa y mirándome fijamente y con una maliciosa sonrisa en los labios (jugándose su última carta), a la espera de que mi reacción fuera echarla del lugar y poder alejarse de allí cuanto antes, declaró:

– Si Clara incluso el tuyo… aunque tuve que chupársela varias veces, es medio marica – escupía las palabras con los labios fruncidos – pero al final conseguí que se corriera tanto por mi coño como por mi culo.

Yo ni me inmuté, la muy tonta pensaba que no tenía conocimiento de que se había tirado a Roberto. Haciendo gala de una gran pasividad y control de la situación, torcí un poco la cabeza con la ceja alzada y subiendo los hombros en signo de que todo aquello me era indiferente:

– Será que no le gustas Rosa, conmigo lo hace estupendamente y durante horas – respondí muy calmada mientras que las demás se mofaron rodeándola.

Ella empujando a unas y a otras intentó abrirse hueco hasta la salida, pero la cogí por la parte alta del brazo tirando de ella. Comprendiendo que no tenía escapatoria, se resistió con todas sus fuerza, pero las otras mujeres con aspecto amenazador ya la habían sitiado tirando de su pelo para que no huyera.

Trastabilló perdiendo el equilibrio, lo que aproveché para sentarme en una silla cercana y acoplarla boca abajo sobre mis rodillas. Ella pataleó en el aire notando como le subieron la falda, rompiéndole las bragas de un tirón. Unas manos sobre la espalda impedían que se levantara y otras le sujetaban fuertemente los brazos cruzados por detrás inmovilizaron su torso, lanzaba insultos tratando de zafarse.

Pero estoy segura que lo que colmó de vergüenza fue cuando, instalada como quise con la grupa sobreelevada en mitad de mis muslos comencé a propinarle azotes, como si fuera una niña. Todo su amor propio quedo por los suelos ante la idea de recibir delante de todas aquellas mujeres, a las que ella trataba con menosprecio, tan tremenda azotaína sin poder soltarse y sometida por completo.

Yo la fustigaba con todas mis fuerzas, la mano me punzaban dolorida por la furia con que caía sobre su blanca piel, cuando se movía la palma flagelaba los muslos tensos produciéndole más daño. Tras unos minutos aflojó un poco el cuerpo, pero deseaba que sintiera todos y cada uno de los golpes, que no se relajara, así que pase a castigarle en el ano y el orificio del sexo.

Me repugno al notar que se abrían hambrientos, pasando alternativamente de los gritos a los gemidos, mis sentidos se revelaron contra la sensación de estar proporcionándole placer. Proseguí con rabia, deseaba romperla y me apliqué al máximo con redoblada sequedad, hasta que estalló en sollozos. Ese fue el momento en que todas las presentes gritaron de satisfacción y yo dejé de pegarle.

No se que notaría ella, pero sentí que su vientre se convulsionó sobre mis muslo, el irritado clítoris se le inflamó, sus labios vaginales se ahuecaron y su coño se licuó desde lo más hondo de su ser, con las nalgas totalmente abiertas, ardiendo con un tono escarlata del que sobresalían los blanco verdugones de mis dedos.

No niego que aquello me sorprendió, acerqué mi mano a su raja y pude meter de una sola vez los cuatro dedos, todas rieron y ella sintió su humillante derrota, salí y entré varias veces, mas por curiosidad que por cualquier otro motivo, mientras que se retorcía sobre mis piernas, hasta que los aparte y me limpié sobre su culo. Hacía tiempo que las demás la habían soltado, pero ella a esas alturas había asumido su posición, me levanté de golpe y perdió el equilibrio cayendo de rodillas ante nosotras, acercó su boca a mi mano y me la besó, la retiré llena de asco:

– Pero que puta eres, incluso pegándote te has corrido – ella bajó la cabeza hasta que su frente tocó el suelo, metiéndola entre las palmas de las manos, llorando acongojada – no creas que te vas a ir tan tranquila, antes voy a limpiarte de todo el semen que le robaste a nuestros hombres.

Miré a las demás:

– Vamos, ahora tenemos que hacer lo que habíamos planeado.

Ella se estremeció ¿qué diablos teníamos pensado?, antes de que pudiera moverse de la posición fetal en que se encontraba, la obligaron a llevar los brazos atrás atándole las muñecas junto a los tobillos, como a un cochino al que van a colgar para ser degollado. No fue fácil, intentaba arañar y su boca mordía en el vacío buscando inútilmente alcanzar alguno de los brazos que la retenían. Entre todas la subieron sobre la baja mesa rústica que presidía el salón, dejándola sobre ella echa un ovillo con el dorso y una mejilla apoyados en la madera. Yo salí al coche regresando con mi maletín de médico y una bolsa en la mano.

– ¿Qué vais ha hacerme?, por favor no me hagáis más daño os lo suplico.

Aparté su pelo de la cara y chasqueé la lengua sobre el paladar:

– Lo siento pero ya estamos cansadas de tus juegos y no pensamos tolerarlos más.

Caminé hasta situarme detrás de ella, en la posición que tenía no lograba verme, sólo escuchó abrí el maletín, rasgar bolsas y como colocaba objetos pesados al lado de sus piernas. Varias tijeras empezaron a romper su ropa dejándole al desnudo toda la parte trasera del cuerpo. Sobre su piel caliente y sudada el metal frío resbalaba, a unos lados y otros:

– Por favor, abridle un poco voy a empezar.

Varias manos sujetaron sus posaderas y muslos, ella aulló buscando un poco de piedad entre nosotras, más ninguna deseaba dársela. Dio un respingo al notar como un delgado y flexible tubo empezaba a entrar en por su sexo. Separaron más sus nalgas tirando fuerte, hasta que tuvo la impresión de que el ano iba a desgarrarse por sí solo, entonces introduje poco a poco la punta de otra cánula seguida de una manguera muy larga, recorrí con ella un buen trozo del intestino. Las dos se sepultaron en sus entrañas, abrí el obturador y comenzó a deslizarse dentro de ella el líquido frío de la lavativa, dos chorros inexorables se iba colando en su interior, inflamándole el vientre que poco a poco se volvía más abultado y pesado, puse una mano debajo comprobando su tensión, aun podía continuar por lo menos un litro más, antes de que se le aplastase contra sus muslos.

Cuando estuve satisfecha saqué poco a poco ambos tubos. Seguramente sentiría unas tremendas ganas de expulsarlo, porque incluso un ligero hilito transparente se le escapó por el interior de los muslos. Cogí dos tapones diseñados precisamente para ello y se los apliqué obturando sus salidas e impidiendo que se derramara.

Con muchísimo cuidado corté las ligaduras que la mantenían en esa postura, la levantamos. Estaba consternada y aturdida, llevada por las axilas nos encaminamos hasta el edificio de la cuadra a tan solo cincuenta metros de la vivienda principal. Ella caminaba dificultosamente, posiblemente por el peso. Al llegar allí la tumbamos en el suelo, había perdido un poco el sentido y se dejó hacer.

– Cuando te extraiga los tapones saldrá de ti toda tu podredumbre, te quedarás bien limpia de la simiente de nuestros hombres y de tu propia mierda – le dije de pie a su lado – pero por la boca no puedo limpiarte, así que tendrás el sabor de nosotras en tu garganta.

Ella extrañada miró, como yo me abría de piernas quedando mis tobillos a ambos lados de su cabeza y apartando las bragas a un lado me meé encima suya, abrió la boca para protestar, pero sólo se escuchó un gorgojea antes de que apartara la cara a un lado. Intentó levantarse pero las demás le pisaron brazos y piernas. Una por una nos meamos encima suya, hasta que quedó totalmente rociada, la noche era bastante fría y de su cuerpo salía el vapor del orín caliente que le habíamos vertido. Retiré los objetos que sellaban sus entradas.

– Ponte en cuclillas – increpé.

Perdió el equilibrio por el desacostumbrado peso del vientre que comenzó a expulsar, sobre todo por el ano, aunque también por la vagina, todo el líquido que la hinchaba dejando un gran charco parduzco a sus pies.

Sin duda ahora estás más limpia como mujer y podemos empezar a tratarte como la perra que eres en realidad:

– ¡¡Que!! – exclamó ella.

– Lo que has oído ¿no te gusta serlo?, ¿no te gusta tratar a los demás como animales?… Pues bien a las perras se la follan los perros, así que eso haremos ahora.

Sofía trajo el inmenso mastín que tenía mi abuelo para las cacerías, atado de una fuerte cadena. El animal tiraba de ella, estaba desmadrado y costaba trabajo retenerlo, por lo que tres de nosotras tuvimos que ayudarla (tal vez esa mañana me había pasado con la dosis de estimulante sexual para perros que había diluido en el agua… no sé), pero el caso es que estaba completamente encelado.

Rosa instintivamente dio un paso atrás y corrió semidesnuda como estaba hacia la salida, Pilar le puso la zancadilla antes de que llegase a la puerta cayendo a cuatro patas, el perro al verlo y guiado del fuerte olor que desprendía se le abalanzó sobre la espalda. Tenía la verga totalmente fuera y se movía desbocado buscando un orificio para meterla, que no tardó en encontrar montándola salvajemente. El animal bajo los efectos del fármaco sólo buscaba saciarse mientras le babeaba el pelo.

– ¡Socorrooooo! – gritaba – esta bestia me está taladrando, quitadla, quitadla.

Las uñas caninas se le clavaron en la espalda, tiramos de la cadena para impedir que la bestia le mordiera también en el cuello mientras copulaba, en los ojos de Rosa se podía leer el miedo, que sumado al dolor le distorsionaba el rostro en un gesto grotesco.

– No se puede quitar ahora perra estúpida… si lo hacemos te arrastrará todo el útero fuera, no tienes más remedio que soportarlo.

El mastín la folló una y otra vez, ella deliraba entre gemidos angustiosos y lágrimas. Un poco de sangre le corría de los muslos al suelo, apretó los puños hasta que los nudillos se le pusieron blancos, luego arañó la mugrienta superficie, las uñas se le quebraron.

Aquello se desmadró, el perro continuó montándola 15 minutos más, hasta que satisfecho la soltó bajándose de su espalda, un tremendo chorro blancuzco salió disparado hacia afuera. Ya más tranquilo conseguimos retirarlo y llevarlo a la perrera dejándolo encerrado. Rosa había quedado en un estado deplorable, cogí una recia manta de caballo y se la tiré encima, cubriéndole el cuerpo.

– Bien señoras, la despedida de soltera ha terminado, podemos volver a nuestras casas.

Ninguna estábamos orgullosas de aquello, se nos había escapado de las manos, pero en el fondo pasó lo que tenía que pasar y todas lo sabíamos. Con el pie moví un poco el cuerpo que lleno de espasmos se arrugaba ante nosotras.

– Cuando quieras estaré en la casa, allí tengo todo lo necesario para hacer curas, podrás lavarte y ponerte algo de ropa limpia, ¿me has entendido?

Sin decir palabra movió la cabeza, aunque no estaba segura de que estuviera consciente. En silencio abandonamos el cobertizo y sin despedirse, cada una marchó a su hogar.

No pegué ojo en toda la noche, por eso no me costó mucho sentir los débiles golpes en la entrada. Sin darme excesiva prisa baje a abrir, durante unos segundos que parecieron eternos nuestras miradas se cruzaron en el umbral de la puerta sin mediar palabra. A pesar de estar en tan anémicas condiciones, me mantuve dura e inflexible, sus piernas flaquearon sin poder mantenerla más y se postró de rodillas con su cabeza dejada caer en mis muslos:

– Por favor Clara, ayúdame – estaba suplicante.

Me retiré para que pudiera sortear la entrada. Lo hizo a gatas porque posiblemente de otra forma no podía caminar, pasó al interior de la vivienda donde la asistí de sus heridas, ambas en sepulcral silencio.