cartas…

Fue de cartas prolongadas
Que nació este amor tan dulce,
Porque fue como antes era
En los siglos precedentes,
Donde amor era pasión
Y no tiempo convivido,
En tu lecho frío y tenue
Me entregaste tu dulzura,
Asediada por un fuego
Que brotaba de tu adentro,
Y sentiste el cosquilleo
De un amor que huele a bello,
Que entre cartas fue creciendo
Y fue alzándose a la cima,
Para desplegar sus alas
Y expandir sus fantasías,
Fui robándote los sueños
Inventando ser tu amante,
Y entre algún poema tosco
Declaré lo que anhelaba:
Saborear tu sexo, nena,
Y ceñirme a tu cintura,
Acercarme a tus oídos
Susurrándote un te quiero,
Y besar tu tierno cuello
Descubriéndote los hombros;
Y fue allí que descubriste
Tu sostén de lila oscuro,
De tus senos derramaste
La miel pura del amor,
¡Néctar fue a mi paladar!
Y mi lengua ya endulzada
Suavemente acariciaba
Tus pezones tan erguidos,
Tan deseosos de pasión
Y de sexo enloquecido,
Una y dos y otra vez más
A mi boca los llevaba,
A mis ojos a mi frente, a mi rostro y a mis labios,
Tales ansias yo tenía, de gozar el poseerlos,
Y recuerdo que a tu pubis
Inclinaste mi cabeza,
Y al compás de bellos sones
Tus gemidos denotaban
Que un ardor te enloquecía,
Fui bebiéndome la lava
De un volcán que erosionaba,
Y entre arritmias y estertores
He gozado tus ardores,
Ya arrobada por el éxtasis
Zigzagueabas tus caderas,
Y agotada de placer
Has caído en el letargo
Del orgasmo más ardiente
Que jamás hayas tenido,
Y extenuado tu deseo
Me abrazaste y me besaste,
Saboreando de mis labios
El dulzor de tus adentros,
Ya bajabas con tu lengua
Tan perversa endemoniada,
Recorriendo el torso mío
Adornado de tus besos,
Ya llegabas a mi sexo
Que latía en desenfreno,
Y tu lengua lo envolvía
Y tus labios lo rozaban,
Te bebiste mi licor extasiando mis pasiones,
Y frotando entre tus tetas
Mi pasión enloquecida
Mis espasmos yo dejaba
En tu cuerpo floreciente,
Y en la calma del descanso
Del deseo satisfecho
Tu carita entre mi pecho
Y mis manos descansaba,
Fue al final con mis caricias
Que acudían a tu rostro,
Que se fue una tarde bella
Como nunca había tenido,
Hoy te encuentro en mi recuerdo
Y te extraño en mis ensueños,
Y aunque estés con tus amores
Y yo viva con los míos,
No será tan dulce y bello
Como aquella tarde nuestra.

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