Soy ninfomana y me gusta experimentar de todo, de todo

Yo creo que lo mas dificil de comenazar un relato es por donde empezar, la verdad es que durante mucho tiempo me limite a leer historias entrar a chats eroticos, etc. siempre me habian dicho que escribiera en alguna pagina de relatos, y no me anime hasta hoy. Quiero compartir con ustedes mi forma de pensar y mis experiencias. Me gusta el sexo y me gusta todo tipo de sexo, me encanta experimentar y siempre estoy haciendo cosas nuevas.

Como habia dicho es la primera vez que escribo, me llamo Laura en la actualidad tengo 26 años, No soy ninguna modelo ni mucho menos, me considero una chica normal no se que sea, pero tengo mi pegue con los chavos, soy delgada me gusta hacer ejercicio, me gusta mi color de piel es apiñonada, cabello largo etc. Con esto no busco lucrar, como otras personas, no busco amantes online (he tenido malas experiencias), lo unico que busco es compartir mi forma de ser con alguien mas, conocer a personas que piensen igual que yo, cuando antes me pedian que escribiera me supongo que me daba pena, lo que fueran a pensar de mi, en la actualidad soy mas abierta, acepto mi realidad, mi sexualidad y mi forma de ser.

Voy a platicarles de mi primera experiencia zoo, bueno mas bien seria mi segunda, la primera vez tenia 16 años experimentaba mi primer relación les, un día borachas le hicimos sexo oral a su perro, pero eso fue todo asi que les platicare de mi segunda experiencia.

Como les decia me gusta experimentar, a los 16 fue mi primer experiencia les, a los 20 años empeze a experimentar trios, pero mi despertar sexual realmente fue a los 22 años con un exnovio que tuve, siempre buscabamos lugares nuevos, intercambios, se dio la oportunidad de tener sexo con sus amigos, y apartir de ahi su grupo de amigos se convirtieron en mi grupo de amantes, eran cinco amigos y mi ex novio, juntaban dinero y rentaban una casa por un fin de semana, y era un fin de semana lleno de sexo, era la unica mujer a si que nos divertiamos ampliamente, la casa la cuidaba un vecino y tenia un par de perros y como la casa tenia alberca, guau disfrutabamos de todo y en todos partes de la casa, fue cuando probe la penetración doble, desde ahi guau me encanta, si no estoy con dos hombres, lo hago con un pene y un consolador, me encanta sentir dos dentro de mi al mismo tiempo, es algo que creo que todas las mujeres deberia de probar de menos una vez en su vida.

Yo tenia cierto miedo de decirle a mi exnovio de mi primer encuentro cuando le hicimos sexo oral al perro de mi amiga, pero un dia cuando platicabamos de cosas de sexo me atrevi a decirle, mi exnovio se sorprendio y fue cuando me pidio que lo hicieramos que queria ver, yo no quise, y el insistia pero la verdad me daba miedo.

Procurabamos ir cada tres o cuatro meses a la casa, pero un día planearon algo diferente. Cada vez era diferente, haciamos juegos, compraban diferentes juguetes sexuales, etc, siempre habia mucho alcohol, hasta un poco de drogas, bueno solo marihuana, una noche ya que yo estaba bastante mareada, se les ocurrio vendarme los ojos me pidieron que abriera la boca y tenia que adivinar de quien era el pene que tenia en la boca, pasaron varios penes a muchos si les atine, y despues senti un pene muy raro apenas me lo pusieron en la boca y sabia a madres, pero no imagine que podia ser, me decian que tenia que adivinar y me lo volvian a acercar hasta que no aguante mas y me quite la venda, era el pene del perro, y todos me estaban viendo, y todos gritaban que lo siguiera haciendo, yo me aleje y trate de ponerme en pie, pero no me dejaron, me pedian que siguiera haciendolo hasta que me convencieron y me lo meti en la boca y le di una buena chupada, me empeze a exitar muchisimo estaba ahi chupando el pene de un perro y viendo a todos mis amigos-amantes gritar y masturbarse, no pare hasta que mi boca se lleno de semen de ese perro. Todos estaban muy exitados, me penetraban por ambos lados, me tiraban su semen en mi cara y en mi boca. Yo termine eshausta.

Apartir de ahi se puede decir que cambio mi vida y mi encuentro con los perros se ha vuelto muy frecuente, pero eso sera para otro relato.

Espero que me comprendan y no me juzguen, a veces pienso que lo que hago esta mal, que no es normal, pero por otro lado me gusta experimentar mi sexualidad y llegar a mis limites, apartir de ahi me gusta probar de todo, si algo no me gusta simplemente no lo vuelvo a hacer, pero me gusta saber que lo probe.

Espero comentarios no de critica sino de personas que piensen y sientan lo mismo que yo

Saludos

laura_ninfo@hotmail.com

me embarace de mi abuelo

Con mi mano empecé a acariciarle, su piernas musculosa llenas de pelos, su barriga grande barriga besaba su cuerpo maduro, hasta que una de sus manos me tomo de la cabeza y me dirigió a su enorme tranca, bese la cabeza de su pene, empecé a pasar mi lengua a su tronco

Soy un chica de 18 años recién cumplidos, les contare como me embarace hace ya un año y quien es el padre de mi hijo. Quiero decirles que fue un pecado si, pero estaba enamorada desde los 15 años y no estoy arrepentida menos ahora con mi hijo en brazos.

Soy luisa tenia en esa ocasión 17 años, vivía sola con mi padre pero el no se llevaba mucho en la casa por que es doctor, cuando tiene algo urgente se va corriendo al hospital.

Antes de todo me describiré, soy delgada, de color morena clara, una cintura pequeña mis pechos me miden 90, es lo mas bonito que tengo unas tetas paraditas y muy redonditas, mis nalgas son redondas como un corazon jajá me da risa mis amigas así me decían.

Estaban en el tiempo de invierno, mi padre llego del trabajo, pero cual fue mi sorpresa venia con mi abuelo materno (el padre de mi difunta madre), era un hombre de 68 años moreno bajito con una barriga de borracho, calvo pero lo que me llamo la atención fue los bellos de su cuerpo blancos se veía muy varonil mi abuelo a su edad.

– hola hija. Mi padre me saludo dándome un beso en mi mejilla.

– hola papi. Volteé a ver a mi abuelo y una sonrisa corrí abrazarlo.

– hola mi viejito y ese milagro.

– hola mi niña, pues ya ves vine a pasar navidad con ustedes.

Me dio mucho gusto, la llegada de mi abuelo, el se instalo en la recamara de la planta alta, esa noche no pude dormir, cada vez que cerraba los ojos veía el cuerpo canunció de mi abuelo estaba cachonda, mi mano se dirigió a mi concha inocente y empecé acariciarla, con leves movimientos circulares esa noche, me masturbe toda la noche rendida cai dormida. Al otro día amaneció con las piernas abiertas su concha se veía perfecta pero ella no espero que su abuelo entrará tan temprano a su recamara la sorpresa del hombre fue muy excitante el al ver a su nieta en esa posición el hombre no dejo de ver la frutita de la joven, el hombre reacciono y se fue rápido a su recamara.

Fueron muy incómodos para el hombre y la joven la chica veía su abuelo como un hombre mas y lo deseaba pero no sabia la joven mujer, que su abuelo tenia lo mismo sentimiento que el.

Pasaron los día el 24 de diciembre, estaba urgida para ir a orina, corrí al baño cuando abrí la puerta oh oh, estaba desnudo bañándose mi abuelo fue algo hermoso lo que vi, su pene estaba dormido pero a simple vista se veía, grande eso creo por que era el primero que veía.

Pedí una disculpa y me retire a mi recamara, el resto del día no volteábamos a vernos ni nos dirigíamos palabras sentía mucha vergüenza pero me gusto lo que vi.

Cuando llego la noche cenamos los tres juntos (mi padre, mi abuelo y yo), platicábamos y ellos bebían tequila con soda, estuvimos platicando mucho, mi abuelo estaba muy tomado por eso mi padre tomo la decisión de llevárselo a su recamara, cuando volvió mi padre le llego un mensaje del hospital y de urgencia se fue a su trabajo.

Por mi parte me dirigí a mi recamara me cambie y me recosté para dormir, en eso quede dormida pero el sueño me despertó brinque rápido y dije no abuelo no. Mi abuelo y yo teníamos sexo en mi sueño ya no podía mas lo deseaba, me levante fui a la cocina y en nos momentos tome la decisión de ir a la recamara de mi viejito, entre fui directo a la cama de mi abuelo, el estaba roncando muy fuerte.

Con mi mano empecé a acariciarle, su piernas musculosa llenas de pelos, su barriga grande barriga besaba su cuerpo maduro, hasta que una de sus manos me tomo de la cabeza y me dirigió a su enorme tranca, bese la cabeza de su pene, empecé a pasar mi lengua a su tronco, en un momento agarre su pene y lo mece a pajearlo fuertemente.

– así chiquilla aaaah. Decía mi abuelo.

Volví a meter su tronco a mi boca, no me entraba todo era muy grueso, me baje mas y chupe los grandes huevos de mi abuelo que eran enormes parecía que tenia mucha leche y así era.

Ya no pude más, me quite mi ropa, le quite el calzoncillo a mi abuelo me subí arriba de el, empecé a sentarme arriba de el cuando sentí su pene en la entrada de mi vajina lo pensé.

Me arrepentí y me levante pero no fue muy fácil, mi abuelo ebrio me jalo y me acostó a su lado, abrió mis piernas se subió arriba de mi, agarro su pene y lo puso otra vez en mi vajina.

– abuelito no me va entrar

– si. Te entrara reina. Para eso son hechos mi niña.

Empezó hacer presión la verga de mi abuelo en mi pequeña concha, se paro subí mis piernas en sus hombros, me tomo de la cintura y me atrajo hacia el, agarro su verga y me la coloco en mi virgen vajina de un empujón entro todo el gran pene de mi abuelo, un grito salio de mi boca, los pelos del pubis negros de mi abuelo estaba pegado a los míos, sentí que tenia rodeado el pene de mi abuelo con mi vajina, el sonrío y me dijo.

– que apretadita, la tengo toda adentro verdad.

Con un movimiento de mi cabeza acepte la pregunta, sentí un dolor muy grande y agudo, parecía que me iba a partir en dos mi abuelito, empezó a moverse despacio sentí como sus huevos se pegaban en mis nalguitas voltee a ver los movimiento en una de esas mi abuelo saco todo su pene y vi perfectamente como entraba a mi vajina cerro los ojos cuando entro fuertemente, el dolor se paso y sentí muy rico, cuando la sacaba y la metía de golpe me dolía pero lo aguante. Se levanto de mi y me puso a cuatro patas se dirigió atrás de mi y volvió a penetrarme pegue un grito me dolió así mucho mi abuelo seguía muy rápido no se que paso pero sentí un temblor en todo mi cuerpo y me sentí mas mojada, llegue a mi primer orgasmo,

– Aaahhh hmmmm abuelito, arggggggghhhhh, que rico! no puedo mas, me voy a desmayar, abuelito es delicioso.

Los bombeos fueron mas rápido y con mucha fuerza, mi abuelo lo metía muy dentro me quería partir en dos, de repente grito me vengo me, vengo y se corroo adentro de mi, sentía como me lleno de su leche se tiro hacia la cama muy cansado.

Pero eso no fue todo tuvimos 4 veces mas fue delicioso. Me levante muy adolorida pero muy saldifecha, mi padre llego muy temprano de la urgencia gracias a. …….. Que no se fue asomar a mi recamara por que yo dormí con mi viejito.

Mi hermana, el carpintero y yo

Este relato es 100% real ,cuando yo tenia 16 años y mi hermana 13,llego a nuestra casa un par de maestros carpinteros ,padre e hijo respectivamente el joven tenia 18 años.

El joven de inmediato este comenzo a hacer amistad con mi hermana que dicho sea de paso demostraba mas edad ,tenia unas piernas gruesas un lindo poto y tetas muy desarrolladas,la amistad fue creciendo y ya era un coqueteo compartido.

Un dia en que estabamos solos llego este carpintero a trabajar sin su padre,al cabo de un rato me pidio que fuera a comprar cigarros,yo acepte me acerque a la puerta y le di un fuete golpe simulando que salia,pero me quede dentro escondido,desde esa posición pude ver como tomo a mi hermana de la mano y la empujo a su pieza,entraron dejando la puerta entre abierta, yo me acerque a mira y pude ver como este la besaba y le metia mano,mi hermana estaba vestida con su uniforme de colegio ,el cual comprendia de una corta falda y calcetas blancas,le desabrocho la blusa y comenzo a besar sus pechos ,mi hermana se retorcia y lo apretaba con fuerza

Despues el muchacho le separo las piernas y se monto sobre ella,mientras con una mano recorria sus piernas y pechos con la otra se bajaba el pantalon y boxer hasta quedar con su miembro erecto totalmente a la vista,comenzando a bajarle los calzones rojos que llevaba mi hermana,pude escuchar que le decia que por favor no se lo hiciera, que estaba virgen ,el joven con una mano tapo su boca y comenzó a penetrar a mi hermana esta se movia como evitandolo hasta quedarse tranquila fue entonces cuando la mano de su boca,escuchando a mi hermana que le decia :despacito, porque me duele mucho,le dio un ardiente beso y comenzo lentamente a bombearle estuvieron asi un par de minutos.

Me fui muy despacio a la puerta de la calle y golpee varias veces antes de entrar,pude ver como el carpintero salia de la pieza de mi hermana y esta ponia llave a su puerta,el maestro me dice que se tiene que ir,por un problema de su padre.

Yo tome una hoja y un lapiz y le escribi a mi hermana;TE QUIERO CULIAR ,HABRE LA PUERTA.

Tome el papel y lo meti por debajo de la puerta pasaron vaios minutos y mi hermana me envia la respuesta por debajo de la puerta decia:NO QUIERO,SI CONTINUAS TE ACUSARE CON MAMA. Tome el papel y escribi :SE LO QUE HICISTES CON EL CARPINTERO,SE LO DIRE A MAMA. Tome el papel y lo meti por debajo de la puerta.

De inmediato mi hermana responde:PORFAVOR NO LE DIGAS NADA Y HAGO LO QUE TU QUIERAS.

Como respuesta escribi :PONTEE TU UNIFORME DE COLEGIO CON LOS CALZONES ROJOS ,ABRE LA PUERTA Y ACUESTATE EN LA CAMA.

La puerta se abrio ella estaba como se lo pedi ,le levante la falda y vi sus calzones rojos que tanto deceaba,levante sus piernas y se los saque y le dije ;AHORA TE VOY A CULIAR , ABRE BIEN LAS PIERNAS.

Ella se abrio y me dijo:POR FAVOR METELO DESPACITO

La penetre mucho rato ,esa tarde se lo hice 3 veces.Desde ese dia y hasta hoy cada vez podemos lo hacemos. Ella tiene ahora 20años y yo 23, ambos estamos casados cada vez que nos visitamos la arreglamos para conversar un asunto de hermanos.

Esta es mi historia y les debo decir que e tenido muchas mujeres pero lejos lo mas excitante que e hecho es tener sexo con mi hermana. Si lo desean envien comentarios y puede que me decida a contar con detalles algun encuentro con mi hermanita.

la niña de la tribu recuay

ella era una niña muy hermosa y tenia un lindo cuerpito

Hola mi nombre es Javier tengo 26 años, soy de Lima la capital de Perú, soy profesor, como profesor me propusieron enseñar en un pueblito de la selva de Perú

Yo nunca supe que a donde iría seria a una tribu, donde se vive distinto a la ciudad, nunca me imagine que al aceptar ese trabajo yo iba a hacer muchas cosas e iba a aprender mucho. Bueno así llegue a la calida ciudad de Iquitos, la verdad nunca había conocido la selva me quede impresionado, encantado de la ciudad, pero lo mas bonito allí son las mujeres, la verdad hace mucho calor pasa los 39º c de calor, por momento quería sacarme toda la ropa

Me conocí toda la ciudad de Iquitos fue muy linda la ciudad, siempre escuche decir que las mujeres de la selva son muy calientes, bueno eso siempre escuche, después de conocer toda la ciudad tuve que hablar obre el trabajo y para lo que iba y hacia donde iba, me presentaron a un hombre llamado José quien era el guía y el que me iba a llevar a la tribu, lo primero que hice fue preguntarle cuan lejos estaba la tribu y me dijo que estaba a 5 días de la ciudad en lancha y como 10 horas caminando selva adentro, me dijo que era como que selva virgen que muy pocos habían llegado allá y que era muy lindo vivir allá, no pregunte nada mas y solo espere el día del viaje, José antes del viaje me dijo que en esa tribu había un jefe, muchos hombres, mujeres y niños (as), pero que cuando llegáramos a la tribu no me asustara del recibimiento que las mujeres me iban a dar, ya que son ellas las que nos reciben, yo no supe por que me lo dijo hasta el día del viaje.

Así fue que viajamos, llegamos, caminamos selva adentro, hasta llegar a la tribu cuando íbamos llegando José me dijo que esperara un rato que el seria el primero que entrara a la tribu y así fue, al rato escuche sonar una especie de tambor el cual me quede escuchando y preguntándome que pasara allí dentro, al rato vi muchas mujeres mayores totalmente desnudas ponerse en frente de la maloca de la tribu, se acercaron corriendo hacia mi y comenzaron a sacarme la ropa que llevaba puesto, quede totalmente desnudo, me moría de vergüenza, quede como Adán, dejándome totalmente calato entraron a la maloca, al poco rato salio José, que estaba también desnudo y me dijo, “vamos entremos”

El me dijo no temas yo te enseñare todo, cuando entre a la maloca vi en frente un anciano todo desnudo muy grande, alto y muy robusto, vi que aquel anciano tenia una pinga (pene), enorme, nunca había visto una pinga de ese tamaño y sus huevos también eran enormes, José me dijo acércate él es el jefe de la tribu, mire a los costados y vi que todo el mundo estaba desnudo, a la derecha las niñas y los niños entre 8 y 13 años, a la izquierda los hombres jóvenes y adultos todos con sus mujeres y sus hijos los mas pequeños, se me acerco el jefe de la tribu e inclino su cabeza como venia (saludo), de bienvenida y todos en ese momento comenzaron a gritar y decían cosas en sus dialecto, José me dijo que todos me daban de esa manera la bienvenida en ese mismo momento el jefe hizo una señal y vi que una de sus mujeres trajo a una niña de 8 años mas o menos, José me dijo que la niña seria quien me enseñara y llevara a todas partes, me dijo también que ella dormirá conmigo en la choza donde dormiría yo, no la vi muy bien por que estaba emocionado e impactado por todos lo que allí pasaba, llego la hora en que tenia que conocer la choza donde dormiría y tenia que seguir a la niña, mientras la seguía podía ver ese culito desnudito y muy lindo, sentía asco de mi mismo pero ese culito me gustaba y sentía tanto que miraba ese culito lindo se me paraba la pinga no sabia como disimularlo solo me tapaba con la mano hasta que llegamos a la choza y vi una hamaca (en la tribu eso es la cama), me senté en ella rápidamente para que la niña no se diera cuanta de que mi pinga estaba erecta, ella se paseaba por la choza y ahí tanto que pasaba por mi delante pude ver su hermosa coconita (vagina), muy hermosa se veía todo de arriba abajo por que por ser niña la tenia peladita no había pelitos que estorbaran la hermosa vista que daba, su coconita se veía angelical, tierna yo sentía que mi pinga estaba por explotar estaba en toda su erección la sentía muy dura no sabia que hacer

Seguí así hasta que llego José quien me vino a decir muchas cosas sobre la tribu, del cual no me había dicho nada antes que viajáramos, me dijo que la niña que me dieron debía hacer muchas cosas, limpiar la choza, servir mi comida y muchas cosas del la choza, pero ahí no quedaba la cosa tal fue mi asombro cuando José me dijo que ella podía también mamarme la pinga, que yo podía hacer muchas cosas con ella en la hamaca (tocar, lamer, besarle la coconita el culito etc.),

Lo único que no podía hacer con ella era penetrar mi pinga por su coconita, que eso solo lo hacia el jefe de la tribu en una ceremonia especial, cuando ella tenga mas edad me dijo también que por las noches las nativas que han quedado solteras, por que sus maridos murieron que iban a venir a la choza para que yo me las cachara, no saben como me alegro esa noticia, ya quería que llegara la noche para que vengan las nativas ya que estaba arrecho de tanto ver esas hermosas coconitas de muchas niñitas, termino de decirme esas cosas y se fue dela choza a sus choza, al irse José me quede pensando en todo lo que me dijo sobre las nativas y en especial sobre lo que me dijo de la niña, no lo podía creer el solo hecho de pensar que esa niña de tan solo 8 años me podía chupar la pinga y yo poderle lamer su coconita me hacia sentir sucio, pero a la vez me excitaba, así paso unos minutos la niña se acerco a mi y me tomo de las manos me llevo hacia fuera y me llevaba al rio para que no bañáramos, otra vez yo estaba atrás de ella viendo ese culito lindo que se manejaba la niña, llegamos al rio donde había una balsa donde nos podíamos bañar, tenia la pinga erecta me tire rápido al agua para que la niña no viera mi erección, la niña hizo algo en ese momento que me dejo casi en shock viéndome en el agua se puso al borde de la balsa y se puso a orinar dejándome ver esa hermosa coconita, podía ver sus labiecitos chiquitos que dibujaban una rayita “wow”

Me quede helado, perplejo que hermoso panorama nunca vi una coconita de esa forma ni mucho menos de una niña solo quede mirando como salía la orina de esa rayita termino y siguió así, ella sabia que yo la miraba, me hice el loco y subí a la balsa, mi pinga seguía erecta no podía disimularlo ella se acerco y cogió mi pinga, no me dijo nada, ni yo tampoco, al poco rato la niña me estaba haciendo una rica paja, pelaba de arriba abajo el prepucio de mi pinga que rico se sentía eso, desde de hacer eso me soltó la pinga y comenzó a agárrame lo huevos llenos de pelos, me los tocaba y los miraba de una manera que no lo puedo explicar, al rato lo soltó nos bañamos y nos fuimos a la choza, ya mas noche vino José otra vez a la choza pero esta vez con la niña que le dieron como guía, me vino a avisar que el jefe de la tribu me invitaba al siguiente día en la mañana a ir a la maloca donde donde todos se reunían, mientras me decía lo que me esperaba en la mañana del día siguiente hizo algo que me dejo mudo cogió a la niña que le dieron como guía la puso de rodillas e hizo que mientras hablábamos ella le chupara la pinga le pregunte ¿Qué haces?, me respondió tranquilo, ellas están para esto, mas bien tu también has lo mismo con ella apuntándome a la niña que me dieron como guía, la llame y sin que le dijera nada mas, ella se arrodillo y comenzó a dame una buena mamada de pinga, José se vino en la boca de la niña y la levanto y me dijo estaré afuera, yo seguía con esa ricura de boca que tenia la niña hasta que termine, salir en busca de José a quien encontré desando la coconita de sus niña, me quede mirando no le dije nada y me hice el loco, el al terminar me llamo para hablar con el mando a la niña adentro de la choza, allí le pregunte ¿no te da miedo o pena hacer eso con la niña?, el me respondió otra vez no loco ellas están para eso, mañana veras que hacen los padres con sus niñas o con sus niños, no le dije nada me quede callado pensando, terminamos de hablar se despidió y me fui a la hamaca para dormir, me subí a la hamaca la niña al verme en la hamaca ella también se subió a la hamaca, sentí su cuerpecito a mi costado, mi cuerpo de hombre lleno de vellos, caliente y lleno del morbo de saber que podía hacer con ella lo que quería menos penetrarla, la frotaba toda la espalda hasta llegar a esas hermosas y suaves nalguitas segui así hasta que decidí tocar su anito, lo hice con un poco de temor pero ella no decía nada y vaya que ricura su anito, era calientito y suave, podía sentirlo cerradito con esos plieguecitos calientitos, lleve mi dedo a la nariz ¡wow¡, que rico ese olor que esa niña tenia, viendo que la niña se dejaba tocar el ano sin ninguna negación, decidí tocar su coconita, al tocar su coconita, podía sentir la sensación de flemita caliente, esa niña estaba excitada, no resistí mas y decidí poner a la niña boca abajo quedando en la pose 69

Mientras ella me chupaba la pinga yo le chupaba esa cliente coconita y delicioso manjar, yo la olía, la lengüeteaba y ponía el dedo a la entrada de su coconita, la sentía calientita y saladita, olia a carne fresca de res sin lavar, el solo hecho de pensar en que estoy haciendo eso, me arrecho mucho y me vine en su boca, tomo toda mi leche y la puse en su posición normal y nos quedamos bien dormiditos.

Continuara.

Mi tio me hizo mujercita

Siendo una adolescente tuve un encuentro con mi tio julian, quien me hizo mujer.

Desde hace algunos meses soy asidua lectora de sitios con relatos eróticos, lo cual me ha servido para tener fantasías y algunas llevarlas a cabo con mi marido.

Debido a esa razón he decidido contar una historia o bien hacer una confesión de un hecho que aconteció desde hace muchos años atrás.

Mi nombre es Debie (ficticio). Cuando tenia 14 años, tenia un bonito cuerpo de adolescente, piernas delgadas pero curvilineas, senos como pequeños volcancitos y un botoncito rosado que eran mi pezones, cabello castaño claro y ojos celestes. No es para vanagloriarme pero era muy linda, razón por la cual gané más de un concurso de belleza en mi infancia y juventud.

En esa época, tenia un tío, Julian (nombre ficticio también) hermano de mi padre que era nuestro héroe, todos lo admirábamos y la razón era que jugaba futbol o soccer (como le llaman ahora los gringos) en la liga mayor de este país. En las reuniones familiares era el centro de atracción y entorno de él giraban todas las pláticas.

A mí desde niña me gustaba mucho meterme en la cama con él cuando nos visitaba, luego él me pasaba a mi cama cuando yo me dormía. Todo sin malicia.

Cierto día escuche una conversación de mis padres, mi papá contaba que el tío Julian se había lesionado severamente uno de sus talones y que tendría que descansar al menos tres o cuatro meses, y eso lo dejaba fuera de cualquier posibilidad de tener una prueba en la selección del país. Y que él estaba devastado, muy deprimido. Razón por la que mi padre lo invitó a pasar algunos días en su casa.

Llegó el tío Julian y se instaló en el cuarto de visitas. Los días los pasaba casi siempre encerrado en su habitación sin hacer nada, apenas bajaba al comedor para hacer sus tiempos de comida. Tenia un carácter muy irritable, se enojaba mucho y todo le disgustaba. Mi padre nos decía a nosotros, con mi hermanita menor, que le tuviéramos paciencia.

Cierto día lo invitaron a salir algunos amigos de su infancia que vivían en este pueblo, y como a las 11:00 de la noche regresó, iba casi ebrio, hizo un poco de ruido y eso fue lo que me despertó, ya que el cuarto de visitas estaba contiguo a la habitación que compartía con mi hermanita.

Me levanté y abrí la puerta de su habitación, alli estaba tío Julian solo en calzoncillos, abrió los ojos me vio y siguió descansando. Yo llevaba puesto mi camisón para dormir, por debajo solo tenía mis braguitas de color rosado. Me acosté a su par como siempre, poniéndome de lado en posición fetal, mi camisón apenas cubría mis nalguitas.

Recuerdo que empecé a dormir, pero me despertó que la luz de la lámpara de la mesita de noche estaba prendida, luego tuve la sensación que mi tío Julian estaba acariciando mis nalguitas con sus manos, luego también lo hizo con mis braguitas. Yo me hice la dormida, fue lo primero que se me ocurrió. Luego sentí su aliento cerca de mi traserito, el condenado me estaba oliendo mi culito y mi rajita!. Tuve ahora una sensación rara, como unas cosquillitas en mi bollito. Después de olerme, me colocó lentamente boca arriba (inicialmente estaba de lado), me subió mi camisón hasta la altura de mis teticas, se quedó un rato admirándolas, luego las tocó delicadamente, siguiendo su contorno, haciendo círculos encima de ellas para finalizar en mis pequeñitos pezones rosados.

No conforme, bajó nuevamente a olerme mi conejito, casi pude sentir su nariz encima de mis braguitas, con un leve olor a licor. Un calor intenso se apoderó de mi en ese momento, no sabia de donde provenía el calor que me embargaba. A pesar de no gustarme la idea de lo que hacia, no quería detenerlo, quería que siguiera!

Lo siguiente que hizo fue acariciar mi conejito sobre mis bragas, no satisfecho -comenzó a bajarme mis braguitas! – como no quería que supiera que estaba despierta, dejé que lo hiciera; me las sacó completamente por los tobillos, luego al igual que con mis senos, se quedó admirando mi coñito con sus escasos pelitos castaños, y los labios vaginales coloraditos que sobresalían de mi vulvita, él bajó su cabeza y volvió a aspirar mi cosita.

Mientras lo hacía con sus manos retiró mi camisón de dormir, en ese momento quedé totalmente desnuda a su merced. Se quedó nuevamente viendo mi cuerpecito de adolescente. Luego, de reojo pude observar que se quitó su calzoncillo y le vi su enorme verga parada con dirección al techo. La tomó con sus manos y empezó a masturbarse mientras me veía desnuda.

A continuación abrió un poco mis piernas para tener una mejor visual de mi coñito, no satisfecho con una mano se masturbaba y con la otra me acariciaba la rajita. Asi siguió varios minutos. Gimiendo y jadeando cada vez que se jalaba su cosa. Los dedos de su mano que acariciaba mi coñito, comenzaron a profundizar sus caricias, un dedo lo deslizo recorriendo toda mi rajita, desde mi vagina hasta mi diminuto clítoris, una corriente eléctrica recorrió mi cuerpo; esto lo repitió varias veces, fue alli cuando sentí como del interior de mi vagina bajaba un liquido que llegó a toparse con sus dedos. El rápido se dio cuenta de lo ocurrido, se llevó sus dedos con mi lubricación a su nariz y lo olió, luego los chupó con sus labios degustando mi pequeña venida. Mi respiración fue en aumento, estaba muy excitada de todo lo ocurrido y eso me estaba delatando.

Me abrió más mis piernitas blancas y mi conejito quedó a su disposición. Con su lengua recorrió el camino iniciado con sus dedos, recorriendo mis labios vaginales, mi vagina, hasta llegar a mi clítoris que lamió varias veces. Yo ya no podia más, mi respiración se elevó demasiado y empecé a decir -aayy no!- -ya noo!, cuando la verdad en ese instante quería que eso no acabara nunca. Abrí los ojos totalmente y solo alcanzaba a ver su cabeza hundida entre mis piernas y la sensación de su lengua mamándome mi bollito virgen.

Julian levantó la vista, me miró a los ojos y dijo:

-Te gusta mi putita?-, -Te gusta como te estoy comiendo tu panochita?-

-Estas mojadita?-

Yo no emitía palabra alguna, solo me limité a concentrarme en los lenguetazos que me estremecían en la cama.

A los pocos minutos, sentí una sensación única, los pelitos de mi cuerpo se erizaron y sentí que bajaba de mi vagina otro chorrito de agüita viscosa, solo que ahora era en mayor cantidad que la primera vez. Sin duda fue un orgasmo. Gemí y me quejé, Julian no dejaba de chuparme allá abajo. Es más, después de beberse mi agüita, me levantó con las manos las nalguitas y me lamió mi pequeño orificio del culo. Lo chupo como si fuera un heladito rico. En ese momento le jalé sus cabellos. Qué rica sensación!!.

-Te voy a hacer mia!!- me advirtió.

Yo no entendía bien que sucedería. Alcanzó de su mesita un poco de vaselina que utilizaba en sus entrenamientos y se masajeo su verga con ella. Luego levantó una de mis piernas y pude sentir su miembro en la entrada de mi conejito, lo empujó suavemente hacia dentro de mi, yo estaba tan nerviosa que quise cerrar mis piernas, él no me dejó hacerlo. –Relajate!, tranquilita!- fueron sus palabras.

Siguió adelante, mi vaginita se abrió de par en par presionada por la cabeza de su verga, luego una sensación de dolor, como quien se corta un dedo y luego le arde, se apoderó de mi. –Me duele tio, me duele!- le dije al tío Julian.

El ya no oía nada, lo sujete de sus brazos, estaba sudado!, mientras él terminaba su misión, su verga abrió y dilato mis paredes vaginales por primera vez. La sensación de dolor se convirtió en excitación y placer. Mi vagina segregaba bastante lubricación cuando el intentaba meterla toda. Sus manos tomaron mis tobillos, los levantaron y sujetándolos me abrió al máximo mis piernas, en ese momento sentí que su verga entró hasta el fondo de mi huequito. Luego empezó a moverse hacia delante y después hacia atrás, cada vez que lo hacia me excitaba demasiado y gemía como una perrita.

Al cabo de unos minutos de estarme penetrando rítmicamente, me vino otro orgasmo, esta vez mayor que el anterior, durante el cual lo tomé de su cintura y lo jalé como queriendo hundirlo entre mis piernas.

Me estuvo follando como si fuera una mujer adulta, con embestidas duras y profundas, luego buscó mis teticas y las mamó con fuerza, colocó entre sus dientes mis pezones y los apretó hasta que sentí dolor y le retiré la cabeza de alli. Al rato con sus manos levantó mis piernas nuevamente y me cerró las piernas, creando más presión sobre su verga, lo cual le causó delirio porque jadeaba más fuerte, y en unos minutos más emitió un gemido brutal, sentí un chorro caliente dentro de mi coñito, mientras el seguía dando cintura, algo mojado sentí bajar por mis muslos y mi culito, lo toqué con mi mano y era gelatinoso de color blanco. Había sido un gran chorro de esperma el que salió de mi tío Julian esa vez.

Sin parar casi nada, me volteo con lujo de fuerza y quedé hincadita dándole la espalda, con sus manos me acomodo el culito a su gusto, me bajó la cabeza hasta que mi cara quedó sobre una almohada. Luego con el mismo bote de vaselina, me lo huntó en mi ojito del culo y luego en su verga nuevamente. Para ese momento ya no me interesaba resistirme, quería que mi tío siguiera experimentando conmigo.

-Por haberte portado bien, te voy a dar tu premio- me dijo.

Se colocó en mis nalgas, y puso su verga en la entrada de mi ano, luego con fuerza me metió la cabeza, me dolió más que con la vagina. Aguanté a pesar que quería desprenderme de inmediato, él siguió su tarea iniciada, con más fuerza y ayudado de la vaselina y mi excitación logro perforarme el culito, su miembro estaba dentro de mi recto, solo sus cojones colgaban afuera. Se quedó un rato totalmente quieto, como disfrutando su conquista. Yo me sentía llena de la cola.

A continuación me bombeo su cosota como lo hizo en mi vagina, adentro y afuera. Después de varios minutos asi, comencé finalmente a sentir placer por la culiada que me daba, un cosquilleo en mi vagina, seguido de una calentura en todo mi cuerpo terminó por llevarme a otro orgasmo, esta vez causado por la penetración de mi culito.

Finalmente, entre quejidos y balbuceos, Julian se volvió a derramar con otra oleada de esperma, esta vez en mis intestinos y mi recto. La venida salió de mi ano y recorrió mi vagina y mis muslos, hasta caer en las sabanas de la cama.

Julian se desplomó a mi lado, y se quedó casi inmóvil por un rato. Yo me levanté a limpiar con unos pañuelos desechables que había en la mesita. Luego de quitarme su esperma, me vestí poniéndome mi camisón, no me puse las braguitas, y me acosté a su lado como cuando empezó a tocarme.

Entre mi inocencia, pensé que me llevaría en sus brazos dormida a mi cama. Eso no paso. Antes del amanecer, tuvimos relaciones otra vez, esta vez ya no estaba tan ebrio y me dio una cogida más sensual. Me llenó mis dos hoyitos nuevamente de su lechita, sin contar la ocasión que hizo que me lo tragara. Yo fui la pequeña amante de mi tío Julian en los tres meses que estuvo en la casa. El me enseñó casi todo lo que sé ahora del sexo.

Bueno.. esa es mi historia..

me cogieron mis dos primos mayores

Siendo una adolescente, mis primos mayores planearon cogerme y lo lograron.

Soy Alicia, actualmente soy casada, con dos hijos, y quisiera relatarles la mejor relación que he tenido en mi vida, que fue cuando tenía 18 añitos y era soltera. En ese entonces era bien delgada, piernas largas, cabello castaño liso, senos pequeños y con poca experiencia sexual, fui desvirgada por mi primer novio a los 16, desde entonces me matenía muy cachonda.

De los primos, en el caso de las mujeres yo soy la mayor, pero tengo primos varones habían dos más grandes en edad, tenían entre 21 y 22 años; sus nombres aunque cambiados eran Manuel y Jaime, los dos eran muy apuestos y varoniles, pero tenían fama de rompecorazones, solo estaban con las chicas, hasta que lograban acostarse con ellas, luego las dejaban.

Esto sucedió para las fiestas de año nuevo, nuestros padres nos habían dejado en la casa de un tío, eramos seis primos. A eso de las 10:00 de la noche, Manuel y Jaime que eran los primos mayores, enviaron a acostarse a los otros tres primos menores, asi que me quedé con ellos en la sala. Eso no fue casualidad, sino que ellos tenían todo planeado para seducirme esa noche. Yo nunca había pensado en tener sexo con mis primos, aunque tuve más de algun sueño húmedo con ellos en ese tiempo.

Ese día yo vestía un pantalón jeans azul, una blusita amarillas pegada de tirantes, no tenía brazier, ya que era una época de calor. Mi braguita era rosada y no era escandalosa. Yo estaba sentada en medio de los primos, en eso empezaron a acariciarme los brazos mientras me hacía preguntas de índole sexual, como, -ya lo haz hecho con tu novio??-, -se la haz mamado a tu novio??- de alguna forma yo sentía muy pesadas las preguntas, pero, no me escandalizaba por ellas. Manuel fue el primero en tratar de tocarme los senos sobre la blusa. –oye que te pasa!!- le dije la primera vez. Manuel desistió un momento, pero luego volvió a la carga. El estar entre estos dos hombres apuestos y cachondos me puso rápidamente excitada, luego Manuel me tocaba los senos y yo ya no decía nada. Jaime por su parte me tocaba sobre el pantalón las piernas.

Ellos también me endulzaron el oido diciendome cosas bonitas, como –que linda estas primita!!-, -primita como haz crecido, ya eres toda una mujer!!- y cosas como esas. Manuel fue el primero que busco darme un beso en la boca, yo dudé un momento pero, también quería experimentar algo. Asi que nos dimos un besito bastane tierno en la boca acompañado de un poquito de lenguita. Apenas me solté de su boca, me recibió también Jaime para darle uno a él. La atmosfera sexual que había nos fue envolviendo poco a poco. Mientras besaba a Jaime ahora con un beso más húmedo, Manuel me fue metiendo la mano por debajo de la blusa para tocarme mis senos, con la yema de sus dedos me acarició los pezones, sentí unas cosquillitas como un hormigueo en mis senos.

Después, Manuel me subió la blusa dejándo mis senos al aire libre, sentí su boca apretar mis senos y sus labios chupar mis pezones. A pesar que mi novio me chupaba frecuentemente mis senos, sentí más deliciosa la lengua de mi primo, talvez porque era mi primo y estaba con dos hombres a la vez. Los juegos sexuales siguieron y mis primos se turnaban para besarme mientras el otro me acariciaba y me chupaba los senos, pronto entramos en calor, Manuel que era el primo que tomaba la iniciativa me quitó por completo la blusita, por un momento tuve a cada primo en cada uno de mis pequeños senos, el contacto de sus lenguas en mis pezones me ponía más caliente, sentía una corriente eléctrica en mi espalda, como nunca la había sentido.

Fue nuevamente Manuel quien empezó a desabrocharme el pantalón, me dijo que me sentara en sus piernas, lo hice, me desabrochó mi pantalón y me bajo el cierre, mis braguitas rosadas salieron a la luz, quise todavía impedir que me bajara el cierre, pero el tenía más fuerza que yo, además Jaime me estaba mamando los dos senos por turnos.

Yo además ya estaba excitada, estaba gimiendo y cerrando los ojos para degustar estos jueguitos. Manuel metió su mano hacia adentro de mi jeans por debajo de mis braguitas y acarició mi vulvita, luego audazmente metió su mano en mi calzón y tocó mi vulvita rasuradita, me jaló hacia él y me volteo la cabeza para darme un húmedo beso de lengua. Asi me dominó. Acariciandome los labios vaginales mientras me besaba y Jaime dandose gusto con mis pezones.

Luego, Manuel me puso de pie y me pidió que me quitara los pantalones, lo hice también sin chistar, para ello tuve que quitarme también mis zapatos tenis, asi que quedé solo con mis braguitas puestas, me sentaron otra vez en medio de ellos, esta vez me abrieron las piernas, cada una la puse sobre los muslos de cada primo, Jaime me empezó a besar tiernamente, las manos de ambos me acariciaron la entrepierna, llegando hasta mi vulva cubierta solo por la tela delgada de mi ropa intima, quise detener sus manos, pero fue imposible. Alguno de ellos movió mis braguitas y comenzaron a jugar con mis labios vaginales. –Uyy esta mojadita ya!!- dijo Manuel, y era cierto, yo ya había vaciado mis líquidos lubricantes en mi rajita, sus dedos jugaron con mi vulva y mi clítoris. Yo gemía con respiraciones profundas.

En eso, fue siempre Manuel que tomó la iniciativa, se deslizó hacía abajo en el sofa y con su lengua recorrío toda mi intimidad, ohhh que placer!!, la punta de su lengua llegó a todos lados de mi rajita, gemí, pero los labios de Jaime me callaron prontamente. Manuel hundió toda su cara entre mis piernas y me comenzó a comer el coñito, en eso, Jaime se puso de pie y se quitó el pantalón y la camisa, quedó solo en camiseta, se paró sobre el sofá y me pusó su verga erecta frente a mi cara, era obvio que quería que se la mamara, la tomé con una mano y me la llevé a la boca, su pene era más grueso que largo, le lamí el glande varias veces, eso lo hizo jadear de pasión, luego lo incruste dentro de mi boca para chuparlo desenfrenadamente. A todo eso Manuel abría con sus dedos mis labios vaginales y lamía toda la entrada de mi rajita y el botoncito de mi clítoris, yo tenía que dejar de mamar la verga de Jaime para poder gemir porque ya no aguantaba más, tuve un rico orgasmo a los pocos minutos.

-Cambiemos!!- propuso Jaime, se bajó del sofá y se puso entre mis piernas abiertas, su lengua empezó por mi clítoris, lo tomó entre sus labios y lo apretó suavemente, me hizo cerrar los ojos y degustarlo; Manuel por su parte, se desvistió y tomó la posición que antes tenía Jaime y me puso su verga en la boca, su pene era enorme, largo y grueso, me tomó por la cabeza y empezó a meterlo y sacarlo de mi boca, como follandomela.

No me di cuenta en que momento, pero Jaime me incrustó un dedo dentro de mi vagina, luego lo comenzó a mover como masturbándome mientras me comía el clítoris. No conforme Jaime metió un segundo dedo en mi vagina, -Manuel!, Alicia esta mojadisima, ya esta lista!!- dijo como indicando que ya era hora de penetrarme. Me tomó por los muslos, se colocó en medio y su pene lo puso en mi rajita y lo empujó, mis labios vaginales cedieron, luego la entrada de mi vagina cedió ante la fuerza y la dureza de su verga, sentí su glande abrir mi rajita y meterse dentro, gemí y casi chillé de placer, Jaime bombeo varias veces su falo para penetrarme hasta el final, luego entro en un ritmo suave entrando y saliendo de mi vagina, mientras Manuel seguía metiendo su verga entre mis labios. Era la mejor cogida que me habían dado hasta en ese entonces.

Manuel también queria metermela, se quitó de mi boca y se sentó a mi lado, y me dijo que me sentara en su pija, Jaime dejó de metermela y me puse de pie para sentarme de frente a Manuel. Su verga se fue metiendo más rápidamente esta segunda penetración, ya que mi rajita estaba llena de lubricación, me la metió hasta que sus huevos rebotaron en mis nalgas, la tenía toda metida, sentí que su falo me topaba por dentro, luego me hizo moverme hacia arriba y hacia abajo, mientras él jugaba con mis senos. Jaime se sentó a la par de nosotros y se estaba masturbando con sus propias manos. Cada sentada que me daba me sacaba gemidos de placer, pues sentía la dura carne de Manuel meterse hasta lo más profundo de mi vagina. –Ahora me toca!!- dijo Jaime como si se tratara de turnos, me levante y saqué la verga de Manuel de mi coño y ahora me senté de la misma forma sobre la verga de Jaime, nuevamente sentí la dura verga abrir mis paredes vaginales hasta el fondo. Luego nuevamente el vaiven de la follada. En pocos minutos tuve otro enorme orgasmo, casi chillé del climax.

Alli estaba saltando en la vera de Jaime, moví la cabeza para ver a Manuel y no lo ví, tal vez fue al baño, pensé; no me imaginaba que Manual había ido a una habitación a traer un poco de aceite para bebe, me untó en el culo y luego lo hizo con su verga, -Que vas a hacer Manuel, por allí nadie me lo ha hecho!!- le dije un poco seria y preocupada. –

-Ahora vas a sentirte más mujer primita!!- se colocó flexionado sobre mi colita y su enorme verga empezó a puyarme el ano, el cual estaba cerrado por lo virgen que era y por que yo no estaba relajada, – tranquila primita!, relajate!!- me dijo, intenté hacerlo y cuando tuvo la oportunidad, Manuel me penetro el ano con su colorado glande, ya metido el glande en mi trasero, le fue más facil penetrarme, sentí un dolor intenso, pero seguí relajándome, el dolor iba reduciéndose, y su verga iba adentrándose en mi recto, finalmente como si hubiera sido un victoria, Manuel emitió un grito de triunfo, su pija estaba toda metida en mi culito, ellos dos se fueron moviendo lentamente de modo que no me doliera, estaba doblemente clavada por sus vergas, poco a poco se fueron moviendo con más intensidad en mis dos agujeritos, al principio no le encontraba el placer, pero media vez se pusieron a moverse coordinadamente, casi vi estrellas, era un placer indescriptible, inmenso, jadee y grite como una perra, crei que podía despertar a mis otros primitos, asi que tuve que controlarme.

Mis primos se turnaban para compartirse mi culito y mi vagina, me cambiaron en un par posiciones para seguirme gozando mis orificios. El primero en estallar fue Jaime y lo hizo cuando me cogía por el culo, por primera vez sentí la leche caliente de un hombre en mi recto, luego vi que Manuel también estaba por llegar y le recordé que no estabamos usando condon, asi que cuando estaba por terminar, la sacó y se derramó en mi vientre. Yo estaba agotadisima, pero muy satisfecha por ese estupendo palo con mis primos.

Cuando pude corrí al baño a lavarme la rajita y mi culito, el cual todavía estaba semiabierto. Al regreso mis primos me felicitaron por ser una rica hembra y que cogía muy rico, lo cual fue un cumplido para mi corta edad y experiencia.

Este trio lo volvimos a repetir durante las vacaciones de medio año, ahora fue en la habitación de Jaime y nuevamente me embistieron en mis dos hambrientos orificios.

Después de muchos años recuerdo esas dos veces. Las únicas en mi vida en donde lo he hecho con dos hombres a la vez.

Pies, meadas, cagadas y sumisión con mis 3 amigos los dominantes

Primer relato!!

La vasta rutina que nos acompañó durante todo un año sirvió de detonante para un acontecimiento sin precedentes en mi vida. Último curso en el colegio, cuatro amigos con los 18 años recién cumplidos deciden hacer un viaje a Milán con la intención de arreglar los lazos que se habían ido malgastando y rompiendo, fruto del paso de los años. Pero pasó algo.

(Los nombres en clave serán Fuckers (yo), Jin, Mayo y Mob (mis amigos), por cuestiones de privacidad).

Viernes, 19 de junio de 2009

Todo había sido planificado al detalle. Los cuatro amigos pasarían unos días en un hotel de Milán. Salían de su ciudad con el trenhotel el día 19, y volverían con el mismo trenhotel el día 23.

Jin: entonces, quedamos a las 19h en la estación, ¿no?

Fuckers: sí, supongo que nos veremos por allí.

Mob: ¿tendremos tiempo para coger el tren?

Fuckers: de sobras, el acceso al andén es un momento y vamos con mucha antelación.

Mayo: bien, allí nos vemos.

Cuando llegó la hora los amigos se encontraron en la puerta de la estación.

Fuckers: veamos, vía 2. Estamos en el coche 5, cabina número 34.

Mob: ¿bajamos ya o no?

Jin: sí, venga.

En media hora ya estaban dentro del tren, esperando que marchara a Milán, sorprendidos de las escasas dimensiones de las cabinas.

Fuckers: joder, dos literas en tan poco espacio.

Estaban los cuatro cambiándose, cuando Mob, para hacer la gracia, puso su pie sobre la cara de Fuckers.

Mob: qué, te gusta?

Fuckers: pues sí, mira como se me pone (les enseña el empinado pene).

Jin: no me jodas que te van esas cosas, buah, ¿y si jugamos un poco contigo?

Fuckers: ¿cómo?

Mayo: tú calla, puto maricón (y le pegó una patada en los huevos).

Jin: chicos, poneros las deportivas. Bueno, tú desnúdate aquí delante.

Fuckers: como queráis, vosotros sois ahora mis amos.

Mientras él se quitaba la ropa, los demás se le reían. Era humillante, él en ese estado indefenso y ellos burlándose.

Mob: pero túmbate en el suelo. Con lo sucio que está te mancharás un poco.

Mayo le puso los pies (con las deportivas Munich puestas) en la cara a Fuckers.

Mayo: límpialas.

Fuckers tuvo que lamerle las suelas de las deportivas. Cuando estaban bien húmedas, Mayo le obligó a arrancárselas con la boca.

Fuckers: sí, amo.

Mayo: ahora, arráncame los calcetines con tu boca y lámeme los pies.

Fuckers: sí, mi amo.

Los pies de Mayo eran bonitos, y el esclavo disfrutó mucho.

Mob: déjamelo un poco, le voy a escupir en la boca.

Mob le escupió una flema y un montón de saliva. Fuckers tragó todo.

Jin: yo quiero seguir esto en el baño. Espera un momento, te voy a poner correa.

Jin cogió un cinturón de su maleta y lo ató al cuello de Fuckers a modo de correa.

Jin: te llevaremos al baño del tren en este estado, desnudo y atado.

Mayo: ponle nuestros calcetines sucios en la boca, para que no hable.

Mob: ¡sí, eso, jaja!

Jin: y si alguien nos pilla, les decimos que es nudista y le gusta ir así, que si hay algún problema volvemos, le vestimos y ya está.

Mayo: si te pegamos una patada en el culo quiero que goces. (en ese momento le pegó una).

Jin: bueno, ya estamos. Cerrad la puerta, que no nos vean.

Mob: ¿qué le vas a hacer aquí?

Jin: ¿tenéis ganas de cagar?

Mob y Mayo: sí.

Jin: pues hacedlo los dos y no tiréis la cadena.

Jin: ahora, mete la cabeza en el wc y rodéate de las mierdas.

Fuckers: sí, como quieras.

Mayo: cómo le gusta. Come un poco.

Fuckers: sí.

Mob: qué asco me das, desnudo, atado y comiendo mierda del váter. Te voy a sacar una foto y luego la subiré a internet para reírme un poco de ti.

Mayo: yo la pasaría por Tuenti a todos los de clase.

Jin: sí, yo haría eso.

Mob: vale, ya verás qué corte le dará a este inútil.

Pero a Fuckers le daba igual, se iría a la uni y quizás no volvía a verles, y si lo hacía pues… creo que él no quería pensar en eso entonces.

Jin: vale, mánchate un poco la cara con la mierda y saca la cabeza del wc. Ponte un trozo en la boca y te hacemos la foto.

Se la hicieron.

Jin: ¿y si le tiramos de la cadena?

Mob: sí, con la cabeza bien adentro.

Jin puso su pie sobre la cabeza de Fuckers, haciendo fuerza para que no sacara la cabeza del wc sucio. Entonces Mayo tiró de la cadena.

Mayo: te voy a mear en la boca. Desde ahora, siempre que tenga ganas de mear tú serás mi wc.

Mob y Jin: y el mío también.

Mayo: muy bien, todas las gotitas.

Mob: yo me iría ya a dormir, mañana a las 8 de la mañana llegamos.

Mayo: sí, pero ahora Fuckers vuelve solo. Si te ve alguien no es cosa nuestra.

Ellos se metieron corriendo en la cabina y le dejaron ahí. Cuando llegó, se encontró su cama desmontada. Habían quitado el colchón y guardado las sábanas para ellos.

Mob: tú duermes en el suelo. Si tenemos ganas de mear te lo echaremos encima.

Allí durmió, desnudo, con frío e incómodo. A las 4 de la mañana despertó y alguien le había meado encima.

Sábado, 20 de junio de 2009.

Jin: qué aspecto tienes. Has dormido muy mal.

Mayo: sí, y un pelín mojado, he sido yo.

Mob: sobre tu ropa, te la hemos quitado de la maleta y guardado en la nuestra. Te la administraremos como queramos.

Fuckers: ¿con qué ropa salgo hoy del tren?

Mayo: tras mucho pensar, hemos decidido que lleves un pijama.

Mob: te lo hemos tuneado. Le hemos escrito comemierda, cerdo, el esclavo, lluvia dorada, lamedor de pies…

Fuckers miraba atónito su pijama. Estaba lleno de firmas desagradables y tuvo que salir así a la estación. El hotel estaba al lado de la estación.

Mob: la cama de Fuckers la ponemos en la bañera.

Mayo: vale, así tenemos más espacio.

Jin: pero sin sábanas eh, solo el colchón y ya está.

Mob: claro, las sábanas para nosotros.

En ese momento movieron el colchón sin sábanas a la bañera y colgaron el cartel de no entrar a limpiar para que nadie molestara.

Primera noche de hotel.

Mob: te vamos a violar aquí. Desnúdate y déjate hacer.

La situación era similar a esta: Fuckers estaba desnudo en el suelo de la habitación, a cuatro patas. Jin le ponía los pies en la cara y le obligaba a chuparlos, y eventualmente le pegaba alguna torta. Mayo prefirió ir por detrás, y le estuvo penetrando el puño hasta que Fuckers no aguantó más. Mientras, Mob le hacía un footjob con los pies y, cuando quería, le cogía del escroto y le hacía daño.

Cuando la situación avanzó, le pusieron boca arriba. Estaba tumbado mientras: Jin le cagaba enormes mierdas directamente del ano a la boca. Mayo le vomitó encima y le esparció los vómitos por el cuerpo. Mob le pisaba la polla y los huevos con el pie.

Cuando Fuckers estaba agotado, le obligaron a hacer lo más raro: comerles las uñas de los pies y tragarlas. Si lo hacía mal o alguna uña quedaba mal cortada, le caía una torta.

Mayo: yo ha le he dado mis vómitos. Mañana le toca a otro y pasado a otro.

Jin: yo se los daré en el tren de vuelta, o sea que Mob se los dará mañana.

Mayo: Mob, acuérdate de cenar algo fuerte y potente para vomitarle muchos grumos y trozos encima.

Mob: vale, beberé poco y comeré mucho.

Mayo: bueno, vamos a dormir. Tú, esclavo, vete a tu bañera y no molestes. Si sales del baño te pegaremos luego.

La noche fue para Fuckers muy excitante. Le gustó mucho lo que le hicieron sus propios amigos. Por la mañana Mayo le despertó pegándole una patada.

Mayo: venga, vamos a ducharte. Quita el colchón y túmbate.

Empezaron a bañarle con unos trapos que resultaron ser sus ropas. Cuando terminaron le hicieron vestirse con un bañador marca-paquete y una camiseta sin mangas.

Segunda noche de hotel.

Mayo: si esta noche no has cenado es porque te daremos nosotros de cenar. Hemos traído comida aquí.

De la mochila salieron panes, bizcochos, ensalada, jamón de york, queso, cereales, cerezas, filetes de lomo y zumo de naranja. Comida de sobras para varios días.

Mob: comerás lo que nosotros te demos de nuestra boca, previamente masticado y mezclado con la saliva. Es decir, una vez estemos a punto de tragar la comida, te escupiremos la bola para que te la tragues.

La experiencia fue desagradable al principio, pero muy divertida después. Algunos alimentos daban más respeto que otros, por ejemplo el queso bien masticado que Fuckers tuvo que tragar.

Jin hizo un bocadillo con jamón y queso y le hizo tragárselo entero previamente masticado. Mayo se metía cantidades enormes de cereales en la boca y, una vez convertidos en una masa desagradable a la vista, la escupía a la boca y se la hacía tragar poco a poco, para que todos los grumos se disolvieran por la boca. Y Mob comía el lomo y se lo devolvía. Luego, tocaba el postre. Los tres cogían cerezas, escupían el hueso en el cuerpo de Fuckers y seguían el mismo proceso con el resto de la cereza que con la comida. Por último, se metían un trago de zumo en la boca y se lo escupían en la cara. Fuckers estaba lleno.

Mob: ahora es mi intervención.

Mob cogió un tubo que conectaba su boca con la de Fuckers, se provocó el vómito y obligó a tragar los litros de vómito caliente a Fuckers. Fue algo directamente de la boca.

Jin: este está muy lleno.

Mayo: que se vomite encima.

Fuckers: sí, amos, estoy a vuestras órdenes.

Fuckers se metió los dedos en la garganta y se vomitó encima.

Mob: hueles muy mal tío, vete al baño pero no te duches. Dormirás vomitado y mañana te bañarás.

La noche fue mala para él, pues el olor no le dejaba dormir.

Vuelta en trenhotel.

Pasadas las vacaciones había que volver a casa.

Jin: el trenhotel sale tarde, a las 23h.

Fuckers: ¿podréis dejarme comer mucha mierda? Me habéis dado poca.

Mayo: no he cagado todavía para que tragues kilos y kilos, y además Jin te vomitará.

Mob: yo te penetraré mucho y muy fuerte.

Jin: y yo te agarraré los testículos con mis pies hasta que grites de dolor.

Entraron a la cabina y el tren marchó.

Mob: te vamos a violar. Yo por el culo, y Jin y Mayo por la boca.

Fue difícil para Fuckers. Mayo tenía muy grande la polla. Consiguieron eyacular a la vez, causando un gran orgasmo en Fuckers.

Mayo: ahora te cagaré en la boca. Si no tragas te pegaré una torta. Mientras Jin te pellizcará los huevos.

Mob: y yo me subiré encima tuyo desnudo, y empezaré a mearte.

Fuckers nunca tuvo una experiencia parecida. Muy cercana al sado y con 3 conocidos. Fue muy estimulante. Mayo cagaba sin parar y no dejaba casi respirar a Fuckers, que tragaba las enormes cagadas masticando a toda prisa. Cuando quería, Mayo le pegaba una fuerte torta en la cara y a veces le pisaba con fuerza con los pies. Pero es que mientras Fuckers pasaba ese mal trago, Jin le cogía de los testículos y se los pellizcaba con fuerza mirándole con cara de superioridad. Y por si fuera poco, mientras el esclavo se coordinaba para hacer todo esto Mob, aprovechándose de ser el más delgado y pequeño, se le subía encima de la tripa, meándole cuando quería.

Jin: me toca potarte encima.

Jin juntó su boca a la de Fuckers y empezó a vomitar. Fue algo directo, de boca a boca. Mob aprovechó para masturbarse y, una vez corrido, le ordenó a Fuckers que le tragara el semen directamente del cuerpo.

Mob: tengo ganas de pisarte más aún.

Mob puso plana la polla de Fuckers y puso su pie derecho encima, haciendo fuerza. El pie izquierdo lo metía en la boca de su esclavo que chupaba sin parar.

Fuckers gritaba de dolor, y para evitarlo le metieron calcetines sucios en la boca.

Mayo: ha estado bien, me va esto del sado.

Jin y Mob: y a nosotros.

Mob: si os puedo contar un secreto, os diré que ya había practicado estas cosas con otros chicos y chicas de clase, casi todos somos amantes del scat, fetiches y tal.

Jin: yo tengo otra sorpresa. Me han llamado los de clase y me han dicho que por lo menos 30 personas coincidiremos en la misma universidad.

Fuckers: yo sé que hay más amantes de la sumisión y fetichismo en clase, así que para otra vez podemos quedar con todos y montar esto a lo grande.

En septiembre confirmaron que todos iban a la misma universidad, y empezó el vicio para ellos y ellas. Pero eso es otra historia.

Sirvienta sexoservidora violada

Todo empezó como un castigo… ahora soy rica

Hola, mi nombre es Ana, tengo 24 años y soy negociante… todo empezó cuando tenía 16 años, mi cuerpo siempre fue delgado y lampiño, razón por la cual me fastidiaban, por tener cara y cuerpo de nenita, eso me molestaba pero no tenía tendencia homosexual… al menos no aun…

Al fondo del barrio vivia Don joel… un viudo de unos 45 años, su mujer fue asesinada en un intento de robo, por lo que pasaba la mayor parte del tiempo en su enorme casa, no tenia familia, mucho menos hijos por esterilidad… un día jugando con mis amigos el balón se nos fue a su patio, lo cual no era bueno, ya que el viejo era muy cabrón, pero la regla era que “el que la mandaba, la buscaba”… asi que fui… al adentrarme a su patio vi asustado como unas cuantas macetas fueron destruidas y me di prisa para tomar el balon y borrarme pero una mano arrugada y peluda me agarró de la muñeca y empezó a regañarme por lo de las macetas mientras me golpeaba con su bastón hasta nockearme.

cuando desperté me encontraba en un cuarto apenas iluminado por una lampara, sin ventanas, atada por detras de mis manos… y vestida de sirvienta, de vestidito negro y todo, usaba medias blancas, zapatos de tacon y una tanga, no se de que color pero la sentia… y la peor (o mejor parte), el viejo estaba desnudo, estaba buen peludo y algo gordo… y su gran pija era muy grande, como de 22 cm

-que carajos me haces, viejo, pervertido-

-te voy a dar una lección, puta… una lección que de seguro te va a gustar-

se me acerca a mi, yo intento escapar pero fue en vano, el viejo me agarra de la cabeza y me pone su carne dentro de mi boca, empezandome a follarme, apenas y podia respirar, ese aroma a sudor en su entrepierna me enervaba, veia el rostro de placer del viejo al follar mi boca hasta que se corrio, no pude tragarme todo eso y escupi gran parte de su semen

-que bien la mamas, cabrona… ya sabias que eras putita-

-n… no… yo no soy gay-

-asi que esta es tu primera vez, ahh… mejor para mi-

Volvio a acercarse a mi, le supliqué que me soltara pero no me hizo caso, gritaba ayuda, no me importaba que me vieran asi, solo quería que me salvaran pero la ayuda ovbiamente nunca llegó, me puso boca abajo y me quita la tanga y siento como me da de lenguatazos en mi ano, me daba una sensación muy extraña, como que me gustaba, pero no quería que el lo supiera, asi estuvo un buen rato cuando se detuvo, no entendia por que hasta que sentia algo rosar mi ano… era su pija, le gritaba que no lo hiciera pero no me escuchó, empezó a meterla lentamente, el dolor era insorportable, empecé a llorar mientras me menetraba, Don joel vio eso y me carga pegandome a el mientras tocaba mis pezones

-no llores, nenita… no es para tanto-

-pero me duele-

-es cierto, pero ya veras que te va a gustar-

Mientras me seguia tocando los pezones y penetrandome, el dolor se hacia menos y el placer iba ganando terreno al grado de que yo solo movía mis caderas y el se dio cuenta, asi que se soltó de mi dejandose caer boca arriba, yo no estaba satisfecha asi que me arrastré hasta llegar a el, me puse de frente mientras Don Joel me abria el dilatado agujero para seguirme penetrando, empezando a moverme por mi propia voluntad

-¿te gusta?

-ahh, si… mucho-

Mis gemidos salian sin control, Don Joel me abraza tocando mis nalgas mientras me besa, que rico se sentia ese beso, nuestras lenguas se tocaban dandome aun mas placer, luego se tira encima de mi sin dejarme de besar, penetrandome mas rapido hasta que se corre dentro de mi, Don joel se quedó encima de mi cansado

-¿aprendiste tu lección?

-mmm… creo que no-

-entonces tendras que venir a trabajar para mi despues de la escuela, ¿entendiste… Ana?

-Si… amo-

Desde ese momento, despues de la escuela iba a su casa, me vestia de sirvienta, hacia unos cuantos quehaceres y luego era tomado por mi amo, me pagaban a la semana y buen dinero, dinero que utilizaba desde cosas para mi habitación, articulos electronicos… y ropa interior femenina… al cumplir los 18 me entristeció dejar a mi hombre para ir a la universidad pero el me dijo que tenía que irme por mi bien y me dio las gracias por los buenos momentos, yo le agradecir por el cambio favorable en mi vida y en ese momento no pudimos evitar hacer el amor nuevamente…

Hace tan solo 1 año, me avisaron de que habia muerto… y la mayor sorpresa fue cuando me dijeron que habia heredado su fortuna… vendí su casa pero me llevé muchas cosas de ahi… entre todo ello mi tesoro mas preciado, una foto de nosotros haciendo el amor y besandonos

Cogí con mi hermano desde los 10 años

Todo comenzó hace 6 años, en ese momento yo tenía 10 años de edad y mi hermano tenía 14 años. Desde pequeños nos habíamos llevado muy bien. Él solía cuidarme y tratarme con mucho cariño a lo que yo le correspondía de la misma manera.

En todo quería agradarle y corresponderle.

Mis padres trabajan mucho. Mi padre es arquitecto por lo que trabaja en una constructora de fraccionamientos y normalmente hacen las casas donde les salgan las mejores ofertas por lo cual mi padre suele estar fuera de casa la mayor parte del tiempo pues le toca trabajar de planta fuera de la ciudad. Mi madre es enfermera y trabaja en un hospital en el turno vespertino y nocturno. Por la tarde de lunes a viernes y los martes, jueves y sábados también trabaja durante las noches. Por estas razones mi hermano y yo pasábamos muchísimo tiempo solos.

Generalmente teníamos niñera de pequeños pero cuando mi hermano cumplió los 13 años pidió ser tratado como un hombre pues le resultaba vergonzoso que aún lo cuidara una vieja amargada. Después de mucha insistencia por parte de mi hermano hacia mis padres para que nos dejaran solos sin niñera le concedieron una oportunidad. Su prueba de fuego sería un jueves que a mamá le tocaba el turno vespertino y el turno nocturno. Le dijeron que tendría que demostrar que era merecedor de su confianza pudiendo cuidarse a sí mismo y a mí. Al final nos dejaron solos y mi hermano me pidió mi apoyo, yo tenía 9 años se acercó a mí y me dijo que si yo le decía a mamá y a papá que habíamos estado muy bien solos no iba a ser necesario que la vieja niñera que teníamos nos cuidara nuevamente. Como yo odiaba a esa señora porque solía gritarnos mucho accedí a apoyarlo y compórtame de la mejor manera para que no hubiera problemas y nos dejaran quedar solos sin niñera.

Cuando llegó mamá se dio cuenta que todo estaba bien le dijimos que no habíamos tenido ningún problema, que habíamos hecho nuestros deberes del colegio, que habíamos cenado y recogido y lavado nuestros platos de la cena y que nos habíamos ido temprano a la cama. Al principio mamá y papá no lo creyeron, pero decidieron tenernos bajo prueba unas cuantas veces más. Al cabo de un mes ya nos habíamos ganado la confianza definitivamente de nuestros padres. Ya era rutina para nosotros, pasar todas las tardes solo él y yo y cada tercer día pasar también la noche solos.

Pasó más o menos un año, yo tenía 10 y él 14. Todo era normal entre nosotros dos hermanos que prácticamente ya eran independientes de sus padres desde corta edad pero muy unidos entre nosotros. Íbamos y veníamos del colegio juntos me ayudaba a hacer mis deberes, jugábamos, veíamos la TV juntos. Era genial. Pero nuestra relación cambio drásticamente una noche, aún recuerdo la fecha: martes 24 de agosto de 1999, recién estaba empezando el cuarto año de primaria y él ya iba en segundo año de secundaria. Esa noche llego a mi habitación y se acostó a mi lado, como siempre he sido de sueño liguero lo sentí de inmediato y desperté.

–Hola –lo saludé con los ojos entreabiertos-. ¿Qué haces aquí?

–Tenía ganas de estar contigo… ¿me dejas dormir aquí?

–Sí –le contesté sinceramente y me acerqué más a él para que me abrazara-.

–¿oye?… ¿no tienes calor? –yo tenía puesta una pijama de blusita y pants de franela-.

–Sólo un poquito ¿por?

–Es que estás un poco sudada –se levantó un poco-. Ven levántate y te ayudo a quitarte esto que está bien caliente –me quito la pijama y me dejó únicamente en braguitas pues aún no usaba corpiños ni top-. Ahora si ven y acuéstate conmigo –ahí me di cuenta que él sólo estaba en bóxer y jamás nos habíamos visto así antes-.

Me acosté junto a él dándole la espalda y comenzó a recorrer con su mano todo mi cuerpecito, al principio me sobre salté e intenté detenerlo pero él no hizo caso y siguió acariciándome. Poco a poco me fui dejando y la verdad es que me estaba gustando mucho. Yo ya sabía cosas de la sexualidad, él me había hablado de eso y mi mamá como enfermera tampoco tenía pelos en la lengua con nosotros así que nos contaba todo como era.

Desde hacía poquito tiempo yo había empezado a pajearme de vez en cuando por las noches y esa noche lo había hecho. Me gustaba tocarme sentía muy rico pero jamás había experimentado un orgasmo. Ese era mi punto de comparación con las caricias de mi hermano cuando él recorría mi cuerpo y tocaba mis pezones un poquitito abultaditos por los principios de mis cambios hormonales o rozaba ligeramente mi lampiño monte de Venus yo me sentía muy bien. Me estaba gustando muchísimo que mi hermano me acariciara, me volteé para verlo directamente a los ojos y con las miradas nos entendimos que ambos estábamos disfrutando de aquello.

Me bajó mis braguitas con delicadeza y también se casó su bóxer. Quitó de encima de nosotros la sabana que nos cubría para que pudiéramos ver nuestros cuerpos desnudos. Eso me fascinó, jamás había visto antes un pene y el de mi hermano estaba muy llamativo y hacía arriba por lo que supe que mi hermano estaba excitado. Continuo acariciándome y yo comencé a acariciarlo a él, agarré su pene y me gustó mucho tenerlo entre mis manos al igual que disfrutaba al máximo como me estimulaba mi clítoris con su dedo índice. Cada vez me acariciaba más rápido y por el mismo frenesí que me estaba dando yo acariciaba aún más su pene. Quitó mis manos de su pene y se subió sobre mi para comenzar a pasar su lengua por todo mi cuerpo era rico pero no tanto como sus caricias o eso creía hasta que llegó con su lengua a mi vulva, me separó las piernas y yo gustosa le deje a la mano mi sexo. Metió su cara entre mis piernas y me empezó a chupar completa. No decíamos nada, sólo disfrutábamos de aquello que estábamos descubriendo juntos. Continuó chupando, succionando y mordiendo mi clítoris con lo que me hacía temblar, empecé a gemir levemente disfrutando de lo que me estaba haciendo con su boca, me chupó con locura lo hacía tan rápido que me resultaba hasta vertiginoso me estaba mareando y sentía que me faltaba el aire, de repente se detuvo y sentí fatal como un vació pero subió a mi boca a besarme con fuerza, no era nada tierno al contrario eran violentos sus besos y podía sentir un sabor muy extraño en su boca que era el resultado de mis flujos vaginales. Se acomodó entre mis piernas y empezó a restregarme su pene contra mi sexo, al principio eran movimientos medio rápidos, después se volvieron muy rápidos y en ocasiones hasta dolorosos pero él seguía, seguía y seguía hasta que algo mojó mi vientre y estomago. Se quedó quito un rato y después volvió a hacer lo mismo a restregar su pene contra mi vagina hasta que volví a sentir que lo tenía duro, continuó, continuó y continuó hasta que yo sentía unas sensaciones tan profundas y muy parecidas a las ganas de querer orinar pero me aguanté y seguimos hasta que yo llegué a un estado en el que sentía que no podía aguantar más placer y mi hermano volvió a bombear semen sobre mi vientre.

Caímos rendidos ambos, muy casados pero muy felices. Me limpió un poco con su bóxer y también se limpió el pene, nos acomodamos y nos acostamos en la cama bien abrazaditos. Al otro día despertamos, ambos abrazados y desnudos en la cama. Él tenía en su cara una expresión culpable.

–¿Qué pasa? –le pregunté.

–Es que no debí hacerte lo de anoche.

–¿Por qué no? me gustó muchísimo.

–Sí y me gustaría que lo hiciéramos otra vez. Fue mejor que cuando yo me toco.

–¿te tocas? –me preguntó muy incrédulo-.

–Sí, algunas noches lo hago pero me gustó más contigo –contesté con un poco de pena-.

–A mí también me gustó más contigo que hacerlo sólo, pero no está bien.

–Nadie se va a enterar, te prometo que no le diré nada a mamá si tú me prometes que seguiremos haciendo esto.

–De acuerdo pero nadie se tiene que enterar.

–Nadie –repetí para confirmar que sería nuestro secreto-.

Así continuamos haciéndolo diariamente, nos apresurábamos a terminar nuestros deberes del colegio y de la casa para pasar toda la tarde desnudos acariciándonos hasta unos momentos antes de que llegara mamá y las noches en que ella trabajaba nos gustaba dormir juntos y desnudos. Pero llegó un día en que eso ya no era suficiente, habrían pasado unos cuantos meses desde que empezamos a tocarnos y acariciarnos.

Una noche mientras estábamos desnudos en su recámara acariciándonos y frotando nuestras partes para sentir más placer me dijo.

–Oye… me dan muchas ganas de penetrarte, quiero sentirme dentro de ti.

–Pero… eso duele ¿no?

–No creo que te duela mucho porque ya te he tocado con los dedos y te los he metido.

–Pero tu cosa es más grande que tus dedos.

–Si te duele paramos pero déjame probar ¿si? –se empezó a frotar contra mí más rápido con lo que me excité aún más y no me pude negar-.

–De acuerdo.

Se acomodó bien entre mis piernas y condujo la cabeza de su pene a mi hendidura. Los dos estábamos bien lubricados, por mis flujos y por las dos veces que él ya había bombeado su semen. Metió su cabeza y no tuve ningún problema al recibirlo al contrario se sentía muy bien. Él se agachó y me mordió un pezón al mismo tiempo que empujó con fuerza su pene contra mi vagina hasta que llegó al cuello de mi útero. Pegué un grito que seguro que lo escucharon los vecinos pero yo no sé si fue porque acabó con mi virginidad a mis 10 años en una sola embestida o si fue porque me mordió un pezón.

No se esperó a nada y comenzó a moverse dentro y fuera de mí, me dolía e intenté hacérselo saber pero él continuaba embistiéndome con fiereza lo sentía golpearme en lo más hondo de mi ser y poco a poco eso se hacía cada vez más placentero, el dolor desapareció por completo y sólo quedó el placer de estar siendo cogida por mi hermano. Pronto me empecé a mover junto con él en cada embestida disfrutando al máximo de que su pene estuviera tocando mis paredes vaginales y me estuviera haciendo suya, ambos gemíamos como locos, en ocasiones gritábamos. Todo eso era riquísimo, continuó bombeando dentro y fuera de mí con mucha fuerza hasta que los dos nos vinimos deliciosamente con un orgasmo tremendo. Sentir como explotaba y vaciaba su semen dentro de mi vagina era mil veces mejor que sentirlo únicamente frotarse contra mi vulva.

Después de tan delicioso orgasmo nos dimos sexo oral mutuamente en un delicioso 69 el me chupaba y se comía con todo mi vagina mientras yo me comía su pene saboreando su semen y mis fluidos.

Desde esa edad seguimos cogiendo cada vez que se nos apetecía, en ocasiones los dos estábamos muy calientes y nos cogíamos como locos y en otras ocasiones sólo era uno el caliente y el otro solo lo ayudaba a calmarse un poco. Y debo decir que cogíamos casi de diario a veces sólo nos acariciábamos para sentir placer pero no cogíamos por cansancio de la tarde o noche anterior. Nunca nos interesó cuidarnos y es que gracias a Dios mi menstruación se presentó por primera vez cuando tenía 14 años cerca de los 15, así que desde los 10 años hasta los 14 años había cogido con mi hermano libremente. Nunca tuve un pololo y es que mi hermano se volvió muy celoso conmigo, debo decirles que desde lo 12 años y medio mi cuerpo ya estaba muy lindo era el de toda una señorita y mi hermano de 16 años también estaba guapísimo todas la viejas de su salón andan tras de él y eso me hacía hervir la sangre porque él es sólo mío. Así que nos pusimos con condición mutuamente para seguir cogiendo entre nosotros que ninguno tendría novio o novia. Poco a poco nuestras cogidas se fueron convirtiendo en actos de amor. A los 10 años supe lo que era follar y a los 15 supe lo que era hacer el amor con la persona que realmente amas. Sí, después de todo me enamoré de él, de mi hermano y él se enamoró de mí, fue deliciosa esa primera vez en que hicimos el amor.

Estábamos en mi recámara besándonos, pausadamente y suavemente, separándonos únicamente cuando nos faltaba el aire, tomábamos una bocanada y seguíamos besándonos, ambos estábamos desnudos recién nos habíamos dado un baño juntos, mientras nos besábamos nos acariciábamos nuestros cuerpos, entonces me subí en él y comencé a besarlo todo, su cuello, sus hombros, sus ojeras, su pecho, su ombligo (ahí le dediqué un buen rato) seguí bajando y me encontré con su ya bien conocido pene bien erecto. Lo tomé con mi manos y me lo metí a la boca se lo comencé a mamar con dulzura y delicadeza pasando mi lengua por todo su glande, dándole mayor atención a la cabeza de su pene y mientras se lo mamaba con mis manos le acariciaba suavemente sus testículos y su escroto. Continué mamándolo hasta que lo hice venirse en mi boca, me tomé todo su semen sin desperdiciar ni una sola gota, con tantos años de cogernos nos habíamos hecho expertos en lo que nos gustaba y como nos gustaba. Después subí a besar sus carnosos labios, una vez que se recuperó nos dio la vuelta y me aplicó la misma, me beso mi cuello, mis bien formado y redondeados senos, tomándose su tiempo en cada uno y dando mayor atención a mis erectos pezones, después bajo hasta mi sexo, el cual besó, lamió, chupó, succionó y mordió hasta que me hizo llegar a uno de los mejores orgasmos que jamás había tenido. Subió a mi boca para besarme y sin dejarme recuperar de mi orgasmo me penetró mientras me decía dulces “te amo” en mi oído. Me penetró con agilidad y con delicadeza por un buen rato, creo que estuvimos en el asunto de la penetración durante unos cuarenta minutos y abríamos seguido así de no ser porque el tiempo de la tarde sin mamá se nos terminaba y ambos ya necesitábamos con urgencia acabar, así que aceleró sus movimientos y yo lo seguí al compás de sus penetraciones hasta que nos liberamos ambos llegando a nuestro clímax acallando nuestros gritos de placer con dulces besos.

Hoy, un año después de esa preciosa tarde y primera vez que hicimos el amor, tenemos una preciosa hija de tres meses de edad. Suponemos que esa tarde tan maravillosa engendramos a nuestra bebé. Obviamente nos trajo muchos problemas nuestro embarazo y digo “nuestro” porque desde el principio, él dijo que no le importaba lo que las personas dijeran ni lo que nuestros padres nos pudieran decir, me dijo que estaría conmigo siempre y que bajo ningún motivo me abandonaría con el fruto de nuestro amor, un amor prohibido ante los ojos de muchos, pero nuestro amor al final de cuentas.

Ahora vimos los tres solitos en un pequeño apartamento que alquilamos, ya que nuestros padres cuando se enteraron de lo nuestro nos dieron la espalda diciendo que era una aberración lo que mi vientre engendraba. Eso nos dolió muchísimo porque nosotros desde el principio, desde que nos enteramos que estaba embarazada, desde ese día amamos a nuestro bebé con todo nuestro ser y saber que nuestros padres, los únicos abuelos que esa criaturita podría tener la rechazaban fue duro pero juntos nos dimos fuerzas para seguir.

Yo estoy por terminar el instituto y él está estudiando la universidad y trabajando al mismo tiempo para que no nos falte nada a mí y a nuestra princesita. Aparte de una cierta mensualidad que nos pasa nuestro padre, sólo conocen a su nieta por fotografía y les hemos dicho que el día que la quieran conocer pueden hacerlo con libertad. Cada día nos amamos más y pensamos en darle, en uno o dos años, un hermanito a nuestra princesa.

Curiosidad por el anal

Por curisidad, entregue mi ano.

Soy Andra, Chilena, casada hace 4 años, sin hijos aun. Con mi marido que es muy pacato, tanemos sexo de lo que se dice, tradicional, siempre en la posicion del misionero y muy rara vez, me lo hace de otra forma; lo que me frustra vastante. Se lo comente una vez a una amiga, de confianza y ella me animo a que le dijera al fome de Juan, (mi marido).

Una noche, despues del desabrido encuentro sexual, se lo comente, de lo que me gustaria que me hiciera.- Como que te gustaria? – me dijo.

-Probar por ejemplo el sexo anal-

Abrio los ojos escandalizado- Eso solo lo hacen las putas- exclamo.

Despues de esa noche, no se toco mas el tema. Otro dia, al estar con mi amiga, le conte la charla con mi marido y me dijo: – decididamente, tienes que buscarte un amante- y se propuso ayudarme ella.

varios dias despues, me llamo al celu: – tengo la solucion- dijo,- ven a mi casa-.

Esa tarde, fui a su casa y ya en el salon, me dijo- tengo un voluntario, para que te haga lo que deseas-

-Quien?-

-Mi marido-

-Como?-

-Le conte de tu curiosidad y me confeso que tu siempre lo has calentado, que sueña con tenerte en la cama-

Me parecio raro que ella aceptara que su marido se acostara conmigo, pero con su labia, por fin, me convencio.

-Cuando seria eso?- pregunte.

-Ahora mismo, esta en el dormotorio esperando tu respuesta- dijo

El corazon casi se me sale de la boca.

Al ver mi sorpresa, me tomo de una mano y me llevo hasta el dormotorio, donde, efectivamente, estaba el bombon de su marido, tendido el la cama, vestdo, con una polera y un pantalon corto, solamente. Al verme, sonrio y dijo- Asi es que te decidiste Andreita- – ven aqui, que lo vas a disfrutar-

Temblando, me acerque a la cama sin atreverme a mirarlo a la cara,; me tomo la mano y me hizo sentar en el borde, al tiempo que acercando su rostro al mio, me levanto la barbilla y puso sus labios tiernamente en los mios. Yo temblaba de pies a cabeza. Me beso primero dulcemente, para luego meter su lengua en mi boca y juguetear con la mia. Poco a poco, mi verguenza, fue desapareciendo y respondi a su caricia, pasando mi brazo alrrededor de su cuello. me hizo subir a la cama, para quedar los dos de rodillas frente a frente, besandonos dulcemente. A todo esto, mi amiga, se habia sentado en una silla a los pies de la cama y miraba divertida, como esta par de tortolos se acariciaban.

Luego de un momento de estar en esta posicion, sus manos ya me recorrian entera, cada vez con mas pasion; me comenzo de pronto a desnudar. Saco mi polera y solto el sosten, dejando mis pechos, a su disposicion, me los besaba y lamia, probocandome ricas sensaciones, sus manos grandes, abarcaban mis nalgas y me las sobaba, mientras yo, timida aun, solo lo mantenia con mis brazos alrrededor de su cuello, con los ojos cerrados, respirando cada vez con mas agitacion. De pronto, me tendio de espaldas y desabrchando mi falda, me la saco, dejando solo mi tanga. Sus labios, recirrieron todo mi cuerpo, desde el cuello, pasando por mi vientre plano, hasta llegar a mi monte de venus, donde se detuvo, para lamer por encima de la tanga, provocandome hermosas sensaciones.

Luego, en medio de mis suspiros, me hizo levantar las caderas, para sacarme, la ultima prenda. Alli estaba yo, por primera vez desnuda para otro hombre, que no fuera mi marido, ya que me case virgen. Su lengua experta, me lamia la vagina, probocando que en forma involuntaria, me retorciera de gusto. Nunca una lengua, habia accedido a mis partes mas intimas como ahora, pero con lo caliente que me estaba poniendo, no me importaba, solo queria gozar de lo que el fome de mi marido, jamas me habia hecho.

Mi cuerpo temblaba entero al sentir la caricia desconocida para mi. El macho, me levanto las piernas tomandome de los muslos lo que me dejo con el trasero totalmente levantado a su disposicion, su lengua, ahora se dedico a mesajear mi ano virgen, trataba de metermela, pero no podia, de pronto senti como un dedo intentaba entrar en mi culo, mojado con su saliva, hasta que por fin entro un poquito.Seguia con su lengua, dandome placer en mi conchita, al tiempo que su dedo empujaba, logrando, no sin esfuerzo y mi colaboracion entrar por completo, procediendo a meterlo y sacerlo suavemnte, para que mi ano se acostumbrara a la invasion de un intruso

Debo decir que aunque asustada, deseaba ser sodomisada por ese macho.

Luego de un rato de estar masageando mi ano, ahora con dos dedos y con la ayuda de un aceite lubricante, que su esposa saco del velador, se enderezo y soltandome, se desnudo, dejandome ver lo hermoso de su cuerpo, atletico, ya que es un buen deportista, sus pectorales bien marcados, sus caderas estrechas y lo que mas me impresiono, fue ver una impresionante verga, apuntando hacia mi.

La verga de mi marido, mide como unos 16 cms. esta era mucho mas grande, con un glande rosado, que pareca una ciruela, madura; en el tronco, se veian dos bolsas colgando con muy poco pelo.

me sonrio y acercandola a mi, me dijo:- chupala mi amor, apuesto que el brevas de tu marido jamas te dajado hacerlo-. me incline y tomandole su herramienta, pude apreciar que si bien la podia rodear apenas con mis dedos, quedaba aun tanta verga como la de mi marido.

Me la puse en la boca apenas, abriendo todo lo que podia y la comense a chupar torpemente, ya que deben recordar que no tenia experiencia. Mi amiga, al, ver esto, se acerco y me indico como tenia que acerlo.

_lamele la cabeza, no aprietes, no lo roces con los dientes, metetelo hasta la garganta, relajandola, para que no te den harcadas-

Yo obediente, hacia lo que ella me indicaba y con alegria, oia a mi amante suspirar y gemir de gusto.

luego de un rato y con las mandibulas adoloridas, me hizo poner de nuevo de espaldas en la cama y metiendose entre mis muslos, con la mano, me empezo a frotar los labios vaginales y el clitoris con esa suabe cabeza de su miembro. Yo suspiraba de deseos de que me la diera, el se solasaba viendome ganoza y por fin, con un suave empujon, me enterro toda esa glorioza verga, hasta que nuestro vello s pubicos se enrredaron; se quedo dentro de mi y sus labios buscaron los mios para fundirse en un apasionado beso. A todo esto, mi amiga tambien se habia desnudado y estaba detras de mi cabeza, de rodillas viendo como su marido me tenia ensartada hasta las bolas.

Comenzamos un frenetico meneo de caderas, acoplados perfectamente, gimiendo y suspirando. Cada clavada de el macho, me probocaba fuerte convulciones de mi vientre. El primer orgasmo, se vino brutal, perdi por un momento la nocion del tiempo, gemia, sollozaba, mi cuerpo con vida propia se estremecia completo.

Cuando volvi a la realidad, pude ver que el hombre, con su poderoza verga enterrada a fondo, se habia quedado quieto, para generosamente, permitirme que lo gozara a plenitud, mientras su mujer lo besaba ttiernamente en los labios. Ya repuesta del brutal orgasmo, seguimos con los mivimientos coitales, nuestros cuerpos sudorosos se movian acompasadamente, hasta que de pronto senti que otro orgasmo se venia, el, me lo empezo a clavar con mas fuerza, haciendo que sus bolas, chcaran con mis gluteos, hasta que como si estuvieramos de acuerdo, cuando mi placer se desataba de nuevo, clavandome su gran verga hasta el fondo, con un bramido, descargo chorros de semen que me inundaron la palpitante vagina.

Crei que iba a morir de placer, las descargas de semen se sucedian una tras otra, las combulcionmes de nuestros cuerpos hacian crujir la cama, mis gemidos se oian creo que hasta la calle.

Por fin, nos quedamos quietos, yo sintiendo el dulce peso del macho sobre mi, al tiempo que mi amiga, nos acariciaba el pelo, tiernamente.

-Con esto, me doy por satisfecha- dije sonriendo.

-Nooo, aun no hemos terminado, recuerda que viniste a que te diera por el culo- dijo mi amiga.

– Esto fue solo para sacarme las ganas de fornicarte, presiosa, siempre que te veia, me imaginaba como serias en pelotas en la cama, creo que tu marido no te ha sacado todo el potencial que tienes-

– El se lo pierde, por tonto-dijo mi amiga.

A todo esto, para mi sorpresa, su verga dentro aun de mi, no habia disminuido su tamaño, como normalmente le ocurria a mi marido.

El hombre, enderesandose un poco y sin salirse de mi me tomo de la parte posterior de los muslos y los empujo, haciendo que quedaran a ambos lados de mis hombros, comenzando un suave mete y saca, que me calento de nuevo, mientras su mujer lo besaba y acarciaba dulcemente.

De pronto, como yo estaba con el trasero hacia arriba, producto de la posicion en que el me tenia y que me impedia moverme con libertad, el saco su verga y ella, mojando su mano en aceite lubricante, me unto el ano, matiendo uno de sus dedos, para mojar la entrada, y luego le tomo la verga a su marido,masageandola con el aceite, hasta dejarla resbaloza, la dirigio a la entrada de mi cuevita virgen; el empujo, suave pero firmrmente, logrando que una parte de la cabeza entrara en mi. El dolor fue intenzo, y aprete inconcientemete el ano.

-Relajate, para que no te duela, vas a ver cuando lo tengas dentro, vaz a gozar rico- dijo ella. El empujo un poco mas y toda la cabeza logro entrar. Se me escapo un grito al sentir como el ano se ma dilataba, el lo saco de nuevo y le dijo a ella que me pusiera mas lubricante, lo que hizo aprobechando que me habia quedado un poco habierto y luego de suavizar su verga con lo que le quedo en la mano, la dirigio de nuevo a mi culo. Empujo el de nuevo, suave, pero firme y desde mi incomoda posicion, pude ver como entraba casi hasta la mitad, probocandome un dolor espantoso. -No por favor, mejor no sigas- suplique.

-Ya es tarde para arrepentirse, te lo tengo que meter todo y nada me detendra, este culito tan rico, no se puede dejar de gozar, mi amorcito-

-Relajalo y de verdad lo vas a gizar- dijo ella.

Un nuevo empujon y o maravilla, la gran verga de mi amante, quedo totalmente alojada en mi recto. Se quedo quieto asi, para que mi interior se acostumbrara al invasor y comenzo a moverse suavemante sacandolo y volviendo a meterlo, hasta los pelos. El dolor no se calmaba y lagrimas salieron de mis ojos, al tiempo que mi piel se ponia de gallina y mi boca parecia la de un pez fuera del agua.

Poco a poco, el dolor fue sediendo, un poco por la suavidad de el macho, otro poco por el morbo que yo sentia de estar enculada y otro poco, porque mi amiga, aprobechando que estaba con el trasero parado y a su alcance, me sobaba la vagina con su mano rebalosa por el aceite que quedaba en ella y aplastaba mi clitoris entre sus dedos, probocandome nuevas y desconocidas sensaciones.

Pronto, ya casi desaparecido el dolor, comenze a disfrutar las caricias de mi amiga y las envestidas del hombre, que ahora, sacaba casi por completo el pene de mi culo, para enterrarlo de un golpe hasta las pelotas.En un momento, me di cuenta que mi amiga tenia un muslo a cada lado de mi cabeza y en un mivimiento de mi cuello que hacia agitando la cabeza de lado a lado, pase a rozar con mis labios la cara interna de uno de ello, lo que interpreto como una señal mia y bajando sus caderas, me puso en la boca su sexo depilado y exitado por la situacion. En un principio, pense en rechasarla, pero lo puta que me estaba sintiendo, hizo que sin pensarlo mas, con mi lengua, correspondiera a la gentileza de prestarme a su marido para cumplir mi fantasia, de ser culeada.

El dormitorio, se lleno de nuestro gemidos, suspiros,bufidos; eramos tres cuerpos sudorosos y calientes buscando el maximo del placer. De pronto el macho dio un bufido cas animal y clavandomelo todo, en el recto que parecia una funda para su pene, eyaculo con la misma potencia que la vez anterior, inundando mi recto con sus jugos.

Fue asi como por primera vez, tube en mi culo una gran verga, como deseaba. Despues de decansar un rato, el hombre demostro su potencia, dandonos a las dos un buena racion de sexo.Cuando volvi a mi casa, mi marido que crei que solo habia ido a conversar con mi amiga, me pregunto;-como estubo la tarde?, te divertiste?-

-Si huevon, si supieras como y lo voy a seguir haciendo- solo respodi con el pensamiento.