mi prima cindy

mi pequeña prima de 10 años , apretadita y hermosa.

hola a todos este es mi primer relato espero lo disfruten.

bueno lo siguiente sucedio cuando yo tenia tan solo 15 añitos de edad y como la mayoria de ustedes los pajeros saben a esa edad es cuando uno esta tan pero tan caliente que cogeria con la primera chica que se les ponga enfrente.

yo nunca me habia fijado en mi prima por que las pocas veces que iva de vicita a su ciudad solo la vicitabamos o ella y su familia me visitaban en la casa donde me ospedaba, pero cuando ella cumplio los 9 años note que sus nalguitas ya se le notaban y tenia una hermosa cara, piernas torneada y unos labios carnosos cuando yo la visitaba como era costumbre jugaba con ella y sus hermanos, por cierto tiene uno de 13 y uno de 6, a las escondidas y en una ocasion que ella y su madre tan solo fueron a visitarnos ella vino y me dijo .- jugamos a las escondidas??, y yo le dije que no se podia por que eramos pocos y ella ma dijo .- okk no te preocupes, pero a mi me dio algo de pena verla asi aburrida y le dije , ok juguemos y ella sonrrio ivamos a comenzar y llego su padre con sus dos hermanos yo los salude y le dije asi estara mucho mejor, estabamos jugando felizmente y cuando a mi primo le toca buscar yo y ella nos ocultamos en un cuarto abandonado que hay cerca de mi casa y ella me dijo que se subiria a un muro para pasar por el otro lado y me pidio que la cargara yo lo ise felizmente y le al cargarla le toque las nalguitas y puse mi mano en su entrepierna, pude sentir su hermosa rajita suave por cierto ella tenia una falta escolar y debajo un shor de esos de licra que usan las niñas entonces yo me exite, ella volteo, me miro y sonrrio tan sexy que supe que le habia gustado y de eso no paso nada mas.

Unos meses despues regrese de visita a esa ciudad para el mes de diciembre exactamente el 24 el siguiente dia festejariamos navidad como es costumbre por alli y no paso nada llegue conecte mi XBOX y me acoste a jugar gears of war en eso escuche unas voces de saludo,etc. y fui a ver era mi tia y mi prima cindy ella se veia hermosa se habia dejado el cabello largo, recuerdo que llevaba una faldita blaca que le llegaba has un poco arriba de las rodillas y tenia una blusa azul muy linda, salude a mi tia y le pregunte por que mis primos no vinieron y mi tia me dijo que habian viajado en un lugar para ayudar a su padre en el trabajo entonces voltee y mi prima habia entrado a mi cuarto yo me retire y mi madre y mi tia se quedaron platicando, recuerto que entre a mi habitacion y mi prima esta acostada sobre la cama jugando estaba tan concentrada que no se dio cuenta que en la forma se sento se le also la fada y yo podia ver su hermosa panty blanquita igual que su falta eso me gusto mucho y me acerque le di un beso en la mejilla y ella me dijo .- esto es muy dificil de jugar le dije te explico

Ella se paro y yo me puse atras de ella agarrando el mando junto con sus manos y le explique como se juega , estaba en eso y recorde como era que le toque la raja unos meses antes y ella no me dijo nada entonces decidi pegarme aella y me pene ya erecto le toco la espalda y yo pude sentir una reaccion de ella pero no dijo nada para eso eran aproximadamente las 12 del dia y mi madre dijo .– cuida cindy que ire a comprar el almuerzo con tu tia y yo muy feliz le dije .-ok , yo sabia que pasaria entonces continue en la posicion que estaba y despues muy inocentemente mi prima me dijo .-oye tu tambien tiene uno como el de mi hermano??, y yo le dije .- que cosa? ella me dijo .- loque traes metido en el pantalon , yo me saque de onda y en ese instante le dije, .- tu ya se lo has visto a tu hermano?? .- si por que una vez me pidio que jugaramos al caballito y me monte en el y pude sentirlo y le pedi que me lo mostrara y asi lo izo, pero mi papa lo vio y pego a mi hermano y me regaño mucho y ya no lovimos a hacer, . yo estaba suèr exitado con lo que me dijo , entonces ella me dijo .- y el tuyo es mas grande que el de mi hermano , yo le conteste que no se que jamas habia visto el de suhermano y ella me dijo .- y si me muestras el tuyo? (mi pene) asi yo podria saber cual es mas grande, .- entonces yo le dije y que tal si nos descubren? , ella me contesto.- no por que la tienda esta como a 20 minutos de aqui, entonce me baje el pantalon y saque mi pene totalmente duro , ella lo miro y me dijo .- si es mas grande , puedo tocarlo?, .- si claro , le dije yo, ella lo toco lo acaricio y lo puso en su boca comenzo a chupar tan deliciosamente que en ese momento casi me vengo

Yo le dije que parara, le dije ahora me toca a ti verte ella me dijo .- esta bien me dijo con la misma risa sexy que solo ella sabe hacer. la tome de las caderitas y le baje su faldita y pude ver su calzoncito humedo continue y le baje la panty , pude sentir un olor exitante, se lo baje hasta los tobillos y primero pase mi dedo en su hermosa rayita, le dije que se acostara en mi cama y eso izo le habri las pernitas y los labios vaginales y alli estaba su hermosa joya algo inchada sin ningun vello hacerque mi cara y lamie toda su raja vi su clitoris y comenze a lamerselo todo ella gemia vagamente y la mire , vi sus ojos cerrados yo me dije en este momento me montara , le continue chupando la vaginita y justo cuando se iva venir en ese instante meti mi dedo de en medio por completo ella pego un grito de placer y dolor me miro y vi como le salian las lagrimas pero por su exitacion estaba demasiado agitada , entonces le dije juguemos al caballito, me acoste en la cama y le dije .-sube preciosa, ella se puso sobre mi pene y sin penetrarla empezo a moverse de adelante hacia atras restregandome su hermosa rajita recien estallada y le dije levantate un poco, ella se levanto , tome mi pene y le dije sientate pero que entre , ella lo izo conm mucho esfuerzo durante unos 15 minutos estube trbajando con nuestros sexos hasta que le entro hasta el tope y le dije que empieze a subir a bajar lentamente , lo que mas me sorprendio es que ella empezo muy lento y al minuto empezo a moverse como una loca

Ella gemia igual que yo, entonces quedo quida , apreto mi pene con su vagina y vi como sus jugos bajaban por mi tronco del pene le dije que continue un ratito mas y a los segundo me vine tan fuerte y pude ver su cara de placer exitante yo la acoste en mi pecho , le bese esos labios preciosos y se levando, se puso la ropa no sin antes enjuagarse y secarse el semen, sangre y sus jugos yo ise lo mismo y continue enseñandole como jugar mientras con mi otra mano le acariciaba ese precioso tesoro que pude estrenar y despues de unos 10 minutos llegaron mi mama y mi tia , cuando se ivan a ir , mi tia le dijo a mi madre si podia quedarse mi prima cindy esa noche ya que ella tenia que trabajar y viajar por lo mismo , mi madre dijo que si y …. esa sera otra historia que con mucho gusto les contare , muchas gracias por apoyar este sitio precioso, no se pierdan el proximo relato, espero sus comentarios :D

hetero cogido por amigo

De como un fin de semana para asistir a una boda fui follado por un amigo

Hace unos dos meses asistí a la boda de un amigo. Ello conllevó el viaje a otra isla y estancia en un hotel de 4 estrellas. Todo un lujo. Al viaje me acompañó, Fernando, quien también estaba invitado a la boda. Para ahorrar gastos adquirimos una habitación doble para ambos, dado que teníamos bastante confianza y feeling el uno con el otro.

La boda era el viernes, pero aún así decidimos quedarnos todo el fin de semana para aprovechar a salir de fiesta. Mi novia no podía acompañarme por motivos de trabajo, así que para mí era todo una novedad y quería disfrutarlo.

Una vez llegamos al Hotel y acomodar el equipaje, teníamos que preparanos para acudir al enlace. Fernando se desnudó delante de mí sin ningún pudor. Debió notármelo porque me dijo: “hay confiannza”. Yo le sonreí asintiendo. Para no quedarme atrás me cambié delante suyo. Me percaté que miró varias veces de forma prolongada, pero no dije nada.

Tras la boda fuimos a un supermercado a comprar alcohol e ir para el Hotel a descansar un poco antes de proseguir la juerga.
Nos pusimos cómodos y Fernando me comentó que se iba a hacer una raya, que lo necesitaba. Me ofreció, y accedí, total ya que estábamos…

En un momento dado me sacó el tema de desvestirnos el uno delante del otro, que percibió que me dio vergüenza. Le dije que no, que simplemente me sorprendió, pero que estaba acostumbrado por las duchas del gimnasio. Y a continuación me dijo: “Buen culo”. Le dije: ¿Cómo dices? Y me comentó que yo tenía un buen culo, bien musculado.
Para no ser menos, le dije: “Buena herramienta”. Me dijo: “gracias, suelen decírmelo”. Y reímos.

Al rato me dice: “¿Quieres que nos desnudemos de nuevo? Es que me apetece hacerlo, simplemente para observarnos.
Asentí con un “vale”. Nos desnudamos y nos quedamos frente a frente sin decirnos nada. Simplemente tocábamos nuestras poyas, como despertándolas para mostrar nuestra virilidad. Nos acercamos y las cabezas de nuestras poyas comenzaron a rozarse. La excitación y el morbo eran enormes. Nuestras poyas estaban duras, rozándose. Fernando tenía una poya de unos 18 cm aprox., muy gruesa, venosa, con un cabezote morado y gordo.

En seguida cogió la mía y comenzó a menearla, y yo hice lo mismo con la suya. Qué caliente la tenía. Comenzó a suspirar, hasta que se agachó y comenzó a chuparme la poya. Estuvo varios minutos. Fue una sensación de placer única, ver a mi amigo chupar mi poya.
Se levantó y me agaché yo para devolverle el favor. Era la primera vez que me metía una polla en la boca. Lo disfruté como una actriz porno, qué placer más grande, su olor, el sabor, oírle suspirar y gemir…

Me dijo que quería que hiciésemos un 69. Y vaya si lo hicimos. Dándonos placer al mismo tiempo, aunque chupársela para mí fue un auténtico placer. Despertó en mi la puta que llevo dentro. Mientras le chupaba los huevos, noté su lengua en mi ano. Me ericé. Qué placer!

Me preguntó si quería llegar hasta el final, le dije que sí. Me hizo poner a 4 patas y acercó su poya a mi agujerito. Nada, no había manera. Me incorporé y fue a mi bolsa de viaje a por una loción hidratante. Me unté un poco en mi culo, a la vez que comencé a introducir un dedo. Luego unté su poya y me puse a 4 patas. Le pedí que tuviera cuidado, que fuera despacio. Así lo hizo, pero me costó retorcerme de dolor que comenzara a meter su poya en mi virgen culo. Una vez dentro del dolor que me producía le pedí que la sacara, que me dolía, que no podía más. Me dijo que esperara unos segundos mientras comenzaba a moverse. Me dolía, no podía, me retorcía del dolor, hasta que el dolor desapareció y ya empecé a sentir como la poya de Fernando entraba y salía de mi culo dándome placer.

Me sentía una puta mientras golpeaba su cuerpo contra mis nalgas intentando penetrar hasta el fondo mi culo. Agarraba con sus manos mis nalgas y me embestía con fuerza mientras me decía: “¿te gusta, zorra? Yo con la voz entrecortada le decía que sí, que me diera duro.

Tras unos minutos follándome el culo, me hizo quedar bocaabajo presionando su cuerpo contra el mío, quedando su boca junto a mi oreja diciéndome vulgaridades como “qué coño más rico tienes, te lo estoy destrozando, puta” Esa situación me tenía a mil, más como sentía que me penetraba con fuerza, como si quisiera hacerme daño, romperme el culo.

Terminó sacando su polla y chingando sobre mí. Sentir su leche caliente sobre mi espalda ha sido la mejor sensación de mi vida.
Apenas salimos el fin de semana del hotel. Es cierto, que me rompió el culo, pero aguantó y disfruté de lo lindo. Él también quiso probar mi verga en su culo y pude “vengarme” en nombre de mi culo.

Mi papa me pedía que lo sobara

Hola bueno esta historia es mas que real aunque tendré que cambiar algunos detalles entre ellos los nombres pero esto es totalmente real

Ahora soy una mujer de 28 años y esto sucedió cuando tenía aproximadamente 5 o 6 años en mi casa vivíamos dos hermanas mayores que yo la mas grande tenía en ese entonces 15 y la otra 12 todo empezó cuando en una ocacion mi hermana mayor tuvo que ser hospitalizada y operada por lo que mi mama se quedo con ella en el hospital ese día recuerdo bien que llovía muy fuerte regresamos a casa mi hermana y yo con mi papa había truenos y le fui a decir a papa si podía dormir con el ya que me daba miedo me dijo que si.

Obviamente que por ser la chica yo era la preferida d papa además d q era muy empalagosa con el , me acosté a dormir y no se en que momento me desperté ya que sentía una presión en mi mano y me la movían abrí los ojos pero estaba muy obscuro solo sentía que tenía algo muy grande en mi mano y la mano de papa sobre la mía se movía rápido( ahora se que se estaba masturbando con mi manita) jale mi mano pero me dijo muy quedito shhh shhh duérmete mi niña y yo le dije q pasa papi que es esto el no decía nada solo escuchaba su respiración muy rápida volví a dormir. Al otro dia yo me sentia muy rara y me fui a dormir con mi hermana pero al despertar sucedía lo mismo pero esta vez tenía la tv encendida por lo que al abrir los ojos lo vi desnudo frente a mi y yo con su gran verga en mis manos el estaba con los ojos cerrados realmente se veía exitado se mordía los labios y yo solo m quede callada viendo como se movía la verga de arriba para abajo hasta que vi que salió algo blanco en ese momento papa abrió los ojos y me dijo shhh shhh cierra tus ojitos agarro un klinex y se limpio.

Esto ya no paso mas hasta que un día papa me llevo a comprar las cosas de la casa y le dije papi me compras un biberón y me dijo que si y yo jugaba con el y con las muñecas que era la mama, o que yo era bb, aveces ahí tomaba leche en la noche y recuerdo como se reía papa de las cosas que hacia. Entonces un día en la noche yo dormía y volví a despertar con la misma sensación de tener la cerca de mi papito en mi pequeña mano abrí los ojos y lo vi como hacia un vaivén con su mano encima d la mía y enseguida me dejo la mano entonces me dijo mi amor quieres leche en ti bibi y le dije que si entonces cierra tus ojitos y no los abras eh? Si papi le dije al poco rato sentí el biberón en la boca , la abrí y sentí algo diferente que no era el biberón abro los ojos y le digo espantada que es eso papi? Y me dijo tu bibi amor y me la enseño cierra tus ojitos y no los abras apago la luz y me vivió a meter su verga yo no quería se sentía feo pero me decía si si mi amor chupa chupala que esta bien rica yo la chupaba y la chupaba y me preguntaba si estaba rica y la verdad es que si me gustaba pero sentía raro después me hizo que la agarrara con mi mano y la mamaba era muy gorda y larga, me la quito yo creo que se vino pero no en mi.

Esto quedo ahí no lo volvió a hacer hasta que yo era mas grande ya tenía 9 años cuando papa se callo de una escalera y se pego en los testículos y en la verga , así q estuvo en casa de incapacidad y justo fue cuando estábamos de vacaciones mi hermana mayor ya trabajaba y mi hermana la mas chica y yo nos íbamos a quedar a casa de una tía pero mi hermana ya se había ido y en una semana iría yo pero justo en esos días mi papa se callo y mama también trabajaba así que me tuve que quedar yo a cuidarlo le servia de comer y le ayudaba con sus medicinas y todo estaba bien pero yo creo que ese día amaneció caliente o no se que pero me empezó a decir que le dolía mucho y que le pusiera una pomada , la verdad me molesto mucho porque yo no quería tocale la verga se que no me podía hacer nada ya que no se podía ni levantar , así que de mala gana se la puse y mal puesta se tapo con una sabana y como a los cinco min me llamo para que le quitara la dichosa pomada porque le ardía , se la limpie apenas le tocaba pero lo hacia de mala gana y creo que lastimaba así que se agarro la verga ya estaba bien parada y le dije hay papa!!!! Y solo se sonrió la verdad la tenía bien grande y me dijo que se la agarrara bien con una mano y con la otra lo limpiara, así q después m dijo q mejor se lo sobara ya sabrán como !!!

Así que el me enseño como hacer ese vaivén puso una toallita y ahí termino pero yo no vi cuando termino, así empezó todo a cada rato me hacia que le “sobara” hasta que ya no me desagradaba del todo sentía como se ponía duro en mis manos y así pasaron los días la primera vez yo le platique a mi mama lo q m había pedido mi papa pero no le dije que se había venido ya q no sabia que era eso y mi mama dijo hay si hija pobrecito de tu papa se debe de sentir muy mal así que como no lo tomo a mal pues yo seguía haciendo lo que mi papa me pedía. Un día me dijo hay mijita me duele mucho ven por favor y dame una sobada y aliviame si? Por favor y fui como todos los días ya eran varias veces al día pero no siempre terminaba y ese día me dijo que si le daba un besito haber si se le curaba mas rápido le dije que no y me dijo andame mi niña q solo tu me curas me agache y le di un beso rápido y me pedía otro y otro hasta que ala siguiente vez me dijo que serrara mis ojos y que abriera mi boca q confiara en el le hice caso y se la empece a mamar solo se quejaba y gruñía me quite y le dije te estoy lastimando papi hay no mi niña me estas curando y me empujo la cabeza y volví a meter su tranca en mi boca y seguí mamando supongo qe lo hacia mal pero el estaba fascinado me quito la cabeza me hizo menearla con la mano puso una toallita y termino después de unos días se pudo levantar porfin y en una ocacion me había salido de bañar estaba con la toalla envuelta cuando entro al cuarto con la verga bien parada y me dijo mira ven creo q me duele un poco y de lo mas normal le dije si pa ahorita te voy a sobar como siempre y me dijo oye mi amor porque no me pones de tu pomadita yo no entendía a q se refería el y le dije si pa ahorita déjame cambiar si y me dijo mira se sentó en mi cama y me dijo cuando me sobas hijita no sientes cosquillitas aquí y me toco mi conchita encima de la toalla y le dije porque papa y me dijo sientes o no ? Q no te has sentido como mojadita?

Y le dije no se no me he dado cuenta entonces me dijo mira sobame y le dije si pero deja me cambio si ya un poco molesta no hija sobame ya ahorita se acostó y empeze a sobarlo( masturbarlo) enseguida en metí su mano debajo d la toalla m espante y le dije no agas eso!!! Y me jalo y me dijo ven q no t voy hacer nada malo y me toco mi concha y me dijo hay mija si te mojas yo no entendía así q me agarro mi mano e hizo q me tocara y efectivamente estaba mojada y me dijo ese es una buena pomadita y le dije q como q pomada papa? Si amor si me regalas un poco de esto me voy a curar rápido así como cuando me das besitos , así y como papi ? Como la quito para ponertela? Mira enserio quieres q papi se cure si papi pues mira en lugar de sobarla con tu manita me la vas a sobar con esto tocándome mi conchita muy húmeda le dije ok! Me dijo mira me voy a acostar y tu te subes en mi y luego papi ahorita vas aver . Se acostó me subí en el y empezó a tallar su verga en mi clítoris el se movía y yo empeze a sentir buen rico empeze a gemir me estaba volvindo loca ahhh ahhh ahhh mijita me estas curando sigue así mi niña q vas a soltar mas pomadita para papi mmmm ahh yo no podía mas y me dijo te gusta y yo le decía que si quería mas sentía rico pero quería mas hasta que empece a gritar estaba teniendo un orgasmo el primero y curando a papa me quite y el seguía masturbandose hasta que termino ahí si lo vi c omo salían chorros de algo blanco q callo en su pecho desnudo papa estaba bien de cuerpo me dio un beso de poquito n los labios que lo hacia seguido y me dijo gracias amor vas a ver que papa se va a curar pronto sobre todo con esa pomadita que tienes aquí y me toco mi conchita todavía mojada me limpio se limpio el y me pregunto que había sentido y le dije q no sabia q sentí bonito pero fue muy extraño no hubo penetración, pero la verdad me hubiera encantado tener esa verga dentro de mi ,papa falleció dos años después en un accidente d carro y en algunas ocaciones mas nos masturbamos y se la mamaba y solo una vez el me la mamo pero que rico.

Este es mi relato espero q les guste no se lo había contado a nadie. No se si estoy enferma por pensar así pero no lo puedo evitar ahora entiendo porque mi mama estaba tan feliz ahí ya que muchas veces la vi encima de mi papa coge y coge

Así fue como la claridad del día llegó a mi vida

Había sido un verano largo y aburrido. Hacía mucho tiempo que mis contactos con la gente de mi edad habían sido reducidos a simples formalidades. Las vacaciones llegaban a su fin, pero a diferencia de la mayoría de la gente de mi edad, eso era motivo de alegría. Ese año empezaba el bachiller y comenzaba a vislumbrar mi futuro. Mi vida estaba tan vacía que eso era lo único que me emocionaba.

Al llegar a clase, vi muchas caras nuevas, pero solo una persona me llamó la atención. Se llamaba Clara.

Por ese momento yo ni siquiera sabía que me atraian las mujeres, pero Clara tenía una especie de luz a su alrededor que me hacía confiar en ella. Pero no fui yo la que me acerqué a ella. Fue ella la que vino a mi, porque me veía muy sola.

Poco a poco, comenzamos a intimar. Yo le conté que desde la muerte de mi padre se había encerrado en mi misma y no tenía amigos, ella me contó que sus padres eran muy conservadores y que tenía que hacerlo a escondidas con su ex-novio.

Un día, sin querer, toqué uno de sus pechos y, tras descubrir que me había gustado, comencé a obsesionarme
con el ella. Me masturbaba pensando en ella, aunque siempre me reprimía y me decía a mi misma que eso no
estaba bien. Yo me ponía muy nerviosa cuando ella estaba delante y aprovechaba la mínima oportunidad para
estar cerca de ella y oler el dulce aroma de su cabello.

Una noche, nos quedamos a dormir en mi casa. Yo estaba muy triste, porque pensaba que jamás podría tener la más mínima oportunidad con ella. Ella se dio cuenta de mi estado de ánimo y me abrazó amistosamente.

De pronto, me sentí mucho mejor. El contacto de sus enormes pechos contra los míos, aunque llevaramos ropa, fue tan excitante que me mojé de una manera brutal. No pude soportarlo más y le dije que me gustaba mucho. Ella me miró largamente y sin mediar palabra, me besó en la boca.

Luego, empecé a besarla por todo el cuerpo. Comencé por el cuello, tras lo que le quité la camisa del pijama y le besé la parte de los pechos que no cubría su sujetador. Luego le quité su sostén de la talla 100 y empecé a mordisquearle los pezones, mientras ella se relamía de placer y emitía unos pequeños chillidos orgásmicos.

Poco a poco, empezamos a desnudarnos. Al principio, ella tocaba mi vagina tímidamente, pero luego me metío los dedos apasionadamente y más tarde aún, comenzó a besarme en los labios vaginales. Nos pusimos en forma de 69, pero nuestra pasión nos impidió acabar la postura y pasamos a la tijera. Al principio ambas teníamos poco práctica, pero tras un rato, se convirtió en un increible placer.

Al final, exausta, Clara se durmió abrazada a mi, pero yo no podía dormir. No quería perderme ni un instante en el que pudiera contemplar su inmensa belleza.

me gusta que morboseen a mi novia

Me excita que los hombres vean y morboseen a mi novia, me facina!!!
Hola a todos, este es mi primer relato.

Tengo 28 años al igual que mi novia, llevamos mas de 2 años, ella es muy bustona, no muy delgada, pero esta rica, tiene bonitas piernas, es muy guapa, tiene una boca riquisima. es muy reservada en su forma de bestir, asi que cuando se pone algo corto y o con escote me prendo mucho…

hace como 1 mes me dio una gran sorpresa, salimos a un bar, ella iba normal, de pantalon de mezclilla y una blusa normal, se veia muy guapa.
(al bar al que ibamos no era nada elegante ni serio, era regetonero de bebidas preparadas d litro, donde la gente va de lo mas causal de ropa)

total a unas cuadras antes de llegar al bar me pedio que me metiera por 2 o 3 callesitas hasta que me dijo, estacionate aqui, era una calle medio transitada pero con muy poca luz.

agarro una bolsa de plastico que tenia en el asiento de atras, saco una faldita bastante corta, y una blusa…

se desvistio a mi lado, se quedo en ropa interior muuuy sexy porcierto…

y se empezo a cambiar de ropa ahi en el carro, se puso un poco nerviosa porq pasaron varias personas, teniamos las luces apagadas para no llamar la atención y ella medio se tapaba si sentia que la estaban viendo, la verdad al ver como se desbestia se me emezo a poner dura, cuando se la termino de quitar estaba rebentando el pantalon… que rica se veia en ropa interior…

y q les puedo decir cuando se puso la faldita y su blustia ! los senos casi se le salian de lo escotada k estaba, cuando entramos al bar todos se le quedaban viendo, traia unos taconsotes negros con gris.

agarramos una mesita pedimos tragos, platicamos cosas sin importancia un rato, nos tomamos el trago, y empezo una cancion q le gusta, se paro frente a mi y me empezo a bailar asi toda sexy, me tomaba de mis manos para q le agarrara su cintura y lo q pudiera…
se me sento en la piernas y se me movia encima, muchos hombres la voleaban a ver y aprovechan cuando se daba una vuelta para k se le levantara su falta, traia unos cacheteritos muuy sexys, cuando se sentaba en mis piernas se le levantaba de los lados y se le alcanzaba a ver un poco de su nalga y la abrazaba y ella estaba encantada de fajar en publico, cabe mencionar q no estaba lleno, habian como 30 personas en total…
la calentura ya no podia aguantar, asi q pedi la cuenta para irnos, tomo los cigarros y se los metio entre los senos… se robo todas las miradas…
nos fuimos a un motel, en el camino se subio la falta para k la viera y me le empezo a agarrar, en un semaforo se inco en su asiento y se agacho a hacer como si me la estuviera chupando solo para k los chavos del carro de al lado la vieran por atras…

llegamos al motel me bailo un rato, me quito la ropa, se la quite a ella y que rica se veia, yo ya no aguantaba, me iba a venir de tanta adrenalina !!!!!!!

la tenia toda depilada, me la comi un buen rato hasta q se vino en boca, tengo que confesar q no aguante mucho tiempo… jejeje

en fin esta es mi primer historia…

ange872@hotmail.com

Una semana en el hospital

Cuando me operaron del brazo, el izquierdo, tuve que una semana la en el hospital, siendo testigo de los secretos que guardan cada una de sus noches.

Un suspiro, y volteé a mi izquierda sintiendo el dolor punzar en mi brazo. Las luces ya se había apagado y mi lugar en cama, en la pared quese encontraba frente a la puerta, ubicada en la esquina y el lugar más oscuro de la habitación.
Mi costumbre siempre ha sido autocomplacerme con mi buena amiga derecha, y el espaco donde estaba, el que mis compañeros de cuarto durmieran y el que el pasillo estuviera desierto debido a que en la pared frente mío había un vidrio que permitía ver el exterior me ayudaban a confirmarlo.

Embargada en la necesidad, comencé con una caricia profunda en mi entrepierna cubierta solamente con la bata para pacientes azul palo.
Me acomodé boca arriba y mi vista empezó a nublarse en tanto miraba el techo, aumentando la profundidad de mis caricias. La puerta se abrió de azote y rápidamente me hice la dormida, aunque me mantuve en la misma posición, sin quitar la mano de donde la tenía.

Quien fuera que hubiera entrado, sin pudor ni demora sacó su miembro y lo dirigió a la boca de una de las pacientes, menor que yo, habría de tener ocho o nueve años.
Me sorprendí cuando la niña introdujo entero aquella masculinidad y sola sin necesidad de aprobación comenzó el sobe y baja, a la vez que se arrodillaba y comenzaba a mansturbarse, encendiéndome de igual manera.

Como pude y tratando de que no me descubrieran, introduje mi mano dentro mis labios vaginales y de una comencé a apretar mi clítoris. Sentí mis dedos arder por la repentina calentura y los jugos secretar entre mis manos. Dejándome llevar por el ambiente sexual que comenzaba a reinar la habitación.

-Sin deseos de sonar morbosa, espero los haya calentado y si no, el próximo si lo hará.
Nota: Nada de lo que escriba es real. Haya si lo creen o no.

HERMOSO FIN DE SEMANA

ESTO ES REAL, PASO ASI, ASI COMO LES COMENTO

Habíamos planeado pasar un fin de semana en la playa para compartir un rato y contarnos tantas cosas vividas seis años solo de vivencias por internet sin saber como éramos de carne y hueso así que rentamos una cabaña en sucre a orilla de la playa una ves que llegamos allá ordenamos todo nuestro equipaje dentro de la habitaciones y nos cambiamos para estar mas cómodas.

El viaje había sido agotador así que nos sentamos en unas tumbonas y tomamos una botella de vino y dos copas mientras veíamos el sol bajar lentamente y esconderse en la inmensidad del mar, el cielo poco a poco comenzó a tornarse varipinto era un atardecer hermoso que invadía todo mi ser y a la ves iba entristeciendo mi ser haciendo correr unas lagrimas por mis mejillas tu me observabas silenciosamente comencé a decirte que me sentía un pájaro en una jaula que mis lagrimas eran por haber perdido tanto tiempo de las cosas hermosas de la vida como un simple atardecer, q la vida se me esta llendo de las manos sin haber hecho las cosas mas simple y no lograr alcanzar tantos sueños por siempre darle prioridad a las necesidades de los seres que quiero poniéndolos siempre de primer labor y prioridad a mi vida y mis necesidades y que el mundo entero se ha aprovechado comportándose de forma egoísta xq jamás se ha detenido en pensar en mi y que es lo que siento mis palabras cada ves se escuchaban entrecortada porque el llanto las ahogaba permitiendo a mala penas dejarlas salir hasta que solté el llanto como una niña con muchos temores necesidades de cariño afecto de ser querida valorada por lo que es mi llanto era un lamento lleno de profunda tristeza una soledad abrumadora y una inmensa necesidad de afecto.

Te acercaste sin decirme nada tomaste mi cara entre tus manos y con tus pulgares secaste mis lagrimas diciéndome no llores mas, aquí estoy yo para entenderte aunque a veces he sido egoísta pensando en satisfacerme a mi misma pasando por alto tus necesidades tus principio queriendo cambiarte y tienes razón no es así, mis lagrimas seguían corriendo por mis mejillas era un llanto silencioso de un corazón hecho mil pedazo y con muchísimas cicatrices aun sin sanar un corazón lleno de mucho sufrimiento, extendí mis brazo en tu cuello y llore en tu pecho como una niña me dijiste cálmate ya no llores mas vale y disfruta este momento disfrútalo como nunca lo haz hecho.

Me calme necesitaba llorar sacar ese dolor me aparte de ti y antes de hacerlo te di un beso en la mejilla y te dije gracias por estar me voltee y me dirigí a donde estaba el vino serví las dos copas y te lleve la tuya brindamos por nuestra amistad tome la botella y te dije vamos a sentarnos a orilla de la playa así nos fuimos el agua mojaba nuestros pies mientras entre un trago y otro nos contábamos todas nuestras vivencias.

El cielo estaba totalmente rojizo y lo poco que quedaba del sol parecía oro fundiéndose en el agua te me acercaste y me pusiste la mano sobre el hombro y comenzaste acariciarme al principio no me molesto xq me estaba relajando liberando tensión lo vi como un masaje, luego poco a poco comenzaste a bajarla por toda la espalda y te dije no sigas; sabes como pienso, pero no me hiciste el mínimo caso mas bien hiciste todo lo contrario te colocaste detrás de mi y ahora eran las dos manos me envolvían todo mi espalda y tu respiración la tenia en mi cuello. hice a levantarme pero lo impediste diciéndome disfruta el momento déjate llevar, sin mediar palabra besaste muy despacio mi cuello eran pequeños besos que me hacían temblar, estremecían mi ser erizaban mi piel, tus suaves manos apretaban delicadamente mis senos por encima del traje de baño no se xq pero no puse resistencia tal vez misma necesidad de ser querida me hizo reaccionar o sus palabras que me dejara llevar por el momento y así fue cerré mis ojos y me dispuse a disfrutar sentí como mis pezones traicioneros disfrutaban y respondían a esas manos como si las conocieran, ya estabas frente a mi y comenzaste a rozar mejillas con mejillas y a besar mi cara mi mente se desconecto no respondía, mi cuerpo a lo que ella decía tus labios rozaron los míos lentamente fuiste bajando mi cuerpo a la arena hasta estar completamente extendida sobre ella y tu encima de mi besando cada centímetro de mi cuerpo como para no olvidar mi silueta de tu mente.

Al momento de querer besar con pasión mi boca si puse mis manos, mas luego fui cediendo hasta que nuestras bocas se unieron hasta ser una sola, nuestras lenguas jugaban en un ir y venir entregándonos a una pasión desbordante.

El deseo, la lujuria y la pasión se apodero de nuestros cuerpos y nuestras manos comenzaron a explorar cada centímetro de nuestros cuerpos, entre caricias tiernas al punto de ser poseídas una por la otra.

Tus mano bajo a mi clítoris y comenzaste a hacer pequeños círculos sobre el y mis caderas respondían a ese son acelerando en mi la respiración y a emitir pequeños gemidos mis manos estaban en mis senos proporcionándole masajes y excitándome mas hasta que te dije por favor hazme tuya, anda no me tortures mas poséeme hazlo, así que abriste mis piernas bajaste a ella y con tu lengua comenzaste a lamer de afuera hacia dentro produciendo gran excitación en mi. metiste tu lengua en ella que estaba llena de mis fluidos, entraba y salía cada embestida me excitaba mas si asíiiiiiiiii dios no pares sigue me vuelves loca anda no pares hazme tuya dios así.

con una mano mía mientras tu metías y sacabas tu lengua excitaba mi clítoris con movimiento circulares suaves y envolvente si así dios mmmmmmm así no pares sigue anda sentía que mis piernas no respondía estaban como paralizada me vengo dios si siiiiiiii anda no te detengas todos mis músculos del abdomen estaban contraídos mi cuerpo temblaba completo no respondía sentí como un gran rio de mis fluidos bajaba regalándome una gran tranquilidad y paz tomaste todos mis fluidos sin desperdiciar nada y los compartiste conmigo en un gran beso te acostaste a mi lado luego nos terminamos de tomar el vino vimos el sol ocultarse completamente y llegar la noche hasta que nos levantamos y nos fuimos muy lentamente camino a la casa.

Preparamos de cenar comimos algo y luego tomamos una ducha y nos acostamos a dormir estábamos muy cansadas y nos quedamos profundamente dormidas.

Como mi costumbre me levante con los primeros rayos del sol me cepille hice café y lo tome en la terraza luego me fume un cigarro mientras veía las olas de la playa desaparecer en la orilla mientras la brisa marina acariciaba mi cara. luego entre nuevamente y me dirigí a la habitación estabas profundamente dormida tu cabello estaba todo alborotado sobre la almohada parecías un bebe mientras dormías, así q me coloque a tu lado, tu cabello olía bien, comencé a tocarlo pero tu inmóvil así q comencé a tocar tu cuello estabas acostada de lado en posición fetal, con mis dedos recorrí tu cuerpo y te empezaste a mover bese tus parpados muy suavemente no se si fingías estar dormida y seguí besándote no respondías a ellos pero se que te estaba gustando xq tu piel lo decía baje mi mano a tus entrepierna y como costumbre tuya dormir sin ropa interior me di cuenta que estabas lubricada. así que introduje mi dedo en tu cuca y comencé a dar masajes en tu clítoris. cambiaste de posición abriste tus pierna para permitir que mi mano se moviera con mas soltura y comenzaste a gemir muy sutilmente dándome cuenta que estabas despierta. así que introduje mi dedo en la vagina me dijiste si anda hazlo no te detengas. si me gusta anda así que lo metía y sacaba muy despacio y me dijiste mas rápido anda si por dios mas si dios méteme otro mas rápido así que sis darte tiempo lo hice y los movimiento de entrada y salida eran mas rápido tu cuerpo se contorsionaba del placer me pedias a gritos mas y mas presión que te hiciera daño y tus deseos eran ordenes para mi, así que introduje un tercero sin decir nada y sentía como hacías presión con tus manos en las sabanas te gustaba lo estabas disfrutando si ahhhhh si así dame duro hazme tuya por dios no te detengas tus fluidos los sentía entre mis dedos, así que baje a ella y con mi lengua en tu clítoris comencé a jugar con e,l mientras mis dedos entraban y salinas de ella chupe tu clítoris hasta dejarlo rojos casi sangrante pero nada de eso te molestaba te causaba mas y mas placer pedias agrito que te diera mas placer parecías una loca desesperada si ufffff ahhhhhhh si anda mas rápido me vengo ya no tenia casi fuerza te dije y me dijiste ni se te ocurra parar estoy por venirme anda hazlo mas rápido mas profundo hunde tus dedos dentro de mi y tu lengua que no deje de lamer mi clítoris si ahhhh así dios que riiiiicooooo si ahhhh ahhhh uffff siiiiiiii anda dios sentí en mi boca como tus fluidos llegaron como un volcán se esparcieron en toda mi cara mi lengua la pase por toda ella recorriéndola por entero luego subí hasta tu cara y aun seguías con los ojos cerrados tratando de recupera tus fuerzas te bese y te dije buenos días dormilona me dijiste gracias por despertarme de esta manera nos bañamos y salimos a preparar desayuno como unas desesperadas comimos teníamos muchísima hambre luego nos preparamos y salimos a dar una vuelta a orilla de la playa y hablar de todo un poco

Regresamos de nuestro paseo y nos dispusimos a preparar algo de comer algo rápido xq el paseo nos había dado mucha hambre.
Mientras preparábamos la cena nos sentamos a ver algo de televisión abrimos una botella de vino y comenzamos a tomar lo que menos hicimos fue ver o prestar atención a lo que estaban transmitiendo xq nos dedicamos fue a conversar de todo un poco y así acabamos una botella mientras la cena estaba lista y nos dirigimos a la cocina a comer abrimos otra botella y servimos las copas para acompañar nuestra cena.

Comimos y comenzamos a recoger todo para dejar impecable la cocina ya que la mañana siguiente temprano teníamos que regresar a nuestras casas. una ves lista la cocina nos fuimos a sentar en el sofá llevando nuestras copas y la botella.

había algo de tristeza en el ambiente xq ese fin estaba por llegar a termino y cada quien tomaría d nuevo sus rutinas diarias, me acosté en el sofá con mi cabeza apoyada en tus piernas cosa que tu no dejaste pasar por alto comenzaste a acariciar mi rostro con tus dedos luego metiste los dedos en la copa de vino y mojaste mis labios yo chupe tu dedo sin dejar perder una gota de esa bebida embriagadora.

Luego bajaste a mis senos y los bañaste de este y comentase a lamerlos y morderlo muy despacio y eso me comenzaba a excitar, los masajeabas con extrema dulzura y luego hiciste algo que me enloqueció los comenzaste a chupar poniendo mis pezones tan erecto de producir dolor pero mas era el placer que te dije sigue anda hazlo.

Mientras yo baje mi mano a mi entrepierna y por encima de mi traje de baño comencé a estimular mi clítoris, eso me causaba estremecimiento en todo mi cuerpo, mi vulva estaba totalmente húmeda deseando ser poseída, así que te dije hazme tuya, penétrame con tu lengua, sin mas ni mas bajaste a ella quitaste sutilmente mi traje de baño y luego te acostaste en el sofá con tu cara en mis entre piernas colocaste una de mis piernas en el espaldar del sofá para tener mas facilidad para darme placer comenzaste a lamer de arriba abajo mi clítoris y hacías movimientos circulares con ellas te decía siiiiiiiii así anda sigue no pares ahhhhhhhh dios que ricooooooooo dios comenzaste a mamarlo ufffffffff dios así mmmmmmm no te detengas sigues y sin decirme nada metiste tus dedos en mi cuca du un solo golpe y eso produjo un corrientazo en mi que me sentía en el cielo mmmmmmm siiiiii asii ahhhhhh dios no pares y tus movimiento de entrada y salida de mi acompañado del ritmo cadencioso de mis caderas pedían mas así que empujaba tu cabeza contra mi haciendo presión en mi cuca aumentando mi deseos mi excitación me preguntabas te gusta y entre diente te decía me encanta siga así ahhhhh si por dios no pares ahhhhh dios anda mas rápido me vengo si asiiiiii mmmmm no pares sentías unos grandes espasmos sentía mi cuerpo casi paralizado si ahhh ufffff mi cuerpo quedo estáticos mis fluidos calientes los sentía bajar por mi y tu lengua recorrer mi cuca me quede por un rato sin hacer ningún movimiento subiste lentamente besando mi cuerpo y terminaste en mi boca con un gran beso lleno de mucha pasión. y lujuria.

Tomamos un sorbo de vino y te sentaste a mi lado me levante y me senté encima de ti y comencé a besarte el cuello tu rostro tu boca y tu respondía a cada uno de mis caricias mis manos recorrían tu hermosa silueta, lentamente fui bajando de ti y me dispuse en el piso frente a tu cuca, te colocaste de manera que ella quedara frente a mi, coloque mis brazos por tus piernas mientras que con mi lengua recorría toda tu cuca y comencé a introducirla muy despacio dentro de ella luego sentí como con tus manos ejercías presión para tenerla toda dentro de ti uffff me tienes loca anda sigue no pares anda dios siiiiiiii ahhhhhh mmmmmmssssss si siiiiiii anda baje una de mis manos de tus muslo y te metí dos dedos en tu cuca, mientras que con mi boca chupaba tu clítoris eso te tenia caliente y pidiendo mas, me lo decía tu expresión, tus ojos brillosos y tus gemidos que eran mas y mas alto siiiiiiiiiiii ahhhhhhhh no pare anda hazlo sigue mas rápido no te detengas,,,,,,,,,, dios me vuelves loca sigue siiiiiiiiiii mmmmmmm dios,

así que mientras hacia presión con mi boca en tu clítoris mis dedos entraban y salían produciendo una embestida bestial sentía que te volvías locas la contracción de tus entre piernas me indicaban que estabas por llegar al clímax y acelere mas los movimientos y llegarte a un orgasmo como nunca, fue una explosión barbará xq tus fluidos salieron acompañados de tu orina bañando toda mi cara y tu gemido fue tan grande que termino con unahhhhhhhhhh que lentamente fue apagándose quedando extenuada son fuerza en el sofá te quedaste inmóvil me levante te bese dulcemente.

me dirigí a la mesa serví dos copas y me prendí un cigarrillo te lleve tu copa y brindamos por tan maravilloso momento seguimos largo rato sentadas la una al lado de la otra degustando el vino y viéndonos con gran picardía y sonriendo. así estuvimos por un rato hasta terminar el vino nos fuimos a la ducha nos bañamos y nos acostamos la una al lado de la otra nos quedamos dormidas abrazadas hasta la mañana siguiente.

Como de costumbre me levante temprano y me asome a la puerta sentía tristeza y alegría por haber compartido con mi amiga y tristeza xq volvía a mi realidad le lleve el café a la cama la levante con un beso comenzamos a preparar el equipaje lo colocamos en la maleta del carro nos despedimos con un gran beso un abrazo que parecía interminable y cerramos la puerta de la cabaña nuestra cómplice de nuestro fin de semana nos alejamos muy despacio dejando atrás esa casita ese hermoso paisaje y nuestra historia vivida en nuestros rostros corrían dos lagrimas pero nos vimos a la cara y nuestros labios dibujaban una gran sonrisa y al unisonó dijimos gracias por todo .así emprendimos nuestro regreso a nuestro mundo a nuestra realidad

FIN

Mi hermana y el burro atado al arbol

Yo flipé con aquella situación, mi hermana y el burro quedaban de lado con respecto a donde yo me encontraba sentado, así es que tenía una magnífica perspectiva del perfil del animal, y mi hermana arrodillada bajo su vientre, agarrándole la pinga con las dos manos, mientras intentaba hacerle una mamada

Era la mañana de mi decimosexto cumpleaños. Me despertó la brisa del amanecer, ya que en la casa de mis abuelos hacía mucho calor en verano, y no quedaba más remedio que dormir con las ventanas abiertas. Aun permanecían en mi mente imágenes del sueño que había estado teniendo. Un sueño erótico, que había provocado una enorme erección. Había soñado con mi hermana otra vez…era el tercero en lo que llevábamos de mes, pero no lo había comentado con nadie, y mucho menos con mi hermana, la cual había sido protagonista de mis numerosas pajas nocturnas.

Seguí tendido sobre la cama durante unos minutos, sintiéndome demasiado perezoso como para levantarme y cerrar la ventana. Podía ver el bulto de mi pene erecto bajo la fina tela de mis calzoncillos de Batman, y algunos pelillos negros (como la pelusilla de la piel de un melocotón) salían del elástico del calzoncillo hasta llegar a mi ombligo. Pasé las yemas de mis dedos por mi torso, notando como mis pezones se erizaban por el mero roce. Seguí la línea central de mi abdomen hacia abajo, hasta llegar al elástico del calzoncillo, donde paré momentáneamente arqueando mi cintura hacia arriba, hasta notar el contacto de mi bulto contra la palma de mi mano. Ejerciendo presión sobre la dureza de mi falo, noté una ola de placer recorrer todo mi cuerpo… y cerré los ojos para saborear el momento.

Oí ruidos en el piso de abajo. Provenían de la cocina. Eran mis abuelos, seguramente ya estarían desayunando para después prepararse para ir al campo, como cada mañana, cuando uno de los vecinos viniese a recogerlos en su coche. Miré el despertador de la mesilla de noche, eran la 07.30 AM. Decidí vestirme, y bajar a acompañarles mientras desayunaban. Mi hermana y yo ya éramos más mayores, y pasábamos mucho tiempo fuera con nuestros amigos del pueblo, y cuando salíamos de fiesta, volvíamos bastante tarde. Así es que, pasaban días sin ver a nuestros abuelos, aunque a ellos parecía no importarles mucho, mi abuela nos decía muchas veces que era normal querer disfrutar de las vacaciones todo lo que pudiéramos, que era cosa de la juventud. A mi me gustaba pasar tiempo con mis abuelos, y que me contaran cosas de cuando ellos eran jóvenes, me parecía muy interesante.

Mi hermana por otro lado, estaba mucho más atenta a los chicos del barrio, y los que no eran del barrio. Ya era mayor de edad, y (no es por ser mi hermana) se había puesto como un bombón. Tenía un cuerpazo, y ella lo sabía, así es que no dudaba ni un segundo en utilizar sus encantos, para su propio beneficio, cuando surgía la ocasión. Y yo encantado, porque con el paso de los años, aún seguíamos muy unidos. Mi hermana siempre me llevaba con ella, haciéndome testigo de cada una de sus experiencias (seguro que a más de uno de los pavos del barrio le molestaba que yo estuviera siempre pegado a ella como una sombra), pero mi hermana lo dejaba bastante claro: “o viene mi hermano conmigo, o nada!”… la de veces que la había oído usar aquella frase, y los tíos bajar la cabeza con cara de resignación, ya que sabían que si querían mojar el churro, yo tendría que estar presente jejeje!. Con el paso del tiempo, había llegado a la conclusión de que mi hermana era una exhibicionista nata, y que le encantaba que la vieran desnuda, incluso ser follada a plena luz del día, mientras su hermanito del alma, o cualquiera que pasase por los alrededores, la miraba y disfrutaba del espectáculo…lo cual me había convertido en un voyeur de primera (la de veces que me había masturbado viendo como cualquier maromo del pueblo sobaba, besaba, y follaba a mi hermana en algún descampado. E incluso había llegado a verla a ella mirándome fijamente mientras yo me corría, y al reaccionar sorprendido, ella me dedicaba una amplia sonrisa por encima del hombro de su amante, mientras éste, sin poner atención a lo que yo estaba haciendo, seguía penetrando el chochito encharcado de mi hermana hasta aplastar sus pelotas contra la entrada de aquella acogedora cueva).

Al llegar a la cocina, mis abuelos me saludaron dándome los buenos días. “Felicidades mi niño”, me dijo mi abuela mientras me agarraba de los hombros y me daba un cariñoso beso en la mejilla. “Felicidades por qué?”, respondí yo como el que no sabe de que va la cosa. “Como que por qué?”, dijo mi abuelo poniendo un puño sobre la mesa mientras sonreía, “Pues que ya eres casi un hombre huevón!. Míralo…si ya tiene pelillos en los huevos jajaja”, le dijo a mi abuela señalando con el dedo a los pelillos que salían del elástico de mis calzoncillos y subían hasta mi ombligo, mientras se reía a carcajadas. Yo había bajado con un pantalón corto, bajo de cadera, en chanclas y sin camiseta, dejando mi torso juvenil al descubierto, lo cual me hizo sentir consciente de mi semi-desnudez. Así es que, rojo como un tomate, salí a toda prisa de la cocina a ponerme una camiseta a mi cuarto, mientras seguía oyendo a lo lejos las risotadas de mi abuelo. Al bajar de nuevo, con una camiseta puesta, mi abuela me dijo: “tú no le hagas caso a tu abuelo, mi cielo, que ya está viejo y chochea”. Mi abuelo dejó de reírse al instante, poniendo una expresión seria en la cara. Yo me senté a la mesa, a su lado, y me serví un gran tazón de cereales con leche, mientras aún sentía el calor de mis mejillas, por aquella embarazosa situación. Mi abuela le sirvió un café a mi abuelo, y sirviéndose ella otro, se sentó a la mesa justo en frente de mí. “Que vais a hacer hoy Oscar?, vais a celebrar tu cumpleaños con vuestros amigos?”, preguntó mi abuela mientras sorbía el café de la taza que tenía en las manos. “Pues la verdad es que aún no lo sé”, dije yo mirando al tazón de cereales, “la verdad es que preferiría pasar un día tranquilo y relajado, pero Marta ya me dijo anoche que lo tenía todo organizado.

Seguramente iremos a bañarnos y pasar el día en la piscina de alguna de sus amigas”, seguí contándole a mi abuela. “Bueno…espero que, hagáis lo que hagáis, tú no te tomes ningún cubata de esos. Tu hermana puede hacer lo que quiera, que ya es mayorcita, pero tú no le hagas caso que tiene la cabeza loca”, dijo mi abuela advirtiéndome con un dedo. Yo me volví a poner rojo de la vergüenza, y tan solo me limité a agachar la cabeza. “Deja al chaval…que haga lo que quiera. Y luego me criticas a mí de que lo avergüenzo a cada rato!”, le dijo mi abuelo a mi abuela levantando un poco la voz, y girando su cabeza hacía donde yo estaba sentado, siguió diciendo: “tú haz lo que te venga en gana, que para eso es tu cumpleaños hoy…y si puedes liarte con alguna de las amigas de tu hermana, métele mano y aprovéchate!”. Al ver que yo volvía a agachar la cabeza, mi abuelo me dio un manotón en la espalda y empezó a reírse de nuevo. Mi abuela, se levantó toda indignada y salió de la cocina gruñendo: “Hay que ver…que hombre este!!”.

A los cinco minutos, oí el claxon de un coche en la calle, y a mi abuela desde la entrada de la casa mientras preparaba unas bolsas: “Espabila Antonio, que ya está aquí el vecino…que luego se cabrea si lo hacemos esperar”. Mi abuelo dejó la taza del café en la mesa, y levantándose de la silla me dijo: “Dile a tu hermana que recoja esto un poco cuando se levante”. “No te preocupes abuelo, que recogeremos antes de irnos”, dije yo mientras seguía comiendo mis cereales. Y cerrando la puerta de la entrada, oí a mi abuela decir: “Hasta la noche cielo…que lo paséis bien!”. Yo me terminé los cereales, y me puse a lavar los cacharros del fregadero, cuando mi hermana apareció bostezando por la puerta de la cocina. “Buenos días”, me dijo medio dormida. “Buenos días”, respondí yo girando la cabeza, mientras fregaba mi tazón. Mi hermana había bajado a la cocina descalza, con unos pantaloncitos diminutos de color rojo, tan ajustados que hubiera sido mas decente no llevar nada, ya que se incrustaban en la raja de su chochete, marcando una gruesa pezuña de camello entre sus piernas. Y una camiseta blanca de tirantes que revelaba, sin lugar a dudas, el hecho de que mi hermana no llevaba sujetador debajo, ya que la hinchazón de sus aureolas se marcaba bajo la fina tela de algodón como un par de galletas María Fontaneda. Yo seguí lavando mi tazón disimuladamente para evitar mirarla con descaro, aunque si mis abuelos hubieran estado allí, no se habría atrevido a bajar así a la cocina…mi abuela siempre estaba pendiente de esos detalles (no fuese a darle malas ideas a su marido, el cual se habría imaginado muchas veces, estoy seguro de ello, dándole el biberón a la niña jejeje). “Que pronto te levantas hoy”, le dije a mi hermana mientras echaba un vistazo al reloj de la cocina que marcaba las 08.00 AM en punto. “Si…aquí no hay quién duerma con el ruido que hacéis por la mañana”, dijo mi hermana bostezando mientras se sentaba a la mesa y se servía unos cereales con leche. “Quieres un café para espabilarte?”, le dije yo mientras me secaba las manos con un trapo de cocina, “la abuela lo acaba de hacer”, continué diciendo mientras la miraba más detenidamente. Me gustaba verla recién levantada, sin maquillar, despeinada, mientras se movía lenta y perezosamente como una gatita remolona. “Si, por favor”, me dijo sin apenas abrir los ojos. Yo me eché a reír: “pero mira que eres dormilona, jaja!”. Mi hermana no respondió, solo se puso a dar vueltas a los cereales con la cuchara inconscientemente. Mientras le servía el café le dije: “el abuelo me ha pedido que recojamos un poco antes de irnos”.

Ella levantó una ceja, y me miró, mientras masticaba los cereales. “Bueno, mas bien me ha pedido que te dijera que recogieras tú un poco cuando te levantaras”, seguí diciendo yo mientras le acercaba la taza. Mi hermana soltó la cuchara y empezó a bufar: “ya estamos otra vez, y a ti por qué no te dice nada?. Seguro porque tú eres un machito, y limpiar la casa es cosa de mujeres. Mira que es machista…claro, y si quiere, me pondré de rodillas y le haré una mamada mientras ve el partido en la tele”, protestó mi hermana cruzándose de brazos. “No hables así del abuelo. Bastante tiene con aguantarnos aquí cada verano”, dije yo mirándola seriamente. “Si claro…como que no lo habrá pensado más de una vez”, continuó mi hermana con cierta terquedad. Yo sabía que mi hermana tenía razón, de hecho me había dado cuenta de los comentarios que hacía mi abuelo cuando veía a mi hermana vestida para salir de fiesta, y últimamente discutía con ella bastante, porque le habían llegado rumores de lo que hacía su nietecita por los campos del pueblo. Obviamente, mi hermana y yo lo habíamos negado todo, pero había sido suficiente como para dejar a mi abuelo con la mosca detrás de la oreja. “No seas exagerada. A mi no me dice nada porque está más que acostumbrado a verme recoger mi cuarto desde que soy pequeño, mientras el tuyo está siempre hecho un desastre. Además, si fueras un poco más discreta y no te fueras con cualquiera, no se habría enterado de lo que haces por ahí”, dije yo mirándola a la cara. Mi hermana levantó una mano para protestar, pero yo la corté rápidamente diciendo: “Que parece que siempre vas con el chichi ardiendo!”. Mi hermana abrió la boca, pero empezó a reírse a carcajadas…y yo la imité. Estuvimos riéndonos en la cocina durante un buen rato!.

Tras recoger la casa miré de nuevo al reloj de la cocina, eran casi las 10.00 AM. Habíamos terminado bastante rápido, y aún teníamos todo el día por delante para celebrar mi cumpleaños. “Entonces, cuál es el plan?”, pregunté a mi hermana mientras me cambiaba de ropa en mi cuarto. “Ya te dije ayer que es una sorpresa…pero ponte ropa cómoda, que vamos a la casa de campo de mi amiga Maite. Y me dijo que a sus padres no les importa que usemos la piscina, así es que no te olvides de ponerte el bañador y meter una toalla de playa en la mochila”, respondió mi hermana, desde su cuarto, mientras ella se cambiaba de ropa. Salimos de la casa de mis abuelos, y nos pusimos de camino a la casa de campo de la amiga de mi hermana. Mi hermana me explicó que estaba al otro lado del pueblo, pasando el viejo molino de aceite. Iríamos caminando, pero que su amiga Maite le había prometido que convencería a su padre para que nos trajera en coche a la vuelta. Estuvimos caminando como una media hora cuando llegamos a las afueras del pueblo, donde podía verse la entrada al viejo molino de aceite. No nos habíamos cruzado con mucha gente, supongo que a aquellas horas, la mayoría estaría trabajando. Pasado el molino, nos metimos por unos caminos de arena que pasaban por unas huertas y terminaban metiéndose entre los primeros campos de olivos. Yo no podía ver ninguna casa desde donde estábamos, pero mi hermana me aseguró que al tratarse de una casa de campo, estaba medio escondida

Llegamos a una gran huerta, donde habían tres grandes almendros en un extremo, y un burro gris pastando a la sombra de los arboles, atado con un cuerda a uno de ellos. Al acercarnos, a mi hermana le dieron ganas de orinar (como era de costumbre cuando salíamos a pasear por el campo), pero quería asegurarse de que no había nadie cerca, ya que le extrañó ver a un burro atado allí solo, en mitad del campo. Estuvimos mirando un rato, para ver si veíamos al dueño del burro, pero no vinos a nadie por los alrededores. Así es que quedándose más tranquila, mi hermana se bajó los pantaloncitos cortos y las braguitas que llevaba puestas, se puso en cuclillas y comenzó a orinar soltando un gran chorro de orina en la arena que quedaba entre sus pies. Al verla, a mi me dieron ganas de orinar también, así es que me puse detrás de uno de los árboles, me bajé la cremallera de los pantalones cortos que llevaba, y sacándome la chorra fuera, empecé a soltar mi gran meada, directamente contra el tronco de aquel árbol. Mientras meaba, oí a mi hermana hacer ruido y lanzar unas piedrecitas, mientras decía: “Shhh…fuera burro…aquí no…sale!”. Terminé de orinar, y me dispuse a salir de detrás de aquel árbol con curiosidad por saber que era lo que estaba armando aquel alboroto, mientras me guardaba mi aparato y me subía la cremallera. Al asomarme, me di cuenta de que el burro se había acercado a mi hermana, lo suficiente como para asustarla, pero la cuerda que lo ataba a uno de los arboles impedía que el burro siguiera acercándose.

Tan solo levantaba el hocico intentando oler lo que mi hermana estaba haciendo. Mi hermana se había movido un poco, pero seguía agachada echando un buen chorro de orina, lo cual me permitió ver su coño totalmente pelado y recién afeitado, mientras los gruesos labios de su vagina se entre abrían dejando salir aquel chorro de liquido dorado. Al verme, mi hermana me dijo: “no te quedes ahí parado como un bobo…tira de la cuerda y lleva al burro hacia el otro lado”. Yo me empecé a reír por la situación tan ridícula. Pero a mi hermana no parecía hacerle gracia: “venga tío…llévatelo para allá por favor, que no voy a poder mear a gusto!”. Yo me acerqué al burro, el cual empezó a relinchar al verme, pero seguí acercándome hasta tocarle el hocico con la mano, lo cual pareció calmarlo un poco. Entonces agarré el trozo de cuerda que tenia atado alrededor de su cuello, y empecé a dirigirlo hacia el otro lado le los arboles, mientras le acariciaba el lomo diciendo: “buen chico, buen chico”. Pero el burro se resistía, y seguía mirando a mi hermana, con el hocico hacia arriba, como oliendo el perfume de su meada. Yo empecé a reírme de nuevo, “eso es que piensa que eres una burra y desde aquí huele la humedad de tu coñito, jajaja”, le dije a mi hermana mientras seguía acariciando el lomo del burro, “no seas idiota, y llévate a ese burro de aquí”, respondió mi hermana medio cabreada mientras terminaba de mear y se subía de nuevo las bragas y el pantalón corto que llevaba puesto. “Pero mira que eres miedica”, le dije a mi hermana mientras seguía agarrando la cuerda que ataba al burro a los arboles. “Ven, acércate, y acarícialo…verás que mansito es!”, continué yo diciendo. “Si claro…para que me muerda. Mira que gracioso!”, dijo mi hermana desde cierta distancia. “Jajaja…tú si que eres burra…que no muerde…jajaja”, respondí yo mientras acariciaba al burro por debajo del hocico con las dos manos para que mi hermana viera que no hacía nada.

Mi hermana se quedó mirándome un buen rato, como dudando, mientras yo acariciaba la cabeza del burro, el cual me miraba con su grandes y amables ojos negros, mientras masticaba hierba. Mi hermana se fue acercando lentamente, mientras el burro permanecía allí parado, a la sombra de los arboles. Pero al alargar la mano para tocarle la punta del hocico, el burro movió bruscamente la cabeza y empezó a relinchar. Mi hermana casi se cae del susto, y yo empecé a reírme a carcajadas. “Venga…acércate boba, que lo tengo yo sujeto de la cuerda”, le dije a mi hermana entre risas, la cual me miraba con ojos de desconfianza. Finalmente, se acercó lo suficiente, y empezó a acariciarle el hocico al burro. El animal fue cogiendo confianza, y dejó de moverse, con lo que mi hermana se fue relajando un poco. “Ves?…que te dije?…es mansito”, decía yo a mi hermana mientras acariciaba el lomo del animal. Mi hermana sonrió. Entonces el burro bajó el hocico, y al subirlo, lo paró frente a la entrepierna de mi hermana, abriendo sus grandes fosas nasales para absorber toda la esencia. Mi hermana se retiró del burro de un brinco, pero el burro la siguió y volvió a pegar su hocico a la entrepierna de mi hermana mientras la olía como si fuera un perro. Yo empecé a reírme de nuevo, porque me hacía gracia ver como aquel burro pegaba su hocico al chochito recién meado de mi hermana. De repente vi como la pinga del burro se ponía tiesa, y el burro pegaba más su hocico al coñito de mi hermana dando pequeños empujones con la cabeza. “Mira como se le ha puesto al burro de tiesa…eso es que le gustas, jajaja”, le decía yo a mi hermana apuntando con el dedo mientras me reía. Mi hermana parecía no haberse dado cuenta del tremendo trozo de carne que tenía el burro entre las patas. Pero dando un par de brincos más se retiró lo suficiente del burro como para que este no pudiese seguir acercándose, ya que la cuerda se lo impedía. Y al ver lo tiesa que se le había puesto la verga al burro, mi hermana se echó las dos manos a la boca: “Ahhh…por dios, que cosa más grande tiene este burro tan pequeño, no?”, dijo mi hermana sorprendida, mientras observaba la tranca del animal.

El burro tenía la polla negra, larga como el brazo de un hombre, muy gruesa en la base (coronada con un par de testículos del tamaño de pelotas de tenis), pero se volvía mas estrecha con forme se acercaba a la punta, de la cual sobre salía un capullo rosado y babeante. Se movía arriba y abajo como si tuviera vida propia, y fuera independiente del resto del cuerpo del animal (me recordaba a la trompa de un elefante, pero rígida por completo, jejeje). Mi hermana no dejaba de mirarla, era como si estuviera hipnotizada por aquel trabuco negro. De repente observé como mi hermana se sonrojaba y sonreía mirando la polla del burro. “Uy…nunca pensé que algo tuviera un pene tan grande. Desde luego nunca había visto una igual!, dijo mi hermana pasándose un brazo por la cintura y observando como la verga del burro seguía moviéndose. “Mira…te está saludando, jajaja!”, dije yo entre risas. Mi hermana se acercó un poco más par verla de cerca, pero el burro relinchó un poco, lo cual hizo que mi hermana retrocediese. Yo seguía riéndome viendo aquella escena, la cual me resultaba divertidísima. Pero empecé a notar como la entrepierna del pantalón corto de mi hermana se humedecía, y empezaban a marcarse sus enormes pezones bajo la tela de la camiseta ajustada que llevaba puesta. Mi hermana, parecía inconsciente de aquello, pero colocando ambas manos entre sus piernas, se empezaba a frotar el chochito moviendo su culito hacia atrás y hacía adelante, lentamente, mientras se agachaba a mirar más de cerca la pinga del burro. Yo no podía dar crédito, mi hermana se estaba excitando, en mitad del campo, mirando la tranca de un burro, jejeje!

Aquello provocó que una idea un tanto retorcida pasara por mi cabeza, “A que no te atreves a tocársela al burro?”, le pregunté a mi hermana entre risas para que pensara que estaba bromeando, pero por dentro me moría de ganas de ver hasta donde sería capaz de llegar. Mi hermana me miró, frunciendo el entre cejo, con una expresión de extrañez en su cara, pero sonriendo al mismo tiempo, mientras sus manos seguían pegadas a su entrepierna, y ella permanecía inclinada hacia adelante mirando la polla tiesa del animal. Se quedó pensando un momento, y luego me preguntó: “y… qué me darías tú a cambio si lo hago?”. Yo estaba dispuesto a seguirle el juego, y tras pensarlo durante un par de minutos, terminé diciendo: “Si le agarras la polla al burro con la mano…te daré la mitad de mi paga de esta semana!”. Mi hermana me miró y empezó a reírse, “si claro…como si se pudiera hacer mucho con 500 pesetas, jajaja!”. Yo me sentí ofendido por aquel comentario, ya que lo único que me recordaba es que a ella le daban una paga mayor que a mí. “Vale, tú lo has querido…lo haremos más interesante. Te daré la mitad de mi paga durante un mes…”, a mi hermana se le elevaron las dos cejas y me miró con cara de interés, “pero…tendrás que hacerle una paja al burro, y dejar que se corra en tu mano. Que dices a eso?, jejeje”, le dije a mi hermana con cara de satisfacción por mi diabólico plan, seguro de que no se atrevería a llegar a tanto. Mi hermana volvió a mirarme frunciendo el entre cejo, y me lanzó una mirada como diciendo: “Ve soltando la pasta!”. Entonces, y para mi sorpresa, mi hermana alargó uno de sus brazos, y metiendo la mano bajo la barriga del burro, la abrió y le agarró la verga, rodeando el tronco (por la parte más estrecha, la que precedía a la curva de su capullo rosado y babeante) con sus dedos. El burro empezó a relinchar un poco, pero no se movía del sitio, era como si se dejara hacer. Yo miraba la escena con la boca abierta, sorprendido de que mi hermana se hubiera atrevido a hacer tal cosa, mientras mi hermana se ponía en cuclillas debajo del burro y empezaba a masajear aquel enorme trozo de carne con las dos manos.

La situación era sub-realista, mi hermana en cuclillas, con la entrepierna del pantalón empapada por la excitación del momento, agarrando el falo a un burro atado de un árbol en mitad del campo, mientras yo no perdía detalle, y notaba como mi pene crecía debajo de mis pantalones, centímetro a centímetro. Mi hermana estuvo un buen rato cascándosela al burro, mientras este había dejado de relinchar hacía ya rato y permanecía inmóvil masticando hierba. Mi hermana por otro lado parecía haberse cansado de la postura, y se arrodilló debajo del burro sobre la hierba que crecía entre los arboles. Era increíble observar a mi hermana agarrando aquel trozo de carne negra con las dos manos, era como si estuviese gozando de cada minuto, mientras sus ojos lo miraban con fascinación, como si apreciaran cada detalle de aquel pollón: la textura de su piel, el cambio de pigmentación entre el tronco y el capullo rosado, las venas que se marcaban a lo largo del tronco de aquel falo, la dureza y rigidez del trabuco que tenía entre las manos. Hasta que de repente, mi hermana cerró los ojos, y abriendo su boquita, se metió todo lo que pudo dentro, mientras que el movimiento de sus manos adquiría velocidad. Yo flipé con aquella situación, mi hermana y el burro quedaban de lado con respecto a donde yo me encontraba sentado, así es que tenía una magnífica perspectiva del perfil del animal, y mi hermana arrodillada bajo su vientre, agarrándole la pinga con las dos manos, mientras intentaba hacerle una mamada (en este punto he de decir que sus esfuerzos eran en vano, ya que por mucho que mi hermana intentó abrir su boquita, tan sólo consiguió meterse la punta del capullo de aquella monstruosidad). Yo notaba como la excitación subía por mis piernas hasta la base de mi pene. Y sin pensármelo dos veces, me bajé los pantalones hasta los tobillos, y allí sentado contra el tronco de aquel almendro, comencé a hacer una monumental paja mientras miraba a mi hermana en plena acción. Pasaron varios minutos hasta que mi hermana se percató de mi casi completa desnudez, sentado sobre la hierba, cascándome la polla como si no hubiese un mañana. Pero cual fue mi sorpresa cuando mi hermana simplemente me miró directamente a los ojos, nunca la había visto mirarme con aquellos ojos, la expresión en su cara era seria, pero su mirada indicaba puro deseo. Mientras seguía masturbando el enorme falo del burro con una mano, y lamía la punta de su capullo con la lengua de vez en cuando, con la otra consiguió bajarse los pantaloncitos cortos y las braguitas hasta las rodillas. Y subiendo su camiseta lo suficiente como para dejar sus turgentes melones al aire, giró su cuerpo un poco, apuntando su gran culo hacia donde yo estaba sentado. Desde allí, podía ver la perfecta forma de corazón de sus firmes nalgas, mientras seguía arrodillada sobre la hierba con el culo en pompa, y la doble hamburguesa que formaban los labios rasurados de su húmedo y caliente coño. La vista era impresionante, mi polla palpitaba como nunca antes lo había hecho.

Pero cuando mi hermana agarró, con la mano que tenía libre, una de sus nalgas, y separándola hizo que se abrieran los pliegues de su coño, ofreciéndome el dulce néctar del cual ya goteaba, creí que me moría!
Era como un sueño, mi hermana estaba que se derretía de la excitación en mitad del campo, y el único tío que había disponible por allí cerca era yo!. Me quité toda la ropa con la velocidad de un rayo, y polla en ristre me dirigí hacia donde estaba mi hermana mamándosela al burro. Al poner mis manos sobre su culo, mi hermana se estremeció, e inclinó su torso hacia delante, ofreciéndome su coño de manera sumisa, mientras una mano seguía agarrada a la tranca del animal. Yo empecé a acariciarle los glúteos, no sabía por donde empezar con aquel pedazo de hembra. Aún no me podía creer que mi hermana estuviera dispuesta a dejarse follar por un niñato como yo, cuando por su chumino habían pasado las pollas y lechadas de decenas de hombres, algunos de los cuales me impresionaron hasta a mí. Pero reaccioné rápidamente, recordándome a mi mismo que esta era una oportunidad única, no sólo tenía a una tía buenísima a mis pies, deseosa de que me aprovechara de ella, pero además sería la perfecta ocasión para perder mi virginidad, y quién mejor que mi hermana, la cuál había sido la protagonista de mis más húmedos sueños.

Así es que recordé alguna de las escenas de las tantas películas y revistas pornográficas que había tenido el placer de ver desde mi adolescencia, y con una confianza y seguridad que no eran propias de mí, me incliné detrás de mi hermana, y abriéndole los cachetes del culo con ambas manos, comencé a comerle aquel coño chorreante con delicadeza y ternura. Su sabor era inexplicable…una combinación de azúcar y especias, como la salsa agridulce del restaurante chino al que mis padres solían llevarnos cada domingo. Yo relamía cada milímetro de aquella gruta con mi lengua, como un naufrago sediento, mientras que con una mano le agarré una de sus grandes tetas, y empecé a jugar con su pezón (como había visto hacer a Ron Jeremy en infinidad de películas), yo estaba gozando como un enano con una piruleta comiéndome aquel chuminaco. Pero de repente, mi hermana soltó la tranca del burro, y dándose la vuelta, me miró seriamente y me dijo: “déjate de mariconadas y métemela ya…que no tenemos todo el día!”. Aquello me dejó de piedra, quería que mi primera vez fuera de forma dulce y tierna, pero supongo que mi hermana no era la persona indicada para tanto romanticismo. Decidí pensar con la punta de la polla a partir de ese momento, y dejarme llevar por mis instintos más primitivos, mi hermana era una ramera, y por lo visto le gustaba que la trataran como tal. Así es que me coloque de rodillas detrás de su gran culo, apunté mi rabo hacia la entrada de su chocho, y de una sola embestida se la metí hasta los huevos…empecé a follármela a lo bestia, agarrándola fuerte de las caderas. Mi hermana gemía como una autentica perra, mientras seguía mamándole la punta del capullo al burro. Yo se la metía y se la sacaba con rabia, su coño desprendía calor como una estufa en invierno, pero ella movía su culo hacía atrás con cada embestida, y de vez en cuando conseguía decir: “Siiiiiiiiiiiiii……asiiiiiiiii hermanitooooooooooo…aprieta, mas fuerteeeeeeeeeeee”. Yo me sentía como un potro desbocado…violento y excitado al mismo tiempo, como nunca antes había sentido. Decidí inclinarme sobre su espalda, mientras seguía penetrándola frenéticamente. Y logrando alcanzar sus enormes tetazas con ambas manos, empecé a tirar y a retorcerle los pezones con los dedos. Al hacer aquello, mi hermana empezó a contorsionar su cuerpo, mientras seguía cascándosela al burro con mas fuerza…era obvio que estaba teniendo un gran orgasmo.

Al sentir como su coño se iba derritiendo sobre mi polla, contrayendo los músculos internos de su vagina a su alrededor, yo solté sus tetas y volví a agarrarla de la caderas aumentando la velocidad de la penetración. Aquello era una locura, yo me sentía como un animal salvaje, y mi único objetivo era inundarle el coño de lefa sin importarme las consecuencias. No hizo falta mucho más esfuerzo, porque con aquel pensamiento en mente, le di una ultima embestida, asegurándome de agarrarla fuerte para que no moviera su culo y mi polla se saliera…y con un fuerte bufido, descargué toda mi leche dentro de su coño. Justo entonces, el burro empezó a relinchar de nuevo, y casi instantáneamente, chorro tras chorro de leche blanquecina y espesa comenzó a brotar de la punta de aquella manguera viviente. Fue una pasada…regó la cara y las tetas de mi hermana, como jamás antes había visto en ninguna película porno!!

Mi hermana y yo nos tumbamos un rato sobre la hierba para descansar un poco. Pasados unos minutos, mi hermana sacó la toalla de playa que llevaba en su mochila y se limpió lo mejor que pudo. Por suerte, también llevaba una camiseta de repuesto en la mochila para emergencias…quién lo hubiera dicho, eh?, jejeje!.

Tras vestirnos, seguimos nuestro camino hacia la casa de la amiga de mi hermana dejando al burro atrás pastando, contento, como si nada hubiese pasado. Los dos íbamos en silencio, era obvió que ninguno sabíamos que decir. Yo tenía la mirada pegada al camino, y era incapaz de levantarla para mirar a mi hermana a la cara, cuando empezamos a oír música y voces a lo lejos (nos estábamos acercando a la casa de la amiga de mi hermana). Entonces mi hermana me paró en mitad del camino, y mirándome fijamente a lo ojos me dijo: “No hace falta que te diga que lo que ha pasado hoy, ha de quedar entre nosotros verdad?”. Yo sólo me limité a negar con la cabeza sin decir ni una sola palabra. “Lo que ha pasado, ha sido el resultado de un calentón, y no debes darle mayor importancia, entendido?”. Yo volví a afirmar con un movimiento de cabeza sin decir nada. “Bueno, ahora vayamos a la fiesta y disfrutemos de tu cumpleaños”, dijo mi hermana con una sonrisa, re-anudando el paso hacia la casa de su amiga. “Por cierto, cual iba a ser mi sorpresa?”, pregunté yo curiosamente, “Maite me insinuó que sería capaz de hacerte una mamada, como regalo de cumpleaños, si se emborrachaba. Y te puedo prometer que hay calimocho de sobra, jijiji”, respondió mi hermana entre risitas, “Así es que si la ves que se te insinúa, intenta actuar sorprendido, de acuerdo?”, continuó diciendo mi hermana mientras entrábamos al jardín de la casa de su amiga. Yo tan sólo sonreí, pero no dije nada…aunque para mis adentros pensé que aquel iba a ser el mejor cumpleaños de mi vida!!.

FIN

Vestuario masculino y empleadas de limpieza

Todas las mañanas acudía a un pequeño gimnasio de barrio. A veces mas temprano, y otras mas tarde, dependiendo de el tiempo que tuviera.

A base de ir, me fui percatando de la hora a la que las limpiadoras entraban en el vestuario masculino, que era aproximadamente entre las 13:00 y las 14:00, horas en las que el gimnasio tenía menos afluencia de socios.

Asi que urdí mi plan, para poder mostrarme en pelotas ante la chica que limpiaba con total impunidad.

Una vez que tenía controlada la hora de limpieza, me dispuse a ello.

Me metí en el vestuario masculino un poco antes de que llegase la limpiadora, y una vez allí me quité el chandal y me entretuve disimulando con mis cosas. Llegó la hora y la chica entró sin preguntar. El vestuario era muy amplio y cuando entró pudo ver perfectamente como yo en calzoncillos manipulaba mi bolsa frente a una taquilla. No quería que me encontrase desnudo nada mas entrar porque podría marcharse.
Ella no dijo nada, ni siquiera saludó. Simplemente me miró de reojo y se dirigió hacia el cuarto donde guardaban los utensilios de limpieza. Sacó sus bártulos y se fue hacia la zona de las duchas y lavabos. Yo fingí que no la había visto.

Entonces pensé, “esta es la mia”, me despojé de mis calzoncillos quedando totalmente en pelotas, y me dirigí hacia la zona de los lavabos con una mini toalla al hombro.

Mi excitación era total, y me encantaba sentir el peligro de que la chica me sorprendiese totalmente desnudo, lo que se reflejaba ligeramente en mi polla.

Me dirigí hacia los lavabos sin cruzarme con la limpiadora y disimulé como si estuviese haciendo algo, pero una vez allí, apareció la chica pasando la fregona por una zona próxima a donde yo estaba desde la que podía verme perfectamente.

Cuando dirigió la mirada hacia mi soltó una carcajada forzada, creo que con la intención de que yo me cortase, pero lógicamente no lo consiguió. Tambien puede que su risa fuese para que yo me enterase de que me había visto, o para hacerse notar que se encontraba allí por si yo no me hubiese dado cuenta, aunque esto creo que los dos lo conocíamos. En El caso es que yo había conseguido que me viera, y además no había ningún problema pues estaba en todo mi derecho de andar en pelotas por un vestuario maculino. En todo caso podría ser yo el que me indignase con la dirección del gimnasio por meter una mujer en el vestuario en horas a las que que estaba el gimnasio abierto.

Entonces me dirigí hacia la zona de urinarios desde donde ella podía verme perfectamente y con la toalla en la nuca sujetándola con ambas manos a los lados, me puse a mear en uno de los urinarios de la pared y lo suficientemente separado para que se me viese bien. Mear así, sin sujetármela y con la empleada por alli, fue una sensación muy placentera.

Ahora ya no había dudas, había quedado claro que a mi no me importaba que me viese desnudo la limpiadora y que a ella tampoco le disgustaba la situación, pues de lo contrario se habría marchado y habría vuelto cuando me viera salir.

Antes de seguir describiré un poco a la chica. Era una mulata de entre veintimuchos o treinta y pocos, alta, grandota pero sin llegar a ser gorda, de grandes pechos y con una sonrisa blanca y cara simpática

Me fui otra vez hasta mi bolsa de deporte, saqué un cepillo de dientes y el champú y me dirigí otra vez hacia los lavabos, siempre con la toalla en el hombro.
Al llegar se encontraba en la entrada de los labavos fregando, entonces dije: “Ay, lo siento, quería pasar…”

Ella me contestó: “Pasa, pasa no te preocupes. Además como vas descalzo no se marca el suelo, ja, ja”

Yo: “Bueno, si no te importa que pise” y pasé de puntillas por la parte que había fregado. Me daba la impresión de que al andar de puntillas mi polla sobresalía aún mas, además para entonces ya se me veía casi medio empalmado.
Ella soltó otra pequeña risa y siguió con lo suyo.

Empecé a cepillarme los dientes mientras ella fregoteaba a unos metros de mi. La chica se movía tranquilamente haciendo su trabajo y pasaba casi todo el tiempo girada de frente hacia mi. Yo la miraba disimuladamente a través del espejo y fueron varias veces las que la pillé mirándome y se sonreía o mas bien casi se reía, no se si lo hacía por vergüenza, nerviosismo, excitación o si le hacía gracia la situación, pero esto me desconcertaba un poco y tambien me hacía sentir un poco de corte.

Terminé de cepillarme los dientes y me di una ducha rápida para meterme a la sauna. Una vez dentro de la ducha tuve que evitar tocarme pues de lo contrario me habría empalmado irremediablemente.

Salí de la ducha y me encontré con la chica de frente una vez mas, y una vez ella me miró sin disimulo, se sonrió alegremente y siguió a lo suyo.

Pasé por donde tenía la bolsa de deporte, dejé el cepillo y me metí en la sauna. Desde dentro podía ver parte del vestuario a través de la pequeña ventana. Entonces la vi pasar en dirección a la puerta de salida del vestuario y pensé que esto se acababa y que ya se marchaba, pero no era esa su intención. Pasados un par de minutos volví a verla pasar con otra compañera suya que habría avisado, no se si para que disfrutara del espectáculo, para intentar que me cortara o para no estar ella sola en esa situación. Esta era una chica española que había visto otras veces por el gimnasio haciendo tambien labores de limpieza.

La otra chica era mas bajita, pequeña y delgada. Desde la sauna las escuché reirse y pude ver como la mulata señaló hacia la sauna indicándole a su compañera donde me encontraba e hizo un gesto con las manos haciendo referencia a mi polla, la otra miró y ambas se rieron.
La situación me sobrepasó un poco y no sabía que hacer ahora me daba vergüenza salir, pero tampoco me quedaba otra opción. La toalla que había cogido a propósito era tan pequeña que ni siquiera me rodeba la cintura y despues de la exhibición que le había regalado a su compañera fingiendo naturalidad, ahora no podía echarme atras pues habría dejado al descubierto la índole sexual de mi desnudez anterior.

Estaba empapado de sudor y con el calor de la sauna mi polla había crecido un poco mas, pero no podía retrasarlo mas, así que sin pensarlo, salí de la sauna y me dirigí directamente hacia las duchas.
Al llegar allí, la chica nueva estaba limpiando los espejos de los lavabos. Me miró de arriba a abajo, sin disimulo ninguno y dijo sonriendo:Hola.

Yo sentí vergüenza y contesté. Tanta naturalidad me abrumaba, seguía con lo suyo pero no se cortaba en absoluto en mirarme casi con descaro. La otra chica estaba detrás limpiando otra zona. Ahora la situación era muy distinta al ser dos las mujeres vestidas.
Antes de que me metiera a duchar la nueva chica me dijo: “Tengo que limpiar por aqui, si te molesta me salgo y espero a que termines, pero como me ha dicho mi compañera que no te importaba…”
Estaba claro que la pregunta iba con segundas y que me estaba dando con mi propia medicina, pero esto era positivo porque significaba aceptación por su parte.

Contesté: No, da igual, por mi no te preocupes.

Estaba claro para que había venido. Y ahora yo no me iba a dejar ganar.

Entonces entré en la ducha super excitado, notaba que mi polla crecia mas y mas. No sabía que hacer. Pensé en hacerme una paja, pero quizá iba a ser peor porque si no me corria iba a tener que salir empalmado del todo. Finalmente me decidí a salir ,estaba bastante empalmado y aunque no al 100%, no quería que me viesen así, al menos por ahora.

Salí deprisa de las duchas con el empalme casi total, y me dirigí de nuevo hacia la sauna. Por suerte las chicas en ese momento se encontraban en una zona desde la que era prácticamente imposible que me viesen.
Me metí en la sauna y una vez alli, podía controlar a través del cristal sus movimientos y sin embargo desde fuera hacia dentro es mas dificil observar el interior,asi que me hice la paja que tanto necesitaba y además con esto conseguia que mi empalme se bajara.

Me corrí salvajemente. Ahora tenía que salir de nuevo, algo que me cortaba bastante, pues despues de correrse la excitación desciende, deja paso al pudor y con ello aumenta la necesidad de taparse. Aun asi, saqué fuerzas de flaqueza y me obligué a mi mismo a salir de nuevo en pelotas ante las chicas.
Por otra parte, despues de la corrida tenía un tiempo hasta volver a empalmarme y además el tamaño de la polla es superior al que se encuentra normalmente en estado de flaccidez.

Sali de la sauna y me dirigí a las duchas de nuevo. Esta vez si que me encontré con las chicas, con las dos, que me miraron, se miraron y se sonrieron por no decir que se aguantaron la risa, aunque creo no porque sospecharan que me había hecho una paja dentro.

Entré en una de las duchas, me lavé y tardé poco en salir. Me dirigí hacia mi taquilla, y que casualidad que las chicas ya andaban tambien por esa zona.
Saqué mi bolsa y empezé a terminar de secarme, dejé la toalla y me puse a sacar mi ropa sin ninguna prisa. Entonces la chica mas bajita se dirigió a mi y me preguntó: “¿Tu haces bastantes pesas verdad?” Se notaba que estaba buscando sacar algún tema de conversación.

Yo le respondí: “Bueno, vengo tres o cuatro veces a la semana”

Ahora la situación había cambiado, hablar directamente con ella iniciando la conversación abría una puerta extra que hasta ahora no se había tocado. Yo en pelotas, ella vestida con su uniforme de trabajo, y su compañera a unos metros de nosotros realizando sus labores de limpieza.
Esto me cortaba bastante, pero a la vez me excitaba muchísimo mas que los anteriores encuentros en teoria fortuítos. Aunque me avergonzaba la situción, la excitación era aun mayor, y me propuse seguir con el juego, asi que retrasé todo lo que pude lo de vestirme y continué en pelotas delante de la chica y charlando con ella.

Ella: “Pues se nota que entrenas duro, porque tienes un cuerpo estupendo” “Es el típico cuerpo que nos encanta a las mujeres… ja, ja”

Yo: “Ja, ja, gracias por el cumplido, me alegro que te guste”

Ella: “No, en serio, no es un cumplido. Estás perfecto, como nos gusta a casi todas las tias, fuerte, pero no en plan culturista” “A veces los tios os pasais, parece que no veis el final y perdeis el atractivo para las mujeres, pero en tu caso has dado con el punto justo…ja, ja.”

Yo: “Bueno, yo tambien lo pienso asi. Hay que estar atlético, pero sin que se pierda la armonía”

Ella: “Eso, eso, a eso me refiero, y ¡Vaya si lo has conseguido!”

A todo esto yo seguía en pelotas intentando alargar todo lo posible mi exhibición ante la limpiadora, y ella estaba dispuesta a seguir dándome conversación como si fuese lo mas natural del mundo que un tio desnudo hablase con una chica de la limpieza vestida con su uniforme.

Llegó un momento en el que estaba totalmente seco, y yo ya no sabía que buscar en mi bolsa ni en mi taquilla, ni excusa alguna para no empezar a vestirme. Entonces ella contribuyó a mi exhibición y continuó haciéndome preguntas.

Ella: ” ¿Sabes? Lo que me ha sorprendido de tu físico, es que además de estar fuerte de arriba, tambien tienes la pierna fuerte y bien trabajada”

Yo: “Claro, es que eso es la base de un cuerpo atlético” “Es un error muy común, pero queda fatal ver a un tio fuerte pero con la pierna descompensada”

Ella: “Ya, eso es lo que le digo a mi novio” “Que no se curre tanto lo de arriba, y que lo iguale un poco con la pata, ja, ja”

Entonces ella se acercó un poco mas y me miró las piernas mas de cerca.

Yo: Pues si, tienes toda la razón, la pierna es casi lo mas importante y en general la gente la descuida bastante.

Como era ella la que había abierto la puerta, me puse completamente de frente, y tensé mis músculos de la pierna para apoyar nuestra teoria.
Lógicamente al mostrar mi musculatura de las piernas, tambien quedaban totalmente al descubierto y mas facilmente visibles mi polla y huevos.

La chica me siguió el juego y halagó, mi musculatura.
Mientras tanto con todo este jueguecito, la polla me iba creciendo por momentos y ya empezaba a notarse un tamaño que superaba el normal en flaccidez.

Se hizo un silencio, ella me sonrió y dijo: “Vaya, parece que hay una tercera pierna que tambien está creciendo, ja,ja”

Ahora si que sentí vergüenza de verdad, pero no me quedaba otra opción que continuar con el juego.

Lo cierto es que ella me facilitaba bastante las cosas comportándose tan abiertamente. Por supuesto que se notaba un trasfondo sexual en todo esto, pero la chica sabía disimularlo y hacerme sentir tranquilo dentro de lo que cabía para la situación.

Yo tambien intenté restarle importancia y dije: “Ja, ja, Si, bueno supongo que es normal”

Ella: “Por supuesto que es de lo mas normal, eres un tio, no te apures por mi. Me gusta que la gente sea asi de natural”

Para entonces mi empalme había crecido hasta un 75%, y me encontraba en una mezcla entre vergüenza y excitación pero con ganas de seguir en pelotas para ella.

Entonces dijo algo que me dejó de piedra: “¿Te importa que llame a mi compañera? Estaba deseando verte asi.”

Yo: “Hombre pues si, me gusta ser natural pero esto ya se pasa un poco de naturalidad. Además tengo que vestirme para irme”

Ella: “No espera. No quiero parecer demasiado atrevida, pero todo esto me está encantando, y bueno… eeehm! Si quieres te echo una mano para que no te vayas asi”

Aunque en realidad estaba esperando que esto sucediera, me quedé pasmado y solo acerté a decir “Pero…. aqui” dando a entender que cualquiera podría entrar en el vestuario y sorprendernos.

Estaba claro que ella lo interpretó como una aceptación por mi parte, se acercó a mi sonriendo, me cogió de la mano y me llevó a el cuarto de los rayos uva, que estaba a unos pocos metros de nosotros. La sensación de ser conducido de la mano en pelotas por la chica vestida con su uniforme de limpieza me pareció super excitante y para cuando llegamos, ya estaba al máximo de empalmado que se puede estar.
Nada mas entrar, así de pie como estaba, me colocó con la espalda apoyada en la máquina, ligeramente recostado y sin dudarlo un segundo me cogió la polla con decisión y empezó a movérmela.
Dejó la puerta un poco abierta de manera que yo quedaba detrás, no se me veía desde fuera y ella podía vigilar por si venía alguien mientras me hacía una paja antológica y con la otra mano me tocaba todo el cuerpo.

De repente su compañera la llamó y ella abrió un poco mas la puerta y contestó, “estoy aqui”, mientras le hacía un gesto con la mano para que viniera. A mi me molestó un poco que no me preguntase ni me pidiera permiso, pero en esas circunstancias no dije nada. Al llegar su compañera soltó una exclamación con carcajada “Joder, al final lo has conseguido ehhh!! Ja, ja”, y sin preguntar se metió en el pequeño cuartito, y comenzó a tocarme.
Tenían mucha confianza entre ellas y daba la impresión de que no era la primera que hacían algo semejante.

La mulata dijo: “A ver: déjame” y su compañera apartó las manos dejando que la otra inmediatamente se agarrase a mi polla y siguiera con la masturbación. La mulata era si cabe, mas cachonda que su amiga y se esforzaba con mi polla mientras se mordía el labio inferior.
Entonces su compañera saco de no se donde un bote de aceite y me echó un buen chorro que embadurnó mi polla completamente. Para mi fue como un soplo de aire fresco, pues ahora las manos de la chica mulata se deslizaban sin impedimento alguno de arriba a abajo por mi pene. Mientras tanto, con la otra mano me acariciaba el culo, lo que provocaba una sensación de desnudo total.

Yo no pregunté y empecé a tocarlas por encima de la ropa. Las toqué las tetas y el culete, mientras que ellas no se oponían en absoluto, ni me censuraron para nada mi actuación.

Las chicas se reían mientras deseosas se disputaban a cada poco tiempo, a quien le tocaba tener la polla entre las manos, y se notaba que estaban disfrutando de lo lindo.

Las dos eran muy sexuales y calientes, pero era la mulata la que tenía mas querencia a tocar mi culo en todas las ocasiones, cuando su compañera tenía mi polla en la mano, y tambien cuando ella misma me pajeaba.

Llegó el momento en el que ya no pude mas y las avisé, “me voy a correr”. Se miraron, rieron y la pequeña dijo: “Lo ves: si es que es todo un caballero, ja, ja.”

Exploté en uno de los mejores orgasmos de mi vida, mientras en ese momento era la mulata la que manejaba mi polla. La eyaculación cayó casi en su totalidad en el suelo y tambien en buena parte sobre mi vientre, mientras la chica seguía moviéndome la piel cuidadosamente y cada vez mas despacio.

Cuando notó que mi polla empezaba a aflojar entre su mano, se detuvo y dijo: “Bueno, pues yo creo que ya está, ja, ja” y me soltó mientras se acercaba y me dio un beso muy suave en los labios.
Con el beso, creo que mi polla creció otra vez, aunque lógicamente sin llegar a la erección total.

La jovencita miró por la rendija de la puerta como asegurándose de que no habia nadie y dijo: “Anda, ve a ducharte, que de esto ya nos encargamos nosotras” y me dio una palmadita cariñosa en el culo.

Despues de correrme, la sensación de desnudo era mucho mayor que antes, y se acompañaba además con un sentimiento de vergüenza. Tenía que caminar completamente en pelotas, y recién corrido hasta las duchas, algo que a la jovencita parecía encantarle. Estaba claro que a parte de calentorra, tenía una tendencia de dominante que no había imaginado y le excitaba ese ligero jueguecito con un toque se sometimiento. Por otra parte a mi tambien me excitaba que ella correctamente vestida me enviase a limpiarme, es mas, me hubiese gustado que me llevara de la mano como hizo cuando me condujo hasta el cuartito en el que me pajearon.

Avergonzado y excitado, me fuí hasta la ducha y me lavé los restos de mi corrida que habían quedado sobre mi vientre.
Tardé poco y empapado salí de la ducha y sin nada con lo que cubrirme me dirigí hacia mi taquilla. Al llegar, las chicas se encontraban por alli, despues de haber limpiado mi corrida del cuarto de los rayos UVA.

Cuando estaba llegando, la pequeña dijo: “ay! ven, anda que te doy algo para que te seques” y me cubrió con una toalla por los hombros, mientras ella con otra me ayudaba a secarme el cuerpo. Entretanto, su compañera fregaba por la zona de la entrada para poder avisar si venía alguien.

Ahí, me quedó mas claro todavía que la chica era una dómina en toda regla.

Se preocupó de secarme a fondo metiendo bien sus manos y la toalla entre mis huevos y mi culo, y con una palmadita en el culo me dijo: “Bueno, ya está” Mientras esbozaba una sonrisa de satisfacción y empecé a vestirme.

Entonces le dije: “Bueno que, ¿Repetiremos?” Y ella contestó “No lo dudes”.
Yo: “Ya, pero podríamos equilibrar un poco la balanza ¿no?” Dándole a entender que la próxima vez ella se quitara algo de ropa tambien.
Ella: “Ahhh no! Eso no. Repetir, si quieres repetimos, pero yo no me puedo despelotar aquí, este es mi trabajo y es el vestuario de hombres” “Además, cada uno tiene su rol en esto. Yo estoy limpiando y tu eres el que te tienes que duchar despues de haber hecho deporte” ” Si quieres, yo andaré por aquí sobre las 13:00 todos los días” “Tu solo muéstrate como hoy y te prometo alguna sorpresa mas…..”

CONTINUARA.

Pajearon a mi novia en el cine

Dentro de mis locuras, con mi novia hace muchos años siempre pensábamos en hacer cosas raras donde nos imaginábamos. Nos gustaba mucho hacer locuritas como las llamábamos. Pensamos que rico era ir al cine, el fin se semana. Ya habíamos hablado que íbamos a hacer. Toda la semana hablábamos de cosas calientes y arrechas (cachondas) por ejemplo de cómo hacía la paja a su ex novio me contaba cómo se la pichaba (follaba) en diferentes lugares.

Dentro de mis locuras, con mi novia hace muchos años siempre pensábamos en hacer cosas raras donde nos imaginábamos. Nos gustaba mucho hacer locuritas como las llamábamos. Pensamos que rico era ir al cine, el fin se semana. Ya habíamos hablado que íbamos a hacer. Toda la semana hablábamos de cosas calientes y arrechas (cachondas) por ejemplo de cómo hacía la paja a su ex novio me contaba cómo se la pichaba (follaba) en diferentes lugares.

Era sábado y nos disponíamos ir al cine, pero antes nos tomamos unos traguitos para ponernos calientes y arrechos. Fuimos a una taberna media oscura donde presentaban videos, pero la idea era ponernos bien calientes. Iba vestida con una mini de color blanco bien alta y sin medias, sus calzoncitos eran blancos como me gustaban, encima se puso un abrigo de color negro. Una vez llegamos nos sentamos, y al rato iniciamos la función. Le dije que se abriera su abrigo un poco para que dejara ver sus piernas y claro de frente se veía un poco sus calzones, cada vez que pedíamos un trago al mesero María se abría un poco y nos divertíamos al ver el mesero un poco nervioso. La verdad nos arrechamos bastante.

Le metí la mano por debajo de la falda y le hice la paja, claro que no era para que se viniera, era para ponerla bien caliente. Al rato se quitó el abrigo ya que le hizo calor Por el reflejo de las luces de la taberna se notaba bastante las piernas y yo gozaba al verla y ella también disfrutaba la escena. A cada rato llamábamos al mesero que nos trajera hielo o que nos trajera mas traguito y ella disimulada se movía para mostrarle un poco más. Me dijo que quería que le metiera el dedo en el culito, con la excitación y la arrechura estaba toda mojada y de una manera bien atrevida por detrás le metí el dedito, ella se movía y jadeaba y temblaba y la verdad estaba temeroso ya que se podía escuchar, pero nos importó y así estuvimos un buen rato, posteriormente me sacó la verga que estaba muy dura y mojada y poco a poco me la pajeaba, y yo tenía que frenarla ya que en varias ocasiones por poco me la hacía venir.

Cuando ya era hora de irnos entonces era de llamar al mesero para pagar la cuenta y ella, bien arrecha se subió un poco más la faldita mostrando los calzoncitos y expelía un olor muy rico. Cuando llegó el mesero yo le hice señas a María y entendió y empezó a tocarse la chimba(polla), mientras yo me demoraba en sacar el dinero con el fin que la mirara y pasó varios segundos y ella sin recato se pajeó y el mesero que llevaba una linterna la puso en la mesa para contar la plata. María estaba bien caliente y con los traguitos no nos importó y ella se abría las piernas y movía la mano un poco más rápido, se hizo a un lado el calzoncito y se empezó a meter el dedo, el mesero de reojo la miraba y de verdad se puso muy nervioso, inmediatamente María se acomodó la faldita y le preguntó dónde estaba el baño, el mesero le hizo la seña donde se encontraba y se levantó a propósito sobándole el culito delante de el y le dijo uy perdone, y yo me quedé esperando hasta que volvió y nos fuimos.

El mesero se fue y los dos estábamos a punto de estallar de la calentura. Y claro emprendimos la ida al cine. En el carro comentábamos lo que había pasado y nos besamos mucho y le toqué la chimba y estaba muy ardiente. Una vez llegamos al cine entramos al teatro y buscamos a un muchacho que ojal á estuviese solo con la idea de ponerlo caliente y arrecho. Al rato mientras nuestros ojos se acostumbraron a la oscuridad vimos a una persona en la mitad de la sala. Nos sentamos haciéndonos que estábamos buscando los asientos y María se sentó a lado del muchacho. Yo al ver la situación me daban muchas ganas y sentía como me mojaba la verga dentro del pantalón. La película tenía algo de acción y aventura y había momentos de apachurramientos de los protagonistas. Pasaron como unos 20 minutos y yo le hacía señas a María para que se le acerque sobándole la pierna al muchacho, disimuladamente se abrió el abrigo y mostraba las piernas, aunque no eran de modelo, pero era musloncita y con la luz de la película reflejaba un color muy sensual. Poco a poco le rozaba más la pierna y ella me avisaba con la mano si estaba el muchacho inquieto, al rato ella se volteó a mi lado y me dijo en el oído que el estaba muy nervioso, y continuamos con lo que habíamos pensado. La idea era que María le sobara con la mano la pierna, y si el se dejaba entonces era hacerle la paja por encima del pantalón y luego sacarle la verga.

Al rato María me hizo señas para que yo mirara y vi al muchacho con la mano encima de la pierna de María. Esto me produjo un poco de todo, pero era muy excitante y todo era en silencio, para que el no se vaya a asustar. Poco a poco notaba a María que respiraba diferente y el le sobaba por debajo de la faldita y en ese momento quería ser yo el que estaba tocando, pero mi arrechura era tal que me empecé a hacer la paja. Yo le hacía señas para que se subiera mas la falda y ella me entendió, se la subió tanto que dejaba ver todo su calzoncito, disimuladamente se volteó otra vez a mi lado y en el oído me dijo que estaba muy caliente, y le insinué que con la mano de el se quitara los calzoncitos, efectivamente ella con la mano le indicaba que le quitara los calzoncitos y poco a poco se los bajaba, hasta que ella subió la pierna y se los quitó.

Ahora se notaba su chimbita entonces ella le acariciaba la verga encima del pantalón y como habíamos planeado ella le dijo cerca a el que se sacara la verga y así lo hizo. Además me gustaba oírla decir palabras que de verdad calentaban, entonces le dijo al muchacho que estaba con ganas de hacerle la paja y yo escuché esto me calentó aun mas. Nuevamente se volteó a mi lado y con el culito dándole a él para que se lo viera y el no se hizo esperar le metía el dedo, María me decía que se quería venir, y le dije que no que aguantara, y el le hacía la paja una y otra vez, entonces le dije que tratara de verle la verga para que se arrechara más. Entonces se volteó al otro lado o sea se puso de espaldas a mí, mostrándome el culito y ella se agachó lo mas que pudo para el lado de el. Le cogió con las manos la verga y yo le hacía señas para que tratara de chupársela, fue muy incómodo pero el se acercaba con temor por que a cada rato miraba para mi lado, yo me hacía el dormido.

Ella como pudo se agachó y se la empezó a chupar y yo le empecé a hacer la paja por el culito. Pararon varios minutos y vi como ella se movía más rápido y se levantó y disimuladamente escupió el semen ya que él se vino en la boca de María. Como ella estaba muy arrecha entones se volteó otra vez y le dijo que la haga venir, entonces el muchacho empezó a hacerle con los dedos la paja, hasta que María no aguantó y se vino. Disimuladamente se me acercó y la boca sabía a semen, talvés algo sucio pero muy excitante. El muchacho se levantó y nos quedamos un rato comentando lo sucedido. Seguramente lo volveríamos a repetir en otra ocasión.