A toda velocidad

A Iris, con cariño.

Hace dos años tuve la experiencia erótica más sensacional de mi vida, experiencia que nunca olvidaré. Por singular que parezca, este maravilloso encuentro sucedió casi por casualidad. Entonces nos encontrábamos en casa de Ignacio a quien mi marido conocía desde la infancia y nunca dejaba de visitar cada vez que viajábamos a Manzanillo. En una de las reuniones que Ignacio nos organizó para darnos la bienvenida conocí a un muchacho que de inmediato cautivó la atención con su charla ágil, aderezada por finos ademanes y gestos que le devolvían a su rostro una expresión alegre y picaresca. Sus ojos brillaban al narrar sus anécdotas salpicadas de ingenio y humor, deambulando entre la gracia y la solemnidad con la impresionante seguridad de quienes han recorrido mundo. Hablaba lo mismo de las galerías de arte en Milán donde exhibía sus fotografías que de la comida en los mercados mexicanos.

Leer más

LA UNICA MANERA DE DISFRUTAR UN TRABAJO

Esto me sucedió ya en mi tierra natal (Venezuela ) cuando tenía 16 años y estaba todavía en el colegio. Un día una profesora mandó a un grupo de trabajo a investigar sobre Andres Bello y entonces decidimos hacer el trabajo en mi casa.

Una de las personas que estaba haciendo el trabajo conmigo era una chica llamada Carolina, el día que nos teníamos que reunir, Carolina me dijo que no podía ir a su casa porque tenía problemas con su papá y él de seguro no la iba a dejar salir, así que me pidió que fuera directamente a mi casa y que esperara por los demás. Yo, por supuesto, acepté. Al llegar a mi casa vi que no estaban mis padres y yo le dije que me iba a bañar porque estaba sudado de la clase de educación física y le dije que tomara lo que quisiera de la nevera, luego entré al baño y por alguna razón dejé la puerta sin seguro (para ver sí tenía suerte y ella decidía entrar). Yo me estaba bañando y de repente escuché la puerta y me dije a mi mismo: “Al fín!”, ella entonces se bajó la falda, se quitó la pantaleta y al ver, me dí cuenta que lo que hizo fué sentarse en el excusado, yo me quedé observándola, completamente excitado, entonces ella preguntó: “¿Me estás observando? ¿No es así?”. Yo en forma de burla le dije: “¿Qué crees?”. Entonces ella se paró y tiró su ropa a la puerta del baño, fué hacia allá y la trancó con seguro, se dirigió hacia la bañera y me abrazó y me besó por un buen rato. De repente yo la agarré y la levanté sobre sobre mi estómago y mientras iba bajándola, mi pene iba metiéndosele más y más, cuando ella ya no podía más, pegó un grito como de una gata en celo “¡¡¡Ahhhhhhhhhh!!!”. Entonces la empecé a bajar y a subir como si me estuviera restregando una esponja, en un momento dado eyaculé dentro de ella y pegué un gemido así como cuando uno hace ejercicios y ya no puede más “Uuuuuhhhhhhhhhhhh!.

La bajé y le empecé a agarrar todo el cuerpo y a masajearlo como gelatina y mientras más le tocaba el culo y esa cuca ella iba gritando más y más, de repente será por la excitacion mutua, ella me dijo exactamente así: “¡Párteme el culo!”, yo sin pensarlo la volteé bruscamente y le empecé a dar durísimo como una locomotora, mientras yo le iba haciendo eso ella iba metiéndose el dedo en la conchita para masturbarse, luego de que los dos pegamos un grito largo y lento, yo me paré y ella se volteó y me empezó a chupar a willie, mientras yo me masturbaba, entonces, como siempre, saqué una broma y le dije: “¡Willie todavía está aburrido!”. Entonces ella empezó a chuparlo y a agitarlo más y más rápido, le manché toda esa cara de leche, pero se le quitó rápidamente por el agua. Además de que se la empezó a lamer, después de un rato en esta guerra de titanes, salimos y nos vestimos. Cuando llegaron los demás, todavía teníamos el pelo mojado y todos sospecharon lo que había sucedido, por suerte todos eran amigos de siempre y más bien me ayudaron para que ella y yo quedaramos en el mismo grupo de investigación.

Ternura

“Hacer El Amor”, estas tres palabras se suponen que deben definir todas las sensaciones por las que acaba de pasar mi cuerpo y mi mente, pero no es suficiente, ha sido, demasiado profundo, demasiado intenso, demasiado…

Echo de menos una de esas palabras orientales que saben captar la profundidad de los sentimientos en toda su extensión asociándolo con una imagen. Llevábamos preparándonos para este momento semanas, nos habíamos acariciado, besado y tocado nuestros cuerpos, había derramado mi semen en sus labios, sus pechos, sus manos, había descubierto el sabor de los líquidos que fluían de su vagina, pero todavía no la había penetrado. Queríamos que cuando sucediera fuera una cosa espontánea, sin prisas, natural, supimos esperar y después nos alegramos de ello.

Leer más

EL TORO Y YO

Esta historia es una historial real.

Me encontraba en mi primer año de estudios profesionales, como toda mujer nueva, tenía mi grupo de estudio, un par de amigas con las que andabamos juntas mucho rato, comentábamos de todo, incluso de hombres, nuestro preferido era Carlos, le decíamos el Toro, porque parecía un Toro con su pecho amplio y su fuertes brazos, era un chico un par de años de estudio más avanzado que nosotras.

Leer más

UNA BODA MUY ESPECIAL

Era una de esas bodas a las que tenías que ir más por compromiso que por gusto. Como ocurre siempre en las bodas, te encuentras con gente que hace años no ves o a gente que ni te imaginas encontrarte y una de estas personas era Martha.

Martha, era una amiga íntima de una novia que tuve, y que siempre me atrajo, pero que nunca logré nada con ella por lo mojigata que era, aunque siempre existió una mutua atracción. En sí rompí el noviazgo con mi novia por el mismo motivo, nunca pude siquiera sentir sus tetas por encima de la blusa, y vaya que los tenía grandes, pero concentrándome en Martha, es de altura media, no es guapa como para modelar, pero tiene un “no sé qué” que siempre me gustó, sus senos son pequeños, pero su trasero y sus piernas, ¡ah bárbaro !.

Leer más

LA CHICA DE ROJO

Todo comenzó un día como cualquiera… Por la mañana me dirigí hacia la universidad, tomé mi auto y llegué a la escuela, mi nombre es Mary, soy una chica que mide 1.70cms, de cabello rubio hasta los hombros, ojos azules, tez blanca, y cuyas medidas de mi cuerpo son 89 60 90, y mi edad es de 21 años, ya que siempre me ha gustado el ejercicio. Todo el día había transcurrido de manera normal entre todos los compañeros. En la última clase llegó una persona de la dirección a mi salón de clases y mencionó mi nombre, yo respondí y me mencionó que al final de la clase pasara al salón de eventos con ella. Al terminar la clase fuí para investigar, al llegar al salón de eventos pude ver a varias chicas más allí, inmediatamente me dirigí hacia la ancargada y me dijo que me habían elegido para formar parte de las chicas edecanes que cubrirían el evento que se llevaría acabo. La encargada me preguntó que si quería participar, ella me explicó todo acerca del evento, había que recibir a las autoridades de otras instituciones que nos visitarían, después de su explicación le dije que aceptaba, y al mismo tiempo le hice una pregunta, le pedí que me explicara el porque me habían elegido a mi junto con las otras chicas, ella respondió que era por la presentación de la escuela y aparte por el bonito cuerpo que tenía, yo lo tomé de manera simple. El evento se realizaría dos días después, ella me explicó que la ropa que ibamos a portar la escuela nos la iba a proporcionar, le respondí que eso estaba bien, pero que la teníamos que recoger en la misma escuela a las 6:00 pm yo le dije que yo regresaría por las cosas, ella me dijo que allí me esperaba, mientras tanto salí de la escuela y me dirigí a casa.

Leer más

FRIO

Mis padres no iban mucho por la finca así que decidí pasar allí la mayor parte del verano, recuperando las asignaturas del último año de carrera. Se encontraba a varios kilómetros del pueblo y tenía un bonito cortijo de estilo andaluz, y una casa separada 50m, donde residían los guardeses de la finca.

Hacía varios años que no pasaba tanto tiempo en la finca, dado que prefería disfrutar del verano en la playa con los amigos, pero como tenía que terminar de una vez la carrera, me propuse aislarme del mundo por unas semanas. Cuando paso mucho tiempo estudiando, la líbido se me dispara. Comienzo a sentir deseos sexuales que se transforman en fantasías, rápidamente, por lo que durante las horas de la siesta, vagaba por el caserón empalmado y pensando en tías en pelotas y dando rienda suelta a mis fantasías. Una de esas tardes apareció Silvi.

Leer más

CAROLA

El inicio de la terciaria me encontró sin pareja y ávido de conseguir rápidamente a alguien que satisfaciera mis necesidades sexuales. Yo tenía una gran facilidad para hacer buenas migas con las chicas y una vez obtenida su confianza pasaba a desarrollar mi estrategia de seducción. Tenia amigas de todo tipo, altas, bajas, rubias, morochas, feas y lindas, pero demas está decir que las que más me interesaban eran las que mayor atractivo físico poseían.

Leer más

LA TORTURA

Fuí arrestado un día Viernes, en que salía de dar clases en la Universidad. Eso fué para el 1959, desde luego yo era catedrático de dicha institución. Para esa época en el país se vivía un estado de sitio militar, no era de extrañar, ya que el “Y que presidente de la República” no era más que un general de pacotilla que había usurpado el poder dando un golpe de estado, a una insipiente democracia.

Leer más

MI VECINA DE AL LADO

Alex y yo nos encontrábamos disfrutando de una tarde de sábado sin los niños. Mi marido había preparado unos cocktails Margarita, su especialidad y me leía un Penthouse desde el jakuzzi, mientras que descansaba en una tumbona. Los efectos del Sol dañando mis pechos desnudos, la bebida y la voz de mi esposo leyendo historias eróticas de otra gente, me puso bastante a tono. Estaba tan absorta que ni siquiera me acordé de dar la vuelta para broncear la espalda. Era la primera vez que tomaba el sol este año y tenía los pechos bastante sensibles. Llegué a pensar que se me habían quemado los pezones. Se lo comenté a Alex y contestó que un buen masaje podría ser el remedio ideal. Salió de la piscina con el Pene completamente tieso y antes de que me tocara empecé a gemir de gusto. Por suerte, el jardín de nuestra casa está bastante aislado y tenemos intimidad en casos de emergencia sexual. Me lamió los dedos de los pies y me provocó escalofríos. No tardé en pedirle que me diera su polla. El pene de mi marido siempre me ha puesto muy caliente. No lo tiene muy largo, pero sí gordo, como un pequeño puño.

Leer más