¿¿UN JUEGO?? (VERSION COMPLETA)

Todo ocurrió una semana santa, íbamos a una casa rural, a pasar unos días, al principio se apuntaría un montón de gente, pero se fueron borrando parejas y amigos y tan solo quedamos mi cuñada Belén 23 años sin novio, guapísima, aunque bajita tenia todo con unas curvitas preciosas y una cara muy dulce y bonita, estuve a punto de salir con ella en vez de con mi novia (hoy mi mujer) y ella lo sabia y se que algo le gustaba siempre hubo morbo en nuestro trato. Yo entonces tenia 24 años un tipazo y resultaba bastante con las mujeres.También vino una amiga suya que yo conocía poco ya que era poco habladora aunque tenia una carita muy mona también era bajita, se llamaba lucia y era un poco jippi y liberal, tampoco tenia novio, estaba mi gran amigo javier y su novia Eva, que estaba muy buena, ojitos azules y carita de no haber roto un plato alta culo respingón. y mi novia que todo hay que decirlo esta buenisima , mide 1m 75, tiene unas tetas duras y medianas, un culo que te quita el sentido y un coño aseadito, con unos labios marcados.

Todo ocurrió cuando tras varias (muchas copas) algún porrito, diálogos calientes empezamos a jugar a las cartas con prendas, las normas las puso Lucia y Belén mi cuñadita, todos aceptamos con muchas risas, miraditas y morbo mucho morbo. Faltaban 2 días para marcharnos: Decidimos que quien perdiese pasaría a ser esclavo de los demás, que con dos esclavos seria suficiente , pero claro Javier y yo nos miramos y como éramos minoritarios exigimos que si ganábamos uno de los dos, esa esclava seria en exclusiva para un Amo. OK aceptaron las normas, dejando claro que todo valía y que pasado esos dos días, todo se olvidaría sin rencores.

El juego iba de maravilla para nosotros Javier tan solo se había quitado el jersey, yo me quedaba pantalón y calzón, y las chicas estaban, Eva en bragas y sujetador (BUENISIMA) mi cuñada sujetador falda y bragas, igual que su amiga y mi mujer se tenia que quitar el sujetador y quedarse solo en bragas o mas bien tanga, a Javier se le salían los ojos y el bultazo que tenia entre las piernas, se hacia notar a cada segundo.Pero a partir de ahí todo se fue a pique: Javier se quedo como estaba, Eva se quedo en bragas enseñándome sus preciosas tetas muy cortada, mi cuñada en bragas y sujetador, su amiga en bragas enseñando sus pequeñas tetas sin ningún pudor y pasándoselo fenomenalmente , pero mi mujer acababa de perder sus bragas y claro quien iba ganando era Javier, osea que pasaría a ser su esclava.Confiaba mucho en mi amigo, aunque sabía que siempre le había gustado mi mujer, pero alucine cuando delante de todos le dijo: Bueno esclava, acércate que yo seré quien te quite este tanga, se lo quito muy despacito sonriendo y mirando a todas menos a mi , Rosa mi mujer miraba al suelo muy avergonzada y ahora túmbate y ABRE BIEN LAS PIERNAS, que te vean bien mis amigas, ella me miro como pidiendo perdón, separo las piernas delante de todos apareciendo sus labios separados y su chocho reluciente por el jugo no cabia duda que estaba cachonda…

Javier le separo aún mas los labios e introdujo dos dedos, después la hizo inclinarse para observarle el ano, soltando burradas como este lo tienes muy estrechito, fue su novia alterada que pidió que se fueran a otra sala para seguir con el juego. Me quede echo polvo pero muy muy excitado. Se levantaron y fueron al piso de arriba donde tenia la habitación Javier y Eva. El juego siguió, esperaba desfogarme con mi esclava y ojalá fuera Eva, pero no era mi día y PERDI mis calzones y lo que es mas grave mi libertad, pasaría a ser esclavo de esas 3 mujeres:Mi cuñada que es la que ganaba tenia más derechos.Tomo las riendas: ” Bueno ya es hora que veamos POLLA” no la pegaba nada hablar así, pero después de la demostración de Javier con su hermana . “VENGA QUE ESPERAS A QUITARTE LOS CALZONES” .

Me quede en medio del salón con las tres mirándome , me quite el calzón y apareció mi picha con una terrible erección.

-” BUAJH ESO ES LO QUE TIENES SE VA ENTERAR EL COÑO DE ROSAR CON LA POLLA DE JAVIER , dijo Eva.

Belén dio orden a las otras dos: “quiero esos huevos rapados, aseármele y dejármele preparado en mi habitación. Lucia fue la encargada me llevo al servicio, y con poquisima delicadeza, con unas tijeras empezó a depilarme para acabar con la Gillete, me separo las nalgas y dijo este culo me gusta a la vez que me metía un dedo , gracias a la espuma de afeitar, entraba mejor, de repente se agacho y empezó a chuparme el ano, diciendo que es lo único que le quedaba por probar en el sexo, claro que a ella tampoco le habían echo el beso negro y por supuesto, me tapo los ojos, me oriento la boca a su culo y tuve que hacer mi primer y creo que ultimo BESO NEGRO.

Quedando en evidencia un continuo flujo por mi tensa picha de lo cachondo que iba, me ataron piernas y brazos en la cama, entro Belén y ordeno que se marcharan, una vez solos, con una goma de sujetar el pelo sujeto fuertemente mis testiculos, lo que hizo que mi glande se saliera, me humillo mirándome el ano y metiéndome el dedo afirmado que seguro que te ha gustado, cuando te lo metía Lucia. Se desnudo y me falto muy poco para correrme solo de verla, me hizo lamer su culo y sus preciosas tetas , yo me atreví pedirla que se dejara follar grave error, me cogió por los testículos y empezó a apretar, me quede callado, me tapo los ojos y empezó a chupármela, estuvo mucho tiempo, me preguntaba como me gustaba mas, cuando le decía que ASSSSIII ella lo dejaba y me mordisqueaba, cual fue mi sorpresa cuando note que se sentaba encima mío y empece a notar el calor de su coño encharcado en mi destrozada picha pero aun erecta, me corrí en ella, me dio un morreo increible y salió. Me qued! e dormido. Me desperté con Eva totalmente desnuda , con la cámara filmándome. Me había quedado dormido, me dolía todo ya que seguía atado con la goma en los huevos y mi pilla reducida a la mínima expresión.

– ¿ Que quieres la pregunte? .

Y dijo : -quiero que me mires y te masturbes hasta correrte, y también quiero que te comas esta zanahoria que la a tenido toda la noche tu mujer en el ano y en coño. No veas como se lo pasa la zorra de Rosa, Javier tiene que recurrir a las verduras. ..

OSTIAS no me acordaba del puto juego de ayer, se me había ido el pedo y …

me desato y me pus en pie, me comí la zanahoria que realmente si olía y cuando empezaba a tocarme delante de nuestra querida amiga Eva, totalmente alucinado vi como se abría de piernas y me dejaba ver su concha reluciente con labios bien marcados y con un clítoris pidiendo a gritos un bocado, me corrí nada más ver el paisaje cosa que le encabrono mucho y salió diciendo que vaya una mierda de esclavo…

Entraron las tres y entre gritos de vaya una mierda de tío y no vales para nada, como castigo te vamos a poner el vídeo de Javier y tu queridisima mujercita, ella si que esta disfrutando… me volvieron atar Me pusieron el vídeo salía Rosa con el coño depilado, con tomas muy cercanas con la picha de Javier entrando y saliendo indistintamente del coño como del ano de mi mujer, otra toma era una mamada de cerca de 10 minutos con final completo en la boca obligándola a tragárselo todo siempre con sus “agujeros ocupados bien por Javier o bien por zanahorias o dedos, ella tenia la cara de estar cansada pero se la veía que le gustaba ser totalmente sumisa a Javier, me eche a llorar “esto ya no será nunca como antes…”

Alicia

Mi vida con Alicia, mi anterior compañera sentimental, fue bien sexualmente hablando hasta que terminó la universidad y encontró un trabajo. Hasta entonces, practicábamos el sexo en sus diversas formas y posturas tratando de no ser repetitivos, salvo el sexo anal, a lo cual ella siempre se ha negado, pero no me parecía importante, aunque yo sea muy liberal en cuanto al sexo, porque ambos quedábamos totalmente satisfechos. Pero como ya dije, el comienzo de su vida laboral provocó que la frecuencia de nuestras relaciones sexuales disminuyera, su horario era francamente malo y para colmo, nos resultaba difícil coincidir en nuestras vacaciones.

Debo admitir que con el tiempo empecé a masturbarme tres o cuatro veces a la semana. A pesar de mis intentos para convencerla tratando de buscar momentos, situaciones estimulantes, ella aludía con frecuencia al cansancio y naturalmente me tenía que aguantar. Por otro lado ella nunca me quería hablar de sus experiencias sexuales anteriores a mí, ni si tenía alguna fantasía, si salía el tema me decía que si actualmente gozábamos el uno del otro, qué mas daba.

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A LA LUZ DEL FUEGO

estoy solo en casa. vivo en un pueblo de los pirineos en alta montaña, 4 casas y nada mas. tengo 26 años, soy inquieto y con ganas de probar de todo. llueve mucho. las tormentas de montaña son siempre de miedo. tengo la chimenea encendida y estoy delante con poca ropa y una manta que me cubre. de repente suena la puerta. voy a abrir sin tener en cuenta que voy en boxer y llevo una camiseta de esas de calvin klein que tanto me gustan. marcan mucho pectoral y eso me gusta. al abrir la puerta me encuentro un chico de 28 años mojado de arriba a bajo pidiendome alojo. su coche se a averiado de lante de casa y no tiene donde ir. lo invitoa pasar sin reparar en su fisico. le invito a calentarse delante de la chimenea con un cafe cosa que agradece. ni corto ni perezoso, y supongo que al ver que yo estaba ligero de ropa se despojo poco a poco de la suya que estaba empapada. sequito el jersey, luego los tejanos y viendo mi cara de sorprendido me dijo que le perdonara pero que lo habia hecho instintivamente, si no le molestaba. yo le dije que no, para nada que era normal que se quitara la ropa mojada. le ofreci alguna prenda mia a lo cual dijo que si pero que solo le dejara unos slips, que queria ir ligero mas o menos como yo pues alli hacia calor. mientras su ropa se secaria delante del guego. Esa osadez me estraño aunque pense que al ser dos hombres pensaria que no pasaba nada por estar semidesnudos. al fin y al cabo yo lo estaba. lo que el no sabia es el peligro que corria conmigo. cuando volvi con los slips, estaba ya desnudo como dios lo trajo al mundo. y dios mio como lo trajo dios al mundo. no habia aun reparado en el, pero ahora era inevitable. Juan, asi se llamaba, era moreno, media 1,80 y estaba muy fuerte. cuando digo fuerte digo fibrado, con los musculos bien marcados pero no como los tios esos de pesas tan inchados. estaba cachas y guapo. el torso fuerte y marcado cubierto por una fina capa de bello era precioso. mis ojos recorrieron su cuerpo, sus abdominales marcados y siguieron el camino que marcaba el bello de su abdomen hasta llegar a su rabo. no voy a decir que media algo exagerado ni 24 ni 22 cm. mas o menos unos 18 cm. pero era precioso e invitaba a ser deborado. sus piernas fuertes culminaban esa escultura tan bien hecha. tenia los ojos azules. dios moreno con ojos azules, y barba de dos dias. era un adonis. estaba empapado. se dio cuenta de mi inspeccion y se tapo con mi manta. yo me ruborice y pense que se me habia notado mucho y eso le habia molestado, lo que me dejaba sin opciones. Se puso los slips y acto seguido se despojo de la manta para arrodillarse delante del fuego. yo estaba dentras de el mientras este comentaba el incidente que habia tenido, de donde venia y que no tenia donde ir. Mientras el hablaba y hablaba, yo obseravba su espalda fuerte sin hacer caso a sus palabras, y mientras mi mente entraba en fantasias lujuriosas con aquel cuerpo. De repente se giro y me dijo: “estas en otro mundo!! te he preguntado si vives solo y no contestas!” “si vivo solo, no tengo compañia aunque me gustaria tenerla. Las noches acompañado son mas llevaderas” “no hay chicas por aqui” “si claro pero no busco eso” aquella frase salio de mi boca con mucha intencion. “si buscas lo que pienso tal vez estes de suerte?” contesto sin girarse. Dios, habia oido bien aquello? se estaba ofreciendo? “te busco a ti Juan, creas o no, sabia que algun dia llamarias a la puerta” Se giro de pie delante mio y me dijo que me ofrecia su cuerpo a cambio de alojamiento esa noche. Me levante, me puse delante suyo y levante los brazos invitandolo a quitarme la camiseta. Respondio como esperaba y lo hizo. Pegue mi cuerpo al suyo y nos enlazamos en un beso apasionado. Milengua dejo su lengua para recorrer su cuerpo salado hasta llegas al pecho donde jugo un bien rato con sus tetillas mientras mis manos manoseaban ese pecho. Luego le bese las axilas. Aquello me ponia porque era una parte muy macho, muy viril. Me arrodillo y contemplo su pene erecto delante mio. “pruebalo, esta saladito” Lo introduzco en mi boca chupandolo entero de arriba a bajo con fuerza dede un principio para que viera que no gastaba bromas y que iba a por todas. Mientras mis manos agarraban sus nalgas indicandole el va y ven que tenia que hacer cun su cintura para meterme y sacarme la polla de la boca. No aguanto mucho y derramo su leche en mi cara. “Ya has acabado” le dije “yo necesito mas eso era solo el preambulo” Lo meti a cuatri patas y me prepare para embestirlo por detras. Ese tio tenia el ano muy dilatado. Era un experto en ser penetrado. No lo dude y sin lubricar empece a introducir mi capullo en su culo prieto. Gimio con fuerza. “Vamos no te cortes quiero tenerte dentro” De una embestida entro todo y empece a follarme a ese macho como un loco. Cada vez mas rapido y mas fuerte. Que gemidos y que placer. Estaba chorreando de calor. Elfuego al lado me estaba quemando, el fuego y la pasion acumulada. Se le veia un cuerpo precioso con la penumbra del fuego. Me recoste encima suyo mientras le daba por detras, mi pecho sobre su espalda mientras mis manos acariciaban su pecho. Baje una mano hacia su polla y la palpe empalmada de nuevo. “Te gusta que te follen eh!!! disfrutas con mi sexo verdad!!! te voy a reventar este culo tan bonito que tienes!!!!!” Me mano pajeaba su miembro que empezaba a derramar liquido. Lami mi mano mojada de su sexo y oli mi mano para sentir el olor de su miembro. “Hueles a macho cabron, a macho en celo!!!” Segui pajeandolo mientras lo enculaba recostado en su espalda como dos perros en celo. Mi otra mano acariciaba su torso mojado. Dios como me gusta tocar el torso de una macho. Acelere mis enbestidas a la vez que lo pajeaba mas rapido. Gemiamos los dos al compas cada vez mas fuerte y mas rapido. Finalmente nuestros cuerpos completamente tensos, cosa que marcaba nuestros musculos a tope, se arquearon de placer y derramaron su leche. Yo en su espalda y el en el suelo. Estabamos rojos y sudados. Nos chupamos las pollas para limpiarlas y descansamos un buen rato en el suelo, recostado encima de supecho. Asi estos dos hombres corpulentos y machos durmieron entrelazaron para descansar de tal salvajada. Juan se quedo tres dias. No salimos de casa. Desde entonces cada invierno aparece en una noche de tormenta, empapado, para pedirme cobijo. Yo se lo doy. Le doy cobijo y sexo. Sobre todo sexo, mucho sexo.

Las vecinas

Juan contaba con 17 años cuando disfruto de la siguiente historia; por cierto, aún era virgen!

Juan estaba en su casa de verano. Estaba solo, pues estaba castigado porque le habian quedado 3 y tenia que estudiar. Durante un momento que dejó los libros se acercó a la terraza donde pudo ver a sus queridas vercinas.

Una de ellas estaban tomando el sol en top-less mientras que la otra estaba totalmente desnuda! Juan se escondió para que no viesen, pero ya era demasiado tarde. Luisa, la mayor (23 años) se acerco a la valla y le pregunto:

– ¿que miras?

– yo… yo … nada!

Luisa era la que hacia top-less, mientras tanto, Sara ( la que estaba desnuda:22 años); se iba acercando a la valla. Las dos vecinas colocaron sus bonitas tetas sobre la valla. Juan estaba atónito, rojo, y con su miembro totalmente erecto. Juan llevaba unos pantalones cortos que no disimularon su excitación.

Ellas se dieron cuenta y se empezaron a reir.

Luisa y Sara invitaron a Juan a pasar a su casa a tomar una cocacola. El aceptó. Salto la valla y se introduzco en su piso donde Sara (por cierto, seguía desnuda) le ofreció el refresco. Juan no sabia como tomarselo, pues su gran erección le impedia tragar liquido alguno.

Entonces los tres empezaron a charlar, en principio de temas sin niguna importancia hasta que una de ellas saco el tema del sexo. Juan no sabia como sentarse…

Luisa pregunto a Juan:

– ¿ cuando fue tu primera experiencia sexual?

– pues, yo … veréis…es que…

– o! pobrecito, seguro que aun es virgen!!, ¿verdad?

– pues, bueno, virgen, virgen… no, mas o menos.

– o claro, seguro que te la has cascado montones de veces pero seguro que nunca has tocado un par como estas (agarrando sus dos tetas), ¿verdad?

– pues no, aun soy virgen….

– oye,! – dijo María – esto se puede arreglar!!

– si , como? – pregunto inocentemente Juan.

Sara se levanto y se sentó sobre el gran paquete de Juan, de manera que su cara quedo entre sus dos grandes tetas.

– bésalas, lámelas, venga!, no te cortes!

Juan empezó con verg³enza pero enseguida se despertó su instinto básico y recordó escenas de algunas de las pelis porno que habia visto junto a unos amigos hacia pocos días! mientras que con una mano sobaba la teta izquierda, tenia en la boca la derecha jugando con su lengua.

Juan, que no estaba acostumbrado a eso, estaba apunto de correrse, pero Luisa apartó a Sara de encima de Juan, le bajo los pantalones dejando a la vista sus 21 cm. Ella empezo a mamarla, y en breve se corrió. Ella continuo lamiendo, chupando, besando, jugando con la lengua al mismo tiempo que Sara morreaba a Juan jugando con su lengua. Sus lenguas se entrelazaban.

No tardo en llegar la segunda corrida de Juan, gracias a la maravillosa mamada que le estaba realizando Luisa. Juan se encontraba un poco flojo y aprovecharon para que Juan les masturbara: Juan metió su boca entre las piernas de Sara y sus dedos en el coño de Luisa. Con la lengua consiguió llegar al clítoris de Sara. Su coño estaba totalmente depilado y era muy carnoso, le encantaba. Sara no tardó a correrse en la boca de Juan. Al mismo tiempo, con los tres dedos en el interior del coño de Luisa, Juan consiguió que Luisa tambien llegara a su clímax. Por cierto, mientras Juan les masturbaba, las dos chicas se estaban morreando y tocando sus respectivos pechos. (eran bisex.) Cuando Sara se corrió en la cara, en la boca de Juan, este morreó a Luisa, la cual sintió los jugos internos de su amiga en su propia boca.

Pasado ya un tiempo, Juan se dispuso a penetrar a Sara, pero…

– eh!, un momento, aún no te conocemos suficiente como para que nos penetres… espera a otro día.

Juan se quedó un poco aturdido pues no entendía esa respuesta, pero se levanto, se puso los pantalones y se fue, esperando es “otro día”

Carla y Sofía, fin de curso

Era el ultimo dia de clases en el cole del año 98´, Bruno y yo habiamos planeados llevarnos a Sofia, una perraza de segundo a mi casa y hacerla feliz de una vez, todo el año se la paso tentandonos a nosotros y a todo el grupo de 4to y ya de una vez le ibamos a dar lo que tanto que tanto querian.
Nos quedamos cojudos por lo facil que fue, le dijimos para ir a mi casa un rato despues del cole y no dijo dijo -YA!- y se rio, una tremenda ereccion crecio en mi lompa pensando en como le iba a dar a esta putilla cuando de repente se aparece la latosa de Carla, la puta mas grande de todo el colegio y se quiso acoplar, Sofia dijo -Carla me voy a ir con los chicos- y la babosa de Carla…-vamos pues- y la otra imbecil le dijo que si, ya que ibamos a decir pues, Bruno y yo nos miramos y caballero no mas algo hariamos para quitarnos de encima a esta tipeja, ellas ya sabian bien para que era, ademas que les dijimos que no habia nadie en casa se pusieron saltonas de la felicidad.

Bruno y yo la pasamos toda la semana planeadno esto, todo el dia dijimos como nos la ibamos a tirar entre los dos, la verdad es que los dos nos queriamos follar a Sofia que estaba tremenda, castaña, ojos claros medios verdes o azules, unas tetazas, culazo, de todo.

Era ya la hora de salida, en el transcurso del dia se paso el rumor de esto por el cole; nos ibamos con las 2 putas de Carla y Sofia al paradero y se aparecen sus amiguitas a meter su cuchara -Queremos hablarles, vengan- dijo una de sus amigas, las dos perrazas estaban cachondas y solo querian irse con nosotros, pero las chicas las jalaron, aunque llegamos a escuchar lo que decian -Como van a hacer esto?!? Ustedes saben bien que es lo que quieren estos dos- les repimieron, Carla y Sofia se echaron a reir y dijeron -Sabemos bien lo que quieren- sus amigas se quedaron boqui abiertas; a mi me llegaba total ya todo el cole sabia lo putas que son asi que como si las huevas. Felizmente llego el bus que nos llevaba –

Chicas ahí esta el carro- les grite a las perras que seguian hablando con sus amigas, las trataron de detener pero ellas querian pinga y fueron con nosotros asi no mas. Subimos al carro, ellas no quitaban la sonrisa de su cara, yo estaba aguantadazo no pensaba mas que en tener las tetas de Sofia en mis manos y de cojermela como nunca, despues vi bien los senos de Carla y eran unos melonazos creo que me gustaban mas, tenia unas tremendas mamas pero en lo demas se moria de hambre. -La tengo como un palo- me dijo Bruno al oido y casi me muero de la risa pero aguante.

Llegamos a la casa y abrimos la puerta efectivamente como lo planeamos ya no habia nadie en casa, asi que pasamos, nos sentamos en la sala a prepararlas para lo que venia, traje unas coca colas, y para mi sorpresa las perras me preguntaron si habia ron, pucha eran tan perras que parecia una comedia, Bruno y yo estabamos que nos aguantábamos la risa; traje la botella, y le dije a Bruno que venga un toque a la cocina y dejamos a las putas en la sala, y le dije que como era la cosa, que haciamos con la puta de Carla, planeamos que si se acoplaba ya pues, aunque es horrible, es la mas fea de su grado y la mas puta a la vez, solo por sus tremendas tetas es que le meten mano, bueno que ibamos a hacer pues, como era mi casa yo me iba a llevar a Sofia para arriba primero y despues llegaria Bruno, para cojernosla entre los dos. Regresamos y Carla estaba con dos botones de su blusa desabrochados y sin zapatos, Sofia estaba normal; empezamos a hablar de que ibamos a hacer en las vacaciones lo que sea y Carla no dejaba de decirnos que queria ir a la playa a ver chicos y quien sabe que perradas mas, esta estaba peor que nunca pedia verga a gritos, entonces yo dije -Al fin se acabo el cole! Ya no voy a tener que ponerme esta porqueria de nuevo!- me arranque la camisa y la tire al aire, las putas y Bruno se comenzaron a reir, Bruno hizo lo mismo y Carla al toque se rompio la blusa y la tiro tambien, y nos mostro sus tetazas tenia un sosten de traje de baño medio azul celeste, pero Sofia aun dudaba y se quedo vestida, para barajarla fue a poner musica, y comenzamos a bailar, a Carla se le estaba cayendo la baba de vernos, se enotaba a leguas que estaba en fa, luego vino Sofia otra vez y Carla le dijo -vamos ya no tienes que ponerte esta camisa y dijo -chicos me tengo que ir- nosotros empezamos a buchearla y decirle que se quede que ibamos a celebrar, pero ella parece que se habia asustado, que hija de puta nos jode todo el año y a la hora de la hora se cabrea, le insistimos y Carla tambien pero ella se queria ir, entonces Bruno la tomo de la cintura y la abrazo con fuerza, Sofia pedia que la soltara pero el seguia, luego le puso las manos en las tetas y se las empezo a amasar, ella se comenzo a reir diciendo -oye tranquilo- yo me estaba muriendo de risa en el sillon, luego Sofia empezo a ceder , se volteo y se comenzo a besar con Bruno, mientras este la tomo de las nalgas con furia, yo me estaba riendo sobre el sillon cuando siento una mano que entraba en mi pantalon y sin darme cuenta, miere y Carla se estaba metiendo mi verga en la boca, valla que la chupaba bien, parecia tener experiencia de años, bueno no fue tan malo que venga esta guarra, Bruno ya estaba sobre Sofia en el otro sillon y estaba sin blusa mientras Bruno le agarraba las tetas, Carla se estaba masturbando no se como pero ya estaba sin calzon, creo que no trajo, no aguante mas y la tire boca arriba y le meti mi verga de una sola vez, ella grito de placer; Bruno ya estaba sin pantalon y tenia a Sofia solo en calzon, y este la tomo de la cintura, tirandola bruscamente boca abajo contra el sillon, yo seguia bombeando a Carla la cual gritaba como loca y se movia de una forma tremenda me sentia en el paraiso, y escuche los gemidos de loca de Sofia cuando Bruno la estaba penetrando bruscamente por el coño, Crla me empujaba mas hacia adentro y gritaba, no aguante mas y la bañe con mis chorros de leche, sobre su pelvis, Sofia y Bruno aun no terminaban, sin darme cuenta Carla se acerco a la pareja y poniendose debabjo de Sofia empezo a lamer el momento el coito de los dos, me dejo estupido esa imagen y me dio mucho morbo yo tirado en el sillon observaba no mas, pero Bruno en pocos instantes se corrio y se derramo sobre el culo de Sofia y algo en la cara de Carla, terminamos muertos. Las dos perras se fueron a bañar y nosotros nos quedamos cagandonos de risa de lo que paso, nos metimos al baño donde estabamos y Sofia estaba en la ducha mientras Carla sobre el WC se masturbaba como era mi turno me meti en la ducha con Sofia, pero como estabamos cansados solo la acaricie y le lami el coño, igual disfrute mucho de esta rubia; pero Carla le saco un esfuerzo sobrehumano a Bruno para que se la coja.

Eran ya las 7pm, cuando Sofia, Bruno y Carla se fueron de mi casa, yo me quede dormido al instante por la jornada del dia, y en las vacaciones que vinieron nos tiramos unas cuantas veces mas a Carla y a sofia pero con otros chicos.

Aquellas vacaciones

Aquel verano habíamos salido de vacaciones con mis padres. Estábamos en un pueblecito de la costa de levante, en un apartamento que alquilamos con tres habitaciones y el salón.
El apartamento era cómodo y estaba cerca de la playa. Las tres habitaciones y la cocina se comunicaban con un salón comedor en el que había una televisión. Nosotros dormíamos en una habitación con cama de matrimonio cuya puerta estaba casi enfrente de la de la cocina y mis padres y nuestros dos hijos en las otras dos que tenían camas separadas.

Por las noches, como hacia bastante calor, dejábamos las puertas abiertas para que hubiera corriente. Así que cuando teníamos ganas de follar teníamos que esperar a que no hubiera nadie en el salón.

Una tarde, caminando por el paseo marítimo, vimos una maquina de monedas que tenían tangas dentro, empezamos a bromear entre Luisa y yo, y le dije que si se la ponía esa noche le compraba unas. Valían 300 pesetas y cuando buscamos las monedas que teníamos solo encontramos cien, entonces yo le pedí a mi padre que me dejara dos monedas de 100. Después de sacar el tanga Luisa se lo enseño para que viera en que habíamos invertido sus monedas.

Durante el resto del paseo no hicimos más que pensar en lo que la haríamos por la noche cuando se las probara.

Cuando llegamos al apartamento, mi madre empezó a preparar la cena mientras mi padre yo y los niños, veíamos la tele. Luisa se cambio de ropa, se puso un camisón que se trasparentaba muy ligeramente y empezó a poner la mesa del comedor para cenar.

Yo le miraba el culo para adivinar si se había puesto el tanga, sobre todo cuando se reclinaba sobre la mesa para poner algún plato. Efectivamente se había puesto el tanga y su camisón a veces se metía provocativamente por la raja de su culo.

En un momento que fue a nuestra habitación, yo fui detrás de ella con el pretexto de coger la cajetilla de tabaco, y cuando estuvimos los dos dentro la apoyé contra la pared morreándola y cogiéndola sus dos rajas. Me dijo que me estuviera quieto, pero noté su calentura. Tenía el coño húmedo. Le pregunté cómo estaba así de salida y me dijo que se sentía casi desnuda poniendo la mesa y eso la había puesto caliente sobre todo por que se daba cuenta que no dejaba de mirarla el culo.

Desde ese momento no hacía más que pensar en cuando acabaríamos de cenar para poder echar un polvazo. Los niños se acostaron enseguida y mi madre también, nosotros estábamos haciendo un poco de tiempo para que se acostara mi padre y poder disfrutar a gusto de una buena corrida. Cuando Luisa veía que no miraba mi padre se subía el camisón para que viera el tanga. ¡¡Era increíble!! Por detrás lo tenía metido por toda la raja de culo, era como si no llevara nada y por delante, por la parte de abajo del chocho se le metía entre los labios de su vagina.

Yo cada vez la tenía más tiesa, así que decidimos ir a la cama y esperar allí a que mi padre se acostara. Pero al entrar a la habitación, ella se agacha para quitar la colcha y dejó sus dos rajas a plena vista. La tiré sobre la cama y empecé a comérselas, tenía el coño totalmente empapado y mi lengua empezó a juguetear con él y a penetrar en su agujero.

Empezó a gemir, y yo le dije que se callara que la iban a oír, me dijo que la daba igual. Estaba salida como una perra en celo. Me tiró sobre la cama y se montó encima de mí, cogió mi polla, retiró la cinta del tanga a un lado y se la inserto hasta el hígado moviéndose como una loca. La luz que entraba del salón iluminaba de nuestras cinturas para abajo, pero su camisón tapaba justo sus dos rajas. Según se estaba moviendo sentí como mi padre se levantaba. La dije que se quitara que nos iba a ver follando pero me dijo que siguiéramos que con el camisón no se la veía nada.

Yo desde mi postura veía parte del salón, vi pasar a mi padre hacia la cocina a coger agua como todas las noches, entonces Luisa paró. La posibilidad de que mi padre viera el culo de mi mujer me la puso aún más tiesa. Entonces empecé a contarle en voz baja el recorrido de mi padre, la dije que cuando saliera mi padre de la cocina la subiría el camisón hasta la cintura. Ella se puso nerviosa, pero aumenté la velocidad de las metidas de mi polla y la cogí sus dos tetas chupándoselas y la subí el camisón. Si en ese momento mi padre llegaba a salir de la cocina vería con la luz que entraba del salón el hermoso culo de Luisa ya que su coño estaba tapado con mi polla.

Le dije que la avisaría cuando saliera de la cocina por si quería taparse. Cuando vi que mi padre iba a salir la avisé y en ese momento la muy puta levantó más su culo haciendo que mi polla saliera del coño y dejó para atrás sus dos rajas perfectamente iluminadas por la luz del salón, justo cuando mi padre salía de la cocina, debió alucinar con aquella extraordinaria visión por que disimuladamente volvió a entrar en la cocina como si le hubiera olvidado algo, y observé como miraba desde la puerta.

En su pantalón del pijama apareció un gran bulto. Se había empalmado con mi mujer. Se lo dije a Luisa, eso la debió poner aún más cachonda y empezó a mover el culo para que mi padre se lo viera mejor.

Estábamos al borde de una corrida genial y yo la apreté contra mí y se la metí de un empellón, ¡qué húmedo lo tenía!, -¿sabes?.- me dijo- ahora no me importaría que ésta polla que tengo dentro fuera la de tu padre, me gustaría que me la metiera hasta los sesos.

Le dije que lo tenía muy fácil, que lo único que tenía que hacer era enseñárselo y que yo le estaba viendo cómo se la meneaba mirando su culo. Nada más decirla esto volvió a echar su culo hacia fuera dejando mi polla fuera y empezó a abrirse la raja del culo y del coño con la mano. Mi padre ya no se molestaba en disimular, se había sacado la polla y se la meneaba. Le conté a Luisa cómo estaba y cómo la tenía de tiesa y ella empezó a sobarse más el coño con la mano, metiendo sacando dos dedos.

Mi padre también estaba al borde de la corrida, la calentura le disipó cualquier vergüenza, y se fue acercando despacio hacia la puerta de nuestra habitación sin dejar de menearse la polla.

Mientras yo le preguntaba a Luisa si de verdad le apetecía que se la metiera mi padre. Sí estoy deseándolo, y empezó a llamarle en voz baja. En ese momento mi padre ya estaba en la puerta de la habitación, entonces yo la quité su mano del coño y se lo abrí con la mía dejando su agujero totalmente dispuesto, ante esa visión mi padre entró en la habitación, se acercó a la cama, tenía su cara casi pegando al culo de Luisa, cuando la hice echar el culo más para atrás, en ese momento notó su boca en toda la raja, y empezó a lamerla el culo y el chocho -no – dijo -sólo era una broma, – no por favor. Pero yo la sujeté y mi padre incorporándose cogió su pene con la mano y se lo clavó hasta los cojones, mientras yo se lo mantenía abierto con mi mano. Nunca pensé que me gustaría tanto que se la metiera otra persona. Luisa empezó a moverse como una posesa mientras metía su lengua en mi boca y decía más dentro Ramón, más dentro suegro mío, qué polla tan buena tienes.

Quiero chupártela mientras tu padre me folla, y se colocó mi nabo dentro de la boca, qué mamada, nunca me la había hecho así, con tanto vicio. Mientras ella recorría toda mi polla con la lengua y me la chupaba casi absorbiéndola, mi padre la meneaba cada vez más deprisa sujetándola el culo.

Aquello estaba a punto de convertirse en un escándalo, Luisa cada vez gemía más fuerte y los empellones de la polla de mi padre hacían que la mía le entrara casi hasta la campanilla. Luisa empezó a correrse en el mismo momento que mi polla llenaba toda su boca de leche y la de mi padre la bombeaba dentro del coño.

Se sacó los dos instrumentos de sus agujeros y dándose la vuelta empezó a morrear a mi padre cogiéndole la polla con la mano, luego se la empezó a mamar para lamerle toda la leche que le quedaba después de la corrida, dejándome el coño a mi disposición, se lo lamí lo tenía rezumando.

Las lamidas de su boca hicieron que la picha de mi padre creciera otra vez y me pidió que se la metiera yo por el coño. Qué sensación tan genial meterla en su coño usado automáticamente se me volvió a enderezar y en poco tiempo nos volvimos a correr los tres.

Después de eso mi padre se fue a su cama. A partir de ese día las vacaciones fueron geniales.

Acampada en la costa

La siguiente historia aconteció en Agosto del año pasado, mi mujer y yo fuimos a la costa de levante a pasar unos días en la costa de acampada recordando aquellos tiempos en los que éramos aun novios y nos gustaba acampar.
Como ahora ya no está permitida la acampada libre fuimos a un Camping cercando a la playa, más bien a una hermosa cala situada a excasos metros.
Una vez en el camping procedimos a montar nuestra vieja tienda de campaña, la cual nos traía gratos recuerdos a los dos de cuando éramos novios.
Nada más acabar con el montaje nos dirigimos a la playa a tomar el sol, la cala era preciosa y mucha gente yacía desnuda sobre el suelo, en aquel trozo de playa la mayoría de gente por no decir toda eran extrangeros que pasaban allí sus vacaciones, mientras montábamos la tienda ya nos habíamos percatado de que prácticamente nadie hablaba español, desplegamos las sillas y sombrilla y empezamos a tomar el sol, no pasó mucho tiempo cuando Raquel mi mujer se quitó la parte de arriba del bikini para que le tomara el sol en los pechos, ya que a buen seguro allí no conocíamos a nadie, Raquel poseía un cuerpo sensacional, era morena de piel y estaba dotada de dos buenos pechos, que nunca tenía ocasión de exhibir en la playa, la mayoría de veces por vergüenza de poder ser vista por un conocido.
A la hora de comer Raquel me mostró como le había tomado el sol en los pechos, la verdad es que los tenía mas rojos que morenos pero se le iba notando que le iban cogiendo colorcillo, nada más comer ella decidió irse a la playa mientras yo dormía un poco la siesta. Nada más irse ella en la parcela de al lado llegó una pareja dentro de un taxi que llevaba un caravanning, nuestra parcela colindaba con las parcelas más grandes donde la gente acampaba con caravanning, el hombre hizo unas maniobras y orientó la caravanning hacia nuestra tienda, ya que daba al camino central, por el taxi supe que eran españoles y por la matrícula sabía que venían del interior, una vez hubo terminado de colocarlo todo se fijó en mi y vio que era español, se acercó a mi y me pidió unas herramientas, yo le di lo que tenía pues no venía tan preparado, estuvimos hablando un rato mientras le ayudaba a fijar la caravanning, los dos comentábamos como era posible que estando en España hubieran más extrangeros aquí que españoles, acabamos el trabajo y me despedí de él, cuando me dirigía a mi tienda salió su mujer, en un principio no me había fijado en ella pues no la había visto bien, pero ahora se había cambiado y llevaba un bañador que resaltaba su buen físico pese a parecer madurita.
Cogí la toalla y me dirigí a la playa donde Raquel mi mujer yacía desnuda de cintura para arriba, parecía que había perdido un poco la vergüenza, o que la ilusión por que se le pusieran los pechos morenos impedían que tuviese vergüenza, me tumbé junto a ella y empecé a tomar el sol, a los 30 minutos aproximadamente, vi como nuestros vecinos bajaban por las tablas de la cala hasta situarse a escasos metros de nosotros, Manuel el taxista me saludó con la mano , mientras observaba el desnudo cuerpo de Raquel, no tardó mucho Raquel en decirme si quería darme un chapuzón con ella, por lo que la cogí de la mano y medirigí con ella hacía el mar, mientras ella se acercaba a la orilla, la mayoría de hombres se fijaron en su hermoso y bien dotado cuerpo, estuvimos un buen rato en el agua, sobre todo hasta que a mi se me bajara el empalme que ella me había hecho coger en el agua, una vez salimos del agua me encontré con Manuel y su esposa de cara, habíamos estado un buen rato en el agua y a mi se me había olvidado por completo que estaban allí, pero esta vez ambos estaban completamente desnudos, Manuel me saludó de nuevo mientras yo le saludaba y presentaba a mi mujer, la ocasión tan rápida y de improvisto no había permitido a Raquel ponerse el bikini, además de no saber que había hecho amistad con esa pareja, de modo que Manuel al darle un par de besos a Raquel en la mejilla no pudo evitar que los voluminosos pechos de Raquel chocaran contra el suyo, Raquel estaba muerta de vergüenza, pero más vergüenza le daba ir corriendo a por la parte de arriba de su bikini, al darle dos besos a la mujer de Manuel que ahora sabía que se llamaba Merche tampoco pude evitar que sus pechos chocaran contra el mio ya que ella también tenía un buen volumen, una vez en nuestras toallas Raquel me dijo que nunca había pasado tanta vergüenza, a lo que yo le indiqué que no tenía wl porque pues no conocía a Manuel y una vez saliésemos por la puerta del Camping nunca más volveráimos a verle, ella me dijo que si asintiendo con la cabeza, una vez en la toalla pude ver el espléndido cuerpo de Merche que pese a su madurez se veía en muy buen estado, yo le hechaba a Merche unos 12 años más que Raquel, sin embargo Manuel se le veía más acorde a su edad, tendría unos 45 años, su cuerpo era ancho de constitución y de brazos robustos, sin duda se había pasado toda la vida en el taxi, su semblante parecía rudo y un poco machista, como más tarde corroboraría, ambos estaban desnudos en la playa, el cuerpo de merche prometía y mucho, y aunque el de Manuel no fuera tan proporcionado como el de ella y tuviera un poco de barriguilla, le colgaba un aparato que en reposo era bastante largo y grueso, cosa que me comentó Raquel cuando poco después se incorporó para decirme si no íbamos a duchar, mientras se colocaba la parte de arriba del bikini bajo la atenta mirada de Manuel, vi como se su miraba se posaba sobre el instrumento de él, quedándose mirándolo un par de segundos, luego se abrochó el bikini y recogimos los trastos, nos despedimos de nuestros vecinos y nos subimos arriba.
Una vez arriba nos duchamos y nos fuimos a visitar el pueblo y comprar unas cuantas cosas, durante el camino comentamos un poco la situación de la cala mientras los dos nos reíamos de la vergüenza, parecía que Raquel estaba un poco más tranquila, llegamos al camping por la noche y nos fuimos al bar a cenar pues carecíamos de Camping gas, una vez hubimos acabado nos fuimos hacia la tienda dando un paseo, cuando íbamos a entrar dentro vimos que Manuel y su mujer estaban en una mesa fuera tomando café, nos saludaron y nos invitaron a tomar café, como no teníamos nada que hacer aceptamos la invitación. Una vez sentados en la mesa Merche nos sacó dos tazas de café, mientras lo tomábamos, fuimos hablando de multitud e temas, Raquel fue intimando cada vez más con Merche mientras yo hablaba de muchos temas con Manuel, la tertulia continuó dentro de la caravanning ya que en el camping no se podía armar follón, dentro había una mesa y dos camas separadas por una cortina, estuvimos hasta las dos de la mañana, momento en el que nos fuimos a la tienda de campaña a dormir.
A la mañana siguiente Raquel se levantó un poco antes que yo aludiendo que había quedado con Merche para bajar a la playa, se colocó un minúsculo bikini y salio por la puerta de la tienda dejándome desansar, al cabo de un rato me levanté y salí de la tienda, Manuel estaba comprobando el nivel de líquidos del coche, cuando me vio me saludó y me dijo que ambas mujeres estaban en la playa tomando el sol, acabó enseguida y me invitó a tomar una cerveza en el bar, después bajamos hasta la playa donde Merche estaba desnuda y Raquel en top-less, ambas nos saludaron mientras acomodábamos las sillas de playa, Manuel seguía mirando el espléndido cuerpo de Raquel, casi podía ser su padre, estaba claro que las diferencias entre Merche y Raquel eran palpables, el cuerpo de Raquel era excepcional, tanto de piernas, como de culo, pechos etc … Todo erguido y bien puesto, se encontraba en pleno esplendor de su cuerpo, sin embaugo el de Merche ya estaba un poco más en declive, sin duda a la edad de Raquel había sido igual o más guapa, pero sin embargo, su cuerpo respiraba madurez y tablas, pese a no poseer el mismo cuerpo de Raquel este estaba en muy buen estado, lo bastante como para excitar a cualquiera, incluido a mi.
Durante la mañana a Raquel le costó darse la vuelta y enseñar sus pechos, pues el hecho de haber conocido a alguien le daba vergüenza, conforme fue pasando la mañana fue cogiendo más naturalidad hasta el punto de deambular por ahí con sus pechos al aire, durante el almuerzo, los 4 estuvimos charrando de multitud de cosas, Excepto yo todos enseñaban algo de su anatomía, nuestros amigos yacían desnudos, mientras Raquel estaba en top-less, Manuel iba hablando poco a poco más con Raquel, mientras ella le escuchaba atenta, Merche mientras me comentaba cosas de sus hijos y vida familiar, después de almorzar nos fuimos los 4 al agua,la verdad es que Manuel y Merche traían de todo en la caravanning, pues sacaron un par de colchonetas grandes donde cabíamos los dos, nos metimos ambos en el mar con sus respectivas parejas, una vez un poco alejados de la orilla nos zambullimos y nadamos, como no me gusta nadar mucho me subí enseguida a la colchoneta, al poquito rato Merche se subió conmigo, ahora llevaba puesta la parte de abajo del bikini, estuvimos sentados mientras Manuel y Raquel nadaban hasta unas rocas no muy lejanas,no pasó mucho rato cuando Merche me pidió que la sacara fuera del agua pues estaba cansada de estar en el agua y se estaba mareando, nos tumbamos en la colchoneta y nadamos hacia afuera mientras avisábamos a Manuel y Raquel que nos salíamos, en ese instante ellos nadaron hacia la colchoneta que restaba, primero subió Raquel y luego Manuel, Raquel estaba boca arriba, mientras Manuel remaba hacia la orilla, en ese insatante Manuel estaba a escasos 50 cm de los pechos de Raquel, una vez fuera Manuel se quedó un poco nadando, sin duda para rebajar el empalme que Raquel le había provocado.
Por la tarde quedamos para visitar un pueblo y una cala a unos kilómetros del camping, metimos los bañadores en una bolsa y salimos en el coche de Manuel, una vez llegamos a la cala, esta resultaba preciosa, por lo que decidimos, bañarnos y tomar el sol allí,Raquel comentó donde se ponía el bikini, mientras Merche le decía que allí mismo, mientras ella se quitaba la camiseta y mostraba sus pechos recogidos por el sujetador, Raquel fue después, se quitó la camiseta de tirantes y sus globos aparecieron bajo un sujetador al que le costaba recogerlos,Manuel no perdía detalle a través del espejo, luego se cambió la parte de abajo del bikini ante la atenta mirada de Manuel, que dudo que la viese del todo pues se tapó con una toalla, pasamos parte de la tarde en la playa, los 4 pese a la edad habíamos congeniado a la perfección, Raquel ya no sentía ningún pudor por exponer sus pechos a las posibles miradas de los hombres que a buen seguro la miraban, sobre todo Manuel, quien no perdía detalle de ver a Raquel, amobos reían juntos ya que Manuel era bastante bromista e intentaba siempre halagar a Raquel, lo cual a ella le vuelve loca, pues le guste que estén encima de ella esperando que necesite cualquier cosa para servirla.
Como era sábado decidimos salir por la noche a tomar un par de copas al sitio de más marcha, Raquel se puso un vestido de tirantes, estaba bastante guapa, y el canalillo del vestido acentuaban aun más sus curvas, recogimos a Merche y Manuel y salimos para el pueblo, una vez allí todo estaba abarrotado de gente, muchos de ellos extrangeros, entrsmos a un pub, nos sentamos en una mesa y empezamos a tomar unas copas, Raquel salió a bailar con Merche mientras nosotros hablábamos de futbol en la mesa, al ratito vino Merche aludiendo que estaba cansada, nada más llegar Merche un grupito de chicos jóvenes empezaron a bailar con Raquel, parecía que ella estaba incómoda con ellos hasta que uno se pasó de listo y le tocó el culo, yo estaba de espaldas, pero Manuel se levantó de pronto y se fue hacia la pista, en ese momento supo que algo había pasado, él cogíó al chico del cuello y le dijo que se largara, luego habló con Raquel y se quedó con ella bailando, los pechos de ella chocaban contra el suyo, de vez en cuando el bajaba la vista para ver el canalillo que le hacía el vestido, luego vinieron y nos sentamos todos en la mesa, Merche estuvo hablándome de mil cosas, me parecía una mujer increible y madura, sin duda aquello me atraía mucho, pasamos el rato hablando mientras la mesa se llenaba de vasos vacios, al final los 4 íbamos bastante borrachos y decidimos ir al camping a tomar la última copa en el caravanning , una vez allí todo era risas, poco a poco la conversación se fue encaminado hacia el sexo, cada uno exponía su opinión, hasta que se llegó al punto culminate, nuestra juventud frente a la madurez, ambos exponíamos nuestras experiencias y opiniones, de pronto Manuel sugirió que Raquel y Merche mostrasen sus pechos para comparar su estado, ambas se rieron, mientrasél parecía serio, una vez vieron que iba en serio, lo hablaron entre ellas y accedieron, sin duda por la carga de alcohol que llevaban y por que ya los teníamos muy vistas, las dos se quedaron en sujetador, el pecho de Raquel sin duda era más firme y compacto, aunque el de Merche estaba en perfecto estado aunque un poco más descolgado, Manuel se levantó y se puso detrás de ambas mujeres,para aquel entonces los 4 estábamos expectantes de lo que él quería hacer, yo llevaba un empalme impresionante, y la situación me estaba excitando mucho, posó sus manos en la espalda de su mujer y le quitó el sujetador, sus dos tetas aparecieron ante la vista de todos, luego se fue hacia Raquel y le hizo lo mismo, ambos pechos salieron a la luz de todos, Raquel se dejó hacer sin decir nada, a buen seguro que si hubiera estado sobria no se hubiera dejado hacer. Luego se sentó junto a mi y estuvimos hablando del cuerpo de las mujeres y su madurez, los pechos de las chicas se apoyaban sobre la mesa, de pronto Merche saltó y dijo: iY vosotros qué? que pasa con vuestros aparatos, Merche me invitó a ser el primero en quitarme los pantalones, me levanté de la mesa y me despojé de la ropa hasta quedarme desnudo, una polla de tamaño estandar salió a la luz,Raquel me guiñó el ojo y Merche se relamía mirándome el aparato, luego le tocó el turno a Manuel, se quitó la ropa y se quedó de cintura para abajo desnudo, una gruesa y larga polla apareció ante nuestra vista, se le marcaban las venas de la polla, aparte de tener la piel más curtida que la mia, sin duda en el aspecto estético se notaba que yo me cuidaba bastante más que él y que mi piel era más firme y lisa, él tenía barriguita y no se cuidaba tanto, Raquel alucinó al ver semejante miembro, quedaba claro que los jóvenes ganábamos la partida en físico a los mayores, luego empezamos a hablar de la experiencia y las tablas que te dan la edad, Raquel y yo decíamos que la experiencia era un grado pero no lo era todo, que esas tablas se cogían enseguida, Manuel me miró y me dijo,: Tócale los pechos a ambas a ver como reaccionan, me costó un poco levantarme por la vergüenza pero lo hice me dirigí hacia Raquel y empecé a acariciarle los pechos mientras le besaba el cuello, aunque no me cabían los pechos en mis manos conseguí excitarla, bastante, luego hice lo mismo con Merche, sus pechos estaban más blandos y caidos, aunque tampoco me cabían en la mano, el tacto era suave, sus pezones se endurecieron bastante, de modo que me fui orgulloso a mi sitio en el momento que Manuel se iba hacia Raquel, empezó acariciándole la parte de las axilas y de abajo del pecho, sin llegar a tocárselo, poco a poco fue subiendo las manos hasta que los recogió con sus manos, le besaba los lóbulos y el cuello, Raquel estaba gimiendo y acabó en un leve orgasmo, luego se dirigió a hacia sus pezones y se los chupó, con intensidad mientras ella cerraba los ojos. Manuel acabó con un beso en los labios de Raquel, ambas mujeres estaban semidesnudas, después de que Manuel se sentase otra vez en la mesa dijo: iY bien? que os ha parecido la experiencia de un hombre maduro, Raquel sin duda estaba muy caliente debido a Manuel quien se la había trabajado a la perfección. Luego le tocaba el turno a ellas, Merche se lenvantó hacia mi y con suavidad me empezó a tocar el paquete por encima del pantalón, luego con mucha tranquilidad fue bajándome la cremallera hasta que sacó mi polla, la amiró con ganas y empezó a besármela, yo creía estar a punto de explotar, Merche empezó a besármela y a chupármela poco a poco, lentamente fue cogiendo ritmo, no pasaron ni dos minutos cuando no aguanté más y me corrí en su boca bajo la atenta mirada de los tres, Manuel sonrió y dijo: La experiencia es un grado, ahora le toca a Raquel, ella se incorporó de la silla y se arrodilló frente a Manuel, le bajó la bragueta y le sacó su miembro que para entonces estaba enorme, Raquel miró el aparato con sorpresa, pues nunca había tenido otra en la mano que no fuese la mia, sin duda todo esto era nuevo para ella, poquito a poquito fue metiéndosela en la boca, el miembro de Manuel parecía crecer más aun, las venas se le marcaban y su respiración se agitaba, no llevaban más de 3 minutos, cuando él separó su boca de su polla, la incorporó y la sentó sobre la mesa, la miró a la cara y empezó a besarle la cara mientras sus manos se posaban sobre sus pechos, Raquel gemía de placer poco a poco sus manos se fueron a su entrepierna de donde sacó sus bragas con mucha maestría, Manuel se agachó y empezó a succionarle la vagina, Raquel gemía y cerraba los ojos mientras se entregaba a Manuel, después de dos intensos orgasmos Manuel se levantó, su polla se situó frente a la entrada de Raquel, dirigió su polla hacia ella, podía ver como se iba hacercando la polla de Manuel hacia la entrada de Raquel mientras ella era una mera observadora, mi excitación aumentaba, pues nunca me hubiera imaginado que Raquel hubiera reaccionado de esa forma, Manuel apolló el glande en los labios vaginales de Raquel, con un movimiento de cadera fue entrando centímetro a centímetro en su interior, Mi mujer se mostraba en todo su apogeo, su cuerpo bien proporcionado y hermoso se estaba entregando a un hombre que podía ser su padre, Manuel fue acelerando el ritmo de sus embestidas.De pronto noté como Merche estaba completamente, desnuda, aunque yo no podía dejar de mirar hacia donde estaba mi esposa, ella gozaba y se aferraba con fuerza a su amante, la situación era tan excitante que estaba parado sin poder reaccionar, Merche se sentó sobre mi y noté la calentura de su interior, ella empezó a subir y a bajar sobre mi, el placer que me proporcionaba ella y la visión que me brindaba mi esposa era la experiencia más increible que me había pasado hasta entonces.
Las tetas de Raquel se movian de un lado a otro por las embestidas que le daba Manuel,los bufidos de Manuel eran cada vez más intensos, el sudor le bajaba hasta su barriba de cuarentón, hasta que se puso rojo y por la cara de placer que ponía él y la de sorpresa que ponía ella, supe que le estaba descargando en su interior, cuando sacó su polla la vagina de mi mujer emanaba esperma que se iba depositando encima de la mesa, la visión fue demasiado para mi de modo que empecé a descargar dentro de Merche mientras ella me animaba a que siguiera corriéndome, Raquel me miró con cara de extrañada, Manuel la cogió en brazos y la llevó donde estaban las camas, una vez allí corrió la cortina y nos dejó solos a mi y a Merche.
Ambos empezamos a hablar mientras de lo ocurrido mientras que volvía a oir gemir a mi mujer, por una esquinita de la cortina veía como la polla de Manuel volvía a hundirse en su interior, Merche me habló de su marido y del exíto que tenía entre las mujeres jóvenes y maduras gracias a su aparato y a su virilidad pese a su edad, los gemidos de ambos eran patentes por lo que decidimos salir de allí e ir a mi tienda de campaña, una vez dentro hicimos el amor con más tranquilidad, Merche me enseñó un montón de cosas nuevas y me hizo gozar como nunca.
A la mañana siguiente me desperté y me fui a la caravanning, nada más entrar me encontré a Raquel en la cocina en braguitas y con una camisa grande desabrochada que sin duda era de Manuel, la saludé y empecé a hablar con ella, no llevaba dos minutos cuando él salió de detrás de la cortina llevaba ya el bañador puesto, me saludó y se fu hacia mi mujer que estaba de espaldas, preparando el desayuno, la rodeo por la cintura y la besó en el cuello, mientras a mi mujer se le escapaba una sonrisa, después dirigió sus manos a sus pechos , con rapidez le vantó el sijetador y empezó a amasarlos, luego le dio la vuelta y le dijo: Nena sabes que me excita mucho verte así, la sentó sobre la pila mientras le bajaba las bragas, ella se dejaba hacer, mientras sacaba su aparato del interior. Sin pensárselo dos veces la penetró, mientras se la follaba agarraba sus pechos con firmeza, dada la rapidez con que se la follaba no podía durar mucho de modo que sacó su miembro de dentro de ella y de su glande empezaron a manar chorros de semen que se depositaban en su pubis y pechos, una vez acabó de correrse, le dio un beso y dijo<. Voy a ver que tal está Merche. Me acerqué a ella y la vi allí sentada y con una sonrisa de oreja a oreja, toda llena de semen, que le dije que tal y ella me dijo que había sido maravilloso y que ahora me quería más, no sabía porque pero esa experiencia le había servido para valorarme aun más, con una mirada me indicó si quería penetrarla, en un principio me lo pensé pues sabía que en su interior estaba el semen de otro sin contar su cuerpo que estaba lleno, me acerqué a ella y fue ella quien me bajó el pantalón y dirigió mi polla a su entrada, nada más pentrarla sentí que estaba caliente y pringosa por dentro, su vagina ahora era más ancha, podía notar como mi glande restregaba el semen de Manuel por su interior, de pensar eso, me fui excitando sobre manera, el semen que tenía mi mujer en el pubis iba goteando hasta depositarse en mi polla, sus tetas aun mostrabas sendas corridas, no tardé mucho en correrme dentro de ella bajo los cariñosos ánimos de mi mujer.

Intercambio

Una noche fuimos al local que más nos había gustado de los tres que habíamos conocido previamente, en los que se practica el intercambio de parejas los fines de semana y entre semana también los tríos.

Estábamos Gabriel y yo sentados cuando una pareja de las dos que estaban en el asiento de al lado nuestro empezó a hablar con nosotros. Después de estar hablando mucho rato, salimos a bailar los cuatro, Gabriel con ella, que se llamaba Charo y yo con él, que se llamaba Manuel.

Manuel en cuanto empezamos a bailar me empezó a meter mano y a besarme por todas partes, lo mismo pude ver que estaban haciendo Charo y Gabriel.

En esa situación me dije a mí misma: “Adelante, María, quiere verte follar con otro, pues a follar, a ver qué siente él y que sientes tú”.

Al cabo de varios bailes, Manuel me dijo si me apetecía pasar a la parte de “privados” que es como se denomina a un cuarto con varias camas, donde las parejas pasan a follar, le dije que si y me incliné hacia Gabriel, sin dejar de bailar con Manuel y le dije si le apetecía pasar a los privados, me dijo que lo que yo quisiera, le contesté que si y pasamos los cuatro a los privados.

Al entrar en la parte de las camas, sólo había una pareja follando en un extremo de las camas, nos desnudamos y nos tumbamos los cuatro en las tres camas más alejadas de ellos. Empezamos Gabriel conmigo y Manuel con Charo.

Gabriel y yo comenzamos a besarnos en la boca y a acariciarme los pechos y el coño mientras me besaba; al ver que tenía el coño húmedo y abierto me preguntó si quería empezar con Manuel ya o esperar un poquito, a lo que le contesté que por mi empezaba ya.

Así lo hicimos, me separé de él y me acerqué a Manuel, que estaba acariciando a su mujer el coño; le toqué la espalda, él se volvió y me cogió, me tumbó boca arriba y mientras Gabriel empezó a chupar el coño de Charo, Manuel se tumbó encima mío y empezó a chuparme el coño hasta que me corrí chillando de placer; cuando me corrí me levantó las piernas pasándomelas sobre los hombros y me metió toda la polla en el coño, Gabriel, en ese momento, me cogió la mano al mismo tiempo que continuaba chupando el coño de Charo, de vez en cuando me soltaba la mano y me acariciaba los pechos, mientras Manuel continuaba follándome.

En esa postura nos corrimos los dos, entonces follamos Gabriel y yo hasta que nos corrimos. Después de corrernos mi marido y yo, nos volvimos a cambiar, yo volví con Manuel y le hice una mamada hasta que volvió a ponérsele dura otra vez, entonces yo me senté sóbrer él, me metí la polla entera en el coño, y me lo follé mientras me inclinaba sobre él para que me besara los pechos, al cabo de un poco de tiempo me dí la vuelta en la misma postura, con Manuel tumbado de espaldas y yo, ahora, sentada, con la polla dentro pero dándole la espalda, Gabriel me besó en la boca y me acarició los pechos mientras me follaba a Manuel; cuando Manuel se corrió, me corrí yo también, luego me tumbé boca arriba y fue Gabriel quien me la metió hasta que nos corrimos los dos. Después de corrernos Gabriel y yo descansamos un rato los cuatro y luego nos vestimos y nos fuimos.

En el coche, yendo para casa Gabriel me preguntó que tal me lo había pasado, le dije que muy bien, que sexualmente había disfrutado muchísimo, que me lo había pasado mucho mejor que lo que pensaba antes de hacerlo, los dos concluímos que la experiencia había sido muy excitante y nos dijimos que la repetiríamos, y que también nos animaríamos a hacer tríos.

En España existen una serie de revistas dedicadas al intercambio y tríos donde puedes poner un anuncio pidiendo lo que se te antoje, los anuncios pueden ir con foto o sin foto. Gabriel y yo hemos puesto varios. En todos hemos recibido muchas respuestas. Una de ellas era de una pareja de Madrid, llamados Claudia y Andrés. En su carta de respuesta a su anuncio nos daban un nº de teléfono. Les llamamos y quedamos para conocernos en una cafetería. En la cafetería tomamos unas copas y estuvimos hablando de nuestros deseos sexuales, fantasías y como nos habíamos iniciado cada uno de nosotros en el tema de los intercambios, así como de lo que habíamos practicado hasta ahora. Con la conversación nos fuimos poniendo calientes los cuatro, así que decidimos irnos a unos de los clubes de intercambio que ellos conocían y que nosotros no conocíamos todavía. Cuando entramos en el club pedimos primero unas copas y nos sentamos, como ya estábamos calientes, como os hemos dicho nos fuimos, enseguida, a la pista de baile. Nos pusimos a bailar los cuatro juntos y Gabriel y Andrés, enseguida se pusieron a desnudarnos. Nos pusieron una enfrente de otra para que bailáramos nosotras mientras nos desnudaban. Gabriel me quito la blusa, dejando mis pechos al aire, casi nunca llevo sujetador, me subió la falda por la cintura y me quito la tanga, Andrés al verme desnuda se puso a acariciarme los pechos y el coño y Gabriel se dedico a desnudar a Claudia, pues Andrés sola la había quitado la blusa, hasta ese momento, Claudia llevaba pantalones, Gabriel se los quito y también las bragas que llevaba, dejandola completamente desnuda en la pista de baile, a todo esto Andrés me había quitado la falda que tenia enrollada en la cintura con lo que las dos quedamos desnudas del todo. Mientras Gabriel se agachaba y lamia el coño de Claudia yo me dedique a sacarle la polla a Andrés por la bragueta, y chupandosela cuando la tuvo fuera, cuando se le hubo puesto bien dura me apoye en la pared e inclinandome le dije que me la metiera hasta el fondo. Gabriel mientras tanto había continuado lamiendo el coño de Claudia hasta conseguir que se corriera. Cuando Claudia se corrió, Gabriel y ella vinieron a donde estábamos Andrés y yo, Gabriel nos dijo que les hiciéramos un numero lésbico. Claudia y yo nos pusimos una enfrente de la otra y durante un rato nos estuvimos acariciando los pechos y los coños mutuamente, mientras Gabriel y Andrés nos acariciaban las nalgas y los traseros con sus pollas. Habíamos llegado a una situación tan caliente que no pudimos esperar mas y nos fuimos al cuarto de camas.=20

Gabriel se desnudo del todo mucho antes que Andrés y se tumbo a nuestro lado. Mientras nosotras nos acariciábamos y besábamos el nos tocaba y besaba por todos los lados. Cuando Andrés se incorporo, estaba tan caliente que sin esperar nada se tumbo encima mio y me la clavo toda entera, mientras Gabriel, que también estaba a reventar hizo lo mismo con Claudia. Cuando nos corrimos los cuatro, mientras Andrés descansaba, Gabriel se puso a acariciarme los pechos, y le dijo a Claudia que se la mamara, yo le dije lo mismo a Andrés. Gabriel y Andrés estaban tumbados boca arriba y Claudia y yo, cada una entre sus piernas chupandoselas con nuestros traseros en pompa. Gabriel no pudo aguantar mas y levantandose me la clavo desde atrás mientras yo continuaba mamandosela a Andrés, entonces Gabriel le dijo a Claudia que le pusiera el coño en la boca a Andrés.

Mónica y David, el ver a Andrés chupandole el coño a Claudia mientras sentía la polla de este en mi boca y notaba la polla de Gabriel en el fondo de mi vagina me puso tan caliente que explote en un orgasmo sensacional que hizo contraerse mi vagina y acelerar el orgasmo de Gabriel que me lleno la vagina de su semen caliente y espeso al mismo tiempo que Andrés se vaciaba en mi boca. Como Claudia se había quedado sin correrse Gabriel la empezó a chupar su coñito hasta conseguir que también se corriera mientras Gabriel sorbía todos sus jugos.

Estuvimos descansando un rato los cuatro juntos acariciandonos sensualmente pero sin excitación sexual. Es el rato en que Claudia y yo nos estuvimos acariciando todos nuestros cuerpos mas tranquilamente, con sensualidad, como solo una mujer sabe hacerlo a otra mujer. Después de estar un rato acariciandonos Claudia y y o y cuando las dos estábamos chupandonos nuestros pezones, Gabriel y Andrés que con habían estado mirandonos se volvieron a calentar, mientras nos acariciábamos Claudia y yo veíamos las pollas de ellos dos que se levantaban, imaginandonos que nos quedaba poco tiempo de estar las dos juntas, así que al oído nos dijimos que les ibamos a follar nosotras en lugar de ellos a nosotras. Nos incorporamos, me senté encima de Andrés metiendome su polla hasta el fondo y lo mismo hizo Claudia con Gabriel, subiendo y bajando sobre sus penes hasta conseguir corrernos los cuatro casi al mismo tiempo.

Yo que como tu Mónica soy multiorgásmica aun aguantaba mas y mi coñito todavía deseaba tener otro pene dentro de si, pero tanto Gabriel y Andrés después de tres corridas necesitaban tiempo para recuperarse, así que me fui junto a una pareja que había estado follando en la cama de al lado de las nuestras y siguiendo el ritual que se hace por aquí, me tumbe a su lado y acaricie levemente las nalgas del chico, ese es el gesto que se usa para indicar que se quiere follar con la pareja en cuestión, respondieron a mi caricia, acariciandome el los pechos y el coño, mire a Gabriel y vi en su mirada el morbo que siempre le da verme follar con otro, abrí bien mis piernas y le dije al chico que me la metiera bien adentro que todavía estaba caliente, me levanto las piernas sobre los hombros y me la metió entera, follandome con embestidas fuertes y hondas mientras ella me besaba en la boca y me acariciaba los pechos, cuando nos corrimos el yo me tumbe teniendo a mi izquierda a Gabriel y a mi derecha al tío que me acababa de follar, cada uno de ellos chupandome un pezón.

Así termino la noche en que vivimos nuestro segundo intercambio de parejas, que empezó a cuatro y termino a seis.

HISTORIA DE UN RELATO

Hasta el día en que este relato cayó en mis manos, nunca creí que me pudiera excitar tanto con la lectura erótica, ni tan siquiera yo misma me había planteado leer algún libro sobre el tema y por supuesto siempre consideré que mí vida sexual la tenía resuelta con las típicas noches de sábados y alguna que otra noche esporádica y sin la ayuda de la lectura.

Pero rebuscando entre unos papeles de mí marido una mañana, encontré el relato en cuestión, al principio no le dí mucha importancia y lo llevé para el salón para leerlo más tarde, pero tengo que reconocer que pasé parte del día pensando como sería un relato erótico e imaginando cosas. Llegada ya la noche y estando los dos le pregunté de que iba aquel libro, me contestó que era un simple relato erótico y que se lo habían dejado, creo que se ruborizó un poco, con lo que mí curiosidad aumentó por leerlo.

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MIMOS EN EL AVION

Cuando llegué es mañana a la oficina la secretaria me dijo que el presidente de la mutual me quería verme de urgencia. Concurrí de inmediato ya que sabía que era un tipo de pocas pulgas y no quería tener ninguna sorpresa. Es un hombre elegante, atractivo, con un buen lomo, fruto de su concurrencia diaria al gimnasio y es difícil que una mujer que lo conozca no se haga los ratones con tener algún affaire con él, sobre todo conociéndole la fama de Don Juan que le atribuyen. Pero está casado y justo con la hija del dueño de la empresa y a raíz de ello era que ocupa ese cargo en la mutual.

Yo sabía por algunos comentarios que me habían llegado que el “presi” siempre me había elogiado como mujer, aparte de reconocer mis virtudes laboras y que, como me dijo un amigo un día estaba caliente conmigo pero nunca se había insinuado para nada.

Yo también soy casada pero mi esposo hace tiempo que no me da mucha bolilla que digamos. Hacemos el amor de vez en cuando y a las disparadas. Apenas me la mete acaba y cuando no está cansado y se pone a leer se duerme apenas pone la cabeza sobre la almohada. No me da lugar a tener sexo como a mí me gusta y eso me tiene mal, me pone muy nerviosa y ando de mal humor. No quiero que se note mucho en la oficina porque no me gustaría que me dijeran “malco” como le dicen descaradamente a la gerente general, ya que me considero una mujer atractiva para cualquier hombre y no una vieja avinagrada como ella.

Sabía que el presidente tenía una predilección que siempre que podía la llevaba a cabo. Le gustaba que se la chuparan. De ello me enteré accidentalmente una vez que pesqué la conversación de su secretaria con una de las abogadas. Según comentaban las mujeres, cuando él te llamaba con cualquier excusa a su despacho te acosaba tanto que terminabas mamándosela porque el muy sinvergüenza amenazaba con echarte si no lo hacías.. Parece, por lo que contabas estas dos mujeres que no se habían dado cuenta de mi presencia en el toilette que al mejor estilo Bill Clinton era rápido para desenfundar y te pedía el favor a la que ninguna se negaba. Generalmente éstas recibían luego una promoción o un premio adicional, así que muchas esperaban ansiosas el acoso del presidente, el que como dije más arriba no estaba nada mal, todo lo contrario.

A mí nunca me había sucedido nada y eso que eran frecuentes las visitas que le hacía. Hasta empecé a desconfiar de mis virtudes femeninas porque nunca me había insinuado lo más mínimo. Siempre hablamos de trabajo y eso que, modestia aparte, a veces me venía vestida para matar..

Bueno, siguiendo con mi relato, concurrí a su oficina y me informó que esa noche teníamos que viajar al sur porque se había presentado un problema en una de las sucursales y había que resolverlo de inmediato. No me dio alternativa. Tenía que viajar sí o sí, justo en ese momento que yo tenía bastante trabajo con mis otros clientes. Ya había reservado los pasajes y como íbamos a regresar recién a la mañana del otro día me sugirió que fuera a preparar mi maleta que él me esperaba al anochecer en el aeroparque.

A mi esposo no le hizo ninguna gracia que le avisara de golpe que me ausentaba por casi dos días pero no opuso tantos reparos. Pienso que habrá recapacitado que si estaba ausente de su cama no le exigiría que me hiciera el amor y eso lo confortó. El no era celoso y pensaba que yo siempre le sería fiel. Cuán equivocado estaba, yo ya me estaba cansando con su actitud y podía llegar a hacer cualquier cosa como se verá.

Ya instalados en el avión él gentilmente me ayudó a buscar mi cinturón y mientras me acomodaba la pollera observé que me estaba mirando las piernas sin disimular. Lo que sucedió es que al moverme se me había levantado bastante y estaba mostrando más de lo debido. El mantuvo su mirada en el portaligas que sujetaba mis medias y dejaba ver parte de mis blancos muslos y puedo decir que mi estima de mujer subió de repente, sobre todo cuando mirando de reojo noté que su miembro comenzaba a crecer dentro del pantalón.

Iniciamos una conversación trivial y él comenzó a elogiarme sin más. Habló sin ningún tipo de empacho de lo bonitas que eran mis piernas y de lo bien que me sentaba la pollera corta. También elogió mi blusa, que era un poco transparente y dejaba traslucir uno de esos corpiños de encaje muy seductores que me gusta usar que dejan casi medio pecho a la vista.

Me susurró al oído que era una mujer muy sensual y noté de golpe que empezó a ponerse incómodo como si algo le molestara. El avión ya estaba en vuelo y realizó un movimiento como para pararse e ir al toilette pero como las azafatas estaban pasando con un refrigerio no le daban lugar a ello.

Lo noté molesto y empezó a traspirar. Cómo observé sus movimientos raros le pregunté si le pasaba algo y me respondió que no.

Cuando apagaron las luces de cabina y vi que continuaba dando vueltas en su asiento en forma molesta le volví a preguntar y esta vez me contestó que sí pero que no podía contarme qué era.

Preocupada le dije si quería que llamara a una de las azafatas y se me ve que no aguantaba más porque pidiéndome disculpas por si me ofendía me dijo que el motivo de su malestar se lo había causado yo. Que le había provocado la erección más grande de su vida, que estaba desesperado y que su miembro parecía que iba a estallar dentro de su ropa interior.

Pensé que me estaba haciendo el verso para que se la chupara, dado su fama, pero al mirarlo pude darme cuenta que tenía una prominencia tipo carpa en su pantalón, así que -a pesar de la oscuridad reinante- puse un abrigo que tenía sobre mi falda arriba de su entrepierna y jugándomela descaradamente le puse la mano arriba sobre su bulto. No era que tuviera miedo al despido ni que aspirara a una gratificación extra de dinero, ya que con mi profesión me desenvolvía perfectamente, tenía bastante trabajo y ganaba buen dinero. Lo mío pasaba más por el abandono sexual que tenía de parte de mi esposo y porque ese hombre realmente me interesaba como tal.

Lo hice todo muy lento para que no pensara que era una cualquiera que se la pasa acariciando la primera verga que se le aparece. Lo veía transpirar y le dije que pensaba que sabía cuál era la solución para su problema, que me dejara actuar.

Traté de bajarle el cierre despaciosamente por temor a lastimarlo. El me ayudó y entre los dos llegamos a su sleep. Metí mi mano por arriba y lo primero que encontré fue una mata vellosa e inmediatamente su pija que no se como no se había quebrado ya que estaba casi toda doblada.

Cuidadosamente pero decidida la empuñe y con mucho cuidado la puse en forma vertical y ahí sí, zafó del calzoncillo y la pude sacar afuera. No podía abarcarla toda con mi mano. Estaba en un estado impresionante. Su cabeza parecía a punto de estallar. Nunca había visto una verga en ese estado. Era realmente enorme. Yo no había conocido muchas pijas más aparte de la de mi marido ya que únicamente lo había cuerneado con cierto amigo de la infancia que me encontré de casualidad un día a la salida de un cine y como estuve siempre muy caliente con él y él conmigo, según me confesó esa noche cuando fuimos a tomar algo para festejar el reencuentro, accedí sin mucho esfuerzo a acostarme con él. Me acuerdo que mi marido había viajado por trabajo al interior y por eso yo había ido sola al cine porque estaba aburrida y no tenía problemas en llegar a cualquier hora a casa.

Me acomodé sobre su hombro como si fuera a dormirme y despacio, muy despacio comencé a acariciársela suavemente moviendo mi mano de arriba para abajo y viceversa dejando que la piel corriera entre mis dedos. Tocaba el agujerito del glande y volvía a repetir la acción. Me daba cuenta que su respiración cambiaba de ritmo.

Después de un instante de pajearlo con mi mano me incliné un poco más pasando por debajo de su brazo y me llevé su pija a mi boca y comencé a mamársela. El bajó su mano y comenzó a acariciarme las piernas hasta llegar a mis nalgas por la posición en que me encontraba. Lo hacía en buena forma y me estaba empezando a calentar.

Yo mientras tanto seguí con mi tarea, que la verdad no me disgustaba. Le daba vueltas con mi lengua alrededor del glande, me detenía en la corona, en el frenillo y trataba de introducírmela toda en mi boca lo que no era posible debido a sus dimensiones. Le acaricié los testículos con mi mano y él empezó a estremecerse.

Me susurró que me la sacara de la boca ya que estaba por acabar. No le hice caso y aceleré el trámite acompañando la succión de mi boca con los movimientos de mi mano. Quería que eyaculara dentro mio. A mi esposo nunca lo había permitido que lo hiciera y una vez que tardó en sacarla y me salpicó la cara me puse furiosa pero con este hombre era distinto, no sé que me pasaba, me había liberado de golpe y quería mamársela hasta la última gotita.

El presintiendo que no puede aguantarse más intenta apartarme nuevamente pero no lo dejo y descarga toda su leche dentro de mi. No me resultó tan desagrabable el sabor de su leche. Me acuerdo haber leido en un viejo libro de Jacqueline Susan que tomarla o ponérsela por la cara era beneficiaria para la salud. No se si era cierto o no pero no me disgustó el hacerlo.

Le pasé la lengua por toda la verga hasta que no quedó una sola gotita y se la volví a guardar en su lugar. Como ya estaba algo fláccida no tuve inconvenientes. Le subí el cierre del pantalón y me incorporé en mi asiento.

Entonces él me beso en la boca y le pregunté si había solucionado su problema contestándome sonriente me dice que sí. Comienza de inmediato a acariciarme las piernas y me agradece lo que hice por él mientras va subiendo hasta llegar a mi bombacha. Hace entrar la mano por el borde y apoya su mano sobre mi concha. Juega con la raya y hunde sus dedos en la abertura comprobando que estoy toda mojada.

Nos acariciamos por un rato hasta que se encienden las luces.

Cuando llegamos al hotel tomamos dos habitaciones separadas pero contiguas y al rato nomás estamos desnudos los dos dentro de mi cama.

Me besa apasionadamente y luego baja hasta mis pechos y comienza a formar círculos alrededor de mis pezones con su lengua. Estos se ponen duros de inmediato. Se detiene y pasa a besarme el vientre y salta luego a la parte superior de mis piernas evitando adrede mi concha.

A esta altura ya estoy excitadísima y a punto de terminar. Le estaba por decir que me la chupara porque no aguantaba más cuando siento que su lengua se hunde en mi preciado tesoro. Gemí intensamente y mis jugos se escurrieron y él se retiró.

No podía aguantar más y estaba tan excitada que le pedí que me penetrara. Separé bien las piernas para facilitarle el camino aunque no le resultaría difícil porque estaba totalmente empapada. Fue descendiendo lentamente y su pija se colocó a las puertas de mi conchita.

Lo tomé de la cintura y lo empujé hacia abajo hasta que comenzó a penetrarme lentamente. Cuando lo tuve bien adentro recién comenzó a bombear. Yo temblaba del placer que me estaba dando su hermosa verga rozando las paredes de mi vagina. El seguía embistiendo, sentía su miembro palpitar en mi interior y sabía que estaba a punto de acabar. Disminuyó el ritmo y esperó a que mi cuerpo se recuperara.

Mi aliento se transformó en jadeos. Nos mirábamos dulcemente a los ojos sin decirnos palabra mientras nuestros cuerpos se estremecían en un orgasmo simultáneo. Nos quedamos dormidos abrazados, con su pija dentro de mi conchita. Así terminó la noche.

Durante el día siguiente resolvimos los problemas de la sucursal y volvimos al atardecer. El viaje de vuelta fue distinto. Solamente hablamos de trabajo. Al llegar a Buenos Aires nos despedimos con un beso y nos fuimos cada uno para su casa.

Al día siguiente en la mutual todo siguió cómo si nada hubiera acontecido entre nosotros. Me parece que es lo mejor. El no puede dejar a su mujer y yo trataré de conseguirme una aventura de vez en cuando, si es como ésta mucho mejor, para suplir las falencias de mi marido.