En un hotel de Valladolid

Hola a todos, después de ser un fiel lector de vuestros relatos. He decidido compartir con vosotros algunas de mis experiencias. Espero que os gusten y poder ir mejorando con vuestros comentarios.

Me presentare soy David un madrileño de 33 años, de 1.79m de estatura, con los ojos marrones, y el pelo cortito color castaño. Aunque no soy un ejemplo de deportista, hago algo de bicicleta y esquí. Soy de complexión normal tirando a delgado. No me considero un guaperas, pero si tengo según mis amigas, cara de golfo mujeriego. Que la verdad, me ha servido a lo largo de estos años de gancho para poder poner en práctica muchas de mis fantasías y deseos.

Llevo años trabajando en una empresa de consultoría, de esas que te hacen estar cada semana en una ciudad. Esta historia me sucedió en el 2006, por aquel año estuve tres meses de lunes a viernes, en un proyecto en Valladolid, era uno de esos proyectos que te exprimen. Entrabamos a trabajar a las 8.30 y salíamos a vuelta de las 22.00 de la noche, por lo con el traje oficial oscuro, camisa blanca y la corbata aun intacta, nos íbamos a picar alguna tapa por “el corcho”, “la taberna” y otros bares de Valladolid. Al final siempre acabábamos la jornada en un irlandés que estaba enfrente de nuestro hotel, el Felipe IV, y os juro que era de esa época con un estilo anticuado en decoración y de esos que tienes que hacer un “trasbordo” en una de las plantas para cambiar de ascensor y poder seguir subiendo.

Ya era el segundo mes que estaba allí y además jueves, así que no estaba para hacer más esfuerzos laborales por ese día:

– Oye Jaime son las 21.00 y jueves. Yo ya no tengo la cabeza para seguir pensando en cómo resolver esto. ¿Nos vamos a cenar?

– Por mi perfecto, mando un mail, y nos vamos a tomar unos pinchos. Que además hoy es jueves y podemos liarla un poco más, que mañana solo curramos hasta las 15.00.

– Pues si te parece nos vamos al Vino tinto, a tomar un lechazo. Así luego podemos tomar unas copas en el irlandés sin que acabemos tan perjudicados como la semana pasada por no haber cenado.

– Por mi perfecto, aunque creo que lo de perjudicado no es por comer poco sino por beber mucho ja ja ja.

Después de tomarnos unas cervezas, un lechazo y una botellita de Pesquera, nos dirigimos hacia nuestro hotel con un puntito de alegría. Durante el camino íbamos hablando de las tetas que tenia la camarera del bar irlandés de enfrente del hotel, y discutíamos sobre cuál de las dos estaba mejor, si las tetas espectaculares o la del tatuaje en el culo. Lo bueno de las ciudades como Valladolid, es que todo está cerca, así que en seguida llegamos al bar. Como de costumbre eran las 23.30 y no había más que unos chicos jugando a los dardos con sus novias y las dos camareras que habían estado alegrándonos estos últimos meses.

– Perdona, me puedes poner.

– Si, un Brugal con coca-cola y un Gin Tonic de Bombay, no?

– Si, muchas gracias. Oye, o tienes buena memoria o venimos mucho aquí

– Las dos cosas pero sobre todo, que nos toca irnos siempre más tarde por vuestra culpa.

– Hombre, pues nos lo tenias que haber dicho, si nosotros estamos alojados ahí en frente y nos da igual seguir la fiesta allí.

– Para la próxima os lo digo. ¿de donde sois?

– Me llamo David y soy Madrid y aquí mi amigo Jaime de Ávila. Y cuál es tu nombre y el de tu compi, porque en alto no suena bien que os llamemos la del tatú en el culo y la de las tetas espectaculares.

– Ja ja ja No, no suena bien. Y como no me has visto el culo deduzco que yo soy la de las tetas, Anda que ya te vale, a ver si mañana cuando me vuelvas a ver te suena bien. Me llamo Patri y mi compi se llama Sara.

– Encantado Patri, y siento que os acordéis de nosotros todas las noches por tener que cerrar más tarde

– Quien te dice que me acuerdo de ti por eso? A lo mejor me acuerdo de otra forma

– Ups! Tocado y hundido. Voy a necesitar un chupito para reponerme ja ja

– Bueno, en serio estáis alojados en ese hotel?

– Sí, pero no pienses que juntos, son habitaciones separadas ja ja ja

– No si yo no pienso, soy más de actuar, jaja Bueno entonces que, os pongo unos chupitos de ron o lo dejamos para la fiesta de vuestras habitaciones separadas

– Hombre pon unos ahora y para luego ya vemos si tienes que traer alguna otra botella

-Cada vez que se apoyaba en la barra para hablar conmigo, podía ver que el sujetador negro que llevaba no conseguía abarcar todas sus tetas. No podía dejar de pensar en mordisquear esos pezones, mientras se sentaba sobre mi polla. Que en ese momento estaba ya tan dura, que era difícil disimular.-

– David, sabes hasta hoy tú eras el del culo bonito con traje. Pero acabo de darme cuenta que con el traje y así tan cerca. Voy a tener que llamarte el de la tienda de campaña. –tenía una erección considerable y con un pantalón de traje se nota mucho mas-

Justo cuando mejor se ponía la conversación, entro por la puerta un chico y fue directamente hablar con Patri.

– David, perdona pero tengo que llevar a mi hermano a casa, que se ha puesto malo. Así que lo de los chupitos de después lo vamos a tener que dejar para mañana.

– Qué pena, y no puedes venir luego.

– Hoy ya no, mañana te prometo que seguimos por donde lo hemos dejado.

– Está bien, pero nosotros mañana no estamos. Así que nos vemos el lunes.

Antes de irse se acerco para darme dos besos, aunque parecía casual se acerco lo suficiente para notar mi polla. Y no pude evitar dar un pequeño espasmo con la polla al notar ese cuerpo rozándome. Ya era la 1.00 y con el calentón que llevaba lo mejor era irse a dormir, -No soy de los que les gusta pagar por sexo-

– Jaime, que nos vamos o quieres otra?

– Por mi nos vamos, Esta tiene novio y no está por la labor de hacer ninguna fiesta después así que para el hotel.

Entramos por la recepción del hotel, y nos dirigimos hacia los ascensores. Aun me duraba la erección, y estaba tan excitado de pensar en el lunes que si no es por Jaime me pierdo una de las mejores noches de mi vida.

– Espera hombre, no des al botón que la señorita también sube.

No sé de donde apareció, pero entro en el ascensor una chica morena de unos 30 años con el pelo rizado, llevaba un vestido gris de lana ajustado que además de dejar una buena parte de sus piernas al aire, hacía que se marcara perfectamente cada curva de su cuerpo. Estaba muy bien proporcionada, aunque su mejor característica no la descubrí hasta que entro en el ascensor y vi un culo respingón que ese vestido tan ajustado lo resaltaba aun mas.

– Perdone, A que piso va?

– Al cuarto por favor.

No pude evitar acercarme a ella con la polla aun empalmada, con la excusa de presionar el botón del 4. -Durante el breve viaje no pare de observar cada milímetro de ese culo.-

– Joder David, con patri, de cerca sus tetas son más espectaculares. No?

No tuve que responder porque el ascensor llego al cuarto piso, aunque si vi como la chica sonrió con el comentario y me miro. La dejamos salir educadamente primero y fuimos detrás de ella. Ya que nosotros teníamos que hacer trasbordo para coger otro ascensor hasta el 6. Justo en el mismo pasillo donde se cogía el otro ascensor la chica se paro en la habitación 431. Educadamente la dijimos buenas noches y continuamos hacia el ascensor.

– Joder, Jaime has visto que culo tenia la morena

– Si, tú entre el culo y las tetas de patri vas a tener que estar toda la noche a pajas.

– Ya, la tenía que haber dicho algo.

– Si que si quiere descargarte jajaja

– Bueno Jaimito mañana a las 7.50 abajo para desayunar. Ok?

– Vale, Y tu a dormir no te vayas ahora de putas jajajaja

Llegue a mi habitación y recordé la historia de un compañero de trabajo que contaba que se había follado a una tía que no conocía en un hotel de argentina, era la típica historia que no te terminas de creer. Pero que aquel día no sé si por el alcohol o el calentón que llevaba decidí probar, además tampoco pierdes nada. Así que cogí una hoja de las que hay en los escritorios de las habitaciones de hotel y escribí:

“No he sido capaz de decir nada. Pero no puedo irme a dormir sin que sepas que me has dejado hipnotizado con ese vestido. Creo que te has dado cuenta. Si te apetece que tomemos algo ahora llámame. Mi habitación es 608”

Doble el papel y me dirigí a su habitación. Podía ver la luz del baño por debajo de la puerta y oía la televisión. Así que solté la nota por debajo de la puerta y me subí a mi habitación. Allí estaba sin quitarme aun el traje en la habitación esperando que sonara el teléfono. Pasaron como 5 minutos y estaba ya decido a quitarme el traje y hacerme una buena paja. Cuando sonó el teléfono

– Hola quién es?

– Hola soy la chica de la 431, Muchas gracias, me ha gustado mucho tu nota

– A mí me has gustado mucho tú. Por eso te escribí la nota Quieres que tomemos algo

– Es un poco tarde. Sabes de algún sitio abierto ahora?

– Solo el bar de enfrente pero cierra a las 2.00 y es la 1.15. Quieres que tomemos algo en mi habitación o en la tuya. Tenemos mini bar

– Bueno, pues pásate por mi habitación que ya sabes dónde está.

No sé porque pero estaba nervioso, y excitado. No hacía más que imaginarme como seria follarme ese culo. Mi corazón latía a 200 por hora y mi polla estaba tan dura que pensé que me iba a correr enseguida. Antes de salir de la habitación cogí las dos botellas de benjamín del mini bar.

Estaba justo enfrente de la puerta así que me coloque la corbata y llame a la puerta. Oí como se acercaba por el taconeo, mi respiración se entrecortaba.

– Hola de nuevo, pasa

– Hola, he bajado los dos benjamines de mi mini bar por si nos hacía falta más bebida.

La habitación era igual que la mía tenía dos camas individuales con una mesilla en el centro, una mesa de escritorio con una televisión encima y un armario en uno de los laterales de la habitación en paralelo a la cama. Me senté sobre una de las camas pegado a la mesilla, mientras ella se sentó justo enfrente.

– Seguro que si nos hace falta. Así que te gusta mi vestido?

– Bueno…me gusta tu cuerpo y como se ajusta al vestido. je je

– Qué situación más rara. Esto nunca lo había hecho. Pero la verdad me ha dado morbo y curiosidad tomar algo contigo.

– Yo tampoco lo había hecho. Y la verdad pensé que no llamarías.

– Pues ya ves que si lo hice, a lo mejor ha ayudado que te hayas acercado a mí para dar al botón. te he notado algo ..

– Algo que…

– Bueno parece que las tetas de la chica esa que decía tu amigo te han excitado un poco.

– Je je. Bueno eso un poco pero tú me has terminado de rematar. Tienes un culo espectacular. Encima con solo el tanga se te nota mucho más?

– Tú crees que llevo tanga? (se levanto y dio una vuelta para que pudiera obsérvalo bien)

– Yo creo que sí. Que llevas uno pequeño de esos de hilo.

– Pues te has confundido, ahora no llevo nada. Así que te toca beber un poco de champagne. Como penalización a tu poca observación.

– Ahh con que ese es el juego. Si no acierto con mis observaciones bebo. Mmm Me gusta. Creo que puedo ganar, así que te toca

– Lo de ir con traje, que es por ser comercial?

– No soy consultor informático, lo del traje es para poder ligar en los ascensores.

En ese momento cogió la otra botella de benjamin que estaba aun cerrada y la destapo, el movimiento que hizo con la mano al tirar del corcho, hizo que empezará a salir con fuerza el champagne, con mucha destreza acerco su boca a la boca de la botella para intentar desperdiciar lo menos posible, la espuma cayendo por la comisura de sus labios parecía una enorme corrida, por lo que no puede evitar soltar un

– Joder, como me acabas de poner, verte beber así me ha encantado

Ella tan solo se limito a mirarme y sonreír mientras comenzó a juguetear con la botella, la iba acercando a su boca como si fuera una polla, dejándola entrar un poco y sacándola, mientras con sus labios agarraba a boquilla como si fuera a succionar todo el champagne, estuvo con el jugueteo lo suficiente como para que mi polla empezara ya a estar tan dura que tenía que estar colocándomela constantemente. Cogió una vez más la botella y se la llevo a la boca dando un trago y dejando escapar un poco de su boca, que iba recorriendo su barbilla, hasta perderse por el escote de su vestido.

– Tengo ganas de follarte por todos tus agujeros, hasta por donde nunca te hayan follado, Quiero ver si lo haces igual de bien con mi polla que con la botella.

– Mmmm… Creo, que te toca beber a ti, no hay ningún sitio por donde no me hayan follado. – Alargo el brazo para acercarme la botella-

– No necesito la botella, prefiero beberme lo que se te ha caído por el cuerpo.

– Y a qué esperas,

Estaba deseando oír esas palabras me levante y me acerque a su cama recostándola sobre ella, quedaban sus piernas colgadas por uno de los laterales. Y mi cuerpo encima del suyo, comencé a besar esos labios carnoso, dándola pequeños mordiscos, Aun estaban frescos por el champagne, Note como su cuerpo se arqueaba para poder sentir mi polla sobre sobre su coño, mis manos acariciaban el interior de sus muslos, según iba subiendo la mano, sus besos se hacían más intensos. Cada vez la respiración era más entrecortada, note como su pequeña mano agarraba mi polla por encima del pantalón, podía sentir su deseo por la fuerza con la que la agarraba. Mis labios empezaron a recorrer su cuello, haciendo el mismo camino que había realizado el champagne minutos antes. Ahora mi cuerpo estaba algo más abajo y desde esta posición ella no podía tocar ya mi polla, por primera vez esa noche era yo quien dominaba la situación. Mi boca estaba mordisqueando los pezones por encima del vestido, mientras mi dedo índice empezaba acariciar su coño desnudo, sentía sus flujos mojar mis dedos –estaba realmente cachonda- y aproveche esto para lubricar su culo con sus propios fluidos, el tener apoyadas la piernas en el suelo le permitía arquear sus caderas para que mi camino del clítoris a su pequeño agujero del culo fuera más accesible.

– Si, por favor sube un poco mas quiero sentir esas manos dentro

– Shhh, soy yo quien lo decide. Ahora, quítate el vestido quiero ver lo mojado que esta ese coño.

Se incorporo un poco en la cama, pero no deje de acariciar su coño con mis dedos, su cara estaba desencajada, abría la boca como buscando una bocanada de aire que la recuperara, sus mejillas estaban acaloradas y sus ojos mostraba la resignación de estar totalmente entregada.

– Mmm parece que esta putita quiere algo, quieres que te de mi polla?

– Siiii… acercarte que te quite ese pantalón, quiero ver como sabe esa polla.

Con sus pequeñas manos me agarro del culo para poder estar más cerca de ella, y desabrocharme el cinturón, mi posición en ese momento era perfecta, podía ver sus tetas balanceadas hacia mi polla y suspendidas con un sujetador morado, no pude resistirme a introducir mi mano entre el sujetador y las tetas para pellizcar uno de los pezones mientras ella soltaba un pequeño grito mezcla de dolor y excitación. Estaba tan entregado a pellizcar a esos pezones que note que ya había desabrochado el cinturón y el pantalón, cuando mi pantalón ya estaba por los tobillos. Mire hacia ella y vi que alzaba la mirada con una expresión satisfacción…

– Ya puedo probar tu polla

– Estas siendo una puta muy obediente así que puedes probarla.

– Me encanta ser tu puta, que me mandes lo que tengo que hacer. No quiero que pienses que esta puta no sabe darte placer

No había terminado de decir esas palabras cuando ya tenía su boca mordiendo mi polla por encima del calzoncillo, esto hizo de inmediato que sobresaliera la punta justo por encima de la goma, volviéndome a mirar para que la diera mi consentimiento. Se acerco hacia la punta succionándola con sus labios. Mis dedos apretaban con fuerza sus pezones cada vez que su boca avanzaba hacia mi polla, me bajo los calzoncillos para así poder masajear mis huevos mientras recorría toda la polla con la lengua. La recorría desde los huevos hasta la punta, y no dejaba de mirarme cada vez que se introducía la polla en la boca,. -Con más de la mitad de mi polla dentro de esa boca no iba aguantar mucho mas- empezó a pajear la polla mientras la tenía en su boca que la sentía ardiendo. -No dejaba de mirar lo bien que me estaba haciendo esa zorra la mamada-, acelero el ritmo succionando con muchas más fuerza.

– Si si muy bien sigue así que voy a darte toda tu espuma zorrita – miro hacia mí y abrió un poco la boca dejando caer toda la saliva acumulada por mi polla, volviéndosela a meterse en la boca-

Ahora mis manos se apoyaban en su cabeza estaba a punto de correrme,

– Ahhhg!!! sigue sigue puta que me corro ahhgg!!! – notaba como mi semen empezaba a salir de mi polla, nada mas sintió el primer chorro saco mi polla de su boca dejándola lo suficientemente cerca para que siguiera cayendo el resto de mi semen sobre su boca y parte de su cara-

– Mmm… que bien me ha comido la polla esta zorra!!

– Shhhh.. espera que esta putita no la ha limpiado – y comenzó a limpiar toda la polla con su lengua, lo hacía despacito, mientras con una de sus manos empezaba a tocarse su coño

– Para!!, ¿Que estás haciendo?. No te he dicho que puedas tocarte el coño.

– Es que…

– Que pasa que la putita esta cachonda y quiere correrse, no? Túmbate, vamos a ver lo cachondo que esta ese coño y se es hora de que se corra.

Me arrodille en el suelo, acercando sus caderas al borde de la cama y empecé a recorrer su coño con mi lengua – estaba totalmente húmedo- jugaba con su culo, lubricándolo con la mezcla de mi saliva y sus flujos. Introducía uno de los dedos y aceleraba los movimientos de mi lengua sobre su clítoris -que estaba realmente hinchado-

– Si s si por favor no pares. Sigue sigue que me voy a correr

Ya tenía el culo más dilatado y era ella la que hacia fuerza para que se metiera el dedo más adentro, resbale mis dedos por su coño para recoger más fluidos que lubricaran su culo y metí de golpe dos de mis dedos mientras ahora mi boca succionaba su clítoris. Su cuerpo se arqueo – mis dedos entraron hasta los nudillos- y note como su coño empezaba a correrse

Se quedo totalmente callada sobre la cama, me reincorpore y mi tumbe al lado de ella.

Parece que si estaba cachonda esta zorra. -Me miro y sonrió –

Bueno parece que tu polla sigue cachonda. Podrías terminar lo que has empezado con tus dedos? Quiero sentir como se corre esa polla en mi culo. – se puso boca abajo y puso algo de saliva en su mano y se la acerco a su culo- No querías mi culo en el ascensor?

Me puse detrás de ella, poniéndola una almohada doblada debajo de las caderas para que quedara ese culo más expuesto. –Tenía una vista perfecta, un coño totalmente depilado aun hinchado del orgasmo y su agujero del culo listo para ser penetrado- Acerque mi polla restregándola por su coño y dándole pequeños golpes sobre el culo – plof plof-

– Venga reviéntame con esa polla, por favor

– Toma putita, te he dicho que yo digo como te tienes que correr – metiendo mi polla con toda mis fuerzas en su coño-

– Mi polla entraba hasta los huevos, que daban sobre su culo –plof plof plof-

– Ahhhhg me corro….

– Vamos zorra córrete que no voy a parar. Toma … toma.. Te has corrido ya zorra?

– Aahh siii. Que polla, me has destrozado el coño

– Quieta no hemos terminado, no querías que te llenara el culo de semen? Aun no me corrido yo -Humedecí su culo con un poco de saliva y empecé hacer fuerza con mi polla en la entrada de su culo –

– Ah sí si, dale a tu puta toda su polla. Quiero sentirla hasta el fondo

– Mmmm que pronto has aprendido. Toma, aquí la tienes, toma

– Dámelo venga dáselo a tu putita

No aguantaba mucho mas, note como mi polla se hinchaba y mis huevos se contraían. DI una última embestida con tanta fuerza que sus rodillas que estaban sobre la cama cedieron. Cayendo a la vez mi cuerpo y todo mi semen dentro de su culo. -Nos quedamos un rato exhaustos así sobre la cama-

– Chico 608 me ha encantado

– El que ser mi zorra? O que te follara por todos los sitios?

– Las dos cosas jajaja. Vienes a menudo a este hotel. Me gustaría seguir siendo tú la zorra de la 431 jajaja

– Estaré aquí dos meses más.

Bueno aun coincidí con ella otra vez mas pero eso es otra historia.

Muchas gracias por leerme.

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