Encularon a mi hermanita

Este relato sucedió hace 13 años, cuando mi primo mayor desfloró a mi hermanita de su culito.

Hola a todos los lectores de estos relatos tan calientes. Soy Juan de 23, pero lo que a continuación relataré fue cuando yo tenía 10 años y mi hermanita Valeria 12.

En ese entonces mis padres trabajaban los dos, vivíamos en un residencial, cerca de allí también vivía mi tía Luisa, hermana de mi madre, ella tenía un hijo, mi primo Nicolás que por ese entonces tendría unos 21 años. Este mi primo era un perdido, tenía muchos vicios, fumaba marijuana y bebía licor con sus amigos y para ajustes no trabajaba y lo habían expulsado de los últimos dos colegios, es decir que ni la prepa había terminado.

Mi hermanita Valeria, era una niña muy bonita, con cabello güerito, ojos verdes, delgadita, con pequeños senos, pero una linda colita. Ella era muy despierta y extrovertida, a los 11 años tuvo su primer novio y siempre le gustaba andar con chicos, claro que de su misma edad, era demasiado coqueta para su edad.

Ese día mi madre y mi padre saldrían a una boda lejos de la casa. Para no dejarnos solos mi madre le habló a Nicolás para que se quedara con nosotros, mi padre quiso oponerse por el tipo de muchacho que era Nicolás, pero como era hijo de su hermana, mi madre intervino y finalmente se quedó con nosotros esa noche.

Los tres empezamos a jugar juntos, pero yo me daba cuenta que Nicolás no le quitaba los ojos a la colita de hermanita, quien tenía un vestidito corto, él hacia lo imposible por verle las braguitas o tocarle la colita y a cada rato le decía –que buena estas prima!-, mi hermanita se sonreía con él.

Luego Nicolás propuso que jugáramos a la casita, Nicolás sería el papá y Valeria la mamá y yo el hijo. Mi primo lo había hecho para poder tocar a mi hermana. Seguimos jugando, y cuando llegó la noche, como estábamos en nuestra habitación (de mi hermana y mia), había dos camas, yo me quedaría en una y mi primo y mi hermanita en la otra. Nicolás le dijo a Valería que se quitara la ropa, mi hermanita dijo que no quería, pero Nicolás insistió diciendo que no se podía acostar con ropa y que jugaran lo más apegado a la realidad. Mi hermanita se quitó el vestido y se quedó en ropita interior, ella tenía un pequeño sostén y sus senos a pesar de ser pequeños tenían una linda forma, sus pezones se dibujaban debajo de la tela, y abajo mi hermanita aún tenía calzoncito de nena, es decir grande, pero sus formas eran finas y bellas. Nicolás se quitó el pantalón y su camisa, quedándose en calzoncillos. Todo esto me olía mal desde el principio.

Todos nos acostamos. Al rato oí que Valeria le decía algo a mi primo, voltee a ver y vi a Nicolás tratando de besar a mi hermanita acostados en la cama, ella no quería al principio, pero Nicolás nuevamente insistió diciéndole que eso hacían las personas grandes. Mi hermanita cedió y él la besaba, luego le tocaba las piernas y su calzoncito. Valeria trataba de quitarle las manos de encima, pero él era más fuerte y en una de esas, le subió el sostén y quedaron expuestas sus tetitas, unas lindas montañitas de carne, las cuales mi primo comenzó a besar y a chupar por todos lados, mientras Valeria trataba inútilmente de impedirlo. Yo estaba como congelado en la otra cama, no sabía que estaba sucediendo y no sabía que hacer.

Nicolás además le bajó el calzoncito a Valeria, pude ver la rajita, casi sin pelitos, de mi hermanita y la mano de mi primo tratando de manosearle el sexo. Al pasar los minutos Valeria fue perdiendo fuerzas y finalmente cayó en el juego de Nicolás. Yo era solo un observador de todo lo que pasaba. Nicolas mamaba con deseo los senos de Valeria, chupaba con los labios los pezoncitos y luego los apretaba, luego sacaba la lengua para lamerlos, mi hermanita cerraba los ojos, al principio ella se sentía incómoda, pero luego la excitaban. Al mismo tiempo él jugaba con los labios vaginales de ella, utilizando los dedos de una de sus manos. Valeria comenzó a gemir. –Verdad que te gusta!!- le decía ahora él.

A Nicolás no le importaba que yo fuera testigo de todo lo que ocurría. Comenzó a lamer el cuerpo de mi hermanita empezando en sus senos y fue bajando hasta detenerse en su rajita, le abrió las piernas y se la sujetó para que no las cerrara, luego inició a darle lengüetazos en su chuchita abierta como si fuera un perro, mi hermanita gemía y le decía que no, qué parara, pero su voz se quebraba de la excitación que estaba embargándola en ese momento, ya que Nicolás ya tenía cierta experiencia en el sexo oral.

Nicolás también usó sus dedos para acariciar la rajita de Valeria, los gemidos de ella se hacía cada vez más fuertes. Yo ya tenía una erección de estar viendo toda esa escena. En eso, Nicolás se puso de pie, colocó a mi hermana boca abajo con las piernas abiertas, las lindas nalgas paradas de Valeria quedaron al aire y a su disposición, luego tal como hizo con la rajita, comenzó a besarle las nalgas y chupárselas, le pasaba la lengua por toda la rayita incluyendo su ojito del culo, Valeria trataba de poner sus manos por detrás para detenerlo, pero igual, no pudo evitar que mi primo se diera un festín al comerle su apetecible traserito. Yo ya me acariciaba mi pija de lo caliente que ya estaba.

Al igual que antes, Valeria silenció sus quejidos y luego regresaron en forma de gemidos de placer, a mi hermanita le estaba gustando el tratamiento de Nicolás. En eso vi a mi primo quitarse los calzoncillos, le pude ver su verga con los cojones peludos, la tenía bien parada, le saltaban varias venas en el tronco, la mia era pequeñita en comparación con la suya. Se fue subiendo y montando sobre las nalguitas de Valeria, acomodó su verga entre las nalguitas de mi hermana y comenzó a empujar, ella gritaba que no lo hiciera, pero nuevamente sus quejidos eran débiles, poco a poco vi como su verga se iba metiendo en las nalgas de Valeria, debo indicar que al principio crei que la estaba penetrando en su rajita, como yo había visto en revistas o internet, pero cuando mi primo comenzó a moverse metiendo y sacando su verga, pude ver bien, él la estaba enculando, se la metía en su ojito del culo!, se notaba que el culito de mi hermanita era estrechito en comparación con la gorda verga de Nicolás.

Valeria gemía y se quejaba como de dolor, pero el la tenía sujetada y además estaba completamente encima del cuerpo de mi hermana que yacía boca abajo. Mi primo se movía fuerte ensartándola totalmente después que la sacaba, se le notaba muy excitado y no medía su fuerza. Yo estaba por correrme allí en mi cama.

Los gritos de Valeria cesaron como antes, y luego se convirtieron en gemidos que parecían más de placer que de dolor. Ella dejó de oponerse. Nicolás se movía como si estuviera cabalgando una res. Yo podía ver la verga y el orto de ella fundirse en uno solo. Los gemidos de Valeria eran más encendidos.
-Te gusta primita como de cojo?, te gusta?, te gusta?- le preguntaba repetidamente.
-..Sssiii!- decía mi hermanita ahora gozando de la sodomización que le daba su primo.

Nicolás se cansó de penetrarla en esa posición, ya que se tenía que apoyar de sus brazos, asi que sin moverse mucho, la puso de lado, el detrás de ella y levantando una de sus piernitas la siguió penetrando por ano. Valeria se dejó colocar

Luego de varios minutos asi, oí a Nicolás gritar que se venía, en eso comenzó a darle martillazos secos al culito de mi hermanita, él estaba acabando en el recto de ella. Cuando terminó él se paró para vestirse, yo me hice el dormido, estaba aturdido y nervioso, lo mejor era cerrar los ojos.

Nicolás se vistió, abrió la puerta y se marchó a la sala a ver Tv. M hermana se quedó quieta en la misma posición en que había sido penetrada. Yo vi y le salía un liquido blanco de su culito, era el semen de mi primo. Luego ella se fue volteando, yo nuevamente me hice el dormido, se fue poniendo su calzoncito y su vestido. Salió de allí y se fue a la habitación de mis padres y se encerró al menos por una hora. Yo me quedé allí acostado hasta que me ganó el sueño, no quería salir.

De lo sucedido no se habló más. Ni yo con mi hermana, ni ella conmigo. Crei que todo acabaría allí, pero jugando con mi hermana dos meses después, ella me dijo que si jugábamos a la casita, le dije que si, ella hizo que me acostara en su camita, pero antes me dijo que me quitara toda la ropa, quedé desnudo, luego ella hizo lo mismo, me acostó de lado atrás de ella, me tomó la pija y me empezó a masturbar hasta que me creció y se puso dura, yo guardaba silencio, debo decir que mi pija a los 10 años era muy pequeña y delgada, la de mi primo tuvo que tener el doble de largo y mucho más gruesa. Valeria se la puso entre sus nalguitas y me dijo que se la frotara en su culito, lo hice, yo estaba excitado ya, mi pija fue metiéndose en su culito después de un rato de estarla frotando, ella me dijo que se la siguiera metiendo, finalmente se la tenía toda dentro de su ano, luego me empecé a mover como lo había hecho Nicolás, Valeria tuvo un orgasmo y yo al verla me corrí como si me estuviera orinando. Todo duró unos cinco minutos.

Nunca más lo volvimos a hacer. Hoy día Valeria ya está casada. Esto es un recuerdo de una relación incestuosa. Yo me masturbo aún pensando en eso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *