Mi experiencia en el transporte

Cierto día regresaba de la facultad por la noche. Tomé un transporte diferente por que iba a la casa de un amigo, yo vestía de negro, zapatos de niña de primaria (color negro) medias transparentes a media pierna, un vestidito de encaje negro y una mascada. Podía sentir las miradas de los sujetos que estaban a mi alrededor, el transporte se iba llenando cada vez más, hasta que en algún momento estaba algo apretado entonces a lado mio había un sujeto que he de confesar no era feo, él me miraba y yo me hacia la que no sabía, entonces tomé el apoyo de un asiento para no caerme por que el conductor conducía como loco, fue entonces cuando él se comenzó a acercar un poco más a mi hasta que mi mano y su pene se encontraron por “accidente” entonces sentí como la tenia de dura, me ruboricé y no podía mirarlo, fue entonces que moví mi mano a manera de acariciar discretamente lo que tenia muy cerca, cada vez se iba poniendo más y más parada, me mordí tanto mi labio que casi me sangra, la verdad es que quería sacarle la verga y que la frotase contra mi trasero el cual vestía una tanga con un moñito rosa, quería tenerla. El sujeto solo me miraba con rostro de querer desnudarme, me excitó un montón. Me comenzaba a poner mojada, podía sentir como algo escurría levemente entre mis piernas, me puso muy caliente el simple hecho de pensar en masturbarnos en el transporte rodeados de tanta gente. Total que al bajar del bus giré mi mano y le apreté el enorme bulto que tenia y solo escuché como se quejó de placer cerca de mi oído mientras pasaba frente suyo restregando mi trasero y su falo durísimo. Adiós chico guapo y caliente.

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