Visita a mi Tía

En el primer verano que salía fuera de mi casa solo conseguí permiso para pasarlo con una prima de mi madre en la ciudad. Fue un viaje con muchas expectativas, yo tenia 16 años y había vivido en un pueblo relativamente pequeño, salvo esporádicas visitas a la casa de esta prima. Ella era mucho mas joven que mi madre y realmente hermosa: bajita, de pelo ensortijado negro, parecía muy delgada pero tenia unas curvas exquisitamente proporcionadas y un par de nalgas redondas y firmes que nunca se preocupaba de esconder vistiendo falditas cortas y pegadas o vaqueros ajustadísimos. Su esposo era un ejecutivo alto y mas bien grueso, también moreno y de buen porte.. Cuando llegué fui muy bien recibido, me asignaron un dormitorio cómodo muy cerca de el de ellos. La casa era cómoda y fresca y estaba en las afueras. Durante la cena bebimos vino, conversamos y finalmente me retiré a descansar… Era de noche cuando unos jadeos me despertaron. No tarde en entender algunas palabras… «Asssi… essso tocammeeee ahiii… vamossss… oohhh… aahhh… maaasss… vamossss… metemelaaaa… metemelaaaa…» Yo no podía creerlo pero era evidente que ellos estaban haciendo el amor con la puerta abierta… Como los jadeos continuaban… me acerque silenciosamente al pasillo pude ver la puerta del otro dormitorio abierta y noté la luz prendida… mi corazón latía aceleradamente… pero seguí acercándome… Y los vi. Poly estaba arrodillada en la cama con unos deliciosos calzoncitos rosados transparentes y un babydoll que no ocultaba nada sus pechos eran pequeños pero erguidos y redondos. Horacio parecía un gigante a su lado… gordo, peludo… la acariciaba con sus manos ávidas y le lamía el cuello… como estaba totalmente desnudo pude verle el miembro… ¡Era gigantesco!… oscuro, grueso, debía medir unos veinte centímetros… y un diámetro como mi muñeca… Poly se restregaba como una puta… De pronto se separó y se saco el calzoncito… «El culo… hoy dámela por el culo… Los ojos de Horacio brillaron…Se untó el enorme pene con una crema mientras ella se agachaba en la cama y se abría los cachetes… Sus nalgas se veían pequeñas y blancas… tersas… delicadas… en contraste con la enorme verga de su marido. Atónito vi como el la tomaba por la cintura y empezaba a empujar aquella monstruosidad en su cuerpo!!!.. «OOJJJ… OOJJJ… OOJJJ… » los gritos de Poly era un ronquido animal mientras el miembro se iba enterrando en su ano… Pronto estuvo clavada totalmente… Momentos después acababan entre gemidos… Yo me retiré en silencio. Una vez en mi cuarto… me masturbé furiosamente… Al día siguiente desayuné solo con Poly ya que su marido trabajaba desde temprano. Hablamos… tomamos cafe. Ella estaba con una bata semitransparente y en un momento que se entreabrió pude ver que era lo único que llevaba… Después de acomodar las cosas me invitó a su cuarto a que le ayudara a escoger unas prendas… Casi me desmayo cuando vi que sus prendas eran ropa interior de la mas exquisita calidad… calzoncitos de encaje… medias caladas… portaligas… Ella hablaba desenfadadamente… «Esto es lo que mas le gusta a mi Hora. lo pone caliente…» decía… «pero este… este creo que es el mejor…»… dijo mostrándome un calzoncito pequeño, negro, de algo como satin o lycra…» ¿Como se vera puesto?… me gustaría saberlo…» de pronto volvió la vista hacia mi…» ¿Sabes…? Creo que tenemos las mismas medidas… tu también eres menudito… no… no me harías un favor?» Aunque adivinaba la propuesta vacilé un momento…» ¿Por qué no te lo pones par que yo vea como queda..?… ¡¡Vamos!!… no tengas vergüenza… si yo te cambiaba los pañales cuando eras un bebe… ¡anda!… ve al baño y póntelo» Obedecí como autómata. Me desnudé y me puse el calzón. Caminé hacia el cuarto… tapando la erección de mi pene. Ella no se dio por aludida. Me hizo girar como en un desfile de modas… opinando del ajuste… del corte… luego me hizo sentar a su lado en la cama. «Ven cuéntame… si hasta ayer eras un niño… ¿Tienes Novia?– «No – dije» ¿Nunca… nunca lo has hecho?» Yo me sonrojé y no respondí «¿Te gusta el calzon?» preguntó cambiando de tema… «Si…» «Bueno… te lo regalo… A tu edad.. bueno… sabes… aún los gustos sexuales… no están del todo definidos…Tal vez puedas usarlo en la intimidad… mirarte al espejo… imaginarte cosas… en fin… » Con sorpresa noté que tenia la mano en la entrepierna y se masturbaba… Luego me tomo por la nuca y ¡¡¡me dio un beso largo y humedo en la boca!!! Mi cabeza zumbaba ¡¡¡Ella era mi tía!!! Pero seguía acariciándome… Se quitó la bata… era hermosa… menuda, proporcionada… – No temas… Horacio viene tarde… esto es entre tu y yo… pero quiero que hagas… todo lo que te diga ¿de acuerdo? – dijo. Yo asentí… Entonces ella saco mas ropa interior y me vistió de mujer ¡¡Medias, portaligas, corpiño. Me hizo caminar y menearme delante de ella mientras se masturbaba… – ¿Me obedecerás… en todo… ? – insistió… Me echó boca abajo en la cama y me empezó a pegar palmazos en los glúteos… luego me sacó el calzón… y me enterró un dedo en el culo. Finalmente me hizo girar y me ordenó masturbarme… Cuando acabe entre grititos… ella tenia tres dedos dentro de su vulva y también había tenido un orgasmo… Bueno… anda a bajarte a tu cuarto… haremos algo especial para ti esta noche… – agregó con una sonrisa…

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