Historias de olores a feminidad

Bueno yo soy un individuo amante los olores íntimos de las mujeres y es mi gran fetiche sintiendo sus aromas.

Yo le voy relatar a continuación cuatros diferente historia con olores a feminidad, que han hechos unas de la experiencia olfativa más excitante, que los amante del fetichismo que lo disfruten.

Esta primera historia ocurre en la primera semana de diciembre de año 99, era un día de verano por la tarde que yo me estaba retirándome del trabajo, luego yo me dirijo a una feria de artesanía en que se encontraba en el sector céntrico de la ciudad y estaba cerca del lugar en donde trabajaba.

Después ingreso al dicho establecimiento artesanico, luego comienzo a mirar los locales en que estaban hay ofreciendo su artesanía.

Después de recorrer toda la feria, veo varios culos de mujeres en que estaban en el interior de un local de venta de joyas artesanales, y una de ellas me llamó mas la atención. Era un culo que se apreciaba bastante grande redondito era como un culo perfecto que pertenecía a una joven desconocida, ella tenia un rasgo a italiana, era bastante hermosa, usaba pelito corto de un color castaño oscuro, también usaba anteojos de vista, que presentaba como una intelectual, andaba vestida con una teñida de color negro con traje formal y un ajustado pantalón de strech y se apreciaba todo su pantalón metido en su raja y debajo de su perineo se apreciaba el corazón de su culo, y su chaqueta se apreciaba unas par de tetas bien robusta, tenia una hermosa figura de su cuerpo bastante esculpido que delicia de mujer.

Ingreso a este local para realizar mi fetiche olfativo con esta delicia de mujer, después me agacho por detrás de ella y comienzo a simular que estoy observando a una vitrina, me acerco bastante a su culo y le comienzo a olérselo luego me inclino aun más para seguir oliendo su perineo y me encuentro con una sorpresa sentí su aroma a periodo menstrual, luego me puse de pies rápidamente para que ella no levantara sospecha por mí por que había algunas personas que me estaban mirando lo que estaba haciendo.

Esta primera experiencia donde yo descubrí la intimidad fisiológica de esta desconocida fue muy exquisito y excitante.

Luego ella se retira de este local artesanal y la desconocida desaparece de mi vista. Recorro toda la feria artesanal en busca de ella por que deseaba mas su olor. Y al rato, mas tarde, ya dí por perdida a mi fetiche.

Después veo nuevamente a la desconocida, se encontraba en otra tienda. Ingreso y ella se agacha parando su culo. Me coloco detrás de ella, me inclino un poco, me acerco con mi nariz a su culo y perineo luego comienzo a inhalar su olor a menstruación, es muy excitante.

La desconocida se va a otro local y comienzo a perseguir a ella, yo me encontraba con una excitación extrema, mi cuerpo ardía y sudaba por placer. Mi pene estaba muy erecto y expulsaba mi liquido seminal, me convertí en un adicto a su olor a mujer lo único que deseba era su aroma.

Después, la desconocida ingresa a otro local y luego yo también ingreso y disimulaba que estaba mirando las artesanías. Me coloco a un costado de la mujer. Me agacho, me acerco a su culo y comienzo a olérselo. Estuve oliendo sus robustas nalgas, su ano y luego su perineo. Sintiendo nuevamente su penetrante olor a menstruación que emanaba de su vagina que me excito totalmente. Luego camino hacia atrás de ella para observar su gran culo. Se le apreciaba su pantalón de strech metido en su raja por ser demasiado ajustado así se le partía sus robustas nalgas.

En ese momento, ella choca con mi cara aplastándome con su culo, y la penetre suavemente con la punta de mi nariz en su robusta nalgas, ella no reacciona pero quede muy caliente, y nuevamente me acerco a su perineo y siento su exquisito perfume menstrual.

Luego la desconocida camina mas adelante y yo le sigo para estar cerca de su culo, para inhalar su esencia que emanaba de su perineo, y una de la vendedora que estaba encargada del local artesanal me observaba lo que estaba haciendo con la desconocida, pero yo seguía con mi fetiche olfativo, en un momento la desconocida se coloca en un pasillo bastante estrecho del local y luego se inclina y se coloca en la posición pompa. Así comencé a oler al máximo su aroma de menstruación y impregnando mis fosas nasales de su rico olor.

Luego ella se retira del local y comienzo a perseguirla. La desconocida descubre que la estaba persiguiéndola, para disimular yo me fui al otro sector y al final me retiro de la feria artesanal.

Yo me encontraba ardiendo de pudor recordando mi fetiche por esa gran desconocida y mi fosa nasal aun estaba impregnado de su olor.

Después de la tercera semana del mismo mes víspera la navidad ocurre la segunda historia con mi fetiche olfativo.

Era una tarde normal, yo salí de mi trabajo e ingresé a unos galería comerciales a observar algunos locales que estaba ahí.

Al rato ingreso a una tienda que venden accesorio para damas, estuve mirando algunos collares y cadenas de plata, aros etc.

Minutos después veo pasar a una estupenda rubia. Era una estupenda rubia de cabellos cortos, tenia una mirada profunda con un gran par de ojos celeste. Era delgadita, de no muchas teta y un culo normal y se le apreciaba sus par de pierna bastante tornadas; ella promediada unos 30 año de edad; estaba vestida con una ancha polera Blanca y una corta bermuda floreadas de color beige claro”

Me coloco aun costado de la rubia y tuve el deseo de realizar un nuevo fetiche. Me acerco por detrás de la rubia, me agacho a su culo y comencé a observarlo detalladamente. Después comencé a olérselo y emanaba olor parecido a menstruación que estaba impregnado en su culo.

Comienzo a disimular que estaba mirando los collares, para no levantar sospechas con la demás gentes.

Continué con mi fetiche olfativo, disimuladamente me acerco asu culo y la olfateo. Aun emanaba ese exquisito olor. Apoyo mi boca y mis labios a su culo sintiendo su calor por el tacto de mi boca y quedándome muy excitado.

Lentamente iba bajando para apreciar sintiendo su olor y luego comencé a oler su perineo y sentí un penetrante olor a menstruación. También estaba impregnada la parte trasera de su bermuda.

Yo quede muy excitado por esa exquisito aroma que por segunda vez se lo olía a otra mujer, que excitante……

Nuevamente descubrí que estaba con el periodo menstrual y menstruaba con flujo abundante, la exquisita rubia. Comienzo nuevamente a observar los collares para disimular, luego me tropiezo y choco con su culo introduciendo bruscamente mi hombro y emana un sonido de su culo parecido a un pedo pero que no lo era. La rubia reacciona y se retira del lugar donde me encontraba, yo quede mas caliente y excitado que un puto

Al rato después la veo a ella y estaba en la fila de una caja recaudadora y ella me mira perpleja, después yo miro al reloj y me retiro excitadamente de la tienda y me dirijo a casa.

En casa me masturbé como loco, recordando la esencia del ciclo del periodo menstrual de la rubia desconocida.

La tercera historia ocurre en el mismo lugar del anterior fetiche olfativo. Esto ocurre al año después, también era víspera de navidad, que yo me encontraba vitrineando y de compra.

Al rato, observo a una pelirroja que andaba acompañada de su madre y su hermana que estaba esperando un bebe. Me coloco a un costado de la pelirroja para observarla mejor. Ella era bajita de estatura, un poco macizota pero de buen cuerpo. Andaba vestida con suéter color crema que se le apreciaba sus robusta tetitas y un pantalón de lino color blanco, ella era una joven pelirroja, era muy hermosa y su cabello rizado.

Su culo era gordito y aplastado, que luego me excitaría por mi deseo de mi fetiche olfativo Por esa estupenda pelirroja que era tan hermosa.

Me inclino detrás de ella, me acerco a su culo y comienzo a olérselo completamente. No sintiendo ningún olor de su culo y entonces comencé a oler su perineo, sentí aroma a menstruación que emanaba de su vagina y yo nuevamente quede muy excitado por su olor.

La pelirroja andaba sensible por que se le apreciaba su personalidad pero se veía muy tierna. Mientras yo olía su culo, en su pantalón se apreciaba su calzón blanco. Después continué olfateando su perineo e introduzco mas mi nariz debajo de su perineo para oler su vagina Y exprimir al máximo de su esencia.

Después ella se retira de donde me encontraba y luego desaparece por un rato. Mientras yo me dirijo a la caja recaudadora para cancelar unos producto que yo había comprado ante de retirarme de esa tienda veo nuevamente la pelirroja, aun se encontraba mirando los collares, y estaba acompañada de su madre y su hermana.

Yo me dirijo a ella, me acerco por atrás, me agacho y comienzo a oler nuevamente su culo. Estuve oliendo su ano, después sus gordas nalgas, mientras también observaba su calzón blanco que se apreciaba de su pantalón y luego comencé aspirar su olor a menstruación, que era bastante cautivante y olía olía olía su culo

Después se coloca en posición de pompa y comienzo a inhalar su perineo hasta sacar su ultimo olor de feminidad, esa fue la mejor y excitante experiencia de mi fetiche olfativo.

“La pelirroja aun estaba para fecundar por que era joven, promediaba entre 29 o 30 año” Luego de un buen rato de mi fetiche olfativo con la pelirroja finalizo esta experiencia y luego me retiro de ese lugar.

Tiempo después, en la primavera del 2001, ocurre mi último fetichismo con una muy joven mujer extranjera.

Era una tarde, yo había finalizado mi hora laboral y me dirigía a esa famosa feria artesanal. En ese momento andaban bastante turista extranjeros. Ingreso a un local que vendía piedras preciosas y me encuentro con una extranjera, me parece que venía de gringolandia, la observe pero era una mujer menudita y bastante fina de cuerpo pero yo igualmente la deseaba a esta gringa.

La gringa no tenia muchas tetas, era como plana, no tenia mucho culo era bastante chico y menudito. Andaba vestida un poco elegante por ser turista: un bluzon gris que apenas se apreciaban sus senos y un pantalón de gamuza color beige oscuro, y se le apreciaba que andaba con tanga colaless. “Las gringas en general le fascina andar trayendo puesto colaless”

Esta extrajera tenia un hermoso rostro bastante femenino con carita de muñeca. Me fascino su hermoso y suave y delicado rostro y su cabello ondulado de color negro y su tes. Piel blanca, era ideal para mi fetiche olfativo.

Me acerco disimuladamente a ella, le toco su hombro, luego me agacho por detrás de ella y le comienzo a oler su pequeño culo. Ella emanaba de su trasero su perfume menstrual que era bastante exquisito. Ella se encontraba en esos días pero era bastante femenina.

Como ya saben, actúe nuevamente como si estuviera disimulando que estaba mirando las vitrinas. Después nuevamente comencé a oler ese rico culito y comencé a inhalar su esencia, que estaba impregnada en su pantalón por detrás, estuve por un buen rato olfateándola su raja.

Después ella va a cancelar su dinero en el cajero mientras yo la persigo inclinadamente como si tuviera un imán en su culo, después continué oliendo su culo para extraer su aroma menstrual.

Luego ella se retira de ese local artesanal y yo la sigo. Ingresamos a un pequeño local de artesanía. Ella comienza a vitrinear, siempre dándome la espalda. Yo me inclino, me acerco a su pequeño culo y la comienzo a oler y emanaba ese exquisito olor a menstruación. Comencé a inhalar su perineo y la vagina donde aun más sentí el olor de su flujo menstrual.

Este intimo olor a mujer… me quede excitadísimo por este fetiche. Luego ella sin querer se tropieza conmigo y me pide disculpa con un español bastante empobrecido. Después, compre unos objetos artesanales mientras ella se retira del local. Salgo y no pude encontrarla en ningún lugar de la feria, pero yo aun recordaba de su perfume a feminidad.

( La gringa era bastante joven demostraba como unos 20 año de edad)

Estas fueron algunas de las aventuras de mis fetiche olfativo más excitantes y ardientes. Esos exquisitos aromas a feminidad.

Acerca del autor
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *