Soy lesbiana!

En honor a la verdad,yo nunca crei ser bisexual;tenia un concepto del lesbianismo muy equivocado, hasta que conoci a Aracely.

Soy actriz y cantante,justamente cuando termine de grabar una telenovela, celebramos haciendo una gran fiesta,justamente fue ahi donde conoci a Aracely que tambien es actriz de television. Comensamos a platicar y me comento que acababa de llegar de Guadalajara y no tenia donde hospedarse yo le dije que si queria ir a quedarse en mi casa ya que es muy grande y vivo sola y desde hace tiempo buscaba a alguien para compartir la casa,ella acepto encantada. Ella es muy hermosa: alta, delgada, blanca, ancha de caderas y con senos medianos, con el cabello bien cuidado, rojizo abajo de los hombros,muy sensual en su vestir y con una voz dulce y femenina. Un sabado por la tarde nos pusimos a oir musica y a tomar unas copas;al calor de estas empezamos a tenernos mas confianza,me conto que habia llegado de Guadalajara tras una decepcion amorosa.

Leer más

Mi amiga Julia y yo

Estabamos estudiando mi amiga Julia y yo, que me llamo Lourdes, aunque me dicen Lulu. Era sábado por la tarde y estabamos solas en su casa, estudiando para el examen del lunes, pues sus padres se habían ido a pasar el fin de semana a la sierra. LLevábamos no se cuantas horas en su habitación, dale que te pego a libros y apuntes. En un momento dado, estaba tan concentrada que no me di cuenta que mi amiga cogió una cuerda que tenía en el cajón de la mesa y empezó a atarme los tobillos, me sobresalté y le dije: ¿Qué estas haciendo Julia? ¿No lo ves?, te ato los pies – me respondió -, anda, déjame también. ¿Y por que lo haces? Nada, estaba aburrida de tanto estudiar, vi la cuerda del cajón, y me dije, voy a atar a Lulu, anda, déjate. Sólo será un momento. Confía en mi. Bueno – le dije confiadamente. Y terminó de atarme los tobillos. ¿Muy fuerte? – Preguntó. No, así está bien. Pon las manos a la espalda.

Leer más

Inesperado

Laura llegó, como todos los días, unos minutos antes de las cinco al edificio donde otras chicas de su instituto entrenaban haciendo voleibol. El vestuario de las chicas tenía una puerta trasera que no se usaba desde hacía años y cuya cerradura había desaparecido, así que poniendo el ojo allí, Laura podía ver cómo ellas se desnudaban, se duchaban y se vestían sin que ellas lo supieran. Como siempre, a las cinco, las chicas, sudorosas empezaron a entrar en el vestuario. Ya el hecho de verlas con sus uniformes mojados por el sudor, sus caras encendidas y sus pechos poco o mucho abultados bajo las ceñidas camisetas la excitaba mucho, pero cuando se desnudaban, aquel lugar se convertía en un festín de carne joven: pechos, nalgas, caderas, vientres y piernas sobre los que el tiempo aún no hacía estragos. Laura, muy excitada, metió su mano derecha en sus braguitas y, tras notar que estaba mojada, empezó a juguetear pasándose el dedo medio por encima de la vagina y, a veces, rozando el clítoris, jugando con su ensortijado vello.

Leer más

EL REGRESO II

La verdad es que Gabriela había perdido la tranquilidad. Ella siempre tan centrada, con una experiencia de la vida corta, pero densa. Ella tan segura de sus recursos sobradamente comprobados. Ella, toda juventud exuberante y hermosa, y como si eso fuera poco, ella consejera psicológica, vencedora de la timidez en todos sus aspectos, refugio y apoyo de cuanta mujer se sentía disminuida en sus respuestas. Ella para quien los hombres representaban un recurso útil para sus felicidades circunstanciales, con la espantosa excepción de Antonio, su amante, cuya existencia le molestaba profundamente, porque no lo tenía asido a su cuerpo sino a su mente.

Leer más

EL REGRESO I

Erica entró en el estudio y en un comienzo Gabriela no supo quien era. No era posible reconocer en esa mujer hermosamente vestida, inteligentemente maquillada, con una figura esbelta perturbadora, subida en esos tacones de vértigo, a su compañera de estudios de tres años atrás, que siempre estaba metida en unos jeans raídos, sobre los que colgaban una suerte de túnicas descoloridas. Bajo esa indumentaria siempre fue imposible reconocer o imaginar forma alguna de cuerpo femenino.

En el recuerdo, no era solamente su figura la que le evocaba insignificancia y pasividad, sino su forma de ser. Retraída, abúlica, casi siempre bostezando, sin compañero o pretendiente conocido, apartada de fiestas y reuniones, ni siquiera era buena estudiante y no fue nunca motivo o centro de alguna alusión de ningún tipo por parte del resto del grupo. Gabriela había sido siempre su única amiga, amistad que había decaído primero y desaparecido después, porque su consulta profesional no le dejaba tiempo para amistad ninguna. Si su aspecto actual le sorprendió, lo que ella le narrara, luego de haberse reconocido adecuadamente, la dejó alelada.

Leer más

MI MEJOR AMIGA

Salí yo del colegio y me tocó ir estudiar en la universidad en otra ciudad, buscando un apartamento encontré uno de una pelada, ella se llamaba Andrea. Vivíamos las dos solas y en poco tiempo nos volvimos las mejores amigas, ella me contaba todo lo que hacía lo cual era muy interesante ya que es una mujer muy hermosa, senos grandes, cola hermosa, cara perfecta y un cuerpo armonioso, envidiable para cualquier mujer. Una vez me contó que había hecho el amor con dos hombres a la vez, ella era de aquellas personas alegres, nos contábamos todo, ya la confianza era absoluta, tanto que andábamos en la casa con ropa interior o desnudas, ahí empezó todo. Su cuerpo era muy bello, andaba con unos finos encajes que hacían ver de ella una mujer muy sensual y aquella envidia que sentía por ella se empezó e convertir en deseo claro, yo también tengo un muy buen cuerpo y siempre nos mirábamos raro.

Leer más

CORINNE

Me llamo María, soy una mujer de veinticuatro años, morena, tengo mi trabajo y apenas sé cocinar. Mi vida era muy rutinaria, por supuesto sin caer en la mojigatería, hasta que descubrí a gozar con mi cuerpo.

Todo empezó hace unos meses, cuando se quedó libre un piso en mi bloque por encima del mío. Lo ocupó una preciosa francesa de nombre Corinne. Desde la primera vez que nos vimos creo que nos caímos simpáticas. Recuerdo que fué una tarde de verano, venía de trabajar y coincidimos en el rellano del portal mientras recogíamos nuestra respectiva correspondencia. Nos saludamos haciendo las precisas presentaciones y me ofrecí para cualquier cosa que necesitara. Corinne tiene tan sólo diecinueve años, mide alrededor de un metro setenta centímetros. Sus ojos son enormes y de un azul ultramar electrizante, rodeados de unas pestañas largas, suaves y claras. El pelo rubio, largo hasta la cintura, flexible, sano, rebelde, brillante y con delicadas onditas que le confieren un aspecto de niña traviesa.

Leer más

LA TERAPIA

Nada de lo que me sucedió fue inesperado, es más, estuve aguardándolo desde que por primera vez tuve sesión de terapia con ella. Si me preguntan que me llevó hasta su consultorio, podría decirles que solamente la necesidad de ver cosas de mi vida en forma más clara, sabiendo que sin la palabra de alguien neutral nunca lo lograría. Así llegué a pedir un turno con la doctora Clara Arguello, porque una compañera de facultad de mi hermano se atendía con ella y me había comentado que era una de las mejores analistas que había en ese momento. Llegué a las ocho menos cinco de la noche y a las ocho en punto me hizo pasar a su consultorio. Me encontré con una morena de ojos pardos, de un metro setenta más o menos, cabello color azabache y un físico realmente muy bien proporcionado. En cuanto la vi pense que si Mateo (mi pareja de aquellos dias) la pudiera ver, se moriría de placer, porque era casi casi su ideal de mujer. Se sentó detrás de su escritorio y me ubiqué en un sillón muy mullido de cuero, frente a ella. Hablamos de las cosas típicas de la primera sesión: Como se conformaba mi familia, si estaba en pareja, cuantos años tenía y brevemente que me había llevado hasta allí. Después de los consabidos y religiosos cincuenta minutos de sesión, nos levantamos y me fui, no sin antes despedirme hasta el viernes de la misma semana, a la misma hora.

Leer más

VACACIONES EN ACAPULCO

La noche iniciaba, era la primera vez que salia de viaje a Acapulco con mis amigas, sin los padres, tenia 17 años y era la mas joven de todas; el plan era ir a bailar y ver qué podíamos levantar. Acordamos que si nos separábamos y al llegar al cuarto veíamos colgado el letrero de “no molestar” significaba que alguna de nosotras estaba con alguien y tendríamos que esperar a que terminaran para entrar. Mi plan era encontrar un hombre atractivo de buen cuerpo con el cual pasar la noche, mi cuerpo lo necesitaba. Yo había terminado con mi novio hacía 4 meses y desde aquel entonces lo único que había hecho era masturbarme 2 o 3veces en las noches sola en mi cama. Pero esa noche me desquitaría, así que me vestí muy sexy, con una minifalda tipo escocés roja, una blusa negra semitransparente, sin brasier y la ropa interior blanca más pequeña que tenía con encaje. A la hora de decidir adónde ir a bailar nunca nos pusimos de acuerdo, por lo que nos separamos, yo fui a una que tenia un ventanal enorme por el cual se veía la bahía de Acapulco de noche. Al inicio de la velada me sacaron a bailar un par de tipos sin platica, aburridos y bastante feos. Rápidamente les dije que estaba cansada para que me llevaran a la mesa, mientras transcurría la noche decidí que no bailaría con otro hombre feo por lo que me quede sentada un buen rato.

Leer más

Salvaje

Hola, soy una chica de 20 años, siempre me había sentido atraida por las mujeres pero nunca me habia atrevido ni siquiera a mencionarlo hasta que me invitaron a una fiesta de Sandra, la amiga de una amiga, llegamos a la fiesta mi amiga y yo, yo un poco cortada porque no conocia a nadie, pero nada, me presentaron a Sandra la dueña de la casa y ella enseguida comenzó a presentarme a todos los amigos, era muy maja, rubia ¡guapísima! estubimos toda la noche juntas porque mi amiga se lió con un chaval y Sandra y yo como conectamos en seguida pues cogimos mucha confianza, ibamos bebidas, hay que reconocerlo, ya que el alcohol me ayudó mucho, pero nada fuimos al baño y como estaba ocupado, Sandra me dijo que fuerámos al de sus padres y nada fuimos meamos y antes de salir oimos como alguien entraba en la habitación, era una pareja de amigos que estaban demasiado calientes como para darse cuenta de que habia gente en el baño, Sandra me dijo que no los molestara y yo le hice caso, todo !
fue bien hasta que empezaron a gemir y Sandra abrió la puerta para cotillear, me puse muy caliente y ella me lo notó en seguida, se sentó a mi lado y me empezó a tocar los muslos yo no dije nada porque no le di importancia a pesar de que eso me puso más caliente, la pareja del cuarto empezó a gemir más y más y en ese momento Sandrá me levantó y me empezó a tocar por encima del pantalon el coño eso me puso a mil, cogió su lengua y me lamio la oreja, yo ya reaccioné y le dije que parara, pero ella no lo hizo, yo no reaccionaba, y lo unico que hacia era estarme quieta y dejar que ella lo hiciera todo, me desnudó me chupo todos los pechos, me empezó a tocar el coño hasta que me empezó a lamerlo y a la vez a meterme el dedo, me puso tan cachonda que tube que reaccionar, y dios si que reaccioné, la empuje contra la pared, me levante, la cojí de la cabeza y empeze a besarla con fuerza con desesperación, me estoy poniendo cachonda solo de recordarlo, empezé a besarla a tocarla creí que me iba a quedar con sus enormes pechos en la mano y ella solo hacía que gemir y que decirme que siguiera que le metiera el dedo y así lo hice la tumbe en el suelo y me puse encima de ella, le meti el dedo con tanta fuerza que no paró de gemir me corri solo de oirla y de ver esos enormes pechos, dios le chupe toda entera, desde entonces mi vida no ha vuelto a ser la misma, ahora mismo la estoy esperando, hemos comprado un consolador y me muero por estrenarlo con ella, me muero por meterselo por verla gemir de placer, dios estoy a 1000 solo de imaginarmela.